6 jul. 2009

Aprender de la Historia

Los iraníes debemos aprender de la Historia/Shahriar Mandanipour, escritor iraní. Sus obras sufrieron censura en Irán. La versión española de este artículo, originalmente escrito en farsi, ha sido traducida del inglés
Publicado en español en EL MUNDO, 06/07/09;
Irán es la tierra de la reincidencia, un país diferente a todos los demás de Oriente Próximo. En 1905, fue el primer país de la zona en el que se produjo una revolución por la democracia y la libertad. Sin embargo, a partir de aquella revolución, los iraníes hemos tenido que afrontar nuevas formas de dictadura y opresión. En 1953, gracias a un golpe de Estado orquestado por los Estados Unidos, el Sha destituyó a nuestro primer ministro, democráticamente elegido y partidario de la nacionalización del sector petrolero, y los iraníes perdimos la mejor oportunidad que hemos tenido para graduarnos en democracia. Al golpe de Estado le sucedió una nueva etapa de represión y ejecuciones. En los años siguientes tuvimos unas cuantas sublevaciones más, que asimismo fueron sofocadas.
No pasó mucho tiempo sin que los mejores y más brillantes de nuestros universitarios se sumaran a los grupos de oposición y a facciones guerrilleras, y muchos de ellos fueron ejecutados. Fue entonces cuando llegamos a la revolución islámica de 1979. Sabíamos lo que no queríamos, pero no sabíamos lo que queríamos. Durante el régimen del Sha, no sufrimos problemas económicos graves; simplemente queríamos libertad. Así que montamos otra revolución y cambiamos de régimen. Sin embargo, la libertad no era para nosotros más que una palabra, un lema que nos parecía bien. No teníamos una idea cabal de lo que era. Se crearon innumerables partidos políticos, pero ninguno tenía un plan de futuro. Paralelamente, se fundaron centenares de revistas y periódicos, todos ellos con sus respectivas orientaciones políticas, y cada uno publicaba artículos en contra del resto de las publicaciones y de los demás partidos políticos. Todo aquello tomó unas proporciones tan desmesuradas que unos oportunistas se hicieron con el control del poder. Y entonces todo degeneró en lo que ha degenerado.
La historia se está volviendo a repetir hoy en Irán. Los de mi generación, la de los que tenemos más de 50 años, hemos sido testigos de cómo nuestros sueños se han ido quedando en nada uno tras otro. Ahora, las nuevas generaciones se manifiestan valientemente en las calles. Los muelen a palos, los detienen, los torturan y, cuando la policía los mata al cargar contra ellos, el Gobierno se muestra reacio a entregar sus cadáveres a las familias, que con frecuencia se topan con la prohibición de celebrar funerales por sus hijos. El problema que tenemos los iraníes es que las nuevas generaciones no aprenden de las amargas experiencias de las anteriores y terminan por hacer lo mismo que ellas.
Quizá la razón de esta reincidencia sea la censura férrea que ha echado raíces en Irán. Para borrar la memoria histórica del pueblo, cada régimen ha empezado por cambiar los libros de Historia. Han prohibido que se reimpriman libros publicados con anterioridad y han cambiado los nombres de las calles que el respectivo régimen anterior había puesto en honor de personajes notables y acontecimientos importantes. Quizá la razón de esta reincidencia sea que se han prohibido las publicaciones independientes y que las generaciones anteriores se ven imposibilitadas para transmitir sus experiencias a las generaciones posteriores. Quizá la razón de esta reincidencia sea que los iraníes leen realmente poco; a pesar de contar con una población de más de 70 millones de habitantes, las tiradas de libros se han quedado reducidas a 700 ejemplares. Quizá la razón de esta reincidencia sea que nos aferramos a nuestro pasado y son raras las ocasiones en que miramos hacia el futuro. Nos sentimos orgullosos de nuestra gloriosa Historia antigua y satisfechos con ella. Sólo hemos adoptado una ligerísima apariencia de modernidad. Conducimos los últimos modelos de Mercedes y BMW por nuestras avenidas, aceptamos diseños arquitectónicos posmodernos en la construcción de nuestras viviendas, centros comerciales y tiendas. Sin embargo, a muchos de nosotros todavía nos corre por las venas una cultura de celo y fanatismo religiosos. En fin, quizá la razón de esta reincidencia sea que Irán no ha pasado por la experiencia de un Renacimiento.
En Irán hay otro movimiento en marcha. La policía antidisturbios del país, armada con la parafernalia más moderna que puede adquirirse en países europeos, reprime y sojuzga a los manifestantes iraníes. Con la ayuda de una de las versiones más ultramodernas de aplicaciones informáticas, comprada también en occidente, se filtran miles de páginas web y blogs. Se ha reducido la velocidad de internet y, a consecuencia de ello, las noticias se propagan fundamentalmente de boca en boca en un país que se enorgullece de albergar el mayor número de blogueros de todo Oriente Próximo. La literatura iraní, que había experimentado un florecimiento durante los años ochenta y noventa a pesar de la censura, se ha visto aquejada de asfixia y de desesperanza bajo la presidencia de Ahmadineyad.
Irán tiene la posibilidad de ser uno de los países más ricos y cultos del mundo. Sin embargo, más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. En consecuencia, los iraníes están descontentos. Durante treinta años se han visto sometidos a presiones políticas, sociales y económicas. No han tenido siquiera la libertad de elegir la forma de vestirse. Muchos tienen que trabajar pluriempleados para sacarse un sueldo de miseria. No es de extrañar que ahora salgan a las calles a manifestarse. No obstante, carecen de un auténtico líder. La mayoría de los que, en estas circunstancias, podrían encabezar este movimiento han sido asesinados o recluidos en prisión incomunicada, o se han hecho viejos en un rincón de su casa. La Historia en Irán no hará sino repetirse de nuevo. Vamos a dar por hecho que el pueblo iraní culminará con éxito el cambio o la reforma del régimen actual. ¿Qué ocurrirá después? ¿Qué vamos a querer hacer a continuación? No hay respuesta a estas preguntas
.
Noche tras noche, los iraníes gritan ¡Allahu Akbar! (Dios es grande) y ¡Muerte al dictador! desde las azoteas de sus casas. Son las mismas frases que se repetían en las noches de la revolución contra el Sha. Sin embargo, hay una novedad alentadora en esta nueva sublevación y es que, con independencia de que logren su objetivo o los aplasten, los manifestantes desfilan por las calles en silencio. No se ve ni un solo puño cerrado ni se oyen consignas de muerte a esto o a aquello, y en este silencio se encierra un secreto que, en algún momento del Irán futuro, con todas sus paradojas, se revelará al mundo.

Opinión del profesor Samuelson

Por qué se equivocaron los economistas/Robert J. Samuelson, columnista de The Washington Post
Pubñlicado en EL MUNDO, 06/07/09;
Nial Ferguson es un personaje poco corriente: académico respetado al tiempo que polemista de éxito. Ferguson, británico, ha enseñado en Oxford, en la Universidad de Nueva York y ahora Harvard. Ha escrito sobre la Primera Guerra Mundial, el Imperio Británico y los Rothschild (la dinastía bancaria más poderosa de Europa). Uno de los argumentos secundarios más intrigantes de la actual crisis económica es el fracaso de la mayor parte de los economistas a la hora de predecirla. Estamos inmersos en la crisis más espectacular desde la Gran Depresión, y el único colectivo que dedica la mayor parte de su horario laboral a analizar la economía no la vio venir. Oh, sí, unos cuantos economistas pueden reivindicar cierta previsión. Pero son minoría. A la mayoría le pilló por sorpresa como al resto de los mortales. ¿Por qué? Esta es la pregunta de rigor que, a fecha de hoy, no tiene una respuesta clara. En la práctica, los economistas no han hecho un ejercicio serio de autocrítica para explicar su fallo. Hemos visto algunas teorías puntuales y recriminaciones partidistas. «La ideología del libre mercado» es el chivo expiatorio estándar bajo la premisa de que la mayoría de los economistas son «ideólogos del libre mercado» Pero eso no es cierto. La crisis sorprendió a los economistas conservadores y a los izquierdistas, a republicanos y demócratas por igual.
Ferguson es un guía capaz. Relata la creación del mercado de bonos por las ciudades-estado italianas del siglo XIV como una manera de financiar sus guerras entre sí; explica las burbujas de la compañía South Sea y Misisipí en Inglaterra y Francia en el Siglo XVIII como manipulaciones del mercado basadas en las riquezas soñadas del Nuevo Mundo; y finalmente, se detiene en la reciente burbuja inmobiliaria. El trepidante recorrido de Ferguson sugiere que existen dos motivos para que la actual crisis avergüence a la mayor parte de los economistas. El primero implica al propio sector de las finanzas. La crisis se originó en los mercados financieros (de acciones, bonos y muchos títulos complejos), y aun así las finanzas ocupan una posición accesoria en la economía de referencia. Son estudiadas por una subfamilia de economistas, y los mercados financieros -sus subidas, bajadas y efectos colaterales- no son considerados grandes causas de expansiones o contracciones económicas. Si usted resta importancia a los mercados financieros y los mercados financieros son decisivos, está usted con el pie cambiado. Los mercados financieros inflaron la verdadera burbuja inmobiliaria; el mayor nivel de riqueza inmobiliaria y accionarial despertó la ampliación del gasto del consumidor; las pérdidas en los títulos hipotecarios «de riesgo» provocaron el derrumbe de la confianza. Algunos economistas han reconocido el error a regañadientes, aunque
de forma disimulada.
Pero hay un error más extendido: ignorar la Historia. En general, a la mayor parte de los economistas no les preocupa gran cosa la Historia. La bibliografía universitaria dedica poco espacio, si es que dedica alguno, a explorar los ciclos económicos del siglo XIX. El acento se pone en «los principios de la economía» (el título de muchos textos básicos), como si la mayor parte de ellos fueran inmutables. Los economistas elaboraron modelos matemáticos elegantes. «Durante años los teóricos dominaron el terreno», escribe el historiador económico Barry Eichengreen, de la Universidad de Berkeley. «Fueron los miembros más prestigiosos de la profesión». La Historia es caótica y en cambio permanente, recuerda Ferguson. Depende de las instituciones, las tecnologías, las leyes, los valores culturales y religiosos, los gobiernos, las opiniones generalizadas y mucho más. La creación de modelos y teorías proporciona nociones básicas. Pero con frecuencia, las premisas de los modelos se alejan de manera tan radical de la realidad que las conclusiones se vuelven inútiles. Alguien que estudia la Historia se vuelve humilde ante los cambios incesantes y la mezcla caprichosa de incentivos.

Medina Mora

Columna Estrictamente Personal/Raymundo Riva Paacio
El traidor de cuello blanco
Publicado en Ejecentral.com.mx
El día en que se estrelló el avión donde viajaba el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y su ex colaborador José Luis Santiago Vasconcelos, Eduardo Medina Mora llegó al epicentro de la tragedia seis horas después, con su eterna sonrisa de media boca, entre cínico y ladilla, bromeando y contando chistes. El día que se agudizaba la crisis entre el gobierno federal y el de Sonora por el incendió en la guardería de Hermosillo, continuó con sus planes: asistió al estadio de Ciudad Universitaria para ver el primer partido de la final de futbol entre Pumas y Pachuca. El procurador general, uno podría decir, en toda su dimensión.
“Gualo”, como le dicen sus viejos amigos, es un personaje singular. Profundamente religioso -va todos los domingos a misa y comulga-, llegó a la administración pública por la puerta grande, se colocó en el lado opuesto de Felipe Calderón cuando buscaba la candidatura a la Presidencia, fracasó en cada uno de los cargos en los cuales se le encomendaron, y sin embargo, siempre cayó para arriba. Su carrera política es tan meteórica como sorprendente. ¿Por qué no se ha caído? Los políticos responden: porque el Presidente no tiene con quién remplazarlo, porque nadie quiere su cargo. En Washington añaden: es un “activo” de los servicios de inteligencia estadounidenses. Los cínicos comentan: lo respalda Televisa.
Todo puede ser una mera especulación, o no. Hay hechos que avalan las versiones, pero no hay confirmaciones contundentes. El caso es que Medina Mora, con todos los agravios que ha cometido contra la nación -por su incompetencia-, y contra el presidente Calderón -por su ineficiencia-, permanece fuerte en su puesto y, aparentemente, quitado de la pena. Quién fuera este catrín que no se ensucia las manos. Sus respaldos, en todo caso, sí tienen que ser muy fuertes.
Medina Mora aterrizó en el gobierno federal con la administración de Vicente Fox, de la mano del secretario de Gobernación, Santiago Creel, quien lo conocía como abogado y sabía de sus trabajos en el campo de la seguridad en el Grupo Desc. Creel lo invitó a ser director del CISEN, y al poco tiempo de haber llegado ahí, había puesto en la calle a alrededor de tres mil personas. El nunca aceptó esa cifra, y dijo que el cese había sido menor de 300. Pero para efectos prácticos, fue el desmantelamiento del servicio de contraespionaje, indispensable para la seguridad nacional.
Eliminó recursos humanos con lo que cerró fuentes de información. Mantuvo la tecnología en las condiciones en la que la encontró, sin invertir en nada, produciendo nuevos rezagos. Tomó decisiones que resultaron muy costosas para el país, como cuando presionado por el presidente Fox en agosto de 2001 por unos bombazos en bancos que se adjudicaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo, Medina Mora obligó a su gente a dar resultados. Fue tan fuerte la presión, que forzó a que se “reventaran” dos casas de seguridad del EPR, al que pertenecían las FARP, que habían sido ordeñadas durante más de cinco años. Fox pudo decir públicamente que habían descubierto a los autores, pero sólo como siglas, pues se les escaparon los jefes del EPR, sus lugartenientes, y detuvieron únicamente a dos de sus hijos, que tuvieron que ser liberados años después.
Lejos de pagar por ello, siguió avanzando. Fox lo nombró secretario de Seguridad Pública a la muerte de Ramón Martín Huerta, en 2005, y se la jugó con Creel en la contienda con Calderón por la candidatura presidencial. Cuando se acomodaba el nuevo gabinete calderonista, él aspiraba quedarse en su cargo, pero terminó, en un puesto nada despreciable, como procurador general. Ahí, por lo que le toca, ha hecho muy poco del fondo, y mucho en relaciones públicas.
Las reformas fundamentales, como las quería Calderón, no las ha podido sacar, pero nadie le ha cobrado cuentas. Durante dos años, para un observador cuidadoso de sus conferencias de prensa, siempre salió a anunciar los avances de las secretarías de la Defensa, Marina y Seguridad Pública, con un fraseo como si fueran de él. Detenciones, decomisos espectaculares, erradicación de plantíos. Todo lo que pertenecía a otras áreas. Sus casos se cayeron de manera regular por un mal armado -el último en riesgo es el del empresario mexicano de origen chino Zhenli Ye Gon-, y la gangrena de la corrupción y la penetración de los cárteles llegó a su propia recámara.
Medina Mora, ciertamente, tiene buen cobijo. En Estados Unidos, la CIA lo tiene en muy alta estima, así como la DEA. Hay razones. Se ha convertido en su gestor para que puedan ampliar sus niveles de operación en México, llegando a permitirles que participen físicamente en operativos e interrogatorios que deberían de ser totalmente soberanos de las autoridades mexicanas. De esto, no le ha informado al Presidente, como tampoco le advirtió de cómo los cárteles de la droga habían comprado la voluntad de quienes se supone debían combatir, hasta que pudo inventar, al vapor la Operación Limpieza.
Los medios, ya que no el gobierno, tampoco lo han tocado. Tiene inmunidad. Con los periódicos, o les vende favores político-judiciales a cambio de privilegios en el manejo editorial de los asuntos delicados de la PGR, o los tiene cerca mediante la entrega de averiguaciones previas de forma exclusiva. En la televisión también tiene un halo de protección. En buena parte, se podría decir, porque está asociado con ellos, como en el caso de Televisa, donde es amigo de la infancia del vicepresidente político de la empresa, Bernardo Gómez, y socio de CreaTV, donde sus pares son CIE, la principal empresa de entretenimiento en México, TVPromo, de Carlos Quintero, hermano de Alejandro, quien lleva la mercadotecnia comercial y política de Televisa, y el historiador Héctor Aguilar Camín.
Los empresarios son una fuente de su permanencia. Fue asesor del sector agropecuario durante las negociaciones del Tratado de Libre Comercio, trabando una muy estrecha relación con los productores de Sonora, y fue consejero en el Consejo Coordinador Empresarial, que violó la ley electoral para atacar a Andrés Manuel López Obrador durante la campaña presidencial. En varios momentos ha
provocado la ira del Presidente, pero Calderón no va más allá de los regaños. En el entorno del mandatario tienen a Medina Mora como un “traidor” político, pero no parece inquietarlo mucho. Él vive para él, trabaja para él y hace relaciones públicas para él. O ahora, también para Josefina Vázquez Mota, a quien ven los panistas enemigos de Calderón, como una posible candidata a la Presidencia, contra el candidato calderonista. No digan que Medina Mora no aprende del pasado. Lo hace muy bien, pues no existe ningún castigo para no hacer lo que ha hecho durante casi una década, y en cambio, muchos incentivos para mantener esa línea de conducta. Quien no aprende, por si alguien no se ha dado cuenta, es el Presidente.
rrivapalacio@ejecentral.com.mx

Primer damnificado en el PAN

Germán Martínez renuncia a dirigencia del PAN
Tras las derrotas electorales que ocurrieron el domingo pasado, en las que perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y cinco de seis gubernaturas, en un mensaje a la prensa desde la sede nacional de este partido optó por no seguir al frente de este instituto político.
El panista dijo que seguirá siendo blanquiazul, pero "asumo completamente la parte de responsabilidad que tiene el presidente nacional".
Acompañado de su esposa Liliana y del representante del PAN ante el IFE, Roberto Gil y de Rogelio Carbajal, secretario general del partido, agradeció a todo su equipo de trabajo la entrega y dedicación que mostraron durante su gestión.
"Estoy convencido de que en política se deben asumir las consecuencias del desempeño propio, siempre tuve claro que de no lograrse esa meta, en la persona del presidente nacional recaerían las consecuencias".
Hoy en la mañana Martínez Cázares tuvo un encuentro con el presidente Calderón y con la jefa de campaña Josefina Vázquez Mota.
***
Mensaje del presidente nacional del PAN Germán Martínez Cázares
Los resultados de ayer fueron adversos para Acción Nacional.
Hemos tenido triunfos sí, Sonora, entre ellos.
Felicito al nuevo Gobernador panista Guillermo Padrés Elías.
Animado por las convicciones panistas de siempre, las que le dieron vida y sentido a Acción Nacional, me comprometí fuerte en la campaña electoral.
Construimos un discurso, una propuesta y una imagen de campaña para diferenciarnos clara y contundentemente de nuestros adversarios, para definir una ruta de futuro.
Animé a muchos panistas, mujeres y hombres, a participar. Generé acuerdos de unidad interna. Convocamos a ciudadanos sin credencial del PAN y nos lanzamos a buscar la confianza de los ciudadanos.
No obtuvimos mayoritariamente esa confianza.
Felicito a todos y cada uno de los ganadores de mi Partido; y, con sinceridad democrática, también felicito a los vencedores de otras fuerzas políticas.
Muchos pueden ser los motivos de la derrota.
El Partido tiene que abrir, de manera ordenada, un período de reflexión crítica sobre los motivos internos y algunos desempeños externos que nos orillaron a estos resultados.
Asumo completamente la parte de responsabilidad que tiene el Presidente Nacional.
Son mi responsabilidad todos y cada uno de los resultados electorales.
De cara a esta elección fije una meta. Trabajé intensamente por alcanzarla, pensando siempre en el interés del PAN y de México.
Estoy convencido de que en política se debe asumir las consecuencias del desempeño propio.
Siempre tuve claro que de no lograrse esa meta, en la persona del Presidente Nacional recaerían las consecuencias.
Mi gestión no alcanzó el éxito esperado en la conducción del esfuerzo generoso de los panistas.
Tampoco fue posible convertir, de manera legítima y democrática, la aprobación que tiene el Presidente Calderón entre los ciudadanos, en confianza para los candidatos del PAN.
El desencanto de los ciudadanos frente a los políticos, tiene que ver con la responsabilidad de los actos públicos que construimos.
La derrota es el momento más claro para demostrar que en Acción Nacional hay dignidad, ética de la responsabilidad y cultura de la dimisión.
Anuncio que el día de hoy he tomado la decisión de renunciar a la Presidencia Nacional del PAN.
Convocaré, de acuerdo a nuestros Estatutos Generales, a una sesión de Consejo Nacional, para elegir, en un plazo de 30 días, a un nuevo Presidente Nacional.
Hace unos minutos he convocado al Comité Ejecutivo Nacional para preparar esa reunión del Consejo Nacional y esa convocatoria.
Seguiré participando con lealtad en mi Partido.
Me avocaré en estos días, responsablemente, a preparar de manera ordenada, el proceso de sucesión interna.
En estos días, también, antes de la sustitución, defenderé, en todas las instancias legales, los triunfos que obtuvieron nuestros candidatos.
No abandonaré ni dejaré sin apoyo, a uno solo de nuestros triunfos, por pequeño que parezca.
Espero, deseo, con ánimo de futuro y pensando en el país por encima, de mí Partido, que este acto también sirva para reconstruir puentes entre adversarios políticos y construir los acuerdos legislativos que están demandando los mexicanos.
El PAN sabe triunfar, sabe reconocer la derrota y sabe acordar bienes públicos con sus adversarios.
Agradezco a mi equipo de trabajo, su entrega y su dedicación.
Finalmente, le recuerdo a los panistas, aquel consejo del fundador, Manuel Gómez Morin, que sentenciaba: “que la derrota no paralice, sino instigue, que el simple apetito no se mezcle jamás con el propósito, que si falta un responsable haya muchos para substituirlo…”
Seguro estoy que en este gran Partido, hay muchas mujeres y hombres de bien para conducir el propósito común de los panistas.

La nueva justicia penal


La nueva justicia penal/Fred Alvarez
Publicado en Código Topo de Excélsior, 6 de ulio de 2009;
El pasado 18 de junio, justo a un año de haber sido publicadas las reformas constitucionales en materia de justicia penal –artículos 16, 17, 18, 19, 20, 21, y 22; fracciones XXI y XXIII del artículo 73; la fracción VII del artículo 115 y la fracción XIII del apartado B del artículo 123- se instaló el Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal. Este órgano es “una instancia de coordinación que tiene por objeto establecer la política y la coordinación nacionales necesarias para implementar -en un lapso de máximo ocho años (siete ya)-, en los tres órdenes de gobierno, el Sistema de Justicia Penal en los términos previstos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, a saber: adoptar un sistema de juicios orales y debido proceso, que se caracteriza por su trasparencia, profesionalización de las policías, investigación científica de los delitos, prisión preventiva como excepción, equilibrio procesal entre el ministerio público, víctimas y acusados, mayor control de parte de los jueces durante el proceso y audiencias públicas en presencia del juez para el desahogo de pruebas, entre otros avances.

Espionaje: todos, espián

Todos, todos espían
RODRIGO VERA
Revista Proceso # 1705, 5 de julio de 2009;
Gobiernos locales, partidos políticos, empresas y hasta el crimen organizado realizan labores de inteligencia para servir a sus intereses particulares. Nadie se salva de ser espiado, y todos lo hacen impunemente, asegura el investigador Enrique Condés Lara. Además, advierte que el Estado no sólo perdió el monopolio del espionaje, sino que es espiado por distintos actores.
La salida de Luis Téllez de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), provocada por la filtración de llamadas telefónicas suyas, aparecía como el último escándalo provocado por el espionaje telefónico, una vieja práctica ilegal utilizada para la venganza y el chantaje político y que hoy, con los avances tecnológicos, ha cobrado mayor impulso.
Pero el último siempre es el siguiente…
Sin un marco legal que lo contenga, este espionaje dejó de ser monopolio de los servicios de inteligencia del Estado mexicano para ser utilizado ahora no sólo por los distintos partidos políticos, gobiernos locales o grupos empresariales, sino también por los cárteles del narcotráfico, cuyos equipos de inteligencia les permiten conocer con antelación los operativos policiacos en su contra.
Enrique Condés Lara, especialista en espionaje político, afirma:
“En la clase política mexicana, todos se espían unos a otros. Y quienes se quejan de ser espiados también practican el espionaje telefónico. Nadie se salva. Cuando eran oposición, los panistas se quejaban de ser espiados por los gobiernos del PRI, pero ahora ellos recurren a las mismas prácticas.
“Con el fin de conocer los movimientos del adversario, el espionaje también lo practican los gobiernos estatales y los partidos políticos. Incluso, en el gobierno se espía a los propios integrantes del gabinete presidencial.”
–¿El gobierno federal vigilándose a sí mismo? –se le plantea.
–Exactamente, pues los presidentes de la República necesitan saber qué traman sus subalternos, así le juren lealtad absoluta. No olvidemos que los secretarios de Estado concentran gran poder y, por lo tanto, pueden ocasionar alguna desestabilización.
“Todo esto ha provocado una terrible paranoia entre los políticos y funcionarios públicos. Para comprobarlo, basta hablarles por teléfono pidiéndoles alguna información, para que de inmediato reparen: ‘No, por teléfono nada’. La comunicación telefónica dejó de ser confiable.”
Condés Lara asegura que, tecnológicamente, ya es posible realizar la fantasía que el escritor George Orwell plasmó en su novela 1984, donde un ente omnímodo vigilaba la vida privada de las personas:
“Ya existen los recursos técnicos para llevar a cabo el acecho y la vigilancia permanente a la intimidad de las personas; la idea orwelliana del big brother empieza a realizarse”, dice Condés.
–¿El Estado como un ente que todo lo vigila?
–No, en ese punto falló la profecía del big brother, que partía de un Estado fuerte y cerrado. Hoy vemos que el Estado no tiene el monopolio del espionaje, es un Estado débil, con muchas quebraduras y raspaduras, y que además es espiado por distintos actores.
“Todavía en el siglo XX prevaleció la idea de un Estado por encima de los ciudadanos, que vigilaba a los enemigos del presidente y luego los eliminaba sin tener que consultar a nadie. Hoy vemos que los enemigos cambian constantemente, que están dentro y fuera del gobierno, que unos y otros se espían… En fin, es muy caprichoso el asunto.
“El espionaje telefónico no sólo se da del Estado hacia sus gobernados, sino también al revés. Además lo practican las grandes empresas, para saber los movimientos de sus competidores en el mercado. Y los cárteles mexicanos del narcotráfico suelen interceptar los teléfonos de la policía para conocer los operativos en su contra.
“Sí, muchas de las ejecuciones de jefes policiacos perpetradas por el narcotráfico no son sólo resultado de delaciones internas, sino del espionaje telefónico que permite a los capos ubicar a sus víctimas.”
Investigador de la Universidad Autónoma de Puebla, autor de Los papeles secretos del 10 de junio y de la serie de cuatro tomos titulada Represión y rebelión en México, en los que aborda ampliamente el tema del espionaje político, Enrique Condés indica que el crimen organizado, en distintas partes del mundo, utiliza los avanzados recursos tecnológicos para realizar espionaje.
“El caso más destacado es el manejo tecnológico que despliega el terrorismo islámico. Al grado de que tiene hasta su propia transmisora de televisión, Al Jazeera”, comenta.
Y agrega que el boom de la telefonía celular y del internet ha facilitado aún más el espionaje:
“A diferencia del espionaje en teléfono fijo, para el que se requiere ‘pinchar’ la línea, el espionaje en teléfono celular resulta mucho más fácil, pues la comunicación está en el aire y de ahí se pesca. Aún más sencillo resulta espiar las comunicaciones por internet, porque son continúas; basta con saber decodificar.
“Inclusive, varias empresas del ramo ofertan sus servicios y productos. Se pueden comprar chips, sistemas de detección y escaneo de comunicaciones, micrófonos unidireccionales de alto alcance y muchas innovaciones más.”
Pero finalmente, dice Condés, el objetivo de este tipo de espionaje sigue siendo el mismo: “Acabar o chantajear al rival político”.

Tradición ilegal

Indica que la salida de Luis Téllez como titular de la SCT, es el último golpe mediático del espionaje telefónico. Comenta:
“El caso Téllez evidenció la indiferencia de la clase política. Nadie protestó por tratarse de un acto ilegal. La atención se concentró en el contenido de las grabaciones de Téllez; lo que dijo del expresidente Carlos Salinas y del PRI, las expresiones que utilizó. Fue un morbo muy explicable porque la gente quiere saber cómo son los políticos en la intimidad.”
Esas grabaciones se filtraron a mediados del mes pasado. En ellas, Téllez acusaba a Salinas de Gortari de haberse robado “la mitad de la partida secreta de la Presidencia de la República”; renegaba del régimen panista al decir “me cae que extraño al PRI”, y despotricaba contra la gente de su enemigo Héctor Osuna, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), al señalar “que se queden con Osuna y que se lo metan por el culo...”.
Téllez no pudo sostenerse ante el escándalo que provocaron sus opiniones dichas en privado. Tuvo que renunciar al cargo el pasado 3 de marzo. Pero antes, presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) por la “indebida intervención y divulgación” de sus llamadas telefónicas.
El analista Jesús Silva-Herzog Márquez, en su artículo Espías, individuos y Estado, publicado en el diario Reforma el 23 de febrero pasado, señaló que el espionaje telefónico es “una práctica sin castigo en la ley, sin sanción en la opinión pública, bienvenida en la práctica periodística y con buen precio en el mercado”.
Agregó que “el público no repudia sino que, por el contrario, agradece la difusión de infidencias”, mientras que “el delincuente que interfiere las comunicaciones de su enemigo (o de su aliado) encuentra en los medios la plataforma perfecta para hacer negocio o para golpear a su adversario. El negocio del espionaje tiene en la difusión mediática su complemento perfecto; la práctica de la extorsión encuentra ahí su alimento fundamental”.
Condés Lara señala, sin embargo, que “la mayor parte de la información obtenida a través del espionaje telefónico no trasciende al público. Ésta queda reservada para el manejo y la toma de decisiones de quien espía, o para que la utilice en chantajes directos con el espiado”.
En Represión y rebelión en México, apoyado en reportes de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad (DFS) y de otras instancias de espionaje, Condés ventila algunos de estos chantajes políticos, como el que le hizo el presidente Gustavo Díaz Ordaz al banquero Agustín Legorreta Chauvet, quien fuera director del Banco Nacional de México.
Díaz Ordaz espiaba a Legorreta y supo de cinco homicidios de campesinos morelenses en los que el banquero estuvo implicado, por una pugna de terrenos colindantes con Cuernavaca. A cambio de su silencio, el presidente logró que Legorreta apoyara la política económica de su administración.
Dice Condés:
“En México hay una fuerte tradición de espionaje político. Desde antes de la Revolución, Porfirio Díaz espiaba a sus opositores hasta en Estados Unidos. Con los regímenes posrevolucionarios continúo esa práctica. Por ejemplo, es grandísimo el expediente del general Lázaro Cárdenas, siendo ya expresidente. La DFS no solamente interceptaba sus llamadas telefónicas, sino también las de sus familiares, ayudantes y sirvientes. A todos los vigilaba.
“Cuando las líneas telefónicas no estaban tan extendidas, y aún no aparecían los celulares y el internet, había una sistemática violación a la correspondencia escrita, al grado de que, en los sesenta, fue puesto como director de Correos Miguel Delgado, un agente de la Dirección Federal de Seguridad.”
En los años recientes, el espionaje telefónico se incrementó desmesuradamente, al extremo de que a mediados de los noventa
tan sólo la PGR controlaba 120 centros de espionaje telefónico en el país, con el apoyo de Teléfonos de México y Telégrafos Nacionales (Proceso 949).
Por esas fechas, el líder del sindicato de telefonistas, Francisco Hernández Juárez, señalaba alarmado que de pronto se encontraban “grabadoras en los postes”, puesto que “cualquiera que tenga los conocimientos mínimos de telefonía puede instalar aparatos de espionaje”, mientras que fuentes cercanas al sindicato revelaron que estaban intervenidas “más de 200 mil líneas telefónicas” de políticos, dirigentes opositores, líderes obreros y campesinos, integrantes de organizaciones sociales, periodistas, empresarios y hasta de ciudadanos comunes (Proceso 968).
La Secretaría de Gobernación y de la Defensa Nacional, aparte de la PGR, son las otras dos instancias gubernamentales encargadas principalmente de esta tarea. Aunque a algunos gobernadores y partidos políticos también se les descubrieron centros de espionaje.
A comienzos de los noventa, el entonces gobernador de Sonora y actual senador Manlio Fabio Beltrones instauró en su estado un “régimen policiaco” que se caracterizó por el espionaje telefónico contra los dirigentes opositores locales, según denuncias del PAN (Proceso 870).
El espionaje alcanzó a Los Pinos, al salir a relucir conversaciones telefónicas entre José Córdoba Montoya, encargado de la Oficina de la Presidencia de la República en tiempos de Salinas, y Marcela Bodenstedt, acusada de tener nexos con el cártel del Golfo.
Durante las campañas presidenciales de 2000, Gobernación interceptó conversaciones telefónicas del candidato panista Vicente Fox, quien, molesto, prometió acabar con el espionaje político de llegar a la Presidencia. Pero llegó y no lo hizo. En cambio, fue grabado y exhibido por el astuto mandatario cubano Fidel Castro. Durante el foxismo continúo el espionaje, sobre todo contra miembros del PRD.
Condés asegura:
“El espionaje telefónico es completamente ilegal e inmoral. Es una invasión a la intimidad y una violación al derecho que tiene toda persona de expresarse como mejor le plazca.”
Recuerda que la Constitución, en términos generales, protege el derecho a la privacidad de las personas, mientras que el Código Penal, en su artículo 167, tipifica como delito al espionaje telefónico.
Aunque es permitido por la Ley Contra la Delincuencia y el Crimen Organizado, subraya, siempre y cuando haya una investigación en curso y el mandato de un juez, porque hay fundadas sospechas de que el investigado forma parte de un sistema criminal y es necesario intervenir sus comunicaciones privadas.
–¿Esas leyes son suficientes para combatir al espionaje?
–No, no bastan. Quedan lagunas legales. En primer lugar, hace falta una verdadera reforma a todo el conjunto de ordenamientos. Y en segundo, se requiere construir contrapoderes, órganos independientes y autónomos que puedan combatir esta práctica.
–¿Por qué no existe un marco jurídico adecuado?
–Creo que, principalmente, se debe a que este espionaje es utilizado a conveniencia por los actores políticos. Se le rechaza en las declaraciones pero se le utiliza en los hechos, pues resulta un arma política muy eficaz para destruir al enemigo... Pero muy riesgosa, ya que los espías suelen convertirse también en espiados.

Los (otros) Zetas

Los (otros) Zetas
MIGUEL ÁNGEL GRANADOS CHAPA
Revista Proceso # 1705, 5 de julio de 2009;
Desde hace casi una decena de años la sociedad padece la presencia de Los Zetas, el brazo armado de la banda del Golfo, cuando era capitaneado por Osiel Cárdenas Guillén. Se trata de un grupo de exmiembros del Ejército Mexicano (y quizá del guatemalteco también) que, por las destrezas adquiridas en los grupos especiales de las Fuerzas Armadas, integran temibles brigadas homicidas. Ahora al servicio de la banda de los Beltrán Leyva, son los encargados de ajustar cuentas con la gente de Joaquín Guzmán Loera, apodado El Chapo. Sus víctimas se cuentan por millares. Y aunque de tanto en tanto son detenidos algunos de sus miembros, parecen contar con un eficaz mecanismo de reclutamiento que les permite mantener su ímpetu destructor.
En un campo enteramente diferente y sin relación con los anteriores, hay otros Zetas con presencia pública ofensiva. Se trata del Grupo Zeta, cuyo emblema está integrado por esa última letra del alfabeto, denominado también Grupo Miguel Zaragoza F., cuyo presidente y director general, Jesús Zaragoza López, está librando una feroz y desigual batalla contra los periodistas Ana Lilia Pérez y Miguel Badillo, este último director de las revistas Fortuna y Contralínea. Se trata de una guerra que esos periodistas no deben librar solos, porque si bien ellos son los directamente afectados, el propósito que la anima, la destrucción de dos importantes medios de información, amenaza y ofende a todo practicante del periodismo.
La más reciente expresión del sistemático ataque lanzado desde agosto de 2007 por Zeta contra Miguel Badillo consistió en la publicación de un mensaje infamante en su contra, contenido en dos páginas de la edición del viernes 3 de julio del diario Reforma, donde ese poderoso grupo gasero aprovecha para exponer sus propios méritos. Se presenta allí como “la firma líder en la distribución de gas LP en México y en América Latina. Fundado en el año de 1946, se ha dedicado por más de 60 años a la comercialización, almacenamiento, envasado, distribución, y transporte” de ese combustible. Integrado por 80 empresas en 17 entidades de la República, donde tiene 6 millones de clientes, participa también en los mercados respectivos de ocho países de Centroamérica y el Caribe, así como en Perú, Estados Unidos y España. Su desplegado de dos páginas incluye 11 fotografías de sus activos, entre los que se halla, con pésimo gusto y denotación de la falsedad de su ánimo caritativo, la Casa Hogar del Sagrado Corazón de Jesús. Bien se sabe que la filantropía, para serlo en realidad, supone discreción, y no debe ser publicitada.
Pero el propósito central de ese costoso mensaje es agraviar a Badillo. Lo enuncian su título y su primer “sumario”, como se llaman en la prensa las líneas que resumen el contenido: “Grupo Miguel Zaragoza F. gana demanda por difamación contra las revistas Fortuna y Contralínea. Condenan autoridades judiciales a Miguel Badillo por publicar información falsa y dolosa contra Grupo Zeta”.
Se refiere a un juicio civil por daño moral iniciado en agosto de 2007 en el juzgado 44º de la Ciudad de México que, en efecto, concluyó en una sentencia adversa a Badillo, confirmada por la 12ª Sala del Tribunal Superior de Justicia del DF. Como suele suceder en ese género de juicios, los fallos judiciales carecen de fundamento jurídico, están mal estructurados y peor redactados. Ni siquiera deberían ser admitidas las demandas cuando se refieren a publicaciones periódicas legalmente registradas, porque en el Código Civil la figura respectiva se halla en el capítulo referido a las “obligaciones que nacen de los hechos ilícitos”, y publicar revistas no es, ni de lejos, un hecho de esa naturaleza. Pero el resultado de la deficiente actuación de esos órganos de la justicia capitalina obviamente satisfizo a los zares del gas (que así denominados nos aumentan una zeta a su identificación): “Gracias a la objetividad e imparcialidad de las autoridades judiciales que escucharon y recibieron las pruebas de ambas partes, quienes tuvieron la misma oportunidad de probar y alegar lo que en derecho corresponde, se condenó a Miguel Badillo a publicar la sentencia en las revistas Fortuna y Contralínea, condena que hasta el momento no han cumplido”, lo cual obedece, aclaro por mi parte, a que las sentencias judiciales referidas habían sido materia de juicios de amparo que sólo ahora han concluido, lo que ha motivado el festejo agraviante de los Zetas, el grupo de la familia Zaragoza.
La demanda mencionada se produjo tras la publicación de una entrevista de Ana Lilia Pérez con Zaragoza López sobre las vinculaciones de sus empresas con Pemex (campo de trabajo donde la reportera descubrió los contratos suscritos por Juan Camilo Mouriño en beneficio de las empresas familiares, cuando era diputado federal y presidente de la Comisión de Energía de la Cámara). Tan aberrantes son las decisiones judiciales del caso, que se llega a afirmar que el haber concedido la entrevista a una reportera no incluía la aprobación para que la conversación se publicara, como si el entrevistado estuviera en condición de regular el trabajo periodístico a cuya realización había accedido.
La aparición de ese y otros materiales
sobre la familia Zaragoza desató el encono de esos poderosos empresarios, que han multiplicado los puntos de asedio a los periodistas referidos. Se ha llegado al extremo de pretender convertir en materia penal presumibles responsabilidades de carácter civil. Se ha iniciado en la Procuraduría General de la República una averiguación previa contra Ana Lilia Pérez, a conocer la cual acudió el lunes pasado, 29 de junio. La denuncia fue presentada por el abogado Efraín Rodríguez, en su carácter de representante legal de Multigas, S.A. de C.V., una de las empresas del Grupo Zeta, que ha iniciado otro de los inquinosos juicios contra Badillo y Ana Lilia Pérez en Guadalajara. Como al igual que a Badillo se pretendía arrestar administrativamente a la reportera, ella demandó amparo, en cuyo juicio le fue concedida la suspensión definitiva. La extravagante denuncia penal propone que la firma en la petición de amparo no es la de Ana Lilia Pérez, “por lo que el documento es falso”, y de ello se pretende responsabilizar a la reportera. Esa pretensión y el mensaje del viernes pasado, en dos planas de Reforma, ofrecen clara idea del encono del Grupo Zeta contra Fortuna, Contralínea y sus periodistas, y manifiestan que es serio su propósito de destruirlos.
A la familia Zaragoza le disgusta la información sobre sus negocios que no se ajusta a su propia visión, y le place en cambio dar lecciones de periodismo. Así lo intentó Pedro Zaragoza Fuentes en noviembre del año pasado, cuando reaccionó en una carta ante un reportaje de Patricia Dávila en Proceso, sobre las condiciones en que el firmante y su hermano Jorge mantienen unos terrenos en litigio en Lomas de Poleo, en Ciudad Juárez. A juicio de Zaragoza Fuentes, el tema había sido objeto de un “tratamiento inexacto, descontextualizado, exagerado y sin contrapunto”, y hasta dudó de la presencia de la reportera en aquella frontera. Ella respondió de modo contundente a las observaciones del reclamante que, al menos, escogió el camino de la rectificación en la propia prensa y no se aventuró, vengativamente como Zaragoza López, contra la publicación que no hace el periodismo que a él le plazca.

Guanajuato

Guanajuato La matazón, una historia maquillada
VERóNICA ESPINOSA
Revista Proceso # 1705, 5 de julio de 2009;
Tras la refriega del 26 de junio, entre la policía guanajuatense y una célula de sicarios, el gobernador Juan Manuel Oliva sólo cosechó aplausos preelectorales del dirigente de su partido, Germán Martínez. Conforme avanzan las investigaciones y los testigos hablan, sale a la luz que no se trató de un operativo planeado, que los delincuentes asolaban desde hace meses la región protegidos por mandos policiacos, y que el procurador y el secretario de seguridad del estado están confrontados.
SAN JOSÉ DE AGUA AZUL, GTO.- El empedrado está cubierto de cal y las mujeres rezan un novenario por los muertos que “ya están pagando…”, dicen.
Más de mil disparos cruzaron por las calles de Niños Héroes e Insurgentes de esta comunidad en la mañana del viernes 26 de junio. Fueron sólo 20 minutos, pero a los vecinos les parecieron horas.
Frente a frente se encontraron un grupo armado –identificado como célula de Los Zetas– y elementos de diversas corporaciones federales y estatales en un operativo especial que después fue presentado ante los medios como un éxito rotundo en el combate al narcotráfico, adjudicado principalmente a la procuraduría estatal y al gobernador panista, Juan Manuel Oliva Ramírez.
El golpe fue tan espectacular que al día siguiente de la balacera, en la visita para los cierres de campaña que hizo a Celaya, el presidente del CEN panista, Germán Martínez Cázares, pronunció una apología “al mejor gobernador”: “El gobernador Oliva, de la misma manera valiente como lo hace el presidente Felipe Calderón… está enfrentando sin tregua, sin cuartel, sin pausa electoral, sin pretexto, está enfrentando y le está ganando la batalla a la delincuencia”.
Martínez Cázares se dijo “orgullosísimo del gobierno, feliz y contento del gobiernazo que tiene Guanajuato. Es de envidia, está para presumir al gobernador Oliva”. Y también sin pausa electoral, lanzó con jiribilla: “El gobernador Oliva no se esperó a que nadie le dijera hacer la tarea, como el de Michoacán o como el de Nuevo León”.
Desde hace meses la presunta célula de Los Zetas cometía robos de camiones de carga, levantones y ejecuciones de narcomenudistas que servían a La Familia Michoacana, en Apaseo el Alto, Apaseo el Grande, Celaya, la carretera federal 57, Salamanca, Irapuato y Abasolo. Sus incursiones se extendían prácticamente por los límites del estado con Michoacán, hasta Yuriria, Valle de Santiago y Pénjamo, según datos de la investigación obtenidos por Proceso.
En el enfrentamiento, 12 sicarios murieron acribillados –algunos con el rostro destrozado–, otros ocho fueron detenidos. Del lado de las corporaciones, un agente de la Policía Ministerial fue herido en la cabeza y otro sufrió lesiones leves.
“No fue una casualidad, sino un operativo planeado y con la participación de los grupos especiales; no cualquier corporación se puede enfrentar a esos grupos y lograr ese nivel de eficacia. Si hubiéramos llegado por casualidad, nos hubieran matado a nosotros”, asegura el procurador estatal, Carlos Zamarripa Aguirre.
Entre los muertos figuraban Mario Nieto Ruelas, El Instantáneo, de 42 años, originario de Guadalupe, Zacatecas, y José de Jesús López Lieja, El Burro, de 29 años y originario de San Luis Potosí. Se trata de reos que a mediados de mayo se fugaron del penal de Cieneguillas, Zacatecas, con ayuda de un grupo armado y con la complicidad de custodios y autoridades penitenciarias.
Este semanario tiene información en el sentido de que otros dos prófugos del mismo penal arribaron a Guanajuato para integrarse a esta célula, sólo que optaron por marcharse poco antes del viernes 26. Ellos son Pablo Bañuelos Espinoza, alias El Cholo o El Árabe, originario de Guadalupe, Zacatecas, quien figura entre los 11 reos más peligrosos del grupo de 53 rescatados, así como Jesús Trujillo Martínez, El Medio Kilo, éste procesado por secuestro y también con domicilio en Guadalupe.
El mismo sábado 27 en que el presidente nacional del PAN visitaba la entidad, las autoridades estatales informaron de la localización de una casa de seguridad en el rancho El Salto, también en Apaseo el Alto, donde según el informe se encontraron armas sepultadas y restos de huesos humanos calcinados que pertenecían a más de una docena de víctimas.
Maquillaje policiaco
Pero esta operación policial, pregonada como una estrategia antecedida por un trabajo de investigación, labor de inteligencia y coordinación entre las corporaciones estatales y federales, tiene puntos confusos. Versiones encontradas de los reportes oficiales, así como de algunos testigos y vecinos de las casas de seguridad obtenidas por Proceso, muestran que, a partir del desmantelamiento real de la célula de Zetas, la historia se adaptó para que luciera mejor en los medios.
Mientras la procuraduría estatal sostiene que el Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI) de la Policía Ministerial y el Grupo Especial Táctico (GET) de la Policía Preventiva leonesa enfrentaron al grupo armado previa planeación, por lo cual no hubo bajas oficiales en la intensa balacera, varios vecinos refieren que en realidad los agentes siguieron a una camioneta con sicarios que fue reportada porque “se voló” un retén y entró a la comunidad donde estaban los otros miembros del grupo, y sólo los nutridos refuerzos policiacos que arribaron momentos después impidieron que todos escaparan.
También se ha pretendido minimizar la protección que le brindaba a los delincuentes el director de policía de Apaseo el Alto, Víctor Guillermo Ramírez, hoy bajo arraigo junto con su segundo de a bordo, Iván Borja, y el director de policía de Silao, Antonio Ramírez. Ambos municipios son gobernados por el Partido Acción Nacional.
De cualquier modo, tras el aparatoso despliegue policiaco, las casas de seguridad en San José de Agua Azul y en El Salto están abandonadas, no hay cordones que impidan el paso y nadie las vigila.
La vivienda de San José de Agua Azul contiene aún todos los rastros y utensilios que dejó el grupo armado durante su estancia, mientras que el rancho de El Salto –donde se asegura que se encontraron los restos humanos– presenta excavaciones, paredes tiznadas y algunas reses que apenas sobreviven.
Cuando este semanario solicitó el permiso para ingresar a uno de estos inmuebles, las procuradurías estatal y federal se atribuían mutuamente la responsabilidad de resguardarlos.
Pero el caso exhibió, sobre todo, la relación cada vez más distante del procurador estatal, Carlos Zamarripa, y el secretario de Seguridad Pública, Baltazar Vilches. El primero es abogado y criminólogo egresado de la academia del FBI, mientras que Vilches es médico veterinario sin experiencia previa en el área de seguridad.
Por ejemplo, en la información oficial sobre este “operativo” se resaltó la coordinación entre la Policía Ministerial del estado, la policía leonesa –con sus respectivos grupos especiales GERI y GET–, el Ejército, la delegación de la PGR y la PFP. Pero no se incluyó a la Secretaría de Seguridad estatal, cuyos elementos se apersonaron en las comunidades una semana después del enfrentamiento; y Vilches ni siquiera estuvo presente en las conferencias de prensa del procurador.
El sector empresarial ya le ha reclamado esa falta de entendimiento de los dos funcionarios encargados de la seguridad del estado, y le ha exigido al gobernador Oliva Ramírez la destitución del titular de la SSP, tanto de manera pública como en encuentros privados. Oliva no les hace caso.
Guarida del crimen
En uno de los tres vehículos blindados que utilizaba la célula criminal asentada en esta zona, se encontró una escopeta recortada cubierta de hoja plateada, que en letras doradas ostenta varias leyendas. “Tamaulipas” y “Piratas del Golfo”, dice en uno de los lados, y en el otro el alias y la clave de su dueño: “Puchini. Z 37”.
En la casa de la esquina de Niños Héroes e Insurgentes, otras mil balas se quedaron esperando con el resto de las armas largas, cortas, cargadores, granadas, chalecos y botas.
San José es una de las principales comunidades de Apaseo el Grande, y está partida en dos por la carretera libre Celaya-Querétaro. Como ocurre en casi todo el estado, muchas de sus viviendas tienen dueño, pero están vacías. Son de los paisanos que se quedaron a trabajar en Estados Unidos, adonde se llevaron a sus familias o donde hicieron otras.
Es el caso del inmueble que hoy tiene barandales y muros agujereados por las balas, a donde hace más o menos un par de meses llegó para rentarla un hombre blanco y barbón, quien a finales de mayo dejó de aparecer.
Los vecinos supieron quién era cuando vieron los diarios del 25 de mayo. Se llamaba Javier Malagón Noria y ese día fue detenido por elementos del Ejército en Villagrán, con paquetes de billetes falsos y equipo para escanear papel moneda. “Lo vimos en el periódico y una señora dijo: mira, es el que vino a rentar la casa de la esquina, lo detuvieron”, señala una vecina.
Pero Malagón salió libre al día siguiente de que fue consignado por la PGR, pues el juez no consideró válida la declaración del detenido ante los militares porque no la ratificó ante el agente del Ministerio Público federal. Éste apeló, pero el acusado quedó en libertad. Ese día volvió a la casa y después no se le volvió a ver. Ni siquiera es citado ni aparece hasta ahora en las referencias oficiales sobre el grupo.
El falsificador dejó a los otros inquilinos en la casa: entre ellos un hombre mayor que siempre portaba un rosario en el cuello, y un joven de unos 16 años que solía hacer las compras. Un vecino describe al muchacho: “Muy atento y muy amable, pero no conocía el valor del dinero, como que no era mexicano, quién sabe”. El último en llegar al grupo fue un hombre con un ojo blanco.
“Primero sí nos inquietaron porque salían mucho en las noches, pero luego nos acostumbramos. No molestaban a nadie, no se metían con nadie. Y sí traían buenos carros, pues por aquí luego vienen los muchachos del otro lado con sus carrotes, ¿quién se iba a fijar?”, cuenta otro lugareños de San José de Agua Azul. Agrega que ya no quieren mandar a sus hijos a la primaria y a la telesecundaria porque aún no se les pasa el susto.
En esa vivienda orquestaba sus incursiones delictivas la célula armada. De acuerdo con las primeras declaraciones de los detenidos en la balacera, citadas por el procurador, esperaban que pronto llegara otro grupo a reforzarlos.
Tras la muerte de unos y la captura de otros, se quedaron en la casa unos platos listos para el almuerzo, la cazuela con arroz, la botella de tequila, el costal de boxeo, los discos compactos, las películas piratas mexicanas y estadunidenses de peleas, como la titulada Madrizas y ejecuciones reales.
En todas las habitaciones hay colchonetas, algunos colchones, sillones desvencijados, ropa tirada en el piso, una tina repleta de platos, tazas y cacerolas. En el baño se apilan los rastrillos y los cepillos de dientes.
Pero sin duda lo que más llama la atención es lo disímbolo de las veneraciones de los sicarios.
En el patio trasero, los vasos de veladoras apagadas rodean un altar con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Adentro, mientras en un sillón de la sala hay un volante donde se anuncia una tarotista y sobres con “polvo legítimo de resguardo contra maleficios”, en la recámara principal un rincón se destinaba a un altar de La Niña Blanca o Santa Muerte, con varias de sus representaciones, veladoras y libros de oraciones como la Biblia de la Santa Muerte y el Libro de la Santa Muerte, ambos de Editores Mexicanos Unidos, junto con un ejemplar del Rosario de la Santa Muerte.
Corrupción
El impacto de estos hallazgos y detenciones logró enterrar en parte un escándalo que puso al descubierto la infiltración del narco entre las autoridades policiacas y municipales panistas de Guanajuato.
Días antes de esos operativos fueron detenidos los directores de Seguridad Pública de Apaseo el Alto y Silao, ambos gobernados por Acción Nacional: el excomandante de la Policía Federal Preventiva Víctor Guillermo Ramírez Hernández y el exagente de la Policía Ministerial del Estado Antonio Ramírez Torres, quien llegó a ser jefe de zona de la corporación en Celaya, ciudad donde Guillermo Ramírez estuvo destacado con la PFP.
La PGR mantiene a ambos bajo arraigo porque tiene evidencias que los vinculan con la protección a grupos del crimen organizado, junto con el subcomandante Pedro Iván Borja. Los tres mandos fueron detenidos por agentes ministeriales cuando la procuraduría estatal tuvo el expediente “bien amarrado”, dijo a este semanario el procurador Zamarripa Aguirre.
Los dos secretarios de Seguridad Pública gozaron hasta el último minuto de la defensa de sus jefes, los alcaldes Martín López Camacho, de Apaseo, y Jorge Galván Gutiérrez, de Silao, quienes desde hace meses habían recibido quejas del desempeño cuestionable y referencias de sus ligas con el narcotráfico.
El excomandante Antonio Ramírez incluso contó con el aval de la Secretaría de Seguridad estatal para su designación como jefe de policía de Silao, pese a la negativa rotunda del exprocurador Daniel Chowell por los antecedentes y las sospechas que Ramírez había provocado en la Ministerial, donde trabajó 11 años, hasta 2005.
A su vez, el jefe policiaco de Apaseo, Víctor Guillermo Ramírez, colaboró en la protección a integrantes de La Familia Michoacana asentados en esa zona del estado hasta que Los Zetas llegaron a pelearla y presuntamente los desplazaron.
No fue difícil para él cambiar de bando porque ya estaba relacionado con el grupo que se enfrentó a la policía el viernes 26. Incluso, para la procuraduría estatal el primer paso en las investigaciones fue su detención, ya que era ostentoso: además de amenazar a varios integrantes del ayuntamiento, en sus parrandas Ramírez Hernández presumía de contar con “protección especial”
.

Vivir en Ciudad Juárez/Reportaje

Vivir en Ciudad Juárez ¡Identifíquese y obedezca!
MARCELA TURATI
Revista Proceso # 1705, 5 de julio de 2009;
Ciudad Juárez es el laboratorio del estilo calderonista de combatir a los cárteles del crimen organizado. No sólo narcotraficantes, narcomenudistas y hasta drogadictos, sino ciudadanos comunes, sobre todo jóvenes, son sujetos involuntarios de un experimento: cómo sería, en México, vivir bajo el control militar. Con un resultado contradictorio: las ejecuciones, la delincuencia común y la violencia callejera van para arriba.
CIUDAD JUÁREZ, CHIH.- El manual editado por el ayuntamiento para la buena convivencia con los militares indica que usted debe identificarse en cuanto se lo pidan y cumplir sus instrucciones. Si ellos no tienen objeción, lo dejarán continuar su camino.
En todas las calles topará con los uniformados verde olivo, 7 mil 500 para ser exactos, y 2 mil 500 policías federales encapuchados y vestidos de azul. Le apuntarán con sus armas mientras patrullan las calles, dirigirán el tráfico a falta de semáforos o lo cuestionarán por no traer abrochado el cinturón de seguridad. No se espante, hacen las funciones de agentes de tránsito.
A veces los verá ayudando a empujar autos que quedaron descompuestos a medio carril, separando borrachos que pelean afuera de los bares, sometiendo a personas armadas o demorando la hilera de carros que intenta cruzar el puente internacional hacia El Paso, Texas. Los encontrará afuera de la escuela de sus hijos, paseando por los centros comerciales o, incluso, dentro de la propia casa de usted.
Sí, adentro. Esto ocurrirá si el aparato molecular que usan se detiene en dirección a su domicilio. No se ofenda, ellos tienen que cerciorarse de que usted no es un maleante, así que déjeles el paso libre para que esculquen clóset, refrigerador y alhajero, muevan sus muebles, escudriñen rincones.
Siéntase orgulloso de formar parte del experimento en la ciudad considerada la punta de lanza de la estrategia antidrogas que Calderón presumió a Barack Obama por sus “buenos frutos”.
Cierto. Aquí los 10 mil militares contuvieron la ola asesina que mataba a ocho por día y la apaciguaron durante el mes de marzo. Aunque desde abril Juárez volvió a recuperar su lugar como la más violenta del país (con promedio de cuatro homicidios al día, aunque a veces ocurran seis en dos horas o 19 en un fin de semana).
El montón de militares, las denuncias anónimas y las inspecciones casa por casa, sin embargo, han dado sus frutos: ya no se cometen homicidios con fusiles automáticos que dejan cuerpos tirados como fiambres con 80 agujeros, ahora las favoritas son las pistolas nueve milímetros, navajas y picahielos. Y los que se matan no son adultos experimentados, sino adolescentes.
Este cambio en el criterio demográfico y en el modus operandi de los criminales, para el alcalde Reyes Ferriz indica que los grandes capos huyeron de los soldados (quizás por eso los asesinatos aumentaron 50 por ciento en el resto del estado) y ahora la “plaza” se la disputan los narcomenudistas, más jóvenes y con armas menos potentes.
El cambio de armas largas a cortas, y de adultos a chamacos, a decir del secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, significa que la estrategia “va por buen camino” y que ahora sí puede echarse a andar la segunda etapa, que incluirá “de forma pasmosa” la captura de criminales importantes.
Lo malo es que ante tanto sicario desempleado han aumentado los secuestros y las extorsiones, y que 50% de los detenidos por los soldados en la Operación Conjunta Chihuahua quedan libres porque los expedientes están mal integrados y por falta de pruebas.
Pero esos detallitos están siendo afinados para que el experimento sea trasplantado exitosamente al resto del país. El modelo incluiría a militares en las jefaturas de las corporaciones policiacas y de tránsito, de cárceles y hasta de los inspectores de comercios; pelotones de soldados patrullando calles; depuración de policías y el adiestramiento de sus reemplazos en cuarteles, y un fuerte gasto en instalación de cámaras callejeras, aparatos de ubicación por satélite (GPS), armas automáticas para los uniformados y blindajes.
No se pierda esta oportunidad. Disfrute su estancia en esta frontera y sienta el “Amor por Juárez” que pregonan la radio y los anuncios espectaculares.
“Que se vayan”
Parece una calaca ambulante. Piel maltratada, rictus de tristeza. No da su nombre. Sobrevivió a una de las masacres ocurridas en los Centros de Rehabilitación de esta ciudad (tres ocurrieron el año pasado, una éste) y, como sus compañeros, por el susto dejó para después su plan de curarse del vicio.
Se calcula que en esta ciudad, puntera nacional en adicciones, hay 100 mil usuarios de drogas. Este joven es uno de ellos.
“Ta bien gacho con los soldados, queremos que se vayan. Nada más pegan para que les digas dónde compras la droga. Hace cinco meses andábamos cuatro pegándole al ‘agua celeste’ y nos subieron a las trocas, nos pusieron ‘cuernazos’ (golpes con metralla), nos metieron a unas tapias y nos agarraron a tablazos. Me dejaron la espalda morada”, dice mientras se contorsiona para indicar dónde le quedaron las marcas.
Dice que él y sus amigos ni con la golpiza hablaron, porque eso equivale a condenarse a muerte. Tampoco pusieron queja alguna por los abusos.
“Te humillan gacho, te dicen de todo. Como la otra vez a tres compas míos, como andaban sucios, los (policías) federales los mearon encima. A muchos los han desaparecido”, dice este joven adicto y en el desempleo.
María Elena Ramos, coordinadora de la organización Compañeros, que reparte equipos nuevos de inyección a usuarios de drogas para evitar que se contagien de VIH o hepatitis B y C, dice que los militares tratan a los adictos como delincuentes y les quitan las jeringas nuevas aunque no porten drogas, con lo cual generan un problema de salud pública porque más gente puede infectarse.
“Deberían ofrecer más centros de rehabilitación, invertir en personas, y no en armamento ni en guerra”, dice la activista.
El Operativo Conjunto no ha ido aparejado con una estrategia de rehabilitación para adictos. El municipio tiene planeado un centro donde se haga obligatorio el tratamiento, pero aún no funciona. Los principales centros para tratar adicciones son religiosos y los sostienen sus internos, sin ayuda gubernamental. Además, con todo y los militares, las drogas se siguen vendiendo aunque sus distribuidores han cambiado sus estrategias.
“Antes había una narcotienda cerca de aquí, pero ahora la venta se volvió ambulante. La gente se junta por la calle y alguien llega y les da el pitazo de dónde anda el vendedor; todos los que necesitan dosis lo andan cazando y hay quien cuida que no llegue el Ejército”, explica una mujer que forma parte del Consejo Ciudadano por Juárez.
De la militarización se quejan también travestis y sexoservidoras que habitan y trabajan en la decadente colonia Bellavista, la zona roja. Los primeros han sufrido golpizas de militares enojados al darse cuenta de que compartieron la cama con un hombre caracterizado de mujer, mientras que las segundas y sus clientes sufren extorsiones de los policías federales.
“Nos los espantan”, dice un trasvesti de largas pestañas postizas que espera clientela afuera de un hotel de la calle Melchor Ocampo. Los policías federales pasan por ahí en sus rondines.
Fallas técnicas
En el video, un joven veinteañero pelado casi a rape y con camiseta naranja cuenta que unos militares lo sacaron de su casa, lo encapucharon y lo encobijaron, lo mojaron, lo sometieron a golpes y toques eléctricos, lo interrogaron y amenazaron con matarlo si no les decía dónde compraba la droga. Luego lo soltaron. Fue la segunda vez que lo detenían esa semana. Su caso se guarda bajo el nombre Alfa-Lambda.
El testimonio está guardado en la computadora del visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Gustavo de la Rosa, quien en su oficina tiene varias carpetas amarillas que contienen quejas ciudadanas contra militares y policías federales. En lo que va del año ha recibido 53.
Una de ellas es el que llama “caso Rosales”: un joven fue detenido junto a un amigo que murió por la golpiza que le dieron los militares. Caso Alfa Xi: una docena de personas vestidas de soldados y a bordo de camionetas verde olivo golpearon y detuvieron a un señor y tomaron rumbo a Juárez; de la víctima no volvió a saberse. Alfa Fi: detención y golpiza a un señor de la colonia Bellavista, a quien presentaron en la PGR un día después. Alfa Gi: queja por tres cateos a un mismo domicilio. Alfa Omicron; un joven detenido por personas que se identificaron como federales y que está desaparecido. Alfa Rau: un joven fue sorprendido arriba de un tren, que se dice víctima de extorsión, golpiza y tortura por los militares.
El visitador señala que los dos años del Operativo Conjunto Chihuahua han sido de sufrimiento para los juarenses, de constante violación a la Constitución y de “fracaso total” de las políticas contra las drogas.
Se exaspera: “Estamos en plena guerra. En 2008 había 2 mil 500 soldados, ahora hay 10 mil y tenemos el mismo número de muertos. Y de detenidos, es decir cero. Ahora tenemos más muertos que los que había para estas fechas el año pasado, y tenemos cuatro veces más soldados”.
Este abogado considera que el esfuerzo no está valiendo la pena: “Los militares están mandando casos débiles, con expedientes mal integrados (por narcotráfico) que se están cayendo. El número de liberados es muy alto”.
Para sostener su argumento hace cálculos: “Podemos hacer un estimado de que han habido unos mil 500 detenidos, de los cuales una tercera parte (450) han sido consignados ante el juez, y de esos, cuando mucho van a poder demostrar que son responsables la mitad. En términos generales, la tasa de productividad del Ejército anda alrededor de 15%, entre los que detienen y los que son sentenciados”.
Su diagnóstico es desesperanzador. Estima que hay de dos a tres “desaparecidos” diarios (algunos aparecen muertos o detenidos en la PGR), entre tres y cinco secuestros por semana y un sinnúmero de personas extorsionadas por las bandas.
No es el único que lo afirma. Agrupaciones de médicos, el Consejo Coordinador Empresarial y la Asociación de Maquilas, barras de abogados, universitarios, diputados, activistas de derechos humanos y organismos sociales han señalado que urge un replanteamiento al operativo.
La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez instaló anuncios espectaculares en los que exige informes sobre dos de sus alumnas desaparecidas, y pidió el esclarecimiento del asesinato del profesor Manuel Arroyo, quien organizó una marcha luctuosa en la que profesores y alumnos pidieron el retiro del Ejército.
“Vamos bien”
Desde su oficina en la parte vieja de la ciudad, que tiene como vista el lado estadunidense de la frontera y el vado del río donde se esconden los adictos huidos y los asaltamigrantes, el alcalde Reyes Ferriz defiende los resultados arrojados por el Operativo Conjunto Chihuahua. Dice que los últimos cinco años Ciudad Juárez promediaba un homicidio diario, pero que en 2008 la cifra se disparó y llegó, a fin de año, a ocho por día. Añade que en febrero de este año se vivió la peor temporada, con 10 asesinatos diarios.
Según las estadísticas que utiliza Ferriz, con la presencia de los 10 mil militares los asesinatos cayeron a un promedio de uno y medio por día, pero desde abril han aumentado a cuatro.
De todas formas, dice, “estamos a 60% menos con relación de los meses más difíciles. El operativo está dando resultado”.
Y explica que “antes eran homicidios de delincuencia organizada, todos con armas largas, y en los últimos dos meses son homicidios entre pandillas o delincuentes menores. Se ve que son grupos que están dentro de la delincuencia organizada a nivel bajo de distribución de droga, que quieren tener el control del narcomenudeo”.
Los muertos, confirma, son jovencitos sin historial delictivo.
“A la tendencia que llevamos, no vamos a llegar ni a la mitad de los (homicidios) del año pasado… Si seguimos así probablemente tengamos menos de mil”, señala. Y argumenta que los periodistas están comparando el año con los picos mayores de violencia, pero que pronto sus funcionarios demostrarán que Juárez no tiene la tasa de homicidios más alta del país.
El presidente municipal dice que de los 5 mil militares que patrullan las calles sólo ha recibido felicitaciones, aunque admite que varios juarenses se han quejado de los 2 mil 500 soldados y 2 mil policías federales que hacen “labores de inteligencia” y realizan cateos. Hasta el 15 de junio, el municipio había recibido 552 quejas contra el operativo, de las cuales, dice, la mayoría se han “resuelto”.
Por lo pronto, en este experimento el municipio invertirá 105 millones de pesos: 48 millones para el sobresueldo de los militares asignados a tareas de patrullaje callejero para evitar que los roten (5 mil por persona), 20 millones para la renta de siete naves industriales acondicionadas para brindarles hospedaje, 15 millones de pesos en alimentación, más los gastos en vehículos y gasolina para el patrullaje (que es tres veces más intensivo que el ordinario), y la capacitación de nuevos policías municipales, además de 300 millones de pesos para cámaras y radios GPS.
Esto quizá no lo sabe el fotógrafo que dispara su cámara sobre un cadáver (se llamaba Víctor, tenía 41 años y un hijo, fue asesinado a tiros el día del padre). No bien termina cuando por la radio anuncian a otro 3-9, otro asesinado. El fotógrafo corre a su auto y pisa el acelerador.
Comenta: “Cuando empezó el Operativo Conjunto hubo dos o tres semanas sin muertos, ya después no les importó que hubiera militares, se incrementó la violencia gacho: mínimo cinco o seis muertos diarios. Matan a todas horas, o levantan gente... A veces los liberan, otras los matan. Apenas son las 10 y ya tenemos dos muertos. Apenas empezó junio y ya tenemos 860 muertos, me parece que vamos a romper el récord del año pasado”.
“En 2008 fue mi récord: un día tomé 20 muertos. Los más que he tomado juntos fueron nueve, era afuera del hipódromo. A uno de ellos que era poli le cortaron la cabeza y se la pusieron entre las piernas. Este año ya no matan a tantos juntos”.
En la colonia Tierra Nueva Segunda Etapa, la víctima fue un hombre de 45 años. Le decían El Chispa y lo mataron con picahielo. Alrededor del cadáver comen y bromean amas de casa acompañadas de sus hijos. La violencia ya se normalizó.
El fotógrafo regresa al auto. Por la frecuencia de la radio en la que se comunican policías y paramédicos se escucha una música extraña. Es un corrido. No, un narcocorrido. La letra apenas se distingue. El fotógrafo explica: “Así los narcos avisan cuando va a haber un ejecutado”.
El modelo colombiano
MARCELA TURATI
Revista Proceso # 1705, 5 de julio de 2009;
Para el alcalde Reyes Ferriz no hay vuelta de hoja: si en Ciudad Juárez se experimenta la estrategia militar del combate antidrogas a nivel nacional –dice en entrevista–, también será el modelo de la estrategia social para la recuperación ciudadana y ofrecerá alternativas a los jóvenes para que rompan las cadenas del narcotráfico.
Desde que visitó la ciudad colombiana de Medellín, tiene esa idea metida en la cabeza. En su escritorio tiene un libro con fotografías de ciudades perdidas pacíficas donde hace unos años el destino de los jóvenes era ser sicario. Lo abre y dice emocionado: “Allá en las colonias pobres te encuentras inversiones públicas importantes. La teoría es: ‘haz las mejores obras de gobierno en los peores lugares’, y la verdad es que los efectos sociales que tienen esas inversiones son increíbles’.
Saca entonces su celular y comienza a mostrar las fotos que tomó de los centros comunitarios y las enormes bibliotecas que vio en las zonas más empobrecidas de esa ciudad, que hace dos décadas encabezaba las listas por número de asesinatos en Colombia.
Ferriz quiere proponer un programa ambicioso a la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y compartir con el presidente Calderón lo que vio en el viaje que le armó personal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Colombia. Tiene claro que la estrategia federal no puede basarse sólo en el aspecto de seguridad y que necesita obligatoriamente un componente social. Para ello se ha asesorado también con la ONU y ha echado un vistazo a programas que se han llevado a cabo en Nueva York.
Asegura que en el año y medio que le queda de administración aplicará la estrategia social. Gastará 400 millones de pesos para
la manutención de los militares y la compra de equipos de seguridad y 180 millones para sus objetivos sociales.
“Los especialistas que hicieron el Plan Colombia (para el BID) están reconociendo que Juárez es el laboratorio para lo que va a suceder en México. Somos los primeros con el Ejército patrullando, los primeros en hacer una limpia de la policía y un reclutamiento con nuevo perfil, en preparar a la policía en (la base militar de) Santa Gertrudis, también en inversión tecnológica grande (para la seguridad). Y faltaba lo social. Por eso fui al BID y ellos me recomendaron contactarme con el alcalde de Medellín, que después me invitó”, explica entusiasmado.
Reyes Ferriz muestra después unas fotos que tomó en el suburbio de Moravia y cuenta que esa zona de casas chatas, de techos de lámina y sin trazo urbano, era como “una favela” (como les dicen en Brasil), “un basurero” que años atrás era impenetrable de tan peligrosa, donde hoy se alzan una biblioteca de varios pisos que contrasta con el hormiguero de casuchas que la rodean y un centro comunitario de lujo donde, hace notar, “la gente se ve feliz”. Afirma que durante su viaje del mes pasado entró y salió de aquel suburbio caminando y sin escoltas.
Vio ahí una filarmónica de niños de escasos recursos ensayando un concierto, murales con mensajes pacifistas y a una niña que le enseñaba a su hermanita qué es la paz. “Estamos proponiendo a la Sedesol hacer una inversión de ese tipo. Queremos tres centros comunitarios en zonas de homicidios y adicciones (…) tenemos que recuperar la confianza de las familias que viven en esas zonas”, dice.
Por la recuperación
El alcalde priista elude criticar al presidente Calderón. Aprueba el Programa de Rescate de Espacios Públicos de la Sedesol, que consiste en dar millón y medio de pesos para la rehabilitación y limpieza de parques vandalizados, pero considera que se queda corto comparado con lo que vio en Medellín, además de que no va aparejado con una estrategia de reconstrucción del tejido social para que la gente vuelva a salir a las calles, se sienta valorada, deje los trabajos ilegales y confíe en sus autoridades.
Para él, los factores que hicieron de Juárez una ciudad-problema son los siguientes: “Cuando tuvimos empleo total en Juárez perdimos una o dos generaciones de jóvenes, se descuidó la atención a los menores. Hicimos guarderías para niños de cero a cuatro años, pero cuando pasaban de esa edad, la mamá, que trabajaba, tenía que dejarlos encargados. Como en Ciudad Juárez 70% de los adultos no son de la ciudad, la mayoría no tienen mamá, papá, hermana, tía, en la ciudad, no dimos atención a esos niños; esos niños (hoy) son jóvenes que crecieron en la calle”.
Está elaborando la receta para recuperar a esos jóvenes de esa generación perdida y para que los habitantes de las colonias populares recobren su autoestima, ya que ellos –admite el presidente municipal– dejaron su vida en las maquiladoras y nunca se pensó que necesitaban retribución a su esfuerzo a través de infraestructura como alumbrado, pavimento, áreas verdes, escuelas, guarderías, rutas de transporte público y vigilancia policiaca.
Por cierto, Ferriz quiere que la gente vuelva a confiar en la policía.
Un primer paso dentro de su estrategia social, dice, es la formación del “nuevo policía”, eficiente y confiable. Otro es contratar un centro de llamadas para denuncias anónimas que tenga su base fuera de México para que el ciudadano tenga la certeza de que la delincuencia nunca sabrá quién llamó a la policía.
Para la reconstrucción del tejido social está probando el programa Colonia Segura, que tomó de la ONU y consiste en reunir a los ciudadanos por colonias, para que –a través de un “facilitador” del municipio– los vecinos se conozcan, hablen de sus problemas y le informen al gobierno los problemas que están viviendo. Ha copiado también el programa I Love New York, que se implantó a la par del esfuerzo por bajar los índices delictivos en los años noventa en aquella urbe, y que en Ciudad Juárez se traduce en la campaña publicitaria Amor por Juárez.
Otro proyecto a punto de ponerse en marcha es el centro de rehabilitación de drogas, donde serán obligados a internarse los usuarios de drogas detenidos varias veces por robo. Para los jóvenes en general, planea construir un Centro de Desarrollo de Talentos Deportivos, por lo que ya compró los terrenos de una fábrica, donde tomarán clases 500 deportistas.
Otro proyecto, del que no quiere dar todos los detalles hasta tenerlo amarrado, es acordar con fábricas maquiladoras que contraten a adolescentes de 13 a 16 años en actividades acordes a su edad, con el fin de que no engrosen las filas del crimen organizado. “Actualmente 40% de los juarenses de 12 a 18 años ni estudian ni trabajan; imagínate el caldo de cultivo para la delincuencia”, comenta.
El reto de Reyes Ferriz es grande. Por lo pronto está convencido de que Juárez, con apoyo del gobierno federal o sin él, será también un laboratorio de la recuperación social, porque de lo contrario la violencia se convertirá en un círculo vicioso.

Mensaje del Presidente Calderón, 5 de julio

Mensaje a la Nación del Presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Domingo, 5 de Julio de 2009
Mexicanas y mexicanos:
Muy buenas noches.
Hoy hemos acudido a las urnas para renovar la Cámara de Diputados. Millones de mexicanos hemos votado libremente, en una jornada pacífica para elegir a los representantes que analizarán y aprobarán las leyes que rigen a nuestro país.
En varias entidades también hubo elecciones para Gobernador, Alcaldes, Legisladores y otros importantes cargos de representación local.
Yo felicito, sinceramente, a quienes con gran responsabilidad y entusiasmo acudieron a votar, así como al casi millón de ciudadanos que voluntariamente prestaron sus servicios, especialmente como funcionarios de casilla para recibir y contar todos los votos.
Gracias a todos los ciudadanos que participaron, nuestro país ha celebrado, una vez más, comicios libres y democráticos. También brindo un amplio reconocimiento a las autoridades electorales, a nivel Federal y a nivel local, por la organización exitosa de esta jornada electoral.
Hoy, más allá de votar por algún candidato o partido, los mexicanos que votamos nos hemos pronunciado en favor de la democracia. Con el compromiso ciudadano, con la convicción y propuestas de los partidos, con la solidez de las instituciones, nuestra vida política es hoy más abierta y más plural.
Esta jornada electoral representa la conclusión de una contienda entre partidos, que estuvo marcada por el contraste de proyectos políticos y por la natural discrepancia de opiniones.
Sin embargo, la contienda ha terminado. La competencia debe quedar atrás, y ahora hay que centrar nuestro esfuerzo en buscar las coincidencias, en privilegiar lo mucho que nos une y en alcanzar los acuerdos que reclama el país para recuperar, cuanto antes, el crecimiento económico, la generación de empleos y la seguridad pública.
Nuestro país tiene ante sí grandes retos que demandan la suma de esfuerzos de todos los mexicanos. Tenemos que ser capaces de mirar alto y de mirar lejos; de poner en el centro de nuestro trabajo político el interés superior de la Nación, por encima de los intereses de los partidos o por encima de los proyectos personales.
Ahora que tenemos una nueva Cámara de Diputados, nuevas legislaturas locales y nuevos gobiernos estatales y municipales en distintas entidades, debemos iniciar, cuanto antes, un proceso de colaboración y de corresponsabilidad, a fin de buscar los acuerdos que permitan elevar el bienestar de los mexicanos, especialmente de los que menos tienen.
El Gobierno Federal reconoce la nueva composición de la Cámara de Diputados, puesto que ha sido una decisión soberana de los ciudadanos.
Yo felicito a quienes han sido electos y manifiesto la mejor disposición y voluntad del Gobierno Federal, a mi cargo, para dialogar y para colaborar con los nuevos diputados a fin de superar los grandes desafíos que tiene por delante el país.
El ser electo democráticamente implica una enorme responsabilidad. Más allá del partido al que se pertenezca, el asumir la tarea de gobernar o de legislar, obliga a quien lo consigue a gobernar y a legislar para todos; y por lo mismo, a desempeñar un papel activo en la generación de los acuerdos que permitan a México superar sus retos y salir adelante.
Más allá de cualquier diferencia política o partidista, nos debe unir un solo compromiso y una sola prioridad: el bien y el futuro de México.
Uno de los retos más apremiantes es, sin duda, la crisis económica internacional. Es indispensable mantener las condiciones generales de estabilidad macroeconómica, porque son las que nos permiten enfrentar esta crisis con mayor solidez.
Para ello, el Ejecutivo Federal a mi cargo presentará respetuosamente a la consideración del Congreso, y en particular de su nueva Cámara de Diputados, el paquete económico 2010, a fin de que esa soberanía lo analice, lo discuta, lo enriquezca y, si así lo considera bien, lo apruebe.
Y eso constituirá una señal clara a los mercados e inversionistas sobre la responsabilidad que caracteriza la conducción de la economía nacional en este complejo entorno mundial.
Es fundamental que tanto el Legislativo como el Ejecutivo trabajemos juntos, que trabajemos juntos en el necesario fortalecimiento de las finanzas del Estado y en preservar su estabilidad y su solidez.
Sólo así podremos asegurar la ejecución de programas y proyectos prioritarios para el bienestar de los mexicanos, como son las obras de infraestructura, los programas de salud, educación, combate a la pobreza o defensa del medio ambiente, así como el fortalecimiento de la lucha por la seguridad del país.
También será de capital importancia que avancemos unidos en el impulso a la agenda de competitividad económica. Los países con los que México compite están trabajando día con día para darle mayor dinamismo a sus mercados laborales, para mejorar su marco regulatorio, para aumentar su eficiencia fiscal y para fortalecer el ambiente de competencia al interior de sus economías. Buscan atraer más inversiones y generar más y mejores empleos. México no puede quedarse atrás.
Por eso hago un respetuoso llamado a la nueva Legislatura y a los trabajadores, a los empresarios, a los sindicatos, a los académicos, a las organizaciones del sector productivo, a los partidos políticos, para que definamos, entre todos, la agenda de cambios que requiere el país, no sólo para salir de la crisis económica, sino también para crecer a tasas más aceleradas y generar los empleos y el bienestar que demandan los mexicanos.
En estas elecciones fueron electos seis nuevos Gobernadores, más de 500 Presidentes Municipales y 16 Jefes Delegacionales.
A ellos, como al resto de los Mandatarios y Alcaldes del país, les reitero la firme voluntad de mi Gobierno de seguir apoyando a las autoridades locales en el combate que todos los mexicanos libramos contra la delincuencia; éste es un enemigo que no distingue órdenes de Gobierno ni filiaciones partidistas.
Por ello, habremos de perseverar en la tarea de llevar seguridad a todo el país. El papel del Estado en defensa de la seguridad y en el combate a la delincuencia organizada debe preservarse con firmeza. A la vez, les ofrezco trabajar sin distingos para impulsar el desarrollo regional equilibrado en todo el país, en coordinación con los gobiernos estatales y municipales.
Señoras y señores:
Este proceso electoral nos ofreció la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de la participación cotidiana de cada ciudadano en la política y en los asuntos públicos, y reflexionar, también, sobre lo mucho que tenemos pendiente y por delante, para que cada quien revise su actuación y corrija aquello que debe mejorar. La democracia no puede ni debe reducirse al sufragio.
Si queremos transformar a México, si realmente queremos cambiar lo que está mal en el país y mejorar lo que está bien, necesitamos de ciudadanos responsables, que den seguimiento a los compromisos de las autoridades y exijan su cumplimiento; a fin de cuentas, en democracia la ciudadanía tiene siempre la última palabra.
Debemos ser sensibles y atender el llamado que nos han hecho quienes hoy decidieron no votar o no apoyar a ningún partido.
La democracia es un proceso de construcción y perfeccionamiento institucional permanente. Por ello, esta elección nos ofrece, también, la oportunidad de reflexionar cómo podremos mejorar nuestro sistema electoral, a fin de acercar más la política a las necesidades, preocupaciones y participación de los ciudadanos.
Y, por otra parte, revalorar la importancia del cumplimiento de nuestras tareas como ciudadanos.
Yo invito a todos los mexicanos a que impulsemos desde los hogares, las escuelas, los centros de trabajo, un cambio de mentalidad que promueva la participación activa de cada miembro de la sociedad en los asuntos públicos.
A construir puentes para cerrar la brecha entre ciudadanía y política, y avanzar así en la solución de los grandes problemas que tiene el país.
Invito a todos los mexicanos a actuar hoy, a convertirse en protagonistas de la transformación de México, a comprometerse solidariamente como la generación capaz de llevar a nuestro país a un futuro distinto y mejor.
Pensar en México, creer en México, trabajar por México, esa debe ser la ruta de todos.
Muchas gracias.

Rafael Correa

El Tiempo, Julio 6 de 2009
Grupo de abogados pide denunciar a presidente de Ecuador, Rafael Correa en Corte Penal Internacional
Los penalistas colombianos aseguraron que también instaurarán la denuncia contra el ex ministro ecuatoriano Gustavo Larrea por sus presuntos nexos con las Farc.
El recurso, que será interpuesto ante la Fiscalía de Colombia, tendrá como argumento -dijeron los profesionales del Derecho- los correos hallados en el computador el ex jefe del grupo guerrillero 'Raúl Reyes'.
Los abogados proponen que el presidente sea acusado ante la Corte Penal Internacional, mientras que en el caso del ex ministro Larrea y el ex viceministro Ignacio Chauvín sean acusados por la Fiscalía ante un juez para que se ordene su detención.
Los abogados consideran que en el computador hallado en el campamento de 'Reyes' se evidenciaría la relación y presunta colaboración de Correa y Larrea con las Farc.
La acción se produce en momentos en los que la Justicia de Ecuador adelanta una investigación contra el ex ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, por el ataque contra el campamento de 'Raúl Reyes' en ese país, operación miliitar en la que murieron 26 personas, entre ellas el ecuatoriano Franklin Aisalla.
El ataque se produjo el primero de marzo del año pasado y generó el rompimiento de relaciones diplompatias entre los dos países.
De acuerdo con los abogados que promueven la acción penal, las afirmaciones que aparecen en el computador de 'Reyes', decomisado después del bombardeo evidencias los nexos entre el gobernante ecuatoriano y la guerrilla colombiana.
Lo que dicen los correos El 3 de marzo del año pasado, el general Óscar Naranjo, director de la Policía Nacional, leyó en la Casa de Nariño dos correos hallados en el PC de ¿Raúl Reyes', en los que supuestamente se hacía mención a Gustavo Larrea y el Gobierno de Ecuador.
Esa noche, en una rueda de prensa televisada, el general Naranjo dijo que el primer correo era del 18 de enero de ese año. En el se leía: "Atendimos visita del Ministro de Seguridad de Ecuador, Gustavo Larrea, en adelante 'Juan' -se lee en el e-mail-, quien a nombre del presidente Correa trajo saludos para el camarada Manuel".
Los temas de la reunión, según el parte electrónico de 'Reyes', fueron: "Interés del Presidente de oficializar las relaciones con la Dirección de las Farc por conducto de 'Juan' (...) disposición de coordinar actividades sociales de ayuda a pobladores de la línea fronteriza y el intercambio de información y control de la delincuencia paramilitar en su territorio".
También aseguró que Ecuador estaba dispuesto a "cambiar mandos de la Fuerza Pública de comportamiento hostil con las comunidades y civiles de la zona, para lo cual concitan nuestro aporte con información". Y además, a reconocer la beligerancia a las Farc.
El segundo mensaje aparecía con fecha del 28 de febrero del 2008 en el que presuntamente, según el análisis de la Policía, los contanctos de Larrea --tras la anterior reunión-- habrían continuado.
El general Naranjo dijo que: 'Reyes' hace un resumen de "reciente conversación con emisario del presidente Correa". Según el reporte, le ofrecieron recibir a alguien del secretariado en Quito, bajo plenas garantías de seguridad. ¿Los temas de esa reunión?
"El intercambio humanitario, la política de fronteras, la solución política, Íngrid y el papel de Chávez". "Desean establecer coordinaciones con nosotros (las Farc) sobre la frontera binacional", dice.
De acuerdo con el análisis del correo de 'Reyes', el gobierno de Correa al parecer quería jugar un papel más protagónico en el tema del intercambio humanitario y que por ello habría planteado la liberación "del hijo de Moncayo o de otro prisionero"
.