La muerte del vicealmirante /Raymundo Riva Palacio
Eje Central, 07/08/2013
El frenesí noticioso nacional dejó en el pasado político remoto el del vicealmirante Carlos Miguel Salazar Ramonet, jefe de la Octava Zona Naval con sede en Puerto Vallarta, el militar de mayor rango en la historia de México acribillado por narcotraficantes. La historia de su crimen y el de su escolta acabó formalmente cuando la PGR anunció que tres sicarios de Los Caballeros Templarios confesaron el homicidio, y se dejaron atrás las inconsistencias y contradicciones de la investigación.
Sobre la información pública dada a conocer por el mismo gobierno, se puede afirmar que lo que dijo que la PGR que había sucedido ese domingo en una carretera en Michoacán, es una verdad a medias. Fuentes de la Marina corroboran los claroscuros, donde la mitad de la otra verdad cuestiona la efectividad operativa táctica de las Fuerzas Armadas sobre territorio michoacano, y confirma errores en los protocolos de seguridad. A partir de la información de diversas fuentes, se puede reconstruir la versión del crimen el mediodía del 28 de julio: