11 abr. 2010

Homilía de NRC

Niega Iglesia crisis por abusos sexuales
La Iglesia destacó que esa organización religiosa sigue siendo la propuesta para renovar a la humanidad
Nota de Susana Moraga
Reforma on line
Ciudad de México (11 abril 2010).- La Arquidiócesis Primada de México rechazó que la Iglesia católica viva una crisis por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes.
"Ni el evangelio ni Cristo ni su Iglesia están en crisis, al contrario, hoy más que nunca siguen siendo la gran propuesta para la renovación de la humanidad.
"La Iglesia puede ser debilitada por muchos de sus innegables enemigos externos que con razón o sin ella, buscan cualquier motivo para atacarla sin piedad y desplazarla de su presencia pública, tratando de negarle toda autoridad moral", sostuvo el Arzobispado en la edición de este domingo del semanario Desde la Fe.
El Arzobispado que dirige el Cardenal Norberto Rivera Carrera difundió que la Iglesia en su innegable realidad humana actúa conforme a la virtud o a los defectos de quienes la componen, y está sujeta a la mirada crítica en función de sus aciertos o errores.
Mencionó que la institución puede ser desprestigiada por algunos pésimos sacerdotes, quienes con sus malos testimonios y sus muchos pecados afectan a los demás, sin embargo, criticó que los medios de comunicación arrojen "piedras sin conmiseración" y que la linchen sin oportunidad de réplica.
La organización religiosa destacó que el Papa Benedicto XVI ha tenido la audacia de poner en claro los delitos, y pecados de muchos al interior de la Iglesia pero que al mismo tiempo ha señalado con toda energía los errores y pecados de la sociedad de nuestro tiempo
***
Homilía pronunciada por Emmo. Sr. Cardenal Norberto Rivera C., Arzobispo Primado de México en la Catedral Metropolitana de México.
11 de abril de 2010, Octava de Pascua
En este segundo domingo de Pascua San Juan el evangelista nos presenta a Jesús en su nueva condición de resucitado, como Aquél al cual se le ha dado “todo poder en el cielo y en la tierra” y que ahora transmite a la Iglesia sus poderes, en primer lugar, el poder de perdonar los pecados. Es la proclamación del Señorío de Cristo.
En el Apocalipsis, el mismo San Juan toca el mismo tema: Jesús es presentado en un marco celestial, proclamando en primera persona: “No temas. Yo soy el primero y el último; Yo soy el que vive. Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo por los siglos de los siglos. Yo tengo las llaves de la muerte y del más allá”.
Dos escenas, una terrena y una celestial, teniendo como centro la misma imagen del Resucitado que proclama su Señorío universal, sobre el mundo y sobre su historia, y una Iglesia que domingo tras domingo, celebrando la Pascua proclama su fe con el Apóstol Tomás: “Señor mío y Dios mío”. Ese Señorío proclamado por Cristo y reconocido por Santo Tomás tiene significados muy precisos.
Reconocer a Jesús como “Señor mío y Dios mío”, significa que Jesús me salva, que en Él está la salvación, es más, que fuera de Él no hay salvación. Aplicar a Jesús el título de Cristo sirve para expresar esta certeza: que Él es el Mesías esperado, el liberador y el salvador de su Pueblo y que esto lo ha conseguido por su muerte y resurrección.
Sólo con la fuerza del Espíritu Santo podemos comprender la profundidad y la riqueza del Señorío de Cristo. Para los primeros discípulos fue un descubrimiento maravilloso descubrir que Jesús no era un recuerdo sino una presencia viva. Él venció la muerte y ahora vive para siempre, es el Viviente. El Señorío de Cristo sobre la muerte lo experimentaron los discípulos sobre todo en la Eucaristía en donde tenemos un testimonio vivo y palpitante del poder de Cristo que murió y resucitó y que por eso ahora nos puede decir en primera persona “Yo soy el que vive. Estuve muerto y ahora, como ves, estoy vivo por los siglos de los siglos”.
El título de “El Señor” era el título por excelencia de Yavhé en el antiguo testamento para indicar la soberanía de Dios sobre la historia y el mundo. A partir de la resurrección San Pablo confiesa: “para nosotros hay un solo Dios, el Padre, del cual todo proviene y nosotros somos para Él; Hay un solo Señor Jesucristo en virtud del cual existen todas las cosas y nosotros existimos por Él”. Jesús es reconocido por los cristianos como Aquél por el cual todo existe. No es un salvador cualquiera sino el Salvador; no es uno de tantos señores de este mundo sino el único Señor.
El mensaje de Jesús resucitado, en el evangelio de hoy, es muy claro e insistente. A todos los reunidos en Su nombre y que estaban refugiados con las puertas cerradas por miedo, Jesús les dice: “la paz sea con ustedes”. Jesucristo el Señor ha vencido la violencia desde el árbol de la cruz y nos trae novedad de vida a los que estamos divididos por el pecado. A nosotros los que estamos inquietos, belicosos unos contra otros, en una guerra intestina más o menos sorda o ruidosa, a nosotros que hemos perdido la paz interior y quizá también la exterior, Jesucristo nos puede dar la paz, esa paz que sólo puede dar el que ha vencido definitivamente el odio y la violencia desde la cruz.
“Los apóstoles, al verle, se llenaron de alegría”. También nosotros, en medio de los sinsabores y angustias de la actual situación, debemos llenarnos de alegría, porque ese Jesús que “estaba en me-dio de ellos” es el mismo que está en medio de nosotros: “dichosos los que creen sin ver”. La fe en el Resucitado es la que puede vencer la verdadera enfermedad del hombre contemporáneo que es la tristeza. Para el hombre que anda en búsqueda nerviosa de distracciones, en afán desmedido de comodidades, nadando en placeres fugases, hay una buena noticia: el Resucitado, Cristo el Señor, puede dar una verdadera alegría que el mundo no da.
Hay un camino muy concreto para llegar a la fe:
Reunirnos como discípulos para celebrar el día del Señor; reunirnos en la Eucaristía que es memorial, salvación y comunión con el Padre de Jesús y Padre nuestro y también con nuestros hermanos; reunirnos en la Cena del Señor que es epifanía de la caridad que vence al mal. Palpar las obras del amor y caridad las obras que realiza la comunidad cristiana a través de sus expresiones organizativas como Cáritas, así como otras obras de solidaridad que realizan las organizaciones sociales y que más allá de nuestras incertidumbres nos llevan a adherirnos al hombre nuevo, el que venció la muerte y el pecado del desamor. Hoy celebramos en toda nuestra Arquidiócesis junto con otras diócesis hermanas el Día de la Caridad. La práctica de la caridad organizada en la Iglesia a favor de los pobres, es un signo necesario y fundamental de nuestra fe en la Resurrección del Señor. Los invito a participar en sus parroquias para formar verdaderas redes sociales de fraternidad activa y palpable ante tantos signos de deshumanización; ante los riesgos de los desastres naturales; ante el flagelo de la droga y la violencia y para que los ancianos, los niños y los jóvenes encuentren espacios concretos de respeto a sus derechos y de promoción humana integral. Los invito a dar su contribución económica para que todos nos sintamos parte de la caridad organizada en la Iglesia.

Pacheco y Monsiváis

Pacheco y Monsiváis, vidas paralelas
Armando y Roberto Ponce
Revista Proceso # 1745, 11 de abril de 2010;
El Consejo Universitario de la UNAM aprobó el jueves 8 la entrega de 16 doctorados honoris causa a mexicanos y extranjeros destacados por sus méritos en la ciencia, la academia, las artes y las letras. En este último campo, a dos pumas que nunca se titularon, los escritores José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis, colaboradores de este semanario, que recogió las voces de tres de sus colegas que desempeñan funciones culturales en la UNAM: Ignacio Solares, Sealtiel Alatriste y Hernán Lara Zavala.
Propuestos por diversos institutos de investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Consejo Universitario aprobó otorgar los grados honoris causa a estos 16 personajes, que lo recibirán el 23 de septiembre:
El sismólogo Vitelmo Bertero Risso, el lingüista Noam Chomsky, la dirigente indígena Mirna Kay Cunningham, la filóloga Margit Frenk, el filósofo Ángel Gabilondo Pujol, el economista David Ibarra Muñoz, la antropóloga Linda Rosa Manzanilla Naim, el médico Fernando Ortiz Monasterio, el astrónomo Luis Felipe Rodríguez Jorge, la dirigente social Nawal El Saadawi, el pintor y escultor Federico Silva, el escritor Mario Vargas Llosa, la dirigente social Simone Veil y el filósofo Ramón Xirau.
Además, el escritor y cronista y Carlos Monsiváis, y el poeta, narrador y periodista José Emilio Pacheco.
Las siguientes son las fichas que emitió la UNAM para sustentar el grado académico de ambos:
Monsiváis
“Hoy no es posible entender las últimas cinco décadas de la realidad mexicana sin la presencia ubicua de Carlos Monsiváis. Escritor, periodista y crítico cultural. Nada escapa a la curiosidad de su mirada analítica: movimientos sociales, películas, historia nacional, actores, actrices, cantantes, programas de radio y televisión, partidos políticos, historietas, pinturas, exposiciones, telenovelas, novelas, libros, poesía, caricaturas, refirió Guadalupe Curiel Defossé, directora del Instituto de Investigaciones Bibliográficas.
“Analista mordaz del escenario social, político y cultural del país, Monsiváis estudió Filosofía y Letras en la UNAM. Su primera compilación de textos, Días de guardar (1970), se convirtió en un clásico instantáneo de la crónica en México. También ha desmenuzado la vida y obra de diversos personajes, como Octavio Paz, Salvador Novo, José Chávez Morado, Pedro Infante y María Félix. Ha recibido los premios: Nacional de Ciencias y Artes, de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, así como los nacionales de literatura Jorge Cuesta, Mazatlán y Xavier Villaurrutia.”
Pacheco
“Con más de 50 años dedicados a la creación literaria, José Emilio Pacheco es un escritor excepcional, por los aportes del conjunto de su obra al desarrollo de la literatura universal. Poseedor de una escritura única, tanto su larga trayectoria intelectual como su enorme capacidad para imaginar y recrear un ámbito artístico propio e íntimo le han permitido erigirse como una de las figuras relevantes del patrimonio cultural de la literatura hispánica, aseguró Aurelia Vargas Valencia, directora del Instituto de Investigaciones Filológicas, en la presentación de Pacheco.
“Narrador, periodista cultural, cronista, traductor, antologador, editor, académico, investigador, guionista, ensayista, pero sobre todo poeta, ha estado ligado desde edad temprana a las letras. Autor de textos capitales como La sangre de Medusa, Los elementos de la noche, El principio del placer, Las batallas en el desierto y Ciudad de la memoria, ha obtenido premios como el Nacional de Lingüística y Literatura; el Xavier Villaurrutia, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda; el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y, recientemente, el Cervantes de Literatura.”
Los dos
Ambos, nacidos en 1939 en el Distrito Federal, recibieron varios homenajes en todo el país en su aniversario número 70, el año pasado. El primero acaba de lanzar su más reciente creación, un libro de crónicas urbanas sobre la capital del país, titulado Apocaliptik, y el segundo concurrirá el próximo día 23 a recibir el Premio Cervantes en Alcalá de Henares, España, cuna del Manco de Lepanto.
Ambos, desde sus comienzos, trazaron vidas literarias paralelas. Se conocieron en la universidad. Ellos, a decir de tres colegas suyos que desempeñan un papel central en la cultura universitaria, los narradores Ignacio Solares, Sealtiel Alatriste y Hernán Lara Zavala, representan lo mejor de la cultura nacional.
Solares
(Chihuahua,1945). Director de la Revista de la Universidad de México en la UNAM, autor de novelas como La invasión, ensayo como Imagen de Julio Cortázar y de obras teatrales como El jefe máximo:
Creo que son dos honoris causa que honran a la universidad y a José Emilio y Monsiváis, quienes además de ser dos de nuestros mejores escritores, son plenamente universitarios. Monsiváis fue incluso director de Voz Viva de México en tiempos de Jaime García Terrés, y José Emilio secretario de Redacción de la Revista de la Universidad de México, además de ser sus colaboradores permanentes desde entonces; al grado de que publiqué hace tres meses a José Emilio Pacheco y dos a Monsiváis.
Pero también son dos escritores que son muy simbólicos para este momento, porque representan lo mejor de nuestras letras y ampliamente lo mejor de nuestra cultura. Son, en buena medida, la conciencia que necesitamos para darnos cuenta quiénes somos. Eso que llamamos identidad nacional está más allá de los discursos políticos y los sellos oficiales y tiene mucho que ver con lo que significa para nosotros haber leído la obra de Pacheco y Monsiváis.
Por eso yo digo que la violencia que estamos viviendo es el veneno y la cultura es el antídoto. Y qué mejor representantes de nuestra cultura nacional que Pacheco y Monsiváis.
Alatriste
(DF, 1949). Director de Difusión Cultural de la UNAM, autor de novelas como Por vivir en quinto patio, Los desiertos del alma, relato de la muerte de mi madre y Besos pintados de carmín:
Yo creo que la universidad reconoce en este momento de su centenario a dos universitarios ejemplares y en cierta manera excéntricos, en la medida en que han llevado a la universidad hacia afuera, que han promovido a la universidad fuera del campus.
Para nadie es un secreto que Radio Universidad le debe mucho a Carlos Monsiváis. Su programa El cine y la crítica, que hacía con Nancy Cárdenas, es uno de los que le permitió a Radio Universidad no sólo captar la atención del público estudiantil, que es nuestra primera intención, sino llegar a otro público mayor.
José Emilio Pacheco y su trabajo en la Casa del Lago, donde por cierto un salón tiene su nombre, le permitió llegar a otro público. Son dos puntales de la literatura mexicana. A los dos, el año pasado les hicimos reconocidos homenajes y ahora sus honoris causa, que sin duda alegran a sus lectores, sus amigos, los universitarios, la gente de la cultura. Para la universidad es reconocer que la crónica, la poesía, el periodismo, finalmente la verdad, que es en definitiva lo que ha impulsado la universidad, en José Emilio Pacheco y Carlos Monsiváis tienen un valor fundamental. Encantado de que a dos amigos más cercanos se les otorgue el honoris causa.
Lara Zavala
(DF, 1946). Exdirector de Literatura y de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, catedrático de literatura inglesa en Filosofía y Letras, y autor de libros de cuentos como De Zitilchén, y de novelas como Charras y Península Península:
El honoris causa para José Emilio Pacheco y para Carlos Monsiváis me parece una distinción totalmente merecida y ganada totalmente a pulso.
A ellos dos, la gente pensaba que habían sido Niños Catedráticos del programa aquel de los años cincuenta, aunque José Emilio Pacheco se ha encargado de negarlo. Pero si bien nunca hayan estado en el famoso programa, finalmente se convirtieron en los dos benjamines de una generación, donde estaban Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Tomás Segovia y pintores como Manuel Felguérez. Fueron los dos niños prodigios de su generación.
Monsiváis empezó con su famosa sapiencia, su ironía, sus zarpazos, su sentido del humor en Radio UNAM con las Hermanitas Galindo, en su programa que se llamaba La crítica en México o algo por el estilo, y a partir de ahí diría que él fue el paladín, el iniciador de hacer menos solemne a la cultura mexicana. Y gracias a esa cruzada que él lanzó también en los medios, finalmente logró que nuestro país tuviera otra actitud ante el fenómeno cultural, y a la muerte del maestro Octavio Paz él devino de muchas maneras en la conciencia intelectual de México.
José Emilio optó por otro camino propio pero igualmente universal con más discreción, un tanto apocalíptico y nada mediático. También se había iniciado en la UNAM trabajando durante el gran momento de la revista de la UNAM que iniciara García Terrés y en donde estaba Juan Vicente Melo, García Ponce, José de la Colina, Huberto Batis y aquel honorable grupo, desde allí JEP adoptaría una postura de verdad muy independiente en la UNAM para, al mismo tiempo, emprender su carrera de grafólogo, es decir: el gran poeta y excelente narrador, el cronista, el ensayista que ha sido, y también, el imprescindible inventor de los Inventarios, que no se han llegado a reproducir en imprenta pero que para nosotros y mi generación significaron una enorme lección de vida, los leíamos semana a semana en Proceso por su gran conciencia crítica e inigualable manera de estar pergueñados.
Los dos surgen de la UNAM, hacen su camino y qué mejor que la propia universidad les reconozca hoy su trayectoria de vida literaria, se trata de un síntoma muy importante, porque la UNAM ha tenido tanta presencia nacional en términos culturales y ahora como alma mater reconoce a ambos en el pináculo de su carrera. Me siento muy contento, pues además son muy buenos amigos y grandiosos ejemplos de incomparable fuerza literaria universal. (Armando y Roberto Ponce) l

Rusia

Listas rusas/MOISÉS NAÍM
El País, 11/04/2010;
Rusia es el país más grande del mundo. Su territorio ocupa el 12% del planeta y cuando los rusos que viven en uno de sus extremos están en sus tareas de la tarde, sus compatriotas en el otro extremo del país duermen, ya que para ellos son 10 horas más tarde. La grandeza rusa es legendaria y no sólo por su territorio. Sus contribuciones al arte y a las ciencias, su poderío militar y económico y su influencia en la política mundial son legendarias y colocan a Rusia entre las naciones que han moldeado la historia de la humanidad.
Pero es engañoso basarse en el protagónico pasado de Rusia para proyectar su futuro. La importancia de Rusia en el mundo viene disminuyendo y no hay nada que indique que esto vaya a cambiar. Seguirá siendo un país con un enorme territorio, armas nucleares y mucho gas. Y sin duda tendrá alguna influencia internacional. Pero cada vez menos.
Hay muchas fuerzas que impulsan esta declinación. Una muy importante es que cada vez hay menos rusos. La población rusa disminuirá en cerca de 10 millones de personas en los próximos 20 años (ahora alcanza a 142 millones de personas mientras que en 1991 eran 149 millones). La mortalidad entre los rusos en edad laboral es de tres a cinco veces mayor que la que se ve en países con niveles comparables de desarrollo. Entre las mujeres, es el doble de la que existe en países similares. Alcoholismo, drogadicción, sida, accidentes industriales y viales y un defectuoso sistema de salud generan esta "hipermortandad" que, combinada con muy bajas tasas de fertilidad, producen la declinación poblacional y cambia la estructura demográfica del país. La población envejece y la fuerza laboral se reduce. También se está alterando la composición étnica del país ya que la población musulmana de Rusia tiene muy altas tasas de fertilidad (la región más fecunda de Rusia es Chechenia).
La demografía tiene consecuencias militares. La más obvia es que en los próximos 15 años la población disponible para el servicio militar disminuirá a la mitad. Esta caída podría compensarse dotando a los militares con armas más modernas. Pero, según Oksana Antonenko, directora del Instituto Estratégico de Estudios Internacionales, en el 2008 sólo el 20% del armamento ruso podía calificarse como moderno. Es sabido además que los militares rusos se enfrentan a enormes trabas para reformarse, modernizarse y evitar que su capacidad operativa disminuya.
Modernizar a las fuerzas armadas cuesta mucho dinero, al igual que mejorar la decrepita infraestructura del país. Antonenko señala que el 70% de los puertos y el 80% de los aeropuertos rusos necesitan de enormes y urgentes inversiones y que la mayoría de la flota de barcos y aviones rusos ya ha sobrepasado su vida útil. Lo mismo ocurre con la red eléctrica, el sistema vial y los ferrocarriles, cuyo deterioro está fragmentando aún más el enorme país. El petróleo y, más aún, las mayores reservas gas del mundo constituyen por supuesto la gran esperanza económica. Así, Rusia se va pareciendo cada vez más a un tradicional país petrolero (pero dotado de armas nucleares) y cada vez menos a una superpotencia.
Para ser una superpotencia hay que tener más que petróleo, gas y bombas atómicas. Desde 1990, Rusia ha ganado cinco premios Nobel; los Estados Unidos, 120. En la clasificación de las mejores universidades del mundo, elaborada por el Cybermetrics Lab, las universidades rusas brillan por su ausencia (la mejor situada llega sólo alcanzar el puesto 266). Según el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, que mide una amplia gama de indicadores de calidad de vida, casi todos los países han mejorado en los últimos 20 años. Excepto Rusia, cuyo índice disminuyó.
Pero en las listas de países hay algunas en las que Rusia sobresale. Por ejemplo, es el país que en las últimas dos décadas ha creado más billonarios. Según la revista Forbes, de las 400 personas más ricas del mundo, 50 viven hoy en Moscú (60 en Nueva York y 32 en Londres). No sé por qué esto me recuerda a otra lista en la que Rusia se destaca: está en el lugar 146 en la lista de 180 países incluidos en el índice de corrupción elaborado por Transparencia Internacional. En este ámbito Rusia comparte su posición con Sierra Leona.
Por esta y por otras mil razones es arriesgado suponer que en el futuro del mundo Rusia jugará un rol tan importante como el que jugó en su pasado.

Durango


Durango: La pesada presencia del “Chapo”
Patricia Dávila
Revista Proceso # 1745, 11 de abril de 2010;
En dos de los estados del llamado Triángulo Dorado del Narcotráfico –Sinaloa y Durango– los procesos electorales se desarrollan bajo la sombra del crimen organizado. En el primero de ellos, al precandidato del PRI a la gubernatura se le atribuyen estrechos vínculos con El Mayo Zambada. En el segundo, el candidato de Felipe Calderón sostiene que, tras su fuga en Jalisco, El Chapo Guzmán se estableció en la localidad duranguense de La Angostura. El capo seguiría radicando ahí porque en Durango, al igual que en Sinaloa, goza de la “protección” de las autoridades…
DURANGO, Dgo.- Al candidato del presidente Calderón a la gubernatura de Durango, José Rosas Aispuro Torres –“descendiente de la misma rama familiar que Emma Coronel Aispuro”, con quien según testimonios se casó El Chapo Guzmán– no le causa molestia el vínculo familiar que se le atribuye con uno de los hombres más buscados por la DEA, que ofrece 5 millones de dólares a quien conduzca hasta el capo.
Registrado en febrero pasado como candidato a gobernador por la Coalición “Lo que nos une es Durango” –integrada por el PAN, el PRD y Convergencia–, después de haberse reunido con el presidente de la República, José Rosas Aispuro Torres nació en el poblado de Amacuable, municipio de Tamazula. De esta misma región son originarios Blanca Estela Aispuro Aispuro e Inés Coronel Barrera, padres de Emma, quien el 2 de julio de 2007, según diversos testigos, se convirtió en la esposa del capo, prófugo desde el 19 de enero de 2001, cuando escapó del penal federal de Puente Grande, Jalisco. (Proceso 1609.)
De acuerdo con algunas versiones, El Chapo Guzmán se estableció desde aquel entonces en La Angostura, localidad que, perteneciente al municipio de Canelas, colinda con Tamazula. Fue allí, en La Angostura, donde conoció a Emma a finales de 2006.
El municipio de Tamazula incluye una parte del Triángulo Dorado del Narcotráfico –integrado por Durango, Sinaloa y Chihuahua–, conocido así por su elevada producción de mariguana y amapola, además de colindar con La Tuna, poblado de Badiraguato, Sinaloa, tierra natal de El Chapo Guzmán.
El control del capo sobre los municipios de Tamazula y Canelas es tal que en este último, tierra del candidato de la coalición electoral, el cártel de Sinaloa instaló un laboratorio que, por su estructura y complejidad, puede ser uno de los más grandes y sofisticados del mundo.
El 5 de agosto de 2009, en la comunidad de Las Trancas, el narcolaboratorio ocupaba 240 hectáreas. Albergaba 164 tambos de 200 litros de capacidad, con productos químicos utilizados para procesar ice y crystal, además de 10 toneladas de mariguana. Había cuatrimotos, camionetas pick-up y retroexcavadoras; armas como AK-47, equipos de telefonía celular, radios de intercomunicación y servicios de internet satelital. El área disponía de cocina, lavandería, frigobar, sistema de ventilación, red eléctrica, casas habitación y una residencia para el jefe del complejo, según datos de la X Zona Militar, ubicada en Durango.
En dicho municipio también nacieron María del Rosario Calderón y José Isabel Vizcarra Rodríguez, padres de Jesús Vizcarra Calderón, actual precandidato del PRI a gobernador por el estado de Sinaloa, a quien los servicios de inteligencia del gobierno federal investigan por sus presuntos vínculos con Ismael El Mayo Zambada, segundo en el mando del cártel de Sinaloa (Proceso 1744).
Además, fue en el mismo estado de Sinaloa donde el hoy candidato por la coalición de Durango, José Rosas Aispuro Torres, fungió –entre los múltiples cargos que ha tenido dentro del PRI– como delegado estatal del CEN, de 2007 a 2008.
“El PRI es de los gobernadores”
En entrevista con Proceso, realizada el 24 de febrero pasado, después del registro de la Coalición “Lo que nos une es Durango” ante el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana Durango (IEPCD) –a la que asistió acompañado por los presidentes nacionales del PAN, César Nava; del PRD, Jesús Ortega, y de Convergencia, Luis Walton Aburto–, José Rosas Aispuro Torres narra primero los detalles de su renuncia al PRI después de 25 años de militancia, así como de su nueva postulación:
“Decidí participar en la coalición porque el PRI se apartó de los intereses de la gente y prevaleció el interés del grupo en el poder encabezado por el gobernador Ismael Hernández Deras, que quería imponer a sus candidatos. Hubo ofrecimientos de su parte, pero yo no pedía que me regalaran ninguna candidatura, sino que me dejaran participar en igualdad de condiciones. Si perdía, apoyaba al que ganara. En 25 años pude conocer bien el estado, a su gente, sus problemas, y si aceptaba sus condiciones, estaría condenado a la sumisión. Tomé la decisión más difícil de mi vida, pero fui congruente con mi proyecto. Por respeto a la gente y por dignidad propia, decidí renunciar.”
–Habla de diversos ofrecimientos. ¿Cuáles son?
–Me ofrecían espacios en el ámbito legislativo, en el ayuntamiento de Durango, o una tarea en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI.
–Entonces, ¿también estaba de acuerdo la presidenta del CEN, Beatriz Paredes?
–A ella siempre la vi con disposición; sin embargo, ahora, en los estados, el PRI es de los gobernadores. En el caso de Durango, está secuestrado por el grupo en el poder; por eso no acepté sus condiciones.
–¿Por qué el interés del gobernador en apoyar a Jorge Herrera Caldera como su sucesor?
–Porque es quien le garantiza que su proyecto se mantenga, no sólo en lo político sino en lo económico. En el primero, porque piensan que ya tienen facturado el estado de aquí a 30 años y que los siguientes gobernadores van a depender de él. Y en lo económico, todos sabemos de los grandes negocios que se han hecho en este gobierno.
El Güero, como se le conoce en su tierra a José Rosas Aispuro, se niega a precisar cuáles son esos negocios y se limita a mencionar que Hernández Deras, en el sector de la construcción, asigna las obras a gente cercana a él.
El último día de enero pasado, el duranguense Rodolfo Elizondo Torres –entonces todavía secretario de Turismo– fue enviado a “formalizar” la invitación para postular a José Rosas Aispuro Torres; sin embargo, se trató sólo de un acto protocolario, porque en realidad los acuerdos ya los había tomado el CEN del PAN. Elizondo lo catalogó como “el mejor” candidato para disputar la gubernatura de Durango.
Vestido con traje negro y camisa blanca, sin corbata, Rosas Aispuro agrega: “Antes de mi renuncia al PRI, César Nava me llamó en dos ocasiones para proponerme ser el candidato de la coalición”. Posteriormente, el mismo Nava promovió una entrevista entre el presidente Felipe Calderón y Rosas Aispuro.
“Se dio el encuentro a finales de enero, cuando acepto la candidatura por la coalición porque, para mí, entrarle a un proyecto de esta naturaleza no sólo implicaba el proyecto de partido, sino el respaldo que pudiera haber. Era necesario saber de qué manera podía coordinarme con el gobierno federal: ver la creación de empleos, el valor agregado a los productos primarios del estado, en fin, darle mi visión del estado, y yo, conocer los compromisos del gobierno federal.
“Calderón me dijo que su compromiso es trabajar en dos aspectos: la inseguridad y la industrialización del estado para generar empleos. Para mí, eso es bueno, ya que la falta de empleos está llevando a muchas personas a que, sin tener ningún vínculo (con el narcotráfico), se involucren (en él)… Vamos a las colonias, a los ejidos, y hay hambre. Hay familias que no tienen para comer tres veces al día y son presa fácil de la delincuencia organizada. A nivel nacional, estamos en tercer lugar en muertes por violencia. ¿Cómo condenamos a esa gente si no le damos otra opción?”
En su opinión, la sociedad de Durango espera que la seguridad se resuelva sin que exista presencia del Ejército: “Si lo seguimos exponiendo en las calles, puede debilitarse, ya no hay la misma confianza. Haciendo cuentas, entre Durango, Chihuahua y Sinaloa, el fracaso de la guerra contra el narcotráfico es contundente. Hoy, cualquier persona está dispuesta a hacer cosas que jamás imaginó, hasta sembrar o matar para el narco”.
Y continúa: “Yo he visto la inconformidad, la angustia de las autoridades municipales. Los alcaldes pasan buena parte de su tiempo en la capital del estado por temor. Debemos ver qué está pasando, porque no son casos aislados. Asesinaron a los acaldes de Topia, Otáez, Ocampo, a dos expresidentes municipales de San Juan del Río, y recientemente al de El Mezquital, y no ha habido ningún resultado en la investigación”.
–¿Entonces en Durango está ganando la guerra el narco?
–Yo creo que sí.
–Si aquí se casa El Chapo, y el arzobispo de Durango, Héctor González Martínez, afirma que el capo vive más adelante de Guanaceví, colindante con Tamazula, ¿quiere decir que El Chapo goza de protección en Durango, algo similar a lo que sucede en Sinaloa, como lo afirma el panista Manuel Clouthier?
–Sí.
–¿Hay coordinación entre los gobiernos estatal y federal en la lucha contra el narcotráfico?
–Yo diría que hay un intercambio de opiniones y de lo que pasa, pero si no hay esa coordinación, lo único que provoca es que este señor… siga viviendo en La Angostura.
–La mamá de Emma es Aispuro y también es de Tamazula. ¿Cuál es el lazo familiar con usted?
–El apellido Aispuro es de origen vasco; es característico de Tamazula. Allí hay apellidos Aispuro-Aispuro (como el de la mamá de Emma). El origen familiar es el mismo, aunque a lo mejor el lazo familiar se perdió. No dudo que muchos sí seamos de veras parientes. Si así fuera, no tendría ningún problema en aceptarlo.
–¿Ya hizo contacto con usted gente de alguno de los cárteles?
–Nunca me ha buscado nadie, aunque no dudo que eso pueda ser una realidad; pero en el momento en que yo aceptara una situación de esa naturaleza, no tendría calidad moral ni los resultados que espero.
La entrevista se realiza dos días después de que Jorge Herrera Caldera, el candidato del PRI, denunció que fue interceptado por un comando armado.
–¿Ha sido amenazado o interceptado por algún comando?
–No. Y siempre ando solo. No traigo ninguna persona de seguridad; incluso, a veces, yo mismo manejo, usted ya vio…
Los errores de la guerra
De 2008 a la fecha, la guerra contra el narco suma en Durango cerca de mil 600 ejecuciones, 43 secuestros, 16 mil robos –a casas, negocios y de vehículos–, 43 ejecuciones de agentes de la Policía Estatal y de las municipales, y seis desaparecidos, además de que se producen en promedio nueve extorsiones diarias.
Igualmente, las oficinas de las corporaciones policiacas han sido rafagueadas, la tercera parte de las 39 alcaldías han sido atacadas, cuatro presidentes municipales han sido ejecutados y dos huyeron del país. Y todos, los 39 alcaldes del estado, han sido amenazados por los cárteles.
Juan Carlos Gutiérrez Fragoso, presidente del Comité Directivo Estatal del PAN, quien junto con el dirigente panista César Nava estuvo presente en el registro de José Rosas Aispuro Torres, define cómo perciben los duranguenses la inseguridad que envuelve al estado:
“En política, la percepción es realidad, y la percepción de los duranguenses es que la violencia se ha radicalizado. Hay más psicosis, la población está atemorizada. Estamos muy cerca de los niveles de violencia que se presentan en otras ciudades, como Juárez. Tenemos un escenario de ejecuciones, de enfrentamientos.
–¿Esto habla del fracaso de la “guerra”?
–¡Claro! Es una de las asignaturas pendientes, porque el gobierno no ha sabido implementar una estrategia de combate al crimen organizado de manera coordinada. En mi opinión, se han recrudecido los enfrentamientos, los levantones y las ejecuciones. Durango es un campo de batalla en el que el cártel de Sinaloa y Los Zetas se disputan la plaza. Antes sólo era zona de paso, y de cultivo de droga y amapola; ahora el narcomenudeo se apoderó de las calles.
Señala que los errores cometidos en el combate al narco son “muchos, como dar a conocer, en el momento de los hechos, las detenciones de los capos, o los resultados de un operativo, cuando por sentido común, o estrategia de inteligencia militar, deben guardar la información por unos días para lograr mayor eficacia. Hay otros casos en que esos errores pueden costar vidas humanas. Un ejemplo claro fue cuando dieron a conocer el nombre del militar que participó en el asesinato de Arturo Beltrán Leyva. Ello trajo consecuencias graves que no midieron, como la ejecución de su mamá y su hermana”.
En el caso del gobierno estatal, explica que, de manera protagónica, exhibe el armamento y equipo de seguridad con que va a combatir al narcotráfico, cuando en una guerra jamás se dan a conocer datos que puedan servir a la ofensiva del enemigo.
Por ello considera que hay acciones en contra del narcotráfico que no han tenido éxito: La detección y destrucción del narcolaboratorio encontrado en Tamazula, perteneciente al cártel del Sinaloa, “fue una acción incompleta porque no se detuvo a nadie, solo se decomisó la propiedad”.
–¿Les avisaron?
–Hay muchas interrogantes: ¿Cómo pasaron las plantas de luz o todo el equipo que se encontró en ese laboratorio, sin que nadie se diera cuenta?
–¿La investigación corresponde al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen)?
–Al Cisen y a la autoridad municipal, que tiene información de primera mano acerca de lo que sucede en su municipio.
Entrevistado en su oficina del CDE del PAN, Gutiérrez Fragoso explica que el crimen organizado se ha diversificado: Antes, Durango era un estado de tránsito y productor de mariguana y amapola; pero desde que Estados Unidos reforzó la vigilancia en su frontera con México, a los cárteles se les complicó el paso de la droga. Ahora son bandas delictivas integrales que, además de producir y vender droga, incorporaron el secuestro exprés, los levantones, la extorsión.
–¿Qué grupo está extorsionando?
–Se identifican como el grupo de Los Zetas, un comandante Pineda… Es grave, estamos ante la presencia de una estructura de poder paralela a la del Estado. Frente a organizaciones del crimen organizado mejor armadas, comunicadas, equipadas y disciplinadas (que las fuerzas oficiales

Miedo en Monterrey


No te dejes vencer por el (miedo y el )desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.. Walt Whitman
***
Monterrey: La noche se queda sola
Arturo Rodríguez García, reportero
Revista Proceso 1745, 11 de abril de 2010;
Hoy por hoy el orgullo regiomontano está reducido a una vida que no conocía, invadida por el miedo. La zona metropolitana de Monterrey acusa los efectos de la guerra contra el narcotráfico, y el desplome de las actividades económicas es reflejo de los cambios de rutina de la población, que trata de no quedar atrapada en el fuego cruzado entre sicarios y militares. Como resultado de las balaceras, las ejecuciones y los bloqueos de vialidades, las calles están vacías y el turismo agoniza.
MONTERREY, NL.- Orgullosa de su importancia industrial y financiera, escaparate de enormes monumentos corporativos, pródiga en símbolos desbordados que estimulan el chovinismo regional, esta zona metropolitana se halla hundida en una crisis igualmente descomunal.
Hasta hace poco, los políticos locales presumían los primeros lugares nacionales en calidad de vida y se vanagloriaban de la seguridad que prevalecía. Pero en los últimos meses, la vida aquí sucumbió a la violencia y a la guerra declarada por la administración de Felipe Calderón contra el narco.
Monterrey ya no es el lugar donde la gente abarrotaba los centros comerciales y llenaba bares y restaurantes. Se acabó la tranquilidad para la caminata nocturna. Y no había violencia, entre otras razones, porque era la residencia de grandes capos de la droga, como reconoció en su momento el gobernador Fernando Canales Clariond y lo recordó hace poco Mauricio Fernández Garza, el alcalde de San Pedro Garza García, el municipio más próspero del país. Pero ya ni eso es cierto.
Monterrey y sus municipios conurbados padecen delitos de alto impacto: secuestros y extorsiones que afectan lo mismo al tendero de barrio que al acaudalado constructor; al restaurantero o al taquero. Igual de expuestos están el industrial millonario y el investigador universitario.
Más allá de los problemas habituales de delincuencia común, Nuevo León era presentado como el más seguro de los estados fronterizos, según las mediciones de incidencia delictiva y de percepción de inseguridad, como la del Instituto Ciudadano de Estudios Sobre Inseguridad. Eso se acabó.
El aumento de la violencia en los meses recientes, que alcanzó su etapa más cruenta en marzo, alteró los hábitos de la población. Lo mismo en la universidad que en el antro, en la calle o en la casa, en el table dance o en la iglesia, en el trabajo o el asueto, el miedo mantiene postrada a una sociedad que ha debido modificar su cotidianidad.
En los nueve municipios de la zona metropolitana (más otros tres que la urbanización está alcanzando), un tiroteo entre el Ejército y sicarios en fuga, en hora pico, puede resultar en la muerte de una madre de familia que recoge a sus hijos en la escuela, como ocurrió el 4 de diciembre pasado en Villa Juárez.
Morir acribillado porque los militares lo confunden con un sicario no es extraordinario en barrios residenciales y exclusivos como Colinas de San Jerónimo, en Monterrey. Eso le pasó a Sandra de la Garza Morales el 19 de marzo, cuando fue baleada. Su marido, Julio César Peña, entró ensangrentado a una taquería a pedir auxilio, pero los comensales corrieron a esconderse en el baño. Ahora es viudo.
Esconderse es la opción de una sociedad que, entre el fuego narco y el de policías, soldados y marinos, cae en el fuego cruzado.
El miedo
Las calles y avenidas lucen desiertas a un lado y otro de la Loma Larga, frontera orográfica entre hacinamientos del “San Luisito” del corrido y el resto de la zona metropolitana con los suburbios de San Pedro Garza García.
Por el pasaje comercial Morelos, la avenida Juárez o la Colón, ya no se solazan las parejas de trabajadores del comercio, al concluir su jornada. Presurosos taconeos secretariales abordan rutas urbanas o el metro, dejando vacías las avenidas y los autobuses a las 8:00 de la noche.
En el llamado Barrio Antiguo, donde abundan los antros y cafetines de bohemia, hasta el franelero abandonó su otrora peleada acera, por la que ya no transitan los cientos de vehículos que cada fin de semana abarrotaban el empedreado.
“Aquí andamos, sobre la idea mi buen, pero nomás no cae nada”, dice El Negro, franelero aventurado de la avenida Doctor Coss.
En una antigua casona donde se presentaban grupos de blues, ya no quedó ni el letrero. En El Monasterio, donde hubo una ejecución en diciembre, ya no se encuentran los ruidosos contingentes de las convenciones de Mary Kay, que hacían tan atractivo el antro. Las vendedoras optan por una fiesta en un salón del hotel sede.
Por la calle Padre Mier, el popular Manaus ni siquiera mantiene la cadena que sólo se retiraba cuando aparecía un BMW, Mercedes Benz o Audi, ante la decepción de las decenas de muchachos que dejaron el Chevy en un estacionamiento lejano.
–¿Hay cover? –pregunta el reportero en La Tumba, el popular antro bohemio.
–No, primo. Si quieres deja una cooperación nada más para los ecologistas –dice una guapa rubia en sus veintipocos.
En los table dance de calzada Madero se anuncia el paso franco en letreros hechos a mano. Ni con la promoción de cerveza al dos por uno logran llenar ni tres mesas. Las bailarinas languidecen con sus expuestos encantos desparramados en sillones que antes se disputaba la numerosa clientela.
Dos jovencitas de acento veracruzano se acercan al reportero, dispuesto a pagar la compañía. Pero no hay oferta, la aproximación es inquisitiva, literalmente. Las bailarinas también reportean.
–¿No sabes si anda el operativo allá afuera? –pregunta la más regordeta, mientras al fondo observan sus amigas, expectantes.
En San Nicolás de los Garza el pánico se difunde el 19 de marzo a través del Twitter. Decenas de usuarios avisan que un comando tomó el antro Mescalina. Nadie confirma nada, pero en la madrugada del 20, las redes sociales y el microbloging narran en tiempo real el tiroteo en el Tec de Monterrey.
Hasta el gobernador Rodrigo Medina llega a alarmarse cuando Twitter disemina el rumor de que hubo un atentado en su contra el 9 de marzo. Su coordinador de Comunicación Social y tuitero, Francisco Cien Fuegos, hace malabares para desmentir.
Para el presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados de Nuevo León (Canirac), Jorge Noé Guerrero, la situación es, por lo menos, atípica: las ventas cayeron 20%; sin comensales que atender, las jornadas nocturnas se redujeron. Todos los ramos del sector padecen la misma crisis.
Lo peor no es la merma de ingresos, sino el miedo, al que nadie escapa: restaurantes, giros negros, comercios, agencias de viaje… todos inventan medidas de seguridad y capacitan personal para saber qué hacer ante un hecho violento.
La noche se queda sola en su paranoia. Pero no es infundada. El 27 de febrero se reenvió un correo electrónico que ha circulado al menos en tres ocasiones desde 2008, donde se anuncia la Gran Fiesta. Dice que Los Zorros no entendieron que “debían acomodarse”.
El buen entendedor no necesita traducción: “Ya está la familia con 350 primos, se les unieron 450 chaparrines. Fiesta grande este fin de semana. Nadie está invitado, puros alumnos. El secretario de educación, el sindicato de profes y la zona escolar ya saben de la fiesta y tienen permiso. Traen espantasuegras, bolos, gorritos, bastante bebida y hasta payaso, será memorable, como cuando Villa tomó Torreón en 1914”.
A continuación recomienda que la gente no salga de su casa, porque “la limpia es nacional”.
El líder de la Canirac lamenta la violencia, pero más la psicosis. “Todo lo que se genera a raiz de correos electrónicos es lo que nos afecta”.
Como sea, esta noche se puede visitar sin reservación La Nacional, la sofisticada cantina de San Jerónimo, apenas a medio llenar. Claro que no están los industriales, altos ejecutivos, políticos de postín. Tampoco pasean por las mesas las hermosas edecanes y hostess de acento argentino.
Terror en el campus
Con casi 70 muertos en enfrentamientos y ejecuciones en marzo, los habitantes de la zona metropolitana parecen realizar sólo sus actividades indispensables.
El tiroteo en que murieron los estudiantes del Tec de Monterrey Jorge Antonio Mercado Alonso y Francisco Javier Arredondo Verdugo, en las inmediaciones del campus, el 20 de marzo, cambió la vida universitaria. Ingresar ahora es una odisea: hay que presentar identificación oficial y responder las preguntas del guardia. El acceso se impide a las personas ajenas al centro de educación superior si no se confirma que tienen una cita.
En la calle Luis Elizondo –precisamente una de las que fueron escenario del tiroteo– varias camionetas blindadas con hombres armados esperan la salida de los vástagos de los clanes empresariales.
Aunque el rector Rafael Rangel Sostmann ordenó la renovación de protocolos de seguridad en el campus, admite que de poco sirven ante el ataque de un comando armado.
“Podríamos poner bardas, pero nos las tumban con una granada. Los criminales tienen armas enormes, mientras nosotros nos queremos proteger con veladores y barditas”, admite.
En la también privada Universidad de Monterrey (UdeM), en San Pedro Garza García, se presentó un Plan Estratégico de Seguridad que incluye la modificación de horarios y el monitoreo de actividades en el exterior del campus.
En el acceso de la avenida intermunicipal Ignacio Morones Prieto hay una reja de tres metros de altura que impide ver al interior. Un nutrido grupo de guardias privados lo resguarda y otros recorren las instalaciones a bordo de vehículos compactos y cuatrimotos.
La UdeM admite que “los hechos registrados en los últimos días evidencian que no hay blindaje perfecto en ninguna parte de la entidad”. Para reducir los riesgos, de plano recomienda a la población universitaria “evitar salir de noche”, contestar llamadas “sólo de números conocidos” y escuchar la radio para saber cuándo hay bloqueos.
Y es que los bloqueos del narco, que a veces derivan en tiroteo, han llegado a registrarse en un mismo día hasta en 31 puntos distintos de la zona metropolitana, como ocurrió precisamente el 19 de marzo.
Deporte extremo
En la taquilla del estadio de Sultanes, Gonzalo Márquez, un fanático del besibol, se dice molesto por la alteración de horarios. Para la serie contra Tecolotes de Nuevo Laredo, el club Sultanes anunció que adelantaría los horarios de Semana Santa.
En la Tercera División Profesional de futbol, el club Alianza, de San Pedro Garza García, optó por suspender partidos contra dos equipos de Tamaulipas, debido a la inseguridad. “Esperamos que el clima de violencia generado en la zona norte del país disminuya lo antes posible y que las actividades futboleras puedan reanudarse rápidamente”, explicó la directiva en un comunicado.
Toda violencia hoy parece endilgarse al narco. Luego del zafarrancho registrado el sábado 27 de marzo en el estadio Universitario, sede del club Tigres de Primera División, que costó el veto por un juego en ese estadio, los blogs y comentarios deportivos pedían que se investigara a la porra Libres y Lokos, que inició la trifulca, porque entre sus integrantes podría haber gente de “Los Tapados”, aquellos jóvenes de barrio que desquiciaron el tráfico regiomontano en febrero de 2009, auspiciados por el narco, para protestar contra los operativos militares.
Los miedos de marzo
Varías instituciones educativas, incluyendo la UdeM, suspendieron todas sus misiones y proyectos sociales de Semana Santa en comunidades y barrios marginados, debido a la inquietud de los padres de familia por “la innegable y creciente ola de violencia que, desafortunadamente, está afectando a la población civil”. Parroquias y agrupaciones católicas cancelaron actividades.
La sicosis es aun peor en la zona rural, donde el turismo de fin de semana está muerto: las fincas campestres están cerradas, y ni rastro de motociclistas y corredores off road. Ni siquiera en el puente del día 15 ni en Semana Santa trajo de vuelta a los visitantes habituales.
No es para menos: en meses recientes se encontraron tres “cocinas del narco”, con huesos humanos desechos en ácido, en los bosques del sur de Nuevo León. Los tiroteos abundan, y los rondines del Ejército y la Marina, con sus Barret .50 apuntando a diestra y siniestra, imponen.
El pasado 30 de marzo, el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz visitó los puestos de vigilancia turística en la zona rural de Sabinas Hidalgo, Cadereyta, China… Y ahí paró el recorrido, pues un tiroteo en el retén militar de la autopista Monterrey-Reynosa obligó a evacuar al mandatario en helicóptero, mientras su equipo y los periodistas que cubrían la gira vivieron tres horas de terror, confinados en un paraje de la presa El Cuchillo, en China, sector concurrido por aficionados a la pesca y paseantes.
El 30 de marzo ocurrió el segundo tiroteo en las inmediaciones del parador Los Ahijados, un restaurante con casa de cambio y venta de seguro vehicular, donde los viajeros hacen alto en su trayecto al Río Grande Valley, tan común entre regios que hasta forma parte de las rutinas de comediantes locales.
No muy lejos de ahí, las visitadas grutas de Bustamante sirvieron de guarida a sicarios que escaparon del tiroteo del 14 de marzo, cuando la Marina reventó un campo de entrenamiento de Los Zetas.
En la presa de La Boca, en Santiago, ya no extrañan los hallazgos de decapitados; en Montemorelos, Allende y Linares, hay frecuentes tiroteos.
Es todavía peor hacia el norte, cerca de la frontera y en los municipios limítrofes con Tamaulipas. Esas comunidades, que reciben el mayor flujo de visitantes en Semana Santa, están desiertas.
El pasado 26 de marzo en Agualeguas, municipio cercano a la frontera, fue decapitado Heriberto Serna, el director de la Policía Municipal, junto con su hermano Jesús Eloy, el juez de campo. Ahora, ni quién se acuerde de la fiesta anual de los Salinas de Gortari. “La gente venía aquí de vacaciones, pero ahora no hay nadie, hasta la policía está cerrada”, dice José Guadalupe Rivera, un habitante del lugar.
A finales de febrero, la confrontación entre Los Zetas y el cártel del Golfo provocó hasta la suspensión de actividades laborales y escolares en los municipios próximos a Tamaulipas. Así está toda la zona rural.

Hacia una ley general antisecuestro

El presidente de la Comisión de Justicia, Humberto Benítez Treviño (PRI), afirmó que antes de que concluya el presente periodo ordinario de sesiones se tendrá listo el dictamen de la Ley Antisecuestro. Dijo que hubo el compromiso de este órgano legislativo para que la propuesta fuera aprobada antes del terminar el mes de abril, dado que es una deuda pendiente con la sociedad.
En entrevista, explicó que a pesar de que la Comisión que preside ha profundizado en la iniciativa con algunas otras propuestas, el presidente de la Comisión de Justicia del Senado de la República, Alejandro González, informó que esa colegisladora ya tiene de igual forma un dictamen avanzado.
En este sentido, dijo, se acordó trabajar en conferencia y aprobar una ley consensuada de inmediato, bajo el acuerdo de ambas cámaras, “como hicimos con la de la Piratería, recién aprobada, que la trabajamos juntos y salimos con una sola”.
Benítez Treviño destacó que la parte más sensible del drama del secuestro son las víctimas, quienes, además del agravio, reciben el descuido del Estado y de las instituciones encargadas de protegerlas.
“Creo que son de esas asignaturas pendientes donde el Estado mexicano está en falta. Debemos dotar al Presidente Felipe Calderón de mayores recursos técnicos legales para que pueda combatir frontalmente a la delincuencia organizada y a la impunidad”.
El secuestro, dijo, es parte del crimen organizado derivado del narcotráfico. “Son los mismos que encabezan los cárteles y las grandes bandas de la piratería; se han diversificado en un abanico criminal y nosotros tenemos que crear instituciones eficaces para contenerlos”.
Añadió que aunque la reforma del 18 de junio de 2008, en materia judicial es avanzada, hace falta reglamentarla y trabajar en materia de prevención del delito.
“Legislar en materia de procuración de justicia, pronta y expedita, en donde no se abuse de instituciones como el arraigo, los testigos protegidos o la retención anticonstitucional de las personas, presumiendo su culpabilidad cuando se debe presumir su inocencia”.
Al hacer referencia a los reclusorios, el presidente de la Comisión de Justicia los calificó como “universidades del crimen”, ya que entran por robar una cartera “y salen con doctorado en secuestro.
“Entonces algo está fallando en el sistema de justicia. Nosotros tenemos que sentar las bases del culto a la legalidad. Para los legisladores y el Ejecutivo ha llegado el momento de escoger qué país queremos y cuál va a ser su destino: si vamos a ser un país de cínicos, donde la ley se viola de forma cotidiana e impunemente, o vamos por un país de leyes, donde se apliquen y sean eficaces, con sanciones ejemplares”.
En su opinión, el alto índice de criminalidad que vive el país es porque el orden jurídico “está resquebrajado”. Fue creado, dijo, para atender la tercera parte del siglo XX y ya estamos en la primera parte del siglo XXI.
“La realidad nos alcanzó y el destino también y no fuimos capaces de crear un sistema normativo que viera hacia el futuro. El actual sistema está anquilosado, está totalmente rebasado y superado”.
Aseguró que para acabar con la delincuencia organizada es necesaria una mayoría en el Congreso decidida a apoyar al Presidente Felipe Calderón; “que haya conjugación de las fracciones parlamentarias y nos pongamos de acuerdo más allá de fobias partidistas, de fobias políticas, que antepongamos el bien de México sobre los intereses de nuestros partidos y personales; que cumplamos con un compromiso que tenemos con la sociedad y que hasta la fecha no lo estamos haciendo”, señaló en una autocrítica.
Benítez Treviño destacó que la actual Legislatura tiene una oportunidad espléndida de diseñar un nuevo orden jurídico: eficaz, ágil, moderno, sencillo y simple.
“Pero no lo hacemos y caemos en discusiones estériles que no nos llevan a ningún lado, por eso el llamado a los grupos parlamentarios para que escojamos el debate en el Congreso, si vamos a tener un país de impunidad, si vamos a legalizar la ilegalidad, si vamos a criminalizar, entre comillas, a los delincuentes por ser delincuentes, no por ser pobres, porque no se busca criminalizar a la pobreza, criminalizamos a los delincuentes que es diferente, si son pobres ése es otro atributo que ya lo verá el juez”.
Sobre las voces que piden la salida del ejército del combate al crimen organizado, el presidente de la Comisión de Justicia manifestó su desacuerdo y argumentó que gracias a las fuerzas armadas todavía hay en este país una atmósfera de tranquilidad social, así sea relativa.
“Si no fuera por éste, estaríamos perdidos. Lo digo por experiencia, yo combatí a la delincuencia organizada con el Ejército porque ya no tenía confianza a los policías civiles, sin embargo, creo que para que continúe en las calles es necesario reglamentarse.
“Debe establecerse constitucionalmente una temporalidad el uso del Ejército, la regionalización y la duración, porque con ello se le da un soporte técnico jurídico de actuación y no sólo para que reciba todas las pedradas”, concluyó.

XCI aniversario de la muerte de Zapata

Presidente Calderón en la Ceremonia Cívica Conmemorativa al XCI Aniversario de la Muerte del Gral. Emiliano Zapata Salazar
Ayala, Morelos a 10 de abril de 2010;
Señor Senador de la República, Carlos Navarrete Ruiz, Presidente de la Mesa Directiva del Senado.
Señor Ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Señor Diputado Francisco Salazar Sáenz, Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados.
Doctor Marco Antonio Adame Castillo, Gobernador del Estado de Morelos.
Diputado Othón Sánchez Vela, Presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado.
Magistrado Ricardo Rosas Pérez, Presidente del Tribunal de Justicia del Estado.
Señor Isaac Pimentel Rivas, Presidente Municipal de Ayala.
Ciudadano Tiburcio Zapata Fierros, nieto del General Emiliano Zapata.
Doña Clara Zapata, nieta del General.
Bisnietos, bisnietas, familiares del General Emiliano Zapata, aquí presentes.
General Leopoldo Díaz Pérez, Comandante de la XXIV Zona Militar.
Licenciado José Luis González Aguilera, Presidente del Congreso Agrario Permanente.
Diputado Cruz López Aguilar, Secretario de la Confederación Nacional Campesina.
Ciudadano Raúl Pérez Bedoya, de la Alianza Campesina del Noroeste.
Profesor Humberto Serrano, de la Confederación Agrarista Mexicana.
Licenciado Rafael Galindo, de la Central Campesina Independiente.
Diputado Federico Ovalle, de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos.
Licenciado Ignacio Irys Salomón, de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas.
Contador Guadalupe Martínez Cruz, del Consejo Nacional de Sociedades y Unidades con Campesinos y Colonos.
Ingeniero José Durán, de la Unión Campesina Democrática.
Luis Gómez García, de la Unión General Obrera, Campesina y Popular.
Profesor Álvaro López Ríos, de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas.
Señoras y señores:
Hoy, en el XCI Aniversario de la Muerte de Emiliano Zapata, nos hemos reunido para honrar la memoria de este gran líder agrario. El caudillo, el héroe, el mexicano que ofrendó su vida por la justicia para los campesinos.
Aquí en Chinameca, justo en el sitio en que por primera vez se reúnen los Presidentes de los Poderes de la Unión, y justo en el lugar donde su sangre fue derramada a traición, rendimos homenaje al luchador social, que no ha perdido su espíritu indomable y de justicia.
Aquí en Chinameca, recordamos con respeto y admiración sus palabras. Decía Zapata: Quiero morir siendo esclavo de los principios, no de los hombres.
Aquí en Chinameca, afirmamos hoy que: los principios, los valores, los ideales y el legado de Zapata siguen vigentes y deben ser la tarea a seguir para todos los mexicanos.
Zapata es el gran transformador del campo mexicano. Es la voz viva de la justicia en las banderas revolucionarias. El Caudillo del Sur luchó hasta la muerte por el respeto a la tierra de las comunidades.
Fue fiel a sus ideales hasta el fin de sus días; y como dijera uno de sus biógrafos, John Womack: A través de Zapata los campesinos se abrieron camino en la Revolución Mexicana.
Al grito de Tierra y Libertad se alzó en armas contra la arbitrariedad y la injusticia, contra el atropello de derechos y la desigualdad social.
Aquí, en estas tierras de Morelos, que lo vieron nacer y morir, decía él: Perfectamente convencidos de que es justa la causa que defendemos, con plena conciencia de nuestros deberes y dispuestos a no abandonar ni un instante la obra grandiosa que hemos emprendido, llegaremos resueltos hasta el fin.
Y así lo hizo. Su liderazgo fue determinante para regresar la tierra a las manos de los campesinos.
El lema del Plan de Ayala que él enarboló: Reforma, Libertad, Justicia y Ley, sintetiza los valores que siempre defendió. Ese lema sigue vigente, lo enarbolan quienes defienden a los campesinos en México a través de sus organizaciones, lo enarbolamos hoy los mexicanos y lo enarbola el Estado como una tarea cotidiana.
Zapata luchó por la libertad y la justicia, libertad y la justicia para quienes habían trabajado sus tierras por generaciones, para reivindicar a sus comunidades y para reivindicar a sus pueblos.
La tierra es de quien la trabaja, sostuvo siempre con decisión y fue su principal bandera. Luchó por la justicia campesina para que la gente del campo tuviese una vida de bienestar y progreso.
Luchó para que la ley fuera garante de los derechos de las mujeres y los hombres del campo. Luchó por una reforma que devolviera a los campesinos la propiedad de su patrimonio histórico.
Y solía decir el General: mis mayores deseos, lo mismo que los de mi ejército, son y han sido todo por el pueblo y para el pueblo, teniendo por base la justicia y la ley.
Con el profundo amor a la tierra que siempre le caracterizó, el Caudillo el Sur dio a todos los mexicanos una lección de orgullo, de coraje y de dignidad.
Nos mostró que para trascender hay que ser congruentes entre lo que se piensa, se dice y se hace. Nos marcó con toda claridad el camino para construir un país más igualitario, más libre y más justo.
Y fue Emiliano Zapata, con el Ejército Libertador del Sur, quien dio a la Revolución Mexicana su profunda identidad con la justicia y las causas populares.
Gracias al movimiento que él encabezó, los mexicanos del Siglo XX tomaron plena conciencia de que sin justicia social no hay desarrollo que valga.
Gracias a su ejemplo, la justicia social se convirtió en mandato constitucional. La Constitución del 17 recogió, precisamente, las banderas de Zapata y gobiernos emanados de la Revolución, fundamentalmente el del General Lázaro Cárdenas, dieron vida al mandato del reparto de la tierra que hizo posible, finalmente, que la tierra fuese para quien la trabajara.
Hoy, esta sed de justicia que movió a Zapata sigue viva, como sigue viva la determinación del pueblo de México para alcanzarla.
El Caudillo del Sur nunca se conformó con los pequeños cambios para administrar la justicia a cuentagotas a campesinos mexicanos, sino que buscó cambios de fondo, como son precisamente los cambios necesarios, y ese también, hoy que celebramos el Centenario de la Revolución Zapatistas, ése también debe de ser el deber de nuestra generación.
Porque el ejemplo de Zapata reclama de todos nosotros memoria y compromiso, valentía e imaginación, decisión y acción. Él compendió que no podía haber justicia para el campo mexicano con las instituciones y con las estructuras del Porfiriato.
Hoy los mexicanos estamos llamados a transformar las instituciones y las estructuras que heredamos del Siglo XX, para construir precisamente las instituciones y estructuras del México del futuro.
La mejor manera de honrar la memoria de Emiliano Zapata es poniendo bases nuevas y duraderas al desarrollo del país, pasar de la lógica de los cambios posibles a la lógica de los cambios profundos y necesarios
Zapata comprendió que había que cambiar a fondo, para nosotros también a 100 años de la Revolución, es hora de cambiar a fondo; y significa ello no sólo hacer correcciones y ajustes, sino impulsar reformas y transformaciones que México necesita.
El Gobierno Federal ha asumido una agenda de cambios para romper las inercias que nos atan al pasado, para transformar a México, y transformar a México significa combatir a fondo la pobreza y mejorar la calidad de vida de los mexicanos que menos tienen, en particular en el campo, desde luego, para los campesinos por los que luchó Zapata, pero también la pobreza que se extiende en la periferia de las grandes ciudades.
Transformar a México significa garantizar servicio médico, medicinas y tratamiento para todos los mexicanos sin excepción, sea que vivan en el campo o en la ciudad.
Transformar a México significa consolidar una educación de calidad que permita a nuestros niños y jóvenes triunfar en un mundo que compite ferozmente, que permita a ellos salir adelante en su vida, en su profesión y en el cumplimiento de su vocación con oportunidades que les fueron educativamente negadas a sus padres, en particular en el área rural de nuestro país.
Transformar a México significa impulsar las reformas que el país necesita. Por eso el Congreso ha aprobado, y celebro, reformas fundamentales, reformas en materia de pensiones que fortalecen instituciones nacionales como es la del ISSSTE o el Seguro Social; reformas en materia de energía que posibilitan que con recursos que son única y exclusivamente de los mexicanos, como el petróleo, pueda iniciarse una nueva etapa que recupere la producción y reinserte a México como uno de los productores más importantes a nivel mundial.
Por eso también es muy positivo que el Congreso haya procesado o esté procesando diversas iniciativas cruciales para el desarrollo democrático, económico y social de nuestra Nación; porque son reformas imprescindibles para que México pueda enfrentar con éxito los desafíos del Siglo XXI.
Me refiero a la Reforma Política, que busca dar más poder a los ciudadanos, traducir eficazmente el mandato de la sociedad en acciones públicas que le den respuesta a los ciudadanos y pongan en sus manos el control de quienes los representan.
Me refiero a las materias de seguridad interior y seguridad pública, que se debaten y analizan en el Congreso de la Unión.
Me refiero a cambios en materia, en materias que México necesita, en la materia laboral, por ejemplo, que pueda propiciar el acceso de millones de jóvenes, de mujeres y de hombres para que tengan un acceso digno y garantice los derechos laborales de la gente que trabaja en el campo, de manera permanente o de manera transitoria, que están consagrados en la Constitución.
Me refiero a reformas para fortalecer la competencia económica y los derechos de los consumidores, y que tiene la finalidad de que los mexicanos tengan acceso a productos de mayor calidad y de mejores precios.
Me refiero a transformaciones en el campo, orientadas a desterrar la marginación en la que sigue viviendo buena parte de su gente, y que les permita a la vez ser más productivos.
Reclaman, por ejemplo, la solución definitiva de los conflictos agrarios, que aún hoy laceran a las comunidades. Reclaman que la tierra sea verdaderamente para el que la trabaja, como lo quería Emiliano Zapata.
Y para que la tierra sea para quien la trabaja, se requiere que quien la trabaja, la posee y es dueño de ella tenga plena certidumbre jurídica respecto de sus derechos. Se requiere que esos derechos estén reconocidos, legitimados y expresados en documentos públicos oponibles jurídicamente a cualquiera y al Estado mismo.
Por esa razón, el Gobierno Federal a mi cargo, dentro del término de esta Administración, buscará que se entregue el Certificado de Derecho Ejidal, los Certificados de Derechos Agrarios, que procede a todos los núcleos agrarios y sus integrantes que lo soliciten.
Y para ello, exhorto respetuosamente al Congreso de la Unión y a sus integrantes, a velar para que se cumpla esta obligación del Estado, y a la vez a buscar y promover los recursos requeridos para hacer posible dicho cumplimiento.
Las reformas que México necesita, amigas y amigos, son reformas que deben proyectar a nuestro país al siglo XXI. Reformas que beneficien de manera directa a todos los mexicanos.
En este año, en que celebrarnos el Bicentenario de la Independencia Nacional, en este año en que celebramos el Centenario de la Revolución Mexicana, éste también debe ser un año de cambios y transformaciones, como lo fueron aquellos grandes eventos que marcaron la historia nacional, debe ser momento definitorio para el futuro, y como Emiliano Zapata impulsara la transformación de la sociedad rural con la fuerza de su ideal, los mexicanos de hoy tenemos la oportunidad inédita de conducir a México al futuro con la fuerza de la unidad, de la razón, de la paz, de la justicia y del diálogo.
Señoras y señores.
Al defender la causa revolucionaria, Zapata convocaba al pueblo con estas palabras: Llamad a vuestras conciencias, meditad un momento sin odio, sin pasiones, sin prejuicios. Cumplid con vuestro deber y seréis dignos, defended vuestro derecho y seréis fuertes. Y sacrificaos si fuera necesario que después la Patria se alzará satisfecha.
Libertad, Justicia y Ley fue la divisa de Emiliano Zapata. Libertad conquistada por los guerreros de la Independencia y de la Revolución para México y que ahora nos toca preservar a nosotros frente a cualquier fuerza que amenace o restrinja la libertad de los mexicanos.
Justicia anhelada por los revolucionarios y que debe concretarse, precisamente en obras públicas, en infraestructura, en hospitales, en universidades; que debe concretarse en programas, en proyectos productivos, en PROCAMPO, en PROGAN, en Programa de activos para que la gente del campo no sólo posea la tierra y sea su legítima propietaria, sino a la vez, tenga como hacerla productiva y provechosa.
Y ley, ley que permita a todos igualarnos ante ella sin distingos; ley que sea la regla, la única regla que rija la vida de los mexicanos; ley de la que provenga la fuerza del Estado y que no permita que haya otra ley sino la que emane del Congreso y la que tenga sustento en la Constitución de la República.
Libertad, Justicia y Ley, precisamente ésa fue la divisa de Emiliano Zapata.
En el año de la Patria, es nuestro mandato defender y ampliar las libertades de todos mexicanos.
En el año de la Patria, es nuestra obligación construir un México más justo, incluyente y equitativo.
En el Año de la Patria, es nuestro deber hacer del respeto a la ley la base más sólida para el desarrollo y el progreso del país.
Hagamos nuestra la causa del General Emiliano Zapata: Libertad, Justicia y Ley, y sea la nuestra, una generación que esté a la altura de la historia, de nuestros anhelos y de la dignidad de nuestros héroes.
Qué viva Emiliano Zapata y Qué Vivan las Causas Revolucionarias.