29 jun 2008

Nuestra SCJN

¿Qué Corte?/Luis Rubio
Publicado en Reforma, 29/06/2008;
¿Qué clase de democracia queremos los mexicanos? ¿Qué clase de Suprema Corte amerita esa democracia? Uno puede tener muchas respuestas a estos planteamientos, pero esta semana la Suprema Corte de Justicia optó por desperdiciar al menos una primera oportunidad por establecer definiciones centrales sobre el tipo de democracia que será la mexicana. A través de un amparo, se le solicitó a la Corte que definiera si existen derechos inviolables o si basta un cambio de vientos políticos para que todo el andamiaje constitucional y la certidumbre que de éste se deriva se vengan abajo. Son temas de esencia.
La reforma electoral aprobada el año pasado modificó varios de los elementos fundacionales de la democracia mexicana. En contraste con otras naciones que construyeron transiciones integrales hacia la democracia, en nuestro país el proceso fue acotado y desarrollado a regañadientes. Fue acotado porque la lógica que dominó no fue la de la construcción de una nueva forma de gobernarnos, sino la del apaciguamiento de las oposiciones. Es decir, se negoció con un espíritu de otorgamiento de concesiones y no con el ánimo de la construcción de un nuevo estadio político.Los acuerdos de la década pasada en materia electoral fueron el producto plausible de esas negociaciones. Se construyó un andamiaje institucional para responder al principal reclamo de las oposiciones de entonces: que los procesos electorales eran vergonzosos y no confiables. De ahí que se construyera un conjunto de instituciones en torno a lo que acabó siendo el Instituto Federal Electoral y el Tribunal Electoral como la esencia de una nueva era en materia electoral. Aquellas reformas le confirieron autonomía a los órganos electorales, certidumbre a los partidos políticos y credibilidad a la población en general. Como resultado de esto, México no entró a la democracia en pleno, pero los mexicanos por fin pudimos estar orgullosos de nuestro sistema electoral y de los resultados que de ahí comenzaron a fluir.
El entorno ha comenzado a cambiar. Como resultado de las reformas del año pasado, atrás quedó la inamovilidad del Consejo del IFE, órgano que pasó a depender, para todo fin práctico, de las veleidades de los partidos políticos. Más grave, como parte de aquellas reformas se modificó uno de los preceptos básicos de nuestro régimen constitucional: la libertad de expresión.
Como decía antes, la democracia mexicana nació coja porque no se modificó el régimen político en su conjunto, sino que sólo se transformó un componente del sistema, el electoral. De esta manera persisten no sólo las estructuras e instituciones del "viejo" régimen, sino sobre todo los criterios que lo caracterizaron: ya no tenemos una presidencia exacerbada, pero los ciudadanos seguimos siendo una parte marginal de la vida política. Ahora mandan actores partidistas, pero su comportamiento es similar al de la presidencia de antaño.
Por eso la pregunta inicial: ¿qué clase de democracia queremos? ¿Queremos una democracia representativa en la que los ciudadanos podamos ver a nuestros diputados y senadores como voces y representantes de nuestros intereses o una democracia "dirigida" al servicio de los partidos políticos? ¿Queremos una democracia en la que se respeten las reglas del juego o una en la que éstas son modificables según cambien los criterios del legislativo?
Estos temas no son abstractos: al modificarse el régimen de libertad de expresión (baste ver sus absurdos resultados en la forma de censurar los spots por parte del IFE), la reforma electoral trastocó quizá el derecho más fundamental de la libertad humana, el de expresarse. ¿Seguirán ahora modificaciones a las garantías en materia de esclavitud, el voto de la mujer o la libertad religiosa? Quizá suene absurdo, pero el hecho es que hemos entrado en territorio desconocido: es evidente que ninguna libertad es absoluta, pero las restricciones que ya se introdujeron al régimen constitucional son por demás peligrosas y anuncian un camino resbaladizo.
Lo que está de por medio en los amparos que tiene la Suprema Corte frente a sí es fundamental y mucho más grande de lo que los integrantes de la propia Corte parecen haber reconocido. A mi juicio, hay tres elementos medulares que la Corte tiene que contemplar en su propio proceso de decisión. Primero, la gran pregunta es cuál es la función de un Tribunal Constitucional en un régimen democrático. En contraste con las cortes equivalentes de Argentina, España y Estados Unidos, instituciones que se han destacado por asumir funciones transformadoras en materia de derechos ciudadanos y humanos en general en sus respectivas sociedades, nuestra SCJ ha sido más bien complaciente y cada vez más propensa a satisfacer clientelas diversas a través de los medios. La Corte tiene que decidir si se convertirá en el factor que rompe desempates entre los otros poderes y contribuye a construir un régimen democrático integral o sigue siendo un mero tribunal más.
Una segunda definición fundamental es sobre los derechos o garantías fundamentales de los mexicanos. ¿Existen garantías sacrosantas o todas son modificables? Así como se erosionó la garantía de la libertad de expresión, ¿sería posible revertir el voto de la mujer o restituir la institución de la esclavitud? La Corte tiene en su fuero definir si se trata de reglas esenciales, inamovibles, de la interacción social y política en nuestra sociedad.
Finalmente, el tercer elemento que tiene la Corte frente a sí, el que es materia específica del amparo del que yo soy parte, es el de la libertad de expresión. Nuestra denuncia a la no resolución de este amparo no responde a un capricho; obedece a la afectación de libertades para todos los ciudadanos que requieren que instituciones como la SCJ los protejan de la impunidad generalizada. La forma de censurar del IFE ha hecho evidente que existen enormes riesgos a la libertad de expresión y que esos riesgos son iguales para todos los actores políticos y sociales. La Corte tiene que definir si se trata de un derecho fundamental o no; y si decide legitimar la censura política.
Nuestra SCJ se ha dedicado a resolver problemas administrativos. Su indecisión respecto a sus funciones daña no sólo a la democracia sino a su propia estatura en el desarrollo de país. La pregunta es si va a trascender como la gran constructora de nuestro futuro institucional. Hoy tiene la oportunidad de redefinir su naturaleza y asumirse como la institución transformadora del futuro del país. La pregunta de fondo es si se asumirá a sí misma como el Tribunal Constitucional que México necesita o seguirá a la espera del aplauso partidista.
Página de internet: www.cidac.org

Otra misiva del EPR a Jorge Fernández M.

De la Comisión de Prensa y Propaganda del EPR
República Mexicana, 22 de junio de 2008
Sr. Jorge Fernández Menéndez.
Presente.
¡Ya tiene quien le conteste!
Cuando le escribimos, su respuesta era uno de los escenarios y no nos equivocamos, aunque deseábamos que tomara con calma las cosas y se reflexionara como lo hemos hecho cuando usted ha escrito sobre nosotros.
No nos sorprende que de manera malintencionada se omita responder a preguntas concretas, escogiendo a modo las que se ajustan a una concepción criminalizadora, hacer periodismo con posicionamiento político y una tendencia policíaca. ¿A esto se referirá, cuando dice "que son imposibles de responder"?, de algo estamos seguros, compromiso con el periodismo no es, pero ¿Entonces con quién?
Qué contradictorio, hace periodismo enjuiciando la actividad política de la misma manera y con los mismos argumentos de quienes detentan el poder y tienen sus voceros, sin embargo, cuando sus escritos son criticados y rebatidos políticamente, en este caso por nosotros, asume una actitud defensiva y le disgusta tal atrevimiento. ¿Será según su juicio que no tenemos derecho a réplica?
Toma el papel de comunicador de la PGR, cuando ésta cuenta oficialmente con una dirección de comunicación y son estos los que deben salir a declarar lo que a usted le filtran extraoficialmente. La SG tiene a Juan Camilo Mouriño para que declare oficialmente lo que tenga que declarar sobre nosotros y no usted que lo han utilizado como vocero filtrándole lo que ellos no se atreven a decir.
Respecto a lo extenso de los comunicados anteriores es porque hacen referencia a su programa y a tres de sus columnas, y corresponden a la estructura de los mismos, sin embargo, haremos un esfuerzo para responder puntualmente a su escrito, porque en política y en periodismo no debe existir la pereza mental.
Se puede coincidir o disentir con una forma de lucha, en este caso la lucha armada revolucionaria, eso es discutible y no se trata de imponer nada a nadie, sino de convencernos de la justeza o no de ella. Lo que no es válido es descalificar a priori sobre premisas falsas que parten más de una lógica a partir de elucubraciones que de una reflexión racional de los acontecimientos que suceden en el país, de ello sólo se puede esperar juicios que estigmatizan y linchan pretendiendo ocultar una opinión política e ideológica afín al grupo gobernante.
¿Qué razón le encuentra usted a que un gobierno llegue mediante fraude electoral y se imponga a la voluntad popular con el puntal de los cuerpos represivos? ¿Acaso tiene razón que en lo que va del sexenio, los principales actos de este ilegítimo gobierno tengan que ver con acciones policíaco-militares como la mayor divisa de democracia? ¿Serán razones válidas que se derrochen miles de millones de pesos en una falsa guerra contra la delincuencia organizada mientras el 75% de los mexicanos viven en la pobreza?
Sr. Jorge Fernández, las causas que dieron motivo y razón a nuestra existencia como fuerza política revolucionaria NO HAN SIDO RESUELTAS, no han dejado de existir, lejos de ser solucionadas se han profundizado las condiciones económicas, políticas y sociales que vive el país, expresadas en el crecimiento de la pobreza y la miseria de millones de mexicanos, en la ausencia de espacios políticos para resolver los grandes problemas que aquejan al pueblo, la permanente violación de los derechos humanos y la anulación de facto de los derechos constitucionales… en todos estos años hemos visto y comprobado la agudización de la lucha entre clanes oligárquicos que ilegítimamente detentan el poder político y económico.
Quienes queremos transformar el país a favor de nuestro pueblo trabajador, debemos recordarle que cuando se ha luchado por medio de la vías "democráticas" e institucionales siempre hemos sido reprimidos brutalmente y el único saldo obtenido por esta vía son los cientos y hasta miles de encarcelados, los cientos de detenidos-desaparecidos, las recurrentes masacres, los miles de asesinados por motivos políticos tanto en los gobiernos priistas como panistas, no hay distinción.
Razones para luchar en busca de una verdadera transformación del país a favor del pueblo mexicano hay muchas y son válidas. Y ante la criminalización del descontento popular y de la protesta social, ante el avasallamiento legislativo para imponer reformas antipopulares, ante la militarización del país y las recurrentes medidas policíaco-militares que anulan derechos constitucionales y violan derechos humanos, ante la existencia de la desaparición forzada por motivos políticos, crimen de lesa humanidad, la existencia de cientos de presos políticos, el impulso de una política de paramilitarismo a nivel nacional para golpear y desarticular el descontento popular… son motivos y razones suficientes para que una parte de nuestro pueblo decida luchar desde nuestra trinchera por cambiar esta injusta realidad nacional para el 75% de la población que nos imponen por medio de la represión institucionalizada y las armas del ejército federal, la PFP, la AFI, la marina, policías ministeriales y los grupos paramilitares de la ultraderecha. Usted es de los que alaban la violencia institucional y condenan la lucha revolucionaria de un pueblo.
Para nosotros, la lucha por el poder no es una lid personal o de un grupo aislado socialmente, es el esfuerzo conciente de todo un pueblo, porque todos los que luchamos somos resultado de las injustas condiciones que se generan a partir del secuestro (este sí), que han hecho del país una casta de politicastros responsables de innumerables fraudes financieros, económicos y políticos que permanentemente saquean y hacen usufructo de recursos y riquezas naturales para un reducido número de oligarcas y el capital transnacional. La lucha por el poder no es para beneficio personal, es para el pueblo como tal, para que éste verdaderamente ejerza la soberanía popular y decida sobre los grandes problemas del país, como en el caso del destino de Pemex.
Toda lucha que verdaderamente busque transformar el país en y para el pueblo necesariamente contempla la lucha por el poder político y económico, suponer lo contrario es vivir en el error.
Tenemos 44 años de estar haciendo política en nuestro país y nuestra lucha tiene como sustento la teoría de la guerra popular, la cual se adapta a las condiciones de cada país, en la que participa el pueblo impulsando todas las formas de lucha. Sólo desde el poder y sus personeros pueden catalogar la lucha por liberarse de la opresión y explotación capitalista como delito, concepción coincidente con la del criminal Bush.
Para los opresores, represores, para los hombres de derecha y defensores del régimen quienes comparten intereses y concepciones, nuestras concepciones les parecen "lejanas a la sociedad" por el sencillo hecho de que éstas hacen hincapié en las causas que generan la iniquidad en la sociedad, pero para los trabajadores del campo y la ciudad es un instrumento de liberación.
Obviamente es usted quien denota ignorancia en tanto que el lineamiento de GPP es el resultado del análisis y la abstracción de la lucha de diferentes pueblos contra sus opresores y su aplicación, siempre ha sido creadora en función de las condiciones histórico-sociales de cada pueblo; y respecto a la guerra de guerrillas dentro de una estrategia general de lucha constituye una táctica de combate que nunca dejará de tener vigencia.
¿Ignorancia o equivocación cuando sostiene que en México tenemos un gobierno democrático? En nuestro país, no vivimos bajo un régimen democrático, éste es neoliberal, antipopular, represivo, opresivo y proimperialista.
¿Puede ser democrático un gobierno que se sostiene con el puntal de los cuerpos policíaco-militares?, ¿Es democrático un gobierno emanado de un fraude electoral haciendo caso omiso a la voluntad popular e imponiéndose con el respaldo del ejército?
Entendemos que después de conocer las dictaduras militares del cono Sur, el gobierno mexicano le parezca democrático, pero como dice nuestro pueblo, con todo respeto Sr. Menéndez "El que no conoce a Dios a cualquier p… se le hinca". Bien decía Vargas Llosa, México es la dictadura perfecta.
En México no existe democracia para el pueblo, vivimos y padecemos un régimen policíaco-militar; un estado de derecho oligárquico que sólo procura la defensa de los intereses de un puñado de oligarcas; un gobierno ilegítimo que tiene como política medidas policíaco militares ante la falta de legitimidad; el avasallamiento del Legislativo por el PAN y el PRI que representan los mismos intereses contra el pueblo avalando cada atropello que se comete contra los trabajadores, como es el caso de la ley del ISSSTE.
Y de las instituciones a las cuales eleva a sacrosantas, en su mayoría están corroídas por la corrupción, instituciones que sólo sirven para garantizar los intereses de "los hombres del dinero" como gustan llamar los postmodernistas a los oligarcas, instituciones que a estas alturas son imperfectibles.
Muy a pesar de que le guste o le disguste, en nuestro país vivimos un proceso de involución democrática. Y ante la globalidad nacional lejos de carecer de validez, la necesidad de una nueva revolución es vigente y necesaria ante la barbarie del régimen neoliberal y la agresividad de la ultraderecha. Sr. no creemos que sea ignorante y que desconozca la iniquidad que existe en nuestro país, no, usted ha tomado partido conscientemente por los explotadores y los opresores, es una pluma de ellos, de eso no tenemos duda.
Eso explica su actitud valorativa respecto a las acciones revolucionarias y de autodefensa, sosteniendo los mismos conceptos de quienes ilegítimamente detentan el poder, de quienes desde él criminalizan el descontento popular y la protesta social.
Muestra el cobre para defender lo indefendible, para su conocimiento, somos revolucionarios, luchadores sociales no criminales. Los secuestros y otras acciones delincuenciales en estos momentos las están realizando una parte de la ultraderecha para financiar el accionar de los grupos de paramilitares, es gente vinculada al poder.
Respecto a la elucubración sobre el EZLN y la funcionalidad interna, así como evolución y política de nuestro partido denota una profunda ignorancia y repite mecánicamente la información, conjeturas y deseos del Cisen e inteligencia militar, quedando al descubierto que además de ser una pluma del régimen ayuda al trabajo sucio difundiendo las filtraciones oficiales. No nos extrañan sus conceptos, eso es comprensible, pero lo que no podemos tolerar es que usted nos calumnie y nos difame reproduciendo la leyenda negra creada por el Estado para deslegitimar nuestra lucha, como el de querer ligarnos a la fuerza con el crimen organizado.
Tampoco estamos dispuestos a dejar pasar la tendencia de criminalizar la lucha de diferentes sectores populares, como es el caso de la APPO queriendo vincular a luchadores sociales que nada tienen que ver con nosotros, esa es una actitud policíaca que busca como fin la represión selectiva, preparando el terreno para que estos luchadores sociales sean el blanco de los cuerpos represivos o de los grupos paramilitares que la ultraderecha está promoviendo.
Se ve que no conoce nuestro país, o hace esfuerzos ingentes para tratar de omitir el fenómeno de la delincuencia organizada en sus diferentes versiones, que tiene origen en y para el Estado a través de los diferentes grupos de poder económico y político que se disputan la hegemonía dentro de las estructuras de los diferentes niveles de gobierno. En cada caso que la opinión pública conoce hay policías y funcionarios involucrados, hecho inocultable a estas alturas. Los que están en el trasiego y comercialización de estupefacientes a gran escala son quienes detentan el poder, de eso no hay duda. Los criminales, los grandes delincuentes, los malandrines de viejo y nuevo cuño están en este gobierno ilegítimo y sus instituciones putrefactas y no en el campo de la revolución, hablamos por nosotros.
No señor, nuestros compañeros no fueron secuestrados, fueron detenidos-desaparecidos, lo cual constituye un crimen de lesa humanidad que no prescribe, sostener lo contrario, el de esforzarse por catalogar dicho crimen como un simple secuestro es mucho más criminal porque se validan estos crímenes de Estado, esta política de Estado aberrante. Y con la existencia de un sólo desaparecido político es suficiente para denotar la inexistencia de un régimen democrático.
Y es extraño, sumamente extraño que diga conocer el drama que vivieron otros pueblos con dictaduras, en sus escritos no refleja eso, por el contrario todo indica que alberga resentimiento social con quienes luchan contra la dictadura del capital. Hacemos de su conocimiento que mientras intercambiamos comunicación, un nuevo crimen de lesa humanidad se cometía en Puebla en la persona de Bonifacio Gaona Barrientos, indígena totonaco sumando 76 casos de detenciones forzadas por motivos políticos, eso no es una simple coincidencia, es parte de una política de Estado.
Y no, no jugamos, para nosotros los asuntos de la revolución son muy serios. Tampoco jugamos cuando le decimos que es mucha responsabilidad señalar con el dedo flamígero condenatorio a luchadores sociales, debe entender esto, si algo le sucede a esos luchadores sociales usted tendrá responsabilidad en ello por el papel policíaco que ha venido jugando.
Lo de la supuesta manipulación, tesis filtrada por el Cisen, así como lo de las tres familias, no creemos que sea tan ingenuo como para darlas por válidas, usted usurpa funciones con sus acusaciones producto de sus elucubraciones y la información extraoficial.
Qué bueno que nos recuerda algunos hechos históricos, porque así también recordamos su papel desempeñado en contra de Felipe Martínez Soriano profesor de educación primaria, después doctor médico cirujano con especialidad en pediatría, profesor de la escuela de medicina y exrector de la universidad de Oaxaca con el cual se cebó hasta donde más pudo para que sufriera tortura y prisión por algo del cual quedó demostrado que era inocente y que no pertenecía a nuestro partido, pero hizo que el Estado se ensañara en él para satisfacer sus bajos instintos de venganza social.
Usted hará que mucha gente sean héroes para nuestro pueblo al hacerlos víctimas de la represión, consiguiendo con esto el dinero suficiente para vivir como usted vive, le pedimos que no haga las cosas personales, porque para nosotros usted no es un enemigo, tiene todo el derecho de criticarnos pero en una forma política pero no en base a sus calumnias y difamaciones, porque así como dice que con nuestras acciones llegamos a acciones delincuenciales, porque usted con sus acciones hace hechos fascistas.
Nos da la impresión de que es un reclutador o un dirigente de grupos, de mucha gente analfabeta funcional que lo coge como asesor o consultor de sus políticas, ¿no será usted acaso que encapuchado interrogue a los detenidos-desaparecidos tomando el papel de cordero y no de verdugo por parte del Cisen?
No sería un poco inteligente que usted pensara y le hiciera reflexionar al Estado que si le abrimos otro frente de batalla cuando van perdiendo con la delincuencia organizada, ¿Qué pasaría? Este país se desgranaría.
Con toda sinceridad, serénese Sr. Fernández, analice mejor los fenómenos que vive nuestro país, usted puede tener ideas irreconciliables con las nuestras, eso no es problema, eso lo podemos discutir en la modalidad que guste, pero de ahí a que trate de pasarse de listo difundiendo mentiras sobre nosotros es inaceptable y siempre que lo haga también tendrá quien le escriba desde nuestra trinchera de lucha, aunque le moleste y le disguste, y si a pesar de ello el disgusto le dura mucho, consulte a un especialista de la conducta y se lo decimos con franqueza y con conocimiento de causa.
Pero a todo esto, ¿Qué más quiere que nos suceda? Tenemos compañeros presos, asesinados, desaparecidos y perseguidos políticos por "el delito" de luchar por un mundo mejor. ¿Acaso desea que nos exterminen como a los palestinos, con misiles teledirigidos como lo hace Israel?
Aceptamos sus críticas tiene todo el derecho de hacerlas y lo respetamos como hemos hecho con todos los que nos han criticado porque de alguna o de otra forma nos hacen reflexionar.
Lo menos que esperamos de usted es que tenga la valentía de publicar esta contrarréplica en su columna, por lo que fraternalmente quedamos como sus seguros servidores.
¡VIVOS SE LOS LLEVARON, VIVOS LOS QUEREMOS!
¡A EXIGIR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS Y DE CONCIENCIA DEL PAIS!
¡POR LA PRESENTACION DE TODOS LOS DETENIDOS DESAPARECIDOS!
¡POR LA REVOLUCION SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!
¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!
¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARA!
COMISION DE PRENSA Y PROPAGANDA
DEL PARTIDO DEMOCRATICO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR
Año 44
República Mexicana, a 22 de junio de 2008.
Fuente: Cedema.org - CENTRO DE DOCUMENTACION DE LOS MOVIMIENTOS ARMADOS

28 jun 2008

Ruth Cardoso

Una mujer en la historia/Manuel Castells
Publicado en La VANGUARDIA, 28/06/2008;
Ha muerto Ruth Cardoso de Leite. El mundo oficial la recordará como la primera dama de Brasil entre 1994 y 2002, una primera dama muy querida por su pueblo y que siempre tuvo personalidad propia. El mundo académico la recordará como una de las mejores antropólogas urbanas de América Latina, catedrática de la Universidad de São Paulo, profesora en París y en Berkeley, creadora de escuela y maestra de generaciones de estudiosos de la sociedad a partir de la observación de las comunidades urbanas. El mundo de la lucha contra la pobreza la recordará como la fundadora de Comunidade Solidária, una red de 1,300 organizaciones de base centradas en la mejora de la vida en las localidades más pobres de Brasil mediante el apoyo a la autogestión de programas sociales en dichos lugares.
El mundo feminista la recordará como la feminista práctica que centró su esfuerzo en concienciar, organizar y apoyar a las mujeres realmente existentes en los sectores populares de Brasil y de América Latina. El mundo de la resistencia contra las dictaduras en Brasil y en el continente americano la recordará como la militante política - clandestina o no según los momentos-, independiente de los partidos pero cercana de la gente, centrada en conseguir avances reales de democracia más allá de las fantasmagorías ideológicas que rodearon su tiempo en América Latina. El mundo de sus amigos la recordaremos como la mujer serena y sonriente por cuyo rostro nunca parecieron pasar los años, y cuyo dulce hablar le permitía decidir las cosas más serias e incluso las más espinosas con una sensatez convincente que transformaba la polémica en reflexión compartida.
Porque Ruth transmitía paz en un mundo atormentado. Y su gente, la gente de su Brasil que siempre llevaba en el corazón, de su São Paulo con un sentido profundo de hogar perdurable en la globalidad que vivió, su gente la recordará como la doctora Ruth, la mujer en quien siempre podían confiar, la mujer sin miedo pero sin rencor, la mujer comprometida con los objetivos de la política y ajena a las mezquindades de la política. La mujer que, como primera dama, fue capaz de salir en la televisión criticando la ley del aborto que el partido de su marido apoyaba, motivando que el presidente, o sea su marido, la cambiase. Todo ello sin acrimonia, sin oponerse a su marido por afirmación personal, sino simplemente lo hacía cuando pensaba que no tenía razón en esa y en otras muchas cosas. Eso explica que su popularidad fuera aún más alta que la de su marido (que fue un presidente muy popular).
Recuerdo en uno de los viajes con mi mujer durante la presidencia de Cardoso la pintada que vimos en las paredes de un barrio popular: “Fernando Henrique, no. Doña Ruth, sí”. Pero nunca se le ocurrió jugar a la Hillary. Porque ella estaba en otra cosa, estaba en cambiar las cosas desde abajo, con la gente y a través de la participación de la gente. Pensaba que la política, y por tanto los partidos, las elecciones, la presidencia, eran instrumentos imprescindibles del cambio, pero no era lo suyo y siempre se pensó como complementaria.
Mientras su marido fue senador, ella permaneció en su piso de São Paulo, en su cátedra universitaria y en su trabajo comunitario. Cuando tuvo que asumirse como primera dama inventó una función para sí misma, aparte de desempeñar con dignidad, pero lo mínimo posible, sus tareas protocolarias. Trató de utilizar el prestigio de su situación, pero no el presupuesto del Estado, para crear su programa de organizaciones comunitarias en las zonas más pobres del país. No para hacer de Evita, sino para solucionar problemas concretos a personas concretas, con la menor publicidad posible y sin instrumentalización política. Creó una fundación que financió con donaciones que pidió a las grandes empresas, sin vinculación política con su marido y con plena transparencia contable. Por ejemplo, pidió, y obtuvo, de una empresa de automóviles un real por coche vendido. Negoció acuerdos con las universidades para que sus estudiantes hicieran trabajo comunitario. Y se puso de acuerdo con las redes de asociaciones existentes en toda la geografía brasileña para dotarlas de recursos y reforzar su participación en las políticas sociales. Recuerdo una visita con ella en la cooperativa de mujeres de Mamiraua en la selva amazónica, donde pude observar cómo las mujeres indias discutían de todo con doña Ruth, sin complejos, sin servilismo, y como ella se sentaba durante horas a ver cómo iba la gestión de la cooperativa. Y la vi negociar con los aldeanos que se lamentaban de que la protección de las especies les privaba de la pesca de la que dependía su subsistencia y su única fuente de ventas.
Y consiguió trocar autocontrol de los pescadores pescando dentro de límites a cambio de la mejora de sus condiciones de vida. Su ecologismo, su feminismo, su lucha por la democracia y contra la república de caciques que persiste en Brasil se rigieron siempre por ese sentido práctico de ir poco a poco, pero sin pausa, haciendo que la gente asumiera la gestión de su propia vida y contribuyendo con los recursos que pudo a incrementar esa autonomía. Comunidade Solidária continúa. Es uno de sus legados. Porque tiene otros muchos Y todos ellos, todo lo que nos dejó se alberga en el lugar más perdurable: en las mentes y en el corazón de quienes supimos de ella o de quienes supieron de quienes supimos.
Y así la recordará su pueblo. Y sus compañeros. Y sus colegas intelectuales. Y sus amigos. Y su familia, su marido, sus hijos y esos nietos a los que tanto esfuerzo y amor dedicó. Ruth Cardoso de Leite fue una mujer multidimensional que hizo historia simplemente siendo ella, sin proclamas ideológicas, con esa determinación profunda de quien hace todo porque es lo que hay que hacer. Y su serena sonrisa seguirá dibujándose en el cielo de los cafetales que la vieron nacer.

Acteal

A decade after Acteal, war is again on Mexico's horizon/Naomi Klein. A version of this column was first published in the Nation
THE GUARDIAN, 21/12/0;
Nativity scenes are plentiful in San Cristóbal de las Casas, a colonial city in the highlands of Chiapas, Mexico. But the one that greets visitors at the entrance to the TierrAdentro cultural centre has a local twist: figurines on donkeys wear miniature ski masks and carry wooden guns.It is high season for “Zapatourism”, the industry of international travellers that has sprung up around the indigenous uprising here, and TierrAdentro is ground zero. Zapatista-made weavings, posters and jewellery are selling briskly. In the courtyard restaurant, where the mood at 10pm is festive, verging on fuzzy, college students drink Sol beer. A young man holds up a photograph of the rebel leader, Subcomandante Marcos, as always in a mask with a pipe, and kisses it. As he does so, his friends snap yet another picture of this most documented of movements.
I am taken through the revellers to a room at the back of the cultural centre, closed to the public. The sombre mood here seems a world away. Ernesto Ledesma Arronte, a 40-year-old ponytailed researcher, is hunched over military maps and human rights incident reports. “Did you understand what Marcos said?” he asks me. “It was very strong. He hasn’t said anything like that in many years.”
Ledesma Arronte is referring to a speech that Marcos made the night before, at a conference outside San Cristóbal. The speech was titled Feeling Red: the Calendar and the Geography of War. Because it was Marcos, it was poetic and slightly elliptical. But to Ledesma Arronte’s ears, it was a code-red alert. “Those of us who have made war know how to recognise the paths by which it is prepared and brought near,” Marcos said. “The signs of war on the horizon are clear. War, like fear, also has a smell. And now we are starting to breathe its foetid odour in our lands.”
Marcos’s assessment supports what Ledesma Arronte and his fellow researchers at the Centre of Political Analysis and Social and Economic Investigations have been tracking with their maps and charts. On the 56 permanent military bases that the Mexican state runs on indigenous land in Chiapas, there has been a marked increase in activity. Weapons and equipment are being dramatically upgraded and new battalions are moving in, including special forces - all signs of escalation.
As the Zapatistas became a global symbol for a new model of resistance, it was possible to forget that the war in Chiapas never actually ended. For his part, Marcos - despite his clandestine identity - has been playing a defiantly open role in Mexican politics, most notably during the fiercely contested 2006 presidential elections. Rather than endorsing the centre-left candidate, Andrés Manuel López Obrador, he spearheaded a parallel “Other Campaign”, holding rallies that called attention to issues ignored by the major candidates.
In this period, Marcos’s role as military leader of the Zapatista Army of National Liberation (EZLN) seemed to fade into the background. He was Delegate Zero - the anti-candidate. The previous evening, Marcos had announced that the conference would be his last such appearance for some time. “Look, the EZLN is an army,” he reminded his audience, and he is its “military chief”.
That army faces a grave new threat - one that cuts to the heart of the Zapatistas’ struggle. During the 1994 uprising, the EZLN claimed large stretches of land and collectivised them, its most tangible victory.
In the San Andrés accords of 1996, the right to territory was recognised, but the Mexican government has refused to fully ratify the accords. After failing to enshrine these rights, the Zapatistas decided to turn them into facts on the ground. They formed their own government structures - good government councils - and stepped up the building of autonomous schools and clinics. As the Zapatistas expand their role as the de facto government in large areas of Chiapas, the federal and state government’s determination to undermine them is intensifying.
“Now,” says Ledesma Arronte, “they have their method.” The method is to use the deep desire for land among all peasants in Chiapas against the Zapatistas. Ledesma Arronte’s organisation has documented the ways in which, in just one region, the government has spent approximately $16m expropriating land, before passing it on - to members of the many families linked to the notoriously corrupt Institutional Revolutionary party (PRI). Often, the land is already occupied by Zapatista families. Most ominously, many of the new “owners” are linked to thuggish paramilitary groups, which are trying to force the Zapatistas from the newly titled land.
Since September there has been a marked escalation in violence, including shots fired into the air, brutal beatings, and Zapatista families reporting being threatened with death, rape and dismemberment. Soon the soldiers in their barracks may well have the excuse they need to descend: restoring “peace” among feuding indigenous groups. For months, the Zapatistas have been resisting violence and trying to expose these provocations. But by choosing not to line up behind López Obrador in the 2006 election, the movement made powerful enemies. And now, says Marcos, their calls for help are being met with a deafening silence.
Exactly 10 years ago, on December 22 1997, as part of the anti-Zapatista campaign, a paramilitary gang opened fire in a small church in the village of Acteal, killing 45 indigenous people, 16 of them children and adolescents. Some of the bodies were hacked with machetes. The state police heard the gunfire and did nothing. For weeks now, Mexico’s newspapers have been filled with articles marking the anniversary of the massacre.
In Chiapas, however, many people point out that conditions today feel eerily familiar: the paramilitaries, the rising tension, the mysterious activities of soldiers, the renewed isolation from the rest of the country. And they have a plea to those who supported them in the past: don’t just look back. Look forward, and prevent another Acteal massacre before it happens.

27 jun 2008

EPR

El Gobierno federal analizará los recursos jurídicos presentados por la Comisión de Mediación para determinar si reclasifica el delito de secuestro por desaparición forzada en el caso de los dos militantes del EPR) detenidos en mayo de 2007.
Tras reunirse este viernes con el subsecretario de Gobernación, Abraham González y Alejandro Poiré, jefe de la Unidad para el Desarrollo Político, la Comisión de Mediación informó que los funcionarios se comprometieron a analizar la situación procesal para determinar si es posible tipificar el delito como desaparición forzada.
Por ahora, la PGR investiga la desaparición de los eperristas Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez bajo el delito de secuestro.
En la reunión también se evaluaron tres documentos en los que la Comisión de Mediación expone que, la procuración de justicia y la defensa de los derechos humanos han sido ineficaces para presentar con vida a los dos militantes del EPR desaparecidos desde hace más de un año.
Comunicado oficial
El día de hoy, el Subsecretario de Gobierno, Abraham González Uyeda, y el Comisionado para el Desarrollo Político, Alejandro Poiré, se reunieron con los miembros de la sociedad civil propuestos por el llamado PDPR/EPR.
México, D. F., a 27 de junio de 2008 Boletín No.153-27/06/2008
El día de hoy, el Subsecretario de Gobierno, Abraham González Uyeda, y el Comisionado para el Desarrollo Político, Alejandro Poiré, se reunieron con los miembros de la sociedad civil propuestos por el llamado PDPR/EPR.
Los funcionarios de la Secretaría de Gobernación señalaron la disposición del Gobierno Federal para que la familia de las dos personas desaparecidas que el llamado PDPR/EPR reconoce como sus integrantes participe, bajo la figura jurídica de la coadyuvancia, en las indagatorias que realiza la Procuraduría General de la República.
La Secretaría de Gobernación solicitó también que alguno o algunos miembros del grupo de la sociedad civil den seguimiento a las indagatorias que realiza el Ministerio Público. Los miembros de la sociedad civil comentaron que dialogarán con los familiares de los desparecidos sobre este ofrecimiento.
Por otro lado,
Aclarar si ejecutados eran eperristas desaparecidos, exigen diputados
de la redacción, de APRO.
* Convergencia pide a PGR autorice exhumación de cuerpos hallados en Oaxaca
México, D.F., 26 de junio (apro).- Con el propósito de descartar la posibilidad de que cualquiera de los cadáveres encontrados en una fosa clandestina en un panteón de la capital de Oaxaca, correspondan a los de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez, eperristas desaparecidos hace más de un año en esa sureña ciudad, diputados convergentes pidieron hoy a la Procuraduría General de la República que autorice la exhumación de los cuerpos.
En conferencia de prensa, López Lena sostuvo que tres de los ocho cuerpos presentaban signos de tortura y el tiro de gracia, de ahí que exijan a las autoridades federales hacer los peritajes “para saber si estos cuerpos corresponden o no a los desaparecidos del EPR”.
Incluso, las autoridades locales que dieron aviso al gobierno federal sobre la aparición de los ocho cadáveres han sido amenazadas y perseguidas, denunció por su parte el legislador Esteva Salinas.
Por ello, ambos diputados anunciaron que presentarán una denuncia contra el gobernador Ulises Ruiz y contra quien resulte responsable de las amenazas. Sin embargo, ayer mismo el Ejército Popular Revolucionario desechó esa hipótesis.
En un comunicado, el grupo armado sostuvo que en Oaxaca se busca desviar su demanda de presentar con vida a sus dos compañeros, una vez que se difundió el hallazgo de la fosa clandestina y la inhumación de cuerpos con evidencias de tortura y tiro de gracia, “que tratan forzadamente de relacionar con la detención-desaparición de nuestros compañeros Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez”.
El EPR consideró que con esa especie se busca diluir la esencia de su demanda, “que es su presentación con vida y la de todos los desaparecidos políticos”.

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