11 may. 2010

El amor y la edad

¿Puede el amor vencer la diferencia de edad?/XAVIER GUIX
}Publicado en El País, 9/05/2010;
Dicen que el amor no tiene edad. Cada vez se observan más parejas separadas por muchos años de diferencia, sorteando las virtudes y amenazas del tiempo asimétrico. ¿Locura o quebranto de un prejuicio cultural?
Jesús y Belén se conocieron en el instituto, como profesor y alumna. Acabado el periodo académico, ella mantuvo la relación y logró conquistar a su admirado maestro, casándose cuando ella tenía 22 años y él 48. Él no quiso tener hijos, una situación que pesó demasiado y acabó con la relación 15 años después. A Jacinto, director general de una empresa, le prendó enseguida la pasión y la elegancia de una de sus nuevas directivas. Se enamoraron. Dos años de difícil cortejo, con divorcio por medio. Se casaron, ella con 33 años, él con 52. Actualmente tienen dos hijos y son felices. Helena mantuvo durante cinco años una relación con un chico 12 años menor que ella. Al final rompió la relación, no porque no le quisiera, sino porque él se había convertido en una especie de hijo adoptivo.
Son casos de los que van proliferando en nuestra sociedad, y que subrayan nuevos aspectos en las dinámicas de emparejamiento. No aludo, en cambio, a las múltiples historias que no han pasado la barrera del compromiso, los vaivenes sexuales entre mujeres maduras y hombres mucho más jóvenes, ni a la larga tradición del hombre cincuentón persiguiendo lolitas. Más allá de lo difícil que resulta enmendar las calenturientas voracidades de nuestra libido, ¿qué nos están diciendo estas conductas sobre la pareja de hoy? ¿Estamos ante un mero prejuicio social o se intuye la caída de otro tabú? En la nueva consciencia que se proclama, ¿se están derrumbando las barreras del tiempo?
De quién nos enamoramos
Uno no se enamoró nunca, y ése fue su infierno. Otro sí, y ésa fue su condena (Robert Burton)
Alcanzar un estado de enamoramiento puede llegar a ser incluso vulgar. Nos atrae un color de pelo, una melena o unos rizos, unos pómulos enrojecidos, unas curvas sinuosas, unos vaqueros rotos, símbolos en definitiva de algo que se nos muestra como un reflejo interior, como algo que por su sola existencia nos arrastra a un antiguo estado de placidez. Luego vienen otras sutilezas: una mirada, esa forma altiva de andar, un rostro que emana bondad, seguridad al hablar, inocencia, pasión desbordante. Más símbolos que ponen en evidencia nuestras proyecciones.
Cuando esas proyecciones van más allá de lo visible acaparan también nuestros deseos y nuestras carencias. Buscamos otros padres y otras madres, buscamos los opuestos a nuestros progenitores, buscamos lo que creímos perder un día o de lo que siempre nos pareció carecer. Buscamos y encontramos arquetipos: el maestro, o el sabio, la enfermera o cuidadora, el protector, la geisha… y al final admiramos los valores personales: la sabiduría, la generosidad, la amistad, el tesón, la fortaleza interior, la entrega, la compasión. Enamorarse es querer eternizar un instante en el que nos encontramos a nosotros mismos en el otro.
¿Qué buscan y qué encuentran los amantes de edades lejanas? Dicen las chicas de 20 años que los de su generación son unos críos y que prefieren a hombres más seguros y que les aporten más conocimiento. Dicen las mujeres de 50 que los de 30 son vigorosos, dinámicos y divertidos. Dicen los chicos jóvenes que las mujeres maduras les aportan experiencia y estabilidad. Dicen los hombres maduros que encuentran en las jóvenes belleza, pasión y menos complicaciones existenciales. Visto así, todo se reduce a un intercambio de cromos, a un ejercicio de complementariedades, cuando no de compensaciones. Ya en la Grecia antigua se sabía que no hay mayor transacción que la belleza por sabiduría.
El miedo al paso del tiempo
Las arrugas del espíritu nos hacen más viejos que las de la cara (Montaigne)
Cuenta Sócrates, en Fedro, de Platón, que cada uno se entretiene con los de su propia edad, ya que se comparten placeres, sobre todo el de la amistad, a pesar de que también pueden acabar por producir asco. Lo que constriñe acaba siendo pesado para todo el mundo, empeorando las cosas si la diferencia de edad es considerable. Tiene su explicación.
Quien es mayor goza de ver, sentir y tocar ese cuerpo joven, vinculando amistad y placer al unísono. Pero, ¿qué consuelo y qué placeres podrá dar a su amado o amada con el paso del tiempo? ¿Cómo evitar que no acabe siendo una cosa desagradable? Sócrates mismo apuntillaba: porque ha de ver una cara vieja que ya no está en la flor de la primavera, añadiendo todo lo que no es agradable de sentir, y menos aún de practicar si no es por constreñimiento, cumplidos inapropiados, así como reproches inaceptables.
Pinta un panorama que asusta, aunque toca donde más duele: el miedo al paso del tiempo. Para el maduro se entrecruza la posibilidad del hastío de su joven pareja y, a la vez, encontrarse solo en plena vejez. La persona joven, en cambio, además de adueñarse del conocimiento ajeno, sigue viviendo en la perspectiva de la inmortalidad. Por mucho que se quieran, eso resta equidad a la relación, alimentando sus temores que se recrudecen con el paso de los años.
Más allá del prejuicio
La conciencia es la voz del alma; las pasiones, la del cuerpo (William Shakespeare)
Los tiempos han cambiado, y los cuidados de la salud y el cuerpo ocultan el paso del tiempo. Sin embargo, no puede ocultarse lo vivido, no puede prescindirse de lo aprendido, ni puede evitarse lo que está aún por hacer. Si algún prejuicio se impone, chismorreos al margen, es el estancamiento que puede suponer regresar a un estadio anterior de consciencia, si la pareja más joven invita a ello. Del mismo modo, no conviene adentrar a nadie en caminos que aún no le tocan vivir. No importa tanto la edad, sino lo que verdaderamente puede ser compartido entre los interesados.
Sin embargo, hay algo que no se debe obviar en esta sociedad en transformación: la progresiva alteración del concepto del tiempo. Existe prejuicio en tanto que existe un modelo imperante en el que las relaciones son para toda la vida. Al ser así, se impone un criterio de simetría en las edades de los cónyuges. Si, por el contrario, se rompen las fronteras del tiempo, el amor, la relación, como todo, simplemente es ahora y aquí, es autenticidad y compromiso, es amor que ama sin contar el tiempo. Entonces puede suceder que las relaciones no tengan edad, ni fecha en el calendario.
No adivino ni pronostico. Observo sólo la conducta humana y constato que el mundo que conocemos está cambiando y puede haber otros escenarios posibles. Ocurrirá que a lo largo de una vida tendremos diferentes parejas, algunas tal vez del mismo sexo, así como de edades diferentes. Género y tiempo tendrán otros significados y prevalecerá el criterio del amor auténtico, y menos el condicionado, en una sociedad más libre en la que cada cual podrá optar, ya sin miedos ni culpas, a vivir como desea vivir. Aunque parezca una utopía, eso ya está ocurriendo hoy. Platón tenía sus razones, sin embargo, estamos empezando a salir de la caverna. P
Aquí, hoy y ahora
1. Películas:
‘El graduado’, de Mike Nichols (1967).
‘Cuando menos te lo esperas’, de Nancy Meyers (2003).
‘Lolita’, de Stanley Kubrick (1962).
2. Libros:
‘40-20. Dos generaciones, un mismo sentir’, de Nancy Sanmiguel. Bubok.
‘El arte de enamorar’, de Antonio Bolinches. Random House Mondadori. 2004.
‘Fedro’, de Platón. RBA Libros. 2008.

Internet: un reto

Internet: un reto político internacional/Bernard Kouchner, ministro francés de Exteriores
Publicado en EL PAÍS, 11/05/10; publicado en Le Monde el 10/05/10;
En 2015, 3.500 millones de personas -es decir, la mitad de la humanidad- tendrán acceso a Internet. Será la mayor revolución que haya conocido la libertad de comunicación y expresión. ¿Pero cómo se usará este nuevo medio? ¿Qué nuevos meandros, qué nuevos obstáculos pondrán los enemigos de Internet?
Las tecnologías modernas aportan cosas buenas y cosas malas. Los sitios web y los blogs extremistas, racistas y difamatorios difunden de forma instantánea opiniones detestables. Convierten Internet en un instrumento de guerra y odio. Hay ataques contra páginas web y se recluta en los foros a internautas para llevar a cabo proyectos destructores. Algunas organizaciones violentas se introducen en las redes sociales para esparcir la propaganda y la desinformación.
A las democracias les es muy difícil controlar todo eso. Yo no comparto la ingenua opinión de que, por naturaleza, una nueva tecnología -por potente que sea- hace progresar necesariamente la libertad.
Sin embargo, esas distorsiones constituyen la excepción. Internet es, sobre todo, el instrumento más formidable que existe para derribar los muros y las fronteras. Para los pueblos oprimidos, privados del derecho a expresarse y decidir su futuro, Internet es una baza inesperada. Una información anotada en un teléfono móvil o filmada con él puede difundirse a todo el espacio virtual planetario en cuestión de minutos. Cada vez es más difícil ocultar una manifestación pública, un acto de represión, un atentado contra los derechos humanos.
En los países autoritarios y represivos, el teléfono móvil e Internet crean una opinión pública y una sociedad civil. Y otorgan a los ciudadanos un instrumento de expresión esencial, a pesar de todos los controles.
Sin embargo, la tentación represiva siempre está presente. El número de países que ejercen la censura en Internet, que vigilan y castigan a los internautas por delitos de opinión, aumenta a un ritmo inquietante. Internet puede volverse en contra del ciudadano, convertirse en una fuente de datos temible para seguir la pista y descubrir al posible opositor en su lugar de origen. Algunos regímenes están dotados ya de tecnologías de vigilancia cada vez más complejas.
Si todos los defensores de los derechos humanos y la democracia se niegan a ceder en sus principios y respaldan un espacio de Internet que garantice la libertad de expresión, esa represión será más difícil. No hablo de una libertad absoluta, abierta a todos los abusos, que es una cosa que nadie propone, sino de la verdadera libertad, la que se basa en el principio del respeto a la dignidad de la persona y sus derechos.
Desde hace unos años, varias instituciones multilaterales como el Consejo de Europa, organizaciones no gubernamentales como Reporteros sin Fronteras y miles de personas trabajan con energía, en todo el mundo, para abordar estos retos. Como prueba -si es que hace falta- de que no es una cuestión que enfrente a Occidente con el resto del mundo, no menos de 180 Estados reunidos en la Cumbre mundial sobre la sociedad de la información proclamaron que la Declaración Universal de los Derechos Humanos es plenamente aplicable a internet, en particular el artículo 19, que establece la libertad de expresión y opinión. Sin embargo, hay unos 50 Estados que no respetan sus compromisos.
Con ocasión del día mundial de la libertad de prensa, esta semana he convocado a periodistas, responsables de ONG, intelectuales, empresarios y expertos. El intercambio de opiniones ha confirmado mi convicción de que las vías que pretendemos seguir son acertadas. Me refiero a la creación de un instrumento que permitiría seguir el cumplimiento de los compromisos de los Estados e interpelarlos cuando falten a su palabra. Hablo de la ayuda a los disidentes cibernéticos, que deben gozar del mismo apoyo que las demás víctimas de la represión política, y de la necesidad de manifestarles públicamente nuestra solidaridad en estrecha colaboración con las ONG que llevan a cabo acciones en este sentido. Asimismo creo que hay que reflexionar sobre la posibilidad de adoptar un código de buena conducta para la exportación de tecnologías destinadas a censurar y vigilar a los internautas.
Estas y otras acciones -por ejemplo, la protección de los datos personales en Internet, el derecho al olvido digital para todos promovido por mi colega Nathalie Kosciusko-Morizet- deben llevarse a cabo mediante la cooperación entre las administraciones, la sociedad civil y los expertos internacionales.
También estoy muy interesado en otro proyecto. Será largo y difícil de llevar a la práctica, pero es fundamental: dar plasmación jurídica a la universalidad de internet, otorgarle un estatus que lo asimile a un espacio internacional, para que a los Estados represivos les resulte más difícil utilizar el argumento de la soberanía contra las libertades fundamentales.
El reto es crucial. Creo que estamos en una batalla de ideas entre los partidarios de un Internet universal, abierto, basado en la libertad de expresión y asociación, en la tolerancia y el respeto a la vida privada, y quienes desearían convertirlo en una multiplicidad de espacios cerrados a cal y canto al servicio de un régimen, una propaganda, todos los fanatismos.
La libertad de expresión es “la base de todas las demás libertades”. Sin ella, no existe la “nación libre”, decía Voltaire. Este espíritu de la Ilustración, que es universal, debe impregnar los nuevos medios. La defensa de las libertades fundamentales y los derechos humanos debe ser la prioridad a la hora de administrar Internet. Es algo que nos interesa a todos.

El Juez Garzón

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha solicitado su pase a servicios especiales para ocupar una plaza de asesor externo en la Fiscalía de la Corte Penal Internacional, que dirige el argentino Luis Moreno Ocampo. La medida deberá ser ratificada mañana por la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial.
La decisión del juez no significa que renuncie a la judicatura ni a su plaza en el Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia. Garzón tiene tres causas abiertas en el Tribunal Supremo que seguirán adelante en su tramitación.
El fiscal Moreno Ocampo fue quien cursó, el pasado 6 de mayo, la invitación para que asistiera a su oficina. Le invita a participar como consultor externo por un periodo inicial de siete meses.
Moreno Ocampo quiere a Garzón a su lado para poder contar con su experiencia en la investigación de crímenes organizados y masivos y que asesore a la Fiscalía de la CPI para mejorar las técnicas de investigación. El propio fiscal del organismo aseguró el pasado mes de noviembre en una entrevista que "el mundo necesita jueces como Garzón, que se enfrenten al poder", tras recordar que fue Garzón quien abrió "el primer gran caso de justicia universal", en referencia a la causa contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet.
Garzón realizaría su trabajo desde la sede de La Haya (Holanda), aunque eventualmente podría desplazarse a Congo, Uganda, Colombia o Sudán, países donde ese tribunal tiene causas abiertas.
La tramitación del expediente de traslado a la fiscalía de la CPI tiene que contar con el visto bueno del Gobierno a través del Ministerio de Asuntos Exteriores.
El magistrado tiene abiertas tres causas contra él en el Tribunal Supremo por varios supuestos delitos de prevaricación por investigar los crímenes del franquismo, ordenar escuchas entre los cabecillas de la trama Gürtel y sus abogados y por los supuestos pagos que recibió del Santander para financiar unos cursos que él mismo dio en una universidad en Nueva York.
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Garzón, ante el acoso de Gürtel/Carlos Jiménez Villarejo, jurista
Publicada n EL PERIÓDICO, 10/05/10;
El juez Baltasar Garzón se enfrenta al acoso de la trama Gürtel. Y habría que añadir, del Tribunal Supremo (TS). El magistrado Alberto Jorge Barreiro, instructor de la causa contra Garzón por las supuestas irregularidades de las intervenciones telefónicas entre los imputados presos y sus letrados, tomará hoy declaración al juez como imputado por un delito de prevaricación y contra el derecho a la intimidad de las comunicaciones. El fundamento es el auto del TS en el que participó el magistrado Andrés Ibáñez, que, con la oposición del fiscal, admitió a trámite la querella criminal formulada por el letrado de un imputado. Posteriormente, el TS ha admitido como acusadores del juez a dos de los principales implicados en la red de corrupción organizada Gürtel, Francisco Correa y Pablo Crespo, que el juez había investigado y perseguido como presuntos autores de numerosos delitos. Decisión vejatoria e injustificable. El TS y el magistrado Barreiro deberían conocer la fundamentación 15ª del auto que luego citaré del juez Antonio Pedreira, en la que se recogen los durísimos términos descalificatorios de Correa, a quien ahora se admite como acusador, contra el juez Garzón. ¿Cómo es posible tanto dislate?
Previamente, resulta necesaria una precisión. El magistrado Barreiro, formando parte de una sala en la que también participaba el magistrado Andrés Ibáñez, anuló el 22 de marzo del 2010 una condena a siete años de prisión impuesta por la Audiencia Provincial de Barcelona por un delito de tráfico de drogas y por un delito de tenencia ilícita de armas, a un año de prisión. El fundamento era la ilicitud de la intervención telefónica acordada por una jueza de instrucción de Gavà que era duramente criticada. La absolución del acusado se funda en la «precariedad incriminatoria» de los indicios que determinaron la adopción de aquella medida, precariedad que se estima «patente y ostensible» porque carecían de un «apoyo mínimamente riguroso». Por supuesto, como es habitual, no acordaron la persecución penal de la jueza.
Pero al juez Garzón se aplican otras medidas mucho más severas. El TS, cuando admite a trámite la querella de Gürtel, dominado por una petulancia preocupante, parece ignorar que una semana antes, el 27 de enero, el juez Pedreira, instructor de la causa, había dictado un extenso y muy fundado auto por el que rechazaba los recursos de los imputados que reclamaban la nulidad de las referidas escuchas. Auto que, con toda seguridad, el magistrado Barreiro ya conoce. Resolución que no solo desmonta los interesados y tendenciosos argumentos de los implicados, sino que anticipa y destruye lo que una semana después van a ser las razones del TS. Resolución que declara la plena licitud de las decisiones del juez Garzón de 19 de febrero y 20 y 27 de marzo del 2009 y acuerda aquellas intervenciones y la exclusión de las grabaciones que «se refieran en exclusiva a estrategias de defensa». Porque está acreditado que antes de acordarse las intervenciones telefónicas ya había tres abogados y un asesor fiscal imputados, que «los letrados participan, con indicios sólidos, en los delitos que han cometido y siguen cometiendo los imputados en prisión» y, por tanto, «no se ha cometido ninguna arbitrariedad». Y porque, además, el artículo 579 de la ley de enjuiciamiento criminal autoriza al juez a adoptar dichas intervenciones sin excepciones y con los requisitos razonables de la estricta necesidad y proporcionalidad de la medida para el buen resultado de la investigación. Así lo ha justificado el TS. En la sentencia de 28 de noviembre del 2001 admite que «el secreto profesional [de los letrados] puede, en circunstancias excepcionales, ser interferido por decisiones judiciales», sobre todo cuando el abogado ha podido «desbordar sus obligaciones y responsabilidades profesionales, integrándose en la actividad delictiva».
Además, en el caso Gürtel, concurre desde su inicio un delito «grave» como es el blanqueo de capitales, que analiza detalladamente el juez Pedreira. Es una constante de la investigación la referencia a «sociedades constituidas en Inglaterra y Holanda», «participadas por entidades constituidas en paraísos fiscales», las citas de flujos de capitales con las Antillas Holandesas, islas del Canal y otros territorios similares, y la participación a estos fines de «despachos de asesoramiento jurídico y fiscal especializados en la creación de estructuras fiduciarias opacas». Delito en el que, según las directivas comunitarias y la ley de prevención de blanqueo de capitales, los abogados, cuando no ejercen estrictamente el derecho de defensa, son una de las profesiones particularmente susceptibles de ser utilizadas para el blanqueo de capitales. Como ocurría en el caso Gürtel.
Por todo ello, el secreto profesional de los letrados es inoperante cuando, como reconocía uno de los imputados, «los letrados estuvieran cometiendo delitos». La plena licitud y legalidad de las decisiones del juez Garzón en la averiguación de la mayor trama de corrupción conocida en España debe llevar de inmediato al archivo de la causa contra él.

V Congreso de Defensorías Públicas

Palabras del Secretario de Gobernación, Lic. Fernando Gómez Mont Urueta, al clausurar el Quinto Congreso Nacional de Defensorías Públicas de la República Mexicana,
Coatzacoalcos, Veracruz, a 08 de mayo de 2010 | Discurso
Estimado Licenciado en Derecho, Maestro y Doctor Fidel Herrera Beltrán;
Don Marcelo Montiel Montiel,
Presidente Municipal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos;
Señora Presidenta del Municipio de Minatitlán;
Distinguidos miembros del presídium; De la Mesa Directiva;
Todos, muy buenas tardes:
Mi presencia en este Congreso Nacional, cuando de la Presidencia de la República me pidieron si podía acudir con la representación del Presidente de la República, yo con absoluta sinceridad dije que para mí sería un honor.
A mí me ha tocado ser parte de una generación que ha luchado por construir condiciones más democráticas en el ejercicio del poder público.
Me tocó ser parte de una generación que a principios de los años noventa discutió las reglas de la competencia política electoral en este país y la generación de aquellos órganos que la hicieran más confiable.
Discutió la traslación de los espacios políticos de consideración política de las cuestiones electorales a los espacios judiciales y que tuvo la enorme oportunidad, antes de cerrar su ejercicio legislativo constitucional, de tocar un elemento central de la transición democrática mexicana: La justicia penal.
En las reformas del ’93 y ’94 a la Constitución se discutieron muchas cuestiones en torno a las reglas y a las autorizaciones que debería tener el Estado, para tener una más eficaz intervención en la investigación de los procedimientos penales.
Por ejemplo, se discutió la división constitucional de los subsistemas delictivos, delincuencia organizada, delincuencia violenta y no violenta, y cómo el Estado debería especializarse en cada una de esas formas para combatirlas eficazmente.
Pero una institución central que se discutió y que fue reformada fue la defensa penal.
La única función que ejerce una profesión liberal de rango constitucional que conoce una democracia moderna y sin la cual no merece el señalamiento o el nombre de democracia es la defensa penal.
En una democracia le está prohibido a la autoridad arrasar a una persona sin que haya tenido por lo menos un aliado fundamental que pueda resistir la inercia, aún justa, de un Estado que persigue a alguien por haber cometido un delito.
Sin la defensa penal no hay proceso democrático que alcance.
Entonces de ser el defensor una función más testimonial que aparejaba el proceso autoritario y sometido a la visión de un Estado que sometía en muchas ocasiones a la función judicial y ¿por qué no?, a la defensa misma, se fueron centrando demandas para una transición que partiera de la independencia del juez que juzga y de la autonomía del defensor que defiende.
Así pues, un principio que debe acendrarse en la defensoría legal y en la defensoría pública en México es: Bajo cualquier esquema que esté organizado, no puede ser una función sometida a ningún órgano del Estado que pueda ser la menoscabada o debilitar su obligación de resistir una acusación del Estado que no tenga los soportes que exige la ley.
Así pues, al acudir hoy a este congreso acudo a un espacio constitucional fundamental para el desarrollo y vida de la república.
Otra vez en los últimos años la justicia penal y la seguridad pública, temas a los que he estado vinculado toda mi vida como profesionista, como político, como abogado y hoy como Secretario de Gobernación, vuelven a tener un aspecto central.
México ha decidido romper los ciclos de corrupción y las relaciones indebidas que durante algún tiempo debilitaron a las instituciones republicanas y ha decidido enfrentar y poner del otro de la barrera del poder a las organizaciones delincuenciales, pero lo ha decidido hacer bajo la forma que una democracia está obligada a hacerlo: Con respeto a la ley y con instituciones que garanticen, que garanticen, que esa justicia se aplique de manera clara, de manera justa, de manera equitativa y sin cobardías ni villanías.
La presencia de los defensores en ese proceso garantiza que quien reciba una condena haya tenido la capacidad de resistir la acción del Estado.
Que quien haya recibido una condena se haya visto beneficiado de las defensas, excepciones o modalidades que señale la ley para su caso.
Y que quien no haya cumplido los requisitos de evidencia que exige la democracia para ser condenado, sea absuelto.
Hoy por hoy en estas condiciones al Estado se le han dado facultades importantes de investigación, que lo obligan a probar plenamente su caso en contra de las personas.
En la gran mayoría de los casos hoy encontramos a los acusados con las pruebas del delito en las manos, con las armas, con las drogas, muchas veces con las víctimas.

Sin embargo, esta acción del Estado debe quedar debidamente registrada y documentada y sometida a la oposición dialéctica de una defensa, a fin de garantizar su veracidad, su autenticidad y con ello su capacidad de privar a alguien de los derechos más sagrados.






Por destino y por convicción acepto el honor de ser su amigo.
Para que esa amistad fructifique en una interlocución válida y honrada ante el Congreso de la Unión, para que se avance en la priorización de la justicia como valor fundamental de la República.
Debemos avanzar en garantizar la autonomía de los poderes judiciales en este país, a fin de consolidar las garantías democráticas, que serán la justicia y los fines de justicia que prevalezcan inclusive sobre el capricho del poderoso.
A que un pueblo que sabe defender sus libertades es un pueblo que sabe construir su propia prosperidad y que es mediante la defensa de las libertades y de la dignidad humana, como mejor se van convirtiendo las inequidades y desigualdades que todavía privan en este país.
Buscar garantizar mejores condiciones económicas para que la defensoría pública no sea una defensa pobre de los pobres, sino que sea una defensa honrada y honorable de todo mexicano que se vea sometido a la justicia penal.
Porque como democracia nos jugamos mucho fortaleciendo a las defensorías públicas; porque como sociedad nos jugamos mucho estableciendo garantías de la libertad.
Hoy hay que reconocer que la última reforma que se tiene en materia de defensa penal nos obliga a defender a la defensoría pública de aquí adelante, como una de las funciones constitucionales más importantes.
A partir de que entre en vigor la reforma constitucional sólo la defensa letrada, es decir, la ejercida por abogados, será la única defensa que valga en un procedimiento penal, dejando ya hacia atrás lo que fue la figura de la defensa no letrada o la defensa de la confianza.


Este es un avance que es sustancial para someter los procedimientos de fuerza, como es el penal, a los criterios ontológicos de una ley que se construye sobre principios y valores.
Quien no lesione bienes fundamentales para la comunidad a través del delito, no merece ser perseguido por esa sociedad.
La estricta presentación de una acusación formal que desconozca lo que se ofende mediante la comisión del delito, no merece ser penalmente relegado.
Sólo quien ofende lo más sagrado para la convivencia merece ser disgregado o segregado de la convivencia social.
Y sólo como un mecanismo de defensa para conciliar en los demás un respeto y un principio de amor a aquellos valores y principios que nos unen.
Por una justicia penal que defienda principios y valores y por una defensa en esa justicia, que defienda la libertad como fundamento de la vida social, hoy para mí es un honor y pido que me acompañen, por favor, en realizar la clausura del Quinto Congreso Nacional de Defensorías Públicas de la República Mexicana, pidiendo a todos ustedes y confiando en que todos ustedes sabrán ser portadores de este altísimo deber que la sociedad mexicana les ha confiado, para ser los defensores de los derechos fundamentales de la población, sobre todo de aquella más vulnerable.
Que los trabajos realizados y las dinámicas de futuro que este congreso genere, sirvan para ahondar nuestra esperanza, nuestro anhelo y nuestro reclamo de justicia en México.
Muchas gracias.

Mario Villanueva

Dirigió Villanueva narcoestado.- Fiscal
Presentan al ex Gobernador ante jueza federal en Manhattan
Alberto Armendáriz / Corresponsal
Nueva York, Estados Unidos
Reforma, 11 mayo 2010).- Mario Villanueva Madrid convirtió a Quintana Roo en un virtual narcoestado al servicio del Cártel de Juárez, acusó ayer Preet Bharara, fiscal del Distrito Sur de Nueva York.
"Convirtió al estado de Quintana Roo en un virtual narcoestado, vendiendo su infraestructura y hasta su Policía a una de las empresas mafiosas más peligrosas del mundo", dijo el fiscal en un comunicado.
"Las semillas de la violenta confusión que existe en México hoy fueron sembradas hace más de una década por presuntos criminales como Mario Villanueva Madrid", agregó Bharara, la parte acusadora en el proceso que se le sigue al ex Gobernador en una corte federal de Manhattan, bajo los cargos de conspiración para importar y distribuir cocaína en Estados Unidos y lavado de dinero proveniente del narcotráfico.
Demacrado y aquejado por problemas médicos, Villanueva fue llevado ayer ante la jueza federal Naomi Buchwald, del Distrito Sur de Nueva York, donde se le leyeron las acusaciones en su contra, antes de la primera audiencia en el juicio, que tendrá lugar el 14 de julio.
Según el fiscal Bharara, el ex Mandatario, aceptó millones de dólares del Cártel de Juárez a cambio de facilitar la importación a Estados Unidos de más de 200 toneladas de cocaína originaria de Colombia, que era trasladada en lanchas rápidas armadas desde distintas localidades portuarias en Quintana Roo hasta Estados Unidos. Por cada cargamento, el ex Gobernador presuntamente recibía entre 400 mil y 500 mil dólares.
Además, el fiscal argumentó que con la asistencia de su asesora de inversiones Consuelo Márquez, de la ahora extinta firma financiera Lehman Brothers, el ex Gobernador habría lavado unos 19 millones de dólares provenientes de sus ganancias, que fueron a parar a cuentas en las Islas Vírgenes Británicas, las Bahamas, Panamá y Suiza.
Visiblemente cansado y débil, durante su comparecencia Villanueva Madrid, de 61 años, apenas habló. Sin embargo, su abogado, David Segal, advirtió a la jueza que su cliente sufre de problemas respiratorios que requieren que reciba oxígeno varias veces al día, y que no había tenido acceso a sus medicinas desde que fue trasladado desde México.
La jueza Buchwald ordenó entonces que Villanueva Madrid sea revisado en un centro de atención médica cerca de la Prisión del Condado de Westchester, donde permanecerá detenido, unos 40 kilómetros al noreste de la ciudad de Nueva York.
Sin dar mayores detalles de su estrategia legal, el abogado Segal destacó que Villanueva Madrid se declarará inocente durante el juicio.
Se congratula Pascual
El Embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, se congratuló ayer por la extradición del ex Gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva.
"(La extradición es) un hito muy importante en nuestros esfuerzos para hacer frente a la amplia corrupción que los cárteles de la droga generan en ambos lados de nuestra frontera compartida", afirmó Pascual, de acuerdo con un comunicado de la Embajada estadounidense difundido ayer.
"Se alega que el abuso de la confianza pública por parte de Villanueva, de lo que se le encontró culpable en México, así como su legado de corrupción e ilegalidad, contribuyeron directamente a la destrucción de vidas y de los medios de subsistencia de miles de estadounidenses desconocidos consumidores de drogas, de sus familias y sus comunidades", se afirma en el comunicado.
Mario Villanueva fue extraditado el sábado a Estados Unidos, donde enfrenta cargos de narcotráfico y lavado de dinero y podría ser condenado a cadena perpetua.