La visita de Francisco no termina de entusiasmar a los chilenos
En un clima enrarecido tras los ataques a parroquias y las amenazas, Bergoglio llega al país de la región que tiene la valoración más baja de su figura; la Iglesia, percibida como elitista y con poca sintonía con los jóvenes
La Nación, DOMINGO 14 DE ENERO DE 2018
Federico GrünewaldS
SANTIAGO, Chile.- Mariano Puga es un sacerdote chileno que ejerce en La Legua, uno de los barrios de Santiago más estigmatizados por la pobreza y el narcotráfico. Hace pocos días, cuando le preguntaron con qué Iglesia se encontrará el Papa cuando aterrice mañana en Chile para su nueva gira regional, contestó: "Con la más fome [aburrida] de la historia. Es una Iglesia que se olvidó de Jesús y el Evangelio, y de los pobres".
Hoy, la segunda visita de un papa al país -la primera fue la de Juan Pablo II, en 1987-, entusiasma poco y nada a los chilenos, que perciben a la Iglesia como jerárquica y elitista, opuesta a reformas como el derecho al aborto o al matrimonio igualitario, con poca sintonía con los jóvenes y una credibilidad en jaque por decenas de escándalos de abusos.



