16 abr. 2010

Los males de nuestra justicia

Los males de nuestra justicia/Lidia Falcón
El Periódico de Catalunya 13/04/10;
Pocos meses después de la inauguración de la Ciutat de la Justícia, cuya ubicación y proporciones monumentales han hecho más penosa la labor de abogados y procuradores, ya suficientemente castigados en su continuo deambular por los juzgados, los beneficios que debían esperarse de la gran inversión que ha supuesto no parecen ser tantos. Además de las dificultades de encontrar la puerta exacta del juzgado exacto a través de la peregrinación por los ascensores, demasiado sofisticados para que presten un servicio cómodo a la diversa ciudadanía que se ve obligada a utilizarlos, las proporciones de las oficinas judiciales no difieren en mucho de las viejas y ya comienzan a estar atascadas de papeles reproduciendo, como en la obra de Ionescu El nuevo inquilino la situación anterior. Cuatro oficiales por sala con sus correspondientes mesas y sillas y estanterías y expedientes, y nuevamente, perjudicados y demandados declarando sus más íntimas miserias delante de otros funcionarios y profesionales a quienes en nada les compete su vida privada. Y pocos fiscales para la labor que deben realizar, y la interminable ronda de jueces sustitutos porque no se dotan las plazas necesarias.
Como en el infierno de Dante, en la entrada de la pomposa Ciutat de la Justícia debería instalarse un letrero que ponga: Justiciable, cuando pases esta puerta, abandona toda esperanza. La justicia en nuestro país no debería ser representada por una hermosa dama, por más que tenga los ojos tapados, ataviada con una túnica blanca, sino por una pordiosera vestida de harapos, mendigando una limosna con los ojos entrecerrados por las legañas. Desde que se terminó la dictadura estoy ansiando comprobar cómo la Administración de Justicia recibe las inversiones que precisa: miles de jueces más, de fiscales, de secretarios, de oficiales, de forenses y psicólogos y asistentes sociales, con una policía judicial preparada, que dispongan de las oficinas adecuadas. Año tras año se demora la verdadera innovación, restándole con una cicatería injustificable los presupuestos mínimos. Para establecer un término de comparación que apoye lo que estoy criticando, veamos que Alemania, que tiene 80 millones de habitantes, dispone de 59,000 jueces, con sus correspondientes auxiliares y oficinas. Sería, pues, lógico que en España, con más de la mitad de población de aquel país, tuviese 30,000. Pues bien, solo contamos con 4.700 jueces de todas las instancias: civiles, penales, contenciosos, laborales, menores, violencia contra la mujer, audiencias provinciales, tribunales superiores, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional.
A tal patética carencia hemos de añadir unas leyes procedimentales, heredadas del derecho romano, a las que se han hecho varios remiendos –y no muchos– que enredan los expedientes hasta convertirlos en el laberinto del Minotauro. A pesar de la mucha propaganda con que nos obsequian diariamente las campañas de los gobiernos –central y autonómico– con la difusión de las nuevas tecnologías, en la justicia se siguen utilizando los centenarios métodos de comunicación: citaciones entregadas en mano por agentes judiciales que viajan en autobús, exhortos en papel enviados por correo a otras poblaciones, por más cercanas o distantes que se encuentren; comisiones rogatorias a países extranjeros que deben llegar, primero, a Exteriores. El fax y el teléfono deben ser legitimados por el sagrado papel, y el correo electrónico no ha entrado en el lenguaje jurídico.
Está visto que el poder legislativo está demasiado ocupado para acometer seriamente la reforma de las leyes de enjuiciamiento, y que nuestros legisladores –legislatura tras legislatura– sienten pánico de cambiar el procedimiento criminal escrito y secreto –a veces, secretísimo– por el público y oral que rige en los países anglosajones, lo que permite la proliferación de sumarios escondidos a la opinión pública que amparan la corrupción de todo tipo. Y que, en cuanto a los asuntos civiles, tramitados durante interminables años, nuestros gobernantes y diputados no saben cómo salirse de los complicados y arcaicos procesos.
El resultado es que en Catalunya, no solo en Barcelona –véanse el estado de los juzgados de ciudades medianas y pueblos que disponen solo de jueces sustitutos o de un titular, que viaja diariamente por la comarca para celebrar juicios de los que no tiene noticia hasta que se sienta en el estrado–, la caótica y miserable situación de la Administración de Justicia ha provocado varias huelgas de funcionarios en los últimos años. Hasta los jueces se han declarado en huelga en toda España.
Bien es cierto que los legislativos autonómicos no pueden cambiar los procedimientos consagrados por el Congreso y el Senado, pero sí es competencia de la Conselleria de Justícia –que reclamó con tanto entusiasmo– desde la compra de mesas y ordenadores hasta el personal auxiliar. Así, las notables carencias podrían ser paliadas con inversiones que no se hacen. Negar con la rotundidad con que lo hizo Montserrat Tura que la enfermedad de la justicia se cura con dinero es querer esconder con un velo un volcán en actividad, que más tarde o temprano volverá a entrar en erupción.

Blog vaticano

El Vatican Information Service (VIS) estrena blog
En www.visnews.org
El Vatican Information Service (VIS), servicio de información de la Santa Sede, estrena blog en español, inglés, francés e italiano, en el que presenta en www.visnews.org sus noticias de los últimos años y otros temas de actualidad religiosa.
También permite acceder a la cuenta twitter y al portal YouTube del Vaticano. En total, el nuevo blog del VIS contiene más de 35.000 noticias sobre el Papa y la Santa Sede.
El VIS nació en 1990 transmitiendo noticias sobre la actividad magisterial y pastoral del Papa y de la Santa Sede a las representaciones pontificias, obispos de todo el mundo y otras instituciones y con el paso del tiempo su servicio se extendió a todo el mundo.
Este boletín de noticias de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, se transmite a los abonados por correo electrónico a las 15,00 (hora local de Roma), de lunes a viernes, inició su actividad en inglés y en español en 1991. Desde 1998 existe un servicio en italiano y en francés.

Mensaje de la CEM

Mensaje del Episcopado Mexicano al Pueblo de México en su LXXXIX Asamblea Plenaria
Jueves, 15 de Abril de 2010
“Como fue resucitado Cristo de entre los muertos por la Gloria del Padre, también nosotros hemos de caminar en una vida nueva”. (Rom 6,4)
Los Obispos de la Iglesia católica que peregrina en México, reunidos en Asamblea Plenaria, saludamos a nuestros hermanos y hermanas creyentes, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, deseándoles que la paz, don de Jesucristo muerto y resucitado, esté con ustedes, ilumine su existencia y les acompañe en su caminar cotidiano.
Queremos compartir con ustedes, como Pastores del pueblo de Dios, que el Señor nos ha encomendado, con una mirada de fe y esperanza, las tareas de esta LXXXIX Asamblea; animados por el papa Benedicto XVI, con el impulso de la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y Caribeño, realizada en Aparecida, Brasil. Deseamos vivamente llevar a cabo, con entusiasmo, en todas las diócesis de México, la Misión Continental Permanente, como programa de acción pastoral para reavivar, con la fuerza del Espíritu Santo, la vida cristiana de los católicos y su compromiso por servir, desde la fe, a la vida digna de nuestro pueblo.
Los Obispos de México hemos vivido esta Asamblea como espacio de encuentro fraterno, de reflexión, de ayuda mutua, de oración, para fortalecernos en nuestro ministerio y poder ejercerlo, de manera más eficaz. Por ello, nos hemos propuesto que los programas de nuestras Comisiones episcopales asuman las exigencias de la Misión Continental y motiven la colegialidad episcopal, así como, la comunión entre las Iglesias Particulares.
Sentimos en carne propia los problemas de diversa índole que afectan a nuestra Patria, como es la desbordante ola de violencia e inseguridad que se ha desatado, desde hace varios años, en México, y que ha cobrado a cobrado numerosas víctimas, muchas de ellas inocentes. No obstante los grandes esfuerzos, que las diversas instancias gubernamentales están realizando, persisten el miedo y la inseguridad que destruyen la vida de las comunidades, las aíslan y las exponen a nuevas expresiones de violencia. La impunidad provoca desconfianza en las instituciones. Sobre estas situaciones, ya hemos compartido nuestra reflexión en la Exhortación Pastoral “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna” (15 febrero 2010). Deseamos que dicho documento inspire el diálogo, la reflexión y las acciones concretas, que nos permitan la construcción solidaria de la paz.
Nos preocupa, también, la pobreza y la desigualdad, el desempleo y los bajos ingresos, la educación deficiente y la falta de oportunidades, particularmente para los jóvenes; sin embargo, vemos con esperanza los signos de una paulatina recuperación económica y un ligero aumento del empleo.
Los acontecimientos que afectan a México y al mundo son signos de los tiempos, que la Iglesia debe interpretar, con la ayuda de la Palabra divina, para ser fiel a la misión que el Señor le encomendó (cf. GS 4). Puesto que la Palabra de Dios es luz que nos alumbra en las tinieblas, brújula que nos orienta en la búsqueda de soluciones y alimento que nos fortalece para que todos tengamos vida digna.
Nuestro compromiso, como Pastores, es apoyarnos en una fe inquebrantable, con una energía que no desfallezca, para realizar las tareas que Dios nos tiene asignadas, y acompañar con esmero a nuestros hermanos y hermanas en la fe, confirmándolos en su vocación de discípulos-misioneros de Jesucristo.
La conmemoración del Centenario de la Revolución y del Bicentenario de inicio de la lucha por la Independencia de México es ocasión propicia para dar gracias a Dios por los dones que el Señor ha concedido a nuestra Patria, invitar al reconocimiento de las injusticias que se cometieron, encomendar a la misericordia divina los que murieron en aquellos hechos sangrientos y renovar nuestro compromiso a favor de un México fraterno en la justicia y la paz.
Asimismo, la celebración del Año Sacerdotal, al que nos convocó el papa Benedicto XVI con ocasión del 150 Aniversario de la muerte del santo Cura de Ars, nos mueve a profundizar, apreciar y agradecer el don del Sacerdocio ministerial que Cristo ha compartido a su Iglesia. El sacerdocio, además de don, es tarea que debemos vivir con humildad y fidelidad, como servicio, para que el amor misericordioso de Dios llegue a todos, particularmente a los más pobres y a los que sufren. Es de justicia resaltar que muchos sacerdotes viven su ministerio de manera heroica, a veces incluso en medio de amenazas, pobreza, violencias, extorsiones y agresiones. Como Iglesia, agradecemos su testimonio, su discreción y la generosa entrega de sus vidas, no obstante las dificultades. Invitamos a todos a renovar la fidelidad, favorecer la conversión permanente, para propiciar la confianza de nuestro pueblo.
Confiados en la presencia permanente del Señor Resucitado, Sumo y Eterno Sacerdote, que venció el mal y la muerte, invitamos a los creyentes a orar incesantemente, a fin de que, como nación, podamos alcanzar la paz, cultivar los grandes ideales de nuestros antepasados, pedir por la santificación de los sacerdotes y el aumento de las vocaciones consagradas, y que acabe, de raíz, la violencia. Estamos seguros que Santa María de Guadalupe y san José, patrono universal de la Iglesia, nos protegen y nos acompañan en nuestro peregrinar y en nuestro aprendizaje como discípulos-misioneros de su Hijo Jesucristo. A Ellos, confiamos nuestros propósitos y compromisos.
Lago de Guadalupe, Cuautitlán Izcalli, Edo. de México, 15 de abril de 2010
Por los Obispos de México
 Carlos Aguiar Retes † Víctor René Rodríguez Gómez
Arzobispo de Tlalnepantla Obispo Auxiliar de Texcoco
Presidente de la CEM Secretario General de la CEM

Somos mexicanos: obispo Arzmendi

Posicionamiento de Mons. Felipe Arizmendi Esquivel
14 de Abril de 2010;
Obispos en, con y por México
VER
De cuando en cuando, algún despistado sigue afirmando que los obispos somos ciudadanos de El Vaticano, y que hasta que no renunciemos a esa “dependencia”, no se nos pueden reconocer más derechos ciudadanos. Con esos juicios, sólo demuestran su ignorancia o su mala fe. ¡Somos tan mexicanos como el que más! Estamos encarnados en nuestras realidades nacionales, con sus luces y sombras, y comulgamos con los gozos y las esperanzas, los dolores y los sufrimientos del país. Nos preocupan sus problemas y tratamos de ofrecer nuestro aporte a su solución.
Estamos reunidos 110 obispos en asamblea ordinaria de nuestra Conferencia Episcopal, para revisar y aprobar los programas de trabajo de las ocho Comisiones Episcopales y de sus respectivas Dimensiones, cada cual con su propia identidad y misión. El tema central no es la pederastia clerical, aunque en las ruedas diarias de prensa que se programan se tuvo que decir una palabra al respecto, en respuesta a las reiteración ya morbosa de los medios informativos, que con frecuencia prescinden del fondo de nuestra asamblea y sólo resaltan asuntos puntuales y transitorios. Hay temas mucho más graves y urgentes, como la pobreza, la inseguridad, la violencia, el narcotráfico, las reformas que el país requiere, y que debemos tomar en cuenta en nuestra pastoral evangelizadora.
JUZGAR
Hace dos meses, con mucho cuidado elaboramos un documento colegial ante la violencia y el narcotráfico, titulado “Que en Cristo, nuestra paz, México tenga vida digna”. Lamento que muchos presbíteros, diáconos, religiosas, catequistas y fieles no lo conozcan, y que la prensa no le haya dado la importancia que merece.
En una primera parte, ante la escalada del crimen organizado, expresamos que hay varios factores que contribuyen a la inseguridad y violencia, como la pobreza y la desigualdad, la insuficiencia de las reformas económicas, el desempleo y subempleo, la corrupción e impunidad, la delincuencia común, las deficiencias en la procuración de Justicia, las inequidades en el sistema penitenciario, la violencia institucionalizada, los excesos de las fuerzas de seguridad. Señalamos que hay diferentes formas de violencia: intrafamiliar, contra las mujeres, infantil, entre los jóvenes y adolescentes, en la vida comunitaria. Hablamos de la importancia que tiene educar para la justicia, el respeto y la paz, desde la escuela, los medios de comunicación, la religión y la cultura.
En la segunda parte, con la luz del Evangelio y de nuestra doctrina social, presentamos a Dios que es Creador y Padre de todos, que nos ama con amor misericordioso. El pecado acecha a nuestra puerta, pero podemos dominarlo. El Padre nos envió al Príncipe de la paz, Cristo, en quien no hay lugar para la violencia. Desde el Bautismo, estamos llamados a formar una humanidad nueva, al servicio de la unidad, la reconciliación y la paz, dando frutos de justicia. Con la fuerza del amor y en comunión con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, hemos de preocuparnos por el bien común universal.
ACTUAR
En la tercera parte del documento, insistimos en promover el desarrollo humano pleno, el respeto de los derechos y deberes humanos, la justicia y la solidaridad, la reconciliación social, como camino para construir la paz y la tranquilidad. Para ello, formar mujeres y hombres nuevos en Cristo, a partir de una adecuada transmisión de la fe, de una integral tarea educativa, de familias que viven en armonía y de una vida comunitaria fraterna.
Educarnos para la paz significa difundir pensamientos de paz, fomentar sentimientos de paz, impulsar gestos de paz, promover un lenguaje de paz, educar para la legalidad y aprender de la historia. Los medios de comunicación han de estar al servicio de la paz.
Conozcamos, difundamos y pongamos en práctica este documento, y hagamos lo que nos toca para que en nuestra patria se superen la violencia y la inseguridad, y vivamos en la paz que todos anhelamos. No deleguemos esta responsabilidad sólo en la autoridad civil y en la fuerza de las policías y los ejércitos. Todos podemos y debemos hacer algo.
+ Felipe Arizmendi Esquivel
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

La libertad del Papa

La actual tempestad limpiará a la Iglesia y reforzará al Papa
Según “L'Osservatore Romano”
Un artículo publicado por la edición italiana de "L'Osservatore Romano" del 17 de abril, escrito por Lucetta Scaraffia con el título "La libertad del Papa", afirma que en esta crisis queda clara la derrota de la política del silencio como medio para defender a la Iglesia, algo por lo que ha luchado Joseph Ratzinger.
"A diferencia de lo que se lee en muchos periódicos que, ante el quinto aniversario de pontificado de Benedicto XVI, le presentan como débil y atacado por todas las partes, o como un anciano teólogo que no sabe comprender al mundo de hoy, a diferencia de quien pide, con pintadas en las paredes su impensable renuncia", la escritora considera que para el Papa Joseph Ratzinger vive "un momento de fuerza".
"Porque las denuncias y las duras polémicas dan razón a la severidad que siempre manifestó ante los sacerdotes culpables de abusos sexuales contra menores, a su actitud intransigente ante los males que afligen a la Iglesia y que él mismo denuncio, antes de convertirse en sucesor de Pedro, con palabras claras y públicas".
"Este momento de crisis, de hecho, constituye la indudable derrota de quien siempre ha mantenido que el silencio servía a proteger la institución, de quien pensaba que aceptar el mal fuera inevitable en una realidad de débiles seres humanos, de quien ha preferido dar a entender que no veía ni sabía nada".
"La tempestad limpiará los rangos de la Iglesia, romperá connivencias y ayudará al Papa a construir esa comunidad de 'ángeles', que deseaba hace unos días, sabiendo ciertamente que se trata de una esperanza humanamente imposible de realizar, pero consciente de que hay que proponerse un modelo elevado de aspiración para poder avanzar y mejorar".
"La tormenta permitirá sobre todo a Benedicto XVI avanzar liberado de un pesado fardo de culpas y silencios por ese camino que indicó desde el primer día de su pontificado: un camino difícil y empinado hacia una mejoría continua, del clero y de los fieles".
"En su apostolado, el Papa pide cada vez más y parece poner cada vez más en alto el listón, sin contentarse de contar a la muchedumbre de los fieles que le aplauden en la plaza de San Pedro o de constatar la cita de sus palabras por parte de órganos informativos. Es más, parece que no presta atención a todo esto, y quizá por esto se irritan los medios de comunicación, mientras queda claro que le importa sobre todo guiar a la Iglesia hacia una purificación espiritual continua. A este nivel se mueven exclusivamente sus palabras y sus explicaciones de los textos sagrados, sólo a este nivel se hace elocuente su mirada dulce, profunda, siempre atenta".
"En definitiva, a Benedicto XVI sólo le interesa hacer bien el Papa, es decir, la guía espiritual de los católicos. Esto es lo que tanto molesta al mundo y a los poderosos dueños de la información y de la política", añade. "Su fuerza reside en esa capacidad de seguir otros ritmos, de moverse por caminos diferentes a los del mundo".
"Para hacerlo hay que ser verdaderamente fuertes, hay que saber ver con mucha claridad lo que sucede, sobre todo hay que saber aguantar la soledad. Benedicto XVI tiene la capacidad y la fuerza espiritual y psicológica. Sólo así puede iluminar, empujar el camino hacia una Iglesia purificada, libre, como lo hace y lo hará. Se ha escrito que hoy hay fieles que, tras los escándalos de los abusos sexuales, dejan la Iglesia. Por el contrario, este es el momento de entrar, de apostar por el hecho evidente de que Jesús no abandona a su esposas y que los males no prevalecerán. Gracias en parte a nuestro Papa Benedicto", concluye el artículo.

Pedofilia y efebofilia

La confusión entre pedofilia y efebofilia
Habla el profesor Tonino Cantelmi, psicoterapeuta y especialista en psiquiatría
ROMA, viernes 16 de abril de 2010 (ZENIT.org).- En el origen de la tormenta mediática que se ha abatido sobre el Secretario de Estado del Papa, el cardenal Tarcisio Bertone, hay una simplificación, a menudo alimentada por los medios de comunicación, que lleva a confundir la pedofilia con la efebofilia.
De ello está convencido el profesor Tonino Cantelmi, que es Presidente de la Asociación Italiana de Psicólogos y Psiquiatras Católicos (AIPPC), y enseña Psicopatología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
En declaraciones a ZENIT, el psicoterapeuta apunta a los agentes informativos como causantes, en parte, del equívoco: “La confusión que se ha hecho al equiparar la pedofilia con la homosexualidad, creo yo, la habéis provocado un poco vosotros, los periodistas”.
“A menudo se lee: sacerdote acusado de pedofilia por haber abusado de un chico de 13 años. ¡Pero esto no es pedofilia!”, afirmó.
“Seguramente – añadió Cantelmi – el cardenal Bertone se refería a la efebofilia, es decir, a la atracción sexual hacia los adolescentes, de edades comprendidas entre los 11 y los 17 años”.
“Y los abusos cometidos por miembros del clero tienen que ver sobre todo con menores post-púberes, y tienen como protagonistas a las personas homosexuales”, explicó.
“Por honradez debemos decir que la pedofilia no tiene nada que ver con la homosexualidad – prosiguió –. La pedofilia es una enfermedad, una perversión grave que no está ligada a la orientación sexual”.
Además, prosiguió, “la causa de la pedofilia no es el celibato. Lo que desencadena la pedofilia es un trastorno de la personalidad que a menudo es de tipo narcisista, maligno, ligado a personas muy manipuladoras, de perfil antisocial y sádico”.
El profesor Tonino Cantelmi afirmó además que la comunidad científica internacional es unánime sobre este punto: “no hay ninguna prueba que pueda demostrar que el celibato esté en el origen de la pedofilia. El celibato no tiene nada que ver”.
“Tanto es así que, de los 10.000 pedófilos activos en Italia, la mayor parte está formada por heterosexuales y por personas que tienen familia”, concluyó.
Por Mirko Testa, traducción del italiano por Inma Álvarez

Transferir los casos de pedofilia a Roma

La oportunidad de transferir la competencia en casos de pedofilia a Roma
Un caso francés muestra la importancia de la decisión de Juan Pablo II
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 16 de abril de 2010 (ZENIT.org).- Un caso francés en el que el obispo no “denunció” a un sacerdote de su diócesis -denunciado por las víctimas- ha reaparecido en la prensa.
El Vaticano ha respondido manifestando la validez de la decisión de Juan Pablo II en 2001 de transferir ese caso a Roma.
En referencia a una carta del cardenal Darío Castrillón Hoyos, entonces prefecto de la Congregación para el Clero, al obispo de Bayeux-Lisieux, con fecha del 8 de septiembre de 2001, el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, SI, realizó este jueves por la tarde una declaración.
“Este documento es una confirmación de cuán oportuna fue la unificación del trato de los casos de abusos sexuales a menores por parte de miembros del clero bajo la competencia de la Congregación de la Doctrina de la Fe para garantizar una conducción rigurosa y coherente, como ocurre de hecho con los documentos aprobados por el Papa en 2001”, declaró.
La dificultad para un obispo de denunciar a un sacerdote de su presbiterio provocó la reforma de Juan Pablo II.
Ahora todos los casos deben ser transferidos a la competencia de Doctrina de la Fe, en Roma, tal y como indica el motu proprio Sacramentorum sanctitatis tutela del 30 de abril de 2001.
Para que los culpables rindan cuentas de sus actos ante los tribunales, la Iglesia anima a las víctimas a denunciarlo y a quejarse, mientras pide a los culpables que se entreguen a la Justicia.
Recientemente, la prensa ha publicado la copia de una carta dirigida por el cardenal Castrillón Hoyos a monseñor Pierre Pican, obispo de Bayeux-Lisieux.
El obispo no había “denunciado” por sí mismo a un sacerdote de su diócesis en razón del “secreto profesional”.
Por ello, monseñor Pican fue acusado en aquel momento y, en una declaración del 7 de septiembre de 2001, él anunció su decisión de no apelar a su condena para evitar un nuevo proceso a las víctimas y a la diócesis.
“Después de haber tomado un tiempo para reflexionar, he decidido no apelar a la decisión del tribunal correccional de Caen, en fecha del 4 de septiembre de 2001, que me ha condenado a tres meses de prisión condicional por no denunciar abusos sexuales a menores”.
Destacó que lo que está en juego es el secreto “profesional”: “Este proceso extremadamente complejo va más allá de mi propia persona. Intentando tomar distancia para referirme a lo que me afecta, constato que han sido reafirmados los vitales principios referentes al respeto a las personas, a través de la objeción de conciencia y el secreto profesional de los ministros de culto”
Lamentó esta “restricción del ámbito del secreto profesional que no deja de preocupar” y consideró que “una reconsideración así -incluso parcial- de la jurisprudencia aceptada y constantemente refirmada hasta el momento” le obligaría a apelar.
Él pensaba en las víctimas y en sus diocesanos: “No podría olvidar la prueba sufrida por las víctimas de la abadía Bissey. Aunque algunos no lo hayan percibido, siempre he llevado dentro la magnitud de su drama, y los sufrimientos que se han expresado durante este juicio me han marcado profundamente”.
“También he querido manifestar mi voluntad de calma respecto a las partes civiles y de no reavivar las heridas, en un nuevo proceso que se desarrollaría ante el tribunal de apelación de Caen”.
“He pensado mucho en mi diócesis, en la Iglesia, en todos aquellos que, en muchos sentidos, han sido afectados por esta situación”.
La carta del cardenal Castrillón Hoyos está fechada el día siguiente de esta declaración, el 8 de septiembre: no es pues, un estímulo a priori o una directriz de conducta ante el caso. Es una reacción a la elección de monseñor Pican y a su declaración.
La asamblea plenaria de los obispos franceses en Lourdes, en noviembre de 2000, abordó abiertamente el problema de la pedofilia de algunos sacerdotes.
Monseñor Louis-Marie Billé, arzobispo de Lyon -que después se convirtió en cardenal- y entonces presidente de la Conferencia episcopal, publicó una declaración en la que afirmaba que “los sacerdotes que son culpables de actos de carácter pedófilo deben responder de esos actos ante la justicia”.
La conferencia episcopal publicó posteriormente un folleto titulado Lutter contre la pédophilie, repères pour les éducateurs [Luchar contra la pedofilia, orientaciones para los educadores].
[Por Anita S. Bourdin, traducción del francés por Patricia Navas]

La decisión fue del director de la CIA

En 2005, el entonces director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), Porter J. Goss, avaló una decisión para destruir videos sobre una polémica técnica de interrogatorio sin informar a la abogada de la Casa Blanca, Harriet Miers, según correos electrónicos internos de la dependencia.
Los documentos, divulgados el jueves, muestran que, pese al aparente aval de Goss, las autoridades casi de inmediato comenzaron a preocuparse de que estaban haciendo algo inapropiado, anticipando una controversia que ha persistido por años y aún es investigada por el Buró Federal de Inteligencia (FBI, por sus siglas en inglés).
Los videos mostraban cuando interrogadores de la CIA aplican el submarino, técnica de asfixia simulada que de manera general es considerada como tortura, a un presunto terrorista, Abu Zubaydah.
Según los documentos, los interrogadores no acataban en los videos los procedimientos del submarino autorizados por el Gobierno del entonces Presidente, George W. Bush.
Un prominente funcionario de la CIA, José Rodríguez, estaba preocupado de que los 92 videos serían devastadores para la Agencia si salieran a la luz pública, y aprobó su destrucción, según los documentos.
Rodríguez dijo a Goss y otros que consideraba que era sumamente importante destruir las grabaciones y que si hubiera algún alboroto, él lo asumiría, de acuerdo con un correo electrónico de noviembre del 2005.
Goss, según esa correspondencia, se rió y dijo que él sería quien asumiría el alboroto.

Carta de Hans Kung

El teólogo disidente Hans Kung pidió este jueves a los obispos alemanes que defiendan las reformas en la Iglesia católica, en desafío de las enseñanzas defendidas por el papa Benedicto XVI.
Kueng, de 82 años y ex colega y amigo del pontífice, dijo que la Iglesia se encuentra ahora sumida en su peor crisis de los tiempos modernos desde la reforma protestante tras las recientes denuncias de pederastía por parte de ciertos miembros del clero y la erosión de la confianza.
En un artículo de opinión publicado el jueves en el diario Sueddeutsche Zeitung y otros, Kung dijo que los obispos deberían convocar un nuevo sínodo para analizar las reformas.
Kung acusó al Papa de no estar a la altura "de los grandes desafíos de nuestro tiempo", y agregó en el quinto aniversario de la asunción de Benedicto al trono de Pedro que ha fracasado su enfoque tradicionalista.
Los obispos no deberían ser "actores sin voz o derechos", dijo Kung, y sostuvo que tiene legitimidad que presionen a las autoridades vaticanas en favor de las reformas si el Papa bloquea sus gestiones.
La Iglesia católica alemana ha sido sacudida por un creciente escándalo de pederastia en los últimos tres meses tras las denuncias de centenares de presuntas víctimas.
Por lo menos un caso de un sacerdote pedófilo que fue transferido a realizar labores parroquiales tras ser acusado de abusar de los menores ocurrió en la arquidiócesis de Munich, en la que Benedicto, entonces Joseph Ratzinger, fue arzobispo de 1977 a 1982.
El pontífice no ha comentado los casos surgidos en su Alemania natal.
Kung, que trabajó otrora con Ratzinger en el Concilio Vaticano II, criticó al Papa por la forma de encarar los casos de pederastia.
"No será silenciado que el sistema mundial de encubrir las ofensas sexuales por parte del clero por conducido por la Congregación para la Doctrina de la Fe del cardenal Ratzinger", dijo Kueng en un editorial, que apareció también los diarios The New York Times, La Repubblica y en otros de Francia, España y Suiza. En Méxixo la pubñica hoy Reforma.
***
Carta abierta/Hans Kung
Reforma, 16 de abril de 2010;
Venerables obispos, Joseph Ratzinger, hoy Papa Benedicto XVI, y yo fuimos los teólogos más jóvenes en el Segundo Concilio Vaticano desde 1962 hasta 1965. Hoy en día somos los de más edad y los únicos aún completamente en activo. Siempre he entendido mi labor de teólogo como un servicio a la Iglesia Católica Romana. Por esta razón, en la ocasión del quinto aniversario de la elección del Papa Benedicto XVI, les hago este ruego en una carta abierta. Al hacerlo, estoy motivado por mi profunda preocupación por nuestra Iglesia, que hoy se encuentra en la peor crisis de credibilidad desde la Reforma. Por favor, disculpen la forma de una carta abierta; desafortunadamente, no tengo otro modo de ponerme en contacto con ustedes.
Mis esperanzas, y las de tantos católicos, de que el Papa pueda encontrar su manera de promover la renovación continua de la Iglesia y la reconciliación ecuménica en el espíritu del Segundo Concilio Vaticano desgraciadamente no han sido cumplidas. Su pontificado ha dejado pasar cada vez más oportunidades de las que ha aprovechado: se perdieron las oportunidades para el acercamiento con las iglesias protestantes, para la reconciliación a largo plazo con los judíos, para un diálogo con los musulmanes en una atmósfera de confianza mutua, para la reconciliación con los pueblos indígenas colonizados de Latinoamérica y para el suministro de asistencia al pueblo de África en su lucha contra el sida. También se perdió la oportunidad de hacer del espíritu del Segundo Concilio Vaticano la brújula para toda la Iglesia Católica.
Este último punto, mis respetados obispos, es el más serio de todos. Una y otra vez, este Papa ha añadido condiciones a los textos conciliares y los ha interpretado contra el espíritu de los padres del concilio:
· Ha vuelto a recibir a los obispos de la tradicionalista Sociedad de Pío X en la Iglesia, sin ninguna condición previa;
· Promueve la misa tridentina medieval por todos los medios posibles;
· Se rehúsa a poner en vigor el acercamiento con la Iglesia Anglicana, que fue trazado en documentos ecuménicos oficiales por la Comisión Internacional Católica Romana-Anglicana;
· Ha reforzado activamente a las fuerzas anticonciliares en la Iglesia al nombrar a funcionarios ultraconservadores para puestos clave en la curia y nombrar a obispos reaccionarios alrededor del mundo.
Y hoy, además de estas muchas crisis, surge una serie de escándalos que claman al cielo: la revelación de que varios clérigos abusaron de miles de niños y adolescentes en todo el mundo. Para empeorar las cosas, el manejo de estos casos ha dado origen a una crisis de liderazgo sin precedentes y a un colapso de la confianza en el liderazgo de la Iglesia. Las consecuencias para la reputación de la Iglesia Católica son desastrosas. Importantes líderes de la Iglesia ya han admitido esto. Numerosos pastores y educadores inocentes y entregados a su labor están sufriendo bajo el estigma de sospecha que ahora cubre a la Iglesia.
Ustedes, reverendos obispos, deben hacer frente a la interrogante: ¿qué pasará con nuestra Iglesia y con sus diócesis en el futuro? No es mi intención bosquejar un programa de reforma para la Iglesia. Sólo quiero presentarles seis propuestas que, estoy convencido, son apoyadas por millones de católicos que no tienen voz en la actual situación.
1. No guardar silencio: al guardar silencio frente a tantos graves agravios se manchan a sí mismos con la culpa. Cuando crean que ciertas leyes, directrices y medidas son contraproductivas, deben decirlo en público. ¡Envíen a Roma no manifestaciones de su devoción, sino más bien llamados a la reforma!
2. Emprender la reforma: demasiadas personas en la Iglesia y en el episcopado se quejan de Roma, pero no hacen nada ellos mismos. Ya sea un obispo, un sacerdote, un lego o una lega, todo el mundo puede hacer algo para la renovación de la Iglesia dentro de su propia esfera de influencia. Muchos de los grandes logros que han ocurrido en las parroquias individuales y en la iglesia en general deben su origen a la iniciativa de un individuo o de un pequeño grupo. Como obispos, deben promover y apoyar dichas iniciativas y, particularmente en vista de la presente situación, deben responder a las justas quejas de los fieles.
3. Actuar en una manera colegial: contra la persistente oposición de la curia, el Segundo Concilio Vaticano decretó la colegialidad del Papa y de los obispos. En la era post-conciliar, sin embargo, el Papa y la curia han ignorado este decreto. Sólo dos años después del concilio, el Papa Pablo VI dio a conocer su encíclica defendiendo la controvertida ley del celibato sin consultar a los obispos en lo más mínimo. Desde entonces, la política papal y el magisterio papal han continuado actuando en la vieja y poco colegial manera. Ésta es la razón por la que no deben actuar solos, sino más bien en la comunidad de los otros obispos y de los hombres y mujeres que constituyen la Iglesia.
4. Sólo Dios merece obediencia incondicional: pese a que en su consagración episcopal tuvieron que prestar un juramento de obediencia incondicional al Papa, ustedes saben que nunca se le puede tener obediencia incondicional a ninguna autoridad humana; sólo Dios es merecedor de ella. Por este motivo, no deben sentir que su juramento les impide hablar la verdad sobre la crisis actual que enfrenta la Iglesia, su diócesis y su país. Presionar a las autoridades romanas en el espíritu de la fraternidad cristiana puede ser permisible e incluso necesario cuando no cumplen con las expectativas del espíritu del Evangelio y su misión.
5. Trabajar en pos de soluciones regionales: con frecuencia, el Vaticano ha prestado oídos sordos a las demandas bien fundadas del episcopado, los sacerdotes y el laicado. Esto es aún mayor motivo para buscar soluciones regionales sabias. Como ustedes bien saben, la regla del celibato, un legado de la Edad Media, representa un problema particularmente delicado. En el contexto de los actuales escándalos de abusos clericales, la práctica es cada vez más cuestionada. En contra de la voluntad expresa de Roma, un cambio difícilmente parecería posible; aun así, esto no es motivo para una resignación pasiva. Sería mejor, no obstante, buscar una solución para toda la Iglesia; por lo tanto:
6. Convocar a un concilio: así como la obtención de la reforma litúrgica, la libertad religiosa, el ecumenismo y el diálogo interreligioso requirieron un concilio ecuménico, ahora también es necesario un concilio para solucionar los problemas dramáticamente intensos que ameritan una reforma. En el siglo previo a la Reforma, el Concilio de Constanza decretó que se debían realizar concilios cada cinco años. Sin embargo, la Curia Romana se las ingenió para sacarle la vuelta a este fallo. Por lo tanto, depende de ustedes promover el llamado a un concilio o, por lo menos, a una asamblea representativa de obispos.
Con la Iglesia en una crisis profunda, ésta es la súplica que les hago, venerables obispos: pongan en acción la autoridad episcopal reafirmada por el Segundo Concilio Vaticano. En esta situación apremiante, las miradas de todo el mundo se vuelven a ustedes. Un sinfín de personas ha perdido su confianza en la Iglesia Católica. Su confianza sólo se podrá recuperar si lidian abierta y honestamente con estos problemas y ejecutan con determinación las reformas necesarias. Con el debido respeto, les ruego que hagan su parte con "intrepidez" apostólica (Hechos 4:29, 31). Den a sus fieles esperanza y aliento y brinden a nuestra Iglesia una brújula para su dirección futura.
Con cálidos saludos en la comunidad de la fe cristiana,
Quedo de ustedes,
El autor es ciudadano suizo, profesor emérito de teología ecuménica en la Universidad de Tubingen, en Alemania. Es presidente de la Global Ethic Foundation y autor de más de 50 libros.
Traducción: Ma. de Jesús Pérez y Enrique Huerta.

Análisis de gabinete de seguridad

La Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados solicitará la comparecencia del gabinete de Seguridad a fin de que explique el ejercicio del gasto aprobado por la Cámara de Diputados para el combate de la delincuencia e informe sobre la estrategia nacional en esta materia.
La presidenta de este órgano legislativo, Esthela Damián Peralta (PRD) informó que los funcionarios que componen dicho gabinete acudirán de forma escalonada, siendo el primero de ellos el de la Secretaría de Seguridad Pública, así como el secretario técnico del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Dijo que es oportuno el acuerdo sobre la comparecencia del gabinete de Seguridad dadas las inconsistencias en el ejercicio del gasto, denunciadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Durante el análisis al informe del Resultado de la Revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2008, la Auditoría Superior de la Federación informó a los diputados de la Comisión de Vigilancia que en materia de seguridad se registraron diversas irregularidades.
Entre otras, señaló la ASF, el secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública no logró consolidar los registros del Sistema Nacional de Información.
En el marco del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, las entidades federativas cumplieron el 49 por ciento de las metas y ejercieron el 53 por ciento de los recursos transferidos para la Plataforma México, y en Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun) los municipios alcanzaron el 73 por ciento de las acciones con el 84 por ciento de los recursos otorgados.
Asimismo, dijo, no controló ni supervisó la aplicación de los recursos federales otorgados a las entidades federativas en 2008, ya que sólo se ejercieron 4 mil 298 millones de pesos de un total de 7 mil 902 millones autorizados a los Fondos de Seguridad Pública (Foseg), lo que representó un subejercicio del 46 por ciento.
“Al igual que en 2007, este subejercicio se registró en todos los ejes estratégicos del Sistema Nacional de Seguridad Pública y en todas las entidades federativas”.
Además, añadió la ASF, la Secretaría de Seguridad Pública no estableció políticas de inversión de los recursos del patrimonio del Fideicomiso para la Plataforma de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento de Seguridad Pública y de Aeronaves, realizó adquisiciones sin cumplir la normativa y omitió el registro contable de erogaciones por mil millones de pesos.
Destacó que en la auditoría practicada a la Policía Federal Preventiva se determinaron deficiencias en materia de partidas presupuestales, materiales para seguridad pública, maquinaria y equipo de defensa por 240 millones de pesos, además de ausencia de lineamientos para la adquisición de armamento y municiones, así como para la compra de camionetas y unidades médicas móviles que no se destinaron a lo que fueron adquiridas.
“Los fideicomisos para el manejo de la Plataforma México no han rendido cuentas ni cumplido con sus obligaciones”.
Por lo que respecta a la Procuraduría General de la República, la ASF dijo que se detectó que los recursos del Mandato de Administración y Pago para Programas de Procuración de Justicia no se aplicaron para los fines que fueron destinados; no se incorporaron en el Subsistema de Recaudación, como ingresos de ley, los rendimientos por 68 millones de pesos obtenidos por las inversiones asignadas al mandato ni tampoco se registraron en la contabilidad de la dependencia.
Además, se observó que el valor de los inventarios del activo fijo de la dependencia no coincidía con los registros, y al cierre de la auditoría, aún continuaban en conciliación y depuración cuentas por 400 millones de pesos.
Asimismo, refirió que la PGR omitió registrar 258 millones de pesos en la cuenta de “Bancos”. Por su parte, la Agencia Federal de Investigación (AFI) no reportó en la Cuenta Pública 755 millones de pesos ejercidos en servicios personales y generales.
En relación a los tratados sobre temas de combate al narcotráfico, la PGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores no dispusieron de información para evaluar el impacto de la cooperación internacional.
La ASF determinó que en 2008 existían 466 policías por cada 100 mil habitantes, lo que significó un aumento del 218 por ciento con respecto a 1999. Añadió que las auditorías demostraron la falta de profesionalización y equipamiento de los cuerpos de seguridad: el 50 por ciento de los policías no estaban calificados para desarrollar sus funciones de manera óptima; el 21 por ciento tenían una escolaridad inferior al nivel básico, sólo 3 de cada 10 superaban ese nivel y el 14 por ciento no era apto psicológicamente.
En cuanto a los sistemas de información, dijo la ASF, después de 13 años del mandato para conformar el Sistema Nacional de Información sobre Seguridad Pública, los registros que lo integran se encuentran inconclusos: el de personal de seguridad pública con un avance del 97 por ciento; el de seguridad privada 80 por ciento; el de procesados y sentenciados, 57 por ciento; el de armamento y equipo no reportó avance y la información sobre los mandamientos judiciales y huellas dactilares era inconsistente.
Por lo que respecta a las fuerzas armadas, la ASF reportó que en 2008 la Secretaría de la Defensa Nacional pagó percepciones por 65 millones de pesos correspondientes a 2 mil 848 plazas no autorizadas por la Secretaría de Hacienda; además, no cubrió el impuesto local sobre nómina por 568 millones de pesos.
“En el fideicomiso Público de Administración y Pago de Equipo Militar no se registraron adecuadamente operaciones por mil 558 millones de pesos, asimismo se otorgó un anticipo del 40 por ciento a un proveedor sin justificación”.
A su vez, dijo, en la Secretaría de Marina se identificaron ajustes contables por 13 mil 243 millones de pesos que no fueron debidamente documentados, así como diferencias entre los registros contables y los inventarios físicos. También se registraron como ejercidos mil 442 millones de pesos, pendientes de devengar y pagar por la Agregaduría Naval en Washington, D.C.
Por otra parte, la Auditoría Superior de la Federación indicó que en materia de política interior, la Secretaría de Gobernación no integró el Registro Nacional de Población, ni definió procedimientos para incorporar a mexicanos residentes en el extranjero. Tampoco depuró la base de datos de la CURP, pues esta contabilizó 152 millones de habitantes a diferencia de los 106 millones cuantificados por el Consejo Nacional de Población, ni estableció un plan para cumplir con la meta del Programa Sectorial de Gobernación de expedir 80 millones de cédulas de identidad para 2012.
En su análisis, la ASF mencionó que la Secretaría de Relaciones Exteriores no asignó la CURP al cien por ciento de las actas de nacimiento (47 mil 754) ni al 99 por ciento de los 966 mil 617 certificados de matrículas consulares y al 99 por ciento de los pasaportes (un millón 78 mil 177).
Durante su intervención, el diputado Alejandro Gertz Manero (Convergencia), presidente de la Comisión de Marina, indicó que el informe en materia de seguridad y justicia es abrumador.
Al mismo tiempo, dijo, vemos otro aspecto preocupante: a partir de ese año, el Presupuesto para la SSP pasa de 9 mil millones a 32 mil millones en 2008. Cada vez que se da más dinero a este sector los resultados son más catastróficos”
Reconoció que no existe capacidad para poner orden no sólo en el gasto, sino en los resultados. “Estamos creando un monstruo, ya casi es una guerra santa, en la cual nada más hay muertos y resultados negativos. Resulta que un periodista puede encontrar a un capo y una Plataforma (México) de 30 mil millones de pesos no puede hacerlo. Y más grave aún, ya no se le puede tomar cuentas a quienes ejecutan el gasto porque están protegidos por el halo de la opacidad”.
Gertz Manero señaló que un 97 por ciento de las adquisiciones de armamento de la Secretaría de Seguridad Pública no están ya sujetas al control de licitaciones y ahora lo hace a través de adjudicación directa.
“También la partida 4310, correspondiente a gastos que se denominan secretos, merece un análisis de auditoría muy serio, porque en estos ámbitos se destinan para la compra de armamento y equipos cientos de millones de pesos y llegan quizá a miles, sin ningún tipo de comprobación”.
Por su parte, el diputado Sebastián Lerdo de Tejada dijo que son graves los niveles de opacidad y “de cinismo”, que escudados en una norma bien intencionada, para proteger a la seguridad nacional, nos podríamos llevar la sorpresa de que alguien está haciendo un gran negocio.
Pidió a la Auditoría Superior de la Federación profundizar en este tema y abordarlo como un aspecto central por parte de la Comisión de Vigilancia. “Es un tema que no puede quedar en la anécdota y a nadie le conviene”.
Asimismo, la ASF informó sobre las revisiones a los poderes Judicial y Legislativo. Indicó que el valor del patrimonio inmobiliario del primero se incrementó en 16 por ciento, al pasar de 4 mil 969 millones de pesos en 2007 a 5 mil 888 millones en 2008.
No obstante, agregó, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Consejo de la Judicatura Federal y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación no se coordinaron con el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) para registrar el total de inmuebles a su cargo en el Sistema de Información Inmobiliaria Federal y Paraestatal.
Además, el Consejo de la Judicatura Federal no realizó los procedimientos para acreditar jurídicamente la propiedad de 24 de sus 122 inmuebles.
Participaron los diputados José Francisco Rábago Castillo, Marcela Guerra Castillo y María Esther Sherman Leaño, del PRI; Gastón Luken y Daniel Ávila Ruiz, del PAN y Pablo Escudero, PVEM.
Al final de la reunión, la presidenta de la Comisión de Vigilancia, Esthela Damián Peralta solicitó al auditor Juan Manuel Portal Martínez ser más estricto en cuanto a la subsanación o presentación de documentación de las irregularidades por parte de las dependencias auditadas en materia de seguridad pública.
Fuente CD