11 oct. 2009

¿Posicionamiento del PRI?

Acusa PRI política antisindical de FCH
Asegura Rojas que el Gobierno tiene un afán privatizador; el SME no tiene la culpa de la situación de LyFC, dice
Nota de Claudia Guerrero
Reforma On line, 11 octubre 2009.- El grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados acusó al Gobierno del Presidente Felipe Calderón de poner en marcha una política antisindicalista en materia laboral y una tendencia privatizadora en el sector energético del País.
En conferencia de prensa, el coordinador de los diputados priistas, Francisco Rojas, aseguró que el único responsable de la crisis financiera que vive la Compañía de Luz y Fuerza del Centro es el Gobierno federal y no el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME).
"El Gobierno federal es el responsable del desarrollo de la Nación y el primer obligado al cumplimiento de la legislación laboral. Por ello es preocupante la percepción social de su recurrencia a una política antisindicalista contra sus presuntos adversarios y permisivas a sus aliados, así como de su persistencia en sus afanes privatizadores respecto de las empresas públicas de la energía.
"No se puede atribuir al sindicato ser el causante de los problemas fundamentales que enfrenta la LyFC, ni se puede reducir el problema de la empresa y su sindicato a las transferencias fiscales, tal como se enuncia en el Decreto. El gobierno está obligado a dar una explicación más amplia de su decisión con objeto de evitar que se escale el conflicto entre sindicato y Gobierno", señaló.
El coordinador reiteró que la fracción del PRI mantiene su defensa del sindicalismo mexicano y exhortó al Gobierno federal y a la Secretaría del Trabajo, a respetar las leyes laborales, la libertad y la autonomía sindical.
Además, denunció que la liquidación del organismo se inscribe en una política de desmantelamiento de las instituciones del Estado, en la que se pierden funciones económicas y sociales de trascendencia para el desarrollo nacional.
Sostuvo que algunos de los problemas de LyFC fueron generados por el gobierno al diferir la inversión pública de esa empresa.
"El atraso en tecnología y la obsolescencia de los equipos son resultado de esa limitante en materia de inversión. El propio gobierno ha mantenido una política de subsidios a los industriales para impulsar la competitividad, pero ha aumentado en forma desproporcionada las tarifas domésticas, afectando severamente los niveles de vida de las mayorías", denunció.
Rojas advirtió que la decisión es una responsabilidad exclusiva del Ejecutivo, por lo que deberá asumir todas las consecuencias políticas, económicas y sociales de su determinación.
Desde el Palacio Legislativo de San Lázaro, lanzó un llamado para evitar la confrontación y el uso innecesario de las corporaciones policiacas que hoy ocupan las instalaciones de la extinta empresa.
"Es indispensable señalar que las difíciles circunstancias en que se expide el Decreto, aconsejan evitar conflictos sociales y el uso de la fuerza pública, por lo cual se debe recurrir a medidas prudentes. La confrontación y el uso de la fuerza sólo pueden conducir a mayores problemas sociales", manifestó.
El coordinador parlamentario adelantó que los diputados del PRI vigilarán que todas las medidas relacionadas con la liquidación de la empresa cumplan con el espíritu y la letra del artículo 27 constitucional, el cual establece que corresponde al Estado la generación, transmisión, distribución y comercialización de la energía eléctrica.
"La fracción del PRI luchará por
modernizar y hacer más eficientes las empresas públicas, sin que esto signifique estrategias deliberadas para su desprestigio y eventual privatización. Modernización sin privatización.
"Debe garantizarse a los usuarios la prestación de ese servicio, las formas en que saldarán sus cuentas y el tipo de tarifas que se aplicarán a los consumidores en el futuro inmediato", agregó.
A nombre de su bancada, Rojas hizo un llamado al diálogo tanto al Gobierno federal, como a los sindicatos y las centrales obreras, para que respeten la ley y cumplan con su responsabilidad.
"La grave crisis económica y la delicada situación social no admiten confrontación o conflictos, sino actitud serena y entendimiento", aseveró.
El líder de la mayoría priista en la Cámara baja recordó que, ante los conflictos laborales, el Gobierno federal debe ser un árbitro imparcial y mediador respetuoso.
Por otro lado, demandó la revisión de las formas en que el Gobierno federal gestiona el sector eléctrico y sus resultados.
"Debemos conocer la realidad de la productividad —costos, precios, subsidios, tipos de generación, energías alternativas— de la principal empresa generadora de la energía eléctrica.
"El Gobierno debe aclarar sus esquemas de formación de precios de los bienes del sector energético, en virtud de que las tarifas de venta de electricidad de la LyFC, incluyendo los subsidios, son establecidos discrecionalmente y con criterios recaudatorios por la SHCP, ante su incapacidad para generar los ingresos recurrentes que requiere el sector público federal", agregó.

El pescado de Moctezuma,

El pescado de Moctezuma/Pedro J. Ramírez, director de El Mundo
Publicado en EL MUNDO, 11/10/09;
Llega Nélida Piñón como un inesperado haz de luz que entra por la tarde en el despacho. Cálida y sonriente, nuestra Príncipe de Asturias gallego-brasileña, da en la diana de lo que está ocurriendo: «Los políticos españoles se han acostumbrado ya al pescado de Moctezuma, se han distanciado del pueblo y no van a las tabernas».
Se refiere al relato de Bernal Díaz del Castillo, incluido en un capítulo titulado Historia del Chocolate, en el que el autor de la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España explica que entre los lujos más refinados del emperador azteca -además, por supuesto, de la libación del cacao espumoso mezclado con miel que se escanciaba en cientos de copas en sus lúbricos festines- destacaba el consumo de pescado fresco, traído a diario desde el Golfo de Veracruz por corredores esclavos que se relevaban para hacer el trayecto más deprisa.
Cada época ha tenido sus signos externos por los que los poderosos se distinguían del común de los mortales. Y no tanto porque se tratara de bienes o servicios cuyo coste fuera prohibitivo, como por las condiciones exclusivas de que disponía el mandamás para acceder a ellos. El pescado fresco de entonces, transportado a la carrera, equivale a los coches de lujo customizados que el concesionario facilita a los nuevos elegidos de los dioses saltándose el turno de espera, a los relojes superferolíticos que les regala el patrocinador de un evento por ser vos quien sois, a los trajes para los que el sastre les toma medidas desplazándose expresamente a un hotel o un domicilio, o a las chicas para todo que les llevan a las fiestas, sin que se tengan que ocupar de nada, como si bastara ser elegido concejal para sentirse ya el Berlusconi del barrio.
Si hubiera que resumir en una sola frase, coral e imaginaria, la interminable sucesión de confesiones y descripciones sobre los más diversos episodios incluidos en los 17.000 folios sumariales que recogen los testimonios de Correa, Crespo, El Bigotes y otros hombres de la trama Gürtel, yo diría -gracias al soplo inspirador de Nélida Piñón- que no habría ninguna mejor que ésta: «Nosotros éramos los que les traíamos el pescado fresco a los chicos del PP».
O sea, los conseguidores de sus caprichos, los facilitadores de sus vanidades, los asesores e inductores del espejismo por el que se creían más guapos, más listos, más elegantes y más exquisitos que los demás. A algunos les corrompían directamente, pagándoles una o varias veces con dinero negro y sucio, con el resultado de tenerlos enganchados para siempre. Pero a la mayoría se limitaban a hacerles sentirse seres superiores, alimentando su ego, poniéndoles en órbita con chutes periódicos de esa autoestima del pijo, siempre ligada a la posesión de presuntos objetos exclusivos. Era suficiente para que tales gobernantes o cargos del partido tuvieran una disposición benévola, se convirtieran en piezas, activas o pasivas, de su red de tráfico de influencias y se pusieran de perfil ante sus chanchullos. El mejor negocio de Correa era que se supiera en Madrid que era íntimo de Agag y que circulara por Génova que jugaba al intercambio de automóviles -su dinero le costaba- con Ana Mato y su marido. Para Álvaro Pérez no había mayor activo en Valencia que poder exhibir ante cargos públicos y dirigentes del PP la condición de amiguito del alma del Molt Honorable President.
A este tipo de truhanes siempre hay que creerles la mitad de la mitad de lo que dicen. De ahí que no se puedan dar por buenas todas las majaderías y fantasías recogidas en las grabaciones del sumario. Incluso en estos circuitos reservados para el abastecimiento exquisito de los tocados por el dedo de la diosa, la realidad siempre llega con su implacable rebaja.
No hace mucho un grupo de internautas mexicanos autodenominados «cazadores de choros» -un choro sería una falacia acuñada como cierta por la reiteración y el uso- demostraron que era imposible que a Moctezuma le llegara el pescado fresco desde Veracruz. Su argumentación no podía ser más consistente: considerando que la distancia en una línea recta imaginaria desde el lugar más próximo de la costa a la capital es de 255 kilómetros, pero que la mínima distancia real a recorrer sería de 323; considerando que la plusmarca olímpica en los relevos 4 por 400 supone correr a una velocidad de 32,84 kilómetros por hora, pero que la orografía del terreno, el tipo de superficie de los caminos y el calzado de la época, obligarían a rebajarla a un máximo de 22,5, llegaríamos a la conclusión de que se habrían necesitado 810 esclavos para trasladar el pescado en aproximadamente 14 horas y 38 minutos.
Como lo lógico sería pensar que los relevos debían ser bastante más largos -qué menos que entre cinco y 10 kilómetros por esclavo-, lo que reduciría la velocidad a la mitad, y teniendo en cuenta que en aquellos parajes era poco menos que imposible desplazarse en la oscuridad, cualquier cálculo que fijara en menos de 36 horas el intervalo entre el anzuelo del humilde pescador y la mesa del gran Moctezuma debería considerarse una tomadura de pelo.
¿Es correcto llamarle a eso pescado fresco? Comparado con el género disponible para los demás habitantes de Tenochtitlán y dando por hecho que se utilizaban vasijas de barro aderezadas con sal y que se cambiaba el agua constantemente a lo largo de la ruta, desde luego que sí. Pero más le hubiera valido al emperador no llevarse a engaño: no es lo mismo fotografiarse con Obama que hacerlo con Bill Richardson. Claro, que tú pides la luna y bastante hace un tipo como El Bigotes con apañarte alguna que otra estrella. Si encima te sale rana, pues oye, mala suerte. Por algo glosaba Lucía Méndez en una reciente columna la reflexión filosófica de El Bigotes a Correa sobre los adolescentes a su cargo: «Estar relacionado con un político importante siempre te trae problemas. Hay que quererlos, pero que estén lejos; con lo que sufres, con lo que lloras, con lo que luchas por hacer las cosas bien, al final tienes problemas y te llevas disgustos».
Antes de leer esas líneas me asaltaba la perplejidad de por qué El Bigotes no estaba entre rejas junto a sus cómplices. Ahora me pregunto por qué no le ofrecen protagonizar un remake de Los ladrones somos gente honrada.
Pero desde la perspectiva del PP -es decir de sus afiliados que pegan carteles, pagan las cuotas y van a los actos, o de sus votantes que acuden fieles a las urnas y aguardan el escrutinio con el corazón en un puño- lo ocurrido no tiene ninguna gracia. Con el caso Gürtel concluye un ciclo iniciado en el congreso de Sevilla del 90. Estamos en realidad ante una especie de posdata del aznarismo que certifica el agotamiento de un modelo del que, sin embargo, han emanado Rajoy y, por ende, la actual dirección del partido.
Tras una década gloriosa de crecimiento, transformación y compromiso con los ideales regeneracionistas que le llevaron al Gobierno en el 96, el punto de inflexión se produjo con la mayoría absoluta del 2000. Todas las expectativas sobre cambios en las reglas del juego, más democracia interna y más control de la sociedad sobre el poder -aplazadas durante la anterior legislatura por falta de apoyos parlamentarios- decaen definitivamente entonces, en la medida en que Aznar considera que al cumplir la promesa de permanecer sólo ocho años en La Moncloa queda exento de todas las demás. Es el momento de levantar el pie del freno y disfrutar conduciendo el bólido sin miramientos ni restricciones. Por eso se despeña en el barranco de Irak y la gestión del 11-M.
Pues bien, de igual manera que la corrupción y el crimen de Estado estuvieron unidos en el caso del PSOE a la disparatada política económica con la que Solchaga nos dejó al borde de la ruina, aunque en el PP no haya llegado la sangre al río -y ésta no es una diferencia menor-, la trama Gürtel también debe quedar asociada a la foto de las Azores. No son sino dos síntomas -uno externo, el otro interno-, de un mismo proceso de relajamiento de la autoexigencia democrática. En eso consiste el síndrome de La Moncloa -cuidado Zapatero-: ni en el Consejo de Ministros ni en la Ejecutiva del partido se debate de verdad ningún asunto, nadie se atreve a discrepar del jefe, los cargos se reparten a dedo de forma caprichosa, los congresos se transforman en actos de aclamación, a las bases ni se les pregunta lo que piensan, los amiguetes y amigotes medran a sus anchas.
Con todo lo traumática que resultó su salida del poder y de la política, Aznar ha tenido suerte al no estar ahora al frente del partido, pues aparecería como el principal responsable de haber permitido que un grupo de buscavidas se infiltrara en la organización y se extendiera por su interior como un tumor maligno. La boda de El Escorial adquiriría un valor aún más emblemático de la conjunción entre la prepotencia de los actores y la mangancia de los tramoyistas, y él tendría que entonar un dolorosísimo mea culpa que haría trizas su amor propio.
A pequeña escala ésa es la actual encrucijada de Camps, con el agravante de que a El Bigotes no lo promocionó ningún familiar, sino que se asentó en Valencia con su intervención directa. Y por ahora, la actitud del líder valenciano no puede ser más decepcionante. Su pretensión inicial de escurrir el bulto, matizada después por el anuncio del sacrificio ritual de Ricardo Costa como chivo expiatorio destinado a calmar la sed de Rajoy, demuestra menos inteligencia política de la que algunos le suponíamos. Si no se da cuenta de que sólo la vía que le ha marcado Rita Barberá -primero las explicaciones, después las decisiones- puede ofrecerle la redención por el perdón, es que lo suyo tiene difícil remedio. A ver cómo argumenta que Costa incurrió en responsabilidades que no son achacables a él. O como refuta las revelaciones de EL MUNDO sobre las instrucciones de sus vicepresidentes a los empresarios que contrataban a El Bigotes.
De civil, Camps es un buen tipo, pero estos años de encumbramiento por el protocolo han ejercido un efecto dañino sobre su mundo interior. Quien haya participado en un acto oficial en Valencia se habrá dado cuenta de que, sin llegar a los extremos de la corte de Moctezuma -donde había que andar cientos de metros hacia atrás para no dar nunca la espalda al emperador-, todo ha estimulado el providencialismo y el culto al jefe.
Paradójicamente, el que Rajoy haya decidido apoyarle «a muerte» o «a degüello» -según ha transmitido estos días a personas de su confianza- no le hace ningún bien a Camps, sino todo lo contrario. Si el único que hoy por hoy le podría tumbar descarta hacerlo y sólo le pide gestos para la galería, ¿qué necesidad tiene él de entrar en el embarazoso fondo del asunto?
Y, sin embargo, este último episodio procesal en el que la Fiscalía ha tratado de suprimir del sumario un pasaje abiertamente exculpatorio en el asunto de los trajes refuerza mi convencimiento de que Camps puede salir adelante si habla a los ciudadanos con franqueza, reconociendo sus graves errores de criterio pero subrayando la honestidad de todos los líderes del PP valenciano.
En todo caso, la disposición acomodaticia de Rajoy a salir del paso con cuatro parches, creyendo a pies juntillas las versiones exculpatorias de implicados tan cercanos como Ana Mato, indica que no es consciente aún de la gravedad de lo que ha pasado, ni de las consecuencias a medio y largo plazo que puede tener para el futuro del PP. Si él no toma la iniciativa y pone en marcha una revolución interna con visos de auténtico proceso de refundación -es decir, si no encarga una auditoría a fondo del estado ético del partido, no rompe todos los eslabones que le atan a ese pasado turbio y no propone drásticas medidas para que esto no vuelva a suceder- la policía, la fiscalía y el sector de la judicatura afín al PSOE le van a cocinar a fuego lento y llegará a las próximas elecciones completamente churrascado.
Los grandes males sólo lo son de verdad cuando no desencadenan grandes remedios. El mayor servicio que rindió a Moctezuma la red de relevistas que comunicaba el mar con la capital no fue mantener viva la ilusión de que a su mesa llegaba pescado fresco a diario, sino avisarle del desembarco en sus costas de un contingente de extraños hombres con barba a lomos de bestias fantásticas. Luego pasó lo que pasó, pero la información la tuvo a tiempo. ¿Cómo hacerle entender a Rajoy que tenemos Gürtel para rato y que si él no embrida el asunto -como acaba de hacer Esperanza Aguirre-, el asunto terminará por embridarle a él
?

La pasión por la verdad

Hypatía y la pasión por la verdad/Jorge Juan Fernández Sangrador, director de la Biblioteca de Autores Cristianos
Publicado en ABC, 11/10/09;
Sócrates, nacido a finales del siglo IV en Constantinopla, cuenta, en el libro séptimo de su Historia de la Iglesia, lo que le sucedió a la hija de Theon, Hypatía de Alejandría, que, habiendo hecho acopio de gran erudición, superaba con mucho a los filósofos de su tiempo; platónica según la escuela de Plotino, instruía a numerosos estudiantes. Y por su ciencia, autoridad, prestigio y modestia, comparecía en instancias de la administración pública; de ahí el que, a la par que respeto, su proximidad a las autoridades levantara suspicacias. En efecto, la envidia, por un lado, y el hecho, por otro, de verla conversar frecuentemente con Orestes, prefecto imperial, enfrentado con Cirilo, el obispo, dio pie a que se hiciera circular, entre los cristianos, la especie de que era ella la que impedía la reconciliación entre ambos, cosa que Sócrates califica de falsa acusación.
A resultas del bulo, un tal Pedro urdió, junto con un grupo de hombres enardecidos, la conspiración que había de acabar de modo execrable con Hypatía. Arrastrada hasta la iglesia conocida como Kaisarion, despojada de sus ropas, la despedazaron y sus miembros fueron arrojados después al fuego. Según Sócrates, no fue poca la deshonra que esto trajo al patriarca Cirilo y a la iglesia de Alejandría, pues actos así no son propios de cristianos. Mas nunca se pudo probar que Cirilo fuera responsable de aquella muerte horrenda.
Sobre Hypatía han escrito también Damascio, Hesiquio, Suidas y Focio, pero merece la pena leer, sobre todo, lo que Sinesio de Cirene, su discípulo, dice de ella en las afectuosas epístolas que le envía. Entre otras cosas, porque, en una de éstas, se conservan las únicas palabras de Hypatía que han llegado hasta nosotros: «Hubo un tiempo en que yo servía de provecho a mis amigos -escribió él- y tú me llamabas «el bien de los demás» -decía ella-». Espigando entre las antedichas misivas, se puede adivinar el cariño que el obispo de Tolemaida le profesaba: «Aun cuando uno se olvide de los muertos en la mansión de Hades, yo, incluso allí, me acordaré de la querida Hypatía».
De no ser por el modo en que fue asesinada, Hypatía habría pasado discretamente por la historia de la filosofía, pues lo poco que escribió fueron meros comentarios de tratados compuestos por otros: Tolomeo, Apolonio y Diofanto. De igual modo, su padre, Theon, es apreciado en la historia del conocimiento únicamente por lo que ha transmitido y glosado, no por lo que haya aportado de primera mano. Esta falta de originalidad es propia del final de la Escuela de Alejandría, cuyos miembros son calificados por Ferrater Mora de «epígonos» de los grandes maestros de la antigüedad. Por ello, cuando se habla de los «últimos helenos» no hay que interpretarlo en sentido romántico, sino en el de que son los últimos cultores de un modo de entender el helenismo, devotos que se resistían a aceptar que el cristianismo fuese capaz de inyectar savia nueva a paradigmas que periclitaban.
De la vitalidad intelectual de la nueva fe rinden cumplido testimonio los abundantes escritos legados a la posteridad. Un ejemplo de ello, sin ir más lejos, por contemporáneo, es el de Cirilo de Alejandría, cuya producción literaria es amplísima. Diez volúmenes del Migne contienen dieciocho tratados y numerosos sermones, epístolas y cartas pascuales. Cabe igualmente hacer mención de la turbina intelectual que era la lúcida mente de Orígenes, cuyas especulaciones, en el siglo III, están a disposición de quien se atreva a adentrarse en su ingente obra.
Puede decirse que el ejercicio sistemático de la teología, al menos tal como se entiende hoy, nació en Alejandría. A ello contribuyó, en buena medida, el hecho de que el cristianismo hallara, en el platonismo, la filosofía que habría de surtir de adecuadas categorías a quienes trataban de articular un discurso que, apoyado básicamente en la revelación divina, aspiraba a mostrarse asequible a la razón humana, lo cual no sucedió de la noche a la mañana, pero el iter seguido en Alejandría hasta lograr una bien trabada relación entre sagrada escritura, filosofía y teología, constituye un hito en la historia del pensamiento.
Ahora bien, desconoce el meollo de la actividad intelectual quien piense que el alumbramiento de ideas y nuevos sistemas de interpretación de la realidad acaece de una manera aséptica, equidistante, pacífica y sin tensiones. Y menos en Alejandría. En la Historia Augusta, se tilda, a los habitantes de Egipto, de presuntuosos, irritables, jactanciosos, frívolos, ávidos de novedades, epigramáticos, levantiscos, propensos a la injuria, entre otras cosas. Y los antiguos denostaban también en esos términos a los pobladores de la gran metrópoli, capital por antonomasia de la cultura, Alejandría. La verdad es que daban pie a ello, pues del rifirrafe pasaban a la revuelta ciudadana en un instante; no en vano se acuñó una expresión que definía bien el carácter de aquellas gentes: furor alexandrinus. Y quizás por eso anidó allí, de forma incomparable, la sabiduría, la cual, apasionada como es, había de encontrar una digna morada en sus escuelas, no por estar atenidas a un eclecticismo inopinado, sino precisamente por ser ardorosas.
Las recreaciones artísticas de lo que aconteció en aquella sociedad, a lo largo de su ajetreada historia, suelen dejar insatisfecho a quien las contempla, pues hacen gala innecesariamente de tópicos infundados. Un ejemplo. El año pasado, en Madrid, se exhibieron piezas helenísticas y romanas, que, provenientes del delta del Nilo, habían sido rescatadas del fondo del mar. Los textos de los paneles explicativos eran de este estilo: «El cristianismo acabó con las delicias de Canopo», «bajo la presión de los cristianos», «responsables de la destrucción del Serapeo», «estos fanáticos atacan los lugares de culto», «aldea aletargada alrededor de un convento de monjas».
Ante esas aseveraciones, que se van haciendo cada vez más frecuentes, la Iglesia copta no deja de repetir que ella ha devenido la legítima heredera de la espléndida cultura que floreció tanto en el Egipto faraónico como en el helenístico; es más, que pervive aún gracias a ella; que su lengua es el egipcio antiguo, combinado, en la escritura, con el alfabeto griego; que los términos «copto» y «egipcio» significan lo mismo, pues ambos derivan del griego aigypt(i)os, que es, a su vez, una corrupción fonética del egipcio Hak-ka-Ptah, que es como se denominaba a Menfis: casa o templo del espíritu de Ptah.
Todo ello hace que lectores, espectadores y consumidores de arte vayan adquiriendo mayor destreza en situarse ante lo que ven u oyen, y mantenerse impermeables frente a lo que per viam pulchritudinis intentan transfundirles escritores, cineastas y gestores culturales. Incluida la dramatización actual de la muerte de Hypatía, que, en la historia de la literatura, tiene ya un largo recorrido, siempre problemático por supuestamente provocador. Es de esperar que la actual eclosión del argumento responda al deseo vehemente de hacerle justicia a ella -y, de paso, a Catalina de Alejandría-, y no al de meter el dedo en el ojo de quien no tiene la culpa de lo que sucedió en Alejandría hace casi mil seiscientos años

Texto de Gustavo Martín Garzo

La cuidadora de ocas/Gustavo Martín Garzo, escritor
Publicado en EL PAÍS, 11/10/09;
Las espigadoras eran esas mujeres humildes que en otro tiempo recolectaban las espigas que segadores y cosechadoras dejaban olvidadas en el campo. Hace unos años, la cineasta Agnès Varda realizó una película sobre ellas y sobre todos los que siguen recolectando lo que los demás tiran o no se preocupan de recoger por juzgar insignificante: patatas, manzanas, racimos de uvas y otros alimentos, juguetes, muebles, objetos que han dejado de servir, cosas sin dueño… Y Varda se veía a sí misma como uno de esos recolectores de lo insignificante. Ésa era la verdadera razón de su oficio, ir tomando de la corriente de la vida esos restos que nadie quiere y que conservan misteriosamente el poder de iluminar un instante nuestro paso por este mundo.
He pensado en esta película inclasificable al leer el libro de ensayos de Natalia Ginzburg que se acaba de publicar en nuestro país. Natalia Ginzburg es una de las grandes escritoras italianas de la segunda mitad del siglo pasado. De familia de intelectuales judíos, su primer esposo fue ejecutado por los fascistas en 1944. Trabajó en la editorial Einaudi, junto a Cesare Pavese e Italo Calvino, y es autora de varias obras de teatro, un libro inolvidable sobre su infancia, titulado Léxico familiar, y de novelas tristísimas como Nuestros ayeres, Las palabras de la noche o Querido Miguel. En sus obras suele retratar a la clase media italiana de la postguerra, especialmente a sus mujeres, con una mirada desencantada y llena de melancolía. Pero, a la manera de Chéjov, al hablarnos del desorden del mundo lo hace también de esa extraña luz que tantas veces descubrimos en él.
Todos sus ensayos son inolvidables. No sólo por lo maravillosamente que están escritos, sino por esa forma tan suya de dirigirse a nosotros sin darse importancia, sin presumir de nada ni escucharse a sí misma, a la manera de esas personas queridas que, cuando vamos a partir de viaje, se limitan a llamarnos la atención sobre algo que habíamos olvidado. Y lo que escribe siempre nos sorprende, incluso cuando se ocupa de los temas más comunes o más aparentemente ajenos a nuestras preocupaciones.
Nunca pontifica, ni trata de decirnos lo que debemos pensar, sólo nos ofrece sus propias perplejidades. Por ejemplo, si se pone a hablar de los niños nos dice que hemos reflexionado sobre cómo educarlos, pero no de lo que debemos darles a cambio y si les estamos ofreciendo otra cosa aparte de nuestros mundos desiertos. Si lo hace del aborto, no duda que es la mujer la que debe decidir sobre la continuidad de su embarazo, pero también se ocupa de esa vida misteriosa que lleva en su vientre, y con la que mantiene “la menos libre de todas las relaciones”. O si lo hace de su amor por el Partido Comunista Italiano, será para decirnos que es imposible que “no pueda existir el verdadero comunismo, no violento, no represivo, no sanguinario y no totalitario, como era en el alma de Gramsci o de Berlinguer”. Que debe existir un partido que se ponga del lado de los pobres y los marginados, que defienda la verdadera democracia, el espacio de lo público y la igualdad de oportunidades.
O le basta con asistir a la representación de una obra de Carlo Goldoni, para hacer una defensa de la felicidad. “Como somos infelices, queremos ver por todas las partes escenas trágicas, sangrientas y solemnes, y ya no sabemos celebrar la fragilidad, la delicadeza y la medida”.
Frente a esas grandes cuestiones que suelen ocupar las páginas de los periódicos, ella presta su atención a esas otras casi imperceptibles que constituyen la vida del individuo: “el pensamiento solitario, la fantasía y la memoria, el lamento por los tiempos perdidos, la melancolía, todo lo que forma la vida de la poesía”. Es ejemplar en este sentido el ensayo que dedica a la polémica sobre el crucifijo en las escuelas. Nadie debe obligar, nos dice, a que haya crucifijos en las clases, pero enseguida añade: pero si yo fuera maestra me gustaría que hubiera uno en la mía. ¿A quién puede molestar? Un crucifijo no dice nada, no nos adoctrina como una clase de religión, sólo cuenta con su silencio una historia que habla del dolor, la soledad y la dignidad de los hombres. ¿Por qué iba a hacer daño a los niños tenerlo en su clase?
También se ocupa de Dios. No del Dios que preside los silos de esas ávidas cosechadoras de almas que son las iglesias oficiales, sino del Dios de las espigadoras. Ese Dios que se esconde, del que nadie puede apropiarse, que vive en lo más pequeño y frágil, no en las palabras de los que gritan más. Ese Dios “que es como un trozo de vela que llevamos en las manos y que parece siempre a punto de apagarse”, y que incluso le lleva a pedir a los padres no creyentes que eviten negar su existencia ante sus hijos pequeños, porque entonces ¿cómo se enfrentarían a la terrible angustia que a todos los niños les produce la muerte?
O, al hablar del sexo, nos dice que es igualmente falso afirmar que tiene todos los privilegios como que no tiene ninguno. El sexo nunca podrá transformarse en un juego banal ya que mantiene “vínculos extraños y secretos con nuestra alma y su misterio”. Y escribe: “No mentir, no traicionar, no humillar, no dominar; éstos son los propósitos que una persona debe mantener con toda su alma en las relaciones sexuales como en cualquier acto de su vida”.
Es imposible dar cuenta en unas
pocas palabras de toda la riqueza que contiene este libro inolvidable. Pobres fetos olvidados, crucifijos, escritores y cómicos, dioses, mujeres ultrajadas, niños y películas se transforman en manos de Natalia Ginzburg no en argumentos para agredir a los que no piensan como ella, sino en frágiles espigas que va recogiendo por los caminos. En uno de esos textos, al comentar una exposición de unos pintores yugoslavos, y ver la plácida imagen de un pueblo, dice que le gustaría ser como la cuidadora de ocas que está junto al arroyo. Y ésa es la sensación que tenemos al leerla, la de alguien que vigila algo querido para que no le pase nada malo.
En el texto titulado El niño que vio osos, nos habla de su nieto. Es curioso que una gran intelectual, traductora de Proust y de Flaubert, influyente editora y admirada novelista, se preocupe así cuando los padres del niño le anuncian que lo van a llevar con ellos a las Rock Mountains, donde hay osos, y que no pueda estar tranquila hasta que regresan. Un tiempo después, los padres del niño retornan a Italia y ella se vuelve a encontrar con él. Ha crecido y, al verle cruzar la calle con su padre, le conmueve su fragilidad. Ya no parece reinar sobre los demás, como cuando era pequeño, y le recordaba a Gengis Jan. Ahora avanza por un mundo incierto y amenazante, en el que tiene que aprender a valerse por sí solo. Y le parece una pequeña espiga. “Parecía saber que nada le pertenecía, salvo aquella bolsa de nailon que contenía cuatro muñequitos, dos lápices mordisqueados y un anorak descolorido. Pequeño judío sin tierra, cruzaba la calle con su bolsa”.
Todo el libro es un hermoso ejercicio de inteligencia, ternura y bondad. No hay en él petulancia ni pedantería, y su tono es siempre el de una amigable conversación. Una conversación llena de encanto, en la que asistimos a cada momento a la sorpresa del verdadero pensamiento. Ese pensamiento que, como una espigadora más, trae con él la pregunta sobre el bien y el mal, el dolor y la dicha, la fantasía y la realidad. Porque ¿y si pensar fuera ocuparse de esas espigas que dejamos olvidadas en las cunetas?

Se publican las bases de liquidación en el DOF

El presidente Felipe Calderón dará un mensaje en cadena nacional a las 21:00 horas de este domingo. La oficina de Presidencia de la República informó del mensaje de Calderón a la población en el país, sin especificar el tema.
A partir de los hechos ocurridos desde la noche de ayer con la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, se espera que el contenido del mensaje verse en torno a este hecho.
Además del decreto de extinción de la CLyF, la Secretaría de Energía (Sener) publicó las bases de desincorporación de Luz y Fuerza del Centro (LyFC) derivadas de la extinción del organismo.
En una edición vespertina del Diario Oficial de la Federación, la dependencia refirió que el Sistema de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) deberá realizar el proceso de liquidación en forma transparente, y que podrá celebrar convenios con estados, para que los activos que no sean necesarios en la prestación del servicio público de energía eléctrica puedan ser enajenados.
En los próximos 30 días, el SAE deberá elaborar un plan estratégico de desincorporación que deberá dirigir a la Subsecretaría de Electricidad de la Sener para su aprobación, levantar el inventario de los bienes y realizar el balance inicial de la liquidación. También tiene que informar mensualmente a la Sener y a la Secretaría de la Función Pública (SFP) sobre los avances del proceso de liquidación, elaborar y someter al dictamen de auditor externo de la última los estados financieros iniciales y finales de liquidación, así como los intermedios que correspondan."Proceder a la liquidación de todos los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro. Asimismo, podrá elaborar y presentar a la Subsecretaría de Electricidad, para su aprobación, el esquema de indemnización laboral voluntario que deberá implementar. Para efecto de lo anterior, solicitará la participación que corresponda a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje", expone la dependencia.
El SAE también estará encargado del pago de las pensiones que correspondan a los jubilados, para lo cual presentará también a la Subsecretaría de Electricidad el plan correspondiente."El Liquidador destinará los recursos, bienes y activos de Luz y Fuerza del Centro en liquidación, para cubrir los pasivos y contingencias que se originen de la misma, así como los gastos de preparación, preparativos y de administración que realice o haya realizado en cumplimiento de su encargo", precisa.
Finalmente, el SAE deberá comunicar a la Sener cuando el proceso de liquidación este concluido y publicar un libro blanco.
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Conferencia de prensa en Gobernación

Conferencia de prensa que ofrecieron los Secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont; Energía, Georgina Kessel; del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, de Hacienda y Crédito Público, Agustín Carstens, y el Director de la CFE, Alfredo Elías Ayub.
México, D. F., a 11 de octubre de 2009 Conferencia
-SECRETARIO FERNANDO GÓMEZ MONT: Buenos días a todos. Voy a leerles un comunicado, después tendremos una sesión de preguntas y respuestas. La conducción de esta conferencia estará a cargo del doctor Luis Estrada Director General de Comunicación Social de esta Secretaría.
El día de hoy el Ejecutivo Federal publicó el decreto por el que se extingue al organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro, con base en lo dispuesto por el artículo 16 de la Ley Federal de las Entidades Paraestatales, el cual prevé como causa de extinción de dichos organismos que su funcionamiento no resulte ya conveniente desde el punto de vista de la economía nacional o del interés público.
Luz y Fuerza del Centro enfrentaba una situación financiera insostenible, que requería de una transferencia cada vez mayor de recursos con cargo a todos los mexicanos.
Tan sólo en 2009, el subsidio al organismo es equiparable a casi la totalidad del presupuesto anual del Programa Oportunidades, el principal programa de combate a la pobreza y que beneficia a más de 25 millones de mexicanos; o dos veces el presupuesto de la UNAM, que conforma una comunidad de más de 350 mil personas.
De seguir así las cosas, durante esta administración hubiera sido necesario transferir al organismo más de 300 mil millones de pesos. Esto equivale a lo que se requeriría para construir un millón 200 mil viviendas de interés social.
De no haber actuado, esa cantidad seguiría creciendo hasta hacerse totalmente impagable en el futuro.
En estos momentos de dificultad económica, derivado de la crisis internacional, tanto el Gobierno, como los ciudadanos, tenemos que realizar un esfuerzo extraordinario. Mantener estas transferencias, hubiera implicado elevar la tarifas de manera desproporcionada y pedir más impuestos a los contribuyentes.
Las condiciones establecidas en el contrato laboral impedían la operación eficaz de la empresa, a través de una coadministración con el sindicato que fue deteriorando la operación del organismo. Prácticamente todas las decisiones de Luz y Fuerza del Centro tenían que tomarse en función de las demandas del sindicato y no de los intereses de los usuarios a quienes debían servir.
Eso mermó severamente su productividad. Mientras en que la Comisión Federal de Electricidad, la relación es de dos mil 500 megawatts/horas vendidos, por cada trabajador; en Luz y Fuerza del Centro es de apenas 730 megawatts/hora vendidos por trabajador.
Al momento de su extinción, Luz y Fuerza del Centro registraba pérdidas de casi la tercera parte de la electricidad que distribuía, comparado con alrededor del 10 por ciento que registraba la CFE, y su plantilla de trabajadores crecía permanente y desproporcionadamente, no en función de las necesidades del servicio eléctrico, sino en función de las exigencias del sindicato.
En la Comisión Federal de Electricidad hay un trabajador de distribución por cada 627 usuarios. En cambio, en Luz y Fuerza del Centro había un trabajador de distribución por sólo 291 usuarios.
Por otra parte, la jubilación prevista en el Contrato Colectivo que permite que muchos trabajadores se jubilen antes de los 50 años de edad, establece que los trabajadores jubilados sindicalizados reciban en promedio 3.3 veces el salario promedio de los trabajadores en activo y que cada uno por ciento de aumento salarial a los trabajadores en activo, repercutía en un incremento casi del doble del ingreso de los jubilados.
Esto hacía que Luz y Fuerza del Centro tuviera un pasivo laboral insostenible y no contara con la reserva financiera para respaldar las jubilaciones.
Los problemas de eficiencia, capacidad de distribución y calidad en el servicio, tenían además un impacto negativo en la economía de la zona centro del país, ya que desalentaban las inversiones y oportunidades de empleo; al punto que en este momento tiene solicitudes para aumentar en cerca del 10 por ciento la capacidad de distribución en el Distrito Federal, que no ha podido atender.
Las cadenas de autoservicio en el Valle de México han tenido que invertir en promedio 400 millones de pesos cada una, para suplir las deficiencias en el suministro eléctrico.
Antes de tomar esta decisión, el Gobierno Federal realizó numerosos esfuerzos para elevar la productividad y mejorar el servicio que brinda este organismo a través de acuerdos y convenios con el sindicato, sin haber logrado avances.
Luz y Fuerza del Centro prestaba el servicio público de energía eléctrica en el Distrito Federal, 82 municipios del Estado de México, 45 de Hidalgo, dos de Morelos y tres de Puebla.
A partir de esta fecha, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes, organismo descentralizado de la Administración Pública Federal, ha asumido la función de liquidar a Luz y Fuerza del Centro y ha dispuesto que los bienes necesarios para la prestación de dicho servicio, sean utilizados por la Comisión Federal de Electricidad, conforme a lo dispuesto en la Ley de Servicio Público de Energía Eléctrica.
Esta decisión permitirá mejorar sustancialmente la atención al cliente y proveer un suministro eléctrico más eficiente, a través de una mejor infraestructura, como ocurre en el resto del país.
Así, la extinción de Luz y Fuerza del Centro traerá importantes beneficios, no sólo porque permitirá que los recursos públicos empleados hasta ahora para subsidiar al organismo, se canalicen a prioridades sociales; sino también porque un servicio eléctrico con mayor capacidad y de mejor calidad, contribuirá a impulsar el crecimiento, la competitividad y el empleo en la zona centro del país.
Con un mejor servicio eléctrico que contribuya a la buena operación de las empresas, se fomentará el establecimiento de más centros comerciales, oficinas y fábricas, lo que redundará en la creación de más y mejores empleos.
Esta medida no implica la privatización del servicio eléctrico. La prestación de dicho servicio seguirá a cargo del Estado, como lo ordena la Constitución y la ley en la materia.
A los usuarios se les informa que el servicio de energía eléctrica seguirá brindándose con toda normalidad y se pone a su disposición el número telefónico 071, para cualquier reporte sobre el servicio.
A los trabajadores del extinto organismo Luz y Fuerza del Centro, se les comunica que se respetaran plenamente sus derechos de acuerdo al Contrato Colectivo de Trabajo y a la Ley Federal del Trabajo, y a los jubilados que el Gobierno Federal asumirá el pago y garantizará las jubilaciones.
Para cualquier duda se pone a su disposición el número telefónico 01800 800 8010 LUZ; y la página electrónica www.lfc.gob.mx.
Ante la crisis económica que se vive a nivel internacional, es necesario hacer más con menos.
El Gobierno Federal debe hacer un uso más eficiente de los recursos que son de todos los mexicanos y canalizarlos a las prioridades de la gente, como el combate a la pobreza y la inversión en salud y educación, así como en la prestación de la seguridad pública.
Con esta decisión el Gobierno Federal refrenda su compromiso de impulsar los cambios de fondo que el país requiere, para el bienestar de todos los mexicanos.
-DR. LUIS ESTRADA: Muchas gracias. Buenos días.
Vamos a proceder a la conferencia de prensa.
La mecánica es la siguiente:
Cada uno tendrá derecho a una pregunta, por respeto al tiempo de sus demás compañeros.
Necesitan decir su nombre y el medio al que representan, por favor.
Tu nombre y el medio al que representas.
Margarita Palma, del periódico El Economista:- Me gustaría saber cuánto le va costar al gobierno liquidar a Luz y Fuerza del Centro.
-SECRETARIO AGUSTÍN CARSTENS: El Gobierno Federal está obviamente ofreciendo y asegurando las indemnizaciones en términos de lo que marca la ley y el Contrato Colectivo de Trabajo.De acuerdo a esa estimación o de esos parámetros el costo ascendería a cerca de 16 mil millones de pesos.
Sin embargo, con el objeto de hacer mucho más tersa la transición el gobierno está dispuesto a ofrecer una compensación adicional a lo que marca la ley, en caso de que los trabajadores acepten la indemnización en términos de un mes en cuyo caso, sumando este pago adicional que ofrece el gobierno, por arriba de lo que marca la ley y de lo que marca el contrato colectivo el trabajo, el costo podría ascender a cerca de 20 mil millones de pesos.
Alma Hernández del periódico Reforma: -Quisiera saber cuál es el proceso en el que se va a dar la transición, cómo fue que se dio la transición y quién va a operar y cuánta gente va a necesitar Luz y Fuerza para seguir operando; si va a ser gente de CFE, cómo va a ser esto?,
-SECRETARIA DE ENERGÍA, GEORGINA KESSEL: Si me permiten, como acaba de comentar ahora el Secretario de Gobernación, el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes es el encargado de la liquidación de Luz y Fuerza del Centro.
El SAE, como se le conoce normalmente, ha nombrado como administrador de los bienes para la prestación del servicio público a Comisión Federal de Electricidad y esta empresa, conforme lo marca tanto la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, es la encargada de prestar el servicio en la zona centro del país.
Edith Gómez, de W Radio. -¿Qué va a ocurrir con los dirigentes sindicales? Se presumía horas antes de que había orden de aprehensión en contra de Martín Esparza. Quisiera preguntar qué va a ocurrir en este sentido.
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: Bueno, yo en la madrugada tuve comunicación con el señor Martín Esparza -misma que refrendé hoy en la mañana- y espero recibir a un grupo de trabajadores del extinto organismo Luz y Fuerza del Centro en las próximas horas para dialogar con ellos sobre las garantías y procedimientos más adecuados para verificar el respeto a los trabajadores y a los jubilados y buscar mecanismos de futuro para fomentar y auxiliar opciones productivas para sus agremiados.
Angie Chavarría, periódico Excélsior. -Es para el Secretario de Hacienda. ¿De dónde van a salir estos 20 mil millones, Secretario? ¿De qué partida, sobre todo cuando se habló que en este año hicimos dos recortes?
-SECRETARIO DE HACIENDA, AGUSTÍN CARSTENS: La Secretaría de Hacienda tiene partidas presupuestales ya preparadas, algunas están asociadas a recursos que se pueden utilizar en caso de que puedan haber reestructuras a empresas y ajustes de personal en cuyo caso se obtenga un ahorro al ejecutar, utilizar esos recursos. Y por otro lado, también se hará uso de las economías que se pudieran generar de aquí hacia el cierre del año.
Susana Hernández, de Milenio Diario: -Yo les quiero preguntar que el SME señala que se trató de una toma ilegal el ingreso a sus instalaciones, pues no había ningún decreto o algún otro documento legal que acompañara esta toma. ¿Qué responden a ello?
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: El Secretario de Seguridad Pública recibió instrucciones para que se realizaran todos los actos tendientes a preservar la paz pública, el orden y preservar la integridad de personas y de instalaciones propiedad del Gobierno Federal, en preparación de la publicación del Decreto.
Esto está contemplado en las leyes de la materia, en las propias facultades del Secretario de Gobernación y fui yo quien le dio esas instrucciones, a fin de evitar lo que hasta ahora es de remarcarse, que este operativo se ha hecho sin costo humano que lamentar.
Jorge Ramos, periódico El Universal: -
Preguntarle, Secretario, hay otros sindicatos también muy onerosos como es el sindicato de PEMEX, y algunos otros, para no tardarme tanto. ¿Por qué no se actúa también contra esos sindicatos de la misma forma como se está actuando en Luz y Fuerza? Y, por otro lado, insistir en las órdenes de aprehensión, si hay órdenes de aprehensión.
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: El Secretario de Gobernación no tiene noticia alguna de que haya orden de aprehensión en contra del señor Martín Esparza y espera, lo digo con absoluta sinceridad, que las próximas horas las conductas de todas las partes se enmarquen dentro de la ley, que busquemos los mecanismos de diálogo y concordia para resolver las diferencias y controversias que surjan.
Y que la voluntad del gobierno es respetar los derechos de manifestación, de expresión de todos los miembros del sindicato.
Y que con ello si el Secretario de Gobernación ha ofrecido recibir al señor Martín Esparza, entre otros, no es en afán de deslealtades o de actitudes que tiendan a poner o celar una trampa.
Segundo. Hoy estamos hablando de la necesidad de buscar y generar de manera más eficiente el servicio de energía eléctrica.
En otros casos hemos entrado en contacto con los sindicatos para buscar mecanismos que permitan prestar de manera más eficiente estos casos y, sobre todo, no se pueden comparar realidades donde no se haya llegado a un deterioro como se dio en Luz y Fuerza del Centro, un deterioro histórico, con otros casos.
Ésta es una medida para preservar el uso responsable de los recursos fiscales de todos los mexicanos; no es una medida contra el sindicalismo.
No aceptamos que se ponga esto en el contexto de una estrategia contra los sindicatos.
Ese era un ejercicio necesario de liquidar una empresa que ha generado un boquete sin fondo para los recursos públicos, en un momento en que la crisis económica por la que pasamos, derivada del contexto internacional, nos obliga a tomar aquellas decisiones que permitan un ejercicio responsable de dichos recursos para atender a las necesidades más fundamentales, como ya hemos señalado, combate a la pobreza, educación, salud, seguridad pública, que son torales para preservar y consolidar las condiciones que nos permitan salir de esta situación.
Rossy Ahuactzin, de Radio 13:- .Señor Secretario Gómez Mont, le pregunto: El Gobierno Federal garantiza el suministro a los usuarios de energía eléctrica; sin embargo, ¿el Gobierno también estaría preparado para actuar frente a actos de sabotaje?
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: -El Gobierno Federal reaccionará frente a cualquier acto ilegal. Ofrece los espacios de la institucionalidad y de la legalidad para resolver nuestras diferencias.
Obviamente está obligado a realizar aquellos actos que tiendan a garantizar el cumplimiento de la ley, una ley que da espacio para que esto se resuelva con apego a la concordia, a la paz, al diálogo y a la comunicación. Que quede claro: No esperamos actos ilegales de los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro.
Raquel Flores, de Radio Fórmula: -¿Qué va a hacer el Gobierno Federal en torno a las manifestaciones que desde esta mañana ya van a iniciar a lo largo y ancho de los estados donde se extinguió ya Luz y Fuerza del Centro? ¿Intervendrá?
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: El Gobierno está obligado a garantizar el ejercicio de las libertades democráticas de los mexicanos.
Conmina a que este ejercicio se haga sin afectar a los demás y a la ciudadanía, conmina a que se haga en espacios y modos que no impliquen agresión a los ciudadanos y, en ese sentido, garantizará que estas libertades puedan ser ejercitadas debidamente.
Vicente Gálvez, de TV-AZTECA:- En reiteradas ocasiones la gente del sindicato del SME había dicho que los equipos con los que opera Luz y Fuerza son distintos a los que opera la Comisión Federal de Electricidad.
Hay probabilidades, y ellos así lo habían dicho, de que falle el suministro no por sabotaje sino porque desconozcan la utilización de estos equipos. ¿Existe esta posibilidad de que se dé un apagón por falta de personal capacitado?
Y también, ¿cómo se van a atender a las personas que ya tienen falla en el suministro en estos momentos, independientemente de la liquidación de la empresa?
-DIRECTOR DE CFE, ALFREDO ELÍAS AYUB: El personal que está operando por parte del CFE es un personal, ingenieros altamente capacitados, el sistema de la Ciudad de México es similar al sistema de la ciudad de Guadalajara y, por lo tanto, tenemos amplia experiencia en la operación de estos sistemas por lo que de no presentarse actos de sabotaje, el servicio se continuará prestando con toda normalidad.
Estamos ya en operación, como dijo el Secretario, con el teléfono 071 para atender quejas. Anoche atendimos las primeras que se rutearon de las llamadas a Luz y Fuerza y las estamos atendiendo con toda prontitud.
Los equipos son equipos con los que tenemos amplia experiencia y el personal son los ingenieros muy calificados de CFE, que tienen amplio reconocimiento.
Mario González, de CNN en Español:- Señor Secretario, ¿quién es el interlocutor válido en este momento? Entiendo que usted ha conversado con el señor Martín Esparza pero el gobierno le ha quitado la toma de nota?
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: He recibido instrucciones de recibir a los trabajadores del extinto organismo de Luz y Fuerza del Centro.
Entiendo que ocurrirán representantes de los diversos grupos que compitieron por el liderazgo del sindicato a esta Secretaría, buscamos que sea un diálogo eficaz, que represente a todos los miembros del sindicato y en donde quede en claro que se respetarán los derechos de trabajadores y jubilados.
En ese tenor, quisiera pasar la voz al Secretario del Trabajo para que les explique en este contexto, con mayor detalle, qué significa el respeto a los derechos de estos trabajadores y a los jubilados.
Por favor, Secretario.
-SECRETARIO DEL TRABAJO, JAVIER LOZANO: Muchas gracias, señor Secretario.
Como el Decreto del Ejecutivo Federal lo establece puntualmente, todos los derechos de los trabajadores en activo, de los jubilados, serán respetados estrictamente no solo conforme a la Ley Federal del Trabajo sino también, y de manera muy destacada, conforme al contrato colectivo de trabajo.
Esto significa que para un evento de esta naturaleza, donde las relaciones laborales terminan precisamente por la existencia de una causa de fuerza mayor, como lo es, digamos, de manera ajena a la administración del organismo y a los trabajadores y a su sindicato, un Decreto del Ejecutivo, la Ley Federal del Trabajo prevé que esa causa de fuerza mayor expresamente es una causal de las terminaciones tanto individuales como colectivas de trabajo.
Para eso el SAE debe dar aviso en su carácter de liquidador en este proceso a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, quien dará vista a las partes de la existencia de esta causa de fuerza mayor para que en un plazo no mayor de 15 días hábiles pero con una antelación de 10 días antes de que pueda citar a las partes para esta audiencia, pueda escuchar lo que a su derecho corresponde, pero esto es básicamente un aviso que se da a causa de fuerza mayor y con ello la Junta, después de escuchar a las partes en esta audiencia, resuelve entonces en consecuencia la terminación de las relaciones laborales, tanto individuales como colectivas y en ese laudo, dicta cuáles serán las medidas necesarias para la liquidación de los trabajadores.
En términos estrictamente de la ley, conforme al 436 de la Ley Federal del Trabajo, lo que correspondería a un trabajador sería solamente una indemnización de 3 meses más 12 días por cada año de servicios y topado además, estos 12 días, a un máximo de 2 salarios mínimos diarios.
Sin embargo, por instrucciones del Presidente, y estoy en condiciones de anticipar lo que ya en unos minutos u horas más se publicará en las bases de liquidación por parte de la Secretaría de Energía, les quiero comentar que en esta interpretación armónica de sumar lo que prevé la ley más lo que prevé el contrato colectivo de trabajo cada trabajador tendrá una compensación por antigüedad de 20 días del salario integrado por año de antigüedad; una compensación adicional de 14 días de salario integrado por año de antigüedad para aquellos trabajadores de más de 15 años de trabajo; una indemnización más de 3 meses de salario integrado conforme a la Ley Federal del Trabajo; el pago de fondo de ahorro, lo acumulado en el año en curso; el aguinaldo proporcional a los días laborados en el año, las vacaciones proporcionales a las no devengadas y otra indemnización por año laborado de 20 días del salario integrado por cada año de antigüedad.
Una indemnización por extinción de la empresa de 3 meses adicionales de salario integrado y una prima adicional de antigüedad por 24 días de salario mínimo por cada año de antigüedad en términos de la Ley Federal del Trabajo.
Además, como se comentó hace un momento por parte del Secretario de Hacienda y Crédito Público, quienes accedan de manera voluntaria, esto significa antes, incluso, de que se dicte el laudo por parte de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, a celebrar su convenio de terminación de relaciones individuales de trabajo antes del 14 de noviembre próximo, se le otorgará una compensación adicional que será proporcional al monto de su indemnización pero también a su antigüedad y que va desde un 10 por ciento para quienes tengan una antigüedad menor a 6 años; 20 por ciento de entre 6 años pero menor a 11 años de antigüedad; de un 40 por ciento para aquellos trabajadores de 11 años pero menor a 21 años de antigüedad; de un 60 por ciento para los trabajadores de por lo menos 21 años pero menos de 26 años de antigüedad, y de 80 por ciento adicional a todo lo que acabo de comentar, a toda esta indemnización y demás cantidades adicionales, 80 por ciento a quienes tengan una antigüedad mayor de 26 años.
En promedio, lo que estamos viendo es que, insisto, mientras la ley prevé solamente 3 meses más 12 días de salario por año de servicio, en promedio cada trabajador recibirá el equivalente en esta indemnización, la integrada, el equivalente a más dos años y medio de servicios, dos años y medio de sus salarios en estas indemnizaciones.
Ahora, por lo que toca a los trabajadores jubilados es muy importante destacar lo siguiente:
Siendo Luz y Fuerza del Centro, habiendo sido Luz y Fuerza del Centro un organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, tiene que hacerle frente a los pagos de las jubilaciones, de las cantidades que periódicamente se le entregaban a quienes se jubilaban en términos del contrato colectivo de trabajo.
Dada la insuficiencia financiera que ya reportaba o acusaba el organismo, es así que el Gobierno de la República asume de manera vitalicia a plenitud el pago de estas jubilaciones en términos de lo que establece la ley y con una indexación basada en el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Y se pondrá a disposición de los trabajadores una página de Internet para que puedan consultar su caso particular. Esta información será totalmente confidencial y solamente tendrán acceso aquellos trabajadores que puedan, con sus datos personales y laborales, tener acceso a la información conducente: www.lfc.gob.mx o el teléfono 01-800 8010 589.
Ivonne Menchaca…:-
-DR. LUIS ESTRADA: Perdón.
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: Sólo dejar claro que los jubilados podrán recoger sus pensiones a partir de mañana, como normalmente sucede, en los términos en que… En las sucursales de Santander.
En términos más específicos serán avisados por la empresa.
Señores, dos preguntas más y se cierra la conferencia.
Ivonne Menchaca, reportera del Grupo ACIR:- Ya nos explicaron esta parte de cómo se va indemnizar a los trabajadores pero si bien es cierto hay un gran número de ellos que también son calificados. ¿Éstos serán recontratados o cuál va ser el procedimiento en ese sentido?
-SECRETARIO DEL TRABAJO, JAVIER LOZANO: Por un lado, también hay que precisar que estas indemnizaciones estarán disponibles a partir del próximo miércoles 14 de octubre.
Se ha dispuesto de 20 oficinas del extinto organismo Luz y Fuerza del Centro, que se dará a conocer en las Bases de Liquidación para que en un horario hábil entre las 9 y las 18 horas se puedan recoger estas indemnizaciones con la presencia de actuarios y secretarios de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.
Y, efectivamente, la instrucción que tenemos tanto el Secretario de Economía, el Secretario de Hacienda, el Secretario del Trabajo y Previsión Social es brindar un menú de opciones a quienes por razón misma de esta causa de fuerza mayor terminarán sus relaciones individuales de trabajo con el extinto organismo Luz y Fuerza del Centro para que puedan, por un lado, contar con orientación, apoyo especializado para el uso de su indemnización y cursos de capacitación para adecuadamente poder invertir esos recursos en negocios propios.
Sí está prevista la contratación de una cantidad no determinada aún de trabajadores, y buscar que sea el máximo posible, de acuerdo con su perfil y de acuerdo con las necesidades de la Comisión Federal de Electricidad o del arreglo institucional que finalmente se determine para efectos de que de manera directa o indirecta puedan aprovechar su experiencia, su capacidad, su talento, lo que hayan acumulado a lo largo de estos años en la prestación del servicio de suministro de energía eléctrica en la zona centro del país.
También estamos buscando la instrumentación de programas de autoempleo y formación de empresas, insisto, para que con la indemnización correspondiente los trabajadores puedan iniciar un negocio propio y también a través del Servicio Nacional de Empleo todo el portafolio de servicios, primero, de vinculación entre oferta y demanda laboral pero también en capacitación muy especializada y, desde luego, de una nueva modalidad de contingencias laborales que vamos a instrumentar precisamente para dar cabida al mayor número de trabajadores que van con motivo de esta causa de fuerza mayor, de esta extinción, quedarán sin empleo con motivo de la misma.
-DR. LUIS ESTRADA: Muchas gracias. La última pregunta, por favor.
Hugo Vela, de Proyecto 40:- ¿La Comisión Federal de Electricidad absorberá en su totalidad todas las operaciones de Luz y Fuerza del Centro o se creará alguna compañía adicional para absorber todas las operaciones de la misma?
-SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, FERNANDO GÓMEZ MONT: … Es que la Comisión Federal de Electricidad tome la operación que venía realizando Luz y Fuerza del Centro y cualquier elemento que en el futuro se señale para la prestación de este servicio en la zona será determinado posteriormente.
Hoy la decisión, en términos de ley, es que la Comisión Federal de Electricidad sea y cualquier otro esfuerzo productivo de carácter público que pueda surgir, tendrá que ser considerado en función de un análisis de las circunstancias más detenido.
-DR. LUIS ESTRADA: Muchísimas gracias. Gracias, señores Secretarios
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Dice Olga Wornat

“Ganamos hace mucho tiempo”
JORGE CARRASCO ARAIZAGA
Revista Proceso # 1719, 11 de octubre de 2009;
La periodista argentina Olga Wornat celebra la derrota definitiva de Marta Sahagún en el juicio por daño moral que interpuso en 2005 contra Proceso. Pero en lo que respecta a la demanda en su contra, considera injusto que, por “un tecnicismo”, se le ratifique a ella la multa de medio millón de pesos, por lo que advierte: “No voy a pagarle a esta mujer”. Y afirma: “Nosotros ganamos hace mucho tiempo y la Suprema Corte lo confirmó de manera contundente y unánime: aquí nadie invadió su vida privada, nadie le causó daño moral. Ni Proceso ni yo”.
A pesar de la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en su contra, la periodista argentina Olga Wornat dice estar convencida de que tanto ella como Proceso habían ganado desde hace tiempo en el litigio abierto por Marta Sahagún: “¿Quién es ella ahora? ¿Quién es Vicente Fox? ¿Dónde están ellos y dónde estamos nosotros? ¿Dónde están con todo su abuso de poder contra mí y contra la revista?”, cuestiona.“Nosotros ganamos hace mucho tiempo y la Suprema Corte lo confirmó de manera contundente y unánime: aquí nadie invadió su vida privada, nadie le causó daño moral. Ni Proceso ni yo”, dice la autora del texto periodístico que fue materia del juicio civil por supuesto daño moral y duró cuatro años y medio. Con la resolución que se dio a conocer el miércoles 7, Sahagún lo perdió definitivamente.
Entrevistada el jueves 8 vía telefónica desde Caracas, Wornat expresa los sentimientos contradictorios que le produjo la doble decisión tomada el día anterior por la Primera Sala del máximo tribunal del país: exonerar a Proceso y confirmar la multa a ella, pese a que no se acreditó que hubiera daño moral. Pero reitera que no le pagará “ni un peso” a Sahagún.“Como periodista no puedo dejar de alegrarme por el fallo que privilegió la libertad de expresión sobre la vida privada de los personajes públicos; pero como autora del texto, es lamentable que tres de los cinco ministros de la Sala me hayan condenado por un tecnicismo”, señala.
Los ministros Sergio Valls Hernández, José de Jesús Gudiño Pelayo y Juan Silva Meza, en efecto, votaron en contra de Wornat apoyados en criterios jurisdiccionales sobre la caducidad de los juicios. La periodista había solicitado a la Corte un amparo en contra de la sentencia de la Primera Sala del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, dictada en enero de 2007, que la encontró responsable de haber incurrido “en una ilicitud” al hacer imputaciones más allá de la información que publicó sobre la nulidad del matrimonio religioso de Sahagún con Manuel Bribiesca Godoy. Pero la Primera Sala de la Corte señaló que, durante 348 días, la defensa de Wornat evitó hacer promociones judiciales, con lo que aplicó el principio de caducidad del juicio, que da un plazo máximo de 300 días.
Aunque el ministro Silva Meza calificó la caducidad de los juicios como “una institución odiosa”, y Valls Hernández como “no simpática”, ambos hicieron mayoría junto con Gudiño Pelayo e impusieron el criterio de que el amparo solicitado por Wornat se debía sobreseer debido a la inactividad procesal.Los ministros José Ramón Cossío Díaz y Olga Sánchez Cordero argumentaron infructuosamente. Ambos proponían flexibilizar ese criterio porque, desde el momento en que la Primera Sala de la Corte decidió atraer el amparo, ese recurso no podía operar tal y como lo establece la jurisprudencia, pues se había modificado la naturaleza procesal del caso al considerarlo como un asunto de importancia y trascendencia.
La Corte sabía que existía la caducidad del juicio y decidió atraerlo para discutir el fondo del amparo y no evadirlo, argumenta la periodista desde Caracas, donde es directora de Editorial Televisa para Venezuela.“Si hubieran resuelto por unanimidad en mi contra, la discusión sería otra, pero hubo dos ministros que aceptaron que se trataba de un criterio odioso o no simpático, y otros dos que de plano lo rechazaron. Los ministros no se atrevieron a modificar ese criterio que viene desde 1950”, sostiene Wornat. Considera que esa decisión, además de ser “muy difícil de entender, no es buena para la Corte, porque los ministros ya vienen un poco castigados por casos como los de la escritora Lydia Cacho y de Atenco. Esto no los ayuda. Ojalá se hubieran animado a dar un paso más”.
Pero al margen de eso, añade, la decisión de la Corte es muy importante, “y lo digo aunque yo haya perdido y esté indignada y me sienta impotente y frustrada. Lo que me parece trascendente es que a esta señora le hayan dicho unánimemente: aquí nadie invadió su vida privada, nadie le causó daño moral”.“Está muy desprestigiada”Autora de libros sobre la exfamilia presidencial Menem en Argentina y la Iglesia católica en ese país, Wornat califica el fallo de la Corte como histórico, pues dice que “la vida privada de los personajes públicos en México era un tabú”. Asegura que cuando publicó el libro La jefa. Vida pública y privada de Marta Sahagún de Fox, el tema de la vida privada se convirtió en un asunto de discusión pública porque “la señora salió a decir que yo había invadido su vida privada, cuando ella me abrió la puerta de Los Pinos”.
Había una gran contradicción entre el personaje y la prensa, señala, “porque se molestaba por lo que publicaban algunos medios de ella, como el derroche del dinero y las fiestas que organizaba; pero al mismo tiempo aparecía en las revistas para mostrar sus vestidos, la residencia de Los Pinos y hasta su dormitorio”. “Cuando salió La jefa, muchos periodistas me decían que el libro está basado en chismes de mucamas y peluqueras y que contaba intimidades. Pero lo que dejaban de lado es que entrevisté a esta mujer”, dice.
Además, añade, no hay nada que describa mejor a un personaje público de la trascendencia que tenía Marta Sahagún que hacerlo a través de esos elementos de su vida privada, que no era privada porque era la primera dama y vivía en Los Pinos, “y así lo determinó claramente la Corte, al acotar la vida privada de las personas públicas”. Ejemplifica: “El traje de Chanel que se compró para casarse lo compró con plata de la gente, de los mexicanos; eso es lo que a la gente le costaba trabajo entender. O si los hijos usaban el avión presidencial. Eso no era vida privada, era usar recursos públicos”.Wornat sostiene que la resolución de la Suprema Corte “ha sido un golpe muy duro” para Sahagún “porque se pasó proclamando a los cuatro vientos que le habíamos invadido su intimidad y que le habíamos provocado daño moral” con la publicación de los argumentos que le dio a los tribunales eclesiásticos en México para conseguir la anulación de su matrimonio religioso con Manuel Bribiesca Godoy.
El texto, titulado “Historia de una anulación sospechosa”, fue publicado en febrero de 2005 (Proceso 1478), pero Sahagún interpuso la demanda civil por daño moral hasta mayo siguiente, en medio del escándalo por la revelación de las actividades de sus hijos al amparo del poder presidencial.Para la esposa de Vicente Fox, insiste Wornat, la resolución de la Suprema Corte “fue un palazo en la cabeza porque ya se le acabó el discurso. Qué espacio tiene ahora, cuando su imagen está muy desprestigiada, pues no hay una sola persona que la defienda”.Sobre el pago de 500 mil pesos al que fue sentenciada por la Primera Sala Superior del Distrito Federal, y que se confirmó con el sobreseimiento del amparo en la Suprema Corte, la periodista cuestiona que se le obligue a cubrir esa suma como indemnización si el máximo tribunal determinó que no hubo daño moral ni se invadió la vida privada porque se trataba de una persona muy pública, incluso con trascendencia nacional e internacional.“Yo estoy segura que no voy a pagarle a esta mujer, como no le pagué ni un peso a Manuel Bribiesca”, dice Wornat en relación con la demanda por daño moral que le ganó el hijo mayor de Marta Sahagún.
Bribiesca la demandó por la publicación del libro Crónicas malditas desde un México desolado, en el que dedica un capítulo a las actividades de los hijos de Sahagún mientras su padrastro ocupaba la residencia oficial de Los Pinos.Explica que Bribiesca nunca se presentó a reclamar la indemnización. “Nadie me reclamó nada y el asunto caducó. Él nunca reclamó nada y despareció. Si alguien gana y cree que tiene la razón, y es una persona transparente e hizo las cosas bien, se va a reclamar inmediatamente por el daño moral, pero en este caso nunca más se supo de Bribiesca. Tampoco tuvimos que modificar ni un párrafo del libro. Hubo una reimpresión y el capítulo no se modificó”, asegura.En esa demanda, la editorial que publicó el libro, Random House Mondadori, también fue absuelta de la acusación de daño moral y sólo Wornat fue sentenciada a pagar la indemnización. “Fue lo mismo en el caso de la revista Proceso. Todo me parece absurdo”, dice.El debate sobre la responsabilidad de los autores y las empresas editoriales se anuló con la decisión de la Primera Sala de sobreseer el amparo solicitado por la escritora por inactividad procesal.–¿Por qué se suspendieron las promociones judiciales?–Seguimos una estrategia y yo defiendo totalmente a mis abogados. No tengo nada que cuestionarles porque sé todo lo que hicieron. Ahora hay que ver qué hace Marta Sahagún. Tal vez decide bajarle el perfil, aunque es una mujer con ansias de protagonismo, y como todo lo de ella es impredecible, no sabemos. Aunque también es verdad que el tiempo pasa y su imagen es otra, hay que ver qué hace.–¿Y usted qué va a hacer?–Yo voy a seguir con lo mío. No me voy a rendir ante esto. Voy a acudir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)… aunque aquí parece que la CIDH les importa poco, a pesar de que México forma parte del Pacto de San José.Refiere que en Argentina hubo un caso similar, cuando el periodista Horacio Verbitsky fue perseguido penalmente por el entonces presidente Carlos Menem por la publicación de un libro sobre él, y la justicia de ese país condenó al autor a pagar una indemnización. “Horacio se fue a la CIDH y Menem, siendo presidente, tuvo que aceptar (su fallo) porque Argentina es parte del Pacto de San José”, resume.Wornat también fue demandada por Eduardo Menem, hermano del expresidente. “El caso duró 10 años, pero lo gané en todas las instancias; incluso sin llegar a la Corte Suprema de Argentina. Ahora no tengo ninguna demanda en Argentina por ninguno de mis libros”.Entonces reafirma: “Aquí no sé lo que pueda pasar, pero conociéndola (a Sahagún) es probable que aparezca. Sé que puedo no pagarle y nadie me puede meter presa”.

Requisa adelantada

El gobierno prepara la requisa
ROSALíA VERGARA
Proceso # 1719, 11 de octubre de 2009;
Desde hace seis meses, cuando comenzó la contienda para elegir al nuevo secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), Martín Esparza Flores, quien buscaba reelegirse en el cargo, y Alejandro Muñoz Reséndiz, su contendiente, se enfrascaron en una gresca que se polarizó y hoy mantiene al gremio en la zozobra.
En entrevistas por separado, ambos insisten en que ganaron los comicios del pasado 27 de mayo, y además de llamarse traidores se acusan mutuamente de corruptelas en el gremio. Esparza Flores asegura que él obtuvo más votos y reclama a la Junta de Conciliación y Arbitraje y al titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social(STPS), Javier Lozano Alarcón, que le reconozcan su triunfo y dejen de solapar a Muñoz Reséndiz. Esparza Flores, quien buscó la reelección para un tercer periodo que termina en 2011, insiste en que Lozano Alarcón se niega a entregarle la toma de nota, incluso llevó el conflicto intragremial a la Cámara de Diputados.
Cuenta con el apoyo del PRI, PRD, PT, Convergencia y el Verde Ecologista, además de sindicatos como el de los Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM), la Unión Nacional de Trabajadores (UNT), de los Telefonistas, así como de maestros disidentes y del Frente Sindical Mexicano. Sus seguidores se quejan porque, dicen, la STPS trata de entrometerse en la vida interna del SME y otros sindicatos. Muñoz Reséndiz, por su parte, cuenta con el apoyo de un núcleo numeroso de electricistas y trabajadores de base. Hasta hace unos meses ambos trabajaban de manera coordinada. Muñoz Reséndiz era el tesorero del Comité Central del SME encabezado por Esparza Flores. Pero los pasados comicios los enfrentaron y dividieron al gremio.
De acuerdo con Esparza, quien desde el lunes 12 despacha en el octavo piso del edificio ubicado en Insurgentes 98, los problemas se agudizaron debido a que un grupo de jubilados “de derecha” encabezados por el exsecretario general Jorge Sánchez García, quien fue expulsado del sindicato por corruptelas, recuperaron la representación de los jubilados e intentan quedarse también con la dirigencia del SME. Ese grupo, insiste, mantiene buena relación con el gobierno de Felipe Calderón, pues incluso su representante, Rodolfo Bonilla Gómez, fue diputado por el PAN “y tiene relación con Los Pinos”.
Además, el exsecretario general del SME, Rosendo Flores, apoyó a Muñoz Reséndiz en los pasados comicios y es cercano al senador panista Ulises Ramírez, quien a su vez tiene línea directa con el presidente Calderón. Rosendo Flores, dice Esparza, apoyó al panista Rubén Mendoza en los comicios del Estado de México en 2005, que ganó finalmente el priista Enrique Peña Nieto. E insiste: Muñoz Reséndiz, “quien fue tesorero del SME”, tuvo acercamientos con César Nava cuando el panista era secretario particular de Calderón en Los Pinos. Como prueba exhibe una carta con membrete de la Presidencia dirigida a Muñoz en la que el colaborador de Calderón le agradece al sindicalista “la fotografía que le envió en ocasión de su cumpleaños”. El escrito tiene fecha del 3 de septiembre de 2008.
Sin embargo, Muñoz sostiene que esa carta y otras que recibió en sus oficinas durante el proceso electoral son falsas. El 11 de mayo pasado, dos semanas antes de las elecciones en el SME, presentó una denuncia de hechos contra quien resulte responsable de falsificar su firma. Y el 28 de mayo, al día siguiente de los comicios, amplió la denuncia y atribuyó a su rival Esparza la falsificación del documento.
La PGR ya respondió la queja. Acepta que la firma es falsa, pero reserva la investigación hasta el 24 de agosto de 2012 “en virtud de que no existen datos que permitan demostrar quién falsificó y usó el documento”.Esparza, por su parte, reitera que el propio Muñoz admitió que Nava le había llamado para preguntarle sobre el Programa de Reducción de Pérdidas que él encabezó hasta mayo pasado.
Cuenta que en una ocasión platicó sobre ese tema en Los Pinos con el titular el Poder Ejecutivo en presencia de Lozano Alarcón. “Les pedí que dejaran de entrometerse en la vida de los sindicatos. Y Calderón me preguntó: ‘Por qué?’ Le respondí: ‘Cheque la agenda de César Nava’”, explica Esparza. Hoy, dice el entrevistado, el propósito de la STPS es intervenir en el SME y provocar una ruptura en el Comité Central del sindicato.
Recuerda que en Semana Santa preguntó a Muñoz si quería formar un proyecto opositor a su dirigencia; pero él lo negó. “Me dijo que estaba conmigo –afirma Esparza–. Pero el domingo de resurrección difundió un documento a la organización sindical en el que se deslindaba de la dirigencia.
Pura corrupción
Alejandro Muñoz alega que hubo fraude electoral y pide que las elecciones se anulen. Incluso demandó ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) que se convoque a nuevas votaciones. Esparza, quien es apoyado por el diputado priista Ardelio Vargas Fosado, está “enfermo de poder”, dice Muñoz; el y sus hermanos son dueños de taxis aéreos, aviones y helicópteros. Con ellos incluso hizo negocio con la construcción del nuevo edificio en Insurgentes 98, en el que se invirtieron poco más de 250 millones de pesos, incluso presume que puede haber lavado de dinero. Muñoz también asegura que Esparza ordenó elaborar un cheque a nombre de Constructora Bosco, S.A. de C.V., pero a mitad de la construcción pidió que se facturara al Grupo Grugopal, S.A. de C.V., para que éste pagara a Bosco.
Asimismo, sostiene que rompió con Esparza al enterarse de que el secretario general facturaba “por fuera” algunas erogaciones del SME. Además, aclara, no estuvo de acuerdo con el incremento de personal y la venta de plazas. Dice que cuando estuvo como tesorero, cargo en el que duró un año, encontró facturas falsas, gastos excesivos, algunos por de más de 5 millones de pesos en material no utilizable en la secretaría del Interior, a cargo de Humberto Montes de Oca.
“Todo lleno de corrupción y no se hace nada para evitarlo. Y si se hace, sólo es apariencia”, se queja Muñoz. Y pone un ejemplo: Esparza pagó 20 millones de pesos por uniformes a la empresa Vázquez y De la Vega, la misma que confecciona las prendas de los policías del gobierno de la Ciudad de México. El SME recibe 6 millones de pesos semanales por cuotas sindicales, así como otras contribuciones, entre ellas el pago de créditos de vivienda o hipotecas. Al mes, los ingresos alcanzan los 35 millones de pesos, según cálculos de algunos trabajadores consultados por la reportera.
Esparza advierte que en diciembre, durante el proceso de revisión del contrato colectivo de trabajo y cuando se haga una petición de aumento salarial, es posible que se emplace a huelga a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Las autoridades laborales podrían ordenar una requisa. El dirigente electricista lamenta que, en lugar de hostigar al SME y a otras organizaciones gremiales, las autoridades deberían aprehender a Ramón Gámez, líder del Sindicato de Trabajadores de la Industria Aérea y Similares (STIAS), acusado de pederastia. Él maneja 2 mil contratos de protección que involucran a 350 mil trabajadores.
Esparza cita otros conflictos laborales que la STPS se niega a solucionar: “El de los trabajadores de la llantera Euskadi, a quienes la dependencia no les reconoce la demanda que interpusieron; el de los trabajadores de Querétaro, a quienes se les negó la toma de nota; el de los empleados de la empresa automotriz Volkswagen, y el de los afiliados al STUNAM, entre otros”.Y remata: “El gobierno federal tomó como pretexto el conflicto interno del SME para justificar una requisa (que puede darse en diciembre) y justificar la privatización de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro”.

Sahagún-revista Proceso

No pudieronHace cuatro años y cinco meses, en su edición 1488, Proceso lo expuso con claridad:“La demanda de Marta Sahagún de Fox contra Olga Wornat y Proceso coloca en el debate judicial a la libertad de expresión y al derecho a la información, garantizados ambos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.”Nuestro editorial, publicado unos cuantos días después de que la entonces primera dama presentara su insólita demanda, puntualizaba: “El litigio que viene tiene que ver con derechos fundamentales que al país le ha costado mucho esfuerzo adquirir y conservar… Pero el tema no se limita al ámbito jurídico. Se trata del poder y de su ejercicio arbitrario. El poder trastorna y quienes se asumieron como adalides del cambio, quienes se colocaron la medalla de redentores después de llegar a Los Pinos, muestran hoy su verdadero rostro: el de la intolerancia. 
En Proceso nos atenemos a la aplicación de la justicia y a la fortaleza de nuestras convicciones, nuestra credibilidad y nuestra historia.”Unas semanas más tarde, cuando Vicente Fox, en su carácter de presidente de la República, asumió como propia la embestida de su mujer contra Olga Wornat y nuestra publicación y unió a la agresión contra la libertad de expresión todo el peso del máximo poder de este país, advertimos: “No vamos a quedarnos callados. No aceptamos la censura ni la autocensura; no nos amedrentan las amenazas, veladas o explícitas, públicas o privadas. En los tribunales contestaremos punto por punto a la demanda de Marta Sahagún de Fox...”

Polémica por el Nobel

Obama; el Nobel: ¿Lo merece?Revista Semana # 1432, 10 de octubre de 2009;
Especiales El premio Nobel de Paz de Barack Obama divide al mundo.El viernes pasado, poco después de las 5 de la mañana y cuando aún no había salido el sol de otro día de otoño en Washington, timbró el celular de Robert Gibbs, el secretario de Prensa de la Casa Blanca y uno de los hombres más próximos a Barack Obama. Era Peter Maer, el periodista de CBS News que cubre al Presidente de Estados Unidos. Lo llamaba para contarle que Obama acababa de ser galardonado con el premio Nobel de la Paz y para pedirle una opinión que se pudiera publicar. Gibbs quedó pasmado y sólo atinó a pronunciar una palabra: "Wow!".
Todo el mundo, en Estados Unidos y fuera de él, sintió la misma sorpresa que Gibbs. Algunos, como el ex vicepresidente Al Gore, que obtuvo el mismo galardón hace dos años, consideraron que se trataba de algo "muy merecido, pues los logros de Obama pasarán a la historia". Pero la opinión más extendida fue la de quienes creyeron que el premio era prematuro, sobre todo para un Presidente que lleva apenas ocho meses y medio en el poder y que no ha mostrado muchos resultados. Una de estas voces fue la del ex presidente polaco Lech Walesa, Nobel en 1983, quien al enterarse de la noticia, dijo: "¿Tan pronto? Pero si aún no ha hecho ningún aporte. Está empezando a trabajar…".

El Nobel de Obama

Obama’s Prize, Wilson’s Legacy/By John Milton Cooper, a professor of history at the University of Wisconsin and the author of the forthcoming Woodrow Wilson: A Biography THE NEW YORK TIMES, 11/10/09;
President Obama’s surprise Nobel Peace Prize is only the second in the last century that a sitting president has received. The first was presented in December 1920, when the Nobel Committee of the Norwegian Parliament awarded Woodrow Wilson the peace prize for 1919. Beyond the coincidence of both men residing in the White House, however, Presidents Obama and Wilson look like the starkest study in contrasts in when and how each received this prize.
For example, while Mr. Obama is being honored at the beginning of his presidency and while his popularity is high, Wilson’s prize came three months before the end of his presidency and at the lowest point in his personal and political life. It came a year and a half after the signing of the Treaty of Versailles, which ended World War I. The intervening months had witnessed a series of defeats and disasters for Wilson and his policies.
He had returned home from Paris to face a spite-filled, partisan deadlock over ratification of the peace treaty, which would carry with it membership in the new League of Nations — the international organization Wilson had played the central role in creating. In the Senate, some of his Republican opponents rejected league membership altogether, while others, most notably Henry Cabot Lodge of Massachusetts, would accept membership only under severe restrictions that many believed would cripple America’s ability to help the organization fulfill its mission.
Wilson first tried negotiating with the senators, and when they rebuffed his efforts, he took his case to the people, mounting a whirlwind campaign-style speaking tour across the country. He never completed that tour. His doctor, seeing him exhausted and showing symptoms of impending collapse, rushed Wilson back to the White House, where he suffered a stroke. He never fully functioned as president again, and his remaining time in office saw the worst instance of presidential disability in the nation’s history.
Physically, Wilson’s stroke left him partly paralyzed and enfeebled; psychologically, it unhinged his emotional balance and impaired his judgment. Faced with Lodge’s reservations, Wilson from his sickbed rejected all talk of compromise and ordered Democratic senators to accept virtually unconditional approval of the treaty. After an initial defeat of the treaty in November 1919, a bipartisan group of senators tried to find a middle ground, only to fail in the face of intransigence by both Lodge and Wilson. The treaty went down to a second defeat in March 1920, prompting the president to tell his doctor, “the Devil is a busy man.” As a result of those votes, the United States never ratified the Treaty of Versailles and never joined the League of Nations.
Still worse humiliation followed for Wilson. Public opinion largely turned against him. The Republican nominee in 1920, the handsome, mellifluous Warren Harding, called for “not heroics but healing, not nostrum but normalcy, not revolution but restoration, not agitation but adjustment, not surgery but serenity” — all ways of drawing a sharp line between himself and Wilson. Not surprisingly, the Republicans won one of the biggest popular and electoral victories ever; Cordell Hull, then a just-defeated member of Congress but later Franklin Roosevelt’s secretary of state, called it “a tidal wave.”
Coming just a month after that repudiation at the polls, the peace prize offered balm to Wilson’s wounded body and soul. The news surprised him, but it should not have. With the Great War over, the leading peacemaker and author of a bold new plan to rid the world of war was the logical, well-nigh inescapable choice
Yet the prize was a case of a prophet enjoying greater honor among others than among his own people. Abroad, reactions were generally approving, even among some figures from the defeated Central Powers. At home, Republicans in general and Lodge in particular ignored the event, while privately they were itching to take power and have a chance to show what they trumpeted as their better approaches to peace and security — plans that did not include the League of Nations.
Wilson himself felt gratified by the prize, but his frail health did not allow him to use the occasion to advance his ideas. He could not go to Kristiania, as Oslo was then called, to accept the award and give an address. In fact, Wilson could not even write his own acceptance message but had to rely on a draft from the State Department that expressed his “profound gratitude” and his confidence that the world would see progress toward eradication of “the unspeakable scourge of war.” In 1920, the prize carried a cash award of $40,000 (equivalent to about one-third of today’s sum of $1.4 million), which brought welcome relief to a man whose term was about to expire in the days before presidential pensions.
The Nobel provided a grace note to an otherwise inglorious departure from the White House. It also laid the groundwork for a renewed appreciation of Wilson and his work that would later sometimes rise to posthumous apotheosis.
Perhaps no presidency of the 20th century would experience greater ups and downs in reputation than Wilson’s. The cloud under which he departed darkened further in the 1930s, when even many of his erstwhile followers came both to blame him for entering World War I and to dismiss his advocacy of the League of Nations as foolish. Yet, during World War II, the president would come to be honored as a prophet, and many of the arguments for the United Nations would be couched in terms of making things up to him. Still later, “realists” would condemn Wilson afresh as a woolly headed idealist with messianic delusions, but more recently he has begun to be appreciated as an apostle of restraint, humility and humane aspiration.
In terms of using the prize to achieve one’s political goals, Wilson’s experience offers little guidance for Mr. Obama. Indeed, the president has far better models among other American laureates who had significant careers ahead of them after receiving the award: Theodore Roosevelt, Jimmy Carter and Al Gore. (There is a historical paradox here: before Wilson, the only other president to receive the prize had been Theodore Roosevelt, in 1906, for mediation of the Russo-Japanese War. In his
Nobel address, delivered after he left office, Roosevelt had called for the creation of a League of Nations, an idea he later turned against, along with his friend Lodge.)
And yet in one regard Wilson and Mr. Obama do share something of great importance. Throughout his career, Wilson practiced on the world stage what the Nobel Committee has just
recognized in our current president: “Obama has as president created a new climate in international politics. Multilateral diplomacy has regained a central position, with emphasis on the role that the United Nations and other international institutions can play.”
Wilson never had a chance in his post-presidential life to shape the multilateral diplomatic world he envisioned. Perhaps in Barack Obama he will get something like a second chance
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War and Peace Prizes

War and peace prizes/By Howard Zinn, a historian, playwright, and social activist
THE GUARDIAN, 11/10/09;
I was dismayed when I heard Barack Obama was given the Nobel peace prize. A shock, really, to think that a president carrying on two wars would be given a peace prize. Until I recalled that Woodrow Wilson, Theodore Roosevelt, and Henry Kissinger had all received Nobel peace prizes. The Nobel committee is famous for its superficial estimates, won over by rhetoric and by empty gestures, and ignoring blatant violations of world peace.
Yes, Wilson gets credit for the League of Nations – that ineffectual body which did nothing to prevent war. But he had bombarded the Mexican coast, sent troops to occupy Haiti and the Dominican Republic and brought the US into the slaughterhouse of Europe in the first World War, surely among stupid and deadly wars at the top of the list.
Sure, Theodore Roosevelt brokered a peace between Japan and Russia. But he was a lover of war, who participated in the US conquest of Cuba, pretending to liberate it from Spain while fastening US chains on that tiny island. And as president he presided over the bloody war to subjugate the Filipinos, even congratulating a US general who had just massacred 600 helpless villagers in the Phillipines. The Committee did not give the Nobel prize to Mark Twain, who denounced Roosevelt and criticised the war, nor to William James, leader of the anti-imperialist league.
Oh yes, the committee saw fit to give a peace prize to Henry Kissinger, because he signed the final peace agreement ending the war in Vietnam, of which he had been one of the architects. Kissinger, who obsequiously went along with Nixon’s expansion of the war, with the bombing of peasant villages in Vietnam, Laos and Cambodia. Kissinger, who matches the definition of a war criminal very accurately, is given a peace prize!
People should be given a peace prize not on the basis of promises they have made – as with Obama, an eloquent maker of promises – but on the basis of actual accomplishments towards ending war, and Obama has continued deadly, inhuman military action in
Iraq, Afghanistan and Pakistan.
The Nobel peace committee should retire, and turn over its huge funds to some international peace organization which is not awed by stardom and rhetoric, and which has some understanding of history
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