22 feb. 2010

Gómez Mont orador en el aniversario luctuoso

Fernando Gómez Mont, llamó a concebir la agenda de gobierno como la suma de visiones y voluntades, pues en una sociedad moderna y democrática no hay cabida para la autarquía como costumbre ni para la violencia como fuerza.
Entrevistado en el marco de la conmemoración del 97 aniversario luctuoso de Francisco I. Madero, en la sede del Archivo General de la Nación, sostuvo que "éste es el compromiso que hoy ofrece el presidente de la República" Felipe Calderón Hinojosa.
El compromiso es fortalecer sus instituciones, incorporar a todos sus actores, ser respetuosos, ser tolerantes, hacer coincidir nuestras motivaciones personales con las necesidades sociales, detalló el titular de la Secretaría de Gobernación (Segob).
La democracia se nutre de la confianza ciudadana en la eficacia de la política, por lo que la indefinición, la mezquindad y el oportunismo nunca son, en el largo plazo, estrategias redituables en el quehacer político, ni son formas honestas de encarar la encomienda del servicio público, abundó.
Por otra parte, el secretario ofreció "buena fe y seriedad" en la interlocución que mantiene con los partidos políticos y afirmó que mientras esté al frente de esa dependencia, cumplirá con sus responsabilidades "con un sentido de trabajo y seriedad".
"Lo que ofrezco es buena fe y seriedad de interlocución con todos los partidos políticos", externó.
En el acto estuvo acompañado por la Comisionada para el Desarrollo Político de la Segob, Blanca Heredia Rubio; el oficial mayor de la dependencia, Manuel Rodríguez, así como por Teresa Sada de Madero y Lucila Garza de Madero, sobrinas-nietas de Francisco I. Madero
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México, D. F., a 22 de febrero de 2010 | Discurso
Son pocas las figuras que logran trascender su lugar y su tiempo como lo hizo Madero; figuras que personifican valores universales; figuras que pueden crear espacios de encuentro para individuos, para generaciones, para ideologías y corrientes de pensamiento disímbolos.
Hoy, a 97 años de su muerte, rendimos homenaje a Don Francisco I. Madero, al hombre que supo identificar la necesidad de cambio; que exhortó a la Nación a construir su futuro desde la libertad y la democracia; al revolucionario; al político con visión y con principios.
Hoy, a cien años de la Revolución, lo recordamos en la certidumbre de que el futuro de la patria será indisociable del ideal democrático que él vislumbro.
Madero fue fundamentalmente un hombre de paz. Sus convicciones y su talante lo acercaban más al trabajo político, a la construcción de ciudadanía, que al campo de batalla. El levantamiento armado no fue nunca, desde su óptica, la alternativa idónea; fue la única salida posible ante la autarquía, la intransigencia y la represión. La Revolución fue inevitable porque el régimen buscó en la opresión el mecanismo para ignorar la necesidad de transformarse, para postergar los cambios que se sabían necesarios.
l antirreeleccionismo, como ya lo he dicho en otros espacios, no pugnaba por limitar a un solo periodo de ejercicio todos los cargos de elección popular. En concreto, esta restricción no se planteaba para los legisladores.
El lema de "sufragio efectivo, no reelección" fue un llamado a derribar una estructura que concentraba el poder en el Ejecutivo, y que había devenido dictatorial e inmóvil; eran las palabras que daban expresión y contundencia a la exigencia de no tolerar más que la voz de un solo hombre se impusiera sobre la voluntad de una nación entera, de no incorporar nuevas visiones, nuevas alternativas en la consolidación de realidades.
El lema y el ideario de Madero indudablemente tienen y seguirán teniendo vigencia en el México contemporáneo.
El asesinato del Presidente Madero, junto con su Vicepresidente José María Pino Suárez, aquí, en este Palacio de Lecumberri, marcó uno de los periodos más oscuros de nuestra vida como nación. Una época en la que la violencia suplantó a la política con un costo económico y social, pero sobre todo humano, incalculable. La fuerza no debe ser el mecanismo para zanjar diferencias, ni para resolver el disenso; mucho menos el crimen la vía para alcanzar el poder. Los mexicanos hemos aprendido esta lección histórica y hemos sido muy cuidadosos con ella.
Construir ciudadanía y buen gobierno siguen siendo tareas que no ejercemos a plenitud. En gran parte, porque los incentivos institucionales no están suficientemente alineados para propiciar la participación ciudadana y la corresponsabilidad política.
A lo largo de las últimas décadas, los mexicanos nos apropiamos plenamente de la reivindicación que fue el núcleo de la lucha de Madero: el derecho de los pueblos a elegir libremente a sus gobernantes. Sin embargo, hoy advertimos una creciente impaciencia en la ciudadanía para que esta conquista se cristalice con mayor equidad; en la erradicación de los privilegios que inhiben el potencial de nuestra economía; en la aplicación irrestricta de la ley sobre aquellos pocos que persisten en recurrir a la violencia.
La vigencia de Madero es indiscutible a la luz de las exigencias democráticas de nuestra ciudadanía.
Algunos ciudadanos manifiestan hoy insatisfacción con una clase política que sienten ajena, en cuya agenda no reconocen la propia y cuya atención no saben atraer. El reclamo no se debe desoír, su atención no se puede postergar. Debemos reconocer que, a 100 años de la revolución, México nuevamente requiere una transformación profunda y que hoy existen los mecanismos para impulsarla por la vía institucional.
Esta transformación puede darse por la vía del fortalecimiento de nuestra democracia. No hay quién se beneficie de la parálisis y el desencanto, del desprestigio de la política como medio para solucionar controversias.
La democracia se nutre de la confianza ciudadana en la eficacia de la política; confianza que sirve de activo fundamental para todo gobierno y para todo partido. Por lo mismo, la indefinición, la mezquindad y el oportunismo nunca son, en el largo plazo, estrategias redituables dentro del quehacer político, ni son formas honestas de encarar la encomienda del servicio público.
En el Gobierno del Presidente Calderón hemos asumido el reto de acelerar los cambios necesarios para que el país conjugue mejores realidades. Todo gobierno se nutre de la retroalimentación con sus ciudadanos, de conocer el impacto de sus acciones en las distintas experiencias.
En días pasados, el país ha volteado su vista a la problemática de inseguridad en Ciudad Juárez. La estrategia de combate al narcotráfico que busca como objetivo final la reconstrucción de nuestras instituciones de seguridad pública y la modernización de nuestro sistema de impartición de justicia, se fue concatenando con problemáticas sociales profundas y de diversa índole.
La descomposición social y la falta de confianza en la autoridad, entre otras urgencias, han logrado movilizar a la ciudadanía para exigir el derecho de vivir su realidad sin miedo. El gobierno ha atendido a este llamado y ha escuchado a los juarenses para que, entre todos, podamos delinear estrategias más eficaces y más exitosas.
Tenemos la convicción de la necesidad de incorporar la visión ciudadana a la transformación de una realidad compartida.
Pero no debemos esperar que la desesperación motive a la ciudadanía, que sea la crisis la que marque las adecuaciones en el camino. El objetivo de todo gobierno democrático debe ser cumplir con las expectativas de sus ciudadanos a tiempo.
Para ello, el primer paso debe ser escuchar sus demandas y generar un vínculo de retroalimentación. En ese entendido, el Ejecutivo federal propuso en diciembre pasado una iniciativa de reforma política orientada a fortalecer la incidencia ciudadana en la agenda pública y a facilitar la toma de decisiones políticas desde la construcción de acuerdos.
La iniciativa de reforma contempla la incorporación constitucional de la figura de candidaturas independientes y de iniciativa ciudadana. Estos mecanismos posibilitan una democracia más participativa, una ciudadanía más activa. El reconocimiento de la pluralidad democrática nos obliga a permitir el ejercicio de poder político a los ciudadanos que, sin sentirse plenamente representados por ninguno de los partidos, tengan el respaldo ciudadano para competir por un cargo de elección o promover una iniciativa legislativa.
Por otro lado, creemos que la aprobación de la ciudadanía pasa por fortalecer los mecanismos de vigilancia y de rendición de cuentas.
La elección consecutiva de legisladores actúa en ambos sentidos, ofreciendo los incentivos para que los legisladores atiendan las demandas de su electorado y para que los ciudadanos supervisen dicha atención.
Reitero en este espacio que la prohibición para la reelección legislativa no fue un principio revolucionario. Por el contrario, fue un mecanismo de concentración del poder alrededor del Presidente que se incorporó hasta 1933 al texto constitucional, mismo que, hasta entonces, lo había permitido buscando fortalecer al Congreso y generar un contrapeso efectivo a la figura presidencial.
Por otro lado, la iniciativa contempla figuras que permitan construir mayorías legislativas definidas por el electorado o acordadas de cara a la ciudadanía.
Así funciona la segunda vuelta presidencial. En caso de darse la segunda vuelta, al volverla concurrente con la elección legislativa, se ofrece la oportunidad del electorado de otorgar un apoyo fuerte o un contrapeso fuerte al Presidente. Por otro lado, fortalece a las fuerzas políticas minoritarias, dada la necesidad de construir acuerdos con los punteros.
Estos apoyos deberían darse de cara a la gente y serán sustentadas por el periodo previo de debate profundo de las alternativas propuestas al electorado. Creemos que la segunda vuelta presidencial puede dar mucho más madurez a nuestra democracia.
En este tenor también se contempla la reducción del Congreso, tanto la Cámara de Senadores como la de Diputados, buscando volver más visible el trabajo de los legisladores y más eficiente el desempeño de los legisladores en su conjunto. Creo que nadie cuestiona que no se necesitan más servidores públicos, sino mejores. Concentrar su desempeño puede favorecer precisamente eso.
Otra propuesta considerada es elevar el umbral para mantener el registro como partido político y, así, mantener el acceso a los privilegios asociados a este estatus.
Hay quien ha interpretado esta propuesta como un intento de cerrar los espacios de participación, siendo que en ningún momento se cuestiona la entrada, que, de hecho, se amplía a los ciudadanos sin apoyo partidista. Lo único que se vuelve más estricto es la condición para erogar gastos del erario público, buscando que los partidos tengan un arraigo sólido en la ciudadanía para que así se justifique.
Existe además la idea de facultar a la Suprema Corte de Justicia para presentar iniciativas de ley en ámbitos propios a su competencia. La motivación es el reconocimiento del grado de conocimiento en la materia y la restricción es que se requiere el mismo número, los mismos ocho votos, con los que se generan mayorías calificadas en el pleno para promover estas iniciativas.
Por otro lado, en el terreno de la relación entre poderes, se ha planteado otorgar al Presidente de la República la facultad de vetar total o parcialmente el Presupuesto de Egresos de la Federación, superando la incertidumbre que pudiera estar asociada a largos plazos de indefinición por la ausencia de consenso en torno a temas particulares.
Asimismo, se considera pertinente facultar al Ejecutivo federal para presentar dos iniciativas legislativas preferentes por cada primer periodo ordinario de sesiones. Esto no busca anular el proceso legislativo, sólo obliga a la definición de la Cámara en torno a temas que se consideren de especial apremio para la agenda pública.
Este proceso, reitero como lo he repetido en ya varias ocasiones, no debe entenderse como un intento por fortalecer unilateralmente el poder del Presidente; sólo es una opción para superar la indefinición y la inactividad, creando mecanismos de asignación de responsabilidades transparentes para los ciudadanos.
Así, la reforma política puede ser un elemento importante en la concreción de un proyecto nacional más democrático, más incluyente, más equitativo, más responsable. Desde la redefinición de las reglas de participación se pueden superar rezagos en sus resultados que han urgido atención ya desde hace varias décadas.
Queremos subir el volumen a la voz ciudadana para que pueda enunciar sus demandas; queremos darle fuerza al poder ciudadano para que pueda exigir su atención y queremos reestructurar el sistema político para que no se pierda de vista, que, por encima de la pluralidad, debe haber concordancia en el compromiso de impulsar a México hacia el crecimiento equitativo y la plenitud democrática.
La motivación de promover esta reforma, y aquéllas que el país requiere, es una convicción democrática respetuosa de los espacios que corresponden a los Poderes de la Unión y a los distintos órdenes de gobierno y fuerzas políticas.
El mecanismo de concreción será escuchar las voces que respondan a la invitación de participar desde sus propias convicciones, atenderlas, incorporarlas, legitimarlas.
La generación del Bicentenario que hoy recuerda la vida de Don Francisco I. Madero tiene hoy la oportunidad de dar vigencia a su legado. Hoy debemos concebir la agenda de gobierno como la suma de visiones y voluntades. En una sociedad moderna, en una sociedad democrática no hay cabida para la autarquía como costumbre, ni para la violencia como fuerza.
Éste es el compromiso que hoy ofrece el Presidente de la República. El compromiso de fortalecer sus instituciones, de incorporar a todos sus actores, de ser respetuosos, de ser tolerantes, de hacer coincidir nuestras motivaciones personales con las necesidades sociales.
Este país nunca ha sido una nación vencida por sus retos y no es parte de nuestra identidad el serlo. Hoy el reto se nos presenta de frente, es nuestra responsabilidad vivir a la altura de nuestro momento histórico y superarlo. La invitación a hacerlo es sincera y explícita, confiamos en que la respuesta a ella lo será también.
Gracias
Discurso del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, durante la ceremonia del XCVII Aniversario Luctuoso de Francisco I. Madero, realizada en el Archivo General de la Nación.

El procurador Mason

Columna Sólo para iniciados/Juan Bustillos
Impacto Diario, 22 de febrero de 2010;
Me cuesta trabajo no soltar una carcajada al imaginar al procurador Miguel Ángel Mancera luciendo la vestimenta propia del hermano masón de mayor rango, Grado 33, para ser investido como tal por los servicios prestados para desprestigiar a la Iglesia Católica.
Me dirán que se trata del argumento para una mala novela de Dan Brawn; y estaría dispuesto a concederlo si la historia no la hubiese relatado a la Mesa Editorial de IMPACTO El Diario una de las voces más autorizadas de la Arquidiócesis de México.
Mancera se habría hecho merecedor al Grado 33 por su afanosa persecución a curas, supuestos o reales, curas pederastas. Esto tendría la finalidad de empatar el marcador con la jerarquía católica capitalina, que ha librado una lucha sin cuartel en contra de la legislación que permite a personas del mismo sexo contraer matrimonio y adoptar niños.
El asunto puede alcanzar ribetes de escándalo, porque estaríamos en medio de una batalla sorda entre masones y la orden Caballeros de Colón, algo propio de novelas o de episodios de la historia patria del Siglo XIX.
Quien esté dispuesto a reír debe aguantar las ganas porque, nos dicen, la historia es cierta y Mancera se ha prestado con singular entusiasmo a difamar a los clérigos del cardenal Norberto Rivera, a pesar de que los jueces lo han dejado colgado de la brocha.
El enfrentamiento entre estas dos singulares organizaciones tendría como pretexto el asesinato, la noche del miércoles 17, del sacerdote José Luis de la Parra Puerto, ocurrido después de la ceremonia de iniciación de un grupo de jóvenes en el primer grado de la orden de los Caballeros de Colón. El cura habría sido objeto de un asalto para robarle su vehículo cuando era acompañado por un joven.
La jerarquía de la Arquidiócesis advirtió desde los primeros informes de la Procuraduría capitalina la intención de utilizar el crimen para insinuar relación homosexual entre la víctima y el testigo de los hechos quien, conforme a ciertas versiones periodísticas y judiciales, habría incurrido en contradicciones en sus declaraciones.
Bien, ya están servidos los elementos para el escándalo. Ahora sólo falta estar atentos para ver si el procurador remata sus rúbricas con tres puntos, simulando los vértices de un triángulo, si luce delatador anillo en la mano izquierda; y si por la valenciana del pantalón se asoma el espadín propio del Grado 33.
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SCJN, acota fuero

Por vez primera en la historia moderna, la SCJN determinó que las opiniones de los diputados y senadores ya no estarán protegidas por la inmunidad parlamentaria, cuando las emitan fuera de su labor legislativa, por lo que pueden ser sujetos de demandas de daño moral.
Bajo este criterio y por ocho votos contra dos, el máximo tribunal concedió un amparo a Manuel Bartlett Díaz, quien demandó por daño moral al panista Germán Martínez Cázares, por haberle acusado de fraude electoral en 1988 y de presunto homicida del periodista Manuel Buendía.
La Corte amparó al político poblano, para que su demanda regrese al Tribunal Superior de Justicia del DF -que antes había absuelto al panista- y emita una nueva sentencia, en la que considere que al momento de hacer las manifestaciones, Martínez no gozaba de inmunidad constitucional.
Este pleito legal se remonta al 31 de mayo de 2006, cuando en una sesión ordinaria del Consejo General del IFE , el entonces representante del PAN, Germán Martínez, acusó de doble moral al PRD, en los siguientes términos. "La doble cara, el doble discurso, lo tienen ustedes, que ahora abrazan al artífice del fraude electoral de 1988 y presunto asesino de Manuel Buendía, a Manuel Bartlett, que ahora lo tienen que abrazar y besar en su partido", dijo, según la versión estenográfica.
Por lo que hoy, el Pleno de la Corte consideró que la inviolabilidad parlamentaria cobra eficacia, únicamente cuando los senadores o diputados emiten opiniones en el desempeño de su encargo, lo que significa que no se encuentran protegidos en cualquier momento o ámbito en el que las emitan. Esto es, precisaron los ministros, que los legisladores gozarán de la inviolabilidad parlamentaria, exclusivamente cuando emitan opiniones al realizar actividades propias de sus funciones, en términos de las normas que establezcan dichas actividades.
En este caso, un representante de un partido político, que en ese entonces era diputado federal (Germán Marínez), emitió, durante una sesión del Consejo General del Instituto Federal Electoral, opiniones en contra de un ex funcionario federal (Manuel Bartlet) , lo que motivó que éste lo demandara por daño moral.
El Alto Tribunal señaló que la inviolabilidad parlamentaria de que gozan senadores y diputados, en términos del artículo 61 constitucional, es un instrumento de vital importancia para la democracia mexicana, y como tal debe analizarse cuidadosamente. Ee decir, tiene inmunidad respecto de sus expresiones, pero ésta no puede ser extensiva a los ámbitos ajenos al Congreso de la Unión, como es el caso de las declaraciones del panista, realizadas en el IFE en calidad de representante partidista.
"No comparto la idea de que la inviolabilidad parlamentaria significa impunidad e irresponsabilidad, por lo que se dice en el ejercicio público de un cargo."No puede afirmarse que esta garantía se haga extensiva de manera irrestricta a otros ámbitos del quehacer público en el que el diputado o el senador participa, pues es solamente en el ejercicio estricto de sus funciones", expuso la Ministra Olga Sánchez Cordero.
En tanto, Arturo Zaldívar puntualizó que el fuero e inmunidad parlamentaria no es un derecho adquirido por diputados y senadores, sino una garantía institucional que tienen dichos representantes, siempre y cuando desempeñen su función legislativa.
Sólo los ministros Salvador Aguirre Anguiano y Sergio Valls Hernández se manifestaron contra la postura dominante, pues desde su punto de vista limitar las opiniones de parlamentarios atentaría contra la libertad de expresión en el debate político, en cualquiera de sus diversos foros.
Aguirre expresó que la Corte no puede actuar como mordaza de los actores políticos y de hecho aseguró que no conoce un país del mundo donde el debate entre las fuerzas políticas ocurra sin pasiones. "A mí me parecen muy apreciables (normar expresiones de legisladores) en un país ideal que no conozco, hasta ahorita ninguno, ni el mismo alemán, y lo digo con todo respeto, en donde prime la racionalidad absoluta de la discusión fuera de toda pasión. "Esta bella tesis del discurso racional, es un deber ser pero no un ser de las cosas en ningún lugar del mundo y menos, por razón del desarrollo del civismo, de los legisladores en el pueblo mexicano", dijo Aguirre.
Martínez fue defendido al principio de este litigio por Fernando Gómez Mont, hoy Secretario de Gobernación.
Con información de Abel Barajas de Reforma

Los malosos, Blog

JUAN IGNACIO ZAVALA Y NAVA, A LA VANGUARDIA DE LOS ATAQUES CONTRA CLOUTHIER

Aseguran los Illuminati que desde muy arriba mandaron a Juan Ignacio Zavala y a César Nava a golpear a Manuel Clouthier Carrillo.
Porque las “desautorizaciones” del presidente del PAN y del cuñado de Felipe Calderón a la crítica al hijo del Maquío por la lucha contra el narco en Sinaloa son golpes a la libertad de expresión y pensamiento, tal como ocurrió con Lía Limón en la Asamblea Legislativa del DF por no votar contra los matrimonios gays.
El hijo del Maquío declaró a Impacto El Diario que no necesita pedir autorización a nadie para hablar, como para que lo “desautoricen”. ¡No faltaba más.!
El cuñado cómodo, convertido en apologista de una corriente del PAN, apeló a la disciplina del partido en un artículo titulado “Diputado suelto”, en el que se refiere al libre albedrío de Clouthier como problema de personalidad, de alguien que no digiere ser hijo de un notable.
¡Imagine usted al Maquío actuando con las formas modositas a las que apela Juan Ignacio!
MASONES SUBEN DE GRADO A MANCERA POR "TRABAJITO" CONTRA LA IGLESIA
Qué guardadito se tenía el procurador del DF, Miguel Mancera, que fue promovido a Masón grado 33 por un trabajito contra la Iglesia Católica.
Resulta que el caso del sacerdote Rafael Muñiz López, acusado de pederasta, lo llevó a maniobrar para atraparlo en Jalapa, Veracruz, y traerlo y consignarlo en la capital de la República.
El sacerdote cometió el error de dar servicios de cómputo abierto a jóvenes de su parroquia. Según las investigaciones, algunas consultas de los usuarios fueron hechas a sitios pornográficos; y la evidencia quedó en los discos duros. Eso valió para que Mancera armara el caso. El fin de semana el sacerdote fue liberado por falta de pruebas; sin embargo, aseguran los Illuminati que Mancera no devolverá el grado 33 a los Masones. Lo caido, caido.
QUE MARIO LÓPEZ VALDÉS SE DESLINDE DE JUAN MILLÁN, EXIGE EL HIJO DEL MAQUÍO
Narcomantas, fotos antiguas, periodicazos, investigaciones apócrifas, son hasta el momento las armas en la guerra sucia por la gubernatura de Sinaloa.
“Primero que Mario López Valdés (Malova) se deslinde de Juan Millán”, exige el diputado Manuel Clouthier Carrillo, para acreditar las intenciones del senador, que amenaza dejar al PRI para tomar la estafeta opositora.
El hijo del Maquio aseguró a LOS MALOSOS que definitivamente no contenderá por la gubernatura, porque el gobierno federal no se compromete en la lucha contra el narco; y en esas condiciones quien lo haga se verá en la necesidad de pactar con los malos o con la Federación.
Blog: http://losmalosos.blogspot.com/

Gómez Mont Va

Gómez Mont ofrece trabajo serio ante críticas
JOSÉ GERARDO MEJÍA
El Universal
Ciudad de México
Lunes 22 de febrero de 2010
El secretario de Gobernación aseguró, ante los señalamientos de la oposición que afirman que ha perdido capacidad de interlocución, que mientras esté en su cargo cumplirá sus responsabilidades con trabajo y seriedad
El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, ofreció buena fe y seriedad a todos los actores políticos, ante los señalamientos de la oposición que afirman que ha perdido capacidad de interlocución.
Entrevistado luego de la ceremonia por el 97 aniversario luctuoso de Francisco I. Madero, Gómez Mont aseguró que mientras esté en su cargo cumplirá con sus responsabilidades con un sentido de trabajo y seriedad.
"Lo que se busca es que yo pueda servir al país, mientras eso ocurra cuenten con toda mi disposición", afirmó el secretario de Gobernación.
Cuestionado sobre las afirmaciones de representantes del PRI que aseguran que el presidente estaba informado de los acuerdos de Gómez Mont con la cúpula tricolor, aseguró "lo que yo entero al Presidente yo lo sé mejor que nadie y cuando lo hago, lo hago mejor que nadie". sma

El fortalecimiento o de Gómez Mont

Columna Expedientes abiertos /Roberto Rock
El Universal, Lunes 22 de febrero de 2010;
Arrancaba la segunda semana de noviembre de 2008. Reinaba el estupor por la trágica muerte, unos días antes, de Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación y el hombre más cercano al presidente Calderón. El mandatario decidió que la estabilidad política del país recomendaba acelerar la designación del relevo.
Había recabado las opiniones de varios personajes. Pese a su fría relación con Diego Fernández de Cevallos, lo consultó, y éste le sugirió recoger también las reflexiones de Fernando Gómez Mont, amigo desde las juventudes panistas. La vida y la política los habían unido y separado a ambos a lo largo de muchos años.
De acuerdo con fuentes consultadas, Calderón ordenó la comunicación, y en ese momento escuchó la voz de su compañera, de su confidente más leal, su principal activo. Margarita le decía: “¿Y por qué no Fernando…?”. Seguramente ambos recordaron las negociaciones clave que especialmente en el campo electoral, Gómez Mont libró durante los años ’90 para el panismo, en forma discreta y eficaz. Quizá la duda flotó al saberse del talante bronco de ese integrante de una dinastía panista iniciada en la primera mitad del siglo pasado por don Felipe Gómez Mont.
Calderón pidió el enlace telefónico. La llamada encontró a Gómez Mont en la entrada a un cine con su esposa y un par de amigos, con quienes después cenarían. Ya no vio la película. Acudió a Los Pinos. Hubo, se asegura, una de las conversaciones más francas del actual sexenio. Acordaron lo que venía, ratificaron lealtades.
Abundan los testimonios sobre la intensidad de su comunicación, incluso ríspida en ocasiones. Asimismo, del rechazo de Gómez Mont al adelantado juego de la sucesión, las advertencias a sus colaboradores, la forma en que se desmarca en conversaciones privadas, al grado de que ha dicho a algunos de sus interlocutores que un ex alcohólico no puede ser presidente de México.
Este es el personaje que en el arranque de la semana pasada recibió la más grave descarga de “fuego amigo” que un miembro del gabinete haya sufrido desde que a mediados de 1986 Jesús Silva Herzog renunció en Hacienda. Parte de la andanada fue orquestada o tolerada desde el gobierno.
¿Qué sigue ahora?: O el arribo del cuarto secretario de Gobernación cuando apenas inicia la segunda mitad de la administración Calderón, o —si Los Pinos ya se ha refinado— quizá el surgimiento de un Palacio de Bucareli con mayor fuerza para el diálogo, sin ataduras ni compromisos hacia el año 2012.
O las exequias de un complejo personaje, o la vigencia de aquella frase según la cual “lo que no te mata, te fortalece”.
Apuntes
II EN SINALOA el proceso para suceder al gobernador priísta Jesús Aguilar atrae tensión nacional. El mandatario estatal programó una asamblea de delegados para ungir candidato oficial al alcalde de Culiacán, Jesús Vizcarra, desplazando a otro fuerte aspirante, el senador Mario López, lo que abrió la especulación sobre un frente electoral a favor de éste, encabezado por PAN y PRD. Esto explica la pugna entre el diputado panista Manuel Clouthier con su partido y el gobierno Calderón. Ello también alentó una guerra sucia que el equipo de López Valdés atribuye a una de las candidaturas para 2012. Priístas sinaloenses destacados como Francisco Labastida buscan evitar una fractura, lo que abrirá un periodo de negociación en el Institucional, esta semana.II EN QUINTANA ROO las cosas vienen igual por la decisión del gobernador Félix González Canto de imponer a Roberto Borge. Esto puede acercar al senador Carlos Joaquín a la causa del alcalde de Cancún, Gregorio Sánchez, quien contaría también con una coalición para contender por la gubernatura. II LAS LLUVIAS hacen pender de un hilo la suerte de decenas de miles de familias en el Valle de Chalco, territorio del estado de México. El gobernador Enrique Peña y el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, pactaron un esquema de colaboración ante la ineficacia del director de Conagua, el panista José Luis Luege, cuyo despido inminente es una versión que cobra solidez cada día.



"El Jabalí"

Cae operador de 'El Chapo' en Sonora
'El Jabalí' traficaba toneladas de cocaína de Colombia hacia Chiapas y Oaxaca, que después transportaba en aeronaves de su propiedad hacia Sonora.
Según la PF, 'El Jabalí' optó por aliarse con Guzmán Loera luego que los Beltrán Leyva pactaron con 'Los Zetas'
REFORMA / Redacción
Ciudad de México (22 febrero 2010).- José Vázquez Villagrana, "El Jabalí", presunto operador de Joaquín "El Chapo" Guzmán para el trasiego de cocaína de Centroamérica hacia Estados Unidos, fue detenido por la Policía Federal en Sonora, informó este lunes el jefe de la División Antidrogas, Ramón Pequeño García.
El mando detalló que "El Jabalí" traficaba toneladas de cocaína de Colombia hacia Chiapas y Oaxaca, que después transportaba en aeronaves de su propiedad hacia Sonora.
Dichas aeronaves aterrizaban en ranchos de los que es propietario en Santa Ana y Magdalena de Kino para después internarlas en Estados Unidos.
Pequeño García comentó que "El Jabalí" es compadre de Alfredo Beltrán Leyva, "El Mochomo", hermano del extinto capo Arturo Beltrán Leyva, "El Barbas" con quienes operaba hasta el año pasado, cuando decidió apartarse de esa organización, luego que hicieron una alianza con "Los Zetas".
"Vázquez Villagrana continuó operando al lado de Arturo Beltrán Leyva después de la detención de 'El Mochomo', sin embargo, a mediados del 2009 surgieron diferencias entre ambos a raíz de la alianza de éste con el grupo de 'Los Zetas', lo que motivo a Villagrana a cambiarse de mando y trabajar al lado de 'El Chapo' Guzmán", dijo Pequeño García.
La detención se concretó ayer en Santa Ana, en un operativo derivado de las indagatorias iniciadas tras el aseguramiento de un arsenal en abril del año pasado, en la misma ciudad.
"El Jabalí", un ex militar estadounidense, pactó con otros jefes de plaza en Sonora para contrarrestar extorsiones y secuestros cometidos por la organización de los Beltrán Leyva en la entidad, lo que ha derivado en diferentes enfrentamientos a partir de noviembre de 2009, agregó el mando.
El presunto narcotraficante será puesto disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada de la PGR.
Hora de publicación: 07:46 hrs.


Gómez Mont

Hidalguía y panismo/Jesús Silva-Herzog Márquez
Reforma, 22 Feb. 10;
En el discurso que Manuel Gómez Morin pronunció en septiembre de 1939 para trazar el rumbo del partido naciente, adelantaba un retrato de los panistas. A diferencia de Vasconcelos, el fundador de Acción Nacional apostaba por una institución, un órgano permanente de ideas y labores. Quienes tendrían en sus manos la proeza democrática serían hombres entregados al compromiso democrático que no se zambullirían por completo al agua de la política. Así los imaginaba Gómez Morin: "un conjunto de hombres de trabajo que no han hecho, que no harán de la política su ocupación constante, que trabajarán en ella por el sentido de un deber que, aun siendo primordial y preferente, no las exime del cumplimiento de otras obligaciones". Así marcaba el rechazo de la política profesional: para nosotros la política no será "ocupación constante", advertía. Ingresaremos al territorio para cumplir nuestros deberes, pero retornaremos pronto a nuestras labores cotidianas. Gómez Morin hablaba con sus palabras y con su propia vida: la política como distracción sabática, como un paréntesis en la gestión del despacho, una pausa en la administración de la empresa, un veraneo patriótico.
En esos mismos momentos se insinuaba otra veta de la psicología de Acción Nacional: la idea del compromiso político como hidalguía, antes que como responsabilidad pública. El primer orador que tomó la palabra en aquella convención fue el delegado por el estado de Veracruz, Manuel Zamora. El abogado e integrante del Club Rotario de Veracruz tuvo a bien referirse a sus compañeros de causa sin emplear la vulgaridad mexicana del "ustedes". Vosotros os habéis echado una honda labor en vuestros hombros, decía. En buena hora evocaba las glorias de los reyes católicos. Los misioneros del PAN tendrían que purificar el alma mexicana. "Yo recuerdo (...) las palabras aquellas del más escéptico de los poetas, aquel que no creía en muchas cosas y que ante la niña de los ojos azules, como dos estrellas azules, después de afirmar que sí creía en el Padre y en el Hijo, agregaba que también creía en el Espíritu Santo, porque yo sé que el Espíritu Santo ha lanzado a la faz de la tierra, un grupo de caballeros que llevan una coraza infranqueable y que van con todas las armas propias para combatir la deslealtad y deshonor, la hipocresía, la concupiscencia, van armados con esas armas capaces de vencer y de destruir a los enemigos del género humano". El Espíritu Santo germinando en México a un grupo de caballeros destinados a combatir la deslealtad y la concupiscencia. Benditos panistas cubiertos por una coraza de nobleza.
En la sala de parto se adelantaban así dos marcas del partido septuagenario: un repudio de convicción al profesionalismo político y la jactancia de hidalguía. Los profesionales de la política son, en principio, sospechosos. Quien se dedica plenamente a la actividad política resulta un dependiente, un siervo del poder, un burócrata. Por ello el panista es un político efímero: entra a la arena política para retornar en cuanto le es posible a su negocio. Su compromiso elude los criterios de la responsabilidad para cobijarse en la heráldica y otros símbolos de señorío. No lo atan las consecuencias de sus actos, sino el aparentar de la decencia.
Esas dos cuerdas pueden percibirse en la renuncia del secretario de Gobernación a su partido. Su despedida del PAN es, desde este ángulo, el acto de mayor coherencia panista: la soberbia irresponsabilidad del hidalgo. Ya había advertido en una entrevista radiofónica con León Krauze que él no era un político profesional. Lo decía orgullosamente. Su labor al frente del ministerio del interior era una digresión biográfica: "Yo sé bien que este es un episodio de mi vida en el cual me siento afortunado de acompañar al Presidente y amigo en una tarea de trasformación del país. Pero no soy un político profesional y no lo voy a ser". Su dimisión al PAN en uno de los momentos más delicados de la administración del presidente Calderón es una muestra de gravísima irresponsabilidad política que apenas sirve para alimentar una vanidad. Emblemática la defensa y el defensor que encontró la estocada. Diego Fernández de Cevallos salió al auxilio: Gómez Mont "no estuvo dispuesto a perder la vergüenza, la dignidad y el sentido del honor".
El penalista se había empeñado en dignificar la política. Defendió con inteligencia y convicción la reforma política porque prestigiaría el oficio. Lamentablemente, su mensaje final al PAN abona al desdoro de la política: alimento al chisme, la especulación y el rumor. Su paso por Gobernación tampoco habrá ayudado al crédito de la acción política: conquistando mediocridades, exhibió que el gobierno al que (todavía) sirve negocia la estrategia electoral de su partido. Si la errática conducción del presidente Calderón le resultaba inadmisible, al gobierno y no a su partido debió dirigir su despedida. El hidalgo regresará pronto a lo suyo.

Olor a podrido

Olor a podrido /Denise Dresser
Reforma, 22 de febrero de 2010;
En días recientes, Felipe Calderón ha logrado algo sorprendente: aparecer simultáneamente como un mentiroso, un incompetente, o un hombre deshonroso en cuya palabra no es posible confiar. Mentiroso, si es que sabía lo que su secretario de Gobernación negociaba con el PRI, aún cuando su subalterno lo niega. Incompetente, si es que no estaba al tanto de algo tan importante y ahora mantiene a Fernando Gómez Mont a pesar de haber actuado al margen de la voluntad presidencial. Deshonroso, si es que armó un acuerdo con los priistas y ahora lo rompe. En los tres casos queda mal. Pero lo que se ha perdido de vista detrás de la falta de operación política de Los Pinos, de la Secretaría de Gobernación y del PAN es un hecho insoslayable y más grave: el tipo de pacto que el PRI propuso y que Fernando Gómez Mont avaló.
Ése es el escándalo más grande. Ése es es el acto más condenable. Ése es el proceder que huele a podrido y que mantiene a México anclado en la mediocridad permanente. El PRI propone apoyar el presupuesto a cambio de que el PAN no vaya en alianza con el PRD en las próximas elecciones. El PRI acepta aumentar el gravamen a los contribuyentes a cambio de dejar intacta su estructura en Oaxaca, y el PAN acepta la transacción. En pocas palabras, impuestos a cambio de impunidad. Impuestos a cambio de cacicazgos. La anuencia fiscal del PRI canjeada por la abstinencia electoral del PAN. Exprimir aún más a la población a cambio de permitir que camarillas como la de Ulises Ruiz continúen gobernándola de manera autoritaria en los estados. Asegurar el financiamiento para los gobernadores a cambio de coartar la competencia en contra de sus delfines designados. El PRI negoció -en lo oscurito- un pacto perverso y Gómez Mont lo suscribió con el beneplácito de su jefe, porque de no ser así ya lo hubieran despedido por deslealtad.
Dentro de todas las versiones contradictorias que se han vertido y todas las explicaciones abigarradas que se han dado, sobresale algo que nadie puede negar: el pacto se dio y en esos términos. Gómez Mont lo admite: "Constantemente fuimos buscando acuerdos entre las fuerzas políticas a fin de posibilitar una alineación parlamentaria para posibilitar la aprobación del paquete financiero". Peña Nieto lo subraya: "Fue un acuerdo general entre los partidos y, bueno, hoy vemos después de pasar el tiempo pareciera que hubo omisión". Francisco Rojas lo sugiere: "Había que vigilar la equidad de la contienda" y que no se "distorsionara la competencia". Unos y otros reconociendo una negociación escandalosa que en México parece normal, pero que en una democracia funcional sería impermisible.
Porque el acuerdo buscado constituye una acción claramente antidemocrática. Revela que las decisiones de política pública no se toman con base en sus méritos técnicos, sino en función de criterios electorales cortoplacistas; que las preferencias de los electores en estados como Oaxaca pueden ser ignoradas o utilizadas como moneda de cambio en cualquier negociación cupular; que Felipe Calderón estaba dispuesto a intercambiar la permanencia del PRI a cambio de una bolsa de dinero o de la "gobernabilidad", construida a base de chantajes.
Y llevamos 10 años de pactos de este tipo; pactos PRI-PAN negociados de espaldas a la opinión pública que le han permitido a los panistas gobernar al país, pero sin poder transformarlo verdaderamente. Al ir de la mano con los artífices del pasado, Vicente Fox y Felipe Calderón han promovido su resurrección. Al decirle al PRI que cualquier cosa es negociable, el PAN ha acabado cediéndolo todo. Al sucumbir -una y otra vez- a la presión de Pritramposaurios como Ulises Ruiz, el PAN ha acabado acorralado por ellos. Como botón de muestra basta lo que Gómez Mont estuvo dispuesto a negociar sin ruborizarse siquiera: la rendición adelantada de su partido en la siguiente temporada electoral. Ahora, por fin, parece que el pacto detrás de la Pax Prianista se ha roto y enhorabuena. Las alianzas PAN-PRD sugieren que Felipe Calderón no va simplemente a regresarle la banda presidencial al PRI, o entregar la plaza sin dar la pelea por su conservación.
Y para quienes critican este viraje estratégico, lamentando que producirá la parálisis legislativa, la falta de gobernabilidad, la ausencia de reformas, la "ventanilla cerrada" ante las propuestas presidenciales, basta con recordar algo crucial. En alianza con el Partido Verde, el PRI es mayoría en el Congreso. Y aún así, ¿dónde está la reforma fiscal profunda? ¿La reforma política integral? ¿La reforma laboral modernizadora? ¿La reforma energética competitiva? ¿La reforma a la Ley de Medios y a la Ley de Competencia Económica? Si el PRI quisiera, podría elaborar, proponer, negociar y aprobar reformas de largo alcance. Pero no lo hace ni lo hará, debido al tipo de intereses monopólicos que defiende, al tipo de pactos corporativos que mantiene, al tipo de políticos malolientes que apuntala. El PAN se ha equivocado al negociar pactos que huelen a podrido, pero no olvidemos que el PRI es responsable de su mal olor.

No me voy: Clouthier

Columna Itinerario Político/Ricardo Alemán
El Universal, 22 de febrero de 2010
En 1988, Manuel J. Clouthier —, se ganó la admiración, el respeto y el derecho a ser candidato presidencial del PAN, gracias al florido lenguaje que empleaba contra gobiernos y gobernantes del PRI, a los que insultaba con mucho más que un elemental “cabrón irresponsable”.
Han pasado 22 años y Manuel Clouthier Carrillo —hijo de Maquío—, se ganó el repudio del PAN de Nava y el rechazo del gobierno azul, gracias al florido lenguaje que empleó en sucesivas entrevistas —de prensa, radio y televisión—, en las que se quejó que al gobierno de Calderón “no tuvo el tamaño” de perseguir al narcotráfico en Sinaloa, como lo ha hecho en otras entidades.
La noche del 8 de marzo de 1988, Manuel J. Clouthier presidió una protesta masiva contra Televisa —frente a Chapultepec 18—, para que el monopolio televisivo abriera espacio a los presidenciables opositores. El signo distintivo de la protesta del candidato presidencial del PAN y de sus seguidores, era la mordaza que les tapaba la boca. En respuesta, Televisa se abrió a los opositores luego de esa protesta.
Pasaron 22 años y diputados, dirigentes y políticos del PAN intentan amordazar a Manuel Clouthier Carrillo. ¿La razón?. Que a los nuevos jefes del PAN no les gusta el lenguaje florido del hijo de Maquío, y menos que cuestione —con o sin razón—, la lucha del gobierno federal azul contra el narcotráfico.
En 1988, Manuel J. Clouthier impuso su militancia y aspiraciones presidenciales al PAN de Luis H. Álvarez y de Carlos Castillo —y con ello a jóvenes promesas como Felipe Calderón y Fernando Gómez Mont—, gracias al apoyo de la derecha y la ultraderecha azul, que desde entonces asaltó al PAN junto con los llamados “bárbaros del norte”, de los que salió el inefable Vicente Fox.
En 2008 —20 años después—, Manuel Clouthier Carrillo fue invitado al PAN de Germán Martínez, no por habilidades políticas y fortaleza ideológica, sino porque el hijo de Maquío les aportaba imagen y renta política al PAN. Nunca esperaron que el Jr. de Maquío saliera respondón y menos —como lo definió Juan Ignacio Zavala—, con problemas de personalidad, identidad ideológica y protagonismo.
Pero el problema de la escaramuza entre Acción Nacional y el Jr. sinaloense no es que saliera respondón el diputado. En 1988 como en 2010, el PAN cultiva lo que sembró; ayer como hoy se convirtió en bote de basura de la política. Ayer fueron empresarios convertidos en gobernadores —incluido Fox—, que luego de cuestionables gestiones provocaron el regreso del PRI en Nuevo León, Chihuahua, Yucatán, San Luis Potosí, Querétaro… y hoy son los Yunes, Moreno Valle, Aispuro… ¿De qué se quejan? Son lo que sembraron. ¡Y lo que falta!
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Debemos perder miedo a la crítica: Clouthier
Juan Arvizu Arrioja y Andrea Merlos
El Universal22 de febrero de 2010
Dice que todo lo sucedido lo ha hecho pensar en afiliarse al PAN
Contrario a los llamados a que se retracte de sus declaraciones o que deje la curul en San Lázaro, el diputadoManuel Clouthier Carrillo, afirmó que esa reacción panista, “me despierta mucho, mucho, seriamente, el interés de afiliarme quizá al PAN, de cara a contribuir desde adentro y con voz llena para que el Partido Acción Nacional no pierda su esencia”.
Su propósito es involucrarse más con el PAN y su responsabilidad de legislador. “Si queremos cambiar este México nos debemos comprometer. Si creemos que el PAN está teniendo debilidades, hay que meterse y si he tomado la decisión de entrar a la política, es porque había cosas que contribuir”.
“Cuando he criticado que Sinaloa no ha sido atendido con el compromiso, la seriedad que demanda la realidad, es porque estoy informado”, afirmó el diputado.
También reiteró: “Estoy haciendo un llamado al gobierno federal para que combata con compromiso la realidad que se vive en Sinaloa, que combata al narcotráfico y a la narcopolítica”.
La dirigencia nacional del PAN, el viernes, respaldó la postura de deslinde que tomó la bancada en San Lázaro, respecto de Clouthier, y destacó que el combate al narco se da sin distingos.
—¿Plantearía ser propositivo con la bancada?
—La proposición tiene que ver con la crítica. No puedes pensar solamente que todo es lindo y maravilloso y que vivimos en Disneylandia. Este México no es eso. Este México demanda análisis, México demanda crítica. Entre más crítica es una sociedad más democrática y permeable se convierte.
“Perdámosle miedo a la crítica, en México que se critique y que sea sin adjetivos. Eso de que la critica propositiva…no, ¡qué critica propositiva ni qué carajos!, vamos para adelante con la crítica y con el debate y vamos a discutir acaloradamente, incluso, pero con sensatez y madurez los acuerdos correctos a favor del país”.
—¿Lo veremos mucho tiempo en la bancada de Acción Nacional?
—Mientras no me corran yo no me voy. Dejando claro, a mí me invitaron. Yo nunca voy a un lugar que no me invitan. Soy todo, menos gorrón e ingrato.
—¿Esto fue un sobresalto?
—Mío no. Estoy haciendo un llamado al gobierno federal para que combata seriamente con compromiso al narcotráfico y a la narcopolítica en Sinaloa. Es denuncia, reclamo y exigencia, como diputado que busca que se atiendan los problemas de su estado, donde hay narcotráfico y narcopolítica.
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Bajo Reserva
22 de febrero de 2010
Fueron las muestras de apoyo las que condujeron al diputado federal Manuel Clouthier a tomar la decisión de inscribirse al PAN, partido desde el cual ha luchado su familia desde hace casi medio siglo. Que el equipo de César Nava le pidiera la curul por criticar la lucha desigual (en sus palabras) del gobierno federal contra los cárteles, no fue bien visto por todos. Muchos consejeros y personalidades panistas se sienten con las barbas en remojo desde hace tiempo; aunque no lo expresan públicamente como Clouthier (quien, como su padre el Maquío, se caracteriza por la defensa férrea de sus ideas), ven con preocupación cómo el partido se ha cerrado a la crítica. El presidente Felipe Calderón es y ejerce como el primer panista del país, señalan; entonces cualquier muestra de independencia de ideas es fácilmente señalada como deslealtad. Clouthier prepara su registro al PAN para cuando bajen las aguas; mientras, corre la especie entre panistas que el intento de censura ha otorgado al sinaloense un estatus que no tenía: lo ven con los tamaños de un buen precandidato presidencial.

Apunte final: Clouthier, hace un año: “[Vicente Fox] le permitió al crimen organizado identificar que había una oportunidad de negociar directamente con gobernadores para ir generando espacios territoriales literalmente de mutua conveniencia”. ¿Cuál es la sorpresa?

Narcopercepción

Columnas Estrictamente Personal/Raymundo Riva Palacio
Narcopercepción
Ejecentral. com February 22, 2010;
Tardaron 72 horas en el gobierno federal para lanzar la ofensiva en contra del diputado Manuel Clouthier por haber dicho que la guerra contra el narcotráfico no había tocado a Sinaloa, pero al final fue ruda. El miércoles por la noche Clouthier recibió una carta del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, refutando su dicho, y al día siguiente pidieron su expulsión del PAN. Clouthier absorbió el enojo presidencial que como contexto tiene la cada vez más insistencia pública de que en este sexenio el cártel que menos ha sido tocado es el de Sinaloa. Y recogió la atención nacional porque en Sinaloa no es sólo el estado que vive un proceso electoral, sino desde donde se desafía permanentemente la seguridad nacional.
No le gustó al gobierno las imputaciones de Clouthier y le envió a la aplanadora azul. Pero las declaraciones de Clouthier no llevaban un solo destinatario, sino dos. Este, que es el PRI, no ha dicho nada, y la razón por la cual el diputado estalló en la prensa es precisamente porque el candidato del PRI al gobierno de Sinaloa es Jesús Vizcarra, a quien hace ya más de dos años que “Malecón”, la columna institucional del periódico El Noroeste, que es en buena parte de su familia, lo señaló de estar vinculado al narcotráfico, y el PAN le está allanando el camino al triunfo.
Vizcarra nunca atajó enérgicamente las imputaciones en “Malecón” ni las posteriores en la prensa nacional, porque consideró que eran infundios. Como era de esperarse, crecieron. Cuando hace tiempo circuló una vieja fotografía en la que aparecía junto con Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los jefes del Cártel de Sinaloa, no aclaró las razones de esa cercanía. Al republicarla el diario Reforma hace unas semanas, se presentó en la PGR para pedir una carta de buena conducta, que fue un mero acto mediático, pues la PGR no hace eso. Liébano Sáenz y Miguel Ángel Yunes, que en el pasado fueron acusados de actos ilícitos de envergadura, pidieron a la PGR que los investigara. Lo hizo, cruzó sus nombres en averiguaciones, los declaró y los eximió de cualquier responsabilidad.
El aspirante a la gubernatura de Sinaloa no hizo nada de esto. Más aún, Vizcarra no quiere enfrentar abiertamente las imputaciones. Se ha negado sistemáticamente a dar entrevistas y en una plática dijo que si llegaba a la gubernatura, pediría “en privado” al gobierno federal que atacara al narcotráfico en su estado. ¿En privado?, se le cuestionó. ¿No sería mejor exigirlo abiertamente y deslindarse públicamente de “El Mayo” Zambada, de quien dicen en Culiacán es compadre? “Se enojaría”, respondió Vizcarra. Claro que se enojaría, se le dijo, pues a “El Mayo” le debe interesar que la gente crea que el gobernador es su compadre. Vizcarra insistió en la molestia que podría causar ese deslinde a Zambada. “Prefiero pagar costos en credibilidad que hacer el deslinde público”, ratificó.
Clouthier se refiere precisamente a esas oscuras realidades. “Sinaloa es un mugrero promovido desde el poder estatal”, dijo a la prensa, aunque se contuvo de señalar al gobernador, Jesús Aguilar Padilla, quien impuso a Vizcarra como candidato, como responsable directo de ese “mugrero”. El diputado panista habla abiertamente de la “narcopolítica” y de los “narcoempresarios” en su tierra, como dos ejes vinculados eficientemente a la delincuencia organizada, contra los que en el gobierno federal “no tocan ni el tronco ni la raíz”. Su afirmación toca heridas abiertas.
Si bien, como le refutó el gobierno federal, la guerra contra el narcotráfico sí ha tocado al Cártel de Sinaloa, el nivel de golpes no es equiparable al que se ha tenido contra otras organizaciones criminales. El Cártel Tijuana fue desmembrado y prácticamente desapareció; el del Golfo estuvo a punto de correr esa suerte, por lo que se corrió al sur de México y a Centroamérica para sobrevivir; al de Juárez y los Amezcua, les han detenido a prominentes miembros de las familias que los encabezan; hay una cacería contra la Familia Michoacana; a los Beltrán Leyva les eliminaron y anularon a sus dos principales dirigentes. El de Sinaloa es diferente.
Desde que en octubre de 2008 arrestaron en la ciudad de México a Jesús “El Rey” Zambada, jefe de las operaciones en el centro del país, no ha habido ningún otro golpe de esa magnitud a Sinaloa. Aunque se ha detenido a sicarios prominentes del cártel, las cabezas siguen sin ser tocadas: “El Mayo” Zambada, Ignacio Coronel –quien ni siquiera está en el imaginario de los mexicanos- y Joaquín “El Chapo” Guzmán –venido a menos, pero quien jala la marca de esa organización-. La percepción popular, reforzada por Clouthier, es que se manejan con una libertad que no tiene el resto de los criminales.
Clouthier ha sugerido que desde el gobierno federal podría haber un acuerdo con el poder político en Sinaloa. ¿Acaso un pacto para que el PRI gane la gubernatura? El mejor candidato que pudo haber tenido el PAN, con posibilidades de triunfo, era Heriberto Félix, pero el presidente Felipe Calderón le cambió el destino al hacerlo secretario de Desarrollo Social. Clouthier quiso ser candidato, pero ni Calderón ni el líder del PAN, César Nava, le dieron el apoyo. Sin candidato fuerte, el PAN camina hacia la derrota en un estado donde la última elección presidencial todos sus candidatos perdieron salvo Felipe Calderón.
Sinaloa no es una elección como las otras 11 donde se pone en juego el gobierno estatal. Desde esas tierras se construyó la narcopolicía, se fortaleció la narcopolítica y florecieron los narcoempresarios. En una de las pláticas con Vizcarra, cuando se defendía de las imputaciones de vínculos al narcotráfico, se le dijo que el momento en que se encontraba, la percepción era más fuerte que la realidad, y que si no aclaraba todo, se convertiría en un “narcocandidato” y luego en el “narcogobernador” de un “narcoestado”. Prefirió el silencio. El PAN se irá con un candidato para perder y el gobierno sigue sin golpear la cúpula del Cártel de Sinaloa. Luego se indignan que Clouthier les diga con palabras lo que han mostrado con hechos.

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