12 feb. 2011

aviano entrevista a Maurizio Prestieri

REPORTAJE: LA GUERRA EN LA CAMORRA

Autorretrato de un capo

El escritor Roberto Saviano entrevista a Maurizio Prestieri, uno de los grandes capos de la Camorra, acusado de haber encargado treinta asesinatos y que ahora colabora con la justicia. Este es un relato de su sanguinaria vida y de las entrañas de la organización criminal. Prestieri fue detenido por la policía española en Marbella en 2003.

ROBERTO SAVIANO 1
El País, 3/02/2011;
Es un tesoro lo que está enterrado en Scampia. Un tesoro de piedras preciosas: esmeraldas, topacios, rubíes, lapislázulis. Y diamantes. Sobre todo, diamantes. Meten todas las piedras en botellas de Coca-Cola, de las de plástico, tanto en pequeñas como en grandes. Lo digo en serio: no bromeo".
Después de esta revelación permanezco inmóvil. Luego pregunto al boss: "Y este tesoro, ¿dónde se esconde? ¿En qué punto exactamente?". "Si lo supiera, se lo indicaría a los jueces. Pero hay que buscar: está allí, en algún agujero excavado en cualquier parte, en lugares diseminados aquí y allá. Porque yo los veía con mis propios ojos, a los hombres de Di Lauro, que iban a su zona, en medio del Arco, y luego regresaban con las piedras. Algunas tan grandes que no entraban por el cuello de la botella. Con los diamantes de Paolo di Lauro se podría empedrar la autopista entre Nápoles y Roma...".

¡La libramos!: Magaloni

¡La libramos!/

Ana Laura Magaloni Kerpel
Reforma, 12 Feb. 11;

Calderón sí tenía la opción de imponer a Díaz de León más allá de lo que el Senado estimara conveniente. Bastaba con que, en la segunda terna, Calderón volviera a incluir a la magistrada Elvia Díaz de León
Ya hay nuevo ministro: Jorge Mario Pardo Rebolledo. El jueves pasado, 97 senadores votaron a su favor. Pardo Rebolledo ocupará ese cargo hasta febrero de 2026. Es difícil intentar predecir qué significará este nombramiento en términos de los balances internos de la Corte. No contamos con información fácilmente accesible para analizar algunas de sus principales decisiones como juez y como magistrado federal. No sabemos, por tanto, cómo concibe su papel de juez constitucional, cuál será su calidad y capacidad argumentativa, ni qué va a aportar a la Suprema Corte. Lo que sí sabemos, y ello no es menor, es que Pardo Rebolledo no es el ministro de Calderón, pues su nombramiento fue avalado por todas las fuerzas políticas en el Senado. Ello, aunque parezca un dato trivial, en este caso ha sido de extrema importancia. El nombramiento del sustituto de Gudiño pudo haber salido muy, pero muy mal. No fue así. Esta vez la libramos. No obstante, debemos aprender de las lecciones de este caso y reformar el sistema de nombramiento de ministros que establece la Constitución antes que, la siguiente vez, los arrebatos y enojos coyunturales propios de la política terminen vulnerando la autonomía y fortaleza de nuestro máximo tribunal.

Gordon Lish

La corrosión del espíritu/FRANCISCO SOLANO

Babelia, 12/02/2011

Gordon Lish comenzó a ser conocido aquí como el editor que, a raíz de su drástica intervención en el editing de los cuentos de Raymond Carver, especialmente en De qué hablamos cuando hablamos de amor (restablecido bajo el austero Principiantes), creó el estilo minimalista carveriano que llevaría a la etiqueta realismo sucio, bajo la que tan a gusto, en contra de la autoridad invocada de Chéjov, se les veía a tantos narradores
Gordon Lish comenzó a ser conocido aquí como el editor que, a raíz de su drástica intervención en el editing de los cuentos de Raymond Carver, especialmente en De qué hablamos cuando hablamos de amor (restablecido bajo el austero Principiantes), creó el estilo minimalista carveriano que llevaría a la etiqueta realismo sucio, bajo la que tan a gusto, en contra de la autoridad invocada de Chéjov, se les veía a tantos narradores. Y no deja de ser curioso que los mismos que enaltecían la sequedad de la prosa de Carver se arrojaran luego a disfrutar del original, sin advertir que, a estas alturas, el texto

Gordon Lish

ENTREVISTA: EL LIBRO DE LA SEMANA Gordon Lish

"Cargo las pistolas para demostrar que tengo razón"

ANDREA AGUILAR
Babelia, 12/02/2011;
Heterodoxo y rebelde, el autor y editor publica Epígrafe. Desde su casa en Nueva York, da una lección sobre dos caras del mundo literario
Su temeraria pluma se hizo famosa más por tachar que por escribir. Pero Gordon Lish (Hewlett, Nueva York, 1934), el controvertido editor de Raymond Carver, que ha trabajado entre otros con Cynthia Ozick, Don DeLillo o David Leavitt, ha publicado bajo su nombre desde mediados de los ochenta media docena de libros. El año pasado llegó a España Perú, la historia del asesinato de un niño en un cajón de arena a manos de otro crío, llamado Gordon. Ahora aparece Epígrafe, novela epistolar en la que un viudo, en pleno desvarío, se despacha con los miembros de la orden religiosa que cuidaron de su esposa. El protagonista también lleva su nombre.

El activismo de un rumor

El activismo de un rumor

Creo y practico el derecho a preguntar, considero que éste no puede ser un recurso impune, ajeno a la responsabilidad de ejercerlo con base en dudas.

Ivonne Melgar
Excélsior, 12 de febrero de 2011;
 
Como cuando se corren las ventanas para que el aire circule, la discusión pública del invento del alcoholismo presidencial nos permite salir del cuchicheo para llamar a las cosas por su nombre.
Imposible sustraerse. Así que una vez desatada la discusión sobre el despido de la periodista Carmen Aristegui de MVS, me sentí obligada a compartir mi experiencia y opinión como reportera de la fuente de Los Pinos.

Condena a Cassez, basada en pruebas: Magistrados

Condena a Florence Cassez, basada en pruebas

Los videos difundidos a través de los medios de comunicación no tienen validez como evidencia, sostiene tribunal

Aurora Vegam reportera
Excélsior, 12 de fenrero de 2011;

CIUDAD DE MÉXICO, 12 de febrero.- El Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Tercer Circuito detalló que la pena impuesta a Florence Cassez jamás se basó en los videos difundidos en medios de comunicación el día de su detención, ya que éstos no fueron tomados en cuenta como medio de prueba.

Los magistrados precisaron que la sentencia de 60 años de prisión se fundamentó en las evidencias aportadas por la PGR: la detención de la secuestradora se llevó a cabo en flagrancia, su declaración ministerial la realizó en entera libertad y las víctimas la reconocieron plenamente.