20 nov. 2009

El narcoestado talibán

El narco-Estado talibán/Loretta Napoleoni, economista italiana.
Traducción de Juan Ramón Azaola
Publicado en EL PAÍS, 19/11/09;
Cinco soldados ingleses mueren en Afganistán a manos de un policía local a plena luz del día, a poca distancia de su cuartel. El asesino era un infiltrado a sueldo de los narco-talibanes, el nuevo Ejército informal afgano que está poniendo de rodillas al super-tecnológico Ejército estadounidense y a todos sus aliados. Se trata de un guión tristemente conocido, que se interpreta desde hace años al otro lado del mundo, en Colombia, donde la joint-venture entre los barones de la cocaína y las FARC ha convertido gran parte del país en un narco-archipiélago. Ni las intervenciones del Ejército, ni la forzada erradicación de los cultivos de coca, ni el uso de la diplomacia, ni hasta la concesión de una tajada del país -el Despeje- a las FARC a cambio del alto el fuego; ninguna de estas estrategias ha hecho mella en la industria de los narcóticos. La cocaína sigue siendo producida en Colombia y exportada y consumida entre nosotros. Sus ingresos compran políticos, armas y respeto, y consiguen así que quien cuente en el país no sea el Gobierno ni las fuerzas del orden, sino quien gestione el tráfico de narcóticos.
En Afganistán, como en Colombia, el riesgo es el de perder la guerra por falta de tácticas adecuadas, de estrategias ad hoc contra un enemigo sui géneris que se alimenta precisamente de nuestras debilidades: el consumo de droga. La industria de la heroína en el mundo genera 65.000 millones de dólares (más de 43.000 millones de euros) al año, equivalentes a 4.000 toneladas de opio, de los que casi el 60% son consumidos en Europa y Estados Unidos. Afganistán satisface el 90% de esta demanda y hace poco o nada para impedir que la heroína llegue a nuestras ciudades. Las fuerzas del orden afganas interceptan un modesto 2% del contrabando de narcóticos anual, frente al 20% de Colombia.
Es equivocado considerar a los talibanes como a un ejército de harapientos y terroristas; a ocho años de su derrota nos encontramos ante un nuevo enemigo, indudablemente astuto, que se ha enriquecido entrando a formar parte de la industria de la droga, a la que está íntimamente ligado. “Conoce a tu enemigo”, decía Sun Tzu en El arte de la guerra: nosotros deberíamos guardar esa máxima como un tesoro. Las metamorfosis de los talibanes han modificado el significado de la guerra.
Es un error luchar sólo para evitar que Al Qaeda vuelva a adiestrarse en Afganistán, no es ése el verdadero peligro para Occidente. Lo que hay que temer es más bien la consolidación de la autoridad de los talibanes en un narco-Estado, un fenómeno que haría gravitar la producción y la exportación de opio con consecuencias desastrosas entre nosotros. El crimen organizado no espera otra cosa para poder vender heroína y meta-anfetamina a precios accesibles por todos los rincones de las metrópolis occidentales.
Pensar que los talibanes vuelvan a hacer de lacayos de Osama Bin Laden es sencillamente absurdo y peligroso. Son ya la parte integrante de una economía, la de la heroína, que, según Naciones Unidas, desde 2006 en adelante, les ha generado entre 200 y 400 millones de dólares al año, cantidad suficiente para hacer frente a los ejércitos más potentes de la tierra.
Hoy día los secuaces del mulá Omar no combaten para proteger a Al Qaeda sino para defender la fuente de su repentina riqueza. El narcotráfico les ha suministrado la legitimidad económica que el régimen talibán nunca ha poseído. Hasta 2001, el ISI, los servicios secretos paquistaníes, pagaban los sueldos de la administración pública de Kandahar, dado que el Gobierno no se lo podía permitir. La balanza de pagos del régimen del mulá Omar era menos compleja que la cuenta de la compra: aparte de la modesta producción de opio, que los talibanes toleraban y tasaban, las entradas comprendían el arrendamiento de los campos de adiestramiento de Al Qaeda y las tasas del tráfico de contrabando. Entonces sí que se les podía definir como un ejército de harapientos. Hoy, sin embargo, la situación es bien diferente.
Un informe secreto del Pentágono citado por The Washington Post el pasado verano sostiene que los talibanes perciben un porcentaje por cada fase de producción de la droga, desde la siembra hasta la exportación de la heroína. Imponen tasas incluso sobre la importación de los agentes químicos requeridos para procesar en los laboratorios locales el opio en heroína. Lo hacen porque en realidad son ellos quienes han creado las condiciones para que esta industria se desarrollase. Y los cultivadores, los señores de la droga, los narcotraficantes y toda la nebulosa criminal que vive del narcotráfico en Asia Central son perfectamente conscientes de ello y les están agradecidos por ello. A ninguno se le ocurriría no pagar. Así es como el avance del Ejército de los talibanes ha removido todos los obstáculos al narcotráfico. El último informe de Naciones Unidas sobre la producción de opio habla precisamente de una correlación entre dicha producción y la reconquista territorial de los talibanes en Afganistán.
A diferencia de las FARC, que han quedado siempre al margen del narcotráfico, los talibanes ejercen una gran influencia sobre la industria del opio. Actúan como si ellos ya fueran el cártel de la heroína en Asia Central. Y muchos están convencidos de que esa ulterior metamorfosis está a la vuelta de la esquina. Desde 2006 han guiado la transformación del país de productor de opio a exportador de heroína. En opinión de los expertos de Naciones Unidas, con ese fin se han convertido en socios de negocios de segmentos del crimen organizado local. Esta joint-venture ha financiado la difusión de laboratorios para la producción de heroína en territorios controlados por ellos. Afganistán pronto exportará más heroína que opio. Indudablemente es ese el objetivo de los talibanes, desde el momento en que ganan más si tasan un producto terminado, la heroína, que tiene un valor añadido mayor que la amapola. Por no hablar de los impuestos que cargan a toda la industria que gravita en torno a la heroína. Se trata de una cifra de negocio que en 2007 sumaba 3.000 millones de dólares y que en los próximos años podría fácilmente duplicarse.
En ocho años, bajo el fuego de las fuerzas de la coalición, los talibanes han aprendido a servirse de la riqueza de su país, las plantaciones de amapola, para reconquistar los territorios que habían perdido a finales de 2001. Un balance marcadamente negativo para Occidente. Pero las similitudes con el comportamiento de las FARC en los años ochenta, de las que a duras penas los talibanes conocen la existencia, no terminan aquí. La presencia de esta potente industria del narcótico en Afganistán desestabiliza a los países limítrofes. Sirva de advertencia la experiencia de México, un país que no produce cocaína pero que se ha convertido en un punto neurálgico de distribución del tráfico de droga procedente de Colombia. El cártel colombiano ya sólo se limita a exportar a México, desde donde se embolsa sus ganancias. De repartir la cocaína por el mundo se ocupa la criminalidad mexicana.
Los narco-talibanes están desarrollando un modelo similar, ya que exportan cada vez más a los países limítrofes: Irán, Pakistán, Rusia y repúblicas de Asia Central, y se embolsan sus ganancias a través de las organizaciones criminales locales. La tendencia es la de transformar a esas naciones en grandes consumidores y dividirse el botín. En Rusia, por donde transita la mayor parte de la heroína destinada a Europa, se consumen ya entre 75 y 80 toneladas al año. Nos lo confirma el número de toxicodependientes y de seropositivos en estas regiones, que, naturalmente, está en claro aumento. Según fuentes de Moscú, cada año mueren más rusos por la droga (cerca de 400.000 personas) que durante la guerra en Afganistán en los años ochenta.
El narcotráfico financia también a otros grupos armados que se inspiran en los talibanes afganos; entre ellos son particularmente peligrosos los talibanes paquistaníes, bandas que tienen su base en Waziristán y que quieren derribar el Gobierno de Karachi.
Éste es el espeluznante escenario creado por la industria de la heroína en Afganistán. Para erradicar a los narco-guerreros afganos no bastan los ejércitos más potentes del mundo, sino que es necesaria una estrategia mundial para cortar la alianza entre terror y crimen, un vínculo que también entre nosotros se llama

Jorge Fernández Souza

Columna PLAZA PÚBLICA/ MA Granados Chapa
Jorge A. Fernández Souza
Reforma, 20 Nov. 09;
Esta columna fue preparada antes de que se enviaran las ternas ayer. Sin embargo, mantiene su vigencia.
La Presidencia de la República ha incurrido ya en mora al no enviar las ternas para que el Senado escoja a quienes ocupen las sillas dejadas vacantes dentro de 10 días por los ministros de la Suprema Corte de Justicia Mariano Azuela Güitrón y Genaro David Góngora Pimentel, que llegan al término de su periodo. Es deseable que la tardanza en la presentación de las candidaturas judiciales obedezca a una cuidadosa reflexión para integrar las ternas con las personas más calificadas, y no a que se efectúen negociaciones que impliquen la satisfacción de intereses particulares y no la idoneidad de quienes durante los próximos 15 años formarán parte del máximo tribunal del país.
Desde octubre pasado decenas de organizaciones civiles de la más variada dedicación (puesto que la impartición de justicia concierne a todos los habitantes de esta República) y centenares de ciudadanos a título individual propusieron al presidente Felipe Calderón una suerte de precandidatura ciudadana, a fin de que sea una de las seis personas cuyos nombres y biografías conozca el Senado de la República. No deja de haber una especie de sana ingenuidad en la actitud de los proponentes, a ninguno de los cuales escapa que un proceso de integración de la Corte, es decir, del principal órgano de uno de los poderes de la Federación, está sujeto a intereses creados y regido por reglas que mantienen la decisión respectiva en el cerrado ámbito de las cúpulas partidarias. Pero precisamente por saberlo, su propuesta supone la de airear los procedimientos para designaciones tan trascendentes, comenzando por hacer pública una candidatura, que por ello no se impregna del mal tufo de las que se cocinan en las antesalas palaciegas y en los gabinetes senatoriales.
Las organizaciones y personas aludidas propusieron además de la ventilación del procedimiento, más allá de lo que dispone la ley, la precandidatura de Jorge Abraham Fernández Souza, un abogado con fecunda trayectoria en distintos ámbitos, incluido el de la impartición de justicia. Parecería una perogrullada hacer esa afirmación, pero se han dado no pocos casos, aun en la actual época de la Corte, que lleguen a ser miembros de la misma personas versadas en derecho pero absolutamente ajenas a la administración judicial.
Fernández Souza es actualmente magistrado del Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal. Fue miembro del Consejo de la Judicatura de esa misma entidad, y dirigió el Instituto de Estudios Judiciales del Tribunal Superior de Justicia capitalino. Además de su trabajo como litigante en terrenos como el derecho laboral y el agrario, especialmente, ha tenido un sobresaliente desempeño académico: ha sido profesor en la unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana, donde dirigió el Departamento de Derecho y la División de Ciencias Sociales y Humanidades. El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas lo designó en 1997 delegado en Miguel Hidalgo, y fue asesor jurídico de la Comisión Nacional de Intermediación, encabezada por el obispo de San Cristóbal de las Casas, don Samuel Ruiz, que consiguió la celebración de los diálogos de San Andrés entre el gobierno federal y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
El procedimiento de designación de los miembros del máximo tribunal se halla en el artículo 96 de la Constitución: "Para nombrar a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación el Presidente de la República someterá una terna a consideración del Senado, el cual, previa comparecencia de las personas propuestas, designará al ministro que deba cubrir la vacante. La designación se hará por el voto de las dos terceras partes de los miembros del Senado presentes, dentro del improrrogable plazo de 30 días. Si el Senado no resolviere dentro de dicho plazo, ocupará el cargo de ministro la persona que, dentro de dicha terna, designe el Presidente de la República.
"En caso de que la Cámara de senadores rechace la totalidad de la terna propuesta, el Presidente de la República someterá una nueva, en los términos del párrafo anterior. Si esta segunda terna fuera rechazada, ocupará el cargo la persona que dentro de dicha terna, designe el Presidente de la República".
Para que los términos constitucionales fueran acatados puntualmente, era necesario que de Los Pinos partieran a Xicoténcatl las ternas el domingo pasado, 15 de noviembre, ya que el Senado, como la Cámara, cierra el actual periodo de sesiones ordinarias el 15 de diciembre. Si los senadores requirieran emplear los 30 días que establece el 96 constitucional para su deliberación y nombramiento, esa cámara debería reunirse en una sesión extraordinaria en plenas fiestas decembrinas. Si en cambio se apresura, puede realizar aquellas operaciones antes de que la Cámara misma y la propia Corte inicien su receso el 15 de diciembre. Como quiera que sea, aun si hoy mismo fueran presentadas las ternas, es posible, y no será sano, que ese tribunal sesione en la primera quincena del mes próximo con dos sillas vacías.
Otro texto constitucional, la parte final del artículo 95, avala la conveniente inclusión de Fernández Souza en una de las ternas, pues los nombramientos a que se refiere "deberán recaer preferentemente entre aquellas personas que hayan servido con eficiencia, capacidad y probidad en la impartición de justicia o que se hayan distinguido por su honorabilidad, competencia y antecedentes profesionales en el ejercicio de la actividad jurídica".
Cajón de Sastre
Hoy hace 16 años apareció Reforma, que trajo a la Ciudad de México el estilo periodístico y empresarial que habían forjado el éxito de El Norte. En ese noviembre de 1993 México parecía encaminarse a la modernidad, y el nuevo diario reforzaba esa percepción. Entre las primeras informaciones que ofreció el naciente periódico estaba la designación de Diego Fernández de Cevallos como candidato presidencial del PAN y poco después el destape de Luis Donaldo Colosio. Reforma dio sentido nuevo a la cobertura de la campaña presidencial de que ambos fueron protagonistas hasta que el priista fue asesinado. Ese proceso electoral, y los de 2000 y 2006 han sido, entre miles de sucesos y fenómenos más, puntual y ampliamente transmitidos por este diario a sus lectores, razón de ser de su existencia, por la que todos nos congratulamos hoy.


Palabras de Gómez Mont en el 99 aniversario de la Revolución

Palabras del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, durante la ceremonia Conmemorativa del XCIX Aniversario del Inicio de la Revolución Mexicana y Homenaje a don Francisco I. Madero, que tuvo lugar en la explanada “Francisco I. Madero” de la Residencia Oficial de los Pinos.
México, D. F., a 20 de noviembre de 2009 | Discurso
Don Felipe Calderón Hinojosa,
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos;
Señor Don Guillermo Ortiz Mayagoitia,
Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación;
Senador Carlos Navarrete Ruiz,
Presidente de la Mesa del Senado;
Don Francisco Ramírez Acuña,
Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados;
Honorables miembros del presídium,
Invitados especiales, señoras y señores:
Toda revolución exitosa implica una transformación profunda de la realidad: Necesariamente modifica las relaciones, los procesos y las estructuras sociales; las replantea, las redimensiona, las orienta a nuevos objetivos.
Las revoluciones surgen precisamente del sentido de urgencia de transformar que sobreviene a un sector o a una generación entera y se consolidan en tanto dicho proceso alimente a la esperanza de un futuro transformado.
No se explica, pues, una revolución sin sentimiento de indignación, sin deseo de cambio, sin compromiso con la comunidad ni, sobre todo, sin la firme convicción de que la transformación es posible.
Así, marcan puntos de inflexión que aceleran el dinamismo continuo que es inherente a la naturaleza humana; son procesos que superan inercias, su legado cobra forma y fuerza en períodos posteriores y se perpetúa como un referente colectivo que nos vincula a todos.
La Revolución Mexicana, que iniciara en 1910, fue una lucha por la equidad, en un país que se había asumido como único y distinto cien años antes; la identidad nacional no reflejaba un desarrollo homogéneo, una repartición equitativa de bienes y oportunidades, no había un espacio de participación desde la disidencia, no se defendían las libertades más fundamentales entre las cuales la libertad de conciencia es probablemente la más necesaria.
No puede pensarse una sociedad democrática y moderna sin promover la libertad que se ejerce con responsabilidad, con sentido de lo público, con conciencia de fe.
Como individuos nos articulamos desde la sensibilidad, la empatía, la humanidad con los demás.
El movimiento revolucionario planteaba estos principios, promovía estos valores y hoy, a cien años de su inicio, podemos evaluar si el discurso fue lo suficientemente poderoso para trascender con él a la realidad nacional.
Algunas de estas realidades subsisten, algunas han sido exitosamente transformadas.
Es parte de la naturaleza humana asignar límites a los ciclos temporales, el ánimo optimista los pone en marcha y la evaluación reflexiva los delimita.
Muchas veces los ciclos son íntimos, personales; pero así como la memoria individual se recarga en referentes comunes, así los ciclos individuales se inscriben en momentos históricos de la comunidad a la que pertenecemos y nos contiene.
A cien años del inicio del movimiento revolucionario que enarbolara los principios de modernidad, equidad y justicia social, tenemos la oportunidad de perpetuar este ciclo invadido de inercia o renovarlo desde una profunda reflexión.
Podemos definirnos desde nuestra historia pero también hacia nuestro porvenir, podemos asumirnos como herederos pero también como gestores de la nación.
En 1910, en un México con un sistema político excluyente, con una sociedad política incipiente, probablemente la única forma de imprimir un cambio profundo en la realidad era efectivamente el movimiento armado.
Hoy los mexicanos tenemos la posibilidad de lograr transformaciones profundas desde la participación democrática y no desde la violencia y a través de un marco institucional que busca fortalecerse constantemente, en vez de adecuarse a la voluntad de intereses particulares.
Podemos plantear caminos para acercarnos a los anhelos sociales a partir del debate comprometido, no mediante la imposición arbitraria; hoy los mexicanos tenemos la oportunidad de transformar nuestro país sin lastimar su realidad; hoy los mexicanos tenemos el deber de hacerlo.
El pasado 2 de septiembre el Presidente Calderón convocó a la participación de todos los mexicanos para redefinir nuestra realidad y replantear nuestro futuro; nos invitó a buscar las alternativas que multipliquen las oportunidades, que brinden un acceso equitativo a la riqueza, a la salud, al saber y al poder.
Para ser benéfico, para ser incluyente, para ser verdaderamente transformador, este impulso debe fortalecer a la ciudadanía, debe consolidar espacios institucionales para la toma de las decisiones políticas, debe superar la parálisis institucional y recargarse en el ánimo social, debe colocar al Gobierno cerca de los ciudadanos y a su servicio, debe transparentar el ejercicio del poder y obligarlo a rendir cuentas.
Para transformar la realidad no basta con reformar las instituciones formales. Tenemos que transformar las prácticas cotidianas, los prejuicios inamovibles, la negligencia irresponsable.
Para hacerlo, los ciudadanos tenemos que asumirnos todos como elementos constitutivos de una comunidad que nos trasciende, que nos ofrece y que nos exige.
Señor Presidente,
Señoras y señores:
A cien años del inicio del movimiento revolucionario, hoy tenemos la oportunidad de erradicar un sistema de privilegios que no atienda el beneficio social; podemos combatir la injusticia y la inequidad, podemos consolidar los pilares y los procesos que nos permitan crecer económica e institucionalmente; podemos replantear nuestra democracia y abrazar con fuerza la cultura de la legalidad.
En este año que conmemoramos el Centenario de nuestra Revolución los mexicanos tenemos la oportunidad de sustentar los principios de equidad, justicia y prosperidad que la motivaron desde las instituciones democráticas.
El Gobierno tiene el deber de hacerlo con acciones concretas y para ello convoca a todos los mexicanos a impulsarlos, a concretarlos y a perpetuarlos.
Gracias.

Ataque de "La Familia"


Un comando atacó con granadas las instalaciones de la PGR en Celaya, Guanajuato, la noche de este jueves 19 de noviembre. El atentado se registró alrededor de las 22:35 horas, después policías federales, del Ejército y elementos la Guardia Municipal y de la Policía Ministerial desplegaron un operativo de búsqueda de los responsables.
El ataque al edificio de la PGR localizado en la colonia Arboledas, ocurrió a menos de 24 horas de la detención de Cristóbal Altamirano Piñón "La Rubia" , "La Güera" o "El Tribi", presunto líder de La Familia Guanajuatense, capturado la noche de miércoles por el Ejército. A "La Güera" se le vincula con Manuel Alejandro y Francisco Sotelo Barrera ,"El Bolucho" y el "Panchillo", identificado como sobrinos de Servando Gómez "La Tuta", detenidos en agosto, implicados en la ejecución del comandante de la policía federal Eladio Romero Durán.
Cristóbal Altamirano fue capturado en San Francisco del Rincón junto con Humberto Alvarez "El Compita" en un operativo en el que participaron el Ejército, la policía federal, la policía ministerial del Estado, las Fuerzas del estado y la policía ministerial.
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Cancelan clases y desfile en Celaya tras ataques
Xóchitl Álvarez/corresponsal
El Universal on line
Celaya, Guanajuato
Viernes 20 de noviembre de 2009
El crimen organizado arremetió contra ocho bases de la PGR y la policía municipal; recomiendan a la población no acudir a bares. Es represalia por la detención de un líder de La Familia, dice el procurador estatal
Grupos de delincuentes perpetraron anoche ocho ataques continuos a las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) y a las bases de la Policía municipal de Celaya y del municipio de Villagrán con el saldo de un civil lesionado y daños materiales a edificios y vehículos oficiales.
Los atentados registrados en un lapso de tres minutos con granadas de fragmentación y armas de alto poder, se atribuyen a la reacción del crimen organizado por la captura de Cristóbal Altamirano Piñón "La Rubia", "La Güera" o "El Tribi", presunto líder de La Familia guanajuatense la noche del miércoles, informó el Procurador de Justicia del Estado, Carlos Zamarripa.
La alcaldesa Laura Ruby López Silva ordenó la cancelación del desfile conmemorativo del 20 de noviembre y anunció la suspensión de clases en las escuelas de todos los niveles y el servicio de guardería, a causa de la violencia, a su vez el titular de Protección Civil, Hiram Castillo, recomendó a la población abstenerse de acudir a los antros y bares.
Elementos del Ejército, policías federales, agentes de la policía ministerial del estado y policía municipal custodian los accesos a la ciudad y las instalaciones de las corporaciones de seguridad.
A las 22.30 horas de este jueves un comando lanzó tres granadas de fragmentación al interior de las oficinas del Ministerio Público Federal de la subdelegación de la PGR en la colonia Arboledas, tres de estas explotaron en el patio y un artefacto más se quedó sin detonar bajo una camioneta oficial en el exterior de la dependencia.
El edificio de la PGR y tres vehículos sufrieron daños, en tanto el equipo antibombas del Ejército maniobraron por cuatro horas en la detonación controlada de la granada de fragmentación.
La violencia se extendió a la caseta de policía de la Colonia San Juanico, localizada en avenida Causarina y Torres Landa, con un civil lesionado por esquilas de granada, informó el procurador de Justicia.
Casi en forma simultánea un grupo armado rafagueó el edificio del Instituto de Formación Policía (Infopol) por personas que iban a bordo de una motocicleta y hubo ataques en el estacionamiento de la plaza parque Celaya y en las instalaciones de la Unidad Mixta de Atención al Narcomenudeo.
En la calle Francisco Quintanilla del Barrio de San Juan se encontró una granada sin activar en el interior de una camioneta Ram gris y en otro artefacto automóvil de la colonia Misión San José.
Javier Gasca, director de la policía de Villagrán, confirmó que sujetos en una camioneta aventaron una granada a las instalaciones de la corporación que provocó daños materiales.
Consideró que fue una acción distractora de grupos delictivos que huían después de realizar los ataques en Celaya.
Militares, Policía Federal, Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Ministerial y Policía Municipal implementaron operativos de localización de los responsables, sin que hasta ahora haya detenidos.  cg
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Emiten alerta en Guanajuato por ataques

El titular de la PGJ estatal informó que las llamadas sobre presuntos ataques son adjudicadas al Cártel de 'La Familia Michoacana'.
El Procurador de Guanajuato informó de la recepción de llamadas telefónicas alertando sobre posibles nuevos ataques a sedes policiacas
REFORMA / Redacción
León, México (20 noviembre 2009).- El Procurador de Justicia de Guanajuato, Carlos Zamarripa, declaró en estado de alerta a la entidad luego de los ataques perpetrados por un comando a las instalaciones de la PGR en Celaya, así como casetas de policía, y otra embestida más en el Municipio de Villagrán.
El funcionario estatal destacó la recepción, en el lapso de las últimas 24 horas, de llamadas telefónicas alertando sobre posibles nuevos ataques contra instalaciones policiacas en la entidad.
Informó que las llamadas son adjudicadas al Cártel de "La Familia Michoacana".
"Hemos recibido al menos ocho llamadas sobre amenazas y se ha desplegado un operativo especial en el Estado", señaló.
Zamarripa no descartó que el ataque del crimen organizado obedezca a la detención de Cristóbal Altamirano Piñón, alias "La Rubia", "La Güera" o "El Tribi", señalado como el jefe de "La Familia Michoacana" en el Estado de Guanajuato.
El presunto delincuente fue capturado ayer en el Municipio de San Francisco del Rincón.
En municipios como Celaya, Salamanca, Irapuato, León y San Francisco del Rincón, bases policiacas municipales, federales y estatales están blindadas contra posibles nuevos ataques.Hora de publicación: 11:57 hrs.
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¡Qué viva la Revolución!

El Presidente Calderón en la Ceremonia Conmemorativa del XCIX Aniversario del Inicio de la Revolución Mexicana y Homenaje a Don Francisco I. Madero
Viernes, 20 de Noviembre de 2009 | Discurso
Señor Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Señor Diputado Francisco Ramírez Acuña, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Señor Senador Carlos Navarrete, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República.
Maestro Leonardo Valdés Zurita, Consejero Presidente del Instituto Federal Electoral.
Doctor Guillermo Ortiz Martínez, Gobernador del Banco de México.
Doctor Raúl Plascencia Villanueva, Presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos.
Doctora Jacqueline Peschard, Comisionada Presidenta del Instituto Federal de Acceso a la Información.
Doctor Eduardo Sojo Garza-Aldape, Presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Licenciado Demetrio Sodi de la Tijera, Jefe Delegacional en Miguel Hidalgo.
Doctora Pilar Pacheco Zamudio, Directora del Archivo General de Puebla.
Secretarias y Secretarios de Estado.
Procurador de la República.
Distinguidos integrantes del presídium.
Señoras y señores legisladores.
Distinguidos integrantes del Poder Judicial, de las Fuerzas Armadas.
Muy estimadas y muy estimados y respetados historiadores y académicos galardonados con los premios alusivos a la Revolución Mexicana y a la historia nacional.
Muy apreciados familiares de Don Francisco I. Madero.
Señoras y señores:
Hoy nos hemos reunido para conmemorar el XCIX Aniversario del Inicio de la Revolución Mexicana.
Saludo a los galardonados con los Premios del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, en quienes reconocemos la capacidad, la objetividad, el profesionalismo y la investigación histórica.
Reconocemos al doctor Jaime Olveda Legaspi, quien ha estudiado la historia de Jalisco, durante La Colonia y el Siglo XIX.
Al doctor Andrés Lira, quien desde El Colegio de México y El Colegio de Michoacán también, ha hecho grandes reflexiones acerca de las instituciones jurídicas y políticas mexicanas.
Al doctor Friedrich Katz, autor de obras que son ya un referente internacional sobre la Revolución Mexicana, como su biografía sobre Villa y otras.
Al muy apreciado doctor Roger Bartra, destacado antropólogo, sociólogo y cuyas investigaciones sobre la cultura y el poder político son piezas fundamentales de la investigación histórica y sociológica en México.
A la doctora Alicia Olivera Sedano, cuyas investigaciones sobre la Guerra Cristera, le merecieron el título de Profesora Emérita del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Y finalmente, un reconocimiento a quienes dirigen y laboran en el Archivo General del Estado de Puebla, por su compromiso con la preservación de documentos que conforman el legado histórico.
Sin duda, es gracias a ustedes, a una pléyade de destacados historiadores y académicos mexicanos, como hemos podido rescatar y conocer mejor nuestro pasado, preservar con orgullo, y también con puntual seguimiento, la historia nacional.
Felicidades por este merecido Premio.
En este día solemne las mexicanas y los mexicanos rendimos homenaje a la Revolución y a todas las mujeres y hombres que la hicieron posible. Rendimos homenaje a esta etapa trascendental en la historia del país, que permitió fortalecer, construir las libertades, conquistarlas, ampliar las capacidades de los ciudadanos e iniciar el camino a la democracia en nuestro país.
Desde luego, recordamos en este lugar y con gratitud al Apóstol de la Democracia, a don Francisco I. Madero, quien alentó el despertar del pueblo mexicano frente a una dictadura que conculcaba sus derechos. Decía Madero que: el medio más eficaz para evitar la pérdida de derechos políticos es ejercitarlos. Y hoy, valen tanto como entonces sus palabras.
El medio más eficaz, efectivamente, para evitar la pérdida de derechos políticos: el derecho a expresarse, el derecho a reunirse, el derecho a opinar en un sentido o en otro, el derecho a votar, a elegir, a ser electo; el ejercicio de los derechos políticos es el medio más eficaz para su preservación.
Y Madero convocaba, entonces, también a los mexicanos a defender las garantías consagradas en la Constitución.
Madero y quienes le siguieron, sufrieron, desde luego, el embate de un régimen autoritario que no hacía ningún tipo de concesiones. Al no haber más camino, llamó al pueblo de México para que un día como hoy se levantase en armas, el 20 de noviembre de 1910.
Hoy recordamos sus palabras: Si la libertad es un don tan precioso para los pueblos, es, precisamente, por los grandes esfuerzos que se requieren para conquistarla.
También rendimos homenaje, desde luego, a todos y cada uno de los protagonistas de aquella Gesta nacional, a los grandes líderes de la Revolución: a Emiliano Zapata, a Francisco Villa, que lucharon por los derechos de la gente, por los derechos de los campesinos, por los derechos de los que menos tienen.
A Venustiano Carranza y a los Constituyentes del 17, que nos legaron un Código Supremo, democrático e innovador en su tiempo e incluso ahora, en el que se defienden las libertades, las capacidades de las personas y se establecen, además, sus derechos sociales.
Reconocemos también, y sobre todo, a las miles y miles de mexicanas; a los miles y miles de mexicanos, que lucharon y que dieron su vida por un México que fuese más justo y más equitativo para ellos, para sus hijos y para nosotros, para quienes habríamos de suceder en el tiempo.
Con la Revolución se despertó, se avivó, se acrecentó un sólido sentimiento nacional, un orgullo por nuestras raíces indígenas, por nuestra cultura, por lo nuestro.
Como se dijo entonces se descubrió que existían México y los mexicanos; brillaron con fuerza las letras y las artes. Surgieron pensadores y humanistas, como José Vasconcelos, Antonio y Alfonso Caso, Alfonso Reyes, Manuel Gómez Morin, Daniel Cosío Villegas.
Y nuestros grandes muralistas: Orozco, Siqueiros, Rivera.
La pléyade de pensadores y de líderes mexicanos que hicieron de la Revolución Mexicana no sólo una expresión de inconformidad, sino también un crisol de ideas, de proyectos y de luchas no pocas veces encontradas, que hicieron posible la construcción del México moderno.
Señoras y señores:
Estamos en la ruta de celebrar el Centenario de la Revolución Mexicana y el Bicentenario de la Independencia Nacional. Y a escasas semanas de iniciar el 2010, que será, sin duda alguna, el Año de la Patria, en el que todos los mexicanos conmemoraremos con alegría y con orgullo estas gestas históricas; hoy, Día de la Revolución, en el XCIX, tenemos motivos de celebración que están por encima de cualquier otra circunstancia.
Se trata, la Independencia y la Revolución, de dos eventos fundamentales, fundacionales del derrotero histórico de México, que explican en mucho lo que somos.
Por eso, el Año de la Patria, más allá de diferencias y de desencuentros, el Año de la Patria debe ser un momento en el que vibre con fuerza el sentir nacional, y que vibre en cada hogar, en cada barrio, en cada comunidad de nuestro país.
Un momento en el que reivindiquemos nuestras raíces, nuestra cultura y nuestras costumbres; un momento, también, en el que definamos y construyamos nuestro futuro.
Debe ser un año en el que celebremos con alegría, y merecidamente, los 200 años de ser orgullosamente mexicanos. Y debe ser también un año de reflexión, un año en el que desde distintas vertientes, las mexicanas y los mexicanos podamos apreciar lo que somos, lo que hemos construido en dos siglos de vida independiente; lo que ha significado un siglo de Revolución; lo que hemos llegado a ser y, sobre todo, lo que queremos ser y lo que queremos construir para el futuro.
A los mexicanos, a la comunidad académica e histórica, invito para que este Centenario de la Revolución y este Bicentenario de la Independencia permita una reflexión que se dé en la pluralidad y en la democracia, en la pluralidad y en la democracia que no había entonces.
Celebrar significa para nosotros, también, analizar. Celebrar significa discutir sobre la riqueza de nuestra historia, la historia de México, que no ha sido, afortunadamente, ni de ángeles ni de demonios, sino de mujeres y hombres, como todos, con virtudes, con defectos y con grandes ideales.
Una historia que se construye no sólo a partir, o exclusivamente en sus próceres, sino que en su gente. Una historia viva.
La historia de México es, ante todo, una historia viva que se construye cada día.
Dialoguemos y discutamos, dialoguemos y discutamos sobre la historia nacional e invito a que lo hagamos sin mitos, sin prejuicios, sin exclusiones.
Hagamos una reflexión sobre la lucha por nuestra libertad, y hagámoslo sobre la fortaleza de la libertad ya conquistada.
Mexicanas y mexicanos:
En 1810, una generación de insurgentes, una generación de valientes puso fin a la dominación de un imperio que menoscababa la libertad de nuestro pueblo.
En 1910, una generación de audaces revolucionarios terminó con una dictadura que no estaba dispuesta a permitir que las cosas cambiaran.
Ahora nos toca a nosotros, la generación del Bicentenario, la generación del Centenario, retomar lo mejor de los ideales de quienes nos precedieron para impulsar los cambios profundos que nuestra Patria requiere, para construir un mejor futuro para todos.
2010 debe ser un año en el que retomemos con fuerza el ideal democrático de Madero, las causas de justicia y de equidad de los revolucionarios; un año en el que nos decidamos a consolidar un país en el que cada mexicano ejerza a plenitud sus libertades y capacidades. Un México de oportunidades en el cada familia pueda salir adelante de acuerdo con su propio esfuerzo.
Hoy, hago mías las palabras de Heriberto Jara, ese gran revolucionario, al recibir la Medalla Belisario Domínguez: Trabajemos con ahínco para el engrandecimiento de México, cada uno en su esfera de acción, cada uno de acuerdo a sus conocimientos y a sus facultades.
Porque no cumpliremos nuestro deber como buenos mexicanos, simplemente denunciando lo malo; sino que es de imprescindible obligación poner el ejemplo de lo bueno.
Ésta es y debe ser también la hora del cambio para México, porque es hora de detonar las profundas transformaciones que requiere nuestro país para consolidarse como Nación democrática y equitativa; la Nación independiente por la que lucharon Hidalgo y Morelos, la Nación democrática y justa por la que lucharon Madero, Zapata y miles de revolucionarios.
Este 2010, debe ser también un año de transformación, un año de transformación pacífica, pero profunda e intensa.
Ante problemas y desafíos, como los que vive el país, la preservación de los derechos de los ciudadanos, el derecho a la seguridad, amenazada; derecho a la justicia, al acceso igual a las oportunidades de educación o de salud; ante el desafío de generar empleo, de generar prosperidad, de hacer que nuestra economía crezca y crezca como México puede y merece, se requieren cambios, cambios pacíficos, sí, pero cambios tan profundos, que tengan la intensidad misma de una Revolución en su propio campo.
Hoy debemos conmemorar la Revolución cambiando lo que haya que cambiar, y cambiándolo hasta donde se deba de cambiar, con todo lo que ello implica; porque debemos hacerlo a fin de que los mexicanos tengan mayores oportunidades en la vida y puedan hacer realidad sus sueños y sus anhelos.
Porque, por eso, celebrar la Revolución significa mantener vigente el espíritu de transformación que anidó en cada uno de los revolucionarios para hacer avanzar a México.
Honrar esta gesta significa, hoy, enarbolar las causas de libertad, de justicia, de igualdad, para superar esos y otros desafíos, para superar cualquier obstáculo que enfrente nuestra Nación en su recorrido histórico.
Qué significa Revolución Mexicana hoy.
Qué significa para quienes tenemos responsabilidades en uno u otro ámbito de la vida pública o de la privada, de la academia, de la opinión pública.
Qué significa para los mexicanos.
Leopoldo Zea, y hago mías sus palabras, afirmaba que la Revolución Mexicana, por diversas que sean las circunstancias dentro de las cuales se encuentre, podrá seguir significando el mismo ideal que significó en sus inicios: el de un México mejor, un México en el que la mayoría de los mexicanos pueda alcanzar el máximo de oportunidades que haga su felicidad.
Y para hacer realidad ese ideal, necesitamos que 2010 sea el año de la historia de México donde hubo un punto de inflexión, un punto de cambio, un momento de transformación.
2010, como el año en que se dio un cambio pacífico y, a la vez, un cambio profundo y sustancial que colocó a México en una trayectoria distinta de desarrollo y de progreso; el año en el que se dio un impulso que permitió superar las inercias, que permitió vencer las resistencias que impedían que nuestro país se convirtiera en el México próspero que desde hace décadas, desde hace siglos está llamado a ser.
Un México que avance por la senda de la ley, por la senda de la paz, por la senda de la justicia, hacia el desarrollo humano sustentable. Una Nación más desarrollada, con crecimiento económico que genere empleo y, a la vez, amplía los cauces de la justicia.
Un México, sobre todo, unido, unido en la pluralidad, pluralidad que es fortaleza y no obstáculo para procesar los conflictos y las diferencias. Una Patria más fuerte, capaz de enfrentar con éxito los grandes desafíos del mundo, de un mundo que se transforma a un ritmo cada vez más acelerado y que exige de los pueblos, para su prosperidad, también transformaciones profundas.
Hoy, en memoria de la Revolución, de ese gran cambio en nuestro país, desde la libertad conquistada, discutamos sobre lo que implicó la Conquista misma y, también, desde la paz conquistada, atrevámonos a transformar a México, a tomar en nuestras riendas el destino y hacer del 2010 un año de júbilo, de unidad, de celebración, pero también un año de cambio, el año que marcó el inicio de una nueva historia o de una nueva etapa en la historia gloriosa de nuestro país.
Qué viva la Revolución.
Y qué viva México.

Derechos de nin@s y adolescentes


El Presidente Calderón en la Conclusión de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
Jueves, 19 de Noviembre de 2009 | Discurso
Qué tal, muy buenas tardes, amigas y amigos.
Diputada Yolanda de la Torre Valdez, Presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados.
Doctora Susana Sottoli, Representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF. Estimada doctora.
Teresa Hisguerra, participante de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Muy queridas Presidentas de los Sistemas Estatales del DIF que nos acompañan.
Diputadas, diputados, legisladores.
Distinguidos miembros del presídium.
Querida Margarita. Ya se ve quién trajo la porra, verdad. Además.
Invitados especiales, amigas y amigos.
Niñas y niños.
Querida Teresa:
El día de mañana, 20 de noviembre, se cumplen, como ya se dijo aquí, 20 años de que la Convención sobre los Derechos de los Niños fuese adoptada en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Y en ese entonces, y desde el primer momento, México no dudó en sumarse a la tarea mundial para trabajar en favor de los derechos de la niñez; de brindarles protección, de reconocerles en todo momento su dignidad, su valor como seres humanos.
Y hoy, dos décadas después, evidentemente falta mucho por hacer. Hemos tenido algunos avances, pero es muchísimo más, quizá, lo que falta, que lo que hemos recorrido.
Y estoy convencido que la mejor manera de celebrar este aniversario es haciendo un alto en el camino y ponernos a reflexionar en serio; sí, sobre los logros que se han alcanzado en el tiempo, pero también qué tenemos que hacer verdaderamente en México, por hacer y, desde luego, ponernos manos a la obra.
Y por ello celebro la iniciativa del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, el DIF, de haber establecido estas mesas de análisis y de diálogo sobre la niñez; entender mejor en qué punto estamos con respecto a lo que nos comprometimos al firmar la Convención de los Derechos de los Niños.
Sé que en estas mesas, nos ha comentado Cecilia Landerreche, se han realizado en Tlaxcala, en Mérida, en Tijuana, en Morelia, se han discutido temas muy importantes, como la construcción de una cultura de derechos de niñas, niños y adolescentes; la armonización y el fortalecimiento del marco jurídico, el desarrollo institucional, las políticas públicas universales, los mecanismos especiales de protección a la infancia y otros.
Y, como decía bien la propia Directora. Si hay alguna variable, alguna idea que inspira y que mueve la acción del Gobierno es, precisamente, la que tiene que ver con el ámbito de reflexión de las niñas y los niños de México, sobre el futuro que les vamos a dejar. Y, también, sobre las condiciones de vida digna, las condiciones sociales, económicas, públicas, políticas, incluso, que permitan que ellas y ellos puedan tener en su vida, que va iniciando, un desarrollo integral.
Si hablamos de las políticas de seguridad, por ejemplo, si algo mueve y obliga la acción del Gobierno, más allá de las críticas y más allá de los riesgos, incluso, de riesgos personales y de seguridad de la gente que está en el servicio público es, precisamente, pensar en la seguridad de las niñas y los niños; y que un día puedan salir a la calle con toda tranquilidad, puedan ir a la escuela sin los riesgos que corren yendo, ahora, a la escuela, sin ser asaltados, o vejados o intimidados por pandillas o por criminales.
Y si pensamos en materia económica, lo que queremos es que vuelva el ingreso a las familias mexicanas. Queremos una economía que crezca y que genere empleo; una economía que permita resarcir a las familias lo que han perdido en ésta, que ha sido una de las peores crisis económicas que haya vivido la humanidad en las últimas décadas.
Y, por esa razón, estamos trabajando para recuperar la inversión, para recuperar el empleo; para recuperar, precisamente, el ingreso de familias.
Y si hablamos de política social, la política social, si ustedes observan, se orienta precisamente a generar oportunidades para las familias, sí, pero oportunidades pensadas en los niños.
Por ejemplo. El Programa de Oportunidades, en sí mismo, específicamente, tiene un componente alimentario, que es para toda la familia, que piensa en los niños, que tengan un mínimo de ingreso para que puedan comer. Y tiene también un componente de becas que es muy importante. Se le paga a cada mamá una cantidad de dinero específica por cada niño que vaya a la escuela.
Y Oportunidades, con el Presupuesto que ha aprobado la Cámara de Diputados, por cierto, va a pasar de un promedio de más o menos 600 pesos al mes a un poco más de 900 pesos al mes por familia. Y si una familia tiene hijos en la escuela puede llegar a recibir hasta cerca de tres mil pesos al mes, en becas de Oportunidades.
Y si hablamos de cobertura médica, hemos hecho un esfuerzo enorme en materia de salud. Por ejemplo, hemos triplicado el Seguro Popular, el presupuesto del Seguro Popular en tres años; el Presupuesto le da ahora un incremento adicional que debe fluctuar alrededor del 24 por ciento.
Y eso nos permite cumplir una meta que buscamos desde el primer día en que llegué al Gobierno y que es que cada niña o cada niño, otra vez, que nace en el país, nazca en la sierra o en la ciudad, tenga garantizado un seguro médico de por vida para ese niño y para su familia. Y estamos avanzando en la cobertura universal de salud.
O si es en materia de medio ambiente, creo que no hay un ejemplo más claro, lo que estamos buscando es una política de largo plazo, que quizá no nos toque ver a los adultos ahora. Cada árbol que plantamos, de los millones de árboles que hemos plantado en esta Administración, es un árbol que sabemos que un día le dará sombra y oxígeno a los niños de ahora y a los niños de ellos. Pensamos que el medio ambiente debe restablecerse, precisamente, más que para la generación nuestra, para las generaciones futuras.
Y me acaba de entregar, tanto Margarita como Cecilia, las Conclusiones de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, y yo les doy mi palabra a todas y a todos ustedes, niñas, niños, a las Presidentas de los DIF Estatales, a las organizaciones de la sociedad civil, aquí presentes; a las y a los legisladores, que vamos a analizar todas y cada una de las propuestas que han emanado de estas mesas, para lograr muchas de las cosas, y ojalá podamos lograr todas, que ustedes sugieren, que ustedes proponen, que ustedes exigen en estas mesas.
Para mí es muy claro que la tarea del DIF ahora será, y le instruyó a eso, a que se coordine con las dependencias de la Administración Pública Federal, con los gobiernos estatales y municipales, con las organizaciones de la sociedad civil, para que se trabaje y se trabaje bien, y se trabaje de manera conjunta, en torno a las conclusiones de estas Mesas Regionales, y se apoye, y se exija que se respeten plenamente los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
Hay muchos casos, hay muchas circunstancias en las que se puede y se debe apoyar. Sé que Margarita, por ejemplo, ha estado muy involucrada entre muchos, muchos temas en que ha estado involucrada, por lo menos en dos que son fundamentales y que son serios en nuestro país.
Por ejemplo, el trato que reciben las niñas y los niños mexicanos, sobre todo, pero no sólo mexicanos, centroamericanos también, que son capturados por las autoridades migratorias de México o de Estados Unidos, por una situación de ilegalidad, pero que viajan sin parientes, que son puestos en manos de los coyotes, de los traficantes de migrantes, de criminales, verdaderamente en muchos casos, y que son, incluso, entregados solos en la frontera.
Hay miles y miles de niños, desde los cinco años de edad, o menores de diez años, la mayoría, que viajan solos y que son entregados, son atrapados y que irían a alcanzar a su madre o a su familia a Estados Unidos, y que todo ese viaje lo hicieron, víctimas de esa tortura, ese calvario que es tratar de emigrar; y de abusos de autoridades también. Y de abusos de criminales, sobre todo, que hoy son, hoy por hoy, la mayor amenaza de los migrantes en nuestro país.
Y otra área en la que ella ha trabajado y que ha estado muy cerca, es en prevención y tratamiento de adicciones. Es muy doloroso ver cómo han crecido en México las adicciones entre, no sólo jóvenes, entre adolescentes y entre niños.
Ver casos de niños, también, menores de 12 años, todavía en primaria, que tienen adicciones muy, muy severas. Ver cómo las propias estadísticas, las encuestas que realizamos en el Sistema de Salud, revelan la existencia de crecientes índices de alcoholismo, incluso en las primarias del país y, desde luego, que eso representa para nosotros un reto que tenemos que superar y satisfacer, o que tenemos que resolver.
Sin duda, amigas y amigos, estas mesas son una muestra clara de que, cuando se trabaja juntos, cuando se trabaja juntos sociedad-Gobierno, adultos y niños, cuando se comparten experiencias, cuando se proponen soluciones, se puede avanzar más rápido y se puede avanzar más lejos.
Agradezco también a todos los que formaron parte de estas Mesas Regionales; en especial, quiero felicitar a las niñas, a los niños, a los jóvenes que participaron en estas mesas de diálogo; en particular, a quienes participaron en la Mesa de Mi Derecho a ser Escuchado.
Hace rato escuchábamos el mensaje de Teresa, mi paisana, además, quien participó en la Mesa, precisamente, de mi Derecho a ser Escuchado, y una de las cosas que ella enfatizaba, y está en el documento que ella me ha proporcionado y leyó, es, precisamente, el derecho que tienen los niños a la educación.
Y suena muy general y casi, casi que todos estamos de acuerdo, pero como ella se refiere específicamente a educación especial. Ella me hace saber que no hay escuelas más allá de la primaria que proporcionen educación especial, lo cual constituye una vejación de la cual, además, no tenía yo conocimiento, de un derecho elemental a la educación. Vamos a poner muy especial atención a ello.
Por cierto, quiero agradecer a la Cámara de Diputados, a los legisladores, que aunque por las disposiciones de austeridad, de recorte y los cortes que se hacen en gasto operativo y gasto corriente, todo mundo insiste en que el gasto corriente tiene que eliminarse, pero a la hora que uno examina algunos gastos que son gasto corriente entiende la importancia de esas partidas.
Había una situación muy delicada del presupuesto en materia de grupos vulnerables; a mí lo que me informan es que el presupuesto para grupos vulnerables y personas con discapacidad, que incluye programas tanto del DIF, como de la Secretaría de Salud, pasó de dos mil 200 millones a dos mil 700 millones para el año 2010, es decir, aumentó 17 por ciento en términos nominales.
Habrá que revisar todavía las cifras y también la letra chiquita del Presupuesto, que es algo, una especialidad mundial. Pero bueno, me alegra, estaba preocupado por esta circunstancia y me han confirmado este dato.
Querida Teresa, quiero agradecerte mucho el mensaje que me has dado, que nos has dado a todos. Creo que ella tiene toda la razón. Nos hace falta, todavía, mucho más que hacer por las niñas y los niños que tienen discapacidad.
Creo que entre la enorme marginación que de distintas maneras se vive en México, las personas con discapacidad son quienes sufren de las mayores marginaciones, y las niñas y los niños con discapacidad, todavía aún mayor.
Yo estoy de acuerdo que tenemos mucho trabajo por delante y que tenemos que realizarlo para lograr una plena integración de las niñas y los niños con discapacidad en nuestras escuelas. En las secundarias, en las prepas y, por qué no, tenemos que encontrar la manera de que los jóvenes con discapacidad, en las universidades, es decir, puedan tener una ruta que les permita un acceso hacia el estudio universitario y que no sea una discapacidad un obstáculo injusto para nadie.
Yo por eso me comprometo y comprometo al Gobierno y, desde luego, le instruyo tanto al DIF, a la Secretaría de Educación, al Secretario de Desarrollo Social, aquí presente, que redoblemos ese esfuerzo; al Secretario de Salud, que es también el que tiene la competencia en el ramo para poder, verdaderamente, generar oportunidades de vida digna para las personas con discapacidad. Y a ti Teresa, te pido que nos sigas compartiendo tu fuerza, tu voluntad, para que juntos podamos lograr que los niños, sin distinción, tengan acceso a la misma calidad educativa y reciban las mismas oportunidades para salir adelante.
Quiero, además, felicitar, además de a Teresa, a todos los niños que participaron en estas mesas. Yo les reconozco su valor por hacerse escuchar. Sus opiniones van a ser muy importantes para nosotros y son ustedes los que nos van a ayudar a construir un México mejor.
Y quiero que sepan que los niños, los jóvenes de México tienen en nosotros, en este Gobierno, un amigo y un aliado.
Y que es pensando en los niños por lo que trabajamos todos los días, y que es pensando en los niños lo que hacemos por México. Es decir, construir un mejor país implica pensar en los que vienen.
Y si no fuera por esa motivación, sería muy difícil enfrentar todos los problemas, las adversidades y los obstáculos que en el Gobierno se tienen que enfrentar. Que es por ustedes por quienes nos estamos esforzando día con día para abrir más oportunidades de salir adelante.
Porque todos los niños tienen derechos. Tienen derecho a una vida libre de violencia, a una vida sin drogas, sin adicciones que los esclavicen de por vida. Y, por ello, hemos trabajado fuertemente en esta materia, en la materia de seguridad.
Todos los niños tienen derecho a una vida saludable y por eso, decía yo, pusimos en marcha el Seguro Médico para una Nueva Generación, que ya cubre a dos millones y medio de niños, del 2006, diciembre, a la fecha; quienes antes no tenían ni Seguro Social ni ISSSTE.
Todos los niños y jóvenes tienen derecho a educación de calidad y, por esa razón, trabajamos y buscamos, y exigimos una elevación de la calidad en el país; pero también, ahora, tenemos que empeñarnos en una eliminación de las barreras que impiden el acceso a la misma educación a niños mexicanos.
Por eso, también estamos otorgando becas en distintos niveles de Gobierno. Más de seis millones de becas, cada curso o cada año escolar, en el país son entregadas a niños y jóvenes mexicanos.
Como Presidente de la República, les aseguro que el Gobierno Federal, y estoy seguro lo harán los gobiernos estatales, y por eso el énfasis y el compromiso de las Presidentas del DIF, aquí presentes, seguiremos trabajando por construir un México donde las niñas y los niños puedan vivir mejor.
Amigas y amigos:
Hoy, todos tenemos la responsabilidad y la obligación de velar por los derechos de las niñas y los niños. Tenemos la tarea de protegerlos, de trabajar porque tengan una infancia plena y de que lleguen, finalmente, a ser mujeres y hombres de bien; buenas y buenos mexicanos; buenas y buenos padres de familia.
Yo propongo que en este aniversario tomemos las propuestas que han surgido de las Mesas de Diálogo sobre la Niñez, como un inicio, como un punto de partida hacia el México que queremos.
Nuestro país necesita de todos y necesita, verdaderamente, de sus niños y de sus jóvenes, porque son la energía, la fuerza, el sentido, la esperanza de un mejor futuro para México.
Sé que uniendo esfuerzos podemos construir ese México que todos queremos. Un México más justo, un México de paz, un México libre, un México más democrático, un México más limpio, un México más seguro. Un México, verdaderamente, donde haya una igualdad de oportunidades y que permita el desarrollo integral y una vida digna para todos.
Enhorabuena.
Y muchísimas gracias por este gran trabajo realizado en las mesas.
***
Diversas intervenciones en la Conclusión de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
-MODERADOR: Toma la palabra la ciudadana licenciada María Cecilia Landerreche Gómez-Morin, Titular del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.
-LIC. MARÍA CECILIA LANDERRECHE GÓMEZ-MORIN: Muy buenos días.
Licenciado Felipe Calderón Hinojosa, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; licenciada Margarita Zavala, Presidenta del Sistema Nacional DIF; actuario Ernesto Cordero Arroyo, Secretario de Desarrollo Social.
Diputada Yolanda de la Torre Valdez, Presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Honorable Cámara de Diputados; doctora Susana Sottoli, Representante de UNICEF en México; Teresa Hisguerra Medina. Buenos días.
Niños, niñas, señores y señoras:
Gracias por acompañarnos en esta presentación de Conclusiones de las Cuatro Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes que llevamos a cabo en conmemoración del XX Aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Además, señor Presidente, usted nos ha exhortado a revisar cambios estructurales de fondo donde sean necesarios. Pues bien, las conclusiones que le entregamos hoy, representan nuestra respuesta, en un compromiso conjunto y consensado a través del Sistema Nacional DIF para construir este México posible que usted nos esbozó, ese México donde nuestros niños, niñas y adolescentes puedan vivir mejor.
La consulta nos unió desde el Gobierno Federal con todos los estados, municipios, niñas, niños y adolescentes de diversas regiones en un objetivo común: reconocer los desafíos de las múltiples infancias y adolescencias que coexisten en nuestro país y que nos reclaman articular acciones en una agenda común de trabajo.
El Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional DIF, que preside la licenciada Margarita Zavala, convocó a organizaciones de la sociedad civil para definir juntos los ejes temáticos de las mesas y sus respectivas líneas de abordaje.
Acordamos trabajar desde seis perspectivas:
Primero. Construcción de una cultura de derechos de niñas, niños y adolescentes.
Segundo. Armonización y fortalecimiento del marco jurídico.
Tercero. Desarrollo institucional.
Cuarto. Políticas públicas universales.
Quinto. Mecanismos especiales de protección.
Y, sexto. Mi derecho a ser escuchado, participación de niños, niñas y adolescentes.
Los estados sedes fueron Tlaxcala, Yucatán, Baja California y Michoacán.
Asistieron mil 900 personas y se recabaron 322 propuestas que fueron discutidas por la mayor parte de los asistentes.
Estos foros nos plantearon la urgencia de coordinar esfuerzos bajo el interés superior del niño, de transitar de una visión asistencialista a una cultura de legalidad bajo el enfoque de derechos.
De reunir acciones fragmentadas en sinergias interinstitucionales vinculadas al ciclo de vida. De sistematizar estrategias que contemplen riesgos y vulnerabilidades específicas, de reconocer los grandes avances que ha habido y enfrentar los retos que aún no hemos podido saldar con participación ciudadana, compromiso de Estado, fortalecimiento institucional, una base presupuestal suficiente y políticas públicas desde y por la familia, como el entorno natural para el sano desarrollo de la infancia.
inalmente, niñas, niños y adolescentes expresaron su necesidad de ser escuchados, como su derecho más importante y, entre otros más, sus derechos a ser felices.
Y porque usted, señor Presidente, ha expresado que cuando está trabajando piensa en los niños, todos creemos que esto es posible, porque ya lo hemos hecho.
Quizá, parcos en la acción, pero generosos en el impulso. Pero nos consta que esta consigna sí rinde frutos en las generaciones que nos siguen.
Muchas gracias.
-MODERADOR: Toma la palabra la señora doctora Susana Sottoli, Representante de la UNICEF en México.
-DRA. SUSANA SOTTOLI: Buenas tardes.
Buenas tardes, distinguidos miembros del presídium.
Al licenciado Felipe Calderón, Presidente Constitucional de la República Mexicana.
Buenas tardes a los niños, a las niñas presentes.
Para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, es un honor participar en el acto de Entrega de Conclusiones de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que ocurre en el marco de la conmemoración del XX Aniversario de la Convención sobre los Derechos de los Niños.
Como muchos de ustedes saben la Convención, cuyo aniversario hoy celebramos, marcó un verdadero parteaguas en el abordaje de los temas de la niñez, estableciendo claramente que los niños y niñas no son objeto de caridad, sino titulares activos de sus propios derechos.
Bajo el mandato de la Convención, la garantía de los derechos de la infancia deja de ser una opción para los estados y se convierte en una obligación que, junto con la familia y la comunidad, se comprometen a cumplir.
México fue uno de los primeros países en ratificar la Convención, en septiembre de 1990, y desde entonces, ha marcado progresos constantes en materia de bienestar de la infancia, adaptando una parte importante de su marco legal a los principios establecidos en la Convención, reduciendo significativamente la desnutrición y la mortalidad infantil, garantizando la educación primaria para casi todos los niños y niñas del país, impulsando programas sociales innovadores, cuyos resultados son reconocidos más allá de sus fronteras.
México también ha sido un decidido defensor de los derechos de la niñez a nivel internacional, impulsando iniciativas e instrumentos para la protección de sus derechos.
Fue México uno de los seis países que convocaron la Cumbre Mundial en favor de la Infancia en 1990.
En la Conferencia Regional sobre Migración, México promovió la formulación y aprobación de directrices regionales destinadas a proteger a niños migrantes no acompañados.
Y el Gobierno mexicano recientemente ejerció un firme liderazgo al presidir el Grupo de Trabajo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre los Niños en Conflictos Armados.
Este balance es importante en el aniversario de la Convención. Nos deja reconocer los progresos, el liderazgo y también reconocer que la tarea, de todas formas, encomendada por la Convención, aún nos plantea desafíos.
Todos sabemos que aún queda mucho por hacer para garantizar a todos y a cada uno de los niños y niñas la verdadera igualdad de oportunidades.
Por eso, frente a este desafío, la realización de las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes es una excelente iniciativa, que abre una oportunidad histórica de revisitar y fortalecer las políticas, programas y acciones dirigidos a la infancia y la adolescencia.
Desde UNICEF México queremos felicitar a las autoridades que impulsaron y lideraron este proceso. Fuimos testigos de cómo estas Mesas permitieron escuchar las voces de todos los actores involucrados, incluyendo los propios niños, niñas, y adolescentes, y recabar sus análisis y propuestas.
Esta serie de Mesas marca el inicio de un amplio proceso orientado a seguir avanzando hacia el pleno cumplimiento de los derechos de la infancia, proceso en el cual, por supuesto, reiteramos nuestra disposición a contribuir.
Efectivamente, hace dos décadas se le encomendó a UNICEF apoyar los esfuerzos de los gobiernos para diseñar políticas, programas y acciones orientados a cumplir los principios y las obligaciones marcadas por la Convención.
A 20 años de la aprobación de este Tratado Internacional, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Ann Veneman ha reiterado en su mensaje a los estados, el compromiso de UNICEF para seguir desempeñando esta tarea, a fin de consolidar los progresos alcanzados y enfrentar los retos venideros.
En este sentido, la señora Veneman nos ha solicitado, a los representantes de UNICEF en los países del mundo, transmitir este mensaje a los gobiernos.
Y en este espíritu, permítame señor Presidente, hacer mío, propio este compromiso y reiterar la disposición de UNICEF México de seguir contribuyendo a la construcción de un México cada vez más apropiado para los niños, niñas y adolescentes.
Muchas gracias.
-MODERADOR: A continuación tendremos la intervención de la niña Teresa Hisguerra Medina, Participante en las Mesas Regionales en Materia de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
-NIÑA TERESA HISGUERRA MEDINA: Hola.
Buenos días a todos.
Me alegro haber participado en el Taller de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes de nuestra ciudad natal, Morelia.
Señor Presidente:
Le agradezco infinitamente al DIF haberme invitado y me diera la oportunidad de compartir con todas las niñas de otros estados, municipios y también indígenas este momento de reflexión sobre nuestros derechos y obligaciones.
La Mesa de Trabajo Mi Derecho a ser Escuchado establece una nueva oportunidad de enseñanza para las niñas y niños como yo como discapacidad auditiva, compartir la satisfacción de poder decirle al Gobierno y a la sociedad en general, en las Mesas de Trabajo sobre mis derechos, sobre niños y niñas con discapacidad.
Muchas gracias a todos.
-MODERADOR: Hace uso de la palabra la señora Margarita Zavala.
-LIC. MARGARITA ZAVALA GÓMEZ DEL CAMPO: Muchas gracias.
Querido Presidente.
Diputada Yolanda de la Torre Valdez, Presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables de la Cámara de Diputados. Le agradezco, además, están celebrando también un foro que tuve la oportunidad de asistir.
Agradezco la presencia, también, de quien nos acompañó, además, en las Mesas Regionales el Secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero. Muchísimas gracias.
A Teresa Hisguerra Medina. Muchísimas gracias, tengo ya su discurso, al parecer el intérprete se nos adelantó un poco; pero ella participó en una de las mesas de trabajo que se hicieron en Morelia, especialmente, en la Mesa de Niñas y de Niños.
A Susana Sottoli, de UNICEF. Muchísimas gracias.
A la Directora del DIF Nacional, a Cecilia Landerreche Gómez-Morin.
Por supuesto, desde el trabajo del DIF han tenido, especialmente, empeño en estas Mesas Regionales.
Y, desde luego, a las Presidentas del DIF de los estados.
Para el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia estamos convencidos de que las niñas y los niños no sólo son la esperanza, sino también nuestro presente. Y en el marco del XX Aniversario de la Convención sobre los Derechos de los Niños, de las Niñas y de los Adolescentes, nos propusimos iniciar una reflexión sobre lo que se ha hecho y lo que falta por hacer respecto de nuestros niños, nuestras niñas en México.
Porque en el DIF, con ellos, y ellas, es un órgano identificado, precisamente, con el tema de la niñez mexicana.
Lo sabemos en el DIF, lo sabe cada una de las Presidentas de los DIF de los estados. Y hoy tengo la oportunidad y la fortuna de que nos acompañen: Adriana Hernández de Ortega, Presidenta del DIF de Campeche; Isabel Aguilera, Presidenta del DIF de Chiapas; perdón Alma Delia, Presidenta del DIF de Colima; Laura Vargas, Presidenta del DIF de Hidalgo.
Está también Imelda Guzmán, Presidenta del DIF de Jalisco; Lourdes, que funge como Presidenta del DIF en el Estado de México; está Magdalena, también, Ojeda, Presidenta del DIF de Michoacán; Mayela Alemán, Presidenta del DIF de Morelos.
Bueno, como es más cercana trajo porra y todo.
La Presidenta, también, del Estado de Nuevo León, Greta Salinas, muchísimas gracias. La Presidenta, también, del Estado de Querétaro, Sandra, muchísimas gracias.
Está, también, María Luisa Ramos, Presidenta del DIF de San Luis Potosí; y Guadalupe, Lupita Lozano, muchísimas gracias, Presidenta del DIF del Estado de Tlaxcala.
Yo les agradezco mucho la participación de cada uno de los DIF, están aquí los directores estatales.
Y, desde luego, al equipo del DIF Nacional, encabezado por Cecilia Landerreche, especialmente, también por el esfuerzo que se hizo en cada una de las mesas y en congregar y hacer los compilados de cada una, de todas las conclusiones de las Mesas Regionales de Trabajo.
Yo quiero decirles, además, que estas Mesas Regionales, a las que tuve la oportunidad de asistir, a todas y completamente, fueron el resultado de un esfuerzo y de un trabajo que se hizo con varias organizaciones o representantes de varias organizaciones, que a raíz de hacer un estudio y unas pláticas, unas reuniones de trabajo, se concluyó que era importante poder realizar estos foros.
Es el resultado de un encuentro, primero, con nuestras de organizaciones que me voy a permitir mencionarlas:
Margarita Griesbach, que es de la Oficina de la Defensoría de los Derechos de la Infancia; Raquel Pastor, de Infancia Común; a Nashieli Ramírez, de Ririki, Intervención Social; a Maripina Menéndez, de Save the Children; a Gerardo Sauri, de Red de los Derechos de la Infancia.
A Norma Barreiro y Carlos Meza, del Thais; Ricardo Govela, que es parte del Consejo Consultivo del DIF.
Desde luego, Alberto Athié, que además también estuvo encargándose precisamente de la convocatoria de estas mesas de trabajo.
Ana María Olivera, de la Comunidad Down; y a Jackeline Butcher, de CEMEFI; estos últimos del Consejo Consultivo.
Y desde luego, también agradezco todos los trabajos que se hicieron en cada una de las mesas, con participaciones de UNICEF.
Asistieron Secretarios de Estado, especialmente el de Desarrollo Social, de Educación y de Trabajo.
Creemos que juntos, sociedad y Gobierno, autoridades y ciudadanos, podemos trabajar de manera coordinada con una visión integral, a fin de implementar acciones que en todo momento honren y reconozcan los derechos humanos de todas las niñas y de todos los niños mexicanos; poniendo en el centro el interés superior del niño, el interés superior de la niña.
Lo hemos dicho varias veces: cada niño, cada niña y cada joven, representan una historia en proceso de construcción; representan, además, el futuro que todos queremos en nuestras naciones.
No son ni números ni estadísticas, son historias de esperanza, de ilusión, de posibilidades. Y para que puedan aprovechar toda esa posibilidad, para que puedan construir estas historias de alegría que queremos en cada uno de ellos, necesitamos también garantizarles sus derechos.
Las conclusiones que se presentan hoy, son el inicio de una nueva agenda de trabajo común y nos brindan una nueva oportunidad para orientarnos en la dirección correcta: el interés superior de los niños.
Esta Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños y las Niñas, que fue firmada el 20 de noviembre de 1989 y ratificada en septiembre de 1990 por nuestro país, nos permite celebrarlo, celebrar estos 20 años; y afortunadamente coincide con la celebración del Centenario de la Revolución Mexicana y del Bicentenario de la Independencia de México.
La historia nos dice lo que fuimos y nos ayuda a entender lo que somos. A través de los niños y de las niñas de México, construiremos lo que seremos; pero sobre todo lo que podemos ser: un México grande, donde todos y todas podamos caminar; un México a la altura de los sueños de las niñas y los niños de México.
Muchísimas gracias.
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