12 feb. 2010

Fernando Gómez Mont

Columna PLAZA PÚBLICA/Fernando Gómez Mont
Miguel Ángel Granados Chapa
Reforma 12 Feb. 10;
Debilitado ante el PRI, por su imposibilidad de cumplir compromisos que implicaban decisiones de otros; irritado contra el PAN porque su partido no satisfizo sus peticiones, es posible que la renuncia de Fernando Gómez Mont a su militancia panista sea el preámbulo de su dimisión al ministerio que se ocupa de la política interior. En lo inmediato queda a salvo sólo por un factor escenográfico: quien lo supliera sería el cuarto secretario de Gobernación cuando apenas comienza el segundo trienio de Felipe Calderón.
Panista desde la cuna, nacido en pañales azules, Gómez Mont Urueta vino al mundo el 11 de enero de 1963. Su padre, Felipe Gómez Mont, había protagonizado, no mucho tiempo atrás, la hazaña de ser elegido dos veces diputado en el Distrito Federal. En aquellos años (1952, la primera vez, 1958 la segunda) era difícil comprobar una victoria oposicionista contra el PRI. Cuando más, podían evidenciarse en el colegio electoral, mediante eficaces recursos de oratoria en que Gómez Mont era diestro, los abusos del candidato impuesto. Cuando tales abusos eran inocultables o desmesurados, al candidato priista se le sacrificaba y entonces, y sólo entonces, se admitía el ingreso de su rival a la Cámara. Gómez Mont representó en esas ocasiones al tercer distrito capitalino, cuyo corazón era la conservadora colonia Roma. Fue diputado una tercera vez, pero ya no por voto directo o por efecto del sacrificio de un priista sino como diputado de partido, la fórmula con que se inició en México la representación proporcional.
Aunque su padre murió en 1970, cuando Fernando Gómez Mont tenía apenas 7 años de edad, su adolescencia transcurrió en un ambiente familiar panista, en que sobre todo sus hermanas María Teresa y Esperanza eran activistas del partido. Antes de cumplir 30 años, Fernando fue elegido diputado, en la LV Legislatura, la segunda del sexenio de Salinas, donde Diego Fernández de Cevallos, a cuyo entorno pertenecía Gómez Mont, adquirió el mote de Jefe, que no le atribuían los diputados de su bancada, sino la del PRI, porque los miembros de la mayoría se asombraban al ver cómo el transmisor de las órdenes enviadas por la oficina presidencial era el hombre blanco y barbado que encabezaba al grupo panista. Eran los años en que El Jefe Diego era conocido también como La ardilla, porque no salía de Los Pinos.
Como había hecho su padre, al concluir su periodo legislativo, Fernando Gómez Mont se concentró en su despacho jurídico. Felipe Gómez Mont se había asociado con Raúl F. Cárdenas, ex rector de la Escuela Libre de Derecho. Su hijo encabezó su propio bufete, con Alberto Zinser y Julio Esponda. Padre e hijo fueron prósperos penalistas y asesores jurídicos en general, insertos más de una vez en casos polémicos.
Miembro de la comisión política, del comité ejecutivo y del consejo nacional en diversos momentos, es probable que Felipe Calderón lo hubiera invitado desde el principio a formar parte del gobierno, pero sólo hasta la muerte de Juan Camilo Mouriño Gómez Mont aceptó sucederlo. Es probable que su renuencia se explicara por el conocimiento de sí mismo y el de quien sería su jefe. Ambos suelen no dominarse cuando la excitación los embarga. Cada uno puede ceder a sus arrebatos, a sus reacciones ásperas y quizá Gómez Mont no quería poner en riesgo la amistad que los une desde muy jovencitos (Calderón es sólo unos meses mayor). Más de un choque ha ocurrido desde que Gómez Mont despacha en Bucareli. Se ha difundido uno en que, no hace muchos meses, el secretario de Gobernación reaccionó airado ante una increpación presidencial salida de tono: ¡A mí no me grites, porque te aviento la renuncia!
En su afán de lograr gobernabilidad y reformas, nada de lo cual es posible sin el PRI, Calderón y Gómez Mont ofrecieron a ese partido impedir que el PAN se aliara con el PRD en algunos procesos locales de este año. Manlio Fabio Beltrones ha difundido la versión de que la oferta fue hecha por el propio presidente de la República a Ulises Ruiz, el gobernador de Oaxaca, a cambio del apoyo priista en la aprobación del paquete económico para este año (Alejandro Almazán, "Cómo se armaron las insólitas alianzas entre PAN y PRD", emeequis, 1o. de febrero). Si ése fue el origen del compromiso y Gómez Mont únicamente fue encargado de formalizarlo, o si fue iniciativa del entonces panista, el hecho es que se cometió un abuso al ofrecer acciones u omisiones que dependían de la voluntad de terceros. Fue ilegítimo poner en la mesa de negociaciones entre Gobernación y el PRI a un PAN que de ese modo quedaba indefenso pero que a la postre no se avino a ser pieza de un arreglo ajeno, aunque lo confeccionaran tan eminentes miembros del propio partido y en aras de un presunto fin superior.
Gómez Mont pidió asistir a la reunión del comité nacional del martes pasado. Argumentó en tal sentido contra la alianza. Ya lo había hecho en términos generales y abstractos pero ahora vemos que eso era parte de la obligación que había contraído ante el PRI. Fue desoído por la totalidad de los miembros de ese órgano de dirección. En sentido contrario a lo demandado por Gómez Mont, casi por unanimidad (40 votos a favor, ninguno en contra, una abstención) fue aprobada la alianza oaxaqueña.
Decepcionado o colérico, ese resultado movió al secretario a renunciar. Quizá quiso irse de Gobernación. Impedido de hacerlo, por lo menos rompió con su partido. Ya no lo comprometerá en vano. A ver cuánto dura en Bucareli.
Cajón de Sastre
¡Bravo por los diputados panistas! Es de congratularnos que se haya impuesto la sensatez y la bancada de Acción Nacional en San Lázaro no siguiera la línea de argumentación de quienes en la Comisión de Puntos Constitucionales votaron en contra del dictamen que le puso a la República Mexicana el apellido de laica. El que sólo un diputado en la sesión plenaria de ayer se opusiera a la reforma y sólo ocho se abstuvieran permitió que el grueso de la fracción albiazul se sumara a una iniciativa cuya consumación será saludable para la convivencia en nuestra sociedad. Ya es saludable que los diputados panistas se alejen del fundamentalismo y el integrismo.

La renuncia de Gomez Mont, algunos comentarios

Columna Arsenal Francisco Garfias
Excélsior, 12 de febrero de 2010;
“Son unos mensos…”
El presidente Calderón operó personalmente el voto a favor de la alianza con la izquierda en Oaxaca. Lo confirmaron a este reportero integrantes de la dirigencia nacional panista. El primer mandatario hizo llamadas telefónicas a miembros del CEN azul para pedir respaldo a la coalición que va a postular al obradorista Gabino Cué como candidato a gobernador en esa entidad.
Otro elemento que jugó a favor de la alianza del PAN con los partidos que —paradójicamente— no reconocen a Calderón, es el “profundo desprecio” con el que Fernando Gómez Mont trató a los integrantes del CEN, en su alegato contra las coaliciones. “Son unos mensos”, les dijo el titular de la Segob, antes de irse de la sede del partido, sin esperar el debate interno.
En la cúpula panista confiesan que esperaban que por lo menos seis integrantes del Comité Ejecutivo —de un total de 41— se pronunciaran en contra de la polémica alianza. Pero después del “convincente” discurso de don Fernando, y las sugerentes llamadas de Los Pinos, 40 votaron a favor y sólo hubo una abstención.
A base de testimonios pudimos reconstruir las horas previas a la renuncia de Gómez Mont, quien argumentó “razones profesionales que no puedo revelar”, al anunciar su salida del partido en el que ha militado tantos años. Es un secreto a voces que el secretario de Gobernación pactó con los priistas el respaldo a la Ley de Ingresos de 2010, a cambio, entre otras cosas, de la promesa de que el PAN no haría coalición en Oaxaca con el PRD, el PT y Convergencia.
A las 17 horas del pasado martes, el secretario de Gobernación se encerró con César Nava, jefe nacional del PAN, en las oficinas de este último, en avenida Coyoacán.
“Es absurdo ir a las alianzas, vamos a perder la interlocución con el PRI”, argumentó el inquilino de Bucareli. Nava no le compró el argumento. Palabras más, palabras menos, el jefe panista repuso que era la única forma de ganarle a Ulises Ruiz en Oaxaca. El tono subió. Media hora después, dieron por terminado el encuentro, sin llegar a un acuerdo.
A las 17:30 se juntó el quórum. Comenzó la reunión del CEN. El primero que habló fue José González Morfin, secretario general del partido. Detalló los acuerdos alcanzados con el resto de la coalición. Luego tomó la palabra Gómez Mont. De entrada se desmarcó de su jefe. “Lo que voy a decir es personal, no represento a nadie”, destacó. Y se lanzó en su exposición. Sabedor de que era una batalla perdida, no desperdició mucha saliva. En 20 minutos desahogó su alegato. Apenas terminó, se paró y se fue, sin esperar respuesta.
El cónclave siguió. Habló la diputada Josefina Vázquez Mota, a favor; el ex jefe nacional, Germán Martínez, a favor. El senador Humberto Aguilar, a favor. Este último, integrante del grupo de Santiago Creel, lamentó la actitud de Gómez Mont. Hizo público su disgusto por el adjetivo de “mensos” que el funcionario les endilgó.
Al día siguiente hubo una comida en Los Pinos. En la mesa: Josefina Vázquez Mota, Felipe Calderón, Gómez Mont, César Nava y Gustavo Madero. Nueva discusión, muy ríspida. El ahora ex panista repitió su alegato: la interlocución con el PRI está liquidada. La reforma política también. Fue sacrificada a la alianza, advirtió. Fue allí donde entregó a Nava su renuncia al partido.
En el CEN asumen que Gómez Mont consultó con Calderón los acuerdos que supuestamente hizo con el PRI. La pregunta es que, suponiendo que Felipe sabía del pacto, ¿por qué renunciar al PAN, si el que le falló fue su jefe? Por cierto que en el entorno de Nava son formales: nada sabía el hombre de lo negociado con el tricolor.
En la opinión no pasó desapercibida la incongruencia que significa renunciar al PAN y quedarse en la Segob. En el Senado recogimos la versión de que Gómez Mont sí renunció al cargo, pero que el Presidente le pidió que aguantara. Esta versión ayudaba a don Fernando a neutralizar críticas, pero en Bucareli la desmienten casi con furia: nunca renunció a la Secretaría. ¡No me ayudes, compadre..!
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Columna De naturaleza política/Enrique Aranda
Excélsior, 12 de febrero de 2010
Secretario saliente…
¿Cuánto tiempo después de ser desconocido y, más aún, repudiado en los hechos por sus compañeros de partido, puede un secretario de Gobernación mantenerse en el cargo? ¿Es posible pensar que permanezca “como si nada hubiera sucedido…” en la posición de altísima responsabilidad y compromiso con su jefe, el titular del Ejecutivo, cuando de manera pública renuncia al partido de origen de la gran mayoría de quienes, con el presidente Felipe Calderón, comparten la responsabilidad de gobernar al país?
Ésas, y muchas otras preguntas intercaladas con llamados a la unidad del blanquiazul y no pocos ataques al berrinchudo (Fernando) Gómez Mont, se hicieron en prácticamente todos los ámbitos donde, de una u otra manera, se abordó el tema de quien, ya ayer, era identificado como el secretario saliente…
Ayer, en efecto, fue el día en que, en medio de un entorno de incertidumbre y mal disimulado malestar, estalló la más grave crisis política en la historia de la actual administración. La tempranera y apresurada citatoria de una tensa sesión extraordinaria de la Comisión Política de Acción Nacional, con participación de dirigentes partidistas —su demacrado controlador, entre ellos—, secretarios de Estado, gobernadores y coordinadores en el Senado y la Cámara de Diputados, entre otros, así lo evidencia.
Ahí, al margen del unánime cierre de filas en torno al jefe del Ejecutivo y a la institución como tal, se definieron las líneas generales de una primera estrategia para enfrentar, al menos hasta el sábado en que deberá reunirse el Consejo Nacional, la difícil disyuntiva —“me corres o me corres…”— que incluso llevó a algunos a arriesgarse a decir —“más en broma que en serio”— el nombre de posibles sustitutos; Juan Molinar, el ex priista Javier Lozano…
En la acera de enfrente, la tensión no fue menor. La certidumbre de una inminente salida y el arropamiento que en favor de su titular montó el priismo, convencieron a muchos de la profundidad de la crisis… aunque se destacó siempre la congruencia del secretario y se arriesgó incluso que, con su renuncia al panismo, había comenzado a construirse su eventual candidatura independiente para 2012…
Incertidumbre, pues, caos y versiones encontradas de una historia, ciertamente producto de las cuestionables alianzas con “la izquierda enemiga de siempre”, que sin duda no se prolongará en el tiempo…
Asteriscos
* Inminente, se afirma entre priistas, miembros de la burbuja de Tereso Medina, que aseguran contar ya con la respectiva copia, que se hará la presentación de la iniciativa de reforma laboral que el calderonismo pretende que se apruebe en el actual periodo de sesiones. Comentaremos su contenido…
Veámonos aquí el domingo, con otro asunto De naturaleza política.
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Columna Razones/Jorge Fernández Menéndez
Excélsior, 12 de febrero de 2010;
La agenda ya es sólo el 2012
La renuncia de Fernando Gómez Mont al PAN es una consecuencia directa de la política de alianzas implementada por su partido para las elecciones de este año. Y resulta evidente también que la oposición pública del titular de Gobernación debía ser entendida como algo que iba mucho más allá de una simple postura política interna. Es verdad, existía un compromiso recíproco de Gómez Mont con el PRI para sacar adelante el Presupuesto y la reforma fiscal, como se le había pedido desde los ámbitos más altos del poder, con el acuerdo de que no habría alianza PAN-PRD en las elecciones de 2010, sobre todo en Oaxaca. Ese compromiso no se cumplió y Gómez Mont, luego de una evidente derrota en la comisión política de su partido, el martes, decidió renunciar al PAN y queda la duda de cuál es su sustentabilidad en Gobernación, pues hasta el momento de escribir estas líneas el presidente Calderón no había hecho declaración alguna respecto a la decisión de su secretario del interior.
Hasta ahí la anécdota. En realidad, el tema de fondo es cuál es la lógica política que seguirán el gobierno y el PAN y esa lógica, hoy, debemos insistir en ello, resulta esquizofrénica. ¿Qué es lo importante para la administración de Calderón en el cuarto año de su gobierno?, ¿sacar adelante su agenda legislativa y política o ganar o tener mayor presencia electoral de cara a los comicios de 2012?, ¿cuáles son sus alianzas estratégicas: las que puede realizar con el PRI, con quien puede tener, por lo menos con algunas de sus corrientes, acuerdos que van más allá de lo superficial, o con el PRD, con el que no existen acuerdos que vayan más allá de la próxima elección estatal (porque todos coincidirán en que la posibilidad de una alianza de ese tipo para una elección presidencial no sólo es utópica, sino simplemente ingenua)?, ¿quiere el gobierno federal completar un ciclo de reformas en este sexenio o quiere, como lo han dicho algunos de sus integrantes más destacados, hacer una serie de propuestas, que saben que no podrán salir adelante, pero con ellas se plantean ganar el debate y tener una suerte de programa para 2012?, ¿el gobierno federal y el PAN están convencidos de que ya no se podrá hacer nada con el PRI en lo que resta del sexenio y prefieren, entonces, comenzar desde ahora la confrontación política?
En este campo es posible hacer muchas cosas, pero no se pueden jugar dos bazas tan contradictorias al mismo tiempo. Se buscan acuerdos o se plantean confrontaciones; si se hacen alianzas de carácter tan coyuntural, y desde posiciones que están en las antípodas, contra otro actor político, se debe asumir que ese actor evidentemente no colaborará en la búsqueda de acuerdos en ámbitos no comiciales. El discurso de que las acciones electorales no tienen por qué contaminar las agendas legislativas, está muy bien para un curso de política correcta, pero en la realidad jamás ocurre así: pensar de esa manera es ingenuo o peca de pensar que los demás lo son.
Gómez Mont viene, además, de una experiencia política que está en las antípodas de lo que se resolvió en estos días en el panismo y en el gobierno (no se puede separar una cosa de la otra y, si alguien dice que César Nava o la dirección del PAN están tomando esta línea sin consultar con el presidente Calderón, estaríamos aún peor). Fue, detrás de Diego Fernández de Cevallos, quien construyó todos los acuerdos legislativos que se tejieron en la segunda mitad del sexenio de Salinas de Gortari y lograron establecer una amplia agenda de cambio, que tuvo enormes beneficios, mas también costos para el PRI: no fueron gratuitos, fue toda la época de las concertacesiones, que le dieron al PAN, por primera vez, posiciones de poder real en los estados y desde donde se construyó la plataforma que el permitió llegar al poder en 2000. No fue una historia menor ni coyuntural. Para sacar adelante esa agenda, Diego debió confrontarse muchas veces con diversos sectores del PAN: algunos rompieron, pero siempre convenció a sus principales dirigentes de respetar los acuerdos que se habían adoptado.
Eso intentó Gómez Mont el martes, y la respuesta fue el, “que empiece la fiesta”, que soltó algún diputado. La propuesta del secretario de Gobernación perdió por 40 votos a cero. El partido como tal decidió apostar a la confrontación con el PRI y correr el riesgo de una serie de alianzas con sus adversarios históricos del PRD, y por la búsqueda de espacios electorales, y decidió, también, abandonar la agenda legislativa. No hay otra lectura posible. En ese contexto se inscribe la renuncia de Gómez Mont al PAN. Tendrán que decidir, el Presidente y el secretario de Gobernación si pueden y quieren seguir adelante juntos, a pesar de esas posiciones tan encontradas.
Deberán decidir, el Presidente y el titular de la Segob, si pueden y quieren seguir juntos a pesar de posiciones tan encontradas.
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**En el Senado recogimos la versión
Se equivocó Gómez Mont
Columna La historia en breve/Ciro Gómez Leyva
Milenio Diario, 2010-02-12
Creo que Fernando Gómez Mont se equivocó con su renuncia al PAN desde la oficina de Bucareli. Si lo hizo para recalcar su oposición a las alianzas PAN-PRD, sólo consiguió que 37 por ciento de los ciudadanos pensara que fue por esa causa, contra 36 por ciento que piensa lo contrario (encuesta nacional del Gabinete de Comunicación Estratégica, 500 entrevistas telefónicas, levantadas ayer en la tarde). Además, 61.6 por ciento considera que debe renunciar a Gobernación ya.
II. Se equivocó porque provocó que una parte del gabinete se cohesionara en su contra. Y esa fricción es algo que, al menos hasta la semana pasada, él no estaba buscando. De un secretario de Estado en mi SMS: “Ahora resulta que todo esto es un derroche de dignidad y pudor. Que no mame. Aires de soberbia, superioridad intelectual y un brutal egoísmo, aderezado con un toque de deslealtad al Presidente y a la democracia interna del partido. En Bucareli no se puede despachar con arrebatos. La política es para los políticos y no para filósofos, poetas o litigantes”.
III. Se equivocó porque, como secretario de Gobernación y panista de toda la vida, tiene a los priistas de plácemes y brindando. Botón de muestra, la frase del senador Manlio Fabio Beltrones: “Los años me han enseñado que hay dos razones por las cuales un secretario del gabinete del Presidente en turno renuncia: la primera es porque el Presidente le pierde la confianza; y la segunda, porque él le pierde la confianza al Presidente. No sé si alguna de las dos se esté dando en este momento”.
IV. Gómez Mont es, esencialmente, una mente lúcida. No creo que haya planeado las cosas así. Por la razón que sea, se equivocó. Hablo de Gómez Mont, el funcionario público.
gomezleyva@milenio.com .12-Feb-2010
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Columna Horizonte político/José Antonio Crespo
Excélsior, 12 de febrero de 2010;
¿Portazo o congruencia?
Que Fernando Gómez Mont no haya dado una explicación a su salida del PAN nos obliga a la especulación aunque, de haber publicitado sus razones, probablemente también tendríamos que conjeturar, pues rara vez los políticos comparten los verdaderos motivos de sus decisiones.
1) Me parece sumamente creíble la generalizada versión de que Gómez Mont habría empeñado su palabra al PRI de que no habría coalición PAN-PRD en Oaxaca, a cambio del respaldo priista a elevar el IVA de 15 a 16% (algo indebido desde una óptica de Estado). El mero rechazo personal de Gómez Mont a la alianza con el PRD (compartida por muchos panistas de diverso rango, aunque no lo griten a los cuatro vientos) no justificaría esta renuncia, dada su elevada responsabilidad en el gobierno. Pero ello, a su vez, abre dos posibles hipótesis: A) En el momento de ese acuerdo, Felipe Calderón aún no se habría definido respecto de las alianzas, y Gómez Mont, por decisión propia, habría buscado forzar la decisión del Presidente al respecto; B) Calderón habría dado su consentimiento al acuerdo con el PRI, y después lo incumplió y dejó asumir el costo a su secretario de Gobernación (como recomendaría Maquiavelo), si bien en esta segunda tesis, más lógica hubiera sido la renuncia de Gómez Mont a su cargo.
2) El nombramiento de Gómez Mont en Gobernación no sólo representó un acercamiento con el PAN —al no pertenecer al círculo cercano de Calderón— sino también al PRI, en un momento en que ya se vislumbraba que ese partido recobraría la mayoría en la Cámara baja. Y es que Gómez Mont pertenece al grupo político de Diego Fernández de Cevallos, que goza de la cercanía y la confianza del PRI al menos desde 1989. Recordemos que legisladores priistas propusieron a don Diego como sustituto de Juan Camilo Mouriño. Al no poder cumplir su ofrecimiento al PRI, y como muestra de congruencia, Gomez Mont decide romper con su partido (la otra opción hubiera sido renunciar a su cartera, pero seguramente no es el momento más adecuado para el gobierno de perder a quien, desde mi punto de vista, ha sido el único secretario de Gobernación panista que parece secretario de Gobernación, en medio de la promoción de la reforma política y en plena crisis de seguridad).
3) Calderón enfrenta varios dilemas: dificultar la interlocución con el PRI para las reformas que están sobre la mesa, aceptando las alianzas con el PRD, o bien rechazar éstas al costo de despejar el terreno al PRI hacia 2012. Se decidió por lo segundo, pues en efecto las coaliciones podrían quitarle algunos triunfos al PRI este año, y en esa medida complicarle su retorno al poder. Lo que refleja que a Calderón no le agrada nada la idea de que, bajo su gobierno, el PRI regrese a Los Pinos, lo que inevitablemente se leería como una regresión democrática provocada por un rotundo fracaso de la gestión calderonista. Por otro lado, la disyuntiva cruza una línea ideológica: ¿qué partido preferiría Calderón que ganara en caso de que el PAN no tenga ya posibilidades de retener la Presidencia? ¿El antidemocrático y corrupto PRI o el populista y rijoso PRD? Como panista, probablemente Calderón prefiera al PRI (igual que la mayoría de sus correligionarios); como Presidente, un eventual triunfo del PRD al menos podría presentarse como una continuación y ampliación de la democracia (al aceptar una nueva alternancia, ahora por la izquierda, que Vicente Fox combatió por las buenas, las malas o como fuera).
4) Volvemos a ver cómo la agenda electoral entorpece gravemente la dinámica parlamentaria y la negociación entre partidos que simultáneamente se disputan el poder. Parece pertinente insistir en llevar aún más lejos la política de compactación de los comicios a, por ejemplo, dos fechas por sexenio; la elección presidencial y, a medio término, la de gobernadores (para evitar fenómenos de arrastre, y elevar además la participación en esos comicios). Las coaliciones electorales (y electoreras), no sólo del PAN y el PRD (sino de todos con todos en distintos puntos), si bien no necesariamente impedirán las reformas que se deben discutir, sí las entorpecen fuertemente.
5) Podemos confirmar que la negativa de Gómez Mont a la candidatura presidencial iba en serio. De no ser así, ni de loco renunciaría; más valdría “tragar sapos” (engendros, en este caso), como lo hizo, por ejemplo, Santiago Creel en su momento. Algunos comparan esta renuncia a la salida de Calderón del gabinete en 2004. Pero la salida del PAN hace complicada —por no decir imposible— la candidatura, por más que numerosos panistas coincidan con Gómez Mont, y aun si las coaliciones fracasaran rotundamente este año.
Al Presidente no le agrada nada la idea de que, bajo su gobierno, el PRI regrese a Los Pinos, lo que se leería como
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Diego Fernández de Cevallos respaldó el retiro del blanquiazul de uno de sus mejores amigos, Fernando Gómez Mont, y aseguró que mientras César Nava sea el presidente nacional del panismo, seguirá “distante y marginado”. A pesar de que puntualizó que se morirá en Acción Nacional, lo “único que puedo hacer, en función de mis convicciones más profundas, es estar distante y marginado de esta dirigencia”.
En entrevista radiofónica, El Jefe Diego no quiso mandarle ningún mensaje a Nava Vázquez y dijo: “No tengo nada que hablar con César Nava”.
Diego se opuso a las coaliciones no con un partido de izquierda o de centro, el problema dijo es que: “Son partidos que están proponiendo e imponiendo en donde gobiernan comportamientos y leyes que van contra natura. “Que van contra los valores fundamentales de la sociedad como son los valores de la familia y los derechos humanos fundamentales de los recién nacidos en todo el concepto este de la apertura a la adopción para las parejas de homosexuales.
“Lamentablemente esto trastorna el mundo de valores por el que ha luchado y defendido el PAN, de tal suerte que si esto se puede hacer a un lado, se puede hacer a un lado todo”.
Y “no todos los panistas estamos de acuerdo en que por vencer al PRI se llegue a este tipo de situaciones o alianzas.
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El sigilo de Gómez Mont. ¿Se irá?
Columna En Privado/Joaquín López-Dóriga
Milenio Diario, 2010-02-12
Alguien debe tratar el mal humor social que nos aqueja. Florestán
El pasado día 20, en una intervención en El Colegio de México, Fernando Gómez Mont fijó su posición ante las alianzas electorales: En lo personal creo que son profundamente antidemocráticas.
Al día siguiente habló con los reporteros en el patio de la Secretaría de Gobernación, ese espacio que sólo pisan sus titulares cuando quieren hacer una declaración. Y allí, al matizar, ratificó su rechazo a las alianzas electoreras que equiparó al fraude electoral.
En forma simultánea a estas declaraciones, César Nava, presidente del PAN, avanzaba con las negociaciones en Durango, Oaxaca, Hidalgo y Puebla, para aliarse con sus enemigos orgánicos, PRD y PT.
En diciembre, durante las negociaciones para sacar el paquete fiscal del presidente Calderón, Gómez Mont había llegado a un acuerdo con Beatriz Paredes, y con gobernadores como Enrique Peña Nieto y Ulises Ruiz: ellos aportarían los votos para aprobarlo y a cambio el PAN no haría alianzas contra el tricolor.
En el caso Oaxaca, el acuerdo fue verbal; pero en el del Estado de México hay quienes, partícipes, afirman que hay un documento firmado por Gómez Mont y Paredes.
El martes sesionó el Comité Ejecutivo Nacional del PAN para votar la alianza en Oaxaca. El secretario de Gobernación no forma parte de esta élite partidista, pero acudió a reiterar su rechazo. Habló, lo escucharon, se fue y luego sus 40 integrantes la aprobaron por unanimidad.
A la mañana siguiente, Gómez Mont conversó con el presidente Calderón para darle a conocer su decisión. Tenía su responsabilidad como secretario de Gobernación: mantener la gobernabilidad que pasa por una interlocución válida con el PRI, que había perdido por el tema de las coaliciones.
Al mediodía se lo comunicó a Nava y por la tarde la hizo pública en una carta de dos párrafos con un agujero: por discreción profesional no puedo revelarle los motivos de su renuncia, le decía al dirigente panista.
Esa discreción causó más que una molestia en Los Pinos, donde reprocharon que le haya abierto un flanco al Presidente, mientras otros cercanos a esa casa, del primer círculo calderonista, llegaron a decir: Eso de no poder revelar las razones de la renuncia partidista por sigilo profesional sirve para todo menos para asumir el golpe y quitárselo al Presidente y al partido.
A ver de qué tamaño y duración es la molestia presidencial y si los términos de la renuncia al PAN afectan su relación con Calderón y su funcionalidad como titular de Gobernación.
El PAN ha perdido a un militante histórico, Gómez Mont; veremos si el Presidente de la República ha ganado un secretario de Gobernación, o lo ha perdido.
Aunque el incluirlo en su comitiva a Ciudad Juárez, ayer, quiso ser un mensaje de Calderón. Por ahora...
Nos vemos el martes, pero en privado.
lopezdoriga@milenio.com.12-Feb-2010
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Columna Juegos de Poder/Leo Zuckermann
Excélsior, 12 de febrero de 2010;
El dilema priista de los panistas
Dice la sabiduría popular que no se puede chiflar y comer pinole al mismo tiempo. Al parecer, los gobiernos panistas no lo han entendido. No es posible pretender la cooperación con el PRI en el Congreso y, al mismo tiempo, unirse con el PRD para disputarle, en serio, varias gubernaturas el próximo 4 de julio.
No es la primera vez que los gobiernos panistas se enfrentan al dilema de qué tanto cooperar con su principal oposición, el PRI, y qué tanto hay que enfrentarse a este partido. Este conflicto —yo diría existencial— de los panistas ha estado presente desde que ganaron la Presidencia en el año 2000.
En el gobierno de Vicente Fox pronto salió a relucir con el choque que tuvieron el secretario de Relaciones Exteriores y el de Gobernación. Para Jorge Castañeda, el triunfo de Fox había representado la ruptura con el pasado autoritario y, por tanto, la necesidad de enterrar de una vez por todas las fuerzas del antiguo régimen. En contraste, según Santiago Creel el electorado no había mandado una señal de cambio tan contundente en la elección de 2000, lo que se había reflejado en la conformación de un gobierno dividido con una participación importante del PRI en el Congreso; esto obligaba al gobierno a una postura de acomodo con las fuerzas del antiguo régimen.
Trasladémonos, ahora, a 2010 donde el dilema sigue presente. Las posiciones encontradas ahora están protagonizadas por el presidente del PAN y por el secretario de Gobernación. Para César Nava hay que asociarse electoralmente con los partidos de izquierda a fin de desmantelar, de una vez por todas, las instituciones autoritarias del PRI que se han refugiado en los gobiernos de los estados. Según Fernando Gómez Mont esta alianza es absurda, “antidemocrática” en sus palabras, y complica, si no es que aniquila, la posibilidad de cooperar con el PRI en el Congreso para sacar adelante legislaciones importantes.
Fox dudó durante mucho tiempo qué postura privilegiar. Sin embargo, acabó por acomodarse con el PRI. Ganó Creel. Castañeda eventualmente salió del gabinete. Por su parte, Calderón optó por la misma opción de cooperación con el PRI durante la primera parte de su sexenio. Pero las elecciones del año pasado prendieron las alarmas en el gobierno panista. El PRI arrasó. Había que hacer algo para detener al tricolor en su camino por recuperar la Presidencia en 2012. Calderón, al parecer, comenzó a dudar y cambiar de postura. Le empezó a agradar la idea de enfrentarse, con todo, al PRI. De ahí la alianza electoral PAN-PRD que ya se anunció en Durango y Oaxaca y que se cocina en otros estados. De ahí, al parecer, la renuncia de Gómez Mont a su militancia panista como una forma de protesta, supongo, por la decisión de los del PAN de competir con todo en contra del PRI.
Cuando se escriba la historia de los dos primeros gobiernos de la alternancia en México, un capítulo entero tendrá que dedicarse a lo que podría denominarse el “dilema priista de los panistas”. ¿Qué demonios hacer con el PRI?, esa ha sido una pregunta fundamental para los gobiernos del PAN: ¿Respetar a los priistas o romper con ellos? ¿Negociar o enfrentarlos? ¿Cooperar o chocar? Lo que resulta utópico es que las dos cosas sean posibles porque, como bien dice el dicho, no se puede chiflar y comer pinole al mismo tiempo. Y eso sí que lo entienden los priistas.

"Todos somos Juárez"

El Presidente Felipe Calderón dio a conocer la estrategia del Gobierno Federal contra la inseguridad y la violencia ayer en Ciudad Juárez, Chihuahua.****
En el encuentro denominado: Todos Somos Juárez, Reconstruyamos la Ciudad, el Presidente informó que esta propuesta comprende cuatro rubros: la recomposición del factor institucional; el factor operacional; el factor social, que incluye los temas de educación, salud, etcétera, y, la participación ciudadana.
Primera intervención del Presidente Calderón en la Reunión con el Gabinete Social en Ciudad, dijo:
“En primer lugar, quiero pedirles una disculpa por este retraso. Estuvimos, hasta hace unos minutos, dialogando por varias horas con los papás, con las mamás de los muchachos inhumana y brutalmente asesinados hace unas semanas aquí, en Ciudad Juárez. Así que mi primera disculpa es con ustedes por este retraso.
También estoy convencido, y lo reitero, de que se requiere una acción mucho más integral. Que no basta la acción policíaca o la presencia militar, independientemente de las insuficiencias, faltas de coordinación, o incluso faltas de colaboración recíproca que han incidido, ciertamente, en los resultados o en los problemas que se siguen viviendo.
Que no bastan ni la presencia policíaca, ni la presencia militar, sino que se requieren acciones mucho más amplias, medulares, también, no sólo complementarias, diría yo, que son y deben ser de naturaleza social, que se orienten a atender los problemas y los rezagos que propician o permiten, lo comentábamos también con estos padres esta mañana, una desintegración de los lazos comunitarios, que propician violencia, que son caldo de cultivo para la criminalidad misma.
“Y así como las Iglesias han también marcado un precedente muy importante. Para hablar con todas sus letras, yo creo que también tenemos que hacerlo los partidos políticos. Porque tanto el Gobernador, como un servidor, somos militantes de partidos políticos y más en medio de coyunturas políticas como las que se han vivido y se vivirán. A mí me parece que es muy importante también que hagamos un esfuerzo y que nos comprometamos a trabajar juntos, como se ha dicho, y que sepamos diferenciar y hacer a un lado las diferencias político-partidistas, así sean legítimas, que tenemos. Porque Juárez, ciertamente, no puede esperar más una visión desarticulada y una acción diferenciada o no eficaz, como puede ser. Así que también yo, desde luego, cuenten conmigo. Y vamos a trabajar juntos con Chihuahua y con Ciudad Juárez.
Ahora, si me permiten, plantearía, y le voy a pedir a los Secretarios que refieran estos temas, pero rápidamente lo resumo. La propuesta que les queremos hacer la dividiría, simplemente para efectos de exposición o didácticos, en cuatro grandes rubros:
Primero. Un factor institucional, que me parece que tenemos que recomponer.
Segundo. Un factor operacional del día a día.
Tercero. Un factor social, dicho así en sentido muy amplio, pero que es educativo, de salud, etcétera.
Y cuarto. Un factor de participación ciudadana que me parece crucial.
Qué entendemos de la parte institucional, qué creo que debemos hacer.
Mi percepción es que una de las causas principales de esta exacerbación del delito es la impunidad; es decir, la gente que comete un delito no es castigada o no es sancionada. Y ésta que es responsabilidad común creo que tenemos que enfrentar la manera de hacerlo.
Por eso, yo pienso que uno de los factores que tenemos que revisar es por qué razón cuando la gente nos denuncia, cuando la gente nos señala un delito, no somos capaces, en los tres niveles de Gobierno, de actuar y de sancionar.
Segundo punto, y vinculado con esto. Me venían comentando en la revisión que se está haciendo al sistema penal en Chihuahua, que ya ha aprobado, incluso, el Congreso local, y realmente lo celebro. Creo que aquí también tenemos que revisar un punto. Muchos hemos estado entusiasmados con el tema de los juicios orales, por ejemplo. Yo creo en ellos, creo que hay que avanzar hacia ellos en todo el país.
Chihuahua ha sentado un precedente muy valioso. Sin embargo, en los delitos, sobre todo que más agravian a la sociedad, y en el clima que tenemos, al impulsar la solución de controversias fuera del juicio propiamente, también, quizá, hemos dejado en un estado de indefensión a las víctimas. Que si hay la opción de otorgar un perdón sin el juicio, la víctima que está frente a su agresor, difícilmente va a decir: no te perdono, o no acepto tu reparación. Y entonces, quizá estamos exacerbando un poco la cadena de delitos, aunque efectivamente se soluciona, entre comillas, fuera de juicio, lo que estamos encontrando quizá es que no se está exacerbando un poco la impunidad, por una cosa bien intencionada se está generando un resultado quizá no deseado.
De ahí que celebro que el Congreso del Estado, según se me ha informado en el traslado aquí, haya reformado la ley para reservar esos derechos del procesado para los primodelincuentes.
(...) Pedí que me acompañara también el Secretario de Reforma Agraria, Abelardo Escobar, no porque la Estrategia de Seguridad tenga mucho, mucho que ver, algo tendrá que ver con los temas agrarios, pero porque Abelardo es juarense, es de aquí, fue Secretario del Ayuntamiento con Pancho Villarreal. Le duele y conoce los problemas. Su familia está aquí. Entonces, le voy a pedir a Abelardo, y perdonando por el abuso, pero que esté y se quede aquí, en Juárez, hasta que yo regrese el próximo miércoles, como representante mío, para los temas, quejas o información que me quieran pasar personalmente.
Primera intervención del Presidente Calderón en la Reunión con el Gabinete Social en Ciudad Juárez, Chihuahua
Gracias, muy buenas tardes.
Amigas y amigos.
Señor licenciado José Reyes Baeza Terrazas, Gobernador del Estado de Chihuahua.
Señor licenciado José Reyes Ferriz, Presidente Municipal de Ciudad Juárez.
General Felipe de Jesús Espitia Hernández, Comandante de la V Zona Militar.
Señoras y señores Senadores.
Señoras y señores Diputados Locales, Diputados Federales de Chihuahua.
Señoras y señores representantes del sector productivo, de instituciones académicas, de medios de comunicación, de asociaciones religiosas, de organizaciones ciudadanas.
Amigas y amigos juarenses.
Señoras y señores:
En primer lugar, quiero pedirles una disculpa por este retraso. Estuvimos, hasta hace unos minutos, dialogando por varias horas con los papás, con las mamás de los muchachos inhumana y brutalmente asesinados hace unas semanas aquí, en Ciudad Juárez. Así que mi primera disculpa es con ustedes por este retraso.
Y también quiero platicar lo que comenté con ellos durante estos minutos. Platicamos de sus problemas, de cómo ocurrieron las cosas, de la vida de sus hijos, de muchos temas que, seguramente, abundaremos en esta reunión con ustedes.
Pero no quiero entrar al tema sin antes reiterarles lo que les comenté a ellos. Primero. Mis condolencias más sentidas y las de mi familia por la irreparable pérdida de sus hijos. El hecho del dolor y la indignación que a todos nosotros nos generó este trágico evento, y el agravio que le ha causado a Juárez, que me queda absolutamente claro, a Chihuahua y a México.
También les señalé que comprendía perfectamente el malestar, la irritación, la incomprensión que pudieran haber generado las declaraciones que hemos hecho en el primer momento, cuando a pregunta de la prensa le di cuenta del estado que guardaban las primeras investigaciones y que señalaban, precisamente, el poder, el que las pesquisas llevaban a, según las primeras declaraciones del primer detenido, a una agresión de un grupo criminal, hacia otro con el que tenía una rivalidad y que eso llevo, precisamente, a una incomprensión y a una estigmatización.
Pero cualesquiera que hubieran sido el sentido de mis palabras, les dije a aquellos padres de familia que les presentaba y les ofrecía la más sentida de las disculpas, si cualquiera de esas palabras hubiera ofendido a ellos, o a la memoria de sus hijos.
Que me queda claro, y así lo he dicho desde entonces y lo reitero ahora, eran muchachos ejemplares, deportistas, estudiantes, buenos estudiantes, y buenos hijos, como quisiéramos que fueran los hijos de todos.
También les comenté que vendría a reunirme con ustedes y eso hago. Sé la difícil situación que se está viviendo en Ciudad Juárez y sé también de la importancia medular de refrendar el compromiso de todos, y en particular del Gobierno Federal, con el mayor problema que sufre esta ciudad, que es la seguridad de sus habitantes.
Estoy convencido de que tenemos que revisar lo que estamos haciendo.
Me comprometí con los padres de las víctimas, precisamente, a darle un nuevo sentido a esta lucha, a poder unirnos entre los distintos órdenes de Gobierno, entre los distintos cuerpos policíacos, entre la sociedad y el Gobierno mismo para hacerle frente a este desafío que no hemos superado.
Y, por supuesto, que el objetivo es común. Sé que lo que los tiene aquí, exigiendo con todo derecho la acción de los gobiernos, es la seguridad que no hemos alcanzado para Juárez y para sus habitantes.
También estoy convencido, y lo reitero, de que se requiere una acción mucho más integral. Que no basta la acción policíaca o la presencia militar, independientemente de las insuficiencias, faltas de coordinación, o incluso faltas de colaboración recíproca que han incidido, ciertamente, en los resultados o en los problemas que se siguen viviendo.
Que no bastan ni la presencia policíaca, ni la presencia militar, sino que se requieren acciones mucho más amplias, medulares, también, no sólo complementarias, diría yo, que son y deben ser de naturaleza social, que se orienten a atender los problemas y los rezagos que propician o permiten, lo comentábamos también con estos padres esta mañana, una desintegración de los lazos comunitarios, que propician violencia, que son caldo de cultivo para la criminalidad misma.
Que necesitamos estrategias de carácter educativo para poder darles opciones a los jóvenes, para poder abrirles espacios que no tienen ahora; también, para formar en valores que se están perdiendo en muchos núcleos de la sociedad, de respeto al otro, de respeto a la vida, de sentido de la vida, de muchos otros.
Que necesitamos también mejores alternativas de salud, particularmente en materia de prevención y tratamiento de adicciones. Que necesitamos una visión integral de la sociedad que nos permita recomponer los espacios públicos que no hay o son insuficientes, y que también propician, precisamente, una obstaculización del desarrollo integral de muchos jóvenes en Juárez.
Pero sobre todo, amigas y amigos juarenses, déjenme decirles. He tenido la oportunidad, la fortuna, diría yo, a lo largo de mi vida, de conocer a muchas y a muchos de ustedes, de líderes destacados, de gente que, en lo personal, ha dejado una huella muy profunda en mi manera de ver la vida.
Y sé que si algo con toda razón rechazan los juarenses es que se pretenda imponer recetas, o que se hagan dictados desde lejos, desde el Centro, que estén marcados por incomprensión, o que, sobre todo, se ignore la voz de los propios juarenses. Esa ha sido la instrucción que le he dado a mi Gabinete y que he enfatizado, particularmente, a partir de los días trágicos que se vivieron hace un par de semanas.
En pocas palabras, amigas y amigos, yo vengo a escuchar a la sociedad juarense; también, vengo a proponerles acciones, programas, sí, pero primero quiero escucharlos, y quiero que los miembros del Gabinete, todos, escuchemos lo que ustedes, creo que durante muchos años nos han dicho, nos han querido decir, y probablemente no hemos escuchado debidamente.
Para mí es la hora de que trabajemos a partir del diagnóstico de ustedes, de lo que sufren ustedes, de propuestas de ustedes; porque ustedes son los que viven en carne viva, día con día, la problemática de Juárez.
Por eso, quiero oír, primero, las reflexiones y las propuestas de ustedes, porque sé que han trabajado muchos años, y en particular en preparación de esta visita, de reflexiones, de propuestas de organizaciones ciudadanas, empresariales, de defensa de derechos humanos, de asociaciones religiosas, de medios de comunicación, en fin.
Para mí las ideas que aquí se generen tienen que ser clave para, precisamente, guiar la toma decisiones y las medidas que debemos adoptar.
También quiero que ustedes escuchen lo que nosotros proponemos, que critiquen lo que nosotros proponemos y que veamos, a fin de cuentas, cómo podemos resolver este problema que no es sólo de los juarenses, que lo hemos tomado y lo sentimos como nuestro también, porque sabemos que el dolor de Juárez, si bien es cierto, duele más que cualquier otro al juarense y más que cualquier juarense a quienes han sufrido en carne propia y en su familia los hechos. Nos duele a todo México.
A mí, personalmente, como Presidente de la República me desafía y me duele también que siga abierta esta herida, que no hemos podido cerrar.
El Gobierno Federal, el Gobierno del Estado, el Gobierno Municipal, los Poderes: el Poder Judicial que tiene tanto que hacer, el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo. Todos tenemos que ir juntos a resolver este problema.
Porque como dice el título de esta reunión, porque al final de cuentas Todos Somos Juárez, porque el problema de violencia de México no se entenderá ni medianamente enfrentado, si no enfrentamos y resolvemos adecuadamente el problema de Juárez.
Porque el desafío de seguridad que aquí se ha planteado es el mayor desafío y que obliga a todos en el ámbito de su competencia a actuar.
Sé que es un momento crítico, pero también sé, amigas y amigos, de lo que están hechos los juarenses, sé de su carácter, sé de su enorme fortaleza; sé que son gente que desde la más humilde hasta la más encumbrada se han hecho a base de trabajo y de esfuerzo; que han sido desafiados por la vida y la han sabido superar a estos desafíos una y otra, y otra vez.
Y precisamente, porque sé de lo que ustedes son capaces, sé que vamos a reconstruir, así lo percibo yo, reconstruir esta ciudad, y no me refiero evidentemente ni a sus edificios, ni a sus calles, que por cierto, en algo también tendremos que hacer; sino de reconstruir; no interpretemos mal, sino, simplemente, no, me refiero a que también hay; no empecemos mal ni malinterpreten, no es simplemente Alcalde, a lo que me refiero es que también tenemos temas urbanos que resolver.
No me refiero a lo material, sino al sentido de comunidad, al sentido de integración, al sentido de sociedad, al sentido de valores, al sentido de eficacia policial. Entonces, yo quisiera, primero, si ustedes me lo permiten, que nos hablen a nosotros, que tomemos nota el Gobernador, el Alcalde, los Secretarios, que podamos presentar y compartir lo que tenemos y que sigamos en un ejercicio que nos permita ir, precisamente, a compromisos concretos.
Sé lo que están pasando y me apena, me duele como Presidente de la República, que Juárez lo esté pasando. Y pienso que no se trata de ver de quién es la culpa o la mayor culpa. Yo asumo que todos somos responsables de lo que pasa y, por lo mismo, creo que todos somos responsables de resolverlo.
Y que el llamado de esos jóvenes, donde quiera que estén ellos ahora, es, precisamente, a que hagamos ahora las cosas distintas. Y que si esas muertes, como dijo una de las personas ahí presentes, tienen sentido, el sentido es que para que nosotros cambiemos a partir de ese sacrificio absurdo, esta realidad; de que despertemos y de que hagamos las cosas rectificando lo que tengamos que rectificar y reforzando lo que estemos haciendo bien y que debamos hacer.
Así que esa es mi disposición, esa es mi voluntad. Y yo quisiera escuchar. Yo les agradezco que me hayan dado esta oportunidad y escuchándolos a ustedes, les pediré a los Secretarios que comenten sobre sus propuestas y lo que ellos mismos han preparado para poder avanzar en una solución integral.
Muchas gracias por esta oportunidad.
Segunda intervención del Presidente Calderón
Muchas gracias a todos.
Amigas y amigos:
Voy a tratar de referirme a los temas que han planteado.
Y también a las ideas que tenemos, que yo creo que son muy acordes con lo que ustedes han señalado.
La primera evidencia, para mí, es que el problema es totalmente, es complejo y no puede reducirse a la parte policiaca, aunque también, evidentemente, en la parte operativa-policiaca tenemos que hacer rectificaciones y rectificaciones a fondo.
Si me permiten, primero quiero agradecerle al señor Gobernador, al Alcalde, sus palabras y decir que, efectivamente, yo creo que parte del problema es que no hemos sabido, quizá, trabajar al potencial que podemos trabajar juntos las distintas instancias de Gobierno.
Hay que reconocer, y hay que decirlo con franqueza, que muchas veces las reticencias, las desconfianzas, las diferencias políticas, que las hay, también han sido un obstáculo para poder hacer un trabajo más eficaz. Y en ello todos somos responsables. Yo también asumo la responsabilidad que corresponde al Ejecutivo Federal.
Y así como las Iglesias han también marcado un precedente muy importante. Para hablar con todas sus letras, yo creo que también tenemos que hacerlo los partidos políticos. Porque tanto el Gobernador, como un servidor, somos militantes de partidos políticos y más en medio de coyunturas políticas como las que se han vivido y se vivirán.
A mí me parece que es muy importante también que hagamos un esfuerzo y que nos comprometamos a trabajar juntos, como se ha dicho, y que sepamos diferenciar y hacer a un lado las diferencias político-partidistas, así sean legítimas, que tenemos. Porque Juárez, ciertamente, no puede esperar más una visión desarticulada y una acción diferenciada o no eficaz, como puede ser. Así que también yo, desde luego, cuenten conmigo. Y vamos a trabajar juntos con Chihuahua y con Ciudad Juárez.
Ahora, si me permiten, plantearía, y le voy a pedir a los Secretarios que refieran estos temas, pero rápidamente lo resumo. La propuesta que les queremos hacer la dividiría, simplemente para efectos de exposición o didácticos, en cuatro grandes rubros:
Primero. Un factor institucional, que me parece que tenemos que recomponer.
Segundo. Un factor operacional del día a día.
Tercero. Un factor social, dicho así en sentido muy amplio, pero que es educativo, de salud, etcétera.
Y cuarto. Un factor de participación ciudadana que me parece crucial.
Qué entendemos de la parte institucional, qué creo que debemos hacer.
Mi percepción es que una de las causas principales de esta exacerbación del delito es la impunidad; es decir, la gente que comete un delito no es castigada o no es sancionada. Y ésta que es responsabilidad común creo que tenemos que enfrentar la manera de hacerlo.
Por eso, yo pienso que uno de los factores que tenemos que revisar es por qué razón cuando la gente nos denuncia, cuando la gente nos señala un delito, no somos capaces, en los tres niveles de Gobierno, de actuar y de sancionar.
Segundo punto, y vinculado con esto. Me venían comentando en la revisión que se está haciendo al sistema penal en Chihuahua, que ya ha aprobado, incluso, el Congreso local, y realmente lo celebro. Creo que aquí también tenemos que revisar un punto. Muchos hemos estado entusiasmados con el tema de los juicios orales, por ejemplo. Yo creo en ellos, creo que hay que avanzar hacia ellos en todo el país.
Chihuahua ha sentado un precedente muy valioso. Sin embargo, en los delitos, sobre todo que más agravian a la sociedad, y en el clima que tenemos, al impulsar la solución de controversias fuera del juicio propiamente, también, quizá, hemos dejado en un estado de indefensión a las víctimas. Que si hay la opción de otorgar un perdón sin el juicio, la víctima que está frente a su agresor, difícilmente va a decir: no te perdono, o no acepto tu reparación. Y entonces, quizá estamos exacerbando un poco la cadena de delitos, aunque efectivamente se soluciona, entre comillas, fuera de juicio, lo que estamos encontrando quizá es que no se está exacerbando un poco la impunidad, por una cosa bien intencionada se está generando un resultado quizá no deseado.
De ahí que celebro que el Congreso del Estado, según se me ha informado en el traslado aquí, haya reformado la ley para reservar esos derechos del procesado para los primodelincuentes.
Pero sí tenemos que evitar lo que en el mundo se conoce como el fenómeno de la puerta giratoria, es decir, que por la misma puerta que está entrando un delincuente, en ese mismo momento ya está saliendo, y eso hace que no se penalicen los delitos, y eso hace que se crezca la impunidad; es decir, probablemente, no sé, habrá datos más cercanos, pero una porción mínima de los delitos que se cometen se castigan.
Tercero. Es la reconstrucción policial y ministerial a nivel Federal, y a nivel local; es decir, decía una persona que admiré mucho, en paz descanse, José Ángel Conchello, que para combatir la corrupción no hay que olvidar que las escaleras deben barrerse de arriba para abajo.
Yo pienso que así debemos hacerle también, es decir, sabemos que en los tres órdenes de Gobierno ha habido una penetración del crimen. Alguno de los datos que me compartían, por ejemplo, de las pesquisas que lleva la Procuraduría estatal, es que alguno de los principales líderes de este grupo agresor, uno de ellos, por ejemplo, era policía, o fue policía.
Yo creo que ese problema lo vamos a seguir teniendo seguramente, por la capacidad de penetración de los criminales.
Entonces, hay que barrer de arriba para abajo, y hay que hacerles exámenes de control de confianza, desde los directores de seguridad, desde los secretarios, desde los comandantes, en las policías: en la Municipal, en la Estatal, en la Ministerial, en la Federal; en las propias Fuerzas Armadas. Tenemos que hacer una labor de depuración que nos permita, a través de mecanismos de control de confianza, exámenes sicológicos, socioeconómicos, saber quiénes son los que nos van a cuidar y evitar que no estén los agresores en los cuerpos policíacos, como por desgracia sí ha ocurrido.
Y tercero. Un plan de coordinación entre los tres órdenes de Gobierno. Yo sé que en esto hemos fallado.
Hoy en la mañana las mamás y los papás de los muchachos que fueron asesinados, me decían con toda razón, que habrá muchos Policías Federales y mucho Ejército, y muchos policías estatales y municipales, pero a la hora de la hora, tardaron casi una hora o 50 minutos en reaccionar y llegar al lugar, a pesar de la proximidad en la que se encontraban.
Y esto me lleva al segundo punto que creo que debemos abordar, que es revisar la operación, día a día, de la acción que tenemos que realizar en Juárez.
Un primer punto para mí, que me quedó claro hoy, es que las líneas de emergencia, el 066, o el que ustedes digan, el 089, simple y sencillamente no están funcionando, no están respondiendo.
Y la clave no es decir es que si están a cargo del Alcalde, o que si están a cargo del Gobierno, si están a cargo del Ejército, no; tenemos que encontrar una estructura que permita que la gente que llame al 066, primero, se le atienda; y, segundo, que haya un mecanismo eficaz de llegar al punto de reporte en los menores minutos posibles, para actuar con una fuerza que sea capaz de repeler el tamaño de la fortaleza de armas y de estrategia que tienen los criminales.
Segundo. Necesitamos una estrategia que vea el despliegue de otra manera. Y aquí quiero meterme a un tema muy sensible que he escuchado con toda atención los planteamientos que se han hecho acerca de derechos humanos y acerca de la participación del Ejército.
Y tengo que explicarles, lo siento como una necesidad, qué es lo que a mi juicio ha pasado en México y en Ciudad Juárez con la criminalidad.
Qué pasó, déjenme platicarlo así.
Antes, digámoslo así, antes el problema del narcotráfico no era un problema, digámoslo así, tan severo. Por qué razón. Mi hipótesis es que los narcotraficantes eran literalmente eso: traficaban droga a Estados Unidos.
Cuál era su negocio.
Su negocio era que no los vieran, que no los viéramos, que no supiéramos. Entonces, se encargaban de conchavarse una garita o agarrar un punto en la línea, qué sé yo, y pasar la droga y se acabó.
Era un negocio de bajo perfil y su éxito radicaba en no meterse con nadie para que nadie se metiera con ellos. No pasaba nada, incluso había, quizá hasta entendidos en algunos casos con propios policías, autoridades, qué sé yo. Pero más o menos ese esquema prevaleció. Y la verdad es que lo sabíamos. Y así operó también en Juárez, si no me equivoco, muchos años.
Qué pasó, entonces, en los últimos años.
Que el negocio dejó de ser sólo de exportación a Estados Unidos. Juárez empezó a crecer como México en su ingreso per cápita, pasamos de, no sé, dos mil dólares por persona a más de nueve mil antes que hubiera la depreciación de hace un año y medio.
Y eso generó que este mercado fuera apetitoso, ya no sólo venderle a los americanos, sino también colocar la droga aquí, entre la gente. Y si ustedes observan este fenómeno es nacional, pero se exacerba más en aquellas ciudades que, qué: tienen más población creciente de jóvenes; tienen, incluso, más ingreso que otras ciudades. Que es el caso de Ciudad Juárez, que encierra los tres problemas: es punto de cruce a Estados Unidos, siempre lo ha sido.
Segundo. Tiene una economía que, independientemente de lo mucho que sufrió, más que cualquier otra, pienso, el año pasado, durante más de una década o más, Juárez fue una economía poderosa, creciente, que generaba flujo económico. Y eso generó también apetito para el mercado de drogas.
Y tercero. Tiene una población de jóvenes creciente, porque no es sólo el crecimiento de los muchachos que nacieron en Juárez, sino toda la migración que fue llegando de miles, no sé si fueron 100 mil por año, 80 mil por año, pero esos jóvenes, sus mamás, como decía, el señor Obispo, muchas mamás solteras, por ejemplo que tenían que ir a trabajar a la maquila, a un restaurante, qué se yo, esos muchachos fueron un campo fértil para estos criminales.
Venía, con alguno de los legisladores, también fue Alcalde y me decía: es que en Juárez hay cuatro mil picaderos; y eso provocó un mercado apetitoso para los criminales.
Pero qué afectó de la relación en la sociedad. La diferencia es fundamental, señores. Por qué.
Porque si el negocio de antes valía en la medida que no te vieran, el negocio nuevo vale en la medida que te ven, que saben que ese es el que controla el territorio.
Porque el eje clave del nuevo negocio, es el control territorial. Es decir, yo controlo esta colonia, o yo controlo esta ciudad, yo controlo las tienditas de esa colonia.
Y entonces en lugar de ser callados, y discretos y no meterse con nadie, se volvieron los criminales desafiantes y agresivos, a intentar cooptar a la autoridad, a intentar comprar a los policías; o poner la ley que se dice de la plata o el plomo: o te vendes o te mueres.
Y que termina al rato ser puro plomo, porque la verdad es que en esos desajustes terminan sintiéndose propietarios de la sociedad y de sus autoridades.
Entonces, eso qué pasó.
Provocó un control territorial, y cuando un criminal ya domina un territorio que lo considera suyo, entonces pierde totalmente el lindero del negocio, sí él es el dueño de las tienditas, por ejemplo, donde se vende la droga, por qué no puede cobrarle cuota, y sé que es un problema gravísimo en Juárez, al de la tienda que está al lado aunque no venda droga.
Por qué si él le cobra cuota a los negocios ilícitos, por ejemplo, una gasolinera que vende gasolina robada, o una licorería que vende licor adulterado, o un table que no está operando legalmente, dónde está la diferencia que no le cobre cuota a otros negocios que son lícitos, y ese es el salto cualitativo que dio la criminalidad en Ciudad Juárez.
Pero hubo algo más grave. El problema en Juárez es que aquí, en esa búsqueda de disputas de territorio, también se encontraron brutalmente dos organizaciones criminales, el Cártel de Juárez que opera, como su nombre lo indica, desde tiempo atrás aquí, y el Cártel de Sinaloa que se disputa esta plaza.
Y cómo se disputan esa plaza.
Se la disputan con violencia desgarradora, y cada uno de estos grupos lo que ha hecho es, incluso, reclutar a bandas criminales de muchachos que se han venido formando en los suburbios, en las zonas marginadas, que por dos mil pesos hacen un jale, como dice la gente que hemos detenido y que han desatado una feroz y encarnizada lucha, que es la que tiene sometida o pretende someter a Ciudad Juárez.
En esa lucha, precisamente, encontramos una gran mayoría, precisamente, de las ejecuciones que se observan día con día.
Ahora, por qué razón.
En esas circunstancias estábamos, lo observamos claramente el Gobernador, un servidor, en enero, febrero, marzo del 2008; cuando era evidente que se reclamaba con toda justicia que era necesario, imprescindible, la presencia de las Fuerzas Federales.
Y si el tema es de control territorial y de desplante logístico y de armas, qué fuerza puede hacerle frente a esa búsqueda de control territorial y de armas.
Es las Fuerzas Armadas, es el Ejército mexicano, que en sus tareas también está salvaguardar no sólo la soberanía exterior, sino también la seguridad interior. Y éste, señores, es un problema de seguridad interior. Y por esa razón, efectivamente, el Ejército mexicano ha venido desempeñando esas tareas.
Y yo estimo, he escuchado los planteamientos que piden el retiro del Ejército. Yo estimo, señores, que la tarea que debemos hacer es reconstruir las fuerzas policiacas civiles, que a todas luces, estatales, municipales, Federales, a todas luces, sin el apoyo de las Fuerzas Armadas, son insuficientes, por ahora, para contener a los criminales.
Yo estimo con toda honestidad:
Primero. Que sí deben averiguarse, hasta sus últimas consecuencias, todos y cada uno de los casos que se señalan de desapariciones forzadas, de uso violento, etcétera. Eso lo tenemos que hacer.
Honestamente, sin embargo, déjenme decirles. Sé de la labor que están desarrollando los militares. Sé que cada una y cada uno de ellos es también padre o madre de familia. Sé que están arriesgando sus vidas. Sé también que ganan un salario verdaderamente inferior a la responsabilidad que tienen, al riesgo que corren. Por eso hemos tratado de generarles un beneficio en su ingreso en estos años.
Pero creo también, amigas y amigos, honestamente, que todos esos casos deben investigarse. Que seguramente haya habido abusos, no lo dudo, pero también no estamos dispuestos a tolerar o a cubrir un abuso. Pero también sinceramente creo que mil casos, mil casos en Juárez de desapariciones forzadas del Ejército, yo sí quisiera, yo sí quiera que se documentaran.
Y además que lo hiciéramos público y que presentáramos las pruebas no sólo ante los Ministerios Públicos. Porque sé que hay desconfianza, sino ante la propia sociedad, porque así como no se vale que haya abuso de nadie, de ninguna autoridad, tampoco se vale denostar a soldados mexicanos que están arriesgando su vida por otros ciudadanos.
Si estuviera seguro señores, si yo tuviera la certeza que retirando al Ejército mexicano se acabarían los problemas de violencia en Juárez, tengan la certeza que lo haría. Pero mi temor es que es al revés.
Por qué razón.
Porque obedece a esta lógica criminal de disputa violenta por un territorio que es muy rentable para su negocio. Y esta disputa violenta implica que debe haber una autoridad que le haga frente y la combata. Implica que haya una autoridad que recupere el mandato de los ciudadanos, cuya primera obligación es, precisamente, velar porque se cumplan los derechos de los ciudadanos.
Sí, sí estoy por recuperar el Estado de Derecho, pero créanme, en mi opinión, la mayor amenaza, la mayor amenaza a los derechos humanos, el mayor quebranto al Estado de Derecho no proviene del Gobierno, no proviene del Ejército, proviene del crimen organizado y tenemos que enfrentar al crimen organizado con toda la fuerza del Estado.
Sí creo, sí creo que hemos delegado en el Ejército una responsabilidad que no puede ser sólo del Ejército, que le hemos cargado unas tareas que abnegada y lealmente han desarrollado, que el General Espitia aquí en la plaza valientemente y su gente, ha estado desarrollando.
Pero, también creo que es importante generar espacios para que vayan retomando su lugar y su responsabilidad, y que no la eludamos, las propias autoridades civiles.
Por eso, yo atiendo la petición que se hace de que tengamos efectivamente alguien que sea responsable en lo civil, y no sólo estemos señalando a los militares de lo que pasa, sino que se asuma una responsabilidad civil.
Y por eso, le he pedido al Secretario de Seguridad Pública, precisamente como policía civil, que es la Policía Federal, que asuma más tareas aquí, y que la policía municipal asuma más tarea, y que la policía estatal también, porque estamos en la posibilidad de reconstruir Juárez. Pero si vamos a esperar o pensar, que el Ejército va a estar ahí, y que él tiene que resolvernos todo y sacarnos de problemas, que también nosotros tenemos que resolver como civiles, estamos equivocados.
Por esa razón, dos cosas sí. Vamos a ir gradualmente dándonos más responsabilidad y reconstruyamos más rápidamente nuestras policías: Federales, Estatales, Municipales, la propia PGR, pero también con responsabilidad, amigas y amigos, porque sé que sería un golpe terrible, más grave aún para la seguridad de Juárez, el Ejército no se retira de Ciudad Juárez, seguirá desarrollando un apoyo subsidiario, va a establecer perímetros de seguridad, va a trabajar en los municipios que se nos han señalado, no sólo en Juárez, sino ahí, en Guadalupe, en Praxedis, en otros que se han señalado, en fin, Palomas, también aquí, en la frontera, que desde el principio estaba afectado, yo creo que en todo, y la verdad es que en toda la región hay un grave problema.
Bueno. Otra cosa que, yo creo que hay que desarrollar, lo explicará el Secretario, pero corredores seguros, porque se nos ha señalado que la gente no tiene manera de trasladarse con seguridad, el miedo que hay en Juárez está deteriorando la vida social, y es un miedo fundado.
Ojalá podamos tener un despliegue territorial que nos permita cubrir casi cada esquina y cada cuadra, pero mientras tenemos que generar corredores seguros para, precisamente, todas las principales arterias donde circula la gente y la vida de la ciudad.
El mecanismo de reacción inmediata. Pongámonos esta tarea, y digo, pongámonos en plural, que funcione ese teléfono. El 066, yo no sé si se llama CERI, C-4, no sé cómo se llame o 060. Pero el punto es que tiene que funcionar.
Y digo, hagámoslo porque sí es tarea del Gobernador, es tarea mía y es tarea del Alcalde. Pero yo digo que ustedes, sociedad civil organizada, nos presionen, nos vigilen, en fin. Estén atentos hasta que funcione el 060, hasta que la persona que llame sepa que va a ir una unidad a rescatarla en un caso de emergencia.
Bueno. Y una cosa muy importante del operativo. Lo que yo detecto y lo que me han dicho, es que si bien es cierto, tenemos que trabajar en todos los frentes de violencia y crimen. Si algo está, verdaderamente afectando a Ciudad Juárez son dos delitos medularmente: la extorsión y el secuestro. Entonces, hay que hacer un plan específico para eso. Hay otra que tiene que ver, que es el robo de coches, pero bueno. Hay dos.
Otro es un componente tecnológico en este cambio de operación. Por ejemplo, necesitamos que las patrullas, no importa que sean Federales, estatales, del Ejército, de quien sea, sepa la autoridad dónde están.
Por eso, vamos a procurar meterle GPS, geoposicionadores a todos los vehículos que estén en patrullaje.
-INTERVENCIÓN: Que traigan placas.
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Bueno, ese es otro tema bien importante, es cierto.
Sé que es un problema complejo, me lo explicaba el Alcalde en la mañana, por el régimen de si los coches importados. No conozco, no conozco bien el detalle. Lo que sí sé es que cada coche sin placas y cada coche con vidrios polarizados es un elemento que favorece al crimen. No porque sean criminales, la gran mayoría es gente inocente, por supuesto, pero el asunto es que muchos criminales tienen una logística de apoyo en la imposibilidad de tener certeza de los vehículos que circulan en Juárez.
Bueno, vamos a apoyar con helicópteros también, que hemos adquirido recientemente; con detectores moleculares de armas, de droga, no intrusivos, es decir. Pero por ejemplo, tenemos que vigilar también la aduana, pero no como siempre se ha hecho, al entrar a Estados Unidos, sino también hay que vigilar la aduna al entrar a Juárez, para por lo menos frenar en algo el tráfico de armas que tenemos.
Luego el componente social, muy rápidamente lo señalo. Primero. Yo lo que percibo es que en el Gobierno Federal, por ejemplo, tradicionalmente, creímos que las condiciones de pobreza estaban básicamente en el campo, y es cierto, hay mucha pobreza en el campo, pero hay una gran pobreza en las zonas urbanas, y por más que se diga que hay zonas de más progreso y de más ingreso per cápita, como Juárez.
Hay una gran pobreza que es donde viven esos muchachos y donde se germina la vocación, o las oportunidades criminales.
Por eso una de las cosas que vamos a hacer es ampliar el Programa Oportunidades que antes sólo era para zonas rurales. Es un programa que detecta a la gente más pobre y le da una transferencia, más una beca para que sus hijos vayan a la escuela, y la vamos a ampliar en Juárez a 25 mil hogares, es decir, una cobertura de más o menos los 100 mil juarenses de menores recursos.
Otra. Queremos ayudar al Alcalde y al Gobernador en tareas que sabemos que sí inciden en la criminalidad, aunque no la expliquen per se.
En esas colonias proletarias que no tienen agua o que no tienen luz, que no tienen drenaje y que no tienen pavimento, con algo le vamos a entrar Alcalde, Gobernador; precisamente, para pavimentar, calculamos unos 200 mil metros cuadrados que podríamos hacer entre los tres, de vialidades, banquetas, para elevar la calidad de esas colonias.
Otro elemento de esto es el poder, por eso me refería yo antes al tema, al otro tema. Luego, las mamás que trabajan en la maquila, dónde sea, si podemos hacer un programa; sé que hay un programa muy bueno en Chihuahua, que se llama Guarderías, en fin. Que podamos hacer estos programas de guarderías o de estancias, en el caso Federal se llaman Estancias Infantiles, pero que generemos espacios donde las mamás puedan dejar a sus niños, puedan incorporarse, vamos a hacer un esfuerzo de 40 estancias, por lo menos, es lo que podemos hacer presupuestalmente.
Otro tema son espacios públicos. Decía alguien también, y tiene toda la razón, los muchachos no tienen dónde jugar, dónde correr. Sé y agradezco la disposición de las Iglesias para que utilicemos esos espacios y les tomamos la palabra; pero también hay un programa que podemos hacer entre los tres órdenes de Gobierno. Nosotros podemos apoyar a hacer 15 espacios públicos en las colonias de mayor criminalidad, es decir, canchas de fútbol, de béisbol, más bien aquí, en fin; lo que ustedes decidan, de básquet. Donde los muchachos puedan reunirse. Incluso, con los papás, hoy en la mañana nos comprometimos a apoyar uno bien importante, que en un llano que está ahí, enfrente de sus casas, cerca de la Clínica 66, veamos cómo lo compramos y vamos a hacer una cancha de fútbol americano en honor de los muchachos que murieron hace 15 días, con otras instalaciones.
También anoté el tema de educación y coincidimos. Básicamente lo que les puedo decir es que, efectivamente, Juárez está muy atrasado, incluso, respecto del país en materia educativa. Y eso, ciertamente, es una responsabilidad que nos toca.
Entonces, lo que vamos a hacer es también que nos ayuden a focalizar cuáles serán las colonias donde los muchachos tienen menos oportunidades educativas.
Ciertamente, a mí me duele decirlo, pero no podremos superar el rezago, por lo menos no de golpe, que hay en la educación media superior y superior. Pero lo que sí podemos hacer, y hemos revisado los presupuestos y reenfocado a Juárez, es que vamos a hacer cinco nuevos planteles de bachillerato. Yo no sé si son CBTIS, yo no sé si son CETIS o lo que sean, para esos muchachos.
Y también vamos a apoyar tres planteles de educación superior, aunque sea como extensión de las existentes. Es decir, el que ya tiene la Universidad de Ciudad Juárez, la Autónoma, en el Centro del Conocimiento, creo que se llama. Bueno, que quiere desarrollar, lo apoyamos con mucho gusto. La Universidad Tecnológica de Juárez y, también, el Instituto Tecnológico de Juárez. A cada uno vamos a apoyarle para que aumenten su capacidad de tener muchachos en educación superior y pasar del 25 por ciento que tiene Juárez, que ya lo mencionaron, por lo menos al promedio nacional, que es 28 por ciento, en estos dos años.
Y, finalmente, la parte de salud que lo desarrollará el Secretario, pero es básicamente. Yo creo que debemos darle un enfoque muy fuerte.
Primero. A salud. Nos dimos que cuenta que aquí, en Juárez, hay cerca de 300 mil personas. Déjenme checar bien el dato, porque a mí me sorprendió. Que están sin cobertura, si 300 mil personas sin cobertura de ningún tipo de salud. Entonces, por lo menos, lo que vamos a hacer es trabajar a través del Seguro Popular para cubrir a esas 300 mil personas, hacer 10 unidades de atención médica de primer nivel, distribuidas en Juárez y fortalecer, digo, se construyó una clínica del IMSS recientemente en la Administración pasada, pero por lo menos lo que debemos hacer es que en otras clínicas del IMSS, por lo menos en las de atención familiar, vamos a abrirlas también sábados y domingos para que puedan atender, o dar mayor cobertura a los juarenses.
En fin. Otra serie de temas, pero, el último punto amigas y amigos es de la participación ciudadana.
La verdad es que los gobiernos, por nosotros solos, sin la gente, no podemos darle solución plena a este tema. Necesitamos que la gente nos ayude, necesitamos que haya una participación ciudadana. Yo no digo que le deleguemos a la gente la responsabilidad que le toca a las policías, pero sí podemos entre todos crear mecanismos seguros, por ejemplo de denuncia, yo no sé si es a través de comités ciudadanos en las colonias, yo no sé si es a través de mecanismos de denuncia, que protejan a las familias entre sí; porque la gente tiene miedo de denunciar, tiene miedo de que el que está del otro lado del teléfono sea alguien que lo traicione.
Pero que haya una amplia red de participación ciudadana, que nos permita, a través de ésta, y ustedes tiene que ser el puntual de la participación ciudadana en Juárez, que nos permita revertir esta situación.
Yo sé que, miren, también quiero decirles otra cosa, este es un programa que busca reconstruir tejido social, nosotros vemos que está muy dañado.
En cuánto tiempo se destruyó el tejido social en Juárez, no lo sé, yo creo que fueron años, yo creo que fueron décadas, y creo que estamos todavía a tiempo de intentar reconstruirlo. Pero por lo menos también les quiero ser honesto, también nos va a tomar muchísimo tiempo el poder rescatar comunidades sanas, familias sanas, jóvenes sanos.
Pero creo que es nuestra responsabilidad de hacerlo, y les reitero que en este caso contarán plena y decididamente con el Gobierno Federal a mi cargo.
Y si no tienen inconveniente yo pediría que desarrolláramos cada uno de estos puntos, y que cada Secretario entrara mucho más en detalle y que tomáramos nuevamente las opiniones de ustedes, e incluso, en fin; ahorita vemos cómo se desarrolla, pero es básicamente lo que queremos proponerles.
Muchas gracias.
-INTERVENCIÓN: (Inaudible)
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Desde luego que sí. Estoy seguro que serán los juarenses con el apoyo nuestro que es nuestro deber hacerlo.
Y yo no quiero ser un irresponsable al decirle que lo vamos a arreglar en 15 días. Éste es un problema gravísimo que lo que tenemos que hacer es concentrarnos en resolverlo de fondo. Nos va a tomar tiempo, nos va a tomar dinero, recursos económicos, nos va a tomar, por desgracia, también vidas humanas de policías, de soldados, de gente inocente, no queremos que eso ocurra, no queremos, sé que no queremos ni una muerte más, pero ese problema es mucho más grave de lo que creo que hemos visto en cualquier lugar.
Lo que sí le puedo asegurar es que este día, y los próximos 15, y los próximos tres años van a contar decididamente conmigo.
Muchas gracias.
-INTERVENCIÓN: (Inaudible)
Mira vamos a hacer esto. Yo quiero que agotemos la parte social y operativa hoy, y yo me ofrezco a venir nuevamente y ver la parte económica y de negocios.
Yo creo que, tenemos un Programa de PyMES, efectivamente, que puede ser muy efectivo para restaurantes o pequeños comercios, de préstamo como dijo, precisamente, el representante empresarial.
Tenemos programas de estímulo a empresas, en fin. Pero, mire, yo creo que lo primero que tenemos que hacer es quitar las cuotas de los restaurantes y los negocios en Juárez, generar un clima de seguridad y reactivar la actividad económica.
Pero, yo le ofrezco venir con el propio Secretario de Economía y otros del ramo económico a ver este tema. Gracias.
Tercera intervención del Presidente Calderón en la Reunión
Algunas precisiones respecto de los últimos comentarios.
Escuela Segura, yo creo que es un buen programa, entre otras cosas, porque los papás participan; en México los papás no participan en las escuelas desde hace mucho tiempo, porque, de repente, los consejos que había en las escuelas no se dejaban, por quién sabe qué razón, que no entraran a participar.
Y Escuela Segura lo que fuerza o lo que promueve es que participen los papás, los maestros y la comunidad. Y queremos pasar de Escuela Segura a Comunidad Segura. Ahora, como ya dijo el Secretario Lujambio, Constrúyete, lo vamos a hacer en todos planteles donde debe de aplicar.
Aquí hay una diferencia medular. Escuela Segura aplica en la educación básica y Constrúyete, en la educación media. Entonces, son dos cosas que se complementan.
Segundo. Comparto totalmente la idea de los espacios públicos. Yo le decía a la gente, cuando arrancamos este programa: lo importante no es si ponemos una cancha de fútbol con pasto sintético, que puede ser muy bonita y puede ser muy útil, sí le gusta a los chavos. No es la cancha de básquet que se arregla, no es la cancha de béisbol. No sé si se llamen así. El campo, bueno.
Lo importante es que la gente se apropie del espacio. O sea, el mayor componente es el humano, no es el físico. Y no hay espacio público rescatado cuando se construye la cancha.
Hay espacio público rescatado cuando se hace que la comunidad que está ahí se lo apropie, y se lo apropie cuando las mamás se responsabilizan o los papás, de que los chavos jueguen un torneo cada día.
Cuando las propias mamás salgan a dar la vuelta, cuando tengan un tiempecito para hacer ejercicio, que además es fundamental para la salud. Por decir, cuando la gente hace suyo el espacio es cuando se rescata, se le quita a los delincuentes, se les da a los ciudadanos.
Pero para ello es fundamental que la Policía Municipal, Estatal, Federal, en el nuevo manejo operativo que tiene que dar, colabore con esos papás para protegerlos en ese espacio. Por eso se llama Rescate de Espacios Públicos.
Finalmente, lo que decía Lujambio es medular. Entiendo que Ciudad Juárez tiene un enorme rezago del IMSS, porque es una ciudad que crece mucho en empleo y en cuotas obrero patronales y no en espacios.
Ciertamente, en el esfuerzo del IMSS en el 2006, se inauguró aquí una clínica muy importante, con 202 camas, no recuerdo si es la 66 o cuál otra, y lo que podemos hacer es ampliarle espacios, quizá 34 camas más. Estamos viendo.
Remodelar y hacer en varios hospitales, me dicen que en ese, en el área de urgencias, hacerle unas adaptaciones que permita atenderlas mucho mejor, y creo que tenemos que pensar en cómo superar el rezago que tenemos del Seguro Social no sólo en Juárez, sino en todo el país.
Si pudiera yo decirles, así con la mano en la cintura, vamos a hacer un hospital juntos, créanme que se los diría pero no lo quiero decir porque no quiero comprometerme a cosas que no sé si se puedan cumplir por lo menos en mi propia Administración, pero trataremos.
Entonces, mi comentario es, sí, efectivamente, está muy rezagado Juárez, pero también matizaría eso de que en 15 años no se ha hecho nada porque ahí está ese hospital.
Y, finalmente, diría como de las 13 unidades médicas que tiene el IMSS, las vamos a abrir los fines de semana para que puedan superar el rezago de atención que evidentemente no está.
Luego, lo que decía Lujambio, finalmente, yo concluyo. Esta, señoras y señores, reitero, es una propuesta; es una propuesta que queremos que la revisen, que la critiquen, que la corrijan.
Y yo pediría, señor Gobernador, si hubiera oportunidad, que los Secretarios del Gobierno de Chihuahua, igualmente los corresponsables de la alcaldía, con los grupos de ciudadanos interesados, pudieran seguir trabajando sobre esta propuesta para ver cómo la aterrizamos, si es que le parece bien, o cómo la corregimos si es que hay algo que está mal.
Por supuesto, que en el tema de coches polarizados o en el tema de alcoholímetro va a haber temas totalmente divergentes, hay quien opine que sí funciona, hay quien opine que no funciona. Yo estoy en la disposición de que lo discutamos.
Lo que queremos es jalar, lo que queremos es funcionar, lo que queremos es trabajar y tener éxito en esta estrategia. Yo sé que muchas cosas se han dicho muchas veces. Yo sé que la universidad, por ejemplo, ha trabajado desde hace años, sino es que décadas en analizar la realidad social de Juárez.
Pero lo que ha ocurrido aquí, señoras y señores, lo que está ocurriendo en Juárez, a todos nos obliga, por una necesidad imperiosa de reconstruir Juárez y de frenar esta situación que a todos nos agravia; a todos nos obliga a hacer las cosas bien ahora, y hacerlas, como decía el señor Cantú, con seguimiento.
Y que incluso, establezcamos un mecanismo de seguimiento con ustedes, con el Gobernador, con el Alcalde, que jalemos juntos. Yo no sé si es a través de todos ustedes, podemos crear incluso un consejo, que se encargue exclusivamente del seguimiento, no le vamos a pedir que ande atrapando maleantes. No le vamos a pedir que haga los parques, le pedimos que sea el que vigile que se hagan o que no se hagan las cosas, que funcionen las cámaras; yo sé, las cámaras, no hay contradicciones en esto, porque yo veo las cámaras sí están instaladas, y sí están prendidas la mayoría, pero qué pasa, no hay un sistema que las articule, para, por ejemplo, para poder darle seguimiento a un vehículo que esté en fuga.
Entonces necesitamos hacer el sistema y no sólo tener las cámaras.
Y si los comercios, por ejemplo, y los restaurantes pueden tener sus propias cámaras y conectarlas a un sistema, eso a lo mejor funciona también. Veámoslo, simplemente les digo, es una propuesta. Yo propongo también que a partir de esta propuesta se junten, encabezados por los secretarios de cada ramo, en los próximos días, mañana viernes, sábado, domingo, es decir que trabajemos con ustedes para afinarla, articularla y ver dónde pasamos la propuesta y qué es lo que se tiene que corregir, porque ustedes conocen Juárez mejor que nosotros, esa es la verdad.
Y yo me comprometo, si ustedes me lo permiten, si lo permite señor Gobernador, para darle seguimiento, que efectivamente yo creo que es una de las pendientes que no han permitido que las estrategias avancen.
Yo vengo aquí otra vez a Juárez la próxima semana, si les parece bien, el miércoles, para que le demos seguimiento y podamos concluir estos trabajos.
No me resta, señor Gobernador, que agradecerle mucho su hospitalidad. Tuvimos una plática el Gobernador y yo ahora en la mañana muy franca. Ciertamente, es sabido y, además, muy reconocido en México, que en el Norte hay mucha franqueza. Ya saben que acá también, acá también la hay.



Y hemos hablado con mucha franqueza, y de algo estamos convencidos es que para que esto se solucione tenemos que jalar juntos y lo vamos a hacer. Jalar juntos con el Ayuntamiento, con el Gobierno del Estado y con la Federación. Y que sabemos el enorme peso que tiene este problema para los tres. Pero tenemos que jalar juntos con ustedes, que son la sociedad. Sin ustedes, sin su participación, sin su aliento, sin su crítica, esto no va a funcionar. Estoy seguro.
Así que les agradezco mucho la disposición que han tenido para escucharnos, para hablar. Y, bueno, estamos a sus órdenes y si se puede nos vemos, digo, si ustedes lo consideran, nos vemos la próxima semana, el miércoles.
Muchas gracias.
-INTERVENCIÓN: (Inaudible)
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Se me olvidó.
Pedí que me acompañara también el Secretario de Reforma Agraria, Abelardo Escobar, no porque la Estrategia de Seguridad tenga mucho, mucho que ver, algo tendrá que ver con los temas agrarios, pero porque Abelardo es juarense, es de aquí, fue Secretario del Ayuntamiento con Pancho Villarreal. Le duele y conoce los problemas. Su familia está aquí.
Entonces, le voy a pedir a Abelardo, y perdonando por el abuso, pero que esté y se quede aquí, en Juárez, hasta que yo regrese el próximo miércoles, como representante mío, para los temas, quejas o información que me quieran pasar personalmente.
Gracias.