“Entiéndenos, si tú sacas esa información nos van a romper la madre…” Joaquín Vargas, presidente de MVS
“Por esa razón el trabajo no fue divulgado por MVS sino por el portal de internet Aristegui Noticias, así como por el semanario Proceso y el periódico La Jornada.“
Revista
Proceso # 2031, 4 de octubre de 2015..
Va
con todo/RAFAEL CRODA
En
plena visita a la ciudad colombiana de Medellín, donde recibió el Premio
Gabriel García Márquez de Periodismo, Carmen Aristegui decidió dar el siguiente
paso en su lucha contra la censura: acudir a la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos. El jueves 1, sus abogados radicaron ante el organismo
regional una demanda contra el Estado mexicano por denegación de justicia en su
caso de violación del derecho a la libre expresión. En entrevista con Proceso,
Aristegui relata que el apoyo de cientos de colegas del Continente fue
fundamental para su decisión, y adelanta el argumento central de su alegato.
MEDELLÍN,
COLOMBIA.- El viernes 2, a punto de abordar un avión para regresar a México, la
periodista Carmen Aristegui saca cuentas de su visita de cuatro días a esta
ciudad colombiana. El balance, dice, es “extraordinario”.
Cumplió
su expectativa de compartir con colegas de toda América Latina su ruta crítica
de los últimos meses: desde su despido del Grupo MVS en marzo pasado, como
secuela del reportaje sobre la Casa Blanca del presidente Enrique Peña Nieto,
hasta el juicio de amparo que, “por consigna”, le negó un tribunal colegiado.
Y
el 30 de septiembre, en esta ciudad colombiana, la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) le entregó a
su equipo el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en la categoría de
cobertura, precisamente por su reportaje sobre la Casa Blanca del presidente.
En
esa investigación, los reporteros del equipo de Aristegui revelaron que el
presidente de México y su esposa, Angélica Rivera, poseen una mansión de 7.5
millones de dólares construida y financiada por el Grupo Higa, beneficiario de
millonarios contratos gubernamentales. En respuesta, la empresa MVS los
despidió con argumentos que han cambiado en el curso del juicio.
La
periodista chilena Mónica González, integrante del consejo rector del
prestigiado premio, considera que haberlo conseguido constituye “un triunfo
moral de Carmen y sus reporteros frente a la censura que ha impuesto sobre
ellos el gobierno mexicano a través de MVS”.