PABLO PARDO Corresponsal Washington
El Mundo, 7 ENE. 2018 ;
Robert y Rebekah Mercer, en una gala benéfica en Nueva York. Patrick McMullanGetty
Cada vez que meta una palabra o un párrafo en un traductor online, dele las gracias a Robert Mercer por esa tecnología. Y, si usted coincide con la línea política de Donald Trump, dele las gracias doblemente. Porque puede decirse que Robert Mercer es quien ha puesto a Donald Trump en la Casa Blanca.
Es otra paradoja de Trump: el presidente que habla con el lenguaje de un niño de nueve años debe su cargo al hombre que en la década de los ochenta lanzó su carrera profesional revolucionando los sistemas de traducción por computador. El jefe de Estado y del Gobierno que el 20 de enero, al jurar el cargo, dijo que "hoy transferimos el poder al pueblo americano", ha llegado a donde está gracias a esa misma persona, que a partir de 1993 -y hasta que fue cesado hace dos meses por racista- revolucionó la compraventa de activos financieros en Wall Street.



