11 abr. 2011

Establece CJF medidas rigurosas para fiscalizar funcionarios

El pleno del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) determinó hoy que puede solicitar directamente a las instituciones financieras información sobre las cuentas de los jueces, magistrados, consejeros y demás servidores públicos del Poder Judicial. Lo anterior se estableció en el Acuerdo General 10/2011 del Pleno del CJF, que aún no ha sido publicado en el Diario Oficial de la Federación, pero fue difundido hoy mediante un comunicado de prensa.

Texto de Ricardo Cayuela Gally

Recomiendo leer el texto de Ricardo Cayuela Gally ensayista y jefe de redacción de la revista Letras Libres, fue publicado en la revista del mes de abril.
Hace un excelente análisi crítico del filme Presunto Culpable. 
Dice que  la tesis del filme es inobjetable: "en México la justicia no funciona. La presunción de inocencia, precepto constitucional, no se cumple. Las cárceles están llenas de inocentes. La policía judicial y el ministerio público son incapaces de llevar a cabo una investigación honesta y documentar un delito. Los acusados no ven a su juez. El estímulo económico para detener y procesar sospechosos invita a la fabricación de culpables. Contradecir al ministerio público tiene un costo mayor para un juez que darle la razón con una sentencia condenatoria."

El proceso penal democrático y el arraigo/ Genaro Góngora Pimentel

Revista Etcétera, 9 de abril, 2011
El proceso penal democrático y el arraigo/ Genaro Góngora Pimentel
El denominado “proceso penal democrático”está basado en el respeto a los derechos humanos y en los intereses tanto de la víctima o del ofendido, como del inculpado y, por supuesto, en los límites punitivos del Estado.
En nuestro país la figura del “arraigo” empezó a tomar una mayor relevancia a partir del 2001, año en que se propone ampliar esta figura en el marco de la Conferencia de Procuradores de Justicia, los servidores públicos al indicar que esta medida era necesaria para garantizar una mejor procuración de justicia, sin considerar las lesiones que podría acarrear su decisión a los derechos humanos. Es clara la serie de violaciones de derechos interrelacionados que se daría con esta medida, violación al derecho de libertad personal, a la presunción de inocencia, al derecho de tránsito, al de trabajo y buen nombre, como consecuencia de esta medida precautoria.

Presunto culpable, una lectura heterodoxa/

Letras Libres ABRIL DE 2011
Presunto culpable, una lectura heterodoxa/Ricardo Cayuela Gally
Para Arcadi Espada
Rojo amanecer logró transportarnos a la masacre de Tlatelolco sin necesidad de mostrar imágenes de la matanza. Como toda buena ficción, se valía de una metáfora para simbolizar el esperpento gubernamental: la vida familiar en un departamento de la unidad habitacional y cómo es literalmente triturada por la violencia. De la Plaza de las Tres Culturas tan solo los gritos, el estruendo de las armas y una bala solitaria que se incrusta en una ventana del departamento de la familia protagonista. La avidez con que se vio esa película, primera vez que se autorizaba una crítica radical al gobierno por esos hechos, influyó en la transición y la alternancia. De esa magnitud es el poder de la imagen cuando toca las fibras sensibles de una sociedad. Por eso se permitía la lectura de La sombra del caudillo, de Martín Luis Guzmán, mientras se censuraba el filme de Julio Bracho.
Presunto culpable está teniendo un impacto equivalente, si no mayor, a la película de Jorge Fons. Con una diferencia importante, que habla a favor de nuestra democracia: Rojo amanecer fue tolerada por las autoridades y Presunto culpable es alentada por ellas. Apoyada por instituciones públicas y privadas de México y

John Le Carré, los bancos y la droga

John Le Carré, los bancos y la droga
Florence Noiville • París
Traducción: Irene Selser
© Le Monde
El jueves pasado se publicó en Londres el último libro del escritor británico experto en temas de espionaje, John Le Carré, autor de novelas de culto como El espía que vino del frío o El jardinero fiel entre una veintena de excelentes títulos. En su última obra, Le Carré aborda un tema del momento: el recurso de los grandes bancos al dinero sucio del narcotráfico para salvarse a sí mismos de la quiebra… 2011-04-10•El 28 de septiembre de 2010, en Berna, Suiza, David John Moore Cornwell, alias John Le Carré, le dio a Le Monde “la que tal vez sea (mi) última entrevista” (publicada en el suplemento M de diciembre de ese año). Con casi 80 años (en octubre), y mientras sale, en Londres, su novela número 22, Our Kind of Traitor (Un tratado a nuestro gusto) –misma que apareció el 7 de abril en Francia–, el escritor británico nunca ha estado tan activo. Pero él ya no tiene tiempo que perder con "la publicidad", dice. Tampoco se cree merecedor de los honores (acaba de pedir que se retire su nombre de la selección del prestigioso Man Booker Prize). No, él tiene libros que escribir, injusticias que pescar, imposturas que denunciar...

Prisioneros de la seguridad

Prisioneros de la seguridad/BORJA VILASECA
El País Semanal, 10/04/2011
Cuando vivimos influenciados por el modelo de pensamiento actual, la mayoría de seres humanos solemos compartir una misma aspiración: tener el control absoluto sobre nuestra existencia. En general, queremos que las cosas sean como deseamos y esperamos. Y al pretender que la realidad se adapte constantemente a nuestras necesidades y expectativas, solemos inquietarnos y frustrarnos cada vez que surgen imprevistos, contratiempos y adversidades.
De ahí que nos guste crear y preservar nuestra propia rutina, intentando, en la medida de lo posible, no salirnos del guión preestablecido. Estudiamos una carrera universitaria que nos garantice "salidas profesionales". Trabajamos para una empresa que nos haga un "contrato indefinido". Nos esposamos a una persona a través del "matrimonio". Solicitamos una "hipoteca" al banco para comprar y tener un piso en "propiedad". Y más tarde, un "plan de pensiones" para no tener que preocuparnos cuando llegue el día de nuestra "jubilación". En definitiva, solemos seguir al pie de la letra todo lo que nos dice el sistema que hagamos para llevar una vida normal. Es decir, completamente planificada y, en principio, carente de riesgo y segura.