La noche del sábado Emilio Lozoya Austin testigo colaborador de la FGR y quien debiera estar en arraigo domiciliario estaba feliz en una fiestas en un Restaurante Fifi de Lomas de Chapultepec; El Hunan, en ese lugar se come muy buen pato, pato a la ciruela o pato laqueado.
Alguien que vio la escena le comentó a Lourdes Mendoza y ésta se lanzó de inmediato al Restaurante a tomar fotos como prueba de que Lozoya anda como cualquier ciudadano libre; hoy lo describe con detalle en su columna Sobremesa de El Financiero...
Ella ha sido acusada sin pruebas de haber recibido sobornos; de haber recibido regalos caros, que vendía información. "Mi pecado fue haber escrito de las frivolidades y la corrupción de Lozoya en Pemex. Y él se quiso vengar de todo aquel con quien tenía agravios, escribió.

