7 may. 2009

Legionarios

La auditoría, sólo para controlar las pugnas entre los Legionarios/
Expertos: harán sondeos para hacer eventuales cambios tras los escándalos de Maciel
La Jornada
Carolina Gómez Mena Alma E. Muñoz
Al ordenar una auditoría a los Legionarios de Cristo, el papa Benedicto XVI intenta superar la crisis interna que desataron, en esa orden religiosa, los escándalos de su fundador, Marcial Maciel, y a la cual no puede controlar su sucesor en la dirección general, Álvaro Corcuera.
Especialistas en religión y víctimas de abuso sexual de Maciel coincidieron, en entrevistas por separado, en la existencia de problemas de gobernabilidad interna porque Corcuera, en lugar de enfrentar los errores de su predecesor y mentor, optó por el culto a la personalidad del fallecido sacerdote y por la complicidad.
Queda claro, expuso el sociólogo Bernardo Barranco, que hay tres tendencias dentro de la legión tras el retiro y posterior muerte de Maciel: la de los continuistas, encabezados por Corcuera; la de los reformadores y la de un grupo minoritario que se inclina por la refundación y el relanzamiento de dicha congregación, con un ofrecimiento de perdón por medio, por los errores y pecados cometidos por el fundador.
Coincidiendo con el académico, Alejandro Espinosa, una de las víctimas de Maciel, aventuró su hipótesis: “el Papa intenta lavarse la cara, y en un futuro la misma secta puede desaparecer. Seguro la van a transformar en algo distinto (al término de la auditoría)”.
Por eso, agregó,enviaron a Maciel al retiro en los últimos años de su vida, después le quitaron votos secretos a la legión dentro del Vaticano, e hicieron que fuera la propia orden la que anunciara la auditoría y admitiera que su fundador llevaba una doble vida.
En definitiva, dijo a su vez el antropólogo Elio Masferrer, tratan de poner orden, luego de que en 2006 “obligan a Maciel a guardar silencio”, tras la visita que realizó Charles J. Scicluna a México y Estados Unidos, un año antes, para entrevistar a víctimas del sacerdote por órdenes de Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Pontificia Congregación para la Doctrina de la Fe.
Lo cierto, insistió Barranco, es que hay “disputas internas muy fuertes, tensiones para el futuro de la legión, que se sostiene con 660 millones de dólares por año, que es su presupuesto de ingresos con base en donativos, colegios y becas”.
El anuncio de que Maciel tuvo una hija contribuyó evidentemente a la disputa interna, y el Vaticano “ha tenido que intervenir para administrar la crisis, tratar de apaciguar y encontrar nuevos equilibrios”.
Pero una auditoría de su parte no es similar a la de una empresa, definió. En términos eclesiales hablarán con diferentes actores, sondearán cuáles son las principales tensiones y encontrarán nuevas fórmulas para establecer un “veredicto de intervención” que dé paso a nuevos equilibrios y liderazgos dentro la orden.
“Seguro o lo más probable es que Corcuera salga porque se ha distinguido por dar continuismo a lo hecho por Marcial Maciel y brindarle culto a esa personalidad, lo que evidentemente resulta muy grotesco”. Así es, que tal vez, el Vaticano, coincidió con Maferrer, incorpore a más irlandeses, estadunidenses y españoles en la conducción de la legión, para “darle gobernabilidad”.
Otras víctimas del fundador de la congregación aseguraron que no esperan mucho de los resultados de la auditoría. “El Papa, cuando estuvo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, guardó silencio sobre los abusos de Maciel y al hacerlo se convirtió en cómplice”, señaló Saúl Barrales Arellano.
“Ahora, trata de lavarse la cara, y la indagatoria seguramente se hará con mucha cautela, diplomacia y hasta con hipocresía”, cuando en realidad, dijo a su vez José Antonio Pérez, con la auditoría “quieren tapar agujeros que puedan involucrar al Vaticano, para que no salga la podredumbre y manche a la Santa Sede”.
El martes se dio a conocer que la comisión de prelados que investigará a los Legionarios de Cristo estará conformada por el obispo de Tepic, Ricardo Watty Urquidi; Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver, Estados Unidos; Giussepe Versaldi, obispo de Alejandría, Italia; y el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Ayer se buscó a Watty sin éxito. El vicario general de la diócesis de Tepic, Jesús Lerma, explicó que el religioso estaba en una reunión, pero que hasta ese momento no había recibido ninguna notificación oficial por parte del Vaticano sobre un nuevo encargo.
El 31 de marzo pasado, Álvaro Corcuera informó sobre la visita apostólica de la Santa Sede a la legión para “afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los graves hechos en la vida de nuestro padre fundador, que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación de la Doctrina de la Fe concluidas en mayo de 2006, y los que han salido a la luz más recientemente”, explicó en un escrito.

Discurso del Presidente Calderón en Uruapan

El Presidente Calderón en la Unidad de Medicina Familiar IMSS No. 81 en Uruapan, Michoacán
Miércoles, 6 de Mayo de 2009 Discurso
Uruapan, Michoacán
Muchas gracias, Gobernador, por sus palabras.
Estimados amigos.
Estimado doctor Valdemar Gutiérrez Fragoso, Secretario General del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.
Muy estimadas doctoras, doctores, enfermeras, enfermeros:
No sé cómo les ha ido ahora en esta contingencia, parece que aquí en Uruapan ha estado más tranquilo.
A ver, platícame cómo les ha ido en estos días que tiene la clínica operando.
Si quiere presentarse, nada más, doctor, para que lo ubiquemos.
No se oye el micrófono, aunque yo sí lo escucho acá.
A ver, pásenle éste.
-DR. GUSTAVO GABRIEL PÉREZ SANDI: Buenos días.
Mi nombre es Gustavo Gabriel Pérez Sandi, soy el Director del Hospital General de Zona Número 8 de aquí, de Uruapan.
Y respecto a la pregunta que nos estaba haciendo hace un momento. Se han estado haciendo pruebas rápidas para todos los pacientes que se han acercado a las unidades que tenemos aquí en esta zona, que es la Clínica 66, esta nueva Clínica la 81 y el Hospital General de Zona Número 8.
De los pacientes que se han estado acercando a recibir la atención médica, no hemos tenido todavía ningún caso confirmado, son únicamente casos sospechosos, a los que se les está dando su manejo y actualmente no tenemos ningún paciente internado por influenza A.
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Alguien ha tenido el cuadro, por lo menos, sintomático y lo hayan internado.
-DR. GUSTAVO GABRIEL PÉREZ SANDI: No, internado no tenemos ningún paciente en el hospital.
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Correcto.
Y la afluencia de la gente ha sido normal, ha sido como la que siempre ha habido o ha habido más, ha habido menos.
-DR. GUSTAVO GABRIEL PÉREZ SANDI: La semana pasada sí hubo un poquito más la afluencia de pacientes que acudieron, tanto a la clínica como al hospital, pero actualmente ya ha ido descendiendo de una manera muy considerable.
-PRESIDENTE FELIPE CALDERÓN HINOJOSA: Muy bien.
Muy bien, de todos modos quiero, en primer lugar, agradecerle a ustedes y a través de ustedes a todo el personal del Seguro Social, a los doctores, enfermeras, en fin, a todo el personal administrativo.
Y, desde luego, es muy significativo para mí el estar aquí esta mañana en Uruapan; primero, porque, precisamente, los días en que, para los días en que se decretó, primero la alerta y luego la emergencia sanitaria, el 16 y el 23 de abril, precisamente eran los días en que teníamos previsto inaugurar esta Unidad de Medicina Familiar Número 81.
Y qué bueno que, independientemente de la inauguración, se pudo echar a andar de cualquier manera y, por lo menos, que los uruapenses, los michoacanos en general, toda la gente de esta región, tenga esta nueva Unidad de Medicina Familiar disponible para poderse atender y para poder acudir al médico.
Me parece que de esta experiencia que hoy estamos viviendo, del brote del virus de influenza A/H1N1, hemos aprendido varias cosas, y también me parece que vamos a sacar muchas lecciones más.
Primero, quiero reiterarles a ustedes lo que seguramente ya saben, pero para mí es importante que la gente lo sepa, que este virus, esta cepa, hace dos semanas, hace menos de 15 días era totalmente desconocida en el mundo.
Y de alguna manera el mundo se venía preparando, México se venía preparando también, porque se espera que ocurra, dentro de estas mutaciones, este surgimiento de virus nuevos o de subespecies nuevas del virus de influenza, se espera que surja en el mundo una gran epidemia, una gran pandemia, que seguramente va a causar muchísimas muertes en el mundo.
Y la manera de prepararnos es precisamente no sólo ampliando la cobertura de salud, como lo ha hecho México, en estos dos años hemos hecho un esfuerzo singular.
Esta clínica, esta Unidad de Medicina Familiar Número 81 es prueba de ello, es una inversión de más de 117 millones de pesos, que va a atender a una población beneficiaria de casi 100 mil personas aquí en la zona de Uruapan, estoy seguro que incluso el hospital ya presentaba signos de saturación y una gran demanda de servicios, sobre todo preventivos, que es un área que en México no le habíamos dedicado tal vez el suficiente énfasis.
Y como bien dice la publicidad del Seguro Social: más vale PREVENIMSS que lamentar. Y efectivamente, en la medida que podamos prevenir todas, no sólo ésta, sino todas las enfermedades, creo que nos podrá ir mejor.
En el momento en que, por ejemplo, supimos en México la presencia de este virus, que fue detectado primero en California. De hecho, déjenme decirles que técnicamente el primer registro oficial en el mundo del virus es Swine Flu A/H1N1, California 09; es por el dato que se registró precisamente en el Valle Imperial del Estado de California, en dos niños.
Y después, cuando las muestras que habíamos enviado a Canadá y Estados Unidos, dieron positivo a este virus, que nos notificaron precisamente la tarde del 23; ese mismo día tomamos todas las medidas preventivas que ustedes conocen.
Quiero decirle, Gobernador, que como hemos platicado en la reunión que tuvimos el día de ayer, precisamente, la clave aquí es actuar en dos frentes: uno, es el de tratar y medicar todos los casos; y otro, es el de evitar el contagio, el frenar la propagación lo más posible de este virus.
En cuanto a evitar, a tratar los casos y tratarlos oportunamente, aquí hay que subrayar varias cosas.
Primero. Se trata de un virus que, si bien es cierto, afortunadamente ha venido demostrando que no tiene la letalidad que otros virus de influenza, también mutados, han mostrado en el mundo, como la llamada influenza aviar, la que ocurrió en China; primero en Hong Kong, en el 68, y que fue demoledora, se calcula que hubo un millón de muertos; o la que ocurrió en Beijing, después, a principios de este siglo con el SARS famoso, este síndrome de graves problemas respiratorios, que también causó una cifra que desconocemos, porque en esa época, no hace mucho, 2002, 2003, se optó, la política pública que se usó fue más bien callar los casos y no decirle al mundo que había un problema, y eso, creo que agravó las cosas.
Nosotros en México hemos sido muy transparentes. Hemos reportado del primero hasta el último de los casos. Hemos pedido, no sólo permitido, pedido que la Organización Mundial de la Salud esté con nosotros, en la propia Secretaría de Salud; están, incluso, en los propios laboratorios donde estamos examinando las muestras. Y eso, pienso, que nos ha permitido generar transparencia y claridad en este tema.
Déjenme decirles que siendo un virus que no tiene la letalidad, que tiene, por ejemplo, el aviar o la llamada influenza aviar, es un virus que si no se cuida sí puede ser causa de muerte. De hecho, hay que lamentar que, hasta el momento, según me reportaban anoche, ya se ha demostrado que, por lo menos 40 casos de personas fallecidas han sido debido a este virus.
Y tenemos, probablemente unos 50 casos más, todavía por examinar en el laboratorio, seguramente habrá más registros. Y un número de muestras, más de 70, de personas; no, un número de casos, de personas que fallecieron y que no vamos ya a saber si fue por el virus o no, es muy probable. Presentaron el cuadro, el diagnóstico específico, fallecieron, pero porque no se conocía, precisamente, la existencia del virus o por las razones que fueran, no se tomaron las muestras a tiempo, no se tomaron las muestras del paciente.
Pero sí es un virus muy peligroso, que estamos afortunadamente enfrentando y que estamos dominando de alguna manera.
Qué es lo que tememos ahora. Se temía que el virus creciera muy rápidamente.
De hecho, los primeros días, lo que hemos observado es que el número de personas contagiadas crecieron entre el 17 y el 27 de abril, en diez días creció geométricamente; es decir, de haber seguido el virus como iba, probablemente tendríamos en el caso de México decenas de miles de personas infectadas más y probablemente decenas de personas fallecidas más.
Esto se llama una progresión geométrica; es decir, que un caso contagia a dos y éste contagia a otros dos, y así de uno a cuatro casos, a ocho, a dieciséis, a treinta y dos, se propagan en cuestiones de días o de horas.
Afortunadamente, el tomar todas las medidas que tomamos permitió cortar la tendencia de este virus. Y ya no tuvo ese crecimiento geométrico o exponencial, que otros llaman de acuerdo con otra fórmula matemática, que no tiene caso abundar en ella, lo logramos cortar.
Y desde el 27, más o menos, hemos empezado a ver cómo va declinando el número de casos que se reciben tanto en las clínicas y unidades, hospitales del Seguro Social, como en todo el Sistema de Salud.
También hemos visto cómo ha bajado el número de personas fallecidas. Aún estos más de 40 casos, la gran mayoría, salvo uno que desafortunadamente falleció esta semana todavía; la gran mayoría son casos que se registraron antes del 28 de abril, su fallecimiento.
Lo que pasa es que las pruebas apenas están llegando a los laboratorios.
Qué tan rápido podemos hacer estas pruebas. Por decirles una cosa, los laboratorios más modernos a los que hemos recurrido, el laboratorio de Canadá, el de Winnipeg, probablemente examina unos 50 casos por día, ya lo han casi ampliado su capacidad, estaban examinando 120 casos por día.
Nosotros ahora tenemos la capacidad de examinar 700 muestras por día. Y estamos todavía ampliando aún más la capacidad de los laboratorios mexicanos.
Pero como ustedes imaginarán, las muestras que estamos recibiendo son probablemente más de mil por día, casi dos mil muestras, lo cual hace que se siga un criterio selectivo de los casos sospechosos y por eso se van confirmando fallecimientos, aún varios días después de que ocurren; es decir, cuando se examina en el laboratorio, el laboratorio nos confirma que el fallecido tuvo, efectivamente, el virus y, entonces, se registra como un dato constatado.
Pero a la vez, sí puedo decir con satisfacción que los casos se han venido no sólo estabilizando, sino reduciendo, que el virus, se ha demostrado sobradamente que es curable si se trata a tiempo y que la medicina que tenemos, que también ya constaté aquí en la farmacia de la Unidad de Medicina Familiar 81 del IMSS, tiene precisamente el oseltamivir, conocido comercialmente como el Tamiflu.
También aquí quiero decir otra cosa, que es que, conviene que el medicamento se prescriba sólo por el médico y que no se utilice frecuentemente.
Por qué razón.
Porque además de las reacciones secundarias que puede producir en un paciente determinado, también es cierto que si se comete un exceso en el uso del medicamento, a la mejor al rato ya no va a servir tan bien.
Por qué.
Porque en una población muy grande comienza a generar resistencias y eso baja la eficacia del medicamento, por eso tenemos que tenerlo bien aplicado, bien distribuido, pero manejado con cuidado.
Qué tanto medicamento tenemos.
Si ahorita hemos descubierto que van un poco más, probablemente, mil, más de mil personas contagiadas, por el número que le eche de todas las muestras que falten y la gente que no llega a las clínicas, que creo que son menos, pero si consideramos que ya tenemos casi un millón y medio de dosis, tenemos, con sobrada razón, la cantidad más que suficiente para hacerle frente al problema
Qué es lo que yo quiero enfatizar en esta visita a esta Unidad de Medicina Familiar.
Que ya vamos a dar por descontada su inauguración, le pedimos al Gobernador que no fuera un evento, fuera un evento que no tuviera gente, que no tuviera una aglomeración, en fin, tal como lo venimos recomendando.
Pero sí podemos invitar a la gente y es un mensaje que hay que darle a los michoacanos y a todos los mexicanos.
Es muy importante que sigan viniendo a las Unidades de Medicina Familiar y a las clínicas. Por supuesto, lo deseable es que cada quien vaya a su adscripción, a la institución de la cual es beneficiaria, pero si no, no importa. Yo les voy a pedir que atiendan a toda la gente que llegue con un cuadro viral de este tipo, como el que se ha descrito: fiebre, escurrimiento nasal, dolor intenso de cabeza, dolor corporal; y la atiendan.
Porque justo la atención oportuna es lo que nos está permitiendo reducir los casos de este virus.
Se está estabilizando. Sí. Están reduciéndose los casos, también, qué bueno.
Yo no quisiera decir que el virus está totalmente bajo control. Yo quiero decirle a los mexicanos que no podemos decir que ya no se van a presentar más casos. Al contrario, se van a presentar más.
Hay estados que dicen: es que aquí no habido ningún caso. Ténganlo por seguro que se va a presentar. Pero eso no nos debe alarmar, ni preocupar. Sí nos debe ocupar; sí nos debe, a todos, al paciente, obligar a acudir rápidamente a un doctor y al Sistema de Salud a atender a todos esos pacientes.
Pero el virus, digamos, se propaga porque, como bien dice la Organización Mundial de la Salud, es un virus que ya no tiene posibilidad de confinamiento; ya no se puede agarrar a la gente y nada más tenerla ahí. El virus ya está, prácticamente, en todo el país y, prácticamente, en todo el mundo. Eso, independientemente, de que luego discutiremos y a los científicos les toca discutir si verdaderamente se originó en México o no.
La verdad es que ahí hay muchas dudas. Pero además eso es irrelevante, el hecho es que existe el virus, que nosotros hemos sido un país muy afectado, pero hemos sido la primera línea de defensa de los mexicanos, desde luego, pero también del mundo, porque cada paciente que ustedes curan en los hospitales mexicanos, es un paciente que ya elimina una cadena de contagios hacia el mundo.
Cada análisis que se hace de laboratorio es, precisamente, una información valiosa para la ciencia, que no tiene el mundo.
Por ejemplo, en nuestros laboratorios ya estamos correlacionando, por ejemplo, si la vacuna contra la influenza general es eficaz o no para combatir al virus.
La verdad es que ya hemos encontrado casos de niños que sí habían sido vacunados y también fueron contagiados por el virus, lo cual nos va a dar información de la vacuna, como dicen los científicos, que en realidad vamos a necesitar otra nueva vacuna para este virus.
Pero toda esa información científica la está generando México y le va a servir al mundo.
Es más, por qué México tiene el mayor número de casos.
Probablemente porque el virus aquí arrancó fuerte, sobre todo en la Ciudad de México, que es de las más pobladas del mundo; pero también porque somos un país que está investigando prácticamente la totalidad de sus casos.
Por qué otros países en África, o en América, o en Asia no registran casos. Uno, porque son muy desarrollados y están efectivamente siguiendo medidas preventivas o tal vez porque no han registrado sus casos.
Por ejemplo, se dio el año pasado en Argentina un virus, una presencia, un brote de dengue muy fuerte. Se habla de miles de personas muertas.
Y evidentemente que las medidas preventivas, en fin, probablemente ciertas medidas de medición y de prevención pudieron haber aportado mucho a la humanidad.
Yo lo que quiero decir es que México está haciendo bien su trabajo con el mundo, estamos actuando con mucha responsabilidad,
señor Gobernador.
Y que no es justo y no se vale, y no sirve de nada el estarle poniendo medidas discriminatorias a los mexicanos, algo que parece en extremo.
Ayer, por ejemplo, mandamos toneladas de alimento a Haití, que es el país más pobre de América, donde la gente verdaderamente se está muriendo, no del virus, se está muriendo de hambre. Y hemos mandado ayuda sistemáticamente a Haití.
Bueno, resulta que rechazaron un barco mexicano que llevaba maíz, trigo, frijol, medicamentos. Yo creo que no es más que fruto de la desinformación o de la ignorancia, lo que está generando actitudes de hostilidad y de rechazo a México, que no les sirven de nada a esos países, porque obviamente que no es la vía de propagación del virus.
Y por supuesto, a México lo hacen distraer su energía y su atención, en lugar de combatir solamente este virus, a dedicarnos a otras cosas, pero en fin.
Quiero terminar, finalmente, enviando un saludo a todos mis paisanos, poniéndoles a sus órdenes esta Unidad de Medicina Familiar 81. Decirle a toda la gente de Uruapan y de la Meseta, y también hacia abajo, hacia Tierra Caliente, que vengan a revisarse a la Unidad de Medicina Familiar, si tienen un cuadro viral muy parecido a la gripa, un poquito más fuerte; o incluso el de la gripa, yo digo que se vengan a cuidar.
El hecho de que la gente venga, que sea el doctor el que diga si es una gripa, si es una infección en la garganta o si es posiblemente este virus, más vale prevenir. Yo le voy a pedir a toda la gente, a toda la gente que se venga a revisar a esta clínica y a todos los Centros de Salud.
Y también decirles que están reduciéndose los casos del virus, que están reduciéndose notablemente los casos de mortalidad. Estamos venciendo en esta batalla.
Afortunadamente, hemos logrado detener la expansión peligrosa que pudo haber tenido este virus, pero que no es tiempo ni de cantar victoria ni decir que ya está controlado y se acabó. Todavía este virus seguirá expandiéndose y todavía durante mucho tiempo tendremos que seguir tomando las medidas preventivas.
A lo mejor es un virus que ya va a estar en el mundo circulando, como circulan otros todos los días; los de influenza misma, por ejemplo. Y lo que debemos hacer es adaptar nuestra vida cotidiana para prevenirnos contra ese virus, por eso las medidas que le hemos pedido a los mexicanos: de lavarse las manos frecuentemente, de evitar el contacto, el contagio al máximo posible con otras personas, de no ocurrir a lugares donde haya aglomeraciones y estén cerrados; el hecho de estornudar con un pañuelo y, si no hay un pañuelo, con la parte interna del codo; el de limpiar muy bien los barandales, las manijas.
Yo le voy a pedir a las unidades de transporte que hagan un esfuerzo por limpiar varias veces, durante el día, todas las agarraderas, los pasamanos, los tubos del microbús o del camión. Es muy importante
que se limpien todos los días y varias veces al día; porque la gente que puede tener el virus, que se toca necesariamente la nariz, al sonarse o por cualquier cosa, va tocando, precisamente, todas esas superficies. Los teléfonos, por ejemplo, los teléfonos son, los tableros de computadora, los mouse; en fin, todas esas cosas son medidas que hoy tendremos que tener especial atención.
Al final, pienso, que esas medidas, también preventivas, nos van a ayudar, no sólo a contener este virus, sino muchas otras enfermedades que surgen por falta de higiene; por ejemplo, en la medida en que se está atendiendo más gente en el Seguro Social, el tiempo de hospitalización de enfermos con enfermedades respiratorias también se ha reducido en promedio.
Se están reduciendo los casos de muerte, quizá otras enfermedades correlacionadas, pero por el hecho de que la gente se atiende más rápido, una neumonía causada por otras razones, también está generando que se pueda atender mucho más rápido y se eviten otros casos, vamos a llamarlo así, distintos, pero también delicados en materia de salud.
Bueno, nosotros vamos a visitar otra Unidad de Medicina Familiar como ésta, que también arrancó en días recientes, en Zamora.
Simplemente quiero agradecerles nuevamente a los médicos, a las enfermeras y a los trabajadores del Seguro Social y de todo el Sistema de Salud, desde luego al Sistema de Salud de Michoacán, todo el esfuerzo que han hecho.
A la gente, decirle que vamos bien y que vamos a salir adelante. Que hoy la tarea es reincorporarnos a nuestras actividades normales, pero en las mayores condiciones de seguridad posibles y que no hay que bajar la guardia, que hay que seguir lavándose las manos, hay que seguir limpiando los objetos que tocamos, hay que seguir evitando al máximo posible el saludo de beso o de mano, hay que seguir cuidándose al estornudar.
Si se presentan síntomas de gripa, no hay que ir a la escuela, no hay que ir a trabajar, hay que precisamente acudir a la clínica, tener el diagnóstico, etcétera.
Y con el reconocimiento a los médicos y a los doctores, externar el aprecio a todo el Sistema de Salud. Éste es un Sistema de Salud que ha sido puesto a prueba en esta epidemia, esa es la verdad.
Y tengo la convicción de que está respondiendo de manera adecuada, dada la gravedad de las circunstancias que enfrentamos.
Que tenemos mucho que mejorar, indudablemente tenemos mucho que mejorar; pero afortunadamente, el haber aumentado ya el propio presupuesto del Seguro Social, el haberle destinado más dinero a infraestructura, que permitió construir esta Unidad Familiar, por ejemplo; el haberle destinado más recursos al Seguro Popular, que ha triplicado el presupuesto en dos años y medio, eso nos va a permitir resistir mucho mejor epidemias como ésta.
Y esperemos que no se presente una más grave en el futuro, pero también tenemos que prepararnos las mexicanas y los mexicanos para resistirla. Yo sé que lo vamos a hacer.
Si alguna cosa es una gran noticia de esta circunstancia, es la enorme unidad y fortaleza del pueblo de México.
En otros países, para contener a la gente se han utilizado medidas muy represivas, muy desagradables. Aquí la gente ha seguido las instrucciones con absoluta responsabilidad, con absoluta voluntad y con absoluta disposición. Eso habla de la fortaleza del pueblo de México.
Y estoy convencido, y con ello concluyo, que las adversidades, por muy difíciles que sean, son las que forjan el carácter de la gente, pero también forjan el carácter de los pueblos.
Hoy México, después de esta emergencia, que estoy seguro superaremos, será un país en cierto sentido más fuerte, más preparado, con una cultura de prevención en salud más elevada, con un hábito y prácticas de higiene y de salud que nos van a servir para poder mejorar las condiciones de vida de nuestra gente.
Así que en sus manos queda, estimados amigos, doctoras, doctores, enfermeras, trabajadores, queda esta Unidad de Medicina Familiar Número 81 en Uruapan, Michoacán, del Instituto Mexicano del Seguro Social, y que sirva para el bien de todos los asegurados y también para el bien de México y de Michoacán.
Muchas gracias.

"Hemos defendido la humanidad" Calderón

El Presidente Calderón en la Celebración del CXLVII Aniversario de la Batalla del 5 de mayo
Martes, 5 de Mayo de 2009 Discurso
Puebla, Puebla
Señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Guillermo Ortiz Mayagoitia.
Señor Presidente del Senado de la República, Gustavo Madero.
Señor Presidente de la Cámara de Diputados, César Duarte.
Señor licenciado Mario Marín Torres, Gobernador del Estado de Puebla.
Señor licenciado José Othón Bailleres, Presidente de la Gran Comisión del Congreso.
Magistrado León Dumit, Presidente del Tribunal Superior de Justicia.
Licenciada Blanca Alcalá Ruiz, Presidenta Municipal de Puebla.
Señor General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional.
Señor Almirante Mariano Saynez, Secretario de Marina.
Integrantes de las Fuerzas Armadas, honorables miembros del presídium.
Señoras y señores.
México se ha enfrentado, a lo largo de su historia, a muchas adversidades, de todas ellas ha salido adelante para consolidarse como el gran país que es hoy.
Hemos superado invasiones extranjeras, guerras civiles, catástrofes naturales, crisis económicas y políticas, y ninguna de estas amenazas ha podido quebrantar la voluntad de los mexicanos de constituirnos en una Nación libre, democrática y soberana.
En esta fecha nos hemos reunido para conmemorar que un día como hoy, el 5 de mayo, hace 147 años, el Ejército de Oriente, al mando del General Ignacio Zaragoza, venció a las tropas francesas de Napoleón III, que se ufanaban de ser el Ejército más poderoso de la tierra y que profanaron nuestro territorio y amenazaron nuestra soberanía.
El Jefe de las Tropas Imperiales, el Conde de Lorencez, desembarcó en Veracruz y avanzó a través del territorio nacional para capturar la capital, sin tomar en cuenta el valor y el sacrificio de los mexicanos para defender a la Patria.
En el amanecer del 5 de mayo de 1862, el General Ignacio Zaragoza, a quien hoy nuevamente recordamos con admiración y gratitud, dirigió la arenga que sacudiera la conciencia de nuestras tropas.
Soldados, les dijo hoy vais a pelear por un objeto sagrado, vais a pelear por la Patria. Yo prometo que en la presente jornada conquistaréis un día de gloria.
Nuestros enemigos son los primeros soldados del mundo, pero vosotros sois los primeros hijos de México y os quieren arrebatar vuestra Patria. Soldados, leo en vuestra frente la victoria.
Los mexicanos pelearon entonces como verdaderos gigantes, frente a un invasor que ambicionaba apoderarse de nuestro país y pretendía mancillar nuestra Bandera.
Aquel enemigo, hasta entonces invencible, cayó derrotado en aquella jornada ante la valentía, la entereza y el carácter del pueblo mexicano.
Francisco I. Madero escribió años después: el resultado de este triunfo fue inmenso desde el punto de vista moral, porque demostró al mundo que la fuerza de México era de tenerse en consideración y que no se le podía humillar impunemente.
Así, en esa Gesta heroica, los mexicanos demostraron que la unión y el amor a la Patria son las mejores armas que siempre tendrá nuestro país para derrotar a sus enemigos.
Desde la batalla, el General Ignacio Zaragoza escribió al Presidente Juárez las siguientes palabras, que dan cuenta del patriotismo de los soldados mexicanos:
Por el parte oficial que dirijo, le informará a usted más detenidamente del glorioso triunfo que las armas nacionales han obtenido sobre un invasor injusto, retrocediendo ante unos ciudadanos que no tienen más bondad que la justicia de su causa, ni más conocimientos militares que el deseo de servir a la Patria.
Hoy, casi un siglo y medio después de esta Gesta, México se enfrenta a una nueva amenaza, esta vez, de un tipo muy distinto, una amenaza inusitada, concretamente, el surgimiento y propagación de una epidemia que puso en riesgo la vida y la salud de las familias mexicanas.
Durante los últimos días nuestro país enfocó gran parte de su energía a hacerle frente a esta nueva enfermedad, nueva para México, nueva para el mundo, que apenas hace unas semanas era completamente desconocida por los científicos.
En el curso de la historia de la humanidad, amenazas como ésta, la de virus nuevos que surgen, han dejado, incluso, millones de personas contagiadas o muertas en muchos casos.
Por eso el Gobierno Federal tenía que actuar con firmeza y con prontitud, con una sola prioridad: proteger a los mexicanos.
Afortunadamente, la Federación y los estados de la República se estaban preparando para la eventual llegada de un mal semejante.
Pudimos saber con rapidez que esta nueva enfermedad es curable si se detecta oportunamente y, también, contábamos, precisamente, con el Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una pandemia de influenza, con una reserva estratégica de más de un millón de tratamientos, cantidad más que suficiente para enfrentar el brote con eficacia.
Sin duda, esta contingencia ha representado un desafío de magnitud inédita, ante el cual, una vez declarada la emergencia el 23 de abril pasado, nuestro Sistema de Salud ha respondido y ha funcionado adecuadamente.
En la primera línea de defensa, en el primer campo de batalla contra este nuevo mal para la humanidad, han estado los hospitales y los médicos y enfermeras mexicanos.
Por eso mi mayor reconocimiento a ellos, a quienes trabajando en el Sector Salud, con su actitud valiente, han salvado muchísimas vidas.
El frente de batalla ha sido México y aquí hemos defendido a toda la humanidad de la propagación de este virus.
Yo quiero agradecer, en esta ocasión singular que evoca, precisamente, los valores patrios y la defensa del superior interés de la Nación, a los ciudadanos, por su respuesta ejemplar ante esta situación que ha comenzado a estabilizarse, al disminuir notablemente el número de personas contagiadas.
Estamos regresando poco a poco a la normalidad, tanto en los centros educativos, como en las actividades económicas y gubernamentales.
Ahora es muy importante que mantengamos las medidas preventivas porque el mal aún no ha desaparecido. Que sigamos puntualmente las recomendaciones que se han hecho, las cuales implican cambios en los hábitos diarios de salubridad y de higiene.
Todos tenemos una responsabilidad que cumplir para superar esta situación, como tenemos una responsabilidad que cumplir ante cada amenaza y cada riesgo que, de cualquier signo, se ciña sobre la Nación.
Soldados de México, Cadetes del Heroico Colegio Militar, amigas y amigos:
Decía Andrés Henestrosa, al referirse a nuestra historia: que siempre en todas las ocasiones, México supo enfrentar el peligro, sin medir el tamaño del sacrificio.
Estoy convencido de que las amenazas pueden cambiar, como cambian las circunstancias históricas. Pero lo que es y debe ser inmutable es el amor a México y la profunda convicción de proteger a la Nación, de servirla y de hacer sacrificios frente a cualquier adversidad que la haga peligrar.
Ésta no es la primera vez que México se ha visto sometido a una prueba tan difícil, ni será la última. Pero son las adversidades las que forjan el carácter de los pueblos y de las personas.
Estoy convencido de que cuando pase esta situación, México será mucho más fuerte.
Los mexicanos hemos confirmado una vez más nuestra responsabilidad y solidaridad. La capacidad para hacernos cargo no sólo del destino propio, sino también del destino de los demás.
Así lo hizo el General Zaragoza, así lo hicieron sus valientes soldados aquel glorioso 5 de mayo de 1862, cuando arriesgando la vida propia, defendieron a la Patria del enemigo, infringiéndole la más vergonzosa de las derrotas.
Episodios de la historia nacional, como el que hoy recordamos con orgullo, nos alientan para alcanzar nuevos triunfos en la defensa de los intereses nacionales.
Hoy que estamos cerca de conmemorar el Bicentenario de nuestra Independencia y el Centenario de la Revolución, las Gestas de nuestros héroes, como la del General Ignacio Zaragoza, seguirán siendo el símbolo que nos lleve a construir un México más libre, más justo y más equitativo para todos.
Enhorabuena por México. En la memoria de nuestros héroes de la Batalla de Puebla.
Muchas gracias.