Una jornada en el casino
Rodrigo Vera, reportero
Revista Proceso # 1919, 11 de septiembre de 2011;
“Como el casino Palmas, ninguno”, dicen sus clientes. Personas de todas las edades acuden a jugar las 24 horas que permanece abierto este sitio. Adentro del local, ubicado en la zona clasemediera de Naucalpan –uno más de la cadena de casinos de la que es permisionario Rojas Cardona– no se sabe si es de día o de noche. Atrapados por la codicia, los jugadores no se separan de las máquinas tragamonedas, las mesas de póker o las ruletas, sino hasta que quedan desplumados. Hay quienes han tenido que vender sus bienes para pagar las deudas… o la cuenta del psicólogo que los ayude a salvarse de la ludopatía.