26 feb. 2011

Camarón de la Isla

Fantasmagoría

MONTERO GLEZ
Babelia, 26/02/2011
Karl Marx vino a contarnos lo que sucede cuando la mercancía toma vida propia y el ser humano se convierte en esclavo de las cosas. Cuando no hay vuelta atrás y acaba sumergido en una fábula gótica, irrespirable, donde las cosas camelan hasta la dependencia.
Karl Marx vino a contarnos lo que sucede cuando la mercancía toma vida propia y el ser humano se convierte en esclavo de las cosas. Cuando no hay vuelta atrás y acaba sumergido en una fábula gótica, irrespirable, donde las cosas camelan hasta la dependencia.
Sin duda alguna, 'El carácter fetichista de la mercancía y su secreto' es el apartado más literario de El Capital de Karl Marx, uno de los libros menos leídos del mundo y una referencia para nuestro tiempo que corre a la velocidad de Internet, barriendo con su vuelo los cacharritos donde escuchábamos música. Visto desde aquí, la recuperación de los discos en vinilo se antoja fantasmagórica. Como si la peña que ahora compra un long play fuera lo más parecido a una pandilla de espiritistas alrededor de una güija que se mueve a 33 revoluciones por minuto. Es curioso que se reediten viejos vinilos cuando la comodidad arrinconó al tocata, cuando ya no hay que levantarse a cambiar la otra cara del disco y donde el único espacio a temer es el de la memoria de la computadora.

Farc ordenan fusilar y asesinar a guerrilleros de sus propias filas

Farc ordenan fusilar y asesinar a guerrilleros de sus propias filas
El Tiempo on line, REDACCIÓN POLÍTICA | 10:30 a.m. | 26 de febrero de 2011
Así lo reveló el presidente Santos, quien dijo que el hecho lo "impactó" pero no lo "sorprendió".
Juan Manuel Santos dio a conocer nuevos correos hallados en los computadores del abatido jefe militar de las Farc 'Mono Jojoy', en los que se da cuenta cómo desde el interior de esta guerrilla se ordena el fusilamiento y el asesinato de guerrilleros del mismo grupo subversivo, que en su mayoría buscaban desmovilizarse.
En total son 213 correos que hablan sobre fusilamiento de guerrilleros. Son documentos en los que "se ordenan fusilamientos, asesinatos, dentro de la propia guerrilla", señaló el gobernante, que destacó que entre ellos hay uno relacionado con la ejecución de 13 rebeldes y otro con una lista de 57 sobre los que pesa la orden de muerte.

El pasado en revisión

El pasado en revisión/JAVIER SAMPEDRO

El Páis, 26/02/2011

¿Recuerdas? Es bien sabido si se trata de aprender un idioma o un instrumento musical; que hay una ventana en la infancia en que los lenguajes y las destrezas parecen penetrar por ciencia infusa; que para llegar a ser bilingüe o convertirse en un virtuoso del piano hay que empezar a estudiar de niño. Pero lo mismo vale para el resto de la experiencia. Uno empieza a hacerse individuo cuando su estatura aún no le deja parecerlo, durante esa ventana de la infancia en que el cerebro es una esponja ávida de historia y biografía, cuando todas las posibilidades parecen abiertas y la memoria todavía está del lado de allá, del de las cosas que aún pueblan el mundo y el de los acontecimientos que todavía están sucediendo.
Por eso las memorias más ciertas y elocuentes nos remiten a la infancia, porque fue entonces cuando nos hicimos bilingües de la existencia o virtuosos de nuestra propia vida. Fueron los primeros recuerdos que recibimos, y serán los últimos en irse. Hay ancianos con dificultad para recordar lo que pasó ayer y, en cambio, siguen rememorando con nitidez los sucesos de su infancia.
Pero la memoria es una narración en continua revisión, como una catedral gaudiana en construcción perpetua. No está hecha de lo que creemos que está hecha -sucesos, crónicas, fotos sepias custodiadas en un álbum-, sino más bien de ajustes y compromisos, de convenios firmados con el pasado y renovados cada quinquenio.
La memoria es frágil y -un tópico más- traicionera. Un recuerdo puede aguantar intacto durante medio siglo, mientras está sepultado en las regiones inaccesibles de la mente, pero se vuelve débil justo cuando lo rememoramos, cuando lo sacamos del archivo para consultarlo. Entonces es muy fácil borrar un recuerdo cierto, insertar uno falso o -tal vez lo más común- negociar lo que fue con lo que debió ser, el pasado con el subjuntivo, la biografía con la novela de nuestra vida. ¿Recuerdas?

Somos nuestra infancia

Somos nuestra infancia

La memoria se fija en la niñez y nos da identidad: lo primero que se aprende es lo último que se olvida - Según se pierden recuerdos uno se despide de sí mismo

JUAN CRUZ
El País, 26/02/2011
Cuando Pasqual Maragall, el expresidente de Cataluña, que sufre alzhéimer, subió al estrado de los Goya a recoger el premio que correspondió al documental Bicicleta, cuchara, manzana sobre su experiencia, probablemente tenía en la mente el poderoso influjo de su infancia, acaso sus recuerdos más felices o sólidos.
Su mujer, Diana Garrigosa, vicepresidenta de la fundación que preside su marido, dice que "todo lo que cuenta del colegio, todo lo que se refiere a su madre, a su padre, a su hermano, le da seguridad. La suya fue una infancia muy feliz". De los recuerdos sólidos, los que tiene de cuando se inauguraron los Juegos Olímpicos de 1992, "él, ante una multitud, hablando catalán". Fue siempre una persona positiva, así que almacena "los mejores recuerdos, así fue toda la vida; los malos los aparcó siempre".
Le gustó hacer la película, y verla; "recreó situaciones y sitios, como la casa en la que vivimos en Nueva York". Y cuando agradeció el premio, ante tanto artista, "se sintió cómodo; con gente siempre dice cosas con sentido; lo sintió como una gratificación, y ese cariño es muy positivo para él. Y sí, en este tiempo recibe como postales de la niñez; cuando siente que le quieren recuerda a su madre, a su padre, a su hermano, aquella época. Y del mismo modo siente el cariño a sus nietos, la preocupación por ellos es un síntoma de su cariño por la infancia".

Reflejos de la ciudad

Capta López Castro reflejos de la ciudad
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A López Castro le fascina ver reflejada la ciudad en las fachadas de cristal de los edificios, una pasión de andariego.
Foto: Cortesía Rafael López Castro
Rafael López Castro ya planea una exposición de autorretratos que lo muestran reflejado en sus caminatas por la ciudad

Silvia Isabel Gámez

Reforma, 26 febrero 2011).- Lo suyo es puro gozo. A Rafael López Castro le fascina ver reflejada la ciudad en las fachadas de cristal de los edificios, una pasión de andariego que lo ha llevado a perseguir, cámara en mano, los juegos de la luz sobre los múltiples espejos que salen a su encuentro.