2 dic. 2009

INTENTO DE MOCIÓN SUSPENSIVA

Nombramiento de Ministros de la SCJN

SESION ORDINARIA DE LA H. CAMARA DE SENADORES CELEBRADA EL MARTES 1º DE DICIEMBRE DE 2009.
Intento de moción susensiva del Senador Ricardo Monreal,
- EL C. PRESIDENTEL C. PRESIDENTE FRANCISCO ARROYO VIEYRA: Para razonar el voto tiene el uso de la tribuna el Senador Ricardo Monreal.
- EL C. SENADOR RICARDO MONREAL AVILA: Ciudadano Presidente; ciudadanos legisladores:
Este día es un día importante para el país, por eso he solicitado el uso de la tribuna para referirme a este dictamen que establece la idoneidad y la elegibilidad de dos ternas enviadas por el Ejecutivo Federal a la consideración de la Asamblea del Senado, al Senado para proceder a la designación de dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Como todos ustedes saben, en 1996, hubo una reforma, en materia del Poder Judicial de trascendencia.
Hace 15 años la Constitución se reformó para dar paso a esta nueva composición de la Corte, para elegir cada 15 años a los ministros de la Corte, y para erigirlo en un tribunal de auténtico control constitucional.
Han pasado 15 años desde entonces. En aquel momento también era senador de la República, hubo un sobrado optimismo sobre el futuro del Poder Judicial Federal. Hoy a 15 años podríamos decir, sin lugar a dudas que no se cumplieron del todo las expectativas generadas en aquel momento.
Hoy en una sesión rápida, en unos días, en una audiencia de 15 minutos y en una comparecencia posterior de 15 minutos se pretende que cada uno de los senadores ilustre su conocimiento para emitir su voto razonado en torno a uno de los integrantes de la terna.
Percibo que es un procedimiento demasiado atropellado. Vean ustedes a la asamblea, ni siquiera les interesa saber de lo que estamos hablando, murmullos, acuerdos de pasillo, nadie atiene al orador, bueno, hay un sector importante que sí atiende siempre, y a ellos les expreso mis respetos porque siempre están atentos aun cuando la mayoría se encuentra ocupada en otras actividades y en otros trámites.
Este Senado de la República se ha negado sistemáticamente convertirse en una auténtico órgano de decisiones; se ha negado a erigirse y a ejercer las facultades que la Constitución le otorga en materia de ratificación de altos servidores públicos, en materia de análisis de la política exterior mexicana, en materia de ratificación, y casi todo aparece y surge de manera rápida y apresurada.
Por esa razón y por otras, porque nos falta tiempo para revisar los antecedentes académicos jurisdiccionales de ejercicio libre de los candidatos, al más alto puesto del Poder Judicial de la Nación, me permito solicitar una moción suspensiva para que podamos todavía otra semana más revisar los antecedentes, los expedientes, la experiencia y la idoneidad de cada uno de los propuestos.
Siempre he criticado y seguiré haciéndolo que las decisiones del Senado las toman un grupo selecto de tres o cuatro personas. Les aseguro que el 90 por ciento de los senadores no sabe de los antecedentes de los propuestos, simplemente se orienta su voto en razón de lo que el coordinador y el grupo aprueba, no debería ser así, porque la aspiración del pueblo de México sigue siendo todavía la misma, una honrada impartición de justicia, ministros independientes, imparciales del poder, no defensores de la oligarquía económica y política de este país.
Por eso, ciudadanos senadores y senadoras, llamo la atención. Debemos escuchar a colegios de abogados, de juristas, escuelas e institutos de Ciencias Jurídicas y del Derecho, no hagamos que crezca el abismo entre la sociedad y esta elite en la que se ha convertido el Poder Judicial y la clase política mexicana.
Tenemos que permear más la opinión de la sociedad, tenemos que hacer caso de lo que está pasando allá afuera, y no seguir en la burbuja de los privilegios y de la indiferencia total de lo que pase.
Le solicito, ciudadano presidente, se inscriba íntegro mi moción suspensiva y le de el trámite correspondiente. Por su atención de los que la ponen, muchas gracias, y de los que no, también muchas gracias. (Aplausos).
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: En virtud de la propuesta que ha hecho el senador Ricardo Monreal, consulto si hay algún orador inscrito para impugnar la propuesta de moción suspensiva presentada.
En tal sentido, dado que no hay oradores que impugnen, pasaremos a la votación. Solicito a la secretaría consulte a la asamblea, en votación económica si se toma en consideración la moción suspensiva presentada.
-EL C. SECRETARIO RIVERA PEREZ: Consulto a la asamblea, en votación económica, si se toma en consideración la moción suspensiva.
Quienes estén por la afirmativa, favor de levantar la mano. (La asamblea asiente).
Quienes estén por la negativa, favor de levantar la mano. (La asamblea no asiente).
No se toma en consideración, señor presidente.
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: Se da por desechada la moción suspensiva presentada.

Posicionamiento de Lelo de Larrea

Nombramiento de Ministros de la SCJN-Bienvenido licenciado Arturo Fernández Saldívar Lelo de Larrea. Dispone usted hasta de 15 minutos para su exposición.

-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ.-
Tiene usted el uso de la palabra.
-EL C. LIC. ARTURO FERNANDEZ SALDIVAR LELO DE LARREA: Muchas gracias, señor Presidente.
Ciudadano Presidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Senadores; señoras y señores Senadores:
Respetuosamente comparezco ante el Senado de la República consciente de la enorme responsabilidad que implica acudir ante la más Alta Representación de la Nación en un acto que tiene como propósito último la integración del Tribunal Constitucional del Estado Mexicano.
Es para mí un honor y un privilegio asistir a uno de los ejemplos más claros de la colaboración entre Poderes; cuando ustedes votan en este proceso su voto refrenda la solidez del Estado Mexicano, el funcionamiento de la división de Poderes y la vigencia plena de la Constitución y el Estado de Derecho en México.
Gracias por permitirme exponer, así sea brevemente, mi visión sobre la Suprema Corte y la justicia constitucional en nuestro país.
He dedicado toda mi vida al estudio y a la práctica del Derecho Constitucional; de los diversos instrumentos de Derecho Procesal Constitucional, especialmente del Juicio de Amparo. Y por ende de los derechos fundamentales.
A lo largo de mi carrera profesional he combinado el mundo de la academia con el libre ejercicio de la profesión de abogado en materia constitucional.
Hace 25 años me gradué como abogado de la Escuela Libre de Derecho. Soy orgullosamente doctor por nuestra máxima casa de estudios, la Universidad Nacional Autónoma de México de estudios, la Universidad Nacional Autónoma de México. Y he sido catedrático en varias universidades públicas y privadas del país, lo que me ha permitido participar activamente en la reflexión académica sobre las últimas tendencias y corrientes del derecho público contemporáneo.
Me defino como un hombre de principios, un jurista demócrata, garantista, apegado a una visión creativa e innovadora de la interpretación constitucional.
Me asumo en el humanismo en el sentido más amplio del concepto, mis dos valore prioritarios se resumen en las palabras: libertad y justicia.
Tener la posibilidad de servir a México como Ministro de la Suprema Corte de Justicia es, sin duda, el privilegio más grande al que puede aspirar un jurista, un privilegio que demanda una profunda vocación por la defensa de las libertades consagradas en nuestra Constitución y que conlleva, ante todo, una gran responsabilidad.
Responsabilidad porque implica ser heredero de la gran tradición de juristas mexicanos que a lo largo de nuestra historia han integrado la Suprema Corte.
Responsabilidad porque significa la elevada función de interpretar la Constitución juzgando muchos de los asuntos más delicados y los problemas más sensibles para los mexicanos.
Responsabilidad porque ser Ministro de la Suprema Corte representa el retro de aportarle a México mejores condiciones de acceso a la justicia y desarrollo de los derechos fundamentales.
Quiero ser un juez constitucional a partir de mi experiencia de muchos años como académico y abogado postulante, porque estoy convencido que este perfil fortalece la integración de la Corte y puede enriquecer con una visión diferente los debates de nuestro Tribunal Constitucional.
El hecho de que un abogado postulante acceda a la función jurisdiccional es una condición normal en la integración de los tribunales constitucionales contemporáneos que se caracterizan por su pluralidad y su diversidad.
Esta tendencia aporta un tribunal la vivencia del derecho real en su ejercicio práctico, la visión del justiciable, del ciudadano.
Se traslada la sensibilidad de quien pide justicia a la sensibilidad de quien imparte justicia.
La integración y actuación de nuestro Tribunal constitucional es un asunto que compete a todos los mexicanos. Esto porque la Suprema Corte está llamada a desempeñar un papel estratégico, un papel determinante en nuestros sistema democrático.
Bajo el paradigma del Estado constitucional democrático de nuestros días, la democracia es mucho más que un sistema de reglas que establecen mecanismos de acceso al poder.
La democracia requiere una dimensión sustantiva, una dimensión adicional a los aspectos formales o procesales y que se refiere precisamente a cómo se ejerce el poder en una sociedad.
No es posible hablar hoy de democracia sin hablar también de Constitución, y más aún de constitucionalidad.
Esa es la idea central del constitucionalismo, la limitación del poder que no puede lograrse si no a través de mecanismos de control del poder, límite y control se convierten así en binomio inseparable de forma similar a lo que ocurre con derecho y garantía.
Para que los límites que fija la norma constitucional sean eficaces, se requieren órganos jurisdiccionales independientes que aseguren a los ciudadanos que dichos límites serán respetados.
Los mexicanos hemos avanzado de manera consistente en esta dirección.
Hemos construido y estamos construyendo la Corte de nuestra democracia, un auténtico Tribunal constitucional que ha ido asumiendo y debe seguir desempeñando su papel como garante de la Constitución.
Una corte para la democracia que debe ser también la Corte de la consolidación de la democracia.
Una Corte que como todo Tribunal de constitucionalidad tiene encomendadas dos funciones esenciales para la vida democrática.
Primero, constituirse en árbitro de las controversias político constitucionales, juzgando la política desde fuera de la política, desde la óptica de la Constitución.
Y segundo, ser protectora y garante de los derechos fundamentales que claramente son la razón de ser y el fin último de toda la ingeniería constitucional.
Por lo anterior, estoy convencido que la consolidación de la democracia mexicana, el desarrollo de los derechos fundamentales y cualquier reforma profunda del estado, pasa necesariamente por una Suprema Corte responsable, prestigiada, comprometida y que se legitime todos los días a través de la argumentación contenida en sus resoluciones.
Considero que la Corte debe acometer una agenda pendiente que les ruego me permitan sintetizar en los siguientes diez puntos.
Primero.- Es de la mayor importancia que la Suprema Corte construya una doctrina constitucional que dote de mayor consistencia y coherencia sus fallos, que sirva de referencia para su labor interpretativa y que haga más predecibles sus resoluciones. Necesitamos una Corte más congruente.
Segundo.- Es necesario que la Suprema Corte profundice en la calidad interpretativa de sus sentencias, a efecto de que la argumentación que la sustenta justifique suficientemente el sentido de las resoluciones y que, si bien alguno de sus fallos puedan ser discutibles, nunca puedan ser tildados de arbitrarios. En esto se juega la legitimidad de su función como máximo intérprete de la Constitución.
Tercero.- La Suprema Corte debe emprender una mayor actividad en la protección y desarrollo de los derechos fundamentales.
Es necesario construir un Tribunal garantista en sentido técnico y no demagógico.
Debemos superar una justicia constitucional desequilibrada que privilegie a la resolución de conflictos entre órganos de poder frente a aquella que se ocupa de la defensa y desarrollo de los derechos fundamentales.
Cuarto.- La Suprema Corte debe fundar su trabajo en una ética de la responsabilidad. Esto significa que la justicia no se imparte en abstracto ni de manera aislada, no es un acto teórico, la justicia es algo vivo que afecta la vida diaria de las personas.
En la ética de la responsabilidad, el juez constitucional dicta sentencia para un momento determinado y una realidad concreta, debe tener presente, en la medida que el caso lo permita, las consecuencias políticas y sociales de sus resoluciones.
Cada una de las palabras que se escriben en una sentencia debe estar alimentada de una gran conciencia social y de una visión de país. En cada sentencia se construye el futuro de México.
Quinto.- Considero que el delicado papel que la Constitución otorga a la Corte exige prudencia y autolimitación. El juez constitucional debe ser valiente, pero sobre todo prudente. Debe ser audaz, pero siempre equilibrado. Debe tener presente que está obligado a tutelar al individuo en sus derechos fundamentales, pero también al Estado en su viabilidad.
En todo el mundo los tribunales constitucionales parten de un principio de deferencia hacia los otros poderes del estado, en especial al Legislativo.
Esto significa que salvo que se afecte el núcleo esencial de un derecho fundamental, en principio las políticas públicas y las atribuciones de carácter técnico no son materia de control constitucional.
Sexto.- Es necesario una Suprema Corte comprometida con la reforma integral del juicio de amparo, el instrumento por excelencia para la protección de los derechos fundamentales y, sin duda, la mayor aportación de nuestro país a la justicia constitucional comparada.
Lamentablemente el amparo mexicano se ha quedado rezagado y no responde a las necesidades de una sociedad moderna.
Por un lado, es insuficiente para la protección eficaz de los derechos fundamentales y, por el otro, sus anacronismos y formalismos provocan abusos en su utilización.
Celebro la decisión del Senado de la República de emprender la tan postergada reforma integral del juicio de aparo. Con la cual, por cierto, he estado comprometido desde hace más de una década.
Es indispensable que la Suprema Corte se comprometa con el nuevo paradigma de nuestro juicio constitucional.
Séptimo.- Uno de los graves problemas de nuestro país es la falta de acceso a la justicia para los que menos tienen. Presenciamos todos los días una justicia elitista, una justicia que trata de manera diferente a quien tiene recursos económicos frente a quien carece de ellos.
La Corte debe comprometerse con aquellos criterios y prácticas judiciales que permitan un mayor acceso a la justicia constitucional y que impregnen la función jurisdiccional con una eminente conciencia social.
Octavo. Desde el Tribunal Constitucional deben prenderse un esfuerzo serio y profundo para que los procesos constitucionales sean más expeditos, y para que la justicia constitucional sea impartida con oportunidad y prontitud.
Noveno. Nuestro Tribunal Constitucional ha avanzado mucho en su agenda de transparencia y comunicación. Creo, sin embargo, que debe simplificarse la forma en que se redactan las sentencias, requerimos resoluciones más claras, más breves y que sean entendibles por la comunidad.
Décimo. Los mexicanos esperan un mayor compromiso de la Suprema Corte con la austeridad y la rendición de cuentas. Por conciencia elemental de los tiempos que vive el país es necesario impulsar un control efectivo del gasto público y una actuación responsable, republicana que sumen a la autoridad moral y a la credibilidad de nuestro más alto tribunal.
Señoras y señores senadores:
Esta es mi visión sobre la Corte, de la manera más respetuosa la someto a su consideración.
En ella están reflejadas mi vocación y mi aspiración para desempeñar el honroso cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En caso de ser favorecido con la confianza de esta Soberanía, me comprometo con la defensa de los valores, los principios y los derechos fundamentales consagrados en la Constitución a trabajar por México y por su gente, con una clara conciencia social; me comprometo a conducirme de manera honesta y honorable, y a cuidar en todo momento la dignidad de la investidura.
Actuar con prudencia, con responsabilidad y con absoluta humildad intelectual.
Me comprometo abrir las ventanas de la Corte para que entre aire fresco, el aire fresco de la sociedad; el aire nuevo de los jóvenes; y el aire de las doctrinas modernas sobre los derechos fundamentales y la interpretación constitucional.
Los mexicanos queremos justicia, pocos reclamos hay en nuestro país tan añejos y tan vigentes; la Corte debe proporcionarla con imparcialidad, congruencia y transparencia, con sentido de Estado, con visión de país.
Asumo con lealtad, con claro, total e irrestricto compromiso con las instituciones de un Estado democrático de derecho.
Asumo con lealtad, con claro compromiso con México.
Muchas gracias.

Posicionamiento de Luis María Aguilar en el Senado

Nombramiento de Ministros de la SCJN
SESION ORDINARIA DE LA H. CAMARA DE SENADORES CELEBRADA EL MARTES 1º DE DICIEMBRE DE 2009.- EL C. PRESIDENTE: Primera lectura. Pasamos a la discusión de un dictamen de las Comisiones Unidas de Justicia, de Estudios Legislativos Primera y de Estudios Legislativos Segunda, con punto de acuerdo relativo a los requisitos de legibilidad de los candidatos a ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
PRESIDENCIA DEL CIUDADANO SENADOR FRANCISCO AGUSTIN ARROYO VIEYRA.

Informo a la Asamblea, que en caso de ser aprobado este dictamen, los candidatos de la primera terna realizarán una exposición en tribuna por un tiempo máximo de quince minutos.
Posteriormente, se realizará la votación por cédula para la elección correspondiente.
El dictamen sobre la cobertura de los requisitos de los candidatos se encuentra publicado en la Gaceta del Senado de este día, por lo que solicito a la Secretaría, sólo dar lectura a la parte resolutiva.
- EL C. SECRETARIO ZOREDA NOVELO: Doy lectura a la parte resolutiva del dictamen. (...)
Propuesta de moción suspensiva del Senador RICARDO MONREAL AVILA: C
Ciudadano Presidente; ciudadanos legisladores:
Este día es un día importante para el país, por eso he solicitado el uso de la tribuna para referirme a este dictamen que establece la idoneidad y la elegibilidad de dos ternas enviadas por el Ejecutivo Federal a la consideración de la Asamblea del Senado, al Senado para proceder a la designación de dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Como todos ustedes saben, en 1996, hubo una reforma, en materia del Poder Judicial de trascendencia.
Hace 15 años la Constitución se reformó para dar paso a esta nueva composición de la Corte, para elegir cada 15 años a los ministros de la Corte, y para erigirlo en un tribunal de auténtico control constitucional.
Han pasado 15 años desde entonces. En aquel momento también era senador de la República, hubo un sobrado optimismo sobre el futuro del Poder Judicial Federal. Hoy a 15 años podríamos decir, sin lugar a dudas que no se cumplieron del todo las expectativas generadas en aquel momento.
Hoy en una sesión rápida, en unos días, en una audiencia de 15 minutos y en una comparecencia posterior de 15 minutos se pretende que cada uno de los senadores ilustre su conocimiento para emitir su voto razonado en torno a uno de los integrantes de la terna.
Percibo que es un procedimiento demasiado atropellado. Vean ustedes a la asamblea, ni siquiera les interesa saber de lo que estamos hablando, murmullos, acuerdos de pasillo, nadie atiene al orador, bueno, hay un sector importante que sí atiende siempre, y a ellos les expreso mis respetos porque siempre están atentos aun cuando la mayoría se encuentra ocupada en otras actividades y en otros trámites.
Este Senado de la República se ha negado sistemáticamente convertirse en una auténtico órgano de decisiones; se ha negado a erigirse y a ejercer las facultades que la Constitución le otorga en materia de ratificación de altos servidores públicos, en materia de análisis de la política exterior mexicana, en materia de ratificación, y casi todo aparece y surge de manera rápida y apresurada.
Por esa razón y por otras, porque nos falta tiempo para revisar los antecedentes académicos jurisdiccionales de ejercicio libre de los candidatos, al más alto puesto del Poder Judicial de la Nación, me permito solicitar una moción suspensiva para que podamos todavía otra semana más revisar los antecedentes, los expedientes, la experiencia y la idoneidad de cada uno de los propuestos.
Siempre he criticado y seguiré haciéndolo que las decisiones del Senado las toman un grupo selecto de tres o cuatro personas. Les aseguro que el 90 por ciento de los senadores no sabe de los antecedentes de los propuestos, simplemente se orienta su voto en razón de lo que el coordinador y el grupo aprueba, no debería ser así, porque la aspiración del pueblo de México sigue siendo todavía la misma, una honrada impartición de justicia, ministros independientes, imparciales del poder, no defensores de la oligarquía económica y política de este país.
Por eso, ciudadanos senadores y senadoras, llamo la atención. Debemos escuchar a colegios de abogados, de juristas, escuelas e institutos de Ciencias Jurídicas y del Derecho, no hagamos que crezca el abismo entre la sociedad y esta elite en la que se ha convertido el Poder Judicial y la clase política mexicana.
Tenemos que permear más la opinión de la sociedad, tenemos que hacer caso de lo que está pasando allá afuera, y no seguir en la burbuja de los privilegios y de la indiferencia total de lo que pase.
Le solicito, ciudadano presidente, se inscriba íntegro mi moción suspensiva y le de el trámite correspondiente. Por su atención de los que la ponen, muchas gracias, y de los que no, también muchas gracias. (Aplausos).
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: En virtud de la propuesta que ha hecho el senador Ricardo Monreal, consulto si hay algún orador inscrito para impugnar la propuesta de moción suspensiva presentada. En tal sentido, dado que no hay oradores que impugnen, pasaremos a la votación. Solicito a la secretaría consulte a la asamblea, en votación económica si se toma en consideración la moción suspensiva presentada.
-EL C. SECRETARIO RIVERA PEREZ: Consulto a la asamblea, en votación económica, si se toma en consideración la moción suspensiva.
Quienes estén por la afirmativa, favor de levantar la mano. (La asamblea asiente).
Quienes estén por la negativa, favor de levantar la mano. (La asamblea no asiente).
No se toma en consideración, señor presidente.
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: Se da por desechada la moción suspensiva presentada. Pregunto a la asamblea, a los señores integrantes de esta asamblea, si algún otro senador o senadora desea hacer uso de la palabra. En consecuencia, ábrase el sistema electrónico de votación por tres minutos para recoger la votación nominal sobre el acuerdo presentado.
(Se recoge la votación)
-EL C. SECRETARIO RIVERA PEREZ: Señor presidente, conforme al registro electrónico, de votación, le informo que se emitieron 82 votos en pro, cero en contra, dos abstenciones; 83 con Castro Trenti, 84 coillermo Tamborrel.
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: Aprobado el dictamen que establece que los ciudadanos propuestos para el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación cumplen con los requisitos de legibilidad.
Para dar cumplimiento al acuerdo aprobado el pasado 26 de noviembre nuestro siguiente asunto a desahogar será la exposición de los ciudadanos Luis María Aguilar Morales, María Luisa Martínez Delgadillo y Jorge Mario Pardo Rebolledo, propuestos por el Titular del Poder Ejecutivo Federal para el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en sustitución del Ciudadano Mariano Azuela Güitrón.
Conforme al acuerdo aprobado cada uno de los candidatos tendrá un tiempo máximo de quince minutos para su exposición y no habrá lugar a preguntas o interpelaciones por parte de los senadores.
En consecuencia, solicito a los ciudadanos senadores: Jesús Garibay García y Luis Maldonado Venegas, introduzcan a este salón al Licenciado Luis María Aguilar, y hago un respetuoso llamado a los señores senadores y senadoras para que ocupen sus lugares y estemos atentos a la exposición; y a nuestro equipo auxiliar y asesores les solicito suspendan llamadas telefónicas dentro del recinto y suspendan conversaciones bilaterales para tener las condiciones propicias para escuchar las exposiciones. (La Comisión cumple)
Ciudadano Luis María Aguilar Morales, a nombre del Senado de la República doy a usted la bienvenida a esta Sesión. Conforme al acuerdo aprobado hará usted uso de la tribuna para su exposición, hasta por quince minutos. En consecuencia, se le concede el uso de la palabra. Adelante.
-EL C. LUIS MARIA AGUILAR MORALES: Con su venia, señor presidente.
Distinguidas señoras senadoras de la República; respetables señores senadores de la República:
Estar aquí por haber sido distinguido para integrar una de las ternas para elegir a quienes habrán de ocupar el cargo de Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación me llena de orgullo profesional y me compromete a presentarme ante ustedes con absoluta lealtad institucional y transparencia.
La gran importancia que tiene la integración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como su legitimación constitucional y democrática se explica por la participación de los Poderes Ejecutivo y Legislativo en la determinación de quiénes deban ser los miembros que conformen el Tribunal Constitucional Mexicano.
La función jurisdiccional federal ha sido siempre parte de mi vida. Nací oyendo del juicio de amparo, crecí comentándolo en casa, lo estudié por el amor que a él me inculcaron y me he especializado en la defensa jurisdiccional de la Constitución y los derechos que para todos consagra por absoluta convicción de hacer bien a México.
Todo porque mi padre fue como jurista un pertinaz enamorado del Poder Judicial de la Federación donde trabajó cuarenta años y me hacía ver el orgullo de pertenecer a esta institución, lo que ahora me hace sentir un gran compromiso con la función protectora del Tribunal Constitucional.
Cuando debí elegir la profesión a seguir puedo decirles que no tuve duda alguna en abocarme al estudio de la ciencia del derecho, y, sin más, absolutamente convencido, presenté examen de admisión en la Universidad Nacional Autónoma de México habiendo ingresado en febrero de 1969 a la Facultad de Derecho.
He tenido el privilegio de vivir día a día desde hace más de 35 años la impartición de la Justicia Federal, la que se hace realidad en cada caso concreto sometido a la potestad de los tribunales, esa que debe ser la justicia real y alcanzable, la que surge de la recta interpretación y aplicación de la norma jurídica suprema, la que sirve en la vida cotidiana y permite la convivencia social, la que hace prevalecer los derechos de los seres humanos frente a la autoridad y procura de la sociedad un ente organizado.
Experiencia que he obtenido desde los puestos más elementales en el Poder Judicial de la Federación como mecanógrafo, siendo estudiante, y posteriormente como Secretario, ya como abogado. Y si ello fue enriquecedor también lo han sido los más de 29 años en la alta responsabilidad de ser juzgador federal, primero como juez de Distrito, y los últimos 24 años como Magistrado de Circuito.
Como Juez de Distrito, en 1980, y más tarde como Magistrado, en 1985, y en muchos sitios del territorio nacional he conocido los más variados problemas sociales en casos penales, civiles, laborales, así como en la riquísima y amplia materia administrativa en la que destaca, sin duda alguna, la interesante y a veces compleja materia fiscal por su afinada técnica jurídica y por el frecuente planteamiento sobre constitucionalidad de leyes.
Tuve la oportunidad de participar muy de cerca en la implementación de la nueva estructura del Poder Judicial de la Federación con motivo de las reformas de 1994, pues desde el encargo de Secretario General de la Presidencia y Oficial Mayor en la Suprema Corte pude incidir directamente en la conformación administrativa y presupuestal de lo que ahora es el Consejo de la Judicatura Federal.
Convencido de que las oportunidades son siempre aprovechables para bien, como funcionario de la administración de la Corte impulsé su modernización administrativa y tecnológica, pero especialmente pude conocer muy de cerca de su gente, desde el más sencillo trabajador, hasta cada uno de los ministros.
Ayer, 30 de noviembre, dio fin a mi responsabilidad como Consejero de la Judicatura Federal para el que me honró eligiéndome el Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en noviembre de 2004. Desde esa responsabilidad pude impulsar el mejoramiento de la carrera judicial, los concursos para la selección de jueces y magistrados, y las normas disciplinarias y de vigilancia, así como la transparencia del quehacer institucional.
Nunca antes las decisiones de los jueces han sido tan importantes, nunca antes la vida social y democrática ha encauzado tanto sus conflictos en decisiones a través de los procedimientos imparciales, autónomos e independientes que por antonomasia deben garantizar los juzgadores.
Así, los ministros de la Suprema Corte tienen la facultad constitucional como preservadores e intérpretes máximo de ella, de examinar los actos de autoridad para verificar su conformidad con los principios constitucionales y para lograr el debido equilibrio entre las funciones y responsabilidades que le han sido reservadas a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, de forma que las decisiones de la Corte se alcen como una guía respetuosa de la gran responsabilidad social que a cada uno de esos otros poderes de la Unión corresponde.
Estoy convencido de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación como máximo órgano jurisdiccional del país se encuentra obligada ahora, más que nunca, a mostrarse a la sociedad, a transparentar sus ideas, a demostrar públicamente las razones y motivos que la llevan a tomar una decisión.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación enfrenta muchos retos derivado de los problemas que conoce como órgano jurisdiccional y de su compromiso por cumplir ante el pueblo de México con una justicia constitucional idónea, aquella que ofrezca soluciones a los conflictos sociales y que permita mantener, con base en el respeto, la colaboración entre los poderes, la excelencia en la prestación del servicio de impartición de justicia no es un mero ideal del discurso, sino que exige constituirse en la meta concreta y real que se debe perseguir continuamente.
Para ello es necesario cuidar la calidad de las resoluciones y favorecer la prontitud en su dictado, pero sobre todo, es necesario tener en la mente como juzgador, la convicción de que se sirve a México y que las decisiones, si bien resuelven las controversias, también propician el orden y la paz social.
Para mí, la Constitución es la norma condicionante que requiere ser entendida e interpretada de manera amplia, tanto por el Legislador como por el Tribunal Constitucional, es la norma que da sustrato de validez a la organización, a las facultades y a los ordenamientos que de ella derivan, con el claro objetivo de logra la satisfacción de las necesidades sociales, pero especialmente para en una conceptualización abierta, lograr su efectiva protección.
Son los derechos humanos, las garantías constitucionales la meta de mi ejercicio como juzgador, lo he hecho durante 30 años, como juez de distrito y como Magistrado de Circuito, y como Ministro de la Suprema Corte, podré ampliar mis posibilidades, si ustedes, señoras senadoras y señores senadores, así lo determinan.
Por ello, desde esta tribuna y de frente al Senado de mi paí, me comprometo a trabajar para garantizar la Supremacía de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y para lograr la mayor amplitud en el significado y alcance de los derechos humanos y su más completa protección jurisdiccional. Estaré atento a los derechos humanos que están consagrados en los tratados internacionales que este Senado ha decidido y en el futuro decida ratificar.
La jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, será un punto de inspiración y de reflexión permanente en mi quehacer jurisdiccional.
Es mi convicción que los derechos humanos deben ser protegidos invariablemente y sin condicionamiento alguno, mi compromiso es aportar y contribuir, mediante el ejercicio de una función jurisdiccional independiente, al orden de la República, a la paz social, a la protección íntegra y cabal de los derechos humanos, sociales, ecológicos e individuales, y lo asumo para hacer de ello mi meta permanente, mi compromiso es fortalecer la función jurisdiccional del alto Tribunal, especialmente en su tarea de control constitucional de las leyes.
También me comprometo, señoras y señores senadores, a resolver las controversias constitucionales y las acciones de inconstitucionalidad que se presenten con el fin de lograr el equilibrio que fortalezca la República mediante el respeto a la autonomía de las entidades federativas, de los ayuntamientos y del Distrito Federal, sin mengua de las necesarias competencias de la federación.
Ofrezco mi compromiso decidido con las mujeres, y en mi desempeño como juzgador, actuaré para lograr los objetivos de no discriminación, igualdad de oportunidades y de trata entre los géneros, del ejercicio de todos sus derechos y de una participación equitativa en la vida política, cultural, económica y social del país, sancionando con rigor la violencia de la que puedan ser víctimas.
Me comprometo a impulsar la reforma penal de junio del 2008, en la medida y en el ámbito de competencia de la Suprema Corte, pues considero que la aprobación de la reforma fue, sin duda un acierto de nuestro poder reformador de la Constitución y que merece todo mi respaldo, mis compromisos se darán, desde luego, dentro del marco de la transparencia, la rendición de cuentas y la comunicación entre el alto tribunal y la sociedad, reconociéndolos como factores que fortalecen la confianza de los mexicanos en la institución y con ello la legitimidad de sus decisiones.
Por ello, refrendo mi compromiso personal con la justicia en una defensa incansable por la protección de los derechos humanos, y ofrezco mi compromiso institucional para que el tribunal constitucional de México se mantenga a la vanguardia en esta defensa dentro del marco que la norma fundamental le asigna como órgano jurisdiccional.
Mi compromiso, en fin, es actuar con valentía y fortaleza contra la corrupción, cualquiera que sea su cara y asegurar el cumplimiento de la garantía sustancial, patrimonio de todos, contenida en el artículo 17 que manda una justicia pronta, completa, imparcial y gratuita.
Señoras senadoras, señores senadores, el Estado Mexicano evoluciona constantemente hacia la democracia y el estado de derecho, la Suprema Corte, como parte del Estado, debe evolucionar y prepararse para enfrentar las misiones que se agregan a la vida institucional de México, debe prever los retos que se avizoran en el horizonte nacional; el Tribunal Constitucional no puede ignorar los reclamos de justicia del pueblo de México, ningún juez puede serlo si no presta oídos atentos a los reclamos de la sociedad, los toma en consideración, los pondera frente a la norma suprema y toma la decisión que su conciencia le dicte como la mejor.
Estoy profundamente convencido del alto tribunal está obligado a tener una visión de estado, basada en la norma fundamental, para tomar la mejor decisión sobre la protección de los derechos humanos.
Mi vida profesional en el Poder Judicial de la Federación, ha sido una ruta de construcción de experiencias y conocimientos, alcanzar el alto sitial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, si este Honorable Senado de la República, así lo considera, representa para un juzgador de carrera como yo, la realización y culminación de toda una vida consagrada a la impartición de la justicia constitucional, es lo que mejor sé hacer, es en donde más puedo ser útil a los demás, a mi comunidad, a mi país, a nuestro México.
Tengo la certeza de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación es cada día más elemento fundamental en la vida político constitucional de nuestro país, pivote en el equilibrio de los poderes de la Unión, máximo vigilante de los derechos humanos y con ello garante de la supremacía constitucional en tanto sustrato esencial del estado de derecho.
Estoy consciente de la gran responsabilidad que pretendo asumir, no me es extraña, soy juzgador federal de carrera, con absoluta transparencia ofrezco mi experiencia y el haber servido con eficiencia, capacidad y probidad en la impartición de la justicia como exige el artículo 94 de la Constitución Mexicana de los Estados Unidos Mexicanos.
Que mi experiencia y profundo conocimiento, no sólo del Poder Judicial de la Federación, sino también, y especialmente de las necesidades de los justiciables, que durante largos años he percibido como juzgador federal, puedan significarse como garantía de mis compromisos personales e institucionales, los problemas a los que enfrentamos son enormes y complejos, pero como lo ha señalado acertadamente el jurista italiano Luigi Ferrajoli, con independencia de nuestro optimismo o nuestro pesimismo, no existe otra respuesta a la crisis del derecho que el derecho mismo y no hay alternativas posibles a la razón jurídica. Este es el único camino para responder a la complejidad social y para salvar, con el futuro del derecho, también el futuro de la democracia.
Esa sería mi tarea en la Corte, proteger los derechos de todos, fortalecer la democracia y el equilibrio ante poderes y con ello trabajar para un México mejor.
Muchas gracias. (Aplausos)
-EL C. PRESIDENTE NAVARRETE RUIZ: Muchas gracias por su intervención, ciudadano Luis María Aguilar Morales.

Testigo protegido

Pierde la PGR otro testigo
Édgar Enrique Bayardo del Villar, testigo protegido de la PGR, fue acribillado y otras dos personas fueron heridas en una cafetería del DF.
Foto: REFORMA
Bayardo sumaba 13 meses como testigo protegido, luego de ser detenido por sus vínculos con el Cártel de Sinaloa
Reforma, redacción
Ciudad de México (2 diciembre 2009).- La PGR perdió ayer a otro testigo protegido que era clave en las acusaciones contra funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública federal dentro de la Operación Limpieza.
Édgar Enrique Bayardo del Villar, quien fuera subprocurador en Tlaxcala y luego inspector de la entonces naciente división antidrogas de la Policía Federal, fue ejecutado cuando se encontraba en un café Starbucks de la Colonia del Valle.
En menos de 12 días, la PGR se quedó sin dos de sus principales testigos protegidos de la denominada Operación Limpieza realizada en la SSP y la PGR, ya que Jesús Zambada, hijo de "El Rey" Zambada, apareció ahorcado el pasado 20 de noviembre en una casa de seguridad de la PGR en la colonia Santa Úrsula, donde estaba en calidad de testigo colaborador. Según la autoridad, Zambada Jr.
Ayer, dos sicarios ingresaron a las 11:30 horas al establecimiento y uno de ellos, vestido de traje oscuro, desenfundó una subametralladora 9 milímetros para acribillar de por lo menos 20 tiros al ex mando medio de la Policía Federal, quien se encontraba sentado en un sillón a 4 metros de la entrada.
Jaime Slomiansky, fiscal desconcentrado en la demarcación, informó que un hombre que vestía pantalón de mezclilla y camiseta se asomó al interior del establecimiento y, una vez que confirmó la presencia del ex inspector, salió de manera inmediata para después regresar con un sujeto que portaba traje y que disparó contra Bayardo.
Según los primeros estudios periciales, Bayardo recibió entre ocho y nueve impactos en la cabeza, tórax y un brazo.
El acompañante del homicida, ataviado con sudadera blanca y gorro, protegió la huida al tiempo que, tembloroso, empuñaba hacia el suelo una pistola y gritaba: "¡Al suelo, cabrones!, ¡Al que se mueva lo mato!".
Después del ataque, los sicarios corrieron hacia una camioneta Rodeo Isuzu, color verde oscuro, placas LZU-13-30 del Estado de México, donde los esperaba un tercer cómplice con el motor encendido, frente al comercio sobre la calle de Pilares.
Dicha camioneta fue atravesada para impedir el paso de vehículos y, una vez que los sicarios estaban a bordo de la primera, escaparon sobre Pestalozzi y la abandonaron frente al número 1007. Según el Registro Público Vehicular, hasta las 19:00 horas el vehículo no tenía reporte de robo.
El supuesto escolta de Bayardo, de nombre José Solís Castillo, resultó herido y no iba armado, según informó la Policía del DF. Una clienta del lugar que, para su mala fortuna estaba sentada junto al ex jefe policiaco victimado, recibió un rozón de bala en una pierna.
Fue precisamente Solís Castillo quien, antes de ser trasladado, alertó a los empleados del Starbucks que la víctima era un testigo protegido.
A pesar de que a dos calles del establecimiento hay un módulo de seguridad de la Policía del DF, los elementos tardaron unos 5 minutos en llegar; los uniformados argumentaron que se encontraban vigilando en bicicleta el Parque Pilares.
Peritos de la PGJDF encontraron 28 casquillos en el lugar, aunque se investiga si las víctimas accionaron armas de fuego.
Las investigaciones indican que ayer fueron detenidos los dos escoltas de Bayardo del Villar para que declaren al respecto, además de que trascendió que un hombre citó a la víctima en la cafetería.
Bayardo tenía 13 meses como testigo protegido de la SIEDO de la PGR bajo el nombre de "Tigre", después de que había sido detenido por su implicación con el Cártel de Sinaloa. Su detención ocurrió dos días después de la de "El Rey" Zambada en el DF.
Quien entregó a la SIEDO a Bayardo, en octubre del 2008, fue el entonces Comisionado de la Policía Federal, Gerardo Garay.
Bayardo se convirtió entonces en informante de la autoridad bajo la figura de testigo protegido, y de acusado pasó a delator de funcionarios policiacos como el propio Garay, a quien acusó de proteger a los Beltrán Leyva y a narcos colombianos.
Silencian el bullicio
"¡Al suelo, cabrones! ¡Tírate hijo de tu puta madre! ¡Al que se mueva lo mato!".
La del sicario fue la única voz del Starbucks de Pilares aún más lleno de lo normal y comúnmente ruidoso a las 11:17 horas.
El sujeto no cruzó la puerta, apuntaba al suelo y gritaba las indicaciones sin ver a alguien en específico, pero justo después de que, adentro, el otro tirador, vestido de traje oscuro, había acribillado a Édgar Bayardo del Villar, el testigo protegido de la PGR.
El sujeto no tomó represalias contra quienes buscaron escabullirse por su costado y lograron escapar sin obedecerlo.
Caminó de espaldas hasta la calle, mientras esperaba que su secuaz saliera del café y que se acercara la camioneta en la que huyeron. En el suelo había unas 30 personas.
Unos metros adelante la actividad no se alteró. Nadie volteó ni se acercó al lugar. Un lavacoches no detuvo su labor ni un segundo e incluso, mientras los sicarios abordaban las camionetas, a unos 30 metros, las mesas en la calle de otra cafetería sobre Pestalozzi estaban llenas y no fue sino hasta que escucharon la conversación telefónica de uno de los que se escabulleron del Starbucks que reaccionaron y, sin voltear hacia Pilares, se levantaron y partieron a toda prisa.
En el establecimiento, los sicarios dejaron un ambiente tenso, incrédulo, triste y un silencio sepulcral.
Un automóvil se detuvo justo donde estaba la camioneta Isuzu, de Nissan, en la que escaparon los asesinos. Desde el coche, una joven informaba a los presentes, todos en el suelo, que "ya se fueron, ya se pueden levantar". Nadie quería hacerlo.
El primero que salió del establecimiento fue el empleado de seguridad de Starbucks, muy delgado, cabello corto, tez blanca y más o menos 1.65 metros de estatura. El muchacho trataba de calmar a la gente mientras buscaba un teléfono para llamar al 060; tras él, desde el interior del lugar, gente pedía con gritos desesperados y entre lágrimas que llegara la Policía y una ambulancia.
Afuera, los consumidores se empezaron a esparcir. Los que se quedaron y los empleados calmaban a los que habían quedado con crisis nerviosa.
Herido de bala, Castillo fue recostado boca arriba, le habían abierto la camisa y lo mantenían inmóvil; estaba pegado al cristal de la entrada, un par de mujeres le decían que todo iba a estar bien, que ya habían llamado a una ambulancia. Él no hablaba.
María Eugenia se notaba tranquila e incluso con un dejo de alivio. Trató de hacer llamadas telefónicas y hasta contactó un número de emergencias para describir lo que acababa de vivir. Luego se recostó en uno de los sillones al interior, con la pierna derecha arriba, la cual había sido rozada por una bala.
El cuerpo de Bayardo, junto al sillón donde estaba sentado, quedó tirado de espalda a la entrada; a la altura de su cabeza había un charco de sangre. Las sillas y mesas a su alrededor habían sido quitadas para hacerle espacio.
Doce minutos después el lugar quedó acordonado y marcado.
Entrega Bayardo a mandos de la SSP
El comandante Édgar Enrique Bayardo del Villar alistaba en los últimos días las maletas para dejar un inmueble de seguridad de la PGR en la Colonia Del Valle y con ello el Programa de Testigos Protegidos que lo había acogido desde el 25 de octubre de 2008 y por el cual recibía el nombre clave de "Tigre".
Amigo y protector de la élite del narco en las últimas décadas, agente doble de la PGR y la DEA, millonario y acusado de rapiña, Bayardo se convirtió en el testigo que propició el encarcelamiento de mandos de la Secretaría de Seguridad Pública federal. Sólo le faltaba un salto aún más temerario: recuperar una vida común y corriente.
Una de las personas más cercanas a su familia en el último año relató ayer que a pesar del peligro que entrañaba su pretensión, Bayardo tenía el plan de regresar con sus familiares, litigar y dar clases de estrategia y aspectos jurídicos de la policía en alguna universidad o academia.
"No es que pretendiera desligarse del Programa de Testigos Protegidos, sino lo que a él le habían dicho, por voz de él lo escuché, es que únicamente iba a estar un año con la protección y que luego él iba a salir adelante. No sé más, la protección se la dieron en febrero de este año", recordó.
Pero aunque en los últimos días ya se sentía confiado y andaba en circulación, sin armas y sin escolta, en los meses previos la Procuraduría le cambió tres veces el domicilio donde vivía resguardado por marinos, militares y policías federales.
Su primera temporada como testigo colaborador la vivió en la SIEDO, después en una casona de Santa Úrsula, donde compartió el techo con Jesús Zambada Reyes, otro testigo colaborador muerto hace 12 días, y luego en un departamento a dos cuadras de Avenida Universidad.
A finales de los 80, cuando tenía 22 años, Bayardo era agente de la Policía Judicial Federal y fue asignado como escolta de José Francisco Sánchez Naves, uno de los comandantes de la vieja guardia que le presentó a Amado Carrillo Fuentes "El Señor de los Cielos", Alcides Ramón Magaña "El Metro" y Jesús "El Rey" Zambada.
Nunca se desvinculó de esas relaciones, ni cuando en 1996 fue dado de baja de la PJF en la primera "limpia" que hizo el entonces Procurador Antonio Lozano, ni tampoco cuando el 1 de julio de 2007 reingresó a la Policía Federal, en una administración que supuestamente ya exigía estrictos estándares y exámenes de control.
En agosto de ese último año, restableció el contacto con Jesús Zambada García "El Rey", hermano de "El Mayo", para ponerse nuevamente a su servicio.
Las averiguaciones previas de la SIEDO señalan que desde entonces, Bayardo se convirtió en una pieza importante de los Zambada, cuando el Cártel de Sinaloa entró en una guerra abierta con los Beltrán Leyva, sus antiguos socios.
Además de recibir dinero, Bayardo hizo un pacto con "El Rey" para que este narcotraficante le proporcionara información de sus rivales para capturarlos, presentarlos como logros de la SSP federal y así lograr que Jorge Cruz Méndez fuera ascendido a Jefe de División en la Policía.
Cruz Méndez, director general de Análisis Táctico, y Fidel Hernández García, de la División Antidrogas, declararon a la SIEDO que cuando la DEA proporcionaba información, siempre pedía trabajar con Bayardo, quien tenía una relación horizontal con los estadounidenses, sin intermediarios.
Con esta cobertura, el comandante se dio permiso para recibir un equipo de escuchas telefónicas de "El Rey" e intervenir teléfonos de los Beltrán, realizar "levantones", catear los domicilios que proporcionaba Zambada de sus rivales y permitir a un operador del "Mayo" Zambada interrogar a los enemigos capturados.
Este esquema de inteligencia proporcionada por el narco contra sus contrarios funcionó, con capturas como la del colombiano Ever Villafañe, en julio de 2007, de la que la SSP hizo amplia propaganda en medios.
Y estuvo a punto de llevar a la captura de Arturo Beltrán Leyva "El Barbas" en Morelos, el 7 de mayo de 2008.
El hecho que cambió el destino de Bayardo tuvo lugar el 19 de octubre de 2008, cuando junto con el jefe de la Policía Federal, Gerardo Garay Cadena, irrumpieron en una mansión del
Desierto de los Leones para capturar a Mauricio Harold Poveda "El Conejo".
El abastecedor colombiano de los Beltrán Leyva escapó de la fiesta, pero los jefes policiacos, según diversos testimonios de los detenidos y de mandos y agentes de la propia Policía Federal, hicieron gala del abuso de autoridad, saqueo y robo.
Apenas 24 horas después, cuando Bayardo estaba en la Torre Pedregal de Periférico, luego de llevar el botín de guerra, la SIEDO y la SSP del DF rodearon una casa en Wilfrido Massieu, Colonia Lindavista, y "El Rey" Zambada empezó a marcarle insistentemente a su Unefon.
En Lindavista, "El Rey" supo que esa tarde el comandante que siempre le dijo "padrino" le iba a fallar y tomó su revólver frente a su hijo, con la idea de quitarse la vida.
"Mi padre le dijo a Bayardo --por teléfono--, 'ahí le encargo a mis hijos ahijado, me la voy a rifar, yo no voy a dejar que me agarren, y si no me voy a matar'", relató Jesús Zambada Reyes, quien enseguida le quitó el arma a su padre para evitar que se matara.
El hijo de "El Rey", con entonces 21 años, no dudó desde el principio en convertirse en testigo colaborador. Recibió el nombre de "Rambo III" y desde su primer declaración reveló la implicación de Bayardo y de otros policías.
El 22 de octubre, la SIEDO pidió a Garay que lo presentara a declarar.
Frente a fiscales federales, en su primera declaración ministerial, Bayardo fue categórico al negar toda acusación. Tres días después, el 25 de octubre, obtuvo los beneficios de testigo protegido y empezó a dar detalle de los presuntos abusos, robos y encubrimiento a los Beltrán de parte de su jefe Garay, a quien sus dichos enviaron a la cárcel.
Desde entonces, con la clave "Tigre", el mando policiaco estuvo confinado en diversas casas de seguridad de la PGR.
Una persona que lo conoció en ese arraigo permanente recuerda que Bayardo tenía una marcada adicción por el café. Hace poco, compró una cafetera Nespresso y le pidió de favor a un allegado que le comprara unos cartuchos para hacerla funcionar.
"Él era verdaderamente gustoso del café", recuerda la persona que le hizo la compra y le entregó los cartuchos en su encierro.
Este gusto ayer le costó la vida en un Starbucks.
Matan a seis en 14 años
Desde agosto de 2008 a la fecha, han muerto tres testigos protegidos de la PGR.
En los 12 años anteriores al 2008 habían muerto otros tres colaboradores de la dependencia, todos ellos ejecutados: Tomás Colsa McGregor, en 1997; Jaime Olvera Olvera, en 1998, y Humberto Cappelletti González, en 2000.
En agosto de 2008 murió un sujeto de nombre Noé, quien estaba resguardado en un hotel del DF, después de delatar la relación de "La Familia" con el ex delegado de la PGR en el Edomex José Manzur Ocaña.
Los otros dos casos son Jesús Zambada Reyes, hijo de "El Rey" Zambada y Édgar Enrique Bayardo.
Hora de publicación: 00:00 hrs.
El titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) consideró lamentable la muerte de los testigos protegidos Jesús Zambada y Édgar Bayardo.
Asimismo, indicó que el Procurador General de la República debe explicar cómo estas personas, supuestamente protegidas, perdieron la vida y, en el caso de Bayardo, cómo fue rastreado.
Plascencia celebró hoy un convenio de colaboración con organizaciones de la sociedad civil para establecer una red nacional de atención integral para las víctimas del secuestro.
En este acto estuvieron presentes Nelson Vargas; Alejandro Martí, presidente de México SOS; Isabel Miranda de Wallace, presidenta de Alto al Secuestro; Ana Franco, presidenta de México Unido Contra la Delincuencia; y Carlos García, presidente de la Federación Mexicana de Organismos Públicos de Derechos Humanos.
Llaman a afinar figura
Alejandro Martí hizo un llamado a las autoridades para ser más efectivas con sus investigaciones y seleccionar con mucho más cuidado a quienes puedan ser testigos protegidos.
"Yo no creo que deban tener tantos testigos protegidos como en el caso de ayer (con el asesinato de Édgar Bayardo), que para mí ese nombre sonaba como una gran banda que existía y ahora resulta que era protegida, que él era testigo protegido.
"Me dio mucha vergüenza y mucho coraje, pero debe haber mucho más investigación y una Policía científica, no una Policía 'atrapadenunciados' o 'atrapachismes'", afirmó.
Al respecto, Isabel Miranda de Wallace consideró que los testigos protegidos existen a nivel mundial pero es importante que en México se les dé realmente la protección y el apoyo del estado, por lo que es necesario especificar y definir esta figura.
Hora de publicación: 12:46 hrs.
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Plantean modificar figura de 'testigos protegidos'
El presidente de la Comisión de Justicia en San Lázaro, Humberto Benítez, señala que estas personas son capaces de acusar a quien sea con tal de obtener prebendas
El Universal
Ciudad de México Miércoles 02 de diciembre de 2009
12:45
El presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, Humberto Benítez Treviño, propuso modificar y reglamentar la figura de testigos protegidos, tras el homicidio de dos de ellos en los últimos días.
'Ya que éstos son delincuentes; llámesele como se les llame, son delincuentes. Son capaces de acusar a quien sea con tal de obtener prebendas', sostuvo el legislador del PRI.
En entrevista en San Lázaro, Benítez Treviño dijo que es necesario "reglamentar la figura de los testigos protegidos, porque los testigos protegidos son delincuentes, llámesele como se le llame, son delincuentes" .
El diputado del PRI aseveró que urge revisar la temporalidad de las versiones de los testigos protegidos, adminicular los testimonios de éstos con otras pruebas que sean contundentes y eficaces.
Agregó que "hoy en día se detiene a una persona con los dichos, testimonios y versiones de un testigo protegido de hace diez años, ya que con tal de tener prebendas son capaces de acusar hasta el Papa de un delito grave" .
Por lo anterior, el legislador señaló que se deben acotar las funciones de la Procuraduría General de la República (PGR) , pues hay que revisar si la estructura actual de ésta es la adecuada.
Editorial EL UNIVERSAL
Los riesgosos testigos protegidos
02 de diciembre de 2009

Hace poco más de un mes, este diario reportó las condiciones en las que vivía Édgar Enrique Bayardo del Villar, ex alto mando de la Policía Federal que confesó haber trabajado durante 20 años para organizaciones de narcotraficantes. Convertido en testigo protegido de la Procuraduría General de la República (PRG), Bayardo del Villar —de nombre clave Tigre— consiguió que se detuvieran las acusaciones en su contra, la devolución de sus bienes y, además, una compensación de 50 mil pesos mensuales. En resumen, una cuestionable recompensa por haber abandonado el lado de los criminales para pasar a cooperar con la autoridad en una estrategia anticorrupción puesta en marcha el año pasado, la llamada “Operación Limpieza”.
A esos elementos que revestían de polémica al programa de testigos protegidos se suma ahora otro más: la seguridad de quienes se han incorporado en él.

Ayer, Bayardo del Villar fue asesinado en una cafetería del Distrito Federal. Dos sicarios vestidos de traje que entraron al local abrieron fuego en su contra y con ello también hirieron a su escolta y a una clienta. Su muerte, sin embargo, no ha sido la única. El sábado 21 de noviembre la PGR informó que Jesús Zambada Reyes, hijo del presunto narcotraficante Reyes Reinaldo Zambada García, El Rey, se suicidó ahorcándose en una casa que perteneciera al capo Amado Carrillo Fuentes, igualmente, en la capital del país.

Con dos testigos protegidos fallecidos en menos de dos semanas, cabe preguntarse cuáles son las garantías de seguridad con las que cuentan las personas que deciden unirse a este programa. La interrogante cobra mayor sentido si se voltea a ver los abundantes testimonios que consignan que en nuestros sistemas de detención y arraigo no predominan la ley y el orden, sino la corrupción. Si en ellos puede adquirirse todo tipo de privilegios —bebidas alcohólicas, cigarrillos, celulares o servicios de prostitución—, ¿por qué los grupos delictivos no podrían comprar la vida de alguien que considerarían un traidor o un soplón?

Aunque el uso de testigos protegidos sea legal en México como en otras 120 naciones, depender de ellos en el combate al crimen organizado encarna serios riesgos. Así lo evidencian las muertes de Bayardo del Villar y Zambada, ambos relacionados con investigaciones en torno del cártel de Sinaloa.

Dada la opacidad que impera en la procuración de justicia, la infiltración del hampa en las instituciones del Estado y el contexto de “guerra contra el narco” que vive el país, depositar tanta confianza en delincuentes arrepentidos resulta demasiado peligroso pues puede dar pie a seguir pistas falsas, inculpar inocentes o prestarse a venganzas entre grupos criminales. El asesinato de este martes es una señal más para que el gobierno federal revise la utilización de este recurso.

Comisión de Justicia

Reunión de la Comisión de Justicia, Cámara de Diputados, 1 de diciembre

La readaptación y reinserción social fracasaron como consecuencia de la sobrepoblación en los penales y la ausencia de políticas en materia educativa, trabajo, deporte y salud para los internos, aseveró el presidente de la Comisión de Justicia de la Cámara de Diputados, Humberto Benítez Treviño.
Refirió que la media nacional de sobrepoblación de los centros de reclusión es de 66 % y que en el Estado de México este índice alcanza 155 por ciento. Este tema, dijo, es uno de los aspectos que analizará la Comisión de Justicia para llegar a la reforma constitucional en materia penal.
En la reunión de la Comisión también se revisaron los lineamientos generales del Plan de Trabajo de este órgano legislativo que contempla, entre otros puntos, el seguimiento a la implementación del Sistema de Justicia Penal, el marco legal en materia de prevención del delito y la reinserción social.
Benitez dijo que con la reforma constitucional se cambio el concepto de readaptación social por reinserción social, "pero como no hemos modificado la realidad, las políticas en este sentido son un fracaso”, señaló.
Manifestó el legislador que para aterrizar las modificaciones en materia de justicia penal también es necesario establecer medidas alternas a la prisión preventiva, a fin de hacer realidad la presunción de inocencia.  “La prisión preventiva está en crisis; por un lado con la reforma constitucional decimos que hay presunción de inocencia y por otro lado seguimos deteniendo para investigar; esto es una enorme contradicción”, subrayó.
“Si realmente vamos a presumir la inocencia tenemos que crear medidas alternativas y que la prisión preventiva sea la excepción y que la libertad la regla general”, concretó.
El diputado Camilo Ramírez Puente (PAN) propuso la visita a centros de reclusión de alta seguridad cada seis meses para verificar las condiciones en que operan, así como revisar los programas de readaptación social. También propuso que se apoye en materia económica y tecnológica a los municipios que muestran acciones firmes y contundentes en contra de la delincuencia en sus distintos órdenes.
Por su parte, el diputado Arturo Zamora Jiménez (PRI) dijo que hay coincidencias sobre la necesidad de trabajar en las reformas procesales y penales que se requieren y destacó que se tiene una oportunidad histórica para adecuar todas las leyes secundarias al respecto.
Al margen:
Humberto Benítez propuso hoy modificar y reglamentar la figura de testigos protegidos; "porque los testigos protegidos son delincuentes, llámesele como se le llame, son delincuentes" .
El diputado daseveró que urge revisar la temporalidad de las versiones de los testigos protegidos, adminicular los testimonios de éstos con otras pruebas que sean contundentes y eficaces.
Agregó que "hoy en día se detiene a una persona con los dichos, testimonios y versiones de un testigo protegido de hace diez años, ya que con tal de tener prebendas son capaces de acusar hasta el Papa de un delito grave" .
Editorial EL UNIVERSAL
Los riesgosos testigos protegidos
12 de diciembre de 2009
Hace poco más de un mes, este diario reportó las condiciones en las que vivía Édgar Enrique Bayardo del Villar, ex alto mando de la Policía Federal que confesó haber trabajado durante 20 años para organizaciones de narcotraficantes. Convertido en testigo protegido de la Procuraduría General de la República (PRG), Bayardo del Villar —de nombre clave Tigre— consiguió que se detuvieran las acusaciones en su contra, la devolución de sus bienes y, además, una compensación de 50 mil pesos mensuales. En resumen, una cuestionable recompensa por haber abandonado el lado de los criminales para pasar a cooperar con la autoridad en una estrategia anticorrupción puesta en marcha el año pasado, la llamada “Operación Limpieza”.
A esos elementos que revestían de polémica al programa de testigos protegidos se suma ahora otro más: la seguridad de quienes se han incorporado en él.
Ayer, Bayardo del Villar fue asesinado en una cafetería del Distrito Federal. Dos sicarios vestidos de traje que entraron al local abrieron fuego en su contra y con ello también hirieron a su escolta y a una clienta. Su muerte, sin embargo, no ha sido la única. El sábado 21 de noviembre la PGR informó que Jesús Zambada Reyes, hijo del presunto narcotraficante Reyes Reinaldo Zambada García, El Rey, se suicidó ahorcándose en una casa que perteneciera al capo Amado Carrillo Fuentes, igualmente, en la capital del país.
Con dos testigos protegidos fallecidos en menos de dos semanas, cabe preguntarse cuáles son las garantías de seguridad con las que cuentan las personas que deciden unirse a este programa. La interrogante cobra mayor sentido si se voltea a ver los abundantes testimonios que consignan que en nuestros sistemas de detención y arraigo no predominan la ley y el orden, sino la corrupción. Si en ellos puede adquirirse todo tipo de privilegios —bebidas alcohólicas, cigarrillos, celulares o servicios de prostitución—, ¿por qué los grupos delictivos no podrían comprar la vida de alguien que considerarían un traidor o un soplón?
Aunque el uso de testigos protegidos sea legal en México como en otras 120 naciones, depender de ellos en el combate al crimen organizado encarna serios riesgos. Así lo evidencian las muertes de Bayardo del Villar y Zambada, ambos relacionados con investigaciones en torno del cártel de Sinaloa.
Dada la opacidad que impera en la procuración de justicia, la infiltración del hampa en las instituciones del Estado y el contexto de “guerra contra el narco” que vive el país, depositar tanta confianza en delincuentes arrepentidos resulta demasiado peligroso pues puede dar pie a seguir pistas falsas, inculpar inocentes o prestarse a venganzas entre grupos criminales. El asesinato de este martes es una señal más para que el gobierno federal revise la utilización de este recurso.

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