La Tuna y los Chapitos, los mensajes/Jorge Fernández Menendez
Columna Razones
Excelsior, 23 de agosto de 2016
El secuestro en Puerto Vallarta de Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, los dos hijos de El Chapo Guzmán, no puede desligarse de lo sucedido el 11 de junio pasado en el poblado La Tuna, en Badiraguato, Sinaloa, la tierra natal de El Chapo, donde residen su madre y parte de su familia.
Ese sábado 11 de junio, un comando de 150 hombres, encapuchados, uniformados y fuertemente armados, ocupó La Tuna, luego de un recorrido que burló, algo inédito, los controles de seguridad del propio Cártel del Pacífico en torno a esa comunidad, en busca del hermano mayor de El Chapo Guzmán: Aureliano Guzmán Loera, El Guano.
Se aseguró que fue una expedición enviada por los Beltrán Leyva para vengar la muerte de un medio hermano de El Chapo, Ernesto Guzmán Hidalgo, ordenada por El Guano. Aureliano no estaba ese día en el pueblo, pero sí varios de sus principales operadores, que fueron ejecutados. La casa de la madre de Guzmán Loera, Consuelo, también fue tomada, y los sicarios se llevaron cuatrimotos, enseres y objetos de valor, pero ella no fue agredida. Como respuesta, los Guzmán enviaron 200 hombres, traídos de distintas partes del país, para que enfrentaran a los invasores y recuperaran La Tuna. Pero los invasores se retiraron antes, rumbo a Culiacán. Las fuerzas de seguridad llegaron casi una semana después cuando se enteraron de lo sucedido por los desplazados de las comunidades de Arroyo Seco, La Palma y La Tuna, quienes huyeron de sus hogares.