12 may. 2010

MiLiébano

José Carreño Carlón
Medios, Maciel y Liébano
El Universal, 12 de mayo de 2010
Una vez dejado a su suerte por quienes lo enaltecieron, satanizado por quienes lo endiosaron, arrojado al caño por quienes antes lo acogieron en sus cortes políticas y empresariales, Marcial Maciel es el nuevo demonio popular.

Discurso de Gómez Mont, ayer

Palabras del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont Urueta, durante la “Firma del Convenio de Colaboración Marco entre el Archivo General de la Nación y la Unidad de Gobierno para la Digitalización del Acervo Histórico de Publicaciones Oficiales 1722-1916”, realizada en el Archivo General de la Nación.
México, D. F., a 11 de mayo de 2010 | Discurso
Muy buenas tardes a todos, especialmente es placentero saludar a don Miguel Alessio, que es el único en el pódium que no es propiamente de esta casa, aunque estamos en el mismo gobierno. Muy bienvenido a este evento, que es un evento fundamentalmente, un evento dentro de la Secretaría.
Yo estoy convencido que hay dos grandes líneas con qué celebrar con la firma de este convenio. La primera y más importante, la función social, que significa democratizar la memoria colectiva.
La posibilidad de facilitar el acceso a los mexicanos de aquellos documentos sobre los cuales se ha construido su vida institucional.
El de poder acercar a todos los mexicanos, por la vía del acceso electrónico, a páginas donde puedan consultar y verificar aquellas etapas de la historia que le son de interés; no es ni puede ser poca cosa.
El gobierno es depositario de esa memoria; a él le toca preservar la memoria institucional del país y realizar todos los actos tendientes a ver que aquella memoria plasmada en documentos y en textos pueda servir como impulso a un pueblo, para vincularse orgullosamente a su historia. Nuestra historia, los caminos, los procedimientos, las luchas, las gestas sobre los cuales hemos construido nuestra identidad nacional.
La visión generosa de muchos mexicanos que dieron su vida para brindarle a las generaciones futuras mejores oportunidades de prosperidad, de educación y de formación.
Asumir con gratitud la generación presente del esfuerzo hecha por las generaciones pasadas para construir, también refuerza nuestro compromiso para hacer lo que nos toca, para garantizarse las generaciones futuras un mejor destino y una mejor calidad de vida.
Porque quien sólo trabaja para sí y por sí, empobrece su vida; quien puede asumir una dimensión social por los demás, enriquece notablemente su calidad de vida.
La generosidad es un fruto que beneficia primero al que la ejerce, porque la vida generosa y la vida en donde me hago y me multiplico en mi relación los demás, fortalezco mi propia presencia, la engrandezco a través de todo acto de mejoría que yo pueda hacer o incluir en la vida de los otros.
Este es el auténtico espíritu de servicio que se busca nutrir en el servicio público. Ser servidor público debe ser un privilegio.
Cuántos compatriotas muchas veces se sienten acendrados en la impotencia o en la desorientación, porque no saben qué rumbo tomar para poder mejorar la calidad de vida y el presente que les tocó vivir.
El servidor público tiene un derrotero claro: Ha escogido aquel deber que desea cumplir, para ser útil a los demás. Un servidor público que no traduce su acción en utilidad a los demás, traiciona de la manera más mezquina sus deberes fundamentales como ser humano y se pierde una gran oportunidad de enriquecer su propia vida, a través del amor por lo que se hace.
Así pues, celebro que contra lo que se señala muchas veces que es el segundo motivo de la celebración, puedan encontrar las sinergias internas en la Secretaría, para multiplicar la potencia de lo que hacen.
Simbólicamente es un evento importante que debiera marcar una manera de hacer gestión pública todos los días. Todo se puede hacer mejor con la ayuda de los demás.
La incapacidad para pedir ayuda y para otorgar ayuda, frustra el enorme potencial al que está obligado a servir un gobierno en beneficio de su sociedad.
Y a veces somos testigos de que las diferencias entre unas instituciones y otras, este tipo de sinergias se frustran y el gobierno no asume todo el potencial de bienestar que puede producir.
Por eso, los felicito y le pido al Oficial Mayor, que es el responsable de encontrar estas sinergias productivas, que multiplique las gestiones para encontrar otros espacios de sinergias para que se sepa que cuando menos en la Secretaría de Gobernación no se admiten ínsulas que excluyan a unos u otros del objetivo común de servir a la sociedad mexicana.
Que entre todos se comuniquen aquellas partes de la realidad que les toca superar, que les toca mejorar, cómo pueden hacerse más fuertes mediante la ayuda de otros; cómo encontrar mejores esquemas de convivencia entre la Secretaría, para que cumpla mejor su función.
Hoy me agrada, don Miguel, que usted nos visite y sea testigo de estos dos eventos.
Nuestra capacidad de cumplir mejor con la preservación de nuestra memoria y nuestra obligación de hacerla lo más accesible posible a todo mexicano que tenga legítima curiosidad de cómo se ha forjado la identidad nacional.
A que se visibilice la evidencia documental que nos explica como nación; a que seamos capaces de recordar y agradecer a las generaciones pasadas, desde las próximas donde crecimos, donde aprendimos valores cívicos que hoy explican o debieran explicar por qué estamos trabajando en el gobierno, a aquellas generaciones más remotas que muchas veces tuvieron que jugarse al vida, para que hoy en paz nos reunamos, convocamos y agradezcamos ese ejercicio.
Y, segundo, a que este sólo sea un ejemplo más de que mediante la colaboración se multiplica el potencial de cada uno de nosotros y a que se excluyan aquellas insularidades innecesarias en la gestión pública, que muchas veces obedecen más a aquella parte más pobre de nuestra esencia y a la parte más noble.
Así, pues, felicito a los firmantes por lo que hoy hacen; felicito a la Administración de la Secretaría por posibilitar y fomentar estas sinergias, y le digo que su paso por esta Secretaría será medido por todos estos ejemplos de multiplicación que podamos hacer y que ojalá sirvan de precedente para mejorar la gestión pública, en beneficio de los deberes que explican nuestra presencia en este espacio.
Muchas gracias, bienvenidos y hoy debe ser, por estas dos significaciones, un día de celebración.

Zacatecas

Columna Juegos de Poder/Leo Zuckermann
Excélsior, 12 de mayo de 2010;
Por un puñado de votos
La elección de gobernador de Zacatecas se perfila como una de las más interesantes del primer domingo de julio. La razón: podría suceder que el ganador de los comicios lo hiciera con menos de 30% de la votación válida. Un caso de un gobernador que llega al poder por un puñado de votos.
Imagine usted que del millón de electores zacatecanos sólo participara el mismo porcentaje que hace seis años, es decir, 54%, equivalente a 540 mil ciudadanos. Imagine que el candidato ganador obtenga 25% de la votación como apunta la encuesta preelectoral de GCE de abril. Estaríamos hablando de 135 mil sufragios que equivalen, en números cerrados, a 10% de la población total del estado.
Esto podría ser posible ya que en Zacatecas se presentaron cuatro candidatos que jalan un porcentaje importante de votos.
La alianza del PRD (el actual partido gobernante) con Convergencia lanzó al senador con licencia Antonio Mejía Haro, quien cuenta con todo el apoyo de la gobernadora Amalia García. Sin embargo, el PT, que controla López Obrador a nivel nacional, pero que en Zacatecas domina el ex mandatario de la entidad y hoy senador Ricardo Monreal, se negó a apoyar esta coalición y presentó a su propio candidato. Nada menos y nada más que uno de los tantos hermanos de Monreal, de nombre David. La partición de la izquierda representa un gran reto para el candidato de la gobernadora ya que los nueve puntos que puede jalar David Monreal podrían ser definitivos para que el PRD perdiera uno de sus bastiones.
El beneficiario de esta situación sería otro personaje político vinculado con Ricardo Monreal, Miguel Alonso Reyes, candidato de la alianza PRI-Verde-Panal. No sorprende que este aspirante sea el que hoy esté arriba en las encuestas gracias, entre otros factores, a que el ex gobernador se encargó de dividir a la izquierda con tal de que el candidato que apoya la actual mandataria pierda.
Finalmente, el candidato del PAN es Cuauhtémoc Calderón, alcalde con licencia de la capital del estado, quien es muy popular en esa ciudad pero no en el resto de la entidad. Todo indica que podría obtener alrededor de 16% de los votos estatales, la mayoría de ellos en la capital.
Falta mucho para las elecciones y mucho podría cambiar. Sin embargo, lo que pase en Zacatecas es un asunto interesante para pensarse a nivel nacional.
Por una parte está el tema de cómo la división de la izquierda es una fórmula que puede funcionar para que el PRD pierda. Cómo López Obrador o Monreal usan al PT para asegurarse de que no gane un candidato perredista que no sea de ellos. Ahí está la amenaza clara para el grupo de Nueva Izquierda, que hoy controla al PRD: ni se les vaya a ocurrir lanzar un candidato presidencial en 2012 que no tenga la bendición lopezobradorista.
Por otra parte está el tema de una elección con cuatro candidatos que jalan un porcentaje razonable de los votos, de tal suerte que el vencedor gana con menos de 30%. ¿Se vale? ¿Tendría el vencedor la legitimidad suficiente para gobernar?
Quizá, pero yo soy de la idea de que, para evitar estos cuestionamientos, lo adecuado es instituir una segunda vuelta electoral. Tanto para las elecciones de gobernadores como para la presidencial. Si hubiera segunda vuelta en Zacatecas, todo indica que pasarían el candidato de la gobernadora actual (Antonio Mejía) en contra del candidato del ex gobernador (Miguel Alonso). Ahí se medirían las dos fuerzas predominantes del estado. Resultaría interesante ver por quién votarían los panistas. En cualquier caso, el próximo gobernador de Zacatecas llegaría con más de 50% de la votación estatal y nadie cuestionaría su legitimidad. Como nadie cuestionaría este mismo asunto en la próxima elección presidencial si en México hubiera una segunda vuelta que existe en la mayoría de los regímenes presidenciales de América Latina.

Zacatecas

Columna Serpientes y Escaleras/ Salvador García Soto,
El Universal, 12 de mayo de 2010;
La “cooperación” de Medina
Si Enrique Peña Nieto mueve a sus operadores y recursos económicos para apoyar a candidatos del PRI a las gubernaturas en otros estados, no es el único. Ayer en Zacatecas se registró un posible escándalo, si se logra documentar el presunto desvío de recursos del gobierno de Nuevo León, que encabeza Rodrigo Medina, a favor del candidato priísta a gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes.
La procuraduría de Zacatecas informó ayer que aseguró 14 vehículos nuevos que habían sido reportados como robados, pero que según la declaración de un testigo son en realidad propiedad del gobierno de Nuevo León enviados a la capital de Zacatecas “en apoyo al candidato a la gubernatura por el PRI, Miguel Alonso Reyes”.
El procurador zacatecano, Ambrosio Romero, informó que, siguiendo una denuncia “anónima” al número 089, agentes llegaron hasta una bodega de pisos y azulejos en donde se reportó la entrada y salida de vehículos robados. En calzada Luis Moya 519 hallaron a Hugo Díaz Soto, quien dijo ser propietario del inmueble.
Agentes del MP y la policía ministerial entraron y encontraron los 14 autos Tsuru, color blanco, todos sin placas pero con permisos provisionales de circulación del gobierno de Nuevo León. En su declaración Hugo Díaz reveló, según la procuraduría de Zacatecas, que a la bodega “han llegado una totalidad de 40 vehículos nuevos desde hace 15 días a este lugar por parte del gobierno de Nuevo León en apoyo al candidato a la gubernatura por el PRI, Miguel Alonso Reyes, ya que estos vehículos son utilizados en los diferentes municipios”.
Esa declaración del presunto propietario, que no presentó facturas o documentos de los autos, hizo que la procuraduría de Zacatecas abriera una averiguación previa para determinar si son robados —porque en el estado se reportaron en últimas semanas asaltos a trailers con autos nuevos— o si, como dice Díaz Soto, son propiedad del gobierno de Nuevo León. Incluso, anoche se evaluaba la posibilidad de una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales de la PGR por un presunto desvío de recursos de Nuevo León a favor del candidato priísta en Zacatecas.
¿Será que Rodrigo Medina igual que Peña Nieto y otros gobernadores priístas están “cooperando” con recursos de sus estados para financiar las campañas del viejo partido en los 12 estados donde se renovarán gubernaturas en julio próximo?
NOTAS INDISCRETAS… Ayer se anunciaron los ganadores del Premio Nacional de Periodismo 2009, del que tuve el honor de ser jurado. La lista de galardonados se publica hoy con el premio a la trayectoria del maestro Carlos Monsivais y destacados periodistas de toda la República en distintas categorías. Felicidades a todos. Destacó un pronunciamiento del jurado que denuncia que el periodismo en México se realiza bajo las amenazas, presiones y asesinatos del crimen organizado pero también de políticos locales y federales. En lo que va del año han muerto 5 periodistas y dos están desaparecidos mientras en 2009 fueron asesinados 13; en casi todos esos casos priva “la impunidad, la omisión y la inacción del gobierno federal”, sentenció el jurado… El representante de Peña Nieto que firmó el pacto de la ignominia en Bucareli fue efectivamente Luis Miranda, secretario de gobierno, una disculpa a los lectores… Los dados mandan Serpiente. Repetimos el tiro.

De nuevo Maciel

Columna Itinerario Político/Ricardo Alemán
El Universal, 12 de mayo de 2010
Maciel: ¿Engañó a todos, o muchos se dejaron engañar?
En revelaciones increíbles, Liébano Sáenz, secretario particular del entonces presidente Ernesto Zedillo, reconoció que Marcial Maciel le pidió frenar la difusión de un reportaje que en 1997 difundió el informativo de Ciro Gómez Leyva, en el Canal 40 de la primera época, donde se exhibía la verdad sobre Maciel.
Es lugar común hablar del reportaje y el boicot publicitario lanzado contra el canal televisivo. Lo nuevo, en todo caso, es que Liébano Sáenz reconoce que Maciel recurrió a Los Pinos para intentar detener la difusión del trabajo periodístico. Pero lo increíble es que el ex secretario particular de Zedillo pretenda convencer que su jefe —el Presidente—, no metió las manos. Y lo inverosímil es que Zedillo y Sáenz —los hombres mejor informados—, no hayan sabido nada sobre la triple vida de Maciel.
Las revelaciones aparecieron en el diario La Razón del pasado martes, en donde Liébano Sáenz reconoce “una gran amistad” con Maciel, se dice “arrepentido” de interferir en el intento de censura al reportaje de Canal 40, y aclara que lo hizo a título personal, nunca a nombre del gobierno de Zedillo. Desliza, además, que Maciel era un maestro del engaño.
Resulta curioso que Liébano decidiera hablar del tema, luego de otra revelación periodística —de Joaquín López Dóriga en Milenio—, quien dijo que durante la cuarta visita papal a México, en enero de 1999, Maciel habría ingresado a Los Pinos, y hasta bautizado a Nilda, la hija menor de los Zedillo. Un enviado de Zedillo, según el propio Joaquín, negó la versión y aseguró que Maciel nunca ingresó a Los Pinos, en esa gestión.
Vale retomar el tema, porque en momentos en que lo “políticamente correcto” es desmarcarse de Maciel y llenarse la boca con adjetivos para denostarlo, muchos olvidan o niegan su relación con el jefe de la legión, y prefieren la salida fácil; “engañó a todos”.
Lo cierto es que durante buena parte del gobierno de Zedillo, la conducta criminal de Maciel era, por decirlo suave, un secreto a voces. Toda la jerarquía católica sabía —y también el gobierno, el Presidente y todo el sistema de inteligencia—, que sacerdotes responsables como el desaparecido Antonio Roqueñí, integraron un abultado expediente sobre las trapacerías cometidas por Maciel. Incluso Roqueñí envió a Juan Pablo II un resumen escrito de su puño y letra —con su respectiva traducción al polaco—, para enterar al Santo Padre sobre la verdad de Maciel.
Resulta extravagante sostener que en esos años, los hombres mejor informados no sabían nada de Maciel, cuando era un secreto a voces. Y si en efecto, no sabían nada, eso explicaría todo. ¿Engañó a todos, o muchos se dejaron engañar?

Mario Villanueva

Columna Razones/Jorge Fernández Menéndez
Excélsior, 12 de mayo de 2010;
Tres historias de Villanueva
La acusación. La investigación oficial sobre Mario Villanueva comenzó de forma prácticamente casual, con la detención de un narcotraficante de origen beliceño en la carretera que va de Chetumal a Escárcega, en Campeche, en un poblado llamado Caoba. El hombre llevaba un cargamento de cocaína. Al ser detenido pidió hablar con el gobernador, pero se equivocó de estado: ya estaba en Campeche y lo habían detenido militares, no policías, de Quintana Roo. Era 1998 y por primera vez se le tomó declaración ministerial, como indiciado, a Mario Villanueva.
Mientras tanto, los estadunidenses iniciaban su respectivo proceso: la fiscalía de Nueva York abría la causa S1 01 Cr.201, donde se establecía que Villanueva y Alcides Magaña, El Metro, entre 1994 y 1996 ingresaron 200 toneladas de cocaína a Quintana Roo. Por cada envío, Magaña le pagaba a Villanueva 500 mil dólares. En Lehman Brothers, a través de operaciones realizadas en distintos lugares del mundo, Villanueva, que no tenía una sola cuenta bancaria a su nombre en México, acumuló depósitos por 20 millones de dólares.
¿De dónde sale la acusación? De varias fuentes, pero las principales comienzan con la detención, en el Bronx neoyorquino, el 27 de febrero de 1997, de un grupo de narcotraficantes con 107 kilos de cocaína pura. El 7 de marzo cae otro en el hotel Holiday Inn, de Middletown, Nueva York, con mil 603 kilos de cocaína pura. Según The New York Times, citando fuentes de la DEA, sumaron 17 los testigos protegidos que, desde 1997, están trabajando con la fiscalía de Nueva York en el proceso contra Villanueva.
Varios testimonios son demoledores, pero dos son particularmente importantes: uno es el de José Alfredo Ávila Loureiro, hermano de la esposa de Ramón Alcides Magaña, quien dijo haber participado en una reunión entre El Metro y Villanueva en el hotel Cesar Park, de Cancún, en la que participó también Ricardo Marín Carrillo, entonces comandante de la Policía Judicial del estado, para ingresar cargamento de cocaína desde Belice a Quintana Roo. El otro testimonio es de Gilberto Garza García, uno de los principales operadores del cártel de Juárez y conocido como El GüeroGil. Él explicó cómo funcionaba toda la organización, quiénes eran los responsables de cada célula y los contactos que tenían con la llamada célula del sureste. Su primer testimonio es de octubre de 1998. A partir de esas declaraciones, se incautan numerosas propiedades de Alcides Magaña y Albino Meraz, los dos jefes de esa célula, en Cancún, sobre todo en Isla Dorada. Las declaraciones de los 17 testigos coinciden en señalar la participación de Villanueva en esa operación. Recordemos que, en Estados Unidos, para que el testimonio de un testigo protegido tenga validez, debe estar sustentado en pruebas materiales.
Las muertes. En 1997 comienzan a darse casos de muertes por abuso de drogas de jóvenes estadunidenses en Quintana Roo. El cónsul de ese país en Mérida, David van Velkunberg, comienza a investigar esos casos en Cancún. Es localizado por la gente de Villanueva y literalmente se le expulsa del país: se le puso en un avión con destino a Houston. Se envía un grupo de inteligencia militar a investigar el caso. Villanueva, a su vez, había formado un grupo de tareas que actuaba bajo sus órdenes y que encabezaba Óscar García Dávila, apodado El Rambo e involucrado en la muerte del cardenal Posadas. Había sido detenido en 1995 por el general Gutiérrez Rebollo y el capitán Horacio Montenegro, traicionó al cártel de los Arellano Félix para el que había trabajado hasta entonces y comenzó, con esos dos personajes, a laborar a favor del de Juárez. Gutiérrez Rebollo lo envió con Villanueva para crear ese “grupo especial de tareas”, el que secuestra a los integrantes de inteligencia militar (sabían de ellos por Rebollo): todos son torturados, uno de los elementos militares muere y los otros son arrojados en Campeche. El secuestro, la tortura y la muerte la encabeza personalmente García Dávila. Desde entonces, el caso Villanueva se convierte en prioritario para la Secretaría de la Defensa Nacional.
La carta. Le escribe, de puño y letra, Mario Villanueva, al entonces banquero Roberto Hernández, en torno a las acusaciones que el periódico Por Esto! realizaba contra Hernández. “Hablé con Mario Renato (Menéndez, director de ese periódico) para conocer el origen de su encono… la campaña tiene un fin: dinero. Mario Renato se queja de que en cuatro años Banamex no le dio publicidad”. Y concluye el texto, mucho más largo, “esta es la parte de la aclaración, deberías sentarte a hablar conmigo. Si decides, por el contrario, continuar con tu actitud, es asunto tuyo y te reitero, sin fundamento. Creo que me debes una disculpa. Mario Villanueva”.