27 mar. 2011

Cuando el amor se acaba

Ya no te amo... Cuando el amor se acaba

El enamoramiento no dura toda la vida; se puede terminar súbitamente e irse de manera rápida e inexplicable, igual que como llegó

Psic. Mariana Vergara Aldana *
Todos en esta vida deseamos amar y ser amados pero, ¿qué significa realmente esto? Así, amar es más que un simple enamoramiento. Se trata de un sentimiento mucho más intenso, profundo, maduro y duradero que se va desarrollando a través del tiempo.
Implica principalmente, y entre muchas características más, respetar, admirar, procurar, valorar, desear y buscar siempre el bienestar y compañía del otro. Es por tanto un gran compromiso que una pareja adquiere libremente a lo largo de los años.
Debido a que el amor es un proceso que se desarrolla con el tiempo, este sufre, naturalmente, transformaciones.

Acerca de Licencia para matar de Dessser

Acerca de Licencia para matar
De José M. Rosas M. (Revista Proceso # 1795, 20 de marzo de 2011)
Señor director:
Le agradeceré publicar la siguiente carta, dirigida a su colaboradora Denise Dresser.
Mi querida Denise: El que esto suscribe es un poblano que se considera de izquierda, a pesar de no militar en ningún grupo o partido político.
Leí con atención –como siempre lo hago– tu columna titulada Licencia para matar (Proceso 1794), y créeme que me llena de incredulidad lo que ahí planteas, pues si en diversos artículos has expresado tu animadversión hacia López Obrador, nunca creí que ésta llegara al grado de responsabilizar del destino de la izquierda a un solo hombre. Sólo faltó que, en lugar de llamarlo “un peligro para México”, lo identificaras como “un peligro para la izquierda”.

De nuevo Los Legionarios

El vaticano perdona Alejandro Gutiérrez, reportero 
Revista Proceso # 1795, 27 de marzo de 2011

Autor de Las extrañas andanzas de Marcial Maciel y otros misterios de la Legión de Cristo, de reciente aparición en España, Jesús Rodríguez remueve en este libro las entrañas del caso que puso en entredicho la calidad y autoridad moral de la Iglesia Católica en el mundo, un escándalo en el que aún queda mucho por investigar. Pese a ello, dice el autor en entrevista con Proceso, al Vaticano no le interesa indagar a fondo la doble vida de Maciel… Que los legionarios se desangren en su propia decadencia: a eso le apuesta, dice, la cúpula eclesiástica.
MADRID.- “Veo más posibilidades de que el fin de la Legión de Cristo venga por su propia decadencia que por una investigación seria y a fondo de la Santa Sede; ésta preferiría que se desangren solos a un nuevo escándalo”, dice Jesús Rodríguez.
Periodista de El País y autor del libro La confesión. Las extrañas andanzas de Marcial Maciel y otros misterios de la Legión de Cristo (Debate) de reciente aparición en España, Rodríguez está convencido de que “no habrá una investigación a fondo de la Santa Sede. No se llegará al final. De ninguna manera”.
Rodríguez habla del desconcierto que causa el delegado pontificio encargado de la Legión de Cristo, Velasio de Paolis, con algunas decisiones que dejan intocada a la actual cúpula de la congregación fundada por Marcial Maciel. “Todas sus decisiones representan un paso adelante en su propósito, y luego un paso atrás. Es anunciar los cambios para que todo siga igual; es la doctrina del gatopardismo”, dice en entrevista con este semanario.
Y ejemplifica: el viernes 18 se da un revés a la cúpula macielista con el anuncio de que los legionarios no reelegirían a su secretario general, el mexicano Evaristo Sada Derby, cuyo sucesor será nombrado el próximo otoño.Sada, a quien Rodríguez describe en su libro como “un tipo atractivo, amable, untoso”, llevaba con “mano de hierro las órdenes del director general” y “durante la última década ha sido el pastelero oficial de la Legión, el encargado de cocinar la imagen pública de la congregación, el hombre de acción de la cúpula”.
Desde los noventa, Sada ha sido el encargado de elaborar los informes anuales al Vaticano en los que “mentía sistemáticamente en las cifras (inflaba los números de vocaciones, el índice de perseverancia y disminuía los egresos económicos)”, relató un sacerdote al autor.
Como si ya supiera lo que le esperaba, Evaristo Sada le dijo a Rodríguez durante una entrevista para el libro: “A mí me harían un favor echándome de la Secretaría General. Mi vocación es ir a misiones. No estoy por gusto en este puesto; esto no es un partido político; lo asumo por obediencia”.
Pero el paso atrás de De Paolis se conoció el lunes 21, cuando un cable de la agencia Notimex informó que el delegado pontificio descartaba el establecimiento de una ‘comisión de la verdad’ para indagar las complicidades con Maciel dentro de la cúpula legionaria, porque sería imposible descubrir a sus “hipotéticos encubridores”.
Rodríguez asegura que “con los legionarios de Cristo la investigación no va a llegar al final, de ninguna manera; preferirían que se desangren ellos solos”.
En su opinión la condena de Benedicto XVI (el 1 de mayo de 2010) es “un momento crucial” en la investigación sobre la congregación; a partir de ahí “hay un retroceso de posiciones”. Reitera que los pasos atrás del representante del papa “acabaron con la humildad de los legionarios, que no les duró ni seis meses”.
Abunda en su libro que esa actitud de humildad terminó el 19 de noviembre de 2010, cuando el delegado apostólico dirigió una carta a los legionarios “donde parecía que daba un paso atrás, como si hubiera sido cooptado por los macielistas, y que causó el malestar de los reformistas; daba casi por concluida la posibilidad de una rápida refundación y de castigar a los legionarios que taparon las actividades criminales (de Maciel)”.
Entonces “los irreductibles respiraron tranquilos” porque estaban al frente de “una Legión libre de culpa (que) estaba siendo confirmada por el hombre del papa”.
En la entrevista con Proceso, el periodista apunta que quizás el único aspecto que podría caminar satisfactoriamente sería un eventual acuerdo con los hijos de Marcial Maciel, de la familia González, quienes mantienen su demanda en Estados Unidos contra la congregación, que incluye la información de los presuntos abusos sexuales cometidos contra sus propios hijos. “Creo que, ante la posibilidad de una condena por un tribunal, podrían llegar a un acuerdo antes de un nuevo escándalo”.

El “Madoff” de la Legión

En 2010 Jesús Rodríguez inició una investigación periodística sobre la congregación, que publicó en El País Semanal. Fue su primer acercamiento al tema del que, dice, “llegué ajeno a las posiciones encontradas existentes entonces (los macielistas y aquellos que denuncian sus delitos); llegué sólo para contar lo que veía. Incluso los antimacielistas se enojaron conmigo porque no me lancé contra la cúpula”, pero el libro “sí contiene una investigación donde descubro ese andamiaje”.
–¿Por qué los legionarios aceptaron su solicitud para entrar a las entrañas de la congregación, a sus edificios, hablar con sus directivos?
–Creo que los sorprendí en el momento más débil, en mayo, cuando por el comportamiento criminal de Maciel ellos realmente pensaban que (el papa) los disolvería.
Se refiere al comunicado que en tono muy severo emitió el Vaticano el 1 de mayo de 2010, donde reconocía la “doble vida” de Maciel, sus “gravísimos (...) comportamientos inmorales”, algunos de los cuales “se configuran, a veces, como verdaderos delitos y manifiestan una vida carente de escrúpulos y de genuino sentimiento religioso”.
El autor entonces los pudo visitar en la sede en Roma, en los colegios, conocer de cerca cómo viven, la vida monástica y el aislamiento y el rigor de su disciplina.
El único que se negó a ser entrevistado por Rodríguez fue Luis Garza Medina, el vicario general de la congregación, a quien identifica como la pieza clave de toda la trama, el “Madoff (ex presidente de Nasdaq) de la congregación” y responsable principal del “holding religioso-empresarial”.
Añade: “Maciel era las relaciones públicas en El Vaticano, pero Luis Garza Medina es la clave del éxito de los legionarios de Cristo”, de hace 30 años “cuando no eran nada, a lo que son ahora”.
Por tanto “el éxito de la investigación del Vaticano sobre la Legión tendría que pasar por Luis Garza Medina”, afirma, y describe al trío de mexicanos que controla la cúpula legionaria: el director Álvaro Corcuera, que es “una máscara”; Evaristo Sada, que “lleva parte de la maquinaria”, y Garza Medina: “Es el CEO (director ejecutivo de una empresa) de la Legión, quien toma las decisiones. Y por eso no abre la boca y la abrirá sólo si ve que él se lleva la peor parte”.
Originario de Monterrey –hermano de Dionisio Garza Medina, quien hasta marzo de 2010 encabezó el Grupo Alfa–, Luis tiene “la llave de las operaciones ocultas y de ingeniería financiera del Grupo Integer (20 mil empleados), el tinglado de fundaciones, colegios y la fortuna de los legionarios”.
En el libro, Rodríguez expone que la fortuna de los legionarios sería de unos 25 mil millones de euros; manejan un presupuesto de 650 millones de euros anuales, según dio a conocer el vaticanista Sandro Magíster (L’Expresso, 29 de marzo de 2010) (Proceso 1751 y 1758).
Mucho de ese dinero, asegura el autor, está “invertido en paraísos fiscales en sociedades opacas, está en productos financieros”. Como ejemplo señala en su reciente publicación que una de ellas, Integer Ethical Fund, está domiciliada en el paraíso fiscal de Luxemburgo y sus “intereses alimentan la expansión de la Legión”.
Añade: “Aunque (Garza) era el heredero natural de Maciel, es lógico que no lo haya designado, necesitaba a un hombre manejable, como Corcuera. Porque Garza es un hombre con una importante formación profesional: estudió en Stanford, habla idiomas, mientras que Maciel, si bien era un encantador, no dejaba de ser un tipo de pueblo”.
–En tu libro relatas la ‘guerra civil’ entre Luis Garza y el delegado pontificio por las decisiones de éste y también con el arzobispo Ricardo Blázquez, como visitador apostólico para la vida consagrada del Regnum Christi, ¿qué está sucediendo?
–Luis Garza no está colaborando con los representantes del Vaticano. Y el delegado apostólico no se lanza contra él porque sería cerrar el cúmulo de información con que cuenta. Luis Garza es un personaje muy fuerte y con muchas aristas. Tengo información de que se peleó con De Paolis cuando éste le quita la dirección territorial de los legionarios en Italia y la prefectura general de estudios. No obstante dejaron en esos cargos a sus incondicionales.
Sin embargo Corcuera lo nombró consejero territorial de la congregación “sin que De Paolis se enterara”.
Y su enfrentamiento con el arzobispo Ricardo Blázquez fue porque éste, al ser nombrado visitador apostólico para la vida de las consagradas, “impidió que Garza Medina y Evaristo Sada participaran en una reunión, sin intermediarios, a la que convocó a las consagradas en (...) Valladolid, el 2 de noviembre pasado.
“Además De Paolis le ha exigido a Luis Garza que le presente cuentas y no mueva un euro sin comunicárselo. Como se puede ver, el futuro económico y educativo de la Legión no está claro”, dice.

El ADN de la hija

El 4 de febrero de 2009, The New York Times publicó que Marcial Maciel había mantenido una relación con una mujer con la que procreó una hija, y el escándalo corrió por Estados Unidos, Italia, México y España, entre otros países. Pero la cúpula de Legión lo sabía al menos desde el verano de 2005.
Incluso en 2006 los legionarios ordenaron un análisis de ADN de un cabello de esa muchacha. El resultado despejó cualquier duda.
Estas son algunas de las revelaciones que aporta el libro de Jesús Rodríguez, quien a lo largo de una decena de entrevistas con sacerdotes desmonta la opinión cupular de los legionarios, que afirma que desconocían el hecho.
“Era de opereta”, bromea el periodista, “todos lo sabían. Algunos sabían poco, pero todos sabían algo”.
“Una vez consumada la dimisión de Maciel en enero de 2005, la primera etapa de su destierro fue Cotija de la Paz”, en Michoacán. “Nada tenía de extraño que volviera a Cotija a lamerse las heridas. Lo curioso de la nueva situación es que el fundador, a sus 84 años, ya no viajaba solo, como había hecho durante décadas”, relata.
“En esta última ocasión le acompañaba una mujer mexicana en torno a los 40 años, Norma Baños, que se tomaba cada vez más libertades en la toma de decisiones en torno a la agenda del fundador, y la hija adolescente de ésta, Normita Rivas Baños (que llevaba el apellido de una de las personalidades que adoptó Maciel en su vida, José Rivas)”, apunta el libro.
De esa época, el 3 de mayo de 2005, son las fotografías de Maciel, Norma Baños y su hija, en compañía de tres consagradas, en una casa de la congregación, que ya han sido publicadas. En otras aparecen en compañía de Jesús Quirce Andrés, rector de la Universidad Anáhuac del Norte.
En uno de los capítulos señala que ese verano, “intrigado por la frecuencia y la acogida tan amistosa y excepcional que recibían del fundador y la intimidad tan grande”, el secretario de Maciel, el padre Marcelino de Andrés, “le preguntó a la chica quiénes eran y cuál era su lazo con Maciel. Ella, de repente, le dijo que era su hija”. Y de inmediato el sacerdote “se puso en contacto con el padre Álvaro Corcuera” para comentarle, y éste le dijo que iba a investigarlo.
Pero el asunto no era nuevo para otros sacerdotes. Rodríguez apunta que “el padre Alfredo Torres, uno de los sacerdotes mexicanos que le acompañó en su aventura española a finales de la década de 1940, el guardián de los secretos organizativos, administrativos y económicos de Maciel, llevaba al parecer años gestionando de parte de Maciel la compra de inmuebles en Madrid y Sevilla a nombre de Norma Baños”. Propiedades que la revista Interviú cotizó en 10 millones de euros.
En Roma, recuerda, obtuvo testimonios que sitúan al sacerdote Gabriel Sotres, responsable del sistema informático de la Legión de Cristo, como a quien Luis Garza enviaba a Madrid “para negociar con Norma Baños cuando se rumoraba que iba a estallar el escándalo”.
No obstante, antes de la muerte de Maciel, cuando su salud menguaba, el tema de la relación con la mujer y su hija llegó a episodios ríspidos de la cúpula con el fundador.
Rodríguez lo relata en el libro: “Ante la negativa de Maciel a confesarse, Luis Garza lo amenazó con convocar a los periodistas y decirles por fin la verdad de qué tipo de persona es Marcial Maciel”. Otra fuente le dijo que “Luis Garza obligó a Maciel y a su pareja a abandonar el lujoso hotel Marriot de Jacksonville, Florida, donde llevaban viviendo cuatro meses como un matrimonio”. 
“Ese traslado fue de enorme violencia, pero era imprescindible para poner un poco de orden a la situación en que vivía Maciel”, le confió una de sus fuentes.

Época de soplones y policías

Época de soplones y policías

ILUSTRACIÓN DE SONIA PULIDO
El País, 27/03/2011;
Definitivamente la gente se ha convertido en un peligro para la gente. Siempre he pensado que esta era la época más difícil e incómoda para los reyes, príncipes, políticos y personajes célebres en general. Aparte del dinero que poseen o ganan (no todos: el sueldo de los terceros es del montón y por eso compran tanta lotería premiada o se hacen regalar trajes), pocas les quedan de las viejas ventajas. Antes aparecían en público de vez en cuando y disponían para sí de tiempo no expuesto y protegido por la privacidad. Ahora se los ve a diario en actos y ceremonias soporíferos, viajan sin cesar, no descansan ni un fin de semana y, sobre todo, se ven continuamente acechados por una legión de ojos y oídos de monstruoso alcance: cámaras y micrófonos potentísimos por doquier, a todas horas y aunque estén en medio del mar. Los reyes, y las reinas, tenían antiguamente sus amantes y sus pequeños vicios, y era sumamente improbable que nada de ello trascendiera. Ahora, cualquier individuo semifamoso que ose ser infiel a su pareja, emborracharse, consumir drogas o despotricar con lenguaje más o menos grueso, demuestra un considerable arrojo, porque lo más seguro es que cualquier actividad suya que la mojigata opinión pública actual juzgue censurable, sea

Misterios del Bósforo

Misterios del Bósforo
Ocho visitas imprescindibles en la ajetreada y fascinante Estambul
EZEQUIEL MOLTÓ –
El  Mundo  26/03/2011
Estambul, "tan incontrolablemente variada, tan anárquica, tan extrañamente diferente de las ciudades occidentales". Orhan Pamuk, el escritor y premio Nobel de Literatura, ha retratado su ciudad en seis novelas y en un libro de memorias titulado Estambul, ciudad y recuerdos. Un volumen que puede ser un espléndido acompañamiento durante un recorrido por esa urbe en la que se combina la melancolía local, el hüzün, con una vibración urbana arrebatadora, como la de los días festivos en el puente de Gálata, cuando un hervidero de hombres pacientes lanzan el anzuelo de sus cañas para pescar. Es una tradición que pasa de padres a hijos. Bajo el puente, los camareros de los restaurantes y bares compiten para captar clientes. Una vez cruzado el viaducto, nos dirigimos hacia la torre de Gálata, a lo alto de una colina que domina Estambul. Es un buen lugar para comenzar la visita. O para contemplar el atardecer sobre las cúpulas de la mezquita.

Helen Duffy, abogada de Garzón

ENTREVISTA: HELEN DUFFY Abogada de Garzón en Estrasburgo

"Jueces y juristas de todo el mundo apoyan la iniciativa"

NATALIA JUNQUERA - Madrid - El País Semanal, 26/03/2011;
Llevaban seis meses preparando esta demanda en La Haya. El juez Baltasar Garzón y su abogada en Estrasburgo, Helen Duffy, se conocieron durante el caso Pinochet. Duffy, directora jurídica de la organización internacional Interights, también representa en Estrasburgo a la familia de un político checheno asesinado. Ayer explicó a EL PAÍS los argumentos de la demanda que Garzón ha interpuesto contra el Supremo por procesarle por la causa del franquismo.
Según la propia normativa del tribunal, antes de llevar un caso a Estrasburgo es necesario haber agotado todas las posibilidades en España, es decir, haber acudido al Tribunal Constitucional, y después esperar seis meses. Garzón no lo ha hecho. "No ha esperado una condena porque en este caso, la violación a su derecho a la independencia judicial es el proceso penal en sí. El 24 de septiembre, el abogado de Garzón recibió la notificación del Supremo que terminaba con la última posibilidad de paralizarlo. Garzón es víctima de un proceso penal injustificable y la única oportunidad de pararlo es Estrasburgo", añade Duffy. Habrá que ver si el tribunal también lo interpreta así. En ese caso, pediría explicaciones al Gobierno de España.

Los mensajes de nuestros gestos

Los mensajes de nuestros gestos

FERRAN RAMÓN-CORTÉS
Publicado en El País Semanal; 27/03/2011;
Hace algunas semanas visité a un directivo en su oficina. Quería entrevistarse conmigo para hablar de un tema de comunicación que le preocupaba. Llegué puntualmente a las nueve, y su secretaria me informó de que tardaría aún unos minutos en llegar. Apareció a las nueve y veinte. Disculpándose, me acompañó a la sala anexa a su despacho, donde me dejó diez minutos más mientras, como me dijo, ponía en marcha el ordenador.
Reapareció Blackberry en mano y cordialmente me preguntó por mi trabajo. Mientras le respondía, se dedicó a leer, con un disimulo mal llevado, todos sus mensajes. Estábamos a punto de abordar el tema central de la reunión cuando le sonó el móvil, y sin plantearse lo contrario respondió a la llamada. Yo hice un ademán de levantarme para dejarlo solo en la sala y preservar así su intimidad, pero con un gesto me indicó que me quedase. La llamada se resolvió en no menos de diez minutos, en los que me hice notar un par de veces para intentar que la abreviase.
Al término de todo ello (eran ya casi las diez), se levantó, se dirigió a la pequeña cafetera que tiene en un rincón de la sala y, dándome la espalda al tiempo que se servía un café, me anunció: "Verás, quería hablar contigo porque tengo un resultado desconcertante de la última encuesta de clima interno: la gente se queja de que no estoy por ellos...".
La fuerza de los gestos
"Tus actos siempre hablan más alto y más claro que tus palabras" (Stephen Covey)
En nuestro día a día realizamos un sinfín de acciones que dicen mucho de nosotros. La mayoría las hacemos de forma rutinaria, sin darnos cuenta, ignorando que tienen un claro significado a los ojos de los demás. Y lo cierto es que la gente nos juzgará, sobre todo, por estas acciones.
A la hora de configurar la imagen sobre una persona, lo que le veamos hacer pesará siempre mucho más que lo que le oigamos decir. Además somos especialmente buenos captando mensajes a través de los comportamientos, ya que como seres humanos estamos genéticamente programados para detectar señales de conducta y para entender rápidamente su significado. Y si palabra y conducta son contradictorias, si estamos ante alguien que predica una cosa y vemos hacerle constantemente la contraria, nuestro juicio se basará indudablemente en los actos, ignorando las palabras.
Somos especialmente hábiles captando los mensajes a través de las conductas, y socialmente hemos creado un pequeño diccionario dentro de nosotros que da un significado muy concreto a cada gesto que observamos y lo traduce en una determinada actitud.
Así, por ejemplo, llegar tarde a una reunión tiene su significado en nuestro diccionario de conductas: "Mi tiempo es más valioso que el tuyo". O mirar el reloj en plena entrevista tiene también su claro significado: "Se te ha acabado el tiempo". Todos estos actos conformarán la idea que se acabe haciendo nuestro interlocutor de nosotros. Por ello no es de extrañar que alguien pueda salir del despacho de su jefe, tras una entrevista de una hora y media, afirmando rotundamente que no le ha escuchado, o que alguien pueda captar claramente que no es bienvenido a un grupo que le da oficialmente la bienvenida.
Este diccionario no es universal, pues dependiendo de cada uno de nosotros, de nuestra sensibilidad (o de nuestra susceptibilidad) y de nuestras costumbres, daremos matices a los significados y a la interpretación de cada gesto. Pero la mayoría de ellos, matices aparte, tiene un significado básico común, que es bueno que conozcamos pues será la base del juicio que hagan de nosotros.
Desmontando hábitos nocivos
"La conducta es un espejo en el que cada uno muestra su imagen" (Goethe)
El primer problema al que nos enfrentamos para mostrar integridad, y para que nuestros actos respondan a nuestras intenciones, es la inconsciencia de muchos comportamientos cotidianos que realizamos sin pensar, ya que los tenemos totalmente integrados en nuestras pautas de conducta. Hacemos cosas que hablan muy mal de nosotros y ni tan siquiera caemos en ello. Es importante, pues, ante signos de alarma -como la opinión de gente de nuestro alrededor, o los comentarios que captamos sobre nosotros- revisar nuestros comportamientos.
Una buena medida consiste en repasar y repensar todos aquellos hábitos automáticos que realizamos a diario sin pensar: ¿cómo entramos en la oficina?, ¿cómo saludamos a la gente?, ¿qué posición adoptamos cuando escuchamos a alguien?, ¿dónde está nuestro móvil durante una entrevista?, ¿qué es lo primero que hacemos cuando llegamos a casa?
Si este análisis nos refleja conductas disfuncionales, tenemos que desmontarlas, y solo lo podremos hacer tomando plena consciencia de lo que hacemos. Podemos sustituir un comportamiento nocivo por uno positivo, pero para hacerlo debemos actuar a conciencia hasta que el positivo haya sustituido al nocivo y podamos entonces dejar de fijarnos en él y darle la consideración de hábito.
Cambio de perspectiva
"Nuestra conducta es la única prueba de sinceridad de nuestro corazón" (Charles T. Wilson)
Muchos de los actos que esconden mensajes negativos los hacemos porque en el fondo nos convienen: nos ahorran tiempo, nos permiten hacer más cosas, y porque desde nuestro punto de vista no hay malicia. Pero hemos de pensar en los demás (además de ser sinceros con nosotros mismos) y entender el efecto que producen en ellos. Yo me puedo creer capaz de escuchar a alguien y leer un correo al mismo tiempo, pero la realidad es que no puedo hacerlo de forma efectiva, y, aun pudiendo, la impresión causada al otro seguiría siendo negativa.
También algunas veces estos actos tienen buena intención, pero en el diccionario del otro tienen un significado peligroso. Por ejemplo, yo soy muy escrupuloso con el tiempo que me dan para una intervención cuando hablo en público. Intento -y lo consigo casi siempre- ceñirme a los minutos asignados, y esto implica que durante la intervención miro el reloj con cierta frecuencia. Un asistente a una conferencia me hizo notar que daba a la gente la impresión de que "tenía prisa", de que "no les daría ni un minuto más de lo pactado", cosa que no puede estar más lejos de mi intención. Al darme cuenta de ello, he cambiado mi conducta. Hoy día pongo el reloj en la pantalla de mi ordenador, de manera que lo pueda ver echando un vistazo sin realizar, por tanto, ningún gesto visible.
Ayudando a los demás. Todos tenemos a nuestro alrededor un montón de gente a la que vemos decir una cosa y practicar justamente la contraria. Un montón de "pequeños farsantes" que viven convencidos de que se comportan de forma absolutamente distinta de la que nosotros experimentamos. En algunos casos acabamos justificando sus actuaciones por el hecho de ser un hábito: "Siempre lo hace", nos decimos. Pero lo cierto es que pasar por alto estos comportamientos no ayuda a nadie. Es bueno avisarles. No hace falta censurar sus actos ni criticarlos, sencillamente avisar de que su comportamiento no es congruente con su prédica. Es una manera de ayudarles a quitarse la venda de los ojos, y es lo que más puede ayudar a quienes tenemos a nuestro alrededor. Yo he tenido la ocasión de quitarme muchas vendas de los ojos gracias al generoso aviso de los que me rodean, y aunque en el primer momento haya pasado un mal rato, lo he agradecido.

Pequeño diccionario de mensajes ocultos


Estos son algunos actos cotidianos que realizamos y el mensaje que ocultan:
Llegar tarde: "Mi tiempo es más valioso".
Responder al teléfono mientras estamos con alguien: "Lo tuyo no es tan importante".
Mirar el reloj: "No tengo más tiempo para ti".
No invitar a sentarse: "Te voy a dedicar muy poco tiempo".
Cambiar repentinamente de tema: "No me interesa lo que me cuentas".
Cerrar ostensiblemente los ojos ante algo que me dices: "No quiero escucharlo (por miedo o porque no estoy preparado)".
Interrumpir al otro: "Lo que yo tengo que decir es más importante".
Leer correos en la Blackberry mientras hablamos: "Hay cosas más importantes que merecen mi atención".
Marchar precipitadamente: "Ya has tenido suficiente de mi presencia".
Hacer comentarios marginales: "Cambia de tema, no quiero hablar de esto".
Traer una tercera persona a una entrevista: "Traigo testigos, no me fío de lo que me cuentes".
Fallar a una cita: "No era muy importante para mí".
Pasear la mirada por la sala de extremo a extremo: "Me estás agobiando, ¿dónde está la salida?".
Entrar con un saludo general sin mirar a las personas: "Miradme vosotros a mí. Yo soy el importante".

Robero kobeh, Presidente del Consejo de la Organización de OACI

ENTREVISTA: ROBERTO KOBEH Presidente del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)

"En la investigación de accidentes aéreos hay muchos intereses"

LARA OTERO - Madrid - Publicado en El País, 27/03/2011;:
Roberto Kobeh (Chiapas, México, 1943) lleva más de cuatro años como presidente del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), el organismo de Naciones Unidas que vela, entre otras cosas, por la armonización de normas en los 190 países que lo integran. Esta semana ha participado en el seminario sobre cooperación entre autoridades judiciales y aeronáuticas en la investigación de accidentes aéreos, que ha organizado la OACI junto al Colegio de Pilotos en el Congreso de los Diputados, la primera iniciativa de este tipo que se celebra en el mundo.

Cartas de amor de Edith Piaf

Cartas de amor de Edith Piaf al campeón ciclista

Un libro publica la correspondencia apasionada, fatal y desgraciada de la cantante francesa con el deportista Louis Gérardin

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA - París -
El País, 25/03/2011
En el otoño de 1951, Edith Piaf, por entonces en la cúspide de su carrera artística y de su dependencia del alcohol y la morfina, conoció a un campeón ciclista de carreras de pista, joven y casado, con el que vivió una historia de amor muy suya: apasionada, acaparadora, triste y con final amargo. Hacía dos años que había muerto el gran amor de Piaf, el famoso boxeador Marcel Cerdam, en un accidente aéreo. Gérardin también deportista. Pero estaba casado y jamás se decidió a abandonar a su mujer, para desesperación de la artista.
Ahora, un libro, Mon amour bleu (editorial Grasset), publica en Francia las 52 cartas que la cantante envió al ciclista. El semanario Le Nouvel Observateur adelanta algunos extractos de la correspondencia de esa relación condenada al fracaso y del carácter explosivo, depresivo, obsesivo y enamorado de la intérprete de la Vie en Rose.

"No acepto ni tolero ningún tipo de intervención": FCH

ENTREVISTA AL PRESIDENTE DE MÉXICO FCH

"Para ganar una batalla tienes que ir a por ella"

JAVIER MORENO
El País, 27/03/2011
1LOS MUERTOS.
Fue un día en Los Pinos, la residencia oficial del presidente de México, muy al principio de su mandato, cuando Felipe Calderón mantuvo la siguiente conversación con uno de los 30 gobernadores del país:
-Oiga presidente, por favor, ayúdeme a sacar a los criminales que están metidísimos en mi Estado.
-Mira gobernador, te lo digo con afecto y con respeto. Un día tú dejas entrar a tres muchachos a la cochera de tu casa, y le dices a tu esposa: mira, me han dicho que se van a portar divinamente, van a bolear algunos zapatos de la cuadra, no se van a meter. Luego pasa el tiempo, y te le encuentras a uno de ellos abriéndote el refrigerador, comiéndose el sándwich que te venías antojando desde que saliste de tu oficina, y dice, perdón, buenas noches. Y luego te lo encuentras justo un día que estás cansado y te quieres echar un baño, en la bañera. Ah perdón, no quise interrumpir. Y un buen día que ya te lo encontraste con tu ropa y en tu recámara, ya no lo cuentes más. Vienes y me dices: oye, por favor, ayúdame a sacarlo. ¿No te parece que es un poco tarde?

Debate en el TSJDF (entre Carrera y Azar)

Reportaje basado en  la versión estenográfica de la sesión privada de ese 14 de marzo de 2011Presunto culpable Debate en el Tribunal Superior Jenaro Villamil
Revista Proceso # 1795, 27 de marzo de 2011;
La mejor prueba de la trascendencia del documental Presunto culpable es la reacción que suscitó puertas adentro del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal. La versión estenográfica de una sesión del pleno muestra cómo resintieron los magistrados la presión mediática y del público (la comparan con un tsunami), a qué reflexiones los movió el escándalo por la exposición de las ya consabidas fallas del sistema, y sobre todo el debate que sostuvieron cara a cara el presidente del tribunal, Édgar Elías Azar, y su antecesor en el cargo, José Guadalupe Carrera.

La república de Televisa

El pecado originalLa república de Televisa /Miguel Ángel Granados ChapaRevista Proceso # 1795, 27 de marzo de 2011;
Aunque faltan 15 meses para la elección constitucional, Televisa parece haber consumado su proyecto de construir la figura del presidente de la República. Ahora pretende algo más ambicioso. Quiere edificar la república misma. Quiere diseñar la clase de sociedad que Peña Nieto gobierne, el género de medios de comunicación que lo arropen, los criterios editoriales con que se transmita la información sobre la política de seguridad pública y las acciones del crimen organizado. No se propone trazar una raya, sino erigir un muro que divida a los participantes de los excluidos. Como si se tratara de un club gigantesco, Televisa se reserva el derecho de admisión a los territorios donde habitan los elegidos, el tipo de personas que protagonicen la vida pública y sean capaces de generar confianza. Nadie que no figure en el elenco preparado por Televisa tendrá existencia real. Quedará al margen, en la cuneta de la supercarretera.

Sobre el Acuerdo para la cobertura..

Y los medios se amordazanJosé Gil Olmos
Revista Proceso # 1795, 27 de marzo de 2011;
Promovido por dueños de medios electrónicos e impresos –pero sobre todo por el duopolio televisivo–, el Acuerdo para la Cobertura Informativa de la Violencia, firmado el jueves 24 en el Museo de Antropología, plantea una serie de medidas para encarar la labor periodística en tiempos de guerra (al narco). Pero muchos comunicólogos y periodistas, algunos de los cuales rechazaron la invitación, consideran que la iniciativa “no es tan ciudadana”, pretende uniformar la información y alcanzan a vislumbrar detrás de todo una mano que viene de Los Pinos.
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Rápido y furioso”: Todos lo sabían

Rápido y furioso”: Todos lo sabíanJ. Jesús Esquivel
Revista Proceso # 1795, 27 de marzo de 2011;
John Dodson, uno de los agentes estadunidenses que participó en el operativo Rápido y furioso,  asegura a Proceso que, contra lo que se ha dicho en la Casa Blanca, el Departamento de Justicia sí estaba al tanto de la operación. Y la conocían otras dependencias federales estadunidenses, como la Oficina de Inmigración y Aduanas. Y la conocía por lo menos un representante de la PGR... Y el colmo es que hasta los dueños de las armerías de Arizona sabían de ese movimiento ilegal por el que al menos 2 mil 500 armas largas llegaron a manos de narcotraficantes mexicanos.
WASHINGTON.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos sí estaba al tanto de la operación Rápido y furioso, con la que el Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés) permitió que desde Arizona se introdujeran ilegalmente a México unas 2 mil 500 armas que terminaron en manos de los cárteles del narcotráfico, confirma a Proceso un agente federal estadunidense.

Hackear al Cisen

Hackean al Centro de Investigación y Seguridad Nacional cada 10 minutos

211,262 ataques cibernéticos sufrió el Cisen entre enero de 2007 y de 2011. El IFAI ordenó que fuera atendida una solicitud ciudadana al respecto

Georgina Olson, reportera.

Excélsior,  27 de marzo.- El Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) informó, en respuesta a una solicitud de información, que ha sido víctima de 211 mil 262 ataques cibernéticos en los últimos cuatro años. Esto significa que lo han intentado hackear cada diez minutos.
El Cisen detalló que los ataques se perpetraron entre el 1 de enero de 2007 y el 31 de enero de 2011. Especificó que no contaba con un desglose mensual de esas agresiones, ni con información previa a 2007. Tampoco informó si los atentados lograron su cometido ni qué fallas hubo.