El
abogado Enrique Fuentes León
A la tumba, con
sus secretos/ Jorge Carrasco Araizaga
Revista
Proceso
# 1912, 23 de junio de 2013.
De
no ser por su nuera, la modelo Jacqueline Bracamontes, la muerte del abogado
Enrique Fuentes León habría pasado inadvertida. Célebre por sus singulares
amistades –el desaparecido Manuel Muñoz Rocha, entre otros–, su soborno de
medio millón de dólares, en 1988, a la Suprema Corte Justicia de la Nación, por
su presunta implicación en los crímenes de José Francisco Ruiz Massieu y Luis
Donaldo Colosio, y por ser el protagonista del “juicio más largo y voluminoso
en la historia de Texas”, entre otros episodios, el litigante se lleva
innumerables secretos a la tumba, muchos de ellos avalados por el silencio del
PRI.
La
noticia la difundió la prensa de espectáculos y en los diarios de circulación
nacional apenas aparecieron algunas esquelas. Una despedida de bajo perfil para
no remover las redes de protección y complicidad que alcanzan a funcionarios
del gobierno de Enrique Peña Nieto.