10 dic 2013

Sudáfrica, tierra de pólvora y de sangre


Sudáfrica, tierra de pólvora y de sangre/Javier Reverte, escritor.
 ABC | 10 de diciembre de 2013
Pocas veces el mundo ha mostrado un acuerdo tan unánime, para homenajear sin reservas a una figura histórica, como en el caso de Nelson Mandela. Y pocas veces un hombre ha merecido tal reconocimiento. Eche el lector una mirada a la historia del pasado siglo XX y busque alguien semejante entre los políticos. No será fácil encontrarlo, por no decir imposible. Ahora que le llueven los homenajes, que sus funerales van a constituir un acontecimiento universal y que los periódicos del mundo se vuelcan en exaltar su legado, me viene a la memoria un día de 1997 en que, recorriendo África en un largo viaje –que había comenzado justamente en Sudáfrica–, me detuve a comer en el humilde comedor de una aldeúcha de Tanzania. Me atendió una muchacha que se expresaba en un torpe inglés. No había carta, por supuesto, y lo único que ofrecían era pollo frito con cerveza caliente. Mientras comía, la chica se sentó cerca y comenzó a decirme palabras en «swahili», señalando objetos, y yo las repetía traducidas al español, una suerte de juego que les encanta a los tanzanos. Después, logré entender que me preguntaba de dónde venía. Y al decirle que desde Sudáfrica, la joven adoptó un gesto serio, casi místico, y dijo: «Mandela is my father».

Diez años venciendo el hambre/Luiz Inácio Lula da Silva


Diez años venciendo el hambre/Luiz Inácio Lula da Silva
 © 2013, Instituto Luiz Inácio Lula da Silva. Distribuido por The New York Times Syndicate. 
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.
 El País | 10 de diciembre de 2013
Hace unas semanas, Brasil celebró el décimo aniversario de Bolsa Familia, que ha servido de modelo para muchos programas nuevos de distribución de rentas en todo el mundo.

Gracias al programa Bolsa Familia (“subsidio familiar”), 14 millones de familias, es decir, 50 millones de personas —la cuarta parte de la población de Brasil— reciben un pequeño estipendio mensual, siempre que cumplan unos requisitos básicos, entre los que figuran que los hijos permanezcan escolarizados y reciban atención médica, incluidas las vacunaciones normales. Más del 90% del dinero que se paga va a manos de las madres. En el decenio transcurrido desde que comenzó el programa, el rendimiento académico de los niños ha mejorado, las tasas de mortalidad infantil han caído y 36 millones de personas han salido de la pobreza extrema.
Las cifras son elocuentes, y, sin embargo, no bastan para transmitir hasta qué punto han mejorado las vidas de todas esas personas.
No hay una estadística capaz de medir la dignidad, pero eso es lo que se percibe cuando los padres pueden ofrecer a sus hijos tres comidas diarias. No hay una partida del presupuesto que se llame “esperanza”, pero eso es lo que brota cuando los padres ven que sus hijos van a la escuela y se esfuerzan para tener un futuro mejor.
Al transformar la vida de las personas, Bolsa Familia está cambiando el curso de la historia en mi país; según Naciones Unidas, es el mayor programa de distribución de rentas del mundo. Otros Gobiernos han adoptado estrategias similares para luchar contra el hambre. Por eso es importante entender el éxito de Brasil y los obstáculos a los que tuvo que hacer frente para poner en marcha el programa.

La justicia, herramienta de la democracia


La justicia, herramienta de la democracia/Diego García-Sayán es presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
El País |10 de diciembre de 2013
La brecha que divide los grandes proyectos y utopías de lo que acaba finalmente ocurriendo en la realidad es una de las grandes constantes de la historia. Lo que eventualmente sirve a veces de combustible para escépticos y derrotistas; ilusiones frustradas y búsqueda de nuevos paradigmas para imaginar nuevas utopías. Y así, sucesivamente.
Esto viene a colación en relación a una experiencia en la que ese lugar común no se ha repetido. Me toca culminar al fin del 2013 mi segundo período como presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Siento la necesidad de compartir una reflexión que va más allá de la experiencia personal con un balance que se ubica en las antípodas del derrotismo, el escepticismo o la frustración. Los hechos indican que la justicia interamericana es una realidad viva y que se está convirtiendo en un rico factor de alimentación y de retroalimentación de la democracia y los derechos humanos en la región.

El macizo desarrollo de la justicia interamericana en los últimos años es notable por su extraordinario dinamismo y solidez. Nuestro tribunal desarrolló jurisprudencia constante y sólida en temas complejos como la obligación de investigar y sancionar graves violaciones a los derechos humanos, las reglas del debido proceso y los derechos de los pueblos indígenas. O la jurisprudencia reiterada – y unánime – en firme protección de la libertad de expresión pero en armonía y ponderación con el derecho a la honra y a la facultad de quienes se sintieran afectados de usar los medios judiciales disponibles para su defensa. Todo eso está cambiando el panorama de la justicia y los derechos humanos en América Latina en lo cual hay tres resultados especialmente tangibles que cabe destacar.

Goodbye, Lenin?


Goodbye, Lenin?/ Sasha Senderovich
The New York Times |10-XII-2013
As a child growing up in the city of Ufa in the Soviet Union, I was in awe of the giant statue of Lenin that stood not far from my grandmother’s home. Among the stories she tells there is one that involves me, aged four or five, accompanying her to the cemetery where my great-grandmother had recently been buried. When my grandmother cried, I mistook her tears over the loss of her mother for sadness about the obelisk by the grave: It seemed too small.
When she died, I assured her, I would commemorate her with a monument as big as Lenin’s.
On Sunday, during the protests in Kiev against President Viktor Yanukovich, the statue of Lenin was pulled down from its pedestal in front of Besarabsky market. It had been vandalized several days before and had since been guarded by the riot police. The nationalist party Svoboda took responsibility for the act. Yuri Syrotiuk, the party’s press secretary and a member of Parliament, called it, “the end of the Soviet occupation and the beginning of the final decolonization of Ukraine.”

Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!



"No se me importa un pito que las mujeres
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.
Soy perfectamente capaz de sorportarles
una nariz que sacaría el primer premio
en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!

Las columnas políticas hoy, jueves 1 de octubre de 2026

¿Le faltó al respeto la periodista Reyna Haydee a la presidenta? No…! Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!" — Enrique Santos...