14 oct 2007

¿La Jornada Vs Nexos?


Reacciones sobre las misivas Gustavo Hirales-Hernández Navarro en La Jornada.
Es de Benjamín Palacios Hernández. me la envio el propio Gustavo, que nos dice: "Benjamín Palacios compartió 5 años en la cárcel conmigo, es su opinión sobre lo que escribe Luis Hernández, un saludo."
Hay que precisar para los amigos de la blogósfera que el origen de las misivas es sobre una acusación que se hace a Gustavo Hirales por Luis Hernández Navarro en u artículo -El retorno de Galio Bermúdez- que afirma: "El regreso de Acteal (de Héctor Aguilar Camín en Nexos de este mes) cita reiteradamente como fuentes autorizadas dos trabajos elaborados por ex guerrilleros convertidos en policías y agentes de la contrainsurgencia chiapaneca. El primero es Camino a Acteal, de Gustavo Hirales, panfleto escrito con más pena que gloria, considerado, por su impúdica falsificación de los hechos, como una nueva versión del El móndrigo, el libro elaborado desde las cloacas del poder para desprestigiar al movimiento estudiantil de 1968." (La Jornada 9/10/2007;)
Va el texto de Benjamín:
No conocía, para mi fortuna y salud de mi hígado, el documento que cita Alberto. No me parece insólito que un tipo como Hernández Navarro eche mano sin rubor de cualquier texto que sirva a sus propósitos de calumniador protegido. Sí me asombra que algunos, como los firmantes del documento mencionado, aventuren afirmaciones que relatan eventos como si a ellos les hubiese constado.
Gustavo y yo compartimos la prisión, en el antiguo Penal de Topo Chico, durante casi cinco años. Al llegar yo él ya tenía ahí algunos meses; al abandonar la cárcel amnistiado, en diciembre de 1978, Gustavo siguió ahí. Si éste fue "paseado por todo el país", en avión, en camionetas de vidrios oscuros o en burro, he de confesar que, o bien el resto de los guerrilleros presos vivíamos en estado catatónico, o Gustavo poseía el divino don de la ubicuidad. ¿González Ruiz, Hernández Navarro, David Cilia, Enrique y el Guaymas viajaron en el tiempo para ver lo que entonces nosotros no vimos? ¿Se tomó alguno de ellos la molestia de preguntar a cualquiera de los que, entonces, estuvimos presos con "el policía itinerante" para verificar la acusación?
¿Van a decirme a mi, o a Ricardo Morales Pinal, a Luis Ángel Garza Villarreal, a Pedro Aguirre, a Ernesto Vázquez Laguna, a Héctor Escamilla Lira o a cualquier otro de los que estuvimos presos en esa época, que Gustavo salía y entraba de la cárcel como el proverbial Pedro por su proverbial casa? ¿Por qué no, de una buena vez, amplían sus acusaciones y, para darle credibilidad, nos acusan a todos nosotros de crimen organizado, de policías encubiertos encarcelados todos por el régimen para protegernos unos a otros? ¿A los "policías infiltrados" que "se encarcela para protegerlos", se les tortura previamente para que la cosa sea más creíble?
Antes, y desde la misma Jornada, fue (Carlos) Fazio acusando alegremente a Alberto Sánchez y a Guillermo Robles. Ahora es Hernández Navarro haciendo lo propio con Gustavo y con José Luis Sierra. ¿Quiénes siguen?
Ya una vez, hace algunos años, tuve la oportunidad de tocar este tema de la curiosa aversión de la "prensa decente y democrática" contra los ex-guerrilleros, contrastante con su culto a los "guerrilleros" actuales. Fue contra Oscar Ornelas, entonces en "El Financiero". Con todo, Ornelas no fue tan lejos como este nuevo par. No habló de "policías" aunque adelantaba una visión caricaturesca de la Liga. Me cito para no repetirme:
Pero la Liga no fue –ni siquiera “pareció”– un “invento mediático” en tanto que organización guerrillera, según el superior juicio de Oscar Enrique. Todo lo contrario. La Liga se movió, durante toda su corta aunque intensa vida, en el vacío. No sólo fue ignorada por la población, sino que la prensa relegaba su actividad a la nota roja, presentando de ella justamente la visión que ahora retoma Ornelas. No había entonces ONG’s ni la prensa solía dedicar grandes espacios para recoger hasta la más mínima gracejada de algún jefe guerrillero. Es cierto, también, que los jefes guerrilleros no citaban a conferencias de prensa armados para la foto, pues en aquellos tiempos guerrillero localizado era hombre muerto.
No sé, por último, si quepa calificar a la Liga como “ineficiente”. Pero lo que definitivamente no entiendo es esa adoración por las armas exhibidas y ese vituperio por las armas empleadas.
Es un doble lenguaje, un doble criterio y una doble cara…
Otra diferencia crucial es que, en aquel evento, Víctor Roura abrió de inmediato las páginas de El Financiero para Gustavo y para mi, publicando las respectivas respuestas no como cartita censurada de aclaración, sino como dos artículos que ocuparon toda una página.
Pero aquella adoración por las armas exhibidas, al mismo tiempo que el vituperio contra las armas empleadas, continúa tal cual. Y peor aún: esa absurda y ridícula actitud contrastante se adereza ahora con acusaciones de "policía" a diestra y siniestra.
Yo creo que debemos marcar un alto a estas chingaderas. Ciertamente estamos en desventaja relativa: la actitud de La Jornada tanto en los casos de Alberto y de Guillermo como ahora en el de Hirales lo demuestra. Sin embargo existe más prensa, y por fortuna tenemos la "democracia" y una auténtica, esta sí, igualdad de oportunidades que ofrece internet.
Esperemos la nueva respuesta de Gustavo (y veamos si La Jornada la publica), pero creo que debemos elaborar una declaración firme, contundente y argumentada en la que dejemos muy clara nuestra posición y nuestro rechazo y denuncia de estos, repito, calumniadores protegidos por "el poder de la prensa".

Benjamín Palacios Hernández

Reacciones a Memorias de un fiscal

Cartas a Enfoque/
Autoexculpación de un fiscal
Pubicado en Enfoque de Reforma, 14/10/ 2007;
Sr. Director:
He leído con interés el artículo de Ignacio Carrillo Prieto en el que intenta repartir las responsabilidades de su fracaso al frente de la fiscalía de nombre kilométrico que creó Vicente Fox con el propósito de pavimentar el camino de la impunidad a los criminales de lesa humanidad. También vi las fotografías que lo ambientan, las que lo pintan de cuerpo entero como el personaje inestable que es.
Las "Memorias de un fiscal" son en realidad una autoexculpación. Con un intelectualismo pasado de moda, se dedica a citar autores y personajes con el objetivo (evidente y fallido) de otorgar autoridad moral a sus argumentos. La verdad lisa y llana es que no tuvo los arrestos para cumplir lo que prometió cuando se hizo cargo de la fiscalía para la guerra sucia.
Dice Carrillo que la "chamba" de la fiscalía no fue "requerida ni deseada". Como si le hubiesen rogado que la aceptara y que continuara en ella, a pesar de que -dice- desde que vio el edificio en que funcionaría se percató de que "se había elegido un muy inconveniente escenario para la tarea y había un fondo permanente de oscilación dubitativa en la cima del Estado, en la que no estaba el presidente Fox, para estos efectos". Deja fuera de su crítica a la figura presidencial, pero no dice por qué no renunció en ese mismo instante, ya que no requería ni deseaba la "chamba". O después, cuando percibió que "la presupuestación de la nueva entidad ministerial era -lo fue siempre- insuficiente y desproporcionada a la tarea". ¿Estará ahora enderezando sus lanzas contra Creel, ahora que se peleó con los televisos?
Cuando se refiere a su Comité Ciudadano de Apoyo, Carrillo cae en el frenesí. Asegura haber derrotado a falsos apóstoles de los derechos humanos, cuyas medallas son de latón y que con ese bagaje se lanzó a la tarea de constituir aquél. En esa parte me acusa de haber incurrido en la sinrazón de pretender dinamitar el citado comité, movido por el deseo de que la derecha en el gobierno no enarbolara "la causa de la verdad histórica y del enjuiciamiento a los culpables de delitos contra la humanidad entera". Junto con Antonio Crespo y Germán Dehesa (a quienes no se atreve a mencionar), yo habría maniobrado desde la oscuridad para acabar con su organismo, al anunciarle a unas horas de su asunción del cargo, que no nos integraríamos a él. Al hacerlo, añade, no me importó que pudiera molestarse su jefe, el general Rafael Marcial Macedo de la Concha. La verdad es que simplemente nos negamos a ser parte de su claque, cosa que sí aceptaron los personajes que él mismo pondera.
Pero lo anecdótico carece de importancia. Lo relevante es que desde el primer momento manifesté a Carrillo Prieto que su flamante fiscalía estaba condenada al fracaso. Baste recordar que fue un mal sustituto de la Comisión de la Verdad prometida por Fox en su campaña y demandada por la sociedad. Cuando en el gobierno panista se dieron cuenta de lo riesgoso que resultaba para sus intereses establecer un organismo ciudadano que indagara los crímenes históricos del priato, metieron reversa a la comverdad e instalaron la fiscalía. Sólo los incautos pudieron creer que con ese instrumento podría llegar a la verdad y obtener justicia en los asuntos más delicados de la historia reciente de México. Porque para Fox y sus congéneres era más importante pactar con el PRI (Pemexgate a cambio de Amigos de Fox) que hacer justicia.
Ignacio Carrillo aprovechó sin escrúpulos el hecho de que su prima Dení Prieto Stock fue guerrillera. Se refiere a ella como si compartiera su nobleza y su arrojo, cuando siempre ha vivido cómodamente cobijado por el poder. Nunca ha tenido el valor de formular críticas de verdad a los dueños del dinero y de los aparatos del Estado.
No es agradable patear a un perro muerto, pero ahora me veo en la obligación de salir al paso de las fantasías de Carrillo. Desde el día en que me invitó a participar en su infortunada aventura, le advertí que terminaría en medio del ridículo, porque sus patrones lo iban a dejar solo. Desafortunadamente, no me equivoqué.
Si algo de inteligencia queda al ex fiscal, igual que a la ex pareja presidencial Sahagún-Fox, debiera usarla para proceder con reserva y con prudencia. Su exhibición frívola no le ayuda a repartir las culpas que lo acosan. Por el contrario, lo exponen al escrutinio severo de la sociedad a la que salió muy caro y en nada benefició.
Agradezco la publicación.
Atentamente,
José Enrique González Ruiz
Es coordinador del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México; fue asesor jurídico de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a Derechos Humanos en México (Afaddem – Fedefam); en nombre de esta organización, presentó casi 150 denuncias penales contra el general Acosta Chaparro.
Asimismo, fue abogado y rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG); ahí le tocó conocer personalmente al entonces mayor y reclamarle la presentación con vida de algunos universitarios que habían sido secuestrados por organismos policíacos.

El caso de Rosendo Radilla

Desaparecidos: un fracaso del Estado/Laurence Pantin
Reportaje Caso Rosendo Radilla. Que la Corte Interamericana de Derechos Humanos pueda atraer el caso Rosendo Radilla en los próximos días confirma

la incapacidad de las autoridades mexicanas para esclarecer las desapariciones forzadas ocurridas en los años setenta y ochenta
Publicado en Enfoque de Reforma, 14/10/2007;
Los jueces en la oficina
ordenan todo lo que quieren,
quitándole el pan al pueblo
y hasta la vida si pueden.
Madre mía de Guadalupe,
échame tu bendición,
que ya mi madre me dijo
que de Dios vendrá el perdón.
Seguirá la lucha del pueblo.
Nos vemos en el Panteón.
Cuando Rosendo Radilla compuso este corrido, estaba, sin saberlo, describiendo lo que sería su destino. Con la diferencia de que sus familiares no pueden visitar su sepultura, ya que Rosendo fue una de las 470 personas que desaparecieron a manos del Ejército en Atoyac de Álvarez, Guerrero, en los años setenta, cuyos restos nunca fueron encontrados.
La grabación de éste y otros corridos, así como unas cuantas fotos y documentos oficiales, son los únicos vestigios de él que tienen sus hijos.
Precisamente estos corridos, que glorifican la lucha contra los caciques y por una mayor igualdad encabezada por los guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, fueron la razón por la que fue detenido el 25 de agosto de 1974.
Más de 30 años después de la detención de su padre, los hijos de Rosendo siguen esperando que el Estado mexicano cumpla con su obligación de identificar su paradero y castigar a los responsables de su desaparición.
A pesar de la esperanza que depositaron en la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado cuando ésta se creó en 2001, hoy consideran que esa dependencia nunca tuvo la intención de investigar su denuncia.
Padre de familia y líder de la comunidad
Pese a que Rosendo contaba con buenos ingresos por el negocio de ganadería que había heredado de su abuelo, siempre se interesó por la suerte de los menos favorecidos. "Si él tenía más posibilidades, ¿por qué no ayudar a los que menos tenían?", dice su hija Andrea Radilla acerca de la filosofía de su padre.
Seguramente influyó en sus ideales el haber tenido como pariente al agrarista Feliciano Radilla, quien organizó 36 ejidos en Atoyac y ayudó a crear una cooperativa de producción en los años veinte. "Siento que de allí parte también su idea de buscar una relación más justa", estima Andrea, "incluso, me contaba una tía que cuando tenía 11 años él le llevaba comida a Pablo Cabañas, que andaba en la Revolución Mexicana. Entonces, tuvo contacto con esta gente que decía que luchaba por una vida mejor".
Mientras que otros líderes de Atoyac como Genaro Vázquez o Lucio Cabañas tomaron las armas para defender sus ideas, Rosendo optó por la vía pacífica. Participó activamente en su comunidad y, en los años cincuenta, fue designado presidente municipal. Dedicó mucho tiempo, esfuerzo e incluso recursos personales a mejorar la infraestructura de su comunidad, logrando la construcción de carreteras, hospitales y escuelas.
En sus ratos libres, componía corridos donde exaltaba las hazañas de los guerrilleros locales y denunciaba las injusticias, como las presiones que los acaparadores ejercían sobre los pequeños productores cafetaleros de la región para comprar sus cosechas a bajo costo.
Progenitor de 12 hijos, Rosendo también participó en un movimiento de padres de familia con Lucio Cabañas, para exigir que dejara de cobrarse una cuota de tres pesos por familia en la escuela pública Juan Álvarez. Allí murieron cinco padres de familia a manos de la policía estatal, durante una manifestación el 18 de mayo de 1965. A raíz de la masacre, Cabañas tuvo que refugiarse en la sierra, acusado de ser un agitador, y su búsqueda provocó la militarización del municipio y gran parte del estado.
La detención
Llegado a sus 60 años, Rosendo seguía activo en la comunidad, aunque de manera más prudente, por la fuerte presencia militar en la región. Según Andrea, su padre había recibido avisos de que tuviera cuidado por parte de una comadre, cuyo hermano estaba en el Ejército. "Su hermano había visto su nombre en una lista de posibles gentes que iban a detener", explica.
Esa vez, Rosendo salió de Atoyac y estuvo en Chilpancingo, donde había trasladado a la mayoría de la familia, hasta que el presidente municipal de Atoyac lo visitó y le aseguró que no tenía nada que temer. Entonces, Rosendo siguió yendo y viniendo a Atoyac para atender sus negocios.
En agosto de 1974, decidió irse una temporada con su hija Andrea a Ciudad Altamirano, en la Sierra Caliente de Guerrero, para esperar que las cosas se calmaran.
"Nada más tenía que ir a Atoyac a cobrar un dinero, a bajar el coco de la huerta y a traerle dinero a mi mamá, para que, mientras no estaba, ella pudiera mantenerse", relata Andrea. "Y se fue y, pues, ya no regresó".
En la madrugada del 25 de ese mes, Rosendo salió de Atoyac y tomó un camión para Chilpancingo con su hijo de 11 años. Cuando el vehículo se detuvo en un retén militar, todos se bajaron, pero una vez terminada la inspección, los soldados impidieron que Rosendo y su hijo se subieran de nuevo.
"Les dijeron: 'No, tú ya te quedas aquí'", cuenta Tita Radilla, hermana de Andrea, "entonces, mi papá preguntó por qué. Le dicen: 'Es que tú haces corridos donde narras la historia de los guerrilleros'. Entonces, les dijo: 'Bueno, pero eso no es un delito'".
Delito o no, los militares detuvieron a Rosendo, quien sólo tuvo tiempo de darle dinero a su hijo y de decirle que se regresara a casa para avisar a sus hermanas y a su mamá. Fue la última vez que uno de sus familiares lo vio.
Búsqueda interminable
La vida de la familia cambió radicalmente a partir de la detención de Rosendo. Desde ese día, sus hijos no dejaron de buscarlo ni de querer encontrar a los responsables de su desaparición.
Rosendo y sus hijas habían participado en el movimiento organizado con maestros de la Universidad de Chilpancingo para localizar a los desaparecidos, que para ese entonces ya eran muchos, explica Tita.
"Entonces, todos los maestros de la universidad se movieron, y toda la gente, reclamando su presentación", narra Tita, "en ese momento, no logramos saber nada. Incluso, con el secretario de Gobierno del Estado fue mi hermana, pero dijo que no sabía nada, porque en ese momento aquí la ley era de los militares".
En esa larga espera por el regreso de Rosendo quedó la salud de su esposa y madre de sus hijos, expresa con tristeza Andrea. Convencida de que Rosendo iba a volver, le arreglaba la ropa para que estuviera lista a su llegada. De ser una mujer muy fuerte, llegó a enfermarse de hipertensión, hasta que murió de una embolia a los 64 años, agrega Andrea.
Mientras tanto, la determinación de sus hijos para descubrir su paradero no menguó. En 1978, se creó el Comité Nacional Independiente Pro-Defensa de Presos, Perseguidos, Detenidos Desaparecidos y Exiliados Políticos, en el cual se involucró Tita. Actualmente es vicepresidenta nacional de la organización, cuyo nombre cambió al de Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a Derechos Humanos en México (AFADEM).
"Se ha convertido en el objetivo de mi vida, luchar por la presentación y ahora no solamente de él sino de todos los desaparecidos", expresa Tita.
En el momento de la desaparición, Tita y sus hermanos no pusieron una denuncia ante las autoridades, ya que desconfiaban de las instancias civiles como militares, que consideraban como responsables de los hechos.
Sin embargo, cuando se creó la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en 1990, decidieron interponer una queja por la desaparición de su padre. Posteriormente, entre 1992 y 2001, pondrían cinco denuncias más ante la Procuraduría General de Justicia del Estado, el Ministerio Público de Atoyac, la Procuraduría General de la República y el estado de Guerrero.
Encontraron muchas trabas en el proceso de poner esas denuncias, ya que en ocasiones las autoridades correspondientes no querían recibirlas, explica Tita. Cuando vio que ninguna de ellas generó resultados, interpuso un recurso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el 15 de noviembre del 2001.
El papel de la Fiscalía Especial
Justo 12 días después, el 27 de noviembre del 2001, Vicente Fox anunció la creación de la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, el mismo día en que la CNDH emitió su recomendación 26/2001, relativa a las desapariciones forzadas ocurridas en los setentas y ochentas.
Tita empezó a tener esperanzas de que pudiera resolverse el caso de su padre y de los otros desaparecidos, por lo que presentó una denuncia ante la nueva fiscalía por la desaparición de su padre, y convenció a los familiares de otros desaparecidos para que hicieran lo mismo.
"Nosotros quisimos pensar que tal vez por ser otro partido pudiera ser que tuvieran voluntad de cuando menos investigar sobre el paradero de ellos", cuenta.
Por eso la decepción fue muy grande cuando se dio cuenta de que la fiscalía no daba resultados. "La verdad es que no hubo intención siquiera de investigar realmente", afirma.
Por ejemplo, cuando ella y otros familiares pidieron a la fiscalía que investigara dos lugares donde presuntamente habían sido enterrados algunos detenidos, ésta les exigió que un testigo confirmara haber visto que allí habían sido sepultados los desaparecidos antes de proceder a los trabajos de excavación. La institución nunca revisó los lugares señalados.
Por otra parte, cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estaba a punto de admitir la denuncia relativa a la desaparición de Rosendo, la fiscalía hizo la consignación al juez del caso en agosto de 2005. Sin embargo, esta consignación presentó varias deficiencias.
Primero, la fiscalía realizó esta consignación sin notificar a los denunciantes ni a sus representantes, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), quienes se enteraron del avance en el caso por los medios de comunicación.
Cuando Tita se presentó con el juez segundo de distrito con sede en Acapulco para conocer los detalles de la consignación, éste le negó acceso al expediente. "Me dijo que no, que yo no era la víctima," recuerda Tita, "o sea, que tenía que ser la víctima quien podía checar los expedientes. Es indignante. ¿Cómo pueden decir esas cosas porque saben que él no está?".
Por otra parte, una vez que Tita y sus abogados tuvieron acceso al expediente después de interponer una queja ante la CNDH, se dieron cuenta de que la consignación se hizo por privación ilegal de la libertad en su modalidad de plagio o secuestro, y no por desaparición forzada, como lo señaló la recomendación 26/2001 de la CNDH.
"Es una deficiencia clave porque la propia jurisprudencia que existe establece que el secuestro es cometido por particulares, por individuos, cuando la desaparición forzada implica muchas más personas e incluso instituciones", explica Mario Solórzano, abogado de los familiares de Rosendo e integrante de la CMDPDH.
Como consecuencia, solamente se consignó a un presunto responsable, el general Francisco Quirós Hermosillo, cuando el expediente de la fiscalía sobre el caso de Rosendo señalaba a otros potenciales involucrados. Esto reflejaba el desconocimiento de la operación bajo la cadena de mando que se da en estos operativos militares, considera Solórzano, ya que un soldado nunca toma una decisión solo, sino que sus acciones derivan de órdenes que le llegan de su jerarquía. En agosto del 2005 un juez federal con sede en Guerrero emitió una orden de aprehensión contra Quirós Hermosillo, quien un año después murió en un hospital militar, víctima de cáncer, sin pisar la cárcel por estos delitos.
Ya que se cerró la Fiscalía Especial, la Coordinación General de Investigación de la PGR sigue investigando el caso de Rosendo. "Como siempre, hacen que están investigando, pero nosotros vemos que realmente no hay voluntad política del Estado para resolver," expresa Tita, quien cree que la PGR tiene información sobre el paradero de su padre pero que no quiere revelar esta información.
El único avance que Tita le concede a la fiscalía es que, con su creación, el gobierno mexicano reconoció que existieron desapariciones y que éstas se debieron a una política de Estado.
La Corte Interamericana: última esperanza
Frente a la falta de respuestas por parte de la justicia mexicana, los familiares de Rosendo pusieron sus últimas esperanzas en el sistema interamericano de justicia. El pasado 15 de agosto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos entregó a las partes un informe confidencial sobre el caso de Rosendo, en el cual hace una serie de r
ecomendaciones al Estado mexicano.
En caso de que el Estado no cumpla estas recomendaciones para el 15 de octubre próximo, la Comisión Interamericana puede decidir publicar su informe y presentarlo en la próxima Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos o llevar el caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para juzgar al Estado por los delitos de desaparición forzada, probable tortura y privación de la vida, así como falta de acceso a la justicia.
La segunda opción es la más deseable para Solórzano, abogado de los familiares de Rosendo, ya que las sentencias de la Corte Interamericana son jurídicamente vinculantes y forzarían al Estado a resolver el caso de Rosendo.
Por su parte, Eduardo González, experto del Centro Internacional para la Justicia Transicional, una ONG que asiste a países que buscan establecer responsabilidades por las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante un régimen represivo, estima que si el caso de Rosendo llega a la Corte Interamericana, es de esperar que ésta siga la jurisprudencia que ya estableció.
"Eso augura que la Corte encuentre en el caso una nueva posibilidad de reiterar su convicción de que la familia de un desaparecido tiene estos derechos (de recibir reparación y de tener un recurso efectivo ante la justicia) y de que el Estado tiene obligaciones muy concretas de garantizar el derecho a la verdad, de garantizar que se haga justicia y de garantizar la reparación justa".
Tita espera la resolución de la Comisión Interamericana con mucha expectativa, porque estima que sólo la justicia internacional puede obligar al Estado mexicano a hacerle justicia a su padre. "Es una esperanza que tenemos de que se pueda resolver, cuando menos, que sirva para que otros casos puedan ser resueltos", expresa Tita.
Andrea también considera que es el momento de que la impunidad se acabe, ya que la persecución a las personas que luchan por sus comunidades es una práctica que sigue existiendo.
En cuanto al caso específico de su padre, más que la reparación material, lo que desea Andrea es conocer su paradero y saber qué le pasó. "Es tan angustiante no saber dónde quedó él", dice en un suspiro, "uno imagina qué pasó, incluso por los testimonios que rindieron algunos testigos, y es terrible. Quisiera que nos entregaran lo que quedó de él".

13 oct 2007

En retrospectiva

El jueves 5 de junio de 2003, el güero Jorge G. Castañeda, fue incorporado a junta de directores de la organización estadunidense no-gubernamental defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW).
La decisión entonces fue calificada: "sin precedentes"
"El directorio de HRW define las políticas de la institución y tiene grandes responsabilidades, es un colectivo que se reúne de tres a cuatro veces al año y toma decisiones importantes que afectan a la organización", dijo José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la división de las Américas.
El anuncio oficial de la incorporación de Castañeda a la Junta de Directores se realizó el día de hoy jueves 5 de junio en las oficinas de HRW en Washington, D.C. "Jorge ha sido invitado, ha aceptado y ha sido aprobado", apuntó Vivanco en una rueda de prensa previa al anuncio ofical.
La HRW es una organización defensora de los derechos humanos que goza de una buena reputación a nivel mundial. Esa considerada como una corporación confiable e imparcial en la elaboración de los informes que presenta cada año.
La Junta de Directores (Board of Directors) de HRW está compuesta por Robert L. Bernstein (presidente fundador), Jonathan F. Fanton (presidente), Lisa Anderson, Lloyd Axworthy, David M. Brown, William D. Carmichael, Dorothy Cullman, Irene Diamond, Fiona Druckenmiller, Edith Everett, Michael E. Gellert, Vartan Gregorian, Alice H. Henkin, James F. Hoge, Jr., Stephen L. Kass, Marina Pinto Kaufman, Wendy Keys, Bruce J. Klatsky, Joanne Leedom-Ackerman, Josh Mailman, Joel Motley, Samuel K. Murumba, Jane Olson, Peter Osnos, Kathleen Peratis, Catherine Powell, Bruce Rabb (secretario), Sigrid Rausing, Orville Schell, Sid Sheinberg, Gary Sick, Domna Stanton, John J Studzinski, Maureen White y Maya Wiley. La Junta Emérita de HRW la forman: Roland Algrant, Robert Bernstein y Adrian W. DeWind
En el 2001 la HRW publico el documento: Injusticia Militar La reticencia de México para sancionar los abusos del Ejército, que causo polémica.
Hay una cartas de la HRW que vale la pena recordar y tienen que ver con la creación de una Comisión de la Verdad en lugar una fiscalía del pasado, fue enviada por José Manuel Vivanco al entonces presidente Fox, donde le solicita la creación de dicha instancia; aprovecho para ponerla en esta bitácora.

Carta al Presidente Vicente Fox
Washington, DC, 21 de agosto de 2001
Su Excelencia Presidente Vicente Fox Quesada Los Pinos México D.F. MÉXICO
De mi mayor consideración:
Tengo el honor de dirigirme a S.E. con el propósito de expresar nuestro más entusiasta apoyo a la formación de una Comisión de la Verdad para investigar graves violaciones a los derechos humanos ocurridas en el pasado en México. Nos merece especial satisfacción las declaraciones que S.E. ha realizado reconociendo la necesidad de establecer dicha comisión. Confiamos en que gracias a su liderazgo se logre establecer a la brevedad una comisión que cuente con las atribuciones, los recursos y la credibilidad necesaria para cumplir su tarea con éxito.
La Comisión de la Verdad ofrece a México la oportunidad de conocer en detalle muchos casos que nunca fueron adecuadamente investigados por las autoridades judiciales como, por ejemplo, las masacres de Tlatelolco en 1968 y de Acteal en 1997. No sólo las víctimas y sus familias, sino toda la sociedad mexicana, se beneficiaría de la adecuada resolución de estos casos.
Entendemos que la Comisión de la Verdad cuenta con abierta oposición -incluso dentro de su administración- por parte de aquellos que temen que pudiera socavar la función de las instituciones encargadas de administrar justicia en México
. Estos críticos argumentan que, frente a la elección entre verdad y justicia, los mexicanos deben optar por la justicia. En este sentido, ¿Quién podría estar en contra del procesamiento penal de los responsables de graves violaciones de los derechos humanos que aún gozan de impunidad? Lo cierto es que se trata de un falso dilema. Los mexicanos tienen derecho tanto a la verdad como también a la justicia. Además, conforme al derecho internacional, México tiene la obligación de garantizar ambas.
Los tratados internacionales ratificados por México como la Convención Americana sobre Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos conllevan la obligación de los Estados Partes de prevenir violaciones a los derechos humanos y sancionar a los responsables. Este deber refleja la convicción según la cual la lucha en contra de la impunidad por abusos pasados es crucial para prevenir futuras violaciones. Se deriva también del derecho de las víctimas a que se imparta justicia a los que violaron sus derechos. Un primer paso en este proceso es la investigación sistemática de los abusos del pasado.
La búsqueda de la verdad en torno a los abusos ocurridos durante gobiernos anteriores no es una cuestión de venganza política o cacería de brujas. Es una obligación fundamental que pesa sobre su gobierno, independientemente de quienes estuvieron en el poder cuando se cometieron los abusos.
La historia ha demostrado que las comisiones de la verdad no socavan los mecanismos judiciales existentes, sino que por el contrario, los fortalecen. Por ejemplo, en Argentina, Chile, y Guatemala, las comisiones de la verdad han desempeñado un papel crucial en la mejora de la capacidad del Poder Judicial para ocuparse de casos de derechos humanos. No sólo han identificado nuevas pruebas necesarias para el procesamiento de los responsables sino que también han ayudado a estas sociedades a conocer y corregir las falencias de las instituciones de la administración de justicia que permitieron que estos crímenes quedaran sin castigo. Las comisiones de Chile y de Argentina dedicaron capítulos enteros de sus informes finales a describir las circunstancias en que sus sistemas judiciales no se habían ocupado debidamente de casos de abusos. Para garantizar que se adopten medidas inspiradas en estas lecciones, los informes de las comisiones de la verdad suelen incluir recomendaciones generales sobre cómo reformar y fortalecer las instituciones judiciales mas débiles o ineficaces.
El valor de las comisiones de la verdad como desencadenante de investigaciones judiciales es especialmente obvio cuando las organizaciones del sector no han administrado justicia de manera imparcial y adecuada en el pasado. Este ha sido lamentablemente el caso de México.
Cabe subrayar, por supuesto, que cualquier comisión de la verdad que se establezca debe constituirse apropiadamente, financiarse adecuadamente y ser dotada de la autoridad legal necesaria. Tiene que ser por lo tanto un organismo independiente del poder político integrado por personas de reconocida calidad moral. La comisión debe disponer también de los recursos necesarios para realizar investigaciones exhaustivas e imparciales. Finalmente, tiene que contar con la autoridad legal para obtener documentos y la cooperación de otros organismos del estado. Una comisión que no cumpla con estos requisitos carecería de la credibilidad necesaria para llevar a cabo sus tareas eficazmente.
Cuando S.E. tomó posesión como Presidente de México, heredó un Estado en el cual la impunidad había imperado durante décadas. Entendiendo el alto precio de éste fenómeno endémico que facilita la injusticia y perpetúa la desigualdad, S.E. prometió que adoptaría medidas para aclarar y resolver los abusos pasados. Respaldamos enérgicamente sus esfuerzos en este sentido y creemos que ha llegado el momento de poner en práctica lo que prometió como una nueva política para México.
Aprovecho la oportunidad para expresar a S.E. mis sentimientos de la más alta estima y consideración.
José Miguel Vivanco Director Ejecutivo
cc: Dr. Adolfo Aguilar Zinser, Consejero de Seguridad Nacional

Dr. Jorge G. Castañeda, Secretario de Relaciones Exteriores
Dr. Santiago Creel, Secretario de Gobernación
Gral. Rafael Macedo de la Concha, Procurador General de la República
Dr. Mariclaire Acosta, Embajadora Especial para los Derechos Humanos y la Democracia

Reuión con la Comunidad Judía


El Presidente Calderón con miembros de la Comunidad Judía en México, 12/10/2007;
Gracias, muy buenas tardes, amigas y amigos.
Señor Benjamín Speckman, Presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México.
Ingeniero Simón Neumann, Presidente del Centro Deportivo Israelita.
Integrantes de la Mesa de Honor.
Amigas y amigos de la comunidad judía:
Me alegra muchísimo estar aquí y agradezco infinitamente este Menorá y todo lo que implica para mí, para mi familia.
Y, desde luego, me alegra también el poderme reunir con ustedes, con una comunidad a la que admiro por su historia, por sus valores, por su espíritu de trabajo, por su perseverancia.
Así que porque sé que significa más que un saludo, más que un deseo de paz o de armonía para ustedes y sus familias, de verdad les digo y de todo corazón Shalom para ustedes.
Por mera coincidencia hoy se conmemora el Día de la Raza o el Descubrimiento de América o el Encuentro de Dos Mundos, en fin, se le han dado esos nombres a un evento relevante.
Yo creo que debemos celebrar en todo caso aquí y sobre todo, nuestro origen plural.
Nuestra raíz y nuestra identidad múltiple, en origen, americana y europea, pero a final de cuentas raíz e identidad con enormes ramificaciones que nos integra, que nos identifica y que nos une a todos los que somos mexicanos en una sola Nación.
Este día es también, un memorial de tragedia, de las tragedias que representó, por otra parte, la Conquista misma, un memorial también en fechas, casi coincidentes, de la persecución que sufrió el pueblo judío en España, lecciones que deben llevarnos a todos a trabajar para que en el futuro nadie y ninguna cultura se imponga o pretenda imponerse a otra mediante la violencia.
Eso nos hace reflexionar que tenemos que aprender de la historia y de sus errores.
Por eso, creo que una fecha como esta debe ser también ahora una fecha de renovación de esperanza en la que resaltemos la importancia de valores, como el respeto, el diálogo, la tolerancia, la pluralidad y el entendimiento entre las diferentes culturas, a fin de que podamos consolidar una paz y una armonía verdadera entre individuos, entre pueblos, entre religiones y construir así, y solamente así, un mundo mejor para todos.
Valores como tolerancia y solidaridad tienen raíces profundas en nuestro país. Desde su nacimiento como nación independiente, México abrió sus puertas a la inmigración; procediendo de países mediterráneos y en realidad de todo el mundo, perseguidos en su propia tierra, muchos judíos encontraron en esta Patria, una Patria, encontraron aquí oportunidades para salir adelante con su trabajo y sacar adelante a sus familias, huyendo de la intolerancia y la barbarie, encontraron aquí, también, un nuevo hogar.
La entrañable Dunia Wasserstrom, que sobrevivió a Auschwitz, nos relata en su obra: "Nunca Jamás", su emoción al llegar a México, así como el cariño y el aprecio que recibió en esta tierra.
A su vez, sé que la comunidad judía ha retribuido y con creces la hospitalidad del país, la comunidad, ha contribuido al avance de la Nación, prácticamente en todos los ámbitos: en la ciencia, en la cultura, en la academia, en el deporte, en la ingeniería, en la industria, en el comercio, en fin.
Va a ser un irresponsabilidad mía mencionar algunos integrantes de la comunidad y destacados porque hay muchísimos más, pero asumiendo ese riesgo, talentos como el físico Marcos Moshinsky, Premio Príncipe de Asturias del 88, cardiólogo Teodoro Césarman o el arquitecto Abraham Zabludovsky, en paz descansen ambos; el más cercano a mi oficio José Woldenberg, Enrique Krauze, en fin, muchos, muchísimos integrantes de la comunidad que han puesto muy en alto el nombre de México, lo han servido con dignidad y son un orgullo para la sociedad entera.
De igual manera, el trabajo laborioso de empresarios, industriales, de constructores, de comerciantes, en fin, de una comunidad verdaderamente laboriosa como ésta, desempeña un papel de primera importancia en nuestra economía al generar empleo que da sustento a miles y miles de familias.
A través de sus inversiones, de su cariño y de su confianza en México dejan una sólida fortaleza para construir sobre ella el futuro del país.
Gracias por este esfuerzo y felicidades también por el mismo, porque beneficia a todos.
Amigas y amigos:
Sé muy bien que la comunidad judía está genuinamente preocupada por el bienestar del país.
Yo quiero decirles que mi Gobierno está firmemente decidido a consolidar a México en la ruta de la democracia, del desarrollo y de la prosperidad, que estamos decididos a que impere la justicia y la equidad en nuestro país, que tenemos un compromiso firme para recuperar la seguridad y la paz, la tranquilidad para todos en las calles, en las plazas, en los parques, en los negocios.
Por ello, porque es una tarea vital para el Estado recuperar la seguridad hemos tomado medidas para enfrentar los desafíos de la Nación, no hemos titubeado en utilizar toda la fuerza del Estado a fin de asegurar la aplicación de la ley y cerrarle el paso a grupos criminales en México.
Y aunque la tarea es ardua y aunque será una lucha de muy largo aliento, ya también podemos ofrecer algunos pequeños resultados, hemos podido observar como se reduce la violencia en algunas de las zonas, no en todas,
Hemos detenido a más de 10 mil personas vinculadas al tráfico de drogas en nueve meses, a una veintena de los líderes más importantes de las organizaciones criminales, regionales.
Hemos deportado a 11 de los líderes de las principales organizaciones de crimen en México, que aún desde la cárcel seguían controlando sus organizaciones.
Hemos también capturado bandas relevantes de secuestradores vinculadas cada vez más al crimen organizado integral, al narcotráfico; hemos realizado el mayor decomiso de dinero proveniente de origen ilícito en el mundo y también, recientemente, el mayor decomiso de cocaína en el país.
Todas estas son acciones positivas, pero sé muy bien amigas y amigos, que aún son insuficientes; la seguridad es un problema que inquieta a los mexicanos y en especial a esta comunidad.
Por eso también he presentado al Congreso de la Unión una iniciativa de reformas a nuestro sistema de seguridad pública y justicia penal, en la que, entre otras cosas, se fortalecen los mecanismos para abatir la impunidad y ahora mismo estamos analizando con los legisladores la posibilidad de adoptar un sistema de juicios orales en México.
El objetivo es que la procuración de justicia no sea tan difícil, tan problemática, muchas veces, incluso, hostil para quienes han sufrido el agravio de un delito.
La justicia debe ser expedita y debe sancionar eficazmente a los criminales, es nuestro deber el lograrlo.
También para combatir el crimen organizado y recuperar la seguridad estamos desarrollando un sistema de inteligencia que hemos denominado Plataforma México.
Un sistema de información criminalística, que es una labor en la que quizá debimos haber avanzado durante las décadas pasadas, pero que ahora es vital para conocer, para desmembrar las redes de los enemigos del orden.
Una de las fuentes de información de Plataforma México serán los propios ciudadanos, queremos que el sistema permita proporcionar y organizar de manera confiable y segura para ellos, la información que está en poder de la ciudadanía.
Mientras tanto, sepan ustedes, que la comunidad tendrá en mi Gobierno las puertas abiertas para investigar las denuncias y los delitos, los delincuentes que sean señalados.
Sé que solo con una cooperación estrecha entre sociedad y Gobierno podremos acabar con este mal que tanto daño le hace al país.
Lo he dicho antes y lo reitero con ustedes, la batalla en contra de la delincuencia será larga y costosa, implicará tiempo, implicará recursos económicos abundantes y por desgracia también pérdida de vidas humanas.
Pero pueden estar absolutamente seguros que no daremos ni un paso atrás, que estamos decididos a que en México impere en todo momento el derecho de cada quien y el Estado de Derecho, y continuaremos trabajando con el fin de brindar las mejores condiciones de seguridad a todos los ciudadanos.
Otro de los grandes retos que enfrenta la Nación es el de superar la enorme desigualdad que nos divide, que divide al norte y al sur, a la ciudad y al campo, al que es indígena y al que no lo es.
Es inadmisible que más del 40 por ciento de los mexicanos viva aún en condiciones de pobreza, que dos de cada 10 no tengan lo elemental para comer.
De ahí la importancia, entre otras cosas, de la Reforma Hacendaria por los que menos tienen, aprobada recientemente por el Congreso y que busca aumentar los recursos para destinarlos a satisfacer las necesidades básicas de la población, a tener más hospitales, más y mejores escuelas, caminos rurales, carreteras, servicios de electrificación, plantas de agua potable y muchas, muchas otras obras públicas que necesita el país para mejorar la condición de vida de los mexicanos.
La reforma aprobada privilegia la acción solidaria entre mexicanos y tiene además un compromiso personal del Presidente en el sentido de que si lo autoriza el Congreso, por lo menos la mitad de lo que se recaude se invertirá en infraestructura y la otra mitad en tareas de seguridad, educación, salud y desarrollo social.
Después de más de una década, en el que no hubo cambios estructurales, cambios de fondo en el país, hoy, en estos meses, hemos podido, afortunadamente, dar los primeros pasos hacia la transformación de México.
Las reformas en marcha, las ya logradas, como la Reforma de Pensiones en materia de los servidores públicos, que verdaderamente le da viabilidad a las finanzas nacionales, la reforma fiscal ya comentada, la reforma en materia de justicia y seguridad pública pronto a ser aprobada, muy probablemente en el Congreso, y otras reformas que vendrán y que ya daremos cuenta con ustedes, nos permiten albergar mayores y mejores esperanzas sobre el futuro de México.
En el mundo ya comienza a haber una nueva percepción acerca del país.
En el primer semestre del año, a pesar de las condiciones de estancamientos que se viven en la economía americana, México recibió la cifra récord en materia de inversión extranjera directa, 13 mil, más de 13 mil millones de dólares en el primer semestre, comparados con más o menos ocho mil que había sido la cifra anterior más alta, incluyendo la compra de activos financieros de alguno de los bancos más grandes de México.
Tenemos también, y recientemente en las últimas semanas, México ha adquirido grado de inversión, ha aumentado la calificación de grado de inversión del país y tenemos hacia la última semana de septiembre una cifra también récord en materia de generación de empleos formales, más de 750 mil nuevos empleos generados de enero a septiembre, muy por encima de la meta optimista que era generar 600 mil en todo el año.
Hoy también, por cierto, a pesar de las turbulencias que se viven en el mundo, la Bolsa Mexicana de Valores alcanzó nuevamente un récord histórico.
Amigas y amigos:
A mí me mueven las palabras que mencionó Simón Neumann, hacia el final de su intervención, y refrendo mi admiración, no sólo a lo expresado en este bellísimo mural, sino a lo que yo he visto y vivido de la comunidad judía en México y en el mundo.
Admiro a un pueblo decidido y enfocado a sus ideales, no obstante las adversidades que se han abierto a su paso.
Y sé que sólo con el trabajo comprometido de todos puedo decirles, también, que yo sueño y aspiro a ver a nuestro país convertido en una Patria segura, en una tierra justa, libre, democrática, equitativa e igualitaria y sé que si estamos unidos y decididos y enfocados al logro de estos ideales estoy seguro que podremos alcanzarlos.
Yo sé que en este esfuerzo cuento con la comunidad judía y ustedes, a su vez, tengan la plena seguridad que cuentan con el Presidente de la República.
Ame Israel Jai vcayam, el pueblo de México al que todos pertenecemos también vive y persistirá.
Muchas gracias.
-MODERADOR: Invitamos al ciudadano Presidente de los Estados Unidos Mexicanos acompañado del ingeniero Simón Neumann a firmar el libro de oro del Centro Deportivo Israelita.

Fuente: Presidencia de la República.

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