4 abr. 2015

Qué dicen las columnas políticas hoy, 4 de abril de 2015?

Qué dicen as columnas políticas hoy, 4 de abril de 2015?
Trascendió/Milenio
Que a partir del primer minuto del domingo inician las campañas en Michoacán y los candidatos eligieron ya los lugares para sus arranques.
La panista Luisa María Calderón abre en Morelia, de la mano de Gustavo Madero; el priista José Ascensión Orihuela decidió ir a Apatzingán, en plena Tierra Caliente, mientras que el perredista Silvano Aureoles lo hará en su tierra, Zitácuaro.
A propósito de Aureoles, está confirmada la asistencia del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, así como de otros gobernadores, Graco Ramírez entre ellos. No cabe duda de que Michoacán es la joya de la corona para el Partido de la Revolución Democrática.
¿Y Guerrero?
:Que el Gobierno del Distrito Federal, encabezado por Mancera, experimentó en la Pasión de Cristo de Iztapalapa con no decretar la ley seca y lograr que la tradición religiosa fuera más fuerte que el consumo de alcohol en las calles.
Al parecer le resultó, ya que logró que solo se vendieran bebidas en restaurantes y bares y que cerveza y rones no se impusieran entre los fieles y curiosos.

Las siete últimas palabras/Antonio Hernández-Gil,

Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu..“
Las siete últimas palabras/Antonio Hernández-Gil, miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

 ABC | 3 de abril de 2015
Siete de abril de 1786, Viernes Santo. En los muros, ventanas y columnas de la catedral vieja de Cádiz, la iglesia de la Santa Cruz, penden negras cortinas prolongando el tiempo de perdón de la Cuaresma. Solo una lámpara rompe la oscuridad cuando, a mediodía, se cierran las puertas. Comienza entonces a sonar una orquesta: no menos de cuatro violines primeros, cuatro violines segundos, dos violas, dos violoncellos, dos contrabajos, dos flautas, dos oboes, dos fagots, dos trompas, dos trompetas y timbales, atacando un acorde de re menor que enlaza con otro de séptima disminuida sobre la sensible seguido de un silencio que suspende la resolución de la disonancia y presenta el misterio. Las siete últimas palabras de Cristo en la Cruz han comenzado. Pocos meses antes, un anónimo canónigo gaditano o el sacerdote José Sáenz de Santamaría, natural de Veracruz, que la historia es esquiva, le habrían encargado a Haydn una obra para acompañar la Devoción de las tres horas de la agonía de Cristo, práctica religiosa originada en las misiones jesuíticas del Perú. Cádiz era ese día el centro del mundo.

El Califato y la Inquisición/

El Califato y la Inquisición/Luis Goytisolo es escritor
El País | 3 de abril de 2015
Fue una comparación poco afortunada por parte de Obama. Y es que realmente no es posible remitir las ejecuciones del Califato, la imagen del desdichado piloto jordano en llamas, a las hogueras de la Inquisición española. Y no porque esas hogueras no hayan existido sino porque, exactamente igual que en Valladolid o Sevilla, otras hogueras iluminaban las plazas públicas de cualquier ciudad alemana, francesa, italiana o inglesa, o de cualquier otro rincón de Europa. Ciudad o simple comunidad rural, como sucedía —especialmente en Inglaterra— con las brujas. Si Obama, hubiera leído, por ejemplo, Opus Nigrum, posiblemente la mejor novela de Marguerite Yourcenar, se hubiera hecho una idea de lo que era moneda corriente en las ciudades alemanas con una población enfrentada por motivos religiosos. O en la Francia de la Ilustración, donde se podía acabar en la hoguera rodeado de público y de balcones atestados, por el mero hecho de ser sorprendido llevando un libro prohibido. Algo que sabían de sobra un Voltaire —por lo que evitaba vivir en Francia— o un Rousseau, consciente éste, por otra parte, de que su Ginebra natal no era un lugar mucho más seguro. Allí precisamente ardió Miguel Servet, en Ginebra y no en España, su país de origen. Como Savonarola o Giordano Bruno en Italia; algo que le podría haber sucedido también a Dante de no haber puesto tierra de por medio respecto a su Florencia natal. No, las hogueras no fueron precisamente una peculiaridad española. Para el caso, mucho más acertado hubiera estado Obama al relacionar la muerte del piloto jordano con los linchamientos por motivos raciales propios de su país, algo mucho más próximo así en el tiempo como en el espacio, y a los que Hollywood ha popularizado en diversas películas.

El Papa lamenta el “silencio cómplice” ante la matanza de cristianos en Kenia

El Papa lamenta el “silencio cómplice” ante la matanza de cristianos en Kenia
Francisco compara la masacre de la Universidad de Garissa con el calvario de Cristo hace dos milenios
LUCIA MAGI 
El País, Roma 4 ABR 2015 - 19:14 CEST
El calvario de Cristo en Jerusalén y la matanza de sus feligreses en Kenia, dos mil años después. El paralelismo centró las oraciones y los actos del Papa Francisco en la tercera Semana Santa desde que el jesuita se instaló en el solio de Pedro. Sobre todo el Viernes santo, el día en el cual la Iglesia de Roma conmemora la muerte de su fundador, estuvo este año profundamente marcado por la masacre de los 147 universitarios a manos de terroristas islamistas.

Ni pasión, ni gloria/Gregorio Morán

Ni pasión, ni gloria/Gregorio Morán
La Vanguardia | 3 de abril de 2015
Cuando llega el sábado de la Semana Santa no alcanzamos a saber si estamos en el día que acabó la pasión o la jornada en la que empieza la gloria. No hay radiografía más perfecta de la sociedad española del presente que la Semana Santa. Los medios de comunicación cometemos un error, el enésimo, al no cerrar nuestras Semanas Santas con números extraordinarios sobre lo ocurrido durante siete días.
¿Somos laicos o religiosos? Aviesa pregunta que exige una respuesta a su altura. Ni lo uno ni lo otro. Un poco de todo. Cuestión que exige grandes dosis de humor. La Semana Santa española, desde Cádiz a Girona, hay que tomársela con gracia y señorío y un cierto distanciamiento. Los sectores más radicales de la izquierda española, o buena parte de ellos y sin excepciones regionales, nacionales o federalistas –eso sí, todos ateos convictos–, participan en las Semanas Santas como costaleros, organizadores, cobradores, promotores, defensores de las tradiciones populares, o incluso voceros de la Virgen de no sé qué o el Cristo sufriente. Sin embargo, las clases asentadas, todas de profundas creencias religiosas se van a la playa, a la segunda residencia o de viaje exótico.
No me toque usted los pasos de Semana Santa, o las representaciones sagradas de la Pasión, el Prendimiento y la Muerte del Cristo (que hubiera escrito Papini, si es que hoy día alguien osara meterse en el mundo de Giovanni Papini, que tanto nos influyó a algunos de nosotros apenas estrenado el pantalón largo). España entera demuestra durante la Semana Santa que el elemento de unión de los nacionalismos castellanos, catalanes o vasco-navarros, es decir, lo que consintió ganar a Franco la Guerra Civil frente a los laicos, está representado en la Semana Santa.

Han crucificado a un hombre/Manuel Mandianes

Han crucificado a un hombre/Manuel Mandianes es antropólogo del CSIC, escritor y teólogo.
El Mundo | 3 de abril de 2015

El Hombre se equivoca sobre él mismo y sobre Dios cuando interpreta su contingencia como no perteneciente a su condición humana, cuando la considera como un accidente. Las costumbres de Jesús son comunes con sus coterráneos contemporáneos. Jesús no es simplemente un hombre, es este hombre: un judío de Galilea con todo el peso y la densidad del terruño, con todas las características que dictan la carne y la sangre. Su manera de ser en el mundo se lo debe al momento histórico y a la situación social que le tocó vivir. Conoció el sufrimiento, el fracaso y la traición. Para sus contemporáneos fue un profeta como otros tantos anteriores contemporáneos o posteriores. A sus contemporáneos, incluidos los suyos, se les hizo difícil traspasar su humanidad, palpable para captar la trascendencia, la divinidad, que fue creciendo desde dentro. La apertura a los demás es constitutiva del ser humano y Jesús vivió profundamente esta apertura.
Cristo murió clavado en una cruz el 7 de abril del año 30 de nuestra era. En aquellos tiempos, disponer de la vida de una persona era una cosa banal. Por lo que se refiere a los judíos, la ocupación griega y romana había dado lugar con frecuencia a una triste realidad, ejecuciones individuales y colectivas. Para una persona y para los suyos, la ejecución, mucho más frecuente entonces que ahora, no era menos terrible que para alguien de nuestro tiempo. El derecho judío, aunque menos que otras civilizaciones de la época, preveía la pena de muerte como castigo a muchos delitos. Los judíos recurrían al brazo secular de los ocupantes para la ejecución de los condenados.

Francisco se mostró crítico con la pasividad internacional ante el asesinato de cristianos

No es lo que está roto Dios, 
ni el campo que Él ha creado: 
lo que está roto es el hombre 

que no ve a Dios en su campo.“Emilio Prados..
Este viernes Santo, el papa Francisco se mostró crítico con la pasividad internacional ante el asesinato de cristianos en países como Kenia, Siria e Irak. "Nuestros hermanos son decapitados y crucificados ante nuestros ojos y nuestro silencio cómplice", afirmó al final del Vía Crucis que se celebró en el Coliseo en Roma y al que acudieron miles de creyentes.

 El Vía Crucis tuvo referencias a los cristianos perseguidos y masacrados, pero también pidió perdón por los niños y adolecentes ultrajados, “brutalmente profanados”
 “En ti, divino amor, vemos aún hoy a nuestros hermanos perseguidos, decapitados y crucificados por su fe en ti, bajo nuestros propios ojos o, a menudo, con nuestro silencio cómplice”. Ese fue uno de los pasajes centrales de la oración pronunciada por Francisco.
En su mensaje final habló de los “hermanos abandonados a lo largo de las calles” y “desfigurados por la negligencia e indiferencia” de los demás.
 “El peso de tu cruz nos libera de todos nuestros lastres. En tu obediencia a la voluntad del padre nosotros nos damos cuenta de nuestra rebelión y desobediencia. En ti vendido, traicionado, crucificado por tu gente, por tus seres queridos, nosotros vemos nuestras traiciones cotidianas”, dijo, en italiano.
 “En tu inocencia, cordero inmaculado, nosotros vemos nuestra culpabilidad. En tu rostro escupido, desfigurado, nosotros vemos la brutalidad de nuestros pecados. En la crudeza de tu pasión vemos la crudeza de nuestro corazón y de nuestras acciones. En tu sentirte abandonado nosotros vemos a todos los abandonados por los familiares, por la sociedad, por la atención y la solidaridad”, agregó.

Los verdaderos mártires de Cristo no mueren con los puños cerrados, sino con las manos unidas.

En la Celebración litúrgica de la Pasión del Señor del Viernes Santo, con Papa Francisco, el predicador de la Casa Pontificia, el padre Raniero Cantalamessa, denunció la indiferencia de las instituciones

“Los verdaderos mártires de Cristo no mueren con los puños cerrados, sino con las manos unidas
El exterminio de los cristianos se da en la indiferencia de las instituciones mundiales». Dos minutos de prostración, en el suelo, ante el altar, en el silencio absoluto. Con este gesto Papa Francisco comenzó la celebración litúrgica de la Pasión del Viernes Santo, en la Basílica de San Pedro en el Vaticano.
Después de la lectura del Evangelio, la homilía del padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, que reflexionó sobre los «mártires perfectos». 

Predicación del Viernes Santo 2015 en la Basí­lica de San Pedro
P. Raniero Cantalamessa, ofmcap. ¡ECCE HOMO!
Acabamos de escuchar la historia del proceso de Jesús frente a Pilato. Hay un momento sobre el que debemos detenernos...
“Pilato mandó entonces azotar a Jesús. Los soldados tejieron una corona de espinas y se la pusieron sobre la cabeza. Lo revistieron con un manto rojo, y acercándose, le decían: ‘¡Salve, rey de los judíos!’, y lo abofeteaban. Jesús salió, llevando la corona de espinas y el manto rojo. Pilato les dijo: ¡Ecce homo! ¡Aquí tienen al hombre! (Jn 19, 1-5).

El papa Francisco se mostró crítico con la pasividad internacional

Este viernes Santo, el papa Francisco se mostró crítico con la pasividad internacional ante el asesinato de cristianos en países como Kenia, Siria e Irak. "Nuestros hermanos son decapitados y crucificados ante nuestros ojos y nuestro silencio cómplice", afirmó al final del Vía Crucis que se celebró en el Coliseo en Roma y al que acudieron miles de creyentes.
El Vía Crucis tuvo referencias a los cristianos perseguidos y masacrados, pero también pidió perdón por los niños y adolecentes ultrajados, “brutalmente profanados”
 “En ti, divino amor, vemos aún hoy a nuestros hermanos perseguidos, decapitados y crucificados por su fe en ti, bajo nuestros propios ojos o, a menudo, con nuestro silencio cómplice”. Ese fue uno de los pasajes centrales de la oración pronunciada por Francisco.
En su mensaje final habló de los “hermanos abandonados a lo largo de las calles” y “desfigurados por la negligencia e indiferencia” de los demás.
 “El peso de tu cruz nos libera de todos nuestros lastres. En tu obediencia a la voluntad del padre nosotros nos damos cuenta de nuestra rebelión y desobediencia. En ti vendido, traicionado, crucificado por tu gente, por tus seres queridos, nosotros vemos nuestras traiciones cotidianas”, dijo, en italiano.
 “En tu inocencia, cordero inmaculado, nosotros vemos nuestra culpabilidad. En tu rostro escupido, desfigurado, nosotros vemos la brutalidad de nuestros pecados. En la crudeza de tu pasión vemos la crudeza de nuestro corazón y de nuestras acciones. En tu sentirte abandonado nosotros vemos a todos los abandonados por los familiares, por la sociedad, por la atención y la solidaridad”, agregó.