La anatomía de la impotencia: el silencio de México en la ONU
El discurso de Donald Trump en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas no fue una simple provocación retórica; trazó, en tiempo real, una hoja de ruta punitiva. Al catalogar a los cárteles como "enemigos de la humanidad", Washington comenzó a construir el andamiaje narrativo y legal para justificar intervenciones unilaterales más allá de su frontera. La amenaza ya no asoma como una invasión militar tradicional, sino como la sombra de operaciones encubiertas, ciberataques y una presión económica asfixiante, todo amparado en el argumento de la legítima defensa frente a un Estado vecino incapaz de gobernar su propio territorio.
Frente a este asedio, la posición mexicana se desmorona por el peso de sus propias fracturas. Mientras el gobierno exige respeto al derecho internacional desde la tribuna, la cruda realidad en las calles de Sinaloa, Michoacán y Guerrero relata una historia de abandono institucional que Estados Unidos capitaliza sin titubeos. La defensa retórica de la autonomía choca de frente con un país donde el crimen organizado dicta las reglas cotidianas. El Estado ha quedado atrapado en un laberinto: entre el rechazo histórico al injerencismo extranjero, la complacencia de una "pax narca" y la urgencia ineludible de limpiar su propia casa.
Pero en el teatro de la diplomacia global, los silencios pesan más que los discursos, y el lenguaje corporal es el verdadero traductor de las crisis. Ayer, la noticia principal no fue solo la embestida de Trump, sino la anatomía de la impotencia reflejada en los escaños de la representación mexicana.
Ante el inicio del fuego cruzado, el ajedrez del hemiciclo mostró dos instintos contrapuestos: la delegación cubana, curtida en el arte del desplante, se levantó en bloque y abandonó la sala; la de México, en cambio, eligió la petrificación.
Aguantar el vendaval de frente tuvo un costo físico y político capturado en alta definición. La cámara documentó una severa parálisis institucional en los rostros de la misión enviada en representación de la presidenta. El canciller Roberto Velasco Álvarez y el embajador Héctor Vasconcelos exhibieron una mirada fija, casi asfixiada por la tensión del momento. Junto a ellos, la embajadora Jennifer Feller Enríquez y el subsecretario Enrique Ochoa se quedaron clavados a sus asientos, sin emitir un solo gesto de protesta ni ensayar una retirada digna.
A su lado, el representante alterno Porfirio Thierry Muñoz Ledo parecía cargar con el fantasma de su padre, quien en una circunstancia similar se habría levantado con firmeza para hacer retumbar su protesta en el recinto.
Ayer, sin embargo, nadie siquiera pestañeó mientras se despojaba al país de su soberanía narrativa para etiquetarlo como rehén de los cárteles.
La imagen de estos altos diplomáticos tragando saliva bajo los reflectores del mundo no pasará a la historia inmediata como un símbolo de prudencia, sino como el retrato íntimo de un país acorralado. Es la postal exacta de una política exterior que, frente a un ataque directo y sin matices, descubre con amargura que el peso aplastante de la realidad criminal interna le ha arrebatado, incluso, el derecho a la réplica.
Imagen de la portada de Reforma.. Falta el cartón que editorialice la imagen
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Es México epicentro de cárteles.- Trump; Reforma Pp.
José Díaz Briseño, corresponsa de Washington DC,
En su discurso estelar ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el Presidente Donald Trump acusó a México de ser el epicentro de la violencia de los cárteles.
"México es el epicentro de la violencia de los cárteles.Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 3 mil 200 kilómetros con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad.
"La seguridad y protección llegará a México. Me enorgullece decirles que tenemos una excelente relación con el Gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances. Ellos tampoco quieren a los cárteles. Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar", manifestó Trump durante su discurso Presente en el salón principal de la ONU, la delegación mexicana, encabezada por el Canciller Roberto Velasco y el Embajador Héctor Vasconcelos, escucharon el mensaje del estadounidense.
También estaban los representantes permanentes ante la ONU, Jennifer Feller y Porfirio Thierry Muñoz Ledo, el subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Enrique Ochoa, y el jefe de la oficina del Canciller, Efraín Guadarrama.
En su largo discurso ante las delegaciones que acuden a la apertura de 81 sesión de la Asamblea de la ONU, Trump defendió su decisión de atacar Venezuela para detener a Nicolás Maduro y presentarlo ante la justicia en EU por cargos de narcotráfico.
Acusó a Cuba de ser un Estado fallido que "caerá".
Y también defendió su guerra contra Irán, argumentando que ha impedido que Teherán obtenga un arma nuclear. Advirtió que podría "aniquilar a la República Islámica" si no se llega a un acuerdo para poner fin al conflicto.
EL CONFLICTO CON LOS MEDIOS
A su llegada a la ONU, Trump tuvo un cruce con Kaitlan Collins, periodista de la cadena CNN, a quien reprochó su presencia: "Me sorprende que CNN esté aquí cubriéndome. No deberías estar aquí cubriéndome. Dijiste que no ibas a cubrirme".
Casi todos los principales canales de noticias de EU, excepto CNN, transmitieron en vivo el discurso de Trump a la Asamblea General.
Sin embargo, las reuniones clave de Trump al margen de la Asamblea General, como sus encuentros con el Presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, o el Primer Ministro británico, Andy Burnham, quedaron completamente a oscuras para las televisoras tradicionales, ya que no enviaron equipos para cubrirlos en directo.
Ante el vacío de los medios tradicionales, la Casa Blanca lanzó su propia señal por Streaming llamada "Trump TV".
Hoy miércoles, el juez federal de Distrito Timothy J. Kelly, realizará una audiencia crucial para resolver el veto impuesto por Trump contra los periodistas de CNN, MS NOW y Politico.
CON INFORMACIÓN DE REUTERS
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Las columnas políticas hoy, miércoles 23 de septiembre de 2026
Templo Mayor/ REFORMA
AYER EN la Asamblea General de la ONU quedó claro quién es el mayor enemigo del canciller Roberto Velasco: es el camarógrafo que lo enfocó mientras Donald Trump despotricaba con su reclamo de que el narcotráfico controla el territorio nacional.
EL ROSTRO desencajado del titular de Relaciones Exteriores -no era para menos- y del embajador Héctor Vasconcelos decía todo, sin decir una sola palabra. Una dura imagen. Parecía que ni siquiera pestañeaban mientras el mandatario norteamericano arremetía desde la máxima tribuna internacional.
HABRÁ QUIENES digan que el gobierno mexicano hace bien en no comprar el pleito, pues Trump simple y sencillamente está siendo Trump. Cosa de ver que en su participación en Naciones Unidas lo mismo habló de los narcos mexicanos que de la posibilidad de aniquilar a Irán; de su golpe en Venezuela y (de nuevo) de acabar con la dictadura cubana; vaya hasta propuso rebautizar la inteligencia artificial como "inteligencia superior", para que suene más impactante.
PERO LOS QUE SABEN cómo anda la temperatura en Washington aseguran que conforme se acerquen las elecciones de noviembre, los exabruptos de Donald Trump irán en aumento.
MUY FUERTE la denuncia que hizo en Coahuila el petista Fernando Rodríguez González contra su compañero de partido Ricardo Mejía Berdeja quien, según el alegato, pretende regresarle la curul local al famoso "Lord Lamborghini".
EL TEMA ES QUE Antonio Flores, el empresario carbonero que en el sexenio anterior se benefició de contratos millonarios para surtir carbón a la CFE de Manuel Bartlett y apodado "Lord Lamborghini" por presumir autos deportivos de lujo, perdió su diputación local tras una resolución del Tribunal Estatal Electoral debido a sus inasistencias que intentaba justificar con recetas médicas falsas.
LA RESOLUCIÓN DEL órgano local ordenó que el suplente Fernando Rodríguez tomara protesta y las cosas iban bien hasta que el tema escaló a la CDMX y el Tribunal Federal deberá decidir sobre el asunto.
LO QUE ahora acusa Rodríguez es que Mejía Berdeja anda cabildeando entre magistrados para que reinstalen al Lord. Y de plano señaló que el magistrado federal Felipe Fuentes, ponente del caso, ya fue visitado por Mejía para ser convencido de que echen abajo la resolución del tribunal local.
EL SEÑALAMIENTO es que Mejía hace tráfico de influencias y trata de seducir a los magistrados que, como se ha demostrado en distintas resoluciones, tienen interpretaciones muy laxas de la ley.
EN LA GUSTADA SECCIÓN "Podría ser IA, pero es México en realidad", el diputado morenista Pedro Haces subió a la tribuna de San Lázaro vestido... ¡de charro! Y aunque la idea era promover el llamado deporte nacional, lo que en realidad provocó el líder de la CATEM fue rememorar el tristemente célebre charrismo sindical.
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Los censores no duermen
Bajo Reserva/Bajo Reserva
El Universal, | 23-09-26 |
Las amenazas a la libertad de expresión no dan tregua. Mientras el oficialismo en el Senado se prepara para aprobar una reforma que plantea sancionar hasta con siete años de cárcel a quien utilice, reproduzca o imite la identidad gráfica del gobierno, con lo que cualquier creador de contenidos, reproductor de memes o de parodias podrá ser sancionado, una editorial demandó al Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual ¡por censura! Penguin Random House presentó una demanda ante un Tribunal Federal de Justicia Administrativa para anular la resolución del IMPI, que prohíbe a la editorial usar el nombre y el rostro de Gloria Trevi, incluso con fines informativos o periodísticos, le impone una multa superior a medio millón de pesos y advierte sanciones diarias adicionales si continúa distribuyendo el libro Todo a la Luz, de Karla de la Cuesta. La casa editorial señala que esta resolución del IMPI crea un derecho de veto a favor de cualquier persona señalada en una investigación periodística, pues nadie podría usar el nombre de una figura pública para informar sobre ella o criticarla sin su autorización previa, bajo amenaza de altas multas. Esto, argumenta la editorial, impone un precedente peligroso para la libertad de expresión, pues generará un efecto inhibidor sobre el periodismo y la crítica en México. La censura no da tregua, no duerme nunca.
En Aduanas, todos al polígrafo
Ayer, durante la reunión que sostuvo con diputadas y diputados, el titular de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Héctor Alonso Romero Gutiérrez, aseguró que la dependencia tendrá tolerancia cero a la corrupción interna, nos comentan. El funcionario adelantó a los legisladores que alista un centro propio de evaluación y confianza para blindar al personal de la institución. El plan contempla que todos los trabajadores se sometan a exámenes anuales y, quien no pase la prueba, se va de inmediato. Sin duda, nos comentan, la estrategia de don Héctor es aplaudible; lo único malo es que se ponga en marcha después de millones y millones de litros de huachicol fiscal que nadie vio. Nunca es tarde, dice el lugar común.
El silencio del “profe” Anaya
Un silencio total es el que mantienen el eterno líder del PT, el senador Alberto Anaya, y la candidata perdedora de ese partido en el proceso interno de la 4T para la gubernatura de Zacatecas, la senadora Geovanna Bañuelos. Ni ella ni él dicen algo acerca de la designación de las 10 candidaturas a gobiernos estatales de Morena, en las que no le ha tocado nada al PT. Nos comentan que el profe Anaya estuvo menos de media hora en la sesión del Senado, esquivando a periodistas, y doña Geovanna tampoco habló con los medios y solo se dejó consolar por senadores del PVEM y de Morena ante la irreparable pérdida de la candidatura. Sin embargo, nos aseguran que cuando se discuta el Presupuesto de Egresos y se etiqueten recursos para los jardines de niños manejados por el PT, la muina se les pasará y quizá les regrese la voz.
Quién responde por el desabasto de medicamentos
El tema del desabasto de medicamentos no deja de estar presente. La presidenta Claudia Sheinbaum ha salido a responder sobre el tema y a asegurar que es falso que exista un desabasto generalizado en el país, y ha reconocido que persisten problemas en algunas regiones. Sin embargo, nos hacen notar que desde hace aproximadamente un mes no se ha visto a los titulares del sector ofrecer un informe detallado sobre el abasto, las compras y la distribución de medicamentos. Al parecer, los responsables directos del sector han decidido mantener un perfil bajo. Quizá sería momento de que den la cara y expliquen, con cifras, dónde están los faltantes y qué se está haciendo para resolverlos.
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Citlalli, ave de tempestades/Salvador García Soto
El Universal, | 23-09-26 |
Apenas se filtró la noticia del “proyecto Citlalli” que impulsa la Jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, con el aval de la presidenta Claudia Sheinbaum, y el nombre de la morenista Citlalli Hernández ya incendió las redes sociales y despertó reacciones, tanto de apoyo como de rechazo, al conocerse la intención de imponerla como candidata a la alcaldía Cuauhtémoc, para que sea quien enfrente a la popular alcaldesa panista, Alessandra Rojo de la Vega, y busque recuperar la estratégica demarcación para Morena.
Desde detractores que comenzaron a cuestionarla y hasta a retarla en las redes sociales, luego de que se confirmara que Brugada intentó “limpiarle el camino” al solicitarles a los demás aspirantes morenistas por la Cuauhtémoc que declinaran para darle paso; hasta entusiastas promotores de su candidatura que comenzaron a hacer pintas en las calles de la céntrica alcaldía con la CH de Citlalli Hernández, pero utilizando la identidad gráfica del Chapulín Colorado.
Y mientras ella se da a desear y “ni confirma ni niega” la intención de ser alcaldesa y aclara que por ahora está metida de lleno en la definición de las candidaturas de Morena a los 17 estados que renuevan gobierno en 2027, las reacciones de los morenistas también han sido en los dos extremos. Desde porristas de angora como el diputado Arturo Ávila, quién prácticamente “destapó” en medio de elogios y cumplidos a Citlalli Hernández, como la “delfina” con la que la 4T, a propuesta de Brugada, buscaría sacar de la contienda por la Ciudad de México en el 2030 a la incómoda opositora que es Rojo de la Vega; o morenistas que le piden mesura y piden “no adelantar tiempos” como la coordinadora de la bancada guinda en el Congreso capitalino, Xóchitl Bravo; hasta los que de plano se rebelan contra su posible imposición, como la diputada Diana Sánchez Barrios, que se niega a bajarse de su aspiración y exige que se abra la competencia en un proceso interno.
Tanto agita las aguas la figura de Citlalli, que ayer incluso los hijos de Roberto Gómez Bolaños, propietarios de la marca Chespirito y del Chapulín Colorado, salieron con un comunicado a desmarcarse de la candidatura de la morenista y exigieron que no se utilice la imagen gráfica y tipografía del personaje creado por su padre, aclarando que ellos no tienen relación alguna con ningún partido o candidaturas políticas.
En el oleaje político y mediático que provocó la intención de postularla en los comicios capitalinos del próximo año, hasta la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, con quien ha tenido diferencias en las actuales contiendas internas del partido, tuvo que salir a aclarar que ella aún no tenía ninguna noticia sobre una candidatura para Citlalli Hernández. “Ella a mí no me ha manifestado que quiera participar en alguna postulación, pero si lo decidiera pues ya llegaría el tiempo en su momento que lo manifieste ella”, precisó Montiel.
Hasta afuera de Morena llegaron las ondas expansivas. La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega respondió a las menciones de Citlalli con despreocupación y pretendida indiferencia. “A mí no me preocupa mucho quién sea su candidata o su candidato. Me preocupa más estar trabajando por los vecinos de Cuauhtémoc. Es una pérdida de tiempo opinar sobre los procesos internos de Morena, ellos saben a quién ponen o a quién acomodan. Me preocupa cero quién sea su candidata o candidato, más bien hay que seguir siendo el mejor gobierno de la Ciudad de México. Lo que me preocupa es que todos los que están en ese movimiento cierran filas frente a señalamientos de narcopolítica…Si se confirmara que la exsecretaria de las Mujeres es candidata, se confirma que ninguno de los más de 20 candidatos locales de Morena logró frenar la caída que trae la marca en la CDMX y que buscan traer una figura nacional, por cierto que radica en Iztacalco, a contender por una alcaldía que no conoce. Y en segundo lugar qué orgullo ser una figura muy incómoda”, declaró en una entrevista la influencer que gobierna Cuauhtémoc.
Pero más allá de las declaraciones públicas, “Citla”, como la llaman en Morena, también encendió la pradera de su partido. No todos la ven bien y hay dentro de su propio movimiento quienes cuestionan su perfil más radical como un inconveniente para competir en la Cuauhtémoc, donde predomina la clase media y corredores empresariales y financieros que verían con preocupación su ideología dura y sus modos rudos. Otros le atribuyen a Clara Brugada el interés de impulsarla a como dé lugar, incluso inhibiendo la contienda interna, aunque la propia Brugada les dijo a los aspirantes con quienes se reunió el jueves pasado en sus oficinas del Palacio del Ayuntamiento que “la Presidenta ya le dio el visto bueno” a su candidatura.
Así que en lo que Citlalli Hernández sale del berenjenal en que se convirtieron los procesos internos morenistas, donde las inconformidades de aspirantes ya se tornan en amenazas de rupturas en varios estados, veremos si la actual presidenta de la Comisión de Elecciones es candidata a la multicitada alcaldía Cuauhtémoc. Por lo pronto, lo que sí queda claro es que “Citla” es ave de tempestades y que un solo movimiento suyo sacude la grilla capitalina.
NOTAS INDISCRETAS…
Y hablando de los procesos morenistas, en un intento por frenar una estampida de morenistas inconformes con los resultados de varios estados, Ariadna Montiel trató de dar un manotazo a los aspirantes que están cuestionando los resultados y amagan con desconocer las encuestas, al recordarles que "firmaron el compromiso de respetar el proceso” y al hacerlo aceptaron acatar las reglas. Y en busca de apagar los reclamos que han surgido en varios estados como Michoacán, Zacatecas, Quintanar Roo y Baja California, la dirigente morenista no apeló ni al diálogo, sino más bien a intentar callar las expresiones de militantes en un partido donde dicen respetar la libertad de expresión, pero en los hechos amenazan con tono autoritario a quienes expresen sus inconformidades u opiniones. El problema es que fue la propia Montiel, junto con Citlalli Hernández quienes generaron esas inconformidades al negarse a transparentar los procesos y las encuestas. Quizás si los resultados se hubieran mostrado de manera transparente y abierta desde el principio no habría tantos inconformes y la amenaza de división que hoy enfrenta Morena no estaría ocurriendo. Ahora la presidenta morenista ofrece que hará públicos todos los sondeos para mostrar en qué se basaron sus designaciones. Veremos si no es demasiado tarde y el cerillo de la inconformidad y la opacidad ya prendió a la pradera morenista…Un caso muy claro de lo que pasa en Morena es Chihuahua. El resultado se ha atrasado ya por varios días y ni siquiera los aspirantes involucrados tienen en este momento información de lo que está pasando y de por qué no han salido las dirigentes morenistas a informar del resultado. La fuerte tensión entre Cruz Pérez Cuellar y Andrea Chávez y las amenazas de ruptura por parte de ambos hizo que se pospusiera la decisión chihuahuense y ya hay incluso ofrecimientos del PT para que Andrea sea su candidata y rompa con Morena. Algo parecido ocurre en Nuevo León donde la guerra intestina y los señalamientos de favoritismo hacia el delegado del partido Alejandro Murat, terminaron por dinamitar el proceso y hoy se busca legitimar una postulación que evite rompimientos a favor de Tatiana Clouthier, la menos competitiva de los aspirantes morenistas. De los 17 estados en los que Morena pretende designar a sus futuros candidatos, sólo han salido 10, y en varios de ellos hay amagos de división, y aún les faltan los 7 más complicados…Este miércoles en la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se presentan y debaten dos proyectos de los magistrados conocidos como “Los Felipes”, Felipe Fuentes Barrera y Felipe de la Mata, sobre dos temas importantes en la organización del proceso electoral federal 2027 que ya está en marcha. El primero es el proyecto del magistrado Fuentes Barrera, quien propone que el INE verifique o proponga mecanismos para evitar que las personas llamadas “Servidores de la Nación” que operan programas sociales para el gobierno federal y para Morena no puedan ser acreditados como observadores electorales, como lo propone el acuerdo del Consejo del INE por el que se emitieron las Convocatorias para que la ciudadanía participe como observadores en el proceso electoral. El segundo proyecto que se discute y vota hoy es el de Felipe de la Mata Pizaña, quien propone revocar “parcialmente” un acuerdo del INE que permite a los partidos políticos vigilar las entrevistas y demás etapas de selección de supervisores y capacitadores asistentes electorales, para que los partidos y sus representantes no puedan intervenir en las evaluaciones ni en las contrataciones de dichos supervisores. Es decir, que vendrían dos reveses para el INE desde el Tribunal Electoral, que en ambos casos acusan imparcialidad o injerencia de los partidos políticos, especialmente Morena, en los procesos internos del servicio electoral…Los dados repitieron Escalera. La semana avanza bien.
Estrictamente Personal
Las 303 palabras de Trump/Raymundo Riva Palacio
El Financiero, septiembre 23, 2026 |
No puede equivocarse la presidenta Claudia Sheinbaum al analizar el discurso que pronunció ayer el presidente Donald Trump en la primera sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Dijo muchas cosas sobre México que parecen una reiteración de declaraciones previas, pero hay un cambio sustantivo en la conceptualización del problema de los cárteles de las drogas y una redefinición de su papel en la geopolítica: dejaron de ser un problema bilateral para convertirse en uno mundial, en el que México no puede contener una amenaza interna y externa que comparó con el Estado Islámico, que en su momento de máximo poder llegó a controlar 50% de Siria y 13% de Irak.
Teóricamente la comparación no se sostiene. El Estado Islámico instaló un califato y construyó un Estado paralelo, contra lo que ha hecho el crimen organizado en México, que controla una amplia superficie del territorio mexicano, pero no estructural o sistémicamente, sino a través de la corrupción de funcionarios, el terror y satisfactores económicos para las comunidades que no los reciben del gobierno. Pero no es la precisión de la analogía lo que buscó Trump, sino el significado de una nueva frase para sintetizar lo que piensa de México y su gobierno, como “el epicentro de la violencia de los cárteles”.
Trump no dirigió su discurso a una audiencia republicana en busca de votos para las elecciones intermedias de noviembre, como piensan en el gobierno mexicano que son los estimuladores de su retórica incendiaria contra México. Estuvo dirigida a 126 jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la Asamblea General, aunque no se sabe con exactitud cuántos de ellos estaban presentes en el salón plenario en el momento en que habló, después del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y antes del líder turco, Recep Tayyip Erdoğan.
Ante todos los dignatarios, cancilleres y representantes del mundo, Trump tuvo 303 palabras directas o indirectas sobre México y los cárteles, contra las mil 152 sobre Irán, su principal objetivo del discurso, pero cuando los dos principales cárteles de las drogas mexicanos, Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, tienen operaciones en alrededor de un centenar de países en los cinco continentes, las palabras tienen otro significado.
El mensaje no fue contra la presidenta Sheinbaum y su gobierno, a quienes elogió y dijo que tampoco quieren a los cárteles, aunque sin embargo describió como débiles e incapaces de recuperar el control territorial perdido frente al crimen organizado. “Es inaceptable para Estados Unidos compartir una frontera de tres mil 200 kilómetros con un territorio controlado por los cárteles”, amenazó. “México debe recuperar el control de su territorio de esos enemigos de la humanidad”. ¿Y si no qué? La respuesta se infiere, aunque no la hoja de ruta ni el calendario.
Trump ha modificado el marco de referencia. Su énfasis sobre el control territorial, si bien no es novedoso, fue presentado dentro de un discurso de reafirmación del poder económico y militar de Estados Unidos en el mundo, que ha utilizado con medidas extraordinarias a situaciones extraordinarias contra los cárteles, infiltrados también por “adversarios externos”, como sugirió en el caso de la Venezuela de Nicolás Maduro, para proteger sus intereses.
¿Por eso es tan relevante la equiparación de los cárteles con el Estado Islámico, como “enemigos en guerra contra la civilización, utilizando los asesinatos, las violaciones, la tortura y la extorsión como instrumentos de terror”. Como el Estado Islámico, agregó, “deben ser asesinados, ejecutados o detenidos como combatientes enemigos sin la posibilidad de que salgan en libertad, que es lo que estamos haciendo”.
México, no Cuba o Nicaragua, como un país cuyo territorio, insiste, está controlado por los cárteles, pasó a ser el principal enemigo para la seguridad hemisférica, donde lo eleva de un problema bilateral a uno multilateral. Ahí chocan conceptualmente Trump y Sheinbaum. La presidenta ha dicho que la cooperación bilateral debe ser sobre el respeto a la soberanía y la integridad territorial, la responsabilidad compartida, el respeto y la confianza mutua. Pero con el paternalismo de Trump, elogiándola pero diciéndole débil e incompetente, plantea una doctrina militarista que defienda la seguridad nacional de Estados Unidos, bajo la cual pueda justificar una acción más directa, con sus recursos militares o los regionales, alineados en el Escudo de las Américas.
Frente a la insistencia de Trump, escuchada en las Naciones Unidas, el argumento de Sheinbaum de que México es un Estado soberano, que no tiene control territorial frente a unos cárteles multinacionales a partir de sus santuarios mexicanos, pierde fuerza. ¿Puede o no quitarles territorios? Más de dos años de guerra fratricida en Sinaloa demuestran que no puede. Su desafortunada frase de que la violencia en ese estado fue por la captura de Ismael El Mayo Zambada es una loa involuntaria a la pax narca y un reconocimiento implícito a que su antecesor, Andrés Manuel López Obrador, benefició a su movimiento, ignorando las denuncias de la participación del Cártel de Sinaloa en las elecciones para gobernador en 2021.
La presidenta exige a Estados Unidos respeto a la soberanía, pero claudica frente a la pérdida de soberanía en Sinaloa, Jalisco, Michoacán, Guerrero y otras regiones del país. Trump explota esa discrepancia retórica y presentó su alegato en Naciones Unidas para ejercer un derecho para actuar militarmente contra organizaciones que considere una amenaza global. Sheinbaum puede denunciar, con toda razón, el injerencismo de Estados Unidos, pero enfrenta dos realidades: la falta de consenso interno por la defensa indomable de políticos de Morena imputados en México y Estados Unidos de ser parte del crimen organizado, y lo dicho ayer mismo por el secretario general de la ONU, António Guterres, que se viven momentos donde se está pisoteando el derecho internacional.
Sheinbaum tiene muy poco espacio de maniobra. Pero actúa y toma iniciativas para abrirlo. Su ausencia en la Asamblea General de las Naciones Unidas, y en el G-20 en diciembre en Miami revela una falta de visión estratégica, permaneciendo en México para apoyar el proceso de selección de candidatos, en lugar de haber viajado a Nueva York y contrarrestar el discurso de Trump en sus encuentros bilaterales con otros líderes, para subrayar que el que haya ubicado el fenómeno de los cárteles dentro de una doctrina de seguridad hemisférica estadounidense es parcial y tiene motivaciones políticas e ideológicas. Pero no tiene ese tamaño. Piensa que resuelve todo en las mañaneras, cuando se ha convertido en la comidilla del mundo.
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Ulises Lara y la renuncia por 1 millón de dólares/Carlos Loret de Mola
El Universal, | 23-09-26 |
La fiscal General de la República, Ernestina Godoy, se presentó con lágrimas en los ojos ante su jefa, la presidenta Claudia Sheinbaum. Llevaba bajo el brazo una vergüenza, una confesión: habían descubierto a su protegido, Ulises Lara, en un acto de corrupción por el equivalente a un millón de dólares.
Para la fiscal Ernestina Godoy era un golpe político y un golpe personal. Ella había invertido mucho de su capital político en Ulises Lara, para dotarlo de los mejores cargos y oportunidades a pesar de su paupérrimo historial. Era su discípulo favorito.
Cuando a ella la ascendieron a titular de Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, nombró a Ulises Lara su vocero, un cargo con enorme visibilidad. Cuando ella renunció a su cargo de fiscal local para irse de candidata de Morena al Senado, se enlodó por él para dejarlo como su sustituto: para cubrir los trámites, a Ulises Lara le dieron el título de Licenciado en Derecho en 24 horas en una universidad “patito”, en lo que constituyó un descaro que lo marcó para siempre. Cuando la presidenta Sheinbaum destituyó al fiscal Alejandro Gertz Manero para poner en su lugar una ficha 100% suya, eligió a Ernestina Godoy para encabezar la Fiscalía General de la República. Ella de inmediato le dio a Ulises Lara un cargo de primera importancia. Lo nombró al frente de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, con funciones también de vocero.
Duró medio año en el puesto. El 16 de julio pasado, sin que mediara mayor explicación, se informó de manera muy sucinta que Ulises Lara renunciaba a la FGR por “motivos estrictamente personales”. Así lo explicaron tanto Lara en sus redes sociales como la FGR en su comunicación con periodistas. No trascendió mayor cosa. Pero la renuncia era muy rara, tratándose del protegido de la fiscal Ernestina Godoy y además de un hombre que perteneció a la realeza de la izquierda mexicana: estuvo casado con Lenia Batres, hoy ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, e integrante de una de las familias privilegiadas del obradorato.
Así que cuando llegó entre lágrimas la fiscal Ernestina Godoy con su jefa, la presidenta Sheinbaum, y le explicó lo del millón de dólares de Ulises Lara, fue un duro golpe, doble golpe, político y personal. Las dos, presidenta y fiscal, tomaron la decisión difícil. Lo despidieron... pero le tendieron un puente de plata: la posibilidad de tapar el escándalo bajo una renuncia con el vago “motivos estrictamente personales” y que no existiera una investigación que lo persiguiera por este asunto. Es más de lo que normalmente hace el régimen con sus corruptos, que además de no investigarlos, los deja en el cargo.
Ulises Lara se diluyó en silencio, tratando de no hacer olas, intentando no atraer la atención. Casi nadie supo por qué se dio su salida, excepto algunas fuentes de primer nivel en Palacio Nacional que atestiguaron estos hechos y compartieron conmigo la información.
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La hipótesis del injerencismo/Jorge G. Castañeda
El Universal, | 23-09-26 |
Aunque algunos de sus colaboradores intentaron un control de daños, la Presidenta cometió casi un lapsus freudiano el otro día en Sinaloa. Repitió, en el fondo, la tesis de López Obrador sobre la captura del Mayo Zambada: la violencia, o prácticamente la guerra civil, que padece ese estado desde hace dos años, se debe a dicha captura, a su vez producto del “injerencismo”. El exembajador norteamericano Salazar (en realidad el embajador del Peje en Washington) ya le había reclamado a AMLO su actitud frente a la captura. Sheinbaum insiste: en la relación causal con la violencia y en el carácter “injerencista” de la extracción de Zambada. En ambos casos, carece de las pruebas que tanto exige en su defensa de los narco-políticos de su partido.
No obstante, la Presidenta tiene algo de razón al buscar los orígenes de la violencia en la eliminación del Mayo como jefe del Cártel de Sinaloa. Desde principios de la guerra fallida de Calderón, especialistas como Eduardo Guerrero advirtieron que la estrategia de perseguir a los capos, recomendada por la DEA (“king-pin strategy”), solo detonaría más violencia. Por un lado, otros cárteles buscan sustituir a la organización recién decapitada, generando violencia; por el otro, la guerra sucesoria desatada al interior del cártel afectado, genera violencia. Palabras más, palabras menos, eso ha sucedido en Sinaloa.
Pero también es cierto que no todo abatimiento de un capo provoca violencia: allí está el caso del Mencho. Durante un par de días, ciudades como Guadalajara y Puerto Vallarta sufrieron los estragos de la respuesta del Cártel Jalisco Nueva Generación a la ejecución de su líder. Pero no pasó de allí.
Sheinbaum tampoco dispone de pruebas del “injerencismo” norteamericano en la aprehensión de Zambada. Tanto ella como López Obrador le han solicitado repetidamente a las administraciones de Biden y Trump informes sobre el traslado del Mayo a Estados Unidos, sin haber recibido más que la respuesta inicial de Salazar: Washington no tuvo nada que ver, ni estaba enterado de la operación o secuestro por los Chapitos. La presencia en un museo del FBI de la avioneta en la que voló Zambada no demuestra nada. Por mi parte, coincido con muchos otros, y con las sospechas de Sheinbaum y López Obrador, sobre la participación estadounidense en el operativo, pero se trata únicamente de una corazonada. Nada más.
Todo lo cual coloca a México en una situación insostenible. Supongamos que, en efecto, la guerra civil en Sinaloa fuera causada por la captura de Zambada. Y supongamos también que, efectivamente, Estados Unidos estuvo detrás de dicha captura. Ergo el costo de descabezar al Cártel de Sinaloa fue igual a la suma de daños a la soberanía de la injerencia norteamericana, y de los muertos, heridos y daños a la sociedad sinaloense. Resulta evidente que en este caso por lo menos, el caldo sale más caro que las albóndigas. No valió la pena pagar un precio exorbitante por un golpe espectacular pero de consecuencias casi nulas a largo plazo: alguien acabará por sustituir al Mayo o al CDS. El silogismo es válido, robusto… e indefendible.
Washington no puede aceptar esta actitud mexicana, que en gran parte comparto. He escrito y dicho en innumerables ocasiones después de salir de un cargo de gobierno que el problema de las drogas, suponiendo que sea un problema, lo es de Estados Unidos. Digo suponiendo porque no pienso que el consumo de drogas en condiciones legales, sanas y fiscalizadas sea problemático, como tampoco lo es el alcohol. Pero acepto la moralina contraria solo para no envolvernos en discusiones éticas e irresolubles.
México no sufre una epidemia de consumo. Si nuestro vecino del norte considera que debe impedir el ingreso de estupefacientes, que coloque efectivos militares de su lado de la frontera y los detenga, y que envíe a la Guardia Nacional norteamericana a los “projects” y “ghettos” y universidades de sus grandes ciudades para erradicar ese consumo. Y que pague el costo político, fiscal, cultural, generacional, étnico y mediático de hacerlo. Adelante. Solo que ningún gobierno del mundo —ni siquiera Petro en Colombia o Evo Morales en Bolivia— ha sido capaz de esgrimir este discurso. Basta ver la lista de exmandatarios que lo empuñan, y cotejarla con la lista —inexistente— de mandatarios en funciones que lo suscriben en público.
Por eso Sheinbaum se ha metido en un atolladero. Más le vale dejar de repetir que la violencia en Sinaloa es culpa de Washington. La violencia en México desde 2007 es culpa de la guerra contra el narco de Calderón, de Peña Nieto, de López Obrador y de Sheinbaum. Esa guerra es en parte culpa de Estados Unidos. Eso lo podemos decir muchos ciudadanos de a pie. No el gobierno. Aunque tenga razón.
Excanciller de México
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La Feria
Fama y encuestas, la trampa de Morena/Salvador Camarena
El Financiero, septiembre 23, 2026 |
El que no se mueve no sale en la encuesta. Esa es la maldición en la que Morena se entrampó. Incapaces de crear órganos de decisiones inapelables, herederos de la tradición chapucera del PRD en cada proceso de renovación de dirigencia y no se diga en candidaturas clave, y ya sin López Obrador como árbitro mayor, los obradoristas amarraron su suerte a un mecanismo que incentiva malas artes.
Más que hablar de cómo la selección de candidatos a las gubernaturas ha entrado en una espiral de descalificaciones –antes que amainar, las inconformidades se multiplican y escalan en volumen–, debería repararse en que Morena se metió por decisión propia en el berenjenal de tener que defender resultados que sin ser falsos o adulterados, podrían ser ilegítimos o espurios.
Si el partido dice que lo más importante para hacerse de una candidatura es la fama –que “el pueblo” te ubique, recuerde, nombre y, muy eventualmente, apruebe–, la ruta para cualquier morenista es diáfana: lograr notoriedad; qué importan los medios o los compromisos que se hagan en el camino, si el oráculo será la encuesta, lo demás es lo de menos.
¿Salir en portadas de revistas? Sí, y hasta en anuncios espectaculares que exhiben las portadas no existentes de entrevistas no existentes en revistas no existent… Se trata de un recurso análogo nada nuevo y demasiado visible, demasiado obsceno, pero que entre las corcholatas en 2023 a nadie le costó amonestación y mucho menos descalificación. Así que, vigente, y más en digital.
Siembra encuestas y cosecharás ocurrencias y corrupción. El partido que más presume de ideología, el organismo que ha repartido cartillas morales y que se promueve como una aportación al humanismo, no tiene cuerpos deliberativos, no exige debates entre sus aspirantes ni reclama exposición de motivos, no se arriesga a una confronta de ideas (es un decir), no se asume como tribuna para evaluar méritos.
Todo lo contrario. Morena decreta una temporada de giras y mítines, en tiempos no legales, para que quienes levanten la mano se den baños de pueblo, se midan en movilizaciones y, cuando mucho, hagan patente que tienen arraigo y/o aliados más allá de su barrio o ciudad. Pero de poner en blanco y negro lo que pretenden, y de estar dispuestos a debatir al respecto con otros compañeros, ni hablar.
Si no es con ideas, será entonces con madruguetes. Aparecen decenas y decenas de pintas –herencia del “EsClaudia”– que nadie sabe de dónde surgieron, ni mucho menos quién pagó. Y llueven invitaciones a mesas de “debate” en medios, súbito interés de paleros por hablar con un cuadro morenista; y hasta se da el caso de que te aparezca una jirafa o una caravana de la salud. Fama es fama.
El chiste es el truco. Lo que cuenta es que tus números crezcan, sin importar quién te financia años de precampaña –que es lo que es, salvo que no tiene ese nombre– en búsqueda de que al computar los cuestionarios seas el o la de más arriba. Los compromisos adquiridos son el efecto corruptor. A partir de la campaña honrará inconfesables deudas. Antes hay que ganar la encuesta.
Cuando Morena abra las encuestas (como prometió ante la ola de quejas), lo más seguro es que será un momento anticlimático: habrán ganado esos a los que se alzó la mano. ¿Acabará ahí la crisis? No necesariamente: porque se fijará una ruta donde lo importante es la encuesta, no la propuesta, la fama no el compromiso, el posicionamiento no el movimiento, el más “listo”, no el más honesto... Morena es un reality show. Malón, por cierto.
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¿Vivimos mejor?
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
REFORMA, 23 septiembre 2026
"Es falso de que si no se trabaja no se puede tener un buen nivel de vida. Eso es el discurso del pasado". Claudia Sheinbaum, 11.04.2024
Guillermo Ortiz se preguntó en un artículo: "¿Están realmente mejor los mexicanos bajo Claudia Sheinbaum?". Es una pregunta razonable y el exsecretario de Hacienda y exgobernador del Banco de México no adoptó posiciones partidistas o maximalistas. Reconoció la disminución de la pobreza con la 4T, pero señaló que ha habido deterioros en educación y salud. Dijo que la tasa de homicidios ha caído, pero añadió que el "impuesto del crimen", la extorsión, ha aumentado. Cuestionó la pérdida de independencia del Poder Judicial y apuntó que la economía informal emplea al 55 por ciento de los trabajadores.
"Un gobierno puede elevar el piso para millones mientras baja el techo de oportunidad para muchos otros. Bajo la Cuarta Transformación, AMLO y Sheinbaum han hecho más de lo primero que cualquier gobierno en una generación: pero juzgando con otras muchas medidas, no solo han fallado en detener la declinación del país, sino que la pueden estar acelerando".
No era una crítica grosera, ni siquiera inusitada: muchos analistas y periodistas hemos señalado lo mismo. Sin embargo, el artículo incomodó sobremanera a la presidenta Sheinbaum. El 21 de septiembre en la mañanera se burló del exsecretario: "¡Ah, no!... ¡Está buenísimo el artículo de Guillermo Ortiz!", exclamó, solo para recordar que fue secretario de Hacienda cuando se realizó el rescate de los bancos en la crisis de 1994-1995.
El actual secretario de Hacienda, Édgar Amador, no es muy activo en redes. Su anterior mensaje había sido el 3 de abril, pero este 21 de septiembre publicó un artículo, difundido como comunicado, que más que contradecir a Ortiz lo descalificaba. "Guillermo Ortiz es un experto en el tema de la pobreza", escribió, porque cuando fue secretario de Hacienda "la población en pobreza se incrementó en 16 millones de personas y la población en pobreza extrema aumentó en 15 millones de personas". Añadió: "Es sintomático cómo el exsecretario recurre a indicadores aislados para hacer un cuestionamiento general de la mejora en el bienestar de la población", pero omitió decir que Ortiz se hizo cargo de Hacienda en diciembre de 1994 cuando ya la crisis se había precipitado.
Ortiz cometió muchos errores como secretario, igual que todos, pero no se le puede atribuir la crisis del 94-95. Si acaso, trató de resolverla. En cuanto al Fobaproa, dudo que algún gobierno hubiera decidido no rescatar a la banca. Coincido con la posición filosófica de que los bancos deben quebrar como cualquier empresa, pero casi todos los gobiernos han rescatado a sus bancos cuando han quebrado. La decisión de Estados Unidos de no hacerlo con Lehman Brothers en septiembre de 2008 provocó una crisis que resultó más costosa que el rescate.
La reducción de la pobreza ha sido el logro más importante de la 4T, pero la gran pregunta es si será permanente. No es una disminución que surja del crecimiento sino de los programas sociales. La economía ha estado estancada desde 2019, aunque en este momento parece haber un repunte. Las pensiones, que representaban 3.4 por ciento del PIB en 2018, hoy rebasan el 6 por ciento. La deuda pública se ha disparado de 10.5 billones de pesos en 2018 a 20 billones. La reforma judicial genera desconfianza. La educación y la salud se caen a pedazos.
Nada inventó Ortiz. Estos resultados son producto de una estrategia que considera que no se requiere trabajar para vivir mejor. El problema es que la economía del reparto terminará cuando ya no haya nadie a quien despojar de su dinero para distribuirlo.
En la ONU
La presidenta Sheinbaum decidió no acudir a la Asamblea General de la ONU, pero el presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó ayer su discurso para decir que México es "el epicentro de la violencia de los cárteles de la droga". Habría sido bueno que ella hubiera podido responder.
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Año Cero
Las trampas del poder/Antonio Navalón
El Financiero, septiembre 21, 2026 |
El poder es probablemente la peor y más peligrosa de las drogas existentes. No hay ácido peor que el que da el poder. Uno puede llegar a pensar que nunca se pasa, que el efecto será permanente, que aquello que por definición es temporal ha adquirido, milagrosamente, la condición de eterno. Ésa es la primera de sus trampas.
Quien lo ostenta –más temprano que tarde– termina olvidando cómo era su vida antes de ser secretario, diputado, senador y, mucho más importante, presidente. El viaje con el ácido –algún recuerdo me queda de cuando fui joven– era, sobre todas las cosas, una sensación que te alejaba de cualquier proporción física. Simplemente dabas vueltas alrededor de una gran liana, mientras buscabas el sentido de tu propia vida.
Bueno, pues el poder es algo parecido. Es un giro en el vacío donde la primera condición para disfrutarlo consiste en olvidar que es perecedero y que, como el yogur, trae fecha de caducidad.
Después viene todo lo demás.
Nunca existe la verdad; lo que pasa es que no tenemos remedio. Hoy, como ayer, el devenir político se enfrenta con lo que probablemente sea el mayor enemigo del poder: la verdad.
Podemos seguir contando el cuento, el mejor de todos los cuentos, sobre qué está pasando con la política mexicana. Podemos vestirlo, explicarlo, convertirlo en doctrina y repetirlo hasta el cansancio. Pero, desafortunadamente, la verdad es que no tenemos demasiado nuevo que informar.
Cuando la política se convierte en una competición a la baja, donde cada día parece sumar más la capacidad de la insignificancia para ocupar el servicio público, lo verdaderamente triste no es solamente lo que dice de los gobernantes. Es la esquela de una sociedad y, sobre todo, la obligación de enfrentarnos a una pregunta terrible: ¿será cierto que no tenemos remedio?
No hace falta dramatizar. Simplemente observe usted a quiénes y cómo están nombrando a quienes teóricamente deberán conducir la siguiente etapa del poder. Como si no existiera la voluntad de los pueblos. Como si todo estuviera decidido. Como si el mismo Dios se hubiera apersonado para escribir los capítulos los siguientes nueve meses antes de las elecciones.
El 6 de junio de 2027 se renovarán las 500 diputaciones federales y, simultáneamente, habrá procesos locales en todo el país. Estarán en juego 17 gubernaturas y, en conjunto, más de 19 mil cargos de elección popular. Eso dice el calendario electoral. Lo que todavía no dice –porque para eso están los ciudadanos– es quién los ocupará. Sin embargo, hemos comenzado a comportarnos como si el resultado ya existiera.
Se nombra a quienes deberán convertirse en los máximos vigilantes de las conquistas de la ‘4T’. Y uno se pregunta qué han aprendido después de casi ocho años de ejercer el poder federal. Qué saben ahora que no sabían entonces. Qué han corregido. Qué han perfeccionado. Qué están dispuestos a discutir y, sobre todo, qué están dispuestos a reconocer.
En nuestros tiempos de ocio, algunos tenemos la mala costumbre de sacar las cuentas. Nos preguntamos, por ejemplo, sobre cuánto habrá costado el Tren Maya o cuánto terminó costando Dos Bocas. Indagamos acerca de cuánto costarán las obligaciones sociales que el Estado ha convertido en derechos constitucionales, quién las pagará y –sobre todo– con qué recursos. Para tener futuro político parece necesario ponerse unas anteojeras parecidas a las de los burros: solo mirar hacia delante. Porque si uno vuelve la cabeza y hace una lectura crítica de la realidad, empiezan los problemas.
Pero mientras tanto juguemos un rato a que nada ha cambiado y a que podremos llegar al 6 de junio exactamente como estamos. ¿Por qué no?
La capacidad de aguante de los pueblos es infinita.
Alguien pagará la factura. Alguien –aunque no sea la presidenta– pondrá orden. Alguien, no sabemos exactamente quién, resolverá después lo que hoy preferimos no resolver. Y alguien tendrá también que preguntarse qué hemos hecho con la relación entre el poder civil y el militar.
No nos engañemos con las palabras. La Guardia Nacional quedó constitucional y legalmente integrada en la estructura de la Secretaría de la Defensa Nacional y su comandancia forma parte de una cadena de mando militar. Eso ya no es una discusión sobre lo que podría pasar: es parte del diseño institucional mexicano. Y ahí aparece Sinaloa.
Solamente hay una cosa peor que un justiciero: un ignorante en el poder. ¿Por qué? Porque no siempre se trata de que sean cínicos. Ni siquiera de que mientan. El problema más grave aparece cuando realmente nunca supieron. Cuando la distancia entre el poder y la realidad es tan grande que terminan creyendo su propia versión de los hechos.
Por eso se puede afirmar que Rubén Rocha Moya es víctima de una conspiración y, al mismo tiempo, pretender que no existen acusaciones formales formuladas desde Estados Unidos. Existen. También existen investigaciones abiertas en México. Y existe otra verdad igualmente importante: hasta ahora, las autoridades mexicanas han sostenido que Estados Unidos no ha entregado los elementos probatorios adicionales que México ha solicitado para sustentar el procedimiento correspondiente. Una acusación no es una sentencia, pero una acusación tampoco desaparece simplemente porque resulte políticamente incómoda.
Y después está Badiraguato. Andrés Manuel López Obrador visitó repetidamente ese municipio durante su sexenio. En noviembre de 2023 anunció incluso que volvería antes de terminar su mandato y que esa siguiente visita sería la séptima. Él siempre defendió que no debía estigmatizarse a un pueblo por ser la tierra de algunos de los grandes nombres del narcotráfico mexicano.
Puede tener razón. Lo que no puede pedirse es que los símbolos dejen de significar algo.
Yo, por más que he escuchado mucho el sitio en las noticias, nunca he tenido la tentación de conocer qué hay en Badiraguato. Quizá López Obrador tenía una visión como la de Superman para descubrir las ventajas de un sitio que nos están vedadas a los demás.
Todo eso pesa. Todo eso condiciona. Todo eso forma parte de nuestra realidad, con independencia de quién gobierne.
Pero hay una realidad todavía más sencilla. Métase usted la mano en el bolsillo y cuente bien las monedas, porque nadie puede garantizarle que las siga teniendo. Y en este camino de pérdida de proporciones, ¿qué nos va usted a decir si mañana, con la misma solemnidad con la que se defiende cualquier otra causa, se descubre también el derecho colectivo a disponer de lo que hoy consideramos nuestro?
Todo sea por el beneficio social.
Esa es otra de las trampas del poder: cuando quien gobierna termina convencido de que sus intenciones bastan para justificar sus decisiones. La peor de todas, sin embargo, no es que el poder deshumanice, suponiendo que alguna vez los políticos fueran humanos. Es que adormece. Produce un distanciamiento de la realidad que termina convirtiéndolos en los más peligrosos.
¿Mentirosos? Sin duda. ¿Cínicos? En muchos casos, ese parece ser el oficio. ¿Engañan? ¿Hay alguna otra manera de sobrevivir tanto tiempo en determinados lugares? Pero, sobre todas las cosas, mírelos con cierta conmiseración y paciencia: están fuera de la realidad.
Y entonces también se asoma Quintana Roo. Eugenio Gino Segura, antiguo secretario de Finanzas del gobierno de Mara Lezama y posteriormente senador, ha sido colocado al frente del proyecto de Morena en el estado rumbo a 2027. Su cercanía política con la gobernadora es conocida y su ascenso vuelve inevitable recordar la controversia por los vuelos privados realizados por Lezama y personas de su entorno.
La cuestión no es afirmar lo que no está demostrado. No existe –hasta ahora– una acreditación pública de que esos vuelos hayan sido pagados con recursos del erario. La cuestión es otra: quién los pagó, bajo qué condiciones y por qué. Fue precisamente lo que la presidenta Claudia Sheinbaum pidió aclarar cuando el caso se hizo público.
Y ahí está la pregunta que el poder siempre intenta evitar. ¿Quien la hace, la paga? Porque una cosa es ganar elecciones y otra muy distinta convertir la victoria electoral en una absolución permanente.
Esa es quizá la pregunta fundamental rumbo a 2027. No solamente quiénes serán los candidatos ni cuántas gubernaturas podrá conservar cada partido. La pregunta es qué ha aprendido el poder después de todos estos años de ejercerlo y si algo ha aprendido.
La droga es poderosa. Podríamos llamarla poderina. Se inyecta lentamente y produce la sensación de que nunca se pasará su efecto. Hasta que un día se termina.
Mientras tanto, no se lamente usted por ser mayoría, por ser simplemente un número o por sentirse como una tumba sin nombre dentro de ese enorme cementerio que a veces parece ser la sociedad.
La mayor de las trampas del poder es creer que la siguiente posición –ya sea como premio de consolación y en forma de una Secretaría de Turismo o una embajada– está garantizada, que las preguntas terminarán olvidándose y que el poder siempre encontrará una manera de perpetuarse. Hasta que un día deja de hacerlo y el poder…simplemente desaparece.
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