12 abr. 2009

Comunicado por el 10 de abril

Manifiesto a la Nación Nº 11
¡¡¡Lograr la liberación de México y una patria nueva o morir por ella!!!
A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.
El alazán de Zapata relincha preparándose para nuevas batallas.
La crisis económica actual beneficia a los poderosos de siempre, es una oportunidad para que los más acaudalados, los enlistados en Forbes, los que especulan, monopolizan y saquean, continúen siendo favorecidos por los gobiernos en turno. Una muestra es la línea de crédito por 47 mil millones de dólares, solicitados por el gobierno espurio, que servirán para salvar a banqueros y grandes empresarios; deuda, que desde luego será endosada al pueblo con nuevos fobaproas.
A los poderosos, la crisis les permite depredar aún más nuestros recursos naturales, con el pretexto de la creación de empleos nos despojan de tierras, bosques, aguas, petróleo. Los pueblos originarios, pierden hasta el derecho a preservar sus semillas ante el monopolio de los transgénicos y los agrotóxicos. El único que manda es el dios dinero, el capital.
La política neoliberal, implementada durante estas tres décadas por los gobiernos priistas y panistas es de absoluto abandono al campo. Ya que sin recursos económicos básicos para la producción agrícola, los jornaleros se ven obligados a emigrar hacia Estados Unidos y otras ciudades. Es decir, el capital nos ha desalojado y se ha apropiado de nuestras tierras, nos ha mandado a ciudades extrañas en las que siempre seremos los marginados y nuestras tierras ancestrales han quedado abandonadas.
Hoy, ante la crisis global producto de la especulación, miles de trabajadores mexicanos migrantes, se han quedado sin empleo y son objeto de recrudecidas actitudes xenofóbicas, situación que los obliga a regresar a su tierra donde las deplorables condiciones de vida los enfrenta también a un futuro incierto, sin empleo o con salarios de hambre, mientras tanto, los escasos recursos destinados al campo siguen siendo acaparados por desgobernadores, lideres corruptos, caciques, presidentes municipales, pripanperredistas, que con esta forma sucia de ejercer la política han asegurado hasta ahora sus cotos de poder.
La voracidad del neoliberalismo impulsa el despojo de las tierras ejidales, la tala de árboles y la deforestación, el acaparamiento de las aguas por las empresas trasnacionales, las expropiaciones de las tierras para la construcción de hoteles, tiendas de autoservicio, para la gran industria, o la construcción de autopistas, etc., permitiendo por un lado el fortalecimiento de la infraestructura capitalista y por el otro, el empobrecimiento de la vida y de las condiciones de existencia de los pueblos.
El campo mexicano ha recibido por parte del Estado mafioso, la represión sistemática acrecentándose la militarización y el hostigamiento a las comunidades campesinas en donde la organización es más evidente, baste para muestra la represión contra la lucha del Frente de Pueblos por la Defensa de la Tierra (FPDT), la lucha que libran los campesinos en Guerrero, Morelos, Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Chihuahua, Zacatecas entre otros.
Para acallar la voz del pueblo, el estado mexicano silencia las voces de las radiodifusoras comunitarias en Oaxaca, Guerrero, Michoacán, la Huasteca, amenazan, encarcelan y asesinan, se acrecienta la represión selectiva contra luchadores sociales, es decir, se criminalizan las luchas.
Sólo un año nos separa del centenario del levantamiento de Zapata al frente del Ejército Libertador del Sur (ELS) y no se han resuelto, ni resolverán en el corto plazo las demandas enarboladas en la revolución de 1910. Hoy son las mismas.
Para nosotros, los mexicanos de abajo, es el momento de organizarnos y luchar por preservar nuestra nación, tierras y aguas. Por forjarnos un presente y un futuro dignos.
Todo pareciera indicar que es la hora de ellos, pero no, es la nuestra. Es la hora de prepararnos para la defensa constante de lo que nos pertenece y la recuperación de lo que nos han quitado.
En la Constitución, quedaron plasmados los derechos a la salud, educación, empleo, vivienda digna, garantías individuales, igualdad de todos los mexicanos ante la ley, y luego, a través del tiempo, reforma tras reforma, la fueron cercenando, violentando su esencia, a modo tal que hoy defiende prioritariamente los intereses de la clase en el poder.
Es la hora de alzar la voz, de apretar más el puño, de apresurar el paso, de recordar, que a los presos de conciencia, como Ignacio del Valle, Gloria Arenas y Jacobo Silva, por mencionar a algunos, solo los puede liberar la lucha del pueblo.
¿Podemos creer que
sólo por medio de elecciones, leyes y discusiones en el Congreso vamos a obligar a los ricos a no ser tan injustos y avorazados?
¿Podemos creer que la falsa izquierda, modosita, amaestrada y experta en componendas para hacer como que lucha, garantiza la defensa de los intereses populares?
Es hora de recurrir a todas las formas de lucha. El México que queremos no nos lo van a dar los saqueadores y sus cómplices. ¡Lo estamos construyendo nosotros, los de abajo!
Por eso, este 10 de abril, no sólo vamos a gritar vivas, ni a guardar minutos de silencio, por la muerte del General Emiliano Zapata, ni a señalar la dimensión de su victoria moral, dirigiremos nuestra voluntad a continuar e intensificar la lucha diaria. Nuestro brío no es el único ni el mejor, pero sumado al de otros, quiere crecer y coadyuvar a construir la patria solidaria y democrática, que soñamos los excluidos. Es el turno de los siempre despojados, humillados y violentados, es el turno del pueblo. La decisión de muchos empuja la nave de la historia hacia mejores horizontes.
¡POR LA UNIDAD DEL PUEBLO, LA COORDINACIÓN REVOLUCIONARIA!
Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos
MRLCB
Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo
TDR-EP
Organización Insurgente 1º de Mayo
OI-1M
Brigada de Ajusticiamiento 2 de Diciembre
BA-2D
Unidad Popular Revolucionaria Magonista
UPRM
República Mexicana, 10 de abril de 2009.
Fuente: Cedema

De nuevo el Comando Jaramillista

Comunicado # 18 del Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo
…El pueblo, y más las futuras generaciones, no podrán vivir esclavos y será entonces cuando de nueva cuenta nos pondremos en marcha, y aunque estemos lejos los unos de los otros no nos perderemos de vista y llegado el momento nos volveremos a reunir. Guarden sus fusiles, cada cual donde lo pueda volver a tomar...
(Rubén Jaramillo, 1918).

A los pueblos de Morelos
A los pueblos de México.
A los pueblos del mundo.
Este 10 de abril no basta para nosotros conmemorar los 90 años del asesinato del general Emiliano Zapata, porque hemos determinado llevarlo presente por siempre en la cotidianidad de la lucha diaria por la transformación radical y profunda de nuestra sociedad.
De manera que ante la crisis global, “que viene de fuera”, como lo desgañitan a diario los voceros del espurio “lipe”, los campesinos y pueblos de Morelos, campesinos zapatistas de origen, los excluidos y condenados a soportar la desigualdad del sistema capitalista, hacemos un alto en el andar para hacer un balance y reflexionar el cómo estamos trabajando, el cómo estamos construyendo el legado de zapata, el cómo podemos hacer mejor las cosas para continuar resistiendo y sembrando libertades.
El estado de Morelos se caracteriza por tener un clima agradable con sus abundantes barrancas por la que circulan las aguas que se unen al rio balsas, por otro lado son fuentes conductoras por la cual circulan los aires fríos del norte y los cálidos del sur, lugar donde brotan los abundantes manantiales y mantos acuíferos gracias a la sierra del norte que funciona como captadora y re cargadora de aguas, también llamada el corredor biológico Chichinautzin hasta llegar al volcán Popocatépetl y la sierra de Montenegro, convirtiéndose así en un lugar propicio para la agricultura, la ganadería y el turismo.
Sin embargo en este mismo territorio conviven dos Morelos: el Morelos de los de arriba, el de los grandes centros turísticos y comerciales, donde se reúnen y acuerdan los señores del poder y del dinero; donde los caciques han sentado sus reales para saquear los bancos de arena, destruir las economías locales, apoderarse de grandes territorios de tierras como en la sierra de Huautla, para destruir los bosques, flora y fauna, mediante la tala inmoderada, el ensanchamiento de complejos habitacionales sobre zonas históricas de cultivo, el acaparamiento de zonas estratégicas por parte de la coca cola para la extracción de agua, etc.etc.
Y el Morelos de los de abajo, donde se resiste y se lucha cotidianamente, donde las consignas ¡Zapata Vive! ¡La lucha sigue! Se escuchan y se corean por todos los rincones del estado, desde los pueblos de Xoxocotla pasando por los pueblos de Alpuyeca, de Temixco y de Cuernavaca, donde se lucha contra el basurero del señor Giles en loma de Mejía, en el norte están Ocotepec y Cuajomulco pueblos de guerreros en defensa de sus bosques, de sus usos y costumbres, donde se rescatan, reinventan y se defiende la cultura otra.
Podemos decir que en diversos lugares de Morelos se construye ya, la otra ruta zapatista, la ruta de los guerreros, que han determinado frenar y resistir al capital y su expresión neoliberal, para recuperar, rescatar y defender su propia existencia, construyendo nuevas formas de interactuar entre iguales como seres humanos, con el medio ambiente, cuidando los bosques, aguas y combatiendo la cultura consumista que produce toneladas de basura, que cada día contamina el medio ambiente.
La cultura otra, esa, la del poder popular, la que se construye cotidianamente desde abajo, entre los hombres y mujeres, en calidad de iguales, de manera horizontal, con sus propios medios, reconociendo las diversos sentimientos de rebeldía, es el tirante de la resistencia y la lucha de los desposeídos, de los que bregan por un mundo más humano y solidario, de aquellos pueblos que están en el esfuerzo por la construcción y recuperación de su cultura; como las radios comunitarias que contribuyen a que otro mundo sea posible, o la de aquellos mujeres y hombres que resisten el embate de los medios gubernamentales como el caso de la radio y televisión del congreso, no olvidemos a los maestros que luchan y enfrentan con dignidad el constante acoso gubernamental que trata por todos los medios de imponer la ACE, o de los pueblos que permanentemente son agredidos por los fuerzas militares y policiacas estatales y federales, por defender sus usos y costumbres, la toma de sus decisiones colectivas; también los constantes acosos a artistas y cineastas que han determinado asumir una actitud honesta, y ponen todo su esfuerzo porque su actividad y creatividad plasme una visión crítica de la realidad existente.
Por todo esto, saludamos y llamamos a los excluidos del planeta y en especial a los de nuestro estado de Morelos, a mantenernos atentos ante la intransigencia de los gobernantes que pretenden con el préstamo de 47 mil millones de dólares, rescatar las industrias y los bancos de los barones del dinero que en realidad se pudren en riquezas.
No permitamos que los pueblos que eligen en asambleas a sus representantes populares, sean agredidos por fuerzas policiacas y militares.
No permitamos que los pueblos que determinaron defender el agua, que es un deber de todos sean reprimidos o asesinados.
No permitamos que se sigan dando los asesinatos contra las mujeres en todos los rincones del estado.
No permitamos que los obreros trabajadores de las fábricas e industrias sean utilizados por la clase empresarial, para presionar al estado y recibir mayores prebendas ante la supuesta quiebra de sus empresas.
Organicémonos y luchemos ante la intransigencia de los gobernantes que pretenden “embellecer” para la gente “bonita” el centro histórico de Cuernavaca, “limpiándolo” de comerciantes indígenas, limpiaparabrisas y ambulantes
Ante la pobreza, resistamos y luchemos para no continuar vendiendo los campos de cultivo que más adelante serán las bases de nuestro propio desarrollo.
No permitamos el engaño del señor Javier Orihuela con su negociado bio relleno metano génico, que en realidad vendrá a contaminar más los mantos acuíferos, bosques y a los pueblos que viven alrededor.
No quitemos el dedo del renglón ante la lucha en contra de los proyectos devastadores carreteros en Lerma-Tres Marías, libramiento norponiente y el proyecto siglo 21 con la autopista del sol.
Finalmente para el pueblo en lucha mientras exista la injusticia y la pobreza, seguirá vigente la lucha de los pueblos Zapatistas.
COMANDO JARAMILLISTA MORELENSE 23 DE MAYO
CJM-23M
¡¡¡CONTRA EL NEOLIBERALISMO, EL PODER POPULAR!!!
¡¡¡POR EL SOCIALISMO: VIVIR, LUCHAR, VENCER!!!
¡¡¡SER PUEBLO, HACER PUEBLO, ESTAR CON EL PUEBLO!!!
TENDENCIA DEMOCRÁTICA REVOLUCIONARIA - EJÉRCITO DEL PUEBLO
TDR-EP
Campamento revolucionario, Sierra de Huautla, Tlaquiltenango Morelos a 10 de abril del 2009
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Musulmanes catalanes

Los moriscos de Catalunya/Abdennur Prado, presidente de la Junta Islàmica Catalana
EL PERIÓDICO, 09/04/09;
En abril del 2009 se conmemoran los 400 años del decreto de expulsión de los moriscos. Esta es una buena ocasión para recordarlos, pues son los grandes olvidados de nuestra historia. Desde la Junta Islàmica Catalana queremos pedir oficialmente a la Generalitat que haga un acto de homenaje a estos catalanes, expulsados de su tierra por orden de la monarquía española, en nombre de una concepción patológica del Estado, basada en lo que Jiménez Lozano ha calificado como “catolicismo biológico”.
Antes de la expulsión, los musulmanes sufrieron una persecución feroz, que incluía la prohibición del culto musulmán, el cierre de mezquitas, la quema de libros, la prohibición del sacrificio halal, la prohibición de la lengua árabe, la del entierro según el rito islámico, la de la circuncisión y la de utilizar determinadas vestimentas. También se les prohibió desplazarse sin permiso y llevar armas, y además se les obligó a cortarse el pelo de una forma determinada y a llevar el sambenito, un trapo amarillo en la manga que los distinguía y hacía blanco fácil del fanatismo.
Las consecuencias de la desobediencia no eran menos brutales: condenas a galeras de por vida, torturas, quema de personas por el mero hecho de ser musulmanas, robo de niños para que fueran criados como cristianos (una práctica validada por san Juan de Ribera). Una política de Estado que buscaba la erradicación del islam y la uniformidad religiosa de España. Una ideología dominante que se divulga a través de los púlpitos y de los escritos de los eclesiásticos, y que persigue transformar a los musulmanes en animales. Se les llama ratas, se les deshumaniza. Son considerados un cuerpo ajeno a la España católica y, por lo tanto, se convierten en un problema. Se plantean diversas soluciones: el exterminio, la castración de los varones, la deportación… La expulsión será la solución final que la España del Siglo de Oro dará a la turbadora presencia de aquellos que rompían la uniformidad religioso-racial del territorio.
En 1610, la práctica totalidad de los moriscos son expulsados por orden de Felipe III de Castilla. Es conocida la reticencia de muchos nobles y de parte del clero catalán a la expulsión. Las Cortes de Tortosa de 1495 habían obtenido el compromiso de Fernando el Católico de no expulsar a los moriscos de Catalunya, compromiso reeditado en 1503 por las Cortes de Barcelona. En el momento de la expulsión, gracias a la mediación del obispo de Tortosa se consiguió evitar la de 371 familias de moriscos de la Ribera d’Ebre, reputados como buenos cristianos.
FINALMENTE, la expulsión se llevó a cabo. Los moriscos catalanes fueron embarcados en el puerto de Els Alfacs, junto con una gran parte de los aragoneses. Algunos de los moriscos de este reino, sin embargo, fueron conducidos directamente a la frontera francesa. La cifra total de moriscos catalanes expulsados fue de cerca de 5.000. Muchos de ellos fueron a parar al norte de África, y se instalaron en poblaciones que después se convertirían en prósperas.
El profesor Mikel de Epalza (que en paz descanse) documentó la diáspora de los moriscos catalanes, especialmente a Túnez y Argelia, donde eran conocidos como tagarinos, por contraposición a los de Castilla, llamados granadinos. Argel todavía tiene el barrio de los Tagarinos, en la parte alta de la ciudad. Denise Brahimi ha estructurado, para la clase social de los andalusís en Argelia y Túnez, una explicación de su influjo social: eran burgueses, en el sentido europeo y moderno de la palabra, con gran capacidad de engendrar y acumular riqueza. Es posible que la comunidad de inmigrantes de Túnez fuera más compacta que la de Argel y menos asimilada, por estar constituida muy mayoritariamente por los expulsados de entre 1609 y 1614, mientras que en Argelia era fruto de emigraciones que se habían escalonado a lo largo de todo el siglo XVI, con diversos grados de asimilación. Pero el influjo de la diáspora de los musulmanes de los Países Catalanes va más allá. Hoy en día podemos encontrar topónimos y nombres de origen catalán incluso en países del África subsahariana como Malí o Benín, según las investigaciones del filólogo valenciano Robert Llorens Reig.
ESTOS expulsados no eran árabes ni sarracenos, como aún hoy se les designa. En realidad, árabes hubo muy pocos en la península Ibérica. Los musulmanes no vinieron solo de fuera, ni el islam fue una religión impuesta. Fueron los propios catalanes, andaluces o castellanos quienes abrazaron el islam. El historiador andalusí Al-Udhri dejó escrito que en el siglo XI no había en Huesca “ni un solo árabe puro que sea descendiente de árabes”, y eso que la población era mayoritariamente musulmana. No hay nada que permita afirmar que bajo el dominio musulmán la población fuera arabizada. El árabe fue la lengua culta y, por tanto, la lengua de los documentos que nos han llegado. Pero eso no quiere decir que estos musulmanes catalanes fueran árabes, que no lo eran, sino autóctonos que hablaban mayoritariamente un dialecto románico en su vida cotidiana. En el momento de la expulsión de los moriscos catalanes, la inmensa mayoría de ellos ni tan solo entendían el árabe. Eran musulmanes catalanes y hablaban catalán.

La verdadera amistad

Sobre la verdadera amistad/Enrique Rojas, es catedrático de Psiquiatría y acaba de publicar su último libro: Amigos, Ediciones Temas de Hoy
Publicado en EL MUNDO, 09/04/09;
Acabo de publicar un nuevo libro, titulado Amigos. Hacía tiempo que quería adentrarme en la aventura de entrar en el apasionante territorio de la amistad. Existe una auténtica selva del lenguaje afectivo. El campo magnético de los sentimientos forma una telaraña compleja en el que las ideas se cruzan, entremezclan, confunden, avasallan, entran y salen, suben y bajan, giran, se esconden y luego vuelven a aparecer. Todo esto da lugar a una tupida red de significados en la que la imprecisión está a la orden del día, pues la vida y milagros de las emociones cobran alcances y acepciones bien distintas.
La amistad es un sentimiento positivo entre dos personas, que se inicia a través de una simpatía y estimación mutua. Son muchos los fenómenos que se producen en su interior, pero podrían resumirse diciendo que se trata, ante todo, de un estado subjetivo en el que el protagonista es uno mismo. Por medio de ese estado se percibe un cambio agradable que recorre la intimidad y la modifica en positivo. Es también una experiencia personal, que conocemos por nosotros mismos y no por lo que nos cuentan otras personas.
Hay diferentes grados de amistad. Porque lo cierto es que pocas amistades llegan a ser íntimas. La amistad supone cultivo de los sentimientos, trabajo psicológico que exige correspondencia -no puede ser unilateral-. No es un sentimiento estático, sino dinámico. Puede ir a más, pero también por diferencias, enfados y tensiones, enfriarse e ir a menos. Utilizamos con demasiada licencia, sin precisión., la palabra amistad. Esta es una forma de amor sin sexualidad y encierra una pasión por lo absoluto.
En la amistad de cierta intensidad se produce la comunicación de dos vidas y de dos realidades. Uno asiste a la existencia del otro y viceversa. Supone dejar entrar en la ciudadela interior, en los pasadizos del propio castillo, al otro, para que vea y observe lo que allí hay. Este proceso empieza por dejar que el amigo venga a nuestra casa y vea cómo es nuestro hogar y qué estilo de vida tenemos. La amistad es una de las grandes fuerzas de la vida, que tira de nosotros y, al mismo tiempo, nos ayuda a mantener los pies en la tierra.
La amistad requiere cuidados y mucha atención. Los campos no se riegan a base de trombas de agua, sino gracias a la fina lluvia que empapa la vida poco a poco. Esta humedad cala, perfora, se cuela y penetra en la tierra, empapando hasta las raíces mismas; éste es el modo de cultivar una amistad intensa. Cabe preguntarse: ¿es posible tener un verdadero amigo en los tiempos que corren? La respuesta es sin duda afirmativa, pero no hay que olvidar que la amistad profunda implica el riesgo de abrirse al otro, de dejar que nos conozca tal y como realmente somos.
Quiero detenerme en los tres principios que se hospedan en la amistad, desde mi punto de vista. En primer lugar, la afinidad. Este término se refiere a ideas, criterios y orientaciones de vida parecidos. No tienen que ser iguales, pero sí permitir entre esas personas un puente de comunicación similar.
En segundo lugar, la donación, que es la capacidad para entregarse. No es sólo dar aquello que uno tiene (dinero, tiempo, comprensión, etcétera), sino, sobre todo, darse a uno mismo. En las distintas intensidades de la amistad, la capacidad para darse depende de la generosidad que uno tenga. La persona esencialmente egoísta no puede entregarse fácilmente, pues está muy pagada de sí misma o instrumentaliza la amistad, haciéndose amiga de alguien para obtener un beneficio.
En tercer lugar, la confidencia, entendida como la capacidad y confianza para contar cosas íntimas, personales, auténticos secretos, con la certeza de que aquello es materia reservada y no saldrá de allí. Hacer confidencias siempre supone arriesgarse, sobre todo cuando la relación se esta iniciando o no hay todavía unas bases sólidas de esa amistad. Entre las personas poco maduras, es frecuente contarse cosas extraordinariamente íntimas casi sin conocerse. La amistad necesita tiempo compartido, cercanía, proximidad, verse a menudo, un hablar continuado.
En muchos países de la Unión Europea, la gente se agrupa en torno a la tertulia, a la política, a la cultura, a la gastronomía, al vino, al folclore, a la Historia, a la música… En esas agrupaciones colectivas suele darse una buena dosis de amistad, que crece más adelante según las preferencias y elecciones que se van dando con el paso de los años. Trato y correspondencia de ida y vuelta.La amistad verdadera no es fácil de conseguir, pero hay que ir detrás de ella y buscarla y trabajarla para que llegue a un buen nivel. La amistad es más duradera que el amor, pero menos intensa.
Hay toda una serie de ingredientes que se arremolinan en torno a la amistad, y conviene detenerse en ellas. Una fundamental es no hablar nunca mal de nadie, bajo ningún concepto. Ello es un síntoma de madurez y equilibrio. Es formidable ver a un amigo nuestro al que nunca hemos oído decir nada contra nadie, al que se le pone en un aprieto o se le hace una pregunta capciosa en la que debe mojarse, y que tiene el arte, la habilidad y la coherencia de no decir nada negativo. Si no puedo hablar bien del otro, me callo.
El respeto al otro es clave. En las relaciones superficiales hay mas laxitud y se puede escapar algo nocivo, descalificante.Siempre hay correveidiles y personas frívolas, y resulta importante no prestarles atención. ¡Cuántos disgusto y malentendidos se evitan siguiendo esta línea!
Amar es alegrarse con el amigo y sufrir con sus pesares. Alegría y tristeza recíprocas. Aristóteles dice en su Etica a Ecudemo que amar es alegrarse. Y Benito Espinoza en su Etica nos recuerda que «el amor es una alegría que se acompaña de una causa exterior». Amar a Mozart, por ejemplo, es alegrarse uno de sus conciertos y celebrar que un hombre así existiera. Amar con un paisaje de Castilla es recrearse la vista con aquella visión. Amar de veras a un amigo es alegrarse de que lo hayamos encontrado y querer estar a menudo con él. Amar el placer con alegría.
La amistad sirve para el cultivo de los sentimientos. La afectividad es el espacio donde uno vive y se muere. La vida humana es abierta y argumental: no está todo dicho ni todo es definitivo; necesita puntos sólidos en donde apoyarse. Vuelvo a un principio en el que he insistido mucho en alguno de mis libros: para estar bien con alguien hace falta estar bien con uno mismo. Es decir, haberse uno resuelto como persona y tener un estilo propio, un sello específico, con una buena compensación entre los distintos ingredientes que habitan la personalidad.
Toda amistad, como todo amor, está sujeta a los vientos exteriores, a las vicisitudes y altibajos de la vida. La vida casi nunca es rectilínea, se caracteriza por ser desigual, serpenteante, inesperada Igual que el amor conyugal sufre padecimientos y debilidades, la amistad sigue los mismos derroteros, y puede sufrir falta de delicadeza, envidia, debilidades, comentarios desafortunados, olvidos o, simplemente, algo mucho más habitual, que esas dos personas empiecen a verse menos por el motivo que sea y ello provoque distanciamiento, de forma que, poco a poco, los intereses de cada uno no sean participados por el otro.
Cultivar un amigo quiere decir verle, llamarle, conversar con frecuencia, salir y entrar con él, a pesar de que quienes vivimos en ciudades grandes sabemos que resulta difícil ver a los amigos con la frecuencia que uno quisiera.
La tolerancia es también importante para que la amistad no se rompa. Esto significa transigencia, respeto a opiniones distintas de la propia, flexibilidad y capacidad para aceptar otras opiniones de la vida y los hechos que nos suceden. Pero ser tolerantes no significa aceptarlo todo, las matemáticas no necesitan tolerancia.Y en este tipo de diferencias surgen a veces enfados, roces, discusiones… Otras veces puede asomar el rencor, el dolor que no se olvida. Algo positivo es hablar las cosas a su debido tiempo para dejarlas claras y evitar que los temas se pudran o se eternicen en un silencio sin sentido.
La urbanidad entre los amigos es una pieza importante para una comunicación estable. Pero no debemos quedarnos en la fachada, en las formas, en las apariencias. El cinismo es el culto que hace el vicio a la virtud. La urbanidad es anterior a la moral.
La amistad a lo largo de la vida nos enseña cada una de sus facetas principales. Entre los niños es todavía demasiado epidérmica y sirve de exploración de uno mismo en el espejo que es el otro.
Una de las relaciones más interesantes que existen es la que se da en la amistad médico-paciente; y esto en la psiquiatría cobra un valor especial. La psiquiatría es una rama de la amistad, la rama más humana de la medicina, ya que atiende no sólo a la enfermedad sino, muy especialmente, a la persona enferma, ya que se interesa por el que padece, sufre y se encuentra desvalido.Tengo la experiencia de esta forma de amistad muy metida dentro de mí, y aprendida de mi padre y de alguno de mis maestros de Psiquiatría.
En la medicina hipertecnificada, la clásica relación médico-enfermo se ha ampliado, y unas veces es una relación equipo médico-paciente y otras equipo médico-aparatos de exploración. La psicoterapia es una forma de amistad particular que aspira a darle mas equilibrio psicológico al que está enfrente. Para que esto se produzca hace falta empatía, es decir, que se cree una buena sintonía entre los dos, en la que haya acogimiento, atención respeto y confianza.La relación médico-enfermo traza una línea de ida y vuelta que es la trasferencia y la contratrasferencia .
La amistad verdadera perfecciona a dos personas: una da lo mejor de sí misma a la otra. La amistad exige estar dispuesto a trabajarla dando pasos sucesivos para consolidarla. La madurez es serenidad y benevolencia. Ser benevolente es pensar bien y disculpar.

Religión e integrismo

Religión e integrismo/Francisco Bustelo, rector honorario de la Universidad Complutense
Publicado en EL PAÍS (www.elpais.com), 10/04/09;
Pese a que pierda terreno conforme avanza el conocimiento, el hecho religioso parece consustancial al ser humano. Su razón de ser principal es aliviar la desazón que suscita a menudo el vivir y sobre todo el morir. Religión ha existido siempre y probablemente apareció con la hominización misma, cuando su incipiente racionalidad hizo que nuestros remotos antepasados buscaran una balbuceante explicación, que sólo podía ser sobrenatural, a una naturaleza misteriosa, tan pronto hostil como propicia, de la que dependía el vivir de cada día y la propia supervivencia de la especie. Las divinidades, tanto masculinas como femeninas, a las que había que predisponer favorablemente para atenuar el desvalimiento humano debieron de ser muchas y muy diversas, con referencia casi siempre a lo más presente: el sol, la luna, la tierra, la lluvia, el rayo, los animales.
Con el lento progreso comenzó a entenderse mejor el mundo en derredor y surgieron las grandes religiones monoteístas que, a partir de una verdad revelada, intentaron explicar la vida humana como creación de un Sumo Hacedor y un tránsito hacia la vida eterna. Entre sus rasgos figura el que todas fueron y son machistas. Dios en ellas siempre es varón y con su auge ya no hubo diosas, otrora tan numerosas.
La coexistencia de esas religiones fue casi siempre conflictiva, ya que por definición todas ellas se consideran la única verdadera. La historia está llena, así, de guerras de religión y de aberrantes y criminales pogromos. Pero el progreso se aceleró y entre los avances más notables de la Edad Contemporánea destaca el que empezara a modificarse el papel de la religión en la sociedad. Paulatinamente, se dejó de considerar obligado el tener determinadas creencias. El hecho de que éstas, por así decirlo, se privatizaran ha sido un paso de gigante. Por primera vez en la historia de la humanidad, desde hace poco más de un siglo, en los países más avanzados y desde hace unos decenios en otros más a la zaga como España, cada cual puede creer o no creer lo que quiera y a nadie se le piden cuentas por ello. Preguntar por las ideas religiosas de una persona resulta hoy inusitado e incluso hacerlo en encuestas o censos está vedado por las leyes. Ese respeto, que hoy nos parece esencial, a algo que pertenece a la esfera de lo más personal, permite imaginar el sufrimiento que supuso en lo pasado para muchos la vigilancia pública de las ortodoxias y la persecución, a veces atroz, de infieles y herejes.
Es lógico, sin embargo, que las grandes religiones no acepten con facilidad abandonar el papel primordial que durante siglos han desempeñado en muchos países. A la luz de la historia parece, empero, la suya una batalla perdida. Al ser el hecho religioso personal e intransferible hoy ha quedado demostrado en los países más adelantados que la religiosidad puede centrarse en el individuo o como mucho en la familia, pero no tiene por qué ser pública. En clara contraposición, no se entiende así en los países musulmanes ni por parte de algunos en países católicos como España o Italia. Ese afán por mantener la presencia de la religión en la sociedad y que ésta en sus leyes, usos y costumbres aplique siempre los preceptos de la correspondiente ley divina, es el integrismo o fundamentalismo tan presente en el mundo del Islam y en buena parte de la jerarquía católica. No en toda ella, por cierto, pues afirmaciones de algunos obispos españoles o italianos serían impensables en un obispo francés, cuyo país cuenta con una larga tradición de laicismo respetada por todos. Es verdad que las posiciones integristas se ven apoyadas desde el Vaticano, pero es muy posible que ese apoyo desaparezca en cuanto acceda al solio pontificio un Papa que no sea un conservador a ultranza, lo que ocurrirá tarde o temprano, si se tiene en cuenta que la Iglesia Católica es una institución vieja de siglos y sabia de experiencias. Cabe esperar así que algún día acabará aceptando el sacerdocio femenino, el matrimonio de los curas, el divorcio, la contracepción, la homosexualidad, incluso el aborto en determinadas condiciones. Respecto de este último, en el mundo se registran unos 25 millones de interrupciones voluntarias legales del embarazo, buena parte de ellas en países cristianos, es decir, a juicio de los integristas, otros tantos asesinatos que, para mayor inri, se hacen con todas las de la ley.
En los países musulmanes es difícil, en cambio, atisbar un abandono del integrismo a corto plazo. En ello influye que el Islam es una religión más intervencionista que otras en la vida pública. Pese a su mayor brevedad, el Corán, a diferencia de los Evangelios, es entre otras cosas un código de derecho civil, sobre todo en lo que atañe a la familia. Frente a la aseveración de Jesucristo de que su reino no es de este mundo, se ha dicho que el Islam es a la vez una religión y un Estado. Incluso así, todo texto sagrado puede interpretarse, bien en sentido dogmático, bien desde la tolerancia, y el Corán no es excepción. Ha habido épocas de esplendor musulmán en las que se practicó una convivencia con los demás alejada de cualquier integrismo, como cuando con el califato de Córdoba la España musulmana era bastante más civilizada y tolerante que la España cristiana. Hoy ocurre lo contrario en casi todos los países islámicos, donde cunden la pobreza y el desempleo, las dictaduras ineficaces y corruptas y donde es lógico que muchos se aferren al fundamentalismo religioso como asidero que dé sentido a su vida. Esos países intentan compensar su atraso político y económico con unos valores religiosos que consideran superiores, al evitar el materialismo y el hedonismo de las naciones desarrolladas. Muchas veces, además, la religión es uno de los argumentos esgrimidos por los dictadores para justificarse. Algo, por lo demás, ya utilizado en España no hace mucho por nuestro invicto Caudillo. Por su historia y por su posición geográfica, España podría figurar a la vanguardia a la hora de ayudar, desde el respeto y la no injerencia, a que los países musulmanes, en particular los árabes, progresen hacia la laicidad. La Alianza de Civilizaciones, una buena idea, necesita traducirse en hechos concretos. Entre otras cosas, ¿no cabría con más becas e intercambios culturales facilitar que jóvenes árabes, sobre todo mujeres, vean de primera mano las enormes ventajas que reporta el dejar atrás dictaduras y fundamentalismos? Claro que para ello habría que respetar, lo que no siempre ocurre ahora, costumbres y tradiciones, por más que a veces nos parezcan harto discutibles, tal como sucede con el famoso velo que oculta los cabellos femeninos. Es cierto que se trata de una tradición de larga data, pero en lugar de imponer su desaparición hay que dejar que como tantas otras tradiciones se caiga por su propio peso. España, una vez más, puede servir de ejemplo de cómo cabe abandonar instituciones como la Inquisición, que duró nada menos que tres siglos, y tantas otras cosas de nuestro pasado que hoy (casi) ningún español echa de menos.
Cuando en los países musulmanes las mujeres sean profesoras, médicas, ingenieras y ministras, hiyabs, chadores y burkas desaparecerán como desaparecieron los refajos, corsés y miriñaques de nuestras abuelas. Entre tanto, respetemos esas tradiciones, aunque sotto voce hagamos votos por que desaparezcan. Lo que ocurrirá algún día cuando, como una bendición del Cielo, ya no haya integristas.

Jesús, hoy



Jesús y los cimientos de Occidente/Manuel Mandianes, escritor y antropólogo del CSIC. Su último libro publicado es Raposiño e o cego, Limaia Produccions
Publicado en EL MUNDO, 10/04/09;
No se trata de un personaje histórico más. No, Jesús es alguien que ha configurado la conciencia de miles de millones de personas y partido en dos la Historia del mundo. Es imposible ser occidental y no ser cristiano en el sentido de haber estado influenciado profundamente por el cristianismo. Nietzsche, a pesar de su ateísmo, decía: «Soy el más cristiano de los hombres». ¿Qué hubiera sido del planeta sin Jesús de Nazaret? «Arrancar tu nombre [el de Jesús] del mundo sería lo mismo que sacudirlo en sus cimientos» (E. Renan).
Siendo yo estudiante, allá por la década de los 70, a la salida de los restaurantes universitarios de Estrasburgo (Francia), me fijaba atentamente en los letreros colocados sobre los tenderetes de libros, en los que se leían cosas como: «Obras de Mao, el mayor filósofo de la Historia»; «Obras de Lenin, el mayor pensador de la Historia de la humanidad»; «Obras de Stalin, el mayor lingüista de todos los tiempos». Los fieles seguidores de cada uno de estos líderes estaban convencidos de que, en poco tiempo, el suyo iba a ser venerado por la humanidad entera.
En los mismos tenderetes también se podían comprar los Evangelios de Jesucristo, junto a toda clase de pósters de cantantes, de escritores, de filósofos, de guerrilleros, de pintores, de actores y de directores de cine. Guardo recuerdo vivo de un póster que representaba a Jesús con un fusil, entre el Che y Claudia Cardinale.
Hoy, buena parte de aquellos célebres personajes, prácticamente han caído en el olvido; de algunos se sigue acordando un puñado de nostálgicos. Pero a Jesús siguen recordándolo todos. Es más, después de tanto tiempo, parece estar más vivo que nunca. Puede que en ninguna otra época de la Historia se haya hablado tanto de Dios y de Jesús como en nuestros días. Casi todo el mundo lo hace; unos para difundir su Evangelio, o lo que ellos creen que lo es, y otros, para atacarlo y hasta para blasfemar de él.
En la actualidad, casi nadie niega la existencia histórica de Jesús. Sus biografías críticas empezaron a aparecer ya en el siglo XIX. Una escuela de pensamiento asegura que los Evangelios no pretendieron hacer verdadera Historia, sino exponer mitos, conceptos abstractos expresados en forma de hechos históricos, y que son el resultado de choques en la vida social de la Iglesia.Alguno de sus autores llegan a afirmar que Jesús no existió jamás. D. F. Strauss inauguró esta tendencia con su Vida de Jesús (1835). En definitiva, esta corriente afirma que lo único importante es la existencia de Jesús y no la descripción de su manera de existir ni la comprensión de su vida ni el sentido de su muerte.
Con más contención, pero con la misma radicalidad que los demás autores de la escuela, Bultman, extraordinario teólogo y exégeta protestante alemán, trató con su Jesús de legitimar esta manera de proceder. Es más, le parece insoportable considerar la Historia como fundamento de la fe.
Otra corriente trató de reconstruir psicológicamente, partiendo del hecho referencial narrado en el texto, la vida del Jesús de la Historia, prescindiendo de toda interpretación fideísta. Algunos autores dicen que los evangelistas son meros charlatanes y mentirosos, y otros que escribieron con buena fe, pero que no comprendieron bien lo que vieron u oyeron porque eran entusiastas e inexpertos. Como representante de esta corriente se puede citar a E. Renán con su Vida de Jesús, aparecida en 1863.
La tercera serie de biografías, nacidas a la sombra del historicismo, trata de eludir la distancia entre la narración del hecho y el hecho en sí, creando confusión entre ellos, como si el texto fuese un cristal que permitiera filmar de nuevo el acontecimiento, y como si la Historia no fuera una simple denotación de la realidad extralingüística. Hasta hubo intentos de someter el Evangelio a una lectura materialista -Lectura materialista del Evangelio de San Marcos (F. Belo)-, y al psicoanálisis -El Evangelio ante el psicoanálisis (F. Dolto)-.
Se puede decir que los textos sobre Jesús son de dos tipos: unos representan la historia de Jesús y otros afirman la fe de unos seres humanos en él. Los Evangelios, en efecto, están escritos desde la fe y, como el resto de la Biblia, no se pueden entender como históricos en el sentido moderno, pero Jesús de Nazaret es un dato objetivo exterior al que lo cree que puede ser analizado y sobre el cual se puede hacer teología en sí mismo.
«La única vida de Jesús que se puede escribir son los Evangelios. Se trata de compréndelos lo mejor posible», escribe Lagrange, gran exégeta francés. Los Evangelios ya son una interrelación de la vida de Jesús con un propósito claramente apologético. El mismo Jesús interpreta la escritura, tal vez más como ilustración de su misión histórica que como justificación propiamente dicha.
El actual estado de la cuestión no permite afirmar que Jesús se diera la mano con los nacionalistas revolucionarios pero tampoco convertirlo en un incondicional del poder. Los profetas en tiempos de crisis, como eran aquellos en los que él predicó, tenían seguramente ciertos lazos con los agitadores políticos y eran considerados mesías por la multitud que los rodeaba y los seguía. El mensaje de Jesús había consistido sobre todo en radicalizar el amor predicado por la ley judía, en tanto que voluntad divina, y una moral de intención lo que le enfrentaba radicalmente al legalismo y a la desviación casuística de la predicación rabínica del momento.
Jesús murió probablemente en el año 30. El cálculo astronómico, que excluye los años 28, 29 y 23, permite saber que el 14 de nisan cayó en viernes. Por el mismo cálculo se sabe que la fecha del 7 de abril del 30 es la más probable de su muerte, aunque el viernes 3 de abril del 33 también es posible. La cosa se complica un poco por las distintas fechas que dan los evangelistas. La opinión exegética actual acepta la fecha que da Juan porque parece imposible, según las reglas jurídicas de la época, condenar y crucificar a un hombre una vez comenzada la fiesta pascual.
El poder político romano y el religioso judío condenaron a Jesús a morir crucificado por el simple pecado de haber roto muchos tabúes y por su predicación utópica y un tanto libertaria. Lo que condujo a Jesús a la cruz fue su profetismo y su mesianismo. Los teólogos dicen que, para salvar a todos los hombres, se vació totalmente de sí mismo (Filipenses 2, 5-11) y de su forma divina. Asumió todo lo humano, hasta la soledad del que sufre y del marginado, se situó en el último eslabón de la escala humana haciéndose uno de tantos, y murió para redimir a la humanidad de sus pecados «Jesús no se vació por casualidad sino por estricta coherencia con su ser y su misión» (A. Torres Queiruga).

El momento del año en el que cae la Semana Santa es el de la resurrección de todas las cosas. El 15 de abril, los romanos celebraban la Fordicidia (Ovidio, Fastos, 4, 763-776) y el 21, la Parilia, fiestas con cuyos ritos y plegarias tenidas en su día los fieles buscaban la purificación mística de todo lo que los hombres y los animales habían acumulado de desagradable a los ojos de los dioses. Así purificados, los pastores imploraban para los rebaños ubres llenas de leche, buenos quesos para la venta, lana suave para los vestidos y abundantes corderos en los apriscos.
El misterio fundador del cristianismo es la resurrección: «Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe», dice San Pablo. Pero la resurrección de Jesús es una realidad distinta de la del hecho histórico de su existencia. Los textos que la narran expresan ante todo la experiencia y la fe reales de los testigos directos y de las primeras comunidades de cristianos. Pero la resurrección no se puede contar sin contar antes el memorial de la pasión como recuerdo del pasaje de un profeta mártir que ahora nos libra. Es la muerte de Jesús la que hace brotar la palabra viva del resucitado.
La Pascua de Resurrección es una explosión de alegría. Dentro de la tradición occidental, el fuego nuevo, encendido en el hogar con un tizón traído de la hoguera de la Vigilia pascual y en la que se enciendo el cirio colocado al lado del altar mayor de la iglesia, símbolo de Cristo, inyectaba vida nueva a la casa, como el Resucitado la inyecta a la vida de los cristianos. La fe en Jesús lleva consigo «tomar postura ante la totalidad de la realidad» (J. Sobrino); por lo tanto, luchar contra las estructuras injustas, entre otras cosas.
Jesús, a pesar de aparecer en una región secundaria del Imperio romano, de predicar una doctrina sin importancia a gente sin influencia, tal vez constituya la más grandiosa paradoja de la Historia que sigue dando sentido a la existencia de millones de personas. Aún hay gente que sigue renunciando a la riqueza, al bienestar y al confort para entregarse al servicio de los otros en su nombre.
Jesús fue en su tiempo, ha sido a lo largo de la Historia y sigue siendo hoy, signo de contradicción.

Bob Dylan, hoy


La buena racha de Bob Dylan/
El músico edita por sorpresa un disco de canciones nuevas, 'Together through life' - Su anterior trabajo, 'Modern times', triunfó en las listas de ventas en 2006
Nota de DIEGO A. MANRIQUE - Madrid - EP, 12/04/2009
La buena nueva es que Bob Dylan se siente inspirado. El 28 de abril, publica un álbum de 10 juguetonas canciones, Together through life, con un aliento rock-blues que parece pensado para alborotar las tabernas de la frontera de Estados Unidos con México. Reforzando a sus músicos están el acordeonista David Hidalgo, de Los Lobos, y Mike Campbell, guitarrista de Tom Petty.
Habrá también, inevitable en estos tiempos, una edición de lujo, que suma un CD con el programa Amigos y vecinos de su Theme time radio hour y un DVD con una "entrevista perdida".
El nuevo disco ha cogido con el paso cambiado a Sony Music, que raciona cuidadosamente sus lanzamientos: hace poco que comercializó una inteligente antología de rarezas, Tell tale signs. Sony ha amortiguado la noticia de la prevista salida de versiones remasterizadas de cuatro obras dylanianas, que están llegando sigilosamente a las tiendas. Se incluyen, atención, dos significativos álbumes editados en los setenta (New morning, The basement tapes); menos esenciales son los testimonios de multitudinarias giras con The Band (Before the flood, 1974) y The Grateful Dead (Dylan & The Dead, 1987).
Para Sony, tienen prioridad las canciones nuevas: contra todo pronóstico, su anterior colección, Modern times, alcanzó lo más alto de las listas estadounidenses en 2006. Tras la dolencia que casi le llevó a "encontrarse con Elvis", vivimos una revalorización del cantautor, en términos críticos y comerciales. El lanzamiento de un trabajo nuevo de Dylan -número 33 en su discografía de estudio- adquiere ahora categoría de evento cultural, inevitablemente conectado con el inicio de la era Obama.
¿El punto de partida? Un encargo del cineasta Olivier Dahan. Dylan disfrutó con su biografía de Edith Piaf y aceptó componer una canción, Life is hard, para su siguiente película, una road movie titulada My own love song. Una vez abierto el grifo, las musas se activaron y Dylan se encerró en el estudio, con su álter ego Jack Frost en funciones de productor.
Together through life contiene 45 minutos de rock con mucho de blues y algo de country; escasean los elementos retro del anterior disco. Su escucha transmite la impresión de que Dylan no sudó mucho, pero sí se divirtió enormemente tocando y elaborando las letras, donde encontramos arquetipos tales como la esposa peligrosa (My wife's home town) o la mujer tentadora (Jolene, igual que la canción de Dolly Parton).
La temática y el sonido pueden resultar clásicos pero Dylan usa la moderna mercadotecnia que explota las posibilidades de Internet: regalando la descarga de un tema durante 24 horas, repartiendo los derechos de streaming, dosificando las entregas de una entrevista con Bill Flanagan.
Las agudas declaraciones de Dylan sobre Barack Obama han sido reproducidas en todo el planeta. Por el contrario, se ha ignorado su defensa de Sam Houston, el político esclavista que independizó a Tejas de México; olvidando la evidencia histórica e invocando la película Gigante, Dylan insiste en que Tejas era territorio español cuando Houston derrotó a Santa Anna, en 1836.
Nadie es escrutado más obsesivamente que Dylan, y Together through life ha levantado polémicas inmediatas. Se ha detectado que la hermosa fotografía de portada -de Bruce Davidson- ya había sido utilizada en Big bad love, colección de relatos del escritor sureño Larry Brown (igual ocurrió con la foto de Modern times, usada anteriormente por el grupo Luna). Es el equivalente de agitar un capote ante un toro: los detectives literarios, que rastrearon la presencia de Ovidio o Henry Timrod en los versos de Modern times, aplicarán sus cedazos a las nuevas canciones. Donde Dylan parece deleitarse en lanzar pistas, enlazando a un vocalista tejano con una gloria irlandesa: "Estoy escuchando a Billy Joe Shaver / y estoy leyendo a James Joyce. / Algunos dicen que tengo la sangre de la tierra en mi voz".

De momento, las acusaciones de plagio se dirigen hacía la música. Beyond here lies nothin', la tarjeta de presentación del álbum, ha sido denunciada como una reescritura de Black magic woman, tema de Fleetwood Mac que Santana convirtió en éxito allá por 1971. Sin embargo, Peter Green, su autor, reconoció que Black magic woman se basaba en All your love, éxito de Otis Rush, extraordinario bluesman de Chicago; tiene similitud asimismo con Who's been talkin', de Howlin' Wolf, también registrada en Chicago. Tanto Otis como Wolf han pasado por el espacio radiofónico de Dylan. En la conversación con Flanagan, se sugiere que Together through life suena como un disco de Chess Records, el sello de Chicago. Y Beyond here lies nothin' no es el único tema emparentado con el poderoso blues de Chess.
Se trata de cuestiones académicas: para buena parte de los más fanáticos dylanitas recientes, no existe música A. D. (antes de Dylan) y su dios tiene perfecto derecho a apoderarse de ocurrencias ajenas. Igual que hicieron, conviene recordarlo, bluesmen grandes y pequeños a todo lo largo del siglo XX.