Por Fred Alvarez Palafox
Publicado en la revista Código Topo de Excelsior, 2 de noviembre de 2015, paginas 50-55
La mañana del miércoles 21 de octubre el mundo se despertó con la noticia el que papa Francisco estaba enfermo, que se le había detectado una “pequeña mancha oscura en el cerebro“ que correspondería a un tumor benigno, y que para curarlo no haría falta una intervención quirúrgica.
Esa fue la de ocho columnas del periódico italiano Il Quotidiano Nazionale (QN), a la que se sumaron Il Giorno, La Nazione e l Resto del Carlino : “Papa Francesco ha un tumore. Il dottor Fukushima in Vaticano a gennaio.“, decía la información.
Publicado en la revista Código Topo de Excelsior, 2 de noviembre de 2015, paginas 50-55
La mañana del miércoles 21 de octubre el mundo se despertó con la noticia el que papa Francisco estaba enfermo, que se le había detectado una “pequeña mancha oscura en el cerebro“ que correspondería a un tumor benigno, y que para curarlo no haría falta una intervención quirúrgica.
Esa fue la de ocho columnas del periódico italiano Il Quotidiano Nazionale (QN), a la que se sumaron Il Giorno, La Nazione e l Resto del Carlino : “Papa Francesco ha un tumore. Il dottor Fukushima in Vaticano a gennaio.“, decía la información.
Y
según el rotativo italiano el examen médico habría sido efectuado en la clínica
privada San Rossore di Barbaricina, cerca de Pisa, Toscana, el 21 de enero de
2015 por el neurocirujano japonés Takanori
Fukushima:
-“Usted
no necesita ningún tipo de intervención porque el pequeño tumor se puede
curar”, le habría dicho el especialista neurocirujano, según un miembro de la
clínica que cita el periódico QN.
Según la información el médico japonés y su equipo habían volado en secreto
hasta la sede del Vaticano en la Toscana, presuntamente para examinar al papa
Francisco. Y se presentaron imágenes del helicóptero.
Obviamente
la noticia cayó como una bomba Urbi et Orbi -en Roma y el Mundo –, pero más en
Roma ya que en esos días estaba a punto de concluir la asamblea sinodal de la
familia, donde se discutían muchos temas entre conservadores y progresistas.
Sobretodo el papa se había topado con una feroz oposición al cambio.
La
noticia de la supuesta enfermedad se volvió “tema del momento“ sobretodo en las
redes sociales.
El
vocero papal, el sacerdote jesuita,
Federico Lombardi, calificó como “totalmente infundadas” la noticia. Subrayó,
que “la difusión de noticias totalmente infundadas sobre la salud del Santo
Padre de parte de un órgano de prensa italiano es gravemente irresponsable y no
digna de atención”.





