Magia, omisiones y el naufragio de la inteligencia
Aquel lunes 29 de julio de 2024, desde Palacio Nacional, nos prometieron "nueva información" sobre la captura de Ismael Zambada y Joaquín Guzmán López. Lo que presenciamos, sin embargo, fue un ejercicio de equilibrismo retórico que dejó más sombras que certezas.
La entonces secretaria de Seguridad, Rosa Icela Rodríguez, fungió como vocera de Washington al enumerar siete puntos aportados por el Departamento de Justicia estadounidense. El relato es fascinante por sus lagunas: a las 10:30 horas de aquel jueves 25, las fuerzas del orden de Estados Unidos fueron informadas de que Guzmán consideraba rendirse en un vuelo privado. Cuatro horas después, a las 14:35, se les notificó que un avión volaba hacia su territorio.
Un silencio abrumador. Ni una sola palabra sobre el origen del vuelo.