28 dic. 2013

¿El gas de esquisto al rescate?


¿El gas de esquisto al rescate?/Robert Skidelsky, miembro de la Cámara de los Lores, profesor emérito de Economía, Univ. de Warwick.
La Vanguardia | 25 de diciembre de 2013
El mundo desarrollado está saliendo lentamente de la Gran Recesión, pero en el aire sigue pendiendo una pregunta: ¿cuál será el alcance y el ritmo de la recuperación? Un importante motivo del pesimismo ha sido la idea de que nos estamos quedando sin oportunidades de inversión, incluso desde antes de la crisis de 2008. ¿Es verdad?
La última gran fuente de innovación fue la revolución de Internet, cuyos productos se volvieron disponibles masivamente en los años 90. Tras el colapso de las puntocom a principios de la década del 2000, las economías occidentales fueron creciendo gracias a la especulación en bienes raíces y activos financieros, la que fue posible por el bajo precio del dinero. La caída posterior al 2008 simplemente puso en evidencia la falta de solidez de ese boom; si se piensa fríamente, la mediocridad de la recuperación refleja la mediocridad de las perspectivas previas. Ahora el riesgo es que ese pico de activos generado a punta de endeudamiento no haga más que perpetuar el ciclo de auges y caídas.

La ley de Putin/ Andrei Malguin


La ley de Putin/ Andrei Malguin,autor de “Un asesor del presidente”.
 Publicado en La Vanguardia, 27 de diciembre de 2013
El presidente ruso, Vladímir Putin, muestra un creciente desdén por el derecho internacional, postura que tal vez no se aprecia con mayor claridad que en el continuado apoyo militar de su Gobierno al régimen de Bashar el Asad en Siria. Sin embargo, a la vista del régimen autoritario de Putin en su país, su concepción del derecho internacional como poco más que un instrumento de política exterior no debería constituir una sorpresa.

Cuando el régimen de Putin quiere sofocar a la oposición, por regla general utiliza disposiciones pintorescas e inverosímiles del Código Penal de Rusia. Por ejemplo, las jóvenes artistas femeninas –ahora indultadas– de la banda punk Pussy Riot, que se atrevieron a cantar canciones despectivas sobre Putin en una iglesia ortodoxa, fueron acusadas de “gamberrismo motivado por odio religioso” y recibieron una sentencia de dos años de cárcel.