15 dic. 2013

¿Qué es ser ético?/ Adela Cortina,


¿Qué es ser ético?/ Adela Cortina, es catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas y directora de la Fundación ETNOR.
El País |15 de diciembre de 2013-12-13
Cuenta Vargas Llosa en su última novela El héroe discreto que cuando Felícito Yanaqué preguntó al doctor Castro Pozo qué opinaba de él, este le contestó: que es usted un hombre ético, don Felícito. Ético hasta las uñas de los pies. Uno de los pocos que he conocido, la verdad.
Y sigue contando el autor que, intrigado ante la respuesta, don Felícito se preguntó qué querría decir eso de “un hombre ético”, y se prometió a sí mismo comprarse un diccionario un día de estos.
Haría bien el señor Yanaqué buscando la palabra en el diccionario, porque, aunque bien poca cosa podría aportarle, peor sería recurrir a la LOMCE, que ha eliminado aquella asignatura llamada “Ética”, con la que todos los grupos sociales estaban de acuerdo. Y lo estaban porque se proponía dar a conocer a todos los alumnos, con luz y taquígrafos, las propuestas y principios éticos que una sociedad democrática comparte, de modo que fuera posible en las clases estudiar, debatir sobre ellos y aprender a ejercitarse en la autonomía y la solidaridad, que les serán indispensables como personas y como ciudadanos.

La estrategia perversa: menos Estado, menos soberanía, menos independencia


La estrategia perversa: menos Estado, menos soberanía, menos independencia/JENARO VILLAMIL
Revista Proceso # 1937, 14 de diciembre de 2013
El ritual con que el PRI y su interesado compañero de la derecha, el PAN, festejan la reforma en materia energética sólo encuentra paralelo en la ingenuidad del PRD, partido que al sumarse al Pacto por México convalidó un supuesto acto “pluralista” cuyas consecuencias hoy vemos: Una Constitución ultrajada para permitir el saqueo legalizado de los recursos energéticos de la nación por parte de intereses privados, sobre todo extranjeros. Para Diego Valadés, uno de los constitucionalistas más notables y reconocidos del país, en los hechos esta reforma es un acto netamente privatizador. Y advierte: A partir de ahora, los mexicanos “vamos a tener otro Estado”, que será “pequeño, subsidiario, no intervencionista, pero tampoco democrático”.
La reforma constitucional aprobada por el Congreso “no es sólo un cambio en la estructura de la propiedad de los hidrocarburos, sino un cambio en la estructura del Estado”; se fortalece el “hiperpresidencialismo”, se genera una “severa mutilación de las facultades del Congreso”, se pierde soberanía ante los tribunales internacionales y el gobierno “se queda sin el instrumento legal necesario para la intervención y la expropiación” en el sector energético.

La historia quedó atrás/JENARO VILLAMIL


La historia quedó atrás/JENARO VILLAMIL
Revista Proceso #1937, 14 de diciembre de 2013
El historiador Lorenzo Meyer no lo duda: la aprobación de la reforma energética en la Cámara de Diputados el jueves 12 –día de la Guadalupana– fue un acto perfectamente planeado: detrás de todo hubo “una inteligencia perversa, maquiavélica”. Y aclara que, quienes hayan sido, leyeron mal a Maquiavelo, pues él aseguraba que el príncipe debía aprender de los malos, pero para fortalecer la autonomía del Estado frente a los otros poderes. Sin embargo, dice a Proceso, ellos aplicaron la máxima al revés: hay que ser perversos para debilitar al Estado, no para fortalecerlo. Y para ello dejaron en el olvido lo fundamental que es para México y los mexicanos la historia, en la que está enraizado el petróleo.
 El único punto que queda fuera de la reforma energética aprobada por la mayoría del PRI, PAN y Partido Verde en el Congreso es “cómo eliminar la corrupción, la variable fundamental en esta red de intereses”, afirma el historiador Lorenzo Meyer.
 Y agrega: “No se dice quién va a vigilar los nuevos contratos, y los nuevos órganos reguladores no tienen manera de enfrentar a los tiburones transnacionales”.

LOS MOCHIS, CIUDAD OSCURA Y RADIOFÓNICA


 Los 50 y 60
LOS MOCHIS, CIUDAD OSCURA Y RADIOFÓNICA/Refugio Haro
Riodoce, 10-XI-13

 No había TV, no había pavimento en las calles, el alumbrado público no existía; la energía eléctrica era deficiente, sólo había un diario constante y por ello la radiodifusión era la reina de la comunicación y el entretenimiento, si se consideraba que solamente existían 4 salas de cine, dos de las cuales eran de las llamadas “tropicales”; es decir, sin techo ni otra defensa contra la lluvia.
En el Mochis de mitad del siglo 20 las tenebrosas noches que constantemente generaban los consuetudinarios apagones solamente eran cortadas por la intermitente navaja plateada que era el haz de luz lanzado por el faro del Cerro de la Memoria hacia el horizonte infinito. Servía de guía a la navegación aérea y marítima, pero la gente aseguraba que hasta a los cazadores perdidos orientaba para salir de los matorrales y poder volver a sus campamentos.

El Senado, bajo el control de Hacienda/Jenaro Villamil


 El Senado, bajo el control de Hacienda/Jenaro Villamil
Con “chanchullos” y “marrullerías” los senadores panistas y priistas (más los del Partido Verde) le dieron la vuelta a cualquier indicio de oposición de izquierda en el debate de la reforma energética. No era necesario. Tenían la mayoría para aprobar los cambios en votación. Aun así el Senado sesionó protegido por granaderos y bajo la estricta mirada vigilante de los enviados de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray a fin de consumar lo que los críticos independientes consideran la entrega del sector energético al capital privado.
Con un recinto doblemente cercado –por granaderos y opositores a la reforma–, con la intervención de funcionarios federales de la Secretaría de Hacienda y en medio de uno de los procesos legislativos más desaseados, en menos de una semana el Senado aprobó sin discusión real los cambios más importantes a la Constitución en los artícu­los 25, 27 y 28, más un paquete de 21 transitorios que modifican el régimen nacional de energía.

La madre de todas las refomas


Por todos lados, México pierde/JESUSA CERVANTES
Revista Proceso # 1937, 14 de diciembre de 2013
En cuanto asumió el poder, el presidente de la República comenzó a mover las fichas para concretar la madre de todas sus reformas: la energética. Primero modificó el artículo 6 constitucional, luego se metió con el 35 y concluyó con los cambios al 25, al 27 y al 28. Hoy Pemex ha quedado debilitado, la inversión privada que llegue disfrutará de opacidad y comprometerá la soberanía  y la seguridad nacionales. Todo lo armó para que nadie pueda tumbar la joya de su corona.
A la una de la tarde del jueves 12 de diciembre de 2013, la maquinaria legislativa –aceitada desde hace un año por el PRI– le cumplió su mayor deseo a Enrique Peña Nieto: en la Cámara de Diputados cayó el voto 353 en favor de la reforma energética. Ya era un hecho.
 Esa modificación constitucional acabó con los 75 años de la nacionalización de los hidrocarburos. Dejó en manos de la iniciativa privada buena parte del destino económico y político del país, según especialistas y diputados: Los empresarios controlarán el ramal de gasoductos que atraviesa el país y, con ello, la seguridad nacional. También mermó la soberanía: México ya no podrá pelear el destino de su petróleo en territorio nacional, sino que ahora deberá acudir a cortes internacionales en caso de conflictos.
La exploración, explotación y venta de hidrocarburos pasará a manos de compañías extranjeras. Como consecuencia, perderá el control de sus recursos naturales. Lo lógica de la explotación será la que dicten los intereses particulares. Además, y contrariamente a lo que se dice, disminuirá la renta petrolera.

Madero presume: ganó el PAN, con los votos del PRI


Madero presume: ganó el PAN, con los votos del PRI/Alvaro Delgado
Revista Proceso, # 1937, 14 de diciembre de 2013
Montado en la aprobación de la reforma energética, el presidente del PAN, Gustavo Madero, la presenta como un triunfo suyo y del panismo “antiestatista”, pero conseguido mediante la aplanadora priista. No obstante, los legisladores de su partido que votaron contra la reforma explican que ésta se les impuso desde fuera del Congreso, con prisa y sospechosas presiones. El senador Javier Corral sugiere incluso que la dirigencia panista se convirtió en una operadora más del presidente Enrique Peña Nieto.
Igual que el presidente Enrique Peña Nieto, acusado por la izquierda de traidor a la patria, Gustavo Madero está feliz y anuncia: el Partido Acción Nacional (PAN) ha sepultado la expropiación petrolera, decretada en 1938 por el general Lázaro Cárdenas, y su “lápida” es la reforma energética.
“El PAN nace (en 1939) para combatir esta visión estatista del nacionalismo revolucionario, y justo esta reforma es la lápida de la visión estatista, nacionalista y revolucionaria que creó el PRI y que adoptó el PRD a lo largo de toda su historia como partidos políticos clientelares, corporativos y estatistas.”

Todo el poder de la DEA contra dos exagentes


 Todo el poder de la DEA contra dos exagentes/J. JESÚS ESQUIVEL
Revista Proceso, 14 de diciembre de 2013
Para tratar de frenar el escándalo que ha provocado la revelación de que la CIA intervino en el asesinato de Enrique Camarena Salazar y ha tenido nexos con el narcotráfico mexicano, la DEA desplegó una auténtica “guerra sucia” contra dos de sus exagentes, Phil Jordan y Héctor Berrellez. Ambos han denunciado reiteradamente desde Proceso las operaciones negras de la agencia estadunidense de inteligencia. La maniobra más reciente: un foro en el cual, luego de desacreditarlos, se les lanzó una amenaza nada velada.

WASHINGTON.- La administración antidrogas de Estados Unidos (DEA) desarrolla una guerra sucia para ocultar las evidencias de la participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el secuestro, tortura y asesinato –en México, en febrero de 1985– de Enrique Kiki Camarena, denuncian dos exagentes antinarcóticos.
 “La DEA y la CIA no soportarían que se sepa toda la verdad sobre el caso Camarena. Saldrían muy afectadas”, dice en entrevista telefónica con Proceso Phil Jordan, exagente de la DEA y exdirector del Centro de Inteligencia de El Paso (EPIC).
 Desde el pasado octubre, cuando Jordan y Héctor Berrellez, otro exagente de la DEA, revelaron a Proceso (edición 1928) que la CIA fue cómplice del narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero en el secuestro, tortura y asesinato de Camarena, ambos se convirtieron en “enemigos del Departamento de Justicia” de Estados Unidos, que antes había hecho múltiples reconocimientos a su trabajo.
 “La DEA y la CIA, a través de varios de mis excolegas, están buscando desacreditarnos por decir la verdad sobre el caso Camarena. Pero no lo van a lograr. Tenemos muchas pruebas para fundamentar lo que denunciamos”, apunta Jordan, quien fue también subadministrador antidrogas.