23 jul. 2009

Michoacán

Columna Razones/Jorge Fernández Menéndez
Excélsior, 23-Jul-2009
Michocán: guerra como política concentrada
En Michoacán lo que está en juego trasciende ampliamente las vicisitudes de un operativo de seguridad. Si dicen que la guerra es política concentrada, en esta mal llamada guerra contra el narcotráfico es en Michoacán donde se concentran los mayores desafíos y contradicciones políticas de la actual coyuntura.
Para comenzar, allí se vive el capítulo más violento de esa lucha. Pero la violencia no deviene sólo de la genética criminal de ciertos operadores de La Familia. Parte del hecho de que esa organización ha tratado, como no lo ha llegado a hacer ninguna otra, de convertirse en una suerte de Estado sobre el Estado. La Familia controla, digan lo que digan las almas indignadas como la de Leonel Godoy, a buena parte de la clase política. Tiene intervención, directa o indirecta, según cifras oficiales, en 85% de la economía local, por lo tanto, su relación con el empresariado es profunda. Desarrolla una labor de penetración que se basa en los tradicionales “plata o plomo”, pero también en una visión ideológica que le permite tener acceso con mayor facilidad tanto a sectores populares como de poder (y que se potencia cuando el gobierno del estado, como bien podría haberlo dicho cualquier líder de La Familia, se desgarra las vestiduras porque Michoacán “ha sido ocupado” por fuerzas federales cuando el gobierno local no ha podido controlar, literalmente, ni siquiera a su propia familia). Esa organización criminal, con la indulgencia de las autoridades locales, se quedó con buena parte de los centros de control de adicciones en el estado y allí adoctrinaron, según la declaración de uno de sus principales miembros ahora detenido, a unos nueve mil jóvenes, y convirtieron a muchos de ellos en sicarios. Ningún gobierno puede permitir que una fuerza de esas características pueda operar de esa forma y apropiarse con tanta impunidad de una parte de su territorio, sin darle la pelea.
Más aún cuando el presidente Calderón es oriundo de Michoacán, como también Germán Martínez, el saliente presidente del PAN y el aspirante a sucederlo, César Nava. La inédita ofensiva que está sufriendo el presidente Calderón dentro de las filas del panismo (¿por qué decir que Javier Corral, Santiago Creel, Manuel Espino, Humberto Aguilar o Gerardo Priego representan distintas corrientes del panismo cuando han sido, antes y ahora, de la misma, con un mismo jefe y un mismo adversario interno?) tiene una expresión en la disputa por la presidencia del partido, pero también en el tema de seguridad: se trata sólo de seguir las trayectorias y declaraciones de sus adversarios sobre ello y extrapolarlas a Michoacán.
Pero también es la tierra de los Cárdenas, de Cuauhtémoc y Lázaro. Si existe alguna fuerza capaz de poner orden y darle un futuro al perredismo es el cardenismo, no por número sino por legitimidad. El actual desgajamiento del partido del sol azteca se ha convertido en una comedia de errores donde nadie parece estar en condiciones de darle seriedad a la búsqueda de salidas que vayan más allá de preservar espacios de poder coyuntural. Cuauhtémoc lo ha hecho con una propuesta que tiene, por lo menos, lógica: que Jesús Ortega presente su renuncia y que López Obrador sea expulsado de esa fuerza política por haber hecho públicamente campaña en su contra. Aferrándose al cargo y habiendo dado la espalda a grupos que tradicionalmente habían sido sus aliados, Ortega no podrá tener un verdadero liderazgo en el PRD y el partido debería comprender que López Obrador sólo lo quiere si pierde cualquier atisbo de autonomía respecto a su dictatorial forma de ejercer el poder. Cárdenas es una alternativa para tener un discurso que pueda resultar atractivo y respetado dentro y fuera del PRD y que puede tener, tanto en Cuauhtémoc como en Lázaro, opciones con miras al futuro.
Ello lleva también a la figura de Leonel Godoy. El gobernador es el mejor reflejo de la decadencia de cierto perredismo. Ex cardenista, con los que rompió en el mismo momento en que Cárdenas lo aupó a la dirigencia nacional del partido en remplazo de Rosario Robles; ex lopezobradorista porque el “líder” nunca lo reconoció como de los suyos; impulsado en su momento por Nueva Izquierda y después por Marcelo Ebrard, desde hace tiempo Godoy no ha logrado establecer lazos firmes con prácticamente ninguno de los grupos de poder de su partido, por eso, desde su candidatura, se tuvo que apoyar, por una parte, en un grupo cerrado que demostró ser muy permeable a las tentaciones de la corrupción del narcotráfico y, por otra, aceptar todo tipo de acuerdos con los grupos de poder locales. El episodio de su hermano Julio César Godoy, hoy prófugo de la justicia y acusado de ser uno de los principales intermediarios políticos del grupo de La Familia, demuestra, como ocurrió con sus principales funcionarios de seguridad, que el mandatario no está en condiciones o no puede controlar aspectos básicos de la gobernabilidad estatal: Godoy fue advertido desde hace mucho tiempo de las relaciones peligrosas de su hermano, de funcionarios como Citlalli Fernández o de varios presidentes municipales y jamás tomó acción alguna para preservar la integridad de su gobierno. Dice que les tenía confianza o que no es ministerio público. Pero se supone que es un gobernador y un político y, por consideraciones exclusivamente políticas, cuando un medio hermano o una colaboradora cercanísima tienen sobre su cabeza acusaciones así, deben adoptarse medidas. No hacerlo es una absoluta negligencia y la negligencia es también una forma de corrupción.
Finalmente, Michoacán tiene otra característica que no deja de ser importante en este momento. Allí, en los hechos, el PRI no cuenta. Claro, habrá que considerar que la expansión de La Familia michoacana se ha tratado de dar hacia el Estado de México. Y allí nos encontraríamos en otro escenario.
La Familia controla, digan lo que digan las almas indignadas como la de Leonel Godoy, a buena parte de la clase política.

Mohamed VI

El inmenso poder de Mohamed VI/Aboubakr Jamai, profesor de Historia de Oriente Próximo en la Universidad de San Diego y fundador del semanario marroquí Le Journal Hebdomadaire.
Traducción de Pilar Vázquez
Publicado en EL PAÍS, 23/07/09;
En comparación con el año 2000, el primero del reinado de Mohamed VI, hoy hay en Marruecos más corrupción, menos estabilidad política, menos respeto por las normas jurídicas y menos libertad de expresión; además, el Estado es menos eficaz y la calidad de la legislación apenas ha mejorado. ¿Quién afirma todo esto? Ni más ni menos que el Banco Mundial. La filial del banco que se encarga de evaluar la gobernanza de sus países miembros publica todos los años una serie de índices que miden los resultados obtenidos por los diferentes Gobiernos. Su última entrega no sólo es severa en términos absolutos con el reinado de Mohamed VI, sino que también lo compara, desfavorablemente para él, con los últimos años del de su padre, Hassan II.
Sorprenden estos resultados cuando se piensa en ciertas iniciativas y en todo lo que se ha llevado a cabo en Marruecos bajo su reinado. ¿No es un avance democrático la celebración regular de elecciones legislativas y municipales libres? ¿O no constituye la multiplicación de proyectos de infraestructuras una dinámica favorable al crecimiento económico? ¿No ha crecido la economía más rápidamente desde que subió al trono Mohamed VI? ¿No suponía el trabajo del Tribunal de Equidad y Reconciliación una ruptura capital con el oscuro pasado de violaciones de los derechos humanos? ¿No ha sido la reforma jurídica del estatuto de la mujer una revolución que ha venido a modernizar la sociedad?
En realidad, la evaluación del Instituto del Banco Mundial sólo sorprenderá a quienes se han limitado a un análisis superficial de los acontecimientos que han tenido lugar durante estos últimos 10 años. Pues si bien es cierto que no todo ha sido negativo, ha habido graves fallos de gobernanza.
Empecemos por la omisión más evidente de Mohamed VI en el proceso de modernización del país: la reforma de sus instituciones. Marruecos sigue funcionando conforme a una Constitución votada en 1996 que sanciona el poder efectivo de la monarquía sobre el aparato del Estado. Aunque en la Constitución se menciona nominalmente la separación de poderes, sus disposiciones garantizan la concentración absoluta de esos poderes en manos del Rey. De esto se desprenden dos consecuencias importantes: una justicia que no goza de independencia alguna; y un Parlamento debilitado, en gran medida reducido al estatus de cámara de registro. Esta ausencia total de contra-poderes significa que quien detenta verdaderamente la autoridad del Estado, el Rey, no es responsable ante los ciudadanos cuyos asuntos administra.
Pero no sólo existen las instituciones políticas; existe también la cultura política. Es una idea generalizada que, en los procesos de transición, las élites en el poder mantienen el control del Estado, pero permiten que se desarrolle una cultura de apertura, la cual facilita la evolución suave hacia la democracia. Esta cultura se manifiesta en una mayor libertad de expresión y en el acceso al ágora de unos actores anteriormente proscritos. ¿Ha permitido Mohamed VI que se instalara esta cultura? Los telediarios de las cadenas nacionales nos dan algunos elementos con los que responder a la pregunta: en los boletines de noticias, que están íntegramente consagrados a la glorificación del monarca, no se oyen nunca las voces disidentes. Cierta prensa escrita independiente se aventuró en terrenos editoriales menos ortodoxos, pero ha tenido que pagar muy cara su temeridad. Pocas son hoy las publicaciones que se atreven a refutar la hegemonía real.
En el plano político, la puerta continúa cerrada a las organizaciones que rechazan el estatus del Rey. El grupo islamista Justicia y Beneficencia, que se considera un movimiento político con profundas raíces populares, sigue prohibido y sus dirigentes y militantes son perseguidos. Nadia Yassine, figura emblemática del movimiento e hija de su cabeza espiritual, Ahmed Yassine, fue demandada judicialmente por haberse atrevido a decir que prefería el sistema republicano al monárquico.
La sociedad civil ha visto transformarse la implicación social de la monarquía en estrategia de control del campo social. Dos instrumentos se utilizan para eliminar de los circuitos de financiación y de ayudas a las ONG demasiado independientes para el gusto real: uno es la fundación Mohamed V, controlada por el Gabinete Real que se encarga de combatir la pobreza; el otro, la Iniciativa Nacional para el Desarrollo Humano, un organismo creado para coordinar los esfuerzos del Estado y de la sociedad civil, en el que el Ministerio del Interior ha terminado teniendo un papel central de control.
La expansión desenfrenada del imperio económico del Rey participa de esta misma estrategia de ocupación del terreno a toda costa. El aumento de los negocios del Rey en todos los ámbitos, unido a la corrupción endémica del sistema judicial desalienta la competencia y contribuye a debilitar la competitividad de la economía en general. Se le puede echar también la culpa a la justicia de los pasos en falso que se han dado en la aplicación de la reforma del estatuto de la mujer. Una reforma, amparada por el Rey, que no llega a entrar verdaderamente en vigor a causa de las omisiones y las debilidades institucionales. Nos viene aquí a la memoria un caso histórico: el sha de Irán y su revolución pacífica de 1963. En el caso de Irán, la historia acabó demostrando claramente que el respeto de los derechos de la mujer sólo se consigue en el marco del respeto de los derechos humanos y de la liberación política que permite perpetuarlos. Unos derechos humanos que el régimen de Mohamed VI ha seguido violando. Marruecos no se quedó al margen de los excesos de la guerra contra el terrorismo. Sobre todo con un régimen que no se hizo de rogar y se apresuró a ofrecer sus cárceles y la experiencia nefasta de sus torturadores al Gobierno de Bush. El caso judicial más avanzado actualmente en el Reino Unido de entre todos los de los detenidos en Guantánamo por atentar contra la Administración estadounidense es el de Mohamed Binyam. Este británico de origen etíope afirma que fue torturado en Marruecos. La prensa marroquí se hizo eco, en cambio, del tratamiento similar que habían recibido ciertos ciudadanos marroquíes sospechosos de terrorismo.
Estos últimos años se han caracterizado también por la retirada de Marruecos de la escena internacional. El Rey no ha estado presente en gran número de encuentros importantes. Y ha sucedido con frecuencia que no llegara a recibir en Rabat a altos cargos extranjeros en visita en el país para asuntos cruciales para el reino. El presidente de Argelia, Abdelaziz Buteflika, lo recibió oficialmente con motivo de su segundo viaje por la región, pero él no hizo lo mismo con Christopher Ross, el enviado especial del secretario de la ONU para el Sáhara Occidental. El monarca pretextó que se encontraba visitando el este del país y que no tenía tiempo para recibir al enviado de Ban Ki-moon. Sin embargo, la posición de Marruecos en este asunto debería ocupar un lugar privilegiado en la agenda real.
Con la partida de G. W. Bush de la Casa Blanca, Marruecos ha perdido un apoyo importante con respecto al Sáhara. No parece que el Gobierno de Obama vaya a tomarse muy en serio la propuesta marroquí de otorgar la autonomía al Sáhara Occidental en lugar de la celebración de un referéndum de autodeterminación. En una carta dirigida recientemente al Rey, el presidente estadounidense subrayaba la importancia de “llegar a una solución que responda a las necesidades de la población, en términos de una gobernanza transparente, de confianza en el Estado de derecho y de una administración de justicia equitativa”. Una forma de decir que estas condiciones, contrariamente a lo que afirma el régimen marroquí, siguen sin darse. Así, la falta de reformas institucionales se ha convertido en un importante handicap para Marruecos en sus intentos de que la comunidad internacional reconozca la marroquineidad del Sáhara Occidental.
A favor del Rey hemos de decir que heredó unas élites políticas aplastadas por el Gobierno de hierro de su padre. Los últimos años de modernización política del padre no bastaron para regenerar a una clase política debilitada. Ésta no ha sabido o no ha querido enfrentarse a la monarquía en el terreno de las reformas políticas. No sólo las había reducido la apisonadora de Hassan II, sino que también temían desestabilizar a un Rey joven y sin experiencia. Pero después de 10 años de reinado ya no se puede seguir echando la culpa de la ausencia de reformas a la novedad, sino a la falta de voluntad.
Aunque Mohamed VI parecía sincero en su voluntad de modernizar la sociedad marroquí y de combatir la pobreza, pese a sus gestos de apoyo a los necesitados, en realidad nunca quiso pagar el precio político necesario para alcanzar estos objetivos.

Reunión de visitadurías

PALABRAS DEL PROCURADOR GENERAL DE LA REPÚBLICA, EDUARDO MEDINA MORA
Jueves, 23 de Julio de 2009 Hotel Meliá de Reforma,
EN LA SEGUNDA REUNIÓN NACIONAL DE VISITADURÍAS Y ÓRGANOS HOMÓLOGOS DE LAS INSTITUCIONES DE PROCURACIÓN DE JUSTICIA, HOTEL MELIÁ.
Doctor Edgar Elías Azar (…) Doctor Miguel Ángel Mancera (…) Procuradores y visitadores
“Me da mucho gusto compartir con ustedes esta Segunda Reunión de Visitadores y Órganos Homólogos de las Procuradurías Generales de Justicia del País.
Saludo con mucho a grado a mis colegas procuradores al señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia. Su presencia subraya la voluntad de las instituciones del estado y las organizaciones de la sociedad, por unir esfuerzos para dar a México un sistema de seguridad y justicia verdaderamente eficaz, transparente y confiable.
Como nunca antes, nuestro país vive un proceso de modernización institucional para generar, con mejores resultados cada día, condiciones de certeza y seguridad jurídica para todos. Este es el compromiso asumido por los tres órdenes de gobierno, los tres Poderes de la Unión y las organizaciones de la sociedad en el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad.
Este es también, ya lo destacaba Carlos Treviño, el sentido de la Reforma Constitucional del pasado 18 de junio de 2008, la que implica un replanteamiento absoluto de nuestro sistema de justicia penal y la renovación total de los órganos de seguridad y justicia.
El modelo de justicia de corte acusatorio responde con eficiencia a las demandas actuales de nuestra sociedad, concentradas en la reparación del daño y en la recomposición del tejido social quebrantado por la ofensa que constituye para los demás la comisión de un delito, en lugar solamente mirarlo desde la perspectiva del castigo corporal o el castigo mismo como medida ejemplar de prevención general y especial.
Es por ello que el sistema establecido en nuestra Constitución y que actualmente se encuentra en proceso de implementación, establece medidas alternativas al procedimiento penal y autoriza la aplicación de criterios de oportunidad para el ejercicio de la pretensión punitiva del Estado.
Estas herramientas, a las que se suman la suspensión del procedimiento a prueba y los beneficios por la colaboración con la justicia, tienden a restituir a la víctima y al ofendido en sus derechos con mayor agilidad y eficacia.
Recordemos que en nuestro sistema mixto, el actual, la víctima es quizá la única que no lee en el libro de la justicia.
La certeza jurídica en la restitución de los derechos violentados por el delito será la piedra angular para recobrar la confianza ciudadana en las instituciones y, en última instancia, recuperar la tranquilidad y paz que merecemos todos los mexicanos.
Adicionalmente, las figuras que serán incorporadas en el nuevo marco normativo coadyuvarán a resolver la saturación de los casos que deben investigar las instituciones de procuración de justicia, así como la cantidad de juicios a cargo de los órganos jurisdiccionales y, por supuesto, a reducir los casos de aplicación de penas privativas de la libertad, estrictamente a los supuestos de mayor gravedad en los términos que establezca la ley.
Quiero pedirle al señor Procurador del Distrito Federal que transmita al jefe de gobierno la reflexión que compartimos todos en nuestra Conferencia Nacional de Procuración de Justicia y ciertamente en esta reunión de Visitadores y Homólogos que resulta extraordinariamente rentable invertir suficiente, invertir desde luego con oportunidad en la instrumentación de la reforma al Sistema de Justicia Penal.
En términos económicos, en términos de cargas de trabajo, en términos políticos y de beneficio a la sociedad, de culminación de las aspiraciones que la sociedad tiene en términos de la justicia como restitución del daño y como transparencia, me parece, son indubitables.
En la medida en que lo hagamos pronto y lo hagamos bien, sin duda podemos estar más cerca de los ciudadanos y más cerca también de la efectividad y de la justicia que son los valores que nos unen en nuestro trabajo cotidiano.
Las Visitadurías Generales y Órganos Homólogos de las instituciones de procuración de justicia tendrán un papel preponderante en un nuevo sistema, pues a ustedes corresponde, como primer objetivo, proponer el establecimiento de los procesos que, además de elevar la calidad y confiabilidad del Ministerio Público y sus auxiliares, contribuyan a impedir la reproducción sistémica de factores que propician la falta de profesionalismo, la negligencia, la corrupción y al final, su resultado, la impunidad.
La Procuraduría General de la República está actualmente inmersa en un profundo proceso de transformación institucional y de mejoramiento de sus capacidades, con más inversiones en equipo, infraestructura y tecnologías para apoyar la investigación y persecución de los delitos.
Todo ello es relevante para mejorar los resultados, pero a todas luces insuficiente si no se renuevan los mecanismos de operación, con una coordinación eficaz y, esencialmente, con la superación profesional y ética de quienes operan el sistema.
Aquí es donde yo creo, las Visitadurías y Órganos Homólogos cobran una relevancia particularmente especial, mediante sus funciones de supervisión, inspección y control cumplen el objetivo de acotar la discrecionalidad de los servidores públicos en sus funciones y con ello, cerrar los espacios de impunidad, la tarea no es de castigo, es de rediseño de procesos para impedir que sistémicamente se repitan conductas contrarias a la normatividad. De esta manera, asumen el papel de garantes de la legalidad en la actuación del Ministerio Público, así como en su calidad técnico jurídica, y fortalecen la confianza en la institución ministerial, porque fortalecen su eficacia.
Por supuesto, las facultades de los órganos de fiscalización y control del Ministerio Público y de sus auxiliares también abarcan la difícil tarea de investigar y perseguir los delitos y faltas administrativas en que incurran los servidores públicos de las instituciones de procuración de justicia. Es así que las Visitadurías y Órganos Homólogos también intervienen de manera determinante en la depuración de nuestro personal sustantivo.
A este respecto, la Procuraduría General de la República, como lo ha hecho otras Procuradurías aquí representadas se ha apoyado significativamente en la vigilancia ciudadana como complemento al trabajo de la Visitaduría General, a través de la figura de los Visitadores Ciudadanos.
Esta figura, que no es quiero subrayarlo, decorativa, al contrario, es parte central del sistema, creada hace poco menos de un año mediante un acuerdo con el Consejo de Participación Ciudadana de la Procuraduría General de la República, ha significado una valiosa contribución para contrarrestar la incuria y la corrupción de los malos servidores públicos, y reforzar la atención positiva a las denuncias ciudadanas.
Esta nueva forma de conceptualizar la Visitaduría General se ve reflejada en la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, la que la fortalece en sus dos vertientes, de una parte, como órgano a cargo de cerrar espacios de discrecionalidad y elevar la calidad técnica y confiabilidad en el Ministerio Público, y como órgano investigador y sancionador de las acciones y omisiones ilícitas que constituyan actos de corrupción.
Confío en que los mecanismos y estrategias que habrán de delinearse a partir de las deliberaciones que tendrán lugar en esta Segunda Reunión Nacional de Visitadurías y Órganos Homólogos de las Instituciones de Procuración de Justicia, cumplirán los objetivos de demanda nuestra sociedad: eficacia, transparencia y confianza.
Muchas gracias.
**+
Ayer miércoles al inaugurar el Congreso Internacional “La Criminalísitica en el Sistema Penal Acusatorio”, el Subprocurador de Control Regional de Procedimientos Penales y Amparo, Víctor Emilio Corzo Cabañas, señaló que una de las principales metas de las instituciones de seguridad, procuración y administración de justicia del país, es modernizar la investigación científica en los procesos penales, poniendo a la vanguardia los servicios periciales, para otorgar a los ciudadanos acceso a una justicia más efectiva y expedita.
Agregó que la PGR impulsa la creación de un Instituto Nacional de Servicios Periciales con autonomía técnica que proporcionará su servicio al Ministerio Público de la Federación, al Poder Judicial y a las Procuradurías Generales de Justicia de los estados.
Por su parte, Miguel Oscar Aguilar Ruíz, director general de Coordinación de Servicios Periciales de la institución señaló que los servicios periciales se consolidarán como integrantes de una verdadera policía científica y se consoliden como un eje importante en la reforma al sistema penal mexicano.
INACIPE y la dirección de Servicios Periciales celebraron ese Congreso que contó con la participación de peritos especializados en criminalística de Colombia y España, “como un foro de discusión en el que se analizarán los cambios que enfrentarán los peritos en el sistema penal acusatorio.”

Ricardo, el hermano del Memo y de Nashieli: mis amigos

Este miércoles 22 de julio fue aprobado por el pleno de la Comisión Permanente el siguiente punto de acuerdo:
Por el que la Comisión Permanente se congratula por la designación del abogado mexicano Ricardo Ramírez Hernández, como miembro del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio.
HONORABLE ASAMBLEA
La Segunda Comisión de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública de la Comisión Permanente, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 78 fracción III de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; los artículos 116 y 127 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos; y los artículos 58, 60, 85 párrafo segundo, 87, 88, 175 y 176 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someten a consideración de la H. Asamblea el siguiente:
DICTAMEN
Antecedentes
I. El 8 de julio de 2009, el senador Sebastián Calderón Centeno del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, presentó Proposición con Punto de Acuerdo en relación al nombramiento de Ricardo Ramírez Hernández como miembro del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del comercio (OMC), en el que se ponen a consideración de la Asamblea los siguientes puntos:
Único.- La Comisión Permanente del H. Congreso de la Unión se congratula de la designación del abogado mexicano Ricardo Ramírez Hernández como miembro del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio.
IV. En esa misma sesión, la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión turnó la Proposición con Punto de Acuerdo a la Segunda Comisión de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública para su análisis y elaboración del dictamen correspondiente.
La Segunda Comisión de Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública presenta el siguiente dictamen de acuerdo a las siguientes:
Consideraciones
La Organización Mundial del Comercio es un organismo internacional que administra los acuerdos comerciales negociados por sus miembros. También se encarga de vigilar los compromisos para proporcionar un grado convenido de apertura en los mercados internos a la importación de bienes y servicios; e igualmente es un foro intergubernamental en el que las delegaciones de los países miembros se reúnen para examinar y negociar cuestiones relacionadas con el comercio internacional.
La estructura de la OMC está encabezada por una Conferencia Ministerial, compuesta por todos sus miembros y que se reúne por lo menos una vez cada dos años. Sin embargo, una característica fundamental de la OMC, es el procedimiento de solución de diferencias, que es la piedra angular del Organismo Internacional. En los diversos acuerdos comerciales multilaterales, una infracción de las normas entraña comparecer ante un tribunal; de hecho, un mismo tribunal para todas las infracciones.
El Órgano de Apelación de la OMC es el máximo tribunal en materia de comercio internacional. Fue creado en 1995, como resultado de los Acuerdos de la Ronda Uruguay que dieron lugar a la Organización, es el tribunal internacional encargado de revisar las resoluciones de los paneles de solución de controversia de los Acuerdos de la OMC. Los Acuerdos de la OMC constituyen el cuerpo normativo más complejo en el ámbito internacional ya que regulan una variedad de materias, que incluyen las reglas para el comercio de bienes, las reglas para el comercio de servicios y las reglas en materia de propiedad intelectual.
Este órgano está integrado por siete expertos en materia comercial, que se ocupa de examinar los aspectos jurídicos de los informes emitidos por los grupos especiales, designados por un período de cuatro años ―con posibilidad de renovar su mandato por el mismo período―. Conforme al Entendimiento relativo a las Normas y Procedimientospor los que se rige la Solución de Diferencias de la OMC (ESD), los integrantes del mismo deben:
Ser personas de prestigio reconocido en el ámbito del comercio multilateral.
Tener competencia probada en derecho comercial internacional y en la temática de los acuerdos de la OMC.
No estar vinculadas a gobierno alguno.
El 5 marzo de 2009 el gobierno de México presentó ante la OMC la candidatura formal del abogado mexicano Ricardo Ramírez Hernández para ser miembro del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC, en virtud de que el candidato cumplía con los requisitos recién enlistados.
El 19 de junio de 2009, el Órgano de Solución de Diferencias de la citada organización aprobó la designación del jurista mexicano para comenzar su encargo a partir del 1 de julio.
Dicha designación es además de los méritos personales del jurista, fruto del intenso trabajo que ha venido realizando México en los foros comerciales internacionales, defendiendo los intereses de los productores y exportadores mexicanos y preparando expertos en la materia.
Finalmente cabe resaltar que esta es la primera vez que un mexicano formará parte de este tribunal internacional. Esta elección reivindica la participación de mexicanos en los órganos rectores de la OMC, pues desde Jesús Seade, quien fue Director General Adjunto, ningún mexicano había ocupado un puesto de tan alto nivel en el organismo.
Por lo anteriormente expuesto, esta comisión somete a consideración de esta Soberanía el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO
Único.- La Comisión Permanente del Honorable Congreso de la Unión se congratula de la designación del abogado mexicano Ricardo Ramírez Hernández como miembro del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio.
Sala de Comisiones de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, a 21 de julio de 2009.

Nuestros hijos

"Las cosas que el niño ama quedan en poder del corazón hasta la vejez": Gibrán Khalil Gibrán, poeta libanés.
Nuestros hijos flechas de sangre/Gibrán Khalil Gibrán
Y una mujer que sostenía un bebé contra su pecho dijo,
Háblanos de los Hijos.
Y el contestó: Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Ellos son los hijos y las hijas de la Vida que trata de llenarse a si misma
Ellos vienen a través de vosotros pero no de vosotros.
Y aunque ellos están con vosotros no os pertenecen.
Les podeís dar vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podeís dar habitáculo a sus cuerpos pero no a sus almas,
Pues sus almas habitan en la casa del mañana,
la cual no ser puede visitar,
ni tan siquiera en los sueños.
Podeís anhelar ser como ellos,
pero no lucheís para hacerlos como sois vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás y no se mueve con el ayer.
Vosotros sois los arcos con los que vuestros hijos,
como flechas vivientes son lanzados a la Vida.
El Gran Arquero ve la diana en el camino del infinito,
y la dobla con su poder y
sus flechas pueden ir rápidas y lejos.
Haced que la forma en que dobleís el arco en vuestra manos sea para alegría.
El también, además a amar la flecha que vuela,
ama el arco que es estable.