2 ago. 2009

Diario, mentiras y video

Diario, mentiras y video
Revista SEMANA 1 de agosto de 2009;
SEMANA revela las historias del video del 'Mono' y el supuesto diario de 'Raúl Reyes'. Las dos confirman la entrega de dinero de las Farc a la campaña de Rafael Correa. La pregunta es si fue a sus espaldas.
En las últimas dos semanas se conocieron dos piezas fundamentales para demostrar el alto grado de penetración de las Farc en Ecuador: el video del 'Mono Jojoy' y un presunto diario de 'Raúl Reyes'. El primero fue encontrado por autoridades colombianas. El otro, por el gobierno ecuatoriano.
Esas dos nuevas pruebas se conocieron con escasos ocho días de diferencia y aunque fueron objeto de polémica y cuestionamientos, la realidad es que tanto el video como el diario terminan finalmente por validar no sólo el contenido de los PC de 'Reyes', sino que, por encima de esto, dejan al descubierto y reconfirman el complejo entramado que las Farc tenían con miembros del gobierno de Rafael Correa.
La primera reacción de Correa y altos funcionarios de su país fue afirmar que el video era un montaje, ya que según los ecuatorianos, entre otras irregularidades se notaba que el video estaba editado. El video, difundido por la agencia AP, dura un poco menos de 15 minutos. Había sido encontrado en poder de una guerrillera conocida con el alias de 'Camila' en una operación adelantada por la Policía que terminó con la captura de esta importante subversiva el 30 de mayo pasado en Bogotá. Le encontraron tres PC y varias memorias USB. El volumen de información que tenía la guerrillera era de 526 gigas. Los computadores de 'Reyes' tenían 600 gigas, lo cual habla por sí solo de la cantidad de material que tenía la mujer detenida.
Siguiendo los protocolos internacionales de informática forense, las autoridades colombianas empezaron a desencriptar la información. Entre muchos valiosos datos apareció el video de 'Jojoy'. La intervención completa del jefe guerrillero dura una hora y seis minutos. El video no está almacenado en un solo archivo. De hecho está fraccionado en 16 partes, las cuales estaban guardadas en los diferentes computadores encontrados a la guerrillera. La única parte que conoce la opinión pública fue la revelada por AP, que fue la primera en ser entregada al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, por parte de las autoridades colombianas.
En un comienzo el funcionario dijo que al video entregado le "falta una parte al comienzo y otra al final". Esa declaración dio pie a que los ecuatorianos insistieran en la versión del montaje. Sin embargo, las autoridades colombianas le dieron a Insulza los otros 15 fragmentos, que no habían sido anexados inicialmente, pues el más relevante fue el primero en ser entregado. Aparte de aportar a la OEA la totalidad de los videos de 'Jojoy', también se entregaron todos los protocolos de informática forense usados por el FBI, Europol, Interpol, entre otros, que permiten establecer con total certeza que la información no fue alterada de ninguna forma.
SEMANA conoció la totalidad de los 16 videos entregados a la OEA y la secuencia es completamente lógica al ver el video "de corrido" y ensamblado. Es comprensible el por qué no se divulgaron ni entregaron a la OEA en un primer momento los otros fragmentos. La razón es simple. Son irrelevantes para ese organismo internacional, ya que 'Jojoy' trata temas internos de las Farc que no tienen relación con otros países.
Por ejemplo, en uno de los cortes, que dura cerca de cinco minutos y viene después del que reveló AP, 'Jojoy' lee a sus hombres una carta de 'Alfonso Cano' dirigida al Secretariado. Tras lamentar la muerte de 'Tirofijo' y hacer una semblanza del jefe de las Farc, el escrito de Cano comienza por decir que hay que pensar en la sucesión y afirma en un aparte "propongo que el nuevo comandante sea Jorge" ('Jojoy').
Después habla de los retos de las Farc y de recuperarse de los golpes recibidos durante el gobierno de Álvaro Uribe. Al terminar de leer esa carta, 'Jojoy' comienza a leer su respuesta a Cano. "Alfonso, usted llegó primero que yo al Secretariado, pero yo llegué primero a las Farc. Pero eso no importa. Las Farc son una organización monolítica y a diferencia de la oligarquía, acá no peleamos por quién es el primero. Por eso propongo al Secretariado que usted sea el nuevo comandante de las Farc...".
En otro de los 16 pedazos del video de 'Jojoy', el guerrillero lee otra carta, esta de 'Timochenko', en la cual también habla de la muerte de 'Tirofijo'. "La historia de Manuel Marulanda es la historia de las Farc que arranca en 1964 con 47 campesinos... sobrevivió al plan Lazo, la operación Sonora, Casa Verde y la operación Destructor uno y dos..." Durante 22 minutos más 'Jojoy' lee esa comunicación, la cual básicamente es un recuento de la vida de 'Tirofijo'.
El viernes 24 de julio el secretario de la OEA, José Miguel Insulza, recibió y vio los 16 cortes completos. "No soy un experto, si usted me dice si dice lo que dice, sí, los labios se mueven al unísono con la voz que se escucha, es verdad, ahora seguramente lo van a analizar muchos especialistas, pero el video está ahí, el señor es el señor Briceño y está diciendo lo que está diciendo", dijo el Secretario general de la OEA a los periodistas el martes pasado, tras anunciar que también entregó todo el material a Ecuador. Para ese momento la veracidad del video estaba fuera de discusión. Era incontrovertible y lo que empezó a ser cuestionado por Correa ya no era la autenticidad, sino el contenido, especialmente la recepción de dinero a su campaña por parte de las Farc.
El miércoles de la semana pasada, un día después del visto bueno informal por parte de la OEA al video de 'Jojoy', el ministro del Interior de Ecuador, Gustavo Jalkh, y el canciller de ese país, Fander Falconí, convocaron una rueda de prensa para anunciar que había sido encontrado un documento manuscrito que sería el diario de 'Raúl Reyes'.
Los funcionarios no revelaron el origen del documento y se limitaron a decir que "llegó a manos del gobierno" y que era producto de la investigación adelantada por la inteligencia ecuatoriana. Anunciaron que el supuesto diario, que fue entregado a los medios, también había sido remitido a la Fiscalía de ese país y a la OEA. Ese documento desató una crisis interna en Ecuador.
En varios apartes aparecen seriamente comprometidos quienes fueron hombres de máxima confianza y cercanía de Correa, especialmente el ex ministro de Seguridad Gustavo Larrea y el ex subsecretario de Gobierno Ignacio Chauvín. Estos dos ex funcionarios han estado en el ojo del huracán desde cuando se conoció el contenido del PC de 'Reyes' en marzo del año pasado, ya que quedaron en evidencia sus estrechos vínculos de amistad y colaboración con las Farc.
En el presunto diario de 'Reyes' ellos dos terminan muy 'salpicados'. "Larrea, Brito (coronel ecuatoriano retirado) y el doctor Ayala, estoy seguro, se mueven con los carteles mexicanos de la droga, y para tener vía libre en sus líneas, colaboran con la CIA. Para ellos yo (Reyes) soy el verdadero botín y entregarme será su mayor negocio", dice uno de los apartes del supuesto diario. En algunas hojas del documento que, según Ecuador, es de 'Reyes', el abatido guerrillero afirma que las Farc entregaron dinero a la campaña de Correa, pero que él nunca estuvo enterado y que, básicamente, ese dinero se perdió.
El documento es particularmente duro con Larrea y Chauvín, lo cual resulta curioso, ya que en Ecuador son justamente dos personajes de los cuales Correa ha puesto distancia. El primero es investigado allá por sus reuniones con las Farc, las cuales él ha aceptado. Chauvín, por su parte, estuvo preso y es investigado por sus vínculos con narcos aliados de las Farc y también ha reconocido públicamente su amistad y múltiples reuniones con 'Reyes'.
Curiosamente, el diario tiene apartes en los cuales supuestamente 'Reyes' dice que Correa lo traicionó y da a entender que nunca estuvo al tanto de la ayuda que recibió de la guerrilla. "Confiar en Correa fue un suicidio. Todos los aportes en dinero para la campaña de Correa no sirvieron ni para un carajo", dice otro de los apartes del presunto diario.
Independientemente de las dudas sobre la autenticidad del diario, el hecho de que haya sido revelado por los ecuatorianos es de suma importancia. Principalmente porque el contenido corrobora lo que hay en los correos de 'Reyes' y lo que dijo 'Jojoy' en su video: sí hubo aportes de dinero de las Farc a la campaña presidencial de Correa. Con base en el supuesto diario, los ecuatorianos ya no niegan los aportes de las Farc. Lo que falta por determinar es si fue a espaldas del presidente Correa, como lo han dicho.

Aquel sueño

HABLÁBAMOS DE UN SUEÑO
Julio Cortázar
“…hablábamos de un sueño que tuve en ese tiempo, y era un sueño que empezaba aquí en la veranda, conmigo mirando la luna llena sobre los cañaverales, oyendo las ranas que ladraban como no ladran ni siquiera los perros, y después siguiendo un vago sendero hasta llegar al río, andado despacio por la orilla con la sensación de estar descalzo y que los pies se me hundían en el barro. En el sueño yo estaba solo en la isla, lo que era raro en ese tiempo; si volviese a soñarlo ahora la soledad no me parecería tan vecina de la pesadilla como entonces. Una soledad con la luna apenas trepada en el cielo de la otra orilla, con el chapoteo del río y a veces el golpe aplastado de un durazno cayendo en una zanja.”
De “Relato con un fondo de agua”, en Final del juego,
Cortázar, Julio; Ceremonias, Barcelona, Seix Barral, 1994

LEA y Nixon

Echeverría y Nixon: El sueño de una alianza*
CARLOS MONTEMAYOR
Publicado en la revista Proceso (
www.proceso.com.mx) # 1709, 2 de agosto de 2009;
En junio de 1972, los micrófonos ocultos en la oficina de Richard Nixon grabaron su reunión con el presidente mexicano Luis Echeverría, quien le propuso establecer una estrategia para frenar el peligro que constituían los liderazgos de Fidel Castro y Salvador Allende. Echeverría, quien culpó a Cuba del movimiento estudiantil de 1968 y 1971, se ofreció a “arrebatarle la bandera” latinoamericanista a Castro, lo que Nixon aceptó, claro que –como añadió irónicamente– sin convertir al gobierno mexicano en “agente de Estados Unidos”...
Richard Nixon y Luis Echeverría se reunieron dos veces en junio de 1972, en la Casa Blanca. El tema central de sus conversaciones fue el peligro del comunismo en América Latina representado por Fidel Castro y por Salvador Allende.1 Luis Echeverría no supo que esas conversaciones se estuvieron grabando mediante cinco micrófonos ocultos en la silla del presidente Nixon y otros dos empotrados en la chimenea. Las conversaciones tuvieron lugar el 15 y 16 de junio de 1972 y contaron con la ayuda de un intérprete. Kate Doyle refiere que Echeverría dijo a Nixon que:
Latinoamérica enfrentaba un peligro inminente… acosada por la pobreza y el desempleo y la propaganda de la Unión Soviética, que mostraba a la Cuba de Fidel Castro como la respuesta a los problemas del hemisferio. La solución, insistía, era el capital privado. Por ello exhortaba a Nixon a que promoviera las inversiones en México y en la región.
Echeverría: Dígale (dirigiéndose al traductor) al señor presidente que en el discurso que voy a tener dentro de una hora en el Congreso, ratifico mis tesis del Tercer Mundo frente a las potencias...
Nixon: (interrumpiendo) La doctrina Echeverría.
–Sí... porque si en América Latina yo no tomo la bandera, nos la quita Castro Ruz. Estoy perfectamente consciente de eso...
El peligro inminente, según el registro de las palabras de Echeverría, no era la pobreza, el desempleo o la desigual distribución de la riqueza en Latinoamérica, sino Cuba, o la propaganda soviética a través de Cuba. Es curioso que planteara como medida de solución el capital privado, que para la mentalidad de los gobiernos estadunidenses no resultaba una novedad. Si él no tomaba la bandera, “nos la quita Castro Ruz”. El plural contraponía a Castro al nos de Nixon y Echeverría; ambos presidentes debían actuar coordinadamente para quitarle “la bandera” de Latinoamérica:
Dígale que nosotros lo sentimos en México –que yo lo sentí en Chile, que se siente en Centroamérica, que se siente entre los grupos juveniles, entre los intelectuales–, que Cuba es una base soviética en todos sentidos, militar e ideológica, que la tenemos en las narices. Que el doctor Castro y Cuba son instrumentos de penetración en los propios Estados Unidos; lo quieren ser en México y en todos los países de América Latina, y que no cesan en eso en una u otra forma. Que evidentemente los grandes subsidios que recibe y su gran complicidad es para proyectarse en grupos norteamericanos y grupos latinoamericanos. Y que si nosotros, concretamente México, no adoptamos una postura progresista dentro de la libertad, con la amistad con Estados Unidos, esta corriente va a proliferar. Que por tanto es muy importante, yo creo, para mí es una cosa de gran preocupación personal, que le quitemos la bandera con testimonios reales de cooperación a nivel oficial y con la iniciativa privada y con la tecnología.
Sólo México, aliado con Estados Unidos, pues, podría frenar esa ola expansiva de agitación cubana en Latinoamérica. Echeverría podía aportar su larga experiencia para frenar en México la penetración perjudicial de la isla desde los movimientos estudiantiles de 1968 y 1971. Nixon podía confiar y aliarse con él para detener la penetración cubana y soviética con una idea diferente de libertad y de cooperación económica entre ambos países. Así, y esto era su gran preocupación personal, podrían quitarle la “bandera” a Fidel Castro.
Richard Nixon fue muy receptivo al planteamiento de su colega y no dejó dudas de su oposición a Cuba y a Chile por considerarlos como “enfermedades” sociales que podrían contagiar al continente entero. Contestó así a la propuesta de Echeverría:
Pero quiero decirle al presidente que (...) puede contar conmigo para exhortar a la comunidad de negocios estadunidense a que invierta en Latinoamérica. Creo que es de vital importancia para Estados Unidos no permitir que la tragedia cubana infecte al resto del Caribe y, eventualmente, al resto de Latinoamérica. Y, francamente, para serle muy sincero, creo que sería muy perjudicial para todos nosotros que el experimento chileno se esparciera por el resto del continente. Sería un hemisferio muy enfermizo si ésta fuera la tendencia del futuro.
Es posible que Nixon empleara el plural “todos nosotros” un poco más holgadamente que el “nos” de Echeverría, puesto que el mandatario mexicano pensaba en una alianza entre Nixon y él, y entre México y Estados Unidos. Nixon fue más abierto: el “nosotros” se refería al hemisferio entero. Por ello, acaso, Nixon tenía claridad para imaginar la utilidad de Echeverría en el proceso diplomático y político del continente: el papel de agente, un agente peculiar, protagónico, pero en función de proyectos predominantemente estadunidenses:
También me gustaría decirle otra cosa al presidente, sin pisotear la actitud tradicional de México de mantener una política independiente. Creo que es muy útil que México asuma un papel protagónico en asuntos como esos en la OEA. No estoy pensando ahora que México asuma el papel de agente de Estados Unidos. Pero creo que México está en una posición ideal para hacer eso.
Nixon reconoce la actitud tradicional de México de mantener una política independiente, pero propone dos cosas que podrían ser dos fases de una sola. Por un lado, la de asumir en esos “asuntos” (es decir, evitar que los casos enfermizos de Cuba y Chile se extiendan en Latinoamérica) un papel protagónico dentro de la OEA; por otro, y no de inmediato, asumir el papel de agente de Estados Unidos. No está claro si al afirmar que la posición de México era ideal “para hacer eso”, Nixon se refería a operar a través de la OEA o al papel de agente. En ese momento la pretensión de Echeverría iba más allá de la OEA; dada la importancia de Estados Unidos en la composición de este organismo multilateral y la exclusión de Cuba, el protagonismo tendría que darse en un terreno político más amplio que la OEA misma. Nixon continúa y concluye así:
Pero creo que México está en una posición ideal para hacer eso. De lo contrario, el liderazgo sería asumido por líderes del continente que no pueden hablar tan efectivamente como puede hacerlo el presidente de México.
Echeverría: Dígale que yo pienso que así es en realidad.
Nixon: En otras palabras, mejor que la voz de Latinoamérica sea la voz de Echeverría a que sea la voz de Castro.
Luis Echeverría se preparó para ser la voz de Latinoamérica por encima de Fidel Castro. Así lo expresó, sin saber que se estaban grabando sus conversaciones con Nixon. Tal propósito exigía varios sacrificios políticos y diversos riesgos retóricos: la cercanía con Castro y con Allende; la defensa de los proyectos políticos de ambos dirigentes; la aparente solidaridad y comunidad de intereses con ellos y con el tercer mundo. Para superar a los dirigentes cubanos y chilenos, tenía que aceptarlos en la superficie política, no en la profundidad de la alianza que buscaba. Contra los peligros que representaban Cuba y Chile, la oculta y profunda verdad de su condición de político anticubano y antisoviético creó un nacionalismo peculiar: un nacionalismo que necesitaba la alianza con el presidente de Estados Unidos para quitar “la bandera” de las luchas latinoamericanas a Cuba, a la que culpó del movimiento estudiantil de 1968 con argumentos que la CIA desechó desde el primer momento.
Al día siguiente de la última entrevista que Luis Echeverría sostuvo con Richard Nixon, el FBI capturó a cinco sujetos que habían allanado la sede nacional del Partido Demócrata en el hotel Watergate de la ciudad de Washington. Dos eran cercanos colaboradores de la Casa Blanca y expertos en espionaje telefónico: Jim McCord y Howard Hunt. Muy avanzada la noche de ese 17 de junio de 1972, el director de la CIA, Richard Helms, llamó por teléfono al director del FBI, L. Patrick Grey, para aclarar que los arrestados habían sido contratados por la Casa Blanca y que la CIA estaba fuera del asunto.2 A partir de ese momento se desarrolló el conflictivo “caso Watergate”, que condujo a la renuncia de Richard Nixon en agosto de 1974.
Es difícil saber si la dimisión de Nixon modificó sensiblemente las opiniones y los cálculos de Echeverría sobre esa alianza estratégica que debía arrebatar a Castro la bandera latinoamericana. Fueron públicos y notorios sus esfuerzos por ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas; el Centro de Estudios del Tercer Mundo se mantuvo bajo su dirección hasta los inicios de la administración de Miguel de la Madrid (1982-1988).
Pero en cierto modo Echeverría emuló algunos aspectos de su potencial aliado del primer mundo. Nixon fue el primer presidente de Estados Unidos que visitó oficialmente China y la Unión Soviética, hecho sorprendente en plena Guerra Fría, pero susceptible de entenderse si recordamos que se iniciaba el proyecto de la Trilateral para impulsar el libre mercado que poco después se conocería como “globalización”.3 A su modo, en el apogeo de una creciente oleada de gobiernos latinoamericanos llegados al poder por golpes de Estado, Luis Echeverría fue el primer presidente que pese a sus conversaciones con Richard Nixon visitó oficialmente la Cuba de Fidel. José Luis Alonso Vargas registró esa visita a la isla, que se efectuó del 17 al 22 de agosto de 1975, cuando Richard Nixon no era ya presidente de Estados Unidos y no había más promesas de alianza con el sucesor, Gerald Ford:
... su esposa, María Esther Zuno, y algunos personeros de su régimen habían estado realizando visitas y actividades desde principios de año, para que cuando él llegara ya estuvieran definidos los posibles acuerdos y firmas de convenios…
La llegada de Echeverría a La Habana, el 17, la vimos por televisión en Santiago de Cuba.
La televisión, el Granma y los demás tabloides de esos días estaban llenos de imágenes del genocida de Tlatelolco y de San Cosme, al lado de Fidel y de los altos dirigentes de la Revolución Cubana. Los discursos del chacal, por supuesto, pletóricos de demagogia. Allá en México eran cientos los presos políticos, previamente torturados con salvajismo, cientos los desaparecidos, sobre todo en el estado de Guerrero; cientos los muertos, los nuestros, de la guerrilla, y los inocentes, del pueblo. Y el principal responsable de tantos genocidios estaba haciéndose pasar por revolucionario y hasta por socialista, y era recibido como héroe en el aeropuerto y por las calles de La Habana, Santa Clara y Pinar del Río, acompañado del decano de la represión, en México, Fernando Gutiérrez Barrios y de la viuda de Allende. Andaba regalando autobuses y laboratorios en las escuelas y traían a una cantante de ranchero, María de Lourdes, y a un elenco de cientos de artistas, para ganarse al pueblo cubano, que es fanático de la canción mexicana.4
Echeverría estuvo en Cuba, así es. Pero no se cristalizó el propósito de que su voz remplazara a la de Fidel en Latinoamérica. La relación de Gutiérrez Barrios fue constante con el aparato gubernamental de la isla; no fue así la relación de Luis Echeverría con Cuba, a la luz de sus conversaciones con el expresidente estadunidense. Desconocedor de los planes frustrados de Luis Echeverría con Nixon para arrebatarle la “bandera” de las reivindicaciones latinoamericanas, en su primera visita oficial a la Ciudad de México en ocasión de la toma de posesión de Carlos Salinas de Gortari, Fidel Castro acudió a cenar a la casa de Luis Echeverría la noche del 3 de diciembre de 1988, en vísperas de un viaje a Tuxpan donde inauguró, junto a Gutiérrez Barrios, un museo de la Amistad que, entre otras cosas, contaba con una réplica de la histórica embarcación Granma. Luis Suárez, periodista muy cercano a Echeverría, de manera discreta apuntó en Excélsior, en un reportaje publicado el 4 de diciembre de ese año:
“… cena en casa de la familia Echeverría, en San Jerónimo, donde María Esther era emotivo enlace del tiempo y la renovada vitalidad entre los 16 nietos y la figura de Fidel…”5
Desaparecido Richard Nixon, desvanecido el Centro de Estudios del Tercer Mundo, desaparecidas las posibilidades de quitarle la “bandera” latinoamericana a Fidel Castro, ignorante Fidel de las conversaciones grabadas en la Casa Blanca entre Echeverría y Nixon, ¿qué habría pensado en esa cena familiar Echeverría? ¿Qué habrá reflexionado o recordado de sus vigorosos planes con Nixon en 1972?
* Forma parte del libro de Carlos Montemayor Antes y después del 68: La violencia de Estado en México, de próxima aparición en la editorial Random House Mondadori.

1. La revista Proceso publicó el 17 de agosto de 2003, en su número 1398, una amplia nota de Kate Doyle, Nixon y Echeverría, almas afines, sobre esas conversaciones entre Nixon y Echeverría, en la que explica las condiciones de las entrevistas y de las grabaciones desclasificadas. Las citas que hacemos provienen de las acotaciones de ese artículo. Pueden consultarse los documentos en la página en internet del Archivo Nacional de Seguridad, www.nsarchive.org/mexico y encontrar ahí transcripciones de las conversaciones y algunas grabaciones originales.
2. Tim Weiner, Legado de cenizas. La historia de la CIA, Random House Mondadori, México, pp. 336-337.
3. En julio de 1973, por iniciativa de David Rockefeller, se reunieron en Manhattan, en las oficinas centrales del City Bank, alrededor de 200 personalidades de la política, las finanzas, la industria y la academia provenientes de América del Norte, Europa Occidental y Japón. De estas tres regiones del mundo se derivaron tanto los nombres de la comisión misma (Trilateral) como de sus reportes anuales, The Trialogue, y de sus análisis o reportes temáticos, Triangle papers. En el contexto de la Guerra Fría, el propósito de la comisión fue proteger los intereses de las multinacionales de los países de la triple región y asegurar el control y la expansión de sus mercados mediante la construcción de un nuevo orden internacional que, desde entonces, en función de esa apertura para sus capitales y productos, se llamó de Libre Mercado y que ahora conocemos como Globalización. Las referencias bibliográficas son numerosas y los reportes constituyen la documentación central. Uno de los principales títulos, que revela una gran aversión por los movimientos populares y contestatarios, es el de Michel Crozier, Samuel Huntington y Joji Watanuki, The Crisis of Democracy: Report on the Governability of Democracies to the Trilateral Comision, New York University Press, 1975. Cf. también David Rockefeller, Georges Berthoin y Takeshi Watanabe, prefacio a Task Force Reports: 9-14, New York University Press, 1978, donde aparece (p. IX) esta afirmación de David Rockefeller: “Algunas veces, las ideas planteadas anticipadamente por los reportes de la Comisión Trilateral se han convertido en políticas oficiales. Sus recomendaciones han sido siempre seriamente debatidas fuera de nuestro círculo y han desempeñado un importante papel en las reflexiones de los gobiernos y en la toma de sus decisiones”. Cf. Geoffrey Guens, Tous pouvoirs confondus, EPO, Bruxelles, 2003, y Gilbert Larochelle, L’Imaginaire Technocratique, Boréal, Montreal, 1990, p. 279. El sitio electrónico de la comisión es www.trilateral.org. Véase mi ensayo Las humanidades en el siglo XXI y la privatización del conocimiento, Universidad Autónoma de Nuevo León, Cátedra Raúl Rangel Frías, Monterrey, 2007, pp. 27-28.
4. José Luis Alonso Vargas, Memorias 1945-1979, Cap. CLXXV (manuscrito en prensa).
5. Luis Suárez, Hubiera sido incongruencia y cobardía no venir a México, en Excélsior, 4 de diciembre de 1988, p. 30 A, primera columna.

Crece el encono en el PAN

Crece el encono
ÁLVARO DELGADO, reportero
Revista Proceso (
www.proceso.com.mx) # 1709, 2 de agosto de 2009;
Algunos militantes del PAN se deslindan del presidente Felipe Calderón en su intento por ungir como próximo líder nacional del partido a César Nava y le espetan, indignados: “un candidato único no se elige”. Además le recuerdan que Acción Nacional no es un partido de Estado, al tiempo que le advierten que quizá su candidato no obtenga las dos terceras partes de los votos de los consejeros nacionales panistas. De suceder lo anterior, sería la catástrofe...
Convertida la residencia oficial de Los Pinos en sede alterna del Partido Acción Nacional (PAN), a donde hizo desfilar a numerosos correligionarios, Felipe Calderón ha conducido la unción de César Nava como presidente de esa estructura partidaria y administra también, al margen de los órganos estatutarios, el análisis de la catástrofe electoral, como en la reunión “secreta” a la que convocó en el Estado de México.
Uno a uno, días tras día desde el 5 de julio, cuando sobrevino la debacle electoral, comparecieron ante Calderón numerosos panistas como Germán Martínez –quien le presentó su renuncia a la presidencia del PAN antes que a su partido–, los gobernadores –en dos ocasiones– y los entonces prospectos a la sucesión: Nava, Héctor Larios, Ernesto Ruffo y hasta Josefina Vázquez Mota.
P
ero, también, hizo llamar a adversarios internos como el senador Santiago Creel y el diputado electo Javier Corral, quienes inclusive –junto con el senador Ricardo García Cervantes– concurrieron al cónclave celebrado el sábado 25 y parte del domingo 26 de julio, en el Centro Nestlé de Formación, en Ocoyoacac, de cuya deliberación se entregará un documento al Consejo Nacional, la instancia donde estatutariamente debe darse esa discusión.
Convocada por el propio Calderón, según declaró a la agencia Notimex el secretario general del PAN, Rogelio Carbajal, en la reunión –a la que asistió Vicente Fox– se hizo acompañar de un grupo de funcionarios encabezados por la jefa de la Oficina de la Presidencia, Patricia Flores, y sus asesoras Alejandra Sota y Sofía Frech.
Pese a ello, y en lo que ha sido el único pronunciamiento público sobre su partido desde la elección del 5 de julio, Calderón afirmó que es respetuoso de la vida interna del PAN y calificó de “injusto” ser señalado como autor de la imposición de Nava, su exsecretario particular que, este sábado 8, busca asumir el cargo, en una incierta sesión del Consejo Nacional.
Sin embargo, la palabra presidencial no tiene credibilidad entre consejeros opositores a él, como el diputado Juan José Rodríguez Prats, el principal historiador vivo del PAN, pese a sus casi tres décadas de militancia priista: “¡Nunca había visto yo, en 40 años de vida política, un proceso tan veloz de desmemoria y olvido como el PAN lo ha tenido de su tradición y de sus principios!”
Manuel Espino, expresidente del PAN y quien fue excluido de la reunión convocada por Calderón, afirma que la imposición de Nava es inequívoca y el encuentro en Ocoyoacac sólo es parte de la estrategia. “Fue una reunión al más puro estilo de El Yunque: secreta y selectiva.”
Según él, ante la oposición de Martínez a celebrar esa reunión, Luis Felipe Bravo Mena, secretario particular de Calderón, se encargó de convocar a los invitados. “Fue para definir una jugada que habrá de implementarse en el partido, pero que se lleva a cabo en un espacio que no es institucional, de espaldas al Consejo Nacional”.
–¿Esa reunión resuelve la crisis en el PAN?
–No. Esa reunión, en vez de resolver, complica, porque da para el sospechosismo. Me parece muy extraño que quienes fueron invitados a esa reunión parecen haber hecho votos de silencio. A algunos los vi muy decididos a defender la dignidad del partido, y ahora los veo muy callados.
–¿Como Creel y García Cervantes…?
–No voy a mencionar nombres, pero sí lo que dijo el presidente de que es injusto que se le atribuya la imposición de Nava. Lo que es injusto para el partido es pretender disimular o negar lo que es evidente, lo que se puede constatar por hechos consumados.
“Entiendo el interés político del presidente de querer desvincularse de este enredo que se generó en su gobierno, pero lamentablemente no es creíble. Yo no estoy contando mentiras, me constan las presiones. Y supongo que ni Larios ni Humberto Aguilar ni Corral ni García Cervantes ni Creel cuentan mentiras públicamente. Saben y les consta algo y por eso fueron a denunciar.
“Y me cuesta trabajo creer que el presidente no sea lo que hacen sus muchachitos. Si en este país hay un lugar donde no se mueve la hoja de un árbol sin el consentimiento del jefe es en Los Pinos.”
¡Que Nava renuncie!
Así, en medio de un creciente encono entre dirigentes, cuyos propagandistas de Nava acusan hasta de “cobardes” e “incongruentes” a sus detractores; en medio de la opacidad en el origen de los recursos que usa el candidato oficial para financiar sus traslados –en aviones y helicópteros privados–, y sin un debate institucional sobre la crisis que padece, el Consejo Nacional sesionará, este sábado 8, sólo para elegir al sucesor de Martínez.
Sin embargo, los consejeros consultados por Proceso advierten que sigue latente la posibilidad de que Nava, quien posee el mismo estigma del dedazo que Martínez, no obtenga las dos terceras partes de los votos de los consejeros nacionales que asistan a la sesión y, por tanto, se profundice una crisis que va más allá de la catástrofe electoral y la propia sucesión panista.
La crisis tiene que ver, según los consejeros, con la lógica de facción, la impunidad de conductas fraudulentas, complicidades al más alto nivel, cacicazgos, alejamiento de la sociedad, y hasta dirigencias estatales cooptadas por gobiernos priistas, temas que no se han discutido institucionalmente.
“Lamento que lleguemos bajo el estigma de la candidatura oficial y que ellos produzca una gran abstención, y ahí sí puede haber una afectación institucional y una fractura mayor”, advierte Corral, quien, pese al acercamiento con Calderón, no depone su conducta crítica.
Renuente a revelar detalles del encuentro “privado, no secreto”, en el que asegura que “no fue de conclusiones, negociaciones ni candidaturas”, Corral advierte: “Todos debemos evitar la fractura por ese hecho que sería lastimoso no sólo para el equipo gobernante, sino para todos los miembros del Consejo Nacional.”
–¿Existe aún el riego de que Nava no sea electo?
–Existe la posibilidad de que un gran número de consejeros nos abstengamos ese día.
Según él, Calderón está receptivo, “con ganas de rectificar cosas” en el PAN y en el gobierno: “Obviamente mis diferendos fundamentales con él, que son dos, siguen: “Sus aliados externos, que no le han dado ni bienes al país ni ventajas al partido ni creo que prestigio a él, y también difiero del lanzamiento de la candidatura de Nava.”
El diputado federal Juan José Rodríguez Prats, también consejero nacional, afirma que va en ascenso el número de miembros del máximo órgano de dirección que no asistirán o se abstendrán, porque un candidato único no se elige. “Es como las asambleas priistas: Se registraba uno y se elegía por ovación. ¡Eso no puede ser! ¡Como fue con Germán Martínez!”
El mismo deslinde de Calderón, dice, gravita en contra de Nava, porque “el consejero que haya recibido alguna señal de que los dados están cargados pueden decir que no hay tal y, por tanto, no dé su apoyo a Nava”.
Por ello, Rodríguez Prats exige, públicamente, que Nava renuncie a la candidatura por haber sido él el que afirmó, como se publicó en Proceso, que Calderón rige sus decisiones.
“El culpable real de que esa impresión la tengan muchísimos panistas y esté en la opinión pública totalmente arraigada –basta ver editoriales, caricaturas, todo mundo está señalando que hay un dedazo– se llama César Nava. Si es congruente debe declinar y abrirse de nuevo el registro para ir a una contienda respetable.”
–¿Una declinación “por el bien del partido”?
–Exacto. Yo a lo que apelo es a la conciencia de militante panista de César Nava: que no le haga daño al PAN dándole prioridad a su ambición personal por sobre el interés del partido.
El legislador tabasqueño plantea que la renuncia sería una salida decorosa para Nava. “Es una salida mucho más digna –todo el panismo se lo agradecería–, que aferrarse a que siendo candidato único se enfrente a un riesgo grave: que no alcance las dos terceras partes del Consejo Nacional, sobre todo ahora que hay conciencia en los consejeros que no hay consigna.”
El propio exgobernador Ernesto Ruffo, quien habló con Calderón el 15 de julio, a instancias de Bravo Mena, advierte que su posible presidencia por consenso no está cancelada. “Si César no obtiene las dos terceras partes, entonces tiene que hacerse otra convocatoria”, dijo al reportero la tarde del 31 de julio.
–¿Usted se sostiene en ser presidente de consenso?
–Sí, yo estoy de una manera pasiva-activa, si se vale decir eso: Pasivo porque yo no ando hablándole a los consejeros ni dando historia a favor ni en contra, y activo porque cuando se da un consenso hay que aprovecharlo.
Impunidad y complicidades
Para el consejero nacional Adrián Fernández Cabrera, exsecretario general de Carlos Castillo Peraza y secretario general adjunto con Calderón –de quien se distanció–, “la crisis del PAN no es por la catástrofe electoral” ni por la elección de Nava que, según él, será ungido por los consejeros.
La situación del PAN, dice, es más compleja: “Crisis de identidad, de ejercicio de poder, de camaradería castrense, crisis de trabajo en equipo. En eso nos podemos centrar para poder reconstruir el partido y poder enfrentar los próximos episodios electorales.”
Más que haya candidato único a la presidencia del PAN o si es Nava, su amigo, a Fernández le preocupa que lo hay porque se ha impuesto la visión de un solo grupo del partido: “Hay una falta de sensibilidad, no se conoce cómo se mueven las cosas al interior del PAN, hay una prepotencia absoluta y hay un desconocimiento de la normatividad.”
Pero, además, ya no hay discusión en el Consejo Nacional, el máximo órgano de dirección del PAN. “Matamos el diálogo, la discusión, la confrontación de ideas que siempre había enriquecido al PAN”.
Por eso, dice, a la militancia le molestan reuniones como la que encabezó Calderón en el Estado de México, no porque se hagan en sí, sino porque es donde se toman las decisiones que corresponden al partido.
“Lo que no voy a aceptar es un documento de ellos para el Consejo Nacional, no voy aceptar una imposición de los que estuvieron en esa reunión, que ni siquiera tengo certeza de quiénes fueron, como una decisión de un órgano colegiado del partido.”
Pese a que él planteó que primero debía darse una reflexión antes de la elección del sustituto de Martínez, Fernández Cabrera dice que la realidad es que Nava será electo por el Consejo Nacional, pese a que habrá oposición.
“No me gusta el candidato único, no me gusta que se haya resuelto en la Presidencia de la República, no me gustan muchas cosas, pero es nuestra realidad y va a ser el presidente del partido”.
Y plantea: “Lo que yo esperaría es que se sacuda esa imagen que va a cargar de que fue impuesto desde Los Pinos, que todo el sistema operó, que no fue electo democráticamente porque era el único, etcétera, no importa, que se sacuda eso, pero que convoque a un ejercicio de reflexión y se suspenda toda actividad electoral hasta que nos pongamos de acuerdo sobre qué partido queremos. Una cuestión drástica.”
Se debe convocar, además, a sectores de la sociedad para que planteen cómo quieren al PAN, discutir la relación del partido con los militantes, la sociedad y el gobierno.
–¿No se ve que la relación de Nava con Calderón será distinta a la de Germán?
–No, pero hay una diferencia: Hay un grupo muy importante de consejeros nacionales, y algunos miembros del CEN, que ya se dieron cuenta de que esa relación no funciona. No me gusta que Nava sea el candidato, porque entiendo que se va a subordinar al presidente de la República como lo hizo Germán, o más, no lo sé, pero habrá un poco más de equilibrios dentro del partido por las experiencias dadas.
Y además, dice, hay otro elemento: “Mucha gente que se está animando a hablar y eso es muy positivo. Antes les daba miedo hablar porque pensaban que podían perder su trabajo, que no les iban a dar lo que les prometieron. En esa gente pongo la esperanza para rescatar al partido.”
Al respecto, Javier Corral, quien aclara que la reunión de Ocoyoacac no sustituye a los órganos estatutarios del PAN, ve positivo también que, pese a las voces que buscan inhibir la discusión sobre los problemas del PAN, se multipliquen las expresiones que buscan “orear” los temas.
“Debemos reencontrarnos con la ética del partido, romper con una red de complicidad que hemos consentido de dirigentes del partido y servidores públicos”, expone Corral, quien insiste en que el momento exige restaurar la vida democrática del PAN y restablecer su legalidad interna.
Pero, además, urge: “Tenemos que rescatar el PAN en muchos estados de las manos de los gobernadores del PRI, no del PAN. ¡Hay muchas dirigencias estatales del PAN cooptadas por gobiernos priistas!”
Y la impunidad es muy grave, como lo acredita el fraude cometido en su contra en Chihuahua, donde hasta votaron muertos en Batopilas, la tierra natal de Manuel Gómez Morín, fundador del PAN. “No hay una sola acción, una sola, que sancione a los responsables de la afrenta”.
Fernández Cabrera, quien fue coordinador de la campaña de Creel por la candidatura presidencial y quien denunció el fraude cometido por Calderón en Yucatán, coincide que los fraudes no se castigan en el PAN, como el cometido contra Corral. “No va a pasar nada, y no va a pasar porque eso está permitido, si no es que instruido desde instancias más arriba del partido”.
Lo reconoce: “¡Es terrible! No lo puedo comprobar y no lo debería decir, pero el problema es que esto es una complicidad y, si entramos a esto, de ahora en adelante se acabó el PAN. El PAN como partido político, como fue concebido, como un partido de legalidad, de congruencia, ya no lo vamos a tener.”
–Si no se sanciona adulterar la voluntad popular interna, ¿qué puede esperarse hacia fuera?
–El problema es de congruencia. Muchos entramos al PAN porque no queríamos un partido de Estado, porque no queríamos fraude en las elecciones, porque queríamos que fueran postulados los mejores, y hoy en el PAN tenemos un partido de Estado, hoy en el PAN se postula al que convenga, independientemente de que no se respetan las reglas ni la voluntad, y hasta fraudes internos vemos. Eso es lo que está motivando que mucha gente deje de participar y que venga la catástrofe electoral que tenemos hoy.

El reportaje de Turati en Proceso

Cayeron al más hondo de los pozos
MARCELA TURATI , reportera.
Revista Proceso (
www.proceso.com.mx) # 1709, 2 de agosto de 2009
SACRAMENTO, Cal- Juan Carlos Rascón Holguín nunca más chocará la palma de su mano contra la de su papá, como lo hacían algunos días al despedirse antes de ser llevado a la guardería ABC. La última vez que lo intentó, en un cuarto de terapia intensiva del Hospital Shriners para niños quemados, Juan Carlos movió milimétricamente un músculo del brazo tratando de responder a la voz de papá que le decía “chócalas” con el fin de hacerlo reaccionar.
Todo el tiempo que estuvo inconsciente, su mamá y su papá le cantaban, le repetían cuánto lo amaban, le hablaban de su hermanita.
El pasado martes 28 no intentó más, con la ayuda del respirador, llenar sus pulmones congestionados de hollín. No se esforzó por jalar aire a través de la tráquea quemada. No pasará otra operación para estrenar una piel nueva que, quizás, otra vez rechazaría. Ni recibirá más fármacos contra el dolor del cuerpo quemado.
Juan Carlos se convirtió en la más reciente víctima mortal del incendio de la guardería ABC, de Hermosillo, la número 49. Falleció a pesar de su empeño por vivir, que dejó admirados a quienes lo atendieron hasta el final.
“El doctor nos dijo: ‘Haga de cuenta que (los niños quemados) cayeron en un pozo muy profundo, y el más hondo de todos: por cada dos pasos que dan para salir, resbala uno’. Ni un adulto lo hubiera aguantado, pero él va a salir”, dijo Rosa Elia, su mamá, dos días antes de la muerte de su hijo. Ella y su esposo Juan José habían mentalizado que su niño podría seguir, hasta fin de año, en terapia intensiva y pasar otro lapso en rehabilitación.
Era sorprendente cómo el pequeño de tres años y siete meses había logrado escalar aquel “pozo profundo” en el que cayó junto con otros 75 compañeros sobrevivientes del incendio.
En la recepción del hospital Shriners, antes de la muerte de Juan Carlos, sus padres contaron la historia de su pequeño que, pasadas las 2:30 de la tarde del 5 de junio, dormía una siesta en el salón C-1, pegado al almacén de papeles del gobierno de Sonora, donde empezó el fuego.
A él lo rescataron de la peste tóxica por uno de los boquetes que los vecinos abrieron ante la falta de salidas de emergencia. Su mamá lo vio pasar disfrazado de hollín, en brazos de un policía que le dio respiración. Iba con los ojos abiertos. Se lo llevaron en una patrulla. Y su madre, en shock, no pudo decir que era su hijo.
Siete horas tardó su vía dolorosa de hospital en hospital, buscándolo. A las 10 de la noche lo encontró. Era otro. La hinchazón por las quemaduras le había transformado los rasgos. Otras mamás aseguraban que Juan Carlos era su hijo, y Rosa Elia argumentaba que era el suyo porque “tenía los dedos chiquitos del pie dobladitos” y tres granitos en la panza que la noche anterior había untado de pomada.
Desde el principio los médicos le dijeron que se convulsionaría por el tóxico acumulado y tanta quemadura. Pero él aguantó esa y más noches, y hasta un vuelo a Estados Unidos que los papás consiguieron después de armar un escándalo ante la prensa, porque los funcionarios del IMSS obstaculizaban su traslado.
“Nos dijeron que lo iban a mandar a Guadalajara; pensamos que a un hospital especializado, pero cuando nos enteramos que era a una clínica del Seguro, dije: ¡claro que no, menos ahí!”, comentó Juan José, el papá treintañero.
La proeza de que hubiera llegado vivo sorprendió tanto a los médicos del hospital Shriners que felicitaron al personal que lo mantuvo respirando. Pero la admiración mayor era para ese pequeño que se agarró con terquedad de la última hebra de vida y que un mes después de su ingreso pudo abrir los ojos.
“Le ponemos música, películas, le cantamos, le hablamos, le contamos cuentos, le platicamos de su hermana, de su abuelo. Yo siento que sí me contesta, mueve la boquita, los ojos. Dicen los doctores que puede ser algo involuntario, pero siento que sabe que soy yo; hay días que siento que nos ve; a veces intenta mover la manita”, dijo esperanzada Rosa Elia antes de que Juan Carlos se cansara de escalar.
***
Esta es una historia sobre los niños y niñas valientes que sobrevivieron al campo de gas tóxico y cielo de lumbre en que se convirtió la guardería, hace casi dos meses. De los bebés que no sabían hablar pero alzaron sus bracitos o la cabecita para pedir ser rescatados. De los niños que caminaron buscando la salida o se aferraron a una mano adulta y a otros compañeritos para escapar de aquel embudo. De los que fueron despertados bruscamente de la siesta que habían aprendido a dormir tranquilos. De los que tienen pesadillas en las noches o viven a base de calmantes en distintos hospitales.
Trata de los pequeños sobrevivientes que se enfrentaron a la negligencia institucionalizada, al amiguismo y a la corrupción sistémica, de cuyas lesiones nadie se responsabiliza. Varios de ellos tendrán que vestir trajes especiales, hasta que se les regenere la piel, y no volverán a tomar un baño de sol. Por el tóxico que inhalaron, podrían volverse enfermizos.
Catorce de esos niños siguen luchando por su vida en los hospitales. No sólo tienen dañado el cuerpo: su alma también está lastimada. En Sacramento, Héctor Manuel grita dormido que se le está quemando la cara. En Hermosillo, la bebé Dana despierta llorando angustiada. Otros cambiaron sus pesadillas de muerte por historias fantasiosas, como Kevin, que en el hospital San José decía que evadió el accidente volando sobre una estrella, o Ariadna, en Shriners, quien cuenta que vio una galleta tirada rodeada de fuego.
***
El día del incendio fallecieron 26 niños, y 23 que fueron rescatados vivos fueron muriendo más tarde, tanto en México como en Estados Unidos.
Una decena de esos pequeños valientes llegaron al Seguro Social de Guadalajara, dispuestos a dar la pelea, pero se toparon con la impericia y la ineptitud de un médico que quiso solucionar sus quemaduras amputándoles brazos y piernas. Su brutalidad fue atajada por los familiares, que se quejaron ante directivos.
Así lo relatan las mamás dolientes, como la de Juan Israel Fernández Lara, un admirador del Hombre Araña que estaba por cumplir tres años. Dice que aunque ella pidió que a su hijo lo llevaran a Estados Unidos, el avión de pronto se dirigió a Guadalajara, a un hospital aún no inaugurado, donde todavía había albañiles trabajando, donde no permitieron que médicos estadunidenses expertos revisaran a los niños. Su hijo duró sólo tres días.
Cuando terminó de contar la agonía, en una conferencia en la Ciudad de México, la joven madre se quebró en la angustia y dijo: “Él no tenía que morir... era mi tesoro… lo extraño tanto”. El tercer cumpleaños de su bebé lo festejó en el panteón, con la piñata del arácnido que tanto le gustaba.
“En Guadalajara terminaron de rematarlo; el personal no estaba capacitado. Lo bañaron sin avisarnos y le dio un paro. Nosotros, con nuestro dolor infinito, y allá nos trataron como animales, nos mandaron a dormir a la calle. A Juanito nos lo dieron en una caja delgada como de huevos, forrada, muy corriente, porque el Seguro quería ahorrarse unos pesos”, se quejaba furiosa, en una marcha en Hermosillo, la tía Marta Milagros.
Varios de los letreros que las familias cargan en las manifestaciones que se organizan en Sonora para exigir justicia lanzan la misma acusación: “IMSS nos mintió/Estrenan el área de quemados con nuestros hijos/Si me hubieran mandado a Sacramento mis papitos hoy no sufrirían tanto”.
No todos tuvieron malas experiencias en hospitales mexicanos, donde también hubo niños que fueron dados de alta y que fueron acariciados por médicos y enfermeras que se empeñaron en salvarles la vida. Pero la queja rabiosa contra el IMSS, encargado además de subrogar la guardería, se escucha fuerte en las manifestaciones.
En la marcha que se organizó a la quinta semana de la tragedia, una mujer que se presentó como “la mamá de Jonatan” dijo: “La clínica de Guadalajara no estaba terminada, le metieron aparatos cuando llegó el gobernador, nos infundieron el miedo de que si los llevábamos a (Shriners) Cincinnati no iban a aguantar… 48 horas soportó mi hijo. Todavía hoy corrí al cajón de su ropa, olí su pijama”.
El dolor, la rabia, la impotencia, la necesidad de justicia, gritan los letreros que cargan mamás y papás, dominados por el dolor punzante de ver la cuna vacía. En los carteles se lee: “Te extraño mi niño hermoso/Cada día duele más tu ausencia/Sigue jugando en el cielo/Estamos orgullosos de ser tus papás”. Los acompaña una procesión de Winnie Puhs, Doras Exploradoras y superhéroes que honran a sus amigos ausentes.
***
“¡Qué diferencia de trato!”, suspira desde Sacramento Adriana Guadalupe Villegas, mamá de Héctor Manuel Robles, de tres años, quien llegó a California con una capa carnosa en los ojos, quemado 45% de su cuerpo. El niño arribó vendado por completo, sólo la cara descubierta, y directo a terapia intensiva.
“Cuando lo vi, la pura cara hinchada, supe que era él por su perfil, su barbita, su naricita y la punta de los dedos. Lo conozco todo, hasta la punta del cabello; y cómo no, si dormía entre nosotros”, dice orgullosa la madre de Héctor Manuel.
“Los de ‘Michu y Mau’ (organización mexicana que atiende niños quemados) me dijeron que había que llevarlo a Sacramento, pero una comitiva del IMSS me indicó que lo llevarían a Guadalajara. Yo me aferré y dije que no. Le fui a tocar la puerta al gobernador, faxeé rápido todo para tramitar el permiso. Sabía que iba a estar mejor aquí, donde se especializan en niños quemados”, relata.
En México, en el hospital al que primero llegó Héctor Manuel, a Adriana la dejaron pasar a verlo una sola vez. Cuando el niño de tres años escuchó la voz de su mamá, su corazón se aceleró tanto, emocionado, que ella pensó que podía desestabilizarlo y prefirió no hablar ante él. Pero en Sacramento, en cambio, le pidieron que estuviera siempre cerca. Duermen juntos y lo acompaña en las cirugías.
“Cuando lo volví a ver le dije: ‘Mi niño, aquí estoy, soy tu mamita’. Hinchado, como estaba, se le corrieron unas lagrimitas. Era su única forma de expresarse”, dice.
En la primera cirugía, a Héctor Manuel le salvaron las piernas (“casi me lo hicieron de nuevo, dedito por dedito”, comenta la mamá) y durante cinco semanas soportó en la tráquea un tubo atravesado por el que respiraba. El niño ingería alimento por una de las fosas nasales y por otra expulsaba los ácidos del estómago (“salía todo lo negro por los gases sucios que inhalaron”). La semana antepasada le cerraron la tráquea, quitaron el respirador artificial y le hicieron su tercera cirugía.
“Aquí te dicen que la mejor curación es que uno esté con él, y yo no me despego… El trato que tenemos aquí es impresionante y se agradece, porque en Hermosillo estás acostado en el piso, te tienen en la banqueta, no te dejan verlo.”
A Héctor Manuel aún le faltan cirugías y sanar de los recuerdos. A veces despierta angustiado y grita: “Quiero a mi mamá, me estoy quemando, se quema mi cara”.
La entrevista con Adriana se interrumpe cuando escucha del segundo piso un grito: “¡Maaaamáaaa!”. Es su hijo que la llama y ella camina hacia el elevador para relevar a su esposo. “Anda con una andaderita queriendo caminar. Bendito sea Dios, va avanzando rápido y espero podamos estar en Hermosillo ya caminando por sí solo”, dice feliz.
***
El hospital Shriners es un armatoste rosa de siete pisos ubicado en la capital de California. Tiene juegos, salones de terapia y amplios espacios con ventanales que dejan ver un jardín. Cada piso marca el grado de esfuerzo que hacen los niños por aferrarse a la vida.
Los del tercero dan la pelea en terapia intensiva. Los del cuarto asisten a rehabilitación. En el quinto tienen maletas hechas y esperan el traje especial que usarán hasta que el organismo regenere la piel dañada.
Cada piso alberga historias. En el quinto, por ejemplo, habita una princesa llamada Astrid Ariadna, a quien se le ve pasear con su vestido acrinolinado, varita mágica, zapatillas y corona. Juega a que aparece una gallina. Luce contenta.
Como huella del incendio le queda una malla que cubre sus brazos y los recuerdos que a cada tanto comenta con su mamá: “La escuelita se estaba quemando, estaba cayendo el cielo; estaba dormida, me desperté y me puse a jugar; me fui por la orillita, estaba una galleta que tiró un niño; yo salí por la orillita”.
***
Todos los domingos, a mediodía, los papás y mamás mexicanos salen del Shriners y caminan hasta llegar a un lugar ideal para hacer picnic. No sólo son de Sonora, también los hay del DF, Oaxaca, Guanajuato, Sinaloa, todos con hijos enfermos. Los esperan varias familias de migrantes mexicanos, con ollas llenas de pollo en mole, arroz, ensalada, tortillas, panqués embetunados y esponjosas galletas.
“No es gran cosa, pero es algo”, se excusa la anciana Tomasa Cabrales, coahuilense, esposa de uno de los albañiles que ayudó a construir el Shriners.
Al hospital llega también la señora Lupita López, una hermosillense que aparece en el lobby hasta cuatro veces por semana, cargada de regalos para sus “nietos” y de rosarios y palabras animosas para los papás.
“Desde el primer día empecé a venir. Al primero que vi fue a Heraclio (papá de Alejandra), lo abracé, le dije que estábamos para echarle la mano y estuvimos llorando. Después conocí a todos los papás, todos muy fuertes; yo me quebraba más que ellos. A veces bajaban a la recepción conmigo y llorábamos acá, no frente a los niños”, dice la “abuela”.
***
Olga Ochoa es una de las mamás que trabajaba en la guardería ABC y cuenta lo que ahí se vivió puertas adentro: “Me puse a despertar a los niños, los sentaba, les daba una sacudida: ‘ya vino mamá, vámonos’. Estaba saliendo humo, el techo de la otra sala estaba cayendo, el comedor ardiendo. Juntos le sacamos la vuelta a lo que ardía; me regresé para sacar más y me desmayé. Desperté después afuera”.
En su pensamiento estaba Alejandra Guadalupe, su niña, pero en vez de correr a buscarla sacó a los niños que estaban a su cargo. “Pensé que (las otras maestras) me la iban a sacar como yo, que estaba sacando a los niños, pero no sé qué pasó que la dejaron. Por el grado de las quemaduras, alguien la sacó al final”, dice Olga en la recepción del Shriners. Ella también lisiada, con la malla sobre las manos quemadas y con unas manchas en la cara que comienzan a desvanecerse.
Alejandra Guadalupe fue la primera niña de Hermosillo que pisó California. Heraclio, su papá, ni siquiera valoró la idea de ingresarla a un hospital mexicano, porque su hija tiene nacionalidad estadunidense.
“Dentro de la gravedad, ella está bien, no tiene los pulmones mal; lo que tiene son las quemaduras. Hay que esperar a que salga de terapia intensiva y ver cómo evoluciona, pero ya estoy agradecida con que me la prestó Dios más tiempo”, dice la mamá serena.
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En el informe que el jueves pasado presentó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos adjudica la tragedia a los dueños de la guardería, al gobierno de Sonora, al ayuntamiento de Hermosillo y a los funcionarios del IMSS que cometieron una carambola de irregularidades. Todos están escondidos y sólo una funcionaria menor en la cárcel.
Mes y medio después de la tragedia, un reporte del IMSS informaba que 16 niños y niñas que no habían sido hospitalizados porque el día del incendio no presentaron daños visibles ya sufrían complicaciones respiratorias. Dos tuvieron que ser llevados a la Ciudad de México.
Hasta el 22 de julio, 16 niños continuaban hospitalizados: dos en el IMSS de Guadalajara, tres en Sonora y 11 repartidos en los hospitales Shriners. A este reporte habría que restarle dos: Alejandro Martínez, que en Sacramento fue dado de alta, y Juan Carlos, el pequeño valiente que falleció después de aferrarse casi dos meses a la vida. Pero el pozo estaba tan hondo; él tan chiquito.

Raúl Castro

Raúl Castro anunció ante el parlamento cubano la organización de un amplio proceso de consulta, previo al VI Congreso del Partido Comunista, para recoger las opiniones e inquietudes de los ciudadanos sobre los asuntos que debatirá la organización.
Entre los temas a consultar, se refirió a la "definición de la sociedad socialista que queremos y podemos construir en las condiciones actuales y futuras de Cuba, el modelo económico que regirá la vida de la nación en beneficio de nuestros compatriotas y la irreversibilidad del régimen sociopolítico del país, única garantía para su verdadera independencia".
La decisión de someter a la sociedad estos asuntos, en particular el del "modelo económico" constituye un hito del que existen algunos precedentes, pero tal vez no de tanto calado y trascendencia.
Al mismo tiempo, Castro anunció la convocatoria extraordinaria, "en un plazo relativamente breve" y por primera vez en la historia del Partido Comunista Cubano, de una Conferencia Nacional de la organización que tendrá por objeto la renovación de sus órganos directivos.
La reunión se antepone al VI Congreso del PCC, que el comité central acordó esta semana aplazar sin fecha pese a que, según marcan los plazos en los estatutos del partido, está pendiente desde hace siete años (cinco después del último congreso, celebrado en 1997). El motivo es, según dijo, que "el actual Comité Central está integrado por magníficos compañeros, pero muchos de ellos no ocupan las responsabilidades que ostentaban en el momento de su elección hace 12 años por un período que debió ser de cinco".
Raúl Castro es presidente del Gobierno y segundo secretario del partido, ya que Fidel retiene por ahora el cargo de primer secretario.
Raúl reiteró su oferta de diálogo con Estados Unidos, pero insistió en que de ningún modo él, ni el resto de dirigentes, renunciarán al socialismo: "No fui elegido para restaurar el capitalismo en Cuba", espetó en respuesta a distintas intervenciones de la secretaria de Estado Hillary Clinton y de dirigentes de la UE, que instaban al Gobierno cubano a modificar el sistema.
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Raúl Castro anuncia nuevos recortes sociales en Cuba
Disminuirá la cifras de alumnos internos en todos los niveles de enseñanza y se trabaja para "compatibilizar" las plazas de los centros docentes con las necesidades del desarrollo en cada territorio
La Vanguardia, 02/08/2009 Actualizada a las 03:29h
La Habana. (EFE).- El presidente cubano, Raúl Castro, anunció hoy un nuevo recorte de gastos sociales para atajar la crisis económica de la isla, en un discurso ante el Parlamento en el que volvió a pedir racionalidad y "soluciones ajustadas a la realidad".
Al repasar ante la Asamblea Nacional el sombrío panorama económico del país, recordó que en abril pasado Cuba rebajó su expectativa de crecimiento del 6 por ciento al 2,5 por ciento, pero en el primer semestre el incremento fue del 0,8 por ciento, lo que obligó a reducir la tasa anual al 1,7 por ciento.
El general cubano dijo que han decrecido "significativamente" las exportaciones de importantes renglones como el níquel, mientras que el turismo "enfrenta la paradoja" de que se incrementa el número de visitantes pero disminuyen los ingresos. Además, señaló que la crisis obligó a "renegociar" deudas, pagos y otros compromisos con entidades extranjeras, a las que ratificó la seguridad de que Cuba cumplirá con los acuerdos previstos. "En las condiciones de nuestro socialismo imperfecto, a causa de insuficiencias propias, mucha veces dos más dos da como resultado tres", afirmó, tras reiterar que la isla necesita ajustar los gastos con sus ingresos. "Los gastos en la esfera social deben estar en consonancia con las posibilidades reales y ello impone suprimir aquellos de que se es posible prescindir. Puede tratarse de actividades beneficiosas y hasta loables, pero simplemente no están al alcance de la economía", afirmó. En ese sentido, señaló que en el sector educativo se disminuirá la cifras de alumnos internos en todos los niveles de enseñanza y se trabaja para "compatibilizar" las plazas de los centros docentes con las necesidades del desarrollo socioeconómico en cada territorio. "Con similar sentido de racionalidad, se adoptarán otras decisiones en educación, la salud pública y el resto del sector presupuestado, dirigidas a generar gastos que sencillamente resultan insostenibles, que han ido creciendo de año en año y que, además, son pocos eficaces, o peor aún hacen que algunos no sientan la necesidad de trabajar", dijo "A veces da la sensación de que nos estamos comiendo el socialismo antes de construirlo y aspiramos a gastar como si estuviéramos en el comunismo", agregó. Castro también anunció que el Gobierno trabaja en los planes económicos para el 2010 con las premisas de planificar una balanza de pago sin déficit y "asegurar" y "dar prioridad absoluta al crecimiento de las producciones y servicios que aportan ingresos en divisas".

Obama en HBO

REPORTAJE: televisión
Obama confidencial
Un documental de la HBO retrata la intimidad de tres años en la vida del presidente
TONI GARCÍA - Pasadena -
El País, 01/08/2009
El 27 de julio de 2004 la productora y cámara de televisión Amy Rice estaba en su apartamento de Nueva York viendo la retransmisión en directo de la Convención Nacional Demócrata. Un joven senador llamado Barack Obama tomó el estrado y pronunció uno de los discursos más alabados de los últimos años. Su entrada al mundo de la alta política y (por esta vez no es un cliché) de la historia.
Los siguientes 18 meses se esfumaron en proponer insistentemente a Obama rodar un documental sobre su figura. Ante la falta de respuesta del equipo del senador, la joven productora decidió contactar al veterano Stuart Blumberg y a su socio, el actor Edward Norton. Ellos contaban con las necesarias conexiones en las esferas de Washington. "Finalmente, nos dieron autorización en mayo de 2006, sin saber muy bien qué hacíamos allí", comentaba Rice ayer a EL PAÍS en una suite del Langham Hotel de Pasadena, cerca de Los Ángeles. Allí se presentaba a un grupo selecto de prensa internacional el resultado de casi cinco años de trabajo: By the people: the election of Barack Obama.
El documental es una de las joyas de la programación de la nueva temporada de la HBO, seguramente la cadena de televisión más influyente de la década (de su factoría han salido éxitos como Los Soprano o The Wire).
Recorre en dos horas y con sorprendente nitidez los 19 meses en los que Barack Obama pasó de ser un desconocido a ocupar el Despacho Oval de la Casa Blanca. "Me inspiraba, me parecía el Martin Luther King de nuestra generación pero pensaba que pasarían años antes de verle involucrado en una campaña por la presidencia. Después pensé que sería imposible que ganara, pero al tiempo que más y más personas se iban sumando a su candidatura y los Clinton parecían más y más desesperados empecé a comprender que aquel hombre podía ganar", explica Rice. La realizadora perdió a su hermano en los atentados del 11 de septiembre en las Torres Gemelas. Un hecho que funcionó como "un motor personal muy importante para empezar este proyecto".
El documental, que muestra a un Obama sonriente, relajado, se diría que sorprendentemente tranquilo, contiene momentos totalmente cómicos (las llamadas de uno de los voluntarios de la campaña, de 11 años, a diversos votantes o la preparación de los debates con el candidato John McCain) y otros de corte dramático, más, digamos, a la altura de la historia.
Son las entretelas del milagro Obama. Un acceso a todas las áreas del universo del presidente. Se le ve, por ejemplo, romper a llorar después de conocer la noticia de la muerte de su abuela, un día antes de la celebración de las elecciones. Rice se toma también su tiempo para mostrar la parte más aburrida de un político (los bostezos del candidato y sus quejas -entre carcajadas- de que pasa demasiado tiempo estrechando manos). Y, a medida que el acceso al candidato se restringe aprovecha para virar hacia otros personajes clave del entorno del actual presidente de los Estados Unidos, como David Axelrod, considerado el estratega del movimiento que llevó a Obama a la Casa Blanca, o David Plouffe, el jefe de campaña. "Créeme, no queríamos hacer un documental en el que solo y exclusivamente apareciera Obama, era mucho más interesante mostrar lo que sucedía a su alrededor. Además, trabajar sobre el terreno te ayuda a procesar las cosas de forma distinta. Cuando le escuchabas pronunciar el mismo discurso 10 veces seguidas en una semana dejabas de verle como una celebridad y empezabas a verle como un político. Esa fue la parte más fascinante de la campaña, ver la transformación de Obama a lo largo de esos dos años".
By the people es el concentrado de casi dos años de trabajo en los que se grabaron "casi 600 horas de metraje". "Pondremos un montón de extras en el DVD pero este es nuestro montaje definitivo", afirmaba Alicia Sams, co-directora del proyecto, para quien ha sido "sumamente difícil" concluir el proceso de edición. "Sabíamos que el equilibrio era algo fundamental y no queríamos hacer algo ñoño simplemente porque teníamos acceso, así que a lo largo del metraje saltamos a otros sujetos que -creíamos- nos daban la perspectiva correcta de lo que fue aquella campaña y lo extraordinario de su planificación. Obviamente este es un documental amistoso, porque le admiramos, pero eso no significa que no quisiéramos contar la historia a nuestra manera".
Durante la presentación en Los Ángeles el propio Edward Norton atajó las preguntas de la prensa sobre la vigencia del documental ahora que los índices de popularidad de Obama no están tan boyantes como entonces. "La historia es historia. La campaña de Obama para convertirse en presidente es algo que va a permanecer ahí independientemente de cuál sea el momento político del presidente. No me importan los altos y bajos de su presidencia. Cuando se estrene
[en noviembre en los Estados Unidos; habrá que esperar más en las pantallas españolas] muchas cosas pueden haber cambiado pero la validez de la historia no habrá cambiado en absoluto: quedará ahí para siempre".
También los presidentes de HBO defendieron el proyecto ante las acusaciones de la cadena de ser demasiado "azul" (tradicionalmente, el color de los demócratas). "No hemos comprado este documental porque sea azul o rojo [republicano], lo hemos adquirido porque es un gran documental", afirmaba Michael Lombardo, co presidente de la cadena. "La única pega que ha puesto el presidente Obama, que vio la cinta hace unas semanas, es que él sale demasiado. Nos dijo que le hubiera gustado salir menos", contó Rice entre risas. La cineasta salvó pronto su "único miedo": "Descubrir que no era de verdad, que me había equivocado, pero afortunadamente no me equivocaba: Obama es un hombre excepcional".
Como la vida misma
HBO sigue apostando por los documentales (la cadena cuenta con una división especializada) y de entre los presentados este año destaca Fixer: The taking of Ajmal Naqshbandi, que cuenta la historia del mediador afgano (fixer, en inglés) Ajmal Naqshbandi, que fue secuestrado en 2007 junto a un periodista italiano. Finalmente lo asesinaron los talibanes. Naqshbandi fue liberado inicialmente después de las negociaciones de los gobiernos italiano y agfano con los guerrilleros, pero en la confusión de la liberación fue retenido de nuevo y utilizado como moneda de cambio para un futuro intercambio de prisioneros al que las autoridades se negaron y que acabó costándole la vida.
El documental, dirigido por Ian Olds, contiene imágenes durísimas y persigue desenmascarar la violencia de las diferentes facciones talibanes en Afganistán y la indefensión de los trabajadores locales que emplea la prensa internacional que cubre el conflicto.
La nueva parrilla de no ficción de la cadena también incluye proyectos como The nine lives of Marion Barry, sobre un político considerado una especie de ave fénix, que ha conseguido salir indemne de innumerables escándalos. Boy interrupted relata la historia de un chico de 15 años con un trastorno bipolar y los esfuerzos de su familia por mantenerle a salvo, y Youth knows no pain, que sigue durante dos años a Mitch McCabe, la hija de un cirujano plástico obsesionada con no envejecer y sus visitas a reputados especialistas estadounidenses en busca del remedio infalible.
Sheila Nevins, presidenta de la división de HBO dedicada a los documentales, explicó a EL PAÍS que los temas tratados este año -"y especialmente el documental sobre Ajmal Naqshbandi"- son "terribles". "Y algunas veces es difícil no apartar la vista pero no podemos dejar de hablar de ello porque no nos guste: estos documentales son importantes para cambiar nuestra mirada al mundo. Finalmente, así es la vida, este es el planeta en que vivimos y debemos acostumbrarnos a ello en lugar de mirar hacia otro lado"
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Johmmy Depp

Johnny Depp/ Entrevista
"Siempre me pone el que va a contracorriente"
ROCIO AYUSO
El País Semanal, 02/08/2009;
Iba para rockero, pero el cine se puso en su camino. Nadie le habló de su cara oscura: la fama. Jugando a sortearla ha conseguido ser el rebelde más taquillero de Hollywood. Ahora, el 'pirata' se pasa a gánster.
El dinero no consigue la felicidad, pero te permite comprar un gran barco con el que echar velas y surcar rumbo a ella". Johnny Depp, la estrella más buscada en Hollywood, su rebelde más taquillero, el galán que nunca ejerce de tal, el más estrambótico de sus actores, dijo esta frase pocas semanas antes de nuestro encuentro en Chicago. Fue en otra entrevista y llevado por otros aires, esos con los que surca los mares del Caribe, pero ahora de por libre, sin necesidad de un rodaje. Las aventuras de Jack Sparrow en Piratas del Caribe le dieron a Depp lo que nunca quiso: la fama con mayúsculas. Pero también le dieron un gran botín con el que se compró su propia isla en el Caribe, Little Hall's Pond Cay, 18 hectáreas en las Bahamas que ha rebautizado con nombres que significan más en su vida y donde se escapa cada vez que puede para huir precisamente de la fama que le ha permitido este dispendio. "Aquí puedes ver todavía la marca que me quedó de estar al sol con un colgante", se ríe Depp con esa cadencia tan suya al hablar, melosa, pero clara, mientras me enseña la leve quemadura que se le ha quedado en el pecho por pasar demasiado tiempo bajo el sol con el medallón que lleva al cuello, un objeto que parece salido de alguna película de Hellboy.
Eso es lo único que llego a catar del último paseo de Depp por su paraíso terrenal, porque lo que me toca vivir con él es su infierno. O algo así. Porque la fama hay que pagarla y Depp llega al estreno de su último largometraje, Public enemies (en España, a partir del día 14), tras concluir el rodaje de The Rum Diaries en Puerto Rico, volar a Los Ángeles para encontrarse con su familia, la cantante Vanessa Paradis y sus hijos, Lily Rose y Jack, y acompañarlos a Francia, desde donde hoy regresa a Chicago para esta premiere. Todo eso en menos de una semana. Si el jet-lag le atenaza, no da muestras de ello, y Depp se para con cada periodista, con cada aficionado, posa para cada foto y bromea con cada cartel que le declara amor eterno desde el otro lado de la alfombra roja que le conduce a su nuevo estreno.
Una imagen que contrasta con esa suya de hace poco más de una década, cuando luchaba contra la fama, hablaba entre gruñidos, con la mano siempre en la boca, y era más conocido por destrozar habitaciones de hoteles que por decorar barcos como el Vajoliroja (Vanessa, Jonnhy, Lily Rose y Jack), centro de sus escapadas caribeñas. Es la misma persona, el mismo pedazo de actor, y sin embargo, ¡cómo han cambiado tanto él como su mundo alrededor!
¡Entonces no estoy loco!", exclama. "Situaciones como la de anoche son de locos. Uno nunca se acostumbra a cosas así".
Sin embargo, tomó el toro por los cuernos y fue todo un caballero con sus 'fans'.
No quiero que me malinterpreten, y aprecio todas sus muestras de cariño desde lo más profundo, pero uno es humano y sólo puede aceptar todo esto hasta cierto punto. ¡Por eso no salgo de casa! (risas). Es todo tan extraño, que no puedo ni imaginarme cómo será a los niveles de Brad y Angelina. O lo que habrá tenido que pasar Michael Jackson. No sé cómo pueden. Supongo que es vivir o morir. Pero incluso a mi nivel, desde mi propia perspectiva, es una mordida muy grande la que se lleva la fama.
La familia, ¿lo lleva mejor? ¿O todos estos kilómetros que hace son para protegerlos? [sonríe]. Mis chavales son infinitamente más listos que yo y le han pillado el tranquillo mucho antes. No es que les exponga a todo esto, pero cuando me acerco al colegio y les veo con sus amigos, en su ambiente, son los que más me han enseñado a estar en público. No sé si yo les he enseñado algo. Si me das a elegir entre una silla en un cuarto oscuro o cruzar 10 metros bajo las miradas de todos, me quedo con lo primero. Y si crees que es una enfermedad, que soy un caso patológico, adelante. La definición de lo que es normal desapareció hace tiempo. Al menos en mi mundo.
¿Lamenta esa pérdida de normalidad? No. Tampoco es un momento para lamentarse. Para mí, la fama es esa pelota que alguien puso en mis manos hace 20 años y me dijo que echara a correr. Lo que no me dijo es esa otra parte de la ecuación que lo acompañaba. La pérdida del anonimato. Una putada en ocasiones, sí. No poder ir a Disneylandia con mis chavales, por ejemplo. Tener que buscar cámaras ocultas en los cuartos de baño y esas cosas, en los tiempos tan voyeuristas que corren en los que siempre hay una cámara, un teléfono móvil, alguien que te está apuntando. Quema un poco. Pero mi vida no está nada mal [risas]. Es sólo que en algunos momentos necesitas un respiro. De las películas, de la fama, de las fotografías. Y ése es el momento en el que me voy a mi isla y no hago nada. Literal. Me siento y dejo que me caiga el hilillo de baba. Paso el tiempo con mis hijos, recogiendo conchas en la playa, sin juguetes, sin teléfonos, sin agentes. Nada. El horizonte, mi familia y yo. Eso me añade dos minutos de vida, ¿no crees?
En el otro horizonte, el laboral, Depp no para. Le queda poco tiempo para desconectar en su isla. Su filmografía, a los 46 años, ronda ya el medio centenar de películas, y lo que parecía una carrera independiente, efímera y singular de alguien que llegó a Hollywood con aspiraciones musicales ha acabado siendo la de una de las estrellas más rentables del momento. Y todo ello sin recurrir a los papeles de superhéroes, el camino que han seguido muchos de sus compañeros de generación. Como asegura Depp con sonrisa sarcástica, a él "no le van las mallas". Debe de ser la única indumentaria que no ha probado en su carrera, porque el resto no puede ser más variada, con esas tijeras por manos de Eduardo Manostijeras, los jerséis de angora de Ed, la puntiaguda nariz de Sleepy Hollow, o su próximo trabajo como el Sombrerero Loco en la Alicia de Tim Burton, entre los más pintorescos. Por no citar su ya emblemático Jack Sparrow.
Cualquiera que sea la película, Depp comienza siempre con el personaje haciendo sus propios bocetos, si se trata de una total invención, o descubriendo todo lo posible de su papel, si se trata de alguien de carne y hueso. Como, por ejemplo, probarse los pantalones en los que murió John Dillinger para su trabajo en Public enemies, película de Michael Mann que reconstruye el último año de vida del enemigo público número uno.
Claro que me los probé" afirma. "Es que, si te dan una oportunidad así, ¿tú no lo harías? Es tu deber. Lo malo es que me los probé después de haber hecho la película. Pero me valían".
Si los pantalones no llegaron a tiempo, ¿cómo reconstruyó el papel de Dillinger? Su figura me fascinó desde niño. No sé por qué. La misma fascinación que sentía por Charlie Chaplin o Buster Keaton. Quizá tenía que ver con mi familia, con mi abuelo, por quien sentía mucho apego, una especie de Robert Mitchum en Thunder Road que pasaba alcohol de contrabando en los condados en los que imperaba la ley seca. Y mi padrastro, otro tipo duro que pasó algún tiempo, sus años educativos como decía, en la prisión de Statesville, la misma en la que sirvió Dillinger. Quizá por eso me fascinaba esa figura de Dillinger.
A usted y a muchos, a juzgar por las numerosas adaptaciones de alguien que en una docena de atracos se llevó por delante alrededor de 300.000 dólares de la época (unos 4,8 millones de dólares de ahora). A mí ya sabes que siempre me pone el que va a contracorriente, el que lleva las de perder [risas]. Es mi especialidad. Y entre el público influye ese deseo que hay en todos nosotros de conseguir lo que queremos sin sufrir las consecuencias, ¿no crees? John Dillinger fue un héroe existencialista. Alguien que luchó contra el sistema e hizo lo que pudo con la mierda de la que había partido. Mi visión de Dillinger es más la de un Robin Hood de esa época. Alguien idolatrado en su momento que además supo cómo cultivar su imagen.
¿Quién fue su inspiración en este caso? Esta vez sería más un punk como Joe Strummer. Quizá. Aunque la canción que escuché durante todo el rodaje fue Nightmare, de Arti Shaw. Un tema que apliqué prácticamente a cada una de las escenas.
El rodaje, además, tuvo lugar en tierra conocida. Todo el proceso fue tan natural y a la vez tan extraño. Rodar la muerte de Dillinger dejando caer mi cabeza exactamente en el mismo lugar en el que Dillinger cayó muerto. Como actor eso no hace más que mejorar tu interpretación. Y éramos prácticamente vecinos. La granja en la que nació, en Mooresville, no está ni a tres horas de Owensboro (lugar de nacimiento de Depp en Kentucky). Sólo puedo agradecerle a Michael Mann este gran regalo que puso en mis manos. Su preocupación por el detalle nos dio los mejores lugares para rodar, donde tuvieron lugar los hechos.
Sin embargo, se ha hablado de un Depp impaciente con las manías de Mann. ¿Son muy diferentes comparadas con las de Tim Burton? Soy de los que creen que como actor siempre debes dar la mejor de tus interpretaciones, primero por ti y por tu familia. Una responsabilidad aún mayor con tu audiencia, para no aburrirla. Pero también tienes una gran responsabilidad con tu director. Y cuando trabajas por primera vez con alguien hay un periodo de ajuste. Tim, a estas alturas, más que un director, más que un realizador, más que mi hermano, es mi mejor amigo. Nos une un lazo muy fuerte, una confianza innata. Por extraño que parezca, en términos cinematográficos, no hay nada que no esté dispuesto a hacer por él.
¿Incluso si le pide que vea sus propias películas? [risas]. Sé que suena raro, pero no soy capaz de verme. He aprendido a participar en todo el proceso de promoción de la cinta, me divierten las matemáticas que hay en la producción de un filme y disfruto enormemente cuando estoy construyendo el personaje. Pero no puedo verme en la pantalla. Prefiero quedarme con el proceso artístico que con el resultado palpable y económico que es producto de ese esfuerzo.
Otro día. Otra premiere. Esta vez en Los Ángeles. La misma alfombra roja, la misma adoración, los mismo flashes y el mismo Depp ataviado con ese estilo tan suyo, jugando a ser el chico malo, aunque el chaleco roído sea de Armani, y la camisa de bucanero, de Prada. Las ganas de divertirse con su atuendo no han cambiado con su estatus, y tampoco lo ha hecho su entorno. Para alguien capaz de recaudar 140 millones de dólares en un fin de semana de estreno como hizo con el tercer Piratas del Caribe, Depp llega a sus entrevistas prácticamente solo para los estándares de Hollywood: un par de representantes del estudio, su publicista, Robin Baum, y Keenan Wyatt, ese que hace las veces de amigo y guardaespaldas. Su gesto sigue siendo sonriente y tímido, aunque lleve el mundo por montera. Una confianza que desde hace 10 años Depp atribuye al nacimiento de su primogénita, Lily Rose, de Jack, y a la compañía de la madre de sus chavales, la actriz y cantante francesa Vanessa Paradis. Con todo lo rebelde que Depp ha sido a lo largo de su carrera, en cuestión de parejas, ya fuera en los tiempos del Winona para siempre que tatuó en sus carnes en honor a Winona Ryder o en esos otros años locos junto a Kate Moss, el actor siempre ha destacado en un Hollywood promiscuo como el más monógamo de sus galanes.
Tengo que darle todo el mérito a Vanessa y a mis hijos por aguantarme. Por soportarme cada vez que me voy a un rodaje. Porque cuando uno trabaja se imbuye en lo que hace. Y en mi caso son meses de largas jornadas en la mayoría de los casos fuera de casa los que tienen que soportar".
¿Acostumbra a llevar a sus personajes a casa? Quizá algunos como el Capitán Jack o Eduardo (Manostijeras) dieron más lata. Pero no es lo normal.
¿Qué piensan sus hijos de su trabajo?
No preguntan mucho. Están acostumbrados a esta mecánica. Mi hija, Lily Rose, acaba de cumplir 10, y según ella ya puede ver mis películas, aunque yo tengo claro que hay cosas como The Libertine que no le dejaré ver hasta quetenga 60 [risas]. No lo tengo muy claro con Public enemies. Vio Eduardo Manostijeras con Jack y acabaron llorando, así que no tengo muy claro que puedan ver más por el momento. Iban a alucinar.
¿Qué es lo que ha hecho de Vanessa la mujer de su vida? Recuerdo que hace 11 años estaba en un hotel mientras rodaba en Francia La novena puerta con Polanski. Sólo vi una espalda, un cuello. Se dio la vuelta y no necesité más. Era Vanessa. Y 11 años y dos niños más tarde, ya ves. No tengo más que explicar.
Vanessa, los niños y media docena de casas alrededor del mundo, entre ellas su isla y su mansión en Francia. ¿Cómo se organizan la vida? Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en Los Ángeles, porque es donde los niños van al colegio. Pero Francia me ha dado el lujo de poder disfrutar de las cosas sencillas porque allí vivimos en la campiña. Nuestra vida es mucho más simple. Además, a uno le viene bien mantener cierta distancia de su propio país. Te da una nueva apreciación.
¿Y la isla?
Como todo en mi vida, las cosas vinieron dadas. Tras Piratas del Caribe, mi carrera dio un gran giro y las cosas fueron un poco más... ¿extrañas? El mundo se hizo más grande y fue como una explosión de lo más rara. Así que una vez que acabé el rodaje de La ventana secreta me fui de vacaciones con mis chavales y mi chica, y alguien me dijo eso de "Echa un vistazo ahí abajo, que están vendiendo una isla. Yera cierto. Así que fui a verla y fue todo lo que necesité. Lo siguiente fue llamar a mi manager y ya está. Ya sé que parece un lujo, pero fue el momento perfecto y para mí no es ningún exceso. Al contrario, es el único sitio donde puedo llevar una vida tranquila.
El giro que menciona Depp no parece tener freno. Su nombre mueve montañas. La esperanza de una nueva entrega de Piratas... está salpicada por una incesante cartera de trabajos insólitos que caen en sus manos. Otros los busca, como el último rodaje en el que acaba de participar, The Rum Diaries, filme en el que también trabaja como productor desde su compañía Infinitum Nihil. Han sido más de 10 años, casi 20, desde que habló de esta adaptación con Hunter S. Thompson, desde que le dio su palabra de amigo, pero The Rum Diaries ya es una realidad. Depp también acudió al rescate de otro amigo, Terry Gilliam, cuando la inesperada muerte de Heath Ledger le dejó a mitad de rodaje sin protagonista en The imaginarium of Doctor Parnassus. Junto con Jude Law y Colin Farrell, Depp completó la obra póstuma de Ledger. Y si de amistad se trata, nada como la que le une a Tim Burton completando ahora su séptimo trabajo juntos en Alicia.
El último que me viene a la mente es Robert Pattinson, pero su nombre, su carrera, siempre está en los labios de esas nuevas generaciones que quieren emularle. Eso era como cuando empezaba y me decían que era el nuevo James Dean y yo sólo podía pensar que Dean estaba muerto desde 1955 [risas]. Son etiquetas. En mi mente sólo puedo pensar que he sido muy afortunado. Las cosas han llegado cuando tenían que llegar. Nunca esculpí un plan maestro. He hecho lo que he hecho, y punto. Y he tenido la suerte de contar con gente que me ha apoyado siempre. Como Tim Burton. Por ejemplo, cuando Paramount no quería saber nada de mí para Sleepy hollow. Tim luchó por mí y eso supuso un gran giro en..., odio utilizar la palabra carrera, así que diré en mi vida. Lo que tengo es suerte de llevar tanto tiempo en escena. Y sí, las cosas han cambiado esta última década, pero yo me siento el mismo. El mayor cambio es la maravilla de haber visto crecer a mis hijos. Ellos son mi inspiración.
¿Piensa cómo habría sido su vida de haberse dedicado a la música en lugar de al cine? ¿Que si echo de menos mis días de rock and roll? Supongo que sí porque ése era mi plan. La guitarra fue mi primer amor. Desde los 15 años para mí no hubo más que guitarra y música. Pero quizá si siguiera en el mundo del rock habría perdido ese cariño. Quizá me habría aburrido del tema, aunque se me hace difícil creerlo.
¿Su próximo rodaje será 'El llanero solitario'? Estamos trabajando en ello, a la espera del guión, pero ya tengo varias ideas para Tonto. Será divertido. No me faltan ganas porque siempre he creído que uno de los mejores retratos en cine de un indio es el Chief (Will Sampson) en Alguien voló sobre el nido del cuco.
¿Y los comentarios de Gilliam de retomar el proyecto de Don Quijote?
No me ha dicho nada personalmente, y mejor así porque tal vez hay forma de volverle a dar vida a esa película, pero para mí ese proyecto ya tuvo su propósito y fue hacer Lost in La Mancha.
A estas alturas, ¿cuál es el criterio que le hace seguir actuando en lugar de retirarse a su isla? ¿Qué legado quiere dejar? No soy más que un actor, así que me es duro pensar en términos de legado. Mi único deseo es hacer algo de lo que mis hijos se sientan orgullosos. Y que siga entreteniendo a la audiencia. He tenido suerte hasta ahora, pero es una gran responsabilidad. Porque cuando hagas esto por dinero, eso se notaría y es el momento de echarte a criar malvas. Y mentalmente todavía no estoy preparado para eso.
De joven rebelde a un cautivador profesional
John Cristopher Depp
(Owensboro, Kentucky, 1963) pasó su infancia en Florida. El matrimonio de sus padres, un ingeniero y una camarera, se deshizo cuando era un adolescente. Con 17 años decidió marcharse de casa y vivir en Los Ángeles. La música rock marcaba entonces sus aspiraciones. Pero eso no le daba de comer y trabajó un tiempo como obrero.
Contactos. Su primera esposa, una maquilladora llamada Lori, le presentó a Nicolas Cage. Entablaron una buena amistad. El actor le convenció para que acudiera a un casting, y Depp se hizo con un pequeño papel en Pesadilla en Elm Street (1984). En Eduardo Manostijeras (1990) demostraría su capacidad para mimetizarse con personajes excéntricos.
Poco premiado. Depp no ha logrado todavía ningún Oscar. De sus múltiples nominaciones ha ganado un Globo de Oro. También ha tocado la guitarra con Oasis y regentó un club nocturno.

Menonitas

Menonitas. Desconectados del mundo/Reportaje
JORDI BUSQUÉ
El Pa´si Semanal, 2/08/2009;
Sin televisión, ni teléfono, ni Internet. Los menonitas luchan por mantener viva una burbuja de austeridad y religión. Éste es un viaje al corazón de sus colonias en Bolivia, donde recientemente se han visto salpicados por el escándalo.
A unos 15 kilómetros de la pequeña ciudad de Charagua, en el sureste de Bolivia, una estrecha carretera de tierra llena de baches conduce a un mundo que vive en el pasado. Se parece al de los conocidos amish, con quienes comparten raíces pero mantienen diferencias (como las relativas al uso de la tecnología, respecto al cual los amish suelen ser más restrictivos). Este universo aislado se llama colonia Pinondi. Tiene casi 3.000 habitantes. Es uno de los 50 asentamientos menonitas del país.
Una cuadrícula de caminos, también sin asfaltar, sirve para desplazarse dentro de ese mundo. Pero no en automóvil, sino en unas pequeñas carrozas tiradas por caballos llamadas buggies. Cada pocos metros aparece una casa. Todas tienen paredes de ladrillo y tejado de calamina ondulada. Están habitadas por personas cuyo aspecto físico contrasta fuertemente con el de los bolivianos. Los menonitas son muy altos, tienen rasgos angulosos y -casi todos- pelo rubio y ojos azules. Los hombres se visten con overol o mono de granjero y sombrero de cowboy; las mujeres, con vestidos largos estampados con motivos florales y un gran sombrero blanco. Niños y niñas son copias en miniatura de los adultos. Todos tienen nombres bíblicos.
HACE TRES AÑOS, Jacob Teichroeb dirigía una de las tres mayores queserías de esta colonia. Su padre, el dueño del negocio, estaba planeando instalar una maquinaria nueva para producir mozzarella. El proyecto se vio frustrado. "Los ministros vinieron diciendo que sería malo para la religión", explica Jacob, de 32 años. "Son muy cerrados. Los ministros piensan que todo lo nuevo es malo, y no dejan libertad a la gente. Mi padre tuvo que abandonar sus intenciones. Si no, lo hubieran expulsado. El progreso es un monstruo a ojos de los viejos".
Esta tendencia a evitar el progreso es una de las características de los menonitas. Sin teléfono, ni televisión, ni Internet, se mantienen desconectados del mundo, "fuente de tentaciones". Surgieron en el siglo XVI como grupo cristiano anabaptista de origen germánico. Perseguidos en sus tierras de origen, establecieron colonias en los países que les permitían conservar su forma de vida. Procedentes de asentamientos de Paraguay, México y Canadá, comenzaron a llegar en 1954 a Bolivia, donde se encuentran algunas de las comunidades más aisladas. El medio centenar de colonias del país, de entre 1.000 y 6.000 habitantes cada una, se reparten por los departamentos de Santa Cruz, Beni y Tarija.
Según la Conferencia Mundial Menonita, sus fieles se encuentran en más de 60 países. Los hay completamente integrados en la sociedad moderna, sobre todo en los países del Primer Mundo (en España han surgido ocho iglesias en los últimos 40 años). Los más conservadores se llaman Old Colony. Viven en el continente americano y pueden llegar a ser más tradicionales que algunos amish.
La colonia Pinondi, como todas las de Bolivia, es una de estas comunidades Old Colony. Entre los pilares de su economía están la agricultura, destacando la producción de soja, y la ganadería bovina, especialmente dedicada a la obtención de leche para su producto estrella: el queso. En la quesería de Jacob no se para. "Aquí recibimos la leche de cuatro campos. Unos 6.000 litros diarios. Compro la leche a 1,20 bolivianos y vendo el kilo de queso a 12 bolivianos (1,20 euros). Como necesito 9,3 litros de leche para hacer un kilo de queso y tengo seis empleados... ¡Vivo de las pérdidas! Subsistimos porque formamos una cooperativa con el almacén, que también es de mi padre. Pagamos con productos. Así ocurre en casi todas la colonias".
ESTOS ALMACENES son pequeñas tiendas que ofrecen alimentos, telas y recambios para maquinaria. Lo justo para no tener que ir a la ciudad. "Vendemos el queso a los bolivianos. Ellos entran con camiones para llevárselo a Tarija y a Santa Cruz", prosigue Jacob. "Tienen que venir a la colonia con frecuencia, ya que, al estar hecho con leche fresca, el queso no dura mucho. Nos gustaría montar una pasteurizadora, pero tampoco nos dejan los ministros".
-¿No se cansa de esta falta de libertad?
-¡Claro! He pensando en marcharme a una colonia más permisiva, pero es complicado. Tendría que buscar una casa allí, un trabajo... Además, mis padres y hermanos están aquí. Reconozco que todas estas normas ponen freno a nuestro trabajo. ¿Ha visto los tractores de la colonia? ¡Está prohibido poner neumáticos de goma! Tenemos ruedas de hierro que sólo aplastan la tierra y consumen mucho más gasóleo.
"Lo de las ruedas de hierro en los tractores tiene un motivo", argumenta Jacob Wiebe, obispo menonita de la colonia de Nueva Esperanza (al este de Santa Cruz). "Con la llanta de fierro no se puede correr. Sólo sirve para trabajar. Si ponemos goma los jóvenes correrán. Ya pasa en otras colonias donde está permitido. Además, pueden ir a la ciudad. Y nosotros no queremos poner facilidades para que eso ocurra".
-Podrían ir a la ciudad en el buggy...
-El buggy no alcanza. La ciudad está demasiado lejos y el caballo se cansa.
El obispo constituye aquí la máxima autoridad. Hay uno por cada colonia, con ministros repartidos por los diferentes campos. Su función es cuidar de que los menonitas vayan "por el camino angosto". Sus cargos son vitalicios. Son elegidos tras muchos días de oración, esperando a que el Espíritu Santo ilumine la decisión. Sólo son elegibles los hombres bautizados, casados y con hijos que hayan demostrado cualidades especiales como padres. Aseguran no recibir remuneración alguna. "De eso se encargará el de arriba después", explica el obispo Jacob Wiebe. "Nuestra religión es así. Queremos ser atrasados para no ser orgullosos. Sólo gastamos electricidad de generador para trabajar". A sus cerca de 60 años, la austeridad de Jacob queda patente en su raído overol de granjero.
NO HAN ESCUCHADO hablar de personajes como Michael Jackson, Madonna, Messi o Maradona. Ni siquiera los más jóvenes. "La música también está prohibida", proclama Peter Groening, uno de los ministros de la colonia Nueva Esperanza. "Aturde el espíritu, lo mismo que el alcohol. Es más peligroso en los jóvenes, que sienten curiosidad por todo. A veces hemos tenido problemas con drogas. Eso es mucho más grave".
Muchos menonitas no sólo ven razonables todas estas limitaciones, sino que intentan buscarlas. Un alto porcentaje de los que residen en Bolivia proceden de colonias extranjeras donde las costumbres se han relajado. Que este país tenga el menor índice de desarrollo humano (IDH) de Suramérica y una renta per cápita, según el Fondo Monetario Internacional, de poco más de 1.700 dólares puede representar para algunos más una ventaja que un inconveniente. Es el caso de Isaac Banman y de su esposa, Susana. Hoy viven en Durango, una colonia de unos 3.000 habitantes. "Llegamos de una colonia de Paraguay. Muchos tienen allí camionetas y motos. Algunos se emborrachan. A veces, se matan en accidentes. Nos trasladamos a Bolivia para criar a nuestros hijos porque aquí todavía todo está muy pobre y atrasado. Es mejor así".
Isaac, de 46 años, y Susana, de 41, tienen 12 hijos: ocho chicos y cuatro chicas. No forman una familia especialmente numerosa entre los menonitas, donde existen matrimonios con hasta veinte hijos. Su casa es amplia, pero austera. Hay pocos muebles y son muy sencillos. A la hora de la cena se reúnen todos en torno a una gran mesa levemente iluminada por farolillos de queroseno. Antes de comer se bendice la mesa en silencio, con la cabeza gacha y las manos juntas sobre el regazo. La relación con Dios es siempre íntima. Los niños se irán después a dormir los primeros.
Hacia las seis y media de la mañana los caminos se llenan de niños rumbo a la escuela. En Swift Current, colonia de 2.500 habitantes situada a unos 45 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, los alumnos esperan al profesor jugando en el patio. Las risas se escuchan desde mucha distancia ante el silencio que preside el paisaje. El profesor Frans Peters, de 42 años, llega en su buggy. Abre las puertas para que entren los alumnos. Ellos, por una puerta, y ellas, por otra. Todos en pie, entonan una serie de cantos religiosos en lengua plattdüütch, un dialecto antiguo del alemán medieval por el que se comunican los menonitas.
Normalmente, sólo los hombres son capaces de hablar en español. Lo aprenden al hacer negocios con los bolivianos. Frans explica lo que dicen los niños de su clase esta mañana. Uno ha preguntado: "¿Cómo es la cosa cuando un hombre tiene dos mujeres?". Todos contestan: "Esto está mal porque Dios quiere que cada hombre tenga una sola mujer". Frans asegura que cuando sean mayores, estos niños no irán a la universidad. Su aprendizaje se centrará en el estudio de la Biblia y aritmética básica. "Los menonitas estudiamos lo justito para hacer la vida en la granja. Si los jóvenes saben mucho, igual quieren marcharse". En estas sociedades patriarcales, los varones están destinados a ocupar todos los cargos dirigentes. Prácticamente todas las mujeres se dedican a tareas de la casa y a cuidar de su numerosa prole.
SIEMPRE PREOCUPADOS por mantenerse separados del mundo, los menonitas se enfrentan ahora a una amenaza que por primera vez viene de dentro. La policía boliviana detuvo el pasado mes de junio a ocho miembros de Manitoba, colonia de algo más de 2.000 habitantes situada a unos 150 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, por haber violado presuntamente a 100 mujeres de su propia comunidad. Según el rotativo cruceño El Deber, el fiscal del caso aseguró que "los acusados aprovechaban la oscuridad de la noche para aproximarse a las viviendas de los comunitarios y echar un spray narcotizante por las ventanas y puertas, durmiendo así a los ocupantes. Posteriormente, violaban a las mujeres en estado de inconsciencia". Las mujeres violadas declararon al fiscal que, cuando amanecían sin ropa interior, pensaban que habían sido violadas por el demonio. Al poco tiempo de conocerse estos hechos se descubrió otro caso similar en la colonia Riva Palacios, donde varias familias acusan a un vecino de haber abusado sexualmente de 24 mujeres.
Al margen de escándalos, los menonitas de Bolivia luchan por mantener sus rutinas. Los sueños y esperanzas suelen centrarse en cosas muy sencillas. En el deseo de que todo siga igual, que las cosechas sean buenas y que puedan conservar su aislamiento. Los feligreses siguen la misa del domingo en la iglesia de la colonia Pinondi. Unas gotas tamborilean sobre el techo. Cuando la lluvia aprieta, los hombres salen corriendo a cubrir con plástico los asientos de los buggies aparcados junto a la puerta. Hay miradas sonrientes. El ministro sigue con la ceremonia. No llovía casi nada desde cinco meses atrás. Los campos estaban demasiado secos. Todos respiran aliviados: "Este año la cosecha se salvará". Y con ella, ese universo hermético a 15 kilómetros de la pequeña ciudad de Charagua donde todos se esfuerzan por seguir "el camino angosto".