5 jul. 2009

Aprovechar el tiempo

Cómo aprovechar el tiempo
Publicado en El País Semanal, 05/07/2009;
Organizarse, ordenar, pararse a reflexionar y encontrar espacios para el disfrute y el ocio son la mejor garantía para ganar la partida al reloj.
Si realizáramos un ranking de las frases que más pronunciamos en la actualidad, en los primeros puestos seguro que encontraríamos la de “no tengo tiempo”. Si este mismo análisis lo hubieran llevado a cabo con nuestros abuelos, esta queja no la habríamos encontrado como una de las primeras. Y sería bonito pensar que vamos a superar esta fase de obsesión por el reloj y que en las próximas generaciones esta lamentación por la escasez de tiempo volverá a desaparecer.
Sólo tenemos una vida, y desaprovecharla nos da pánico. Vivimos con una sensación de fondo de que quizá podríamos aprovechar más el tiempo, que podríamos estar haciendo más cosas, que podríamos llegar más lejos. Nos sentimos culpables si el tiempo no es “productivo” o “rentable”.
El tiempo improductivo nos pesa, y no sólo en el terreno laboral, sino incluso en nuestros espacios de ocio. Las vacaciones son un buen ejemplo; más que saborearlas, las convertimos en productivas de alguna forma: para dar una imagen ante los demás, para acopiar recuerdos y fotografías para el futuro…, para algo más que el simple disfrute.
Les propongo reflexionar sobre nuestro tiempo con el siguiente cuento:
“Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno, y las condiciones de trabajo, mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel.
El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles.
–Te felicito, sigue así –dijo el capataz.
Animado por estas palabras, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó temprano.
A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.
–Debo de estar cansado –pensó. Y decidió acostarse con la puesta del sol.
Al amanecer se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.
Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando y a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento. El capataz le preguntó:
–¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?
–¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles”.
Es obligatorio que paremos y afilemos nuestra hacha. La forma de hacerlo es conociendo las trampas en las que solemos caer por culpa de esa sensación de falta de tiempo.
Trampa 1: correr
La rapidez, que es una virtud, engendra un vicio, que es la prisa (Gregorio Marañón)
Los humanos somos tan inocentes que nos llegamos a creer que si corremos podremos llegar a todo lo que nos hemos propuesto. Incluso queda bien correr y decir “estoy muy ocupado, no tengo tiempo, tengo prisa”. De hecho, si alguien dice que le sobra tiempo, empezaremos a sospechar que no trabaja mucho, que no es muy normal.
Lo lamentable es que en aquellos casos en que no queremos correr, los demás nos contagian. Tendríamos que apearnos todos a la vez de las prisas. La gran mayoría de mis alumnos de primero de la licenciatura de Psicología son jóvenes de unos 18 años que, obviamente, están estudiando la carrera porque quieren ejercer como psicólogos. Sin embargo, entre mis alumnos hay unos pocos que son personas más mayores, de entre 30 y 50 años. Las motivaciones de esta minoría son muy distintas. Cuando hablo con ellos me comentan que estudian psicología por placer. A medida que avanza el curso, cada vez los veo más estresados, y al preguntarles el porqué de su estado, me suelen comentar que es el ambiente del resto de compañeros jóvenes lo que les genera estrés. Entran en la universidad para aprender y disfrutar, pero acaban preocupados por las notas. Ellos no tienen ninguna prisa por acabar, pero terminan teniéndola al igual que el resto de los estudiantes. Y con esas prisas, sus ilusiones iniciales de disfrutar se ven truncadas. El río de las prisas los arrastra a ellos y a todos.
Trampa 2: eliminar actividades gratificantes
El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento (Victor Pauchet)
El día tiene 24 horas, así que como no podemos alargarlo recortamos la lista de cosas por hacer. Desgraciadamente, las que eliminamos son las actividades no productivas, es decir, las placenteras. Y pensamos que si nos queda algún hueco ya iremos a tomar un café con nuestro amigo o nos daremos un paseo, lo cual al final no sucede nunca.
No somos conscientes de que si vamos eliminado lo que realmente nos gusta, nuestro estado de ánimo se resentirá y nos influirá negativamente en nuestra productividad. Tener nuestra hacha afilada para poder cortar muchos árboles significa, entre otras cosas, tener un buen estado de ánimo. Y lo más peligroso es que si dejamos de hacer lo que nos gusta, al final no nos gustará hacer nada.
Entre las actividades gratificantes que eliminamos es usual encontrar el ejercicio físico. Los gimnasios viven de las personas apuntadas que tienen el firme propósito de ir, pero que por falta de tiempo no acuden nunca. Tener una hacha afiliada significa también estar en buen estado físico. Si eliminamos el ejercicio físico porque nuestro trabajo no nos deja suficiente tiempo para él, paradójicamente también acabaremos produciendo menos.
Trampa 3: No hacer un hueco para ordenar y planificar
No hay como el orden para enseñar a ganar tiempo (anónimo)
Recordemos las últimas palabras del leñador: “¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles”. Estamos demasiado ocupados trabajando para parar y ordenar. Y el orden es imprescindible para optimizar nuestro rendimiento.
Las madres nos solemos asombrar de cómo pueden las guarderías manejar a tantos pequeños, cuando nosotras sólo con los nuestros tenemos tanto trabajo.
Fijémonos cómo suelen organizar el tiempo: cada actividad tiene tres partes muy marcadas: 1) preparación, 2) desarrollo de la actividad, y 3) recoger. En nuestro trabajo, en nuestra vida, la parte dedicada a recoger muchas veces nos la saltamos para pasar directamente al siguiente punto de la lista de cosas por hacer. Y es muy importante ordenarlo todo si queremos ser realmente productivos. Los beneficios del orden no hace falta ni nombrarlos: ¿cuántos ratos hemos perdido por papeles traspapelados?
Tener en cuenta las tres fases también es imprescindible cuando planificamos el día. Normalmente no somos muy buenos calculando el tiempo, y por eso siempre nos frustramos cuando no logramos tachar todas las tareas de la lista. Cuando calculamos, no somos conscientes de las tres fases, sólo pensamos el tiempo que nos va a llevar realizar la actividad, pero no computamos el tiempo de preparar y recoger. Ser conscientes de que cualquier actividad requiere de estas tres fases nos hará ser mucho más realistas cuando calculemos nuestro tiempo.
Cuando planificamos, solemos ser muy optimistas y no pensamos que vamos a tener imprevistos. Y los imprevistos es lo más previsible que existe. No solemos prever que quizá cuando subamos al coche tendremos que ir a poner gasolina, que hoy recibiremos algunos e-mails urgentes, que nos llamarán del colegio de nuestro hijo porque tiene fiebre.
Tenemos que planificar la jornada de una forma que nos quede el día muy holgado para dejar espacio a los imprevistos. Cuando vamos al médico, siempre tenemos que esperar. Si preguntamos, nos explican que necesitan más tiempo por paciente y que además hay urgencias que se cuelan. Hasta aquí se entiende; lo que es más difícil de comprender es que si siempre hay urgencias y siempre se necesita más tiempo por paciente, ¿por qué los que realizan las programaciones no lo tienen en cuenta cuando nos dan hora para la cita? Igual que ellos deberían dejar tiempo para las urgencias que seguro aparecerán, nosotros, cuando calculamos nuestro tiempo, debemos pensar que indudablemente nos surgirán imprevistos.
Trampa 4: no parar
para reflexionar
El tiempo de la reflexión es una economía de tiempo (Publio Siro)
Si el día no nos llega para cumplir todas las obligaciones, o nos llega pero a costa de nuestro bienestar, está claro que nos hemos de parar a reflexionar sobre qué obligaciones eliminamos.
En los seminarios sobre este tema, cuando les propongo a los asistentes que eliminen obligaciones de su agenda, la respuesta inmediata es: “¡imposible!”. Algunas personas se quedan encalladas en este “imposible”, pero otras van más allá. Y entonces empiezan a reconocer que algunas obligaciones son en realidad autoexigencias. No es fácil llegar a esta conclusión.
Una de las autoexigencias que “desde fuera” se ve más clara es la obsesión por la limpieza. Existen muchas mujeres (porque es una obsesión más típica del sexo femenino) que no viven porque limpian. Se exigen tener la casa sin una mota de polvo. Y les resulta imposible romper esta absurda autoexigencia. Nosotros aunque quizá no tengamos autoexigencias tan claras, seguro que si nos analizamos bien a fondo y somos sinceros, también las podremos encontrar.
Todos tenemos autoexigencias diferentes, pero algunas son bastante comunes. Por ejemplo, nuestro afán por quedar bien con los demás. Y ésta es la que nos lleva a no saber decir que no y a añadir más obligaciones en nuestro largo listado. Sólo reconociendo qué obligaciones son en el fondo autoexigencias podremos empezar a ganar tiempo para construir días más holgados y calmados.
Intentemos no caer en todas estas trampas y, sobre todo, no esperemos que esta sensación de falta de tiempo que caracteriza a la sociedad actual la superen futuras generaciones, superémosla nosotros.
Pararse a reposar
Películas con mucho tiempo
‘El náufrago’, de Robert Zemeckis.‘El gran silencio’, de Philip Gröning.‘Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera’, de Kim Ki-duk.‘Un buen año’, de Ridley Scott.
Libros
‘Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva’, de S. R. Covey. Paidós. Barcelona, 1997.‘El respirar de los días’, de J. M. Esquirol. Barcelona. Paidós, 2009.‘Aprender a organizar el tiempo’, de LL. Casado. Barcelona. Paidós, 2002.
Música
Seis horas de música donde parece que el tiempo no existe: ‘Cuarteto de cuerda II’, de Morton Feldman.
El estrés y el tiempo
Shirley MacLaine pronunció una frase sobre la que se puede reflexionar: “Conciencia del tiempo es igual a estrés y agotamiento corporal y emocional”.El estrés no lo provocan las actividades que realizamos, sino la falta de tiempo para llevarlas a cabo. Cualquier actividad, por problemática o difícil que se nos presente, si tenemos tiempo de sobra para realizarla, no nos angustiará. Al disponer de tiempo, podemos dividir la actividad en múltiples trocitos pequeños fáciles de superar. Si carecemos de tiempo, la veremos como un bloque, una enorme montaña a la que nos va a costar subir. En definitiva, el tiempo es la variable clave de nuestro bienestar.

Paramilitares: Los matazetas

"Somos el nuevo grupo matazetas y estamos en contra del secuestro y la extorsión y vamos a luchar contra ellos en todos los estados por un México más limpio"
Cárteles escalan al terrorismo paramilitar
Nota de Doris Gómora
El Universal Domingo 05 de julio de 2009
Autoridades militares de EU advierten que los narcotraficantes han cambiado la estrategia de la mafia tradicional por las tácticas guerrilleras, por lo que llaman a aplicar planes de contrainsurgencia
El Instituto de Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos, dependiente del Pentágono, alerta sobre el crecimiento de grupos paramilitares en México, algunos de los cuales son usados por cárteles del narcotráfico para dominar territorios y retar al Estado, además de ubicarse como parte de “la tercera generación del crimen”, por lo que el gobierno de EU debe modificar su estrategia contra el narcotráfico y cambiarla por la de contrainsurgencia.
“Se está observando una transición, del gangsterismo tradicional de asesinos a sueldo, a terrorismo paramilitar con tácticas de guerrilla”, indica el reporte titulado La narcoinsurgencia de México y la política antidrogas de Estados Unidos, elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos, el cual es el encargado de proporcionar análisis al Departamento de Defensa de EU sobre seguridad nacional y geoestrategia.
Desde Cancún, el 30 de junio, un grupo paramilitar autodenominado Los Matazetas se dio a conocer mediante un video y una carta, adjudicándose el asesinato de tres presuntos zetas, como forma de vengar los secuestros y abusos de que fueron objeto por parte de ese grupo delictivo, pero afirman que apoyan la política antinarco del presidente Calderón.
En una carta, el nuevo grupo paramilitar indica: “En lo personal quiero manifestarle al señor presidente Felipe Calderón Hinojosa que admiramos el valor y la entrega que ha dado al combate a la delincuencia; así mismo quiero manifestarle que somos un grupo que se ha levantado en armas en contra de Los Zetas, que somos gente a quienes nos han secuestrado a nuestras familias y que dentro de nuestro grupo hay muchas personas que ni por su mente pasó el usar un arma en contra de nadie”.
Sugieren la contrainsurgencia
En tanto, el reporte alerta al gobierno estadounidense que no será fácil, pero para enfrentar esta nueva faceta “una útil analogía sobre este asunto podría ser una exitosa contrainsurgencia, en la cual el uso de la fuerza debe ser integrado a la perfección dentro de un gran esquema de programas políticos, militares, diplomáticos y económicos, con lo cual se refuerza uno al otro, en lugar de competir con o minar al otro”.
Tácticas más violentas
Los cárteles mexicanos, refiere el estudio, están empleando fuerzas paramilitares privadas, usan armas avanzadas y son reconocidos por su brutalidad, siendo Los Zetas los más conocidos. Son considerados por oficiales de EU como el ejército privado de México, “tecnológicamente más avanzado, sofisticado, y violento”.
Hal Brands, autor del análisis, destaca en el reporte: “La brutalidad de grupos como Los Zetas, y su habilidad para explotar publicitariamente esto, permite a los carteles dominar la información. El gobierno mexicano debe confrontar este aspecto si aspira a redirigir la actual sensación de inseguridad publica”.
En los últimos años, agrega, pero especialmente desde 2006, México ha experimentado un incremento acelerado de violencia “como parte de lo que debe ser descrito como una multinarcoinsurgencia; los bien financiados cárteles están haciendo una guerra contra el gobierno, y otra para controlar los corredores de droga hacia Estados Unidos”.
Tercera generación
Los grupos paramilitares de México, de los cárteles y de otros particulares, explica, se ubican, como ocurre en otros países, como parte de la “tercera generación”: son más grandes, complejos y poderosos que las pandillas callejeras, porque usan la violencia y la intimidación para debilitar las instituciones y corromper a la autoridad del Estado.
“Los Zetas y otros paramilitares tientan a los soldados a cambiar de lado, ofreciendo salarios por arriba de 3 mil dólares a la semana (en comparación con los mil 100 dólares por mes, aproximadamente, que ganan la mayoría de los miembros del Ejército)”, se menciona.
El rompimiento de la autoridad gubernamental toca una de las implicaciones de largo plazo en la narcoinsurgencia en México: la posibilidad de que esto encamine a lo que un experto denomina como “la descomposición del Estado”, agrega el informe.
Considera que en el estado actual, “las instituciones políticas y gubernamentales simplemente no están suficientemente fuertes para apoyar una vigorosa estrategia contranarcóticos”.
Al respecto, refiere que grupos paramilitares de México son sospechosos de montar incursiones armadas a lo largo de la frontera para proteger cargamentos de droga, “como el ex oficial del Departamento de Estado Ray Walser señalaba: desde la Revolución Mexicana la violencia en México no representaba un desafío tan inquietante para la seguridad de Estados Unidos”.
El reporte apunta que los apoyos de EU a la Iniciativa Mérida son sólo paliativos, al enfocarse en la interdicción, policías, medidas de seguridad con tratamientos domésticos y programas de prevención, poniendo poca atención a problemas estructurales como la corrupción de oficiales y el gran consumo de droga en EU.
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Ejecutan a tres los “mata Zetas”
Corresponsales El Universal Viernes 19 de junio de 2009
En el interior de una camioneta abandonada en un fraccionamiento residencial en Cancún, Quintana Roo, fueron localizados los cuerpos de tres hombres, esposados y con bolsas de plástico en la cabeza
En el interior de una camioneta abandonada en un fraccionamiento residencial en Cancún, Quintana Roo, fueron localizados los cuerpos de tres hombres, esposados y con bolsas de plástico en la cabeza.
Junto a los restos había un mensaje con la leyenda: “Somos el nuevo grupo mata Zetas y estamos en contra del secuestro y la extorsión, y vamos a luchar contra ellos en todos los estados por un México más limpio”.
La camioneta Liberty, color gris, con vidrios polarizados, circulaba con un permiso especial expedido en Oaxaca, a nombre de Saúl Armando Yam.
En la ciudad de Chihuahua un comando asesinó al coordinador operativo de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, Raymundo Segovia Pallares, que viajaba en una patrulla. El atentado contra el agente, también escolta de su jefe, fue a una cuadra de las oficinas de la corporación policiaca. En otros municipios de Chihuahua se reportaron ocho homicidios relacionados con la delincuencia organizada, una de las víctimas era una adolescente de 17 años de edad.
La violencia también dejó tres muertos en el estado de México; en Ecatepec, la víctima fue identificado como Juan Ramos Sánchez, policía judicial del DF y en Chimalhuacán, frente a un centro nocturno fueron acribillados a balazos dos hombres aún no identificados.
En otro caso, la tarde del jueves, Amado Rocha Rocha y su hijo Cristian Rocha Valdés, de 16 años fueron ultimados en el interior de su negocio, en Guamúchil, Sinaloa.
En Uruapan, Michoacán, un hombre fue asesinado de seis balazos de grueso calibre, en la espalda y cabeza. En 48 horas ocurrieron una decena de homicidios en esta ciudad.
Otras cuatro víctimas de la guerra entre bandas delictivas se reportaron en Guerrero; una en el municipio de Pilcaya, otra en Chilpancingo y dos en la municipalidad de Zirándaro de los Chávez.
El miércoles, al filo de las 23:00 horas, se reportó un choque de dos vehículos a la altura del fraccionamiento La Forestal, de la ciudad de Durango. Cuando los involucrados y un agente de tránsito dirimían el incidente fueron rafagueados.
Los pistoleros huyeron rumbo a la carretera Durango-Parral, para después tomar la carretera Durango-Mazatlán. Justo en esta última, un jetta negro choco con el muro de contención, y como traían granadas explotó muriendo sus dos ocupantes. (Con información de Adriana Varillas, Mónica P. Hernández, Rafael Rivera, Juan Cervantes, Luis Carlos Cano y Javier Cabrera)
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La democracia pendiente

La democracia pendiente/Jorge Ramos
Reforma, 5 julio 2009
La crisis política en Honduras tuvo su origen en el temor de muchos hondureños de que su país se convirtiera en otra Venezuela. Cierto o no, eso desencadenó el derrocamiento de un Presidente. Tenían miedo de que Manuel Zelaya buscara reelegirse de una manera ilegal y que Honduras tuviera un gobierno autoritario. Y lo echaron.
Éstas son las conclusiones que saqué tras una conversación desde Tegucigalpa con el presidente interino de Honduras, Roberto Micheletti. La solución -sacar a Zelaya con los militares y no con un juicio- aisló a Honduras del mundo y fue vista por la ONU y la OEA como una flagrante violación a la democracia. Micheletti no ha sido reconocido como Presidente por ningún país.
Cuando le comenté sobre estos temores de los hondureños al depuesto presidente Manuel Zelaya, me dijo en una entrevista desde Panamá que esos miedos no justificaban un golpe de Estado. Él sigue insistiendo en que nunca buscó reelegirse. Sin embargo, la actual crisis en Honduras sí resalta, al menos por contagio, la enorme tensión que está causando la ola de reelecciones en América Latina.
Imagínate esto. Se está jugando la final de un torneo de futbol y, de pronto, uno de los equipos dice que en lugar de 90 minutos quiere alargar el juego para que dure 135 minutos o hasta que ellos quieran. Absurdo. Ilógico. Abusivo. Antidemocrático. Bueno, eso mismo está pasando en varias naciones de América Latina.
A la mitad del partido, algunos presidentes latinoamericanos están cambiando las reglas del juego para eternizarse en el poder. Y como tienen todos los recursos del Estado a su disposición, y la atención de los medios de comunicación, han tenido éxito en sus maniobras para realizar consultas populares y cambiar la Constitución a su favor.
El caso más claro es el del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien en 1998 prometió que entregaría el poder en cinco años. Mintió. Ya lleva el doble y amenaza con amarrarse a la Presidencia muchos años más.
Pero la reeleccionitis ha tocado a varios presidentes más. El presidente de Ecuador ya se reeligió. El presidente de Bolivia podría reelegirse a finales de año. El presidente de República Dominicana podría regresar al poder luego de cuatro años fuera. Al presidente de Nicaragua le gustaría que hubiera reelección en su país: "Si Dios me da vida, aceptaría ser Presidente o Primer Ministro". Y el presidente de Colombia está considerando lanzarse para un tercer periodo en el poder.
¿Acaso no hay jóvenes lo suficientemente capaces en Venezuela, Ecuador, Bolivia, República Dominicana, Nicaragua y Colombia que pudieran reemplazar a los actuales presidentes? Desde luego que sí. "Si nos dejan", como dice la canción.
El problema para nuestras democracias latinoamericanas es cuando estos presidentes se consideran indispensables. Y es tan grave cuando lo hace un presidente de izquierda -como Chávez- como cuando se trata de un presidente de derecha -como Uribe.
El escritor peruano Mario Vargas Llosa es quien ha denunciado este fenómeno de la manera más clara. Él le dijo a una estación de radio colombiana que sería "lamentable" que Uribe buscara un tercer gobierno. Y luego criticó a todos. Dijo que las reelecciones son un nuevo "deporte" para los presidentes de América Latina.
En Latinoamérica todavía existe la falsa idea de que el ganador de las elecciones se convierte en todopoderoso, como si se tratara de un tlatoani azteca o de un virrey español en la época de la Conquista. Muchos presidentes, luego de ganar las votaciones, creen que pueden actuar por encima de la ley y hacer de la Constitución un espagueti. Y eso no es así. Eso es dejar pendiente la democracia.
"Las elecciones solas no crean una verdadera democracia", le recordó hace poco, en El Cairo, el presidente Barack Obama a los líderes del mundo árabe. Y es cierto. Además de realizar elecciones multipartidistas
, las verdaderas democracias son justas, respetan los derechos humanos y las libertades individuales, y, sobre todo, entregan el poder exactamente cuando se comprometieron a hacerlo. Ni un minuto después.
Estados Unidos puede ser muy criticable por la manera en que en el pasado ha actuado con otros países. Basta un ligero repaso de sus invasiones e intervenciones en la historia reciente de América Latina. Pero hacia dentro, Estados Unidos ha sido un fiero defensor de su democracia.
Desde su fundación en 1776 siempre ha existido un pacífico y ordenado cambio de poder de un Presidente a otro. No ha habido un solo golpe de Estado. Y ningún presidente norteamericano se atrevería a cambiar las reglas del juego democrático a la mitad de su mandato.
"A mí me encantó ser Presidente", dijo hace poco Bill Clinton al diario The New York Times. "Pero tenemos un límite constitucional y yo sabía eso desde un principio".
Jamás se le hubiera ocurrido a Bill Clinton proponer un cambio a la Constitución, a la mitad de su mandato, para quedarse a un tercer periodo presidencial.
Desafortunadamente no se puede decir lo mismo de las aún frágiles democracias latinoamericanas. Mucho se ha logrado, es cierto, al dejar atrás la época de las dictaduras, los caudillos y las siete décadas en el poder del PRI mexicano. Pero el peligro de regresar a gobiernos autoritarios sigue latente.
Si nuestros presidentes elegidos democráticamente empiezan a jugar al dictador, perderemos todo el terreno ganado durante décadas. Me gustan los juegos de futbol de 90 minutos y los presidentes que se van cuando les toca irse. Lo demás huele a trampa

Bernard Madoff

¿Caerá la fruta podrida del árbol de Madoff?/Reportaje
Tras la condena al estafador, las pesquisas se centran en su entorno
SANDRO POZZI - Nueva York -
El País, 05/07/2009;
Picaron el anzuelo a miles. Les atraía el dinero fácil y la exclusividad del club creado por Bernard Madoff. Ahora, en cambio, los afectados por el mayor fraude de la historia de Wall Street no se dejan impresionar con la ejemplar sentencia dictada contra el pez gordo de la trama. ¿Quién más es culpable?
El juez Denny Chin impuso el lunes a Bernard Madoff una condena de 150 años de prisión. Una sentencia récord. Pero el más grande de los villanos financieros no fue sometido a una instrucción que le forzara a revelar sus secretos. El juez Chin se conformó con una declaración de culpabilidad y Madoff se confesó único autor de una estafa valorada en 50.000 millones de dólares (35.000 millones de euros).
Nadie, ni siquiera Chin, se cree a estas alturas que el condenado actuara solo. Los investigadores tampoco se conforman con que pase el resto de su vida en la cárcel. Ahora intentan desenmascarar a los que pudieron ayudarle a mantener viva una estafa que duró tres décadas. El cerco se estrecha entorno a una decena de personas muy cercanas a Madoff.
Las primeras son sus empleados más leales. Hasta la fecha, sólo se presentaron cargos criminales contra el contable, David Friehling. Pero en ese círculo de colaboradores destaca Annette Bongiorno. Ella trabajó para la firma durante más de cuatro décadas. Se presentaba como una secretaria. Pero se sospecha que, junto a su marido, captaba pequeños clientes mientras Madoff utilizaba sus encantos en los campos de golf en Palm Beach para atraer a las grandes fortunas.
Pasó inadvertida mientras el imperio financiero se venía abajo. Hasta que en marzo fue captada por las cámaras de la cadena de televisión Fox de fiesta en un club en Florida, donde tiene una lujosa casa en Boca Ratón (valorada en 1,1 millones de dólares). Además, posee una propiedad en Long Island (de 3,6 millones), dos Mercedes y un Bentley. Demasiado para una secretaria. Su oficina estaba a unos pasos de donde Bernard Madoff construyó la colosal estafa. De acuerdo con las informaciones que maneja el fiscal, dos de los asistentes de Bongiorno describieron como les instruyeron en la firma para recopilar la información que se utilizaba y vestir de legitimidad los informes que se entregaban a los clientes.
No actuaba sola. Hay otro veterano empleado bajo sospecha: Frank DiPascali, como Bongiorno, criado en Howard Beach, el barrio de clase media en Queens donde creció Bernard Madoff. La lista de inversores que manejan las autoridades revela que algunos de los afectados vivían en la misma dirección que los dos empleados, o muy cerca. Pero ambos niegan estar al corriente de la trama, o haber cometido irregularidades.
El segundo cerco de la investigación envuelve a la familia. ¿Qué papel desempeñó Peter Madoff, el hermano del condenado? ¿Y sus hijos, Andrew y Mark? ¿Y su sobrina Shana Madoff?
Andrew y su hermano Mark -desde que estalló el escándalo en diciembre no hablan entre ellos, según cuentan círculos financieros- trabajaron toda su vida para la firma creada por su padre y por su tío. En la parte lícita, esgrimen sus abogados. Pero las autoridades se preguntan cómo es posible que ignoraran que un fraude mayúsculo se fraguaba a su lado. Pero ni el fiscal ni los reguladores los tienen en cuenta, sólo se les nombra en varias demandas privadas.
Al margen de las sospechas parece quedar Ruth Madoff, esposa del estafador. Antes de la sentencia renunció a reclamar activos por valor de 80 millones que estaban a su nombre. Los investigadores no tienen evidencias suficientes que demuestren que ayudara a su marido.
El tercer círculo de las pesquisas atañe a los fondos que alimentaban la trama. Ahí es difícil separar a los que participaron en el fraude de los que optaron por no hacer más preguntas de las debidas. Cuatro nombres podrían ayudar a reconstruirla: Maurice Cohn, su hija Marcia y Robert Jaffe, de Cohman Securities, y el prominente gestor de fondos californiano Stanley Chais.
Durante décadas, hicieron negocio
con Madoff a cambio de suculentas comisiones. Las relaciones entre Cohman y Madoff eran tan estrechas que, según los reguladores, compartían la misma recepción, fotocopiadoras y aseos. Es más, Bernard y Peter Madoff aportaron prestigio a la firma al comprar la mitad de su capital, a cambio de gestionar el dinero.
Madoff era la fuente de entre el 64% y 91% de los beneficios de Cohman. No son los únicos inversores que, al igual que Chais, retiraron el dinero de la firma antes de que se destapara el fraude. Unos, como el Santander, pactaron ya un remedio para compensar a las víctimas y evitar un juicio. Otros, como Fairfield Greenwich, Carl Shapiro, Ezra Merkin, Ascot Parteners y Jeffrey Picower, se enfrentan a multimillonarias demandas.
Todos dicen ser víctimas, no colaboradores. Aún así, se preparan. El reputado gestor de fondos neoyorquino Ezra Mekin decidió esta semana poner en venta su colección de arte, valorada en 310 millones, para pagar a los clientes que se le echan al cuello. El fiscal Andrew Cuomo le acusa de haber canalizado 2.400 millones hacia Madoff sin que sus clientes lo supieran.
Hasta la fecha, sólo se ha probado 13.200 millones del total defraudado. Pero la red es tan compleja, que apenas se recuperó una décima parte, 1.225 millones de los que una quinta parte corresponden al desembolso del Santander. Irving Picard, el encargado de supervisar el proceso de liquidación de Madoff, espera recuperar 2.470 millones más.
Dos días después de conocerse la suerte de Madoff, Picard anunciaba que ya se habían comprometido 231 millones de lo recaudado a pagar a 543 inversores defraudados. Es decir, la compensación media fue de 425.500 dólares. En mayo se anunciaron 61 millones. El plazo para que los afectados pudieran reclamar pérdidas por la estafa venció pasado el jueves. La otra dificultad será repartir el dinero.

Drogasl ilícitas

Drogas ilícitas y diplomacia ciudadana/Juan Gabriel Tokatlian, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de San Andrés, Argentina
EL PAÍS, 04/07/2009;
Resulta notorio que la “guerra contra las drogas” -fuertemente influida por el prohibicionismo- es costosa y contraproducente. Aunque Naciones Unidas asegure que el problema va superándose, los datos objetivos muestran que empeora. Recientemente, en marzo, la ONU realizó un balance de la década de la lucha antinarcóticos que proclamó en 1998: al tiempo que numerosos representantes gubernamentales reafirmaban las virtudes de las políticas aplicadas, las voces de muchas ONGs, expertos y movimientos sociales enfatizaron el fracaso del régimen global antidrogas vigente.
Este régimen pretende eliminar por medios represivos el cultivo, la producción, el procesamiento, el tráfico, la distribución y el uso de sustancias psicoactivas declaradas ilegales. Cabe subrayar, sin embargo, que la prohibición subyacente al actual régimen no es “pura”: prevalece un modelo inconsistente de coerción. Por un lado, se castiga y se persigue a determinados protagonistas y con énfasis a ciertas dimensiones del fenómeno. Por el otro, se toleran relativamente las prácticas de algunos agentes en determinadas coyunturas y de acuerdo a criterios bastante opacos. Ya sea en su versión “pura” o “impura” la consecuencia de la prohibición ha sido invariable: genera más corrupción, violencia, lucro e inestabilidad; hechos que afectan de manera desigual a las sociedades de la periferia y el centro.
Uno de los hechos más preocupantes ligados al irresuelto asunto de las drogas es el auge del crimen organizado. Una nota distintiva identifica el desarrollo de la criminalidad organizada: ésta se expande en tres estadios. Tiene una fase “predatoria” inicial, consistente en la afirmación territorial de grupos criminales que garantizan su poderío por medios violentos, y con ello logran defender su empresa ilícita, eliminar rivales y asegurar el monopolio privado de la fuerza. Tiene una fase “parasitaria” posterior, que implica mayor influencia política y económica, combinada con una gran aptitud para corromper el Estado y la sociedad. Y tiene un último nivel “simbiótico” cuando para lograr su afianzamiento el sistema político y económico se vuelve tan dependiente del “parásito” -es decir, del crimen organizado- como éste de la estructura establecida. En ciudades y regiones a lo largo del sistema internacional y en grandes porciones del territorio de algunos países los avances de la fase “simbiótica” son elocuentes.
En el Norte la percepción de amenaza del crimen organizado se entrelaza con la cuestión del terrorismo y la posibilidad de que los Estados fallidos sirvan de santuario para ambos; lo cual significa todo un problema de seguridad. En el Sur la mirada sobre el ascenso del crimen organizado se vincula con la vulnerabilidad externa y la institucionalidad interna; esto es, se trataría de un problema de gobernabilidad. Así, la criminalidad organizada socava la democracia, debilita el Estado de derecho, facilita la corrupción, aumenta la injusticia social, produce costos directos e indirectos a la economía, degrada el sistema político y mina la soberanía.
Esta discordancia entre el Norte y el Sur puede tener consecuencias negativas para superar la cuestión del crimen organizado. Tal como lo muestra el manejo de otros temas -por ejemplo, el terrorismo transnacional- hay dos alternativas diferentes y dos enfoques disímiles. Respecto a las alternativas puede existir una postura defensiva que intenta lidiar preferentemente con las dimensiones del fenómeno
en el propio territorio u otra postura ofensiva que busca transferir masivamente al exterior el ámbito de lucha. Respecto a los enfoques puede existir uno que enfatice los instrumentos militares para superar la cuestión u otro que propicie medios no exclusivamente punitivos. Si aquel antecedente se repitiese habrá que esperar que el combate contra el crimen organizado se libre preponderantemente en la periferia y por la fuerza.
Una vía, entre otras, para evitar ese escenario, para impugnar el prohibicionismo actual y para exigir que los Estados reviertan el florecimiento del crimen organizado, es a través de la activación de una diplomacia ciudadana, en particular en el triángulo occidental compuesto por Latinoamérica, la UE y Estados Unidos. Entiendo por ese tipo de diplomacia el que grupos no gubernamentales desarmados usurpen benignamente un rol tradicional del Estado, asuman una labor de interlocución legítima con distintas contrapartes en el exterior y desplieguen alianzas novedosas con la sociedad civil internacional.
Se podría estimular entonces la concreción de coaliciones que ayuden a cuestionar y repensar las políticas prevalecientes frente a las drogas. Asimismo, se podría demandar una estrategia integral de los Estados frente al asunto del crimen organizado, de tal modo que se haga hincapié en sus efectos deletéreos para la gobernabilidad, se eluda la militarización de su enfrentamiento y se asuma que las perspectivas en extremo soberanistas para su tratamiento resultan disfuncionales. Por último, se podrían alentar espacios de diálogo para que los Gobiernos de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa confíen más entre sí: en cuanto a las drogas y el crimen organizado sobresale un revelador dilema de prisionero que ya es muy gravoso para todos y cada uno. Es hora de un viraje en esta materia y para ello la diplomacia ciudadana puede ser crucial.

La desverguenza

La desvergüenza como tradición/Gregorio Morán
Publicado en LA VANGUARDIA, 04/07/09;
A veces me pregunto si la desvergüenza no formará parte también de nuestra tradición judeocristiana. Se me ocurre ante cierto tipo de historias en las que se mezclan de manera forzada, casi diría brutal, nuestros comportamientos irregulares con una veta llamémosla religiosa, que lo único que pretende es enmascarar la cruda realidad, es decir, el delito o la mentira, dándole una pátina de respetabilidad trascendente. Y es algo que lo mismo sucede con las clases altas que con las más marginales. En el País Vasco una madre ha sido detenida hace unas semanas acusada por su hija de organizarle una violación. Como las informaciones que suministran la policía y los tribunales se parecen cada vez más a extractos de guiones televisivos donde sólo caben interpretaciones literarias y donde lo concreto, es decir los hechos y los datos, brilla por su ausencia, he de atenerme a las informaciones aparecidas en la prensa local vasca con ausencia total de nombres, lugares y fechas. Los gabinetes de prensa de las instituciones deben estar preñados de talentos literarios frustrados, o quizá aburridos, que desean alimentar nuestra imaginación. A lo que voy ocurrió en Vitoria.
Una madre hace de alcahueta de su hija de 17 años y se la ofrece a un viejo de 73, por mil euros. En pura lógica la chica se niega pero al final le monta una celada y consigue encerrar en la misma habitación a la joven y al setentón, y este la viola. Hasta aquí estamos ante un caso de violación que fue denunciado y los culpables detenidos. Pero lo llamativo son las razones por las que la madre ofrece a su hija de manera inmisericorde a la ansiedad de un anciano rijoso. Necesita los mil euros para pagar la primera comunión de otro de sus hijos, el más pequeño, que ya va a cumplir doce. Sólo conozco de oídas lo que hoy significa una primera comunión, pero me da para pensar que en torno al aspecto religioso hay otro social que debe ser para mucha gente trascendental; sospecho que bastante más trascendental que la connotación religiosa. Pero ahí están los dos, inseparables. ¿Qué transmutación de valores ha de darse para que la obligación social de una primera comunión pase por la violación de una hija? Confieso que se me escapa. Es verdad que se trata de un caso puntual, pienso yo ingenuamente, y que alcanzar tal extremo pone en cuestión un montón de resortes que el buen ciudadano común rechaza como un exceso insólito. ¿Insólito?
¿De verdad es insólito el que haya gente que se endeude hasta las orejas o que bordee el delito oque incluso entre de lleno en él, como en este caso, para que sus retoños cumplan con una tradición religiosa? Sigamos con el argumento. En el tribunal que tratará este asunto no estaría de más una autoridad religiosa - imaginemos que un teólogo-que explicara a la madre alcahueta el significado de la primera comunión y de paso la brutalidad humana de una violación, puestas en la misma balanza. No sería fácil que un juez se dejara engatusar por exigencias extra jurídicas, pero cabe preguntarse si habría algún canonista capaz de asumir ese papel.
Vayamos a otro ejemplo menos sórdido y también reciente, que nos vuelve a plantear la relación entre desvergüenza y tradiciones, y en este caso referido al país más riguroso en la exigencia de lo social y políticamente correcto, Estados Unidos. A mí que el gobernador republicano de Carolina del Sur, Mark Sanford, tenga una amante, o media docena, me trae al pairo, incluso siendo el presidente de la Asociación de Gobernadores Republicanos, organización que vela obsesivamente por el cumplimiento de la moral tradicional y la defensa de la familia una e indivisible. Lo que me llama la atención es que acusara al presidente Bill Clinton de haber violado la promesa más fundamental a su entender, que era la del sacramento del matrimonio. Pero hay en esa historia ángulos más llamativos en los que cabe reparar. El primero y fundamental es su mujer, Jenny, multimillonaria, dato a tener en cuenta tratándose de un profesional de la política. ¿Empezó en la política antes o después de casarse? Sería importante saberlo para entender en su justa medida el significado de “la promesa más fundamental, la del sacramento del matrimonio”.
Pero hay más, y esto es lo que me hace relacionarlo con el interrogante sobre la hipótesis de unas supuestas relaciones entre la desvergüenza y la tradición. Desde que empezó la crisis matrimonial y política entre Mark y Jenny, ambos decidieron seguir un cursillo sobre la Biblia. Es verdad que la Biblia constituye sin ninguna duda una base fundamental de nuestra cultura. Hombre de tan inequívocas inclinaciones ideológicas como Berltolt Brecht lo sostuvo. Creyentes y ateos compartimos en Occidente un soporte cultural similar en el que la Biblia desempeña un papel notable. Al menos hasta mi generación, quien no haya leído la Biblia no puede considerarse una persona de cultura. Ahora bien, no se me ocurre la relación entre un matrimonio con problemas y un máster bíblico.
Cabría pensar que nuestra capacidad de desvergüenza tiene una procedencia arcaica, tanto que se resiste a la prueba de la evidencia. ¿Qué necesidad tenemos nosotros de remachar nuestras mentiras hasta convertirlas en homenajes a la indecencia? La ambición de dinero o la pasión amorosa son azares del camino que no tendrían que llamar la atención de nadie salvo de los interesados, pero que se convierten en auténticos sarcasmos por la tendencia a exhibirnos como depositarios de lo trascendente, de lo supuestamente inmarcesible; ya sea la religión, la familia o la verdad. Incluso en la pelea política hay tipos que parecen disfrutar en la humillación del contrario cuando está derribado y a los pies de los caballos. Esa saña contra el destrozado quizá forme parte de la tradición judeocristiana que alguien creyó ver ya en la Inquisición, o en los grandes procesos políticos del siglo XX.
Yo no puedo quitarme de la cabeza aquella escena del diputado socialista Hernández Moltó atacando con saña de torturador a un Mariano Rubio pillado en falso. Aquel inolvidable “Míreme a los ojos, señor Rubio…”, cuando el que fuera soberbio director del Banco de España mantenía a duras penas una mirada turbia. Ahora que sé que el tal Hernández Moltó no sólo ha colaborado en la quiebra de la Caja de Castilla La Mancha sino que se hizo subir el sueldo un 78 por ciento y que alcanzó en el último año antes de la debacle a llevarse 338.000 mil euros entre sueldo, plan de pensiones y seguro, ahora, digo, me quedo anonadado preguntándome si el significado último de la desvergüenza no será algo pegado a nuestras raíces, una tradición por ejemplo.
El interrogante no es por qué mentimos, porque eso lo hacemos todos, incluso inconscientemente, en innumerables facetas de nuestra vida cotidiana, no digamos ya en nuestro comportamiento social, sino por qué mentimos desvergonzadamente. Quizá eso ayude a explicar por qué la gerente del Ateneu Barcelonès exige una rectificación de algo que sucedió y que a lo mejor hubiera preferido que no sucediera. La conferencia de Rosa Díez en el Ateneo, y las reacciones que provocó en el macizo de la raza catalanista - que como el hispano, también existe y se manifiesta de parecida manera-forzó a la junta directiva ateneísta a pegar unos carteles bien visibles donde precisaba que de haber sabido que era la tal Rosa Díez - a la que conozco de longa data y a la que no votaría ni loco-quien iba a hablar no lo hubieran permitido, pero que llegados al día de autos supuestamente engañados no les quedaba más remedio que consentirlo para evitar el victimismo.Y por si fuera poco, asegura que el Ateneu Barcelonès se sustenta con las cuotas de sus socios. ¡Y eso lo dice la gerente!
Lo irritante no es que alguien necesite dinero para sus planes, o que se enamore pasionalmente, o que se haya equivocado en política, o que mienta porque lo considera adscrito al cargo. Eso es normal. Lo desvergonzado es meter la religión, la Biblia, la familia, o la coherencia democrática en algo que nos delata como gente poco de fiar.

Por juicio divino

Presidente de Irán por ‘juicio divino’/Timothy Garton Ash, catedrático de Estudios Europeos en la Universidad de Oxford y profesor titular de la Hoover Institution en la Universidad de Stanford. }Publicado en El País, 4 de julio de 2009;
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
Ya es oficial. El Consejo de los Guardianes iraní, después de ordenar un recuento aleatorio de un 10% de los votos, ha apoyado el dictamen del Líder Supremo de que no hubo ningún problema en la realización y la apresurada proclamación de resultados de la elección presidencial iraní. Lo que el Líder Supremo llamó un “juicio divino” ha quedado confirmado. Mahmud Ahmadineyad es legalmente el presidente electo de la República Islámica. Cualquiera que se atreva a salir a la calle para protestar contra este resultado será debidamente golpeado, encarcelado, torturado o abatido a tiros.
Incluso aunque la elección hubiera sido la más limpia de toda la historia de la democracia, la dimensión de las manifestaciones de oposición posteriores y la violencia arbitraria de la represión -simbolizada en la muerte de Neda Agha-Soltan-, de todos modos, habrían transformado la situación política en Irán de forma irreversible. Lo que ocurra a partir de ahora no dependerá de ningún detalle que vaya conociéndose poco a poco sobre los comicios. Las fechas fundamentales son el 9 de julio, cuando se celebra el aniversario de las manifestaciones estudiantiles de 1999, y el final de los 40 días de luto por una joven a la que el mundo entero conoce ya como Neda. Las maniobras clericales en la oscura Qom, la excepcional solidaridad de toda la Unión Europea con el perenne chivo expiatorio, Gran Bretaña, la estrategia de Estados Unidos, la salud del Líder Supremo y el precio del petróleo son elementos que tendrán más influencia que el análisis estadístico e histórico de las elecciones.
Algunos opinan, incluso, que lo que sucedió en las elecciones no es tan importante, a la hora de la verdad. Lo que importa es quién salga triunfador de esta situación. Lo que importa es una verdad más profunda, revelada por los rezos a Alá o por el rechazo occidental a una República Islámica. Lo que importa es quién consigue imponer su relato (el posmodernismo se ha convertido en la puta de la política del poder). Yo estoy totalmente en desacuerdo con esta postura. Los hechos importan, y debemos atenernos a ellos. Veamos, por ejemplo, una carta abierta cuyo firmante más destacado es Bernard-Henri Levy y que, en su versión inglesa, ha aparecido en la publicación de Internet The Huffington Post: “El 12 de junio de 2009, el pueblo iraní votó abrumadoramente a favor de los dos candidatos reformistas y supo usar las urnas para dar un rotundo no al ayatolá Alí Jamenei, que se había situado abiertamente en el bando del presidente saliente, Ahmadineyad”. No conozco, ni en la filosofía francesa, unos métodos que puedan justificar una afirmación empírica tan firme y categórica sobre unos hechos controvertidos. No debemos confundir nuestros deseos con la realidad.
Los hechos importan; incluido el hecho de que, en este caso, los hechos que cuentan son difíciles de establecer. Lo que se ha averiguado hasta el momento justifica dos afirmaciones. La primera, que es muy improbable que Ahmadineyad obtuviera en la primera ronda una victoria de las dimensiones que se apresuraron a anunciar las autoridades iraníes, y que existen fuertes indicios circunstanciales de que hubo fraude. Si se hubieran contado todos los votos verdaderos, y sólo ésos, Ahmadineyad quizá habría ganado, o quizá habría tenido que presentarse a una segunda ronda, pero, en cualquier caso, no habría obtenido esa victoria abrumadora a la primera. En segundo lugar, está claro que estas elecciones no se han llevado a cabo de acuerdo con los criterios internacionales sobre elecciones libres y justas, que están reflejados en el Comentario General del Comité de Derechos Humanos de la ONU a propósito del artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), del que la República Islámica es signataria (busquen en Google General Comment 25).
Entre los indicios circunstanciales mencionados hay que incluir las cifras oficiales publicadas hasta ahora. El especialista iraní Alí Ansari dice, en un estudio de Chatham House, que la participación registrada en dos provincias, Yazd y Mazandaran, fue de más del 100% de los electores. La oposición asegura que se registró una participación de más del 100% en más de 100 ciudades, mientras que el Consejo de los Guardianes dice que eso ocurrió “sólo en unas 50″. ¡Sólo 50! Es verdad que, en Irán, la gente puede votar donde quiere, pero esas cifras son mucha gente votando lejos de su casa.
Walter R. Mebane, de la Universidad de Michigan, utiliza un complicadísimo análisis forense estadístico de las cifras oficiales para llegar a esta conclusión provisional: “Los datos ofrecen sólidos argumentos para diagnosticar que en la elección de 2009 se cometió un fraude significativo”. La pauta de los resultados, añade, “sugiere que muchas urnas tuvieron votos de relleno”. En su opinión, esta conclusión “debería suscitar unas investigaciones que examinen los registros administrativos, testimonios presenciales y otros hechos para tratar de determinar qué sucedió”, pero eso es precisamente lo que es imposible en el Irán actual.
Para comprobar estas cosas como es debido hace falta tener los resultados de cada colegio electoral contados, escritos y certificados sobre el terreno, en presencia de testigos independientes. Mark Weisbrot, en un artículo en washingtonpost.com, después de haber hablado con un profesor de la Universidad de Teherán y un solo miembro de una mesa electoral, sugiere que eso es lo que sucedió en Irán. Pues bien, eso es lo que se suponía que tenía que suceder; pero existen suficientes anécdotas y pruebas aisladas que indican que en varios colegios se impidió a los observadores de la oposición que comprobaran los resultados. Por lo que yo sé, no hubo presencia de observadores electorales internacionales que fueran creíbles. Y el propio Weisbrot reconoce que este recuento no incluye las urnas móviles, que son muy fáciles de rellenar.
En vez de ir anotando los resultados de abajo arriba -de cada colegio al nivel provincial y luego al nacional-, se anunciaron desde arriba, y con una velocidad increíble, si se tiene en cuenta que los votantes tenían que escribir a mano los nombres de los candidatos en la papeleta. La elección la organizó el Ministerio del Interior, controlado por los conservadores, y la supervisó el Consejo de los Guardianes, la mitad de cuyos miembros están nombrados directamente por el Líder Supremo. Luego se invitó al Consejo a que se investigara a sí mismo; no precisamente la “autoridad electoral independiente” prevista en el artículo del PIDCP. Y así, más cosas.
No hay pruebas irrefutables, positivas, de que haya habido un gran fraude electoral. Pero, como escriben dos experimentados analistas electorales, “la prueba fehaciente es el proceso”, un proceso que hace muy fácil el fraude y muy difícil desvelarlo. En cualquier caso, pedir a la gente que demuestre que el Gobierno ha amañado las elecciones es hacer las cosas al revés. La carga de la prueba recae sobre el Gobierno, que siempre tiene que demostrar a su pueblo que una elección ha sido justa y libre. Y en este caso no lo ha hecho.
Los simpatizantes del exterior y los jóvenes iraníes pueden extraer una enseñanza. La vigilancia internacional de elecciones es un campo cada vez más importante, en el que Europa desempeña un papel crucial, pero sigue viéndose muchas veces como una imposición de Occidente, en vez de la puesta en práctica imparcial de una norma auténticamente universal. Es preciso internacionalizarla y extenderla a todas las culturas y regiones. Desde el punto de vista de Irán, con un régimen fracturado, un sistema político con verdaderos, aunque limitados, elementos de democracia, y una sociedad civil vigorosa, existe la posibilidad de que las próximas elecciones sean mejores que éstas. El objetivo del poder popular que ha salido a la calle debería ser lograr su institucionalización duradera en eso que llamamos democracia. En recuerdo de Neda, levantemos en alto el artículo 25.

Comunicado de Interpol

Declaración de INTERPOL sobre el Presidente de Honduras, Manuel Zelaya
03 de julio de 2009
En la sede de la Secretaría General de INTERPOL, radicada en Lyon (Francia), no se ha recibido ninguna solicitud de publicación de notificación roja (aviso sobre una persona buscada por la justicia a escala internacional) con miras a la detención del Presidente de Honduras, Manuel Zelaya.
La normativa de INTERPOL, basada en el Derecho Internacional, impide a la Organización publicar notificaciones rojas para detener a Presidentes y Jefes de Estado o de Gobierno, a no ser que le sea requerido por un tribunal internacional. Todas las solicitudes de este tipo son examinadas sistemáticamente por la Oficina de Asuntos Jurídicos de INTERPOL para garantizar que son conformes al Estatuto y el Reglamento de la Organización.

Solicita a Interpol captura de Morett

Solicitan a Interpol capturar a Morett
El Universal Sábado 04 de julio de 2009
Colombia solicitó a Interpol la captura con fines de extradición de la universitaria Lucía Morett, joven mexicana que resultó herida cuando tropas colombianas atacaron en 2008 un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano
BOGOTÁ.— Colombia solicitó a Interpol la captura con fines de extradición de la universitaria Lucía Morett, joven mexicana que resultó herida cuando tropas colombianas atacaron en 2008 un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano.
Felipe Muñoz, director del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) o la policía secreta, informó en conferencia de prensa que se formuló el pedido porque Lucía Morett, de 28 años, tiene pendiente desde julio una orden de captura de la Fiscalía colombiana por tres distintos cargos, entre ellos concierto para delinquir con fines terroristas.
Morett estaba en el campamento de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio de Ecuador, en una zona cercana a la frontera; que fue atacado por tropas colombianas el 1 de marzo de 2008. En el ataque murieron al menos 25 personas, entre ellas Raúl Reyes, uno de los siete jefes de las FARC.
La joven mexicana y dos colombianas heridas fueron las únicas sobrevivientes conocidas de la incursión y tras recibir atención médica en Ecuador recibieron refugio en Nicaragua.
Notifican captura el viernes
Morett regresó a México desde Nicaragua en diciembre del año pasado y de acuerdo con el DAS, la notificación de la captura fue difundida el viernes por Interpol.
Morett, estudiante de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México ha dicho que llegó a Ecuador sólo a conocer las propuestas de paz de las FARC.
El coronel Mario Pazmiño, ex director de inteligencia del Ejército mexicano, ha dicho que hay “fotografías en que se observaba a la señorita Morett... en otros campamentos guerrilleros” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. (AP)
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Defensa de Morett interpondrá amparos
Silvia Otero y Alberto Morales El Universal Ciudad de México Sábado 04 de julio de 2009
También pedirán medidas de protección a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde se expondrá el caso de la mexicana, única sobreviviente del ataque perpetrado en Ecuador a un campamento de las Fuerzas Armadas de Colombia
Ante la petición de captura internacional que presentó el gobierno de Colombia contra Lucía Morett, su defensa interpondrá amparos tanto en México como en ese país contra las acusaciones por terrorismo entre otras que se fincaron a la estudiante.Su abogado, Hugo Rosas, en entrevista con EL UNIVERSAL, señaló que interpondrá el recurso de amparo en el momento en que se formalice ante un juez mexicano la detención provisional con fines de extradición contra Morett; mientras que en Colombia también se actuará jurídicamente en lo que calificó como un proceso "aberrante".
Así mismo se pedirán medidas de protección a la Corte Interamericana de Derechos Humanos donde se expondrá el caso de Morett, la
única sobreviviente del ataque perpetrado en Ecuador a un campamento de las Fuerzas Armadas de Colombia.
Por su parte, su padre Jorge Morett, acompañado de activistas como Rosario Ibarra y Raúl Álvarez Garín, así como algunos legisladores federales, en conferencia de prensa exigieron al gobierno del presidente Felipe Calderón que proteja a Morett de lo que calificaron "acoso y persecusión política por parte del mandatario colombiano Álvaro Uribe.Indicaron que hasta este momento desconocían el inicio de un proceso contra Morett y que por lo tanto se recurrierán a todas las herramientas jurídicas que existan.vrs / gdh