27 dic. 2009

Lorca

Lorca, un desaparecido/Reyes Mate, profesor e investigador del CSIC, autor de La herencia del olvido, premio Nacional de Ensayo
Publicado en EL PAÍS, 27/12/09;
No hay rastro de restos humanos en la fosa de Alfacar. Con este decepcionante resultado, Federico García Lorca pasa a ser un desaparecido, un estado al que hasta ahora pertenecía sólo provisionalmente. Dentro de la variopinta tipología de víctimas, el desaparecido es el que mejor representa la vigencia del crimen político, lo que equivale a decir que Lorca va a estar ahora más presente que antes en la conciencia crítica de los españoles.
El desaparecido no es sólo un asesinado, sino alguien en quien se consuma la voluntad del criminal de no dejar rastro físico con la esperanza de imposibilitar así la memoria de las víctimas en las generaciones venideras. La desaparición forzosa perfecciona hasta el extremo la técnica del crimen que se puso en práctica en los campos nazis de exterminio. Tengamos presente, en efecto, que los nazis no sólo querían matar los cuerpos, sino privar al crimen de toda significación moral. Cuando hablamos de olvido, nos referimos al borrón de los hechos y también a la indiferencia respecto al significado moral y político de esos crímenes.
Pues bien, los nazis no encontraron mejor estrategia para lograr que el resto del mundo siguiera su curso, sin dar importancia al genocidio, que borrar las huellas y no dejar rastro, por eso los cuerpos debían ser quemados, los huesos triturados y las cenizas aventadas o convertidas en abonos de las tierras cercanas. Pensaban que borrando de la faz de la tierra todo rastro físico del pueblo judío, la humanidad se desentendería de la aportación cultural del pueblo del monoteísmo al patrimonio de la humanidad.
Sin pretender cuestionar la singularidad de la barbarie nazi, lo que sí se puede sostener es que la desaparición forzosa da un paso más en la técnica del olvido al hacer desaparecer los cuerpos. En el desaparecido se suspende el tiempo de la víctima en el preciso instante de la detención, sin que haya manera de establecer una relación entre el momento de la vida y el de la muerte o, mejor, entre la certeza de la muerte y la incertidumbre de su morir. No hay modo de colocar sobre un trozo de tierra un requiescat in pace que inaugure el tiempo del duelo para los vivos y de paz para los muertos.
Sin la certeza de su muerte que podría documentar la exhumación de sus restos, el desaparecido toma la forma de un espectro. Su modo de ser es efectivamente espectral, porque en el desaparecido hay algo definitivamente perdido y algo, también, presente que nos acompaña como un espíritu. Una buena muestra de la existencia espectral la da el Manifiesto Comunista, de Karl Marx, que comienza detectando la presencia de un espectro que acosa Europa, el fantasma del comunismo. Ese espíritu provoca, por un lado, el pánico entre las fuerzas reaccionarias y pide, por otro, que se le dé paz construyendo un mundo que haga justicia a los sufrimientos que representa. Angustia a las fuerzas reaccionarias porque con su presencia demuestra que, pese a la muerte física, no han acabado con sus sueños de felicidad. El espectro hallará paz cuando los vivos recojan esos sueños y los conviertan en principios de acción.
También el espectro de Lorca está cargado de significación política porque señala con una mano acusadora al pasado y con otra al presente. Señala, en efecto, al momento en que a ese ser vivo, que estaba entre los suyos, le quitan violentamente la vida por una razón política. Al ser un asesinato político desvela el carácter (in)moral del proyecto político en cuyo nombre se le dio muerte. Lorca, el desaparecido, será siempre un tribunal de la historia dictando sentencia contra un sistema político, el franquista, que nos será siempre contemporáneo. También nos señala a nosotros, preguntándonos cómo hemos construido nuestro tiempo, si haciendo memoria del periodo estigmatizado con su muerte y que va de 1936 a 1975, o pasando página.
Hacer memoria de la barbarie no consiste en tener presentes los hechos del pasado, sino entender lo que significa la memoria de la injusticia en la construcción de la democracia. Todas las razones prudenciales que nos demos para justificar que hemos construido la democracia sin tener en cuenta la experiencia de la República, con sus luces y sus sombras, no podrán acallar las preguntas que nos dirige el espíritu vigilante del desaparecido.
La desaparición forzada es por definición un crimen que no prescribe o, como dice el derecho, “un delito permanente de detención ilegal”, de ahí la responsabilidad de los jueces actuales en investigarlos para depurar responsabilidades. Eso significa que no hay que renunciar a la exhumación si se dan las condiciones que la hagan posible. Lo nuevo, sin embargo, en el debate sobre la “memoria histórica” -por cierto ¿por qué no llamarla memoria política, que de eso se trata? ¿acaso hay alguna “memoria a-histórica?- es el punto de actualidad que conlleva el desaparecido. Por supuesto que toda víctima es actual en tanto en cuanto no se le haga justicia, pero la vigencia del desaparecido añade un elemento nuevo: la contemporaneidad de lo anacrónico, la actualidad del momento en que desapareció. Somos contemporáneos del momento en que se paró el reloj biográfico de la víctima. Si no contamos con ese pasado, no estaremos a la altura de nuestro tiempo.

Gripe y celulas madre

REPORTAJE: CIENCIA 2009
Gripe y células madre
JAVIER SAMPEDRO
El País Semanal, 27/12/2009;
En el panorama científico, el año ha sido productivo, sobre todo en medicina. Desde la nueva gripe, que alarmó más de lo debido, hasta los esperanzadores avances en células madre de la 'tercera vía'.
El campo de la medicina regenerativa ha salido este año del letargo en que le había sumido el estrepitoso fraude del investigador coreano Hwang Woo-suk, que se inventó de arriba abajo la clonación de los primeros embriones humanos. Vuelve a haber una gran expectación en el sector, y las responsables son las células iPS (induced pluripotent stem cells, o células de pluripotencia inducida), descubiertas hace apenas tres años por el investigador japonés Shinya Yamanaka en la Universidad de Kioto. Y España, por una vez, no sale descolgada del pelotón.
Las células iPS, o células madre de la tercera vía –ni adultas ni embrionarias–, se obtienen reprogramando simples células de la piel o el pelo, pero son tan versátiles como las embrionarias. El objetivo de la clonación terapéutica es la futura obtención de células madre genéticamente idénticas a un adulto. Tal vez ha sido la cuestión científica más debatida del cambio de siglo, pero es posible que las células iPS la conviertan en innecesaria. Si la piel es de un paciente, las células iPS son genéticamente idénticas a él.
La técnica de producción de las células iPS descubierta por Yamanaka consiste, de forma inesperada, en añadir a las células de la piel tan sólo cuatro genes (los llaman "factores de Yamanaka"). Los cuatro son "factores de transcripción", genes que regulan a otros genes. Son capaces por sí solos de desbaratar el programa genético típico de las células diferenciadas (piel, pelo…) y devolverlo a sus orígenes pluripotentes, a una configuración genética que vuelve a ser capaz de convertirse en cualquier otra. Y hasta de generar un ratón vivo y coleando, según hemos sabido este año.
Por si fuera poco, las células iPS tienen una relación estrecha con la principal hipótesis actual en oncología: que los tumores crecen a partir de células madre del cáncer.
Cinco trabajos presentados simultáneamente en Nature –tres de ellos, españoles– han mostrado este año que uno de los principales genes que reprime la aparición del cáncer, p53, también reprime la reprogramación o conversión de las células somáticas (del cuerpo) en células madre iPS. Esto muestra que p53 también actúa como un guardián contra la reprogramación de las células somáticas en el organismo. El gen no es un sistema anticáncer, sino un control de calidad que evita la propagación de células subóptimas, sean o no cancerosas.
Las quimioterapias actuales pueden destruir gran parte de un tumor, pero no a las células madre que lo han generado y que, por tanto, pueden regenerarlo. Pero esto también ha empezado a cambiar este año. Los científicos han hallado una forma de seleccionar y amplificar estas células en el laboratorio, y gracias a eso han podido probar sobre ellas una biblioteca de 16.000 compuestos químicos y hallar 32 que las atacan de forma específica, esto es, sin dañar a otros tipos de células.
El más prometedor de todos ellos –por su eficacia y viabilidad técnica– es la salinomicina. Utilizado en cultivos celulares, este fármaco mata a las células madre del cáncer de mama unas 100 veces más que la quimioterapia más común en la actualidad (el Taxol o paclitaxel).
Más de la mitad de los cánceres ya se curan, y los oncólogos confían en ir aumentando ese porcentaje combinando diferentes terapias y adaptándolas en lo posible a cada tipo de tumor.
La restricción calórica –comer un 30% menos de lo normal sin descuidar ni un nutriente esencial– es el método mejor conocido para alargar la vida de levaduras, gusanos, moscas y ratones. Desde este año sabemos que el método también funciona en macacos, y pocos científicos dudan ya de que lo haría en nuestra especie.
Gran parte de la investigación sobre el envejecimiento consiste en buscar una forma de imitar la restricción calórica que no implique pasar hambre (y durante 100 años). Los científicos han hallado este año el primer fármaco capaz de prolongar la vida de un mamífero (el ratón). Es el primer éxito de Intervention Test Program, un plan sistemático de los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU para buscar fármacos antiedad entre los que ya están en uso. El fármaco es la Rapamicina, un inmunosupresor utilizado en pacientes que han recibido un trasplante. Los ratones la empezaron a tomar a una edad avanzada, y el tiempo que les quedaba de vida se alargó un 28% en machos y un 38% en hembras.
Los ratones empezaron a tomar la Rapamicina cuando tenían 600 días de edad, más o menos equivalente a una persona de 60 años. En un país occidental, esa persona espera vivir otros 25 años como promedio. Si los resultados pudieran extrapolarse al ser humano, la Rapamicina le regalaría otros 7 años al hombre y 10 a la mujer.
Terminamos, cómo no, con el virus H1N1, que se ha propagado este año por todo el mundo. El nuevo virus ya es la principal cepa circulante en la población mundial, y los científicos ven muy probable que en pocos años se convierta en la gripe estacional o convencional, como ya ocurrió en las tres pandemias del siglo XX. Estamos asistiendo en directo, por tanto, a la génesis de la cepa viral que acompañará a la especie humana durante buena parte del siglo XXI.
Las gripes estacionales siempre provienen de un virus pandémico: el H1N1 que causó la gripe española de 1918 se convirtió en la cepa estacional dominante poco después, y lo siguió siendo durante décadas. La pandemia de 1968, o gripe de Hong Kong, aportó un nuevo virus estacional, el H3N2, que circula por el mundo desde entonces.
El nuevo H1N1 es el virus de la gripe más complicado de cuantos se conocen –lleva genes de un virus humano, otro aviar y dos porcinos distintos–, pero también los virus que causaron las pandemias de 1957 y 1968 tenían una naturaleza mestiza; provenían de la mezcla de virus aviares y humanos. Ahora se suma el cerdo.
El nuevo virus mata más jóvenes que viejos, al revés que el estacional. La razón es que un virus similar que se propagó hacia 1950 inmunizó a quienes ya habían nacido entonces. Por eso el principal factor de riesgo es la fecha de nacimiento: los nacidos después de 1950 no llevan los anticuerpos.
Pero tanto la incidencia como la mortalidad han sido bajas, con menos casos graves y muertes de lo esperado en principio. Pese a la percepción general, la nueva gripe es menos letal que la vulgar, que mata discretamente a medio millón de personas cada año.

Golpes a las FAC en 2009


Golpes silenciosos

Este año el Estado les ha dado golpes a las Farc menos publicitados que los de la 'Operación Jaque', pero no menos efectivos. Doce mandos quedaron fuera de combate.
Revista Semana Sábado 26 Diciembre 2009;
Los históricos golpes que el Estado colombiano les propinó a las Farc en 2008 -Operación Jaque y muerte de 'Raúl Reyes'- tuvieron un efecto hasta ahora desconocido y es el que cualquier otro golpe a ese grupo guerrillero tiene poco o ningún impacto en la opinión pública.

Pero la verdad es que desde hace varios meses, las Farc han recibido golpes militares que si bien pueden no ser tan deslumbrantes, sí tienen una importancia estratégica en el campo de batalla.
Tan sólo en 2009 cayeron en combate y en diferentes operaciones de la Policía 12 comandantes, entre jefes de frente, comandantes de estado mayor, comandos conjuntos y jefes de milicia. Aunque esos rangos que usa la subversión posiblemente no les digan mucho a algunos, la realidad es que sería el equivalente a que un ejército regular perdiera algunos de sus generales y muchos de sus coroneles en poco tiempo. La cifra es significativa si se tiene en cuenta que las Farc, en total, tienen 61 frentes, y de ellos se considera que hay hoy cerca de 30 activos.
Pero si bien el impacto en los titulares de los medios no refleja la importancia estratégica de estos golpes en el conflicto interno, sí muestra el trabajo de inteligencia y la efectividad de las operaciones especiales de la fuerza pública.
El caso más reciente ocurrió tan sólo hace dos semanas. El 16 de diciembre, cerca de San Roque, Antioquia, una operación de la Policía dio muerte a uno de los jefes guerrilleros más temidos y buscados del país. Se trata de Rubén García, alias 'Danilo', jefe del frente 9 de las Farc, quien se había convertido desde hace varios años en el azote de los municipios del oriente antioqueño. A las 7 de la mañana, tras un preciso bombardeo por parte de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), 36 hombres de los comandos Jungla de la Policía descendieron de varios helicópteros Black Hawck y ocuparon el campamento del guerrillero. Después de varios minutos de combate, en el lugar quedaron el cuerpo del comandante y otros 11 subversivos.
El extenso prontuario delictivo de 'Danilo', que llevaba más de 20 años en la guerrilla, incluía el ataque al municipio de San Francisco, el 5 de abril de 1999, en el que murieron 36 personas. También fue el responsable de la arremetida en el corregimiento Arboledas, en Pensilvania, Caldas, en el que fueron asesinados 12 policías, cuatro civiles y terminaron destruidas 70 casas. Además se le señalaba como responsable del 60 por ciento de los secuestros en la vía que de Medellín conduce a Bogotá.
El 25 de octubre, en otra operación similar de la Policía, cayó en un enfrentamiento Hermes Triana, alias 'Patamala'. Desde hace cerca de una década se había convertido en jefe clave para las Farc. No sólo porque era el segundo al mando de la temible columna Teófilo Forero, sino porque era la mano derecha y el único en quien confiaba Óscar Montero, alias el 'Paisa', jefe de esa estructura. Las acciones que ejecutó 'Patamala' hablan por sí mismas de su importancia para esa guerrilla. Según los datos de inteligencia, en diciembre de 2000 participó en el asesinato de la familia Turbay Cote. En 2003 estuvo tras el ataque contra el club El Nogal en Bogotá. Puso la casa bomba que en 2003 dejó numerosas residencias destruidas y 16 muertos en Neiva, en un atentado contra el presidente Álvaro Uribe. Dos años más tarde asesinó al ex gobernador de Huila Jaime Lozada. En 2006 fue el responsable del secuestro y el asesinato de Liliana Gaviria, hermana del ex presidente César Gaviria. Ese mismo año estuvo en el asesinato de nueve concejales de Rivera, Huila.
Cuando 'Patamala' murió, las Farc intentaban reponerse de otro golpe que habían sufrido tan solo 15 días antes. El primero de octubre una acción desarrollada por inteligencia de la Policía en coordinación con las fuerzas militares permitió dar de baja a Arquímedes Muñoz, conocido con el alias de 'Jerónimo'. Era el jefe del Comando Conjunto Central de las Farc, una estructura que agrupa varios frentes que actúan en el centro y el oriente del país. Con 30 años en las filas, no sólo era un guerrillero legendario, sino el hombre de mayor confianza de Alfonso Cano. Tras el bombardeo y el posterior combate con los hombres Jungla de la Policía en el campamento del subversivo, cerca de Planadas, Tolima, también perecieron otros 20 guerrilleros, incluidos otros tres jefes de frente que ese día estaban recibiendo una instrucción.
La racha había comenzado en enero de este año cuando el Ejército capturó al 'negro Antonio', el hombre clave de las Farc en Cundinamarca. Si a los muertos en 2008 se suman los de 2009, la lista de importantes y antiguos jefes de las Farc que han quedado fuera de combate alcanza 43 mandos subversivos dados de baja. Entre estos están Aicardo Agudelo, alias el 'Paisa', comandante del frente 35, responsable del secuestro y el asesinato del ex ministro de Defensa Gilberto Echeverri y el gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria; Luis Ramos, alias 'Dago', comandante del frente 6, que delinque en Cauca, y cayó junto a 20 guerrilleros, y José Rizo, alias 'Jurga Jurga', uno de los comandantes del frente 10, de Arauca.
En la lista de jefes guerrilleros fuera de combate también están los que han sido capturados, como 'Javier Calderón', integrante de la comisión internacional de las Farc, y Adela Pérez, alias 'Camila', jefe de milicias del frente Antonio Nariño y a quien la Policía le encontró el famoso video del 'Mono Jojoy' en el que está leyendo una carta de 'Tirofijo'.
Un dato que llama particularmente la atención es que gran parte del éxito de estas operaciones ha consistido en una impecable labor de inteligencia desarrollada por la Policía y una muy eficaz coordinación y trabajo conjunto con las fuerzas militares, especialmente la FAC, en el momento de dar cada golpe.
Esa tanda mortal de las Farc comenzó con la captura de 'Martín Sombra', uno de los jefes históricos de esa guerrilla, en marzo del año pasado, y desde ese momento no han pasado tres semanas en promedio sin que caiga un jefe guerrillero.

El secuestro y asesinato del gobernador de Caquetá

Con el asesinato del gobernador de Caquetá, la guerrilla le da una puñalada a la política de seguridad democrática.
Revsta Semana,  Sábado 26 Diciembre 2009;
Sólo un policía hacía parte de la seguridad con la que contaba el gobernador de Caquetá la noche de su secuestro. El uniformado fue asesinado por las Farc en la entrada de la casa del mandatario
En la mañana del mièrcoles 23 de dicembre el cuerpo del gobernador fue trasladado a la sede de la Asamblea Departamental en Florencia, Caquetá
El presidente Álvaro Uribe ordenó mantener los operativos para dar con los responsables del asesinato
Las tropas encontraron incinerada, a escasos 15 kilómetros de Florencia, la camioneta en la que escaparon los guerrilleros. Al lado del vehículo estaban las prendas militares que usaron los subversivos
Parecía una noticia del pasado. Un comando de las Farc, disfrazado de Ejército, ingresó a Florencia, Caquetá, y a punta de bala y dinamita franqueó la seguridad de la casa del gobernador, Luis Francisco Cuéllar, en el corazón de la ciudad. En un abrir y cerrar de ojos, y sin que las autoridades pudieran reaccionar, las Farc se lo llevaron secuestrado en una camioneta hacia las selvas tupidas del Caguán. La temeraria incursión urbana recordó la capacidad de daño que tiene todavía la guerrilla, y dejó al desnudo una gran fisura en la seguridad del departamento. Esta es la acción más desafiante que han perpetrado las Farc durante el gobierno Uribe, después del atentado al club El Nogal en la capital del país.
A las 10:30 de la noche de ese 21 de diciembre, minutos después del secuestro, se inició la movilización de tropa más grande de los últimos meses. Apenas el presidente Álvaro Uribe fue informado del ataque guerrillero ordenó que se hiciera una operación candado. Cerrar todas las salidas de Florencia usando, de ser necesario, todos los militares y policías de Caquetá y departamentos cercanos, así como comandos especializados en rescates y misiones antiterroristas. La cúpula militar y la de Policía en pleno se pusieron al frente de las operaciones.
Los detalles de lo ocurrido esa noche eran una especie de déjà vu para muchos de los oficiales que estaban al frente de la persecución. Esa noche el gobernador estaba junto a su esposa, Imelda Galindo, en la habitación principal de su casa, en el barrio Pablo VI en el centro de Florencia. La pareja estaba en pijama y se alistaban para dormir cuando sintieron un fuerte estruendo que sacudió la vivienda de tres pisos y quebró todas las ventanas. "Es un atentado mija, tírese al piso", fueron las últimas palabras que Cuéllar le alcanzó a decir a su mujer, antes de que dos hombres irrumpieran violentamente al cuarto en donde estaba la pareja. Sin mediar palabra, uno de ellos levantó al gobernador y, aún descalzo, a empellones, dando tumbos por las escaleras, se lo llevaron. Algo muy similar a lo que la columna móvil Teófilo Forero de las Farc había hecho en 2001 en el Edificio Miraflores, de Neiva, cuando secuestró a 12 personas. Los guerrilleros habían llegado hasta la vivienda del gobernador en una camioneta blanca, impecablemente vestidos con camuflados nuevos y con insignias del Gaula del Ejército. Una estratagema que habían usado en otras ocasiones, como en el secuestro de los 12 diputados del Valle en 2002, en pleno centro de Cali. Los secuestradores mataron a sangre fría al policía que estaba apostado en la entrada de la casa e intercambiaron algunos disparos con otra patrulla. No hubo más resistencia en su retirada. Los guerrilleros escaparon con su 'botín'. En una de las paredes de la vivienda quedó pintado un grafito que decía "comando james", como reivindicación de 'James Patamala', segundo comandante de la Teófilo Forero, muerto a mediados de noviembre durante un asalto de las fuerzas militares y la Policía a su campamento.
Cuéllar era un hombre de 69 años de edad que tenía serios quebrantos de salud: sufría de diabetes y tenía una lesión en la columna y en una de sus piernas, lo que le dificultaba caminar. La presión de las tropas complicó el repliegue, por lo que los insurgentes decidieron abortar el secuestro y matar al gobernador. Lo degollaron, para no llamar la atención con los disparos. A las 6 de la tarde del martes, el cuerpo del gobernador yacía sin vida en un camino, con explosivos amarrados alrededor. Pero el hallazgo del cadáver no significó el fin de la operación. El presidente Álvaro Uribe les ordenó a altos mandos de policía y militares mantener la presión hasta dar con los responsables.
Las Farc le dieron una puñalada en el corazón a la Seguridad Democrática. Pero también mostraron que no tienen el margen de maniobra que tuvieron en otros tiempos. Tuvieron la audacia de incursionar en una capital y atentar contra una de las instituciones políticas más importantes del Caquetá, pero no lograron su cometido, que era mantener al gobernador en cautiverio.
¿Qué significa este ataque?
Lo sorprendente de este episodio no puede llevar a análisis extremistas. A pesar del triunfalismo que se ha expresado en algunos sectores, es claro que se han hecho enormes avances en seguridad, pero las Farc no están derrotadas, y que a lo largo de la era Uribe han hecho atentados esporádicos de mediana envergadura. Prueba de ello han sido el asesinato de Liliana Gaviria en Pereira, el secuestro a varios concejales y las emboscadas a varias unidades militares y de policía.
Con estas acciones las guerrillas buscan mantenerse vigentes y demostrar que están vivas y siguen siendo una amenaza. Por eso acuden a golpes urbanos de alto impacto mediático, que cambien la percepción de que son una guerrilla debilitada. Debido a su acorralamiento estratégico y militar han tratado de acudir a golpes sicológicos que afecten el estado de ánimo de los colombianos, como secuestros o asesinatos de personalidades, contra ministros o periodistas, pero no han logrado llevarlos a cabo gracias al buen trabajo de inteligencia de las autoridades en los grandes centros urbanos. Sin embargo, seguirán intentándolo.
El secuestro y la muerte del gobernador Cuéllar no prueban tanto la fortaleza de las Farc, como las fisuras en su modelo de seguridad. Varias alarmas quedan encendidas.
La primera es que una semana antes del secuestro de Cuéllar varios organismos de inteligencia tenían información de que la guerrilla estaba planeando una acción terrorista en Florencia. Los análisis se encaminaron a creer que se podría tratar de un atentado durante el consejo comunitario que se realizaría en esa ciudad el sábado 19 de diciembre, al que asistiría el Presidente. Una vez pasó ese evento, las autoridades se 'relajaron'.
Igual de inquietante es que, a pesar de haber sido secuestrado en cuatro oportunidades y ser el gobernador de un departamento, Cuéllar contaba con un precario esquema de seguridad por parte de la Policía, el cual terminó reducido a un patrullero de esa institución que cuidaba la casa del mandatario en las noches. Tampoco parece haber una buena coordinación entre Policía y Ejército. Sin duda, si algo hicieron bien las Farc fue estudiar las debilidades.
Pero quizás el mayor interrogante es sobre la consolidación de la Seguridad Democrática. Caquetá ha sido el epicentro del Plan Patriota desde 2004, cuando llegaron 17.000 soldados, dotados con todos los recursos aéreos y tecnológicos para disputarle a la guerrilla el Caguán y los Llanos del Yarí. Un lustro después, el balance tiene luces y sombras.
Si bien las Fuerzas Armadas tienen fuerte presencia en la zona, la guerrilla mantiene un acoso que en 2009 se agravó. En este año, por ejemplo, fue asesinado un ex alcalde de Puerto Rico a unos cuantos metros del comando de la Policía; hace pocas semanas el comandante de la Policía de Solita fue asesinado por un sicario que incluso se llevó su arma de dotación; en San Vicente del Caguán hace cuatro meses intentaron secuestrar al alcalde y han vuelto los retenes de la guerrilla en la carretera principal; en todo el departamento las Farc declararon objetivo militar a los concejales, y por primera vez en décadas la multinacional Nestlé tuvo que restringir sus actividades por los atentados de la guerrilla. "La gente ha vuelto a hacer las romerías de antaño a pagar la vacuna", dijo además un habitante de la zona.
La pregunta de fondo es si se está revirtiendo la tendencia de seguridad que se vivió en años pasados, tal como lo señaló la Corporación Nuevo Arco Iris en su informe de este año. Si se llegó a un punto en el que la presencia militar en sí misma, y la captura, la desmovilización y la muerte de guerrilleros no significan el fin de la insurgencia. Quizás hay un déficit mayor de otras instituciones -como la justicia- o el Estado no ha logrado suficiente conquista de 'las mentes y corazones' de la población. En todo caso, hay un interrogante de fondo que le queda planteado al gobierno, sea que logren o no dar con el comando que secuestró y mató al gobernador, y es que no sólo hay que recuperar el monopolio de la fuerza sino la legitimidad del Estado.
***
El asesinato de Luis Cuéllar/Por Rafael Guarín*

El repudiable secuestro y asesinato del gobernador del Caquetá, provoca varias reflexiones.
Semana on line, Jueves 24 Diciembre 2009
1. Es una estupidez monumental. Es absurdo el raquítico esquema de seguridad que protegía al mandatario, mucho más tratándose de un departamento con alto nivel de presencia de las Farc.
2. La confianza mata. Pareciera que los exitosos resultados de la Política de Seguridad Democrática en la ciudad de Florencia, llevó a las autoridades a un exceso de confianza que terminó facilitando la acción de los terroristas. ¡Grave error! Además de ineptitud de la fuerza pública, demuestra que las Farc, nos guste o no, siguen en el sur de país con una gran capacidad operativa.
3. Falló la inteligencia y la acción preventiva. Es evidente que la guerrilla se empleará a fondo para desestabilizar al país antes de las elecciones. ¿Cómo es posible que obvios blancos, como el Gobernador del Caquetá, no estuvieran suficientemente resguardados?
4. Esta acción terrorista persigue por los menos dos objetivos. El inmediato es crear la falsa idea de que la “Política de Seguridad Democrática” fracasó y que se requiere un nuevo gobierno que apueste a la negociación y al diálogo con las Farc, reconozca su carácter político y les otorgue legitimidad. Es volver al viejo y superado “DIALOGUISMO”.
5. El segundo objetivo es a mediano plazo: La guerrilla lejos de pensar en la liberación inmediata de los secuestrados, insiste en el llamado “Acuerdo Humanitario”, estimulada por fuerzas políticas y candidatos que convirtieron dicho “acuerdo” en bandera electoral. El secretariado de las Farc cree que un nuevo gobierno terminará concediéndoles esa demanda.
6. En consonancia con esto, es importante ser conscientes que comenzó una nueva ola de secuestros de dirigentes políticos e incluso de personas relevantes en otras actividades, como periodistas o dirigentes gremiales. Las Farc procurarán dar golpes que tengan impacto mediático. No se debe descartar un ataque a uno de los símbolos de las Fuerzas Militares, como la propia base de Palanquero o de Tres Esquinas.
7. Es importante develar esa estrategia a los ciudadanos. Los colombianos debemos mantener la firmeza contra el terrorismo. Doblegar esa voluntad es lo que persiguen las Farc. Saben que de lograrlo conseguirán quebrar la Política de Seguridad en las urnas, con la ayuda de cómplices que actúan camuflados en la legalidad.
8. Lo responsable sería un pacto de unidad nacional de todas las fuerzas políticas y los candidatos presidenciales, que garantice el mantenimiento de las líneas gruesas de la Política de Seguridad y reclame la liberación unilateral de los secuestrados, excluyendo expresamente cualquier acuerdo sobre el tema con los terroristas. Solo así, ante la pérdida de eficacia de su estrategia, las Farc abandonaran los secuestros con fines de “canje humanitario”, perderán la ventaja que sacan aprovechando las contradicciones propias de la lucha democrática y se les privará de recurrir al tiempo como un aliado.
9. A pesar de lo ocurrido, la decisión de ordenar el rescate militar es adecuada. Un directriz diferente lo único que lograría es enviar un mensaje de debilidad que promueva la realización de nuevos secuestros. Para preservar la libertad y la vida de los colombianos el gobierno no debe acceder al chantaje de los secuestradores.
10. Finalmente, los responsables de la seguridad del Gobernador deben asumir consecuencias disciplinarias y políticas por su negligencia.
Nota: Muy diciente que Piedad Córdoba y “Colombianos y Colombianas por las Paz” no hayan rechazado este nuevo secuestro de las Farc. Quienes no lo condenan creen que no es un crimen, sino una acción legítima de la guerrilla, pues se trata de “prisioneros de guerra” en medio de un “conflicto social y armado”. Algo así como la frase de Patricia Lara, del Polo Democrático Alternativo: “Las Farc cometen crímenes pero no son criminales”.

La sentencia de la CoIDH

/ Acuerdo de derechos humanos
Las sentencias de la CoIDH contra México deben propiciar un diálogo nacional/ Fabián Sánchez Matus, Director ejecutivo de i(dh)eas, Litigio Estratégico en Derechos Humanos, A.C.
Enfoque de Reforma, 27 de diciembre de 2009;
Contrastando con los discursos oficiales y oficialistas que promulgan el triunfo de los derechos humanos en México, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) ha condenado al Estado mexicano dos veces en una semana por violaciones graves en la materia.
La primera sentencia, "Campo Algodonero", que se refiere a los feminicidios en Ciudad Juárez y Chihuahua, ha puesto al descubierto la incapacidad gubernamental para frenar la violencia de género y salvaguardar la integridad de mujeres y niñas chihuahuenses, apuntando al gran problema estructural que significa la discriminación en el acceso a la justicia para este sector vulnerable.
En un segundo pronunciamiento, la CoIDH ha reconocido la responsabilidad internacional de México por la desaparición forzada, a manos del Ejército, de Rosendo Radilla Pacheco, líder social de Atoyac de Álvarez, Guerrero, en 1974. Los crímenes del pasado siguen siendo una "herida abierta de la guerra sucia" en México.
En el marco del Examen Periódico Universal (EPU) aplicado a México por el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas a principios de este año, las organizaciones de la sociedad civil subrayaron la distancia entre el buen prestigio internacional de que goza nuestro país al respecto y la precaria situación vivida en el ámbito interno.
Militarización, fueros de excepción, criminalización de los movimientos sociales, agresiones a defensores y periodistas, impunidad y la falta de un auténtico Estado democrático de derecho han sido los señalamientos más serios. Lo anterior se sustenta en los informes presentados por diversos organismos y organizaciones internacionales, y organismos públicos de derechos humanos, dando cuenta de un patrón de violaciones en México y la continuidad de estructuras viciadas que permiten la violación crónica de los mismos.
La falta de una verdadera política de Estado con este enfoque, el desinterés de la clase gobernante por la situación y el desdén del Poder Judicial por resolver casos conforme a los estándares internacionales, ha favorecido el uso del sistema regional de derechos humanos como una alternativa disponible.
Por ello resulta de suma relevancia que el Sistema Interamericano de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, a través de la Comisión y Corte Interamericanas de Derechos Humanos, se ocupe de las víctimas y desmienta, con base en evidencia y apego al marco normativo internacional, la falacia de un Estado que respeta los derechos humanos.
La sentencia sobre el "Campo Algodonero" representa un parteaguas en la jurisprudencia emitida por la CoIDH dado que apunta a una transformación del sistema de justicia mexicano que dote a la política pública de una perspectiva de género, de manera especial en lo que se refiere a las investigaciones de la violencia contra la mujer.
En cuanto a la sentencia del caso Radilla, destaca la impunidad crónica en ciertas estructuras del Estado, como el Ejército, y la falta de voluntad política para aclarar los crímenes del pasado. En este sentido, debemos subrayar el resolutivo que propone el remedio a la situación: la exigencia de modificar el artículo 57 del Código de Justicia Militar por contravenir la Convención Americana. Finalmente, trasciende que la CoIDH prevenga al Estado mexicano de seguir incurriendo en una posición contraria a la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, mediante la reserva interpretativa interpuesta (referente a la jurisdicción militar) y que la CoIDH ha invalidado.
Las sentencias promulgadas por la CoIDH deben impulsar las modificaciones pendientes en materia de derechos humanos en México. Falta armonizar la legislación nacional con el marco internacional, hacer justicia transicional, retirar las reservas a los instrumentos internacionales suscritos por el Estado y dotar a las víctimas de recursos adecuados y efectivos para acceder a la justicia. Ello debe ir acompañado de un amplio diálogo con los diversos sectores de la sociedad civil, la academia y la iniciativa privada para proponer y aprobar con legitimidad social las reformas estructurales y legales necesarias, así como la aplicación de políticas públicas que, en conjunto, garanticen el respeto y la protección de los derechos humanos en México.
Por todo lo anterior, i(dh)eas, Litigio Estratégico en Derechos Humanos, A.C. hace un llamado a construir un Acuerdo Nacional por los Derechos Humanos que privilegie el diálogo entre gobierno y sociedad como medio para alcanzar un verdadero Estado democrático de derecho. Frente a la evidencia que hoy nos pone delante la Corte Interamericana, este llamado deber ser urgentemente recogido por todos los actores sociales.

Marina rechaza información

Réplica / Rechazan información
Reforma, 27 diciembre 2009.-
Esta unidad de comunicación social a mi cargo, con relación a la nota informativa publicada en la primera plana del prestigiado diario al cual usted representa, titulada "Tenía Beltrán espías militares", se señala que supuestas fuentes de la Armada, confirmaron a Reforma que "en esa colaboración delictiva ya estaban implicados un coronel y dos mayores adscritos a la 24 Zona Militar", además de que "la PGR cuenta con la información de la presunta protección de militares y agentes policiacos".
Sobre el particular hago de su conocimiento que se niega rotundamente dicha declaración por parte de personal de la Armada de México, lamentando que quien o quienes redactaron dicha información utilicen el anonimato como una herramienta para desvirtuar ante la opinión pública, la estrecha colaboración que siempre ha existido entre las Fuerzas Armadas Mexicanas.
Atentamente
Contralmirante C.g. Dem.
Jefe de la Unidad de Comunicación Social
José Luís Vergara Ibarra