4 ene 2007

Turquía a la UE

  • Integrar a Turquía en la unión Europea/Hugh Pope, escritor y periodista residente en Estambul.
Tomado de EL PAÍS, 03/01/2007);
Hace diez años, la última vez que Turquía tuvo un traspié en sus prolongadas negociaciones con la Unión Europea, fueron los turcos los que tuvieron que hacer examen de conciencia y decidir si querían seguir adelante. Ahora le toca el turno a Europa, que se enfrenta a cuestiones críticas. ¿Elegirán realmente los europeos volar por los aires uno de los puentes más prometedores que existen entre el Occidente cristiano y el mundo islámico? En términos más generales, ¿optará Europa por integrar a los musulmanes en la imagen que tiene de sí misma o se mantendrá en sus trece, guardando las distancias y considerándolos permanentemente ciudadanos de segunda sospechosos?

La batalla se planteó cuando, antes de la Reunión de Consejo Europeo de diciembre, reaparecieron súbitamente las discrepancias sobre Chipre. Fue un pretexto escandaloso para tender una emboscada a Turquía: en la actualidad, los turcos van muy por delante en las principales negociaciones auspiciadas por la ONU para resolver la división de la isla, y la UE y los griegos son los que van a la zaga. Algunos dirigentes, con los españoles, británicos y suecos a la cabeza, defendieron una posición más abierta ante el gran vecino musulmán. Pero ahora los políticos alemanes, franceses, austriacos y holandeses quieren un chivo expiatorio para su política exterior. Mientras sus economías se estancan y se acentúan las actitudes contrarias a musulmanes e inmigrantes, parece que cada vez estén más dispuestos a proclamar que Turquía nunca podrá ser miembro de pleno derecho de una Europa cristiana.
Rechazar esa posibilidad no sólo va en contra de un componente tradicional de la buena fe europea, sino que hace el juego a erróneas percepciones populares. No hay un peligro inevitable a la vuelta de la esquina. Probablemente, ahora ya nadie piensa que Turquía vaya a estar lista para integrarse en la UE antes de 2020. Para entonces, puede que el país, con su rápido crecimiento económico, y Europa, más grande, lenta y superficial, con casi 30 Estados miembros, resulten más compatibles. De no ser así, ambas partes podrán abandonar el proceso. Incluso los turcos, molestos por la hostilidad europea, se muestran ambivalentes respecto al paso definitivo. En realidad, las negociaciones para la integración de Turquía en la UE, desde que comenzaron allá por 1963, han sido sobre todo un fin en sí mismas.
Ambas partes están profundamente enfrascadas en un proceso de mejora que a veces va rápido y otras lento. Turquía entró en la unión aduanera de la UE hace diez años, la mitad de sus actividades comerciales son con Europa y pertenece a organizaciones europeas que van desde la OTAN a la UEFA. Todavía tiene que mejorar mucho en materia de derechos humanos, pero el marco de la UE le ha ayudado a cambiar cientos de leyes. Sin embargo, los adversarios de la reforma están al acecho, por si Europa arrebata de repente a los modernizadores de Turquía el aliciente que supone la plena integración.
Europa también sale ganando. Sus empresas tienen privilegios en un mercado de 70 millones de personas en plena expansión, donde aparecen nombres como el de la belga Fortis en la liga de fútbol turca, la francesa Danone en los envases de yogur y la española Mango en escaparates y vallas publicitarias. Igual de importante es lo mucho que ha hecho la oferta de entrada plena en la UE, realizada en 2004, por divulgar el estable y moderado modelo de modernización musulmana en el levantisco Oriente Próximo.
La potencial aceptación de Turquía como un igual sería un símbolo útil para la integración de las actuales minorías musulmanas de Europa. Del mismo modo que Turquía ha cambiado diligentemente para adaptarse a Europa, una nueva forma de concebir el carácter europeo debería acoger al pragmático euroislam imperante en Turquía. Para algunos europeos, que culpan al “islam” de que sus nuevos vecinos inmigrantes tengan malos modales, actitudes opresivas hacia la mujer y otra forma de vestir, esto es imposible. Se trata de problemas reales que, sin embargo, tienen menos que ver con la religión que con la falta de educación, de riqueza y de experiencia en el entorno urbano. En su día, los europeos del Norte también trataban con condescendencia a España e Italia, considerando que no eran europeas, pero ahora nadie cuestiona las ventajas de difundir la riqueza y ampliar la imagen que de sí misma tiene Europa para incorporarlas.
Ha llegado el momento de abrirse. Según Beate Winkler, coordinadora de un estudio de la UE presentado en diciembre, la islamofobia va en aumento. Muy pocos de los diversos tipos de musulmanes que ya suponen el 3,5% de los europeos encajan con la imagen del fanático religioso. Más bien, Winkler ha señalado que la mayoría se sienten ciudadanos de segunda y que lo único que piden es respeto. No es difícil tenderles la mano. Para la mayoría de los musulmanes, la imagen más duradera de la reciente visita a Turquía del papa Benedicto XVI fue el momento en el que alzó las manos abiertas, tal como hacen los musulmanes al rezar, durante una visita a una mezquita. Nadie pensó que quisiera convertirse al islam, y muchos sintieron que el acto suponía un mensaje incluyente largamente negado. El Papa también hizo algo que muchos antiturcos militantes, enraizados en el miedo histórico y el prejuicio hacia lo musulmán, no hacen. Acudió a ver con sus propios ojos algunos de los profundos cambios intelectuales y sociales que han transformado el rostro de Turquía durante este siglo. Puede que la sociedad rural turca siga estando a cierta distancia de la Ilustración europea, pero no hay duda del impacto cada vez mayor de las ideas, leyes, textos y mercados europeos.
Los islamófobos de Europa también quieren olvidar que en el pasado Oriente y Occidente se enriquecieron mutuamente, como queda patente en el legado andalusí español, en los tulipanes turcos adoptados por los holandeses, en el curry de los restaurantes británicos y en los futbolistas argelinos de Francia. Como demuestra el éxito relativamente considerable de las economías de España y el Reino Unido, la inmigración y la internacionalización pueden tener efectos positivos.
España ha servido de mucha ayuda al copatrocinar junto a Turquía la idea de la Alianza de Civilizaciones. Ahora, mientras la UE cambia sin cesar las reglas de juego, el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, alude con frecuencia a esa alianza para convencer a su pueblo de que sigue compartiendo el mismo proyecto moral que el mundo occidental, y también para mantener a raya a los temibles cristianófobos que hay en su propio seno. Pero es un recurso retórico débil. Si los europeos quieren realmente socavar las causas profundas del radicalismo islámico, deben cooperar más con el Reino Unido de Tony Blair y la España de José Luis Rodríguez Zapatero, que han asumido la tarea vital de mantener a flote las conversaciones con Turquía, afianzando la perspectiva teórica de una integración plena en la UE.

Juicio más digno: Bush


El presidente George W. Bush, ha asegurado este jueves 4 de enero que la ejecución de Saddam Hussein debió haber sido más digna y llamó a Irak a investigar en detalle lo sucedido.


"Obviamente, hubiera querido que los procedimientos tuvieran una forma más digna, pero, de todos modos, se le dió la justicia que miles de personas que él mató no tuvieron", dijo Bush tras una reunión con la Canciller alemana, Angela Merkel."Mi impresión personal es que Saddam Hussein tuvo un proceso que él no quiso otorgar a las miles de personas que mató", añadió.


Bush dijo que habló con el Primer Ministro iraquí, Nouri al-Maliki, sobre los últimos minutos de vida de Saddam, cuando fue objeto de burlas antes de su ejecución. Un video no autorizado mostró imágenes de Saddam colgando de la soga.


Bush indicó además a al-Maliki que fue correcto investigar la filmación con un teléfono móvil de la ejecución de Saddam Hussein.


El video no autorizado mostró al depuesto presidente cuando era insultado en el cadalso y el momento en que fue abierta la trampilla y se precipitó al vacío, con el chasquido seco de la soga en el momento que fractura el cuello del reo.


La Casa Blanca no solamente no se había sumado a las críticas mundiales por la manera en que fue efectuada la ejecución, sino que había intentado minimizar la polémica.


El presidente Bush, ha asegurado, tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, que la próxima semana presentará un esbozo de la nueva estrategia para Irak, que aún se encuentra en fase de consulta.


"Estaré listo para detallar la estrategia que ayudará a los iraquíes a lograr el objetivo de un país que pueda gobernarse,


Una de las opciones que, según se ha filtrado a la prensa, estudia Bush, es aumentar en entre 15,000 y 30,000 unidades el contingente de 140,000 que EEUU tiene en Irak. En todo caso, lo único que ha desvelado por ahora el presidente es que quiere "garantizar que la misión sea clara y específica, y que pueda ser cumplida".


Sin embargo, esta posibilidad no se encuentra entre las recomendaciones del 'informe Baker' que, sin embargo, recoge la retirada gradual de las tropas. La Casa Blanca ya advirtió de que este estudio no contiene fórmulas mágicas para Irak.


Merkel expuso a Bush la necesidad de apoyar una revitalización del cuarteto que media en el proceso de paz entre israelíes y palestinos, formado por EE UU, la UE, la ONU y Rusia, lo que parece haber conseguido. Bush calificó de "una buena idea" convocar una reunión del grupo, aunque no especificó cuándo tendrá lugar.


Bush alabó a Merkel por su apoyo a las sanciones contra Teherán aprobadas por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU el mes pasado. "Fue un mensaje importante enviado a Irán de que el mundo libre quiere que haya un futuro pacífico, pero no vemos un futuro pacífico con los iraníes desarrollando un arma nuclear", aseguró.

La resolución prohíbe suministrar material y tecnología que Teherán pueda utilizar para sus programas nucleares y de misiles, pese a que las autoridades de Irán insisten en que su objetivo es producir energía nuclear con fines pacíficos.


Angela Merkel esta en Washington en una visita relámpago, la tercera desde que asumiera el cargo hace algo más de un año. Alemania ha asumido esta semana la presidencia del G-8 para este año, así como la presidencia semestral de la Unión Europea.

La ejecución de Sadam



  • La ejecución de Sadam, mal presagio para 2007/Jean Daniel, director del semanario francés Le Nouvel Observateur.

Tomado de EL PAIS, 04/01/2007);

Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.


Para hacer de Sadam Husein un mártir, para hacer del verdugo una víctima y del déspota un santo, hacía falta nada menos que la loca y torpe inconsciencia de los estadounidenses. Mejor dicho: de un Gobierno estadounidense al que por fin han vuelto la espalda sus ciudadanos.

Pero, para el mundo suní, y no sólo -podemos estar seguros de ello-, son los estadounidenses los que han permitido e incluso organizado la ejecución de Sadam Husein, tras un proceso chapucero, sectario y, en la forma, completamente ilegal.

Esas hordas de chiíes fanáticos y llenos de odio que quisieron impedir que el condenado a muerte rezara por última vez son muestra de una ceguera primitiva. Y, mientras tanto, para celebrar la fiesta de Aid el Kebir, los fieles degollaban sus corderos en recuerdo de la decisión de Dios de no sacrificar al hijo de Abraham. La cabeza del tirano que, al desplomarse, simboliza el sacrificio, no es muy distinta a la del cordero degollado.


Ya estoy oyendo a los aliados de George Bush decir tranquilamente que las autoridades estadounidenses de Bagdad han querido que los iraquíes se las arreglaran entre ellos. Es, más o menos, lo mismo que dijo Sharon cuando permitió que las milicias maronitas vengaran a su presidente asesinado con la matanza de los palestinos de Sabra y Chatila en 1982. Es, además, olvidar -y qué olvido tan cínico- que los grandes ideólogos y la gloriosa estrategia de los Bush, Rumsfeld, Cheney y demás pretendían construir la paz al liberar por completo al pueblo iraquí de la dictadura.
Es evidente que los kurdos se consideran suficientemente liberados y autónomos y no se sienten tentados por la barbarie. Pero lo que está sucediendo entre los chiíes, que era previsible, no es achacable, en definitiva, más que a la irresponsabilidad del ocupante. Lo que hoy está ocurriendo -la guerra civil- tiene de escandaloso que suscita cierta añoranza del orden totalitario y sangriento de Sadam Husein y desacredita todas las ambiciones democráticas llegadas de Occidente. Quienes dicen que hemos pasado una página y que la sangre se seca enseguida suelen tener razón, porque la historia no es solamente trágica, es cínica. Pero en esta ocasión no está tan claro.

Es posible que, por temor a los iraníes, los gobiernos árabes se vean empujados a aproximarse a Estados Unidos, país que detestan, e incluso que descubran intereses comunes con Israel. Ahora bien, en ese caso, su divorcio de la opinión pública de sus países puede llegar a ser explosivo. Habrá tentaciones de guerra santa, no contra los infieles y los cruzados, sino contra todos los herejes o supuestos herejes en los diversos campos musulmanes enfrentados. Algunos personajes árabes, sobre todo en Arabia Saudí y Egipto, han decidido que no son sólo los estadounidenses, sino también los iraníes, los que están detrás de las muestras de odio desencadenadas con motivo de la ejecución de Sadam Husein.

Se equivocan, sin duda. A los iraníes, más bien, les interesaba que llegase la paz a un Irak dominado por chiíes y que ellos pudieran controlar. ¿Pero cómo van a desempeñar hoy ese papel pacificador al que les han invitado sucesivamente Jacques Chirac, Romano Prodi y James Baker?


Este año de 2007 se abre en una confusión sangrienta, como bautizado, en esa zona del mundo, por una maldición.

¡Mañana no amaneces!

Un excelente reportaje sobre como se filtra y controla la delincuencia organizada a las autoridades locales, sobretodo las municipales. El trabajo es de Pablo César Carrillo, firmado desde Turicato, Michoacán; fue publicado en Nuevo Excelsior este miércoles 3 de enero.

¡Va!

Edil propone...
Y narcos disponen


Por: Pablo César Carrillo / Enviado
Nuevo Excelsior, 03/01/2007
TURICATO, Michoacán.— El presidente municipal de Turicato, José Vázquez Piedra, un profesor metido a la política, estaba en su oficina el último día de septiembre, cuando sonó el teléfono. Contestó y reconoció esa voz. Era el presunto narcotraficante Ramiro Castañeda, quien es señalado como lugarteniente del cártel del Milenio y jefe de la mafia en la región.

—Si no puedes pagar el "peaje" hijo de la chingada, renuncia. Y vete de aquí —le dijo, a bocajarro.
—Yo de plano no puedo. No puedo darles todo el presupuesto —contestó el edil, titubeante.
—Bueno, vas a entender o te partimos la madre cabrón —advirtió Castañeda.
—Yo estoy tratando de jalar, pero no puedo. No tenemos ni para la nómina...
Los narcotraficantes habían comenzado a cobrar "peaje" a los funcionarios de primer nivel del municipio para enfrentar una crisis de dólares. A cada uno le quitaban 10 mil pesos de su sueldo desde principios de año y ahora les exigían 2 millones de pesos de un jalón.
—Acuérdate nomás que tienes familia cabrón. Tienes hermanas, Chivo —le gritó Castañeda.
El presidente municipal trató de ser rudo y le contestó en el mismo tono:
—Tú también acuérdate que tu hermana trabaja en el municipio. Acuérdate que la metimos a trabajar porque tú lo pediste, y aquí está con nosotros.
El presunto narcotraficante se mostró enfadado.
—¡Me vale madres, cabrón! Tienes que pagar el "peaje". Y si no puedes, renuncia ya. O mañana no amaneces. Mañana no amaneces.
Le colgó el teléfono.
El otro poder
Los narcotraficantes controlan el municipio de Turicato desde hace 15 años.
De hecho, cuando José Vázquez Piedra ganó la candidatura en el PRD, tuvo que ir con ellos a pedirles el aval para ser presidente municipal. Todos los candidatos deben ir con ellos, sean del PRI, del PAN o del PRD, aseguró José. Los narcos palomean a los aspirantes.
"En el 2004 fui con Ramiro y le dije: ‘gané la interna en el PRD y quiero ser presidente municipal’. Y me dijo: ‘está muy bien, échale ganas’. Yo sabía que ellos me podían decir: ‘ábrete, va otro, ¿O quieres tener broncas’. Pero sí me dieron el aval", recordó. Así funciona la política en los municipios dominados por el narco. José Vázquez afirmó que así es en Aguililla, en Churumuco, en Tepalcatepec, en Apatzingán y en Turicato, sólo que las autoridades estatales y federales no lo quieren reconocer. Pero es una realidad que ya no se debe esconder, dijo. "Los candidatos deben pedir el aval del narco, casi de la misma forma en que se pide el aval del partido".
José Vázquez hizo su campaña y ganó la elección constitucional. El PRD arrasó en los comicios y desde el primer día inició la presión de los narcos. Antes de la toma de posesión, el 1 de enero del 2005, Ramiro Castañeda fue con José Vázquez y le dijo que él nombraría al jefe de la Policía y al director de Obras Públicas. Le dio los nombres de funcionarios que debían estar en la alcaldía. "No te preguntan. Te ordenan. Te dicen: ‘nombra a fulano y mete a zutano’. Y ya", recordó el presidente municipal. "Si no lo haces, te matan y ya".
Desde el principio, José Vázquez perdió el control de la policía. Los Castañeda pusieron a un director y contrataron a 50 elementos que estaban a sus órdenes. Hacían sus rondines por órdenes de ellos, y protegían cargamentos de mariguana. "Yo ni sabía dónde andaban. Ni me pedían permiso", platicó el presidente. "Nomás me venían a decir que habían sacado un camión de mariguana o que estaban cuidando una pista. No duerme uno ni tranquilo".

José Vázquez, apodado El Chivo, se sentía secuestrado. No podía tomar decisiones y ellos hacían lo que querían. Lo mismo le había pasado al anterior alcalde, Salvador Barrera Medrano, y a sus tres antecesores. Los narcos tenían cinco administraciones dominando el gobierno, afirmó.
Al principio fue sólo Policía y Obras Públicas, pero después "ya querían todo". Querían sacar dinero de los programas y le quitaban recursos a las obras. La situación se agravó el año pasado, cuando los narcos sufrieron una crisis de ingresos. En Estados Unidos ya no pagan igual la mariguana y dejaron de enviar las pacas de dólares, así que los traficantes comenzaron a buscar dinero aquí, en Michoacán. "Nos empezaron a cobrar ‘peaje’, y también a los empresarios", explicó José Vázquez. La Coca Cola tenía que dar cuota para distribuir sus productos, igual la Bimbo, Sabritas y Ricolino. Y nadie se atrevía a decirles que no.
El presidente municipal quedó acorralado. Los tenía adentro y no podía sacarlos. Le exigían dinero y no podía cumplirles. Le pedían colaborar y no entendían razones. Pensó que podía defenderse, pero ellos tenían el control de la policía.
"El gobierno quedó rebasado", dijo José Vázquez, con gesto de asombro. Los narcos son: el otro poder.
Más vale "aquí corrió..."
Por lo mismo, el día que Castañeda lo amenazó por teléfono, José Vázquez mejor se fue del pueblo. Abandonó su cargo de presidente municipal y se escondió en una zona segura: Morelia, una ciudad dominada por el cártel del Golfo, la competencia, un territorio donde aquellos nunca se meterían. Pidió una cita con el gobernador Lázaro Cárdenas Batel y, en la Casa de Gobierno, le platicó su historia.
Le dijo que ellos mandan en el municipio, que tienen tomado el edificio de la tenencia de Puruarán, que tienen infiltrados en el ayuntamiento, que tienen a todos los policías a sus órdenes, que los agentes cuidan los camiones que salen cargados de mariguana, que los policías vigilan también una pista clandestina de aterrizaje, que el director de Obras era el supervisor interno... que no podía con ellos. "Le expliqué todo al gobernador", recordó Vázquez. "Y él me dijo: ‘pide una licencia’". El 2 de octubre, José Vázquez pidió una licencia al ayuntamiento por 15 días con el argumento de que estaba enfermo. Cuando se vencieron los 15 días, pidió otra por un mes. En esos días, tres de sus colaboradores cercanos fueron "levantados" por los narcos. El 18 de octubre, un vehículo con torreta interceptó al secretario del Ayuntamiento, Marcos Segundo, y al tesorero, Gabriel Manrique. Se los llevaron por caminos de tierra y los encerraron en una casa, con los ojos vendados y los pies atados.
Después los sacaron en la madrugada y los llevaron por unas brechas. Los bajaron de una camioneta y los tiraron en el campo. Ahí, un hombre les puso una metralleta en la cabeza y les dijo: "No los queremos ver en Turicato. Lárguense si no quieren ser ejecutados".
Antes de soltarlos, el hombre les advirtió: "la próxima vez, se mueren". Al ser liberados, los funcionarios dejaron el estado y se escondieron en la Ciudad de México durante 15 días, sin intenciones de volver. Después se dieron cuenta que el síndico del PRD, Héctor Chávez Calvillo, también fue "levantado". Sólo que, al parecer, él no tuvo la misma suerte. Hasta el momento, no lo han encontrado.
Con el miedo en el bolsillo
El 16 de noviembre, el alcalde José Vázquez entró otra vez al municipio, protegido por unos 30 agentes del Grupo de Operaciones Especiales del estado. Días después, llegó el Ejército Mexicano.
Los narcos salieron corriendo. Ramiro e Ignacio Castañeda escaparon; los policías se fueron con todo y armas; el director de Obras ya no se presentó a trabajar; y Flavio fue capturado.
José regresó a su oficina y asumió por fin el control del municipio. El problema fue que el Ejército llegó dos días y se fue, dejando sólo a 15 policías estatales. Los funcionarios de hecho temen que los narcos vuelvan de un momento a otro.
"Esta es la oportunidad de recuperar los municipios de Michoacán", dijo el presidente municipal. "Tenemos que reconocer que ellos los tenían. Y el Ejército debe quedarse para que no regresen los narcos". El edil decidió concluir su mandato el 31 de diciembre de 2007, pase lo que pase. "A mí me puso el pueblo y no un solo hombre", les dijo a sus empleados hace dos semanas, durante la comida de Fin de Año.
Aunque en realidad, gobierna con miedo. José Vázquez trabaja rodeado de policías. Si tiene que salir de la presidencia, lo siguen los agentes. Si va a su casa, lo cuidan. Si está en el despacho, ellos están afuera. Si sale, ellos salen. Y en la bolsa del pantalón carga una pistola Beretta calibre 25, cargada, lista para ser disparada.
"Aquí la traigo, por si acaso", dijo, acariciando su pistola negra reluciente. "Ya no les tengo miedo. Si me quieren matar, la voy a tener que usar".
Cuna de los Castañeda
Junto con los municipios de Aguililla, Churumuco, Tepalcatepec y Apatzingán, Turicato forma parte de la zona con mayor influencia del narcotráfico en Michoacán:
El municipio de Turicato está ubicado en una zona montañosa en Tierra Caliente, al sur de Michoacán. Es un pueblo de casas blancas y tejas coloradas de 36 mil habitantes que vive primordialmente de las remesas de los migrantes y de la producción de azúcar.
Ahí creció la Gavilla de los 30, un grupo de sicarios y narcotraficantes que operó en la región durante años y que es el antecedente de Los Castañeda.
Los hermanos Ramiro, Ignacio y Ramón Castañeda se presentan como aguacateros, pero operan una organización de traficantes, pistoleros y sicarios. Trabajan para el cártel del Milenio, aunque también han estado con el cártel del Golfo.
Uno de los hermanos, Ramón, fue ejecutado hace un par de meses en el penal de Mil Cumbres, en Morelia. El otro, Ramiro, controla la región desde los años 90.
Los Castañeda son intermediarios del narcotráfico. Se dedican a comprar mariguana a todos los productores de la droga y la mandan a Estados Unidos. Ellos no siembran, sino que compran y la transportan hasta la frontera.
Los Castañeda comenzaron en el crimen organizado bajo las órdenes del narco Alfredo Méndez, un hombre que desapareció del mapa. Nunca se supo si Méndez fue levantado, o si murió, o si huyó.
Los Castañeda siempre han metido mano en el ayuntamiento. Su representante en esta administración era el director de Obras Públicas, Leopoldo Torres.
Él daba órdenes a todos los funcionarios y les pedía firmar cheques. Su frase favorita es: “Si no te alineas, te voy a pasar el rodillo”, contó el alcalde José Vázquez.
“De inmediato lo reportaba y los narcos te llamaban para amenazarte. Nadie se atrevía a contradecirlos”, relata. “Se metían armados a mi oficina sin permiso. Les decían a los demás: ‘sálganse, déjenme hablar con este cabrón".

Balances del 2006

  • Balances y esperanzas/Pascal Boniface, director del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas de París.
Tomado de La Vanguardia, 04/01/2007);
Traducción: José María Puig de la Bellacasa.
Los finales de año son propicios a los balances. En el caso del 2006, el concerniente a las cuestiones estratégicas es indiscutiblemente negativo y la situación mundial es peor a finales que a principios de año. Ahora bien, lo peor es que cabe temer que a finales del 2007 deban hacerse constataciones aún más sombrías.

La guerra de Líbano ha sido sin duda el acontecimiento estelar del año 2006. Es el último clavo hincado en el ataúd de la estrategia estadounidense del Gran Oriente Medio concebida por la Administración Bush, que se consideraba que llevaría la democracia y la estabilidad a la región. Israel, que se presenta como la única democracia de la misma región, decidió responder al secuestro de dos de sus soldados por parte de Hizbulah con una ofensiva militar totalmente desproporcionada, lo que produjo un gravoso balance en términos de pérdida de vidas humanas y destrucción material. Sin embargo, el balance estratégico es aún de más graves consecuencias. Hizbulah, al no haber resultado perdedor en el curso de la hostilidades, aparece como el vencedor de los combates. Israel, al no haber vencido ni tampoco haber alcanzado sus objetivos (sobre todo la liberación de los dos soldados que podría producirse más adelante merced a un canje de prisioneros, incidente que en caso de haberse actuado para solucionarlo desde un principio habría podido evitar la guerra), aparece como el vencido. Esta guerra, que se suponía que iba a destruir a Hizbulah, ha reforzado políticamente a Líbano acrecentando su prestigio en el mundo árabe. Y, en tanto se suponía que serviría para lanzar una advertencia a Irán, ha permitido en cambio que este país surja como protagonista ineludible en la región.

La guerra de Líbano, como antes la de Iraq, ha mostrado el carácter contraproducente que en ocasiones puede revestir la autoridad militar si deriva en ceguera política. Esta guerra ha suscitado un debate en el seno de la sociedad israelí, pero, paradójicamente, los partidarios de la línea dura se han visto reforzados y el resultado ha sido la irrupción de la extrema derecha con la entrada de Avigdor Liberman en el Gobierno israelí.
Las esperanzas o más bien las ilusiones nacidas de la retirada israelí de Gaza han quedado reducidas a polvo. Las potencias occidentales han decidido boicotear al Gobierno palestino tras la victoria electoral no obstante incontestable de Hamas en las elecciones de enero del 2006. Lo menos que se puede decir es que el mensaje de los occidentales se ha visto enturbiado cuando han afirmado promover la democracia negándose al propio tiempo a reconocer los resultados disconformes con sus deseos. La situación económica y social de los palestinos se ha degradado, hasta el punto de que se calcula que un 70% de la población de Gaza vive por debajo del umbral de la pobreza.

En este final de año, se perfila por tanto el temor a enfrentamientos civiles en Líbano y en los territorios palestinos. Al propio tiempo, Iraq es un país hundido y deshecho donde la violencia desencadenada crece cada día. Los estadounidenses han acabado entendiendo que no podían ganar esta guerra. Estados Unidos busca una salida rápida que no implique agravar la situación en Iraq: dos objetivos contradictorios. Su crédito moral y estratégico se halla ampliamente mermado. Cabe que aflore en lo sucesivo un síndrome iraquí como hubo un síndrome vietnamita. Si se añade la degradación de la situación en Afganistán y el principio de un conflicto entre la OTAN y los talibanes, no es para augurar que se avecine un periodo que incite al optimismo.

El año 2006 habrá confirmado asimismo una tendencia de fondo: se ahonda el abismo entre el mundo occidental y el mundo musulmán. La cuestión de las caricaturas y la polémica sobre las declaraciones del Papa Benedicto XVI sobre el Corán han mostrado que aunque Occidente y Oriente viven en el mismo planeta, a veces no viven en el mismo mundo. Los partidarios de la línea dura, de un enfrentamiento entre Occidente y el mundo musulmán, ganan puntos de forma metódica. Hace unos años el asunto de las caricaturas de Mahoma publicadas en un periódico danés o las declaraciones del Papa sobre la dimensión belicosa del islam no habrían tenido el mismo impacto. Todos se alzan contra el concepto de guerra de civilizaciones, pero tal noción parece progresar un poco más cada año. El problema estriba efectivamente en que vivimos en un mundo globalizado pero que carece de óptica y perspectiva de gobierno a escala mundial.
En cuanto a China, prosigue su poderoso ascenso, aunque India le ha adelantado en el 2006 gracias al acuerdo estratégico y nuclear con Estados Unidos. India, rival de China en la carrera que ambas potencias libran por el poder, queda bastante rezagada aunque en el año que termina ha recuperado cierto terreno.
La única chispa de esperanza proviene de Latinoamérica, continente que conoció dictaduras militares y guerrillas desde los años sesenta hasta los ochenta que desembocaron en una gran depresión económica a finales de los años noventa. Latinoamérica ha recuperado el crecimiento económico y vive hoy día según el ritmo de las alternancias (o confirmaciones) electorales. Las buenas noticias son demasiado escasas como para no celebrarlas.

Acusan: custodios dejaron morir a niño en penal de Mazatlán

  Acusan: custodios dejaron morir a niño en penal de Mazatlán Nota de Abel Barajas/ Reforma, -18:22 hrs Uno de los reos heridos en los hecho...