Bob
Dylan. Machado en clave de Sol/ANEL
GUADALUPE MONTERO DÍAZ
@Anelin00
SDP, 5 de octubre de 2011
“Que
tus manos siempre estén ocupadas, que tus pies siempre sean veloces y que
tengas una fuerte base para cuando el viento cambie de golpe... Que tu corazón
siempre esté alegre, que tu canción sea siempre cantada” Bob Dylan
No
sé si en todas las familias exista un aficionado a la música tan fanático como
para escuchar cientos de veces una canción. Mi tío Luis (Güicho, para sus
cuates) me educó desde pequeña para ser capaz de apreciar lo que él llama
“Arte”, “Real Music” o “Bandas en serio”. Crecí escuchando a Los Beatles, The
doors, Janice Joplin, Los Rolling Stones, Jimmi Hendrix y otros.
Para
vergüenza de mi estirpe, debo confesar que no todos me gustan y no estoy segura
de ser la profunda conocedora que mi tío esperaría que fuera, pero si algún
mérito tiene el tiempo que dedicó a compartir conmigo su afición por la música,
es que aprendí a apreciar el enorme talento que impregna las melodías de Dylan
y algunas letras de sus canciones las tengo en mi memoria a fuerza de tanto
escucharlas.
Hace
algunos días utilicé una melodía compuesta por el genio como introducción a mi
artículo “New age y 2012”, para enfatizar la rapidez con la que se suceden los
cambios hoy en día[i] y en ella dice:


