El
deporte como estafa/Gregorio Morán
Publicado en La
Vanguardia |19 de octubre de 2013
Nuestra
sociedad se hace a todo. Si hay dos expresiones repetidas hasta la saciedad es
la del “imperio de la ley” y “presuntamente”. Un tipo mata a su mujer a
puñaladas, sale a la calle con el cuchillo y las manos ensangrentadas, se
entrega a la policía y reconoce el crimen. ¡Usted escuchará y leerá que la mató
“presuntamente”! Vivimos en un país donde los coches chocan “presuntamente”,
los atracadores desvalijan “presuntamente”, las gentes mueren “presuntamente”.
Y en el fondo, además de una utilización aberrante del adverbio, no hay más que
miedo.
¿Y
saben a qué tienen miedo? Al “imperio de la ley”, porque sin ser muy duchos en
la materia detectan que les puede caer un puro que signifique que les echan a
la calle y además han de pagar al “presunto” delincuente. En España, perdonen
que sea tan rotundo, vivimos una situación que amenaza con estallar y no es
sólo porque sus políticos sean corruptos en su inmensa mayoría, que lo son,
sino porque el amparo a la delincuencia económica, que es la madre de todas las
batallas, cuenta con una barrera jurídica que impide cualquier saneamiento.

