11 may. 2009

La prueba judia de Obama

La prueba judía de Obama/Jean Daniel, director de Le Nouvel Observateur.
Publicado en EL PAÍS, 11/05/2009;
El embarazo que la visita del señor Avigdor Lieberman, nuevo ministro israelí de Asuntos Exteriores, parece haber causado en el Elíseo es comprensible. ¿Era necesario que Nicolas Sarkozy aceptase recibir a alguien de cuyo nombramiento un ex ministro también israelí, Shlomo Ben Ami, declaró que constituye una “provocación” para todos los implicados en los acuerdos de paz (es decir, para el grupo conocido como el “quinteto”: la ONU, la Unión Europea, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos)? El señor Lieberman, cuyas declaraciones han sido comparadas a menudo con las de Jean Marie Le Pen, y cuyas groserías hacia los árabes han sido severamente juzgadas, sólo tiene una obsesión: renunciar a todos los acuerdos concluidos anteriormente y trabajar para hacer de Israel un Estado de judíos, para los judíos y poblado únicamente por ciudadanos judíos.
Nicolas Sarkozy decidió ceñirse al protocolo: sólo le recibiría Bernard Kouchner, homólogo del ministro israelí. Aunque alguna vez se haya proclamado con entusiasmo “el mejor amigo de Israel”, Kouchner ha recordado en repetidas ocasiones que tanto Francia como la Unión Europea son partidarias del establecimiento de dos Estados soberanos, uno palestino y otro israelí. Ahora bien, el jefe del Gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, ha decretado que esa solución ya no es pertinente y le ha encargado a su ministro que abogue por su causa ante distintos gobiernos europeos, antes de hacerlo él mismo en Washington. Un portavoz del Elíseo ha observado que ahora existe una “estrategia francoestadounidense” para Oriente Próximo, lo que, dicho sea de paso, significa que, tras dos años en el poder, el presidente francés reniega de su patética inclinación en favor de George Bush para sumarse a la política de Barack Obama, que le inspira unos sentimientos mucho menos evidentes. Por otra parte, todo lo que los comentaristas políticos y los especialistas universitarios escribieron sobre el atlantismo de unos y el antiamericanismo de otros ha quedado obsoleto.
Según nuestros colegas israelíes, Avigdor Lieberman tiene instrucciones de recuperar la argumentación que Ariel Sharon puso a punto durante la cruzada contra el terrorismo. Esta vez, sin embargo, ya no se trata de Irak, sino del diabólico Irán, que blande sobre Occidente y el denominado “mundo árabe moderado” una amenaza nuclear. Convendría, por tanto, persuadir a los países que se alejaron de Israel a raíz de la trágica expedición de Gaza de que deberían revisar la urgencia de sus prioridades con realismo. Sólo hay un enemigo y es Irán. Cualquier muestra de debilidad ante él constituiría una capitulación similar a la que protagonizaron los europeos ante Hitler en 1938. La negociación con los palestinos bien puede esperar.
Cuando abrazaba con tanto ardor la cruzada de George Bush contra Irak y el “eje del mal”, Ariel Sharon sabía el partido que podía sacarle a la hora de evitar negociar con Yaser Arafat. Bastaba con presentar (olvidando repentinamente a Hamás) al líder palestino como el mejor aliado de Sadam Husein. “Combatamos al enemigo número uno: Irak. Ya veremos luego qué hacemos con los palestinos”.
Es una maniobra que ya no puede sorprender a Barack Obama. Esta estrategia, que le hacía el juego a un George Bush deseoso de vérselas con Irak, no puede seducir a un Barack Obama preocupado por hacer la paz con Irán. Tras 100 días de mandato, el presidente norteamericano mantiene la visión sobre Oriente Próximo, los árabes y el islam que se formó durante la campaña presidencial. Ya he hablado de ella antes, pero la resumiré: la lucha contra el terrorismo no debe adoptar bajo ningún concepto la apariencia de una cruzada contra el islam ni agrupar sólo a unos cuantos occidentales que ignoran a la ONU. Por otra parte, la incorporación de árabes y musulmanes a una coalición antiterrorista sólo sería posible tras un acuerdo de paz entre palestinos e israelíes.
Pese a que la supervivencia de tales convicciones podía ser motivo de cierto escepticismo -y más aún cuando implicaban una unidad entre los palestinos que no ha sido posible-, hay que convenir en que Barack Obama confirmó su firmeza inmediatamente después de la conferencia internacional de la ONU contra el racismo (Durban II) celebrada en Ginebra el pasado abril. Vale la pena detenerse en este punto.
La decisión de Estados Unidos de boicotear esta conferencia -había sido organizada por los libios y los cubanos y los textos que se proponían someter a discusión prácticamente sólo incriminaban a Israel- ha dado lugar a diversas interpretaciones. Tras escuchar el discurso, siempre exagerado, del presidente Ahmadineyad, nos preguntábamos si Barack Obama atenuaría su política de apertura.
Sin embargo, aún no había terminado la cumbre de Ginebra cuando un portavoz de la Casa Blanca declaraba que Estados Unidos ratificaba su “deseo de iniciar conversaciones con las autoridades iraníes”. Es más, ese mismo día, Barack Obama anunció su decisión de invitar a Washington sucesivamente a los presidentes egipcio, palestino e israelí. Finalmente, para coronarlo todo, algunos comentarios oficiosos subrayan que, por inaceptables que fuesen, las declaraciones del presidente iraní traslucían cierta suavización de las posturas, pues ni negaba la realidad del Holocausto ni estigmatizaba al conjunto de los judíos. Respecto al destino reservado al Estado de Israel, cuya creación pretendía ser una solución para el sufrimiento de los judíos, les correspondía decidir a los palestinos.
A través de una evocación de los profetas bíblicos, Ahmadineyad incluso llegó a manifestar un relativo respeto por la religión judía. Eso sí, persistía en una explicación, acorde a la del fundador de la república de los mulás, según la cual la explotación del sufrimiento de los judíos durante el genocidio condujo a los extranjeros de todos los países a instalarse en una tierra que pertenecía a los palestinos. Las circunstancias se encargarían de hacer desaparecer esa operación de usurpación. Seguramente esto no supone un gran cambio para los israelíes, ni para los judíos, ni para los partidarios del respeto a las leyes internacionales, pero para los diplomáticos expertos en iranología no carece de significación.
Tanto es así que pese al problema, ya de proporciones gigantescas, de un Pakistán talibanizado, pese a la crisis económica mundial, que conduce a las industrias al desastre y a una progresión exponencial del paro, y dando la espalda a los dramáticos debates sobre la oportunidad de una operación bélica contra Irán, Barack Obama mantiene intacta su visión, sus convicciones y su estrategia.
Una prueba de fuerza parece inevitable. No ante los judíos norteamericanos en su conjunto -el 72% de ellos votaron a Barack Obama-, sino ante el American Israel Public Affairs Committee (AIPAC), el lobby más poderoso después del American Riffle Association, que, desde hace una década, viene prestando un apoyo incondicional al Likud, el partido de Netanyahu. Sencillamente, resulta que, desde hace dos años, hay otros lobbies mucho más liberales en lo que respecta a la cuestión israelí y hoy parecen dispuestos a ayudar a Barack Obama.

Opinión del profesor Wieviorka

La gripe A: tres lecciones/Michel Wieviorka, profesor de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Traducción: JoséMaría Puig de la Bellacasa
Publicado en LA VANGUARDIA, 11/05/2009;
Hace casi un siglo, el antropólogo Marcel Mauss proponía la noción de hecho social total para explicar los fenómenos que, como por ejemplo el potlatch, incluyen dimensiones económicas, jurídicas, religiosas, morfológicas, estéticas…; que, en suma, alcanzan a todos los dominios de la vida colectiva. En su época, la noción se aplicaba sobre todo al seno de una sociedad y planteaba ineludiblemente desafíos a la comunidad.
En la actualidad, los hechos sociales totales abarcan un ámbito mundial y no se circunscriben al marco del Estado nación y de la sociedad inserta en él; los desafíos que plantean, por otra parte, parecen sobrepasar ampliamente los propios de la vida social para alcanzar a la naturaleza y a la supervivencia de la especie humana.
Las pandemias y las epidemias ilustran a la perfección esta idea. Se propagan, a una velocidad inusual, por todo el planeta. Obedecen, en buena parte, a toda clase de factores sociales o humanos aunque debe hacerse constar que no se entienden sin hacer referencia a la naturaleza y a dinámicas externas al género humano: los virus no son una invención del hombre, menos aún si se observa que franquean la barrera que separa a la especie humana de otros animales: primates si se trata del sida, aves a través de la gripe aviar, cerdos a través de la influenza porcina causada por el virus de la influenza tipo A.
En eras pasadas, según el universo simbólico de las sociedades que las padecían, las epidemias eran pura y exclusivamente naturales, cuando no obedecían a instancias divinas o diabólicas… Todavía en la actualidad vacilamos a la hora de considerarlas íntima y profundamente humanas y sociales porque conservan -y así cabe comprobarlo en los medios de comunicación-dimensiones que parecen escapar totalmente a la intervención humana, excepción hecha de las barreras y obstáculos que alza el mismo hombre para protegerse de ellas.
Sin embargo, al mismo tiempo somos plenamente conscientes de que es menester acotar cada día más esta parte o fracción de lo no humano. Si la gripe A de procedencia porcina afecta actualmente a los seres humanos, parece deberse a que el virus actual es el resultante del encuentro de diversos virus, de los cuales algunos los ha podido aportar el hombre a estos animales. Se sabe escasamente, en la actualidad, cómo ha circulado el virus en cuestión de modo inicial, a partir de qué granjas o instalaciones, portados o transmitidos por qué personas… Sin embargo, no es imposible que unos conocimientos más precisos propicien la aparición de especificidades sociales, por ejemplo en condiciones de promiscuidad de seres humanos y animales. Estudiar las formas de cría y nutrición animal, de atención y cuidado en caso de enfermedad, de trabajo y régimen de explotación en general: he aquí varias tareas y objetivos que las ciencias sociales pueden contribuir a promover y salvaguardar con los instrumentos de que disponen y que aportarían indudablemente una luz beneficiosa sobre la gripe A (aparte de los habituales estudios epidemiológicos).
Si la gripe A preocupa en tan gran medida, ello se debe también a que las condiciones de circulación de personas le garantizan la posibilidad de una transmisión planetaria y a gran escala: una persona enferma, por ejemplo, que tome un avión en México en dirección a Washington puede transmitir el virus a los pasajeros del vuelo donde viaja y, a partir de ese punto, cabe concebir fácilmente la rápida propagación a otras personas en todo el mundo.
Una primera lección de estos nuevos hechos sociales totales es, en consecuencia, que para estudiarlos es necesario movilizar a un tiempo a las ciencias sociales, que nos iluminan sobre las condiciones de su desarrollo y evolución, y a las ciencias de la naturaleza, que nos permiten comprender los mecanismos de su aparición y funcionamiento. La investigación, tanto en este campo como en muchos otros, debe ser interdisciplinar, de modo que cooperen todas las ciencias.
Prestemos asimismo atención a los medios de comunicación. Tras una primera fase, de pánico o arrebato irreflexivo, nos invitan a relativizar el fenómeno, que posiblemente no revestiría los tintes dramáticos que hubiera podido creerse. No es la primera vez que sobreviene tal encadenamiento de episodios; con ocasión de la gripe aviar, una fase de relativa prudencia siguió - y con plena razón-a un primer periodo de hiperdramatización de la situación. Hay que reconocer, en esta ocasión, que el discurso de la razón ha estado en boca de los países afectados y de la OMS, que arroja una luz razonable e informada sobre la epidemia. Lo que nos lleva a una segunda lección: los hechos sociales totales más espectaculares son en parte construcciones mediáticas que descansan sobre datos parciales e informaciones que nadie puede afirmar que vayan a prolongarse a medio plazo y que actúan ineludiblemente por exceso o por defecto. Por exceso: los medios de comunicación se aceleran demasiado y exageran. Por defecto: son incapaces de situarse al nivel real de los hechos, los infravaloran. Por otra parte, ya no existe hecho importante susceptible de ser analizado prescindiendo de los medios de comunicación. Por ejemplo, cabe la posibilidad de que la fase actual de relativización mediática de la gripe A sea, en realidad, una fase de infravaloración del problema.
Examinemos, por último, las respuestas aportadas a estas epidemias. Ya se ha mencionado que han obedecido a las medidas adoptadas por los distintos países, que adoptan toda clase de prevenciones, y por la OMS, una organización internacional. El problema es global y se inscribe en la dinámica de la globalización, pero no es controlado por las lógicas económicas del capitalismo neoliberal desbocado. Y de ahí una tercera lección: en un mundo en el que la globalización pesa tanto en materia económica como cultural, los estados y las organizaciones que han creado para cooperar entre sí constituyen el protagonista principal para afrontar los desafíos importantes. La globalización no es, contra una idea que ejerció notable impacto en los años noventa, la negación de los estados. La gripe A - como, por otra parte, la crisis financiera actual-nos están diciendo que estos últimos siguen cumpliendo un papel decisivo

Gracias España

Palabra de México/Jorge Zermeño Infante, embajador de México ante el Reino de España Publicado en EL PAÍS, 11/05/2009;
Agradezco al prestigiado diario EL PAÍS la gentileza de otorgar este espacio a un Embajador que, orgullosamente, representa a México ante el Reino de España. No es ajeno para nadie el momento por el que atraviesa México y el inmenso reto que representa una amenaza sanitaria global. En mi país, se manifestó en días pasados un virus nuevo, desconocido, que ha cobrado la vida de 42 personas. Desde el inicio de la alerta sanitaria, el Presidente Felipe Calderón ha encabezado un esfuerzo nacional, en beneficio no sólo de los mexicanos, sino de toda la Humanidad.
La Organización Mundial de la Salud y diversas naciones como España o los Estados Unidos de América han reconocido la forma en que México enfrenta la adversidad, apelando a la entereza de su sociedad y a las medidas atinadas de autoridades federales y locales, actuando con la premisa de la transparencia. Además, es de subrayar que el Gobierno de México ha privilegiado -en todo momento- la salud y la vida de los mexicanos, por encima de cualquier interés político, económico o de otra índole.
Desde el inicio de la contingencia sanitaria, el Gobierno mexicano lanzó una alerta epidemiológica a todas las autoridades médicas del país y a los hospitales, a fin de extremar precauciones ante diversas señales de riesgo. Desde el momento en que se detectaron en la región patrones atípicos en el comportamiento de la influenza estacional, los tres países de América del Norte han colaborado permanentemente con la OMS, reforzando los protocolos sanitarios ante la presencia del virus denominado H1N1.
De manera responsable ante la comunidad internacional, México ha proporcionado toda la información de la que dispone a los expertos de la OMS, y ha adoptado las medidas necesarias para responder a esta contingencia.
Cuando el Gobierno de México tuvo la certeza en el diagnóstico, de inmediato informó a la población sobre un nuevo virus de influenza. México tomó entonces medidas urgentes para evitar su propagación, entre otras, la suspensión de clases en todas las escuelas y universidades del Distrito Federal y del Estado de México, informando, asimismo, sobre las medidas preventivas a seguir para disminuir la posibilidad de contagio.
Una vez comprobado el inminente riesgo de propagación, se tomó la determinación de poner en marcha acciones tendentes a prevenir, detectar, estabilizar y sanar cualquier manifestación de este virus, el cual, cabe señalar, no tiene nacionalidad. Para ello, se ampliaron las medidas cautelares a todo el territorio nacional. Es importante comprender que los cambios de fase establecidos por la OMS, han permitido consolidar y elevar la capacidad de movilización, de cooperación internacional y de acción coordinada entre los Gobiernos del mundo.
La Organización Mundial de la Salud recomendó el pasado viernes no imponer restricciones de viaje relacionadas con el brote del nuevo virus A(H1N1). Explicó que limitar el movimiento de las personas tendría muy poco impacto en detener la propagación de la enfermedad y, por el contrario, sería altamente perjudicial para la comunidad global. Es por ello que nos lastima que algunos países hayan cancelado vuelos a México de manera unilateral, ignorando postulados de la OMS. Más aún, que algunos países muestren actitudes discriminatorias en contra de ciudadanos mexicanos.
Poco a poco, México está construyendo un proceso que le permitirá restituir la normalidad. Trabajamos desde ahora para enfrentar, además, los daños colaterales que -de manera inevitable- han afectado a la economía nacional. Los mexicanos estamos convencidos de que, ante esta adversidad, la solidaridad y responsabilidad ciudadana son las herramientas que forjan los caminos para recuperar el rumbo y salir -además- fortalecidos frente a nosotros mismos y frente al mundo. Hoy podemos señalar que, gracias a la efectiva acción gubernamental y al ejemplar comportamiento de la sociedad, gradualmente hemos logrado estabilizar la contingencia y, paulatinamente, restableciendo la normalidad en todos los ámbitos de la vida nacional.
Considero que el mundo no debe detenerse en debates inútiles o en opiniones sin documentación plena. Creo que pocas veces en la historia de la Humanidad se ha debatido un tema de manera tan absolutamente globalizada. Ése es el signo de nuestros tiempos. Estamos frente a un virus sin nacionalidad
y que es curable. Gracias al esfuerzo de todos los países, en algunos meses se contará con la vacuna que prevenga esta enfermedad. Por ello, resulta recomendable que los medios informativos privilegien la difusión de las opiniones y recomendaciones de los científicos y expertos en la materia.
Nuestras sociedades no merecen confusión ni alarmismos irresponsables. Frente a una amenaza global, este tiempo es -más que nunca- de colaboración entre todos los países del mundo. Nuestras comunidades reclaman claridad e información precisa, para que esta contingencia pueda llegar a ser una prueba superada, gracias a la serenidad y a la corresponsabilidad universal a la que todos estamos obligados.
“Un amigo es con quien se puede pensar en voz alta”.
En este sentido, debemos comprender que hoy, la Humanidad se enfrenta a un nuevo reto global que sólo podrá superarse si nadie, repito nadie, se queda al margen de la cooperación.
Gracias a la Comunidad internacional que nos ha brindado su afecto y que ha ofrecido su apoyo incondicional.
Gracias España, en lo particular, por la solidaridad demostrada.
Una vez más, ha quedado probado que sólo nos divide el mar. Nuestros lazos históricos en tiempos de adversidad, siempre han dado cuenta de nuestra fraternal cercanía.

El Papa se despide de Jordania

Despedida de Benedicto XVI de Jordania
En el aeropuerto internacional Reina Alia de Ammán
Discurso que dirigió Benedicto XVI en la mañana de este lunes al despedirse de Jordania en el aeropuerto internacional Reina Alia de Ammán, después de escuchar las palabras de despedida del rey Abadlá II.
* * *
Majestad,
excelencias,
queridos amigos:
Al emprender la próxima etapa de mi peregrinación por las tierras de la Biblia, deseo daros las gracias a todos vosotros por la cálida acogida que he recibido en Jordania en estos días. Doy las gracias a Su Majestad el Rey Abadlá II por haberme invitado a visitar el Reino Hachemita, por su hospitalidad y sus gentiles palabras. Expreso también mi aprecio por el gran trabajo realizado con el objetivo de hacer posible mi visita y de asegurar el desarrollo ordenado de los diferentes encuentros y de las celebraciones. Las autoridades públicas, asistidas por un gran número de voluntarios, han trabajado durante mucho tiempo y sin descanso para dirigir a las muchedumbres y organizar los diferentes acontecimientos. La cobertura de los medios de comunicación ha permitido a innumerables personas seguir las celebraciones, aunque no hayan podido estar presentes físicamente. Al dar las gracias a quienes han hecho esto posible, deseo extender un agradecimiento particular a todos los que están escuchando la radio o viendo la televisión, especialmente los enfermos y quienes han tenido que quedarse en casa.
Me causa una alegría particular haber sido testigo del inicio de numerosas iniciativas importantes promovidas por la comunidad católica aquí, en Jordania. La nueva sección del Centro Reina de la Paz abrirá posibilidades concretas para dar esperanza tanto a quienes luchan con dificultades y como a sus familias. Las dos iglesias que se construirán en Betania permitirán a las respectivas comunidades la acogida de peregrinos y promover el crecimiento espiritual de quienes rezarán en ese lugar santo. La Universidad de Madaba debe ofrecer una contribución particularmente importante a toda la comunidad, formando a jóvenes de varias tradiciones para capacitarles en la conformación del futuro de la sociedad civil. A todos los que están comprometidos en estos proyectos les presento mis mejores deseos y la promesa de mis oraciones.
Un día particularmente luminoso entre los que estoy viviendo ha sido mi visita a la mezquita al-Hussein bin-Talal, donde he tenido el gusto de encontrar a los jefes religiosos musulmanes junto a los miembros de los cuerpo diplomático y los rectores de las universidades. Deseo alentar a todos los jordanos, tanto cristianos como musulmanes, a edificar sobre los sólidos cimientos de la tolerancia religiosa que permite a los miembros de las diferentes comunidades vivir juntos en paz y respeto mutuo. Su Majestad el Rey ha promovido muy activamente el diálogo interreligioso y deseo destacar lo mucho que es apreciado su compromiso en este sentido. Constato con gratitud la particular consideración que demuestra a favor de la comunidad cristiana de Jordania. Este espíritu de apertura no sólo ayuda a los miembros de las diferentes comunidades étnicas de este país a vivir en paz y concordia, sino que además ha contribuido
a las iniciativas políticas de amplias miras promovidas por Jordania para construir la paz en todo Oriente Medio.
Queridos amigos: como sabéis, he venido a Jordania sobre todo como peregrino y pastor. Por tanto, las experiencias de estos días que quedarán más firmemente grabadas en la memoria son mis visitas a los santos lugares y los momentos de oración que hemos celebrado juntos. Una vez más deseo expresar el aprecio de toda la Iglesia a aquellos que custodian los lugares de peregrinación en esta tierra y deseo también dar las gracias a las numerosas personas que han contribuido a la preparación de las vísperas del sábado en la catedral de San Jorge y de la misa de ayer, en el Estadio Internacional. Para mí ha sido verdaderamente una alegría vivir estas celebraciones pascuales con los fieles católicos de diferentes tradiciones, unidos en la comunión de la Iglesia y en su testimonio de Cristo. Les aliento a todos a permanecer fieles a su compromiso bautismal, recordando que Cristo mismo recibió el bautismo de Juan en las aguas del río Jordán.
Al despedirme de vosotros, deseo que sepáis que llevo en mi corazón al Reino Hachemita y a todos los que vive en esta región. Rezo para que tengáis la alegría de la paz y la prosperidad, ahora y para las generaciones futuras. Una vez más gracias. ¡Y que Dios os bendiga a todos!
[Traducción de Jesús Colina
Fuente: Zenit

El Papa en Israel

Discurso del Papa a su llegada al aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv
“Debe hacerse todo esfuerzo para combatir el antisemitismo”
D
iscurso del Papa a su llegada desde Amman (Jordania), al aeropuerto Ben Gurion, donde fue recibido por el Presidente de Israel, Shimon Peres, por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, por las autoridades civiles y políticas y los obispos de Tierra Santa.
* * *
Señor presidente,Señor primer ministro,excelencias, señoras y señores, gracias por vuestra calurosa acogida en el Estado de Israel, en esta tierra que es considerada santa por millones de creyentes en todo el mundo. Estoy agradecido al presidente, el señor Shimon Peres, por sus amables palabras y aprecio la oportunidad que se me ofrece de realizar esta peregrinación a una tierra hecha santa por las huellas de patriarcas y profetas, una tierra a la que los cristianos tienen una particular veneración como lugar de los acontecimientos de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo. Tomo mi lugar en una larga fila de peregrinos cristianos a estos lugares, una fila que se remonta en el tiempo hasta los primeros siglos de la historia cristiana y que, estoy seguro, seguirá prolongándose en el futuro. Como muchos otros antes que yo, vengo para rezar en los lugares santos, a rezar de forma especial por la paz - paz aquí en Tierra Santa y paz en todo el mundo.
Señor presidente, la Santa Sede y el Estado de Israel comparten muchos valores, el primero entre ellos el compromiso de reservar a la religión su legítimo lugar en la vida de la sociedad. El justo orden de las relaciones sociales presupone y exige el respeto por la libertad y la dignidad de todo ser humano, que cristianos, musulmanes y judíos creen igualmente creado por un Dios amoroso y destinado a la vida eterna. Cuando la dimensión religiosa de la persona humana es negada o marginada, se pone en peligro el fundamento mismo de una correcta comprensión de los derechos humanos inalienables.
Trágicamente, el pueblo judío ha experimentado las terribles consecuencia de ideologías que niegan la dignidad de toda persona humana. Es justo y conveniente que, durante mi permanencia en Israel, yo tenga la oportunidad de honrar la memoria de los seis millones de judíos víctimas de la Shoá, y de rezar para que la humanidad no tenga que ser nunca más testigo de un crimen de una enormidad semejante. Desafortunadamente, el antisemitismo sigue levantando su repugnante cabeza en muchas partes del mundo. Esto es totalmente inaceptable. Debe hacerse todo esfuerzo para combatir el antisemitismo allí donde se encuentre, y para promover el respeto y la estima hacia los pertenecientes a todo pueblo, raza, lengua y nación en todo el mundo.
Durante mi permanencia en Jerusalén, tendré también el placer de encontrar muchos líderes religiosos distintos de este país. Una cosa que las tres grandes religiones monoteístas tienen en común es una especial veneración por esta Ciudad Santa. Es mi ferviente esperanza que todos los peregrinos a los santos lugares tengan la posibilidad de acceder a ellos libremente y sin restricciones, de tomar parte en ceremonias religiosas y de promover el digno mantenimiento de los edificios de culto colocados en los espacios sagrados. Que puedan cumplirse las palabras de la profecía de Isaías, según el cual muchas naciones afluirán al monte de la Casa del Señor, para que Él les enseñe sus caminos y éstos puedan caminar por sus senderos, senderos de paz y de justicia, senderos que llevan a la reconciliación y a la armonía (cfr Isaías 2,2-5).
Aunque el nombre de Jerusalén significa "ciudad de la paz", es del todo evidente que durante décadas la paz ha eludido trágicamente a los habitantes de esta tierra santa. Los ojos del mundo están sobre los pueblos de esta región, mientras éstos luchan por llegar a una solución justa y duradera de los conflictos que han causado tanto sufrimiento. Las esperanzas de innumerables hombres, mujeres y niños por un futuro más seguro y estable dependen del éxito de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos. En unión con todos los hombres de buena voluntad, suplico a cuantos están investidos de responsabilidad que exploren toda vía posible para la búsqueda de una solución justa a las enormes dificultades, para que ambos pueblos puedan vivir en paz en una patria que sea la suya, dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas. Al respecto, espero y rezo para que pronto se pueda crear un clima de mayor confianza, que haga a las partes capaces de realizar progresos reales en el camino hacia la paz y la estabilidad.
A los obispos y a los fieles católicos hoy aquí presentes les dirijo una especial palabra de saludo. En esta tierra donde Pedro recibió la tarea de apacentar a las ovejas del Señor, llego como sucesor de Pedro para realizar mi ministerio en medio de vosotros. Será mi especial alegría unime a vosotros para concluir las celebraciones del Año de la Familia, que tendrán lugar en Nazaret, patria de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. Como dije en mi mensaje para la Jornada Mundial de la Paz,. La familia es "la primera e indispensable maestra de paz" (n. 3), y por tanto tiene un papel vital que llevar a cabo para sanar las divisiones presentes en la sociedad humana en todos los niveles. A las comunidades cristianas de Tierra Santa digo: a través de vuestro fiel testimonio de Aquel que predicó el perdón y la reconciliación, a través de vuestro compromiso en defender la sacralidad de toda vida humana, podéis ofrecer una contribución particular para que acaben las hostilidades que durante tanto tiempo han afligido a esta tierra. Rezo para que vuestra continua presencia en Israel y en los Territorios Palestinos traigan mucho fruto de cara a promover la paz y el respeto recíproco entre todas las gentes que viven en las tierras de la Biblia.
Señor Presidente, Señoras y Señores, una vez más os agradezco por vuestra acogida y os aseguro mis sentimientos de buena voluntad. ¡Que Dios de fuerza a su pueblo! ¡Que Dios bendiga a su pueblo con la paz!
[Traducción de Inma Álvarez
Fuente . Agencia Zenit,

Discurso en Israel

Discurso sobre la paz ante el presidente de Israel Shimon Peres, 11 de amyo de 2009;
Durante la visita de cortesía en el palacio presidencial.
* * *
Señor presidente,
excelencias,
señoras y señores:
Como amable acto de hospitalidad, el presidente Peres nos ha acogido aquí, en su residencia, ofreciéndome la posibilidad de saludaros a todos y de compartir, al mismo tiempo, con ustedes alguna breve consideración. Señor presidente, le agradezco por la cortés acogida y por sus cálidas palabras de saludo, que de corazón le devuelvo. Agradezco también a los músicos que nos han entretenido con su elegante ejecución.
Señor presidente, en el mensaje de felicitación que le envié con motivo de su toma de posesión, había recordado con placer su ilustre testimonio en el servicio público marcado por un fuerte empeño en perseguir la justicia y la paz. Hoy deseo asegurarle a usted junto al primer ministro Netanyahu y a su Gobierno apenas formado, como también a todos los habitantes del Estado de Israel, que mi peregrinación a los Lugares Santos es una peregrinación de oración en favor del don precioso de la unidad y de la paz para Oriente Medio y para toda la Humanidad. En realidad cada día rezo para que la paz que nace de la justicia vuelva a Tierra Santa y a toda la región, trayendo la seguridad y la esperanza renovada para todos.
La paz es ante todo un don divino. La paz de hecho es la promesa del Omnipotente a todo el género humano y custodia la unidad. El el libro del profeta Jeremías leemos: "Bien me sé los pensamientos que pienso sobre vosotros -oráculo del Señor- pensamientos de paz y no de desgracia, de daros un porvenir de esperanza" (29,11). El profeta nos recuerda la promesa del Omnipotente que "se dejará encontrar", que "escuchará", que "nos reunirá". Pero hay también una condición: debemos "buscarlo" y "buscarlo con todo el corazón" (cfr ibid. 12-14).
A los líderes religiosos hoy presentes quisiera decirles que la contribución particular de las religiones en la búsqueda de la paz se funda primariamente sobre la búsqueda apasionada y concorde de Dios. Nuestra es la tarea de proclamar y testimoniar que el Omnipotente está presente y se puede conocer aun cuando aparece escondido a nuestra vista, que Él actúa en nuestro mundo para nuestro bien, y que el futuro de la sociedad está marcado por la esperanza cuando vibra en armonía con el orden divino.
Es la presencia dinámica de Dios la que reúne a los corazones y asegura la unidad. De hecho, el fundamento único de la unidad entre las personas está en la perfecta unicidad y universalidad de Dios, que ha creado al hombre y la mujer a su propia imagen y semejanza para conducirnos dentro de su vida divina, para que todos puedan ser una sola cosa.
Por tanto, los líderes religiosos deben ser conscientes de que cualquier división o tensión, toda tendencia a la introversión o a la sospecha entre los creyentes o entre nuestras comunidades puede fácilmente conducir a una contradicción que oscurece la unicidad del Omnipotente, traiciona nuestra unidad y contradice al Único que se revela a sí mismo como "rico en amor y fidelidad" (Éxodo 34, 6; Salmo 138,2; Salmo 85, 11).
Queridos amigos, Jerusalén, que desde hace largo tiempo ha sido un cruce de caminos para pueblos de origen diverso, es una ciudad que permite a judíos, cristianos y musulmanes tanto asumir su deber como gozar del privilegio de dar juntos testimonio de la convivencia pacífica deseada durante largo tiempo por los adoradores del único Dios; de revelar el plan del Omnipotente, anunciado a Abraham, de la unidad de la familia humana; y de proclamar la verdadera naturaleza del hombre como buscador de Dios. Empeñémonos por tanto en asegurar que, mediante el amaestramiento y la guía de nuestras respectivas comunidades, les sostendremos en ser fieles a lo que en verdad son como creyentes, siempre conscientes de la infinita bondad de Dios, de la dignidad inviolable de cada ser humano y de la unidad de la entera familia humana.
La Sagrada Escritura nos ofrece también su comprensión de la seguridad. En hebreo, seguridad - batah - deriva de confianza, y no se refiere sólo a la falta de amenazas sino a ese sentimiento de calma y de confianza. En el libro del profeta Isaías leemos sobre un tiempo de bendición divina: "Al fin será derramado desde arriba sobre nosotros espíritu. Se hará la estepa un v vergel, y el vergel será considerado como selva. Reposará en la estepa la equidad, y la justicia morará en el vergel; el producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua" (32, 15-17). Seguridad, integridad, justicia y paz: en el designio de Dios para el mundo éstas son inseparables. Lejos de ser simplemente el producto del esfuerzo humano, éstas son valores que proceden de la relación fundamental del Dios con el hombre, y residen como patrimonio común en el corazón de todo individuo.
Sólo hay un camino para proteger y promover estos valores: ¡ejercitarlos! ¡vivirlos! Ningún individuo, ninguna familia, ninguna comunidad o nación está exenta del deber de vivir en la justicia y de trabajar por la paz. Naturalmente, se espera que los líderes civiles y políticos aseguren una justa y adecuada seguridad al pueblo para cuyo servicio han sido elegidos.
Este objetivo forma una parte de la justa promoción de los valores comunes a la humanidad y por tanto no pueden enfrentarse con la unidad de la familia humana. Los valores y los fines auténticos de una sociedad, que siempre tutelan la dignidad humana, son indivisibles, universales e interdependientes (cfr Discurso a las Naciones Unidas, 18 de abril de 2008). No se pueden por tanto realizar cuando caen presa de intereses particulares o de políticas fragmentarias. El verdadero interés de una nación siempre se sirve persiguiendo la justicia para todos.
Gentiles señoras y señores, una seguridad duradera es cuestión de confianza, alimentada en la justicia y en la integridad, fraguada por la conversión de los corazones que nos obliga a mirar al otro a los ojos y que sabe reconocer al "Tu" como un igual a mí, un hermano, una hermana. De esta forma ¿no se convertiría quizás la misma sociedad en "un jardín colmado de frutos" (cfr Isaías 32,15), que no esté marcado por bloqueos y obstrucciones sino por la cohesión y la armonía? ¿No podría convertirse en una comunidad de nobles aspiraciones, donde a todos con agrado se les da acceso a la educación, a la vivienda familiar, a la posibilidad de empleo, una sociedad dispuesta a edificar sobre los fundamentos duraderos de la esperanza?
Para concluir, deseo dirigirme a las familias de estas ciudad, de esta tierra. ¿Qué padres querrían la violencia, ña inseguridad o la división para su hijo o para su hija? ¿Qué objetivo político humano puede conseguirse a través de los conflictos y las violencias? Oigo el grito de cuantos viven en este país y piden justicia, paz, respeto por su dignidad, seguridad estable, una vida cotidiana libre del miedo de amenazas externas y de violencia insensata. Sé que un número considerable de hombres, mujeres y jóvenes están trabajando por la paz y la solidaridad a través de programas culturales e iniciativas de apoyo práctico y compasivo; suficientemente humildes para perdonar, tienen el valor de aferrarse al sueño que es su derecho.
Señor presidente, le agradezco por la cortesía que me ha demostrado y le aseguro una vez más mis oraciones por el Gobierno y por todos los ciudadanos de este Estado. Que la auténtica conversión del corazón de todos pueda conducir a un empeño más decidido por la paz y la seguridad a través de la justicia para cada uno.
¡Shalom!
[Traducción de Inma Álvarez
Fuente: Agencia Zenit

Discurso papal

Discurso del Papa en el Memorial de "Yad Vashem", en Jerusalén, en honor de las víctimas del Holocausto.
* * *
"Yo he de darles en mi casa y en mis muros un monumento y un nombre... les daré un nombre que no será borrado, que nunca será cancelado" (Isaías 56, 5).
Este pasaje, tomado del Libro del profeta Isaías, presenta dos frases sencillas que expresan de manera solemne el significado profundo de este lugar venerado: yad, "memorial"; shem, "nombre". He venido aquí para detenerme en silencio ante este monumento, erigido para honrar la memoria de los millones de judíos asesinados en la horrenda tragedia de la Shoá. Perdieron la vida, pero no perderán nunca sus nombres: están indeleblemente grabados en los corazones de sus seres queridos, de sus compañeros de prisión, y de quienes están decididos a no permitir nunca que un horror así pueda volver a deshonrar a la humanidad. Sus nombres, en particular y sobre todo, están grabados para siempre en la memoria de Dios Omnipotente.
Uno puede despojar al vecino de sus posesiones, de las oportunidades o de la libertad..., se puede tejer una insidiosa red de mentiras para convencer a los demás de que ciertos grupos no merecen respeto. Y, sin embargo, por más que se esfuerce, nunca se puede quitar el nombre de otro ser humano.
La Sagrada Escritura nos enseña la importancia del nombre cuando se le confía a una persona una misión única o un don especial. Dios llamó a Abram "Abraham", pues debía convertirse en "el padre de muchos pueblos" (Génesis 17, 5). Jacob fue llamado "Israel", pues había "sido fuerte contra Dios y contra los hombres" y había vencido (Cf. Génesis 32,29). Los nombres custodiados en este venerado monumento tendrán para siempre un lugar sagrado entre los innumerables descendientes de Abraham. Como le sucedió a él, también su fe fue probada. Al igual que le sucedió a Jacob, también ellos quedaron sumergidos en la lucha entre el bien y el mal, mientras luchaban por discernir los designios del Omnipotente. ¡Que los nombres de estas víctimas no perezcan nunca! ¡Que sus sufrimientos nunca sean negados, disminuidos u olvidados! ¡Y que toda persona de buena voluntad vigile para desarraigar del corazón del hombre todo lo que sea capaz de llevar a tragedias semejantes!
La Iglesia católica, comprometida en las enseñanzas de Jesús y decidida a imitar el amor por toda persona, siente profunda compasión por las víctimas aquí recordadas. Del mismo modo, está junto a quienes sufren persecuciones a causa de la raza, el color, la condición de vida, o la religión. Sus sufrimientos son los suyos y suya es su esperanza de justicia. Como obispo de Roma y sucesor del apóstol Pedro confirmo, como mis sucesores, el compromiso de la Iglesia de rezar y actuar sin descanso para asegurar que el odio no reine nunca más en el corazón de los hombres. El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob es el Dios de la paz (Cf. Salmo 85, 9).
Las Escrituras enseñan que tenemos el deber de recordar al mundo que este Dios está vivo, aunque en ocasiones nos resulte difícil comprender sus caminos misteriosos e inescrutables. Él se reveló a sí mismo y sigue actuando en la historia humana. Sólo Él gobierna al mundo con equidad y juzga con justicia a todo pueblo (Cf. Salmo 9, 9).
Al detener la mirada en los rostros reflejados en el espejo del estanque que yace en silencio en este memorial, no podemos dejar de recordar que cada uno de ellos tiene un nombre. Sólo puedo imaginar la alegre expectativa de sus padres, mientras esperaban con ansia el nacimiento de sus niños. ¿Qué nombre daremos a este hijo? ¿Qué será de él o de ella? ¿Quién hubiera podido imaginar que serían condenados a un destino tan deplorable?
Mientras estamos aquí, en silencio, su grito sigue haciendo eco en nuestros corazones. Es un grito que se eleva contra todo acto de injusticia y de violencia. Es una condena perenne de todo derramamiento de sangre inocente. Es el grito de Abel, que se eleva desde la tierra hacia el Omnipotente. Al profesar nuestra inquebrantable confianza en Dios, damos voz a ese grito con las palabras del Libro de las Lamentaciones, tan lleno de significado tanto para judíos como para cristianos.
"El amor del Señor no se ha acabado, ni se ha agotado su ternura;cada mañana se renuevan: ¡grande es tu lealtad!'¡Mi porción es el Señor, dice mi alma, por eso en él espero!'.
Bueno es el Señor con el que en él espera, con el alma que le busca.
Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor (3, 22-26).
Queridos amigos, estoy profundamente agradecido tanto a Dios como a vosotros por la oportunidad que se me ha dado de recogerme aquí, en silencio: un silencio para recordar, un silencio para esperar.
Fuente: Agencia Zenit
[Traducción de Jesús Colina

El Papa en Israel

Benedicto XVI expresó de nuevo una tajante condena del antisemitismo en su primer discurso en suelo israelí, durante la ceremonia de bienvenida celebrada en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv, en presencia del presidente, Shimon Peres, y del primer ministro, Benjamin Netanyahu.
El Papa llegó este lunes 11 de mayo a las 11,00 hora local procedente del aeropuerto Queen Alia de
Amman, en un vuelo de la Royal Jordanian Airlines.
La presencia de Netanyahu en la ceremonia de bienvenida, tradicionalmente reservada solo al Jefe del Estado, ha supuesto un importante signo de respeto por el Papa.
Benedicto XVI, junto a las autoridades del país, recibió honores militares, mientras se interpretaban los himnos vaticano e israelí. En el acto estuvieron presentes también los obispos de Tierra Santa.
En su discurso, en inglés, el Papa hizo una encendida defensa de la libertad religiosa, y añadió que "trágicamente, el pueblo judío ha experimentado las terribles consecuencia de ideologías que niegan la dignidad de toda persona humana".
Por ello, añadió que "es justo y conveniente" que, durante mi permanencia en Israel, tenga "la oportunidad de honrar la memoria de los seis millones de judíos víctimas de la Shoá, y de rezar para que la humanidad no tenga que ser nunca más testigo de un crimen de una enormidad semejante".
El Papa admitió que "desafortunadamente, el antisemitismo sigue levantando su repugnante cabeza en muchas partes del mundo".
Declarando que este hecho es "totalmente inaceptable", exhortó a "hacer todo esfuerzo para combatir el antisemitismo allí donde se encuentre, y para promover el respeto y la estima hacia los pertenecientes a todo pueblo, raza, lengua y nación en todo el mundo".
Libertad religiosa
Como hizo estos días pasados en tierras jordanas, el Papa dedicó buena parte de su discurso a defender el derecho a la libertad religiosa, así como al entendimiento entre los creyentes de las tres grandes religiones monoteístas.
Afirmó que la Santa Sede y el Estado de Israel "comparten muchos valores", especialmente "el compromiso de reservar a la religión su legítimo lugar en la vida de la sociedad".
En este sentido, destacó que la cuestión de la libertad religiosa debería ser un factor de entendimiento entre los creyentes, pues "el justo orden de las relaciones sociales presupone y exige el respeto por la libertad y la dignidad de todo ser humano, que cristianos, musulmanes y judíos creen igualmente creado por un Dios amoroso y destinado a la vida eterna".
"Cuando la dimensión religiosa de la persona humana es negada o marginada, se pone en peligro el fundamento mismo de una correcta comprensión de los derechos humanos inalienables". añadió.
En este sentido, recordó que la ciudad de Jerusalén es un lugar de especial veneración por parte de las tres religiones monoteístas, y expresó su "ferviente esperanza" de que "todos los peregrinos a los santos lugares tengan la posibilidad de acceder a ellos libremente y sin restricciones, de tomar parte en ceremonias religiosas y de promover el digno mantenimiento de los edificios de culto colocados en los espacios sagrados".
Proceso de paz
Precisamente, hablando sobre Jerusalén, recordó que "aunque su nombre significa 'ciudad de la paz', es del todo evidente que durante décadas la paz ha eludido trágicamente a los habitantes de esta tierra santa".
Aludiendo al proceso de paz detenido tras los últimos enfrentamientos en Gaza, el Papa afirmó que "los ojos del mundo están sobre los pueblos de esta región, mientras éstos luchan por llegar a una solución justa y duradera de los conflictos que han causado tanto sufrimiento".
En este sentido, pidió a "a cuantos están investidos de responsabilidad que exploren toda vía posible para la búsqueda de una solución justa a las enormes dificultades, para que ambos pueblos puedan vivir en paz en una patria que sea la suya, dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas", y pidió a las partes que hagan "progresos reales en el camino hacia la paz y la estabilidad".
"Las esperanzas de innumerables hombres, mujeres y niños por un futuro más seguro y estable dependen del éxito de las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos", añadió.
En este sentido, pidió también a los cristianos de la región que "a través de vuestro fiel testimonio de Aquel que predicó el perdón y la reconciliación, a través de vuestro compromiso en defender la sacralidad de toda vida humana", contribuyan "a que acaben las hostilidades que durante tanto tiempo han afligido a esta tierra".
Añadió que reza por ellos para que "su presencia en la región traiga mucho fruto de cara a promover la paz y el respeto recíproco entre todas las gentes que viven en la tierra de la Biblia".
Por su parte, el presidente israelí Shimon Peres, en su discurso, definió la visita de Benedicto XVI como "una misión de paz", y añadió que "ciertamente será una continuación del diálogo entre el judaísmo y la cristiandad en el espíritu de los profetas".
Tras la ceremonia, el Papa se dirigió en helicóptero a Jerusalén, donde fue acogido por el alcalde, Nir Barkat, y seguidamente se dirigió a la Delegación Apostólica.
Fuente Agencia Zenit
Por Inma Álvarez

Los Legionarios

La Legión y los visitadores/Rubén Aguilar V.
Milenio Diario, 10 mayo 2009;
Se inicia la investigación sobre la Congregación que encabezara Marcial Maciel, quien, protegido por Juan Pablo II, resultó ser pederasta, tener amantes y una hija, haber violado el sacramento de la confesión y engañado a quienes tuvo cerca.
El Vaticano, ante los problemas que enfrenan los Legionarios de Cristo, tenía sólo dos posibilidades: suprimirlos o intentar su “limpieza y depuración”. En los hechos, por la dimensión de las obras de la Congregación, estaba obligado a tomar la segunda. Es lo que ha hecho.
Primera investigación
El fundador de los Legionarios, Marcial Maciel Degollado (1920-2008), tiene una larga historia de pederastia, abusos sexuales y adicción a las drogas. El Vaticano hizo una primera investigación de octubre de 1956 a febrero de 1959 por instrucciones del cardenal Alfredo Ottaviani, entonces presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
La investigación estuvo a cargo del claretiano español Arcadio Lallaona, después nombrado cardenal. En ese tiempo Maciel fue suspendido como superior general de su Congregación y obligado a salir de Roma. Se asumía de hecho que era culpable —había evidencias contundentes— pero, en esa ocasión, como en tantas otras, la Curia no quiso actuar. La acusación, los testimonios y las visitas a los seminarios de los Legionarios quedaron, con todo, en los archivos de la justicia vaticana. Ha trascendido que entre las autoridades encargadas del caso se plantearon dos posturas: los que sostenían que no había pruebas suficientes y los que pensaban que sí y que había que actuar. No se hizo más, pero el fundador de los Legionarios quedó marcado por la sospecha.
Segunda investigación
El Vaticano recibió una segunda demanda judicial llevada por la abogada austriaca Martha Wegan en octubre de 1998 bajo el título Absolutionis Complicis. Arturo Jurado et alii versus Rev. Marcial Maciel Degollado. La introdujeron ocho ex Legionarios que, de jóvenes, algunos casi niños, fueron abusados por Maciel. El cardenal Joseph Ratzinger, presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, vio el caso a inicios de 1999. Habían pasado 43 años de la presentación de la primera denuncia.
A la acusación de los años cincuenta se añadió, como agravante, que Maciel dominaba la conciencia de sus víctimas mediante la dirección espiritual. Él, sacerdote, había “absuelto” en confesión a sus seminaristas del “pecado” que habían cometido después de ser abusados. En 1998 los delitos sexuales habían prescrito, pero no el de la “absolución del cómplice”, una de las mayores faltas para el Código Canónico: una violación al sacramento de la confesión y como tal una acción sacrílega.
A pesar de todo, en febrero de 1999 Ratzinger decidió que la investigación quedara a la espera. No quiso enfrentarse a Juan Pablo II en razón de la estrecha relación de Maciel con el Papa, forjada a partir del dinero que éste le conseguía para financiar su lucha contra el comunismo. Ratzinger, académico e intelectual conservador congruente con la ortodoxia, estaba convencido de las acusaciones —las pruebas eran, de nuevo, abrumadoras—, pero decidió que no era el tiempo de actuar contra Maciel.
La decisión de Benedicto XVI
Al paso de los años Ratzinger se convirtió en Benedicto XVI y, en mayo de 2006, el nuevo Papa decidió castigar a Maciel, aunque evitando el escándalo público. Desde hacía ocho años tenía en sus manos las evidencias. Lo expulsa de Roma enviándolo a un retiro forzado a Michoacán, obligándolo a “una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público” y, una vez muerto Maciel en 2008, decide dar un paso más y manda inspeccionar la orden. Para entonces era imposible esconder que Maciel, además de los abusos sexuales a sus seminaristas, había mantenido una amante con la que procreó una hija de más de 20 años.
Los Legionarios saben que ella puede demostrar quién es su padre y, contra su costumbre histórica, la Congregación optó por declarar el cuatro de febrero pasado, anticipándose al escándalo público, que en su fundador se dieron “actitudes no correspondientes a un sacerdote católico”. El superior de los Legionarios, el mexicano Álvaro Corcuera, se ve obligado a reconocer la doble moral que por más de 60 años había vivido Maciel. La actitud oficial es esperadamente machista: reconocen a la amante heterosexual, pero no asumen abiertamente los encuentros homosexuales de Maciel.
Intervención de Los Legionarios
El 10 de marzo de 2009 se ordena entonces una “visita apostólica” a la Congregación de los Legionarios de Cristo. El cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, se hizo cargo de las primeras investigaciones al visitar México en diciembre de 2008, y Madrid, donde vive la hija de Maciel, en febrero de 2009.
El Vaticano se propone medir qué ocurre en el seno de los Legionarios, pero también detectar posibles complicidades con los viejos delitos de Maciel con la idea de que la Congregación y sus miembros limpien su cara y puedan recuperar su prestigio y credibilidad hoy en duda.
La Legión tiene ahora 800 sacerdotes, dos mil 500 seminaristas, 125 casas religiosas, 150 colegios y nueve universidades en 22 países. El movimiento laico Regnum Christi está integrado por más de 70 mil miembros y es, sin duda, la estructura más poderosa de los Legionarios. La forman políticos, funcionarios públicos, empresarios, amas de casa y jóvenes. Maciel lo fundó imitando el modelo creado por Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei y ahora santo.
La Curia Romana consideró que si se decidiera suprimir del todo a la Congregación, se afectaría gravemente a hombres y mujeres de buena fe ajenos a las acciones de Maciel, por quien habían sido decepcionados y engañados: pero la investigación arrojará si también lo fueron por otros Legionarios.
Mientras tanto, Corcuera mismo, en carta del 30 de marzo pasado, anunciaba la “visita apostólica” calificándola de ayuda “para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador, que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe concluida en 2006 y los que han salido a luz recientemente”.
La comisión visitadora
El Vaticano dio a conocer el pasado cinco de mayo quiénes componen la comisión encargada de la investigación: Ricardo Watty Urquidi, obispo de la diócesis de Tepic, México, que alguna vez pidió clemencia para un sacerdote implicado en abuso a menores; Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver, Estados Unidos, figura polémica por sus declaraciones sobre la política de su país; Giuseppe Versaldi, obispo de Alejandría, Italia, muy cercano al actual secretario de Estado y Gianfranco Ghirlanda, jesuita, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Mientras dure la investigación la Curia Romana nombrará a quien asuma la autoridad de la Congregación.
Los visitadores tienen el mandato de conocer de primera mano la forma de vida, las normas, el funcionamiento institucional, las finanzas, la acción apostólica y todo lo que ellos necesiten saber sobre la marcha de los Legionarios. De allí podrán juzgar si hubo complicidades para encubrir las acciones de Maciel. Podrán también hacer recomendaciones sobre el estilo de vida religiosa, la estructura orgánica, el funcionamiento, el manejo de las finanzas y la relación con sus seguidores.
Al final de su trabajo, que puede durar muchos meses, los comisionados le entregarán su informe al Papa. Él tendrá la última palabra. Hay vaticanólogos que sostienen que el Papa quiere una trasformación a fondo de los Legionarios para erradicar el sectarismo que los caracteriza y abrirlos a la comunión con la Iglesia y para que sus miembros, religiosos y laicos, actúen alejados del culto a la personalidad de sus líderes y en plena transparencia y libertad.
El futuro
Todo indica que la investigación se llevará a cabo con seriedad. Se sabe que el Papa está molesto por las acciones de Maciel y por lo que puede ser visto como el gran encubrimiento de Juan Pablo II hacia ese fundador. El teólogo ortodoxo es consciente de la gravedad no sólo del abuso sexual, sino del uso que Maciel hizo del sacramento de la confesión.
Pero la investigación llega tarde. El daño que se ha hecho a la Congregación y a la Iglesia es grave e irreparable: el Vaticano —así lo entiende el Papa— está obligado a devolverle la credibilidad a la institución y a los órganos que imparten justicia en la Curia Romana. Hoy el Vaticano da la razón a las víctimas, pero una ya murió y no se verá reivindicada.
Éste es un caso único en la historia de la Iglesia. Se reconoce que el fundador de una orden religiosa resultó ser un pederasta que tenía una amante, que violó el sacramento de la confesión y que siempre engaño a quienes tuvo cerca. Para los Legionarios el golpe es demoledor. ¿A quién presentarán ahora como ejemplo supremo? ¿Tendrán el valor de reconocer que Maciel ya no puede ser guía de nada? ¿Tendrán el valor de confesar sus debilidades institucionales? En sus manos está la oportunidad: si no lo hacen el fantasma de Maciel los perseguirá siempre. La única manera que tienen de recuperarse es reconocer su propia historia y pedir un perdón completo a las víctimas.
Esto no es fácil. Porque el daño está hecho, y los Legionarios nunca volverán a ser los mismos.

La piedra bajo el sol

Testigo del horror: La piedra bajo el sol/SERGIO RAMÍREZ
Publicado en El País Semanal, 10/05/2009;
El escritor nicaragüense Sergio Ramírez retrata Haití, el país más pobre de América. Miseria, vaivenes políticos y falta de futuro atenazan a una población acostumbrada al abandono. Segunda entrega de esta serie con la que Médicos sin Fronteras y 'El País Semanal' quieren rescatar del olvido a las víctimas de la violencia.
Al bajar temprano por la mañana de las alturas de Pétion Ville, donde aún sobreviven restos de verdura en este país de montes y sabanas desnudas de toda vegetación, entramos en el caos de la ruta de Delmas que desciende hacia la planicie de Puerto Príncipe, mientras arriba, adheridos a los cerros, ascienden los cubos blancos de las casas que se apiñan sin concierto desafiando el abismo.
Una ruta sin andenes donde los muros de las casas sirven de escaparates a los comerciantes callejeros, y vigilada a trechos por los carros blindados de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah), que desde el año 2004 tiene estacionados en Haití 9.000 soldados y 2.000 policías de una fuerza internacional. En una pared, en letras precarias que ya se borran, se lee "Vive Titi", el nombre con que el pueblo bautizó al sacerdote salesiano Jean-Bertrand Aristide, dos veces presidente, y dos veces depuesto, exiliado ahora en Suráfrica, y quien surge en todas las conversaciones como un fantasma impenitente.
Las tap tap, como se llama a los coloridos vehículos de transporte colectivo, desesperan por abrirse paso entre el tráfico, cargadas de pasajeros hasta los topes. Son autobuses y camionetas pick-up, mezcla de carrusel y carroza fúnebre, que llevan inscritas encima del parabrisas invocaciones a la piedad, a la resignación y a la fe ciega en la divinidad, mientras las ventanillas muestran las más diversas formas gracias a sus molduras flamígeras: escudos de armas o chapas de policía, o redondas u ovaladas como espejos, y sus costados estallan en un entramado de arabescos y flores carnívoras.
parvadas de escolares con sus mochilas a la espalda se mezclan en la barahúnda, nítidamente vestidos en sus uniformes de dos tonos, las niñas peinadas con múltiples lazos, y son como una aparición benéfica que se repite aún en la medida que entramos en la cruda miseria sin fondo de las calles de Puerto Príncipe. Maurice, el chófer que nos lleva en la camioneta blanca de Médicos sin Fronteras (MSF) que también sirve de ambulancia, señala con alborozo la puerta por donde ha desaparecido un grupo de esos niños, y dice con una sonrisa plena de orgullo: "Mi hija".
Paga 1.200 gourdes al mes por su educación, unos 25 euros, lo que se lleva buena parte de su salario. Hay centenares de escuelas privadas en manos de laicos, órdenes religiosas e iglesias protestantes, que se alojan en los lugares más insólitos y se anuncian bajo nombres pomposos, por precarias que sean sus instalaciones, y que atienden al 90% de los niños que pueden ir a la escuela, la mitad de la población en edad escolar.
El escritor Lionel Trouillot me dirá luego que, igual que Maurice, miles de padres de familia invierten en la educación de sus hijos como la única luz que ven en el túnel de la miseria. Serían capaces de matar por ello. Pero para la gente que vive con menos de un dólar al día ?que es el 60%? se vuelve imposible pagar la escolarización que cobra el Estado en las escuelas públicas, aunque se trate de una cantidad simbólica; y aun así, en el campo hay niños que caminan dos horas, sin desayunar, para llegar a las aulas. Otros, menos afortunados, terminarán como restaveks (reste avec) en Puerto Príncipe, entregados como siervos a familias no precisamente ricas, igual que en tiempos coloniales, para desempeñar las más duras tareas domésticas, sin paga, y durmiendo en el suelo.
En el inmenso barrio marginal de La Saline, vecino al puerto donde atracan los barcos de cabotaje, he visto esas escuelas públicas de una sola aula, entre las casuchas de láminas herrumbradas que se apiñan al lado de las corrientes de aguas negras y los túmulos de basura. Una de ellas más bien parece una capilla por su frontispicio, con una puerta de reja en arabescos que se creería clausurada si no fuera por el coro de voces de los niños que repiten en su encierro la lección. Otra, a poco trecho de allí, parece más una cárcel, oscura y calurosa, cerrada por un portón que tiene abajo una lámina y arriba una reja; el profesor se desvive, yendo de un lado a otro, para atender a los 80 alumnos de todas las edades que forman la clase. Y hay una tercera que parece un gallinero, cerrada con latas viejas y malla ciclón.
La población paupérrima de Puerto Príncipe suma la inmensa mayoría de sus casi 2,5 millones de habitantes, y sólo los barrios vecinos de Martissant y Carrefour alcanzan medio millón. Gaetan Drossart, un joven sociólogo belga, dirige el proyecto del Centro de Emergencia de Salud de MSF en Martissant. El centro ha sido establecido en lo que fueron en un tiempo las instalaciones adyacentes de un car wash y un night club; ahora, en la pista circular de baile, funciona una sala donde quedan en observación las mujeres recién alumbradas. Además de labores de parto, en el centro se atiende a víctimas de agresiones sexuales y a los heridos con armas de fuego y armas blancas en los constantes pleitos callejeros, no pocos entre pandillas.
En la oficina de Gaetan, por todo adorno, cuelga de una pared el denso plano de los dos barrios vecinos, marcado con banderines rojos en los que están escritas las iniciales de cada uno de los jefes de las pandillas, sin cuyo consentimiento no les sería posible a las ambulancias adentrarse por los callejones. Precisamente, ante la necesidad de atender a las víctimas de los enfrentamientos de las pandillas con las fuerzas de la Minustah, es que el centro fue establecido en el año 2006. Hubo momentos en que se hizo ineludible negociar periodos de alto el fuego para poder sacar a los pacientes en necesidad, mujeres sobre todo.
las pandillas juveniles nacieron como milicias populares, las temidas Chiméres (Quimeras), organizadas como sostenes de poder de Aristide, y después de su segundo derrocamiento, en 2004, mantuvieron acciones armadas para exigir su regreso del exilio, en Martissant y en Cité Soleil, otro de los populosos barrios marginales de Puerto Príncipe. Tras continuos enfrentamientos con las fuerzas de la Minustah han sido severamente golpeadas, y sus jefes han resultado capturados o muertos; de los que quedan, unos siguen fieles a Aristide, pero otros no tienen ninguna identidad ideológica, y son capaces de servir por paga a cualquier partido político, y aun a los narcos.
Salimos con Gaetan a recorrer las calles de Grand Ravin, uno de los numerosos asentamientos que forman Martissant, llevando los chalecos con el emblema de MSF a manera de protección. Antes le he pedido que llame al jefe de las Quimeras de este sector para pedirle una entrevista, pero el muchacho responde negándose, aunque autoriza la visita con la condición de que no se tomen fotografías, y manda apostarse en el trayecto a subalternos suyos que nos saludan con frialdad. Al final sabremos que no concedió la entrevista porque se hallaba escondido, después de haber ordenado matar a balazos, por disputas de poder, a su segundo al mando, el cual sobrevivió.
Gran Ravin toma el nombre de un arroyo del que sólo queda el cauce, ahora un botadero de basura, que es necesario atravesar a saltos por encima de los charcos, mientras al lado mujeres y niños se abastecen con recipientes plásticos del chorro de un tubo roto, o se vierten el agua encima. Arriba, entre la aglomeración precaria de los techos, se alza, como un fantasma en el muladar, el edificio del liceo que Aristide regaló a los jóvenes de Martissant, una obra que aún le paga lealtades entre sus seguidores.
Cabras y cerdos comen entre la basura derramada, los vendedores callejeros anuncian las virtudes de sus medicinas homeopáticas por los megáfonos portátiles, y a cada vuelta de esquina la perspectiva en los callejones es siempre la de centenares de mujeres sentadas pacientemente al lado de sus escasas mercancías. Son las eternas revendeuses o Mesdames Sarah. Sobre sus hombros descansa la responsabilidad de mantener al menos a cinco personas en el hogar, y al mismo tiempo son víctimas de los maridos que las apalean sin piedad, como la mujer con la cabeza partida que recogimos dos días después, de camino a nuestra visita al hospital Sainte-Catherine de Labouré (CHOSCAL), y que entregamos en el servicio de emergencias.
en una economía en la que el comercio informal es un puntal de supervivencia, no importan las charcas bajo sus pies ni los hedores, ni el sol inclemente, ellas venden de todo, oraciones y hierbas medicinales, guisos que cocinan en hornillas de carbón, malanga, casabe, tomates tristes y golpeados, sin faltar las tortas de lodo que ofrecen bajo descoloridos parasoles de colores a un precio de cinco centavos, y que ellas mismas redondean con las manos, agregando sal y margarina al barro antes de cocerlas.
La loa Erzulie Dantó es la madre soltera del panteón de los dioses del vudú que los esclavos negros trajeron consigo del reino de Dahomey, y que se revisten con las vestiduras de los santos católicos. Junto con la lengua creole, mezcla de francés y africano, el vudú es uno de los signos fundamentales de la identidad cultural haitiana. Erzulie, la virgen negra, engañada, golpeada y violada, no deja de ser por eso la fuente de la vida, como deidad que encarna el amor y la belleza.
Cada principio de Cuaresma, durante las celebraciones del carnaval de Mardi Gras, se producen miles de embarazos que parecerían un rito anual de la fertilidad en honor de la loa Erzulie Dantó, fruto del libre desenfreno. Pero resultan más bien de las violaciones callejeras de muchachas adolescentes, muchas casi niñas. Algunas logran abortar, o mueren en el intento, pero la mayoría dan a luz a hijos que nunca quisieron, y para los meses de octubre y diciembre, nueve meses después del carnaval, las salas del hospital de maternidad Solidarité de MSF Holanda se llenan de parturientas.
Es lo que nos cuenta la doctora Wendy Lai, una afable y delicada muchacha canadiense que dirige el hospital, de 65 camas, instalado en un edificio moderno de tres plantas, construido originalmente para oficinas, en un populoso sector de la ruta al aeropuerto. El hospital atiende entre 350 y 400 partos por mes, salvo para el desbordamiento causado por los desmanes de Mardi Gras, o por otras situaciones de emergencia, como la última huelga de médicos y enfermeras del Hospital General, cuando tuvieron que recibir mujeres que daban a luz aun en los baños y en los pasillos, a razón de 80 por día. El índice de muertes por parto es en Haití uno de los más elevados del mundo, 600 por cada 100.000, mientras que en Canadá es apenas de tres.
la clínica de mujeres de msf Bélgica en La Saline, un galerón caluroso donde las mujeres que esperan la consulta se apretujan en bancas de madera enfiladas, como en una iglesia, está a cargo de otra muchacha tan joven como Wendy. Se trata de Irene Abotou, que ha venido a prestar sus servicios desde Costa de Marfil. Todo funciona en la clínica con orden y eficiencia, pese a la pobreza del ambiente, y hay cuartos acondicionados para las evaluaciones de las pacientes, la consulta ginecológica, y una farmacia en un rincón, donde ya están listas en bolsitas de plástico las dosis de hierro y ácido fólico para las embarazadas. También se brinda tratamiento a los varones, parejas de las pacientes, cuando sufren enfermedades venéreas. Después de los cuatro huracanes sucesivos del año pasado ha aumentado la población de La Saline y, por tanto, el número de mujeres que demandan consulta.
Las clínicas de MSF atienden de manera gratuita, pero igual que en el caso de la educación, el 90% de los servicios de asistencia médica en Haití se haya en manos privadas, y hay clínicas de todo tamaño y de todo precio. Existen más cirujanos haitianos en Montreal que en Puerto Príncipe, y los pudientes viajan a Miami a examinarse con los especialistas que han emigrado hacia allá.
Las tropas de la Minustah temían hasta hace poco entrar a Cité Soleil, que se llamó primero Cité Simone Duvalier, en honor a la esposa del dictador. Ahora hay un nuevo cuartel de la policía nacional que se alza imponente como para demostrar que la autoridad empieza a tomar cuerpo. La justicia, sin embargo, no goza de esa misma majestad de presencia. El alojamiento de un Tribunal de la Paix, que divisamos al pasar, semeja más bien la capilla de un cementerio, con su capitel de columnas estriadas en el frontis, coronado por el lema "Justicia para todos", y un carnero y un león pintados de cualquier manera a cada lado, como por la mano de un artista naïf.
El cineasta Arnold Antonin dice que Puerto Príncipe fue hasta la llegada al poder de Papa Doc Duvalier, una hermosa capital de poca población, paseos y avenidas e imponentes edificios públicos, visitada por celebridades de Hollywood de las que quedan las fotos en los bares de los viejos hoteles de glamour perdido, como el Ibo Lele de las alturas de Pétion Ville, donde nos alojamos.
el continuo éxodo rural ante la creciente pobreza en el campo hizo que la ciudad empezara a crecer desmesuradamente, y que al mismo tiempo se lumpenizara. Luego, la deforestación, los huracanes, las maquilas, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que acabó con lo que quedaba de agricultura, han multiplicado los desplazamientos.
Aquí, como en La Saline, o en Martissant, lo que impresiona, más que la miseria misma, es la convivencia con la miseria, la normalidad con la que la gente aparenta vivir entre las montañas de basura que se va aposentando mes tras mes, año tras año, y que nadie pareciera preocuparse de recoger, las marismas rebosantes de desechos, la vida cotidiana al lado de las corrientes de aguas negras, la falta absoluta de letrinas que vuelve algo natural defecar en los pantanos que luego bate la marea.
Cuando caminamos por los callejones de Cité Brother, un asentamiento junto a la playa que pertenece a Cité Soleil, esa convivencia entre miseria y desidia resulta perfecta. Parece que sus habitantes se han olvidado de la basura, del detritus, de los agujeros en que viven, y que el Gobierno, cuya presencia parece siempre invisible, se ha olvidado para siempre de ellos, o ha desistido de acordarse. En medio del paisaje se alza una construcción de cemento armado nunca terminada, con balcones en el segundo piso y una escalera, que parece la idea loca de alguien que quiso hacerse una casa sobre el lodazal pestilente de la playa, hasta donde entran las aguas en pleamar. Pero se trata de lo que se planeó alguna vez como una elegante letrina comunal.
"Sólo vienen a ver la mierda", dice un muchacho con cara hostil cuando pasamos, recordando quizá otras visitas de extranjeros a estos parajes del olvido. Los vecinos se alborotan, nos siguen por trechos. Nos siguen los niños. Los varoncitos van desnudos, las nalgas al aire, cubiertos con camisetas y camisones viejos, sin botones, a veces sólo harapos. Uno lleva un gabán rojo, como un príncipe de los mendigos. Juegan, discuten, hablan alrededor de nosotros, quieren que les tomemos fotos, y ríen como locos y hacen cabriolas cuando se ven en el monitor de la cámara.
graham greene recuerda en Los Comediantes, su novela de 1966, que las vueltas de la frontera entre Haití y la República Dominicana estaban marcadas por el contraste entre las rocas desnudas de un lado, y la frondosidad de los árboles del otro. Grises montañas erosionadas de la pobre tierra seca de Haití frente a la que parecía detenerse el verdor, como ante un mal conjuro; pero este paisaje contrastado no viene a ser tan el mismo más de cuarenta años después, porque el bosque dominicano ha sufrido no poca merma desde entonces, asolado también por la deforestación inclemente. Pero del lado de Haití, nunca volvió a crecer nada.
Nos acercamos a la frontera por la carretera bordeada de maleza que lleva desde Puerto Príncipe a Malpasse, y que cuando alcanza las orillas del lago Saumâtre, que también se llama Azuei, su ancestral nombre taíno, desaparece a trechos bajo el desborde de sus aguas azufradas. Al otro lado del lago, los promontorios montañosos, despojados del último vestigio de vegetación, se derraman hacia la carretera en cascadas de cascajos blancos, y los viejos camiones de volquete retumban por delante de nosotros en sus viajes de acarreo, sacando piedra y arena de los cerros que parecen sostenerse milagrosamente encima de las grutas excavadas en sus extrañas, como fauces prehistóricas que enseñan sus grandes muelas cariadas.
Ya cerca de Malpasse, nos topamos con el mercado de carbón, un campamento donde se afanan los camiones recogiendo los cargamentos de sacos que traen los barcos de velas renegridas desde la orilla dominicana del lago. El 80% del combustible para cocinar se saca de la leña y el carbón en Haití, y los campesinos echan mano hasta de los matorrales secos para alimentar el fuego, me ha dicho días atrás el ex ministro de Medio Ambiente, Yves André Wainwright. Dos veces ministro, bajo el segundo Gobierno de Aristide, y bajo el primero de René Préval, el actual presidente, nunca encontró apoyo para hacer que se aplicara una nueva Ley de Medio Ambiente, la que sucumbió bajo el peso de las competencias y disputas entre los miembros del Gabinete.
Hemos venido a la frontera en compañía del padre Julín Acosta para ver el mercado que se abre del lado dominicano, a las orillas del lago, los lunes y jueves de cada semana. El padre Julín, al que todos los policías de los retenes y los guardas de ambos bordes conocen y saludan con afecto, tiene su parroquia del lado dominicano, donde dirige la Casa del Caribe, pero también está a cargo de la pastoral de emigrantes haitianos, por lo que tiene que entenderse con dos obispos a la vez, el de Barahona, y el de Puerto Príncipe.
Desde territorio dominicano hay un incesante tráfico de camionetas que acarrean en las toldas grandes bultos de mercancías, y las motocicletas de alquiler llevan en ancas a los pasajeros cargados con sus compras, mientras los viandantes hormiguean entre los puestos del mercado que se extienden por más de un kilómetro, otra vez en manos de las revendeuses instaladas en las tierras fangosas a la orilla del agua, en la que baten contra la orilla, hasta perderse de vista, envases plásticos y de cartón y los desperdicios de las cocinas.
El mercado fronterizo se inició cuando la Organización de Estados Americanos (OEA) impuso un embargo comercial a la dictadura de Raoul Cedrás, que asumió el poder tras el primer golpe de Estado contra Aristide en 1991. En Jimaní, el poblado dominicano más cercano a la frontera, visitamos en su casa a Soledad, una dirigente sindical del magisterio que forma parte de la red de apoyo a los inmigrantes haitianos. Dice que el mercado fronterizo representa unos 600 millones de dólares al año, casi todo mercancías dominicanas, como hemos podido ver, pues desde el otro lado es poco lo que se puede exportar, salvo donaciones del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que pasan de contrabando gracias al "macuteo", las mordidas con que las autoridades de frontera sacan su propia tajada en el comercio.
Los haitianos que viven en Jimaní y se dedican al comercio fronterizo son gente pacífica y trabajadora, afirma Soledad, contrario a la mala fama de vagos y pendencieros con que han sido marcados en la República Dominicana. Contratados como braceros que entraban por miles para el tiempo de la zafra azucarera, los haitianos fueron siempre víctimas de la discriminación, y más. En 1937, el Generalísimo Trujillo, tan sanguinario como Duvalier lo fue en Haití, ordenó una masacre en la que perecieron más de 20.000, lanzados a las aguas fronterizas del río Masacre, que ya se llamaba así desde antes.
La frontera es abierta y porosa, y las constantes deportaciones sólo hacen que los deportados regresen días después, aunque ya no principalmente como braceros, porque hay menos plantaciones de caña y el corte está siendo mecanizado. Pero las dificultades siguen sin resolverse. Los niños de doble condición no pueden ser inscritos en el Registro Civil dominicano y quedan en tierra de nadie, como ha ocurrido recientemente con una pareja de siameses, todo un símbolo del drama. La madre, que es haitiana, no puede documentarse, y los niños no tienen derecho a atención médica de parte de la seguridad social, aunque el padre sea dominicano. Un médico hizo de manera voluntaria la operación de separarlos, pero aún quedan cirugías complementarias pendientes para que puedan sobrevivir.
la gran pregunta acerca del futuro de Haití es qué pasará al retirarse la Minustah, lo cual está previsto para cuando sea electo el sucesor de Préval en 2011. A quien se lo he planteado, cualquiera que sea su manera de pensar, responde que sin la presencia de las tropas multinacionales, la anarquía y los enfrentamientos armados volverían a explotar de inmediato.
El Estado no parece capaz de hacer frente a la seguridad nacional, ni a la educación, ni a la salud. La corrupción rampante, el sistema judicial en ruinas, las cárceles tenebrosas, son asignaturas pendientes. Tampoco puede hacerse cargo de enfrentar la deforestación y la erosión, ni organizar las emergencias frente a los desastres en un país expuesto a la furia de los huracanes. Un país con muletas.
Uno de los avances en la estabilidad del país ha sido la disminución en el número de secuestros, que creció en 2007 hasta un promedio de 40 por mes. Se habían convertido en un arma política para desestabilizar el Gobierno, pero luego pasaron a ser una industria económica a todos los niveles, pues eran plagiadas hasta personas de recursos modestos, a veces por sus mismos familiares, para obligarles a compartir las remesas enviadas por sus parientes desde Canadá y Estados Unidos. "El secuestro es una contradicción en un país que nació de la lucha contra la esclavitud", dice Arnold Antonin.
El otro asunto que conspira cada vez más contra la estabilidad es el narcotráfico, desde luego que la posición geográfica de Haití resulta privilegiada para el trasiego de droga hacia la Florida y Puerto Rico. En 2004, el presidente del Senado y el jefe de la policía eran parte de los carteles.
El poeta Jorge Castera reconoce que hay una conquista esencial, la libertad de palabra. Ahora, cualquiera puede insultar al presidente por la radio, sin peligro de ir a dar con sus huesos en la cárcel. "Antes sólo había tres meses de libertad, entre que caía un presidente y venían las nuevas elecciones", dice Castera. Y Sussy Castor piensa que, por muchas que sean las debilidades institucionales, también se ha avanzado en lo político. El Parlamento, pese a sus trabas y debilidades, juega un papel de equilibrio, porque antes sólo debía decir que sí al presidente.
El jefe de la Minustah, Hédi Annabi, con quien he hablado largo tiempo en su despacho del último piso del hotel Christophe, se duele de que los avances logrados hasta el año 2007 hayan sufrido un retroceso dramático bajo los efectos de la crisis financiera mundial, los últimos huracanes en serie y la inestabilidad política. Cuando le pregunto si no hay una fatiga de la comunidad internacional alrededor de Haití, dice que los países latinoamericanos con destacamentos en las fuerzas de seguridad tienen la disposición de seguir cooperando, y para Estados Unidos y Canadá, abandonar Haití no es una opción, porque un nuevo colapso multiplicaría las oleadas de emigrantes. "A fin de cuentas", dice Annabi, "habrá que irse. Pero irse para no tener que volver".
Y Sussy Castor, mi vieja amiga, afirma que hay esperanzas. Para ella, las esperanzas vienen de que todos se dieron ya cuenta de que el país se puede perder.

Ley para regular el uso de la fuerza/ pendiente

29 de abril de 2009;
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: El siguiente punto del orden del día es la discusión del dictamen con proyecto de decreto por el que se expide la Ley que regula el Uso de la Fuerza por los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública.
En virtud de que se encuentra publicado en la Gaceta Parlamentaria, consulte la Secretaría a la asamblea si se dispensa la lectura al dictamen.
La Secretaria diputada Margarita Arenas Guzmán: Por instrucciones de la Presidencia se consulta a la asamblea, en votación económica, si se le dispensa la lectura al dictamen. Las diputadas y los diputados que estén por la afirmativa sírvanse manifestarlo (votación), gracias. Las diputadas y los diputados que estén por la negativa sírvanse manifestarlo (votación). Señor presidente, mayoría por la afirmativa.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Se le dispensa la lectura al dictamen. En consecuencia, está a discusión en lo general y en lo particular, con una fe de erratas que se agrega al expediente. No habiendo quien haya solicitado el uso de la palabra para discutirlo, se considera suficientemente discutido en lo general y en lo particular y nos lo reservamos para su votación en conjunto.
Proceda la Secretaría a recoger la votación nominal de los proyectos de decreto, hasta por ocho minutos. No se han retirado los legisladores del pleno.
La Secretaria diputada Margarita Arenas Guzmán: Háganse los avisos a que se refiere el artículo 161 del Reglamento para el Gobierno Interior. Ábrase el sistema electrónico, por ocho minutos, para proceder a la votación en lo general y en lo particular de los proyectos de decreto en un solo acto.
(Votación)
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Recordamos que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de Propiedad Industrial con las modificaciones aceptadas por la asamblea.
Que se reforma la fracción XXI del artículo 24 y el artículo 25 Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor.
Que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Y por el que se expide la Ley que Regula el Uso de la Fuerza por los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública.
Los compañeros legisladores podrán votar a favor o en contra de todos los dictámenes. Si tuvieran el interés en particular de votar alguna de las leyes de manera diferente, tendrán que hacerlo de manera expresa para que se registre el sentido de su voto.
Hemos escogido estos dictámenes en un paquete, porque lograron el consenso absoluto de todos los grupos parlamentarios. Por ello es que estamos cuidando la pulcritud del proceso legislativo que con ello se pueda sancionar, debido a las condiciones que todos conocemos.
La Secretaria diputada Margarita Arenas Guzmán: Gracias. Diputado presidente, se emitieron 353 votos en pro, 0 en contra y 7 abstenciones.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Son 354 porque hubo un cambio en el sentido del voto del diputado César Flores Maldonado, que está registrado en abstención. Son 6 abstenciones y 354 votos a favor.
La Secretaria diputada Margarita Arenas Guzmán: 354 votos en pro, 0 en contra, 6 abstenciones.
El Presidente diputado César Duarte Jáquez: Aprobados los proyectos de decreto por 354 votos. Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley de la Propiedad Industrial. Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.
Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto por el que se reforma la fracción XXI del artículo 24, y el artículo 25-Bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor. Pasa al Ejecutivo para sus efectos constitucionales.
Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres. Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.
Aprobado en lo general y en lo particular el proyecto de decreto por el que se expide la Ley que regula el Uso de la Fuerza por los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública. Pasa al Senado para sus efectos constitucionales.
Fue remitida al Senado ese mismo día:
Sesión del Senado de la República 30 de abril de 2009;
-EL C. PRESIDENTE MADERO MUÑOZ: Aprobado el acuerdo.Comuníquese.
Honorable Asamblea: Hago de su conocimiento que el día de ayer, se turnaron a comisiones del Senado, las diversas minutas que remitió la Cámara de Diputados, que mencionaré enseguida:
Proyecto de decreto que adiciona diversas disposiciones de la Ley de Seguridad Nacional, el cual se turnó a las comisiones unidas de Seguridad Pública; y de Estudios Legislativos, Primera.
Proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12, y se adicionan los artículos 13, 14 y 15 del Estatuto de las Islas Marías, el cual se turnó a las comisiones unidas de Gobernación; y de Estudios Legislativos.
Proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Código Penal Federal, el cual se turnó a las comisiones unidas de Justicia; y de Estudios Legislativos, Segunda.
Proyecto de decreto que expide la Ley que regula el Uso de la Fuerza por los Integrantes de las Instituciones de Seguridad Pública Federal, el cual se turnó a las comisiones unidas de Seguridad Pública; y de Estudios Legislativos, Primera.
(...) Esta Presidencia amplía el turno de la Ley que Regula el Uso de la Fuerza Pública, por los integrantes de las instituciones de Seguridad Pública Federal; además de las comisiones unidas de Seguridad Pública; y de Estudios Legislativos, Primera, para su dictamen, también para opinión a la comisión de Derechos Humanos.