31 mar. 2010

Dos victorias: Aguayo

¡2 victorias, 2!/Sergio Aguayo Quezada
Reforma, 31 marzo 2010.- Son raras las victorias que benefician a las mayorías. Y de repente, en dos días nos llegan dos importantes. Desmenucémoslas para aislar las cuatro claves de su éxito.
El 25 de marzo la Cámara de Diputados aprueba por 319 votos a favor y con la abstención del diputado Juan José Guerra Abud, el coordinador de los percudidos verdes, una reforma que introduce los juicios colectivos a la Constitución. Cuando los estados la ratifiquen será finalmente posible la defensa, protección y representación jurídica de quienes consumimos y somos metódica y eficientemente exprimidos. Al día de hoy la defensa sólo puede ser individual.
Un día después, pero en el Vaticano, los poderosos Legionarios de Cristo admiten, consternada y tardíamente, que el padre Marcial Maciel cometió abusos sexuales contra menores de edad. Piden perdón a las víctimas y a quienes denunciaron y fueron ignorados. Abjuran de Maciel: "No podemos mirar a su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal", y lo encomiendan al "amor misericordioso de Dios". Guardan silencio sobre las reparaciones a las víctimas. Con todo y ausencias el documento es notable por la arrogancia y opacidad de los Legionarios y de una jerarquía que predica una humildad de la cual carece.
Como nunca antes en su historia, la Iglesia Católica está siendo juzgada por la opinión pública internacional. Pillada en su centro de gravedad ético, reacciona con desconcierto porque ha perdido el control sobre los tiempos, y de su milenaria historia le brincan casos no resueltos. En 1633 el Santo Oficio sentó en el banquillo a Galileo, lo condenó a prisión y lo hizo abjurar. Han pasado más de tres siglos y la polémica sobre el juicio se mantiene. Apenas en 1990 el actual Papa defendía el proceder eclesiástico: la sentencia "contra Galileo fue razonable y justa, y sólo por motivos de oportunismo político se legitima su revisión". En el caso de los Legionarios hace sólo 15 años que se hicieron públicas las acusaciones y ya sale una disculpa pública. No habrá justicia en sentido estricto, pero a Maciel ya le vedaron el ascenso a los altares. Justicia simbólica pero justicia al fin.
Los consumidores mexicanos siempre hemos estado indefensos. En los 10 años que llevamos de alternancia esta reforma constitucional sería la segunda gran reforma a favor de la ciudadanía (la primera fue la ley de transparencia y acceso a la información gubernamental aprobada por unanimidad en 2002). Es un hecho digno de ser celebrado. Una forma de hacerlo es enumerando los cuatro factores o claves comunes a los dos triunfos.
El primero es elemental. Para que se respete un derecho tiene que haber conciencia de su existencia. Desde la Segunda Guerra Mundial la percepción de que se tienen derechos se ha extendido como la humedad. La conciencia es insuficiente sin la aparición de personas concretas, decididas a defender los derechos. Si la reforma a favor de los consumidores prosperó, fue porque dos personas, Adriana Labardini y Daniel Gershenson, empezaron a empujar el tema en 2007. En el asunto legionario un grupo de víctimas de los abusos sexuales, entre los que ha destacado José Barba Martín, decidió defenderse en 1995 y dos años después presentó su caso ante la Santa Sede.
El segundo factor, los medios de comunicación. Las victorias fueron posibles gracias a ellos. En el "affaire Maciel" destacaron por su disposición a asumir los costos Salvador Guerrero Chiprés, Ciro Gómez Leyva, Carmen Aristegui y Javier Solórzano. En la promoción de las acciones colectivas es impresionante la cantidad de medios y periodistas que se han sumado. Es un hecho: cuando la causa es justa y se difunde bien fluyen los respaldos mediáticos.
El tercer factor, el entorno internacional, clave en el caso de Maciel porque sus abusos se hicieron públicos cuando explotaba el escándalo mundial de la pederastia eclesiástica. Ya no eran los pecados individuales sino las deficiencias estructurales. El hermetismo religioso fue embestido en su punto más vulnerable, Estados Unidos, donde la prensa es fuerte y el catolicismo es una entre varias religiones.
Un último factor común es la existencia de personas comprometidas con la justicia al interior de las estructuras de poder. En el caso de los consumidores estarían, entre otros, el senador priista Jesús Murillo Karam y una funcionaria de Gobernación, Blanca Heredia. En el asunto legionario se la jugaron, en serio, tres sacerdotes: Manuel Fernández Amenábar, Antonio Roqueñí y Alberto Athié.
Se trata de victorias parciales. Cuando la reforma a la Constitución sea aprobada, vendrá la redacción y en su caso la aprobación de una ley secundaria. Ahí se dará la batalla. En el caso de Maciel faltan las reparaciones y que la Iglesia atienda el escabroso y ominoso asunto de la sexualidad. La información fluirá a raudales. Por el momento, aprovechemos la pausa de Semana Santa para paladear el sabor de la justicia. ¡Dos victorias, dos!


Terror en Moscú

Terror en Moscú/Florentino Portero
Publicado en ABC, 30/03/10;
De nuevo Moscú. En la historia del terrorismo islamista Rusia, y antes la Unión Soviética, ha sido el estado occidental que más atentados ha sufrido y desde hace más tiempo. La convergencia de causas nacionales con el credo islamista ha alimentado un conflicto de extrema violencia, una de cuyas expresiones es el terrorismo. Los distintos grupos del Cáucaso Norte que combaten contra el Ejército ruso lo hacen de distintas maneras, sin renunciar al clásico terrorismo cuando lo consideran conveniente para sus fines. Nada original. Hizboláh se comporta de igual manera. Cuando de lo que se trata es de aterrorizar a la población para doblegar la voluntad del Gobierno ruso no tienen reparo en utilizar, una y otra vez, el metro de Moscú en hora punta para provocar una masacre. Y si se quiere enviar un mensaje de fortaleza ¿qué mejor que hacer explotar un convoy bajo la sede del Servicio de Inteligencia?
El Gobierno ruso lleva años combatiendo esta lacra en soledad. Europeos y norteamericanos minusvaloraron la importancia de la amenaza islamista durante mucho tiempo y se limitaron a enfocar el problema desde una perspectiva nacional. Rusia quería imponer su voluntad a los pueblos del Cáucaso y éstas eran las consecuencias. Pero no era tan simple. Rusia lleva años en la región, tiene derechos de soberanía y, sobre todo, el enemigo no son partidas de patriotas sino combatientes islamistas adoctrinados en el fundamentalismo. El hecho de que la política rusa en el Cáucaso Norte haya pecado por exceso de violencia no quita responsabilidad a europeos y norteamericanos por haber dado alas a esos grupos islamistas y por no haberse mostrado solidarios con el pueblo ruso. Si de por sí los dirigentes de Moscú tienden a ver en nuestros actos la voluntad de debilitarlos, esos gestos de apoyo a los líderes chechenos y aquellas críticas a su política les convencieron de que la defensa de sus intereses nacionales no podía ir de la mano de europeos y norteamericanos.
El Islam radical, en sus distintas versiones, representa una amenaza para todos. En primer lugar para el propio Islam, que es quien más lo padece. En segundo lugar, para el conjunto de estados occidentales, sin distinción, porque para un yihadista tanto da un ruso, que un francés que un norteamericano. ¿Por qué entonces no hemos sido capaces de adoptar una estrategia común? La dificultad de esta tarea se percibe al constatar que ni siquiera dentro de Europa hemos llegado a ese acuerdo. Más aún, en cada país esta cuestión continúa provocando debates encendidos. Desde el reconocimiento de la diferencia de posturas hay aspectos que deben ser reconsiderados para tratar de avanzar hacia posiciones comunes.
No es verdad que europeos y norteamericanos utilizáramos el irredentismo de los pueblos del Cáucaso Norte para debilitar a Rusia, aunque los gobernantes de Moscú valoren nuestros actos en ese sentido. La historia no es sólo el resultado de conflictos de intereses. Los comportamientos sociales no siempre se explican por segundas intenciones. Nunca tenemos que perder de vista la capacidad destructiva de la estupidez humana. Los rusos se merecen nuestra solidaridad y nuestra comprensión, lo que no quita que critiquemos sus ejercicios de violencia, por inmorales y por estériles.
Para Moscú el combate contra el islamismo tiene dos planos distintos pero complementarios. En el ámbito nacional no tienen reparo en actuar con la máxima contundencia y sin ocultar sus prejuicios contra la influencia del Islam en su territorio. Ellos no necesitan sofisticados entramados jurídicos, como Guantánamo, para desarticular las redes chechenas. Sin embargo, fuera de sus fronteras buscan ganar influencia allí donde más simpatías, dinero y armas encuentran sus enemigos. La razón es doble. Para Moscú es más importante la amenaza que supone el unilateralismo norteamericano que la Jihad. Debilitar la presencia norteamericana en el mundo musulmán en bueno per se. Por otro lado, trata de lograr acuerdos de colaboración con esos países en un ejercicio de realpolitik: inversiones, tecnología y armamento a cambio de que limiten o impidan los suministros a las milicias chechenas. Piensan que si se establecen lazos de interés será posible mitigar la amenaza.
La estrategia rusa no está funcionando plenamente. Es verdad que han logrado dañar los intereses de norteamericanos y europeos en la región, pero el islamismo sigue fuerte en Rusia y su acercamiento y colaboración con algunos países, como es el caso de Irán, puede acabar en un ejemplo de lo que le ocurre al aprendiz de brujo cuando va más allá de lo que sus medios permiten. A diferencia de Estados Unidos y de parte de Europa, Rusia está rodeada por estados musulmanes que viven procesos complejos, cuando no peligrosos. Si la situación se les va de las manos sufrirán directamente las consecuencias.
Estos dos atentados ni son los primeros ni serán los últimos. El islamismo continuará siendo un problema para Rusia durante mucho tiempo. Pero un acontecimiento de esta gravedad es una oportunidad para expresar solidaridad y para replantear la colaboración en la lucha contra el terrorismo islamista. Al Qaeda no ha tenido que esforzarse en dividirnos, porque para eso nos bastamos nosotros solos. Sin una colaboración entre Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea los islamistas continuarán gozando de una ventaja añadida. Pero, siendo realistas, no hay razones para pensar que se pueda avanzar mucho en un tiempo breve. Podríamos apuntar a que la suma de las emociones que el atentado ha provocado y el clima positivo creado por el acuerdo para un nuevo tratado START facilitarían la apertura de una negociación sobre colaboración en materia contraterrorista. Pero resulta difícil imaginar que Putin y Medvédev estén dispuestos a reconsiderar el conjunto de su política hacia el Islam, una estrategia que hunde sus raíces en la propia Unión Soviética. Más aún, para europeos y norteamericanos la receta para acabar con el islamismo pasa por la combinación de desarrollo y democracia, una palabra, ésta última, que despierta en Moscú la misma prevención que en China, de nuevo maniobras occidentales para debilitarles y abocarles a la decadencia.
El principal escollo para afrontar el yihadismo es que es sólo una de las caras de un problema de mayor envergadura, que incluye proliferación de armamentos de destrucción masiva, propaganda fundamentalista, boicot de los procesos de integración de las poblaciones musulmanas en países occidentales… No son fenómenos aislados y sólo pueden ser atajados desde la colaboración internacional. Es evidente que hay mucho que hacer en el ámbito nacional para prevenir y combatir estas amenazas, pero el origen del problema está más allá de nuestras fronteras.
El terrorismo está en auge porque es eficaz, porque realmente nos doblegamos ante su chantaje. Ante un hecho como el vivido ayer en Moscú no cabe más que enviar un doble mensaje: al pueblo ruso de solidaridad, a los terroristas de firmeza.

Terrorismo en Rusia

Putin y el terrorismo checheno/Jesús López-Medel, abogado del Estado y ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Democracia de la Asamblea de la OSCE. Es autor del libro La larga conquista de la libertad, 15 estados tras la URSS en busca de su identidad
Publicado en EL MUNDO, 30/03/10;
Las víctimas. A ellas hay que dedicarle nuestro primer pensamiento tras un acto terrorista. Ellas, sus familias, el pueblo que lo sufre y el Estado que los representa. Vaya un afectuoso abrazo para Rusia y la solidaridad de un pueblo como el español, que ha padecido una larga historia de sufrimiento provocada por los criminales que, en nombre de unas ideas marcadas por el odio -aparentemente y siempre sin excusa-, cubiertas de identidades nacionalistas, políticas o religiosas, han dejado mucha sangre.
De nuevo Rusia volvió a sufrir ayer un doble atentado: a hora punta, en el metro de Moscú, y que ha costado la vida de al menos 38 personas. Una muestra más de que uno de los mayores retos de nuestro mundo es acabar con el terrorismo, que no conoce fronteras, cualquiera que fuesen los pretextos o falacias que emplee.
En casi año y medio conmemoraremos la desaparición de la antigua URSS. A esa entidad la sustituyeron 15 estados y numerosos conflictos congelados. Entre ellos, los que son objeto de litigio entre países o han quedado en tierra de nadie, en los cuales el tiempo se ha detenido y han quedado aislados de su contexto. En Nagorno-Karabaj (Azerbaiyán y Armenia), Trasnitria (Moldavia), Absajia de Sur (Georgia)… se dan situaciones muy complejas de resolver. Sin embargo, es toda la zona caucásica la que concentra el principal problema de lo que fue un gran imperio y que magistralmente describió Kapuscinski. Allí no es tanto una cuestión congelada sino un volcán que periódicamente vomita muerte y desolación.
La tensión bélica que estalló entre Georgia y Rusia en agosto de 2008 es sólo la punta del iceberg de lo que azota latentemente a la zona caucásica. En ella nos encontramos varias regiones en las que choca su identidad oficial (la rusa) con las aspiraciones de un sector de la población que usa las armas como lucha para conseguir sus objetivos. Es el caso especial de Chechenia.
La utilización de la violencia bélica es lo que resulta despreciables e ignominioso. La violencia nunca jamás esta justificada. Si en algún momento cualquier motivo noble pasa a ser defendido con el terrorismo, pierde toda justificación. Lo dicho vale, sin duda, para el atentado de Moscú. Sobre la autoría, tendrá que investigarse con seriedad pero las primeras impresiones apuntan a los terroristas chechenos. Pero debe investigarse.
En cualquier caso, la severa condena que merecen las bombas en el magnífico metro moscovita no debe dejar a un lado las necesarias reflexiones. Es indudable que en parte el odio que llega desde Chechenia hacia Moscú ha tenido una base en las extralimitaciones del Kremlin en la lucha contra el terrorismo de origen caucásico. Se han aplicado sólo medidas contraterroristas y ninguna de carácter político.
Los que en varias ocasiones hemos censurado los excesos y aberraciones que la Administración Bush aplicó como reacción a los atentados en territorio estadounidense, también aplicamos los mismos parámetros de exigencia de racionalidad, proporcionalidad y mínimo respeto de derechos humanos en lo que es la lucha antiterrorista en cualquier lugar del mundo. Y mi repugnancia por el criminal atentado de ayer en Moscú no puede quebrar la voz del recordatorio.
Ser ecuánime requiere ser sincero en la visión de lo que acontece. Algunas de esas voces que denunciaban esos excesos, como era de modo especial la de Anna Politovskaya, fueron acalladas para siempre, pero sus denuncias están hoy más vivas que nunca. No obstante, los excesos de Moscú no justifican en ningún caso acciones como las de ayer en el metro.
En los últimos años, desde Rusia se logró debilitar a las fuerzas terroristas chechenas, apuntando directamente a sus cabecillas. Pero la serpiente aprovecha cualquier ocasión para volver a hacerse fuerte. Ahora lo ha demostrado. Acierta Medvedev lanzando una guerra total contra el terrorismo. El pueblo ruso busca siempre seguridades. De ahí una de las claves del éxito de Putin frente a Yeltsin. La ciudadanía de ese país no tiene dudas y prefiere sacrificar algunas de sus libertades para conseguir recuperar las seguridades a las que estaba acostumbrada en la etapa soviética.
Rusia vive una etapa de recuperación y de prosperidad desde que asumió las riendas (y no las ha dejado) el ex miembro de la KGB. El respaldo popular es alto, pero eso no significa que deban acallarse las denuncias sobre derechos humanos por encima de ciertos tics regresivos y nostálgicos, que chocan con la idea de modernidad que se quiere trasmitir.
Por esa razón, desde el total apoyo a la lucha contra el terrorismo lanzada por el Kremlin, no debemos dejar de advertir que ello no puede ser una coartada para políticas más regresivas de derechos. No todo vale. España, que es el primer país europeo que ha sufrido una masacre terrorista colectiva, luchó y lucha contra este fenómeno sólo desde las medidas que admite el Estado de Derecho.
Y una última reflexión sobre la firma entre Obama y Medvedev del nuevo acuerdo sobre desarme nuclear. El presidente de EEUU ha traído consigo una idea menos belicista que su antecesor y un trato hacia Rusia no de rival, sino de aliado. El magnífico discurso que pronunció en Praga hace un año nos llevó a algunos a apostar por Obama y Medvedev como los grandes protagonistas de la reducción de arsenales. Ojalá que lo acontecido ahora no sirva para detener ese esfuerzo.

Crisis vanticana

Acosado más que nunca por el escándalo de abusos sexuales por parte de religiosos, el Vaticano está preparando la defensa legal con que la Iglesia católica espera proteger al papa Benedicto XVI de una demanda en Kentucky que busca su destitución.
En documentos judiciales obtenidos el martes por la agencia Associated Press, los abogados del Vaticano trazan una estrategia triple, a presentar formalmente en las próximas semanas, para que se desestime la demanda antes de que Benedicto pueda ser interrogado o se ordene la presentación de documentos secretos.
Los abogados se proponen argumentar que el pontífice tiene inmunidad como jefe de estado, que los obispos estadounidenses que supervisaban a los religiosos abusivos no eran empleados del Vaticano, y que un documento de 1962 no es la prueba decisiva de un encubrimiento, según revela la documentación.
Tres hombres que dicen haber sido abusados por sacerdotes interpusieron la demanda contra la Santa Sede en el 2004, acusando a Roma de negligencia por no haber alertado a la policía o al público sobre los sacerdotes que vejaron a menores en Kentucky.
En la demanda de Kentucky, los hombres argumentaron que los obispos diocesanos eran empleados de la Santa Sede, y que por lo tanto eran responsables por su supuesta falla en denunciar los abusos. Sostienen que un documento del Vaticano de 1962 ordenó a los obispos a no reportar a la policía los casos de abusos sexuales.
El Vaticano afirma que el documento no impide a los obispos denunciar a los pedófilos a la policía.
En tanto, jóvenes universitarios de centros del Opus Dei expresaron hoy su solidaridad al Papa ante los ataques mediáticos de las últimas semanas por los escándalos de pederastia y exigieron "a esos sembradores de desconfianza" que "respeten" a Benedicto XVI.
Así lo manifestaron en una carta que entregaron hoy al Pontífice durante la audiencia pública de los miércoles, a la que asistieron los 4 mil estudiantes universitarios de centros del Opus Dei de varios países que participan estos días en Roma en el 43 Encuentro Internacional UNIV 2010.
"Vemos como muchos se aprovechan de hechos dolorosos para la Iglesia y para el Papa y siembran dudas y sospechas. A esos sembradores de desconfianza queremos decir con claridad que no aceptamos su ideología. Les respetamos, pero exigimos de ellos también el respeto por nuestra fe y el reconocimiento del derecho que tenemos de vivir como cristianos en una sociedad plural", escribieron en la carta.
Los universitarios aseguraron que todos, "incluso los que no tienen fe", conocen directamente a innumerables sacerdotes que no tienen nada que ver con casos de abusos y son personas que están siempre "disponibles, eficaces, sacrificadas y abiertas a todos".
Benedicto XVI animó a los jóvenes durante la audiencia a tener "amplitud de horizonte" y a profundizar con vigor "en todo aquello que es perenne en la ortodoxia católica".
La mayor parte de los jóvenes proceden de España, países de Latinoamérica e Italia, por lo que el Papa les saludó primero en español. En medio de palmas y vivas, le respondieron: "se ve, se siente, el Papa está presente".
Al término de la audiencia, un representante de los jóvenes le entregó la carta, en la que manifestaron asimismo su gratitud "por los cinco años de papado, por su ejemplo en la búsqueda de la verdad, por su servicio infatigable y por el ejemplo de apertura al diálogo que nos ofrece constantemente, para buscar la verdad de las cosas".
Los encuentros UNIV nacieron en 1968 por deseo de San Josemaría Escrivá, el fundador del Opus Dei. Desde entonces, todos los años, los participantes han sido recibidos por el Papa.

Giampaolo Crepaldi

Los antipapas y los peligros del magisterio paralelo
Por monseñor Giampaolo Crepaldi*
ROMA, lunes 22 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- El intento de la prensa de implicar a Benedicto XVI en la custión de la pedofilia es solo el más reciente de los signos de aversión que muchos nutren hacia el Papa. Es necesario preguntarse cómo este Pontífice, a pesar de su mansedumbre evangélica y de su honradez, de la claridad de ss palabras unida a la profundidad de su pensamiento y de sus enseñanzas, suscite en algunas partes sentimientos de hastío y formas de anticlericalismo que se creían superadas. Y esto, hay que decirlo, suscita aún mayor asombro e incluso dolor cuando quienes no siguen al Papa y denuncian sus presuntos errores son hombres de Iglesia, sean teólogos, sacerdotes o laicos.
Las inusitadas y claramente forzadas acusaciones del teólogo Hans Küng contra la persona de Joseph Ratzinger teólogo, obispo, Prefecto de la Congregación de la Fe y ahora Pontífice por haber causado, según él, la pedofilia de algunos eclesiásticos mediante su teología y su magisterio sobre el celibato nos amargan profundamente. Nunca había sucedido que la Iglesia fuese atacada de esta forma. A las persecuciones contra muchos cristianos, crucificados en sentido literal en muchas partes del mundo, a las múltiples tentativas de desarraigar el cristianismo en las sociedades antes cristianas con una violencia devastadora en el plano legislativo, educativo y de las costumbres que no puede encontrar explicaciones en el buen sentido común, se añade desde hace tiempo un encarnizamiento contra este Papa, cuya grandeza providencial está ante los ojos de todos.
De estos ataques se hacen tristemente eco cuantos no escuchan al Papa, también entre eclesiásticos, profesores de teología en los seminarios, sacerdotes y laicos. Cuantos no acusan abiertamente al Pontífice, pero ponen sordina a sus enseñanzas, no leen los documentos de su magisterio, escriben y hablan sosteniendo exactamente lo contrario de cuanto él dice, dan vida a iniciativas pastorales y culturales, por ejemplo en el terreno de la bioética o en el del diálogo ecuménico, en aierta divergencia con cuanto él enseña. El fenómeno es muy grave por cuanto está muy difundido.
Benedicto XVI ha dado enseñanzas sobre el Vaticano II que muchísimos católicos rebaten abirtamente, promoviendo formas de contraformación y de magisterio paralelo sistemático, guiados por muchos “antipapas”; ha dado enseñanzas sobre los “valores no negociables” que muchísimos católicos minimizan o reinterpretan, y esto sucede también por parte de teólogos y comentaristas de fama huéspedes en la prensa católica además de en la laica; ha dado enseñanzas sobre la primacía de la fe apostólica en la lectura sapiencial de los acontecimientos y muchísimos continúan hablando de la primacía de la situación, o de la práxis, o de los datos de las ciencias humanas; ha dado enseñanzas sobre la conciencia o sobre la dictadura del relativismo pero muchísimos anteponen la democracia o la Constitución al Evangelio. Para muchos la Dominus Iesus, la Nota sobre los católicos en política de 2002, el discurso de Regensburg de 2006, la Caritas in veritate es como si nunca hubiesen sido escritos.
La situación es grave, porque esta brecha entre los fieles que escuchan al Papa y quienes no le escuchan se difunde por todas partes, hasta en los semanarios diocesanos y en los Institutos de Ciencias Religiosas, y anima dos pastorales muy distintas entre sí, que ya casi no se entienden entre ellas, como si fuesen expresión de dos Iglesias diversas y provocando inseguridad y extravío en muchos fieles.
En estos momentos muy difíciles, nuestro Observatorio siente el deber de expresar nuestra filial cercanía a Benedicto XVI. Oramos por él y permanecemos fieles en su seguimiento.
Monseñor Giampaolo Crepaldi es arzobispo de Trieste y Presidente del Observatorio Internacional Cardinale Van Thuân.
[Traducción del italiano por Inma Álvarez]

Reacciones a la carta papal

La prensa y la carta del Papa sobre abusos sexuales
“Sin precedentes”, concuerdan periódicos de las diferentes tendencias
CIUDAD DEL VATICANO, lunes 22 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Favorables, contrarios, o internamente divididos, los medios de comunicación de todo el mundo han acogido la carta pastoral de Benedicto XVI a los católicos de Irlanda como un documento "sin precedentes", no sólo por ser el primero dedicado por un Papa al argumento, sino además por el dolor con que está escrito.
El interés ha superado ampliamente las costas de la isla irlandesa, como lo demostró el hecho de que pocos minutos después de la publicación en el Vaticano, a mediodía del 20 de marzo, ya podía leerse la misiva en páginas web de periódicos como Süddeutsche Zeitung, The New York Times, Le Monde, The Telegraph, El Mundo, Le Figaro, El Universal, Los Angeles Times, The Washington Post, o El País.
Los primeros títulos se concentraron en la petición de perdón que en nombre de la Iglesia el Papa dirige a las víctimas de abusos cometidos por clérigos: “habéis sufrido inmensamente y me apesadumbra tanto. Sé que nada puede borrar el mal que habéis soportado. Vuestra confianza ha sido traicionada y violada vuestra dignidad”.
Respuestas de las víctimas
Tras la presentación del documento, los primeros comentarios publicados por los medios se concentraron en declaraciones de asociaciones de víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes, entre las cuales también se han dado diferencias de opiniones.
Entre las organizaciones críticas, destaca por ejemplo el comentario negativo de Maeve Lewis, directora ejecutiva de One in Four, y el comunicado emitido ese mismo sábado a las redacciones de los periódicos por la Survivors Network of those Abused by Priests (SNAP).
En particular, esa nota critica duramente y con ironía el que la carta de Benedicto XVI no tome en ese documento medidas concretas para afrontar los escándalos, en particular, el que no se exija en él la renuncia de más personas que de algún modo hayan podido haber quedado involucradas en los mismos. Críticas parecidas han sido emitidas por otras asociaciones de víctimas, con frecuencia con duros tonos.
A esta crítica había respondido el padre Federico Lombardi S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, en la presentación del documento a los periodistas, al explicar que se trata de una carta pastoral y, por tanto, no afronta medidas administrativas y jurídicas, como pueden ser, por ejemplo, la renuncia de otros obispos irlandeses. Estas decisiones, de todos modos, competen al pontífice y a los interesados.
En ocasiones estas mismas asociaciones reconocen que no comprenden el alcance de uno de los anuncios que el Papa hace en la carta por tocar cuestiones técnicas de Derecho Canónico: la convocación de una visita apostólica, es decir, una especie de auditoría en diócesis de Irlanda, así como en los seminarios y congregaciones religiosas, con la ayuda de exponentes de la Curia Romana.
El mismo Papa comprende en el documento la dificultad que supone para las víctimas de estos abusos aceptar sus palabras: “Es comprensible que os sea difícil perdonar o reconciliaros con la Iglesia. En su nombre, expreso abiertamente la vergüenza y el remordimiento que sentimos todos”.
Por su parte la Irish Survivors of Child Abuse Organisation (Irish-SOCA), ha considerado que la carta contiene “un reconocimiento evidente de que la Iglesia en Irlanda pecó de la manera más grave contra jóvenes durante muchas décadas”.
El portavoz vaticano, en su presentación a los periodistas, también respondió a la crítica lanzada por periódicos alemanes, que se esperaban alusiones por parte del Papa a la situación de su país. Cada país, aseguró el padre Lombardi, tiene sus propios elementos específicos. El Santo Padre decidirá cuándo y como intervenir en el caso de su patria, aseguró.
Culpables ante Dios y ante los tribunales
El otro pasaje más citado por los periódicos y por las víctimas, en particular, por Irish-SOCA, es el dirigido “a los sacerdotes y religiosos que han abusado de niños” para asegurarles que “habéis traicionado la confianza depositada en vosotros por jóvenes inocentes y por sus padres. Debéis responder de ello ante Dios Todopoderoso y ante los tribunales debidamente constituidos”.
Al subrayar estas citas, los medios han insistido en que para la Iglesia no es posible aceptar nunca más el encubrimiento: “La justicia de Dios nos llama a dar cuenta de nuestras acciones sin ocultar nada. Admitid abiertamente vuestra culpa, someteos a las exigencias de la justicia”, asegura el Papa a los clérigos manchados por estas culpas.
Por este motivo, uno de los títulos más comunes para ilustrar la carta ha sido el de “Los sacerdotes pedófilos deben responder ante Dios y los tribunales”.
Una carta sin precedentes
Sin embargo, hay algo en lo que el Papa ha logrado poner de acuerdo a las asociaciones de las víctimas y a la prensa en general: las “disculpas sin precedentes” que aparecen en una carta de tonos sinceros y humildes.
“Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros experimentaron al enterarse de esos actos pecaminosos y criminales y del modo en que fueron afrontados por las autoridades de la Iglesia en Irlanda”, reconoce el Papa en su misiva.
“El Papa siente 'vergüenza' ante los casos de pederastia”, ha sido el título de algunos periódicos.
Lo que han descuidado los periódicos: la penitencia
Curiosamente, muchos de los medios de información han dejado a un lado la primera medida, adoptada por el Papa, totalmente excepcional para un documento de estas características: la penitencia comunitaria que propone a la Iglesia en ese país.
El pontífice invita a los católicos irlandeses a ofrecer “durante un año, desde ahora hasta la Pascua de 2011, la penitencia de los viernes” “por la gracia de la curación y la renovación de la Iglesia en Irlanda”.
Tampoco ha encontrado mucho espacio el pasaje en el que el obispo de Roma anima “a redescubrir el sacramento de la Reconciliación”, así como la “adoración eucarística”, y aquel en el que convoca “una misión a nivel nacional para todos los obispos, sacerdotes y religiosos”.
El descuido de estos pasajes, ha llevado a los medios a dejar a un lado la frase central de la misiva de cara al futuro: “Estoy seguro de que este programa conducirá a un renacimiento de la Iglesia en Irlanda en la plenitud de la verdad de Dios, porque la verdad nos hace libres”.
Por Jesús Colina

30 mar. 2010

La responsabilidad de Ratzinger

La responsabilidad de Ratzinger/Hans Küng, catedrático emérito de Teología Ecuménica en la Universidad de Tubinga (Alemania) y presidente de Global Ethic. Traducción de Ana Berenique
Publicado en EL PAÍS, 30/03/10;
Tras la Audiencia Papal del arzobispo Robert Zollitsch se hablaba de una “gran consternación” y de “profunda conmoción” por parte del Papa debido a los numerosos casos de abusos. Zollistch, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, pidió perdón a las víctimas y nombró, una vez más, las medidas tomadas y por tomar. Pero ni él ni el Papa han contestado a las preguntas fundamentales que de ningún modo pueden ser pospuestas. Según la última encuesta del Emnid (Instituto Alemán de Investigación de Opiniones) sólo el 10% de los participantes cree que la Iglesia está haciendo lo suficiente para superar esta situación; pero el 86% de los alemanes reprocha a quienes dirigen la Iglesia falta de disposición al esclarecimiento. La negación obispal de cualquier relación entre la ley del celibato y el abuso de menores ha de confirmarles en sus críticas.
Pregunta 1. ¿Por qué sigue el Papa, enfrentado a la historia, definiendo el supuesto “sagrado” celibato como un “preciado regalo” y pasando por alto el mensaje bíblico que permite explícitamente a todos los cargos el matrimonio? El celibato no es “sagrado”, ni siquiera “dichoso”, sino más bien “desdichado” por excluir a innumerables buenos candidatos al sacerdocio y haber expulsado de sus cargos a multitud de sacerdotes por su disposición a casarse. La ley del celibato no es una verdad de fe, sino una ley eclesiástica del siglo XI que debió ser abolida tras las protestas de los reformadores en el siglo XVI.
Una respuesta seria hubiera exigido que el Papa al menos prometiera la revisión de esta ley, tan ansiada por una absoluta gran mayoría del clero y el pueblo. También el presidente del Comité Central de Católicos Alemanes, Alois Glück, y el obispo auxiliar de Hamburgo Jaschke exigen un comportamiento menos crispado frente a la sexualidad y una igualdad entre sacerdotes célibes y casados.
Pregunta 2. ¿Realmente opinan, tal y como repitió el arzobispo Zollitsch, “todos los expertos” que el abuso de menores por parte de clérigos y la ley del celibato no tienen nada que ver? ¡Quién puede acaso conocer la opinión de “todos los expertos”! Innumerables son, sin embargo, las declaraciones de psicoterapeutas y psicoanalistas que sí ven una relación: la ley del celibato obliga a los sacerdotes a abstenerse de cualquier actividad sexual; pero sus impulsos prevalecen, virulentos, con el riesgo de que sean apartados y compensados en una zona tabú.
Una respuesta seria exige que se tome en serio la correlación entre el abuso y el celibato, en lugar de negarla. Así en sus estudios de 25 años de duración -Knowledge of sexual activity and abuse within the clerical system of the Roman Catholic Church, 2004- el psicoterapeuta Richard Sipe deja clarolo siguiente: el estilo de vida célibe, sobre todo el que conlleva este tipo de socialización (a menudo internado, después seminario sacerdotal) puede alimentar una inclinación pedófila. Sipe constata una inhibición del desarrollo psicosexual que se manifiesta más a menudo en célibes que en el resto de la población media. Pero a menudo los déficits en el desarrollo psicológico y las inclinaciones sexuales se hacen conscientes después de la ordenación.
Pregunta 3. ¿No deberían los obispos, en lugar de pedir sólo perdón a las víctimas, admitir por fin de una vez su propia culpa? Durante décadas han convertido la cuestión del celibato en un tabú y los casos de abuso se han encubierto con silencio absoluto y traslados. A los obispos parecía importarles más la protección de sus sacerdotes que la de los niños. Pero existe una diferencia entre los casos individuales de abuso en colegios fuera de la Iglesia católica y los sistémicos y por ello, a menudo, se acumulan casos en la Iglesia católica romana, donde sigue imperando una moral sexual rigurosamente tensa que culmina en la ley del celibato.
Una respuesta seria hubiera exigido que el presidente de la conferencia episcopal declarara motu propio, en vez de esperar a que la ministra de Justicia diera un ultimátum de 24 horas a la autoridad eclesiástica, para que en un futuro la jerarquía eclesiástica no siguiera tratando los delitos penales al margen de la justicia estatal. ¿O habrá que pagar primero millones en indemnizaciones para que esta jerarquía entre en razón? En el año 2006 la Iglesia católica de Estados Unidos pagó la suma de 1.300 millones de dólares; en Irlanda en 2009 el Gobierno acordó con las órdenes religiosas la creación de un fondo de indemnización de unos ruinosos 2.100 millones de euros. ¡Estas cantidades reflejan un alto porcentaje estadístico de delincuentes célibes respecto a la totalidad de delincuentes sexuales!
Pregunta 4. ¿No debería sobre todo el Papa Benedicto XVI asumir su responsabilidad en lugar de quejarse de una campaña contra su persona? Nunca nadie perteneciente a la Iglesia tuvo tantos casos de abuso sobre su escritorio como él. Como recordatorio:
- Ocho años como catedrático de Teología en Regensburgo: debido a su estrecho vínculo con el director de la orquesta de la catedral, su hermano Georg, estaba perfectamente informado sobre los sucesos en el Regensburger Domspatzen (el coro de la catedral de Regensburgo). No se trata en estos momentos de las, lamentablemente, habituales bofetadas de aquella época, sino posiblemente de delitos sexuales.
- Cinco años como arzobispo de Múnich: acaban de conocerse nuevos abusos por parte de un sacerdote y delincuente sexual trasladado durante el obispado de Ratzinger. Su leal vicario general de entonces, mi compañero de estudios Gerhard Gruber, asumió toda la responsabilidad, pero no consiguió apenas exonerar al arzobispo, también administrativamente responsable.
- Veinticuatro años como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe: es aquí donde bajo absoluto secreto (Secretum pontificium) todos los delitos sexuales de clérigos fueron y son registrados e investigados. En su carta del 18 de mayo del 2001 sobre los “graves delitos” dirigida a todos los obispos, Ratzinger volvió a ligar los casos de abuso al secreto papal cuya vulneración se pena con el castigo eclesiástico.
- Cinco años como Papa sin hacer nada respecto a esta siniestra práctica.
Una respuesta seria reclamaría que el hombre que desde hace décadas tiene la responsabilidad del encubrimiento mundial, justamente Joseph Ratzinger, pronunciara su propio mea culpa. Tal y como lo exigió el 14 de marzo de 2010 el obispo de Limburgo Tebartz-van Elst en un discurso por radio a todos los creyentes: “Porque una indignante injusticia no puede ser encubierta ni aceptada necesitamos una inversión que dé lugar a la verdad. Inversión y penitencia tienen su comienzo en el pronunciamiento de la culpa, el ejercicio y la apreciación del arrepentimiento, la asunción de la responsabilidad y la oportunidad de un nuevo comienzo”.

Pablo Emilio Moncayo

"No saben cuán asombroso es volver a ver civilización", dijo el sargento Pablo Emilio Moncayo  a los medios de comunicación en sus primeras palabras tras su liberación.
Moncayo, de 32 años, uno de los dos secuestrados que llevaba más tiempo en poder de las FARC, volvió a ser un hombre libre tras pasar 12 años y tres meses en cautiverio
El mal tiempo en la zona -a primera hora se produjo un aguacero típico de esa región amazónica- estuvo a punto de frustrar el operativo y retrasó el regreso a Florencia, capital del departamento de Caquetá. Minutos antes de las seis de la tarde (una de la madrugada en la España peninsular) aterrizó el helicóptero de la Fuerza Aérea de Brasil con emblemas de la Cruz Roja Internacional; Moncayo descendió del aparato vestido con uniforme militar y en la pista se fundió en un abrazo con su familia.
Buena parte del país acompañó con lágrimas la escena del padre, la madre y las cuatro hermanas de Moncayo esperando el regreso, y el posterior reencuentro con el joven, que nada más llegar retiró a su progenitor las cadenas que llevó en su cuello y en sus manos durante todos los años de su cautiverio. En sus primeras declaraciones tras su liberación, el soldado afirmó que había soportado todas las penurias de sus 12 años de secuestro por "el amor a mi pueblo colombiano", y dijo sentir "orgullo" por vestir su uniforme de militar del Ejército colombiano. También se refirió a sus compañeros secuestrados Libio José Martínez y Carlos Duarte, que le pidieron que enviara un mensaje en su nombre para que se logre su pronta liberación, ya que sus vidas "corren peligro".
Moncayo mostró su agradecimiento a sus familiares, a los líderes políticos que colaboraron en el proceso de su liberación y a los periodistas que colaboraron para que los menajes de los familiares les llegaran a los secuestrados. Mencionó, entre otros, "a la incansable Piedad Córdoba", al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y al presidente de Brasil, Luiz Inázio Lula da Silva, aunque en ningún momento mencionó al presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
Preguntado sobre las FARC, Moncayo se mostró esquivo. "Lo que yo diga sobre las FARC en nada va a cambiar la historia de Colombia", afirmó, añadiendo que la guerrilla es una "realidad" en Colombia que no se puede ignorar "pese a que algunos se empeñen en hacerlo".
Entrega retransmitida
La transmisión por la cadena de televisión venezolana Telesur de imágenes y fotografías del momento de la entrega en la selva generó malestar. "El Gobierno rechaza que Telesur se preste para hacer propaganda a un grupo terrorista y secuestrador", dice el comunicado leído por el comisionado de paz, Frank Pearl.
La senadora Piedad Córdoba, gestora del movimiento Colombianos por la Paz, y el obispo Leonardo Gómez Serna, miembros de la misión humanitaria, aseguraron que ellos no se dieron cuenta de la presencia de cámaras en el lugar.
Hace casi un año las FARC anunciaron su intención de entregarlo. Pero una cadena de autorizaciones y desautorizaciones por parte del Gobierno -el Ejecutivo exigía la entrega de todos los secuestrados y negaba la mediación de Córdoba- dilataron el proceso. "Nos lo quieren entregar y no lo queremos recibir; juegan con nuestro dolor", lamentó muchas veces María Estela, la madre, profesora de Filosofía.
Largo cautiverio
Pablo Emilio Moncayo cayó en poder de las FARC en la madrugada del 21 de diciembre de 1997. La guerrilla atacó con bombas camufladas en tarros de leche en polvo un puesto militar en el cerro de Patascoy.
Se lo llevaron cuando era cabo del Ejército, tenía 19 años y cara de adolescente asustado. Moncayo regresa ahora convertido en sargento y con cara de hombre curtido; así lo vieron sus padres en el último vídeo que llegó, en septiembre pasado, como prueba de vida. Ayer lo esperaba una familia a la que se han sumado una hermana, Valentina, de cinco años, y dos sobrinos.
"Mi hijo me quitará las cadenas", repetía estos días el padre, Gustavo Moncayo. Abandonó hace tres años sus clases de geografía en Sandoná para dedicarse a caminar por el mundo, con las manos encadenadas, mientras exigía la libertad de su único hijo varón. "El caminante por la paz", como lo llaman los colombianos, recorrió 14 países.
Gustavo es consciente de que su hijo será otro distinto del Negro -como lo llama cariñosamente- que le robó durante tanto tiempo la guerrilla.
El sargento, dejó entrever que analiza si sigue o no en el Ejército, dijo sin embargo que lo que vivió en estos 12 años de cautiverio lo soportó "por amor al uniforme". "En todo este tiempo he conservado mi uniforme, he soportado por amor a la institución -dijo el sargento,
Tras doce años de espera, Pablo Emilio Moncayo se abrazó, en libertad, con su familia. A esta hora, se dirige a los medios.
A las 5:35 de la tarde la aeronave carreteó y se abrio la puerta. Al bajar, Moncayo le hizo a su padre, quien corría a gran velocidad, una señal de 'tómalo con calma'.
Luego se fundieron en un enorme abrazo. La hermanita, a quien el sargento no conocía, y el resto de la familia, le dieron claveles blancos.
La familia, padre, madre e hijo, caminaron tomados de la mano por la pista del aeropuerto de Florencia. Gustavo y Pablo Emilio levantaron los brazos en señal de victoria.
"El Comité Internacional de la Cruz Roja expresa su gran satisfacción que ambas misiones humanitarias se hayan podido llevar a cabo con éxito gracias a los esfuerzos conjuntos del Gobierno y la Fuerzas Pública de Colombia, del Gobierno de Brasil, de los miembros de la comisión de Colombianos y Colombinas por la Paz, de la Iglesia Católica, así como de las Farc-Ep", dijo Adolfo Beteta, vocero del CICR.
Por su parte, el presidente Álvaro Uribe Vélez se mostró alegre con el regreso del sargento Moncayo, le dio la bienvenida y agregó que "Colombia recibe con los brazos abiertos a quienes regresan del cautiverio y rechaza con la mayor firmeza a los secuestradores"

Hacia la refundación de la iglesia católica

Nuncio urge refundación de la Iglesia católica

Nota de Xóchitl Álvarez
El Universal on line, Guanajuato, Gto. Martes 30 de marzo de 2010
Evita dar detalles sobre el futuro de la congregación de los Legionarios del Cristo, por el comportamiento pederasta de su fundador, Marcial Maciel
El representante de Papa en México, Christopher Pierre, consideró necesaria la refundación en la Iglesia católica, a consecuencia de los escándalos protagonizados por sacerdotes que han incurrido en actos malos.
Evitó dar detalles sobre el futuro de la congregación de los Legionarios del Cristo por el comportamiento pederasta de su fundador, Marcial Maciel.
"La Iglesia está haciendo algo, entonces dejen el curso de esta acción, no me toca a mi anticipar lo que se va hacer, la Iglesia lo toma muy seriamente, entonces dejemos que ocurra esto", dijo el nuncio apostólico en una gira pastoral de dos día por la entidad.
"Si hay errores, yo pienso que hay que actuar, yo pienso que se debe de hacer algo, debe ser refundar, es una palabra que significa dar nuevas fundaciones a nuestras personas y a nuestras instituciones, en ese sentido hay que hacer una nueva refundación", puntualizó.
El nuncio asistió este día a la celebración religiosa por los 450 años del Cristo Negro en Salamanca y antes observó el avance de la construcción del seminario diocesano de Irapuato.
Christopher Pierre dijo que los escándalos de sacerdotes que cometen actos malos de cualquier naturaleza hacen mal a la Iglesia católica.
"Hay errores, son muy graves hay que condenarlos cuando son condenables, pero pienso que hay que ver toda la fuerza de la Iglesia, que haya personas que han escandalizado a sus hermanos sí, eso sí, eso puede tener consecuencia y hay que pagar también".
Dijo que como Iglesia y como pueblo de Dios deben responder a esos retos, "yo no digo que sea fácil". De frente a eso se debe reaccionar con justicia y también con misericordia.
En conferencia de prensa, destacó que la Iglesia tiene un patrimonio en la riqueza de la fe de muchísimas personas, sacerdotes, religiosos y laicos que siguen viviendo con honestidad, con transparencia.
"A partir de eso tenemos recursos para reaccionar, lo que queremos es continuar ofreciendo al mundo los valores del evangelio que para nosotros son cosas preciosas, no podemos decir que vamos abandonar todo porque hay problemas muy graves", expresó.
El emisario del Papa agregó que la fuerza de la Iglesia está en el testimonio de las personas y hay muchísimos sacerdotes, religiosos y laicos que creen en Dios, que quieren vivir su fe con mucha coherencia y que hacen obras de servicio de la sociedad, para los niños, en las cárceles, de ayuda a personas que han caído en la drogadicción, en las escuelas y de atención a los pobres.
elc /fml
***
Revelan que Vaticano traza defensa legal


Tres hombres que dicen haber sido abusados por sacerdotes interpusieron la demanda en 2004, acusando al Vaticano de negligencia
AP
REforma on line, El Vaticano (30 marzo 2010).- Acosado más que nunca por los escándalos de abusos sexuales por parte de religiosos, El Vaticano está preparando la defensa legal con que la Iglesia católica espera proteger al Papa Benedicto XVI de una demanda en Kentucky que busca su destitución.
En documentos judiciales obtenidos por AP, los abogados del Vaticano trazan una estrategia triple, a presentar formalmente en las próximas semanas, para que se desestime la demanda antes de que Benedicto pueda ser interrogado o se ordene la presentación de documentos secretos.
Los abogados proponen argumentar que el Pontífice tiene inmunidad como Jefe de Estado, que los Obispos estadounidenses que supervisaban a los religiosos abusivos no eran empleados del Vaticano, y que un documento de 1962 no es la prueba decisiva de un encubrimiento, según revela la documentación.
Tres hombres que dicen haber sido abusados por sacerdotes interpusieron la demanda contra la Santa Sede en 2004, acusando al Vaticano de negligencia por no haber alertado a la Policía o al público sobre los sacerdotes que vejaron a menores en Kentucky.
El anticipo de la defensa legal, suministrado por una persona allegada al caso, fue presentado el mes pasado en un tribunal de Louisville. Los dignatarios del Vaticano se negaron a comentarlo.
El caso es significativo por ser el primero de varios en Estados Unidos que llega a una etapa en la que se determinará si el reclamo de las víctimas ante la Santa Sede es válido.
Los casos anteriores que intentaban implicar al Vaticano fallaron o están pendientes de concluir y se encuentran en etapas más preliminares.

Pena de muerte

Pena de muerte: menos y más solos/Pep Parés, presidente de Amnistía Internacional Catalunya
Publicado en EL PERIÓDICO, 30/03/10;
Delara Darabi, iraní de 22 años, fue declarada culpable de asesinato y robo en un juicio sin garantías durante el que mantuvo siempre su inocencia. Fue ejecutada en la horca el Primero de Mayo del 2009, por unos hechos ocurridos cuando tenía 17 años. Junto con Delara, un total de 714 personas fueron ejecutadas a lo largo del 2009 en todo el mundo (sin contar a China), según los datos que Amnistía Internacional hace públicos hoy en el informe sobre condenas y ejecuciones en todo el mundo.
A pesar de ello, los países que ejecutaron a alguien el pasado año son cada vez menos y están más marginados. Son 18, una auténtica excepción entre una mayoría que ya no aplica la pena de muerte (139 países), o bien que ya la ha eliminado totalmente de su legislación (95). Puede afirmarse sin lugar a dudas que el proceso hacia la abolición universal de la pena de muerte está hoy un poco más claro. Las cifras nos muestran que menos países que nunca llevan a cabo ejecuciones (seis menos que en el 2008) y que asistimos a nuevas muestras hacia la erradicación de la pena máxima. Podemos hablar sin rodeos de una tendencia: en los últimos 10 años, un total de 23 países han eliminado este castigo irreversible de su legislación, sea cual sea el crimen.
La lista de la pena de muerte la encabezan este año países como Irán, Irak, Arabia Saudí y Estados Unidos, y nos referimos a 714 personas porque no contamos a los supuestos miles de casos de China, especialmente preocupantes. Por primera vez, Amnistía Internacional ha decidido no publicar cifras ni ningún tipo de estimación de las ejecuciones ni de las condenas a muerte en China en su informe. La pena de muerte se sigue aplicando en el país asiático bajo un muro de secretismo (como en Corea del Norte, Vietnam o Mongolia), algo que consideramos inaceptable. Si la pena capital es, como afirman esos países, un acto de Estado legítimo, ¿por qué lo esconden? ¿Cuál es el motivo real para que su aplicación se oculte a la opinión pública y al escrutinio internacional?
Por ello, este año, desafiamos y emplazamos a las autoridades chinas a que faciliten estadísticas públicas que demuestren su afirmación de que están reduciendo la aplicación de esta violación extrema del derecho a la vida, cruel, arbitraria y degradante. La ausencia de datos estadísticos oficiales públicamente accesibles sobre la pena de muerte solo favorece cálculos y estimaciones que, en gran medida, distorsionan la cifra real de ejecuciones y condenas.
La información sobre el número de ejecuciones en China tiene carácter de secreto de Estado y quien la revele puede ser acusado penalmente. Es así como se consolida una especie de apagón informativo que favorece que el mundo desconozca realmente de cuántos casos estamos hablando. Es muy probable que el año pasado las ejecuciones en China llegasen a miles y que, en consecuencia, la mayoría de casos en el mundo tuviesen lugar en ese país. Las autoridades chinas, si bien afirman tener como objetivo reducir su uso, siguen utilizando las ejecuciones para demostrar que las actividades consideradas perjudiciales para la estabilidad social serán tratadas con mano dura.
Otra tendencia preocupante es que la pena de muerte se utilizase en el 2009 para transmitir o reforzar determinados mensajes políticos, para silenciar y reprimir la disidencia interna o para promover determinadas agendas políticas en países como Irán o Sudán. Así, por ejemplo, en Irán y en un corto periodo de dos meses, el que transcurrió entre las elecciones presidenciales de junio del 2009 y la toma de posesión de Mahmud Ahmadineyad para un segundo mandato, se dio un aumento drástico de las ejecuciones. Hasta 112 personas fueron ejecutadas en solo ocho semanas. Muchas de ellas habían sido condenadas en un juicio sin garantías y en algunos casos bajo la acusación de «enemistad con Dios». También Irán integra, con Arabia Saudí, el dueto de países que ejecutaron a personas condenadas por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años, una clara violación del derecho internacional.
Pero en la otra cara de la moneda están las buenas noticias que nos llevan a afirmar que avanzamos hacia un mundo sin pena de muerte. En el 2009, en Europa no se produjo ninguna ejecución por primera vez desde que Amnistía Internacional empezó a contabilizarlas. En el continente americano, solo EEUU aplicó la pena máxima. En África, dos países, Burundi y Togo, la abolieron, y tan solo Botsuana y Sudán ejecutaron a alguien. Países que tradicionalmente han aparecido en la lista en puestos destacados, como Afganistán o Pakistán, no registraron ninguna ejecución en el 2009. Todos los países del Magreb mantuvieron la moratoria que aplican desde hace tiempo. Son pequeños pasos, pero muy destacables. A finales del 2010, la Asamblea General de la ONU estudiará una tercera resolución sobre el uso de la pena de muerte. Será una nueva oportunidad para que la comunidad internacional exprese su rechazo a las ejecuciones y trate de lograr que esta práctica desaparezca y pase definitivamente a la historia

Blindan a jueces y magistrados penales

Blinda Judicatura a jueces antinarco
Alistan protección a sedes de juzgados. Esperan para mayo sistema de seguridad para edificios en DF, Tepic y Ciudad Juárez
Nota de Víctor Fuentes
Reforma, 30 marzo 2010.- El Poder Judicial de la Federación prepara un sistema de seguridad integral para proteger siete edificios donde laboran jueces y magistrados que llevan procesos en contra de la delincuencia organizada.
El Consejo de la Judicatura Federal (CJF) convocó el 18 de marzo a una licitación pública para blindar las sedes de los juzgados de procesos penales en los tres reclusorios del Distrito Federal y un edificio de Avenida Revolución donde despachan nueve tribunales colegiados en materia penal que son la máxima instancia en estos juicios, además de que ahí se ubica la sede alterna de la Suprema Corte de Justicia.
El sistema también será instalado en las dos sedes de la justicia federal en Ciudad Juárez y Chihuahua, donde si bien no hay penales de alta seguridad, se registran los mayores índices de violencia relacionada con el narcotráfico de todo el País, y en los dos juzgados que atienden el Centro Federal de Readaptación Social Noroeste en Tepic, Nayarit.
Un total de 72 jueces de distrito y magistrados de circuito que resuelven procesos penales laboran en esos inmuebles.
Los sistemas constan de seis componentes: circuito cerrado de televisión, control de acceso vehicular, control de acceso peatonal, registro de visitantes, sistema de control de rondas de vigilancia y dispositivos adicionales.
Todos los ingresos de personal serán controlados con tarjetas digitales de proximidad; los visitantes serán fotografiados, tendrán que pasar por torniquetes electrónicos y quedará almacenado en el sistema quién es su anfitrión; se instalarán barreras vehiculares, y entre los siete edificios, serán colocadas un total de 303 cámaras.
Cada edificio contará con un cuarto de control y monitoreo. El fallo de la licitación será anunciado en mayo y el ganador tendrá cuatro meses para instalar todos los sistemas.
El año pasado, el CJF instaló los primeros seis sistemas de este tipo en sus sedes en Monterrey, Reynosa y Piedras Negras, donde se atienden asuntos de varias materias, no sólo penales, además de dos edificios de tribunales administrativos en el Distrito Federal.
Los siete juzgados de control que dictaminan órdenes de cateo, arraigo e intervención de comunicaciones privadas solicitadas por la Procuraduría General de la República, ubicados en el edificio de Insurgentes Sur 1888, son los únicos totalmente inaccesibles al público.
Los gastos en seguridad para los 261 inmuebles administrados por el CJF cada vez son mayores. Mil 587 elementos adscritos a 40 empresas privadas y policías locales vigilan estas instalaciones.
En Ciudad Juárez, la Dirección General de Seguridad Pública cobró 6.5 millones de pesos el año pasado, mientras que en el Distrito Federal, la empresa española Eulen y la Policía Bancaria e Industrial recibieron más de 31 millones de pesos.
También en 2009, el CJF solicitó a los 31 gobiernos estatales y 62 municipales realizar "rondines de sobrevigilancia" adicionales en inmediaciones de los juzgados.
***
Muestran temor
(30 marzo 2010).- En febrero pasado, el magistrado Miguel Ángel Aguilar López, titular del Sexto Tribunal Unitario en Materia Penal del DF, señaló que los jueces y magistrados federales temen ser asesinados por el crimen organizado.
"Entre nosotros existe temor de que pronto se empiece a matar a jueces y magistrados. Incuestionablemente ya ha habido magistrados muertos en Mazatlán, que las investigaciones nunca terminaron; también un juez federal en Toluca fue muerto y (el acusado) absuelto de su homicidio", dijo al participar en un seminario en la UNAM.
Los casos a los que hacía referencia son los de Benito Andrade y Jesús Alberto Ayala, magistrados ejecutados el 11 de noviembre de 2001 en Mazatlán, y el de René Hilario Nieto, juez federal asesinado el 17 de agosto de 2006 en Toluca.
Se ponen estrictos
Los sistemas de seguridad para sedes de tribunales constarán de:
· Circuito cerrado de televisión.
· Control de acceso vehicular.
· Control de acceso peatonal.
· Registro de visitantes.
· Sistema de control de rondas de vigilancia.
· Dispositivos adicionales.
· Los ingresos de personal serán controlados con tarjetas digitales.
· Los visitantes serán fotografiados y pasarán por torniquetes electrónicos.
· Se instalarán barreras vehiculares.
· Serán colocadas un total de 303 cámaras.

Alvaro Corcuera, LC, pedir perdón

Ciro Gómez Leyva entrevista. Álvaro Corcuera, director de los Legionarios de Cristo
“En México le pediré perdón a cada uno”
Los actos de Marcial Maciel han sido no sólo reprobables, sino terribles, dice desde Roma sobre los abusos sexuales del fundador y guía de la congregación, y anuncia que a mediados de mayo estará en el país para concluir el trabajo de ofrecer disculpas a las víctimas.
Milenio Diario, 2010-03-30;
Una vez al año tenemos la reunión con todos los superiores de la congregación, que llamamos los directores territoriales, y también con el Consejo General. Hemos conversado mucho sobre esta situación tan difícil que nos ha tocado afrontar, y todos hemos llegado al acuerdo para poder emitir un comunicado donde, lógicamente, no podemos expresar todos nuestros sentimientos. Pero sí queremos ofrecer, una vez más, una expresión de profundo dolor y pesar hacia todas las víctimas que han sufrido estos actos. Es un acto de perdón que no tiene ninguna otra finalidad que la de abrir nuestro corazón con humildad a todas y cada una de las personas que han sido dañadas, y desgraciadamente escandalizadas, por las acciones de nuestro fundador, el padre Maciel.
-¿Nada más?
-Es un perdón sincero por las palabras y acciones habidas hacia las víctimas por parte de cualquier miembro de nuestra congregación, o por cualquier miembro del movimiento. Yo sé que no es fácil decirlo con palabras, pero quiero expresarles el apoyo, cercanía y el perdón a cada uno de ellos. La reunión la concluimos la semana pasada. Yo les pedí su voto. Fue un voto unánime.
-Se ha criticado la fecha elegida para difundirlo, el viernes previo a la Semana Santa.
-La verdad, ni siquiera lo teníamos pensado, porque coincidió con las reuniones que ya están fijadas desde el inicio del año, y este año coincidió con el inicio de la Semana Santa, pero no teníamos ninguna otra finalidad. Yo, simplemente, no quería esperar más tiempo, porque vi que era necesario, era oportuno hacer una acción más contundente, más clara y firme. No fue ningún acto de oportunismo. Fue un acto de perdón sincero.
-¿Se acabó el padre Maciel para los Legionarios de Cristo?
-No podemos nosotros reconocer al padre Maciel como un modelo. Sus actos han sido no solamente reprobables, sino terribles. Nos ha costado muchísimo reconocerlos, porque no coincidían con lo que nosotros experimentamos, con lo que vimos, con lo que escuchamos. Yo no te puedo decir en lo personal que no recibí unas lecciones totalmente opuestas a este comportamiento. Por lo tanto, con un dolor muy profundo, hemos de decir que no lo podemos tener como modelo de las acciones totalmente ajenas a lo que nosotros profesamos y tratamos de enseñar y comunicar.
-¿Pero qué van a hacer con la figura histórica del padre Maciel?
-Es evidente que tenemos que reconstruir la historia. Creo que es un reto hacia el futuro. Tenemos que reorientar totalmente la figura. Para una congregación es lo más doloroso que puedes recibir, porque estás hablando de tu propio fundador. Iremos a un momento de reflexión profunda, sincera, en la verdad. Va a depender de eso el futuro de la imagen que tengamos de él, que desde luego ha cambiado totalmente después de estos actos.
-Nos dijo el viernes el vocero de la Legión, Javier Bravo, que habías ofrecido disculpas, en privado, a tres de las víctimas de Maciel. ¿Lo seguirás haciendo?
-Sí. Yo tenía esa intención cuando fui a México. Pero se desató todo esto que hemos vivido en los días últimos en México.
-¿Con quién hablaste?
-Con el padre Félix Alarcón, que fue de los primeros que denunció estos actos. Lo fui a visitar a Madrid. Estuve un buen tiempo con él. Encontré una respuesta realmente extraordinaria, de un hombre muy bueno. Él me dijo: “Tú no hiciste estos actos”. Yo le dije que experimento la necesidad de acompañarle, de pedirle un perdón por lo que estos actos pudieran implicar, por no haber creído, porque el padre Maciel había negado estos actos. Luego he tenido algunas conversaciones con otras personas, con otros padres que me han pedido privacidad. He encontrado respuestas muy positivas. Tuve la oportunidad de hablar dos veces por teléfono con Juan José Vaca, un hombre que admiro, al que había conocido un poco antes de que yo fuese Legionario de Cristo. Y también dos conversaciones breves con don Saúl Barrales, que me apena muchísimo su enfermedad: creo que es un extraordinario hombre. Apenas pueda ir a México, desde luego que quiero acercarme a las demás personas, que aprecio profundamente y estoy seguro que necesitan una palabra y una manifestación de cercanía.
-Una de esas personas es José Barba, el líder del grupo. Él dijo el viernes que en el comunicado no está explícito el perdón para ellos.
-Yo creo que hay otras personas también que han sido afectadas por estos hechos tan tristes, tan difíciles. Me parecía difícil enumerar a todas las personas. Pero desde luego al padre Félix Alarcón, al licenciado José Barba, a Saúl Barrales, a Alejandro Espinosa, a Arturo Jurado, a los hermanos Pérez Oliveros, a Juan José Vaca. Y también es una cosa que veo providencial, desde los ojos de la fe y el lado humano, a Francisco González Parga. Cuando yo estaba en Irlanda hace muchos años tratando de aprender inglés, él fue el primero que me habló de la vocación sacerdotal. Le tengo una profunda gratitud, porque soy muy feliz como Legionario de Cristo, soy muy feliz con mi sacerdocio.
-Tal parece que ahora toda la crítica es al padre Maciel y no a la estructura de los Legionarios de Cristo, al menos la estructura de 1955 a 2005.
-En el comunicado, que aunque es largo no deja de ser sintético, hemos expresado también nuestro perdón por no haber creído. Pero creo también que es un periodo muy importante para hacer una sana crítica. Es un periodo de renovación, donde tienes que seguir dirigiendo todas las cosas buenas para el bien de la sociedad. Y también tenemos que orientar, corregir, mejorar varias facetas de nuestra congregación. La visita apostólica también nos está ayudando en este sentido.
-¿Tienes información de cómo han tomado las personas de la Legión y el Regnum Christi el documento que emitieron el viernes?
-Me da pena decirlo, pero han sido días muy intensos y no he podido recoger la información. Han llegado respuestas en general positivas. La gente quería este comunicado, necesitaba escuchar que aquello que predicamos y profesamos, aquello que hemos hecho lo posible por comunicar, no correspondía a estos actos. Creo que es una reacción que la gente ha agradecido. Siempre habrá diversas opiniones: si fue débil, si no fue clara. Pero, en general, he recogido impresiones positivas.
-¿Cuándo vas a estar en México?
-Pienso ir en mayo. Voy a estar unos días en Roma, luego tengo unos compromisos en España, regreso a Roma y, con la gracia de Dios, voy a estar allá a mediados de mayo.
-Quizá para mayo se tenga ya el resultado de la investigación que el Vaticano le hace a los Legionarios de Cristo. ¿Qué esperas de esa investigación?
-Espero, sinceramente, que sea un parteaguas en la congregación. Espero que la Santa Sede nos ayude a corregir, a reorientar la figura de nuestro fundador. Y también a hacer un análisis, una autocrítica profunda. Y estamos dispuestos a llevar a plenitud todo aquello que recibamos.
-¿Vivirá, continuará la Legión de Cristo?
-Yo creo que sí. Los Legionarios de Cristo es una obra que, para mí, como sacerdote, la veo como venida de Dios. Sé que ha hecho un grandísimo bien. Tengo confianza total en que va a seguir y que tenemos que aprender lecciones de humildad. Espero que las aprendamos en las diversas facetas de nuestra vida espiritual, humana, apostólica, pastoral, y que podamos dedicarnos a hacer el bien en la sociedad, especialmente en México, tanto en la clase dirigente como en las clases más necesitadas y pobres, para poder orientar hacia allá nuestro trabajo.
-¿Cómo te sientes, Álvaro? Finalmente hicieron este deslinde, a mi juicio claro, de Maciel?
-Me es muy difícil expresarlo. Siento que no tengo derecho a manifestar lo que he sufrido, y lo que hemos sufrido como congregación: la ofuscación, la tristeza, el dolor, la pena profunda. Yo no quisiera expresar que lógicamente me las he pasado muy mal, pero estoy muy sereno, tranquilo de conciencia, porque hemos buscado actuar de conciencia, con todos los errores y limitaciones. Me siento con mucho dolor, con muchísima pena. Es algo que yo nunca hubiera imaginado el día cuando fui elegido. Si hubiera sabido todo lo que iba a venir, pues creo que hubiera habido un funeral, me hubiera dado un infarto. Pero, sin embargo, estoy muy orgulloso de esta familia. Estoy muy, muy feliz con todo lo que veo en mis hermanos, en la sociedad. Me siento, por un lado, con muchísimo dolor, con muchísima responsabilidad. No quiero pensar en lo que yo esté pasando, sino en las personas que han sufrido, en todos estos hombres que han tenido situaciones de profundo dolor, profunda pena, y daría la vida por poder suavizar la carga y el sufrimiento de tantas otras personas.
México • Ciro Gómez Leyva

Los pájaros y los niños

Miguel Delibes, los pájaros y los niños/Gustavo Martín Garzo, escritor
EL PAÍS, 29/03/10):
Nos gusta una historia, escribió Jean Renoir, porque nos gusta el que la cuenta. La misma historia contada por otro, no ofrece ningún interés. André Gide resume esto en dos palabras: “En el arte lo único que cuenta es la forma”. Y eso nos pasa con Miguel Delibes, que si amamos sus historias es porque nos gusta quién nos las cuenta y cómo lo hace. Son pocos los novelistas del siglo XX que hayan creado una galería de personajes tan inolvidables como él. Y, entre ellos, los más complejos e inolvidables son los niños. La infancia y la naturaleza son los grandes temas de su obra.
En uno de los relatos de Tres pájaros de cuenta, unos vecinos del escritor se encuentran un polluelo de cárabo, que alimentan y cuidan. El cárabo pasa a ser un miembro más de la familia, hasta que los problemas que causa les hacen tomar la resolución de soltarle. Lo meten en una jaula y, “como en el cuento de Pulgarcito”, lo abandonan en el bosque. Pero el cárabo regresa poco después. Lo llevan aún más lejos, y vuelve a encontrar el camino de vuelta. Llegan a desplazarse más de 30 kilómetros, pero también entonces el cárabo regresa a la casa y, conmovidos por esa fidelidad, ya no vuelven a abandonarlo. Cada uno de los relatos de este pequeño libro tiene por protagonista a un pájaro: un cárabo, un cuco y una grajilla. Delibes nos habla de sus costumbres, nos describe sus vuelos, el color de sus plumas y su canto; nos dice dónde ponen sus nidos, qué alimentos prefieren, y lo hace con la cálida atención del que se ocupa de unos vecinos un poco peculiares, e imprevisibles, a los que no cabe desatender.
Es decir, habla de la naturaleza, pero también, y sobre todo, del corazón del que se detiene a contemplarla y amarla. Ese es el tema secreto toda la obra de Delibes, la búsqueda de ese camino que nos lleva al encuentro de las otras criaturas del mundo. Una búsqueda que se basa en el principio de igualdad. Igualdad no sólo con los otros hombres, sino con los animales y hasta si se me apura, con los propios árboles, como pasa en su mejor cuento, Los nogales. “Son mis mejores amigos / aquellos que no hablan”, escribió Emily Dickinson.
El pájaro es el símbolo del alma en todos los folclores. En los cuentos de hadas transmiten secretos, mensajes, expresan las ansias de los enamorados, como los vientecillos y las flechas furtivas. Pero la comunicación con los pájaros es también, y sobre todo, un acto de comunión con el mundo. El profeta Isaías habló de un monte donde el lobo bajaba a beber al tiempo que la oveja, el león dormía junto al antílope, y el niño jugaba en su cuna con alacranes y víboras. Un reino en que no existía el daño.
Muchos personajes de Delibes están situados en ese reino. Dialogan con la naturaleza, la entienden y miman. Pacífico en La guerra de nuestros antepasados; el Tiñoso, en El camino; Nilo, el joven, en Los nogales; el Senderines, de La mortaja, y Paco, el Bajo, en Los santos inocentes, que con su prodigioso olfato es capaz de seguir el rastro de las perdices y de las liebres, tienen esa insólita aptitud.
Y, por encima de todos, el Nini, en Las ratas, que es sin duda el personaje más memorable de la obra de Delibes. Pero el Nini tiene muchos puntos de contacto con Azarías, el protagonista de Los santos inocentes: está inmerso en su medio, vive en continuidad con el mundo y los animales; es capaz de entender el lenguaje de los pájaros. Sin embargo, el Nini no es un inocente, no está marcado por el estigma de la matanza de Herodes. Sería equiparable más bien al niño que visitan los Magos, el niño que escapa de la muerte.
Pero hay muchos niños en la obra de Delibes que no logran hacerlo, como el niño de La sombra del ciprés es alargada, como el Tiñoso de El camino, o el recién nacido que en Diario de un cazador entierran en una caja de zapatos. La obra de Delibes está llena de niños muertos, pero también de esos otros niños extraños que parecen situarse en esa volátil frontera que hay entre la vida y la muerte. A esta categoría de muertos vivos pertenecen los personajes de Los santos inocentes, o el que tiene síndrome de Down de Los nogales. Azarías, de hecho, ve a su hermano muerto, Ireneo, lo que nos indica hasta qué punto sus naturalezas son afines.
La muerte de un niño es sin duda uno de esos límites sagrados que la razón humana no puede traspasar sin llenarse de horror. La matanza de los santos inocentes es uno de los relatos más estremecedores que se conocen, y las preguntas se suceden inevitablemente al escucharlo. ¿Por qué tuvieron que morir los pobres niños? ¿No podían los ángeles haber advertido a sus padres de lo que les esperaba, como hicieron con José, y así haber huido todos juntos en la noche? Pero ¿puede evitarse la pena, el dolor, la pérdida de lo que amamos? No, no se puede. Ser hombres, nos dice Delibes, también es contemplar ese cortejo de niños muertos sin poder hacer nada para salvarles.
Pero si no hay redención, si no es posible el milagro, ¿por qué sus personajes hablan con los pájaros? En un texto de los Upanishads se lee: “Dos pájaros, compañeros inseparablemente unidos, residen en el mismo árbol; el primero come de su fruto, el segundo mira sin comer. El segundo es puro conocimiento, libre e incondicionado. Los dos son inseparables”. En Los santos inocentes, el señorito Iván, deseoso de cobrarse piezas como sea, manda a Paco, el Bajo, cegar a los palomos, para que sus movimientos desesperados hagan de señuelo. El señorito Iván ciega a los pájaros, y Azarías les da de comer. Es Azarías quien se pone del lado del pájaro del conocimiento. El pájaro que mira sin comer en el hermoso texto de los Upanishads se confunde con la grajilla que, al descender al hombro de Azarías, señala el lugar de la vida. El Senderines, el niño protagonista de La mortaja, construye un lugar así con una luciérnaga. Su padre acaba de morir. Está desnudo en la cama y, avergonzado, decide buscar ayuda para vestirle. Nadie le hace caso, pero él recoge una luciérnaga y halla en su luz la fuerza que necesita para enfrentarse a la muerte de su padre y a la miseria moral de cuantos le rodean.
La luciérnaga, como el descendimiento de la grajilla, señala el lugar de la vida. Azarías nos entrega en él una de las plegarias más hermosas formuladas jamás en nuestro idioma, “milana bonita, milana bonita”; y el Senderines el sueño humilde de la dignidad. Ese es el misterio de los niños en los libros de Miguel Delibes: cada uno de sus gestos tiene el valor de una plegaria. Su tiempo es el tiempo de la revelación y de los salmos. Por eso les vemos andar sobre las aguas, aunque ellos no lleguen a darse cuenta.
La obra de Miguel Delibes es comparable a la de todos los grandes moralistas, en el sentido que Camus da a esta palabra: los que tienen la pasión del corazón humano. Delibes forma parte de esa larga tradición de grandes moralistas, que desde Cervantes o Stendhal, se dan en el mundo de la novela. Se confunde con ellos porque “busca al hombre en el entorno y la comunidad en que vive; y la verdad en sus rasgos particulares”. Delibes habría suscrito sin dudarlo las palabras de Camus acerca de que el desprecio por los hombres constituye con frecuencia el estigma de un corazón vulgar.