14 jul. 2009

El voto cristiano

El voto de los evangélicos/Roberto Blancarte
Milenio, 2009-07-14;

No hay, que yo sepa, encuestas que lo prueben, pero podría asegurar que los evangélicos están entre los muchos que en estas elecciones de 2009 volvieron a votar por el PRI, después de casi 10 años del rompimiento de una alianza que fue histórica y que Fox logró desarmar en el 2000 con aquella ingeniosa frase de que “el PRI es como la Iglesia católica”. Los evangélicos se engañaron con tan colosal imagen y apoyaron al PAN en las elecciones de ese año y subsecuentes. Ahora, como otros sectores de la sociedad, se cansaron de la inefectividad de los gobiernos panistas y de la falta de soluciones concretas a sus problemas. Pero sobre todo, los evangélicos se cansaron del sesgo católico que tuvo el gobierno foxista y de algunos rasgos que últimamente empezó a mostrar en el mismo sentido el gobierno de Calderón. En otras palabras, la cercanía del panismo con personal del Yunque y representantes de la ultraderecha católica terminó por exasperar a muchos miembros de esta minoría religiosa, que se cuenta por millones en nuestro país.
Entre los muchos intentos apenas disfrazados por revertir esta tendencia, el presidente Calderón tuvo un desayuno con una treintena de líderes evangélicos. Y como suele suceder en estos casos, pues en el país hay alrededor de 4 mil asociaciones religiosas de esta corriente doctrinal, ni estuvieron todos los que son ni eran todos los que estaban. La reunión, al decir de uno de los analistas evangélicos, “fue un evento privado, casi clandestino”. Contrariamente a otros encuentros con la Iglesia católica o la comunidad judía, esta reunión habría sido casi vergonzante.
Aun así, tres ministros de culto protestantes o evangélicos pudieron hacer uso de la palabra, lo cual fue aprovechado, por lo menos en un caso, para emitir algunas quejas muy concretas, que mostraron claramente que los evangélicos no están para nada contentos con la actual situación. Uno de ellos, el obispo de la Iglesia Metodista, Moisés Valderrama, fue bastante claridoso. Dijo, entre otras cosas, que como minorías son “testigos de la permanente agresión y violación de lo que debería ser un Estado laico, por parte de las fuerzas más conservadoras del país que reviven la cultura de intolerancia, fanatismo… de nuestro amado México”. Afirmó también que las jerarquías eclesiásticas y dirigencias espirituales no deben moldear las leyes y la política, como actualmente sucede, pretendiendo asumir un liderazgo hegemónico, sobre el resto de las demás confesiones existentes en México”.
Luego de una defensa del Estado laico, el obispo metodista señaló algunos de los principales motivos de queja de los evangélicos frente al gobierno panista: “Lamentablemente nuestra realidad es otra… sabemos de fuentes dignas de todo crédito que muchos de nuestros hermanos en la fe sufren persecución en diversas partes de nuestro país y al verse involucrados en asunto que de una u otra forma tiene que ver con la ley suprema siempre salen perdiendo, porque la impartición de la justicia no es la misma para unos y otros. Casos concretos existen muchos, si hurgamos en el vivir cotidiano del estado de Chiapas en el Estado de México, del estado de Hidalgo y varios más.”
Después de muchos otros argumentos, el obispo metodista solicitó al Presidente, “con el debido respeto que se merece”, seis puntos:
“1) Que nuestra autoridades, si en verdad propugnan por una democracia, no tengan preferencia ni impongan una religión en particular; 2) Que la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Segob tenga como tarea fundamental, y así lo haga saber a los diversos funcionarios
municipales, estatales y federales, la preservación de la pluralidad religiosa y el pensamiento laico del estado de derecho y se frene la intolerancia religiosa; 3) Requerimos que la actuación de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos sea imparcial con los diversos grupos religiosos existentes en nuestro país con estricto apego al respeto de la libertad de pensamiento y de credo, apoyándose para ello en asesores cristianos evangélicos, nombrados ex profeso por las distintas congregaciones que usted ve aquí representadas…; 4) Que se abra una fiscalía especializada en la atención de delitos religiosos…; 5) Que en las cámaras de Diputados y Senadores se cree una comisión de asuntos religiosos… y; 6) Que la Subsecretaría de Asuntos Religiosos… tenga una actuación plural e incluyente y no sólo administrativa, que instruya a las diversas autoridades, incluyendo a la SEP, para la difusión el respeto a la libertad de religión y de creencia, en todos los sectores de nuestra sociedad”.
Más allá de la sensatez o viabilidad de estas demandas, de las que me ocuparé en otra ocasión, el tono y contenido del discurso es muy significativo. Muestra claramente el estado de insatisfacción de por lo menos una parte de los evangélicos, los cuales siguen resintiendo la intolerancia, discriminación y falta de apego a las leyes de gobiernos federales, estatales y municipales que, quizás incluso sin pretenderlo, siguen actuando como gobiernos católicos. No es de extrañar, por lo tanto, que su voto se haya nuevamente reorientado a la renovación de su clásica alianza con el PRI. Y que, salvo nuevas noticias, así se dirijan hacia el año 2012.
blancart@colmex.mx

El Presidente Calderón, hoy, 14 de julio

El Presidente Calderón Vigésimo Tercer Encuentro Nacional de Vivienda y Toma de Protesta del Consejo Directivo 2009-2010 de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda
Parte del discurso
"Quiero hacer mención de un tema que es importante para todos a partir de la coyuntura presente.
Como ustedes saben, en días recientes las Fuerzas Federales del orden han sido objeto de arteros y cobardes ataques perpetrados por bandas del crimen organizado.
En esos cobardes atentados han perdido la vida valiosos integrantes de nuestras Fuerzas Federales, especialmente jóvenes. Yo expreso mis más sinceras condolencias a las familias de estos mexicanos valientes y ejemplares, que han caído en el cumplimiento de su deber, que han caído pensando que es posible construir un México más seguro; que han caído, precisamente, luchando por la seguridad de todos nosotros.
Se trata de verdaderos héroes que han sacrificado su vida por la tranquilidad de las familias mexicanas en todo el país. Ellos lo han dado todo por construir un México realmente libre de la acción de la delincuencia, un México de leyes y de libertades, un país en el que podamos convivir en paz, como todos lo anhelamos.
Y porque la causa que ellos defendieron es la causa de todos los mexicanos, habremos de perseverar en la lucha por la seguridad y por la libertad de México. No podemos ni debemos dar, ni daremos, ni un paso atrás en esta materia.
Y es por eso que día con día el Gobierno Federal seguirá asestando fuertes golpes a las estructuras del crimen organizado. Estamos luchando para evitar que esas bandas sigan operando con absoluta impunidad, generada por la complicidad y por la inacción.
Es una impunidad, esa impunidad, la que ha permitido que esas bandas secuestren, extorsionen, cobren derecho de piso, roben y asesinen en distintos puntos de la geografía nacional.
Seguiremos actuando, amigas y amigos, para evitar que sigan lastimando a la sociedad. Seguiremos actuando hasta erradicar esa manera de actuar frente a los ciudadanos de bien, que simple y sencillamente luchan y trabajan todos los días por vivir en paz.
Las capturas de peligrosos líderes que ha realizado el Gobierno Federal en los últimos meses, están afectando seriamente sus operaciones y generando caos en sus filas; de ahí la reacción violenta y desesperada que hemos visto en estos días.
Sin embargo, quiero dejar algo muy en claro. Seguiremos firmes en nuestra lucha para garantizar la seguridad de las familias mexicanas; los criminales no lograrán intimidar al Gobierno Federal.
En esta lucha no claudicaremos ni dudaremos, porque lo que está en juego es la paz y la seguridad de los mexicanos.
Son muchos los retos que enfrenta nuestro querido México, y todos ellos demandan la unidad, el esfuerzo y la responsabilidad de todos.
Por eso, amigas y amigos desarrolladores, los felicito a todos nuevamente por su compromiso y agradezco la
invitación que me hicieron por participar en esta forma.
Está claro que el compromiso del Gobierno Federal es con todos los problemas y retos del país, que el luchar por la seguridad no es en menoscabo de luchar por recuperar el crecimiento económico y el desarrollo con justicia; es más que la lucha por la seguridad, es la lucha por establecer una premisa fundamental del crecimiento, que es la certeza jurídica.
Siempre será para mí un gran honor reunirme con mexicanas y mexicanos que trabajan y se esfuerzan, que saben que la única manera de poder sacar adelante una familia, una aspiración personal, una sociedad o un país, es a través del trabajo y del esfuerzo, que no hay más.
Y por eso, por el esfuerzo que los integrantes de CANADEVI realizan día con día no sólo por obtener un ingreso digno y legítimo, sino también por impulsar la vivienda, que es anhelo de las familias mexicanas, porque este sector es consciente de que invertir en México no sólo es un acto de confianza, sino también un buen negocio; porque invertir en el progreso de la Nación es invertir en el bienestar de los mexicanos. Por esa razón, porque CANADEVI está con México, el Presidente de México está hoy con CANADEVI.
Enhorabuena. Muchísimas gracias.