18 abr. 2010

La libertad de la novela

Libertad de la novela
ANTONIO MUÑOZ MOLINA 04/07/2009
Babelia, 4/ de julio de 2010;
Una novela es la libertad. El acto físico de abrirla es tan simple, tan rotundo, tan cargado de sentidos posibles, como el de abrir una puerta, una puerta de salida y una puerta de entrada. Hasta la tapa del libro parece una puerta que se abre. Salimos de algo y entramos en algo, cruzamos un umbral que se despliega entre nuestras manos, y al principio, como en algunos lugares misteriosos, nos encontramos en la sombra, y sólo gradualmente se acostumbran los ojos a la nueva claridad que irradia del interior del libro. En la casa de veraneo de sus abuelos Proust se encerraba a leer en un retrete con una pequeña ventana desde la que veía el campanario del pueblo. Juan Carlos Onetti leía de niño encerrado en un armario, a la luz de una linterna, acompañado por un gato al que acariciaba tan silenciosamente como pasaba las páginas, y decía que la causa de su mala vista era haber gastado los ojos leyendo en aquel refugio. Muchas tardes de verano yo he leído en un granero lleno de trigo recién cosechado, y en el tacto del papel había residuos del polvo de la trilla.
Empezar a leer se parece mucho a empezar a escribir: es encontrar un hilo y seguirlo, escuchar una voz y dejarse hechizar
Pero no siempre logra uno ese estado de encierro gustoso, de inmersión en aguas muy profundas, ese fervor de libertad en el interior de una novela. Tan necesarias como el libro en sí son las circunstancias: muchas páginas y mucho tiempo por delante, sin distracciones, sin estorbos, con un grado de concentración que según nos dicen cada vez es más difícil, pero sin el cual la experiencia integral de la novela no llega a cumplirse. A lo largo de dos viajes sucesivos en tren y de las ocho horas de un vuelo transatlántico yo he tenido esa oportunidad de lectura perfecta, y también la suerte de haber hallado el libro preciso para satisfacerla, una novela recién publicada que un amigo me trajo de Londres justo cuando preparaba el equipaje, The Winter Vault, de Anne Michaels.
Yo no sabía nada de esta autora. Tan sólo recordaba el título de una novela anterior, Piezas en fuga, que tuve en casa y no leí cuando se publicó hace años en español. Después he sabido que no es partidaria de dar demasiada información sobre su propia vida para que ese conocimiento no interfiera en el encuentro del lector con el libro, que debería ser lo más limpio posible. "De verdad creo que leemos de manera distinta un libro cuando sabemos incluso los detalles más banales de la vida de su autor", ha dicho. Es verdad que yo me he beneficiado de mi ignorancia: el deseo de la lectura lo despertó el título de la novela, La bóveda de invierno, y también un indicio sobre el argumento: en 1964 un ingeniero recién casado viaja con su mujer a la región del Alto Nilo para trabajar en el salvamento del templo de Abu Simbel, que habría sido anegado por las aguas de la presa de Asuán. Nada más. La libertad de la novela es también nuestra potestad de entrar en ella sin obligaciones ni prejuicios y decidir soberanamente si seguiremos leyendo o la dejaremos al cabo de unas páginas, porque en ese reino privado no obedecemos a nadie ni nos dejamos coaccionar por la opinión de otros que parezcan saber más y ni siquiera por la presión inmensa de lo que parece gustarle a todo el mundo. De nuestras preferencias o rechazos soberanos no tenemos que dar cuenta a nadie. La novela existe para nosotros en ese espacio de intimidad que nos protege tras la puerta cerrada de la lectura.
En el fondo, empezar a leer se parece mucho a empezar a escribir: es encontrar un hilo y seguirlo, escuchar una voz y dejarse hechizar y guiar por ella. La voz de Anne Michaels, despojada de biografía, de información, de prejuicios a favor o en contra, empecé a escucharla con una claridad singular cuando abrí su novela junto a la ventanilla del tren que me llevaba al norte, y luego me acompañó en la habitación de un hotel y en otra travesía de vuelta por los verdes cantábricos que se disolvían después en los ocres y amarillos de las llanuras de Castilla. Subí al avión y en cuanto me abroché el cinturón de seguridad ya abrí la novela para que la voz me acompañara, y mi viaje sobre el Atlántico se correspondía con los que emprenden los personajes de la novela, el ingeniero Avery y su mujer, Jean, sus idas y vueltas entre Canadá y Egipto, entre el dulce amor compartido y la desgracia y el remordimiento, y también los viajes que se cuentan el uno al otro, los que se enredan con sus vidas y los que les dieron origen y permitieron que se encontraran. La voz de la novela está hecha en realidad de muchas voces que se escuchan también en ella, y que no se pierden en el clamor general, tan poderoso sin embargo como el de los ríos que alimentan literalmente el fluir de la trama, el San Lorenzo, en Canadá, el Nilo, y de golpe -con esa sorpresa de la lectura que sólo es plenamente efectiva cuando se carece de información previa- el Vístula, el río de Varsovia. En 1945, al otro lado del Vístula, las tropas soviéticas permanecían detenidas mientras los alemanes aplastaban sanguinariamente la sublevación de los polacos y mientras metódicamente minaban y demolían una ciudad entera ya convertida en cementerio.
"No hay dos hechos tan apartados entre sí que no puedan juntarse", dice uno de los héroes de la novela, otro ingeniero, el padre de Avery, que alentó en su hijo desde que era niño el amor por las máquinas y por las grandes obras públicas, por la capacidad humana de comprender y transformar el mundo. La nieve de las cumbres que se ven a lo lejos desde el interior de una selva africana será luego el agua del gran río que fluye por el desierto. El empeño colosal de domar su corriente para que haga fértiles campos de cultivo y produzca la electricidad que mejorará las vidas de millones de personas también traerá consigo una escala de destrucción formidable: paisajes, aldeas, formas de vida, mundos enteros arrasados, miles o centenares de miles de otras personas que son despojadas de todo sin que se les pida su opinión en nombre de un progreso del que ellas no se benefician. Los ingenieros desmontan piedra por piedra el templo de Abu Simbel y lo reconstruyen en otra parte, pero el templo ya es una falsificación. Terminada la guerra la Ciudad Vieja de Varsovia es levantada de nuevo por los supervivientes, pero cuando más se parece a la que fue destruida más mentiroso resulta el simulacro.
La novela es la libertad: Anne Michaels acumula en la suya vidas inventadas, hechos históricos, informaciones sobre ingeniería y sobre botánica, exactitudes de la poesía y de la ciencia, y en esa acumulación hay un desbordamiento de abundancia y un rigor de arquitectura sin peso. La puerta de la novela da a las latitudes del mundo y a las bóvedas más secretas de la experiencia humana.
Piezas en fuga. Punto de Lectura. Madrid, 2001. 400 páginas. 7,60 euros.

Las simples cosas

Canción de las simples cosas
Uno se despide/
insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol en tiempos de otoño/
muere por sus hojas.
Al fin la tristeza es la muerte7
lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.
Uno vuelve siempre a los viejos sitios en que amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacho no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple,/
y a las cosas simples las devora el tiempo.
Demorate aquí, en la luz mayor de este mediodia,
donde encontrarás con el pan al sol la mesa servida.

La Cuenta Pública 2008

2008: Las malas cuentas de Calderón
Jesusa Cervantes
Revista Proceso # 1746, 18 de abril de 2010;
La Auditoría Superior de la Federación detectó un manejo discrecional de los excedentes financieros del gobierno federal en 2008 para forzar el equilibrio presupuestal. La administración panista, con más recursos a su disposición, no cumplió con las metas inflacionarias y, más aún, aumentó la deuda pública.
El gobierno de Felipe Calderón Hinojosa maquilló las cifras de su gasto de 2008, incurrió en subejercicios injustificados, realizó transferencias indebidas a diversos fondos e impidió que los millonarios recursos adicionales que obtuvo por ingresos excedentes llegaran a la población, destinándolos al mantenimiento del costoso aparato burocrático.
Desde la llegada del panismo al gobierno federal, los ingresos por excedentes petroleros y tributarios han alcanzado niveles sin precedente; para 2008 sumaban ya 1 billón, 281 mil 902 millones de pesos. Sin embargo, gran parte de esos recursos ha ido a parar a los bolsillos de la alta burocracia: en los últimos 10 años, el número de plazas en el gobierno federal se incrementó en más de 1000%.
Lo anterior se desprende del análisis de la cuenta pública federal 2008 que realizan la Auditoría Superior de la Federación (ASF), la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, la Unidad de Evaluación y Control de ésta, y los informes cuatrimestrales de ese año de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como de la interpretación de los documentos que hacen legisladores del PRI y del PT, especializados en el manejo del gasto público.
Año tras año, la Cámara de Diputados autoriza una Ley de Ingresos y un Presupuesto de Egresos para el gobierno federal. En 2008, los legisladores autorizaron un gasto de 2 billones 894 mil 806 millones de pesos a la administración calderonista. De esa cantidad, 85% corresponde a pagos ine­ludibles, como programas sociales, mantenimiento de escuelas, salarios de maestros y médicos y pago de la deuda, entre otros.
Por lo tanto, sólo 434 mil 220 millones de pesos pudieron ser etiquetados por la Cámara de Diputados.
Sin embargo, el gobierno de Felipe Calderón realizó un manejo discrecional de esos recursos, e incluso fuera de la ley, para mantener el llamado “equilibrio presupuestal” al que está obligado como administrador de las contribuciones que pagan los mexicanos, de la venta de petróleo y la aplicación de programas sociales, y evitar que se dispare la inflación o que crezca la deuda.
Dinero perdido
De los 434 mil 220 millones de pesos que manejó libremente el gobierno calderonista, 315 mil 476 millones de pesos (72.6%) fueron captados por la venta de excedentes petroleros y recursos tributarios no previstos. Los legisladores no tienen certeza del uso de esos recursos, pues no cuentan con la justificación correspondiente.
Mario di Costanzo, diputado federal del Partido del Trabajo y exfuncionario de Hacienda, detalla que más de la mitad de esos recursos se empleó en el gasto corriente de la administración de Calderón, esto es, pago de salario de altos funcionarios y el mantenimiento del aparato, como compra de vehículos y gasolina. En contraste, la inversión pública cayó 40% y la deuda creció 650 mil millones de pesos, asegura.
“Un ciudadano común no puede entender cómo con más ingresos en el país la inflación y la deuda crecieron en lugar de disminuir. Y la respuesta está en que poco más de la mitad de ese dinero se fue al pago de salarios y al mantenimiento del aparato burocrático”, expone.
El informe de la ASF señala que la mayoría del gasto neto devengado se destinó al gasto corriente, “en el que los servicios personales representaron la mayor parte”.
A su vez, el diputado del PRI Sebastián Lerdo de Tejada, especialista en la elaboración de presupuestos, acusa al gobierno panista de estar “engañando” a la población, pues el número de plazas de nivel superior –dice apoyado en datos de la Secretaría de Hacienda– ha crecido por encima de 1000% desde el arribo del PAN a la Presidencia. Por ejemplo, en 2001 había 89 funcionaros que ganaban como subsecretarios de Estado o titulares de entidad. Para 2009, el número aumentó a mil 11 funcionarios, es decir, un crecimiento de 1036%.
En el mismo periodo, de 4 mil 446 directores de área que había en 2001, la cifra llegó a 38 mil 427, y de 69 jefes de unidad o titular de entidad se pasó a mil 212.
De acuerdo con cifras de la Unidad de Evaluación y Control de la Cámara de Diputados, el costo total del aparato burocrático del gobierno federal en 2008 fue de 185 mil 44 millones de pesos, de los cuales 6 mil 500 millones se emplearon para el pago de salarios; el resto (134 mil millones) en gasto corriente.
La ASF encontró que el gobierno federal erogó 126 mil 877 millones de pesos (poco más de 40% de los excedentes petroleros y tributarios) para “otros gastos corrientes”.
Paradójicamente, la Cámara de Diputados obligó al gobierno federal a “racionalizar su gasto de operación” y le ordenó “compactar su estructura administrativa”, según estableció en el artículo 18 del Presupuesto de Egresos de la Federación de este año.
Lo anterior implica la reorganización del Poder Ejecutivo federal, incluyendo la revisión de la duplicidad de funciones, la reducción de los niveles salariales equivalentes en subsecretarías, jefaturas de unidad y direcciones generales “que no tenga dichos cargos” y la posible reducción de direcciones generales adjuntas.
En lugar de cumplir con el mandato, el gobierno de Felipe Calderón envió lo que fue considerado por priistas y petistas como “una burla”: un plan de austeridad por tres años que comprende el ahorro de 40 mil 100 millones de pesos (13 mil 366 millones de pesos por año), cifra que contrasta con los 185 mil millones de pesos que gastó tan sólo en 2008 para el mantenimiento del aparato burocrático.
Simulaciones
La Auditoría Superior de la Federación detectó que en el llamado ramo 23 (“previsiones salariales”) existió un sobregiro de 126 mil 877 millones de pesos, según el cuarto informe trimestral de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público de 2008.
De acuerdo con el informe, Hacienda “autorizó la reasignación de gasto por 9 mil 538 millones de pesos a diversas entidades y fideicomisos, aun cuando, por lo avanzado del ejercicio fiscal, no era factible que dichos recursos se devengaran”.
Además, “se realizaron transferencias de recursos por 67 mil 587 millones de pesos a diversos ramos, sin que para ello hubiesen justificado las contingencias o gastos urgentes, en incumplimiento de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria”.
El ramo 23 concentra recursos para contingencias, como desastres naturales o aumentos salariales no previstos, y su aplicación debe estar siempre justificada. En realidad, el gobierno federal lo utiliza como una caja chica, considera el diputado Mario di Costanzo.
“En este caso, nada de los más de 126 mil millones de pesos utilizados fue justificado”, puntualiza.
La auditoría también llama la atención sobre el registro de recursos que el gobierno federal transfiere a diferentes fondos como “inversión física”, pero que “son destinados al gasto corriente por sus ejecutores finales, como son los gobiernos estatales o municipales, razón por la cual se sobreestima el gasto de inversión”.
Un ejemplo: según el informe de la auditoría, se dejaron de invertir 41 mil 331 millones de pesos en infraestructura; sin embargo, a esa cantidad hay que restarle 5 mil millones de pesos que supuestamente habían pasado al llamado Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros y que debían haberse utilizado para la infraestructura rural y urbana. Aunque fueron registrados en las cuentas del gobierno federal como inversión física y etiquetados para ese propósito, fueron usados “para gasto corriente”.
A esto se suman los llamados subejercicios, es decir, dinero que la federación dejó de ejercer injustificadamente en diversos programas sociales, dice por su parte el diputado Lerdo de Tejada, lo que para él es “una muestra plena de la ineficiencia en el ejercicio de los ingresos y el gasto público de parte del gobierno panista”.
Peor aún: dice que las cuentas de la administración calderonista contienen “simulaciones y ajustes realizados por el Ejecutivo federal para ocultar millonarios subejercicios en el gasto”.
Reclama que el gobierno federal recurrió a la alquimia financiera “para que se alcanzara el equilibrio presupuestario y no se reflejara un subejercicio mayor al cierre de 2008”.
Denuncia que Hacienda autorizó distribuir remanentes presupuestales por 44 mil 542.3 millones de pesos, de los cuales 9 mil 537.7 millones fueron transferidos a diversas dependencias, entidades, fondos y fideicomisos, así como para la constitución de depósitos en la Tesorería de la Federación (Tesofe)”.
Ofrece otros datos que él considera “preocupantes” sobre el manejo de las finanzas federales:
“En la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se encontraron recursos no devengados de los convenios de coordinación en materia de reasignación de recursos a entidades federativas por 2 mil 100 millones de pesos.
“En el Programa Enciclopedia, la ASF detectó que la Secretaría de Educación Pública reportó indebidamente mil 300 millones de pesos como ejercidos, siendo que hasta octubre de 2009 se encontraban depositados en la Tesofe en una cuenta a favor de esa dependencia. También se realizaron transferencias por mil 73 millones de pesos a otras unidades administrativas y órganos desconcentrados para cubrir los capítulos de servicios personales y gastos de operación.”
Lo que es más, la administración calderonista recurrió a la figura de fideicomisos para ejercer dinero de manera discrecional, sin la autorización de la Cámara de Diputados, como lo demuestran las auditorías financieras y de cumplimiento con el manejo de los llamados “aprovechamientos” (el dinero que ingresa a la federación por el cobro de usufructo de algunos bienes, al margen de la tributación que paga cada ciudadano) y de la recuperación de capital por venta de bienes.
El gobierno federal reportó a la ASF 353 fideicomisos, cifra menor que los existentes durante la administración de Vicente Fox. No obstante, los recursos depositados en estos instrumentos ascienden a 506 mil 946 millones de pesos.
Sin embargo, dice Lerdo de Tejada, en 2008 “había 992 instrumentos jurídicos con disponibilidad de 601 mil 681 millones de pesos”, según la información proporcionada por los tres poderes, órganos autónomos, instituciones públicas de educación superior y gobiernos estatales.
El “escándalo” –como lo llaman tanto el priista Lerdo de Tejada como el petista Di Costanzo– radica en el manejo discrecional de esos recursos.
Lerdo de Tejada sostiene que esos instrumentos financieros han servido al gobierno para “desviar recursos” y utilizarlos con fines distintos para los que fueron autorizados.
Un ejemplo de lo anterior es el Fondo de Apoyo para la Reestructura de Pensiones (FARP), constituido por Hacienda “en una cuenta de depósito de terceros en la Tesofe, mediante un acto que denominaron ‘acto jurídico análogo a mandato’, figura no prevista en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en lugar de formalizarlo como un fideicomiso público. Una parte de los recursos del FARP los destinó Hacienda para atender la insuficiencia en el presupuesto original del ISSSTE en el rubro de pensiones y jubilaciones. Además, los rendimientos financieros de los recursos del FARP fueron depositados en cuentas distintas a las de dicho fondo”, reportó la Auditoría Superior de la Federación.
El colmo, según el legislador Sebastián Lerdo de Tejada, es que “Hacienda obligó a Banobras a retirar 5 mil millones de pesos de su capital –depositado en el Fondo para la Conclusión de la Relación Laboral de 2006–, y que lo regresara a la Tesofe para que ésta lo inscribiera en la Ley de Ingresos de la Federación como si fuera parte de los ingresos que se obtienen por impuestos o aprovechamientos o excedentes petroleros”.
Lerdo de Tejada califica esta maniobra financiera como “una simulación para lograr un equilibrio presupuestal”, como lo evidencia la propia ASF:
“La SHCP utilizó posteriormente dichos recursos para alcanzar un equilibrio presupuestal en las finanzas públicas, y en el ejercicio siguiente para autorizar un mayor gasto, sin la intervención y aprobación de la Cámara de Diputados. Por lo tanto, Hacienda continuó manejando discrecionalmente los fideicomisos, mandatos y actos análogos para canalizar recursos públicos excedentes enterados en la Tesofe y reasignados en la Ley de Ingresos de la Federación.”
“A esto sólo se le puede llamar un fraude a la nación”, sostiene Di Costanzo, en tanto que el priista Lerdo de Tejada especula sobre la posibilidad de que los millonarios recursos manejados discrecionalmente en distintos fideicomisos, sostenidos con subejercicios, formen parte del “guardadito” para utilizarlo en la elección presidencial de 2012.

Abusos en arraigos

Jueces, corresponsables de abusos en arraigos
Jorge Torres entrevista a Marat Paredes Montiel, segundo visitador de la CNDH
El Universal, 18 de abril de 2010
Entrevistado por EL UNIVERSAL, Marat Paredes explica que en 2009 las quejas contra el Ejército sumaron mil 792 y 42 contra la Marina, y que en los primeros tres meses de 2010, ya suman más de 400 quejas por violaciones a los derechos humanos contra la Secretaría de la Defensa Nacional.
-¿Cuál es la posición de la CNDH sobre el arraigo?
La figura del arraigo es polémica, a partir de esto y de que es una figura constitucional, la Comisión no la puede cuestionar de manera directa, puesto que es una figura constitucional.
-¿Tienen cifras sobre los casos de arraigos que se han efectuado?
Una cifra concreta no la hay; realmente no tenemos muchos números en relación con esto. (Mmm)
-¿Se han incrementado los arraigos a partir de la lucha antinarco?
-Sí, desde luego.
-¿Cuentan con cifras de arraigos en cuarteles del Ejército?
-Lo que sabemos es que es una práctica; los militares detienen a alguien e invariablemente lo llevan a instalaciones militares, lo cual es anticonstitucional; el artículo 16 dice que se podrá capturar a alguien en flagrancia e inmediatamente deberá ser puesto ante a la autoridad ministerial. Aquí lo que tenemos es que los detienen, los llevan al cuartel y los certifican médicamente.
-¿Es legal en el país que se arraigue en los cuarteles militares?
-Sobre eso no podemos hacer un pronunciamiento, es una cuestión jurisdiccional. La decisión la toma un juez, el ministerio público le solicita al juez el arraigo en tal lugar y el juez es quien decide y da la autorización.
-¿La CNDH ha documentado que se tortura en los cuarteles militares, les preocupa el arraigo en las instalaciones del Ejército mexicano?
-Eventualmente podría ser preocupante, pero desgraciadamente no tenemos la competencia constitucional para manifestarnos en contra; sí es un hecho probado en donde la tortura no sólo no ha sido desterrada, sino que va en aumento y con métodos que se creían superados, pero la competencia constitucional no permite hacer un pronunciamiento respecto al asunto.
-¿Ni siquiera para alertar sobre esto?
-Nosotros podemos intervenir si hay una queja, pero por la condición en la que se realiza el arraigo, no podemos intervenir sobre la autorización del juez para que se hiciera en los cuarteles.
-¿Les preocupa?
-Es una situación que nos debe preocupar a todos; es una competencia del Poder Judicial, y esto que pasa en las instalaciones militares sí preocupa, pero aquí finalmente ya hay un juez que lo autorizó, ya hay una verificación jurisdiccional, ya hay un ingreso oficial, ya hay una certificación a la hora de que ingresa y puedes monitorear de manera mucho más clara lo que sucede en el transcurso del arraigo.
-¿Garantiza que ya no haya tortura?
-No, puede suceder.
Se han detectado algunos casos en los que militares interrogan a los civiles detenidos.
-¿Cuál es la posición de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos?
-El hecho de que estén arraigados en las instalaciones militares no autoriza a que los militares sean los que los interroguen; ahí desde luego habría una situación irregular; finalmente el juez lo que autoriza es que el arraigo se lleve a cabo dentro del cuartel castrenses del país, pero jamás le da alguna autorización para que sean los militares los que conduzcan la investigación.
-¿Tiene la policía y el Ejército manuales de interrogatorio?
-Ese es uno de los problemas; la falta de estos protocolos; lo que propicia es una actuación discrecional y en muchos casos arbitraria, porque los interrogatorios los hacen como quieren, no hay un procedimiento a seguir para hacer los interrogatorios a detenidos.
-El secretario de la Defensa Nacional le ha solicitado al Congreso facultades de investigación para el Ejército, ¿esto es conveniente?
-No pareciera lo más recomendable.
-¿Por qué la CNDH no ha sido tan crítica como lo han sido Naciones Unidas y la CIDH respecto al arraigo en cuarteles militares?
-Nosotros no tenemos la competencia constitucional; la Corte Interamericana puede decir que una constitución viola la convención americana, puede decirle a un país que reforme su constitución, pero tiene la jurisdicción para hacerlo, nosotros no tenemos la competencia para cuestionar a la propia Constitución (del país).
-Pero la Constitución no habla de arraigos en los cuarteles del Ejército.
-Pero tenemos la otra incompetencia de no poder pronunciarnos respecto de lo que autoriza un juez.
-¿Se sigue torturando en los cuarteles de los militares?
-Sí, y con mayor frecuencia.
-¿Entonces tendrían los jueces y el Ministerio Público que dejar de arraigar en los cuarteles militares?
-El hecho de que un juez autorice el arraigo… creo que los jueces también deberían de estar preocupados por esa situación, y mientras la norma no se reforme, ellos tienen una facultad discrecional y ellos también deben leer el contexto del país para tomar la decisión de autorizarlo o no (un arraigo), creo que sí hay una responsabilidad de quien autoriza el arraigo.
-¿Cuántas quejas contra el Ejército se han presentado en la CNDH?
-En 2009 fueron mil 792 quejas de Sedena y 42 de Marina; de Sedena tengo un aproximado de 404 quejas de enero a marzo.

Irregularidades en la Cuenta Pública 2008

La Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados solicitará la comparecencia del gabinete de Seguridad a fin de que explique el ejercicio del gasto aprobado por la Cámara de Diputados para el combate de la delincuencia e informe sobre la estrategia nacional en esta materia; concretamente analizaron la Cuenta Pública 2008 en materia de seguridad y procuración de justicia
La presidenta de este órgano legislativo, Esthela Damián Peralta (PRD) informó que los funcionarios que componen dicho gabinete acudirán de forma escalonada, siendo el primero de ellos el de la Secretaría de Seguridad Pública, así como el secretario técnico del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Dijo que es oportuno el acuerdo sobre la comparecencia del gabinete de Seguridad dadas las inconsistencias en el ejercicio del gasto, denunciadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Durante el análisis al informe del Resultado de la Revisión y Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2008, la ASF informó a los diputados que en materia de seguridad se registraron diversas irregularidades.
Por ejemplo en el marco del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, las entidades federativas cumplieron el 49 por ciento de las metas y ejercieron el 53 por ciento de los recursos transferidos para la Plataforma México, y en Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun) los municipios alcanzaron el 73 por ciento de las acciones con el 84 por ciento de los recursos otorgados.
Asimismo, dijo la ASF que no controló ni supervisó la aplicación de los recursos federales otorgados a las entidades federativas en 2008, ya que sólo se ejercieron 4 mil 298 millones de pesos de un total de 7 mil 902 millones autorizados a los Fondos de Seguridad Pública (Foseg), lo que representó un subejercicio del 46 por ciento.
Se detectaron diversas irregularidades en el ejercicio del gasto y cita como ejemplo un subejercicio por 3 mil 603.6 millones de pesos en las entidades federativas, dentro del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). De esa misma auditoría se desprende que las 5 entidades federativas con mayor subejercicio fueron: Querétaro (89.3 por ciento), Baja California Sur (68.9 por ciento), Sinaloa (61.8 por ciento), Distrito Federal (60.1 por ciento) y el Estado de México (60.1 por ciento). Mientras que los 5 estados con menor subejercicio fueron: Colima (16.3 por ciento), Yucatán (16.6 por ciento), Tabasco (16.9 por ciento), Sonora (20.4 por ciento) y Tlaxcala (28.8 por ciento).
Entre otras, señaló la ASF, el secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública no logró consolidar los registros del Sistema Nacional de Información.
Además, añadió la ASF, la Secretaría de Seguridad Pública no estableció políticas de inversión de los recursos del patrimonio del Fideicomiso para la Plataforma de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento de Seguridad Pública y de Aeronaves, realizó adquisiciones sin cumplir la normativa y omitió el registro contable de erogaciones por mil millones de pesos.
Destacó que en la auditoría practicada a la Policía Federal Preventiva se determinaron deficiencias en materia de partidas presupuestales, materiales para seguridad pública, maquinaria y equipo de defensa por 240 millones de pesos, además de ausencia de lineamientos para la adquisición de armamento y municiones, así como para la compra de camionetas y unidades médicas móviles que no se destinaron a lo que fueron adquiridas.
“Los fideicomisos para el manejo de la Plataforma México no han rendido cuentas ni cumplido con sus obligaciones”.
Por lo que respecta a la Procuraduría General de la República, la ASF dijo que se detectó que los recursos del Mandato de Administración y Pago para Programas de Procuración de Justicia no se aplicaron para los fines que fueron destinados; no se incorporaron en el Subsistema de Recaudación, como ingresos de ley, los rendimientos por 68 millones de pesos obtenidos por las inversiones asignadas al mandato ni tampoco se registraron en la contabilidad de la dependencia.
Además, se observó que el valor de los inventarios del activo fijo de la dependencia no coincidía con los registros, y al cierre de la auditoría, aún continuaban en conciliación y depuración cuentas por 400 millones de pesos.
Asimismo, refirió que la PGR omitió registrar 258 millones de pesos en la cuenta de “Bancos”. Por su parte, la Agencia Federal de Investigación (AFI) no reportó en la Cuenta Pública 755 millones de pesos ejercidos en servicios personales y generales.
En relación a los tratados sobre temas de combate al narcotráfico, la PGR y la Secretaría de Relaciones Exteriores no dispusieron de información para evaluar el impacto de la cooperación internacional.
La ASF determinó que en 2008 existían 466 policías por cada 100 mil habitantes, lo que significó un aumento del 218 por ciento con respecto a 1999. Añadió que las auditorías demostraron la falta de profesionalización y equipamiento de los cuerpos de seguridad: el 50 por ciento de los policías no estaban calificados para desarrollar sus funciones de manera óptima; el 21 por ciento tenían una escolaridad inferior al nivel básico, sólo 3 de cada 10 superaban ese nivel y el 14 por ciento no era apto psicológicamente.
En cuanto a los sistemas de información, dijo la ASF, después de 13 años del mandato para conformar el Sistema Nacional de Información sobre Seguridad Pública, los registros que lo integran se encuentran inconclusos: el de personal de seguridad pública con un avance del 97 por ciento; el de seguridad privada 80 por ciento; el de procesados y sentenciados, 57 por ciento; el de armamento y equipo no reportó avance y la información sobre los mandamientos judiciales y huellas dactilares era inconsistente.
Por lo que respecta a las fuerzas armadas, la ASF reportó que en 2008 la Secretaría de la Defensa Nacional pagó percepciones por 65 millones de pesos correspondientes a 2 mil 848 plazas no autorizadas por la Secretaría de Hacienda; además, no cubrió el impuesto local sobre nómina por 568 millones de pesos.
“En el fideicomiso Público de Administración y Pago de Equipo Militar no se registraron adecuadamente operaciones por mil 558 millones de pesos, asimismo se otorgó un anticipo del 40 por ciento a un proveedor sin justificación”.
A su vez, dijo, en la Secretaría de Marina se identificaron ajustes contables por 13 mil 243 millones de pesos que no fueron debidamente documentados, así como diferencias entre los registros contables y los inventarios físicos. También se registraron como ejercidos mil 442 millones de pesos, pendientes de devengar y pagar por la Agregaduría Naval en Washington, D.C.
Por otra parte, la ASF indicó que en materia de política interior, la Secretaría de Gobernación no integró el Registro Nacional de Población, ni definió procedimientos para incorporar a mexicanos residentes en el extranjero. Tampoco depuró la base de datos de la CURP, pues esta contabilizó 152 millones de habitantes a diferencia de los 106 millones cuantificados por el Consejo Nacional de Población, ni estableció un plan para cumplir con la meta del Programa Sectorial de Gobernación de expedir 80 millones de cédulas de identidad para 2012.
En su análisis, la ASF mencionó que la Secretaría de Relaciones Exteriores no asignó la CURP al cien por ciento de las actas de nacimiento (47 mil 754) ni al 99 por ciento de los 966 mil 617 certificados de matrículas consulares y al 99 por ciento de los pasaportes (un millón 78 mil 177).
Durante su intervención, el diputado Alejandro Gertz Manero (Convergencia), presidente de la Comisión de Marina, indicó que el informe en materia de seguridad y justicia es abrumador. Al mismo tiempo, dijo, vemos otro aspecto preocupante: a partir de ese año, el Presupuesto para la SSP pasa de 9 mil millones a 32 mil millones en 2008. Cada vez que se da más dinero a este sector los resultados son más catastróficos”
Reconoció que no existe capacidad para poner orden no sólo en el gasto, sino en los resultados. “Estamos creando un monstruo, ya casi es una guerra santa, en la cual nada más hay muertos y resultados negativos. Resulta que un periodista puede encontrar a un capo y una Plataforma (México) de 30 mil millones de pesos no puede hacerlo. Y más grave aún, ya no se le puede tomar cuentas a quienes ejecutan el gasto porque están protegidos por el halo de la opacidad”.
Gertz Manero señaló que un 97 por ciento de las adquisiciones de armamento de la Secretaría de Seguridad Pública no están ya sujetas al control de licitaciones y ahora lo hace a través de adjudicación directa.
“También la partida 4310, correspondiente a gastos que se denominan secretos, merece un análisis de auditoría muy serio, porque en estos ámbitos se destinan para la compra de armamento y equipos cientos de millones de pesos y llegan quizá a miles, sin ningún tipo de comprobación”.
Por su parte, el diputado Sebastián Lerdo de Tejada dijo que son graves los niveles de opacidad y “de cinismo”, que escudados en una norma bien intencionada, para proteger a la seguridad nacional, nos podríamos llevar la sorpresa de que alguien está haciendo un gran negocio.
Pidió a la Auditoría Superior de la Federación profundizar en este tema y abordarlo como un aspecto central por parte de la Comisión de Vigilancia. “Es un tema que no puede quedar en la anécdota y a nadie le conviene”.
Asimismo, la ASF informó sobre las revisiones a los poderes Judicial y Legislativo. Indicó que el valor del patrimonio inmobiliario del primero se incrementó en 16 por ciento, al pasar de 4 mil 969 millones de pesos en 2007 a 5 mil 888 millones en 2008. No obstante, agregó, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Consejo de la Judicatura Federal y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación no se coordinaron con el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (INDAABIN) para registrar el total de inmuebles a su cargo en el Sistema de Información Inmobiliaria Federal y Paraestatal.
Además, el Consejo de la Judicatura Federal no realizó los procedimientos para acreditar jurídicamente la propiedad de 24 de sus 122 inmuebles.
En la reunión celebrada esta semana participaron los diputados José Francisco Rábago Castillo, Marcela Guerra Castillo y María Esther Sherman Leaño, del PRI; Gastón Luken y Daniel Ávila Ruiz, del PAN y Pablo Escudero, PVEM.
Al final de la reunión, la presidenta de la Comisión de Vigilancia, Esthela Damián Peralta solicitó al auditor Juan Manuel Portal Martínez ser más estricto en cuanto a la subsanación o presentación de documentación de las irregularidades por parte de las dependencias auditadas en materia de seguridad pública.

El hijo de "Amado"


El General y su ¨sobrino Amado¨
Juan Veledíaz, reportero
Publicado en Proceso, # 1746, 18 de abril de 2010;
La subordinación de altos mandos del Ejército a los grandes capos del narcotráfico se conoce… pero sólo unos pocos casos llegan a ser documentados, y a veces por accidente, como el que le costó la vida al general Gonzalo Curiel García, cuando estrelló su avión en el desfile del 16 de septiembre de 1995. Su muerte causó alarma porque, horas antes del percance, llegó a la base aérea militar de Santa Lucía con un niño al que presentó como su “sobrino” y ordenó que lo dejaran volar en un helicóptero. Tras una investigación se supo que el menor no era su pariente...
Era un niño de aproximadamente 10 años de edad que llegó a la base aérea militar de Santa Lucía, en el Estado de México. Lo llevaba el general de ala Gonzalo Curiel García, un oficial de la Fuerza Aérea que había sido comandante aéreo en Jalisco. Esa mañana del 16 de septiembre de 1995 su presencia pasó casi inadvertida, ya que en las instalaciones había varios civiles, la mayoría invitados para presenciar el despegue de las aeronaves que participarían en la parada militar aérea por el aniversario de la Independencia.
El general Curiel era entonces comandante de la base aérea militar de Ixtepec, en Oaxaca, y la Secretaría de la Defensa Nacional lo había nombrado jefe del Estado Mayor del agrupamiento aéreo que tomaría parte en la exhibición. Llegó con el menor al hangar del escuadrón aéreo de operaciones especiales; ahí le pidió al oficial en jefe, el teniente coronel de la Fuerza Aérea Antonio Borja Polino, que se hiciera cargo de su “sobrino”, pues él iba a participar en el desfile como piloto de un avión T-33.
Al poco rato, el general regresó y le entregó una cámara fotográfica al menor. Enseguida le ordenó al teniente coronel Borja que lo “subiera a cualquier helicóptero”, pues ya estaba autorizado que el niño volara ese día.
Alrededor de las 10:45 de la mañana, Borja se dirigió con el niño a la pista donde estaba a punto de despegar un helicóptero Sikorsky, tripulado por el capitán Juan Solano Aguayo y el oficial Sergio Licona García. Meses después, ante las autoridades judiciales militares, el teniente coronel Borja declararía que le preguntó al niño cómo se llamaba, y él solamente contestó: “Amado”, según el expediente cuya copia tiene Proceso.
En la plataforma, Borja les indicó a los pilotos que el menor los acompañaría durante su recorrido en el desfile, se los encargó hasta que aterrizaran y les dijo que se trataba del “sobrino del general Curiel”.
El capitán Solano Aguayo, piloto en jefe del helicóptero, recordó que aquella mañana recibió la orden del teniente coronel Borja para que el niño los acompañara durante la demostración, además de que también viajaría otro civil de nombre Emilio Garay, un empresario del Estado de México invitado del oficial en jefe de la base aérea.
El capitán Licona García, compañero copiloto de Solano Aguayo, declaró ante las autoridades judiciales militares que tanto el menor como el adulto se sentaron en los asientos posteriores, ante la extrañeza que les causó a los oficiales el hecho de que se hubiera autorizado a esas dos personas abordar una aeronave militar.
Despegaron de la base de Santa Lucía rumbo a Lomas de Sotelo; siguieron una ruta en dirección al Centro de la Ciudad de México y sobrevolaron el Zócalo capitalino en tres ocasiones. El niño iba feliz: tomaba fotos y procuraba no despegarse de su asiento, recuerda el copiloto y oficial de la Fuerza Aérea.
Al poco rato, por radio escucharon un reporte: durante las maniobras, un T-33 había colisionado con un F-5. El accidente, que involucró a otras dos aeronaves, detonó la alerta roja y desde el puesto de mando en Santa Lucía se instruyó a los pilotos del Sikorsky para que volaran en dirección a Huixquilucan, al poniente de la Ciudad de México, donde habían caído los restos de los aparatos.
La orden fue que buscaran una columna de humo, que aterrizaran en el descampado donde se habían desplomado los aviones y que reportaran de inmediato el estado de la situación. Bajaron cerca de uno de los T-33 accidentados. El capitán Licona iba acompañado de un mecánico que cargaba un extinguidor. Buscaban los cuerpos, pero la gente del lugar les avisó que un poco más adelante estaba uno de los cadáveres, el cual no pudieron identificar debido a que estaba incrustado con todo y sillón en un montículo de lodo. Esperaron instrucciones hasta que, momentos después, en el lugar aterrizó un helicóptero que venía del hangar presidencial y se haría cargo de las maniobras de rescate. Entonces llegó la orden de que todos los helicópteros Sikorsky se concentraran en Santa Lucía.
Cuando aterrizaron, se enteraron de que uno de los pilotos del T-33 accidentado era el general Curiel. Había perdido la vida...
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Los teléfonos no dejaban de sonar en el cuartel de Santa Lucía, y la base aérea militar era un caos. El teniente coronel Borja Polino recogió al niño en la pista y se reportó con el comandante de la base, el general Juan Arturo Villasana Castillo. Le dijo que se retiraría a su oficina para atender los llamados de emergencia y dejó al menor con el general. Villasana se comunicó al cuartel general de la Fuerza Aérea para pedir que lo comunicaran con el general Roberto Chapa Aguirre, “quien sabía era compadre del extinto general Curiel”. Cuando se lo pasaron, le dijo que en la base se encontraba “un sobrino del general Curiel” y que no había ningún otro familiar que se hiciera cargo de él. Chapa le contestó que estaba en casa de su compadre acompañando a los hijos, a la espera de la llegada desde Guadalajara de la viuda, y que no podía ir a recogerlo.
Villasana decidió llevar consigo al niño cuando recibió la orden de viajar a la Ciudad de México para reportarse en la comandancia de la Fuerza Aérea. Un poco antes de llegar a la caseta de cobro de la autopista México Pachuca, recibió una llamada desde la base de Santa Lucía del teniente coronel Alejandro Iturría Luna, quien le informó que una persona que dijo ser familiar del niño se había presentado para recogerlo. El general le ordenó que le dijera al visitante que se trasladara a la caseta de cobro, donde lo esperaría estacionado afuera de los baños para que recogiera al menor.
No pasó ni media hora cuando un auto negro, conducido por un hombre joven, se estacionó al lado del vehículo del militar. El conductor descendió y cuando el niño lo vio exclamó: “Es mi hermano”. Se acercó para dar las gracias y el general Villasana le comentó que no le habían dicho nada al menor “sobre el accidente de su tío”. El joven respondió que ya se habían enterado de la noticia por la televisión. Se despidieron y, de acuerdo con la versión que el general dio a la autoridad judicial militar, nunca más los volvió a ver ni supo quién era aquel joven ni conoció la identidad del niño.
La “sorpresa” no terminó ahí. Un día después del accidente, personal castrense entregó al entonces comandante de la región aérea del sureste, el general Juan Manuel Wonche Montaño, las pertenencias del finado militar, quien era su compadre. Habían permanecido en la cajuela del vehículo en el que llegó a Santa Lucía, en el Estado de México. El divisionario declaró ante la fiscalía militar que recibió “una maleta con ropa, un portafolio pequeño con aproximadamente 11 mil pesos en efectivo, 2 mil dólares, una pistola, un reloj y un portafolio cerrado con candado”.
Las autoridades castrenses responsables de la investigación no cuestionaron al militar sobre el contenido del maletín sellado, pero de acuerdo con testigos que conocieron el caso y que nunca fueron llamados a declarar ante la fiscalía, en esa valija también había una “importante cantidad de dólares” que presuntamente Curiel recibió como pago por sus servicios al cártel de Juárez.
Wonche contó que era compañero de “antigüedad en la escuela militar de aviación” del finado general Curiel. Su amistad se afianzó a mediados de los años setenta, cuando bautizó al segundo hijo de su colega. Recordó que a principios de aquel mes de septiembre, dos semanas previas al desfile, Curiel llegó a la Ciudad de México con 16 aviones T-33 “pertenecientes a la primera ala de pelea” bajo su mando, los cuales tenían su base en las instalaciones de la Fuerza Aérea en Ixtepec. Por esos días, el general Arturo Torres Alarcón fue nombrado comandante del agrupamiento aéreo que participaría en el desfile; el segundo al mando era el general Curiel, en su calidad de jefe de Estado Mayor.
El Ministerio Público Militar interrogó a Torres Alarcón: ¿conocía o le constaba que el fallecido oficial tuviera nexos con el narcotráfico? Él contestó que no, “sino hasta después de su muerte, que se comentó que posiblemente estuviese involucrado con el narcotráfico, en especial con Amado Carrillo”; pero subrayó que esa afirmación no le constaba.
En el testimonio que rindió ante las autoridades judiciales militares, el general de división Torres Alarcón dejó asentado que su único vínculo con el general Curiel se debía a sus respectivas jerarquías y a los servicios que prestaron juntos. “Y esto debido a que a mi persona le molestaba la forma de comportarse del hoy extinto general, el cual siempre se distinguió por su forma alegre y pachanguera, cosa que no va con mi forma de pensar, ya que incluso yo no tomo y por lo mismo evito convivir con personas que tienen ese hábito, como era el general Curiel”.
Más adelante reconoció que no supo que su subordinado había llevado a un menor a la base aérea para que lo subieran a uno de los helicópteros y le dieran un paseo. Añadió que fue por “propia voz de mi general secretario”, Enrique Cervantes Aguirre, como se enteró de que aquel niño era hijo de Amado Carrillo Fuentes.
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El propio general Cervantes contaría a un grupo importante de generales, a quienes mandó llamar meses después del accidente, que un día antes del desfile el general Curiel había estado en una “noche mexicana” en casa de Amado Carrillo. Sus vínculos con el narcotráfico fueron documentados por Inteligencia militar desde 1994, cuando ocupó el mando de la base aérea de Cozumel, Quintana Roo, y facilitó aeronaves para que se transportaran familiares del capo, además de brindar protección y cobertura a las operaciones de trasiego de droga que los operadores del cártel de Juárez realizaban por esa zona del Caribe mexicano.
Oriundo de Jalisco, Curiel García fue piloto de escuadrón e instructor del Colegio del Aire. Tiempo después pidió licencia en la Fuerza Aérea y estuvo fuera de servicio un par de años, a principios de los noventa, cuando ocupó la Dirección de Seguridad Pública de Guadalajara y entró en contacto con allegados de Carrillo Fuentes. Regresó a la milicia y fue comisionado a Cozumel; tiempo después fue enviado a Ixtepec, su última base antes de morir.
En enero pasado, el reportero Ricardo Ravelo publicó en Proceso parte de la declaración ministerial de Vicente Carrillo Leyva, primogénito del fallecido capo Amado Carrillo y detenido en febrero de 2009, en la que dio algunos detalles de la relación de su padre con el general Curiel:
“En una ocasión, siendo el año de 1996, llegado a Cozumel, Quintana Roo, por la época de Semana Santa, mi papá nos dijo que nos adelantáramos al lugar y que ahí nos iban a recibir unos amigos de él, y a tono de broma nos dijo que no nos fuéramos a asustar con las personas que nos iban a recoger en el aeropuerto, preguntando que quiénes eran y no nos quiso decir, sólo que nos iban a encontrar a nosotros.”
Al aterrizar en un avión privado se llevaron una sorpresa: “Los militares rodearon el avión y al abrir las puertas nos saludaron muy amablemente diciéndonos que venían de parte del general Curiel”. Ese día por la tarde conoció al oficial, entonces comandante de la base aérea militar en la isla. Días después, Amado Carrillo y el general Curiel se reunieron en un hotel. Ahí estaba Eduardo González Quirarte, operador financiero y publirrelacionista del cártel de Juárez.
El Ejército sospechaba que González Quirarte era el enlace entre narcotraficantes y militares. Declaraciones ministeriales de varios pilotos aportarían más datos: su padre arrendaba unos terrenos para la siembra de maíz a la base aérea militar número cinco, localizada en Zapopan, Jalisco. El dicho fue confirmado por otros jefes de la Fuerza Aérea, uno de los cuales declaró ante la autoridad judicial militar que, en una ocasión, el señor González se presentó en la comandancia “reclamando que los cadetes del Colegio del Aire se robaban los elotes durante la noche, solicitando que el personal militar cuidara sus siembras, argumentando que pagaba mucho dinero a la Secretaría de la Defensa Nacional por ese concepto”.
Al paso del tiempo se conocería que su hijo Eduardo era uno de los principales informantes del general Jesús Gutiérrez Rebollo, quien en esos años encabezaba la V Región Militar con sede en Guadalajara. Había quedado en evidencia que el eslabón entre generales de alto rango, como Curiel y Gutiérrez Rebollo, con
Amado Carrillo había sido Lalo, un personaje que se convertiría en referencia obligada en esa historia inconclusa en tribunales llamada Maxiproceso.

"El Azul"


EL NEGOCIADOR; ElAzul 
Ricardo Ravelo, reportero
Proceso # 1746, 18 de abril de 2010
Apenas más viejo que Ismael El Mayo Zambada y más joven que Joaquín El Chapo Guzmán, el narcotraficante Juan José Esparragoza Moreno ha figurado en varias generaciones de capos, siempre desde un estratégico segundo plano. Buen negociador, carismático entre los narcotraficantes, no se tienta el corazón para aniquilar a sus rivales y es capaz de corromper policías, militares y gobernadores… Es el autor de los más recientes esfuerzos por alcanzar, en torno del cártel de Sinaloa, la unidad entre los más poderosos grupos del tráfico de drogas.
Decano de los capos mexicanos, hábil en las negociaciones para poner fin a viejos conflictos, Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, ha sobrevivido poco más de cuatro décadas en el tráfico de drogas y hoy es el personaje más discreto y, al mismo tiempo, el más eficaz en la recomposición del tejido social y financiero del narco en México.
Desde 1992, cuando fue liberado del penal de Almoloya de Juárez tras cumplir una pena de siete años, nadie sabe de su paradero, aunque sí de sus andanzas: se le ha visto en Querétaro –uno de sus refugios– y en 2003 sentó sus reales en Morelos, bajo el amparo del gobierno panista que encabezaba el gobernador Sergio Estrada Cajigal.
Aunque en México poco se habla de él, en Estados Unidos el Buró Federal de Investigaciones (FBI) lo consideraba como el segundo criminal internacional más buscado en 2005, solamente detrás del terrorista Osama Bin Laden. Actualmente El Azul ni siquiera aparece en la lista histórica de los 10 criminales más buscados en el portal del FBI.
El 12 de febrero de ese año, Art Werge, vocero del FBI en El Paso, Texas, anunció que había una recompensa de 5 millones de dólares para quien proporcionara información que llevara a la captura de Esparragoza Moreno, quien era señalado como el principal líder del cártel de Juárez.
El vocero del FBI aseguró que el capo “ha tenido la capacidad para formar estructuras muy bien organizadas en las que participan funcionarios, policías y militares, e inclusive importantes mandos del Ejército Mexicano”.
Añadió que esa agencia “lo considera uno de los hombres clave en el narcotráfico mexicano por los nexos que sostiene desde hace varios años con narcotraficantes colombianos para transportar cocaína a Estados Unidos”, según publicó entonces el diario La Jornada.
La Drug Enforcement Administration (DEA) también ofreció 5 millones de dólares por su cabeza.
El FBI asegura que Esparragoza Moreno es muy peligroso, siempre anda armado y cuenta con un fuerte equipo de seguridad que lo cuida. En México, la percepción de las autoridades es otra: asumen que El Azul es un narco más proclive a la negociación que a la beligerancia.
La historia
Juan José Esparragoza Moreno es más viejo que Ismael El Mayo Zambada y más joven que Joaquín El Chapo Guzmán: nació el 3 de febrero de 1949 en Chuicopa, Sinaloa, y es el sobreviviente de una generación de capos que hoy están muertos o presos, como Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo (Don Neto), Emilio Quintero Payán, Manuel Salcido Uzeta (El Cochiloco) y Pablo Acosta Villarreal, ejecutado en su rancho de Ojinaga, Chihuahua, en 1984.
La siguiente generación de narcotraficantes que heredó el poder también fue asesorada por Esparragoza Moreno. En ese grupo destacan Amado y Vicente Carrillo Fuentes, Albino Quintero Meraz e incluso el propio Ismael El Mayo Zambada, quienes fueron socios de El Azul en el cártel de Juárez, primero, y ahora en el de Sinaloa.
De acuerdo con el perfil sicológico elaborado a finales de los ochenta durante su reclusión, Juan José Esparragoza Moreno es una persona que evita las confrontaciones violentas y las ejecuciones, en la medida de lo posible. Su frase recurrente: “el negocio del narcotráfico no se lleva con las balas”.
Así lo refiere Gustavo Tarín Chávez, testigo protegido de cargo en el juicio del general Francisco Quiroz Hermosillo, acusado de estar ligado al cártel de Juárez. En una conversación con El Azul, Tarín Chávez fue llamado al orden:
“En esa ocasión Juan José Esparragoza Moreno se acercó y textualmente me dijo: ‘¿Me permite un momentito? Le traigo un saludo muy afectuoso del general Francisco Quiroz, quien es mi compadre muy querido. Dice que ya no le jale mucho al dedo porque los negocios éstos (el narcotráfico) no se llevan con las muertes y se echan a perder...’”
En 1998, José Luis Santiago Vasconcelos, entonces titular de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada (UEDO), elaboró sendos perfiles de Esparragoza Moreno y Miguel Ángel Félix Gallardo. Del segundo dijo que era el más avezado de los capos de todos los tiempos. “No ha habido otro como él”, dijo a este reportero.
Y sobre El Azul expuso: “Es un gran negociador, quizá el más fino estratega que ha tenido el narcotráfico en México, el único que ha podido sentar a la mesa de negociaciones a narcotraficantes. Sabe, como pocos, estar siempre en segundas posiciones, pues su experiencia le ha dictado que sacar la cabeza significa la muerte o la cárcel”.
Una muestra de su capacidad conciliatoria fue la negociación que condujo entre una decena de narcotraficantes, cabecillas de los cárteles de Juárez y del Golfo, quienes limaron sus asperezas a finales de 1993 gracias a sus buenos oficios.
A ese pacto se le llamó “La paz del norte” porque puso fin a una larga etapa de matanzas y traiciones entre ambas organizaciones criminales y logró disminuir las tensiones que sacudían a Ciudad Juárez y a Tamaulipas, las zonas fronterizas más boyantes del narcotráfico mexicano (Proceso 1433).
En esas mismas fechas, según datos oficiales, El Azul fraguó su proyecto de crear una federación de cárteles para que el narco en México fuera operado por un solo grupo.
Discípulo y amigo de Miguel Ángel Félix Gallardo desde que éste encabezaba el cártel de Guadalajara en la década de los ochenta, Esparragoza Moreno no cejó en su intento de construir un monopolio del narcotráfico. Actualmente existen datos y evidencias de que ese proyecto ha cobrado fuerza.
Tras la muerte de Amado Carrillo Fuentes en julio de 1997, víctima de “un pasón” de somníferos tras ser sometido a una cirugía plástica, Esparragoza Moreno permaneció poco tiempo en el cártel de Juárez, al que se unió tras salir de la cárcel en 1991.
Pasó una década ligado a los hermanos Beltrán Leyva y a Ismael El Mayo Zambada, viejos conocidos suyos. La suerte le cambió en 2001, cuando Joaquín El Chapo Guzmán se fugó del penal de Puente Grande, pues rompieron relaciones con el cártel de Juárez debido a que no respetaban el liderazgo de Vicente Carrillo Fuentes.
Según una carta fechada en octubre de 2004 y que fue recibida en la Presidencia de la República, varios capos se reunieron un mes antes en Monterrey, Nuevo León, para discutir la forma en que podrían constituirse como un grupo hegemónico para manejar el narcotráfico en México.
Redactada por un testigo de ese encuentro, la carta asegura que El Azul logró sentar a la mesa a Ismael El Mayo Zambada, Joaquín El Chapo Guzmán y Arturo Beltrán Leyva, entre otros.
La idea era planear el crimen de Rodolfo Carrillo Fuentes (hermano de Amado y de Vicente Carrillo) y, una vez ejecutado éste, tratar de incriminar por ese homicidio a otro grupo contrario, el cual serían Los Zetas, teniendo como objetivo estas acciones por una parte terminar con la hegemonía que la familia Carrillo Fuentes tenía sobre este cártel u organización.
Manifestando dichos integrantes del cártel de Sinaloa que únicamente le debían lealtad a Amado Carrillo, y no a los otros miembros de su familia, siendo éste el motivo por el cual Vicente Carrillo no ha podido ocupar el mando de dicho cártel, puesto que lo han minado ultimándole a personas de su confianza.
En aquella reunión, El Azul también planteó deshacerse de Los Zetas.
Aunado a lo anterior otro punto medular o de vital importancia del cártel de Sinaloa o Triángulo Dorado es el acabar o exterminar a Los Zetas, puesto que aprovechando el poder que tienen de personal como económico, aunado al apoyo que tienen por parte de funcionarios federales del más alto nivel, específicamente de la SIEDO, realizan ataques a Los Zetas aprovechando el aparato gubernamental para tal fin y auxiliándose de dicho aparato para todas las actividades, como realizar impunemente sus actividades preponderantes, específicamente las relacionadas con el narcotráfico, siendo el trasfondo de todo lo anterior el que Ismael El Mayo Zambada, Joaquín El Chapo Guzmán, Arturo Beltrán Leyva y Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, pretendan monopolizar el narcotráfico en un único cártel, siendo éste el de Sinaloa.
En dicha reunión también se acordó penetrar la plaza de Nuevo Laredo, según se explica en la carta. El responsable de esa operación fue un narco de origen estadunidense: Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, a la postre jefe de gatilleros de Arturo Beltrán, El Barbas, muerto a finales de 2009 año en Cuernavaca, Morelos, durante un tiroteo con miembros de la Marina.
El proyecto de Esparragoza Moreno parece avanzar: hace un mes, la DEA confirmó que el cártel de Sinaloa y el del Golfo –rivales durante décadas– sellaron un pacto que consolidó a ambos cárteles en la mayor parte del país, y al que se habrían sumado los hermanos Valencia y La Familia michoacana. Estos últimos grupos, de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, recientemente aceptaron unirse al cártel del Golfo.
En respuesta, Los Zetas rompieron relaciones con el grupo que los vio nacer, el cártel del Golfo, y se aliaron con los cárteles de Juárez y de Tijuana.
Poder corruptor
Además de su capacidad negociadora entre los narcotraficantes, Juan José Esparragoza Moreno también ha logrado corromper a gobernadores y a altos mandos policiacos y militares. Una muestra es el estado de Morelos, donde se afincó en 2004 bajo el cobijo del entonces gobernador Sergio Estrada Cajigal.
El poder de El Azul en Morelos no tenía límites: contaba con agencias policiacas para su uso personal y para la protección de sus socios y familiares. Según las investigaciones que realizó la SIEDO en Morelos, Nadia Esparragoza Gastélum, hija de El Azul, estuvo relacionada sentimentalmente con el gobernador Estrada Cajigal (Proceso 1098).
Esparragoza también gozaba de la protección de Agustín Montiel y Raúl Cortez, jefes de la policía ministerial de Morelos, quienes utilizaban el aeropuerto de Cuernavaca para bajar aviones cargados de droga que después era transportada en las camionetas y patrullas de la policía, según la PGR.
La relación de El Azul con militares tampoco es un secreto. Exmiembro de la Dirección Federal de Seguridad –donde fue policía–, tuvo una estrecha relación con los generales Francisco Quiroz Hermosillo y Jorge Maldonado Vega.
En el expediente que la PGR integró contra el cártel de Juárez, conocido como El Maxiproceso, se registra el acercamiento de Esparragoza Moreno y Maldonado Vega, a principios de los ochenta.
Ambos fueron presentados por Javier Barba Hernández, miembro del cártel de Guadalajara, quien por aquellos años era porro de la Universidad de Guadalajara y posteriormente ingresaría a las ligas mayores del narcotráfico.
Maldonado Vega tenía la orden de quemar seis toneladas de mariguana que había asegurado el Ejército en Guadalajara, pero Barba Hernández le solicitó una entrevista al militar para negociar que la droga fuera entregada a la Policía Judicial del estado. En ese encuentro, al que acudieron El Azul y Barba Hernández, le ofrecieron hasta 5 millones de dólares. “Lo único que hay que hacer es entregar el cargamento a la Policía Judicial”, le dijeron. Pero Maldonado Vega se negó a negociar, de acuerdo con su testimonio ministerial.
–La droga no se negocia: la voy a quemar y exijo respeto a mi trabajo. Si alguno de ustedes se mete, lo voy a arrestar. Cada quien en lo suyo –dijo enérgico el general.
–Esos son güevos, mi general, permítame que le bese la mano –comentó irónico El Azul, quien se levantó de su asiento y se dirigió hasta él. Le tomó la mano y le dio un beso como signo de reconocimiento a su autoridad. Al día siguiente la droga fue quemada en Tequila, Jalisco.
Este pasaje retrata al capo como un personaje jocoso y dicharachero, otra de las características de su personalidad, según se pudo confirmar entre personas que lo conocen y que lo retratan. A Esparragoza Moreno le gusta andar “enjoyado y con el pelo brilloso de brillantina”, a la usanza de la década de los setenta. Le gusta el alcohol, decir picardías y jugar baraja, uno de sus pasatiempos favoritos mientras estuvo preso en el Reclusorio Sur junto con Miguel Ángel Félix Gallardo y Amado Carrillo. Es aficionado a los lentes oscuros de la marca Ray Ban, la ropa deportiva y el ejercicio.
Existen pocas fotografías de Esparragoza Moreno, pero durante los cateos que realizó la PGR en varias de sus guaridas encontró algunas. En una de ellas aparece en el pasillo de su casa a la usanza norteña, de bigote y con el cabello recortado. Y en otra fotografía, publicada en la edición 1098 de Proceso, figura acompañado del boxeador Julio César Chávez y del entonces jefe del cártel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes.
–¿Por qué El Azul ha sobrevivido tantos años en el negocio del narcotráfico? –se le pregunta a una fuente de la PGR que pidió el anonimato.
–Es un capo muy hábil. Le cae bien a todos. Él no asesina por asesinar. No le gusta la violencia. Mata con el dinero y con su carisma…Y le gusta mucho el alcohol. Por eso entre los narcotraficantes no sólo se le respeta. También se le quiere.

Comunicarse a diario

Ventajas de comunicarse a diario
FERRÁN RAMÓN CORTÉS
El País Semanal, 18/04/2010;
Dejamos de saludarnos en la calle, de hablarnos en el ascensor, no nos prestamos atención los unos a los otros. Estamos perdiendo la pequeña comunicación. ¿Cuáles son sus consecuencias?
Tuve el privilegio de hacer una conferencia en un pequeño pueblo de la isla de Menorca. Hablé sobre lo mío –la comunicación–, y en el coloquio, un hombre mayor del pueblo me dijo: “Todo esto que cuenta me parece muy interesante, pero estuve hace unos días en su ciudad, Barcelona, y una de las cosas que me llamó más la atención fue que allí ni se saludan: la gente se cruza por la calle y no se dice nada…”.

"La Iglesia ha sido herida por nuestros pecados": Pope

El Papa promete que el Vaticano llevará a los culpables de abusos ante la justicia penal
Benedicto XVI se reúne en Malta con ocho víctimas de abusos y expresa su "vergüenza y su pena" por lo que han tenido que sufrir
MIGUEL MORA | La Valeta 18/04/2010
El Papa ha mantenido un encuentro en la Nunciatura de Malta, situada en lalocalidad de Rabat, con ocho personas que fueron víctimas de abusos sexuales cometidos por parte demiembros del clero. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, ha señalado que el encuentro se ha producido después de una misa al aire libre que ofició el Pontífice durante la segunda jornada de su estancia en la isla mediterránea.
Las víctimas, de las que abusaron en el orfanato San José (Saint Joseph Home), habían pedido un encuentro con el Papa después de verse con el arzobispo Paul Cremona. La reunión se produjo en una capilla privada de la Nunciatura. Lasvíctimas acusaron a cuatro sacerdotes en 2003 ante la justicia penal y llevan esperando siete años una sentencia que no ha llegado todavía. Tres de los sacerdotes viven en Malta y el cuarto en Roma.
El portavoz vaticano asegura que el Papa se ha sentido "profundamente conmovido" y que ha expresado a las víctimas "la vergüenza y la pena" por todo lo que han tenido que sufrir. Benedicto XVI ha rezado conlas ocho víctimas y ha saludado uno por uno a todos ellos y les ha asegurado que la Iglesia "está haciendo y seguirá haciendo todo lo que puede" por investigar las denuncias y llevar los casos a la justicia penal. El encuentro, ha explicado el portavoz, se ha prolongado durante 20 minutos y ha contado con la asistenciade los obispos de Malta y Gozo, que ya conocían a las víctimas, hombres que tienen ahora entre 30 y 40 años, además del Nuncio, el secretario personal del Papa y el propio Lombardi.
El encuentro ha transcurrido con "serenidad", según ha explicado el portavoz. "El clima ha sido intenso pero sereno. Ha habido sonrisas, algunas bromas y en general se ha vivido con conmoción pero sin temor ni opresión", ha agregado Lombardi. La reunión ha comenzado con un rezo de rodillas y en silencio y después el Papa se ha situado en el altar y ha recibido uno por uno a los huérfanos del orfanato de Saint Joseph. "No sé lo que les ha dicho porque han hablado en voz baja, con familiaridad y cariño", dijo el portavoz vaticano.
En el avión que le llevó el sábado a Malta, el Papa dejó una pequeña referencia a los abusos sexuales a menores por parte de miembros de la Iglesia católica: "La Iglesia ha sido herida por nuestros pecados", declaró a los periodistas. Una frase que suena como una especie de mea culpa colectivo.
El Pontífice se reunió en sus viajes a Australia y Estados Unidos también convíctimas de abusos. En Malta hay 45 religiosos y sacerdotes acusados de abusos.En 1999 la Iglesia local formó una comisión para atender las denuncias de las víctimas, aunque la mitad de los miembros del clero acusados han sido finalmente absueltos por esta comisión, aunque no por la justicia.
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Castrillón implica a Juan Pablo II en el encubrimiento de pederastas

El cardenal, sobre la misiva de 2001 en la que felicitaba a un prelado por ocultar los abusos a 11 menores en Francia: "El Papa me autorizó la carta"
MIGUEL MORA (ENVIADO ESPECIAL) - La Valeta - 18/04/2010
El cardenal colombiano Darío Castrillón, que en 2001 felicitó por carta al obispo francés Pierre Pican por no denunciar a la justicia a un sacerdote que finalmente fue condenado a 18 años de cárcel por pederastia, aprovechó una conferencia que impartió el viernes en Murcia para revelar que su reconocimiento contó con el visto bueno de Juan Pablo II. "Os felicito por no haber denunciado a un sacerdote a la administración civil. Lo has hecho bien y estoy encantado de tener un compañero en el episcopado que, a los ojos de la historia y de todos los obispos del mundo, habría preferido la cárcel antes que denunciar a su hijo sacerdote", afirmaba la carta que Castrillón, de 81 años, remitió a Pierre Pican, que fue condenado a tres meses de cárcel por encubridor.
Durante su intervención, centrada en las claves del sacerdocio durante el pontificado de Karol Wojtyla, Castrillón aseguró que el obispo de Bayeux-Lisieux "no lo denunció -al abad pederasta Rene Bissey- porque había recibido la confidencia", informó ayer La Verdad de Murcia. Según el cardenal, Pican habría aplicado el secreto de confesión, que prohíbe "descubrir al penitente, de palabra o de cualquier otro modo, y por ningún motivo", según el canon 983 del Código de Derecho Canónico.
Pero, en realidad, la denuncia contra Bissey fue interpuesta ante el obispado por la madre de uno de los once niños abusados por el cura entre 1985 y 1996. Pican fue el primer obispo francés condenado en un tribunal penal desde la Revolución francesa.
Castrillón estaba rodeado en su conferencia por un nutrido grupo de miembros de la Curia romana. Entre los asistentes, estaban el prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Franc Rodé; el presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, Stanislaw Rylko; el arzobispo Emérito General Castrense, José Manuel Estepa; el presidente emérito del Consejo Pontificio para la Cultura, Paul Poupard, el Primado de las Américas, Nicolás de Jesús López Rodríguez, y el ex portavoz de Juan Pablo II, Joaquín Navarro Valls.
Según La Verdad, todos los asistentes, algunos con más energía que otros, aplaudieron al unísono las palabras del ex prefecto de la Cogregación para el Clero. Desde el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, al cardenal Antonio Cañizares, presidente del congreso mundial de homenaje a Juan Pablo II, que se celebra en el monasterio de Los Jerónimos, sede de la Universidad Católica de Murcia.
El prelado colombiano, de ideología ultratradicionalista y ex responsable de Ecclesia Dei, la comisión vaticana que impulsó el regreso de los obispos lefebvrianos excomulgados al seno de la Iglesia católica, terminó su inciso tras varios segundos de aplausos diciendo: "Me autorizó el Santo Padre para que enviara esa carta a todos los obispos del mundo y la pusimos en Internet".
Después de su intervención, y a pesar de que el Vaticano ha asegurado que la postura de Castrillón no representa la línea oficial de la Iglesia frente a los abusos, el purpurado colombiano fue felicitado por los obispos, arzobispos y cardenales presentes, que según La Verdad "le dispensaron cálidos abrazos y hasta alguna que otra carantoña".
La reacción de Cañizares y sus compañeros es significativa, pues parece cuando menos arriesgado apoyar a Castrillón cuando éste ha sido desautorizado por el Vaticano hace solo 48 horas. El episodio sugiere, una vez más, que la Curia sigue siendo más leal a Juan Pablo II que a su sucesor, y demuestra que Castrillón -y Wojtyla, si es cierto lo que afirma el cardenal- puentearon a Ratzinger en su intento por ocuparse personalmente de los casos de pederastia cuando dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF).
La carta de Castrillón al obispo encubridor llevaba fecha de 8 de septiembre de 2001, cuando los casos de pederastia eran ya competencia exclusiva de la CDF. Unos meses antes, el 30 de abril, Juan Pablo II había firmado la carta apostólica Sacramentorum sanctitatis tutela, que obligaba a transferir los casos a la congregación de Ratzinger, quien el 18 de mayo envió a las diócesis la carta De delictis gravioribus, que explicaba y agilizaba las normas de actuación aunque mantenía el secreto pontificio.
Quizá por eso, el portavoz Vaticano ha recordado, en un tono completamente inusual con sus cardenales, que la historia de la carta demuestra que aquel cambio de competencias fue "muy oportuno". La frase equivale a responsabilizar a Castrillón de la estrategia de ocultamiento.
Ratzinger: "La Iglesia ha sido herida por nuestros pecados"
Todas las campanas de las iglesias de Malta recibieron ayer repicando a Benedicto XVI, que llegó por la tarde a la pequeña isla mediterránea, uno de los países con más implantación católica de Europa. En el avión, el Papa dejó una pequeña referencia a los abusos sexuales a menores por parte de miembros de la Iglesia católica: "La Iglesia ha sido herida por nuestros pecados", declaró a los periodistas. Una frase que suena como una especie de mea culpa colectivo, y que probablemente será la única referencia que haga en estos dos días de visita al escándalo que azota a catolicismo.
A estas alturas, el Vaticano todavía no ha confirmado si el Papa encontrará o no en privado a algunas de las diez víctimas de abusos declaradas en Malta.
El vuelo papal fue autorizado a despegar desde Ciampino a pesar de los numerosos problemas causados por la nube de cenizas volcánicas procedentes de Islandia, que llegó ayer a Italia, donde obligó a cerrar todos los aeropuertos del norte del país.