Las sillas vacías en Palacio y el ausente en el discurso: ¿Política ficción?
En los pasillos del poder, a veces el silencio es un alarido. La crónica de este Segundo Informe de Gobierno no se escribió desde los micrófonos triunfalistas de Palacio Nacional, sino desde la frialdad de sus butacas desocupadas. La presidenta intentó atajar el ruido de las ausencias con una sentencia de hierro: “No se equivoquen, aquí no hay divisiones”. Sin embargo, en las entrañas de la Cuarta Transformación, el verdadero mapa de las lealtades y las tensiones quedó trazado precisamente por quienes decidieron —o fueron obligados a— no asistir.
El vacío más denso, el que se respiraba en el ambiente, fue el de Andrés Manuel López Obrador. Por primera vez, su nombre y su legado fueron extirpados de la retórica presidencial, un contraste brutal con los ecos de la lisonja del pasado reciente. Este silencio inédito fractura la costumbre del elogio perpetuo y dibuja, con trazo grueso, una innegable línea de sana distancia. En esa misma sintonía operó el exilio de Andy López Beltrán; lejos de la primera fila oficialista y acorralado por el revuelo diplomático de su visa estadounidense, el hijo del expresidente fue relegado a aplaudir por control remoto y mandar vítores desde la periferia.
La onda expansiva de las ausencias barrió también con la cúpula legislativa. Ni Adán Augusto López ni Gerardo Fernández Noroña pisaron el recinto, dejando flotar en el aire una duda venenosa: ¿desdén voluntario o un veto fulminante en la lista de invitados?
Desde la trinchera opositora, la gobernadora María Eugenia Campos convirtió su inasistencia en un golpe sobre la mesa, escalando la confrontación directa por la operación de agentes estadounidenses en Chihuahua.
A la mañana siguiente, el atril se volvió escudo y trinchera. Ante el eco ensordecedor de los ausentes, la mandataria se vio forzada a sacudirse públicamente la sombra de su antecesor. Tildó de “muy machista” la narrativa de que López Obrador le dicta la plana desde el retiro, jurando que ni una sola instrucción cruza la frontera de Palenque hacia la capital.
Pero el fantasma detrás de esta encendida defensa tiene nombre y territorio: Rubén Rocha. El errático y sorpresivo regreso al poder del gobernador sinaloense —ejecutado a espaldas de la Presidencia, calificado de imprudente y abortado apenas 34 horas después— encendió las alarmas de que los hilos aún se mueven desde fuera. Para la presidenta, ver en el sainete de Rocha una fractura interna es mera "política ficción" orquestada por sus adversarios.
No obstante, la atmósfera palaciega cuenta una historia radicalmente distinta. Al despuntar este segundo año de mandato, el golpe de autoridad más contundente no provino del discurso oficial, sino del frío cálculo de los espacios en blanco. El mensaje desde el atril exige creer que no hay rupturas, pero desde afuera, el espejismo se desvanece: la grieta no solo es visible, es el nuevo guion del sexenio.
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Exhorta EU a aliados a cortar vínculos con Nicaragua
AFP
Washington DC, Estados Unidos (02 septiembre 2026) .-09:40 hrs
Estados Unidos exhortó a sus socios a romper vínculos con Nicaragua, tras la decisión del Congreso de ese país de prohibir la participación de opositores en las elecciones, según una declaración este miércoles del secretario de Estado Marco Rubio.
En ese comunicado, Washington llama a sus aliados internacionales a "poner fin de inmediato a las operaciones habituales con esta brutal dictadura" de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.
"Las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deberían gozar de los mismos beneficios económicos o políticos que los gobiernos comprometidos con la defensa de la paz y la seguridad hemisféricas" advirtió Rubio.
La votación en la Asamblea Nacional nicaragüense "erosionó aún más la ficción de la democracia en Nicaragua", denunció el jefe de la diplomacia estadounidense.
Ortega, ex guerrillero izquierdista de 80 años y su esposa, cinco años menor, gobiernan con poder absoluto y un fuerte control sobre la sociedad nicaragüense, tras las protestas de 2018 cuya represión dejó unos 300 muertos según la ONU, y cientos de miles de exiliados.
Washington ha aumentado en los últimos meses la presión económica y diplomática sobre Managua, con sanciones contra las principales figuras del régimen y movilizando también a sus aliados en América Latina, mediante comunicados conjuntos.
"La Administración Trump sigue comprometida a identificar e implementar acciones para abordar las violaciones de derechos humanos del régimen de Murillo-Ortega, incluso en foros como la Organización de los Estados Americanos" añadió el texto.
Washington y sus aliados regionales lograron que la OEA aprobara el 19 de agosto la convocatoria de una reunión "urgente" de cancilleres de la región, una medida inusual.
La OEA celebrará un Consejo Permanente este jueves para abordar la fecha y el lugar de ese encuentro.
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Pleito abierto con la DEA o diplomacia de altas cuerdas?
Y en medio de este ajedrez, la pregunta que resuena con eco propio: ¿y entonces, de qué sirvió el apretón de manos y la confluencia de Omar García Harfuch con Terry Cole en los pasillos de Buenos Aires?
La tensión entre los centros de poder volvió a agitar las aguas de la mañanera. Tras el señalamiento del director de la agencia estadounidense sobre supuestos altos funcionarios mexicanos bajo la sombra del Cártel Jalisco Nueva Generación, la respuesta desde Palacio Nacional no tardó en llegar con un tono de firmeza y defensa soberana.
Para la Presidenta Sheinbaum, las palabras del funcionario extranjero no son un exabrupto aislado, sino parte de una vieja coreografía geopolítica: buscar la grieta, agitar el pantano y sembrar la discordia al interior del Gabinete federal. Una táctica de injerencia que choca de frente con la sólida arquitectura de seguridad que hoy opera en el país.
Aquí conviene detenerse y aclarar el trazo con letras mayúsculas: Omar García Harfuch no camina solo ni toma decisiones en solitario. La estrategia de seguridad responde a un bloque cohesionado donde participan las fuerzas armadas, la Secretaría de Gobernación y la consejería jurídica. Pensar que se puede fracturar al equipo mediante halagos selectivos o señalamientos calculados es ignorar la trastienda del poder; en este terreno, los intentos de división simplemente chocan con pared.
En este tablero de tensiones cruzadas, el calendario electoral de noviembre en Estados Unidos asoma como el telón de fondo ineludible. Es el recurso cíclico de mirar hacia el sur cuando las urnas apremian y los votos escasean.
Frente a la estridencia exterior, la postura oficial traza una línea clara: cooperación binacional sí, subordinación jamás. Los asuntos de casa se resuelven en casa, entre pasillos institucionales, soberanía y un profundo sentido de patriotismo.
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Amigo de Andy fundó empresa con contratos públicos en tres sexenios; Sixsigma Networks suma 33 mil millones de pesos; El Universal,
Mauricio Garduño González Elizondo, identificado como socio y fundador de la empresa Sixsigma Networks, ha construido un emporio de telecomunicaciones e infraestructura de datos que suma 198 contratos con el gobierno federal por más de 33 mil millones de pesos desde el año 2006. Su presencia reciente en un cónclave privado junto a Andrés Manuel López Beltrán ha encendido el debate público sobre la cercanía entre el círculo político y los grandes proveedores del Estado.
La trayectoria de esta red corporativa no reconoce colores partidistas. Durante el sexenio de Felipe Calderón se firmaron 60 contratos por montos relevantes en instituciones como Banobras, Financiera Rural y el ISSSTE. La maquinaria continuó y se amplió con Enrique Peña Nieto, acumulando 81 contratos —muchos de ellos por adjudicación directa— con dependencias como el IMSS, la Secretaría de Relaciones Exteriores y Bansefi, sin olvidar el histórico y polémico megacontrato del PITA con el SAT en consorcio con IBM, valuado originalmente en casi 10 mil millones de pesos y marcado por disputas legales y cuestionamientos legislativos.
Con la llegada de la autodenominada Cuarta Transformación bajo el mandato de Andrés Manuel López Obrador, la inercia comercial no se detuvo: se contabilizaron 49 contratos, destacando adjudicaciones millonarias para el Banco del Bienestar y el ISSSTE. Ya en la administración actual de Claudia Sheinbaum, la compañía ha sumado ocho contratos más, entre los que sobresale uno asignado en 2025 por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social por más de 542 millones de pesos.
Si bien la revisión de estos convenios no arroja por sí misma una ilegalidad formal, la persistencia de las adjudicaciones directas a lo largo de casi dos décadas —y el puente visible entre la iniciativa privada y los círculos de influencia de la familia presidencial— dibuja un mapa donde la tecnología, el erario y las relaciones políticas caminan siempre de la mano.
"El cónclave celebrado en la colonia Condesa de la Ciudad de México, operado a puerta cerrada en un establecimiento blindado exclusivamente para los asistentes, ha abierto un intenso debate público debido a la naturaleza de las conexiones entre los personajes involucrados: un empresario con acceso a licitaciones tecnológicas de escala masiva dialogando con Andrés Manuel López Beltrán, exsecretario de Organización de Morena e hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador."
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Las columnas políticas hoy, miércoles 2 de septiembre de 2026
Andy también guarda silencio sobre el cónclave en la Condesa
Bajo Reserva/ EL UNIVERSAL
Andy López Beltrán usó sus redes para mandar un mensaje. Mientras muchos quieren saber más sobre el cónclave que él y su hermano Gonzalo celebraron con empresarios en un restaurante de la colonia Condesa, él se pronunció sobre otro tema. Andy habló del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. “Con ella, la transformación sigue firme. ¡Viva México!”, dijo. Pero lo que también sigue muy firme, es su silencio sobre la reunión de la que tampoco quiso hablar el lunes otro de los asistentes, el diputado federal por Morena, Daniel Asaf. Vaya que ha de haber sido muy delicado el motivo del cónclave, pues nadie quiere hablar de él.
El estratégico apapacho morenista a Inzunza
Nos cuentan que el senador Enrique Inzunza no es un legislador al que se le vaya a aplicar la ley del hielo a pesar de los señalamientos de Estados Unidos en su contra por presuntos nexos con el narcotráfico, incluso después de dejar la bancada guinda en el Senado. Así lo dejó en claro el coordinador morenista en la Cámara de Diputados Ricardo Monreal, ayer, previo a la recepción del Segundo informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Dijo que lo iban a “apapachar” al igual que a todos, porque “a mí no me incomoda (que venga) en lo personal, y no creo que a nadie de la bancada”. Este actitud hacia el senador Inzunza, nos hacen ver, tiene mucha lógica política. Si don Enrique decidiera dejar de votar con la 4T, ocasionaría que no alcancen la mayoría calificada. Se trata de un apapacho estratégico.
¿Ahora sí harán caso al llamado de austeridad de la Presidenta?
Nos cuentan que durante el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a muchos asistentes les resonaron los oídos con el llamado que hizo a ser sencillos y humildes. Nos refieren que en el Patio Central de Palacio Nacional estuvieron presentes varios miembros de su movimiento que no han sido precisamente un modelo de austeridad republicana o pobreza franciscana. Nos hacen notar que no es la primera vez que la mandataria hace este llamado y muchos siguen con una vida llena de lujos, por ejemplo, varias de las camionetas que se vieron llegar a Palacio Nacional para el Informe. ¿Será que ahora sí le harán caso a la Presidenta o seguirán viviendo a todo lujo.
La CNDH y los derechos humanos a la cubana
Rosario Piedra ya encontró quién la ayude a fortalecer la defensa de los derechos humanos: una universidad de Cuba. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que preside doña Rosario, firmó un convenio con la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas para capacitar, investigar y promover la cultura de paz. Y mientras el rector cubano agradecía a México su apoyo frente a la “guerra política, económica y social” contra la isla, reivindicaba la Revolución y evocaba al “Ché” Guevara, doña Rosario, muy solemne, condenaba el “sometimiento” a países poderosos. Pero no dijo ni pío sobre los presos políticos, la libertad de expresión, las elecciones libres o la represión de las protestas en Cuba. Al parecer, esos derechos no alcanzaron lugar en el convenio.
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Templo Mayor/ REFORMA;
SI LA IDEA del gobierno federal es espantar la inversión extranjera, ¡van por muy buen camino! Y es que genera muchas suspicacias la reforma que enviará la Presidenta al Congreso para ponerles filtros a quienes quieran comprar empresas en México.
AHORA FORMARÁN parte del "comité de bienvenida" la Sedena y la Semar, que se han convertido en los principales constructores del país y los mayores operadores de puertos y aeropuertos, aduanas, trenes, aerolíneas, etc. Ambas dependencias tendrán derecho de veto sobre sus eventuales competidores.
PERO ESO no es todo: hay quienes se preguntan si la tirada del gobierno federal morenista, en realidad, es ponerle candados a la "salida" de recursos cuando una empresa mexicana sea adquirida por una extranjera.
NOTABLE QUE ayer en la Cámara de Diputados al instalarse el periodo de sesiones de la 66 Legislatura y recibir el Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, no hubo tomas de tribuna, zarandeos o golpes entre legisladores.
LA OPOSICIÓN iba armada con megáfonos, pancartas, lonas, y hasta ataúdes para ingresar al recinto. Sus líderes habían advertido que sería una sesión infernal.
TODO EL DÍA negociaron los dirigentes parlamentarios y el presidente de la Cámara, Raúl Bolaños, y pactaron llevar la fiesta en paz con la condición de que Morena no interrumpiera a los oradores opositores. Y así ocurrió.
LO QUE LLAMÓ la atención es que con ese ambiente de civilidad, la oradora morenista, Malú Micher, lanzara un discurso de mitin y no de parlamento, perdiendo una oportunidad de corresponder al nivel. Eso sí, a ver cuánto dura la buena vibra.
AUNQUE FUERON apenas dos párrafos en su discurso, la presidenta Sheinbaum mandó ayer dos fuertes mensajes políticos desde Palacio Nacional.
EL PRIMERO: "Los servidores públicos tenemos la obligación de comportarnos (...) con sencillez y humildad". Esto en medio de los escándalos de corrupción y enriquecimiento inexplicable dentro de la 4T.
Y EL SEGUNDO MENSAJE tiene que ver con el anterior: "Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos". Todo indica que fue en referencia a las versiones de que la relación con AMLO y su familia está demasiado tensa.
LOS MENSAJES fueron claros para quien quiso escucharlos. Aunque, bueno, Sheinbaum también dijo que gracias a Dos Bocas se ha podido enfrentar el aumento de precio y el desabasto de combustibles; que el Tren Maya "evoluciona conforme a lo planeado"; que ningún hospital de cáncer carece de medicamentos; y que redujo la deuda de Pemex en 20 mil millones de dólares. Así que cada quien puede creer lo que quiera.
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Cuando las ausencias dicen más que las palabras/Salvador García Soto
El Universal, | 02-09-26 |
Por primera vez en un discurso tan importante para ella, como fue el mensaje político con motivo de su segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum no le dedicó ni una sola mención al expresidente Andrés Manuel López Obrador, al que siempre solía mencionar varias veces y por su nombre lo mismo en su toma de posesión que en su primer informe o en sus mítines en el Zócalo. Esta vez su mentor político no apareció mencionado ni referido en el discurso, lo que podría representar entre líneas, un deslinde silencioso de la mandataria que se acerca a su segundo año de gobierno.
Pero López Obrador no fue el único ausente en el discurso de la presidenta. Mientras a su padre ya no lo mencionaron en el mensaje, a Andrés Manuel López Beltrán de plano no lo invitaron al evento de Palacio Nacional, cuando solía ser un invitado de primera fila en los eventos importantes de la doctora Sheinbaum. Y aunque en el cierre de su discurso de casi una hora la doctora trató de reforzar la idea de que no hay una fractura o división al interior de Morena y de la 4T, asegurando que “nadie se equivoque, aquí no hay divisiones ni rompimientos”, en los hechos se olvidó de mencionar, como siempre lo hacía en este tipo de discursos, al expresidente.
¿Cuál sería si no la explicación de un cambio tan notorio en la retórica de la presidenta? El día que asumió el cargo, el 1 de octubre del 2024, hizo varias y sentidas menciones de su tutor político a lo largo de su discurso de toma de posesión: “Hoy lo decimos con certeza y sin temor a equivocarnos, la historia y el pueblo lo ha juzgado, Andrés Manuel López Obrador, uno de los grandes, el dirigente político y luchador social más importante de la historia moderna; el presidente más querido, sólo comparable con Lázaro Cárdenas. El que inició y termina su mandato, con más amor de su pueblo. Y para millones el mejor presidente de México. El que inició la revolución pacífica de la Cuarta Transformación”, dijo en aquel primer discurso como presidenta Claudia Sheinbaum.
Luego, en su primer Informe de Gobierno, el 1 de septiembre de 2025, la doctora Sheinbaum tampoco escatimó menciones y palabras de elogio para el expresidente, a quien le atribuyó haber sacado de la pobreza a 13.5 millones de mexicanos, y lo mencionó por su nombre al decir que ella continuaría con su legado: “Venimos de un movimiento profundamente humanista, democrático y popular que colocó al pueblo en el centro del quehacer político… Damos continuidad y avanzamos sustentados en la gran hazaña del presidente López Obrador”.
Para el 5 de octubre, en un mitin masivo en el Zócalo, la presidenta dio un discurso con motivo del primer aniversario de su gobierno y ahí volvió a elogiar y a mencionar a Andrés Manuel: “Compartimos proyecto: el humanismo mexicano, y porque no llegamos al gobierno para administrar, sino para seguir transformando la nación por el bienestar de México. Andrés Manuel López Obrador será siempre un ejemplo de honradez, honestidad y amor al pueblo. Nunca se rindió, nunca se apartó de sus principios, y escúchenlo bien, su presidenta tampoco lo hará porque tenemos convicciones, tenemos principios. El hecho de que México viva esta justicia social es un logro de años de lucha, así como la herencia de un hombre honesto y comprometido, el presidente Andrés Manuel López Obrador”, dijo la mandataria.
Meses después, el 6 de diciembre de 2025, en un discurso que dio en el Zócalo capitalino, con motivo del 7 aniversario de la llegada al poder de López Obrador, la presidenta Sheinbaum volvió a mencionar a su mentor político: “En 2018 el pueblo tomó una decisión sabia y valiente, iniciar una nueva etapa, la del renacimiento de México, con Andrés Manuel López Obrador al frente. Desde ese momento quedó muy claro que así como en 1857 se separó la iglesia del estado, en 2019 la separación principal debía ser la del poder económico del poder político”, dijo entonces la doctora.
Y así se pueden encontrar referencias directas, menciones elogiosas y sentencias sobre el “gran hombre”, “gran líder social”, “gran presidente”, que siempre hizo Sheinbaum Pardo en sus discursos políticos importantes. La pregunta entonces es ¿cómo interpretar que en mensaje, con motivo de su segundo informe, la presidente omitiera, se olvidara o de plano evitara mencionar el nombre y el legado de su mentor y antecesor?
Sobre todo cuando recién la presidenta enfrentó una rebelión del obradorismo más duro de su partido con el fallido intento de regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa. Y por más que ella ha negado reiteradamente que su movimiento político se haya fracturado y hasta calificó de “política ficción” las versiones de que el acto de rebeldía de Rocha haya sido azuzado por el expresidente, y que ayer mismo rematara su discurso en Palacio Nacional afirmando que “aquí no hay divisiones ni rompimientos”, ayer la presidenta simplemente se olvidó por primera vez de reconocer y elogiar a su antecesor.
Así que los dos López, el padre y el hijo, estuvieron ausentes ayer en el Palacio Nacional. Uno porque de plano no lo invitaron ante los escándalos que ha protagonizado por la pérdida de su visa y sus reuniones conspiratorias con su hermano y empresarios que son sus socios, y el otro, el padre, porque de manera más que extraña su sucesora ya no le dedicó tiempo a recordarlo ni a honrar su legado como siempre lo hacía.
Así que, cada quien saque sus conclusiones. ¿Empezó el deslinde silencioso del pasado sexenio?
NOTAS INDISCRETAS… Ayer en el recinto legislativo de San Lázaro se esperaba una sesión tormentosa de inauguración del periodo ordinario y hasta se filtraron videos de cajas con megáfonos y un ataúd blanco que metieron a la sede legislativa un grupo de diputados del PRI. Pero a la hora de que llegó la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la mano de operador político del coordinador Ricardo Monreal fue más que evidente porque el zacatecano se fue directo en el salón de plenos a saludar a Alejandro Moreno, dirigente del PRI, y después de darse un abrazo, el líder priista le dijo a Monreal: “Qué tal Richard”, le dijo Alito. “Ya le dije al profe (diputado priista) que todo se puede hacer pero con respeto. Gracias Richard, vamos a cumplir”, le dijo Alito a Monreal sobre las protestas que preparaban los priistas. Luego se vio a Monreal saludando a Ricardo Anaya, a Ivonne Ortega y a todos los demás coordinadores parlamentarios. El resultado fue que la sesión de Congreso general transcurrió sin sobresaltos y sin el show que habían preparado los priistas. Eso se llama operación política…Los dados mandaron Serpiente Doble. Caída libre.
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Estrictamente Personal
La presidenta y el caudillo/Raymundo Riva Palacio
El Financiero,
Las últimas semanas del segundo año de Claudia Sheinbaum en la Presidencia han dejado una pregunta que no estuvo en el discurso del segundo informe, pero que es mucho más importante que cualquiera de las cifras que dio ayer a media mañana: ¿quién manda en Morena? La respuesta formal es sencilla: Sheinbaum. La respuesta política es bastante más complicada, porque Morena no nació como un partido institucional, sino alrededor del liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, que no construyó un movimiento que sobreviviera a su fundador, sino uno cuya cohesión dependiera de su autoridad.
Era el diseño de un Estado débil, al que Sheinbaum contribuyó sin ver las consecuencias a largo plazo, que hizo al expresidente transexenalmente poderoso, pero produjo una contradicción: si bien López Obrador se fue de Palacio Nacional, el modelo de poder no se fue con él. Controla al partido, pero no al gobierno, una situación de mando bicéfalo que explica buena parte de lo ocurrido en las últimas semanas, en particular con el episodio de Rubén Rocha Moya, que expuso el cáncer del régimen, la ausencia de una cadena de mando política claramente reconocida dentro del movimiento.
Rocha Moya fue un punto de inflexión para la presidenta. Sin considerar la ruptura con su mentor y jefe moral, entró en la disyuntiva de quién manda aquí, quién tiene la responsabilidad y quién pagará los costos si fracasa. Será ella la que pague la factura. El cierre del segundo año de gobierno dibujó un parteaguas sexenal, porque si no ajusta, corrige y asume el mando único, podría ser el final de su mandato, no constitucionalmente, sino en la sumisión del poder.
La presidenta tiene que cambiar las formas y la toma de decisiones. No puede no saber –y menos admitirlo–, que no está enterada de los delirios de Andrés López Beltrán, o de la gobernadora que se ha ofrecido como colaboradora de Estados Unidos, ni de la que voló en aviones de sus proveedores. Tampoco que ignoraba que Argentina iba a regresarle al marino huachicolero, y que dos acusados de trabajar con el Cártel de Sinaloa, como Rocha Moya, están cantando en el norte a cambio de información.
Ya no puede haber desobediencias flagrantes, como la de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México –porque pensar que es autónoma es una ingenuidad–, que se resiste a despedir a su secretario de Gobierno por inepto, como se lo ha pedido, ni aceptar berrinches como los de su consejera jurídica, que, después de cometer errores cuyos costos recayeron en ella, rechazó, hasta ahora, la salida de Palacio Nacional a la candidatura en la alcaldía de Coyoacán, porque se le hacía poco. Tiene que recuperar el poder presidencial sobre sus coordinadores parlamentarios, y que otros liderazgos de Morena no la ignoren.
Sheinbaum ha tenido que gastar capital político para apagar los incendios provocados por su propio partido, porque su partido no es capaz de procesar las ambiciones de sus militantes, ni resolver conflictos y establecer reglas. No se puede decir que exista una anarquía, porque no la hay. Lo que existe es el poder dual en el que las decisiones se toman en dos lugares que tienen diferentes objetivos. La presidenta se olvidó de lo que hace dos semanas parecía un recálculo de su gobierno, cuando en el contexto del intento de Rocha Moya por regresar a la gubernatura, dijo de manera cáustica: “por encima de cualquier nombre, de cualquier grupo y de cualquier interés particular, está el pueblo y la nación”.
Aquello quedó sepultado. “No se equivoquen”, dijo ayer. “Aquí no hay divisiones; no hay rompimientos”. Previamente Sheinbaum había hablado de una transformación que tenga valores morales, cuyos militantes sean honestos y austeros. Pero palabras sin consecuencias a los violadores de sus principios, ni inhibición provocan. De ahí que le sigan disputando el poder los obradoristas, que son los únicos que han mostrado su desprecio e irrespeto a la presidenta.
La carrera por las gubernaturas del próximo año lo está demostrando. La presidenta tiene sus candidatos, pero López Obrador tiene los suyos, que son diferentes. Nadie sabe con certeza quién tiene la última palabra, pero hay precandidatos impulsados por Palacio Nacional, que han optado por consultar con López Obrador para que no se les atraviese, como sucedió recientemente con los claudistas en Quintana Roo. La lucha es por recuperar el control político de un partido que durante años tuvo un solo árbitro, que es donde surge todopoderosa la figura de López Obrador, que no necesita estar en Palacio Nacional para seguir siendo un factor de poder.
Su influencia no depende solamente de instrucciones directas, sino del peso que se le asigna, en el cruce de mensajes, a sus instrucciones, como sucedió con Rocha Moya.
No hay gobernadores claudistas, aunque varios se estén inclinando por la presidenta, que está viendo traiciones en varios de ellos, como Alfonso Durazo en Sonora, a quien responsabilizan en Palacio Nacional de haber convencido a Luis Donaldo Colosio, de Movimiento Ciudadano, de cambiar Nuevo León por Sonora para ir por la gubernatura.
La disputa por las candidaturas a gobernador está siendo mucho más que una selección de candidatos. Es una prueba de fuerza entre el proyecto de Sheinbaum y el legado político de López Obrador. Es la necesidad de candidatos que respondan al proyecto presidencial, y la necesidad de los grupos obradoristas de preservar posiciones, territorios y capacidad de influencia. Estas batallas no tan soterradas, tienen nombres y apellidos, pero, en el fondo, son por el control territorial del movimiento.
Sheinbaum envió un mensaje a la militancia de Morena el fin de semana en la plenaria de legisladores, donde la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, uno de los enlaces de la presidenta con López Obrador, advirtió que ninguna candidatura podía estar por encima de la estabilidad del país. Fue una señal de que las reglas empiezan a cambiar, aunque el problema es que las reglas no están suficientemente institucionalizadas. Se anuncian desde el poder y se aplican dependiendo de quién sea el destinatario. Ese es el verdadero déficit de Morena. No le falta poder. Le sobra. No le faltan votos. Le sobran. No le faltan dirigentes. Hay demasiados. Lo que le falta es una institución partidista capaz de sobrevivir a su fundador. Y ahí es donde el segundo tercio del sexenio, tras su mensaje, está en duda de que sea diferente al primero.
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Las dos crisis de Sheinbaum
No es normal/Viri Ríos
Milenio,
A dos años del sexenio de Sheinbaum, la paradoja esencial de su gobierno es ya evidente. México tiene una presidenta muy querida y cada vez más poderosa, pero un partido que la hunde.
Sheinbaum ha mantenido y mejorado lo que llevó a Morena a ganar en 2024. Continúan los aumentos en el salario mínimo, y los programas sociales son más extensos y mejor evaluados que los de Obrador.
La presidenta también ha imprimido de manera exitosa su sello propio. Una reducción sin precedentes en homicidios diarios, un ambicioso programa de vivienda y múltiples inversiones en transporte, salud y agua.
El problema es que todos los logros anteriores se enmarcan en un partido que está haciendo agua. Los datos son demoledores. Tanto la identificación del electorado con Morena como la intención de voto por el partido han caído cerca de 10 puntos porcentuales, según la encuestadora Enkoll.
Hay dos crisis políticas que yacen detrás de la paradoja Sheinbaum-Morena.
La primera ocurrió en el verano negro del 2025, cuando una serie de escándalos de frivolidad, aunados al descubrimiento de la colusión criminal del gobierno de Tabasco con La Barredora, le dieron una estocada a la confianza pública en Morena.
Es verdad que los protagonistas de estos escándalos fueron castigados. Adán Augusto, Gerardo Fernández Noroña, Alejandro Gertz Manero y Andy López Beltrán hoy yacen desterrados o jugando al margen. Sin embargo, las decisiones que marginaron a estos personajes tomaron demasiado tiempo en tomarse. El electorado mexicano no perdonó el titubeo.
La segunda crisis de Morena, más grave, ocurrió a partir de abril de este año con la solicitud de detención provisional con fines de extradición del gobernador Rocha Moya. Fue entonces que la percepción de que el gobierno federal no está dando resultados positivos en materia de corrupción, crimen organizado y seguridad se detonó.
La situación es realmente grave. Hoy, según El Financiero, el 73% de los mexicanos cree que el gobierno está haciendo un trabajo deficiente en materia de corrupción. El 78% lo cree también en materia de crimen organizado y el 76% de seguridad. Este último dato nunca, en todo el sexenio de Obrador y Sheinbaum, había sido peor.
El que solo una ínfima minoría de la población crea que se está haciendo un buen trabajo en materia de seguridad debe prender las alertas. Sheinbaum ha depositado gran parte de su capital político en mejorar la seguridad y en varios delitos lo ha logrado. Sin embargo, el votante no está percibiendo tal mejora.
La evidencia apunta a que esto se explica a nivel local. Al analizar la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del INEGI, se hace evidente que una de las variables más correlacionadas con la pérdida de confianza en Sheinbaum es el mal desempeño de gobernadores de Morena. Casos como Rocha Moya en Sinaloa, Evelyn Salgado en Guerrero y Alejandro Armenta en Puebla hacen estragos directos en la presidenta. Es decir, mentira que la popularidad de Sheinbaum esté aislada de sus colegas.
Hay quien piensa que, en 2027, con los nuevos gobernadores, el elector le dará vuelta a la página. No comparto esta visión. Como mostró la primera crisis de Morena, el electorado no olvida, y castiga el titubeo y la tardanza.
Las consecuencias pueden llegar hasta el 2030, pues la sucesión presidencial descansa sobre la premisa de que la política de seguridad hará exitoso a Omar García Harfuch. De seguir por el camino actual, incluso tal supuesto está en riesgo.
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¿Quieren abandonar a la única que denunció la intervención del Cártel de Sinaloa en 2021?/Héctor De Mauleón
El Universal, | 02-09-26 |
La diputada local del PRI Paola Gárate fue privada de la libertad por sicarios del Cártel de Sinaloa la noche del 5 de junio de 2021, un día antes de las elecciones que llevaron a Rubén Rocha Moya al poder.
Hombres armados la interceptaron y la mantuvieron retenida durante toda una noche, con los ojos cubiertos con cinta canela. Los sicarios la llevaron de un sitio a otro, para interrogarla.
Gárate escuchó que en uno de los sitios a los que la llevaron había otras personas, a las que interrogaban también. Ignoraba que esa noche el Cártel de Sinaloa había cazado en Culiacán a más de un centenar de operadores políticos y de la estructura territorial de su partido, a fin de allanarle a Rocha Moya el camino al poder.
“Ruéguenle a Dios que gane Morena, porque si no, aquí a todos ustedes los van a matar”, oyó decir.
La liberaron en una calle solitaria, con la instrucción de que se fuera a su casa y no saliera hasta que hubieran cerrado las casillas.
El entonces gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz, premiado como embajador de la 4T en España, recomendó a los secuestrados “que le dieran vuelta a la hoja” y no hicieran denuncias.
Paola Gárate no se calló. Fue la única víctima de aquella noche que se atrevió a denunciar públicamente lo que había ocurrido. “La presidenta Claudia Sheinbaum pide pruebas, pues yo soy testigo y víctima de la narcoelección de 2021 en Sinaloa”, dijo.
Gárate se convirtió en una crítica sistemática del gobierno de Rocha Moya. Le reclamó la violencia desatada en Sinaloa, en la Cámara le preguntó por qué en su informe de gobierno no hablaba de los más de tres mil asesinatos que sacudían al estado, de los miles de desapariciones, de los más de diez mil vehículos robados.
Ante su incapacidad de detener la violencia, Gárate pidió la renuncia del general Gerardo Mérida, secretario de seguridad pública de Rocha Moya, hoy detenido en Estados Unidos. Mérida respondió: “que primero se vea la cola esa mujer”.
Denunció a Mérida por violencia de género, “pero la hermana de Enrique Inzunza, que controla el poder judicial del estado, desechó la acusación". Por el contrario, cuando se hicieron públicas las denuncias contra el legislador de Morena por acoso sexual, y ella lo llamó “el legislador acosador”, Inzunza la denunció por daño moral, y esta vez la acusación sí procedió. Le ordenaron pagar una multa de 250 mil pesos.
En junio de 2026, cuando las denuncias de Gárate sobre lo que había pasado en Sinaloa llegaron a medios nacionales, le dejaron una corona fúnebre en su casa, con una cinta gris en la que se leía: “Fam. Gárate”. Ella tuvo que irse de su casa y pidió protección federal. Desde lo alto del gobierno le respondieron que se realizaba un análisis de riesgo y se daba seguimiento a su caso. Gárate acusó a la Presidenta de falta de sororidad y de vivir dos realidades.
Operadores de la presidencia presionaron entonces a varios medios para que publicaran una nota en la que se intentó relacionar a la diputada con el Cártel de Sinaloa, por haber asistido hace diez años al bautizo de un hijo del hermano de un sicario. Literal.
Ella señaló la incongruencia de la acusación: a la única persona que denunció la intervención del Cártel de Sinaloa en la elección que llevó a Rocha Moya al poder… la acusaban de estar vinculada nada menos que con el Cártel de Sinaloa.
Luego ocurrió todo lo que sabemos: la acusación de Estados Unidos contra Rocha Moya, Inzunza y otros ocho funcionarios y exfuncionarios del gobierno de Sinaloa. La solicitud de licencia temporal, el abrupto regreso, el deslinde desde la presidencia, la licencia definitiva y la llegada de Graciela Domínguez Nava al poder.
Tras la llegada de la corona fúnebre, el secretario de la Defensa, Ricardo Trevilla, aseguró que Gárate no había presentado la denuncia correspondiente. No faltó quien dijera que se la había enviado ella misma, pero la diputada replicó que la había presentado antes de 24 horas y exigió que se investigaran los hechos.
Promovió un juicio de amparo a fin de recibir protección federal. En cumplimiento a la orden de un juez, se le dio protección temporal por parte de la Guardia Nacional, condicionada solo a sus actividades oficiales como legisladora. En resumen, la legisladora dejaba de tener custodia al cruzar las puertas de su domicilio o realizar actividades de carácter personal. La orden instruía que se hicieran rondines en su domicilio y se atendiera un posible llamado de emergencia.
El pasado 27 de agosto, desde el jurídico de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se promovió un incidente para revocar ese amparo. De acuerdo con Gárate, la SSyPC alega que al ser ella autoridad local, debe recibir protección de autoridades locales: es decir, protección de un gobierno que sigue estando controlado por Rocha Moya y por quienes ella denunció.
“Quienes no sufrieron secuestro, ni fueron amenazados, ni recibieron coronas de muerto, ni fueron demandados; quienes avalaron a Rocha y dijeron que todo estaba bien, son ahora, según la Secretaría de Seguridad Federal, quienes deberían cuidarme: debería cuidarme un gobierno en el que no confío. El gobierno de Morena, el cártel más mortal y peligroso de México”, explica.
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Octavo Informe de gobierno de AMLO/Carlos Loret de Mola
El Universal, | 02-09-26 |
No. En contra de lo que el título podría sugerir, esta columna no busca denunciar que Andrés Manuel López Obrador sigue mandando y que la presidenta Claudia Sheinbaum sencillamente acata sus instrucciones. No.
Es más bien un ejercicio para revisar el “legado” de las “grandes obras” de López Obrador, a ocho años de que tomó posesión. Su Presidencia estuvo marcada por un puñado de proyectos consentidos en los que AMLO no sólo invirtió su capital político sino también miles de millones de pesos de todos los mexicanos. Más que legado, se confirma que constituyen una suerte de herencia maldita con la que ha tenido que lidiar —y atragantarse— la presidenta Sheinbaum.
En los últimos días, una serie de reportajes en EL UNIVERSAL han constituido una especie de Informe de Gobierno involuntario de la gestión de López Obrador. Como si fuera su Octavo Informe. Estos son los datos duros:
Mexicana de Aviación pierde dos millones y medio de pesos cada día. Le ha costado casi 40 mil millones de pesos al erario y en promedio, la mitad de los asientos de un vuelo van desocupados.
El Tren Maya ha perdido 14 mil millones de pesos. Apenas antier se volvió a descarrilar.
El Tren Interoceánico estaba presupuestado para costar 20 mil millones de pesos. Ha costado 62 mil millones. El triple. Sólo genera ingresos para cubrir el 3% de sus gastos operativos. Lleva seis siniestros, el más grave de ellos mató a 14 personas.
La refinería de Dos Bocas opera al 41% de su capacidad y ha costado 21 mil millones de dólares. AMLO había prometido que su costo sería de 8 mil millones. O sea que se disparó casi al triple.
Gas Bienestar no logró salir de la Ciudad de México. Se supone que iba a brindar gas barato por todo el país. Sólo opera en nueve alcaldías. Inversión inicial: 4 mil 500 millones de pesos. Costos: 2 mil 500 millones. Utilidades netas: cero pesos.
El AIFA lleva 4 años operando. No llega a sus metas de movimiento de pasajeros... ni por el impulso que significó el Mundial.
La Megafarmacia ya ni bodega es. Es un elefante blanco, un edificio abandonado. El nuevo modelo del gobierno de Sheinbaum para resolver el desabasto de medicinas es justo lo contrario: instalar miles de pequeñas farmacias por todo el país que garanticen un cuadro básico de medicamentos.
Y mi nueva favorita: LitioMx no tiene litio. No extrae litio. La nueva empresa paraestatal creada por López Obrador ha gastado 40 millones de pesos de pura nómina.
El legado tóxico de López Obrador sigue costando y muy caro a todos los mexicanos. Sus caprichos con cargo al erario representan también una carga para la presidenta Sheinbaum que no se atreve a cortar de tajo tanta obra inútil y ha optado por reducir el presupuesto, minimizar la operación o dejar al olvido.
Y eso que sólo abordamos el tema de las megaobras. No estamos incluyendo en esta columna la narcopolítica, la corrupción, la deuda récord, la caída en la calificación crediticia ni el “abrazos no balazos”. Cada año que pasa, el Informe del sexenio de AMLO resulta más catastrófico. Su gobierno no ha envejecido bien.
historiasreportero@hdemauleon
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Sheinbaum y el poder económico en Palacio Nacional/Mario Maldonado
El Universal, | 02-09-26 |
El Patio de Honor de Palacio Nacional reunió el martes a gobernadores, legisladores, integrantes del gabinete y representantes del poder económico. La presidenta Claudia Sheinbaum llegó a su Segundo Informe con México bajo presión por el crecimiento económico, el costo de Pemex y las obras heredadas de López Obrador, la revisión del T-MEC, las investigaciones de Estados Unidos y la violencia que golpea varias regiones del país.
La Presidenta respondió con cifras. La inversión extranjera directa alcanzó 35 mil millones de dólares en el primer semestre; los ingresos federales sumaron 6 billones 46 mil millones de pesos, 487 mil millones más que un año antes, y los homicidios dolosos, aseguró, disminuyeron 51%, equivalentes a 44 asesinatos menos cada día.
El contexto, sin embargo, es menos cómodo. Durante el primer semestre de 2026, la economía creció 1.1% frente al mismo periodo de 2025. Aunque el PIB avanzó 1.4% entre abril y junio respecto al trimestre previo, el ritmo acumulado sigue siendo modesto y la revisión del T-MEC mantiene decisiones empresariales en pausa.
Frente a Sheinbaum estaban quienes pueden ayudar a destrabar esos frentes. De los 71 invitados, al menos 23 forman parte del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Relocalización, el CADERR, del Consejo Nacional de Inversiones, o de ambos. Son los espacios creados para revisar proyectos y alinear capital privado con el Plan México. Altagracia Gómez es la coordinadora del Consejo Asesor de Desarrolo Económico y funciona como enlace con el gabinete.
En ese núcleo estuvieron Carlos Slim Helú y Carlos Slim Domit, de Grupo Carso; Armando Garza Sada y Álvaro Fernández, de Grupo Alfa; Eduardo Tricio, de Grupo Lala; Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, copresidentes de Grupo Televisa, Olegario Vázquez Aldir, presidente de Grupo Vazol; Guadalupe de la Vega; José Antonio Chapur, de Palace Resorts; Daniel Chávez, de Grupo Vidanta, Alejandro Soberón, de Grupo CIE; y Angel Mieres, de Grupo Andrade.
Ellos pertenecen al Consejo Nacional de Inversiones y representan corporativos con intereses en telecomunicaciones, infraestructura, salud, turismo y servicios. Otros directivos y propietarios de medios asistieron al informe como parte de la convocatoria institucional y de la difusión de los resultados gubernamentales.
El informe presumió una reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Pemex. La petrolera aún debía 77 mil 500 millones al cierre de junio y producía cerca de 1.7 millones de barriles diarios. En ese frente aparece Grupo Carso, participante en proyectos petroleros, pero también los industriales que demandan energía suficiente, competitiva y confiable.
El bloque de infraestructura que estuvo presente lo integran José Miguel Bejos, presidente de Mota-Engil México; Guadalupe Phillips, directora general de Empresas ICA; Manuel Muñozcano, director general de Grupo INDI; Maite Ramos, directora de Alstom México, y Óscar del Cueto, presidente de CPKC México. Trenes, construcción y logística se cruzan con Hacienda, Economía, Infraestructura, Defensa y las empresas del Estado. El gobierno necesita capital y ejecución; las compañías requieren contratos, derechos de vía, permisos y certidumbre.
La política industrial reúne a Fernando López Guerra, de Grupo México; Máximo Vedoya, director general de Ternium; Raúl Gutiérrez Muguerza, presidente de Grupo de Acero; Rogelio Zambrano, presidente de Cemex; Adrián Sada Cueva, presidente de Vitro; Eugenio Madero, director general de Rassini, y Enrique Zambrano, presidente de Grupo Proeza. El acero nacional, las reglas de origen, el agua, la energía y los aranceles convierten al Plan México en el punto de encuentro entre sus negocios y la estrategia gubernamental.
Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México; José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Alejandro Malagón, presidente de Concamin; y Jorge Esteve, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, completaron la representación gremial. Hacienda necesita crédito productivo y Economía nuevas inversiones. Las cámaras negocian buscan las condiciones para detornarlo.
López Obrador sostuvo que la 4T había separado el poder político del económico. La escena de ayer mostró una relación menos tajante. Sheinbaum necesita al capital privado para compensar las restricciones presupuestales y sostener el empleo. Los empresarios requieren facilidades y certeza para invertir en energía, infraestructura, comercio y otros rubros.
La frontera entre ambos poderes es menos clara de lo que pregonó el expresidente. Ambos poderes, el político y el económico, están más entrelazados que nunca.
Posdata 1
A propósito del Segundo Informe de la presidenta Claudia Sheinbaum, una imagen que generó revuelo fue la fotografía de Lenia Batres con Carlos Slim en Palacio Nacional. Resulta que la ministra buscó el acercamiento y la fotografía terminó circulando ampliamente, difundida por su equipo.
Hace unas semanas, Sheinbaum reconoció públicamente que empresarios le plantearon su preocupación por la eventual presidencia de Batres en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que comenzaría al concluir la de Hugo Aguilar, en septiembre de 2027.
El rechazo no ha sido abstracto. En una reunión privada en Palacio Nacional, a la que asistieron Slim, Germán Larrea, Alejandro Baillères, Carlos Hank González, Bernardo Gómez y José Medina Mora, entre otros, empresarios expresaron a la Presidenta su preocupación por una eventual presidencia de Batres. El argumento central ha sido la certeza jurídica. La ministra enfrenta cuestionamientos por posiciones y proyectos relacionados con empresas, impuestos y el principio de cosa juzgada. La foto con Slim parece, en ese contexto, un mensaje dirigido precisamente al sector que más resistencias le ha mostrado.
Lo cierto es que su llegada a la presidencia de la Corte no puede darse por descontada. Batres fue la segunda candidata más votada en la elección judicial de 2025 y, conforme al artículo 94 constitucional, debería suceder a Aguilar bajo el esquema rotatorio. Pero permanece una contradicción con el artículo 97, que conserva la elección de la presidencia por los propios ministros. Sheinbaum ha dicho que esa inconsistencia debe resolverse y el Congreso dejó pendiente una reforma que pretendía corregirla. Por eso la sucesión de 2027 está abierta. Batres sabe que, además de los votos y de la interpretación constitucional, tendrá enfrente la resistencia de una parte importante del sector privado. La imagen con Slim intenta reducir esa distancia, aunque difícilmente bastará para despejarla.
Posdata 2
Ricardo Monreal hizo política a la vieja usanza durante la entrega del Segundo Informe de Gobierno. Mientras el Congreso se preparaba para la ceremonia, el coordinador de Morena en San Lázaro recorrió el pleno, saludó, abrazó y conversó con legisladores de prácticamente todos los colores. El video que él mismo difundió en redes lo muestra con Alejandro “Alito” Moreno, Rubén Moreira y Manuel Añorve, del PRI; con Ricardo Anaya y Kenia López Rabadán, del PAN, y, por supuesto, con dirigentes y legisladores de Morena. Después escribió que “el diálogo entre todos los partidos debe prevalecer” y destacó la pluralidad y civilidad del Congreso.
La escena tiene más lectura política. Monreal se dejó ver precisamente con algunos de los adversarios más confrontados con Morena y con Palacio Nacional. Sonrisas, apretones de manos y conversaciones breves en un recinto donde las descalificaciones entre oficialismo y oposición han sido la norma. El zacatecano conoce bien ese terreno. Ha construido buena parte de su carrera como negociador y vuelve a exhibir esa condición justo cuando Morena entra en la disputa por las candidaturas de 2027 y el Congreso inicia un nuevo periodo.
Que haya escogido un video con Alito, Moreira, Añorve, Anaya y Kenia López para transmitir ese mensaje difícilmente es casualidad. En Morena habrá quienes lo vean como una demostración de oficio y quienes vuelvan a desconfiar de su autonomía. Monreal conoce ambas reacciones. Lleva años haciendo política entre ellas.
Posdata 3
La Delegación Guerrero del IMSS contrató a ARW Solutions S.A. de C.V. como proveedor subrogado del servicio integral de Hemodiálisis Extramuros, derivado de la licitación LA-50-GYR-050GYR001-T-20-2026. Sin embargo, hace unos días, familiares de los 140 pacientes que reciben esta terapia en Iguala presentaron una queja formal ante distintas autoridades del IMSS, en la que denuncian que ARW subcontrata el servicio a CIRSA S.A. de C.V. y que ninguna de las dos empresas asume responsabilidad cuando se presentan fallas en la atención médica.
Pero más allá de las deficiencias denunciadas en el servicio, el expediente de la queja detalla que el IMSS paga 2 mil 302.60 pesos por sesión de hemodiálisis, mientras ARW le transfiere mil 450 pesos a CIRSA y conserva una diferencia de 852.60 pesos por sesión. Considerando alrededor de 12 sesiones mensuales por paciente, la diferencia sería de aproximadamente 10 mil 231 pesos al mes por cada uno, lo que para los 140 pacientes equivale a cerca de 1.43 millones de pesos mensuales.
La diferencia entre ambos montos no implica por sí misma una irregularidad, pero sí plantea preguntas que la Delegación Guerrero del IMSS tendría que aclarar. Entre ellas, bajo qué concepto ARW conserva ese diferencial, qué servicios presta directamente para justificarlo y si las condiciones del contrato permiten subcontratar la atención con CIRSA. Sobre todo porque, según los familiares, cuando existen problemas en la prestación del servicio ninguna de las dos empresas termina por asumir la responsabilidad.
Posdata 4
Guerrero cerró la temporada de verano con números que difícilmente podían anticiparse después de los golpes que recibió su principal destino turístico. Entre el 16 de julio y el 30 de agosto llegaron al estado más de 1.6 millones de visitantes, 15.2% más que en el mismo periodo de 2025, con una derrama económica de 13 mil 736 millones de pesos y una ocupación hotelera promedio de 68%. Acapulco concentró casi un millón de turistas y 8 mil millones de pesos de derrama, mientras Ixtapa-Zihuatanejo alcanzó una ocupación de 75.8%. Son las cifras con las que la gobernadora Evelyn Salgado cerró una temporada que terminó por arriba de las previsiones del propio sector.
El gobierno de Salgado está intentando sacar al turismo guerrerense del tradicional triángulo Acapulco-Ixtapa-Taxco. Bajo la marca Hogar del Sol, la estrategia ya incorpora 49 municipios con vocación turística y pretende sumar otros 11 antes de terminar el año. La Unión recibió casi 50 mil visitantes durante el verano y reportó una ocupación de 67.4%, mientras Copala y Marquelia sumaron cerca de 42 mil. Taxco, por su parte, registró un crecimiento de 20% en afluencia respecto de 2025.
La apuesta no se limita a llenar hoteles. Guerrero reporta actualmente 81 proyectos turísticos que representan inversiones por más de 2 mil 900 millones de dólares. Ese quizá sea el indicador que más interesa al gobierno estatal, porque supone convertir la recuperación de visitantes en inversión de largo plazo y llevarla más allá de Acapulco.
@MarioMal
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Ocho años: ¿corrección de ruta o cambio de dueño?/José Carreño Carlón
El Universal, | 02-09-26 |
¿Quién tiene el poder disciplinario? Dará lugar a nuevas especulaciones la respuesta de la presidenta a quienes encuentran tensiones al interior del régimen por el endurecimiento de Palacio con el sector involucrado con el crimen, dentro del grupo en el poder, todos allegados al expresidente López Obrador. El tono, la sonrisa —una de las pocas exhibidas en más de una hora de lectura de su segundo informe— al advertirles a los analistas que no se equivoquen: que en el régimen no habrá divisiones ni rompimientos, parecieron apuntar a un cambio en la correlación de fuerzas al interior del grupo. No necesariamente en el sentido de una corrección de la ruta de AMLO, sino de un cambio de dueño del poder disciplinario —a favor de Palacio y contra Palenque— para reprimir esas divisiones y esos rompimientos. Finalmente es ella la que tiene en suspenso los pases de abordar de los narcopolíticos cuya extradición solicita la justicia estadounidense.
Más relevante que los billones. Esta hipótesis podría ser lo más relevante del informe, sobre la danza de los billones del mensaje presidencial de este martes (de los millones llamó el público, más modestamente, los números de los informes de Miguel Alemán). Fue este un alud de cifras no verificables ni fácilmente procesables al oído, que ya descifrarán los especialistas en cada rubro. En el mismo sentido de un eventual cambio de dueño de los aparatos del Estado, hablamos antes de un posible vuelco en el manejo de los controles acumulados por López Obrador y no transferidos o tomados por Sheinbaum hace dos años. Convenido o forzado por la circunstancia del desgaste reputacional de AMLO y los suyos, llamó la atención la “cargada” de gobernadores y líderes parlamentarios, hasta la víspera sometidos al expresidente, ahora cerrando filas con la presidenta en su desautorización pública del esperpéntico intento de regreso de Rocha al cargo de gobernador de Sinaloa.
Si todo es prioridad, nada es prioritario. Lo que no parece previsible con un cambio de dueño de los poderes del Estado es un cambio sustancial en la orientación del régimen. Acaso transcurriría en un tono más obligadamente pragmático. Por lo demás, el lenguaje de este informe se vio más cercano a las reformas de Miguel de la Madrid para establecer la rectoría del Estado que a un manifiesto estatalista. Sólo que con imprecisiones y ambigüedades al intentar delimitar las áreas estratégicas, exclusivas del Estado, y las llamadas áreas prioritarias, con participación privada. En general, un texto de buena factura y de lectura fluida, salvo el abuso retórico del calificativo prioritario a cuanto hace, bien o mal, el gobierno. Y es que, si todo es prioridad, nada es prioritario.
Nostalgia discursiva. En las semanas previas a este informe resurgió la especulación sobre los aquí mencionados signos de emancipación de la presidenta respecto de su antecesor. Pero lo que tampoco es previsible es la satisfacción de la nostalgia de quienes suspiran por episodios de la épica discursiva del pasado. Llegado el caso, tampoco la presidenta le espetaría públicamente, creo yo, a López Obrador el apotegma callista del imperativo de 1928 de pasar, como urgiría hoy, de la condición histórica de país de un solo hombre a la condición de nación de instituciones y leyes. Mucho menos Sheinbaum le haría entender a AMLO la supremacía de la Presidencia en funciones sobre sus antecesores, con el lenguaje del exilio —como Cárdenas a Calles— o… de la extradición.
Académico de la UNAM. @JoseCarreno
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Bienestar sin honradez/Luis Carlos Ugalde
REFORMA, 02 septiembre 2026
Bienestar, honradez y seguridad son los tres ejes centrales del discurso de la presidenta Sheinbaum con motivo de su segundo informe de gobierno. El primero tiene respaldo en el sentimiento mayoritario -aunque decreciente- de la población. El segundo se ha convertido en la mayor farsa del movimiento obradorista. Y el tercero es un logro relativo.
Los resultados de bienestar son muy elocuentes: el número de beneficiarios de programas sociales llegó a 42.8 millones este año y el salario mínimo pasó de 2,800 pesos mensuales en 2018 a 9,582 pesos en 2026. Este gobierno ha sumado además más becas para niños y jóvenes, apoyos a mujeres y un programa preventivo de salud casa por casa. La gente tiene más dinero en la bolsa y eso ha contribuido a disminuir la pobreza y la desigualdad.
Y la gente lo valora mucho. Todas las encuestas muestran que los programas sociales son el principal mérito que la población atribuye al gobierno. Gracias a ellos la gente le perdona al gobierno los escándalos de corrupción, la falta de medicinas o los robos en el transporte público. El beneficio de una beca para mi hijo es inmediato; el costo de tener menos medicinas, menos infraestructura y menos oportunidades aparece después. El beneficio se recibe hoy; el deterioro de los bienes públicos se paga mañana.
El segundo tema más relevante del discurso presidencial fue la honestidad. Y ahí el jarrón empezó a hacer agua. La Presidenta dijo que el poder se ejerce con honradez y austeridad republicana. Pero la realidad ha explotado por todos los costados.
La corrupción política parece fuera de control. El huachicol fiscal se perfila como una de las mayores tramas de corrupción de la historia de México; a ello se suman las extorsiones y cobros ilegales relacionados con contratos de obra pública, las asignaciones directas a sobrecosto para favorecer a amigos y compadres y el desvío de recursos públicos.
Además de la corrupción, se ha desatado una ostentación que contradice la austeridad republicana. Ahí están el estilo de vida de los hijos del expresidente; los vuelos en aviones privados de la gobernadora de Quintana Roo; las camionetas millonarias de ministros, senadores y diputados; o los relojes, joyas y casas de lujo de legisladores morenistas.
Llama la atención el desenfreno. No sólo las ganas de enriquecerse, sino el deseo de exhibir la nueva riqueza. Como si la espera para entrar a la fiesta hubiera sido tan larga que, una vez adentro, hubiera que emborracharse lo más rápido posible y tomarse fotos para que todos sepan que finalmente se logró entrar. No hay decoro ni discreción.
El tercer eje del discurso -la reducción de los homicidios en 51%- es el otro logro material más claro del gobierno. Hay cuestionamientos sobre los registros, el aumento de las desapariciones y los puntos de comparación utilizados. Aun tomando en cuenta esas objeciones, el dato de fondo parece sostenerse: los homicidios sí han disminuido.
El logro es relativo porque también han aumentado las desapariciones y otros delitos con enorme daño social como las extorsiones. Y, sobre todo, porque la penetración del crimen organizado en las estructuras del Estado está creando una nueva gobernanza criminal. Hay menos homicidios, pero tenemos un país menos soberano frente a los criminales.
Llamó la atención que éste fue el único momento del mensaje en que la Presidenta agradeció expresamente a personas. Mencionó primero a los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina y después a Omar García Harfuch. La secuencia pareció significativa: reconocer a quien encabeza su estrategia de seguridad sin colocarlo simbólicamente por encima de las Fuerzas Armadas. Después mencionó también a la secretaria de Gobernación y a la consejera jurídica.
No hubo críticas al pasado, pero tampoco agradecimiento ni reconocimiento a López Obrador. La Presidenta dijo que no hay divisiones ni rompimientos en el movimiento, pero en ningún momento evocó la figura del expresidente, como lo hizo cuando tomó protesta o durante su primer informe de gobierno.
En un discurso lleno de cifras, logros y reivindicaciones de la continuidad, esa ausencia resultó especialmente significativa. El silencio sobre López Obrador fue quizá el mensaje político más relevante de ayer.
luiscarlosugalde@integralia.com.mx
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Sin rendir cuentas
JAQUE MATE / Sergio Sarmiento
REFORMA 02 septiembre 2026;
"Vamos mejor y tenemos rumbo, porque ese rumbo lo marca el pueblo, que es nuestro camino y es nuestro destino". Claudia Sheinbaum, segundo informe
Los informes de gobierno empezaron como ejercicios de rendición de cuentas, no de alabanza. El primer antecedente de nuestra tradición lo creó la Constitución de Cádiz de 1812, que determinó que el "Rey sin guardia" entrará "en la sala de las Cortes" para ofrecer "un discurso en el que propondrá a las Cortes lo que crea conveniente".
Tras la independencia, el emperador Iturbide presentó dos informes, en noviembre de 1822 y marzo de 1823. La Constitución de 1824 dispuso que el 1ro. de enero de cada año se reuniría el Congreso ante el cual el Presidente "pronunciará un discurso análogo a este acto tan importante". El 1ro. de enero de 1825 Guadalupe Victoria, primer presidente de México, presentó el primero de cuatro informes.
Con el tiempo los informes dejaron de ser mecanismos de rendición de cuentas y se convirtieron en instrumentos de culto al gobernante. En el siglo XX se alcanzaron francos niveles de servilismo. En 1988 empezamos a ver interpelaciones, antes muy raras, y la confrontación política llegó al grado de que en 2006 los legisladores de izquierda no permitieron el ingreso de Vicente Fox al Palacio Legislativo para cumplir con el ordenamiento constitucional. Felipe Calderón acudió en 2007 y entregó un informe escrito, pero no se le permitió leer un mensaje al pleno. Ahora vemos a una Presidenta que manda un informe escrito mientras lee su discurso ante un público de apenas 300 funcionarios y simpatizantes que todo aplauden. Ya no hay rendición de cuentas.
La Presidenta compitió ayer en triunfalismo con los peores ejemplos de nuestra historia, como Luis Echeverría y José López Portillo, quien llamaba a los mexicanos a aprender a administrar la abundancia. Sheinbaum habló de un país en el que todo marcha bien, donde "se gobierna con honestidad", en el que "hemos cuidado cada peso", en el que se han realizado "475 conferencias Mañaneras" no para atacar a rivales y difundir propaganda sino "como un ejercicio permanente de información, diálogo, debate y derecho de réplica"; un país en el que "se establecen mecanismos para garantizar el derecho de las audiencias", no para censurar.
"Después de 36 años de empobrecimiento y aumento de las desigualdades, desde 2019 las y los trabajadores viven una primavera laboral". La economía crece, los trabajadores ganan más, la educación se extiende, la salud mejora, la inflación está bajo control, la corrupción ya no existe, la gasolina no sube y la soberanía se fortalece.
La autocrítica se tomó ayer unas vacaciones. Mientras los mercados dan a los bonos de Petróleos Mexicanos tratamiento de "basura", la Presidenta dice que ha rescatado a Pemex y la CFE. "Redujimos la deuda de Pemex en 20 mil millones de dólares", declaró, pero olvidó que su gobierno ha entregado 519 mil millones de pesos, más de 30 mil millones de dólares, a la petrolera solo en aportaciones de capital. Para el final del sexenio prometió que "se habrán incorporado 32 mil megawatts [megavatios en español] adicionales al sistema interconectado nacional", pero omitió que este 31 de agosto un apagón dejó sin electricidad a la península de Yucatán y a Chiapas.
El crimen organizado agobia al país, pero la Presidenta no mencionó a los 10 de Sinaloa requeridos por Estados Unidos. No pronunció la palabra corrupción, a pesar de la multiplicación de casos. Dijo que "solo con honestidad se dan verdaderamente resultados". Olvidó que a su alrededor está proliferando una casta política que se enriquece al amparo de los cargos públicos.
· APAGÓN
AMLO y Bartlett prometieron que ya no habría apagones, pero estos se siguen sucediendo. Antes decían que era por quemas de pastizales o por el uso de energías renovables. Ayer la CFE culpó a "actos de vandalismo", como si fuera tan fácil treparse a una torre de alta tensión y alterar los aisladores.
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El terrorismo nuestro de cada día/Jorge Fernández Menéndez
Excelsior,
Durante la época de Luis Echeverría los informes llegaron a durar hasta seis horas, ahora los de Claudia Sheinbaum se agradece que duren poco más de una hora. Antes, los informes se hacían en el Congreso con cientos, a veces miles, de invitados, y durante los años de Salinas, Zedillo, Fox o Calderón, con fuertes confrontaciones políticas; ahora son más restringidos, en espacios controlados. Pero al final siempre es lo mismo: los informes son una suma de supuestos aciertos gubernamentales, algunos reales, otros que son medias verdades colocadas fuera de contexto y otros que se confrontan con la realidad.
La mayoría de los datos dados en un informe, y el de ayer no fue la excepción, son verificables, pero el método de verificación los puede convertir simplemente en un acto de fe. El informe presidencial busca instalar la idea de una continuidad exitosa, pero paradójicamente donde ha tenido mejores resultados es donde ha roto con esa continuidad.
El ámbito en el que mayor éxito ha tenido la actual adminsitración es en la seguridad. Los homicidios dolosos, según los datos oficiales, cayeron un 51 por ciento en promedio diario, de 86.9 el primero de septiembre de 2024 a 42.5 en julio de 2026. Es una caída real. Pero el 20 de febrero de 2026, el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública publicó una nueva metodología que reclasificó los “delitos contra la vida” y reajustó las series de medición. Ya no están integrados feminicidios y desapariciones, lo cual descontextualiza esa información. El dato duro es que hay 83 mil restos humanos sin identificar en los servicios forenses de todo el país.
Lo que es un hecho es que en seguridad está administración, aunque no lo reconozca, ha dado un giro de 180 grados respecto a la política de abrazos y no balazos del sexenio de López Obrador. Las del informe, son cifras que, en seguridad, son relevantes si se confirman en series sostenidas y comparables. Pero no bastan para declarar superada la crisis de violencia que dejó el sexenio anterior.
Como hemos dicho muchas veces, está muy bien desarticular redes de operación del crimen organizado, y eso en buena medida se hace, pero pierde sentido cuando no va acompañado de la desarticulación de las redes de protección y complicidad política con los cárteles.
El debate no pasa por negar que existan mejoras puntuales ni en magnificar los problemas reales, profundos, que tiene el país. No se puede hablar, por ejemplo, de la seguridad o de la relación con Estados Unidos y obviar las denuncias sobre la narcopolítica, las acusaciones contra personajes como Rubén Rocha Moya o Enrique Inzunza, sobre los funcionarios a los que como castigo se les ha quitado la visa, o las denuncias reiteradas sobre funcionarios relacionados con el crimen organizado o el contrabando de combustible.
En salud, el informe presidencial sostuvo que el abasto gratuito de medicamentos ya supera 90 por ciento. El dato, sin embargo, depende de cómo se mida el surtimiento: un indicador administrativo puede registrar la entrega de claves o piezas de medicamento, sin resolver necesariamente el acceso efectivo del paciente, la disponibilidad de especialistas, las listas de espera o la atención en comunidades rurales.
La herencia del sexenio anterior en salud fue catastrófica, e incluyó un deterioro muy amplio en el acceso institucional a la salud. Las mediciones del Coneval señalan que la población con carencia por acceso a los servicios de salud pasó de 20.1 millones de personas en 2018 a 50.4 millones en 2022: de 16.2 a 39.1 por ciento de la población. Recuperarse de esa caída, sin reconocerla no es posible ni viable.
En economía el patrón se repite. Es cierto que México ha mantenido estabilidad macroeconómica y que la relocalización de cadenas productivas abre oportunidades relevantes. Sin embargo, un crecimiento de 1.2 por ciento es insuficiente para una economía que requiere crear empleos formales, elevar productividad y recuperar inversión pública.
Lo mismo sucede con las inversiones. El informe presume una inversión extranjera directa récord de 34 mil 968 millones de dólares en el primer semestre. Es verdad. Pero 30 mil 957 millones, o sea el 88.5 por ciento del total, son reinversión de utilidades de empresas ya instaladas, mientras las nuevas inversiones apenas alcanzaron 2 mil 726 millones, una caída de 42 por ciento anual.
El debate sobre las obras públicas del sexenio anterior obliga a separar la utilidad potencial de los proyectos de su costo real, su transparencia y su desempeño financiero. El Tren Maya fue anunciado en 2018 con una estimación de su costo de construcción de hasta 150 mil millones de pesos. Costó 540 mil millones de pesos, es decir, 171 por ciento por encima de lo planeado, el aumento real fue de por lo menos 341 mil millones de pesos. Nadie niega que haya transportado dos millones y medios de pasajeros, como se dijo, pero la empresa registró pérdidas de al menos mil 223 millones de pesos en 2024, sin contar los subsidios que hoy siguen sangrando la economía.
El principal mensaje político del informe fue que “nadie se equivoque, aquí no hay divisiones”. Pero muchos lo vemos desde afuera dividido: ahí está el intento de Rocha Moya de regresar a la gubernatura, el que Enrique Inzunza se siente impunemente en su curul en el senado, la carta de Andy López Beltrán contra Trump, las campañas de los duros contra Omar García Harfuch, la Defensa, Marcelo Ebrard, Edgar Amador o Roberto Velasco, a veces contra la propia presidenta para comprobarlo. Ojalá tengamos un futuro sin divisiones no sólo en la 4T sino también en la socidad, hoy son una realidad.
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