23 ago. 2010

FCH con la Conago

El Presidente Calderón en el Diálogo por la Seguridad con Gobernadores
2010-08-12 | Discurso
Señoras y señores Gobernadores.
Señoras y señores representantes de la sociedad civil que han atestiguado y participado en estos diálogos.
Señoras y señores:
Los he convocado, y agradezco mucho su presencia, porque el país pasa por un momento particularmente difícil y desafiante en materia de seguridad, no sólo por la ola de violencia generada por los criminales en su actuar contra otros grupos, contra la autoridad y sus instituciones, y lo más preocupante, contra los ciudadanos, sino porque también se está registrando un importante crecimiento en la comisión de delitos que mayor y más frecuentemente lastiman a los ciudadanos: el robo, el secuestro y la extorsión.
La única manera en que podamos no sólo enfrentar, sino resolver este desafío, es formando un frente común. Está claro que ni los estados ni la Federación, si actuáramos de manera aislada, podríamos resolver ese asunto y menos si estamos confrontados. Se requiere la participación de todos, sin excepción y sin titubeos.
A lo largo de las últimas dos semanas me he reunido con organizaciones de la sociedad civil, empresariales, religiosas, con expertos en la materia, con medios de comunicación, con comunicadores, con las fuerzas políticas y con los Poderes Judiciales, tanto de la Federación como de los estados, a fin de entablar un diálogo franco y constructivo que nos permita revisar y consolidar una política de Estado en materia de seguridad y de justicia.
El combate al crimen exige la participación coordinada de todos, especialmente de las autoridades que hoy estamos aquí reunidas y que tenemos una corresponsabilidad constitucional en la lucha contra la delincuencia.
Una política de Estado requiere de todas las voces, requiere que aprendamos de nuestras experiencias, y que juntos encontremos un camino común para dar solución a este gravísimo problema. Es ahí donde radica el más alto valor de estos diálogos.
Gracias a la participación de múltiples actores, hoy contamos con una visión más amplia y con mayor información del fenómeno delincuencial.
Pero, sobre todo, y quizá lo más importante, es que debe haber una nueva actitud de parte de todos los actores involucrados en este tema; una actitud de cooperación y de apertura para encontrar vías eficaces, novedosas, una conciencia clara de corresponsabilidad y, lo más importante, una actitud de confianza en que juntos sí podemos ganar esta lucha.
La reunión del día de hoy, como es evidente, tiene una importancia cardinal, por la responsabilidad constitucional y legal de quienes asistimos a ella. Porque está en nuestras manos la posibilidad de responder, o no, al reclamo más importante que los mexicanos tienen sobre nosotros hoy en día.
De nosotros depende, por ejemplo, que las policías estatales y la Federal se dediquen a proteger a la población y a perseguir a los delincuentes, o que sean motivo de preocupación en sí mismas y, a veces, hasta de temor por parte de la población.
El trabajo que realicemos puede garantizar que los mexicanos cuenten con Ministerios Públicos profesionales, respetables, respetados, que consignen debidamente a los presuntos delincuentes ante la justicia, y logren sentencias condenatorias que pongan fin a la impunidad que hoy agravia, como pocas cosas, a los ciudadanos.
En nuestras manos está, también, que las familias que han perdido a un padre, en un secuestro o en un asalto; que han perdido su patrimonio por la extorsión, que han perdido a un hijo en las garras de las drogas y, sobre todo, que han perdido la confianza en nuestra capacidad para resolver los problemas, tengan una esperanza renovada.
También debemos demostrar que los políticos somos capaces de superar el reto que enfrentamos por vivir en una República Federal y que sabremos, desde luego, coordinarnos debidamente.
Que somos capaces de ser autocríticos con nuestras acciones, y superar nuestros impulsos políticos primarios, para dar una respuesta eficaz a los problemas reales de los ciudadanos.
Mi mayor interés es escucharles, con la mente abierta y con la plena disposición de conocer sus puntos de vista, sus experiencias y sus propuestas.
Es claro que de nuestra capacidad para aplicar con efectividad y de manera coordinada una política común, y de nuestra decisión, honradez y liderazgo, dependen la paz y la tranquilidad futura de las familias mexicanas.
Por lo pronto, quiero reiterar ante ustedes lo que a mi juicio ha ocurrido en el país o en algunos lugares de la República, y que puede explicar, en parte, la evolución en el comportamiento del crimen.
Durante décadas, el crimen organizado centró su acción únicamente en el narcotráfico; es decir, en el trasiego de droga hacia los Estados Unidos y en algunas actividades cercanas, como en el contrabando.
Se trataba de un negocio de bajo perfil, donde la clave del éxito para el criminal era el no ser visto ni por los ciudadanos, ni por la autoridad. Sin embargo, desde mediados de los años 90, tuvo lugar un cambio en el modelo de negocio de las organizaciones criminales en México.
Sea porque los productores de droga en Sudamérica comenzaron a pagar a sus socios mexicanos en especie, o sea más bien por el mero crecimiento del poder de compra de nuestra economía, que desde la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio llegó a crecer, de poco menos de tres mil dólares anuales de ingreso per cápita, a más de 10 mil dólares en 2008, el hecho es que los criminales comenzaron a ver en México un mercado creciente, un mercado joven, un mercado con gran capacidad de compra, y capacidad de compra creciente.
Por eso dejaron de ser meros traficantes; es decir, meros exportadores de droga, y comenzaron a buscar un mercado de consumo entre los jóvenes mexicanos.
Esta expansión de la delincuencia, este cambio en su operar, conllevó a su vez cambios operativos y logísticos muy importantes:
Primero. Pasó de ser una actividad centrada en rutas y en logísticas lineales hacia Estados Unidos, básicamente de control de puntos de frontera, a ser una actividad de control territorial completo. Es decir, junto con el control de rutas y de puntos fronterizos para traficar estupefacientes, que era la clave del negocio tradicional del narcotráfico, los criminales buscaron, además, el control de plazas y el control de mercados, lo cual significa control de pueblos y ciudades al interior del país.

En consecuencia, y aquí viene un segundo cambio, pasó de ser una actividad de bajo perfil que se supone no se metía ni con la autoridad, ni con la gente, y pasó a ser una actividad abierta, violenta y desafiante.

Ahora, además de un punto de cruce en la Aduana para controlar su tráfico, para controlar su nueva actividad; es decir, sus tienditas, sus puntos de venta en antros, centros nocturnos, restaurantes, los criminales se avocaron a controlar pueblos y ciudades.

Esto provocó un cambio de dimensión en su actividad. De ser un control lineal, a la búsqueda de un control territorial de su campo de acción.

Un tercer cambio. Es que su presencia, de ser una presencia limitada a puntos fronterizos y a rutas de tráfico, se extendió territorialmente a prácticamente todo el país, como ocurre con cualquier negocio de distribución en el consumo.

Esto, a su vez, los llevó, como he dicho, a dejar su bajo perfil: el no meterse con nadie, el no ser vistos, a tratar de dominar a la autoridad a través de la cooptación o de la intimidación: la ley de plata o plomo.

En consecuencia, el crimen organizado se volvió violento, agresivo, desafiante y amenazante hacia la autoridad y hacia los ciudadanos.

Una vez hecho del control de una población determinada, su comportamiento, a su vez, evolucionó hacia el que ha tenido el crimen organizado en todo el mundo y en sus diversas manifestaciones; es decir, hacia el llamado control de plaza, entre comillas; el asumirse dueños de la plaza, también entre comillas, que implicó el cobrar cuota o piso a otros grupos criminales: de robacoches, de traficantes de piratería, de contrabandistas, de ladrones y vendedores de gasolina robada a PEMEX, de expendedores de alcohol adulterado, de traficantes de personas y de todo tipo de delitos en una comunidad determinada.

Más pronto que tarde, el cobro de piso a otros criminales derivó hacia el cobro de cuotas de protección o de no agresión a los ciudadanos. Esto le llevó a otro cambio en la estructura criminal; es decir, ahora pasó de ser una actividad, no sólo, y en algunos casos ni quisiera principalmente dedicada a las drogas, sino una actividad orientada a exaccionar a los ciudadanos y a la sociedad; es decir, orientada hacia las extorsiones, hacia las amenazas y hacia los secuestros.

Éste es otro cambio medular. Comenzó el crimen a meterse con los ciudadanos, con sus vidas, pretendiendo apoderarse así del fruto de su trabajo. Se consolidó en México, en esta década y media, lo que la teoría describe o define en grandes rasgos como lo que es el crimen organizado; es decir, es aquel que a través de la violencia o la amenaza busca apoderarse de las rentas lícitas o ilícitas en una comunidad.

Este cambio en la manera de actuar de las organizaciones criminales tomó por sorpresa a unas debilitadas estructuras institucionales, particularmente en estados y municipios, y en todo el país. A su vez, el debilitamiento institucional de la autoridad en todos los órdenes, el poder de intimidación que los criminales, a través de una política deliberada de terror hacia sus adversarios, hacia la autoridad y hacia la población, provocó, en muchos casos, la intimidación, y de ahí a la parálisis o a la semiparálisis en la acción policiaca, ministerial y judicial en algunos puntos del país.

Con ello, proliferaron, también, en muchas regiones delincuentes que aún sin vínculos, y aún sin contacto con el crimen organizado, actúan con gran impunidad, creciendo apresuradamente la comisión de los delitos que más agravian al ciudadano.

Crece así el robo, el delito más cometido en el país, con más de 80 por ciento de los casos; la extorsión, particularmente la telefónica, que se realiza de manera masiva aprovechando la tecnología de telecomunicaciones existente; el secuestro y el homicidio común.

Se trata de una tendencia creciente del fenómeno delictivo, que hay que detener cuanto antes y por todos los medios lícitos al alcance del Estado, a través de todos sus Poderes, de todos sus órganos y de todos sus niveles de Gobierno.

El diálogo en el que hoy participamos, debe contribuir a fomentar una actitud de corresponsabilidad, hoy, que la ciudadanía nos está exigiendo mayor transparencia y, sobre todo, mayor eficacia en la lucha por la seguridad.

Quiero compartir también con ustedes algunos de los principales planteamientos que se han hecho aquí, en esta reunión, y que agruparía en cuatro preocupaciones fundamentales:

Primero. La importancia de fortalecer el entramado institucional en todos los Poderes públicos, pero particularmente en los diversos órdenes de Gobierno, orientado hacia el mejoramiento y profesionalización de las instituciones policiacas, ministeriales y judiciales en todo el país.

Éste, me parece, señoras y señores Gobernadores, el factor crítico para el éxito en nuestra tarea. Si logramos tener 32 policías y Procuradurías estatales muy confiables, eficaces, a través de su depuración y fortalecimiento, e incluso, si es necesario, desde su reconstrucción completa, partiendo de cero.

Y todavía mejor. Si logramos un compromiso similar del Poder Judicial, habremos dado el paso definitivo para alcanzar la victoria en esta lucha por la seguridad de los mexicanos.

Segundo. La necesidad de redoblar esfuerzos en materia de prevención del delito, particularmente a través de políticas públicas que brinden oportunidades educativas, recreativas y culturales, desde luego oportunidades de trabajo, para jóvenes y adolescentes, universo en el cual el crimen centra su actividad, tanto para provocar adicciones y, en consecuencia, clientes y, prácticamente, esclavos entre estos jóvenes, y también para reclutar carne de cañón, sicarios, jóvenes que entregan a la violencia sin el menor escrúpulo, y que en su mayoría pierden la vida.

La carencia de estas oportunidades los hace vulnerables, no sólo a las adicciones, sino también los hace presa de un reclutamiento criminal, un reclutamiento irresponsable, que es la característica más violenta y más desalmada de la delincuencia.

Aquí, la labor de las entidades federativas en materia de generación de oportunidades de educación, particularmente media y superior; de oportunidades recreativas, y de oportunidades de trabajo, así como la prevención de las adicciones y su tratamiento, es fundamental.

Tercera. La demanda de contar con sistemas eficaces de evaluación y control de la política de seguridad. Me refiero a la construcción de espacios, para que sean los propios ciudadanos, no sólo nosotros mismos, los ciudadanos, quienes nos ayuden, a las autoridades de los tres órdenes de Gobierno, a identificar lo que funciona y lo que no funciona, a que nos hagan propuestas para mejorar, y a que nos exijan cuentas del cumplimiento de nuestros compromisos.

Y cuarta. La creciente exigencia de definir con claridad corresponsabilidades en las tareas de seguridad en los niveles Federal, estatal y municipal. Corresponsabilidad a la que nos obliga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos a los tres órdenes de Gobierno.

A lo largo de los diálogos también hemos coincidido en la necesidad de compartir una visión estratégica en materia de combate a la delincuencia, así como en la urgencia de actuar en un solo frente que cierre los espacios al crimen.

En especial, ha existido por parte de los participantes una definición política fundamental que debemos refrendar, por obvia que sea. Esa decisión fundamental, es que el Estado, y por él me refiero a los tres órdenes de Gobierno y a los Poderes de la Unión, el Estado tiene como tarea combatir al crimen con toda su fuerza y con todos sus medios.

Y se trata de una causa que debemos compartir y reafirmar quienes intervenimos en la vida pública, sea política, económica o social del país, y en particular a quienes tenemos responsabilidad de gobernar a nivel Federal, estatal y municipal.

Ustedes, los Gobernadores de la República, tienen un papel fundamental en la construcción de una política de Estado, una política que puede y debe impulsar la acción de todos. Ustedes tienen la fuerza política, tienen la capacidad de influencia y de decisión para que en este momento, que es crucial, nuestras decisiones nos lleven al éxito.

Son la pieza clave en la agenda de transformación institucional que requiere nuestro Pacto Federal en materia de seguridad. Por eso pienso que es momento de asumir responsabilidades compartidas, y que no llegaremos a ningún lado, si la energía que tenemos la usamos para culparnos unos a otros, o evadir esa responsabilidad.

A lo que estamos asistiendo, señoras y señores, es a un cambio de modelo criminal, que demanda nuevos esquemas institucionales a nivel Federal y a nivel local. Sé muy bien, también, que el fenómeno criminal varía de estado a estado. Sé también que las capacidades institucionales, sea por el tamaño, capacidad económica, ubicación geografía, son también distintas entidad por entidad.

Ustedes, los Gobernadores, juntos con los Alcaldes, lo saben y conocen muy bien la manera particular en que los delincuentes actúan en sus territorios. Son conscientes también, estoy seguro, de los cambios que debemos realizar.

Por lo mismo, necesitamos la concurrencia de niveles de Gobierno en la República. La naturaleza Federal de nuestro pacto político nos demanda, con mayor razón, una política de Estado en materia de seguridad que trascienda partidos, ideologías, coyunturas, niveles de Gobierno y periodos de Gobierno. Una política de Estado que trascienda a una Administración específica.

Lo reitero. Esa no es, ni puede ser una lucha del Presidente únicamente, ni es una lucha únicamente contra el narcotráfico. Es una lucha contra el crimen organizado y contra toda expresión criminal que pretende apoderarse de la vida de los ciudadanos.

Requerimos una política de Estado que nos permita fortalecer el poder público, en cualquiera de sus expresiones, frente a la criminalidad.

Qué podemos hacer para contribuir a este objetivo desde el ámbito estatal. Eso es fundamentalmente la pregunta que nos hacemos y que debemos responder en estos diálogos y en otras instancias de deliberación democrática.

Qué podemos hacer desde el ámbito Federal. Esa es una pregunta que también hacemos y que ha tenido diversas respuestas en estos foros.

Hoy, que la delincuencia amenaza la seguridad y la tranquilidad de los mexicanos; hoy, que la sociedad nos exige a todos acciones precisas y contundentes, intensifiquemos nuestro trabajo para lograr ese propósito.

En particular, finalmente, les pido que pongamos especial atención en los siguientes aspectos fundamentales.

En primer lugar. Quiero convocarlos e invitarles a que fomenten con su liderazgo y apoyen decididamente la realización de este tipo de Diálogos por la Seguridad, con los ciudadanos y con las organizaciones de la sociedad civil, en cada una de las entidades federativas.

Se trata de una oportunidad inmejorable para contar con un diagnóstico claro sobre la situación en seguridad pública, que provenga de la sociedad, quien es la que está sufriendo la inclemencia del crimen.

Se trata de que a partir de la experiencia de quienes participen, pueda fortalecerse la política de seguridad que están aplicando cada una y cada uno de ustedes en sus respectivas entidades y, desde esa experiencia, poder revisar y fortalecer la estrategia nacional.

En esta lucha todos somos corresponsables, y la forma mejor de asumir esta responsabilidad es fomentando la participación de los sectores, para que sus demandas y sugerencias sean atendidas por la autoridad que corresponda.

Apoyemos Diálogos por la Seguridad con la sociedad civil, en cada entidad federativa.

En segundo lugar. A casi dos años de su firma, evaluemos con sinceridad el cumplimiento de nuestros compromisos establecidos en el Acuerdo para la Seguridad, la Justicia y la Legalidad. Este Acuerdo es un compromiso que hicimos ante la sociedad mexicana y que representa no sólo una base sustancial para acercarnos al México de paz y tranquilidad que deseamos, sino una oportunidad para demostrar que no sólo somos capaces de llegar a acuerdos, sino que como Estado mexicano tenemos la fuerza y la voluntad para cumplirlos.

En tercer lugar. Y como se ha dicho, empeñémonos en fortalecer nuestras instituciones de seguridad y de justicia, que, por mucho, son nuestra mejor arma para fortalecer la lucha contra el crimen.

Necesitamos mejores policías, mejores cuerpos policíacos, que ojalá puedan estar formados por jóvenes más preparados, por profesionistas, y más comprometidos por México. Tanto por el perfil que se requiere, como por el riesgo que implica, también necesitamos fortalecer los ingresos y las condiciones de vida de los elementos que están avocados a la protección de los ciudadanos.

Reclutémoslos bajo criterios estrictos. Necesitamos, también, una profunda renovación de las capacidades de las Procuradurías y de los Ministerios Públicos.

Hoy, más que nunca, tenemos que contar con instituciones de justicia y de seguridad pública confiables y profesionales, capaces de responder con eficacia al enorme reto que enfrentamos.

En cuarto lugar. Quiero pedirles su compromiso y su apoyo para el trabajo que realizan en algunas entidades las Fuerzas Federales: el Ejército, la Marina y la Policía Federal.

Hoy, hay decenas de miles de efectivos desplegados en entidades federativas que participan en el combate al crimen organizado, que se enfrentan todos los días a estas bandas delincuenciales, y que trabajan con valentía para ofrecer seguridad a los ciudadanos que ustedes gobiernan.

Es vital que su actuación cuente con una coparticipación operativa eficaz, y especialmente con un claro soporte en la opinión pública por parte de los liderazgos que ustedes representan.

Debe quedar claro a las familias que compartimos, Gobierno Federal y entidades, un objetivo y una responsabilidad común, que es su seguridad.

Hoy espero que compartamos en esta mesa las opiniones y las propuestas, también las críticas de cada uno de ustedes en materia de seguridad. Y espero que podamos escuchar y aprender de los éxitos que cada uno de ustedes ha tenido en sus respectivas entidades frente a este flagelo.

Enfrentamos una problemática muy grave y sin precedentes, pero no es más grave que el Estado Mexicano. No es más grave que la fuerza de los ciudadanos. No es más fuerte que la fuerza de nuestros ciudadanos. No es más grande que la exigencia y el anhelo de las familias mexicanas, de vivir en paz.

No es más grande, tampoco, que la capacidad que el Estado tiene, con el apoyo de los ciudadanos, y con sus recursos, para enfrentar estos problemas.

Estamos aquí, porque en quienes nos reunimos hay la voluntad para enfrentar esta lucha, porque la estamos dando con el compromiso y responsabilidad que la sociedad y la ley nos demanda.

Es verdad que hemos tenido diferencias, pero también es cierto que la sociedad nos reclama resolverlas y llegar a acuerdos que redunden en un mejor y mayor beneficio para todos.

Ratifico la apertura del Gobierno Federal, la mía en lo personal, para escuchar sus ideas y planteamientos, que nos lleven a forjar, como estoy seguro lo haremos, una política de Estado en materia de seguridad y de justicia en beneficio de los ciudadanos.

Quedo atento a sus comentarios, y muchas gracias por su atención.
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versas intervenciones de los Gobernadores en el Diálogo por la Seguridad, parte 1
2010-08-12 | Discurso
-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Con el permiso del señor Presidente de la República, licenciado Felipe Calderón Hinojosa, vamos a iniciar este diálogo interactivo.

Saludo con aprecio a los señores y a las señoras Gobernadores. Por supuesto, a los representantes de la sociedad civil que nos han estado acompañando en estos diálogos.

Quisiera comentarles a los participantes de la mesa en este Diálogo que establecimos un orden inicial con la participación del Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz, licenciado Fidel Herrera Beltrán, en su calidad de Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Enseguida, vendría una participación del Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León, licenciado Rodrigo Medina de la Cruz, en su calidad de Coordinador de la Comisión de Seguridad Pública de la CONAGO; el Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco, contador público Emilio González Márquez, en su calidad de Vicecoordinador de la Comisión de Seguridad Pública de la Conferencia Nacional de Gobernadores y el Gobernador Constitucional del Estado de Michoacán, maestro Leonel Godoy Rangel, en su calidad, también, de Coordinador de la Comisión de Justicia de la CONAGO.

Tendríamos estas primeras cuatro participaciones. Enseguida, estaría tomando registro de las y los señores Gobernadores que deseen participar. El tiempo que se ha establecido para este Diálogo es de tres horas con 20 minutos.

Yo sugiero a todos ustedes que tengamos intervenciones de siete minutos, como sugerencia, en aras de que todos puedan participar en lo posible, y que puedan hacer sus opiniones y reflexiones, que serán muy importantes para este Diálogo.

Sin mayor abundamiento, damos inicio al Diálogo con la participación del Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán.

Tiene el uso de la palabra.

-GOBERNADOR FIDEL HERRERA BELTRÁN: Señor Presidente; estimados Gobernadores, Gobernadora; sociedad mexicana:

Es indudable nuestra coincidencia con el análisis serio y profundo que hemos escuchado. En efecto, la sociedad mexicana quiere resultados, quiere un solo frente que cierre los espacios al crimen organizado o no organizado. Quiere la sociedad, recuperar sus sitios para realizar su vida productiva, para vivir en paz; para vivir, de verdad, mejor.

La naturaleza política de nuestro pacto está claro en la Constitución. Somos una República oficialmente denominada: Estados Unidos Mexicanos. Por eso, la fuerza de la Federación le da sentido al Pacto Federal que se expresa en el Congreso de la Unión, y puede convocar en este tipo de diálogos, como seguramente lo haremos en nuestros respectivos estados, a toda la sociedad para formar este acuerdo, en lo fundamental, que es la seguridad para crecer, para contener los efectos más negativos de la crisis de la economía y la falta de oportunidades y empleo; y para recuperar la vigencia del Estado de Derecho en la Nación.

La Conferencia de los Gobernadores trabaja a través de sus mecanismos internos, y ya la Comisión de Seguridad, la de Justicia y cada uno de nosotros habrá de hacer las reflexiones y las propuestas que correspondan.

Hoy nos queda claro que tenemos un reto y un riesgo, y una responsabilidad común. Así como los delitos ya no los califican los que los cometen, por la Jurisdicción Federal, estatal o municipal, la sociedad tampoco entiende que no demos un solo frente para darle los resultados que requieren.

Por eso, hoy veamos al fortalecimiento de las acciones. Sabemos, y el diagnóstico es muy claro y puntual, qué es lo que está pasando. Lo vivimos y lo sufrimos cada vez más cercanamente, aún en nuestras propias familias.

Y debemos partir, queda ahora muy claro, de asumir responsabilidades y no arrojar culpabilidades. Partir de un acuerdo de confianza, que destierre las suspicacias de aquellos interesados en utilizar de la estrategia de lucha en contra del crimen organizado como una bandería de sus propios intereses.

Una política de Estado que deje de lado los intereses particulares de las partes, de los partidos, y que busque los acuerdos para la Nación. Que partan de expresiones desde el nivel de la comunidad y el municipio, que pase por todos los poderes de los estados.

Una buena contribución sería que en los Poderes Legislativos encontremos el acuerdo para las designaciones de aquellas tareas de la seguridad, Procuradores o Comisiones de los Derechos Humanos, que hasta ahora han venido siendo objeto de concertación política para poder construir las instituciones que, por otro lado, se tienen que defender en su legitimidad, lejos de fortalecerse en su eficacia y efectividad.

Por eso, a esta nueva actitud de cooperación y de apertura que se señala esta reunión de fortalecimiento, seguramente va a corresponder una de mayor coordinación.

Queda claro que nadie ha regateado, desde el inicio de esta lucha de la Nación, participación y responsabilidad. Por lo menos, en los que estamos en esta mesa hay una convicción muy clara, hay una decisión que va por encima de partidos, de circunstancias y, aún, de periodos de servicio.

Necesitamos dar resultados, y esos resultados parten, desde luego, de los sistemas de control y confianza de reclutamiento de nuestros modestos policías municipales o estatales, hasta los centros que en cumplimiento de los acuerdos firmados hace casi dos años en el Acuerdo Nacional para la Seguridad y la Justicia, reclaman ser implementados en su totalidad; y que incluyen, desde luego, recursos, pero más que nada, voluntad y decisión.

Hoy es claro que junto a la necesidad de tener buenas y eficaces policías, necesitamos tener más policías en función y proporción de los tamaños. Aún para la Ciudad de México sus 90 mil policías son insuficientes ante la oleada de criminalidad. Estados como el que sirvo, con 7.5 millones de habitantes, apenas si alcanzan los 21 mil policías, sumados los estatales, los del Instituto de Protección Patrimonial, los municipales y los de Agencia de Investigación.

Ahí está una de las propuestas. Seguramente aquí, habrá muchas otras, que tienen que reconocer insuficiencias, corrupción y articulación de algunas de las organizaciones, como las Policías de Tránsito que necesitamos articular y revisar.

Actuar pronto, y ya. Actuar para devolverle a los jóvenes sus sitios de esparcimiento, para impulsar políticas culturales, de empleo y de fomento al deporte. Para evitar que la violencia se siga apoderando de las calles y, ahora, hasta de las casas, de nuestras familias. Por eso estamos hoy aquí.

Es claro, es cierto. El volumen de los delitos, sobre todo, el de robo, extorsión, el de secuestro, homicidio común, han aumentado. Pero es claro, también, hoy más que nunca, que nosotros somos más que los malos, y tenemos que demostrarlo.

Es cuanto.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León, licenciado Rodrigo Medina.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR RODRIGO MEDINA: Gracias.

Muy buenos días. Señor Presidente; compañeras y compañeros Gobernadores.

Agradecemos la disposición de este Diálogo por la Seguridad. Sin duda, el tema más importante de la agenda de nuestro país y de nuestros estados.

Coincido con la visión del Gobernador Fidel Herrera. Somos mucho más los buenos que los malos y, por supuesto, el día que estemos mejor organizados, que se cuiden los malos.

Quisiera, señor Presidente, hacer una reflexión en relación a la urgencia de actuar en estos momentos. Es fundamental provocar cambios, a raíz de las acciones, y no tanto de las discusiones.

Creo que nuestro país, y nuestros estados, estamos sobrediagnosticados. Conocemos la realidad, la vivimos todos los días. El Presidente de la República nos acaba de dar un diagnóstico muy puntual de lo que sucede y cómo ha evolucionado el crimen en nuestro país.

Y, sin duda, es claro que esta no es la batalla de únicamente el Presidente de la República, sino de todos nosotros; y que así lo hemos demostrado con nuestras capacidades, con voluntad política, pero, sobre todo, con el entusiasmo, el ánimo de poder sobrepasar este obstáculo, y hacerlo con éxito por el bien de la ciudadanía, de los mexicanos.

Particularmente, siento que es urgente elevar la potencia de las fuerzas locales. Evidentemente, las bandas criminales han elevado de manera importante su capacidad de fuego, económica; y el Estado, el Estado de Nuevo León, los estados, requerimos de mayor capacidad para poder hacerle frente a estas bandas criminales.

Requerimos de un mejor servicio de inteligencia, de tener mayor información, inteligencia accionable, capacidades tácticas, mayor capacidad de armamento; y todo esto nos dará la posibilidad de tener un mejor frente común más sólido y coordinado con la Federación. Estoy claro que ningún Orden de Gobierno por sí sólo puede en esta lucha, que tenemos que formar este frente unido para poder salir victoriosos de esta batalla, que estoy seguro, así será.

Sin duda, también es muy importante el tema de la depuración de los cuerpos policiacos. Tenemos que hacer un esfuerzo mayor para poder avanzar mucho más rápido, y empezar a tener grupos de policías que estén bien revisados, que pasen estos filtros de Control de Confianza, que estén mejor pagados, que tengan mejores esquemas de seguridad social, que estén mejor entrenados, que tengan mejor equipamiento y que puedan escalar, insisto, su nivel y su potencia para poder hacerle frente, desde lo local, a estas bandas criminales.

Sin duda, también, es importante no dejar a un lado los temas de oportunidades, de empleo, para la gente, que es fundamental, de tener una política de desarrollo social mucho más puntual, de con el mismo entusiasmo con el que estamos trabajando en este tema de la seguridad y la importancia que le estemos dando o que le sigamos dando a este importante tema, lo hagamos también con la generación de riqueza y con el desarrollo social, y con la generación de oportunidades para todos, particularmente para nuestros jóvenes.

Finalmente, todo esto tendrá que traducirse en reducir los índices delictivos. Si lo que hacemos aquí, y lo que discutimos y las acciones que tomemos no se traducen en eso, quiere decir que no estamos dando un resultado. Urge bajar los índices de violencia, urge bajar los índices delictivos, urge combatir el delito y proteger al ciudadano. Eso es lo que la gente nos está pidiendo.

No nos está pidiendo que nos echemos la pelota de un lado a otro, que tomemos el discurso fácil o sencillo de hacernos a un lado con la división de competencias en materia penal, sino que lo hagamos de frente, que trabajemos todos unidos por la seguridad que reclaman los ciudadanos de México, y que lo hagamos con acciones.

Estamos estudiando y analizando diferentes vías y vehículos legales para poder potenciar estas capacidades del Estado mexicano y, particularmente, de los estados de la República; sin embargo, no debemos esperar a que esto suceda, para que en la práctica y en los hechos podamos perfeccionar esa coordinación, y poder dar ciertas concesiones y atribuciones a los estados, que nos permitan avanzar mucho más rápido y tener una coordinación mucho más estrecha con el Gobierno Federal.

Finalmente, señor Presidente, el compromiso y la voluntad existe. Lo que tenemos que asegurar es que en acciones esto se traduzca y, sobre todo, en resultados para la población.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Enseguida tiene el uso de la palabra el Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco, contador público Emilio González.

Tiene el uso de la palabra.

-GOBERNADOR EMILIO GONZÁLEZ: Muchas gracias, muy buenos días.

Señor Presidente; señoras Gobernadoras; señores Gobernadores; representantes de la sociedad civil; señores funcionarios del Gobierno Federal; amigos de los medios de comunicación:

En Jalisco hemos iniciado ya, el proceso de diálogo con la población, con los expertos académicos y con expertos de otras latitudes buscando revisar el modelo policial y haciendo propuestas para su modificación. Porque, por supuesto que se necesitan hacer cambios en nuestras policías, necesitamos mejor policías. Pero de qué serviría si solamente nos enfocamos en este tema; de qué serviría, si esta nueva policía, este nuevo modelo policial mexicano regresa a trabajar en el mismo entorno.

La pregunta es si estamos solamente preocupados en fortalecer las instituciones públicas, o tenemos también, el interés y la visión de fortalecer algo, que a mi entender, es de mucho más fortaleza como es el tejido social.

No podemos permitirnos una visión reduccionista del problema, pensando que sólo con el trabajo de las fuerzas públicas, podemos resolver este complicado problema, podemos transformar nuestra realidad.

Lo ha dicho en su mensaje el señor Presidente, se requiere de la prevención social, a través de la educación, de empleo, de acceso a la cultura, a la salud, al deporte, a la recreación. Nos lo han dicho también, la importancia de la prevención comunitaria, por supuesto, de la acción policial; así como de una mejor procuración e impartición de justicia y de una reinserción social.

Yo quiero, dentro de todo que debe de incluir un modelo por la seguridad; quisiera hacer énfasis en tres caminos que se deben seguir desde una de las principales fortalezas que tiene el Estado mexicano, que tiene la sociedad mexicana, que es la educación. Debemos orientar nuestro sistema educativo en este sentido:

Primero. Podemos y debemos impulsar desde la escuela el fortalecimiento de la comunidad, a través de la cultura solidaria, en donde todos nos interesemos por lo que le pasa a todos los demás.

Debemos aprovechar las vivencias, para que desde la teoría y la práctica en la escuela avancemos en el fortalecimiento de la comunidad; con Libros de Texto que incluyan, como parte de la currícula, esta teoría y esta práctica; con maestros formados, orientados también, en este sentido.

Con la incorporación del o los padres de familia en actividades con sus hijos, propiciando desde la escuela la vida en comunidad, en armonía; fortaleciendo los organismos de la sociedad que en esa comunidad existen.

Descubriendo a los alumnos los sentidos de la vida; promoviendo desde los maestros y los papás, modelos de vida para nuestros niños y jóvenes; rescatando referentes sociales en los maestros; fortaleciendo a los papás como guías en su familia.

Segundo punto. Podemos y debemos orientar nuestro sistema educativo, fortalecer lo que ya llevan a cabo para desarrollar en nuestro país una cultura de la legalidad.

Debemos desterrar de nuestra cultura, desde la escuela, modelos que están tan dentro de nuestra cultura, que han acuñado frases: El que no transa no avanza. A mí no me den, pónganme donde hay. Año de Hidalgo. Son frases que representan modelos aprendidos en nuestra cultura, que deben ser sustituidos por nuevos modelos dentro de una cultura de la legalidad.

Tercero. Desde la escuela debemos desarrollar no sólo habilidades y conocimientos, sino también actitudes. Tenemos que ser un país que construya, debemos dejar de ser el país del eterno encono y confrontación, necesitamos desarrollar una actitud propositiva.

En conclusión. Tenemos en nuestro sistema educativo una gran fortaleza que debemos orientar en la conformación de una sociedad solidaria para con todos los mexicanos; amante de la ley, con mexicanos propositivos.

Esto, sin duda, traerá como consecuencia un México mejor, más seguro, más tranquilo.

Muchas gracias por su atención.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Le informó a la mesa. Estoy tomando nota de registro de quien desee participar. Está anotado el Gobernador José Guadalupe Osuna Millán, Humberto Moreira.

Y enseguida tiene el uso de la palabra el Gobernador Constitucional del Estado de Michoacán, maestro Leonel Godoy Rangel.

Tiene el uso de la palabra, Gobernador.

-GOBERNADOR LEONEL GODOY RANGEL: Gracias. Buenos días.

Presidente Constitucional Felipe Calderón Hinojosa; servidores públicos Federales; amigas y amigos Gobernadores; representantes de la sociedad civil; amigos de los medios de comunicación.

Saludo a este foro con el más firme deseo de que el intercambio de reflexiones y propuestas sobre el gravísimo problema de la inseguridad que vivimos, tenga éxito y logremos articular nuevas y más efectivas acciones coordinadas, para dar mejores resultados en nuestros respectivos ámbitos de competencia a la Nación en su conjunto. Por eso, propongo:

Primero. Ante el creciente incremento de la violencia y las insuficiencias en el combate a la inseguridad, es indispensable este análisis, como el de hoy, para revisar y replantear las estrategias que superen las expectativas de lo hecho, y alcancen las que todos los sectores sociales demandan. Urge que de este foro surja una nueva estrategia contra la delincuencia.

Segundo. Es necesario abrir el debate sobre la legalización o no de las drogas no sintéticas. Veamos todas sus aristas; qué conviene o no al país, a partir de una perspectiva de salud pública.

Tercero. El evidente desgaste de la actual estrategia de combate a la delincuencia nos obliga a volver la vista hacia otras formas de hacer frente al problema, tales como una más profunda incursión en políticas y acciones de prevención del delito, que en cualquiera de sus modalidades, concite la participación organizada de los ciudadanos, en el reforzamiento de los lazos de autodefensa, que tanto en las familias, como en los vecindarios, las colonias y en general, en las comunidades, sirvan de dique ante los constantes intentos por romper la tranquilidad y llevarse las escasas utilidades del trabajo honesto de millones de mexicanos.

Cuarto. Se requiere que emprendamos una gran cruzada nacional, en donde con el mayor énfasis posible, combinemos recursos de la Federación, los estados y los municipios para abrir nuevas oportunidades de educación pública, salud al alcance de todos y, desde luego, más trabajo; más escuelas, instalaciones deportivas, centros de salud y de cultura, y oportunidades para desarrollar la creatividad empresarial, la producción de materias primas y su comercialización.

Quinto. Ya hemos establecido la coincidencia sobre la propuesta de las policías únicas estatales, sin embargo, para avanzar en su pronta implementación, es urgente encontrar fórmulas de actuación que no lesionen las autonomías municipales, sino que, por el contrario, sirvan para fortalecer.

Todas las entidades federativas contamos ya con un sistema de telecomunicaciones en operación, la mayoría de ellos con alto porcentaje de intercomunicación con el Gobierno Federal, que en su totalidad constituyen una muy útil red de intercambio de información, en la que sería deseable incorporar a los municipios para que desde sus frecuencias de radio fluyan las denuncias y solicitudes de auxilio; así como los datos del día a día que permitan complementar la actuación inmediata de la policía única que hemos propuesto.

La alternativa de seguir fortaleciendo a los sistemas estatales de seguridad con un mando único en cada entidad, los cuales de forma interconectada con los municipios respondan con mayor eficacia, focalizando la operación con más efectivos y mejor información en las regiones de difícil acceso.

El trabajo, también, de las Unidades de Inteligencia Policial será la más efectiva si cuenta con la alimentación sistemática de información de los municipios, de las organizaciones vecinales y la denuncia ciudadana.

La apuesta por afinar nuestros mecanismos y métodos de inteligencia para la detección y el combate del delito y la inseguridad, es, sin duda, de los de más alto rendimiento.

Sexto. En mi calidad de Coordinador de la Comisión de Justicia de la CONAGO, quiero señalar que al igual que el tema de la seguridad, la procuración de justicia se encuentra minada por la delincuencia organizada, y que, por tanto, además de los Controles de Confianza en la totalidad de las estructuras del Ministerio Público, es indispensable su profesionalización homologada, por lo que conviene acelerar la implementación de la Reforma Constitucional en materia de Justicia Penal.

Hemos venido trabajando, juntas, todas las entidades en una propuesta de presupuesto, que en breve será consensada con el pleno de los Gobernadores para dar paso a avances sustanciales en la implementación de esta reforma, para que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público lo considere en su anteproyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2011. Sólo así podremos hacer frente a esta urgente necesidad en las entidades federativas.

Finalmente, si desde el Pacto Federal atendemos más integralmente el problema de la delincuencia, en general y el crimen organizado, en particular; sin una visión enfáticamente policial, sino una desde la perspectiva constitucional, y con atención a los problemas económicos, políticos y sociales, si lo hacemos así cumpliremos el Mandato Constitucional que nos dio la ciudadanía.

Por eso, expreso mi sincero deseo que los resultados de este foro se conviertan en el más breve plazo en acciones contundentes para beneficio de la colectividad nacional.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida, ha solicitado el uso de la palabra el licenciado José Guadalupe Osuna Millán, Gobernador Constitucional del Estado de Baja California.

Tiene el uso de la palabra.

-GOBERNADOR JOSÉ GUADALUPE OSUNA MILLÁN: Señor Presidente Felipe Calderón; señores funcionarios Federales; amigas y amigos Gobernadores; amigos de las organizaciones de la sociedad civil, aquí presentes; amigos de los medios de comunicación:

Muy buenos días a todos.

Como bien ya ha quedado de manifiesto, la seguridad pública es, en estos momentos, sin ninguna duda, el principal desafío de la Nación. La dimensión del fenómeno, ha sido aceptado aquí, ha rebasado nuestra capacidad de asombro, y estoy seguro que todavía estamos invitados, como un acto inevitable, a nuevos actos de barbarie, de las expresiones de violencia de la delincuencia organizada, en nuevas escaladas de presión social, esas que generan los delitos del fuero común.

Sin embargo, está en nuestras manos y en las de nadie más; en las de nadie más, truncar esa inercia negativa que nos persigue y que nos amenaza con socavar los cimientos institucionales de nuestra República.

Nuestra responsabilidad histórica, en estos momentos, es gigantesca. Y me atrevo a afirmar que si no somos capaces de resolverla, esta generación habrá perdido la oportunidad de alcanzar el desarrollo que le corresponde, con todo el costo social y humano que ello significa; pero además, habremos condenado a las siguientes generaciones a una derrota anticipada.

Estoy seguro que nadie de nosotros, por mayores diferencias ideológicas, partidistas o aspiraciones personales que pueda tener, quiere eso. Suponerlo así, sería asistir a un suicidio propio y colectivo, ése en el que nadie al final gana.

Es esa circunstancia la que reclama, ahora sí, nuestra verdadera y genuina participación, esa participación que debemos aceptarlo en un sano ejercicio de autocrítica, que algunos de nosotros hemos regateado a la ciudadanía.

Estimados colegas:

Ya no es válido. Ya no nos queda argumentar o pretender pretextar que lo que ocurre en nuestros estados no es nuestra responsabilidad, que no es nuestra competencia.

Yo afirmo, señor Presidente, que el principal responsable de lo que ocurre en Baja California, es el Gobernador de Baja California, y le toca a él responder por los resultados finales y por las tareas de coordinación para que esos objetivos se alcancen. Ese fue el Mandato que nos dieron los ciudadanos y no debe haber titubeo en ello.

En otras entidades, lo digo con todo respeto, no tendría por qué ser distinto. Como tampoco debemos suponer que esta cruzada histórica que estamos llamados a emprender contra la inseguridad, sea sólo causa del Presidente de la República.

A caso no nos hemos dado cuenta de la complejidad del problema y de tantas y diversas aristas del mismo, que involucran a casi todo el tejido social, como para suponer que esta tarea es de un solo hombre y de una sola Institución.

La propia naturaleza del problema y la cantidad de agentes que involucra, nos deja en claro que debemos de trabajar más para construir, siempre juntos. Alrededor del tema de una política pública que tengamos la habilidad, la sensibilidad y la inteligencia necesaria para sentar las bases, como bien se ha dicho aquí, de una política de Estado en materia de seguridad pública y es así, porque el paso a una solución integral y duradera requiere a nuestro juicio de dos ingredientes necesarios:

Primero. Como ya bien se expresó aquí, la participación y el compromiso de todos. Ya lo decía Fidel Herrera, se requiere de voluntad y de decisión. Ya lo decía el Gobernador de Nuevo León: se requiere de voluntad y compromiso. Yo le agregaría: en los hechos.

Y segundo. Acciones integrales. No aisladas ni individuales en su combate. Estos dos conceptos yo los tengo muy claro. Han sido ya muy manoseados y se escuchan muy retóricos cuando los volvemos a escuchar, pero requieren su real dimensión cuando los llevamos a la práctica en forma articulada.

Algo que debemos reconocer: nos ha faltado continuidad y nos ha faltado disciplina, es por ello, por la necesidad urgente de pasar de la retórica a los hechos, de los pronunciamientos políticos a los hechos reales.

Es que hoy quisiera abonar al tema, proponiendo una estrategia de implementación para esta política pública de Estado, que le hemos denominado los Cinco Pasos para una Seguridad Integral.

Si me permiten, quisiera comentar en forma muy breve. A la vez que les muestro también las acciones que en mi responsabilidad como Gobernador de Baja California, hemos podido poner en práctica.

Primero. Y como ya bien se ha dicho aquí, por muchos de ustedes, es la prevención y el combate al delito. Esta fase comprende la esencia operativa, lo que yo le llamaría el frente de guerra, porque nos enfrenta a la necesidad de convencer la participación ciudadana.

Cuidar a lo que más queremos, que son nuestros hijos, para que no sean parte del problema pero, sobre todo, encierra todo el esfuerzo institucional para contar con una policía que sirva a la ciudadanía, que sea su aliada, que cierre el paso a la impunidad.

Aquí está desdoblada la lucha contra las adicciones, la escuela para padres, el rescate de espacios públicos, la denuncia ciudadana, la detección de talentos artísticos y deportivos y, ante todo, la consolidación del tema toral, como lo es la educación, ya expresado por el Gobernador de Jalisco.

Pero ante todo, también, en el corto plazo, en la urgencia de actuar a que se refiere el Gobernador de Nuevo León, un solo mando que coordine a todas las policías y, lo más importante de todo, es que estas sean confiables.

En este punto, me preocupa decirlo, la mayor parte de los Gobernadores no hemos hecho la tarea. De las 32 entidades federativas, que el 21 de agosto del 2008, hace ya dos largo años que tuvimos esta reunión ya citada, el Consejo Nacional de Seguridad y el Acuerdo que todos nosotros suscribimos; de las 32 entidades federativas, que el 21 de agosto de ese 2008, vamos a cumplir en unos días más, en nueve días más, se habrán cumplido dos años, nos comprometimos en el marco del Acuerdo Nacional para la Seguridad a depurar nuestros cuerpos policiacos, certificando para ello los Centros de Control y Confianza.

Saben cuántos años, perdón, cuántas entidades federativas están certificadas: dos. Faltan 30 por certificar. Sinaloa y Baja California; dos más en proceso de certificar: Distrito Federal y otra Entidad Federativa que no recuerdo ahora.

De seguir así, Tamaulipas, de seguir así, yo estoy seguro que consideremos todos. Nunca contaremos con policías confiables y el enemigo seguirá aprovechando esa ventana abierta para entrar a corromper nuestras Instituciones.

Línea número dos. Procuración de justicia. Ya se ha dicho aquí, yo solamente le agregaría la incorporación adicional, Leonel reconoce, con espíritu autocrítico, la penetración de las Procuradurías estatales, y ya se ha hablado aquí de la profesionalización del Ministerio Público, del fortalecimiento de las áreas periciales; yo solamente le agregaría el quitarles más trabajo a los jueces, el inicio del primer piso del nuevo Sistema de Justicia Penal, que está consagrado en la Constitución, justicia alternativa. Nuestra experiencia es que le hemos dejado de llevar a los jueces cerca del 30 por ciento de los casos que antes les llegaban, y esto lo aprendimos mucho del Sistema de Justicia de Chihuahua.

La administración de justicia. Este tercer eslabón representa la aspiración más legítima de los ciudadanos, de contar con una justicia que en realidad sea transparente y humana. El tránsito hacia la instrumentación del nuevo Sistema de Justicia Penal, y que los especialistas y nuestros legisladores ya coincidieron que es la vía natural a seguir para evolucionar y atender esta deuda social que tenemos con todos los mexicanos, es todavía uno de los grandes pendientes en varios de nuestros estados.

Apenas el día de ayer instalamos en Baja California la primera fase, el primer municipio, la capital del estado yo sé que hay ocho entidades federativas ya que se han sumado a eso.

Por Mandato Constitucional establece que para el 2016 debe estar puesto en práctica. De verdad creemos que va a estar totalmente instalado y puesto en práctica el nuevo Sistema de Justicia Penal; para que la justicia tenga rostro y también tenga voz, y se acabe, por supuesto, mucha de la impunidad que también, ahí se genera.

El cuarto aspecto. La política en infraestructura penitenciaria. Y hablar de las penitenciarías es dibujar uno de los capítulos más negros en materia de seguridad pública nacional. Sobran casos que lo ilustren, los motines, los asesinatos masivos y la violencia en su interior y en su exterior ocurridos en los últimos meses en varios estados, es un reflejo de ello.

Yo sé qué es eso. Uno de los capítulos más difíciles de mi gestión fue un motín que al primer año de mi mandato costó la vida a varios internos, pero aprendimos y entendimos de ello; sobre todo, nos aplicamos y ahora hemos pasado de contar con una sobrepoblación de cerca del 87 por ciento, vamos a finalizar este año con una sobrepoblación del 10 por ciento. Y yo sé que lo vamos a lograr.

Concluyo. El tema de la reinserción social. Le voy a dejar, Secretario Blake, la propuesta completa que traigo por escrito, para que sea considerada y, asimismo, lo voy a entregar, yo también, al Presidente de la CONAGO para que sea revisado.

Solamente, permítame concluir con una última reflexión.

Yo debo insistir, que, articular estas acciones eslabonadas en una política pública en materia de seguridad, nos debe de permitir tener un seguimiento puntual y mediciones puntuales a nuestros compromisos, y evitar que se eludan nuestras responsabilidades.

No puedo y, más de uno aquí, lo hemos hecho, aceptar gobernar un espacio físico de éste, de nuestro querido México, y llevar adelante, solamente las funciones que me generan confort. No es honesto decir, sí a las funciones fiscales, a las de desarrollo social, a las de entretenimiento; y decir, no, pero lo que es peor, sacarle la vuelta o agenciar a otros la responsabilidad que nos toca en la atención a los frentes de guerra, esas grandes batallas que la ciudadanía nos reclama.

Yo los invito a que reflexionemos sobre ello y asumamos completa la parte que se nos ha encomendado. Y lo sabemos bien compañeros: ya no nos queda tiempo para no hacerlo.

Es cuanto.

Y disculpen por la extensión.

-SECRETRARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Gracias Gobernador. Enseguida tiene el uso de la palabra el profesor Humberto Moreira Valdés, Gobernador Constitucional del Estado de Coahuila.

Tiene el uso de la palabra.

-GOBERNADOR HUMBERTO MOREIRA VALDÉS: Muchas gracias.

Señor Presidente; compañeras y compañeros Gobernadores; señoras y señores.

Hago uso de la palabra intentando ser más breve que el Gobernador Osuna.

Agradecer primero que nos invite a esto, que un periodista reconocido de México, bien llama el saludable ejercicio del Diálogo por la Seguridad. Nos hace ver Presidente, el momento difícil que vive el país, nos invita a hacer un frente común, a trabajar sin titubeos, a tener una nueva actitud, de más y de mejor colaboración, a demostrarle a la sociedad que somos capaces, que sabemos coordinarnos.

Y nos invita, con ese interés, como usted lo dijo; con el mayor interés de podernos escuchar. Nos queda claro que estamos trabajando, que tenemos el gran reto de coordinarnos para luchar contra quienes nos han robado la tranquilidad.

Nos solicita usted, Presidente, fomentar la realización de diálogos en los estados, a lo que le digo que, como Gobernador de Coahuila, nos sumamos y que haremos estos mismos diálogos allá; a que evaluemos con sinceridad el Acuerdo por la Seguridad, a que podamos tener el valor de decirnos qué ha funcionando y qué no ha funcionado, qué tenemos que corregir, porque estamos a tiempo.

A poder seleccionar policías honestos, lo que plenamente coincido, y a apoyar a las Fuerzas Federales en los estados, que estamos haciendo cada quien en su entidad. Así lo entiendo.

Y nos hace ver usted también, lo que recoge de los Diálogos por la Seguridad, que un tema importante es fortalecer las 32 policías y las 32 Procuradurías. Que podamos esforzarnos por la prevención del delito, que es un tema del que yo quisiera hablar, del empleo, de la educación, del deporte, de la recreación, de que involucremos a la sociedad, para que pueda evaluar, no solamente lo que hacemos en esta lucha todos los días, sino lo que hacemos para prevenirla, también, y la corresponsabilidad de los órdenes de Gobierno.

Yo quisiera aprovechar, Presidente, este espacio que nos dan. En Coahuila hemos tomado esta lucha con toda la seriedad. Lo hemos hecho con seriedad y sin haber socializado, quizá sin haber hecho toda una campaña de difusión de las tareas que hemos emprendido.

Nos dimos cuenta que los internos, los reos del fuero común, al convivir con los reos del Fuero Federal, se generaba una situación más crítica en los Centros de Readaptación. Propusimos al Gobierno Federal la construcción de un Centro Federal en Coahuila, desde hace 10 años se contaba con el terreno, no hubo presupuesto para eso; y ofrecimos, con esa disposición del Gobierno del Estado, de trabajar con el Gobierno Federal, regalar al Gobierno Federal un Centro Estatal de Readaptación, que en estos momentos, entre el Gobierno Federal y el estatal estamos acondicionando.

Buscamos, también, el apoyo de una de las instituciones que mayor reconocimiento tiene en el pueblo mexicano, que es nuestro Ejército, el Ejército Mexicano. Tocamos las puertas, y encontramos un amplio respaldo que yo quiero reconocer; 17 altos mandos del Ejército se hicieron cargo de las policías municipales y estatales; 210 militares de diferentes grados se incorporaron a las policías estatales y municipales.

Quiero decir esto con toda claridad, porque nos habla de un esfuerzo en serio y serio, que hemos realizado sin difundirlo. Hemos apoyado con recursos para la operación del trabajo ordinario que realizan los elementos del orden Federal. Hemos realizado un trabajo de investigación que hemos entregado también, a quien debemos hacerlo, del Gobierno Federal, a colaboradores suyos, señor Presidente, un trabajo serio de investigación importante, que sabemos que será atendido para poder tener éxito en esta lucha.

Hemos hecho un esfuerzo para detener a más de 100 secuestradores. Han muerto policías estatales en enfrentamientos; Hemos logrado detener a miembros de la delincuencia organizada de esta lucha que nos lacera a todos, porque no hemos podido encontrar, finalmente, la solución.

Entregamos ayer una estrategia concreta al Secretario Blake, que usted tiene, Presidente; una estrategia concreta que no podemos socializar porque perdería la efectividad de la misma.

Yo quisiera señalar también, este esfuerzo de coordinación que hemos tenido en Coahuila y que no hemos difundido. La última detención de quienes permitieron que salieran de un CERESO, a asesinar a coahuilenses, habitantes de Torreón; nuestra participación como estado fue fundamental. Lo sabe el señor Procurador, sabe que fue, precisamente, la Fiscalía estatal la que detuvo a quienes fueron responsables de este reprobable hecho.

Qué podemos hacer y qué ofrecemos, Presidente.

Trabajar en dos vías:

Número uno. En la estrategia clara que ayer entregamos, que, insisto, no podemos socializarla.

Combatir el crimen con toda fuerza, sin regateos.

Enterrar este día en esta reunión, Presidente, las diferencias que han existido de un lado y de otro, donde nos señalamos unos y otros, que sí es su responsabilidad, o que si los Gobernadores cumplimos o no con nuestra tarea.

Cuál es la petición concreta ante esto, Presidente.

Que podamos trabajar en la segunda vía, también, que no la dejemos guardada o alejada de una prioridad. Tenemos que sentarnos a trabajar en el tema del empleo, tenemos que sentarnos a trabajar en el combate a la marginación y a la pobreza, pero a trabajar en serio, alejados de discursos.

Tenemos que sentarnos a trabajar en el tema de educación, que como bien lo dijo Emilio, es importante en los contenidos programáticos, pero el primer paso tiene que ver con las verdaderas oportunidades que tengan nuestros jóvenes de poder tener acceso a la educación.

Tenemos que trabajar, Presidente, para poder entender y solucionar el problema de ese secuestro diario o esa seducción diaria que tienen nuestros jóvenes. No es posible que jóvenes de 18 años, que hace unos seis u ochos años iban de la mano de sus madres a la escuela, el día de hoy forman parte del crimen organizado.

Y tenemos que poner en la mesa, Presidente, también, qué vamos a hacer con los huérfanos de esta guerra y con las viudas de esta guerra; qué vamos hacer con un programa juntos. La invitación a vivir en paz que nos hace nuestra sociedad.

Hemos tenido diferencias, yo en lo personal muchas diferencias en temas en los que pensamos distinto. Hoy le digo, por La Laguna, Presidente, y por Coahuila, que ofrezco cerrar esas diferencias, dejar esas diferencias, trabajar juntos; no digo que iniciar ese trabajo, porque doy una explicación de lo que hemos estado haciendo, sino esforzarnos más.

Y yo le quiero pedir, respetuosamente, que podamos dejar en el pasado, también en esta reunión, enterradas esas diferencias. Que este día, Presidente, marque ese momento distinto en esta lucha. Que dejemos atrás cuánto hemos hecho, mucho, poco, todos, sino que trabajemos y jalemos parejo.

Mi relación con usted, Presidente, no se ha caracterizado por la adulación, por la lisonja, por el aplauso fácil. Podemos tener diferencias, pero en este tema no, Presidente. Hoy debo ser congruente con lo que pienso. A mí me parece importante el valor que usted ha tenido en esta lucha, pero más importante, el valor que tiene para detener la marcha, y la hombría que tiene para poder asumir que era necesario escucharnos todos.

Yo le ofrezco, Presidente, que en Coahuila vamos a jalar parejo, con usted, Presidente, con los alcaldes, con los tres órdenes de Gobierno; que vamos a coordinarnos mejor, que nosotros vamos a dejar en el pasado las diferencias.

Yo le invito, Presidente, a que en Coahuila podamos jalar parejos, juntos y en serio.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra la licenciada Amalia García Medina, Gobernadora Constitucional del Estado de Zacatecas.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADORA AMALIA GARCÍA MEDINA: Muchas gracias.

Coincido en que necesitamos una política de Estado para enfrentar al crimen organizado, que no es solamente el vinculado al narcotráfico. Efectivamente, coincido con el Presidente, y creo que todos estamos de acuerdo, en que ya no podemos hablar sólo de narcotráfico. El crimen organizado está actuando en múltiples ámbitos y, además, formando una cadena para que el delito se convierta en una red de control de las mafias y de los cárteles, incluyendo extorsión, incluyendo secuestro, incluyendo robo, especialmente robo de auto y el cobro de cuotas a los comerciantes.

Es decir, hay una criminalidad organizada que lesiona al país. Y por eso, creo que un Acuerdo Nacional, un gran Pacto Nacional para enfrentar la criminalidad es pertinente, y me parece urgente, oportuno, por supuesto, que estamos en una situación muy grave.

Este llamado al dialogo. Yo quiero solamente poner el acento en unos cuantos temas que han sido tocados en diversas reuniones, pero que me perece relevante que nuevamente los enfaticemos:

Uno. Es el que tiene que ver con nuestra relación, especialmente con Estados Unidos, y que nuevamente debemos subrayar. Y creo que es oportuno que los Gobernadores de toda la República, aquí expresemos nuestro rechazo a la forma en que se venden armas y que están entrando a nuestro país. El dato que yo conozco oficial es de 11 mil puntos de venta en Estados Unidos en la frontera con México de armamento. Y aunque, ya se ha hecho una reiteración del propio Gobierno de la República frente al de Estados Unidos, que no coincidimos en la forma en que la industria militar, siendo un gran negocio, también está lesionando la vida de millones de personas, y cómo lesiona a México.

Tenemos que volver a subrayar ese rechazo a la forma en que se está utilizando esta industria militar para lesionar nuestra tranquilidad, nuestra seguridad nacional.

Y así como Estados Unidos reivindica su derecho a la seguridad nacional, nosotros reivindicamos nuestro derecho a nuestra seguridad nacional. Pero además, es un asunto de seguridad bilateral; es un asunto de seguridad de la región, y yo diría del Continente.

Segundo. Es fundamental, también subrayar, que aunque se han tomado medidas importantes, se requiere avanzar, ir mucho más allá, en cortarle todo tipo de suministros, no sólo de armamento, sino también de recursos a la delincuencia organizada.

Y creo que enfrentar esto, tomando medidas más enérgicas en el lavado de dinero, resulta sustancial. Y el lavado de dinero como parte de un sistema económico criminal, vinculado a economía criminal. No solamente se trata del ámbito financiero, en la Banca, sino también en los comercios, en la inversión, en donde se está lavando dinero.

Me parece que, si no se cortan los flujos de dinero, igual que de armamento a la delincuencia organizada, estaría haciéndose medidas que son insuficientes. Sí, por supuesto, reconozco lo que se ha ido haciendo, los pasos que se han dado, pero me parece que es pertinente subrayar que tienen que cortarse esos flujos de recursos a la delincuencia organizada.

Adicionalmente, yo pondría el acento en los mecanismos para enfrentar los actos de corrupción, y creo que, efectivamente, requerimos avanzar, no solamente en los Sistemas de Control de Confianza con las corporaciones, sino en todos los ámbitos, y en todas las instituciones, en todos los órdenes de Gobierno, y en la propia sociedad.

Porque la corrupción está presente, impactando y lastimando en aquellos que tienen un espacio de Gobierno, en cualquiera de los tres órdenes de Gobierno, pero también en la propia sociedad; y me parece que tenemos que trabajar para enfrentar esto.

En el ámbito del tejido social. Estoy convencida de que requerimos avanzar, hablo solamente de algunos casos específicos, o de medidas que hemos tomado en Zacatecas, y que veo que se toman en otras partes, pero que yo deseo aquí subrayar. Hemos emprendido una campaña, que aunque es insuficiente, tendría que ir mucho más allá, a la que le hemos llamado: Más valores, Mejor Sociedad.

Cómo poder avanzar en reconstituir el tejido social. Estoy de acuerdo de que hace falta una cultura de la legalidad, pero no es suficiente, sino que hace falta impulsar una cultura del respeto y de la solidaridad.

Cuando en las propias relaciones personales, familiares, de trabajo, no hay respeto, aunque haya respeto a la legalidad, pero si no hay una relación de respeto y de solidaridad, el tejido social está lastimado.

Y, por eso, poner el acento en el ámbito de la prevención en más valores, es fundamental. Y yo diría que cuando hablamos de educación, de empleo, de cultura, eso tiene que traducirse en recursos en el presupuesto que se presentará el 8 de septiembre al Congreso de la Unión.

Tiene que haber recursos para educación, para empleo y para cultura; y yo pondría aquí el acento, que en el ámbito de la educación tenemos un sector muy vulnerable, es el de los jóvenes, o los niños y jóvenes de entre 12 y 20 años, es a los que tendríamos que dirigirnos.

Y cuando subrayo esto, en el ámbito de la educación yo pondría el acento en algunos mecanismos. Por ejemplo, hemos implementado en Zacatecas un recurso, que es insuficiente, pero que me parece que es muy oportuno, becas para jóvenes de educación media, secundaria, preparatoria; es en donde tenemos mayor deserción, es en donde encontramos el grupo más vulnerable, porque es a donde acuden los delincuentes para incorporar a estos jóvenes a la delincuencia.

Y las becas son no sólo a los que tienen mejores calificaciones, que generalmente así se dan las becas. Son becas por asistencia a clases, son becas mensuales; y los jóvenes de secundaria y de preparatoria que asisten a clases y que aprueben sus materias, así sea con seis, no se trata de que tengan las más altas calificaciones, sino que permanezcan en la escuela, que estén estudiando, que no deserten de la escuela, y que sea un incentivo eso para que continúen estudiando; representa uno de los múltiples mecanismos que creemos fundamental adoptar.

Y el recurso para cultura. No es un recurso que debe ser visto como algo menor, es fundamental porque la creación artística, el disfrute de la cultura, educación, eso es lo que hace la diferencia en una sociedad.

Si una sociedad disfruta la cultura y tiene acceso a la educación, las personas se trasforman. Y me parece que, entonces, canalizar recursos a educación y a cultura, son de aquellos ámbitos que impactan, verdaderamente, a la sociedad y en el tejido social.

Por supuesto, la generación de empleos, ya se ha dicho aquí, todos coincidimos, y yo lo quiero subrayar, en que tiene que haber recursos para la generación de empleos. Cómo podemos salir de esta situación tan dramática. Yo creo que una de las maneras más importantes es apostarle a esa generación de entre 12 y 20 años, que tiene que salvarse, y que es la que dará las posibilidades de que nuestro país salga adelante.

Al mismo tiempo, creo que en el caso de la administración de justicia, en la Reforma de Justicia Penal, tanto con el Sistema Adversarial, como de Justicia Restaurativa, aunque hemos avanzando, yo diría que a partir de las experiencias de los estados que ya tenemos este nuevo Sistema de Justicia Penal o de Juicios Orales, como le conoce la gente comúnmente, tenemos que hacer una revisión. Yo creo que es un sistema positivo, yo soy partidaria de él, lo estamos implementando ya en varios estados, desde hace algún tiempo; sin embargo, tenemos que revisar qué es lo que tenemos que afinar.

Y lo que yo encuentro es que en este nuevo modelo de justicia penal, si bien es cierto que garantiza rapidez, que garantiza, además, transparencia, que la víctima forma parte y puede defenderse y sabe exactamente cómo va el proceso; también requerimos reforzar, y en este ámbito es donde yo creo que tenemos que poner el acento en este nuevo modelo, reforzar las sanciones en delitos graves, porque con este nuevo modelo de Justicia Penal las sanciones han sido muy leves, y creo que ahí tenemos que reforzar, junto a otro tipo de acciones específicas, como aquellas que tienen que ver con la pérdida de dominio, que tendría que avanzar mucho más en todo el país.

Al mismo tiempo, yo diría que también necesitamos, no solamente avanzar y tener un compromiso en lo que se refiere a las corporaciones y a las instituciones de procuración y administración de justicia, en el ámbito de la persecución del delito, sino, también, revisar, garantizar que los recursos estén utilizados de manera transparente.

Una de las cuestiones que hoy están en el ambiente, es, cuánto recurso y de dónde proviene el recurso que se utiliza en campañas electorales, y aunque nuestras normas y nuestras leyes han ido avanzando, y ahora hay mayor fiscalización. A mí me parece sustancial que se revise las enormes cantidades de recursos en campañas electorales, no solamente las que se reportan oficialmente, sino que vayamos mucho más a fondo, porque requerimos una sociedad en donde la transparencia sea, no solamente en la letra, no solamente en las leyes, sino que sea total.

Por lo demás. Yo quiero aquí, subrayar que en los casos en los cuales habrá cambio de Gobierno, es prácticamente, la mitad del país la que tendrá cambio de Gobierno en estos próximos meses.

Es indispensable que se refuerce el respaldo a las instituciones para que no se generen espacios de vacío. Puede ser que la delincuencia organizada intente aprovechar esos espacios para actuar.

Y yo creo que desde el Gobierno de la República y los distintos órdenes de Gobierno, por supuesto, en los estados y los municipios, tenemos que coordinarnos para garantizar que las transiciones en cada entidad, subrayo, es prácticamente la mitad de la República, la que estará en estos cambios, pongan el acento en la investigación, en la prevención y en la coordinación en este periodo.

De otra manera, en el país puede venirse una situación complicada. Yo creo que nuestro compromiso para actuar juntos es muy importante, pero requerimos acciones concretas para poder avanzar en garantizar seguridad y justicia, paz en nuestro país.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernadora.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado José Reyes Baeza, Gobernador Constitucional del Estado de Chihuahua.

Tiene el uso de la palabra Gobernador.

-GOBERNADOR JOSÉ REYES BAEZA: Muchas señor Secretario.

Señor Presidente. Señoras y señores Gobernadores; distinguida concurrencia.

En principio reconocer al señor Presidente, la decisión y la voluntad de convocar a estos diálogos. Me parece que es un ejercicio democrático que permite el fortalecimiento de las estrategias perfectibles que se tiene en materia de seguridad, como en cualquier otra política pública.

Me parece que se abona suficiente y adecuadamente al escuchar a los diferentes sectores de la población. Empiezo con ese reconocimiento.

Somos comúnmente proclives, los seres humanos, a anteponer la crítica a la autocrítica. Me da gusto que en la reunión colegas, Gobernadores que me antecedieron en la palabra, hayan expresado autocríticamente lo que nos falta por hacer. Y me sumo a ello.

Me parece que es muy importante expresar, en primer lugar. Que en esta batalla, en esta guerra, como comúnmente se le ha llamado, debemos continuar todos unidos, reconociendo más allá de responsabilidades constitucionales inscritas, específicamente, en el texto de nuestra Carta Magna y en las leyes secundarias del país, la tarea que cada uno tenemos que realizar.

Una tarea le corresponde a cada quien desde el punto de vista constitucional, pero cuando estamos inmersos en una coyuntura y en una situación como la que vivimos ahora, estas facultades específicas se desdibujan un poco o un mucho ante la perspectiva ciudadana.

De tal suerte, hay que reconocer, en principio, que efectivamente, la batalla nos convoca y nos debe congregar a todos para tener mejores niveles de eficacia, asumiendo las omisiones y la ineficiencia, que en algunos casos, hemos tenido en el ámbito de la responsabilidad de cada uno de los que estamos sentados en torno a esta mesa.

Yo creo que es importante el ejercicio autocrítico y, a partir de este ejercicio, empezar proactivamente a definir cuáles son las reglas del juego, que en los hechos permitan avanzar en la consecución y en el cumplimiento de las expectativas de la población.

Por otro lado, debo establecer que es muy importante, un imperativo, hay un gran esfuerzo institucional de todo el andamiaje de los tres órdenes de Gobierno y de la sociedad. Es muy importante que fortalezcamos los planos y los niveles de confianza entre nosotros, para con la sociedad y de la sociedad hacia nosotros.

Si no logramos fortalecer estos niveles de confianza, dejándonos ir por las especulaciones, los rumores, los dichos de unos y de otros, lo que se dice en el YouTube, lo que se dice en los correos electrónicos imputando ligera y arbitraria, irresponsablemente, responsabilidades a tal y o cual orden de Gobierno, difícilmente vamos a poder fortalecer la base institucional, que permita catapultar nuestras potencialidades, en torno al cumplimiento de los objetivos superiores.

Yo creo que, a partir de fortalecer los niveles de confianza entre nosotros, podremos entonces, convocar a la ciudadanía mexicana, a que logremos aquí, en este país, constituir una gran red de inteligencia civil que, me parece que debe coadyuvar, necesariamente, en la proveeduría y el suministro a los órganos institucionales para la toma de decisiones.

En otros países han tenido éxito porque lograron convencer a la ciudadanía de que las instituciones eran confiables y, a partir de ello, se estructuró una gran red de inteligencia civil en las amas de casa, los maestros, los meseros, taxistas que ahora permiten tener, no sólo miles, sino millones de personas incorporadas en este propósito.

Sin caer, ni en la autocomplacencia, ni en el autoflagelo, porque tampoco es el objeto de la reunión, irnos a uno o a otro extremo del péndulo, yo diría que nos falta mucho por hacer, pero también que ha sido un gran esfuerzo institucional el que hemos realizado, al que nos ha convocado el señor Presidente.

Doy dos datos muy concretos, para no hacer mi intervención un cúmulo de estadística:

Hemos detenido a centenares de personas a lo largo de estos años, en Chihuahua, con el apoyo del Ejército, de la Policía Federal, de la estatal, de las municipales. Han muerto muchos policías. Solamente en Ciudad Juárez en estos últimos años, 147 policías, más Ministerios Públicos, altos funcionarios. Este no es un dato que no podemos desdeñar, ni ocultar, hay que ponerlo.

Porque tampoco podemos caer en la reflexión simplista de decir: Los mataron porque estaban involucrados en el narcotráfico. Hay mucha gente, dedicada a su trabajo que ha perdido la vida en esta batalla. Es importante subrayarlo.

Dos datos concretos:

Solamente, con 168 detenciones, 168 personas, son muchas más, infinitamente más las que hemos detenido los tres órdenes de Gobierno, 168 personas están confesas de mil 535 homicidios. Ese es un dato revelador del esfuerzo institucional. Podemos sumarle muchos más detenidos, pero pongo este dato en concreto, porque entre 168 personas, están confesas de mil 535 homicidios.

La mayor parte de estos detenidos, debo apuntar, están siendo procesados bajo el Sistema de Justicia Penal de Chihuahua, en tribunales del fuero común. Por acuerdo con el Gobierno de la República y con la Procuraduría General de la República hemos trabajado de manera muy coordinada.

Otro dato importante. En estos últimos meses hemos desarticulado 42 bandas de secuestradores, detenido a 168 personas. Sí hay muchas malas noticias y sigue habiendo malas noticias. Ayer por la tarde-noche, ya en la Ciudad de México, me reportaban otro secuestro en Ciudad Juárez, lamentable; otro homicidio muy lamentable de los muchos que suceden. Pero saben qué. 167 secuestradores detenidos en los últimos meses y desarticulado 42 bandas de secuestradores de un trabajo interinstitucional de los tres órdenes de Gobierno.

Término mi intervención haciendo dos propuestas concretas. Una. Seamos más agresivos en una política de Estado en la que estemos todos, por supuesto, para articular debida y suficientemente una investigación sociológica, antropológica, psicológica de las bandas, de los grupos de pandilleros en los principales centros urbanos del país.

La principal cantera de reclutamiento de las organizaciones criminales, sin duda, está en las pandillas de los principales centros urbanos del país. Debemos saber cuál es su comportamiento, porque en la estadística diaria revisamos, como homicidas o víctimas de homicidio, tenemos mayormente a jóvenes que forman parte de alguna organización, como estas de pandillas que luego fue reclutada por algunos de los grupos que están en disputa en Ciudad Juárez o en la capital del estado.

Primera propuesta. Yo pondría a disposición lo que estamos haciendo en Chihuahua para cruzarlo con la autoridad Federal.

Y segunda propuesta concreta, de las muchas que pudiéramos traer a la mesa, que me parece importante. Establecer lo antes posible una política de reparación del daño social a los familiares de las víctimas de la violencia. Tenemos que romper la cadena de odio que existe entre los familiares de las más de 28 mil víctimas de la violencia en este país; si le sumamos hijos, jóvenes, adolescentes, niños, viudas, estamos hablando de más de 100 mil personas que luego van a reproducirse perniciosamente en este ánimo de obtener venganza.

Si no somos capaces de definir un fondo que, principalmente, se constituya con aseguramientos de recursos económicos al crimen organizado y, por qué no pensar, recursos fiscales de los tres órdenes de Gobierno para atender con becas, educación. Si estamos hablando y es correcto hacerlo, de una atención integral a los jóvenes en todo el país, empecemos atendiendo de manera específica y prioritaria a los hijos de la violencia, que tenemos miles, y viudas y jóvenes que esperan justicia, pero que esperan también una atención correcta y adecuada.

Señor Presidente:

Le reiteramos nuestro compromiso en Chihuahua, además de ratificar el profundo agradecimiento por el apoyo que hemos recibido en estos años.

Muchas gracias.
Diversas intervenciones de los Gobernadores en el Diálogo por la Seguridad, parte 2
-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias, Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Marcelo Ebrard, Jefe del Gobierno del Distrito Federal.

Tiene el uso de la voz.

-LIC. MARCELO EBRARD CASAUBON: Gracias, señor Secretario.

Señor Presidente; señoras y señores Gobernadores:

Primero habría que decir que, por supuesto, que en las estrategias y acciones a las que se nos convoca, por lo que hace al Distrito Federal, no de ahora, sino en estos años, siempre hemos respaldado a la autoridad Federal, y también hemos encontrado el respaldo de la autoridad en las instancias Federales, en la acción en contra de la delincuencia, y no sólo en eso, en preservar la seguridad de la ciudad.

Por otra parte. El Distrito Federal ha venido cumpliendo los compromisos del Acuerdo Nacional, que suscribiéramos hace casi dos años, sin excepción en ninguno de los compromisos ahí establecidos.

Y en función de ello, es que me permito someter, a consideración de ustedes, algunas breves reflexiones y propuestas, sobre todo, respecto al curso a seguir, que entiendo, es el motivo por el cual estamos aquí.

Primero. Yo me permitiría recomendar que adicionáramos a ese Acuerdo que suscribimos en algunos temas, en algunas materias.

El primero de ellos, lo que tiene que ver con el combate al patrimonio y las utilidades de la delincuencia, a nivel nacional y en cada entidad federativa.

Ya se aprobó la Ley de Extinción de Dominio Federal, nosotros tenemos la local, también, algunas entidades federativas ya lo hicieron; pero lo cierto es, y que me parece que debiera ser un objetivo nacional a conseguir, de manera que podamos elevarle el costo a sus operaciones y reducir su poderío económico. Porque caso contrario, sin importar las detenciones que podamos hacer de manera combinada, o bien la autoridad Federal, o las autoridades locales; sino afectamos su flujo, recursos, patrimonio, magnitud de utilidades. Yo veo muy difícil que podamos vencerlos en los próximos años.

Aquí, en el caso del Distrito Federal, por dar las cifras que tengo presentes, el costo anual presupuestal de todo el aparato de justicia y de seguridad pública llega casi, a los 30 mil millones de pesos. Y estimamos que las actividades de la delincuencia, de manera agregada, aunque no tenemos toda la información, pero de la que disponemos, pueda ser que rebase esa cifra.

Por consiguiente, me parece que debiéramos tener objetivos respecto a la cifra que debemos retirarle al adversario y que debiera, esto, ser uno de los principales objetivos de todos nosotros, con el apoyo de la autoridad Federal, de la Secretaría de Hacienda, en fin, varias instituciones que deben participar. Porque lo cierto es, que mientras eso no ocurra, sigue siendo un negocio muy bueno, un costo relativamente bajo. Y esa expansión en sus utilidades les permite una gran posibilidad de corrupción, de compra de armas, en fin. Entonces, adicionarlo, en ese sentido, como una meta principalísima que debiéramos compartir todos los aquí presentes, si así están de acuerdo.

El segundo, una segunda propuesta, tiene que ver con algo que ya la compañera Gobernadora de Zacatecas y otros compañeros Gobernadores han mencionado, sólo la formulo, quizá, de otra manera. Que respecto a la generación, efectivamente, entre 15 y 25 años, y ahí observamos dos fenómenos concurrentes: primero, el crecimiento de adicciones. Entonces, estamos invirtiendo muchísimo dinero, lo cual es necesario, para equipar mejor nuestras policías, para tener mejor tecnología, tener una inteligencia mucho más efectiva, en fin. Pero lo cierto es, que el propósito último de todo lo que estamos haciendo, de toda la política que estamos siguiendo, cuál es:

Primero. Evitar el crecimiento de adicciones, porque si no entonces, para que están prohibidos los estupefacientes. Se prohíben, porque se supone que pueden ser perjudiciales a la salud, o lo son. Y por lo tanto, tenemos que ocuparnos de reducir, contener las adicciones, particularmente en este promedio de edad que estoy mencionando.

Según la Encuesta Nacional de Adicciones, eso no lo hemos logrado, sociedad y Gobierno, pero debiera ser una meta nacional, porque si siguen creciendo las adicciones a estupefacientes diversos, entonces esta guerra la vamos a perder.

El otro fenómeno concurrente es el crecimiento de la violencia en las escuelas y fuera de las escuelas, y eso. Cuál es la reflexión aquí:

Tenemos fuera del sistema educativo más de la mitad de los jóvenes que debieran estar en el sistema. Estamos por debajo del promedio de América Latina. Entonces, yo me permitiría proponer, que nos fijemos una meta a conseguir, que en el año 2011 tengamos medio millón de jóvenes en todo el país dentro del sistema educativo; me estoy refiriendo, particularmente, a Educación Media Superior. Y que así lo propongamos en el presupuesto.

Aquí estamos todas las fuerzas políticas representadas, que definen el Presupuesto Nacional. Si es un Acuerdo Nacional, podría llevarse a cabo. Esta es una meta tan relevante como cualquiera otra de las que se han mencionado o firmado o suscrito en el Acuerdo Nacional.

No hay forma o no habría forma, a mediano plazo, de resolver el problema que tenemos, si la mayor parte de los jóvenes ni siquiera está en las escuelas, comentaba el compañero Gobernador de Chihuahua.

Entonces. Yo me permitiría proponer esa meta nacional, que tiene que ver con un criterio o concepto, que es la cohesión social. A mayor cohesión social, mayor éxito tendremos en nuestros objetivos; a menor cohesión social, más violencia y más adicciones.

Y finalmente, una tercera propuesta. Que podamos articular también de manera unitaria, convenida, proponérselo así al Congreso de la Unión, un plan de acción inmediata en infraestructura, empleo y reactivación económica en zonas críticas donde estemos observando crecimiento relevante de la actividad delincuencial, sea narcotráfico u otras actividades delincuenciales.

Yo creo que casi todas las entidades federativas, si no es que todas, estamos tratando de hacer lo posible con los recursos que tenemos. Pero qué tal si lo hacemos como un plan a nivel nacional, lo incorporamos en nuestro acuerdo, y entonces participamos todas las instancias del Gobierno en esa misma meta, en ese mismo objetivo.

Esas serían las tres propuestas que yo haría respecto al rumbo que se está siguiendo. Y reiterar que el Distrito Federal está en la mejor disposición de respaldar las acciones a las que se nos convoca el día de hoy.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias.

Enseguida, tiene el uso de la palabra el Gobernador Eugenio Hernández, Gobernador de Tamaulipas.

Tiene el uso de la voz.


-GOBERNADOR EUGENIO HERNÁNDEZ: Gracias señor Secretario.

Señor Presidente; Gobernadoras, Gobernadores; señores funcionarios; distinguidos invitados.

En primer término. Quiero comentar que valoramos mucho la voluntad política del Presidente de la República para instaurar este espacio, con el fin de que lucha por la seguridad pública se transforme en una verdadera política de Estado, a través de una estrategia nacional más eficaz, que brinde soluciones a fondo, y que en verdad sirva para transformar el actual contexto que vive nuestro país.

Para un estado fronterizo como Tamaulipas, el tema de la seguridad posee especial relevancia, porque nuestra vecindad con los Estados Unidos de América, que es la economía más poderosa del mundo, y el mercado más grande en el consumo de drogas; genera la operación de grupos delincuenciales en nuestro territorio.

Históricamente, los tamaulipecos hemos encarado este problema, que se ha agudizado recientemente por otros procesos propios de nuestra condición fronteriza, como son: el fenómeno migratorio, la repatriación y el tráfico de armas, entre otros.

Esta mezcla de variables ha hecho que la inseguridad sea de tal magnitud, que sus alcances trastocan el funcionamiento de la vida productiva, democrática y la dinámica social de nuestras comunidades.

En este marco, Tamaulipas, como todos ustedes saben, fue escenario del brutal asesinato del candidato del PRI a la gubernatura del estado, el doctor Rodolfo Torre Cantú. Un hecho reprobable sobre el que hemos demandado conocer la verdad y que se haga justicia. Un hecho en el que otorgamos nuestro voto de confianza a la Procuraduría General de la República, para que dentro de los procedimientos de la ley, se esclarezca este crimen que cimbró al país y vulneró nuestra democracia.

Desde hace más de cinco años asumimos nuestra responsabilidad de garantizar la seguridad pública y una procuración de justicia con estricto apego a la ley. En estos propósitos, juntos, sociedad y Gobierno, impulsamos una reforma integral de nuestro sistema de seguridad y justicia en el estado. Con esta reforma creamos nuevas leyes y cambios constitucionales, a la vez, que incorporamos nuevas instituciones y mejores herramientas jurídicas.

Aunado a esta reforma, asumimos hace dos años, al igual que los colegas Gobernadores, los compromisos del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, impulsamos otros 15 compromisos adicionales en el estado.

Si bien, Tamaulipas está cumpliendo con cada uno de sus compromisos formales. La complejidad del fenómeno de la violencia y el crimen organizado ha ido más allá de nuestras capacidades y facultades.

Se han dado enfrentamientos entre grupos criminales, en los que se confirman su capacidad de fuego, la lucha encarnecida por el dominio del territorio, por el control de rutas y la comisión de delitos, como la extorsión y el secuestro.

El combate a la delincuencia debe ser una decisión de todos los mexicanos, y de manera especial, de quienes tenemos responsabilidades de mando en las regiones.

Y en Tamaulipas nos hemos esforzado ensanchando las vías de cooperación con el Gobierno de la República, con otros gobiernos estatales, con los Poderes, con los 43 ayuntamientos y con agencias de los Estados Unidos, con quienes fortalecemos la respuesta binacional para mejorar el entorno de seguridad.

Frente a este panorama, a continuación presento algunas propuestas puntuales de los tamaulipecos, que pretenden complementar y sumarse a otras muchas propuestas que se han mencionado ya este día, y en otros días de este mismo foro. Proponemos:

Uno. Continuar hoy más que nunca con los compromisos del Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, donde el Estado de Tamaulipas ha cumplido cabalmente todos y cada uno de ellos.

Dos. Intensificar el proceso de depuración y profesionalización de las corporaciones policiales estatales, para contar con policías más confiables e íntegros que resistan el acoso y al temor permanente generado por la delincuencia. Cabe mencionar que del año 2005 al año 2009, en Tamaulipas, hemos dado de baja el 42 por ciento de nuestro personal policiaco.

Tres. Transformar los cuerpos de seguridad municipal vía la policía estatal con un mando unificado, cabe aclarar que esta propuesta deberá estar acompañada con más recursos, porque esta policía deberá estar bien remunerada y tener una alta capacidad de movilidad.

Cuatro. Ante las evasiones y asesinatos en los Centros Estatales de Ejecución de Sanciones, cabe reconocer que no tenemos las condiciones plenas para atender a los reos federales de alta peligrosidad, por lo que se requiere la reubicación de éstos a espacios más apropiados y seguros.

Cinco. Dada la evidente capacidad de fuego del crimen organizado, es necesario sellar la frontera al tráfico de armas. Para ello, se propone que la Policía Federal, el Ejército, la Marina, complementen las funciones de la policía fiscal en todas y cada una de las aduanas de nuestro país.

Seis. La afectación económica del fenómeno delincuencial es cuantiosa en la actividad comercial, agropecuaria, turística, de la industria, a grado tal que ha habido regiones que han quedado paralizadas por los hechos violentos que en ellas han tenido lugar. Por ello, se hace necesario inyectar recursos adicionales para reactivar la economía de estas zonas afectadas.

Siete. El clima de inseguridad ha impactado en una reducción en el flujo de inversión extranjera, por lo que es una urgencia diseñar y realizar una campaña de promoción que mejore la imagen del país en el mundo.

Ocho. Es necesario, también, fortalecer programas de prevención al delito y prevención contra las adicciones, mediante una estrategia nacional que informe y oriente a la sociedad con todos los mecanismos mediáticos y de participación social.

Nueve. Impulsar campañas de comunicación social que arraiguen en nuestra niñez y juventud nuestras fortalezas como país, así como nuestros valores y principios positivos para alentar a las nuevas generaciones a crecer con respeto a la ley y confianza en nuestras instituciones y, así, evitar que sean presa del crimen organizado o las adicciones.

Diez. Impulsar la recuperación de espacios públicos que conviertan aquellos lugares de alta incidencia delictiva en lugares de encuentro, seguros para la convivencia comunitaria, que permitan disminuir la inseguridad, construyendo mejores escenarios de equidad y armonía social.

Once. Ante el sustancial incremento del número de repatriados provenientes de Estados Unidos de Norteamérica, que se estima será para este año de más de 700 mil personas, y que solamente por el Estado de Tamaulipas, por nuestras fronteras, se prevé que esta cifra llegue a 120 mil en este año 2010.

Proponemos nuevamente hacer de la repatriación un tema prioritario en las políticas del Estado mexicano, a través de la instrumentación de un programa de atención integral que fortalezca la capacidad de atención y su cobertura, e impida que la delincuencia organizada aproveche la situación de vulnerabilidad de los repatriados para extorsionarlos, secuestrarlos o, incluso, cooptarlos en la comisión de delitos.

Doce y última. Dada su importancia económica y crecimiento demográfico acelerado, así como de la creciente población flotante que provocan los flujos migratorios al vecino país, se propone dar una atención especial a las ciudades de la frontera Norte y, con ello, reducir los espacios de operación de los grupos delincuenciales.

La mayor presencia de elementos Federales y las Fuerzas Armadas en la zona es solamente una parte de la solución; ésta tiene que estar acompañada por una serie de acciones que atiendan y mejoren las condiciones sociales de cohesión, crecimiento urbano ordenado y dotación de servicios públicos de calidad, etcétera.

Estas son las propuestas que los tamaulipecos venimos a aportar a esta mesa, señor Presidente. Aquí están ampliamente más explicadas, más detalladas. Yo le agradezco muchísimo el espacio que nos da, señor Presidente, de refrendarle el compromiso que tenemos los tamaulipecos de seguir unidos en esta lucha.

Coincido con el Gobernador de Chihuahua. Tenemos avances importantes, Presidente, hay avances; y tal vez el incremento en la violencia sea signo de ello. Por eso, hoy más que nunca debemos unificarnos, debemos trabajar unidos, debemos de tenernos confianza, y enfrentar, de verdad, unidos, en un solo bloque a la delincuencia de todo tipo.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el químico Andrés Granier Melo, Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR ANDRÉS RAFAEL GRANIER MELO: Muy buenos días.

Señor Presidente; señores Secretarios y señores Gobernadores.

Tabasco participa en este Diálogo por la Seguridad, reconociéndole su iniciativa al abrir este espacio de análisis para fortalecer la lucha contra la delincuencia.

Convencido de que la seguridad es la primera obligación del Estado, y dispuestos a seguir contribuyendo con resultados y propuestas para que en México prevalezca el respeto a la ley, hoy la seguridad y el combate a la delincuencia es la principal preocupación de los mexicanos, generando un debate nacional que incluye diversos temas.

Al respecto, señor Presidente, coincidimos en que la legalización de algunas de las drogas es un asunto que debe ser debatido. Nosotros estamos convencidos que los esfuerzos en este tema se deben orientar al rescate y fortalecimiento de los valores entre los jóvenes y las familias, a través de las escuelas y los medios de comunicación. Todo esto, acompañado de políticas y acciones que generen empleos, desarrollo y, sobre todo, justicia social.

También coincidimos con usted, en que es necesario definir los alcances de la creación de una policía única. La posición de Tabasco al respecto es que se cuide de las reformas a emprender, sean en beneficio de los municipios.

Usted sabe, señor Presidente, que desde su convocatoria, Tabasco participa con total decisión en esta lucha nacional contra la delincuencia. Desde el 2007, en nuestro estado se integró el Grupo de Coordinación Institucional, encabezado por un servidor, donde se encuentran las autoridades estatales, Federales y las Fuerzas Armadas.

Este grupo trabaja con una metodología muy precisa mediante la suma de esfuerzos, y con altos niveles de confianza entre quienes participamos en él, y que también tiene impacto regional, al contar con la colaboración de los Estados de Campeche, Chiapas y Veracruz.

Es precisamente este equipo de trabajo conformado por instituciones y autoridades, tanto Federales como estatales, incluso regionales, que nos ha permitido dar importantes golpes al crimen organizado.

De la misma forma seguimos cumpliendo los compromisos asumidos en el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad como, por ejemplo, al contar con un marco jurídico más adecuado para proteger a las víctimas y debilitar el poder financiero de la delincuencia, como es la Ley de Extinción de Dominio, donde en Tabasco está aprobada y está dando frutos.

Sin embargo, hay temas que requieren ser atendidos en el marco de esta revisión de la estrategia nacional en el combate a la delincuencia. Se trata de acciones, señor Presidente, que no sólo benefician a Tabasco, sino a todo el Sur-Sureste y, con ello, a todo México.

Ese es el caso urgente del fortalecimiento de la frontera Sur, la que estamos involucrados los Estados de Chiapas, Campeche, Quintana Roo y, desde luego, Tabasco. En particular, comparte con Guatemala 120 kilómetros de línea fronteriza, una frontera totalmente porosa, donde prevalece el tráfico ilegal de todo tipo de mercancías, incluyendo armamento; y donde los migrantes centroamericanos son cada vez más víctimas de la delincuencia organizada, que utiliza el secuestro y la trata de personas para hacerse de recursos.

En síntesis. Todo lo que entra por la frontera Sur, desde México, llega a los demás estados del país y, en consecuencia, hacia la frontera con los Estados Unidos.

Por esta razón, en nuestra calidad de estado fronterizo y como Coordinador de la Comisión para el Desarrollo Integral de la Región Sur-Sureste de la Conferencia Nacional de Gobernadores, proponemos y solicitamos que la seguridad y el desarrollo de la frontera Sur sean temas prioritarios de la Estrategia Nacional Contra la Delincuencia. Más allá del rezago económico con el resto del país, en materia de seguridad se necesita actuar con visión regional en la frontera Sur para articular acciones concretas. Todo ello para evitar, hasta donde sea posible, que seamos utilizados, no sólo como paso, sino también como sitio de operaciones, debido a que vemos un aumento en la presencia de las acciones de los cárteles en nuestro territorio.

Otro tema fundamental es la consolidación de la Reforma al Sistema de Justicia Penal, reforma necesaria y urgente para México, y en la que, sin embargo, estamos en la paradoja de muchos compromisos, cuando a los estados nos faltan recursos para poder implementarlos.

Señoras y señores, señor Presidente.

La lucha contra la delincuencia es un asunto de Estado, por eso, por encima de cualquier diferencia requiere la suma de voluntades, capacidades y recursos; así como de unidad de coordinación permanente a través de los tres órdenes de Gobierno.

Hoy manifestamos nuevamente nuestro reconocimiento a las Fuerzas Armadas, por su apoyo y participación en esta lucha. Y le ratificamos a usted, señor Presidente, que cuenta con Tabasco y todo nuestro respaldo para seguir adelante y en esta cruzada a favor de la ley y el Estado de Derecho en nuestro país.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el doctor Fernando Toranzo, Gobernador Constitucional del Estado de San Luis Potosí.

Tiene el uso de la voz.

-GOB. FERNANDO TORANZO FERNÁNDEZ: Muchas gracias señor Presidente de la República.

Señores Gobernadores y señoras Gobernadoras; señores Secretarios de Estado; amigos; estimados medios de comunicación.

El Gobierno de San Luis Potosí saluda con beneplácito en esta ocasión de diálogo republicano, que confiamos será productivo y trascendente.

Es indudable que para alcanzar nuestros en la lucha para someter a la criminalidad y restaurar en el país los niveles aceptables de seguridad y tranquilidad ciudadana, se requiere de la participación de todos los sectores sociales y la estrecha coordinación de los tres órdenes de Gobierno.

En esta última cuestión, la de coordinación efectiva y eficaz entre los distintos ámbitos de Gobierno es, a mi entender, la más pertinente en esta jornada de la serie de diálogos que ha propiciado el Ejecutivo Federal.

Les hablo desde la experiencia potosina. Lo hago convencido de que junto a medidas o acciones del mayor nivel existen otras, cuya viabilidad y en el corto plazo y con esfuerzos menores son factibles y cuyos beneficios pueden abonar el camino que conduce a la meta común.

Hago un esfuerzo de concreción y de brevedad al enumerar lo que me parece más relevante:

Primero. Es urgente revisar, perfeccionar y actualizar los protocolos de actuación de todas las corporaciones de seguridad e instancias de procuración de justicia, ante los hechos de violencia mayor como los que hoy en día se registran cotidianamente en gran parte del territorio nacional.

Los criminales se benefician de las dudas, confusiones y hasta parálisis que se dan cuando empiezan las discusiones para establecer exactamente a qué instancia o nivel gubernamental corresponde encabezar la respuesta al suceso delictivo.

Segundo. Los Gobiernos estatales deseamos armar mejor a nuestros cuerpos de seguridad y debemos enfrentar complejos laberínticos y tardados, procesos para adquirir armamento cuando de ello se trata. Los delincuentes reabastecen a diario y en abundancia armamento potente y sofisticado a los Gobiernos estatales. Eso mismo nos lleva meses.

Tercero. La Secretaría de Comunicaciones y Transportes puede robustecer su contribución a la lucha contra el crimen organizado, si se aplica a suprimir las repetidoras ilegales que los delincuentes instalan para sus comunicaciones, aprovechándose, incluso, de las antenas y repetidoras oficiales.

Cuarto. El Ejecutivo Federal debería de analizar, en el corto plazo, la conveniencia de impulsar una legislación específica que persiga y sancione a los informantes disfrazados, comúnmente llamados Halcones, que constituyen uno de los elementos clave de operación y protección a la delincuencia organizada. En algunos estados hemos tomado la iniciativa en este sentido, pero estimo conveniente darle un carácter Federal a la legislación pertinente.

Quinta. Ante la evidencia de que la mayoría de los conflictos graves que ponen en crisis a los reclusorios estatales son causados por reos del orden Federal, es innegable la urgencia de una mayor corresponsabilidad operativa y financiera del Gobierno de la República en este renglón.

No somos insolidarios, pero la carga comienza a rebasar nuestras capacidades.

Por su atención, muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Jesús Alberto Aguilar, Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR JESÚS ALBERTO AGUILAR PADILLA: Gracias señor Secretario.

Estimado señor Presidente; amigas Gobernadoras; amigos Gobernadores; señoras y señores:

En primer lugar. Expresar en nombre del Gobierno de Sinaloa el beneplácito por la apertura que ha ofrecido el señor Presidente de parte del Gobierno Federa. Hoy, expresar el compromiso nuestro es ser recíprocos en esta apertura.

Hacer algunos comentarios en relación al diagnóstico muy claro que el señor Presidente ha expuesto hoy, señalar que la coordinación y la comunicación entre los tres niveles de Gobierno está muy débil, requerimos reforzarla, porque si bien los ciudadanos no distinguen, y no tienen porque distinguir, quién es competente en cada uno de los hechos que la cadena delictiva ofrece, sino que el ciudadano ve al Gobierno como el Gobierno, sin distinguir si es municipal, estatal o Federal.

Por ello, la coordinación y la comunicación es fundamental para fortalecer la respuesta del Estado como una política de Estado a los fenómenos de criminalidad, que hoy por hoy, la agenda de inseguridad en el país es la más prioritaria.

Nosotros hemos hecho un gran esfuerzo por cumplir con el Acuerdo Nacional suscrito en agosto de hace dos años. Llevamos un 75 por ciento, por decir algo. No obstante, dos hechos delictivos se han ido a la alza de manera escandalosa y exagerada: homicidios dolosos y robo de vehículo fundamentalmente; ambos delitos asociados a la delincuencia organizada.

De tal suerte que, hoy por hoy, las policías municipales no saben bien a bien lo que hacen las policías estatales; y las policías municipales y estatales no saben bien a bien qué es lo que hacen las fuerzas Federales y las distintas instancias del Gobierno Federal.

El perfil de la delincuencia organizada, constitucionalmente y legalmente atribuye, digamos, un mayor peso en la competencia del Gobierno Federal, hay que decirlo. Pero la competencia moral, la competencia ética y política, como dice el Gobernador Osuna Millán, nos corresponde, en primera instancia, a los Gobernadores en nuestros estados.

Por ello, yo recalco la necesidad de hacer real la coordinación. Que sepamos bien a bien en su momento cuál es la estrategia, los operativos tácticos que la Federación va a implementar en los estados, que la Federación sepa bien a bien qué es lo que los estados estamos haciendo.

Creo que no es un problema de falta de voluntad, porque todos los que estamos en la mesa estamos conscientes de dar nuestro mejor esfuerzo para mejorar este problema y satisfacer este reclamo muy, y profundamente justo, de los ciudadanos.

El otro tema que tenemos que considerar que no es un problema sólo policial, sino que es un problema, como decía el Jefe de Gobierno, Ebrard, un problema de oportunidades para los jóvenes, sobre todo en el empleo y en la educación

Entonces, aquí yo sugeriría dos reflexiones muy breves:

La primera. Es que el Gobierno de México, como usted lo ha hecho con mucha valentía, señor Presidente, siga señalando al Gobierno de Estados Unidos, no sólo el problema de las armas y los dólares que nos envían para acá, sino señalarles que informen al Gobierno de México, que informen a México, qué están haciendo y qué están logrando para abatir el consumo, porque, en tanto no se abata el consumo en Estados Unidos, es una tentación, no sólo en el mercado interno de los flujos del trasiego de drogas. Y de ahí se deriva todo el tema de la delincuencia organizada en todos sus aspectos.

El otro tema. Consideramos que hay que revisar la estructura del Presupuesto Federal que se envía al Congreso, para que en forma muy clara, funcional y con un sentido federalista, se destinen fondos para atender esto que el Jefe de Gobierno señalaba, y que tiene mucha pertinencia, opciones de empleo y opciones para educación, sobre todo en el nivel medio superior a los jóvenes, porque estamos viendo con mucha tristeza, que la población penitenciaria del país, fundamentalmente está entre los 15 y los 30 años, y el reclutamiento inmoral y criminal de los grupos de delincuencia organizada para sus fines, principalmente, son los jóvenes.

Celebrando esta oportunidad de ampliar la coordinación, la comunicación en esta Mesa, aquí estamos todos los actores, que si construimos los acuerdos suficientes para avanzar, lo vamos a hacer.

Una última reflexión. Tomar las medidas legales, éticas y las necesarias para que no haya un uso electorero del problema de la seguridad pública, ni del ejercicio de los programas sociales, por ningún nivel de Gobierno y por ningún actor, para poder caminar de acuerdo en esta gran cruzada que el pueblo de México espera.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el contador Ismael Alfredo Hernández Deras, Gobernador Constitucional del Estado de Durango.

-GOBERNADOR ISMAEL HERNÁNDEZ DERAS: Gracias. Gracias, señor Secretario.

Señor Presidente; señores funcionarios Federales; compañeras y compañeros Gobernadores; señor Jefe de Gobierno:

De manera especial, quiero reconocer el valor de esta iniciativa Presidencial para estimular el diálogo en torno a un tema de alta prioridad en el país.

Se trata de un reto sumamente complejo que es causa, hoy en día, ya como lo han comentado en las anteriores intervenciones, es la angustia de miles de familias mexicanas, es una verdadera amenaza al Estado mexicano.

En estas circunstancias, es fundamental construir una auténtica política de Estado en materia de seguridad y justicia, con la participación cada vez más corresponsable de la sociedad, de los diferentes Poderes y de los diferentes órdenes de Gobierno.

Todos reconocemos la valentía y la firmeza del Presidente Felipe Calderón Hinojosa, para encabezar, convocar, estimular participación de todos nosotros en este tema.

Todos reconocemos, también, que con buena fe, altura de miras y una alta responsabilidad con el país, podemos juntos identificar las oportunidades de mejora en la estrategia.

Frente al reto de la inseguridad, es inaceptable regatear el respaldo de todos los actores a las instituciones de la República. En este tema no caben diferencias por colores políticos, es una prioridad donde la Nación exige cooperación, coordinación y resultados.

En la nueva democracia mexicana hay espacios para confrontar ideas, pero también, hay espacios para conjuntar tareas. Hay temas y tiempos para competir, y hay temas y tiempos para construir.

Y si un tema exige madurez de todos nosotros para transitar de la competencia a la cooperación, sin duda, que es el tema de la seguridad de las y los mexicanos. Si un tema exige una visión de Estado en la que superemos posiciones parciales y asumamos con responsabilidad la parte que nos toca, en este tema, insisto, es la seguridad y tranquilidad de las familias.

En el Estado de Durango estamos plenamente conscientes de la gravedad del reto que hemos venido enfrentando. Y como Gobernador soy el primero en asumir, sin reservas, la responsabilidad que me corresponde en esta difícil tarea.

Confirman también, en todo esto, la necesidad de ser implacables para llegar en apego al Estado de Derecho, hasta sus últimas consecuencias, en casos que, sin duda, como lo mencionaba el Gobernador de Coahuila, Humberto Moreira, del tema de los CERESOS, de la presión interna y externa, como fue el caso en la Región Lagunera, en el Municipio de Gómez Palacio. Esto nos exige el imperativo moral de combatir la impunidad, pero, sobre todo, de castigar con todo el rigor de la ley a quienes traicionan a las Instituciones, a quienes traicionan la confianza de la sociedad.

Pero reconozcamos que frente a la magnitud del poder financiero, del poder de fuego, del poder corruptor del crimen organizado, las estructuras de seguridad y justicia de los estados, y yo diría, casi de todos los municipios, en general, enfrentamos una debilidad estructural.

Y es que durante décadas se conformaron instituciones para hacer labores menores en la actividad preventiva y de investigación para una delincuencia muy distinta a la realidad que hoy enfrentamos todas las instituciones en este país. Sin embargo, este no debe de ser pretexto, para que así hagamos el mejor de nuestros esfuerzos y construir una respuesta a la altura que lo exigen hoy todos los mexicanos.

Por eso, en el Consejo Nacional de Seguridad todos tenemos con toda claridad definido cuáles son los pasos y cómo hemos, cada estado, ido avanzando.

Hoy en día, las corporaciones policiacas en Durango tienen del Ejército Mexicano un seguimiento puntual en su capacitación que nos ha servido de depuración. Hoy en día, estamos en la entrega, también de un CERESO estatal a la Secretaría de Seguridad Federal, para que de esa manera podamos lograr tener frente a lo que sucede con el perfil de los criminales que hoy están en las cárceles, en los CERESOS, con los delitos, con los delincuentes del fuero común.

Hoy en día, en esta alineación de las policías en Durango, cuando damos de alta el perfil de las policías municipales, cuando revisamos, precisamente, cada uno de sus expedientes, nos damos cuenta que en la alineación de las policías municipales en un solo mando, no llegamos ni al 30 por ciento para poder dar de alta la corporación completa de cada uno de los municipios.

Hoy en día, con un fuerte debate, que creo en ocasiones sobrepolitizado o sobrepartidizado en el Congreso del Estado, con mucho tiempo que lo han tenido ahí en ese ámbito, está el proceso de creación de una Fiscalía General Autónoma.

Sin duda, todo lo que estamos realizando los tres niveles de Gobierno y estas medidas, no son por sí solas una garantía de éxito frente a una grave realidad que enfrentamos, pero lo peor que sería, es quedarnos atrapados en la inercia y en la parálisis.

Por ello, reitero mi reconocimiento al Presidente Calderón por su decisión de otorgar una alta prioridad al tema de seguridad pública, como la primera obligación del Estado mexicano frente a la sociedad.

Estoy seguro que vamos a dar la batalla para recuperar la tranquilidad, la convivencia armónica, la convivencia social, pero, sobre todo, porque México y las futuras generaciones exigen de esta generación, sobre todo, respuestas.

Este Diálogo, este Encuentro por la Seguridad, sin duda, que es, una vez más, un gran esfuerzo del Estado mexicano, de sectores de la sociedad que hoy no son espectadores, sino protagonistas, que la ayudarán a un frente común que tanto requiere el país.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Juan Sabines Guerrero, Gobernador Constitucional del Estado de Chiapas.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR JUAN JOSÉ SABINES GUERRERO: Muchas gracias señor Secretario.

Señor Presidente de la República, licenciado Felipe Calderón Hinojosa; señoras y señores Gobernadores; Jefe de Gobierno; señor Procurador; señores funcionarios Federales; señoras y señores:

Desde luego que me sumo al reconocimiento de este ejercicio de democracia participativa que ha emprendido el Presidente de todos los mexicanos, de saber escuchar a la sociedad, a los tres órdenes de Gobierno, a los Poderes de la Unión, a la sociedad en general, a los Partidos políticos.

Qué relevante es este ejercicio de escuchar a la sociedad, de atender las propuestas y demandas, pero también es importante lo que aquí se ha expresado, la voluntad de las y de los gobernadores, la búsqueda de trabajo en unidad, y también de saber escuchar y de atender el llamado del señor Presidente, con estos cuatro ejes que planteó al principio de su mensaje.

Lo relevante es poder trabajar en unidad en este esfuerzo conjunto, que en Chiapas lo hemos demostrado desde el principio de la Administración; trabajando muy coordinadamente con las Fuerzas Armadas, con la Procuraduría General de la República, con la Secretaría de Seguridad Pública, trabajando en unidad, al margen de intereses o ideologías partidistas, poniendo por encima de todo a la ciudadanía.

Informar, también, dos temas a tratar muy brevemente, si me autorizan los miembros de la Comisión.

Informar que en la Comisión de un nuevo Modelo Policial se ha estado avanzando, ya se instaló con los señores gobernadores de Nuevo León y de Jalisco, con el señor Procurador, con el señor Secretario de Gobernación.

La Comisión está instalada, se está trabajando en este proyecto con tres Subcomisiones, y todos con un profundo sentido federalista. Y me imagino que en la próxima reunión del Consejo Nacional de Seguridad, ahí se dará el informe correspondiente a lo avanzado por esta Comisión.

También sumarme a lo que comentaba el Gobernador Granier, en el tema de la frontera Sur. Usted ha convocado a humanizar la frontera Sur, y lo ha demostrado con hechos.

Incluso, el mismo día que se presentaba la ley fascista del Estado sureño de Arizona, en Chiapas. Con su Gobierno y con legisladores de todos los partidos políticos, llevamos a cabo un foro para la atención de los derechos humanos, con la Comisión Nacional de Derechos Humanos y agencias de las Naciones Unidas; en donde se avanzó, y se ha avanzado de forma decidida en el Sur de México.

En el Sur de México llevamos ya casi tres mil actas de nacimiento otorgadas a hijos de migrantes nacidos en México, pero que han obtenido ese derecho, otorgándoles nombre, otorgándoles Patria y todos los derechos que merecen.

También se ha avanzado con el derecho a la identidad, en combatir el trabajo infantil, las fincas cafetaleras, en materia también de atención a derechos humanos en la frontera Sur; es decir, la frontera se ha ido humanizando, se han modificado formatos migratorios, se ha avanzando de forma decidida hacia humanizar la frontera. Pero también es importante señalar que sigue siendo una región de tráfico de armas, de drogas y, sobre todo, también, de personas.

Por eso es tan urgente atender el llamado del señor Presidente en todos los niveles de Gobierno de humanizar a la frontera Sur, de atender con estricto apego a derechos humanos el fenómeno de la trata de personas y combatirlo a cabalidad.

Hoy, el fenómeno de trata de personas es, posiblemente, igual o mayor que el narcotráfico o incluso, son los mismos que se dedican al narcotráfico o al tráfico de armas, los que se dedican a la trata de personas. En este problema que se vive en el Sur de México se ha insistido, como lo decía el Gobernador Granier, en resguardar los ríos, el Usumacinta, el Grijalva, las presas por parte de la Armada de México. Usted devolvió a Chiapas la XIV Zona Naval y esto ha permitido tener mayor seguridad en la frontera Sur. Tenemos una estrecha coordinación con la VII Región Militar, con las cinco zonas, incluyendo las de Tabasco. Sin embargo, nos es muy importante poder resguardar la del Río Usumacinta y las presas, las cuatro presas del Río Grijalva, que son los dos ríos más caudalosos de México y que nos hace muchísima falta la presencia de la Armada de México y de la capitanía del puerto en esa región.

Por lo demás, refrendar nuestro reconocimiento a este trabajo que se ha estado realizando en estos días, y reiterar, refrendar la amistad del pueblo de Chiapas con el Presidente de la República y, sobre todo, saludar las iniciativas que aquí se han estado presentando y los cuatro ejes que usted nos señaló desde un principio.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Enrique Peña Nieto, Gobernador Constitucional del Estado de México.

-GOBERNADOR ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchísimas gracias Señor Secretario.

Señor Presidente de la República; señoras y señores Gobernadores; señoras y señores.

Señor Presidente.

En primer lugar. Reconocer esta convocatoria a este Diálogo por la Seguridad al que nos sumamos, y reiteramos el reconocimiento. Entendemos que este Diálogo, en sí mismo, es un reconocimiento a la insuficiencia que ha habido de las Instituciones del Estado Mexicano para combatir la inseguridad.

Todos reconocemos que ha habido avances importantes, ha habido logros. Pero también, sin caer en la autocomplacencia, reconocemos que no somos suficientes ante lo que la ciudadanía espera de nosotros.

La función del Estado mexicano y la responsabilidad que tiene de establecer condiciones para la seguridad pública, recae, sin duda, en todas las partes del Estado mexicano, señor Presidente, y nadie evade ni elude esa responsabilidad. Corresponde a la Federación, corresponde a los estados, corresponde a los gobiernos municipales, pero también, la Constitución precisa cuál es el alcance, tarea y responsabilidad de cada una de las esferas de Gobierno.

En el Estado de México, quiero solamente reiterarle que hacemos nuestra la lucha que usted ha emprendido y que ha encabezado para combatir al crimen organizado, para otorgar condiciones de mayor seguridad pública.

Hemos trabajado de manera coordinada y estrecha con las distintas dependencias e Instituciones del Gobierno de la República, que están encargadas de la seguridad pública y así, lo seguiremos haciendo.

Y creo, y la única propuesta que quiero poner a consideración de esta mesa, tiene que ver con lo que vendrá después de este diálogo. Deseamos realmente que este diálogo trascienda y que no se quede en un ejercicio de catarsis, en un ejercicio de opiniones y de propuestas muy importantes, interesantes, relevantes que se han formulado en esta Mesa.

La propuesta que hace el Estado de México es la de poder derivar lo que aquí se ha compartido, lo que aquí se ha comentado, en un esfuerzo para definir con toda puntualidad y precisión, cuáles serán los compromisos que cada nivel de Gobierno asume, cuáles son las tareas que nos proponemos, en adición a las ya comprometidas llevar a cabo; que sean medibles, que sean cuantificables y que realmente comprometan un esfuerzo compartido entre el Gobierno Federal y los gobiernos estatales.

Creo que han sido insuficiente, aún, los recursos que se han destinado a este esfuerzo. Déjenme sólo citar una cifra que no es en el ánimo de ser crítica, sino al contrario, queremos que vayamos a la par en los recursos que se destinan en el orden Federal, como en los órdenes estatales.

Del 2005 al 2010, en el ramo administrativo de la Secretaría de Seguridad Pública, se incrementaron los recursos en un 361 por ciento. En el mismo rubro en los estados, éste creció solamente el 34 por ciento, 38 por ciento y 34 por ciento en el Estado de México.

Lo cual nos deja ver que requerimos de hacer mayor inversión pública de manera coordinada en el Gobierno Federal y en los gobiernos estatales. Y de ahí la propuesta que hacemos, señor Presidente, para que hagamos compromisos conjuntos a partir de esta Mesa de Diálogo, y podamos definir de manera casuística ante las condiciones particulares y diferenciadas que tiene cada entidad del país, cuáles serán y hacia dónde estarán destinados recursos adicionales que pudieran orientarse a proyectos compartidos.

En el Estado de México, y aquí le quiero reiterar la disposición que hay para destinar mayores recursos al esfuerzo de la seguridad pública, y que deseamos, realmente vaya este esfuerzo compartido con los apoyos que en adición, deseamos, podamos recibir del Gobierno Federal.

Es cierto, hoy se reportan subejercicios en los recursos Federales que se destinan a las entidades en importantes porcentajes, lo cual nos lleva a reflexionar si las reglas para el ejercicio de estos recursos no son demasiado rígidas que no permiten mayor flexibilidad y, sobre todo, que sean destinados a proyectos que en la coyuntura y en la necesidad que hoy tenemos, realmente nos permitan emprender proyectos de mayor eficacia para combatir la inseguridad.

Esa es, en síntesis, señor Presidente, la propuesta que hacemos a esta Mesa. Y reiterarle, nuevamente, en el Estado de México hacemos nuestra y queremos compartir la lucha que usted ha emprendido, y que está liderando en el país para combatir al crimen organizado.

Y reconocemos la necesidad de lograr una mayor confianza en esta colaboración institucional que nos permita ser más eficaces en el combate a la inseguridad.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Guillermo Padrés, Gobernador Constitucional del Estado de Sonora.

-GOBERNADOR GUILLERMO PADRÉS ELÍAS: Gracias Secretario.

Con su permiso, señor Presidente. Con permiso de las señoras y señores Gobernadores. Gente del público que nos acompaña; medios de comunicación.

Quiero sumarme al reconocimiento de la convocatoria que hace el Gobierno Federal, y en este caso, el Presidente de la República, a este Diálogo por la Seguridad.

Creo que es un espacio privilegiado para poder ser escuchados por el Presidente de la República, pero, también, para poder darle a conocer a la sociedad nuestros puntos de vista desde las diferentes entidades federativas.

Pero, también, para unificar criterios, señor Presidente. Yo estoy muy complacido por lo que he escuchado de los diferentes gobernadores, porque podemos considerar este Diálogo por la Seguridad como un parteaguas en esta lucha contra el crimen organizado.

Y lo digo en el ánimo de escuchar de viva voz de los diferentes Gobernadores, el que estamos asumiendo la corresponsabilidad de esta lucha, de que todos nos asumimos responsables de hacer nuestra parte para poderle garantizar a los ciudadanos la seguridad pública que se merecen.

Estamos reconociendo que la responsabilidad la tenemos todos los mexicanos, pero también me da mucho gusto escuchar que el modelo que escuchábamos en el pasado que debe de acabar, en cuanto a que si platicamos con un Presidente Municipal, el Presidente Municipal hace ver que su responsabilidad son medidas preventivas, nada más. Y he escuchado, también en el pasado, como muchos Gobernadores hacíamos ver o teníamos el entendido de que nuestra responsabilidad nada más radicaba en delitos del fuero común y que el tema del crimen organizado dependía, meramente, en el Gobierno Federal.

Yo creo que eso ya se acabó, se agotó. Es momento, y veo que así lo estamos retomando quienes estamos aquí sentados dialogando con el Presidente, de que ahora tenemos que asumir que todos somos responsables y que todos tenemos que respaldar esta lucha. Y todos los estamos haciendo de frente, y reiterándole nuestro compromiso, señor Presidente, de luchar de la mano con usted.

Yo creo que no es momento de evadir nuestras responsabilidades, y mucho menos no reconocer que tenemos que trabajar más unidos y más coordinados para poder seguir avanzando en este tema.

Me dio mucho gusto, también, escuchar a muchos Gobernadores como presentan buenas cuentas, dentro de lo difícil del tema, y presentan buenas cuentas porque hemos trabajado de la mano: Federación, estados y municipios. En el caso de Sonora, podemos presentar buenas cuentas, aún con reconocer, como lo decía el Gobernador de Chihuahua, que nos falta mucho y que tenemos todavía mucho por hacer, y que no es suficiente lo que hemos hecho, pero sí podemos reconocer que los avances que hemos tenido en Sonora, han sido gracias a esa coordinación que hemos tenido Gobierno Federal, estatal y municipales, donde hemos participado todas las fuerzas políticas y también policiales. Reconocimiento a las Fuerzas Armadas, al Ejército, a la Marina, a la Procuraduría, a la Secretaría de Seguridad Pública; reconocimiento también, a los cuerpos policiacos municipales y estatales.

Y que a raíz de este diálogo estemos encontrando el eco en usted, señor Presidente, para buscar, mejorar las estrategias en este tema. Yo creo que toda estrategia debe de ser flexible, porque toda estrategia se va encontrando que también el adversario, y en este caso el crimen organizado, va modificando sus estrategias y nos tenemos que ir ajustando a esos cambios que va dando esta lucha contra el crimen organizado.

Veo el mejor momento para que esta estrategia se fortalezca. Todos estamos de acuerdo aquí. Yo creo que es importante que la ciudadanía lo sepa que tenemos que ir de la mano los Gobernadores con el Presidente de la República; que trabajemos juntos en nuevos modelos de policía, como la policía única.

Nosotros en Sonora creemos que es el mejor camino para poder ahorrarnos esa dispersión de esfuerzos y podernos concentrar todos en un solo objetivo. Que tenemos que cambiar los modelos de impartición de justicia, que tenemos que tener mejores policías, como bien nos lo señala el señor Presidente, y que cada vez tenemos que involucrar más a la ciudadanía y que son ellos quienes deben de seguir esta estrategia, darle continuidad y que no vaya cambiando conforme se van dando los cambios de Gobierno o como van avanzando las elecciones.

Creemos firmemente en que tenemos que construir una gran cruzada por la seguridad pública tanto en acciones concretas para enfrentarla, como también, en medidas preventivas.

Queremos reiterarle que vamos a reforzar estos cuatro ejes que nos convoca a trabajar en ellos, el fomentar el diálogo con los ciudadanos, en evaluar con sinceridad las acciones y los acuerdos que hemos tomado, y también los resultados que le estamos presentando a la ciudadanía.

El mejorar nuestros cuerpos policiacos, como ya los mencionamos, invitando a profesionistas, a jóvenes, mejorando nuestros Ministerios Públicos y, sobre todo, las Procuradurías.

Y en ello, reforzar la coordinación que tenemos que dar con el Presidente de la República. Trabajar en el empleo, en el combate a la pobreza y en la educación.

Termino con decirle, señor Presidente, que me voy con un muy buen sabor de boca al escuchar de muchos Gobernadores aquí presentes, que muchos tenemos diferentes ideologías, pero así como tenemos diferencias, tenemos muchas coincidencias.

Y en lo que coincidimos es en trabajar de la mano en el tema de seguridad; en lo que coincidimos es en dejar esas diferencias a un lado y ahorita concentrarnos en este tema; en esforzarnos más, como bien decía el Gobernador Moreira; en el que jalemos parejo, eso me gustó mucho escucharlo; y en el que vamos a dar la batalla todos juntos.

En Sonora estamos conscientes de la responsabilidad que tenemos de la mano con el Gobierno Federal. Estamos comprometidos en dar esta lucha de la mano con usted, señor Presidente, y reconocerle el esfuerzo que ha hecho. Estamos empeñados en cumplir nuestra responsabilidad.

Y decirle que, lejos de un diálogo, yo veo aquí que estamos haciendo compromisos muy firmes todos. Compromisos que, estoy seguro, van a fortalecer a la ciudadanía, van a fortalecer instituciones municipales, van a fortalecer a los Gobiernos de los Estados; y compromisos que van a fortalecer, sin duda alguna, al Presidente de la República y con eso, compromisos que fortalecen a México.

Cuente con nosotros señor Presidente.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Ney González, Gobernador Constitucional del Estado de Nayarit.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR NEY GONZÁLEZ SÁNCHEZ: Muchas gracias.

Señor Presidente Felipe Calderón, amigas y amigos aquí presentes.

Hasta hace unos meses acudí a las reuniones en el tema de la seguridad pública interesado en escuchar. Nayarit era un paraíso en el que estos temas no formaban parte del escenario local.

Ahora formamos parte de la estadística nacional diaria, vivimos los nayaritas problemas de violencia en las calles, de violencia que no pedimos, de violencia que no se generó originalmente en Nayarit y que ahora debemos de resolver en Nayarit.

Solicitamos hace unos meses el apoyo de más Fuerzas Federales, un refuerzo a las que ya existen, que están haciendo un muy trabajo. En Nayarit lo único que está funcionando en el combate a la delincuencia es el apoyo que recibimos de la Marina Armada de México, del Ejército Mexicano, de la Secretaría de Seguridad Pública.

Hacemos nuestra parte, pero nuestra policía, por alguna extraña razón, siempre llega 20 minutos después de que sucede algún hecho violento. Entendemos que lo que para los nayaritas es muy grave, en la suma de todos días, en la suma nacional; finalmente no lo es tanto.

Hoy ya no hablamos de crimen organizado, hoy hablemos de un crimen desorganizado. Son criminales desorganizados, peleándose entre ellos; son criminales desorganizados que ahora, lamentablemente, se pelean entre ellos, pero se pelean en nuestras calles. Crimen desorganizado que ahora contrata adolescentes, sin experiencia en el manejo de las armas, que por un poco de droga y un poco de dinero, que para ellos es el camino para arribar a un supuesto mundo de éxitos, porque sus esperanzas son pocas, porque eso es lo que ellos ven en el cine, porque esas son aspiraciones, porque es lo vieron en la televisión.

Esos jóvenes que por un poco de dinero y un poco de droga se suman a ese ejército de sicarios, o los ahora llamados Halcones o espías para el crimen organizado. Esos jóvenes que se guían por algunas canciones mexicanas. Cito algunas frases de lo que ahora son aspiraciones de muchos de nuestros jóvenes:

Las emociones de traer la carga ladeada, como dice una canción; las emociones de tener una Suburban dorada, como dice otra canción; las emociones de tener una clave de radio privada, como dice otra canción.

La crisis no está sólo en las áreas de seguridad y en los efectos colaterales o los efectos secundarios que la lucha contra el crimen ha generado. La crisis, la verdadera crisis está en las raíces, está en lo fundamental. Lamentablemente la crisis la tenemos en el espacio fundacional de nuestra sociedad, la crisis está en la familia, la desintegración familiar es producto de que muchos de nuestros paisanos viven ahora en Estados Unidos.

El 48 por ciento de los nayaritas radica en territorio de Estados Unidos de Norteamérica. Desintegración familiar por la brecha generacional que se abre ahora, porque los padres hablan ahora diferentes lenguajes que sus hijos. Ellos hablaban el lenguaje de las redes sociales, de Facebook, de Twitter, de MySpace, de lo que aprenden de otros lugares del mundo a través de los videos de YouTube. Una brecha generacional muy amplia que hace que ya no nos hablemos el mismo lenguaje con nuestros hijos.

Un gran frente contra la delincuencia está en las familias mexicanas.

Señor Presidente.

Amarrémonos muy bien con el magisterio, amarrémonos muy bien con las iglesias, amarrémonos muy bien con los medios de comunicación. Ahí está la verdadera solución al problema.

Hagamos obligatorio que los padres de familia asistan a las escuelas a informarse sobre sus hijos. Pero también hagamos obligatorio, como Gobierno, que si no en cada escuela, por lo menos en cada zona escolar, podamos ofrecerles psicólogo y podamos ofrecerles un trabajador social. Porque de nada servirá que acuda el padre y encuentre un problema y no tenga como salir de él.

Sigo con el tema educativo y con esto termino. Los jóvenes se enfrentan originalmente a un conflicto ajeno a ellos. Han hecho su parte, egresan de la educación básica, cumplen con su educación preparatoria rumbo a la universidad, hacen un examen de admisión, los rechazamos por no tener cupo suficiente en las universidades, y al no ser aceptados, regresan a sus barrios, regresan a sus comunidades rurales y están atrapados sin empleos y sin educación muchos de ellos.

El esfuerzo que hacemos es mucho, el crecimiento está, el desarrollo se presenta, cumplimos planes estatales, municipales y desde luego, el Plan Federal de Desarrollo y sin duda, los jóvenes siguen atrapados en el desempleo y en la falta de oportunidades; principalmente, poder consolidar su carrera universitaria.

Vayamos a solucionar esta crisis desde sus raíces, vámonos por el camino difícil Presidente. Mejor sigamos por el camino de seguir mejorando la educación y de generar empleo.

Esta guerra no se ganará con armas de fuego. Esta guerra la vamos a ganar con fuego en el alma, con emociones, con amor por un México pacífico, no por este México violento que no nos gusta. Fortalezcamos el punto fundacional de nuestra Nación, que es la familia mexicana.

Sí es cierto. Sí se necesita ajustar la estrategia en los tres órdenes de Gobierno para sacar la violencia de las calles, predominantemente.

Presidente el pueblo está contigo.

Ahora necesitas a los políticos. Cuenta conmigo.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Mario Anguiano Moreno, Gobernador Constitucional del Estado de Colima.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR MARIO ANGUIANO MORENO: Señor Presidente de la República.

Señoras y señores Gobernadores, servidores públicos del Gobierno Federal y estatales; señoras y señores presentes y representantes de los medios de comunicación.

Manifiesto mi reconocimiento al señor Presidente de la República por la iniciativa para llevar a cabo esta reunión, que me parece si las propuestas aquí por todos presentados, somos capaces de concentrarlas y de definir la manera en que las podamos llevar realmente a la práctica, vamos a lograr lo que más desea la población del país, que es la seguridad y la tranquilidad de sus familias.

Y me permito retomar una idea que platicábamos con el Gobernador Enrique Peña Nieto y con José, con el Gobernador José Reyes Baeza. Tenemos que partir de un principio, de los programas o las propuestas que no queden contempladas en nuestros Presupuestos de Egresos. Van a quedar como buenas intenciones.

Y yo agregaría sólo tres propuestas concretas. La importancia de fortalecer todavía más la cooperación regional y acciones en materia de seguridad pública. En el caso de Colima hay una buena coordinación con las instituciones de seguridad del Gobierno Federal. Y aprovechamos para manifestar nuestro reconocimiento y nuestro agradecimiento.

Hay una buena coordinación a nivel de los municipios, pero me parece que todavía deberíamos de fortalecer más la coordinación con los gobiernos de los estados con quienes estamos colindando, en nuestro caso con Jalisco y Michoacán, que nos permita ser todavía mucho más eficientes en las áreas donde se dan esa colindancia.

La segunda. Fortalecer, también, las labores de inteligencia regional que nos permita compartir de manera oportuna, la información importante y estratégica que se vaya conociendo.

Tercero. En cuanto a los subejercicios de los programas que aprueba la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos, y que año con año una parte importante de ellos no se ejerce. Me parece que sería importante que se pudieran destinar para darle viabilidad financiera a las propuestas que aquí se están presentando, y que me parece que son verdaderamente importantes en materia de seguridad.

Y, finalmente, ratificar la disposición absoluta del Gobierno del Estado de Colima, de trabajar en equipo con el Gobierno Federal, con los gobiernos de los Estados de la República, y de manera particular, con quienes colindamos, que es con el Gobierno de Jalisco y de Michoacán.

Muchas gracias.
Diversas intervenciones de los Gobernadores en el Diálogo por la Seguridad, parte 3
2010-08-12 | Discurso
-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el Gobernador Fernando Ortega, del Estado de Campeche.

-GOBERNADOR FERNANDO EUTIMIO ORTEGA BERNÉS: Muchas gracias.

Señor Presidente; señoras y señores Gobernadores; señor Jefe de Gobierno; señoras y señores:

La seguridad es un valor ciudadano. Su preservación y su salvaguarda son el primer deber y compromiso que tenemos los responsables de los tres órdenes de Gobierno frente a nuestros ciudadanos.

Por ello, señor Presidente, valoramos y apreciamos esta convocatoria a la que, desde luego, atenderemos comprometidamente. Reconocemos el respaldo efectivo y muy coordinado del Gobierno de la República, de nuestras Fuerzas Armadas, en el caso de Campeche.

Y también, me parece justo destacar la cooperación muy comprometida de los gobiernos de las entidades vecinas, hermanas; particularmente, de los Gobiernos de Yucatán, de Tabasco y de Quintana Roo. Respaldamos los ejes de la Estrategia Nacional de Seguridad, el combate frontal a la delincuencia, el fortalecimiento de las instituciones de seguridad y el fortalecimiento del tejido social.

Independientemente de acrecentar la inversión en educación y en la promoción de la creación de empleos, en mi estado muchos pensamos y coincidimos en que debemos hacer una especial acentuación en lo que se refiere al fortalecimiento del tejido social.

El estado tiene que encaminar sus esfuerzos a ganarle la clientela a la delincuencia organizada. En un esfuerzo corresponsable de sociedad y Gobierno; debemos procurarle a las nuevas generaciones las condiciones políticas, económicas y sociales adecuadas, para hacer más atractivo el camino de la legalidad, que el camino delictivo.

Es nuestra tarea y es nuestro deber el fortalecimiento de la cultura de la legalidad. Por ello, muy respetuosamente consideramos que en la próxima integración de los presupuestos de egresos de los tres órdenes de Gobierno, quizá, sería importante considerar la posibilidad de constituir fondos especiales para la promoción y fomento de la cultura de la legalidad, y la seguridad ciudadana.

Que contemple aportaciones de los tres órdenes de Gobierno; naturalmente, de recursos y bienes incautados al crimen organizado, de los empresarios y de las organizaciones de la sociedad civil, para destinarlos a la promoción más efectiva y de los inmensos valores ciudadanos que poseemos los mexicanos, al fomento de la participación comunitaria en el fomento de la seguridad y el rechazo de la ilegalidad.

Sin duda alguna, apreciamos mucho las contribuciones efectivas que se derivan de este foro y de esta convocatoria, de este diálogo; y estamos absolutamente seguros que todos transitamos convencidos que tenemos que demostrarle a nuestros hijos que el camino de la honestidad, de la honradez y del respeto a la ley, es el principal camino y es el mejor.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Les informo a los participantes de la mesa que sólo hay un registro más. Si alguien desea, por favor, me lo informa.

Enseguida tiene el uso de la palabra el contador público Zeferino Torreblanca, Gobernador Constitucional del Estado de Guerrero.

Tiene el uso de la palabra.

-GOBERNADOR ZEFERINO TORREBLANCA: Muchas gracias Secretario Blake.

Ciudadano Presidente de la República; distinguidas y distinguidos presentes todos.

No pretendo en mi breve intervención hacer ni un recuento de números alegres, ni lo que hemos hecho o dejado de hacer en Guerrero; ni tampoco pretendo ser repetitivo.

A mí me parece y, es obvio, que la sociedad espera que esta reunión no sea solamente una reunión preñada de buenas intenciones, sino lo que espera con toda sinceridad, son resultados claros para generar paz y estabilidad en nuestro país.

Efectivamente, usted ha subrayado en su intervención, señor Presidente, el tema de la corresponsabilidad, y en Guerrero, el Gobernador no tiene ninguna confusión sobre el particular. En Guerrero el único responsable de lo que pase o deje de pasar en Guerrero es el Gobernador del Estado. Y más allá de lo que establezcan las leyes, que muchas veces en mi estado riñen con la realidad, el tema de la seguridad es competencia sin importar el ámbito o resorte que establezca la propia legislación.

Tenemos que ser muy prácticos, porque la sociedad señala al mal Gobierno por parejo, sin importar en que cancha estamos o en qué lugar estamos.

Yo quiero hacer algunas precisiones sobre algunos temas que se han tocado aquí:

Primero. A mí me parece que tenemos que replantear cambios estructurales, por ejemplo, en la política social del país. El presupuesto, que no se convierta en la rebatinga a diario, los colores y etiquetas de partidos. Ya basta de presupuestos con color de partido que dejan medios hospitales y medias carreteras hechas. Ojalá y tuviéramos la inteligencia y la voluntad para hacer planteamientos, no solamente de un sexenio, sino planteamientos de mediano y de largo plazo, con estricto patriotismo y sentido de responsabilidad.

El tema, por ejemplo, de las políticas sociales asistencialistas contra las políticas generadoras de riqueza y de productividad. Preguntémonos, cuántos miles de millones de pesos se están canalizando, por ejemplo, al PROCAMPO y preguntémonos si el PROCAMPO sigue siendo un programa efectivo para el campo mexicano.

Por el contrario, el tema sustantivo en el combate a la delincuencia, entre otras cosas, reclama de un presupuesto más sólido, pero también requerimos hacer nuestra tarea en los estados. Solamente un dato. 80 por ciento del presupuesto del conocido RAMO 33 para los ayuntamientos, de infraestructura o de fortalecimiento municipal, es gastado en gasto corriente, valga la redundancia: en el pago de la luz, en el pago de otras actividades.

Sólo el 20 por ciento del gasto municipal de este RAMO 33 en materia de seguridad es empleado en temas estratégicos, para planeación de esta materia.

Y otro tema. Se habla y se dice todos los días en el discurso del tema de la educación. Es un discurso bien visto, bien hecho y repetitivo, pero que en los hechos tampoco da resultados positivos.

Y a lo que me quiero referir es lo siguiente: mientras no haya una revolución, verdaderamente, educativa, donde seamos copartícipes los Gobernadores y la estructura magisterial, seguiremos hablando y bordando en el desierto.

Y en la medida en que siga existiendo un enorme ausentismo de maestros, donde siga habiendo mucha corrupción, donde siga habiendo ventas de plazas, y donde siga habiendo estructuras añejas y caducas, la educación en nuestro país seguirá siendo letra muerta, si somos sinceros. Tenemos que trabajar a profundidad en esos temas.

Me queda claro que en esta misión y tarea tendríamos que dar una respuesta, y aprovechar que aquí está la representación política del país, con mayor o menor capacidad, reconocer con sinceridad y humildad qué podemos, qué no hemos hecho.

Por eso, en lugar de señalarnos y, tal vez, mañana salir algunos en los medios de comunicación, como los más avanzados y otros los más ignorantes, o lo más subdesarrollados; pongamos una reunión de trabajo, sin límite de tiempo, para hacer una evaluación de lo que hemos cumplido o no cumplido.

Pero no solamente para evidenciarnos, sino para saber por qué en algunos estados no tenemos la capacidad, y con humildad requerimos del apoyo solidario o subsidiario de otras entidades federativas, para aprender y para comprender.

Es un tema que da para profundizar en temas que no pueden estar ceñidos solamente a un estilo y una forma de Gobierno, sino, lo que hemos llamado nosotros, una ruta de navegación de largo plazo, que con humildad, con compromiso y con responsabilidad histórica asumamos cada uno.

Usted lo sabe, señor Presidente. Más allá de las poses, usted cuenta con la colaboración de mi Gobierno. Hay una absoluta coordinación. Hay fallas en coordinación y tenemos que seguirlas discutiendo. Porque no hay confianza, a veces, entre los niveles, y se dan y se siguen repitiendo.

Aunque el Gobernador del Estado presida las reuniones de coordinación con las otras esferas de Gobierno, y tiene toda la disposición, siguen habiendo esquemas oscuros que tenemos que trabajar en el diario para poder dar respuesta a la población.

Yo, insistiría, ojalá y tengamos una pronta reunión para poder hacer esta evaluación y reconocer cómo podemos avanzar. Los Gobernadores que vamos a entregar nuestra responsabilidad, hablo por el de la voz, por lo pronto, hago un compromiso público y serio de no entrometerme en los procesos electorales.

Lo digo con hombría y con madurez, y me voy a dedicar a sentar las bases para que los próximos gobiernos, el que decida el pueblo de Guerrero, sea su próximo Gobernador o Gobernadora, tenga bases más firmes de las que yo lamentablemente no tuve.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida tiene el uso de la palabra el licenciado Mario Marín, Gobernador Constitucional del Estado de Puebla.

Tiene el uso de la voz.

-GOBERNADOR MARIO MARÍN TORRES: Muchas gracias señor Presidente.

Amigas, amigos Gobernadores; señores del auditorio:

Como saben, en Puebla hemos logrado reducir los índices de la delincuencia, y esto lo debemos a tres puntos esenciales, que a continuación menciono:

Primero. Como ya se ha dicho aquí, más educación con contenidos que recuperen valores y principios a partir de la familia. En Puebla, en el sexenio que está por concluir, hemos creado 16 nuevas universidades, ubicadas en lugares estratégicos del estado, que le den oportunidades reales de estudiar a jóvenes de todas las clases sociales.

Segundo. Deporte, y como le consta al señor Presidente, que ha visto las unidades deportivas, más de 30 que hemos creado en Puebla, desde luego, con el apoyo Gubernamental-Federal, que le da entretenimiento sano a nuestra juventud.

Y tercero. Inversión en el campo. Cuando invertimos en el campo resolvemos muchos problemas, pero comentaré tres rápidos:

Primero. Disminuir la pobreza y la marginación de nuestra gente.

Segundo. Arraigar al campesino a su tierra y evitar que se vaya a otros lugares y que deje abandonada a la familia.

Y tercero. Quitarle sus razones y pretextos para delinquir. Y esto nos genera tranquilidad social.

En los tres casos, señor Presidente, hemos recibido el apoyo de su Gobierno, de sus colaboradores, y por eso los poblanos le damos las gracias. Es cuanto.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Tenemos un registro más.

Tiene el uso de la palabra el licenciado Félix Arturo González, Gobernador Constitucional del Estado de Quintana Roo.

Tiene el uso de la palabra, Gobernador.

-LIC. FÉLIX ARTURO GONZÁLEZ: Muchas gracias señor Secretario.

Señor Presidente de la República, licenciado Felipe Calderón Hinojosa; señoras y señores Gobernadores.

Expresar el reconocimiento de Quintana Roo al señor Presidente de la República por la voluntad política, y el esfuerzo que se realiza para combatir a la delincuencia en todas sus expresiones en nuestro Estado.

En particular señalo el buen desempeño del Ejército y de la Armada de México, que no han parado en esta importante tarea, señor Presidente.

Sin duda, coincidimos todos aquí en esta reunión, en lo que tiene que hacerse en materia de educación, en materia de deporte, como dijo el Gobernador Marín, generación de empleos, lavado de dinero, como también aquí lo comentó el Gobernador Marcelo Ebrard, impartición de justicia.

Pero quiero comentar que los tiempos actuales son oportunos para que muchos de estos planteamientos no se queden en las buenas intenciones, y que todos aprovechemos, todos los niveles de Gobierno, la coyuntura de que en las siguientes semanas se van a llevar a cabo la reuniones plenarias de los grupos parlamentarios de la Legislatura Federal, y que ahí podemos trabajar coordinados con nuestros legisladores para que, en el presupuesto 2011, se le ponga el acento que requiere la seguridad pública, y que se cuenten, en todos los niveles de Gobierno, con los recursos para ir avanzando a la velocidad y al ritmo que requiere esta que es la más alta prioridad en la Nación.

Considero en particular, que el Fondo de Aportaciones de Seguridad Pública y el SUBSEMUN, deben tener en este nuevo presupuesto un incremento sustancial y no sólo eso, sino que se revisen las reglas de operación, como aquí señaló el Gobernador Peña Nieto, de éstos fondos para que, por ejemplo, los municipios puedan incrementar su fuerza policiaca. Que esto no se permite actualmente en el SUBSEMUN.

Las reglas son muy claras en cuanto a nómina, por ejemplo, a personal, y esto limita a los ayuntamientos y también, por supuesto, a las policías estatales.

Y también considerando que venimos de dos años muy difíciles de crisis y que tenemos limitaciones económicas muy fuertes en las entidades y en los municipios, y que sin duda, con el apoyo de nuestros legisladores podemos salir adelante en ese tema tan importante.

Y también y por último. Recientemente en los Estados de la República se aprobaron las adecuaciones a las leyes locales, para que el Estado asuma más responsabilidades en la lucha contra el narcomenudeo. Sin duda, este es un paso necesario e importante para enfrentar este cáncer social.

Pero una vez más el principal reto para tener resultados positivos, es tener el financiamiento que nos permita tener lista la infraestructura, tanto humana como física, que se requiere para esta importante tarea.

Es el narcomenudeo, como todos sabemos, lo que ha generado la mayor parte de las acciones de violencia, de asesinatos que se han visto en el país.

Es cuanto, señor Presidente. Muchas gracias.

Y una vez más, el reconocimiento de Quintana Roo, a este esfuerzo que usted realiza.

Muchas gracias.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Me ha solicitado el uso de la palabra el licenciado Fidel Herrera, Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

-GOBERNADOR FIDEL HERRERA BELTRÁN: Conforme a los procedimientos de la Conferencia de los Gobernadores, queda ahora para la implementación de los acuerdos y de las reflexiones que se han tenido en esta importante Reunión de Evaluación y Fortalecimiento, su implementación.

A días del 21 de agosto y los dos años del Acuerdo por la Seguridad y la Justicia, su evaluación se vuelve también, un punto muy importante de esta reflexión. Y, desde luego, las líneas recomendadas por el Titular del Ejecutivo Federal, convocar en nuestros estados y en nuestras comunidades diálogos de esta naturaleza para provocar y concertar la confianza que requieren las instituciones de la sociedad; ir hacia el fondo en fortalecer las instituciones de seguridad, creando modelos policiacos que respondan a las nuevas condiciones y a una fase ulterior de la presencia del crimen organizado y no organizado, surgen como tareas inmediatas que en los mecanismos de CONAGO, su Comisión de Seguridad, su Comisión de Justicia, tendrán que dar como resultado lo que aparece ahora como un gran consenso, la creación de mandos policiacos únicos en cada entidad y, desde luego, el fortalecimiento de los recursos del Fondo de Seguridad, FOSEG, y la aplicación de los del SUBSEMUN, que pendientes estaban de los ejercicios anteriores, y que gracias a las gestiones del Secretario Técnico del Consejo de Seguridad están a disponibilidad de los estados. Queda una tarea que es inmediata: darnos resultados.

Es indudable que en nuestras comunidades hemos registrado como los consumos de drogas se han aumentando, y como las cadenas del narcomenudeo acechan en nuestras escuelas y se preparan para volver a clases, al tiempo que vuelven también, nuestros niños y jóvenes.

Es indudable que en la hora actual no puede quedar ningún tema como tabú, y que todos tenemos que analizarlos para encontrar las soluciones que nos reclaman los mexicanos.

Hay que hacer tareas relacionadas con la salud, con la educación, con el deporte, con la rehabilitación de adicciones y con la aplicación irrestricta de la ley, que es nuestra obligación y es la característica que la Constitución le concede a los poderes públicos, el uso monopólico de la policía para hacer prevalecer la ley; sí, con el alma, pero primero con la mano, con la razón y con la justicia.

Quedamos emplazados a cumplirle a la Nación. No hay más, no hay menos.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Muchas gracias Gobernador.

Enseguida, y para concluir esta Mesa de Diálogo, tiene el uso de la palabra el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos,
Segunda intervención del Presidente en el Diálogo por la Seguridad con Gobernadores
Muchas gracias.

Señoras y señores Gobernadores.

Más que unas palabras protocolarias de clausura, sí me gustaría comentar y esbozar, así sea provisionalmente, un punto de vista muy rápido, inicial, provisional, de las muchas y muy valiosas aportaciones y propuestas que ustedes han hecho en este tema.

Desde luego que comparto la idea de que necesitamos dar resultados y que la sociedad nos los está exigiendo a todos por igual, independientemente de los criterios competenciales que en materia legal o constitucional podamos tener. La verdad es que tenemos que responder. Y reitero mi convicción: o lo hacemos juntos, o no habrá respuesta posible que pueda satisfacer a los ciudadanos.

Comparto, también, en una afirmación elemental, de que con todo y el enorme tamaño de la problemática en México, los ciudadanos que quieren vivir en paz, que trabajan honestamente, que hacen su esfuerzo todos los días, que llevan a esos niños a la escuela, son y somos muchísimos, millones y millones más, que los que tienen sometidos o pretenden someter, más bien, a nuestras comunidades, y tenemos que descubrir la fuerza de esa realidad. Y esa fuerza estriba, precisamente, no sólo en la coordinación de los gobiernos, que es el valor que estamos buscando, sino estriba, también, en el valor de la ciudadanía y de las organizaciones que representan a la ciudadanía.

Un punto muy importante que creo que es materia de consenso, es la imperiosa necesidad del fortalecimiento institucional al que nos hemos referido. El Gobernador de Nuevo León decía que es urgente elevar la potencia de las policías locales, y totalmente de acuerdo. Y también coincido en la imperiosa necesidad de que esa elevación de fuerza, de potencia, ese fortalecimiento, vaya acompañado con las capacidades y recursos que se requieren hacer. Para lo cual yo quiero plantearles, de veras, la propuesta de que busquemos un entendimiento con los propios legisladores. Porque, en honor a la verdad, también, muchas veces los criterios de asignación de gasto salen como una resultante de los factores sectoriales interesados en las determinaciones del Presupuesto.

Por otra parte, sí se requiere, en materia presupuestal, un énfasis particular en el tema de seguridad, no sólo a nivel nacional y en el Presupuesto Federal. Por supuesto que, de hecho, lo ha habido y lo debe de seguir habiendo. Y no sólo un mayor apoyo para que se dé este fortalecimiento institucional a nivel local. Yo creo que debemos de encontrar la manera de que haya y que encontremos la manera de que eso vaya acompañado de un cumplimiento, por ejemplo, de los compromisos que tenemos.

Por ejemplo, el establecer estos Centros de Control de Confianza. Cuánto cuestan, cuánto cuesta pagarles a los polígrafos. Cuánto cuesta establecer sus instalaciones.

Si encontramos, por ejemplo, esas estimaciones y cómo verificar que se cumplan; porque es importante que los recursos se apliquen. Creo que podemos avanzar.

Cuánto necesitamos fortalecer a policías, que ya estén investigados, que estén, por lo menos mandos, corroborados en el Control de Confianza. Entonces, cuánto necesitamos pagarles para que, verdaderamente, estén trabajando para los ciudadanos. Hagámoslo bajo ese criterio.

Y también, me permito sugerir, respetuosamente, que a nivel local se den también readecuaciones internas, independientemente del tamaño de los presupuestos, porque, efectivamente, aquí se ha mencionado el Presupuesto Federal; que, efectivamente, hemos hecho un especial énfasis en fortalecer seguridad pública, particularmente porque queremos, necesitamos construir una nueva policía confiable, Federal. Hemos reasignado recursos hacia esta materia.

En materia local, yo creo que hay que hacer un esfuerzo similar, porque si bien se mencionaba aquí, hay un 34 por ciento de incremento nacional, que es todavía menor al incremento que se ha registrado en las entidades federativas entre 2005 y 2010, del volumen total de recursos; es decir, debemos no sólo, creo que vale la pena, no sólo responder a incrementos en seguridad pública, acorde con incrementos generales, sino buscar, incluso, mayores reasignaciones en esa materia.

Capacidad técnica, inteligencia, mayor armamento. Y tomo nota de las puntualizaciones que han hecho varios de los Gobernadores. Una necesidad muy importante, efectivamente, es enfatizar la política social, la política preventiva.

Creo que un reto que ha surgido el día de hoy es, qué vamos a hacer con esos jóvenes, la llamada generación Ni-Ni, que ni estudian, ni trabajan; y que son, efectivamente, el campo fértil que está, probablemente, atrás del potencial que están adquiriendo los criminales, no sólo para el crimen organizado que, efectivamente, los reclutan y los mandan por delante, literalmente, a morir. Porque es, precisamente, el grueso de la población que está falleciendo en los enfrentamientos entre delincuentes, y entre éstos con la autoridad; sino, también, para los delitos del orden común, que han crecido de manera exponencial, y que son cometidos por una población cada vez más joven.

Aquí se han hecho algunas propuestas puntuales que creo que vale la pena comentar. El tema de revisar el régimen legal del uso de drogas en México, como he señalado, está abierto en una democracia plural, como la tenemos los mexicanos, y es importante que las propuestas se den con seriedad y profundidad, aquilatando, en su justa dimensión, los argumentos.

Coincido en que las políticas de prevención del delito deben fortalecerse, y en ellas debemos incorporar a los ciudadanos. Yo, por ejemplo, veo que hay una enorme capacidad de organización social y cívica, ciudadana, en muchas entidades federativas.

Yo sugiero, respetuosamente, que utilicemos esa capacidad organizativa para que los ciudadanos mismos también se comiencen a organizar en rancherías, en comunidades, en cabeceras municipales, en barrios, en colonias, en ciudades. Tenemos que construir lo que algunos de ustedes dijo, esta inteligencia ciudadana, esta red de información cívica y ciudadana, que nos permita contribuir en la eficacia de la lucha contra el crimen.

Un gran consenso también, es el mando único estatal, que es el consenso del Consejo de Seguridad Pública. Sí, ya se instaló la Comisión que se acordó en ese Consejo. Ya se tiene un borrador que, no sé si se puso a disposición también de los integrantes.

-SECRETARIO JOSÉ FRANCISCO BLAKE MORA: Sí, señor Presidente.

-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Hay un borrador con, básicamente, dos opciones que estudian los integrantes de la propia Comisión. La inteligencia policial, el Presupuesto, son temas que he mencionado.

También el Gobernador de Baja California habló de prevención y combate al delito en sus distintas vertientes, de participación ciudadana, de actividades deportivas y recreativas, de desarrollo de educación, de la necesidad de profesionalizar al Ministerio Público y la procuración de justicia; la infraestructura penitenciaria también fue un tema que se comentó por varios de ustedes.

Efectivamente. De acuerdo con la propia tradición y legislación existente en México, hasta hace no muy poco tiempo, los centros penitenciarios eran centros estatales y ahí concurrían presos federales y estatales, por décadas, y no sé si por siglos, incluso. Hasta que se construyó el primer penal de alta seguridad en el Altiplano, en el Estado de México, comenzó esta vertiente de los penales nacionales.

Yo estoy de acuerdo que tenemos que hacer un esfuerzo mucho mayor y la Federación mucho más comprometida en ese empeño.

Pido, por ejemplo, que ojalá en el Congreso nos pudieran dar facultades, a la hora de la asignación presupuestal, para poder decidir, cuanto antes, la construcción de penales adicionales. Un proceso en el que ya estamos inmersos, pero que la regulación en materia de asignaciones y licitaciones, impugnaciones a las licitaciones, ha retrasado o puede retrasar, más bien, de acuerdo con el programa, estos penales. Sí podemos actuar, y nos permiten un margen de mucho mayor agilidad, creo que podremos llegar, si no a tiempo, porque estamos tarde ya en esta cita, sí con mayor prontitud a este tema.

El otro es el seguimiento de las acciones y mediciones puntuales. En honor a la verdad, es importante que la evaluación salga de contexto político-electoral, así lo asumo y lo comparto, pero que no se pierda.

Y yo los invito a que, de veras, nos evalúen los ciudadanos, fuera de criterios políticos y electorales; que los ciudadanos nos digan estás bien esto, estás mal en esto; vas avanzando en esto, no vas avanzando en esto; tu compromiso era éste, y lo cumpliste; o tu compromiso es éste, y no lo has cumplido.

Por eso, la importancia de que abramos este ejercicio a la sociedad y lo compartamos con los ciudadanos, con la opinión pública, con los medios de comunicación.

La Gobernadora Amalia García habló de la relación con Estados Unidos, lo hizo también el Gobernador de Sinaloa. Vamos a seguir exigiendo corresponsabilidad también de los americanos, que siguen siendo el primer consumidor de drogas en el mundo.

Y nuestro problema está muy asociado a que tenemos un vecino que es el principal consumidor, y que todos quieren venderle su droga a través de nuestra puerta o nuestra ventana.

Y que también son el principal proveedor de armas del mundo. Y un dato nuevo, que no mencioné, por cierto, es que en el 2004 en Estados Unidos se permitió ya la venta libre de armas, y ese ha sido el factor que les ha dado potencia, logística y armamento a los criminales. Y tenemos que seguir exigiendo que eso no ocurra.

Cortar flujos financieros. Ya hay una nueva disposición sobre el manejo de dólares, y vamos a presentar pronto una nueva estrategia contra el lavado de dinero, que implica también, les anticipo, disposiciones sobre el manejo de efectivo, para lo cual se necesita que ustedes la conozcan, y ojalá nos puedan ayudar a sensibilizar la imperiosa necesidad de que esto se concrete y que se establezca en ley.

El nuevo Sistema de Justicia Penal. Ayer lo dialogamos con los Ministros de la Corte, Consejeros, Procuradores locales, Magistrados locales. Es un problema serio en la medida en que se presente algún retraso, o en la medida en que se seamos poco cuidadosos en evitar fisuras o lagunas que propicien impunidad con el nuevo sistema.

De ahí la importancia de que, no sólo en la consideración presupuestal, sino en la operativa y, sobre todo, en las consideraciones de prioridad de las señoras y señores Gobernadores, a este tema lo elevemos jerárquicamente en nuestro rango de atención.

Porque, efectivamente, hay gran expectativa sobre el tema del nuevo Sistema de Justicia Penal, pero también puede constituir un tropiezo si no lo sabemos aplicar a tiempo, y aplicar bien.

Tomo, por supuesto, puntualmente, y aquilato en todo lo que vale el llamado del gobernador Moreira, de dejar atrás nuestras diferencias, enterrarlas, como dijo él, y trabajar unidos para restablecer la tranquilidad y la seguridad de las familias mexicanas.

De esto es básicamente de lo que se trata el construir una política de Estado, que esté por encima de diferencias, que sí tenemos, y que además, en honor a la verdad, también será muy difícil, y yo pienso que incluso no deseable, que desaparezcamos, sino simplemente que se conduzcan en el marco de respeto democrático.

Respeto que yo he ofrecido a todas y a todos por igual. Respeto también, que pido, que exijo, no sólo por mí, o por lo que sea yo, sino por las instituciones que todos representamos. De manera tal que, con mucho gusto, hay esa voluntad del Gobierno Federal de construir en común.

Porque el problema es así, de fondo. O lo enfrentamos juntos, y sabemos caminar hacia el mismo lado, o México estará en gravísimo peligro para las generaciones futuras, por la amenaza criminal. Es tiempo ahora. Y quiero decirle a todos los mexicanos que estamos a tiempo para enfrentar y para derrotar a la criminalidad.

Sé también el trabajo que se está haciendo y he recibido la propuesta que usted menciona para articular, precisamente, con mayor eficacia nuestros esfuerzos conjuntos.

Comparto, también, lo que se ha dicho por parte del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, de la importancia, del valor de la educación, de cómo proponernos una meta específica para dar un salto en materia educativa para esos jóvenes entre los 15 y los 25.

Y aquí, nuevamente, mi insistencia es: Yo me comprometo a explorar las capacidades presupuestales a nivel Federal, pero les pido que dialoguemos de manera ya más precisa con alguna Comisión, o con algunos de ustedes, para ver qué específicamente, qué fuente de recursos presupuestales podemos tener para financiar este salto, este cambio de dirección, incluso, en materia educativa.

Yo veo claramente que de aquí salen, por lo pronto, dos o tres, por lo menos, prioridades presupuestales. Fortalecimiento institucional, policíaco, ministerial; probablemente habrá que pensar en el Judicial, a nivel Federal y local.

Dos. Fortalecimiento educativo y de oportunidades deportivas y recreativas para los jóvenes.

Y tres. Me atrevería a decir, prevención y tratamiento de adicciones; es decir, asumir este problema como un problema de salud, con mucho mayor seriedad de lo que hemos hecho. Y vaya que hemos aumentado estos presupuestos, pero tenemos que hacerlo mucho más.

Si logramos generar en las señoras y señores diputados y legisladores la plena conciencia de estas prioridades, y la necesidad de relocalizar recursos presupuestales, o buscar nuevas fuentes de ingreso para financiar estas partidas, creo que todos saldremos ganando.

Y me permito sugerir que dejemos en manos, por ejemplo, de instituciones que evalúan la eficacia de los programas y las políticas públicas, para ver de cuáles podríamos, quizá, tomar algunos recursos para orientarlos a estos que, indudablemente, son de extrema prioridad.

También comparto el punto de vista del Gobernador de Chihuahua, de la importancia de generar la red de inteligencia civil. Fue usted quien lo mencionó. La investigación sociológica del comportamiento de pandillas y bandas criminales juveniles que, efectivamente, están en el centro de nuestra preocupación. Y una propuesta que habrá que valorar, igual, la hizo el Gobernador Moreira, de valorar la reparación del daño a familiares de las víctimas del crimen.

Afectar los flujos de recursos al crimen organizado, como dijo el licenciado Ebrard. Efectivamente, a eso va orientada la política contra el lavado de dinero que queremos compartir con ustedes. Detener el crecimiento a adicciones y de la violencia, y eso la política social hacia los jóvenes y educativa, especialmente, que con tanta insistencia se ha hecho.

Coincido con todos en que tenemos que generar más empleo. Este año ha habido buenos resultados: 565 mil nuevos empleos formales, netos, pero no bastan, dada la pérdida que tuvimos con la recesión internacional.

Pero, también, mi reflexión es ésta: El mejor estímulo que podamos darle a la inversión y a la generación de empleos en el país va a ser dar señales claras a los mexicanos y al mundo, y a los inversionistas de que estamos enfrentando el serio problema de seguridad.

Mientras el problema de seguridad, distorsionado o no, nítido o presa de desinformación o compulsión imputable a nosotros, siga siendo una variable que impacta la imagen de México, difícilmente podremos acelerar los índices de inversión y de empleo. Y creo que se puede corregir si trabajamos juntos a partir de ahora.

Me parecen muy interesantes las propuestas del Gobernador Toranzo, sobre todo, detectar y una legislación que castigue el espionaje y la infiltración, los llamados Halcones, creo que Nuevo León y San Luis ya han hecho avances en ese sentido, y creo que debemos avanzar en ello.

Los protocolos de instancias de seguridad. La verdad, amigas y amigos, parte del problema, según lo he visto, es que se han empalmado nuestras tareas. Es decir, se pudiera decir que el robo, el homicidio, el secuestro, la extorsión, son delitos de orden común. Ah, pero también estamos viendo claramente que se empalman porque cada vez incide más la presencia del crimen organizado, que es delito Federal. Y lo peor que nos puede ocurrir es que éste sea, perdónenme la metáfora futbolística, es que sea un balón que está contra nuestra portería, dentro de nuestra área, y que ninguno de los dos trate de atajarlo, porque no tenemos claridad, como dijo el Gobernador Toranzo, de a quién le corresponde.

Sé que eso pasa en nuestras cadenas de mando, allá abajo, en la operación. Que mientras, si es un asunto Federal o es local, finalmente el delincuente pasa por en medio de los dos, y afecta a la ciudadanía.

Yo creo que aquí tenemos que jugar todos a parar ese balón, entre los dos o entre los tres. Y de eso se trata: de que haya, por supuesto, más coordinación.

Comparto la idea de fortalecer el armamento de las corporaciones estatales. Le he dado instrucciones a la Secretaría de la Defensa para así hacerlo; y creo que lo que hay que hacer es acelerar los mecanismos, otra vez, de Control de Confianza, que nos aseguren que un arma de alto poder, que le damos a un elemento policiaco, se la estemos dando para cuidar a los ciudadanos, y no para cuidar a los delincuentes, como, de hecho, desgraciadamente llega a ocurrir.

Y ya he mencionado algunos cometarios del Gobernador Aguilar Padilla. Comparto con el Gobernador Granier Melo la idea de tener una estrategia para la frontera Sur. Efectivamente, es un punto logístico, clave, de los criminales.

Ahora la delincuencia organizada se ha desplazado también, sobre todo en materia de trata de migrantes, a los que secuestran y exaccionan; al tráfico de drogas, al tráfico de armas también, y sí requiere una atención y un impulso particular y especial.

Ya he compartido el tema de los CERESOS. Sí queremos hacer más CERESOS Federales, por lo menos una docena de ellos, que, quizá no sirvan a nuestras Administraciones, pero sí a los que vienen: Pero sí requeriré mucho mayor agilidad administrativa para poderlos poner en práctica. Estamos trabajando en ello.

Que el diálogo trascienda y se genere, se traduzca en resultados. Esa también es, no sólo mi propuesta y mi anhelo, sino mi compromiso, señor Gobernador Peña: Sí necesitamos que mañana mismo las comisiones que están, tanto en la CONAGO, como en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, funcionen.

Un paso que debemos dar, por ejemplo, es revisar cómo vamos en los compromisos del Acuerdo por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, porque cuando se cumplan esos dos años, la sociedad nos lo va a exigir, los medios nos van a hacer cuentas de lo que hacemos. Es mejor que nosotros trabajemos en estos días para ver cómo vamos en esos compromisos, y para cumplir o terminar aquellos que están, incluso, a punto de cumplirse.

Creo que es una manera de traducir en hechos, precisamente, este diálogo.

La otra. Es trabajar con la ciudadanía entidad por entidad federativa, para ver eso.

Ya he mencionado la parte de los recursos. Mi sugerencia respetuosa es que no sólo crezcan al ritmo o, lamentablemente, por debajo de lo que han crecido las transferencias a estados, sino que podamos hacer un cambio cualitativo dentro de los propios paquetes presupuestales que se aprueban en los Congresos locales, para darle a la seguridad, también a nivel local, la dimensión clave y de desafío que tiene para todos nosotros en el país.

Comparto, ya he dicho, la tarea de humanizar la frontera, como dijo el Gobernador Sabines; y, desde luego, la coordinación que hemos tenido, desde luego, con Chiapas en éste y con muchos otros temas. La clave es que sigamos actuando coordinados.

No quiero ya más abusar del tiempo de ustedes. Se me han escapado muchos temas que han mencionado, pero simplemente quiero asegurarles que estamos tomando nota puntual de cada uno de ellos, y les pido que actuemos en ese sentido.

Me sumo al reconocimiento que ustedes hacen al Ejército, a la Marina de México, a la Policía Federal, por la enorme valentía, valor que han tenido para enfrentar a criminales tan poderosos y tan cruentos, como son los que, por desgracia, asolan a nuestro país.

Qué bueno que hoy se refrende que nuestras Fuerzas Armadas tienen el respaldo de las instituciones de la República, porque ese respaldo es necesario para ellos, para las Fuerzas Armadas, para la Policía Federal.

Pensemos en los soldados, en los policías y en los marinos que están ahí, en el frente de batalla, oyendo todos los días reproches y señalamientos, cuando ellos están arriesgando la vida.

Y lo mismo, lo extiendo a los muchos policías estatales y municipales que han fallecido y que se han llevado, ciertamente, la peor parte, por parte de la criminalidad. Es necesario revalorar lo que hacen nuestra fuerza pública, los elementos policiacos de cualquier nivel y los elementos de las Fuerzas Armadas. Valorarlo socialmente y valorarlo, también, económicamente.

Ya he compartido la necesidad de que replanteemos, incluso presupuestalmente, estos temas, pero para ello necesito que lleguemos a acuerdos a nivel de Gobernadores y Presidente de la República o Secretarios de Estado del ramo, para poder, por lo menos, articular, en el Congreso de la Unión, la imperiosa necesidad de elevar los recursos para estos temas, que reitero: fortalecimiento institucional, policiaco, ministerial y judicial; educación media superior y superior, y prevención y tratamiento de adicciones, entre muchos, muchos otros.

Finalmente, refrendo y celebro que nos estemos poniendo de acuerdo para actuar juntos, que la palabra corresponsabilidad no sólo sea una palabra, así esté inserta en el artículo específico de la Constitución de la República, sino sea, verdaderamente, voluntad y un compromiso que cumplamos en hechos entre todos.

Yo espero, estoy seguro, confío, que a partir de ahora, a partir de la evaluación que hagamos de nuestros compromisos, y retomo lo que dijo el Gobernador Torreblanca, tal vez sí valga la pena hacer una evaluación de lo que hemos hecho y de lo que tenemos que hacer.

Quizá, valorémoslo, si, conforme al marco del cumplimiento de los dos años del Acuerdo por la Seguridad, que podamos decir a la sociedad con honestidad: esto hemos hecho, esto falta por hacer.

Pero, en cualquier caso, confío, insisto, en que esto pueda ser el inicio de una nueva época, que le dé a los mexicanos la esperanza en que México será mejor y será más seguro, como yo estoy seguro que será mejor y será más seguro; y nos dé a los Gobernantes nuevamente la confianza, nos permita recuperar la confianza que, con toda razón, los ciudadanos pierden cada día que no ven en nosotros los resultados a los que tienen absoluto derecho.

Les agradezco mucho su participación.

Y seguiremos trabajando por el país y por cada una de las entidades federativas.