Febrero negro
en Venezuela /Fred Alvarez Palafox
Publicado en La revista Código Topo de Excélsior, 3 de marzo de 2014;
“Sigo con
atención los acontecimientos que se están sucediendo en Venezuela. Los acompaño
con viva preocupación, con intensa oración y con la esperanza de que se busquen
y se encuentren caminos justos y pacíficos para superar el momento de grave
dificultad que el País está atravesando”.. papa Francisco en abril de 2013.
Una
manifestación estudiantil convocada por opositores al Gobierno del Presidente
Nicolás Maduro terminó en un duro enfrentamiento con el saldo de tres muertos y
decenas de heridos, además de varios detenidos en varias ciudades de aquel país
hermano.
El líder de la formación opositora Voluntad Popular, Leopoldo López- perseguido implacablemente por el régimen de Maduro- y la diputada María Corina Machado, líderes del ala de la oposición partidaria de tomar la calle para presionar para lograr una nueva convocatoria de elecciones, se desmarcaron de la violencia afirmaron que fue el Gobierno a través de sus bandas paramilitares el que provocó la violencia generalizada.
El líder de la formación opositora Voluntad Popular, Leopoldo López- perseguido implacablemente por el régimen de Maduro- y la diputada María Corina Machado, líderes del ala de la oposición partidaria de tomar la calle para presionar para lograr una nueva convocatoria de elecciones, se desmarcaron de la violencia afirmaron que fue el Gobierno a través de sus bandas paramilitares el que provocó la violencia generalizada.
Leopoldo
López se entregó días después a la (in)
justicia venezolana. De inmediato fue recluido en un penal militar venezolano, luego
de que un tribunal de consigna ratificó la medida privativa de libertad en su
contra por varias acusaciones. Los cargos formales incluyen provocación de
incendio y conspiración. La presión mediático y las intensas movilizaciones
obligaron a que la Fiscalía retirara las acusaciones de asesinato y terrorismo;
el cargo por conspiración tienen una pena de hasta 10 años de prisión.
Lamentablemente
el papel del Poder Judicial en Venezuela es de jueces de consigna, salvo
algunas excepciones.
