Como era de esperarse don Juan Silva Meza, presidente de la SCJN y delCJF fijó su postura en torno al
escándalo de presunta corrupción que vincula a juzgadores con el otorgamiento
indebido de beneficios legales a casas de apuestas.
En
tan sólo siete párrafos de un discurso de cuatro cuartillas, advirtió que si los jueces en México demandan independencia y autonomía en sus
decisiones no deben regatearle a la sociedad el que se les exija a estos mismos
juzgadores "una absoluta rendición de cuentas, conducirse con rectitud,
honorabilidad, imparcialidad y transparencia".
En
ese mismo sentido, don Juan sentenció que los impartidores de justicia deben honrar en su vida pública y
privada los valores del estado democrático y no comprometer su criterio en
causes ajenos a lo legalmente establecido.
"Queremos
que la sociedad tenga certeza que nuestro Poder Judicial es una institución
sólida, que funciona a partir de normas, procedimientos y reglas claras y
suficientes para identificar y sancionar las conductas de aquellos elementos
que no se conduzca con estricta honorabilidad", expuso Silva sin hacer una
alusión directa y textual a la remoción de tres juzgadores federales.



