18 abr. 2009

Vine a pensar el futuro: Obama en la Cumbre

"Yo no viene aquí a discutir del pasado, yo vine a pensar en el futuro", dijo Obama al principio de su discurso, levantando la ovación del resto de países.
Obama comentó que "busco una alianza entre iguales" con el resto de Latinoamérica y el Caribe, y reconoció que "si bien EE UU ha he mucho en favor de la paz y la prosperidad en el continente, a veces también nos hemos desentendido o hemos tratado de dictar nuestras condiciones".
Dijo que quiere "llevar la relación con Cuba en nueva dirección"
, y abordar con el Gobierno cubano "una amplia gama de asuntos, desde los Derechos Humanos y la reforma democrática a las drogas, la inmigración y asuntos económicos".
Días antes el presidente de Cuba, Raúl Castro, manifestó su disposición a tratar con EEUU temas como la "democracia, libertad y derechos humanos, en igualdad de condiciones".
Cuba, es el único de los 35 Estados del continente que no participa en la cita, fue suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962.
El bloqueo comercial impuesto a La Habana es una medida de coacción al régimen castrista, que todos los países de Latinoamérica y el Caribe rechazan. En este sentido, la presidenta argentina, Cristina Fernández, solicitó a Obama durante el discurso inaugural de la V Cumbre de las Américas superar el "anacronismo que significa el bloqueo a la hermana República de Cuba y pedir su levantamiento". La mandataria aplaudió las últimas medidas anuncias por Obama para aliviara las restricciones a los viajeros y el envio de remesas a La Habana, pero insistió en que es la hora de "construir un nuevo orden regional que dé cuenta de las transformaciones de este mundo".
Más incisivo fue el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, quien dijo no sentirse "cómodo en esta cumbre, siento vergüenza de estar participando en esta cumbre, que me niego a llamarla Cumbre
de las América". Ortega criticó la ausencia de Cuba en esta cita, "cuyo delito es luchar por la soberanía de los pueblos" y rechazó las "políticas colonialistas" a las que está sometido el "pueblo hermano de Puerto Rico".

Los restos de Raúl Reyes


El jefe de la policía metropolitana de Bogotá, general Rodolfo Palomino, reconoció el viernes que hace un año su institución sepultó, en un lugar aún desconocido, el cadáver del jefe rebelde de las FARC Raúl Reyes, abatido por el ejército de Colombia en territorio ecuatoriano el primero de marzo del 2008.
A la salida de una universidad en el centro de Bogotá, y ante los periodistas, Palomino se ciñó al contenido de un comunicado de prensa que la policía había expedido la víspera. En ese sentido, dijo que, autorizada por la ex esposa de Reyes, María Hilda Collazos, "la institución dio cristiana sepultura a los restos".
La policía hizo público el documento en que Collazos, en efecto, firmó un documento en el que decía: "Autorizo al estado colombiano para disponer del cadáver y pertenencias de mi esposo... Raúl Reyes... para que se le dé cristiana sepultura".
La policía advirtió, no obstante, que "se reserva el lugar final de la inhumación".
Palomino precisó que la policía está dispuesta a que la familia de Reyes, si así lo estima conveniente, "vuelva a recibir el cadáver".
De esta forma se aclara un poco el misterio que surgió hace tres semanas en torno al cuerpo del que era considerado el segundo hombre en importancia en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El 29 de marzo pasado, las FARC informaron que iban a devolver los restos óseos de un mayor de la policía que murió en cautiverio en 2006. También pidieron que el estado entregara a sus familiares los cadáveres de Raúl Reyes y de Iván Ríos, otro jefe de las FARC asesinado hace poco más de un año por uno de sus subalternos.
A partir de ese momento se inició la polémica: el director de la policía, general Oscar Naranjo, dijo tener en su poder un documento en el que constaba que el cadáver de Reyes había sido entregado a los familiares de Reyes.
Hernando Poveda, el fiscal que autorizó a Collazos para que reclamara el cuerpo de su esposo, aseveró que él dio la orden pero que nunca supo si ésta se cumplió o no.
En el mismo evento del viernes, el fiscal general, Mario Iguarán, reiteró que la entrega del cadáver de Reyes se hizo con irregularidades y anunció una investigación penal contra los eventuales responsables del ilícito.
Posteriormente el noticiero de televisión RCN presentó un informe que daba cuenta de que el cadáver de Reyes fue entregado a un mayor de la policía que se hizo pasar por empleado de una funeraria.
El mismo medio aseguró que el caso por las irregularidades en la entrega del cadáver de Reyes le había costado el cargo a un importante funcionario del Instituto de Medicina de Legal, que habría renunciado el lunes.
Fuente: El Nuevo Herald

Quiero ser vuestro amigo!



Chávez a Obama: "Quiero ser tu amigo"
Ambos mandatarios se saludaron con un apretón de manos en la sesión inaugural de la cumbre americana
AGENCIAS - Puerto España - 18/04/2009
No estaba previsto que hablaran, pero el presidente venezolano, Hugo Chávez, y su homólogo estadounidense, Barack Obama, sorprendieron a los asistentes a la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago al saludarse con un apretón de manos y amplias sonrisas. El mandatario venezolano hizo patente su voluntad de mejorar las relaciones con un "quiero ser tu amigo" dirigido al presidente estadounidense.
Fue Obama quien se acercó a Chávez para saludarlo, después de que durante días se hubiese especulado con ese momento y finalmente la Casa Blanca negase la posibilidad de que ambos dirigentes celebrasen una reunión privada por motivos de agenda.
Aunque el primer encuentro en Puerto Príncipe fue breve, Chávez lo aprovechó para soslayar las diferencias entre Obama y su predecesor, George W. Bush, enemigo declarado del mandatario venezolano. "Con esta misma mano hace ocho años yo saludé a Bush. Quiero ser tu amigo", indicó, en declaraciones recogidas por la Agencia Bolivariana de Noticias. Por su parte, Obama agradeció el gesto recibido.
Después, durante su intervención en la sesión inaugural, Chávez calificó al inquilino de la Casa Blanca como un hombre inteligente y un político de experiencia a pesar de su juventud, y precisó que hasta ahora prefería "abonar su buena fe" y dejar que los hechos hablen por sí mismos.
El jefe de Estado venezolano volvió a partir una lanza a favor de Cuba y reiteró que Obama debe acatar este pedido, pues "no tiene excusa para no hacerlo". "Todos los presidentes lo solicitaron, no tiene excusa ante la historia si no lo hace", indicó.
Una relación de tensiones
La V Cumbre de las Américas ha estado precedido de duras críticas contra la política imperialista de Washington lanzadas por Chávez y un grupo de países latinoamericanos agrupados en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
El ALBA, integrada por Venezuela
, Cuba, Bolivia, Nicaragua, República Dominicana y Honduras, se ha reúne en Venezuela estos días, y junto a los invitados Paraguay, San Vicente y Las Granadinas y Ecuador, han condenado la exclusión de Cuba de la Cumbre hemisférica y han calificado la declaración final como "inaceptable".
Las relaciones entre Caracas y Washington han estado marcadas por la tensión desde la llegada al Gobierno de Chávez, debido a las acusaciones mutuas respecto a la "injerencia" de EE UU y el carácter "autoritario y castro-comunista" de Venezuela.
Venezuela y EEUU suspendieron sus relaciones diplomáticas en septiembre de 2008 a raíz de la expulsión del embajador en Caracas, Patrick Duddy, en "solidaridad" con una acción similar que había tomado el presidente boliviano, Evo Morales. Washington, como respuesta, expulsó entonces al embajador de Venezuela en la capital estadounidense, Bernardo Álvarez.
Desde la elección de Obama como presidente, Chávez ha emitido declaraciones a favor de mejorar la relación, pero también ha condenado que supuestamente "repita el mismo discurso" de su predecesor, el ex presidente Bush, en contra de Venezuela.
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Obama invita a Cuba a construir una nueva relación
Washington ya no cree en el embargo como única política y apuesta por una transición controlada hacia la democracia
ANTONIO CAÑO Enviado especial a Puerto España
El País, 18/04/2009;
Barack Obama abrió ayer la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago con una histórica oferta de reconciliación con Cuba, en medio de una acumulación de declaraciones y gestos, tanto de parte norteamericana como cubana, que han creado enormes expectativas de que pueda nacer aquí el inicio de un diálogo para la normalización de relaciones entre los eternos enemigos del continente.
"Creo que podemos dirigir las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección", afirmó el presidente de Estados Unidos, en el anuncio de una nueva política que puede acabar con un conflicto que durante décadas ha condicionado la relación de Washington con América Latina.
"Estados Unidos busca un nuevo comienzo con Cuba", manifestó Obama. "Sé que hay un largo camino por delante para acabar con décadas de desconfianza, pero hay pasos decisivos que podemos tomar hacia un nuevo día". "En los dos últimos años he indicado, y repito hoy, que estoy preparado para que mi Administración se involucre con el Gobierno de Cuba en una amplia gama de asuntos, desde los derechos humanos a la libertad de expresión, las reformas democráticas, las drogas y los asuntos económicos".
"Déjenme decirlo con claridad", concluyó el presidente norteamericano, "no estoy interesado en hablar por hablar. Pero creo que podemos llevar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección".
Se trata de la más rotunda y concreta oferta de diálogo presentada por un presidente de Estados Unidos desde que ese país rompió relaciones con el régimen comunista de la isla y le impuso un embargo económico en 1962. Esta oferta, aparentemente bien recibida en la isla y rodeada de muchos apoyos en un continente que quiere sumarse a una nueva era mundial, significa, por tanto, una oportunidad de oro de acabar con el aislamiento de Cuba y de reincorporar a ese país, poco a poco, al conjunto de las naciones democráticas.
Con esta oferta, Obama reconoce, al mismo tiempo, que el embargo de tantas décadas no ha dado resultado y que es necesario corregir esa política. Eso fue también reconocido ayer explícitamente por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien afirmó sin tapujos en la República Dominicana que "la política de Estados Unidos hacia Cuba ha fracasado".
Al mismo tiempo, Clinton acogió de forma positiva las palabras del presidente cubano Raúl Castro, quien parece aceptar un diálogo con el Gobierno norteamericano con "todos los temas sobre la mesa", incluidos los derechos humanos y la democracia. Distintos líderes presentes en la cumbre de Puerto España realizan en estos momentos gestiones para favorecer ese diálogo y, llegado el caso, actuar como intermediarios. Entre ellos, el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, manifestó ayer que ha llegado el momento de reincorporar "paso a paso" a Cuba a la organización de la que fue expulsado hace casi medio siglo.
Todo ello está ocurriendo de forma acelerada, pero con prudencia para no forzar ni a Obama ni a Castro a una posición incómoda que dificulte sus movimientos. Por parte norteamericana, existe, no obstante, una intención clara de no dejar pasar la oportunidad que esta cumbre constituye. "El presidente llega a Trinidad y Tobago en busca de una aproximación pragmática a los problemas de la región, con la intención de dejar atrás los debates ideológicos del pasado", afirma Dan Restrepo, asesor de la Casa Blanca para asuntos latinoamericanos. En esa línea, Obama ha recordado que la democratización, los derechos humanos y el reconocimiento de las libertades individuales en Cuba siguen siendo las metas de su Administración. Pero ha insistido en que no espera que "esos cambios se den de la noche a la mañana".
Obama ha dejado claro que el levantamiento de todas las restricciones para que los norteamericanos con parientes en Cuba viajen a la isla, anunciado el pasado lunes, es sólo un primer paso en el camino de la normalización de relaciones. "Se pueden dar otros cuando Cuba esté dispuesto a darlos también", afirmó poco antes de salir de México.
Entre tanto, añadió el presidente norteamericano, el Gobierno cubano podría mostrar algunos gestos de reciprocidad con las medidas tomadas en Washington. Incluso sugirió que el permiso para los viajes a Cuba sea respondido con la autorización para que los cubanos que residen en la isla puedan salir al extranjero. Otro paso que Estados Unidos apreciaría de parte de los responsables cubanos sería la libertad para que sus ciudadanos puedan acceder a los canales por satélite de la televisión norteamericana.
"Necesitamos comprobar la seriedad de ambos lados en la búsqueda de un nuevo modelo de relaciones", precisa el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs. Las medidas tomadas hasta ahora son, según dijo Obama, "una prueba de nuestra buena fe".
El as de la Casa Blanca para reconducir las negociaciones
El principal asesor de Barack Obama en la Cumbre de Trinidad y Tobago, el embajador Jeffrey Davidow, de 65 años, es el hombre clave para la intención del presidente de recuperar peso en América Latina. Lejos de ser un convidado de piedra, Davidow tiene a sus espaldas 34 años de servicio exterior, la mayoría en América Latina. Durante sus primeras dos décadas de trabajo fue embajador en Guatemala, Chile y Venezuela. Al amparo de la Administración Clinton, no paró de ganar peso en la diplomacia. Tras sus años en Caracas, de 1993 a 1996, fue designado sub secretario de Estado para Asuntos Interamericanos y presidió el comité de supervisión de los proyectos puestos en marcha en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En 1998, juró el cargo de embajador en México y tuvo a su cargo restablecer las deterioradas relaciones con Estados Unidos tras la llamada Operación Casablanca. Durante los tres años previos a la llegada de Davidow, el Gobierno estadounidense había llevado a cabo una operación encubierta a gran escala en México. Fueron detenidos 26 altos cargos de una docena de bancos comerciales mexicanos acusados de lavado de dinero para los carteles de Juárez y Cali. El escándalo involucró directamente tres grandes entidades financieras mexicanas: Bancomer, Serfin y Confía.
Más de un diplomático latinoamericano recuerda con admiración los años de Davidow tanto en la Secretaría de Estado como en México, país en el que estuvo hasta 2002. Dos años antes de marcharse, en una conferencia en San Diego, el entonces embajador enfatizó que "la política del dedo acusador" no servía para nada y que el primer paso para solucionar problemas como la inmigración o el narcotráfico era que EE UU y México compartieran la responsabilidad en estas cuestiones. La tesis de Davidow fue muy bien recibida en América Latina.