3 ene. 2010

Se incrementan medidas de seguridad

Washington ordena cachear a todos los pasajeros procedentes de 14 países
La lista incluye, entre otros, a Yemen, Irán, Cuba, Nigeria, Arabia Saudí y Líbano
Y. MONGE / W. OPPENHEIMER - Washington / Londres - 04/01/2010
Nueve días después del fallido atentado contra el vuelo Ámsterdam-Detroit de la compañía Northwest Airlines, Washington y Londres han anunciado un endurecimiento de los controles de seguridad en los aeropuertos.
Nueve días después del fallido atentado contra el vuelo Ámsterdam-Detroit de la compañía Northwest Airlines, Washington y Londres han anunciado un endurecimiento de los controles de seguridad en los aeropuertos. Las nuevas medidas incluyen un cacheo completo para todos los pasajeros que pretendan volar a EE UU desde una lista de 14 países, y el uso de los polémicos escáneres corporales en el caso de los aeropuertos británicos. Al mismo tiempo, el primer ministro británico, Gordon Brown, subrayó ayer que EE UU y Reino Unido están uniendo esfuerzos en la lucha contraterrorista en Yemen, tema que Brown quiere llevar al Consejo de Ministros de la UE.
Desde la pasada medianoche, EE UU ha incrementado los controles sobre los pasajeros que quieren cruzar sus fronteras, y ha puesto el foco sobre las naciones que el Departamento de Estado considera patrocinadoras del terrorismo: Sudán, Siria, Irán y Cuba. Los pasajeros de vuelos procedentes o con escala en estos países y en otros considerados "de interés" -Afganistán, Somalia, Yemen, Argelia, Irak, Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán y Arabia Saudí- serán sometidos a un cacheo físico minucioso y sus pertenencias revisadas concienzudamente en su punto de embarque.
Cualquier otro ciudadano de cualquier otro punto del mundo podrá sufrir un registro aleatorio al viajar en avión hacia este país.
La medida fue anunciada por la Casa Blanca ayer a las compañías aéreas, y supone la norma más rigurosa tomada nunca por la Agencia de la Seguridad en el Transporte (TSA, siglas en inglés). "Estas nuevas medidas no se llevaban a cabo a diario", declaró una fuente de la Administración. "Es una normativa que incrementará de forma significativa nuestra seguridad", insistió.
"Hoy , la TSA pone en marcha una nueva directiva de seguridad que afectará a todas las compañías norteamericanas e internacionales que vuelen a EE UU. La nueva reglamentación incluye medidas de largo plazo que se desarrollarán en colaboración con los organismos judiciales", según un comunicado.
Además, el examen físico detallado al que se someterán los pasajeros puede incluir el empleo de alta tecnología de detección de explosivos o escáneres corporales cuando sea posible.
Precisamente, el primer ministro británico anunció ayer, en declaraciones a la BBC, que ha dado luz verde a la introducción gradual en los aeropuertos británicos de estos escáneres que permiten ver el cuerpo de los viajeros a través de la ropa en tres dimensiones. Estos aparatos, probados en Heathrow entre 2004 y 2008 y actualmente en pruebas en Manchester, pueden literalmente desnudar a las personas que se someten a ellos, lo que ha provocado dudas desde el punto de vista de la privacidad.
Pero provoca también dudas entre los expertos porque no está claro que con esa tecnología se hubiera podido detectar el tipo de explosivo que llevaba consigo Umar Farouk Abdulmutallab para atentar contra el avión estadounidense el día de Navidad. "No podemos tener la seguridad de que esa tecnología funcione al 100%. Eso es absolutamente cierto. Pero es mejor que lo que tenemos ahora", admitió Brown.
El primer ministro hizo especial hincapié en las cuestiones vinculadas al terrorismo islamista en una larga entrevista en el programa dominical The Andrew Marr Show. Brown subrayó que Londres y Washington están uniendo esfuerzos en la lucha contraterrorista en Yemen. La situación en este país, un tema que el primer ministro quiere llevar a la agenda del Consejo de Ministros de la UE, será abordada de manera específica en una cumbre en Londres el día 28, en paralelo al encuentro ya previsto para ese día sobre Afganistán. EE UU y la UE han dado ya su apoyo a la cumbre sobre Yemen y los británicos esperan conseguir también la presencia de Arabia Saudí y de varios países del golfo Pérsico.
Las declaraciones de Brown quedaron en parte ensombrecidas por la creciente sospecha de que Downing Street está utilizando de forma partidaria la crisis desatada por el atentado frustrado del avión en Detroit.
La cumbre sobre Yemen, donde se cree que se entrenó y recibió los explosivos el joven nigeriano que intentó volar el avión, fue anunciada por Brown el viernes. A última hora del sábado, el Gobierno anunció un acuerdo personal entre Brown y el presidente de EE UU, Barack Obama, para intensificar la cooperación mutua en Yemen. Pero Brown se vio obligado a admitir ayer que no ha tenido conversaciones "directas" con Obama sobre esa iniciativa. Y aceptó que en realidad no se trata de una iniciativa nueva. "Es una continuación de lo que estamos haciendo, pero reforzando lo que estamos haciendo", aclaró.
Según el comunicado de Downing Street, que ya no está en la página de Internet del Gobierno británico, "entre las iniciativas que el primer ministro ha acordado con el presidente Obama está la financiación por Estados Unidos y Reino Unido de una policía especial contraterrorista en Yemen", además de un mayor apoyo a los guardacostas yemeníes.

Arsenales

Arsenales al sur del río Bravo
El alarmante rearme de América Latina hace que los países vecinos se miren con desconfianza. ¿Quién llegará más lejos?
JUAN JESÚS AZNÁREZ
El País, 3/01/2010;
Lejos de avanzar en los procesos de integración regional, América Latina compra armas masivamente desde que las exportaciones de materias primas de años atrás permitieron a sus Gobiernos disponer de dinero para modernizar los arsenales. El petróleo venezolano, el cobre chileno y el grano brasileño han financiado, en buena medida, los misiles rusos adquiridos por Hugo Chávez, los F-16 estadounidenses de Chile o los submarinos de guerra encargados por Brasilia a Francia. La renovada asociación militar de Colombia y Estados Unidos, paralela al alineamiento de Venezuela con Irán y Rusia, certifica el naufragio de las políticas de convergencia regional aplicadas en la década de los noventa.
El actual rearme, que coincide con un periodo de desconfianza vecinal y el blindaje militar de las fronteras, es tan cierto como el fracaso de las organizaciones diseñadas en los años ochenta para agrupar proyectos e impulsar el comercio de naciones todavía sumidas en la pobreza, el analfabetismo, la debilidad institucional. A juzgar por sus resultados, el Área de Libre Comercio (ALCA) parece haber naufragado, Venezuela abandonó la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú), y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) incumple los objetivos liberalizadores concebidos por sus fundadores.
Al tiempo que prosperan los gastos en Defensa, que treparon de los 19.700 millones de euros en 2003 a los 26.800 millones de 2008, según el Instituto de Investigación de Estocolmo para la Paz Internacional, queda por ver la operatividad y vigencia del último intento de integración: la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), formada por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. El grupo fue instituido el pasado año en Brasilia para construir un espacio de integración cultural, social, económico y político.
Según el investigador colombiano Román Ortiz, la cuestión clave no es cuánto gasta un país en defensa o qué material acumula, sino quién tiene las armas y para qué las quiere. "En otras palabras, sin perder de vista las capacidades bélicas de un Gobierno, el factor determinante para considerarlo una amenaza tiene que ver con sus intenciones políticas y estratégicas", subraya el analista de Infolatam. "Es muy distinto un submarino o un cazabombardero en manos de países perfectamente democráticos como Chile o Brasil que al servicio de un proyecto ideológico expansionista como el impulsado por Venezuela".
Independientemente de la retórica de sus políticos sobre la integración, América Latina parece actuar impelida por la coyuntura y el sesgo de los últimos cambios gubernamentales. El más determinante, creador de escuela y activismo, fue el de Hugo Chávez en 1989. Sus compras de armas a Rusia en el último quinquenio, desde misiles con un alcance de 300 kilómetros a helicópteros y cazas hasta fusiles de asalto y carros de combate, rondan los 3. 300 millones de euros. Invocando la modernización de sus armeros y la protección de las riquezas amazónicas, Brasil comprará a Francia 36 aviones de combate, cinco submarinos, uno de propulsión nuclear, entre otro equipamiento, por unos 9.000 millones de euros.
Chile gastará casi 2.800 millones de euros en la compra de varias escuadrillas de F-16 norteamericanos, artillería de largo alcance y radares, mientras el vecino Perú, que guerreó con los chilenos en el pasado, limitó sus gastos militares a poco más de 670 millones de euros. Bolivia también enseña los dientes con una línea de crédito de 68 millones de euros para armarse en Rusia. No obstante, la multiplicada capacidad de fuego de Venezuela y el acuerdo de Bogotá con Washington, que permite a los marines el acceso a siete bases militares en Colombia, son las espoletas más alarmantes de la nueva situación.
El argentino Dante Caputo, secretario para Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), lamenta que compras tan significativas no sean motivo de discusión en los foros regionales: "No se habla. Es uno de los temas tabúes". Y no se discute habiendo sido América Latina unas de las naciones precursoras en promover las agendas de desarme. "El hecho de que nos encontremos ahora en una situación donde hay más armamento nos preocupa", agregó Patricia Espinosa, canciller de México.
Los presupuestos militares latinoamericanos aumentaron a un ritmo mayor que en el resto del mundo, pero no todos gastan igual, pues Argentina redujo sus partidas hasta situarlas en 2.000 millones de dólares el pasado año. Es necesario, sin embargo, distinguir entre las apuestas defensivas y las sospechosas de nacer con intenciones desestabilizadoras. En América Latina conviven las dos, según los analistas. Colombia es el segundo país en gasto militar, el 3,9% del PIB, orientado a la derrota del narcotráfico y de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN), alzadas contra el Estado desde hace casi medio siglo y financiadas por la extorsión y el narcotráfico.
Pero la maquinaria colombiana, independientemente del paraguas norteamericano, tiene "escasa capacidad para desarrollar operaciones convencionales contra los ejércitos vecinos", según Román Ortiz. La situación opuesta es la venezolana pese a que Chávez reitere que no quiere invadir ni agredir. "No quisiera gastar un centavo en armas, pero Estados Unidos nos obligaba ello", afirmó en agosto el ex teniente coronel. Venezuela ha invertido en cazabombarderos SU-30, helicópteros de ataque Mi-35 y carros de combate T-80, entre otra tecnología de guerra, y abre fábricas con patente rusa, para imponerse al músculo bélico de sus vecinos.
La costosísima renovación de arsenales al sur del río Bravo se produce en países asolados por las lacras del subdesarrollo, las pandemias, la desnutrición y la delincuencia. Ocurre en naciones de precaria cimentación institucional, y aparentemente abocadas a la perpetuación de un vicio fundacional: el insuficiente sentido de Estado de su clase política. El hambre de muchos perpetúa el poder de unos pocos en América Latina, y "ningún logro parece ser definitivo", según el resumen de Óscar Arias, Nobel de la Paz en 1987. "En lugar de discutir de cooperación entre nuestras naciones, nos desgastamos discutiendo una y otra vez sobre la adhesión a ideologías ya superadas hace tiempo". Sobre armas, no se habla: se compran y punto. -

Opinión de Pascal Beltrán

Columna Bitácora del director/Pascal Beltrán del Río
Guerras de papel
Excélsior, 3-Ene-2010
Pasé las fiestas de fin de año en el estado de Morelos. Tanto en Cuernavaca, como en un recorrido que realicé por la zona de los Altos —famosa por sus bellísimos templos y conventos del siglo XVI—, me tocó conocer el nerviosismo que sentían los habitantes de esa entidad como consecuencia de los sucesos del 16 de diciembre, cuando fue muerto el capo del narcotráfico Arturo Beltrán Leyva.
Habría que comenzar por decir que no era para menos. A lo largo de 2009, los morelenses fueron testigos de una escalada de violencia poco común, así como de revelaciones sobre la infiltración del crimen organizado en las corporaciones policiacas locales.
Cuando se hace el recuento de las ejecuciones atribuidas al narco, sorprende el número de casos y también su distribución geográfica. De Huitzilac a Axochiapan, de Jonacatepec a Miacatlán, no cabe duda que Morelos es un territorio cuyo control se han disputado los delincuentes de una manera muy agresiva.
Tampoco fue muy estimulante para la vida cívica de la capital del estado que el enfrentamiento donde murieron Beltrán Leyva y sus secuaces haya ocurrido en una zona céntrica de la ciudad, con gran actividad comercial.
Es obvio, pues, que hubiera tensión este fin de año.
Sin embargo, también es justo decir que buena parte de los rumores que circularon sobre el inicio de una supuesta “guerra” entre los cárteles del narcotráfico, con epicentro en Morelos, tuvo como origen los medios de comunicación que tienen por costumbre difundir la imagen y el texto de los mensajes presuntamente escritos y exhibidos por el crimen organizado.
Una semana después del enfrentamiento en los condominios Altitude, algunos diarios locales y de la Ciudad de México publicaron fotos y contenido de un mensaje que alguien había colocado en un centro preescolar de la colonia Lagunilla, de Cuernavaca, en el que se alentaba a desatar una guerra en Morelos a causa de la muerte de Beltrán Leyva.
No entraré en mayores detalles sobre éste y otros mensajes de su tipo, porque es una postura editorial de Excélsior no difundirlos tal cual aparecen. En diferentes ocasiones he escrito aquí al respecto. He sostenido que la publicación de imágenes y contenido de estos mensajes —sin mayor contexto ni investigación, como suele hacerse— rinde un pobre servicio al público y resulta profundamente antiperiodística.
Y así como este diario ha rehusado dar publicidad gratuita a presuntos delincuentes —uno no puede sino especular sobre quiénes mal escriben estos mensajes y los colocan en la vía pública para que los medios tomen nota de ellos—, también se negó a difundir las fotos del cuerpo de Beltrán Leyva, a quienes los funcionarios públicos encargados de levantarlo le colocaron encima billetes y joyas ensangrentadas, en presencia del fotógrafo de un diario capitalino.
En este último caso, consideramos, entre otras cosas, que al hacer eso la autoridad no solamente se propasaba en sus funciones sino, peor aún, se apropiaba de las tácticas propagandísticas del crimen organizado. En ese sentido, tan negativa es la publicación de los llamados narcomensajes como de las fotos de la manipulación de un cadáver.
Vale la pena preguntarse qué parte de la responsabilidad tuvo la difusión y publicación de las fotos referidas —hay que recordar que el diario que las tomó las vendió o cedió a dos agencias de noticias internacionales— en el asesinato de la familia del marino Melquisedet Angulo, muerto en la operación contra Beltrán Leyva.
Y, por otro lado, preguntarse qué tanto pesó la publicación del narcomensaje colocado en el jardín de niños —y otro, que apareció unos días después en la colonia Tlaltepexco, al norte de Cuernavaca, con el mismo lenguaje revanchista y violento— en la sicosis que se apropió de los habitantes de Morelos en la última semana del año.
Afortundamente, pasó el primer día de 2010 y no ocurrió en territorio morelense la mencionada “guerra”, a la que un diario de la Ciudad de México trató con tal nivel de certeza que incluso le dio su encabezado principal.
Ese tipo de cobertura, ¿qué tanto refleja un clima de enfrentamiento real y qué tanto crea por sí misma la tensión? ¿Cuándo alcanzó la especulación la categoría de género periodístico?
Si un presunto informe de la agencia antidrogas estadunidense prevé el estallido de una “guerra” entre los cárteles del narcotráfico —como si no estuviéramos ya en medio de una violencia exacerbada—, ¿no es responsabilidad de los medios tomar distancia y reportear los hechos pausada y profundamente?
Las supuestas amenazas difundidas por algunos diarios –que hoy no aceptarán que las sobreestimaron—, y de las que se hicieron eco algunas autoridades locales, seguramente provocaron pérdidas a decenas de restaurantes que contaban con la clientela que festejaría en ellos la llegada de 2010. ¿Cómo explicarles ahora a ellos que esas notas fueron simples voladas?
Por supuesto, el que no haya estallado esa “guerra” no significa que no veremos nuevos episodios de violencia este año, incluso una violencia mayor, pero eso no quiere decir que el papel de los medios sea darle vuelo a hechos no confirmados basados en fuentes dudosas… ¡como una narcomanta!
¿Qué lecciones dan esas prácticas a los estudiantes de periodismo, a quienes se enseña en la universidad a buscar fuentes fidedignas de información y a comprobar los datos que recogen? ¿Quién necesita reporteros si una primera plana se resuelve con la foto de un mensaje que pudo haber escrito cualquiera, hasta un bromista de mal gusto?
Cubrir de manera distinta los temas de seguridad pública no implica hacer un favor a las autoridades o prestarse a la censura, sino actuar con responsabilidad hacia los lectores, quienes requieren de información sólida para poder tomar decisiones en su vida personal y comunitaria, más aún en épocas de incertidumbre como la que está atravesando el país

Ilich Ramírez "El Chacal"

Ilich Ramírez, 'Chacal' El hombre más buscado del mundo, capturado tras dejar un rastro de 80 muertes
ANTONIO JIMÉNEZ BARCA, Entrevista.
El País, 3/01/2010;
Su padre, abogado burgués y comunista, lo llamó Ilich Ramírez Sánchez cuando nació en Venezuela hace 59 años. Su madre, católica y conservadora, prefirió bautizarle como Carlos. La policía, inspirándose en una novela de la época, le apodó El Chacal. Así pasó a la historia: Carlos El Chacal. En los años setenta se convirtió en el hombre más buscado del mundo, con más de 52 nombres diferentes repartidos en más de 100 pasaportes. Dejó tras de sí un rastro de 80 muertes, según el Ministerio del Interior francés.
Pasó parte de su adolescencia en Londres, donde simultaneó su adhesión al comunismo con las fiestas a todo trapo pagadas por millonarios jeques árabes. Estudió en la Universidad de la Unión Soviética. Ahí conoció a miembros de la resistencia palestina. Se unió a ellos. Combatió contra el Ejército jordano en el denominado Septiembre Negro. Tenía 21 años. De allí volvió de nuevo a las fiestas de Londres, convertido ya en jefe de terroristas. Se le atribuyen asesinatos a punta de pistola, bombazos en tiendas en el centro de París, en trenes, colocación de coches bomba... En 1975 secuestró, al mando de otros cinco terroristas, una reunión entera en Viena de la OPEP: tomó como rehenes a 60 personas, entre los que se contaban 11 ministros. Uno de éstos le definió como un tipo dotado de una inaudita capacidad mental para actuar bajo presión.
Se dice comunista desde 1964, profesa el islam, pero nunca fue ni espartano ni austero ni pobre: siempre gastó aires de dandi (incluso en la cárcel, donde va con un abrigo de cachemir). "Vestirse decentemente es una cuestión de origen de clase, compañero. No hay que renegar de los orígenes de cada uno", afirma.
Durante más de 20 años de incógnito saltó de país en país, de Yemen a Uganda, de Siria a Argelia, de la Libia de Gaddafi a la Rumania de Ceausescu, hasta que fue detenido una madrugada de agosto de 1994 mientras dormía en una urbanización a las afueras de Jartún (Sudán), vendido por las autoridades sudanesas al famoso superespía francés Philippe Rondot. Desde entonces languidece en una cárcel francesa, donde, dice, "abunda la mediocridad". Está condenado a cadena perpetua por asesinar a sangre fría en un apartamento de París, en agosto de 1974, de tres balazos, tras invitarles a beber, a dos inspectores de policía franceses y a un antiguo compañero terrorista libanés que, según Carlos, le había traicionado. Aceptó hablar con EL PAÍS por teléfono desde la cárcel.
-¿Por qué dice que hay mucha mediocridad en la cárcel?
-Porque hay muchos analfabetos. La gente aquí no tiene intereses intelectuales, es difícil sentarse a comentar una noticia. El interés de muchos es simplemente fumar droga y cosas así.
- ¿Y usted qué hace?
-Trato de ayudar a mis abogados y sigo las noticias lo mejor que puedo, en los canales de televisión que me llegan. Uno de ellos es español, Telemadrid, que es mala, por cierto: allí vi el otro día a Fernando Silva Sande [ex jefe de los GRAPO], el chivato ese, y me dio tristeza. Y también leo.
-¿Es consciente de que puede morir en la cárcel?
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- ¿Han cambiado sus ideas políticas?
-¡Ah, caballero! Yo a los 14 años, en enero de 1964, entré en las Juventudes Comunistas de Venezuela. Y hasta el día de hoy no he cambiado un pelo. Sigo siendo comunista. No soy un tipo dogmático, he estudiado, he conocido a gente importante en la dirección de países comunistas. Sigo fiel a los principios inmanentes leninistas: soy un comunista convencido y militante.
-¿Y sigue defendiendo la utilización de las armas?
-Según la coyuntura. En situaciones determinadas. Como en Colombia, estos días. O en Afganistán: eso es legítimo.
-Yo hablaba de terrorismo.
-¿Qué pasa con el terrorismo? Yo siempre he estado contra el terrorismo. Cuando se bombardea en Afganistán, eso es terrorismo.
-Yo me refería a usted: ha sido considerado el terrorista más buscado del mundo.
-Le voy a decir una cuestión: yo fui condenado por asesinato culposo, no premeditado. No por terrorista. O sea, acusarme de terrorismo es una patraña, como llamarme El Chacal.
- ¿Qué quiere decir?
-La policía inglesa encontró esa novela de Frederic Forsyth encima de la chimenea de la casa de una muchacha que decían que era amiga mía y que tenía pistolas y cosas así. Yo tengo el récord de operaciones ejecutadas por la resistencia palestina. No digo dirigidas o planificadas: ejecutadas. En persona. Nadie ejecutó más operaciones que yo. Y estoy orgulloso de ello. Y se me trata como a un chacal.
-¿Cuántas son?
- Yo qué sé: cantidad, chico.
- Esas operaciones, como las llama usted, acarreaban sangre y víctimas.
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- ¿Cómo justa? ¿Y cuántas personas han matado los españoles en Irak? ¿Cuántos afganos mueren diariamente? ¿Cuántos? ¿Eso no le molesta? Luchar contra eso es glorioso y heroico.
- ¿Usted no se arrepiente de nada?
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-¿Cómo empezó todo? ¿Con el ejemplo de su padre?
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- ¿Cuándo decidió usted tomar las armas?
-Uno no decide, mi hermano, son las circunstancias las que deciden. En ese momento, uno se echa para atrás o sigue para adelante. Esos que se sientan en un café y deciden hacer esto o lo otro no tienen porvenir. Las circunstancias históricas son las que deciden.
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- ¿Nunca dudó al ver que había víctimas inocentes?
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-No los asume entonces...
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- ¿Por qué?
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-¿Cómo le arrestaron?
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-A mí no me localizó Rondot. La seguridad sudanesa informó a la CIA. Los tipos de la CIA nos hicieron muchas fotos varias veces. No les echamos plomo porque estábamos en un país amigo. Los saudíes pagaron con sus petrodólares al Gobierno de Jartún.
- ¿Qué piensa de Bin Laden?
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- Ideó e inspiró el 11 de Septiembre y el 11 de Marzo...
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- Son dos atentados
- No mezcle las cosas. A mí lo del 11-M me dio tristeza.
-¿Y el 11-S no?
- En el 11-S yo me caí en el culo, como el que dice.
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- Esas torres estaban llenas de personas inocentes...
-¡Una fracción de las personas que han asesinado los americanos en Medio Oriente!
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-En el juicio en París dijo: "Hasta el criminal más abominable puede reconvertirse. Salvo el caso extremo del monstruo, todo el mundo puede corregirse".
-¿Yo dije eso?
- Sí. ¿Se refería a usted mismo?
-No; yo no soy un monstruo. Yo soy muy humano.

Hay una diferencia: la gente que iba en los trenes no tenía nada que ver con la agresión de los ejércitos. Hay otros sitios donde se podían hacer atentados y eliminar a cierta clase aristocrática, burguesa, sin matar a tanta gente inocente que circulaba por ahí, incluidos varios musulmanes. Me da la sensación de que les faltaba experiencia...
Eso mismo pensaban los que atentaron en los trenes de Madrid.
Un día prendí la televisión y vi la vaina de la torre, y de pronto el otro avión y la otra torre, y me senté en la cama de la celda y dije Alahu-akbar, fue un golpe extraordinario contra el imperialismo.
¿Cómo?
Son dos cosas distintas.
Hay muchos hijos de estos árabes que son de lo más corruptos: herederos, ricos que no viven sino en la sinvergonzonería y la droga. Y este muchacho, un hijo de un árabe rico, es un idealista, hizo la yihad. Respeto para esa gente.
¿Cómo lo localizó Rondot? (el general Philippe Rondot)
Una noche, después de hacerme una operación en la ingle, en una urbanización cercana al Nilo Azul, a las dos de la madrugada, entró un teniente de la guardia sudanesa histérico acompañado de un grupo de guardias armados llorando. Uno de ellos dijo: "Tenemos órdenes, comandante". No sabían ni cómo maniatarme con esas tiras de plástico que les habían dado los franceses. Se lo expliqué yo. Aun así, hicieron una vaina mal hecha. Me pusieron una capucha y me llevaron al aeropuerto. Allí estaba Rondot.
Yo nunca he secuestrado personalmente aviones. Soy inocente, mi hermano. En todo caso, no es una cuestión técnica.
¿Cómo se hace para secuestrar un avión?
Yo le tenía cariño y respeto a Ceausescu. Era un poco iluminado, un tipo de la montaña, que venía de una familia muy pobre. Gran patriota, muy solidario. Nos recibió de una manera muy calurosa. Estábamos allí con todos los honores: vivienda, medios para viajar, pero no recibimos ni un centavo de esa gente. Se lo digo: todos los atentados contra exiliados rumanos fueron hechos por la policía, estando todavía vivo Ceausescu. Porque, puestos a ser mercenarios, qué coño trabajar para Rumania, ¡habríamos trabajado para EE UU! ¿Tú crees que yo podía decirles a mis compañeros: "Oye, vamos a matar al profesor tal o al periodista cual" porque nos lo manda Ceausescu? Me habrían escupido en la cara. Nosotros no pedíamos dinero: lo exigíamos. Los Estados pagaban en millones de dólares, y yo estoy orgulloso de haber desempeñado en esa cuestión un papel fundamental. Y no solamente a estados "amigos", entre comillas, sino a estados enemigos: y pagaban. Los franceses nos pagaron cinco millones de dólares, sí, estando yo en Argel, en el año 1976, por un avión de Air France que nos llevamos hasta Entebe, el aeropuerto de Uganda. Todo el mundo paga, hermano.
Le acusan de trabajar después de vulgar mercenario, sobre todo en Rumania, con Ceausescu.
Hombre, no voy a hacer de chivato contra mí mismo. Si estuviéramos tomando un café o una guaraquita al borde de la piscina, en Caracas, podríamos hablar de una manera más libre, indudablemente. Pero en estas condiciones, puede comprender...
¿En qué participó?
Tendrán sus razones. Todo se sabrá en su momento. Cuando publique mis memorias. Todavía es temprano. Las escribí en noviembre de 1992, en Ammán, e hice dos copias dactilografiadas que envié a dos personas que no se conocen. Aún no es el momento. Yo no me voy a meter a sapo, que es como en Venezuela llamamos a los chivatos ahora. Hay jefes de Estado que están implicados, hasta en Francia.
Mire, hermano, le voy a decir una cuestión: el 90% de las cosas de las que soy responsable ejecutivo no las mencionan nunca.
Esa entrevista se hizo de buena fe, pero fue manipulada, llena de errores.
En una entrevista en el periódico Al Watan en 1979, usted reconocía un conjunto de atentados...
Cuando hay operaciones con explosiones, bombas, fuego, ese tipo de cosas, a veces hay gente que no tiene nada que ver y pasa por ahí, ya lo dije, es un 10%.
Pues a veces me daba la risa. Porque sabía que tenían buenas fotos de mí y ponían fotos chuecas.
¿Qué pensaba cuando leía que era el terrorista más buscado del mundo?
Viajé mucho. Pero eso no era nada nuevo para mí. Conocí prácticamente todos los países comunistas.
¿Y después?
En 1971, después de los combates del Septiembre Negro contra el Ejército jordano, un general me dijo: "Chico, te necesitamos en el extranjero". Yo ya me había batido con los soldados jordanos, que, óyeme, eran unos tipos valientes, buenos combatientes, con cojones, que creían en su rey, Hussein, que era un tipo no como esos reyecitos de zarzuela, era un rey de armas tomar, no era ningún pendejo. Así que me dijeron que me fuera a Londres y así comenzaron las cuestiones internacionales.
¿Pero cuál fue ese momento para usted?
En Venezuela, yo era el responsable de la juventud comunista con 200 militantes bajo mis órdenes. Mi padre no estaba de acuerdo con la violencia, era abogado, veía la toma del poder de otra manera.
El arrepentimiento es un concepto religioso. Yo no digo que nunca haya pecado. Pero en la lucha militante revolucionaria, no. Uno es mujeriego, le gusta beber caña, ron, buen vino, y ahora que soy musulmán, no debería hacerlo: de hecho, no lo hago porque estoy preso.
¿Cuándo una persona decide matar a otra por una idea que considera justa?
Sí, cómo no. Pero pocas, pocas víctimas inocentes: el 10% de las bajas. El 10% no es nada, mi hermano. Yasir Arafat habló en la ONU y fue con una rama de olivo en una mano y un fusil en la otra. Yo no tengo nada que añadir a eso.
La condena perpetua no quiere decir nada. Es un problema político.

ALBA

Simplificando a Bolívar/Rafael Rojas, historiador cubano y exiliado en México. Ha ganado el primer Premio de Ensayo Isabel Polanco con Repúblicas de aire
Publicado en EL PAÍS, 02/01/10;
A mediados de diciembre, en La Habana, los presidentes Hugo Chávez, Raúl Castro, Evo Morales y Daniel Ortega llamaron, en nombre de toda la América Latina y el Caribe, a una cruzada contra el imperio. La alianza que sus gobiernos integran, la Alternativa Bolivariana de Nuestra América (ALBA), reúne, sin embargo, sólo 8 de los 33 países que conforman la región. Tres suramericanos (Venezuela, Bolivia y Ecuador), cuatro caribeños (Cuba, Dominica, Antigua y Barbuda y San Vicente y Granaditas) y uno centroamericano (Nicaragua). El nuevo Gobierno electo de Porfirio Lobo, en Honduras, cualquiera que sea su desenlace, no ratificará la pertenencia de ese país al ALBA, ya que este organismo no reconoce su legitimidad.
De modo que 25 países latinoamericanos y caribeños -tres cuartas partes del subcontinente- no se inscriben en la misma estrategia geopolítica formulada en La Habana ni comparten la misma profecía del choque entre las dos Américas. Los gobernantes “bolivarianos” no pueden aceptar el carácter local y limitado de su alianza, como sí lo hacen, por ejemplo, los líderes de Mercosur, el Grupo de Río o el TLCAN, y hacen pasar una parte -esos ocho gobiernos- por el todo: “los pueblos de Nuestra América”. Esa pretensión de continentalidad está determinada por el hecho de que algunos de esos gobiernos -ni siquiera los ocho- rechazan la perspectiva interamericana de la mayoría regional y apuestan por la tensión con Estados Unidos.
Entre las múltiples formas de equilibrar la hegemonía hemisférica de Washington que existen, esos pocos gobiernos han optado por la vieja retórica antiyanqui y la perpetuación de caudillos en el poder. Chávez, Castro, Morales y Ortega hablaron como si el siglo XX y la Guerra Fría no hubieran concluido, como si la mayoría de sus propios regímenes políticos no fueran democráticos y no estuvieran reconocidos por Estados Unidos, y como si el presidente de ese país no fuera Barack Obama. El espectáculo de la cumbre del ALBA en La Habana fue como un show del socialismo real en el teatro de la postguerra fría.
Ese simulacro de continuidad es propio de líderes que se sentían más cómodos en el pasado que en el presente y que, a la vez, han descubierto las ventajas del conservadurismo de izquierda. Chávez ha heredado de su maestro, Fidel Castro, una idea muy clara sobre la rentabilidad simbólica que posee la condición de víctima de Estados Unidos. Pero a Chávez le cuesta cada vez más trabajo inventar un estado de enemistad con Washington, y su obsesiva construcción de un síndrome de plaza sitiada, similar al cubano, que justifique la mixtura entre democracia y autoritarismo, resulta cada vez más artificial.
A falta de elementos, los gobernantes “bolivarianos” apelan a dos falacias: la del “respaldo” de Washington al golpe de Estado en Honduras y la de la amenaza militar sobre América Latina que representaría la colaboración de Estados Unidos y Colombia en el combate al narcotráfico. Eso que dichos líderes llaman “Estados Unidos”, es decir, el Gobierno de Barack Obama, no apoyó la deposición de Manuel Zelaya, aunque ahora demande el reconocimiento del Gobierno electo de Porfirio Lobo. Tampoco el uso de las bases colombianas por parte del Ejército norteamericano responde a una política de agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela, Ecuador, Bolivia o Cuba.
La reinvención de la Guerra Fría por el ALBA busca ocultar la existencia de una mayoría interamericana en la región y, a la vez, salvar, por la vía ideológica, las diferencias políticas entre el régimen cubano y el resto de las izquierdas que defienden el “socialismo del siglo XXI”. Unirse en la vociferación contra el imperio es la forma más fácil de proyectar una imagen de unidad, políticamente inconcebible, ya que ni en Venezuela, Ecuador, Bolivia o Nicaragua, por no hablar de Dominica, Antigua y Barbuda o San Vicente y Granaditas, gobierna un partido único comunista ni el Estado controla toda la economía, ni son ilegales la oposición y los medios independientes.
La homologación política que presume el ALBA es falsa, como falsa era la homologación propuesta por Bolívar vísperas del Congreso de Panamá. Algunas nuevas repúblicas no estaban dispuestas a aceptar un régimen centralista, con presidencia vitalicia y senado hereditario, como el que impulsaban Bolívar y Sucre en los Andes, aunque todas respaldaran la necesidad de una confederación regional. Es sintomático que los líderes “bolivarianos” no reconozcan abiertamente el legado autoritario de Bolívar (reelección indefinida, control legislativo, censura), y, en cambio, atribuyan al Libertador un nacionalismo antinorteamericano, impensable en un republicano que no buscaba la confrontación, sino el equilibrio de la hegemonía hemisférica, y que llegó a invitar a representantes de Washington a la cumbre de Panamá.
La simplificación de Bolívar propuesta por los gobernantes del ALBA sigue el modelo de la instrumentación del legado intelectual y político de José Martí, aplicado, con éxito, por el totalitarismo cubano en el último medio siglo. Martí es presentado en la propaganda gubernamental de la isla como un nacionalista antiyanqui, cuando, en realidad, al igual que Bolívar, admiraba el régimen republicano, democrático y federalista de Estados Unidos -lo dejó escrito en un elogio de la Constitución de 1787- y no buscaba la enemistad con Washington, sino el respeto a la soberanía de la isla por medio del establecimiento de una república próspera, equitativa y libre.
Algunos gobiernos de esa nueva izquierda llegaron al poder bajo el reclamo de sus sociedades en contra del desinterés que las administraciones neoliberales sentían por la cultura y la historia. La tendencia que ahora se observa, en algunos de ellos, a convertir la cultura en propaganda y la historia en panfleto hace que el péndulo de la crítica se mueva una vez más. Sólo sobre un proyecto de socialización de la ignorancia se pueden crear esas caricaturas de Bolívar, San Martín, Sucre o Martí, que vulgarizan la historia hispanoamericana. Pareciera que, a falta de un sustento ideológico propio, esas izquierdas prefieren manipular la tradición republicana y liberal del siglo XIX a su favor, metamorfoseando a próceres decimonónicos en líderes socialistas.
La diversidad cultural de Hispanoamérica es uno de los argumentos centrales de esos gobiernos de izquierda. Pero, ¿acaso no forman parte de esa diversidad las múltiples corrientes ideológicas que registra la historia intelectual y política de la región en los dos últimos siglos? La retórica de la diversidad cultural que esos gobiernos manejan en el plano doméstico choca con el esencialismo de sus políticas exteriores -una estrategia que, infructuosamente, aspira a dotar el complejo mundo latinoamericano de una sola identidad ideológica, formulada desde las demandas de legitimación de los gobiernos afiliados al ALBA. Por fortuna, Bolívar no fue tan simple ni América Latina es un universo reducible a los caprichos de cuatro o cinco caudillos.

Noche de Reyes

Noche de Reyes/Gustavo Martín Garzo, escritor
Publicado en EL PAÍS, 03/01/10;
En 2001, en un viaje en tren con mi hermana María, estuvimos hablando sobre los Reyes Magos, sobre esa increíble conspiración en la que todos -sin excepción, medios de comunicación incluidos- participamos, y cuyo fin es que los niños crean en su existencia real. Los cambios en la edad, por supuesto, son graduales, pero ¿qué mejor frontera que el día en el que te dicen la verdad sobre los Reyes, para marcar el inicio del fin de la infancia?”. Tiene razón Martín Casariego al hablar de la increíble conspiración que reina en estas fechas en torno a los Reyes Magos. Los niños se encuentran una mañana de enero sus cuartos llenos de juguetes, y sus padres les dicen que los responsables son tres personajes misteriosos que tienen la rara afición de visitarles a escondidas una vez al año para cubrirles de regalos. Una ocurrencia cuanto menos extraña, pues un regalo suele ser un gesto de reconocimiento, pero también de poder. “Al llevar mi regalo eres mío”, es la inquietante advertencia que contienen todos los regalos. La pregunta, entonces, es por qué los adultos se escudan en unos seres del mundo de la ficción para atentar contra esa ley esencial del regalo que es dejar clara la identidad de quien lo da y poner la marca de no disponible sobre quien lo recibe. Aún más, por qué en un mundo tan práctico, utilitario y racionalista como el nuestro pervive una costumbre así, y estos remotos seres siguen llegando puntualmente, para celebrar con su gozosa atención la presencia de los niños en el mundo. Una atención hecha a imagen y semejanza de los que dedican todos los padres a sus hijos pequeños, porque, bien mirado, al poner a escondidas los juguetes en sus cuartos, los padres no hacen nada que no hagan cada noche cuando les acompañan a la cama y olvidando sus obligaciones, el mundo sensato en el que deben moverse, les hablan de dragones, de alfombras voladoras, de mundos detenidos en el interior de los lagos, de muchachas que tejen camisas de ortigas y de pájaros de oro. Es decir, les hablan como si contagiados por su hermosura hubieran perdido literalmente la razón. Porque el mundo de los cuentos es ese mundo que sólo puede encontrarse cuando perdemos la razón. Aunque si necesitamos hacer algo así no es para caer en el mundo atroz de la locura sino para salir de él, pues tal vez la peor de las locuras, como dijo Chesterton, es la de aquellos que lo han perdido todo menos la razón.
Franz Kafka tiene un relato en que un pobre hombre, desesperado por el frío que está pasando se monta sobre un cubo vacío y sale volando en dirección a la casa del carbonero. Pero, al verle llegar por los aires, la mujer del carbonero le espanta con su mandil. Nuestra razón es como esa mujer que agita decidida su mandil. Pone las cosas en su sitio, y nos devuelve la cordura, pero nada sabe de la loca esperanza que nos llevó a confundir el cubo con un caballo ni de la alegría inexplicable que sentimos al volar con él en la noche. Y las historias que contamos a los niños están para decirles que ese vuelo y esa alegría son posibles. Ese y no otro es el verdadero significado de la Noche de Reyes. Una noche en que lo que importa de verdad no son tanto los juguetes que los padres dan a sus hijos, sino el hecho de que lo hagan en el seno de una historia. Porque lo que les estamos regalando, al hacerles creer que son los Reyes Magos quienes se los dan, es el don más maravilloso que puede hacerse a un niño, el don de una historia.
Es inevitable, siempre nos vamos tras los que tienen historias así que contar. Eso es el amor, encontrarnos con alguien y sentir que guarda una historia que debemos escuchar. Y tal es el regalo que hacemos a los niños esa noche, el regalo de una dulce y maravillosa historia. Una historia que lejos de apartarles del mundo, les devuelve a él cargados de confianza y gratitud, que es lo que pasa con los Reyes Magos, en que el niño siempre termina despertando en su cuarto real lleno de objetos soñados. Pues ¿acaso no es eso un juguete: un objeto que pertenece por igual al mundo de la realidad y el de los sueños?
¿Deben seguir contando historias así los padres a los niños? No tengo ninguna duda de que sí, incluso los que piensan que a los niños hay que decirles siempre la verdad. La razón nos dice cómo es el mundo, y nos ayuda a descubrir las leyes que lo rigen, pero no nos dice por qué estamos en él, ni si nuestra vida tiene o no algún sentido. ¿La razón? Nuestra vida no cabe en una casa tan pequeña, por eso necesitamos ficciones que nos permitan ampliar el campo de lo posible. Y lo que regalamos a los niños la Noche de Reyes es el regalo de una ficción que habla del amor y sus tímidas locuras. Los libros están llenos de personajes que se van detrás de alguien con la esperanza de escuchar de sus labios historias así. Sancho lo hace detrás de don Quijote, para oírle hablar de caballeros enamorados y ríos llenos de miel; Elsa desafía la prohibición de Lohengrin, para conocer el misterio de los cisnes del lago; Ismael se embarca en el Pequod, para oír hablar de la ballena blanca, y Nausicaa baña y cubre de perfumes a Odiseo, para sentarse a su lado y escuchar el relato de sus amores con Circe. Una historia es un lugar donde se formula una promesa. La historia de don Quijote nos promete un mundo lleno de nobleza, dignidad y alegres desatinos; la del capitán Achab, que puede vencerse a la muerte; y la de Ulises, que existen hechizos capaces de retener a nuestro lado a los seres que amamos. Si las criaturas de los cuentos nos conmueven, es porque son una metáfora de nuestro propio corazón anhelante. Dragones, sirenas, muchachas encantadas, sastrecillos valerosos, tímidos flautistas, todos nos prometen algo cuando se acercan a nosotros. Y la enseñanza principal de la Noche de Reyes es que el regalo más grande que podemos hacer a los niños es el regalo de una historia que les haga sentirse amados. Una historia que les diga que existe la gracia en el mundo, que es lo que prometen todas las historias de amor. Por eso, más que unos simples juguetes, lo que de verdad quiere el niño es que sean los Reyes Magos quienes se los den, y de ahí su terrible decepción cuando descubren que son sus propios padres quienes lo hacen. Esta es la razón de que ni el adulto ni el niño quieran abandonar esa noche el mundo de la magia. El niño para que se cumplan sus deseos, los adultos para hacer ese tipo de promesas que no se pueden cumplir. Tú no te vas a morir nunca, tal es la promesa que, a través de esos personajes de ficción, les hacen los padres a los niños esa noche. El loco amor es tratar de cumplir cosas así.

¡Vivir no es fácil!

¿Quién manda en mi vida?/BORJA VILASECA
Publicado en El País Semanal, 3/01/2010;
Una enfermedad, un accidente, una ruptura, un despido, la muerte de un ser querido... Las desgracias pueden, paradójicamente, permitirnos madurar. Todo depende de cómo las veamos: como problemas o como oportunidades. Ésta es la primera entrega de una serie de tres reportajes sobre crecimiento personal.
Alex Rovira "La gratitud de estar vivo me mueve a servir a los demás"
41 años. Separado y con tres hijos. Escritor, conferenciante y psiconomista. El detonante de su fortalecimiento fue la muerte de uno de sus mejores amigos, lo que le llevó a padecer una depresión.
"A lo largo de mi vida he atravesado varias crisis. Una de las más importantes me sucedió a los 27 años, cuando un infarto se llevó a uno de mis mejores amigos. Su muerte me hundió en una depresión de la que salí sin pastillas. Aquel intenso sufrimiento me movió a investigar más profundamente acerca del alma humana. Y a escribir acerca de lo que sentía dentro de mí. Así fue como descubrí mi vocación literaria y mi pasión por servir a los demás haciendo lo que amo: compartir mi propia experiencia de transformación. Más adelante estuve a punto de perder a uno de mis hijos. Desde entonces me siento cada día agradecido de estar vivo. Ya no doy por sentado nada. En eso consiste vivir conscientemente: en valorar lo que tienes, aprovechar lo que te sucede y disfrutar de cada momento. Para mí, la vida es un regalo maravilloso, una oportunidad para aprender a ser feliz por mí mismo y aceptar y amar a los demás. Ése es el verdadero camino espiritual. Doy gracias a la adversidad y al sufrimiento porque me han permitido descubrir el sentido de la vida".
Ahora mismo, en este preciso momento, somos el resultado de las experiencias que hemos vivido a lo largo de nuestra vida. O más concretamente, de cómo las hemos interpretado y de la actitud que hemos tomado frente a ellas. Si bien la mayoría de acontecimientos que forman parte de nuestro día a día transcurren casi sin hacer ruido, hay algunos hechos que nos marcan para siempre y dejan una huella imborrable en nuestra mente y en nuestro corazón. Una larga enfermedad. Un accidente de tráfico. Ser despedidos del trabajo. La ruptura de una relación sentimental. La traición de un amigo. O como le sucedió a Alex Rovira, la muerte de un ser querido. Las peores experiencias, las más difíciles de afrontar, son precisamente las que más nos posibilitan evolucionar y madurar como seres humanos. Todo depende de cómo las veamos: como problemas con los que quejarnos y victimizarnos o como oportunidades de superación y aprendizaje.
Por eso se dice que no hay mejor maestro que la adversidad. Aunque suela vivirse como un proceso difícil, incómodo y doloroso, muchas personas reconocen que gracias a sus conflictos existenciales han conectado con una fortaleza interior que desconocían. Y no sólo eso. En ocasiones, la experiencia del sufrimiento y el malestar les ha llevado a replantearse por completo su vida; a cuestionarse sus creencias y sus valores, y a cambiar así su manera de ver y de relacionarse con el mundo.
Y lo cierto es que este enfoque más constructivo y optimista no tiene nada de nuevo. El mismo Alex Rovira reconoce que se trata de un mensaje universal que se repite desde hace miles de años. Sin embargo, los seres humanos tenemos un peculiar rasgo en común: tendemos a olvidar lo que deberíamos recordar y a ser víctimas y esclavos de esta negligencia.
Al menos hasta que nuestras circunstancias devienen insoportables. Sólo entonces nos atrevemos a reflexionar y a promover algún cambio en nuestra forma de afrontar la existencia.
Sharon Blynn "El cáncer fue el maestro que me llevó a amar la vida"
38 años. Soltera. Actriz, modelo, escritora y activista. Detonante de su fortalecimiento: un cáncer de ovarios.
"Trabajaba 15 horas al día. Y a pesar del estrés y del insomnio, creía que estaba perfectamente. Pero en realidad llevaba una vida muy desequilibrada. No me ocupaba de mi salud ni de mi bienestar. A los 28 años empecé a sentir dolores muy fuertes en el estómago. Pero los médicos no sabían qué me pasaba. Finalmente, me diagnosticaron un cáncer de ovarios bastante avanzado. Tenía un 30% de probabilidades de sobrevivir. Fueron tres años muy duros para mí, marcados por la cirugía y la quimioterapia. Gracias a la enfermedad comprendí que la paz interior es el indicador más fiable de que estoy viviendo de forma sana, equilibrada y sostenible. Y que no hay nada más importante que aprender a disfrutar del momento presente. El cáncer me llevó a redescubrir la vida. Me renovó espiritualmente, dándome fuerzas para hacer algo útil e inspirador. Desde entonces, por medio de la fundación La Calva es Bella?, me dedico en cuerpo y alma a servir a las mujeres que padecen esta enfermedad. También soy conferenciante del congreso Lo que de verdad importa, organizado por Además Proyectos Solidarios".
El primer movimiento filosófico que introdujo en Occidente la idea de "aprender de la adversidad" fue el estoicismo, cuyos orígenes se remontan al año 301 antes de Cristo. Por aquel entonces, las personas aquejadas por una dolorosa enfermedad como la de Sharon Blynn solían desplazarse hasta el corazón de Atenas para escuchar a Zenón de Citio, fundador de esta escuela de filosofía. Los historiadores coinciden en que fue uno de los primeros gurús especializados en desarrollo personal. Sus enseñanzas se centraban en dotar a las personas de recursos y herramientas para enfrentarse a sus conflictos y problemas. Y lo cierto es que la gente acudía en masa para escucharle y hacerle preguntas. Zenón de Citio solía explicar que la vida es una escuela y que los seres humanos somos estudiantes que hemos venido a ella a aprender. De ahí que sus charlas y discursos fueran esencialmente didácticos, compartiendo una serie de directrices muy prácticas para que sus seguidores mejoraran su competencia en el arte de vivir.
Según el estoicismo, los seres humanos debemos agradecer los infortunios que forman parte de nuestro destino, pues sólo así podemos desarrollar la virtud y la fortaleza. Para los estoicos, la vida no está gobernada por la suerte, el azar, ni las coincidencias. No creen en la casualidad, sino en la causalidad. Es decir, que todos los sucesos que componen nuestra existencia están regidos por la "ley de la causa y el efecto", por la que terminamos por recoger lo que sembramos, eliminando toda posibilidad de caer en las garras del inútil y peligroso victimismo. Eso sí, la recompensa de asumir dicha responsabilidad y de esforzarnos por cambiar de actitud es la ataraxia o imperturbabilidad interior frente a las circunstancias desfavorables. Esta sólida paz interior, que a día de hoy tan bien conoce Sharon Blynn, se consigue por medio del entrenamiento y la práctica diarios. De ahí que estos filósofos clásicos insistan en que la fuerza de voluntad sea un requisito indispensable para vencernos a nosotros mismos y conseguir los resultados de satisfacción deseados.
Víctor Gay Zaragoza "Conocerme a mí mismo me permitió vencer el miedo"
27 años. Soltero. Consultor de empresas y profesor de la Universidad de Barcelona. El detonante que le ayudó a fortalecerse fue una crisis existencial relacionada con el miedo.
"Vivía la vida sin plantearme en ningún momento quién era ni qué es lo que en realidad quería. Seguía el camino que otros habían decidido por mí. Y lo hacía por inercia y comodidad. Tenía miedo de no cumplir con las expectativas de los demás. A los 21 años decidí salir de mi burbuja. Me fui a vivir seis meses a Londres, donde sentí por primera vez la libertad para ser yo mismo. Sin embargo, al volver me encontré de nuevo secuestrado por mis circunstancias. Era esclavo de mis propios miedos e inseguridades. Mi profundo cambio interno comenzó a raíz de una serie de experiencias relacionadas con el voluntariado, el viajar solo y la meditación vipassana El autoconocimiento me llevó a descubrir mis valores como ser humano. Conecté con la confianza de creer en mí mismo y el coraje de seguir mi propio camino en la vida. Mi mayor victoria fue vencerme a mí mismo y superar mis temores e inseguridades. Desde que sé quién soy intento inspirar a los demás a confiar en su fortaleza interior para ser libres de sus miedos y convertirse en quienes pueden llegar a ser".
Entre los principales exponentes del estoicismo destaca el filósofo Lucio Anneo Séneca (4 a. C - 65 d. C), uno de los autores preferidos de Víctor Gay Zaragoza. La fuerza que desprenden sus reflexiones se sustenta en que están inspiradas en su propia experiencia. Séneca estuvo siempre en contacto con el dolor, sobre todo debido al asma que padecía desde su infancia.
En su obra maestra, Tratados morales, Séneca le escribe una carta a su discípulo Lucilo sobre cómo encajar los golpes que nos da la vida: "Vivir siempre en la comodidad y pasar sin una pena en el alma es ignorar la otra mitad de la naturaleza. Afirmas ser un gran hombre, pero ¿cómo lo podré saber si la fortuna no te brinda la ocasión de mostrar tu virtud? Te juzgo desdichado por no haber sido nunca desdichado. Te has pasado la vida sin adversario: ni siquiera tú mismo sabrás nunca hasta dónde alcanzan tus fuerzas. La experiencia es necesaria para el conocimiento propio".
Si bien a corto plazo puede parecer una actitud masoquista, Séneca era consciente del enorme potencial que cada ser humano puede desarrollar dentro de sí mismo, estrechamente relacionado con su capacidad de crecer emocionalmente. De ahí que este filósofo sostuviera que "la adversidad es siempre una magnífica ocasión para descubrir y fortalecer nuestras virtudes", teniendo en cuenta que "cuanto mayor sea nuestro tormento (si aprendemos de ello), mayor será nuestra gloria". En la actualidad se habla de "actitud estoica" cuando alguien se toma las adversidades de la vida con entereza y aceptación.
Gloria Solé "He comprendido que la mejor defensa es no sentirse atacado"
46 años. Separada y con dos hijos. Responsable de unidad de una multinacional. El detonante de su fortalecimiento fue padecer ira crónica.
"Quería seguir mi propio camino en la vida, pero a la vez sentía que no podía defraudar a mi familia. Por dentro estaba dividida. Y esta confusión me convirtió en prisionera de mi reactividad y de mi agresividad. Poco a poco, la ira me fue devorando hasta que al final me hundí. Pero fue ese hundimiento el que me hizo reconectar con mi fortaleza. He estado muchos años luchando contra mí misma para demostrar que puedo con todo y más. Gracias a la adversidad he comprendido que no puedo cambiar ni controlar lo que me sucede. He tomado consciencia de que lo que sí depende de mí es aprender a modificar la interpretación que hago de los hechos en sí, tomando una actitud y una conducta más armoniosas y pacíficas. Al aceptar mi vulnerabilidad he conectado con mi paz interior. Ya no vivo a la defensiva. Por eso ya no me escondo siempre tras una coraza, dejando que aflore mi lado más tierno. Todavía me maravillo con el hondo afecto que me han regalado las personas de mi círculo más íntimo. Aprender a perdonarme a mí misma y a los demás me está liberando de ese peligroso veneno llamado rencor. Gracias a todo este proceso he descubierto que, independientemente de cómo sean nuestras circunstancias, todos tenemos el increíble poder de ser dueños y creadores de lo que experimentamos en nuestro interior".
Tanto el estoicismo en general como la obra de Séneca en particular han sido fuente de inspiración y admiración para ciudadanos de a pie como Gloria Solé. Y también para numerosos pensadores occidentales. De todos ellos, destaca el catedrático de Neurología y Psiquiatría de la Universidad de Viena, Viktor Frankl (1905-1997), a quien el destino le tenía reservada una experiencia infrahumana que marcaría para siempre el resto de su existencia.
En 1942, durante la invasión nazi liderada por Adolf Hitler, Frankl tuvo la posibilidad de emigrar a Estados Unidos con su mujer. Sin embargo, decidió quedarse para no dejar a sus padres, ya ancianos, a merced de las circunstancias. Y tan sólo unas semanas después, Frankl fue deportado junto al resto de su familia al campo de concentración de Theresienstadt.
Tras ser testigo de la muerte de su padre, y sin saber nada de su esposa y su madre, los soldados nazis le requisaron y rompieron el libro que contenía su larga y exhaustiva investigación profesional. Una vez destruida su obra, Frankl decidió ponerla en práctica, encarando aquella abrumadora experiencia con fortaleza y aceptación.
Finalmente, fue liberado el 27 de abril de 1945 por el ejército norteamericano. Había conseguido sobrevivir al Holocausto, pero en aquellos campos de exterminio fueron asesinados sus padres, su mujer y su hermano, entre otros millones de seres humanos. Al regresar a Viena, Frankl escribió su famoso libro El hombre en busca de sentido, en el que describe la vida de los prisioneros en un campo de concentración desde la perspectiva de una psiquiatra.
En esta obra autobiográfica, Frankl afirma que "incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, los seres humanos preservamos la capacidad de elegir la actitud con la que afrontamos nuestras circunstancias. Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la última de las libertades humanas, ¿la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino? para decidir su propio camino. Y es precisamente esta libertad interior y espiritual la que nadie nos puede arrebatar, la que confiere a la existencia una intención y un sentido".
Gracias a Frankl hoy sabemos que "entre el estímulo externo y nuestra consiguiente reacción hay un espacio en el que podemos elegir dar la respuesta que más nos favorezca". De hecho, y como explica Gloria Solé, ese espacio es totalmente nuestro y es el fundamento de la responsabilidad existencial que podemos asumir de forma consciente. Se trata de nuestra libertad última para decidir en cada momento quiénes queremos ser y de qué manera deseamos tomarnos lo que nos sucede.
El concepto contemporáneo que ha tomado el relevo a las investigaciones de Frankl se denomina resilienciaY se define como "la capacidad de aprovechar circunstancias adversas para madurar emocionalmente". Es decir, que la resiliencia alude a la posibilidad de aprovechar según qué experiencias para conectar con nuestro espíritu de superación.
Entre las historias más inspiradoras que muestran la grandeza oculta en el interior de cada ser humano destaca la protagonizada por el jugador de rugby uruguayo Fernando Parrado. El 13 de octubre de 1972, con tan sólo 22 años, sobrevivió al accidente del vuelo 571 de la Fuerza Área Uruguaya que se estrelló en la cordillera de los Andes. De los 45 pasajeros, 12 murieron en la colisión y otros seis fallecieron a lo largo de la primera semana. Entre las víctimas se encontraban la madre y la hermana de Parrado. Los 27 supervivientes tuvieron que hacer frente a temperaturas de 35 grados bajo cero, guareciéndose en los restos del avión, que quedó partido por la mitad. Debido a la falta de comida no les quedó más remedio que alimentarse de la carne de sus compañeros fallecidos. Y ni siquiera esta terrible decisión les garantizaba su supervivencia: a través de un transmisor escucharon que habían abandonado la búsqueda. Y tan sólo 16 días después del accidente, otras ocho personas murieron como consecuencia de un alud, que enterró literalmente el avión debajo de la nieve.
A los 62 días todavía quedaban 16 personas con vida. La mayoría estaban desnutridos, decaídos y sin esperanza. En medio de aquel clima de agonía y desesperación, Parrado decidió que no iba a morir sentado. Estaba dispuesto a salir de aquel lugar por su propio pie. Junto con Roberto Canessa anduvo durante 10 días más de 70 kilómetros, atravesando picos helados de 6,000 metros de altura. Exhaustos y sin nada que comer, finalmente encontraron a un campesino chileno, que tuvo que cabalgar ocho horas para avisar a las autoridades más cercanas. Al día siguiente fueron en helicóptero a rescatar al resto de sus compañeros.
A día de hoy, Parrado es uno de los conferenciantes más demandados a nivel internacional. Y su libro Milagro en los Andes se ha convertido en un best seller. "Cuando escuché en la radio que no nos iban a rescatar decidí que yo no iba a quedarme allí, que si había que morir, moriría en el camino", explica Parrado. "Aquella experiencia me hizo tocar fondo. Perdí a mi madre, a mi hermana y a mis amigos. Pero también me enseñó una lección que nunca olvidaré: cualquier ser humano es capaz de soportar y superar su destino, sea el que sea. Nunca más en mi vida he vuelto a tener problemas. Desde entonces acepto la vida tal como me viene".
Jordi Muñoz "Todo lo que necesito para ser feliz está dentro de mí"
31 años. Vive en pareja. Coach (entrenador) personal. Detonante de su fortalecimiento: la angustia existencial, que le llevó en un momento determinado al borde del suicidio.
"Vivía por y para los demás. Me dedicaba a cuidar y agradar a quienes me rodeaban, pensando que así me darían el afecto que yo no me estaba dando a mí mismo. Sin embargo, cada vez me sentía más angustiado y triste. A los 21 años sentí que mi vida era un laberinto sin salida. Estuve a punto de suicidarme. Pero no lo hice por respeto a mi familia. Me encerré en el baño de mi casa y estuve llorando tres horas sin parar. Allí toqué fondo. Y fue entonces cuando me dije a mí mismo que iba a salir de aquella situación. Hice terapia durante un año. Creo que fue lo primero que hacía por mí mismo. Me di cuenta de que el amigo que había estado buscando afuera se encontraba dentro: era yo mismo. Y esta revelación me llevó a aprender a aceptarme y quererme tal como soy. A día de hoy siento que me tengo a mí mismo y me siento lleno de alegría y amor. Y es precisamente esta dicha la que me mueve a acompañar a otras personas en el proceso de cambio y crecimiento interior. Estamos aquí para aprender".
Más allá de fortalecernos, experiencias como la de Jordi Muñoz pueden llegar a transformarnos por completo. Pero, ¿qué es exactamente lo que cambia cuando una persona cambia? Su paradigma. Se trata de un concepto introducido por el epistemólogo estadounidense Thomas Kuhn (1922-1996) en su influyente ensayo La estructura de las revoluciones científicas, en el que define la palabra paradigma como "modelo, teoría, percepción, supuesto o marco de referencia". Es decir, como la manera en la que se ve, se comprende y se actúa en el mundo. El cambio de paradigma suele vivirse como una profunda revelación, como si se produjera un clic en nuestra cabeza. Algunos psicólogos contemporáneos lo denominan "el despertar de la consciencia", pues nos permite vivir desde una nueva comprensión, recuperando el contacto con nuestra esencia humana, con las cosas que de verdad importan.
Entre otros filósofos que han ahondado en el estudio y la comprensión de qué es lo que despierta y engrandece el espíritu humano, destaca el colombiano Gerardo Schmedling (1946-2004), que a la edad de 22 años vivenció la muerte clínica, una experiencia que también fue determinante en el descubrimiento de su vocación profesional. Su gran aportación consistió en analizar los aspectos más intangibles de nuestra condición humana desde una perspectiva escéptica y científica.
A juicio de Schmedling, "debido a nuestra resistencia al cambio, sólo nos atrevemos a cuestionar nuestra manera de entender la vida cuando llegamos a una saturación de malestar". Tanto es así, que "el sufrimiento es el estilo más común de aprendizaje entre los seres humanos". Es la antesala de la denominada "crisis existencial", un proceso psicológico que "remueve los cimientos sobre los que se asientan nuestras creencias y nuestros valores, posibilitando la evolución de nuestro nivel de consciencia".
Así, "la función biológica del sufrimiento es hacernos sentir que nuestro sistema de creencias es ineficiente y, por tanto, está obstaculizando nuestra capacidad de vivir en plenitud". Según las conclusiones científicas de Schmedling, "la adversidad y el sufrimiento nos conectan con la necesidad de cambio y evolución". Es decir, "con la honestidad, la humildad y el coraje de ir más allá de las limitaciones con las que hemos sido condicionados por la sociedad para seguir nuestro propio camino en la vida".
Nora Isern "El sufrimiento me llevó a conectarme con mi verdadera esencia"
35 años. Soltera. Psicóloga. Detonante de su fortalecimiento: sufrió un colapso en el cuello debido a la hipervelocidad, el cansancio y el estrés.
"A los 27 años hice realidad mi sueño: convertirme en directiva de recursos humanos de una gran empresa. Pero al conseguir aquella meta me sentí profundamente vacía. Me había convertido en una autómata que trabajaba sin cesar para obtener el reconocimiento de la sociedad. Un día, quemadísima por el estrés, se me desplomó literalmente la cabeza sobre los hombros. La medicina tradicional no supo darme respuestas ni soluciones. Me derrumbé psicológicamente. Fue entonces cuando encontré en las terapias alternativas y en el crecimiento personal mi sanación. Descubrí que llevaba años desconectada de mi corazón, de lo que verdaderamente sentía que quería hacer con mi vida. Y esto era algo que el dinero no podía arreglar. He aprendido a respetarme, siendo fiel y auténtica conmigo misma, más allá de los estereotipos y convenciones sociales. No hay nada más liberador que quitarse la máscara y ser uno mismo, viviendo conectado con tu verdadera esencia".
Entre otras grandes historias de cambio de creencias y valores, destaca la del soldado norteamericano Ron Kovic, nacido el 4 de julio de 1946, día en que Estados Unidos celebra la Declaración de la Independencia sobre Gran Bretaña. Kovic era un gran patriota: amaba tanto a su país, que no dudó en alistarse voluntariamente en el ejército para combatir en la guerra de Vietnam. Por aquel entonces no veía a los soldados del Vietcong como "seres humanos", sino como "enemigos comunistas".
Ya en el campo de batalla, Kovic reconoce haber sido testigo y protagonista del horror y la destrucción inherente a cualquier guerra. En sus memorias confiesa que, durante un combate, su pelotón asesinó por error a varias familias de campesinos vietnamitas, incluidos mujeres, ancianos y niños. Al parecer, sus casas de adobe estaban en la línea de fuego, y quedaron convertidas así en "daños colaterales". Ese mismo día, Kovic disparó también por error a un compañero suyo, a quien confundió con un soldado enemigo. Y aquella muerte fue el principio de un largo proceso de cambio y despertar. El punto de inflexión en la historia de su vida se produjo el 20 de enero de 1968. Con tan sólo 21 años, Kovic recibió un par de disparos y sufrió una grave lesión en la médula espinal que le dejó paralizado de cintura para abajo. Después de estar a punto de morir en un improvisado hospital y de pasar varios meses postrado sobre una cama, Kovic regresó en silla de ruedas a Estados Unidos, donde fue recibido por su comunidad como un héroe de guerra.
Sin embargo, en sus muchas y largas horas de silencio y soledad empezó a cuestionarse a sí mismo, reflexionó sobre las atrocidades que había cometido y, sobre todo, acerca de lo que le había empujado a hacerlas. Finalmente se deshizo de sus "creencias patriotas y religiosas" que tanto le habían condicionado para ir a la guerra y llegó a convertirse en uno de los pacifistas norteamericanos más reconocidos de este país.
Autor del libro autobiográfico Nacido el 4 de julio -llevado luego a la gran pantalla por el cineasta Oliver Stone-, Kovic cumplirá en unas semanas 41 años sentado sobre una silla de ruedas. "La cicatriz siempre estará ahí, es un recuerdo de lo que hice en aquella guerra", afirma este pacifista. "Pero también se ha convertido en algo hermoso, pues me inspira fe, esperanza y amor. La vida me ha dado la oportunidad de pasar a través de la noche oscura del alma a una nueva tierra, de obtener una visión y una compresión totalmente diferentes. A pesar del dolor y de la gran dificultad que me genera, la discapacidad física ha sido una bendición. He necesitado sufrir para empezar a comprometerme con la paz y con la no violencia".
En contraposición a estas historias inspiradoras, como la de Nora Isern, en las que sus protagonistas evolucionaron gracias a la experiencia de la adversidad, se sabe de muchos otros casos en los que no ocurre lo mismo. ¿Por qué hay personas que no aprenden del sufrimiento? ¿Qué es lo que les impide cambiar? En opinión del doctor en Psicología Manuel Almendro, "el mayor obstáculo es quedarse anclado en el papel de víctima". Este experto constata que "la mayoría de seres humanos viven enajenados de sí mismos, de su mundo interior". Por eso es tan común "el miedo a mirar hacia dentro", así como "la búsqueda de evasión con la que llenar el vacío existencial". Sin embargo, "se trata de una actitud insostenible, pues nadie puede huir eternamente de sí mismo". Si bien "la insatisfacción y el malestar son dos fenómenos generalizados, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) no ha realizado ningún estudio ni encuesta para tratar de cuantificar la calidad de vida interior de los españoles", constata este psicólogo clínico. "Tal vez sea un golpe demasiado duro reconocer estadísticamente que en general no sabemos cómo ser felices".
A pesar de no llevar una existencia plena, "para muchas personas todavía es superior el miedo al cambio que la necesidad de conectar con la confianza y el coraje que les permitirían salirse de su zona de comodidad", afirma. En este contexto psicológico, "la crisis existencial está convirtiéndose en un fenómeno emergente en el interior de cada vez más seres humanos". Almendro señala que "esta crisis no tiene nada que ver con la edad, la cultura ni la posición social". De hecho, "está latente en cualquier persona que no se sienta verdaderamente satisfecha con su existencia", concluye.
Nadie dijo que vivir fuera fácil. Seguramente nos queden muchas crisis por delante. Eso sí, cuando llegue la próxima podemos optar por vivirla como una oportunidad para comprometernos con nosotros mismos, convirtiéndonos en verdaderos responsables de nuestro proceso de evolución. Los verdaderos héroes no son los que salen en las películas, sino las personas que se han superado a sí mismas, fortaleciéndose a través de las experiencias adversas para encontrar la manera de crear una vida plena, constructiva y con sentido.
Imprescindibles
1. LIBRO. El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl (Herder). Este libro autobiográfico narra la experiencia que este psiquiatra austriaco vivió en los campos de concentración nazi. Y lo hace aportando no sólo sus experiencias personales, sino sus reflexiones de carácter psicológico, profundizando sobre la manera en la que aquellas condiciones infrahumanas afectaban a los prisioneros.
2. PELÍCULA. Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis. En esta película, el actor Bill Murray interpreta a un egocéntrico hombre del tiempo que constantemente se queja y se victimiza porque las cosas no salen como a él le gustaría. A lo largo de un mismo día, que se repite una y otra vez, Murray vivirá todo tipo de experiencias, aprendiendo la sabiduría necesaria para vivir feliz y amar a los demás.

Detención de Carlos Beltrán Leyva

Cae otro de los hermanos Beltrán Leyva: Carlos
Fue aprehendido el miércoles 30 de diciembre, al identificarse con una licencia de conducir falsa; apenás ayer 2 de enero la Secretaría de Seguridad Pública federal informó su aprehensión.
En un comunicado de prensa, las autoridades informaron que su captura fue resultado del procesamiento de información obtenida a través del Centro de Inteligencia de la Policía Federal, pues comprobaron que era apócrifo el documento de identidad que presentó al momento de su captura.
Identificado como uno de los menores de la familia Beltrán Leyva —presuntamente integrada por seis hombres y tres mujeres—,Carlos Beltrán tenía una orden de presentación pendiente, derivada de la averiguación previa previa AP/SIN/CLN/465/2008/M-AR, que se inició en Culiacán, de acuerdo con las autoridades.
Toedavía están libres los otros tres hermanos.
Comunicado:
La Secretaría de Seguridad Pública federal informa que como resultado del procesamiento de información a través del Centro de Inteligencia de la Policía Federal fue ubicado y detenido Carlos Beltrán Leyva, en Culiacán Sinaloa, el 30 de diciembre del 2009.
Al momento de su detención Carlos Beltrán Leyva, presentó una licencia de conducir presuntamente emitida por el estado de Sinaloa a nombre de Carlos Gámez Orpineda, misma que al ser consultada en el Centro de Inteligencia, permitió saber que dicho documento era falso.
A Carlos Beltrán Leyva, le fue asegurado al momento de su detención lo siguiente:
•Un arma tipo escuadra calibre 45 mm. marca Charlesdal, matrícula CD019415
•Un cargador y 8 cartuchos útiles
•Un arma larga JLD Interprises. Inc. Calibre .308
•Tres Cargadores
•54 Cartuchos útiles
•Un teléfono radio color blanco
•Tres teléfonos celulares
•31 envoltorios de papel color blanco que en su interior contienen un polvo con características propias de la cocaína
Cabe señalar que desde el año 2008 Carlos Beltrán Leyva, de 40 años de edad, cuenta con una orden de localización y presentación, derivada de la averiguación previa AP/SIN/CLN/465/2008/M-AR, en Culiacán, Sinaloa.
Carlos Beltrán Leyva, aceptó su identidad que lo ubica como hermano de Arturo Beltrán Leyva alias "El Barbas", líder de la organización delictiva de los Beltrán Leyva mismo que murió tras un enfrentamiento con personal de Infantería de la Armada de México el pasado 16 de diciembre del 2009 en Cuernavaca, Morelos.
Con estas acciones la Secretaria de Seguridad Publica federal refrenda su compromiso de combatir a la delincuencia para proteger y servir a la comunidad.